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Colaboraciones a la edición:

Emilio Malebrán Juan Mancilla M. Ignacia Valdebenito Mirka Arriagada Aldo Biglia Jonnathan Opazo Sebastián Diez Caceres Mauricio Torres César Hidalgo

M. Paz Valdebenito María Negro Carlos Henrickson Joaquín Figueroa Felipe Moncada Diógenes Canuto Nadia Durán Domingo Zúñiga Gabriela Carmona

©REVISTA MAL DE OJO Publicación de arte y literatura Santiago, Chile. Nº35 Año 7 Dirección general y diseño: Isabel Guerrero Coedición César Hidalgo Vera Fotografías de: ©AFI WOMAN © Lorna Remmele En la portada: Del proyecto “Propaganda y conciencia” Cartel por @granom Versión digital 2019 Impresión: Editorial Conunhueno Valparaíso, Chile Contacto: + 56 9 97844084 colaboraciones@revistamaldeojo.cl

Descarga gratuita y versión en línea: www.revistamaldeojo.cl

M. Araya, Colectivo AFI Woman. Octubre 2019

Hernán Contreras Ernesto Guajardo José Hogas Persus Nibaes

Marcelo Velmar Joseph Vargas José Guerrero Ninfa María


Editorial

Fotografías de

AFI Woman Lorna Remmele

La sensación al ver un pueblo que se despierta y levanta es indescriptible, difícil de poder plasmar en algunas líneas, sobre todo cuando aún tenemos en la calle a miles de compañerxs luchando por todo un país, sobre todo cuando hemos visto las muertes, las torturas, los abusos, violaciones y desapariciones en manos de un estado que cada vez se muestra más perverso e indiferente. Me atrevo a decir que jamás pensamos lo adoloridos que estábamos, no imaginábamos tampoco que algún día tendríamos el valor de alzar la voz y gritar por nuestros derechos, menos aún concebimos la idea de volver a vivir una dictadura, época que clavó y desangró el corazón de un país que a duras penas parecía existir. Tanto militar en la calle y tanta violencia por parte del estado no es algo normal ni casual, sabemos que el imperialismo, la burguesía, el poder económico arrasó con paisajes, almas y sueños, pero no nos arrebató el poder popular con el que hoy nos levantamos como herramienta para lograr que la dignidad y la tranquilidad sea nuestro alimento en el futuro. En esta edición Revista Mal de Ojo hace un humilde intento por recopilar testimonios, visiones, pensamientos que en estos días necesitamos compartir, porque a nuestro favor sólo tenemos la herramienta de la difusión independiente. La prensa miente, los pacos nos persiguen, el poder político elabora montajes y niega los abusos, el presidente nos declara la guerra y saca los milicos a la calle. Pretenden asustarnos, separarnos y ponernos en contra, pero sepan todxs que hoy estamos unidos como nunca antes lo habíamos estado, nuestra bandera la tejeremos con los colores de la revolución, con la lucha de lxs hermanxs caídxs, con la entereza que se ha tomado nuestros corazones y manos hasta que la dignidad se haga costumbre. Pedimos las disculpas por los muchos testimonios, hechos, impresiones que no hemos podido recopilar, sabemos que falta mucho por decir, pero esperamos representar parte de lo que estamos viviendo. Compañerxs, toda la fuerza de Latinoamérica corre en nuestras manos, no dejemos de luchar. Isabel Guerrero

REVISTA MAL DE OJO


LA LUCHA CONTINUA POR ELLXS! Alex Nuñez Sandoval

Andrés Ponce Ponce

César Mallea González

Daniela Carrasco Aránguiz

Eduardo Caro del Pino

Javier Cornejo Espejo

José Arancibia Pereira

José Uribe Antipani

Yoshua Osorio Arias

Agustín Coro Conde

Julián Pérez Sánchez

Kevin Gómez Morgado

Cardenio Prado Díaz

Manuel Muga Cardemil

Gemán Aburto Aburto

Manuel Rebolledo Navarrete

Mariana Díaz Ricaurte

Mateusz Maj

Paula Lorca Zamora

Renzo Barbosa Herrera

Romario Veloz Cortés

Valeska Carmona López

Alicia Cofré Peñailillo

Joel Triviño García

ASESINADXS EN LA DICTADURA DE

PINERA


y por todxs aquellxs que siguen desaparecidxs


El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) es una corporación autónoma de derecho público creada por la Ley N° 20.405 destinada a promover y proteger los derechos humanos de todos las personas que habitan en Chile, establecidos en las normas constitucionales y legales; en los tratados internacionales suscritos y ratificados por Chile y que se encuentran vigentes, así como los emanados de los principios generales del derecho, reconocidos por la comunidad internacional. A diferencia de otras instituciones públicas, el INDH no está bajo la autoridad del Poder Ejecutivo (Presidente/a de la República), Legislativo (Congreso Nacional) o Judicial (Tribunales de Justicia), y aunque se financia con fondos públicos, es autónomo e independiente A través de su página web y redes sociales presenta un reporte diario sobre las acciones judiciales, personas detenidas por la fuerza policial y heridas en hospitales. Sin embargo, este informe no considera a lxs cientxs de persona que no asisten a los centros de salud para no ser detenidos. El presidente de la Cruz Roja chilena, Patricio Acosta, en entrevista para teleSUR, explicó que “nosotros tenemos una estadística más gruesa que la que maneja la autoridad sanitaria aquí en Chile, nuestras cifras son el doble. Atendemos a muchos jóvenes con heridas de balín que no quieren ser trasladados a centros de salud porque podrían quedar detenidos, de modo que hay una cifra oculta”. teleSUR https://videos.telesurtv.net/video/800805/chile-cifras-de-heridos-de-la-cruz-roja-son-el-doble-de-las-oficiales/


Ilustraciรณn de Camilo Baeza / @kibaka.studio


BREVE RESUMEN DE LA COYUNTURA CHILENA por Joaquín Figueroa, músico chileno

El viernes recién pasado, una manifestación por las alzas del sistema de transporte subterráneo de Santiago se transformó sin retorno, en una protesta nacional por el sistema neoliberal y todos los abusos perpetrados en Chile desde el sangriento golpe de estado del año 73, que asesinó al presidente Allende y llevó al país a una de las dictaduras más sangrientas del mundo entero. Pinochet y sus “chicago boys” pudieron hacer y deshacer un estado de derecho republicano, a uno de mercado, donde la salud, la educación, la previsión social y casi todas las empresas que eran del estado fueron entregadas a privados. El tránsito de “ciudadanos” a “consumidores” fue la tónica de esta nueva entelequia formada por la dictadura. Una vez llegada la llamada democracia, se pactó con el tirano una salida: no tocar el modelo ni tocar a las fuerzas armadas. De hecho, los nuevos gobernantes persiguieron con encono y cobardía a los luchadores sociales que aún bregaban por una lucha frontal contra el sistema. Todo cambió cuando el tirano fue arrestado por orden de un tribunal español para comparecer sobre crímenes de Lesa Humanidad. El equilibrio de los herederos implícitos y explícitos de Pinochet temblaron y no escatimaron recursos para devolver al tirano sano y salvo a su casa. En ese momento, el poder ejecutivo, el poder judicial y el parlamento chileno re negociaron el drama de los derechos humanos en Chile, y la triste frase de Patricio Aylwin “justicia en la medida de lo posible” trocó en algunos retoques cosméticos al genocidio per-

petrado por el dictador y sus esbirros. Unos pocos fueron encarcelados. Sin embargo, se continuó con el modelo neo liberal heredado de la dictadura de manera implacable: la democracia pactada siguió la privatización de todo lo que pudo privatizar. en interesante conocer y saber que el cobre chileno, nacionalizado por Salvador Allende, no fue tocado en este marasmo de dogma neo liberal: contradictoriamente, a su ideología de mercado, el estado y las fuerzas armadas se mantenían con una empresa pública, a la que en vez de echar mano, la fueron cercenando, minimizando creando así un paraíso para grandes corporaciones mineras que empezaron a saquear el país sin dejar siquiera un impuesto en Chile. Codelco (la estatal cuprifera) pasó de entregar al estado el 80% de su PIB a un 25% del mismo. No se tocó el entramado de las pensiones, tremendo negocio en el que descansa la mayoría de los retails internacionales y nacionales de Chile. Una vez que empezaron a jubilar, los viejos de este país cayeron en la miseria por pensiones miserables de, a veces, menos de 100 dólares. Con la salud privatizada, la educación privatizada y la salud pública depauperizada y la educación pública inexistente, los primeros en manifestarse fueron los estudiantes. Hay que dejar constancia, en esta pequeña nota, que han sido los estudiantes de educación secundaria (niños) los que han marcado las luchas sociales en los últimos 30 años: Así


estalló la revolución pingüina del 2006, y la demanda por una educación pública el 2011. No fueron, como se cree, los estudiantes universitarios los que encendieron la llama. fueron los secundarios. Y es importante, porque han jugado un rol primordial en todo el acontecer nacional de lucha por mejorar la situación de desamparo del pueblo chileno.

una medida excepcional y brutal: estado de emergencia, con toque de queda, que en vez de paralizar la movilización social, escaló aún más. No es sólo un jaque a un sistema, si no que hoy el gobierno se debate en probable caída, pues con los militares en las calles y la policía desbocada, la cantidad de asesinatos llegan a 50 en cifras no oficiales, el uso de la fuerza, las detenciones a más de 3 mil, las veYa se sabe en qué acabó eso: un negocio más, jaciones y las torturas volvieron a ser parte del llamado falsamente “gratuidad” que es en acontecer nacional en solo 5 días. realidad no darle dinero a las universidades públicas, si no al estudiante como un ente pri- Hagamos un acápite: desde hace 20 años el vado con un contrato con otro ente institucio- gobierno ha tratado a las demandas legítimas nal, da lo mismo que sea público o privado. del pueblo/nación mapuche como delictuales: Nuevamente el estado cumple un rol de sub- se ha invocado la ley de seguridad interna del sidiario o de intermediario para los negocios estado y se ha torturado, perseguido, vejado de las grandes corporaciones, en este caso de y militarizado su territorio. Durante años los educación. mapuche han denunciado este estado lamenEste viernes fue el alza de la locomoción del table de trato al mundo entero. Lo que susubterráneo, pilar fundamental del llamado cede y ha sucedido con el pueblo mapuche, “Transantiago” (otro negocio más de las éli- ahora se ha trasladado al territorio nacional, tes). Los estudiantes hicieron un llamado a sembrando el caos y la indignación de todo el la elusión del pasaje, y el gobierno respondió pueblo chileno. con la criminalización de los jóvenes. Hay que hacer notar que la evasión del pasaje es una Nos están matando. Nos están torturando. falta y no un delito, por lo que la medida de Nos están desapareciendo y secuestrando, hay represión fue del todo desmedida. detenidos desaparecido ya en los primeros cinco días. Es necesario, de parte de todos los El nivel de violencia y la decisión tomadas por medios internacionales y de todos los gobierlos operadores del metro de cerrar en pleno nos un repudio contundente al gobierno de horario de mayor afluencia a la locomoción Sebastián Piñera y su camarilla. Se debe exigir fue lo que rebalsó la gota del vaso y la elu- la inmediata derogación del toque de queda sión se transformó como una llamarada en- y del estado de excepción y se debe dialogar cendida, en una protesta social que escaló sin con el pueblo y sus organizaciones. contrapeso a una puesta en jaque a todo el Instamos a todos los pueblos del mundo y las modelo económico chileno. El eslogan fue: “no organizaciones de trabajadores, sindicatos, esson 30 pesos, son 30 años” tudiantes, profesores, niños, niñas, profesionales a repudiar las medidas adoptadas por el Tras una jornada de masivas protestas en gobierno de Pieñera con el pueblo chileno y toda la ciudad y la quema de autobuses y sus legítimas demandas la destrucción del metro, el gobierno decretó


Ilustraciรณn de @Kerbcrawlerghost kerbcrawlerghost.bigcartel.com


ASESINADXS POR AGENTES DEL ESTADO José Uribe Antipani

Asesinado el 21-10-2019 Uribe Antipan murió mientras se manifestaba en las cercanías de la Ruta 5, en Curicó. Lugar que no se encontraba bajo el toque de queda. Fue herido en el tórax por un impacto balístico, que le provocó la muerte a los minutos de producirse el hecho. El disparo fue propiciado por Juan Carlos Reyes, militar que se encuentra en prisión preventiva mientras dura la investigación

Asesinado el 21-10-2019 Kevin Gómez, joven de 23 años, ingresó al Hospital San Pablo de Coquimbo tras recibir un disparo por parte de un militar. El parte policial indicó que tenía “diversas heridas a la altura del pulmón, asociadas a impactos de munición del tipo perdigón”. El milico, cuyo nombre no se ha dado a la prensa, fue imputado por homicidio y quedó con prisión preventiva.

Alex Nuñez Sandoval

Asesinado el 20-10-2019 “Empezaron a darle y le pegaron en la cabeza. Llegué a verlo y tenía machucones en las piernas, en el tórax, en las costillas y en los hombros, aparte de los golpes en su cabeza. Ya en su casa se sacó una foto y se la mando a su señora y le dijo ‘mira como estoy’. Le dijeron que fuera a la posta, pero dijo que prefería dormir y se acostó. Como a las 07.00 otro hermano lo escuchó respirar mal, lo pusieron de lado y vomitó sangre. Ya no despertó”, explicó Zamorano Sandoval a Ciper. Horas más tarde falleció en la posta central. A la fecha no hay responsables.

Asesinado el 20-10-2019 Joven de 26 años oriundo de Quito, quien hace 16 años vivía en Chile y que falleció producto de un balazo de un militar en el marco de las manifestaciones ocurridas en La Serena. El ecuatoriano había salido junto a su novia y dos amigos a las calles de La Serena en el marco de las marchas ocurridas en la comuna, cuando un militar le disparó a la altura del tórax, pese a todos los esfuerzos realizados en el mismo lugar Romario falleció minutos más tarde en el Hospital de La Serena.

