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M ENÚ

PA’

LA SANDUNGA , JALA LA ALDABA

M ESTIZA

DEL DÍA :

Fragmento del diario de Matías Rocaforte (Roberto Manhke)

Salvaciones (El arlequín)

E DICIÓN S EMANAL 013

07.05.13

Respuesta (Yuukio Bardsley)

Escisión (Talora)

Isótopos (Pandora)

El primer amor (UnDosPollo)

F RAGMENTO DEL DIARIO DE M ATÍAS R OCAFORTE

El arca de los pertrechos (Örlun)

Julio 24 - 3 a.m.

He vuelto a soñar con delfines. Esta vez estábamos en la fosa de las Marianas jugando naipes con Martínez, de recursos humanos. Esto es bastante raro, él no sabe jugar blackjack. Los delfines por otro lado - unos caballeros distinguidos - no dejaban de reír. Según me contaba uno de ellos, acababan de cerrar un gran trato con una inmobiliaria de marlines caribeños. En lo personal no me molestaba charlar sobre negocios, pero se me estaba acabando el ron. Caminé pues hacia la barra y le ordené al Kraken un caballito, no le hizo mucha gracia. Al voltear la mirada me encontraba en la universidad, con mis compañeros de la primaria. Volví a ver a la chica de mis sueños - dentro de mis sueños -. Déjà vu, pensé. Fue entonces que me di cuenta de lo que sucedía: soñaba que soñaba a otra persona soñando que me soñaba soñando su sueño dentro de mi sueño. Es ridículo, lo se. Lo peor de todo es que no me gustan los gatos.


S ALVACIONES Recogéis a un perro que anda muerto de hambre, lo engordáis y no os morderá. Esa es la diferencia más notable que hay entre un perro y un hombre. Mark Twain

Cae la luna sobre el pavimento que se agrieta milímetro a milímetro. Sobre los tejados, ladrando y meneando el rabo corren despavoridos los últimos huérfanos de la ciudad. Una mujer que corre entre la multitud cae al suelo, buscando entre los rostros alguien que se apiade encuentra una lluvia de pisotones que la dejan inconsciente. Corren y corren, de la autopista, de los hoteles, de las iglesias, corren y corren como si no hubiera un mañana. Un hombre en medio de la desesperación consume su fantasía más obscura, arremete sexualmente contra una virgen que corría junto a él buscando la salvación. En el convento las monjas rezan sin sentido a un dios sin puntería, mientras mojan de miedo su negro hábito. En las academias se reúnen las últimas grandes mentes para planear como deber ser el nuevo hombre del mañana. La esperanza hace tiempo que huyó de los laboratorios y observatorios, ahora toda la ciencia es un juego de tontos. Un padre maneja a toda prisa en una congestionada carretera sin importarle arrollar a los transeúntes, sólo para llegar y presenciar su demolido hogar. Los ricos se ocultan en bunkers de cinco millones de dólares, mientras los pobres quedan aplastados sobre terrenos agrestes. Y es que todos sabían que a dios le gusta jugar al tiro al blanco, pero nadie contó con que hoy amanecería con conjuntivitis.


R ESPUESTA

Y de repente esos mundos atroces se acabaron, admitieron que ya no habría guerras, sería el nuevo mundo; sin duda la panacea de todos aquellos que sobrevivieron, de esos tantos que lucharon sin cesar ante las destrucciones de su propia raza, sin embargo cumplirían un reto más… exigir como suyo a los nuevos dioses, ya que alguien había prometido que cuando todo acabase cada quien podría erguirse como su único y verdadero dios, cumpliendo así la profecía de que ya no habría a quién rendirle un tributo ya que el hombre se posicionaría como lo principal, incluso ante sí mismo. Los reinos se consumían y al fin habían logrado un poco de paz, hasta que sin previo aviso rondaron las envidias y las ficciones pues no se pudo obtener acuerdo de quién era el más poderoso de todos, comenzó así “la guerra de los dioses”. Cuentan que incluso hubo más muerte, sangre, destrucción en sí de lo que pudo haber en eras atrás, hasta que hubo uno entre tantos que se reservó a no hacer ni decir nada, lo cuál sorprendió a los que se encontraban a su alrededor, en poco tiempo obtuvo un nivel tal conocimiento que era casi indestructible pero jamás esparció la respuesta a su método inamovible. Así pues comenzaron a seguirle, ya que estaban hartos de toda esa manifestación de incredulidad y perdición. Y al fin la humanidad aprendió que la única manera de obtener la libertad que tanto codiciaba era guardando su propio silencio…