Manuel Rebolledo Navarrete

Kevin Gómez Morgado

Romario Veloz Cortés

Asesinado el 21-10-2019 El 21 de octubre, durante el toque de queda, Manuel Rebolledo fue atropellado por un camión militar que se desvió de la calzada para, supuestamente, repeler un saqueo. El infante de marina Medina Camaño , fue formalizado por cuasidelito de homicidio, y su abogado asegura que las medidas cautelares le permiten continuar en la Armada. El pasado jueves, en la población Libertad, los familiares de Rebolledo y la barra del club amateur al que pertenecía, lo despidieron con bombos, bengalas y banderas.


Han sido 9 días en los que Chile está en las calles protestando, y todo comenzó con el alza del transporte público. El día de ayer, 25 de Octubre, se vivió una marcha histórica, que reunió a más de 1,2 millones de personas, unidas para exigir los cambios que necesita el país. Chile protesta por su dignidad, por su jubilación, por la privatización de nuestros recursos, por la precariedad de nuestras vidas. Chile protesta en contra del capitalismo, el cual ha deteriorado nuestras vidas, en pos de enriquecer sólo a un reducido porcentaje de la población. Luego de 30 años de adormecimiento y otros 17 años más de dictadura, la sociedad chilena por fin despertó. Los jóvenes y la generación que nació sin miedo, creciendo bajo el empobrecimiento de sus padres, bajo la miserable jubilación de sus abuelos, sin expectativas de tener un gran futuro por delante, fueron los que encendieron la llama, y el fuego no se ha logrado apagar. El individualismo que nos inculcó el neo liberalismo fue avasallado por la colectividad, por la unión, y por las ansias de que nuestra realidad cambie. Para que los jóvenes no tengan miedo a envejecer, para que los chilenos quieran quedarse en este país, para que tengamos dignidad.

Sofía Yanjarí Colectivo AFI Woman


S. Yanjari, Colectivo AFI Woman. Octubre 2019


Ya están los negros entre la gente Ahora habrá que ser negro si quieres algo cambiar en este lugar y las descarriadas degüellan la cristalidad pulcra de los expertos, borbotean degollando el ritmo de la penosa canción nacional Ahora habrá que ser desacordado mantra para que cuerpo y espíritu ennegrezcan Vociferan las muchedumbres de indias, arcadas curvaturas en sus cuerpos manifiesta el ultraje perpetuo Y pues habrá que ser chamánica cholitud y será lo que más nos costará pero algo en este lugar imposible que no cambie.

Mauricio Torres Paredes Luna Ácida, 2019.


Extracto de Populais Golpe a golpe atravesamos los senderos del tiempo y el tiempo es una lágrima que nos tajea la cara con su ardor. La pobreza no se trata de una cuestión de mala suerte sino de un sueño del que nunca se despierta o mejor dicho de un mal sueño atrapado en otro sueño como un proverbio recurrente en la boca de Dios. Si bien las diferencias algún día desaparecerán hoy abundan como la sequía en las montañas. Si bien el pan es de todos no todos comen el mismo pan. Fotografía de Lorna Remmele

María Paz Valdebenito


LECTURA POLÍTICA ACERCA DEL LEVANTAMIENTO POPULAR por Emilio Malebrán

Los acontecimientos que se desataron a partir del viernes 18 de octubre, dado que han tenido el carácter de una verdadera Asonada Popular, amerita un riguroso y profundo análisis, que debe considerar y juzgar con honestidad y honradez política, los variados elementos que se han hecho parte de este momento de agudización de las contradicciones de clases.

se han hecho sentir con claridad y con fuerza en la revuelta social. Una táctica que al pasar de los días no ha mostrado mucho efecto y que, por el contrario, solo ha servido para poner en evidencia el cinismo político de la elite dirigente. Esta asonada popular se diferencia de otras movilizaciones anteriores, porque en lo sencillo recoge el conjunto de las demandas, ya demasiado conocidas y explicitadas por las organizaciones sociales, por más de tres décadas de luchas sectoriales, pero de modo recurrente, desoídas por el duopolio político que ha gobernado Chile. Del mismo modo, esta asonada coloca en el centro de la valoración moral, los miles de apremios y sufrimientos por los que ha hecho pasar a los trabajadores y al pueblo, el modelo económico que aún colapsado y mostrando claramente su fracaso, continúan sosteniendo la Burguesía Monopólico-Financiera y sus aliados en las esferas del poder político y económico, vale decir, la Ex Concertación, Ex Nueva Mayoría, como también sectores del Frente Amplio.

Frente a este enorme remezón social, una vez más la derecha, el social-liberalismo, la socialdemocracia, al igual que el reformismo pequeño-burgués como el neo-reformismo, se han hecho del mismo discurso para caracterizar los hechos; teniendo todos sus voceros la precaución y el cuidado ideológico de no hacer aparecer los acontecimientos como fases propias del antagonismo social y la radicalización de la protesta, como la expresión más genuina del descontento generalizado de los sectores sociales, es decir, los representantes de la elite política de nuestro país, se cuidaron a través de los medios de comunicaciones de hablar de la lucha de clases y de las formas y mecanismos concretos de dominación que la Es probable que la tan cacareada “recuperarealizan. ción” democrática y la falsa Transición, hayan servido de poderoso distractivo ideológico, Al poco andar de las manifestaciones popula- para que los votantes por el NO, una vez terres, donde se han hecho presente todas las for- minada la Dictadura, delegaran a otras cabemas de lucha, como también las acciones del zas y manos, la realización de sus aspiraciones lumpen, la opinión de los sectores institucio- e intereses. Los adherentes del NO, no desconnales, al igual que en coyunturas de protestas fiaron de quienes comenzaron el ejercicio de anteriores, comienzan a hacer uso de la auto- la representación popular, no intuyeron que crítica y a mostrar con el discurso una mentiro- la mayoría de los candidatos elegidos para los sa postura de empatía con las demandas que cargos de diputados, senadores y otros man-


datos institucionales, dentro del nuevo periodo político abierto por el pacto inter-burgués, se convertirían en los más fervientes defensores del modelo económico y del legado dictatorial. Esta negación e indiferencia con las necesidades y derechos de los explotados y oprimidos de nuestro país, algunos análisis los atribuyen a una falta de voluntad política por parte de la elite gobernante, y con esto nos referimos al Poder Ejecutivo, Parlamento, Tribunal Constitucional e incluso Ministerio Público. No compartimos con esta postura, pensamos que toda la política conservadora del legado dictatorial, por la mayoría de los sectores políticos que participan de la ilegítima institucionalidad, obedece a una opción ideológica, que por lo demás está sistematizada por los discípulos de la “Escuela de Chicago” y que considera vital para la continuidad del capitalismo, la mantención de los actuales pilares, que desde el modelo económico sostienen y le dan combustible al sistema. Hoy la clase dominante y los politicastros que le sirven, están enfrentados a un desafío que no están seguros de poder concretar, y es el como recuperar la perdida confianza y el divorcio con su clientela política. Lo que esta asonada popular desafía, es la ineludible tarea de cambiar estructuralmente el capitalismo en Chile, que hasta hoy, ha mostrado nula capacidad de respuesta frente a las ingentes necesidades de las mayorías pobres de nuestro país y el como en el día a día, arrastra con su crisis las condiciones materiales de vida de amplios sectores de la población. Todos los esfuerzos anteriores al levantamiento popular, estuvieron dados para obtener mediante leyes espurias, en las distintas áreas económicas y financieras, una mayor concentración de los

capitales y una mayor acumulación de la riqueza, ejercicio que por lo demás han venido realizando desde los tiempos de la dictadura, sólo que ahora con las contrarreformas, el gobierno de Piñera pretendía conferirle una apariencia más legitima. Así y todo, tenemos que decir, que el Gobierno estaba haciendo lo propio, o sea, sus intenciones y acciones políticas, se explican porque no sólo representan los intereses históricos y estratégicos de la gran burguesía, sino porque el Gobierno es en si mismo un gobierno burgués, enteramente al servicio de los monopolios y el imperialismo. Otra cosa distinta, ha sido el papel de partidos políticos que en el pasado, representaron y fueron parte integrante del Movimiento Obrero y Popular, y que en el periodo post-dictatorial traicionaron de forma descarada su origen y proyecto histórico de clase. Sin duda alguna, con la Asonada Popular, se ha configurado una clara ruptura con la institucionalidad burguesa heredada de la dictadura. Se acentuó hasta el límite la crisis de representatividad y legitimidad de las instituciones del Estado, como así mismo, de los partidos y personas que políticamente participan de estos espacios. Para el conjunto de los sectores comprometidos con la movilización, no cabe duda, que la reacción, obviamente tardía de la elite política, sólo busca con preocupación y desesperación, defender y mantener vigente sus espacios superestructurales y de privilegios; sin embargo, esta convicción de los sectores populares, razonable y legítima por los tantos años de engaño y daño a la conciencia, no aseguramos se mantenga con la firmeza necesaria, como para evitar de algunos sectores movilizados, posturas de conciliación con los mismos actores de clase responsables de este estallido.


Afiche de Paulo Cuello Almonacid


EL GRAN TEMA Y PROBLEMA DE LA CON- opresores y explotadores, tenga la sabiduría DUCCIÓN y genialidad de trasmitir el mensaje revolucionario como la única verdad, como la única El estallido político y social que estamos vivien- esperanza y como la única salida real y popudo, casi como un preludio para el cambio de lar a la crisis instalada. La verdad histórica de pauta o quizás de pentagrama, nos sugiere, esta crisis y del levantamiento, es que no sólo exigiendo la necesaria agudización de nues- hubieron y hay corruptos, no sólo hubieron y tros sentidos, que probablemente la acción de hay ladrones de cuello y corbata, no sólo humasas, nos este abriendo un nuevo periodo bieron y hay oportunistas y vendidos al gran de la lucha de clases. Los revolucionarios, ya capital, estos sujetos sí existen y son bien cocasi por 30 y tantos años, hemos anhelado, la nocidos, pero lo que se debe decir y con suma superación del reflujo al que llegamos, con la claridad, es que hubieron y que hay enemiderrota del proyecto democrático revolucio- gos y se comportan como tales, porque son nario en el año 1986. Varios son los factores y nuestros enemigos de clase, y cometen estos ya todos conocidos y estudiados, que nos han fraudes y delitos porque quieren a propósito y hecho permanecer en esta condición a pesar conscientemente dañar los intereses también de de los muchos y variados esfuerzos por de clase, de los trabajadores y el pueblo. En revertir en la franja revolucionaria, nuestras esta lucha y en este levantamiento popular, debilidades políticas, ideológicas y orgánicas. los pobres y excluidos, tenemos la gran oporNo tenemos duda, que los varios colectivos, tunidad de ver y entender que no perteneceorgánicas o movimientos de la izquierda re- mos, ni somos, ni estamos en el mismo espacio volucionaria, hemos contribuido a veces con social con los ricos. Con la elite política no sólo arrogancia o a veces con humildad, a generar tenemos diferencias profundas sino que adelas condiciones subjetivas para este estallido más representamos su fuerza antagónica, sopopular, no tenemos duda, que en algunas de mos sus enemigos y con la burguesía con malas cientos o miles de manifestaciones de este yor razón aún. Esta es la visión y el sentir que levantamiento, se ha hecho presente nuestra ha estado ausente y que ningún referente coimpronta y han tenido un claro sello demo- nocido ha expresado con claridad. Pero para crático-revolucionario, debemos reconocer, ser ecuánime, debemos declarar que el único como nuestras aún débiles y humildes fuerzas, pronunciamiento que se acercó un poco a esta se han hecho parte de un hecho que tiene en visión, a pesar de su carácter heterogéneo, fue vilo a la elite política y que también asienta en la conferencia de prensa de Londres 38 por el nuestro país, una nueva correlación de fuerza movimiento feminista. a favor de las demandas populares. Es bueno saber, que al igual que en las postriAsí y todo, en esta valerosa, valiente y comba- merías de la dictadura, la oposición burguesa, tiva dinámica, no se ha hecho presente con ni- la pequeña burguesía como así mismo, sectidez, una conducción que muestre de manera tores reformistas de izquierda, en ese ocasión clara, sin ambigüedades, sin doble lectura, y instalaron con fuerza el discurso del pacifismo sin torpeza ni imprudencia, un Programa Re- y la reconciliación. Con esta táctica ideológivolucionario, que atendiendo el levantamien- ca, ayer buscaron influir en aquellos sectores to popular como un enfrentamiento con los de capaz medias más temerosos y vacilantes


en el enfrentamiento a la dictadura y de otro lado, generar un ambiente de rechazo y aislamiento contra los revolucionarios y el carácter ofensivo y rupturista de su política. Los mismos dichos, las mismas descalificaciones políticas e ideológicas, la misma campaña del terror, la repiten 40 años después y establecen coincidencias entre el gran capital y los sectores de la pequeña burguesía, que afectada y dañada económica y socialmente por el modelo, de todos modos, se siente más segura al amparo del capitalismo que bajo las condiciones de justicia e igualdad de una sociedad socialista. Si esta amplia franja pequeño-burguesa, que se hace llamar así misma “clase media”, no estuviese marginada de los beneficios del modelo, sólo exclusivos de la gran burguesía, si no estuviese viviendo condiciones de precarización y endeudamiento, si no estuviese experimentando una proletarización en sus situaciones de vida, de seguro caminaría detrás de posturas fascistoides como las de José Antonio Kast.

sangre y fuego de un modelo económico, en lo social altamente excluyente y en lo económico altamente concentrador de los capitales y la riqueza. Después de la dictadura, con cada paso dado en aquel llamado periodo de transición, establecieron el andamiaje con el cual estructuraron la super-explotación del trabajo asalariado y las limosnas que el Estado subsidiario haría llegar a los sectores marginados del aparato productivo y de las plataformas financieras. Las siete modernizaciones del Estado anunciadas por el dictador en el año 1977, en el cerro Chacarillas, continúan aún como los fundamentos de las gestiones de gobierno. Piñera antes del levantamiento popular sostenía una agenda que incluía varias contrarreformas y leyes, destinadas a dar más ventajas económicas a las grandes empresas y transnacionales. Es más, estaba decidido a echar mano a los recursos menos éticos, a los contubernios que tuvieron buenos resultados en los acuerdos con la Democracia Cristiana y el Partido Radical para la aprobación de algunos procesos legislativos y al Tribunal Constitucional para dar respaldo político a sus proyectos. En el oficialismo se captaba no sólo tranquilidad, sino que también una muy expresiva autocomplacencia. En varias ocasiones lograron dar golpes legislativos en contra de los estudiantes, de los trabajadores y de la población en general, en la medida que avanzaban los momentos legislativos desde las comisiones a las cámaras. Pensaron que el elástico del abuso daba para mucho más, entonces ensayaron con las tarifas, en esa fase de la ofensiva institucional burguesa, se produce el corto circuito y se les apagó la luz.

La clase dominante sabe lo que ha hecho, todo el proceso post-dictatorial lo ha utilizado y lo ha aprovechado para mantener incólume el actual patrón de acumulación. Se ha hecho de todos los recursos y malabares políticos e ideológicos para mantener cautivos del modelo, a los distintos sectores políticos y de clases que han querido hacerse parte de la institucionalidad con nombre y apellido dictatorial: la democracia tutelada o protegida y que para nosotros no es otra cosa que la adecuación constitucional de un régimen de Contrainsurgencia y acondicionado política y militarmente para defender al conjunto del sistema capitalista de la amenaza revolucionaria. Los patrones sabían y saben perfectamente, cuales Lo que viene después lo estamos viviendo son los efectos esperados, con la imposición a como una verdadera escuela en la que se esta


aprendiendo a hacerle frente a una de las fracciones burguesas más agresivas y avarientas de la clase dominante, de la que el Presidente Piñera resulta ser en cuanto a ambición su encarnación más genuina. Mas, esta experiencia de enfrentamiento, nos pone también frente a nuestras debilidades y nuestro déficit estratégico-táctico, situación que nos ha dejado en una evidencia contundente que la unidad revolucionaria, permanece todavía como una enorme y cara deuda con los trabajadores y los sectores populares. Urge explicar y explicarse, como no se han dado pasos concretos en lo político y en lo orgánico, para dejar atrás el fenómeno de la atomización que ha acompañado por tantos años a la franja revolucionaria, sin que veamos con claridad y franqueza un juicio crítico categórico a esta condición de las expresiones revolucionarias. De otra lado y como contrapartida, el nuevo reformismo se arma de la decisión de unir sus fuerzas, levantar referentes sociales y proyectar desde las formas una condena al modelo económico, pero sin cuestionar el capitalismo como sistema. Precisamente en lo orgánico, el reformismo y el radicalismo pequeño-burgués, han avanzado lo suficiente, como para ponerse en muchos frentes sociales a la vanguardia de las protestas y movilizaciones, obviamente con su tinte conciliador y pacifista. So pretexto de condenar el vandalismo (al lumpen) moderan el descontento y la rabia, para convertir la acción popular en una expresión carnavalesca que no sólo enfría la presión social sino que además la aleja de conseguir sus objetivos. Por lo tanto, urge debatir y debatir con alturas de miras, para sacar lecciones positivas de la actual coyuntura, urge sondear y caracterizar con rigurosidad el momento de la lucha de clases en que nos encontramos, urge el ha-

cer uso del método de la crítica y autocrítica para alejarnos de la autocomplacencia y de la auto-referencialidad y apuntar a un real esfuerzo por la convergencia revolucionaria, para levantar con éxito el pliego del Pueblo y jugarnos por ganar en el corto plazo una gran capacidad de influencia y de conducción de la lucha democrática-popular. ¡BASTA DEL ABUSO Y DE LAS BURLAS DE LOS PATRONES! ¡BASTA DE LOS FESTINES Y CARNAVALES DE LOS RICOS! ¡LLEGÓ LA HORA DE ACOMPAÑAR NUESTRA LUCHA, CON LA DIGNIDAD Y LA MORAL QUE EXPRESE LA SERIEDAD, LA MADUREZ Y EL COMPROMISO FERREO POR LA CAUSA DE LOS EXPLOTADOS Y OPRIMIDOS! Chile, Noviembre 2019


Como se extraña a un desaparecido Perpetuar es una palabra imposible Te veo como mirando dentro en otra vida. Para que sirve el arte Para extrañarte y para volverte a pensar. Una vez te vi morir Una vez tenia otro cuerpo, del que me arrancaron Estaba envuelta y reducida No sabia comer ni sabia mirar por mis ojos No sabia hablar ni decir palabra alguna Un día te vi morir y me arrancaste de adentro de otro cuerpo Y quedo mi alma abierta y vacía Y no se cerrarla Y para qué sirve el arte Para sentir mi alma y que algo de ti respira dentro de ella. Gabriela Carmona. Santiago, Chile. Octubre, 2019.


Y LA GENTE MUERE SÓLO EN LOS SUPERMERCADOS escrito la noche del 22/10/2019 Por Sebastián Diez Cáceres Hace cinco días comenzó la revuelta, con multitudes escolares invadiendo las estaciones. Se reunían en los alrededores y dada cierta señal acudían en masas vibrantes, como locomotoras, a penetrar las catacumbas del metro. Allá abajo, los guardias de seguridad se rendían ante tamaña proeza de la ciencia política. Una multitud de adolescentes desobedeciendo la ley, estampidas que arrasaban con toda membrana que distinguía el costo de un lado del otro. No siendo propiedad privada, pues el metro se supone es estatal, en la revuelta se insiste en la profanación, en primera instancia, de los lugares públicos. Una suerte de autodestrucción, diría el oficialismo. Plazas, calles, patrimonio, etc. En eso se escudan las autoridades y en eso insisten, como un disco rayado o loop eterno y demencial. Ahora, los escolares dieron el ritmo, el de la evasión del torniquete. La membrana. Y fue la sutileza terrible de esta profanación la que dio origen a todo. De las entrañas de nuestra ciudad surgió la lozanía del movimiento, su cara más audaz. Luego fue cosa de congregar a la gente en las calles. El mismo metro, al cerrar sus puertas, lo logró. En hora punta, la gente que no pudo circular más allá abajo (pensemos en un infarto, la arteria que se taponea) sale en busca de otras opciones, que a su vez por la demanda así mismo infartan. Quedó la gente de a pie. Improvisaron una marcha o se sumaron involuntarios a una manifestación. Santiago era un éxodo. Esa misma noche declararon estado de excepción. Y al día siguiente soltaron a los militares de sus cuarteles. Los perros, a base

de doko espolvoreado con cocaína, salían a hacer de las suyas. La perversión militar no es un defecto solucionable, sino que es parte del alma de la milicia. Es inherente. Es el cuarto día y mañana voy al campo de batalla. Plaza Italia. Qué extraño que sea Italia, aunque no tanto. Los Carabineros son de origen italiano. Carabinieri. Quizás allí haya una analogía. Como lo es la analogía que nos convoca, la del rizoma que brota, lo que nace en un subterráneo. DIA 22 En la mañana digiero flatulencias y un café. No duermo bien hace dos días. Los helicópteros me tienen hecho un zombie. Hablé por Facebook en la madrugada con Claudia Umaña, activista social. Me compartió videos. Me dijo que tiene miedo, que no puede creer lo que está ocurriendo. Es 22 de octubre, día 4 de movilizaciones. Ayer hemos ido con mi hija y Ana a Plaza Ñuñoa a manifestarnos. El cacerolazo fue tronante, estridente, pero desmanes no hubo, ¿por qué? Porque nadie provocó. Los pacos estuvieron a más de cinco cuadras alrededor de nuestro perímetro. ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? ¿La represión o la violencia? Sin provocación no hay desmanes. Es sencillo. La manifestación de la plaza Ñuñoa fue hermosa. Familias completas gritando y atizándole a sus sartenes, ollas, vociferando consignas, manifestándose en paz. Ahora, quisiera hacer un contrapunto. Es obvio que por una situación socioeconómica y por imagen, la


policía no reprime este tipo de comunas, para concentrarse el contingente en las comunas más pobres, donde hacen lo que se les plazca. Se han reportado balazos al cuerpo, uso desproporcionado de la fuerza, mujeres desnudadas y manoseadas, y todo esto fuera de toque de queda. Ya van 18 muertos declarados y cientos de heridos por el accionar de las fuerzas represivas. Dicen que los cuerpos se calcinaron. Eso dicen. Pues para el gobierno sólo hay muertos en los supermercados saqueados. Raro. Ya se viralizó el video del milico con cara de cerdo aludiendo que su trabajo es “salir a güeviar”, como si la cosa fuera jugar al Call of Duty, mientras su propia madre, quizás, en ese mismo instante cacerolea en alguna comuna pobre de Santiago. Esto más allá de lo sintomático de una sociedad desclasada, sin conciencia, es el delirio, la esquizofrenia. Ese, entre otros videos, muestra, evidencia la locura de las FF.AA. y de la policía. De eso me empapé la madrugada completa, con los helicópteros surcando nuestras cabezas, sapeando nuestras

calles, cizañeando en nuestros techos. La indigestión tiene sus motivos. * Tengo que asistir a mis labores aunque me señale la jefa que saldremos antes de la hora de almuerzo, por lo que no es necesario llevar colación. Me meto a la ducha (empatizo con la gente que tiene el agua cortada en estos momentos, qué desagradable todo). Olvido el día que es. No es ni lunes, ni martes, ni miércoles, ningún día. Es un agujero en el tiempo. Un hoyo negro que se traga todo. Ahora, ya en la calle, la incertidumbre. Corto camino por Bremen hasta Tobalaba donde se supone pasa la 412 o la 418 dirección Alameda. No estoy ni dos minutos en el paradero cuando pasa una muchacha en una Pathfinder y nos ofrece a mí y a otras dos personas llevarnos. Una señora de unos sesenta años se va en el asiento de copiloto, yo y un jubilado que aún trabaja, en los asientos traseros. Al parecer tiene varios hijos, pues no me queda más que sentarme en la

Ilustración de Otro Captore


silla de bebé. Vamos ya por el tercer semáforo cuando la conductora, de un rubio platinado, toca el gran tema: “yo soy de familia de esfuerzo, mis papás se sacaron la cresta para educarme”. Todo bien, los pasajeros improvisados asentimos. “A mi emprendimiento no le hace nada bien esto”. Y sigue con un monólogo clase mediero que se ve interrumpido repentinamente por un “deberían darles con un palo a esos delincuentes, no sé de dónde salen, debajo de las piedras, no sé, es una invasión”. Mucho antes de que saliera a la luz, la tipa dice exactamente lo mismo que Cecilia Morel, la primera dama, en un audio filtrado de Whatsapp, seguramente compartido por alguna “mala” amiga de su grupo con el que va a tomar tecito al Tavelli en sus largas jornadas de ocio. La idea de una invasión extraterrestre no tiene nada de descabellado si pensamos en la profunda desconexión de las capas altas, de las minorías ricas de la Sociedad con la misma. Ese no-saber-qué-ocurre demuestra su lugar no solo privilegiado, sino blindado a las desgracias comunes. Ya vamos por el penúltimo semáforo. Yo guardo religioso silencio. En cualquier caso está haciendo una labor solidaria, no me voy a poner a discutir de política en su propio vehículo. Ya bordeando el cruce en el que Providencia se convierte en Apoquindo nos suelta que su emprendimiento es un Jardín Infantil en Las Condes, que su padre es dueño de un restaurant en Apoquindo y su marido se desempeña en algo con un nombre extrañísimo que yo interpreté como astronauta de la NASA o algo así. Tiene 5 hijos. No sé cuál es la manía de los cuicos de maquillar su cuiquez y de hacerse los simpáticos cuando no viene al caso. En el chiquero se avergüenzan de su posición. En fin, me bajé de la Pathfinder con un “gracias”. Cruzo para atisbar la situación en Thayer Ojeda. Le pregunto a un transeún-

te si es que el metro está abierto. Me contesta que no tiene idea y me señala que le pregunte a un paco de las FF.EE. que resguarda una esquina, con el misil apuntando a sus botines. Con un solo gesto de asco le digo que no, y sigo mi camino. La estación está plagada de pacos. Pago mi pasaje ni siquiera por civilidad, sino simplemente porque no quiero mi piel amoratada, ni perder un diente, en una triste rabieta policial en una estación de metro. En el vagón la gente parece colgar abatida de las manillas, en los asientos dormitan, las bolsas notorias bajos sus ojos que a su vez han perdido el brillo. Se huele la incertidumbre. Los helicópteros y la guerra inexistente poblaron sus sueños, pesadillas e insomnios. * En mi mochila cuidé de traer ropa de calle (prestar ropa en la calle ha sido la tónica). Pantalones grises, zapatillas negras, y para cambio una polera de mangas largas gris también. Utilizar la mímesis de la urbe, el gris del pavimento, el gris de los muros. Estrategias pedestres que quizás en algo ayuden. Llego a mi trabajo, en la librería Universitaria de la Casa Central de la Universidad de Chile. Mis compañeros se muestran acongojados. La jefa nos reúne a todos en la librería misma. Y da inicio a una especie de catastro emocional. Tengo compañeros de derecha, no muchos, pero que escucharon con mucha cautela todo. Cuando viene mi turno y al aludir a la pésima idea del presidente de haber sacado a los milicos a la calle, uno de ellos me dice que está bien, que alguien tiene que detener a los delincuentes. Me salgo de mis cabales. Le digo que su opinión es absurda. El resto calma los ánimos. Sí, me sulfuro y no es la forma de contestar, pero algo me hierve en las entrañas, y no sólo por el panorama anormal ante nosotros (hermoso


para mí, toda revuelta es hermosa y terrible) sino porque dichas medidas habían afectado directamente a mi familia, desde el día uno. Pero para qué ser tan jactancioso con tus malas noticias.