E SCISIÓN

Mi pobre cielo esta escindido y no hay nada que yo pueda hacer, mi pobre cielo está hambriento y no hay amor para darle de comer; pobre de mi cielo sobre una plancha recostado, pobre de mi cielo expuesto a tanta luz, pobre de mi cielo agujerado. Cielo se valiente, aunque no haya nada por lo cual valga la pena resistir, cielo se fuerte, aunque las cosas vuelvan a salir mal, cielo resiste, por más que tu cielo se caiga a retazos, no te detengas cielo hazlo de una vez, el plenilunio está llegando cielo. Pobre de mi cielo. hace efecto el medicamento, llora cielo que los anestésicos no te quiten las ganas de llorar. Sé que hace frío cielo, ya no te puedo tocar. Pobre cielo ultrajado… cielo lastimado… cielo hurtado. No hay nadie que te pueda rescatar, cielo pero yo estoy aquí para acompañarte justo como lo prometimos, hasta el final si es que lo hay. Cielo, cielo, cielo, has sido muy valiente, cielo no dejes tus brazos comprar, aún no te vayas cielo, no te prometo que las cosas puedan mejorar, mi mundo te ama cielo, y eres tan frágil. Cielo, mi cielo aunque pertenezcas a alguien más.


I SÓTOPOS

Como visión, te apareciste en la estación del autobús; tu cuerpo, tan imponente como siempre. Tus ojos, tan profundos, oscuras dagas de ónix que saben cómo atravesar cada una de mis barreras. Tus manos fuertes, rígidas, tan tuyas y tan mías a la vez. Todo tú, caucásico que llena mis pensamientos del más oscuro candor. Tan ajeno y tan propio. Tan lejano esa tarde, tan perdido como siempre. Y no eras tú. El parecido era tan cercano, que por momentos me olvidé que era imposible que te encontraras ahí, siempre tan abstraído del mundo, de mi mundo. Se alejó el chico cuya mirada me recordó la sonrisa que dibuja tu rostro, tan infantil, tan serena. Lo miro marcharse, pero una certeza me queda: debe haber alguien en algún lugar que sea tan igual a ti, que me haga olvidar, por momentos, que no estarás junto a mí… Alguien que quiera quedarse a mi lado, amándole a él… y amándote a ti.


E L PRIMER AMOR

El primer amor es un amor poco educado, un amor incipiente, sin control y sin medida; amas más de lo que debes y te desgastas en dar más de lo que tienes. El primer amor, también, es el más importante; del que más se aprende. Aprendes que el amor no solo es placer y felicidad, también es angustia, incomprensión y rechazo; aprendes a no poner todo en el amor y que el amar sin medida no es la medida correcta; que el amor no es perfecto, es injusto; que la confianza es frágil, perderla es fácil y recuperarla imposible. El primer amor es acelerado y explosivo, casi tan intenso como lo es fugaz; te abre el corazón totalmente solo para que te des cuenta que, a veces , es mejor cerrarlo. El primer amor es la mejor emoción que sentirás, y la peor sacudida de tu vida cuando acaba; cambia por completo tu forma de ser y de pensar, te hace crecer y madurar. El primer amor es insondable, deja en la piel caricias que te acompañarán toda la vida, en la mente profundos recuerdos imborrables. Y en el corazón, en él deja heridas que cicatrizan con el tiempo; pero dolieron, duelen y dolerán eternamente con la misma intensidad que el día que fueron hechas. El primer amor no es perfecto, es real.