Lo primero que veo es un camión de militares. Voy a la botillería de la vuelta y compro algo para comer y cerveza. Quedamos un grupo de juntarnos en el parque Forestal. Enfilo por Alameda. Me topo con la marcha de los funcionarios de la Salud. Van hacia la Moneda. Muchas pancartas aludiendo a gente que murió esperando un tratamiento, o que perdió miembros por negligencias administrativas y los altos costos de los medicamentos. Veo una sucursal de Enel completamente saqueada. ¿Pero qué van a ir a saquear a ese lugar donde la gente va a pagar la luz y cuyos valores se mantienen muy lejos de ahí? El tema de los saqueos es extrañísimo. Los militares y la policía procuran evadirlos. Pero no sólo eso, en ese “dejar hacer” hay una voluntad oscura e irracional que es fácil de adjudicar a los mal bautizados “lumpen”. Qué se van a ir a robar a un hotel, por ejemplo. O a un banco, cuando los cajeros automáticos quedan con su caja interior intacta. Las estrategias del montaje en estos tiempos son escenificaciones débiles y muy fáciles de evidenciar. Su veracidad está por verse.

* A mi hermano lo habían lumeado y agredido cuatro días atrás, antes de declararse el estado de excepción, el viernes en la noche, en Villa Alemana, unos pacos de civil, ¿por qué? Porque fue a socorrer a un baleado. En la comisaría a mi familia no tenían idea qué decirles, unos que estaba saqueando, otros que había acuchillado a un carabinero, otro que estaba destruyendo la calle. Pasó la noche de pie, moreteado y con la incertidumbre propia de la guerra. A su novia la zamarrearon y no hicieron mucho más pues a uno de los uniformados lo conocía. Se supo luego que a muchas mujeres las manosearon y agredieron sexualmente en este tipo de procedimientos. La cosa está a un nivel miserable. Mentirosos, usureros, violentos, descerebrados. Y mientras mi hermano constataba lesiones para hacer la debida denuncia a la mañana siguiente, el ministro del Interior, el sátrapa de Chadwick, * mentía de cara al país, negando a los infiltra- Bordeo el Santa Lucía. Bajo el sol los soldados. dos se ven como cosplays ridículos del Call of Duty. El MAC está grafiteado entero. Mejor * readymade no podía haber. Me echo bajo un La reunión culmina con cierta tensión. Se arbolito y abro una lata. Todo luce normal y oyen masas proliferar consignas en el patio en paz. De pronto una tanqueta con milicos interior de la Universidad. Están en reunión montados en su techo acelera por la calle hatriestamental, planeando qué hacer. Habla la cia el poniente. De improviso toda la gente presidenta de la Confederación con una voz que aparentaba cierta normalidad se pone a grave y profunda. Los aplausos son ensorde- blasfemar y a gritarles: “milicos culiaos”, “vácedores. La jefa dice que ya no más, que nos yanse a sus cuarteles”, “asesinos”. Dan ganas vayamos a nuestras casas. Espero hasta el fi- de abrazarlos a todos. En la represión está el nal y me cambio en el baño mi uniforme por descontrol. Yo, de hecho, bebiendo mi cerveza el atuendo mimético gris. Y salgo a la calle. tranquilo estoy ya infringiendo la ley. La des-


confianza y la represión generan Monstruos. Llega la muchachada. Leemos poemas con un altavoz. Hay gente de a pie que se acerca. Un borracho con un pan con mortadela en una mano y una lata arrugada en la otra nos cuenta su versión de los hechos. Termina con un “este es mi país”, pegándose en el pecho, aludiendo a la cantidad de inmigrantes que han llegado a Santiago a “quitarle la pega”. Alguno de nosotros le dice que el país es de otra gente, la misma que lo tiene todo cagado. Pero se aleja sin escuchar, arengando a solas y levantando su lata con cerveza tibia. Es triste el espectáculo de alguna gente pobre, que también sufre de cierta desconexión con lo atingente y se amarra a frases hechas y leitmotivs. Gente solitaria, que necesita de sociedad. La televisión nacional y el lavado de imagen que llevan a cabo día a día es en gran medida la responsable. Te saquean el cerebro de ideas propias y la llenan de morbo. En cuanto a lo ocurrido, su proceder no ha distado mucho de lo que hacían en Dictadura. Le faltó pasarse de tuerca sólo un poco más para bautizar con algún nombre pomposo y alharaco al movimiento, pero aún así les quedó un resto para poner el mismo conteo digital en reversa del año nuevo para anunciar el toque de queda. Por contraste se nota su infinita perversión. Lo que no previeron fue que esta vez todo Santiago era un set de televisión y todos los manifestantes, periodistas. El abuso era imposible de blanquear, su servicio comunitario pasó a ser prescindible. * Me encuentro con Ana y enfilamos a Plaza Italia. No sé cuántas veces ya he escuchado fragmentos de La Ciudad de Gonzalo Millán, el hit del momento. De los balcones de algunos departamentos se avistan parlantes con

canciones de Quilapayún o Inti Illimani a todo volumen. Los nostálgicos de siempre abajo se congregan a corear. Nos sumergimos en la masa. Preparamos las pañoletas preocupándonos de humedecer con agua y bicarbonato la zona de la boca y nariz. Nos desplazamos entre la gente, muchos en bicicleta. Comerciantes venden agua y cerveza. Otros ofrecen limón. El olor a lacrimógena es vasto. Nos posicionamos en el frontis del GAM. Es imposible avanzar, la repre hace lo suyo en la desembocadura a Plaza Italia. Veo a padres cargando a sus hijos a horcajadas sobre sus hombros. Niños con banderines y pailas, bailando y saltando. Lo único que no cuadra en ese paisaje es el carro lanza agua y el humo de las lacrimógenas al fondo. El clásico ritmo del cacerolazo ahora lo percuten a palma abierta en las planchas de cholguán que resguardan la extensión del centro cultural cuya construcción fue congelada en el presente gobierno por tratarse de cultura, su última prioridad. El ambiente es celebratorio, hay trompetistas, caras pintadas, los drones nos sobrevuelan. Todo hasta que el carro avanza amenazante y se produce la estampida. La gente corre desbocada, los padres con sus hijos, los ciclistas, las señoras, incluso un inválido en silla de ruedas. Algunos advierten que ya está, que no corran más. Este ir y venir como del mar que no se detiene ocurre al menos unas cinco veces más. Un tipo con corte militar nos advierte que no corramos hacia la plazuela con el monumento a Carabineros. Señala un lugar en altura. Me asusto y cojo a Ana de la mano y la llevo al otro lado de la calle. Me imagino un infiltrado avisando de una balacera. No sé. Ya nada me sorprendería. Decidimos caminar por el Forestal y bordear plaza Italia por el costado junto al río. Es imposible avanzar. Son ya más de las seis de la tarde. La gente llora y se refriega


con su manga los ojos. Es peor. El químico de no, los milicos no.” Hacemos dedo en Av Santa las lacrimógenas penetra el tejido. Cruzamos María. Nos lleva un camión de carga ligera. el puente Pío Nono. Nos bajamos frente al Costanera Center. Está rodeado de chanchas de pacos como si se tra* tara del castillo del emperador. Los ecos de las Del otro lado nos topamos con un homeless cacerolas aún se escuchan. El toque de queen estado de shock. Tenía un postonazo en la da comienza en media hora. Los muertos son sien y la ropa estilando. Un par de enfermeros más. Los heridos son más. Los desaparecidos. de la marcha lo asisten. Grita: “no, los milicos

Ilustración de Pablo de La Fuente


¿Qué quieren ocultar con las muertes adjudicadas a la quema de supermercados? A pocos días de comenzar la rebelión popular comenzaron a aparecer los muertos de personas que supuestamente fallecieron en las dependencias de locales comerciales quemados durante las protestas. Algo nunca antes visto en nuestra historia, al parecer una nueva estrategia para ocultar las verdaderas razones de sus muertes. Esto ya que hace unos días se viralizó un video en el que Aleida Kulikoff, Jefa del Laboratorio del Servicio Médico Legal (SML) se negara a hacer abandono de sus labores. Al cumplirse una semana de la protestas y el decreto de la ley de Emergencia de parte del gobierno de Piñera en 11 regiones del país, el gobierno exigió la renuncia de la jefa del Laborario del SML, ante el cuestionamiento del origen y hallazgo de los cuerpos de los asesinados a manos de la represión policial y militar. “No recibí la notificación, no firmo la notificación porque mi deber es con el Estado, no pueden sacar un cargo público sin hacer una iNvestigación sumarial y una investigación que venga de la Contraloría. No pueden sacarme de mi cargo y poner a alguien de la Dirección Nacional a dedo. Mi labor es con la ciudadanía y no voy hacer abandono de mis funciones.”, señaló la jefa de laboratorio del SML. Exigimos como pueblo esclarecer las muertes de las personas encontradas calcinadas en locales comerciales, sobre todo porque dudamos de los orígenes de los incendios. Sabemos que el Estado utilizará todos los recursos disponibles para esconder, una vez más, sus crímenes, pero no quedaremos indiferentes frente a las sospechosas circunstancias en las que se vieron envueltas cerca de doce personas de las comunas de San Bernardo, Quinta Normal, La Pintana y Renca.

Paula Lorca Zamora

José Arancibia Pereira

Yoshua Osorio Arias

Alicia Cofré Peñailillo

Renzo Barbosa Herrera

Julián Pérez Sánchez

Eduardo Caro del Pino

Manuel Muga Cardemil

Andrés Ponce Ponce


Daniela Carrasco, la Mimo, como era conocida en la población fue encontrada muerta en el Parque André Jarlan, siendo asesinada durante el toque de queda de la madrugada del domingo 20 de octubre, luego de participar en cacerolazo en la Población La Victoria. Testigos señalan que habría sido detenida previamente.

¡NO OLVIDAREMOS TU NOMBRE!


M. RamĂ­rez, Colectivo AFI Woman. Octubre 2019

V. Alessandrini, Colectivo AFI Woman. Octubre 2019


No controlarán nuestras mentes Comprendimos ser nosotros La calaña del futuro, Ataúdes negros y rojos desplomándose, Delinquiéndose, Mirándose a los ojos brilla-mente lastimados. Comprendimos ser la herencia De la calle fría Donde compran pasta los desaparecidos Hijos de la tierra. Comprendimos ser errantes y atrincherados, Comprendíamos y bastábamos... Una selva de cemento, Calles mal intencionadas, Tranquilizadores puerta a puerta, Testigo, Fusilamiento, Tortura, Tortura, Tortura... Pero hoy día de las inflexiones, Le di frambuesas a la poesía, Corté los hilos, Canté, Viví sección y elocuencias Por una bandera.

José Angel Hogas Novoa


Postales de humo y lucha Y de pronto el país se volvió de llamas y humo. En Valparaíso la rabia fue catarsis Belleza de atisbo, la grieta mostró la caída. El regocijo de ese arder y reconocerse Unidos en una lucha que comenzó. Ardían las estaciones de metro, también los grandes monopolios y el maldito mercurio En los saqueos se rompían bolsas de alimentos para perro callejeros, compañeros de hambre y resistencia, compartiendo los frutos del botín Cerveza y vino Que arda todo lo que nos quitaron. Pero la bestia abrió sus fauses de masacre, y vomitó los muertos. Entonces la máquina empezó a moler carne que raptaba en cualquier rincón oscuro. El toque de queda fue la orden para sembrar horror. Despertar fue crimen de guerra, los muertos se levantaban cómo zombies, para ir a morir en supermercados incendiados El metro Baquedano se convirtió en cámara de torturas y crucifixión. Las tanquetas sacaban sus lenguas de fuego y abrazaban a los habitantes vulnerables, pero el miedo nunca más tuvo cabida. Hermosa lucha , donde las fieras mujeres gritaron y enfrentaron el abuso y el crimen

César Hidalgo Vera


Impresiones para una reflexión desesperanzadora sobre el país que nos habita por José Guerrero Urzúa cineasta y escritor En medio de un mar de consignas y un torbellino de demandas que pueblan el arcoíris de la alegría que nunca nos fue dada, deseo pensar que tras el estallido social de este octubre histórico, pareciéramos habernos desprendido de la anestesia letal que -desde el laboratorio del neoliberalismo en el que fuimos conejillos de india- nos fue inoculada por décadas desde la dictadura cívico militar del genocida Augusto Pinochet hasta la dictadura neocapitalista y empresarial del psicópata Sebastian Piñera. Acaso también, no es menos cierto, que a la luz de esta insurrecta coyuntura que nos habita se haya impuesto un implacable sentimiento de pena y de rabia, contenidas en el corazón de un pueblo diezmado por abusos y tragedias insufribles; de un país que ha venido siendo sistemáticamente violentado y vulnerado en todos sus derechos, por el propio Estado y sus agentes exterminadores. Un pueblo que, suspendido de su condición de ente etéreo al que ha sido condenado, pareciera haber despertado de una larga y horrorosa pesadilla a la cual no quisiera regresar nunca más, y la que trata de exorcizar bajo el soberano signo de la indignación. Y en ese añorado despertar, a pesar de su alma gris y su cuerpo agobiado, provisto de todas sus fuerzas y desde todas sus trincheras, procura vencer a la abominable modorra que lo ha tenido confinado al laberinto de su atribulada historia, bajo el terror latente infundido por el Minotauro de todas las dictaduras que lo atraviesan. Por cierto, la nuestra, es una sociedad que ha permanecido sumida en un desolador estado de convalecencia y sopor (despojada de los buenos cuidados y del cariño de esa comunidad soñada), puesto que ha estado secuestrada por el más feroz individualismo y sus engendros que lo constituyen; a causa de ese Leviatán del neoliberalismo que ha calado hondo en nuestras conciencias y que ha echado raíces enfermando nuestras vidas que han ido naufragando a contracorriente . Una sociedad abrumada, que se encuentra perdida entre el desamparo de “qué hacer” y la incertidumbre de “qué nos está sucediendo”. Una sociedad traumada, cuyo devenir cotidiano ha sido invadido por las balas del desprecio, la injusticia, la soledad, la opresión y la desigualdad que nos asiste. Desde luego, ineludible percepción de una ominosa realidad que condiciona nuestros precarios modos de convivir y que no puedo sino rumiar desde la frágil lucidez de mi corazón en estado de sitio y desde la impotencia de mis vísceras que se rebelan con vehemencia -junto a multitudes de compatriotas que marchamos- contra .los códigos y las representaciones heredadas de los relatos ladinos y de las verdades hegemónicas que definen los cauces de nuestra historia.ensangrentada. Siento que Chile entero, con su cuerpo fracturado, se ha vuelto una zona de sacrificio, un territorio abismante colmado de ultrajes, impunidad (patrimonio de dictadores y poderosos ver-


dugos), masacres naturalizadas y de catástrofes naturales. Y así lo demuestran la infamia y la alta traición urdidas contra su propio pueblo, esos dos imbunches del poder con los que no se ha dejado de tramar la maldita tradición que subyace a nuestra historia social y política, a fuerza de ríos de sangre y montañas de explotación humana, restituyéndose con ello el eterno retorno de nuestra desesperanza. En virtud de esa náusea es que nos hemos forjado a través del mito emancipador de sentirnos dotados de una especie de “espíritu luchador y guerrero” que solo ha servido para subsistir a un conjunto de tristes condiciones de existencia que nos determinan, a saber: la resignación, la nostalgia, la hipocresía, el lacayismo, el estoicismo y la injusticia, que trazan nuestra identidad de colonizados. Después de todo, en los márgenes de nuestra historia, de tumbo en tumbo, transita la memoria queriendo sentirse insubordinada, libre de culpas y de chivos expiatorios, tratando de sobrevivir en el intento de seguir resistiendo para no sucumbir a la obscena normalización que coerciona y empequeñece nuestras vidas. ¡ Ya van a ver, las balas que nos tiraron van a volver ! ¡ Ya van a ver, las balas que nos tiraron van a volver ¡

Iustración de Pititore, Ernesto Guerrero Celis


VALPARAÍSO, SITUACIÓN IRREGULAR, UNA MIRADA ALIENÍGENAS EN VALPARAÍSO Felipe Moncada Valparaíso, 23 de octubre Toque de queda en el puerto, la ciudad entera es una obra de percusión que supera cualquier expectativa de festival sonoro: cacerolas, tambores y todo lo que esté a mano, sirve para la sonajera universal que inunda colinas y quebradas. Ya es la cuarta noche de prohibición de circular por las calles y la ciudad es una jaula que por fin muestra con nitidez sus barrotes, mientras los camiones de militares recorren la ciudad despejando barricadas y practicando su brutalidad profesional contra “el enemigo interno”. La imagen es fuerte. Quizás particularmente en Chile, la figura de militares en la calle, nos trae el recuerdo de allanamientos de poblaciones, decretos transitorios de fusilamientos, procedimientos macabros, argumentando un cierto heroísmo en nombre de la patria. Es una imagen cíclica y está en el inconsciente colectivo, en muchos y muchas despierta una oscura carga de represión y el recuerdo de ciertas cuentas pendientes, como cuerpos de desaparecidos, por ejemplo. En algún lugar de la psiquis nacional está guardada esa pesadilla de chilenos y chilenas, víctimas o cercanos de víctimas y desaparecidos, y es una herida fresca, la cicatriz es frágil y vuelve a doler apenas se toca. No parece una buena idea para calmar las cosas ver esos camiones llenos de reclutas felices de apuntar a su propia gente. Me perdonará (o no) algún conocido de la “familia militar”, en toda institución pagan justos por pecadores, y la corrupción de unos pocos suele enturbiar las aguas para todos, pero cuando el río suena… y a ratos el sonido de este río es ensordecedor, pues más allá de caricaturizar, hasta ayer iban 5 muertos reconocidos por el gobierno, con balas compradas con el dinero de sus impuestos y de los míos, disparos realizados a quemarropa, no en enfrentamientos ni nada que se les parezca, sino en desmadres personales de funcionarios del Estado. Oscurece ya, y en los cerros cercanos se comienzan a oír canciones antiguas, suena “El pueblo unido”, “El derecho de vivir en paz”, “Armas vuélvanse a casa”, canciones que dentro del exitismo y globalización del modelo neoliberal habían sido ya desechadas por multitudes de cantitos pop, minimizadas y hasta ridiculizadas por la misma gente que las cantó en marchas o en la clandestinidad, pero ahí están, aparecieron, no son Paganini pero tienen alma. Y parece — hablo de una sensación personal— que de pronto fuera primavera de 1989 y el plebiscitito que sacó a Pinochet aún no ocurriera, y que todo ese lapso hasta ahora no hubiera ocurrido, fue un sueño, pero ¿qué ha ocurrido? Pasan las imágenes por la mente, como de quien va cayendo para morir: El modelo de los Chicago Boys, las multitiendas, los televisores, las tarjetas de crédito, los celulares, los reality, los partidos de la selección, las deudas, las privatizaciones, el saqueo de los recursos naturales, las forestales, la resistencia de los peñis, los montajes, la farándula, las empresas extranjeras manejando la energía y los servicios básicos, los privilegios romanos de las fuerzas armadas, los fraudes millonarios, la pasta base, la coca, la cultura narco, el lumpen, los


Dibujo de Fran Quinta matinales, la competencia, el exitismo, la venta de la educación, las colusiones, la represión ascendente, las muertes sin aclarar de dirigentes ambientales, uff, despertemos ya, lleguemos al suelo de una vez. Entonces bajo esa piel del modelo económico había otro cuerpo, uno que se endureció en la clandestinidad, en la calle, y que nunca ha comprado un modelo experimental impuesto por la fuerza. ¿Y el pueblo?, ¿se acuerdan de esa palabrita?, ¿se lumpenizó?, ¿se entregó?, ¿se aburguesó en la medida de sus posibilidades?, o bien se compró entero el sueño chileno de libre-mercado y ahí está ganando lo justo para endeudarse, con los parásitos de las AFP succionando sus sueldos, con los servicios básicos de una ciudad megacéfala —como el Metro— creciendo monstruosamente como un capital abstracto y que traga y traga sueldos y vidas, hasta que explote, y explotó. Pero esas canciones se vuelven a apagar, solo fue un deja vu ochentero, es 2019, y aunque esos cantos vuelvan a significar por un rato, denota que en algún grado hay un inconsciente dormido, y que así como despierta la milicada a recordarnos su fuerza, despierta esa cosa amorfa y apaleada que se le solía llamar —me disculpará el lector el anacronismo— pueblo. Termina el caceroleo, silencio absoluto en el puerto, patrullas pasan y pegan unos tiros al aire para amedrentar, para “prevenir saqueos”, aunque estos ocurren a vista y paciencia de mediomundo y a plena luz del día. Al respecto: En los primeros días del estallido social, la prensa se concentró en los desvalijamientos de supermercados, de tiendas, como si todo se tratara de


una locura materialista, como si gran parte de la población disfrutara del robo como deporte y aprovechara de tener al fin todo aquello prometido por el sistema y que no había podido conseguir. Ese tipo de saqueos que la televisión nos mostraba en Venezuela, ese país al que no teníamos que parecernos según el candidato Piñera. En Valparaíso también suceden, cualquiera que apague la tele un rato y baje al plan durante el día los puede observar de cerca, pero hay que diferenciar distintos tipos de saqueo: Está el saqueo ideológico ¿utópico?, de quienes están movilizados en los cortes de calle y usan el contexto para “repartir” mercaderías sin acapararla y eso ocurre en lugares simbólicos del sistema (farmacias coludidas, por ejemplo). También está el saqueo flaite, o lumpen, o cuma, o vandálico, o “sin ideología”, con gente que corre con bolsos de local en local como si fuera la gran compra de fin de sistema; ellos y ellas andan detrás de mercadería, son hijos e hijas de este sistema que pone a la propiedad privada como vara que mide el respeto de un sujeto, ellos no harán mucha diferencia entre una sucursal de una gran cadena o una pequeña zapatería, si usted los puede condenar y desearles la muerte, como mucha gente lo hace, bien por usted, debe ser una especie de arcángel sin antecedentes, yo paso. En ese tipo de ataque, ya han muerto al menos 7 personas. También está el “saqueo autorizado”, cuando uniformados dejan pasar a la turba, asustada o empujada por los mismos medios que fabrican una escasez mediática, mientras los almacenes rebosan de abarrotes en los barrios. Esos saqueos controlados ayudarán en la cuenta final a equilibrar los muertos versus los números que indican las pérdidas de los grandes empresarios. Y llegamos por fin al saqueo más grande de todos, el de las tierras para forestales, el de los recursos naturales, del agua de los campesinos, el que realizan las mineras extranjeras, el de los fondos privados y obligatorios de pensiones, de las empresas de energía, de la agricultura intensiva, de los privilegios de las fuerzas armadas, de las deudas universitarias, en resumen: el agujero sin fin en el bolsillo de cada uno y una de quienes portan la cédula chilena de identidad. Ese continuará con o sin vigilancia militar, son los privilegios de una clase que piensa que la subsistencia de su estándar de vida es equivalente al de la especie sobre la Tierra. ¿Y mañana qué? El regreso de los matinales, de los pactos políticos para volver a repartirse los restos de la torta, más reggaetón, más éxito económico, más sequía, ¿alguna respuesta? Solo se me viene a la mente organización, información y más organización, pero difícil es consolidar una red comunitaria si para trabajar tenemos que atravesar toda la ciudad y no conocemos ni a nuestros vecinos, o si las organizaciones territoriales caen en el autoboicot del cacicaje excluyente, o se llevan el agua hacia su propio molino en vez de abrirse a la otredad, o si se toman los caminos de la política tradicional del poder por el poder. Salirse del sistema en la medida que se pueda, crear y cuidar redes solidarias, asambleas, no sé, nadie lo sabe, se especula, se experimenta y se toman los mejores resultados, hay mucha gente haciéndolo, cualquiera puede empezar por la puerta de su casa hacia afuera. Puede que algo ocurra, resistencia, otro habitar. Difícil, más no imposible, pero al menos de quienes han tenido el megáfono desde 1989 hasta ahora, no esperaría nada más que nueva retórica y nuevos privilegios, de esos que —ante la llegada de los alienígenas—, la Primera Dama sugiere compartir.


NO OLVIDEMOS EL ORIGEN DE ESTA LUCHA: -COMPIN -AFP -ISAPRE / FONASA -COLUSIONES DE FARMACIAS. -COLUSIONES DEL PAPEL TISÚ (CONFORT) -PERDONAZO RETAIL LA POLAR (SII) -MILICOGATE -PACOGATE -TTP11 -CRISIS AMBIENTAL QUINTEROS -CONTAMINACIÓN DE LOS LAGOS DE CHILE -CASO BANCARD -LISTA DE ESPERA DE HOSPITALES. -CAE -CONCESIÓN DE CARRETERAS. -SUBIDA DEL TAG -TRANSANTIAGO -CASO RIGGS -SUBIDA CUENTAS DE LUZ. (MEDIDORES) -CASO PENTA. -CASO SOQUIMICH. -SUBIDA DE COMBUSTIBLES. -SUBIDA VIÁTICOS EN EL CONGRESO. -DESCENTRALIZACIÓN. -SUBIDA DEL AGUA POTABLE (AGUAS ANDINAS). -PARAÍSOS FISCALES DE AUTORIDADES. -SUBIDA DEL SUELDO MINIMO (MIL PESOS) -COLUSIÓN PRECIOS BUSES INTERURBANOS - CASOS SENAME - SALUD MENTAL (SUICIDIOS) - ALZAS CONTINUAS TRANSPORTE PÚBLICO - IGUALDAD DE GÉNERO. - CASO CAVAL - CASO CEMACHILE - PUENTE CAU CAU - COLEGIOS INFRAESTRUCTURA PRECARIA - ACCESO UNIVERSAL A LA EDUCACIÓN - CASO EFE - CASO MERVAL - NARCOTRAFICO DESENFRENADO. -ROBO DE ARMAMENTO DEL EJERCITO Y CARABINEROS. -CASO CATRILLANCA. -MALTRATO ANIMAL -COLUSIÓN MERCADO DE LA LECHE -AUMENTO FEMICIDIOS -PUERTA GIRATORIA -LEY RESERVADA DEL COBRE PARA VIAJES DE MILITARES -CIERRE DE PUNTA PEUCO. -TERMOELÉCTRICAS -ESCASEZ DEL AGUA EN MANOS DE PRIVADOS -PEDOFILIA EN LA IGLESIA. -ENTREGA DEL LITIO A PRIVADOS -NEPOTISMO EN EL SECTOR PÚBLICO. -FORESTALES. -AUMENTO DE LA DELINCUENCIA.


La resaca de una noche prendida El tintinear de las cacerolas Aun en los oídos con el hollín en las narices despiertas Con el recuerdo del doble palpitar noche en llamas ya no eres un empleado de rostro insolente sabes que el miedo cambio de bando El picor en la garganta emboscado en un viernes de octubre piedras y estatuas Una bandada de bicicletas Se mece en la calle Nido de escombros retenida y acumulada la bebiste toda bendecida en las raíces del corazón las penas silenciosas ante la alegría del poder Vaciaron el bidón prendieron todo lo único que queda chachis quemado

Aldo Biglia Flores


19 octubre Había luz, pero estaba en los subterráneos, en los flashes y en el fuego. Desapareció de las pantallas el brillo de ojos que no reflejaban una multitud y se confundió con los vidrios de vitrinas rotas bajo las balizas. El fuego puede vivir en cualquier tierra, en pavimentos agrietados y parchados, solo necesita miles de chispas unidas bajo un mismo tronco.