P ARA EL ARCA DE LOS PERTRECHOS

Se debe suponer por el discurso hegemónico actual que usted sabe cuál es la hermosura de la tierra, de la vida y hasta de la muerte, pero le podría asegurar remotamente que nadie sabe, o por lo menos no se han dado cuenta, de cuál es la hermosura del hambre. En este nuevo orden, la beldad del hambre lleva a alcanzar ese modelo de belleza, o por lo menos alivia esa angustia de no hacer nada para verse mejor, con esta valiosa y repercutible herramienta se combate esa incertidumbre que causa el vivir en esta época, en donde cabe más la imagen corporal que las especulaciones sobre el pensamiento de alguien. El hambre siempre se ve fea, siempre se repudia, pero tantas veces es lo punitivo que muchos necesitan. Porque a través de ella se lavan culpas y se justifican actos. Se le dibuja al hambre como una anciana calavera, carente de piel, tétrica, indeseable y repudiada. Puede usted preguntar por el hambre y le dirán que todos la han pasado, sin embargo no advierten que no todos la tienen, no todos la conservan, porque es algo que no se desea con frecuencia a excepción de unos cuantos anormales, sólo algunos la conservan, que por cierto están dentro de un catalogo de trastornos mentales. Si imagina usted al hambre como una dama seductora, elegante y de grata compañía, podrá encontrar que no todos la repudian ahora. Es entonces que se vuelca en arma, en un adminículo en distintos escenarios, o ¿no es que se cita al hambre en los discursos políticos? ¿en los científicos?¿en los de caridad? pero nunca se ve al hambre como una amiga cómoda, sino como aquella que desazona. El hambre no servida en la mesa, sino como acompañante, ofrece cumplir sus deseos de ser de complexión delgada, ofrece sentimientos de vida y muerte, de destrucción y de construcción; porque destruye la salud si se convive con ella demasiado tiempo, tanto como que ya no se nota a no ser por su timbre en el estomago, que evidencia sin precedentes su estancia, anunciándose alentadora. Construye la ilusión de un mundo en el que será aceptado y tal vez en una noche de antro, una copa gratis y más de un piropo disgustadamente deseado, por la calle.


El hambre le ofrece posibilidad, le acorta caminos y le mutila bienestar prologando, sólo promete un poco de consuelo, es un paliativo intermitente. La usan los políticos, las y los anoréxicas (os) y bulímicas (os), los clérigos y personas de la caridad, las personas famélicas de países de “tercer mundo”. La usan todos, la tienen, la viven, la desechan y la acogen. Así de “sencilla” es el hambre: sin genero definido; (siendo dama como amiga : el hambre es una buena/mala compañía. Siendo masculina cuando es una promesa “se acabara con “el” hambre), es sin distinción de raza o genero, indiscriminada, sutil para portar y a la vez tan mortal. Es entonces así el hambre. Vestidura oculta en el closet para la caridad, emblema para bulimarexia, canasta para políticos y vestidura Diaria de países “tercermundistas”.

“Durante la realización de esta edición no salió lastimada ninguna especie animal, a excepción de unas cuantas susceptibilidades humanas”. Para aquellas persona que sin importar las calamidades que se presentan día a día sin atañer causas y consecuencias aún tiene a esa persona que los espera con la comida caliente sobre la mesa, aunque hayan pasado ocho horas con cuarenta y tres minutos la comida seguirá caliente; que cuando enferman siempre estará ahí para ponerles vaporu en su pechito; que a pesar de sus cuarenta y cinco años y sus antecedentes penales aún les lavará la ropa y la de su pareja también; que a pesar de odiar a los nietos, aún así, accede a cambiarle los pañales con la única esperanza de obtener el 30% de su sueldo actual. A todas esas personas les decimos… ¡No tienen madre! A ver cuando deciden madurar y hacerse cargo de sus propias responsabilidades. Si les gusta la publicación y quieren tener sus 5 minutos de fama, los invitamos a que manden sus escritos a: lamestiza@outlook.com Y ahora también búsquenos en Facebook como “Mestiza”

Mestiza 13  

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