Hernán Contreras

Fotografías de Lorna Remmele


NO A LA IMPUNIDAD

En una semana tenemos ante nosotros una ahora, si algo nos fue ideologizando día a día, catástrofe en derechos humanos. como un lavado de cerebro, ha sido el hecho de colocar la propiedad privada sobre la perIndependiente de si esta convulsión social re- sona, lo material inerte, mueble o fugaz sobre sulta exitosa, tendremos una cifra muy impor- la vida. El objeto sobre el sujeto. tante de compatriotas víctimas de represión y vulneración, daños que van desde la muerte, Este es el llamado a la comprensión profunda desaparición, tortura. ¿Nuevos duelos irrepa- del problema. rables? A ver si se comprende: Invertir estas ecuaciones perversas es la clave Estrés postraumático, de que esta crisis nos lleve a un cambio exitoso. Trastornos de Ansiedad, Depresión. Por ahora, mientras hacemos esta reflexión y Daños ineludibles en lo físico, por ejemplo más este esfuerzo interior, la catástrofe en derede 40 chilenos con pérdida de un globo ocular chos humanos que ha acompañado este leo futuros no videntes. Cuántos heridos. vantamiento masivo, estos crímenes de lesa Daños ineludibles psicológicos humanidad, han sido cometidos por responsa¡Y por 3 generaciones! bles con nombre y apellido. Sebastián Piñera, Andrés Chadwick, otros miembros del gabineESTO NO ES SIN DAÑO te (si no todos) y los mandos a cargo de las fuerzas armadas y de orden, además aquellos Hay pendiente un cambio moral o estructu- individuos de aquellas fuerzas que sean idenral que está a la base de todas las demandas tificados como vulneradores de estos derechos sociales. en procesos de investigación que resulten ¡por favor! confiables, con celeridad. La mayoría del país se ha dado cuenta que el modelo neoliberal extremo, nos está matando Aquí está el quid de la urgencia, la emergeny esclavizando. cia y la insurgencia. A ver si hemos comprendido que con esto no se negocia. Esta vez, no Ha aparecido la palabra DIGNIDAD. puede haber impunidad. Pues les comento que ningún cambio será profundo y sostenido en el tiempo, si no nos damos cuenta que cada uno debe realizar un cambio interno de marca mayor. Si algo no cambió desde el año 1973 hasta

Mirka Arriagada


Ilustraciรณn de Paulo Fernandez/ @valentinocampos.art


Todas las noches el sueño se adecua/ camino por arriba de las casas /me escondo de los milicos/ llega la bomba lacrimógena mientras hablo con mi nuevo amigue chimpancé / en una de las máquinas voladoras de Da Vinci/ Despierto cansada/ busco en youtube cacerolazo sonido/ suena desde mi computador donde antes tenía puesto un trap o un standap comedi feminista/ Algunos memes me logran hacer reír al deslizar el dedo por la pantalla sensible de mi esmartfon que solo tiene 1 semana de vida/ una vida muy difícil en comparación a otros esmartfones/ se le acaba el almacenamiento cada 5 horas/informaciónvideospantallazoslo colapsan/Watsap 100 mensajes/ se pega/ se reinicia / le veo cansade/ le coloco debajo de la almohada y apago el wifi/ Ayer me tragué un dulce redondo/ pasó muy rápido por mi garganta/ no pude retenerlo/ debió deshacerse en estas horas/ Sobre chile: no es un dulce/ pero es redondo/todo/ vuelve a ocurrir/ lo años hicieron turnos para estar ahora acá/ Sobre Chile: esto no es un dulce/ no se disuelve en unas horas/ quedó atrapado y el aire no pasa/ Prendo el wifi/ quedo en silencio / Sobre Chile: EL ESTADO DE CHILE HA ABUSADO, TORTURADO, VIOLADO, MATADO Y DESAPARECIDO A NUESTRES COMPAÑERES. AFUERA EL GOBIERNO DE PIÑERA, AFUERA LOS MILIKOS DE LAS CALLES, AFUERA LA DERECHA, ASAMBLEA CONSTITUYENTE AHORA!  NI PERDON NI OLVIDO X TODES AQUELLES QUE NO PUDIERON VOLVER A SUS CASAS

María Ignacia Valdebenito

Dibujo de Fran Quinta


FotografĂ­a de Lorna Remmele

FotografĂ­a de Lorna Remmele


UNO. Estuve cinco años leyendo a tanto profesional del paper, tanta densidad teórico pichulera -en el decir de Geisse-,vi a tanto dirigente universitario engrupido, con el cerebro lleno de hongos hablando de vanguardias inexistentes. Nadie vio esto. Nadie vio lo que vimos ayer en la calle: el saqueo a la farmacia, las barricadas en las esquinas, el Banco Chile en llamas, los pacos que no dieron abasto. El lumpen feliz, “¿quieren agüita, cabros?”, “¡somos terrible’ peligrosooh siii!”, etc. Nadie. Y mañana no sabemos qué chucha va a pasar. Estamos en medio de una tormenta de especulación. Y ahora mismo, el único que me aparece brillante y luminoso, a pesar de que al final se transformó en un viejo amargado y medio reaccionario, es Bolaño, cuando escribió: “Los burgueses y los pequeño burgueses se la pasan en fiesta. Todos los fines de semana tienen una. El proletariado no tiene fiesta. Sólo funerales con ritmo. Eso va a cambiar. Los explotados tendrán una gran fiesta. Memoria y guillotinas. Intuirla, actuarla ciertas noches, inventarle aristas y rincones húmedos, es como acariciar los ojos ácidos del nuevo espíritu”. DOS. La tarde de ayer en Talca fue dura. Durísima. Me crié en la región del Maule, conocida, entre otras cosas, por su implacable conservadurismo. Ayer vimos fuego, barricadas, saqueos por doquier. Los niños-lumpen tuvieron su fiesta: aprovecharon el caos para tomarse el centro de la ciudad, ese centro-del-consumo que suele expulsarlos o asimilarlos sólo en funciones menores: aparcando autos o pidiendo limosna en calidad de zombies-pastabaseros. Esta vez llegaron al centro dispuestos a todo. No quiero excusarlos, pero nadie puede negar que tras años y años de lanzarlos a las periferias como seres indeseables sólo engendra rabia y desprecio por la paz social que nosotros construimos a punta de endeudamiento, carreras universitarias poco rentables, deudas infames para tener un título universitario. Etcétera. Esa paz social, ese contrato espurio, fue el que ayer terminó de calcinarse en las barricadas de la calle 1 sur. La marcha comenzó a las 4 de la tarde. No podría calcular cuánta gente había. Al ojo, éramos una congregación de por lo menos 6 cuadras. Al voleo, escuché a un hombre mayor decirle a alguien por celular que no había visto algo así desde que sacaron a Pinochet. Una hermosa culebra de río que avanzó por las calles céntricas de esta ciuda-intermedia al son de “El pueblo unido jamás será vencido” y “paco entiende, no somos delincuentes / el único que roba es el presidente”. Todo estaba en perfecta normalidad hasta la Plaza de Armas. Ahí comenzó la lluvia de bombas lacrimógenas, los intentos infructuosos por apagarlas. ¿Hubo provocación? Pues claro. La hubo y Carabineros actuó como mejor sabe hacerlo: con violencia. Porque, por favor, hay un abismo enorme entre una masa de personas que, a lo sumo, pueden lanzar piedras, y una tropa de policías armados con chalecos antibalas, escudos, lumas, etcétera. Ahí comenzó todo. Con la repre vino la euforia. Se levantaron enormes barricadas en la calle 1 sur. En un momento apareció un carro de bomberos porque la nube de humo era tenebrosa. Fueron amablemente invitados a alejarse del lugar. Y lo hicieron. La marcha avanzó y las


M. Araya, Colectivo AFI Woman. Octubre 2019

barricadas siguieron, en una especie de ping-pong entre la poli y los que estábamos en la calle. Retrocedíamos desde la plaza hacia el sector oriente, siempre por l 1 sur. La ex calle comercio. La calle de los retail. Las calles que, luego del terremoto, se transformaron en la vitrina de la gran empresa: Banco Estado, Banco Santander, Falabella, La Polar, Almacenes París, Entel, Claro, WOM. El niño-lumpen sabía, y lo sabíamos nosotros también, que el daño era menor. Pero también había otro grupo de chicos que sabía, y resultó ser así, que la prensa ocuparía esas vitrinas rotas como excusa para llamar a los militares a la calle y ponerle nombre a este huracán que todavía no somos capaces de procesar. El día de ayer fue la fiesta de la periferia. Y no me extraña para nada. La clase media endeudada llena los centros comerciales los fines de semana. Las clases populares, sin acceso a crédito, probablemente miraron durante años la fiesta insípida de La Clase Media Chilena. Ayer, la clase media estaba en casa, recibiendo Whatsapps alarmistas, muerta de miedo, recibiendo un lavado de cerebro magistral a través de las noticias. Mi madre, a las 11 de la noche, me dijo que comprara cosas para comer porque se venía el desabastecimiento. Mi hermano chico, de 12, me dijo que estaba viendo películas porque las noticias lo estresaban y lo ponían nervioso. TRES.


Anoche, en cadena nacional, Sebastián Piñera dijo que estábamos en guerra. Que el enemigo estaba organizado y era implacable. Yo estuve en la calle y les puedo decir que el único enemigo, que por cierto carecía de absoluta organización, son las clases populares que olvidaron en sus villas-miseria, en esos blocs miserables rodeados de eriazos y basurales. El enemigo, si es que existe, es lo que ellos mismos crearon mientras se llenaban los bolsillos de plata. Hoy, los supermercados están cerrados. Los almacenes de barrio siguen funcionando normalmente. Mi vecino, sin ir más lejos, se levanta a las seis de la mañana a preparar pan. A las nueve abre el negocio. Tiene alcohol -que nos sirve para aplacar los nervios y suspirar tranquilos después del caos del día-, verduras, abarrotes y otros insumos de primera necesidad. Eso no debería cambiar, a menos que, maquineados por la derecha, los almacenes comiencen a guardar alimentos para provocar la sensación de escasez que nuestros abuelos experimentaron durante la Unidad Popular. CUATRO. No estamos en guerra. Acá la única guerra es la del Presidente y sus primos, esa tropa de ricos oligofrénicos, gente sin calle y sin sangre, a las que nuestros vecinos, nuestros familiares, eligieron para malgobernar un país profundamente desigual y esquizofrénico. Pero nos vamos a cuidar. Porque somos más. No vamos a tranzar. Porque no se tranza con criminales. Y Sebastián Piñera, Andrés Chadwick, Karla Rubilar, sus partidarios, los periodistas de las grandes cadenas televisivas que orquestan esta serenata cruel, son eso y nada más: criminales. por Jonnathan Opazo Hernández Talca. 21 de octubre de 2019


FotografĂ­a de Lorna Remmele


Paco muerto /Ilustración de Víctor García Guillén


Enséñales del humo... ... ... Estalla gris el cielo negro de Valpo. Estoy dando clases en un antiguo edificio de Calle Victoria con Avenida Argentina. Miro el humo concentrado, espectral serpiente que recorre de arriba abajo los muros dolientes de la ciudad mordida. En todas las esquinas los golpes estiran y reparten a la gente. Las banderas flameantes se estrellan contra la estrella del estado unitario movilizado y su sonrisa de puntas dentadas. Sueñan las sirenas, interruptas, las balizas se lanzan encima, ladran su ruido incomprensible, rajan la paz de las tranquilas nubes, mientras los guanacos escupiendo -macabramente así llamados- ensucian la brisa salina a orillas del Pacífico Sur en nuestro resumen porteño. Los estudiates me miran mirar por la ventana sorprendidos. El humo tóxico traspasa por los poros de los vidrios y agrede la piel adolescente. El humo ingresa, cayéndonos encima, también nos regresa, nos reune y eriza, su envoltura oscura nos aclara. Estruja de los ojos las insepultas lágrimas, su gasificación, nos exprime gota a gota, y la memoria borrada, vuelve a registrar en vivo y en directo las señales de la voz multitudinaria diciendo “enséñales del humo... ... ...”. El humo que nos levanta de las fosas este viernes 25 de octubre del 2019 como aquel mismo humo del “septiembre 1 de 1939” de W.H. Auden con el “indescriptible olor a muerte que ofende la noche de septiembre”. Y a pesar que el olor retrotrae las calles linchadas, el dolor espeso y amargo de la larga y negra noche chilena, hoy, lejos de ahogarnos con la mordaza, nos reoxigena y resucita, a todos y a cada uno de los muertos que por medio siglo hemos cargado, a cuya afrenta, hoy, juntos declaramos no estar en guerra, sino de pie y en invensible guardia.

Juan Mancilla octubre, Valparaíso


El doler de les últimes díes Cuande se pierde estabilided, segurided del cotidiane que vivimes y tode nuestre entorne se ve modificante minute a minute. Aparecen nuestres miedes más profundes, dolores que condicionen nuestre vivir. Cuestionamientes, enojes, rabies; fluyen como cauce libre sin escatimar dañes. ¿Hasta dónde me permitiré fluir?, ¿hasta dónde llegan mis necesidades?, ¿Cuánde empatizar con mi entorne? Vivir en este munde es un trabaje difícil y hoy por hoy enfrentames a une más difícil donde debemos dejar atrás le aprendide para entender, comprender, experimentar desde nuestre ser mas interne, le verdad, le realidad que se desee vivir. Hoy es díe de renacer, de sacarse tode polve y seguir caminande donde se desee, en libertad, amor y respete. Hoy que se transgrede nuestre libertad, de pie firme y en convicción le determinaremos.

Nadia Durán 25 de octubre de 2019, Santiago, Chile.


Macartismo en Chile -¿Cachaste lo que dijo la primera dama?! -No, ¿qué dijo?! -Que Chile estaba sufriendo una invasión alienígena! -No webi! Qué delirio! -Sipo -Pero no es un delirio casual. Cachai el macartismo y la caza de brujas? -No. -A mediados del siglo pasado, post guerra fría, yanquilandia se deleitó en la tentación de difamar mediante Hollywood idearios comunistas. En contraposición de la propaganda soviética, el cine una vez más como fusil de comunicación; pero en este caso estigmatizando la postura marxista como extranjeros del mundo, invasión extraterrestre. -Es verdad! Las películas con más tendencia yanki son las que muestran a sus militares como héroes de la humanidad. -La invasión extraterrestre, fue un género fetiche y oportunista de ciencia ficción del siglo que ya decantó, hoy el terror cae en las espaldas de los zombies enajenados o terroristas (lisa y llanamente) El expansionismo del imperio yanki es el polvo azucarado de los pochoclos y el entretenimiento. -Pero el cine siempre nos presentará un thriller revanchista! Una rebelión, un estallido de violencia contenida y alienada, una Vendetta y una válvula de escape, un símbolo antisistema con maquillaje clown. -Un Joker? Dibujo digital de Pam Castellblanc

Daniel Sampieri


El llamado de América Latina Estación del metro de Santiago. Hasta allí empujan y arrastran a los detenidos. Un joven puede ver como varias muchachas son obligadas a quitarse toda la ropa. Uno de los carabineros les pedirá que hagan saltos y ejercicios con sus cuerpos desnudos. Otro carabinero complementará la vejación introduciendo la punta de su fusil en el ano de una de las jóvenes. Todo esto a la vista de los cientos de detenidos y demorados en el trascurso de la represión ordenada por el (aún) presidente del país, Sebastián Piñera. En esta última semana, Chile ha sido el epicentro de la lucha política más consciente que se desarrolla en el continente americano. Con todos los métodos históricos de la clase trabajadora (huelgas por sectores, piquetes, movilizaciones y hasta la huelga general), el pueblo chileno ha sacado a relucir las conclusiones de sus últimos treinta años. El pesado culo de Pinochet continuaba con su hedor desde el parlamento, desde una fantochada democrática que podía vestirse de rojo o azul, pero que sostuvo, respetó y conservó intacta la Constitución del viejo dictador. Chile olía a Pinochet, y la represión que llevó adelante el gobierno de Piñera, es una prueba de ello. Las formas y el contenido del ataque a las movilizaciones fueron calcadas desde un pasado que intentó demostrar salud en un presente rebelado. Hablaron de guerra, instalaron las fuerzas armadas en las calles, el estado de sitio, los campos de detención masivos (con el dato de color que incluyó el uso del Estadio Nacional, como una perversión extra), torturas, desapariciones, muertes –por supuesto- y el ejercicio de la vejación sexual como el acto más animal de dominación de una fuerza sobre un cuerpo. Sin embargo, como dijo el poeta Juan Carlos Capurro, si Piñera intentaba instalar una guerra, debe reconocer que la ha perdido. Las acciones que utilizó el Estado chileno, las enlistadas en el párrafo anterior, las cartas jugadas con la intención de sembrar el terror, solo lograron exaltar aún más las enormes fuerzas de un pueblo que decidió (y el verbo es correcto, es imposible tamaño levantamiento sin hablar de decisiones) matar a Pinochet y su tragedia histórica, de una vez y para siempre. Frente a la represión, alzaron sus guitarras y sus piedras. Frente a las torturas, plantaron los pies firmes, y abrieron los cielos. Frente a las violaciones, gritaron con la fuerza de sus genitales exigiendo respeto. Cada ojo cegado por las balas, se abrió en crisoles de miradas limpias, nuevas, recién nacidas en la historia.


Pinochet ha muerto con Piñera. El país con su forma de hilo extenso tras las montañas, el país bañado de Pacífico es su propio volcán, que no teme al fuego. Al contrario. Se purifica, huelga a huelga, millones a millones en las calles, a pleno cielo, abrazado al hervor de la historia que ha dado el paso, el gran paso, de saltar el tiempo. El derecho de vivir en paz se gana con la batalla. No hay atajo al cielo, si debe ser tomado por asalto. La trinchera chilena es un llamado a toda América. Tenemos el derecho de vivir en paz. Tenemos el derecho de tomar el cielo en nuestras mejores copas. Vayamos por todo. Lo demás, ya es historia.

María Negro octubre, Argentina


Preguntas estéticas inútiles en un mal poema con vista a la Place Carnot ¿Cómo poner el fuego en el poema? HC El pyros griego es puro / el fuego fue pureza: los dioses, el dios, más que oír entendían mirando la llama, veían los ojos abiertos, como la diosa República de la Place Carnot -ese hollín en los ojos de frente a la Gestapo y a los traidores nutridos de su leche, ah esa IV república ahí quieta, que aun no ha visto a la V ni la VI, compadecida, cenicienta su vista del humo, el fuego aliado, la renovación urbana que partió en 5 su grupo escultórico; habría que hablar de ella, es de ella de quien deberé hablar alguna vez, pero debo decir ahora:el fuego fue transporte de la necesidad y atravesaba el cielo llevando la explotación -la misma-, el látigo de los imperios -el mismo-, la sequía -siempre la misma-. Pero cómo poner ahora, ahora el fuego en la historia perdón, en el poema, después que como en sueños veo allí a Machiavelli que ve sus libros (¿los ve aun, los verá aun?) ardiendo por las manos de esa turba, por ese Savonarola, el severo y “justísimo” monje transido en su buena nueva de su dios a la altura del imbécil y la vieja de misa diaria -sucio el pavimento florentino, todo hecho retazos y ceniza-; o bien con ese fuego que cuece la col para la sopa en la pensión sucia de Suiza, insoportable, hediondo y sin aire, que huele y ve Lenin mientras el zar baila que baila más allá de los hielos con su fuego de artificio; o este fuego de Chile, esa bandera que espectro se hace en medio del humo ese martes tan lejos o bien... No. No poner este fuego en el poema, y así queda el problema: cómo sacar el fuego del poema. Cómo pensar la historia perdón, el poema, sin el fuego en los ojos que va quemando el nervio, hacia atrás hacia el seso; cómo sacar de acá este fuego pestilente de parafina, de cuerpos arrojados inertes, el fuego cuarentayséis años de humedad en el adobe -el moho hecho humo es cómo qué, cómo qué se puede decir qué es, amigos, compañeros, ¿son como los bosques del sur cuando se queman, huele como cuando se inmolan los seres en medio del frío -indiferente, pálido- de los gobiernos? No sé qué imagen ocupar


en esta parte del verso, díganme-, este fuego como el de la vela en la mano de los sacramentos, -recuerda que te van a interrogar: el primero el 74, el segundo, cuándo, acaso el 82, y después la confirmación en la fe, claro con la velita en la mano en ese puto y mentiroso año del 86-, ¿es como la fe, que se pasa después y jamás vuelve? ¿Poner o sacar el fuego del poema? ¿Cuál es el fuego que poner o sacar? Compañeros, ¿hay varios fuegos allá, son distintos o es uno y el mismo? Compañeros, díganme, ¿cuántos fuegos hay? Hay que hacer este poema, compañeros, ¿a quién se le ha encargado ese rito que ahora, al revés, ensucia el alma, no dice nada a nadie, NO DEJA VER? ¿Cuál es esa divinidad renacida de la ceniza -ese espectro senil que encarga su holocausto, o bien peor: no hay divinidad alguna ya, y todo esto es una pura invención de la ceniza gris de los basurales. Me confundo y me confunde que aparezcan en esta historia -perdón, en estos versosun espectro doble de tan tan malafama: florentino y ruso -Niccolò y Vlad Ilichviendo de frente, de frente, las cosas hechas fuego, y ver cómo, cómo casi ya se deciden, o bien por el dulce exilio en San Casciano, o bien la brutal aceptación de lo cruel de la llama que acabará por quemar el seso, arrojada de vuelta a la mano, al gatillo ya pegado a la carne de los dedos, HASTA EL FIN. Me confunde también ver tanto dios en este texto al ver la otra historia, perdón, la otra página. Ya que la República de la Place Carnot también es sorda. Parada se ha quedado ahí pasmada. Creo, de verdad, que no escucha, quién va a escuchar nada con todo este gentío, esta Babel. Puede que ni vea, cegados los ojos por ese hollín que ya no saldrá más. Ya no sale el fuego del poema / o bien, quiero decir, de la historia. Ya no estoy seguro. Hay que vivir con eso. Limpiarse el hollín de los ojos. No somos esa República, no somos dioses, no somos de piedra. Ya, luego, empezará a amanecer. Tienes que salir a trabajar.

Carlos Henrickson Place Carnot, Lyon, 25 de octubre 2019


Carta de solidaridad al pueblo chileno Escritoras argentinas

Desde el territorio argentino, expresamos al hermano pueblo chileno nuestro pleno apoyo a la lucha y resistencia contra el hostigamiento económico, repudiamos las violaciones masivas a los derechos humanos como consecuencia de la violencia institucional y afirmamos el pedido de revocación de su cargo al Presidente Sebastián Piñera. Asimismo, como militantes del feminismo en el ámbito de las letras, exigimos: + esclarecimiento de las cifras reales de personas detenidas, hospitalizadas, desaparecidas, asesinadas; + libertad de acción al Instituto de Derechos Humanos y la no intervención en el mismo por parte de las fuerzas armadas; + fin a la censura y manipulación mediática; + libertad en el desarrollo del ejercicio de su responsabilidad sin intimidaciones a lxs trabajadorxs del colegio médico para divulgar datos reales de hospitalizaciones y muertes; + la liberación de las mujeres y todas las personas detenidas en estado íntegro de salud; + abajo las armas y condena a las fuerzas represoras por las vejaciones sexuales, desnudamientos y sentadillas de mujeres por parte de las fuerzas represoras para humillarlas; + aparición con vida de las compañeras desaparecidas por el terrorismo de estado de Piñera registradas por el catastro del viernes 25 de octubre de la Defensoría Jurídica Universidad de Chile:

Natalia Cortéz Araya (19-10-19) Aranza Astorga (19-10-10) Ignacia Miranda Álvarez (21-10-19) Lorena Espinoza Araya (21-10-19) Victoria Campos Ocaranza (20-10-19) Ana Sanhueza Guitiérrez (22-10-19) Tamara Merino (19-10-19) Paula Gallardo Gómez (19-10-19) Canstanza Martínez (24-10-19) Constanza Tapia (18-10-19) Daniela Riquelme (19-10-19) Marcela Díaz (19-10-19) Gritamos: ¡Por América Latina Libre, Soberana y Feminista! ¡Muera el Capitalismo! ¡Viva la lucha de lxs mujeres, lesbianas, bisexuales, trans, travas, no binaries: abajo el patriarcado!


Firmamos: Poetas por el Derecho al Aborto Legal, Sangría, trabajadorxs de la palabra contra la violencia machista, Colectiva de Mujeres Escritoras y Editoras de La Plata, Colectiva de Escritoras Patagónicas, chuncanxs escritorxs de Mendoza, I Foro de escritorxs mujeres lesbianas trans travestis no binaries (+) de Mendoza, nP literatura, Más Poesía (Colectivo de Resistencia Poética), Cuerpa Poética, La Palabra Colectiva Rosario, Somos Centelleantes, Feria verde y transfeminista (libros ), Editorial La mariposa y la iguana, Rara Avis Editorial, Madreselva, Editorial El Colectivo, Contrafestival Literatura y otras Artes Mendoza 2019, Payana Librería Autorxs Mendocinxs, PAP Colectiva de Poetas, Escritoras por la IVE ARGENTINA 31 DE OCTUBRE DE 2019 Mendoza, Revista de poesía Op. cit., Paisanita Editora, Viajera Editorial, Siempre de Viaje Literatura en Progreso, Pánico el pánico editorial, Ediciones Desde El Clítoris, Editorial Todes Leemos, Cordillera, ciclo de poesía migrante, Unión de Escritoras y Escritores, Editorial El Punto Táctil, No Tan Distintas, Mujeres en Situación de Calle - Taller de Escritura Poética, Viviana Norman, Ediciones Presente, Editorial Madreselva, Revista La intemperie Mendoza, Cooperativa de Trabajo Muchas Nueces, Escrituras Indie, medio de difusión alternativo, El Marite Espacio Cultural. Sabrina Usach, Lucía Dorin, Carolina Bruck, Mónica Rosenblum, Natalia Carrizo, Dafne Pidemunt, Leticia Hernando, Liliana Majic, Paula Tomassoni, Dulce María Pallero, Cintia Rogovsky, Flor Canosa, Vanna Andreini, Valeria Cervero, Mariana Terrón, Gabriela Luzzi, Blanca Lema, Lila Biscia, Mónica Tracey, Yamila Bêgné, Karina Lerman, Marina De Caro, Clara España, Andi Nachon, Natalia Litvinova, Tamara Domenech, Paula Jiménez España, Edith Galarza, Silvia Castro, Gabriela Clara Pignataro, Emilce Fernández, Cecilia Szperling, Dolores Reyes, Claudia Aboaf, María Alejandra Cortez, Marisa Godoy, Celina Feuerstein, Cecilia Cavallo, Catalina Boccardo, Roberta Iannamico, Liliana Ponce, Marina Kohon, Lilia Parisí, Claudia Schvartz, Mariana de la Paz Arabarco, Vanesa Brown, Cynthia Benzion, Daniela Goldín, Rita Kratsman, Sabrina Barrego, Flor Codagnone, Maumy González, Giselle Hidalgo, María Inés Krimer, Valentina Vidal, Karina Macció, Karina L. Ardizzone, La fanzinera del sur, Emilce Herrera Cozzoli, Noelia Rivero, Silvana Franzetti, Silvana Permuter, Ayelen Sol Rives, Florencia Fernández Frank, Daniela Moran, Ailen Nuria Martinez Newken, Marina Gersberg, Julieta Briglia, Gabriela Franco, Adriana Carolina Ríos, Malena Vara Dadone, Yamila Medero, Mariana Prado Puerino, Angelina Orozco, Graciela Perosio, Marcela Meroni, Roxana Paez, Gabriela Bejerman, Liliana Campazzo, Silvia Butilovsky, Gabriela Nemiña, María Teresa Corbera, Graciela Rendón, Viviana Nuñez, Cecilia Fresco, Alicia Frischknecht, Denisse Sanchez Ippi, Mirta Dagostino, Irene Lozza, Adriana Vega, Giselle Aronson, Susana Arenas, Tatiana Goransky, Gaby Mena, María Insúa, Fernanda López, Cintia Gisela Vil, Claudia Elisabet Sastre, Guadalupe Amadeo, María Martha Paz, Fiorella Terrazas, Maia Slipzuk, Clara Anich, Carina Rita Medina, Malena Zabalegui, Paula Casal, Enzo Maqueira, Graciela Perdió, Verónica Pérez Arango, Juana Roggero, Romina Freschi, Adriana Vega, Marina Cavalletti, Valentina Di Cesare, Anahí Mallol, Ana Claudia Díaz, María Alicia Gutiérrez, Paula Daniela Bianchi, Marcela Manuel, Carolina Bugnone, Sandra Flores Ruminot, Melissa Carrasco, Victoria Urquiza, Vera Jereb, Manuela Elías Interlandi, Noelia Aguero, Constanza Correa Lust, Rosa Rodriguez Cantero, Lucía Arambasic, Bárbara Alí, Marisol Saita, Florencia Lobo, Laura Forni, Laura Forchetti, Mónica Ortelli, Sofia Franco, Julieta Santos, Elizabeth Auster, Nadia Sol Caramella, Laura Mazzini, Silvana Barbería, Lola Halfón, Cecilia Antolini, Liliana Costa Staksrud, Miriam Tessore, Graciela Cros, Tamara Padrón, Ana María Puerino, Monica Olga Alsina, Cecilia Fontán, Marina Fanin, Romina Olivero, Mariana Finochietto, Verónica Merli, Gabriela Cozzarin, Marina Adduci Manchón, Maria Estefanía Martínez, Carina Nosenzo, María Alejandra Camilo, Cecilia Pérez, Sofía Czarnowski, Carolina Noemí Troncoso, Dania Nahir Miranda, Elena Paso, Daniela Camozzi, Veronica Altamiranda, Melina Plotnik, Victoria Cuan, Carolina Alvarenque, Ailin Alvarado, Ana Lis Señorena, Aida Carmen Pérez, Cecilia Torres, Claudia Masín, Raquel Robles, Laura Rosso, Gabriela Cabezón Cámara.


La palabra silenciada por Ernesto Guajardo

«Hay que medir el silencio, hay que medir las palabras, sin quedarse ni pasarse medio a medio de la raya». (Violeta Parra) Las palabras dicen, pero también desdicen. No son neutras, ni neutrales. Tampoco son objetivas, nunca. Tienen varios enemigos: el silencio, evidentemente; el olvido, la tachadura, la borradura, todo lo que rime con censura. Existen dos universos de palabras silenciadas. Aquellas que fueron dejadas al interior del corazón o de la mente, y otras que fueron omitidas, palabras nonatas, palabras que no lograron emigrar del universo de fluidos y cartílagos de un cuerpo castrado a sí mismo. Las otras son aquellas cuya sola mención tensionaba lo real a tal punto que la superficie de espejos enfrentados a sí mismos amenazaba con estallar en miles de esquirlas brillantes. La palabra pueblo, por ejemplo. Esas seis letras habían sido las protagonistas durante la Unidad Popular. Después de la fecha ominosa, entidades como la Dirección Nacional de Comunicación Social se encargarían de velar por el buen uso de las palabras, que es otra manera de decir cuáles son los conceptos que deberían desaparecer. Esa lección fue muy bien aprendida. La transición a la democracia se inicia con la gente, no con el pueblo. Así, los años venideros prolongarían la desaparición de la palabra y, con ella, la pretendida desaparición del sujeto colectivo; pero no cualquier sujeto, uno en particular, el trabajador e, incluso, una figura más específica aún: el obrero. Por cierto, esto anunciada muerte ya había sido anunciada a mediados del siglo XX. De hecho, en Páginas excluidas de Manuel Rojas se encuentra un artículo donde el novelista rompe lanzas en defensa de su existencia. Y lo mismo tendrá que volver a hacer en Francia, pero mirando hacia Chile, André Glucksmann en su libro Hacia la subversión del trabajo intelectual, el año 1976. Luego llegarían nuevos ismo: el neoliberalismo, el posmodernismo y la insistencia en que nada de lo había sido ya era. Y, una vez más, la insistencia en la disolución del pueblo: los trabajadores eran solo figuras espectrales, como se proponía en una de las novelas publicadas en Chile por la editorial Planeta, en la década de los años noventa.

Vendrá entonces la diversidad, y muchos correrán a abrazarla. Muy pocos, como Carlos


Iustración de Pititore, Ernesto Guerrero Celis Pérez Soto, advertirán respecto de su funcionalidad política: la tolerancia represiva, la dominación agradable. No se escuchó mucho en su momento. Pasarían varias movilizaciones bajo el puente de la historia: mapuche, secundarios, trabajadores forestales, y aún así, la diversidad seguía haciendo sentido, y se incrementaba. Se llegaría, incluso a realizar un documental celebrando la diversidad también en las formas de lucha: “Ya no basta con marchar” (mención aparte el hecho de que la misma frase, dicha por Luisa Toledo, apuntaba en otra dirección: era necesario superar las marchas, pasar a otras formas, pero eso es harina de otro costal). Desde España Daniel Bernabé presentaría La trampa de la diversidad: Cómo el neoliberalismo fragmentó la identidad de la clase trabajadora, pero pareciera que su recepción no ha sido intensa ni extensa en nuestro país. Así estaban las cosas, pasábamos de las movilizaciones estudiantiles a las luchas de género, pasando por el rechazo a las AFP. De marcha en marcha, la lucha social se había carnavalizado; de alguna manera, la resistencia a las consecuencias del modelo neoliberal se habían espectacularizado. Hasta el 19 de octubre de 2019. En estos días, las seis letras aquellas se han vuelto a reunir. Y se pronuncian sin vergüenza, ni temor: se dice pueblo y se reconoce lo que ello implica: un cuerpo, una condición, una identidad, una situación. Nuevamente, se regresa al reconocimiento de las causas estructurales de las consecuencias que se sufren. Esto no implica negar la diversidad, muy por el contrario, más bien asumir que ella es peligrosa en la medida que reconoce su sustento ideológico, en la medida que se expresa políticamente, y en la medida que se articula. A partir de ese momento, algo puede comenzar a cambiar. ¿Ocurrirá efectivamente esto? Lo sabremos en algunas semanas más.


DESDE EL KONUN HUENU Me miraron feo en calle Portales Me miraron feo en calle Trizano Me miraron feo en calle Bulnes Me miraron feo en Barros Arana Me miraron feo en calle Rodríguez afuerita del mol ese… Me miraron feo en Avenida Alemania Me pegaron fuerte en Aníbal Pinto Me ladraron fuerte en San Martín Me gritaron indio culiao en la plaza Teodoro Schmidt al frente del cine ese… Me miraron feo en el mol mirach Me echaron pa afuera del patio de comidas Me gritaron feo de mierda en la feria Pinto al frente de la estación esa… Me miraron feo en la calle Holanda en la calle España en la calle Francia en la calle Suiza Camino al cerro Konun Huenu en este rincón la tarde se ruboriza de espanto y el silencio me entra en la cabeza como un aire fresco Debajo se ve Temuko corriendo sin voz nadie me mira feo desde aquí Se ve más verde el cerro Ñielol

Marcelo Velmar


S. Yanjari, Colectivo AFI Woman. Octubre 2019


Chile está enfermo de Arribismo Hace unos días leía una entrevista al poeta y performista Francisco Vargas Huaiquimilla donde él hablaba que los problemas de interés en las relaciones interpersonales también se daban en las relaciones homo. Él decía que se suponía que las relaciones entre personas del mismo sexo deberían ser más desinteresadas porque se supone que el homosexual está deconstruido del patriarcado, pero afirmaba que no es así y que los intereses de clase estaban también instalados en la comunidad LGTB. A Francisco le creo porque es un tipo lúcido y un buen poeta de hecho me encantó reseñar su libro Factory. Además no es divo como otros poetas de la escena homo que más que buenos poetas son tipos insoportables. Como uno que no voy a mencionar pero que todos saben quién es. Qué es lo que hace que un poeta marginal se convierta en divo? Pues el arribismo. Tomo este ejemplo solo para introducir el análisis a esta enfermedad cultural que azota Chile. Según como lo veo, desde este punto de vista el culpable de mucho males que está padeciendo Chile es el arribismo. Veamos. Históricamente la sociedad chilena se construyó sobre la base de una cultura europea instalada sobre las ruinas de una cultura indígena arrasada. Esto no lo digo yo, lo explican muy bien historiadores y sociólogos, por ejemplo el libro “Siútico” de Óscar Contardo lo explica muy bien. Una sociedad que históricamente mira hacia Europa y le da la espalda a sus raíces indígenas. Según el psicólogo chileno Jorge Gissi en sus

trabajos de identidad latinoamericana, sufrimos de un síndrome de Edipo no resuelto y de un síndrome de Electra terrible. Por un lado amamos a nuestras madres, pero nos avergonzamos de ellas porque representan nuestro origen indígena. Cuántas de nuestras madres se han teñido el pelo para verse más blancas y más europeas? Muchas. En relación al padre, tenemos este síndrome en que el padre es el europeo blanco que llegó a hacerse la América y que se mezcló sexual y culturalmente con las mujeres indígenas. Pero que no nos quiere porque salimos chicos y morenos a nuestra madre. Admiramos al europeo y los admiramos más cuando nos ignora. Estos traumas de la Conquista se pasaron a la Colonia y luego a la República porque obviamente la República y su democracia es un sistema europeo. Hablamos de dioses europeos (el mito es de oriente pero la religión cristiana es romana) en un idioma europeo, sobre conceptos europeos, pero no somos europeos. Somos mestizos latinoamericanos. Por eso es necesario para muchos de los chilenos diferenciarse. Una poeta y antologadora mediocre del sur de Chile le dice a los 4 vientos sus orígenes suizos. En mi familia se llenan la boca con sus apellidos alemanes. Ejemplos podemos encontrar muchos. Es gente chilena tiñéndose el pelo, diferenciándose por sus nombres de los otros, los rotos, los flaites, los sin nada. Allí veo el error de nuestra cultura, porque los sin nada, los patipelados como dijo una vieja de la elite política que ha saqueado este país son los que han dicho basta! Tenemos una sociedad donde el arribismo no solamente ha diferenciado culturalmente a


la gente, sino que desde la dictadura de Pinochet, también nos han diferenciado política y económicamente. Antes también fue así, pero nunca desde la política institucional de las AFPs. Desde la constitución de 1980 se ha construido una mordaza legal para que los patipelados no puedan llegar nunca más al poder. Allende fue acribillado en la Moneda por darle a los patipelados medio litro de leche en el colegio. Es lo mínimo para que un país estudie y trabaje en la pirámide de las necesidades según Maslow. Lo explicaba Fernando Monckeberg cuando fundó Conin o Corporación para la Nutrición Infantil. Luego de la dictadura en la llamada Transición a la Democracia los gobiernos Concertacionistas y de Piñera han gobernado desde el arribismo, quitándole todo lo posible al sujeto patipelado. Perfeccionando un modelo neoliberal pensado desde la Universidad de Chicago para robarle al Estado las empresas y traspasar el capital nacional a manos privadas. Los concertacionistas y la Nueva Mayoría nunca trataron de cambiar el modelo sino más bien lo perfeccionaron. Frei vendió las carreteras, Lagos vendió a los estudiantes a la banca, Piñera vendió el mar. Lagos perfeccionó las AFPs y un largo etc. Todo motivado por un profundo odio hacia el pobre. Aparofobia se llama el miedo al pobre, yo diría odio al pobre. Se legisla para empobrecer más al pobre. Un país OCDE como Chile con niveles de desigualdad iguales a los de Ruanda en África no puede seguir enriqueciendo más a los ya multimillonarios ricos y quitándole más a los pobres. El alza de los pasajes de metro detonaron la Revolución. Opino que es un Revolución en el sentido que la lucha ha tomado tintes revolucionarios al

pedir cambios estructurales. Ya no queremos que solo cambie la AFP, ya no queremos que solo baje el valor del pasaje de Metro. Queremos cambios de base. Pero mi cuestionamiento es mucho más profundo. Me pregunto; Qué es lo que motiva a un político, un sujeto cualquiera a legislar en contra de su propio país? Dónde se ha perdido el sentido común de la política que es el bien social? En qué momento los que fueron a estudiar a Chicago volvieron con más ganas de robarnos todo. Incluso los que fueron a estudiar a Alemania como Axel Kaiser, quien subsidiado por el Estado chileno y el alemán vuelve con una retórica de odio hacia el pobre y escribe un esbirro de libro llamado la Dictadura de la Igualdad, donde se cree un filósofo alemán de esos teóricos del Materialismo Histórico y pretende escribir un libro supuestamente filosófico que no es más que proselitismo neoliberal barato y sin fuentes. Qué lo motiva a pedir una sociedad más desigual? Pues el arribismo. Hemos hablado largo y tendido con mi amigo pianista, musicólogo de la Universidad de Talca y miembro de la Sociedad Chilena de la Historia de la Iglesia sobre este tema. El arribismo es el motor que lleva por delante la diferenciación entre las personas. El arribismo está instalado en nuestras familias, en nuestra psiquis. Es la forma como nos comportamos con el otro. Además de haber creado una institucionalidad política que reproduce el arribismo en términos económicos como el saqueo del agua, los bosques, el mar. Se ha creado una cultura del arribismo en nuestras relaciones personales. Quién dijo que la privatización de la educación debía ponerle nombres en inglés a nuestros colegios?


Recuerdo cuando trabajaba en el colegio Matthei de Osorno, los otros colegios de la misma corporación educativa era el Osorno College. Es mejor un colegio porque se llame College y no colegio? Por qué proliferaron los School y no los liceos? Si hasta mi amigo guardia al que le decimos Super 8 se dio cuenta que me digan Mister en vez de profesor es una estupidez. A tanto ha llegado la estupidez que una de mis primas que me odia y me tiene una envidia terrible, me dijo después que yo volví de estudiar un semestre en Alemania; -Te discriminaron los alemanes? Obvio po, si tienes una cara de indio. Yo no le contesté, porque entiendo que su envidia es superior a mi rabia y mi desprecio. Mi tía Teresa que es morena me contó que siempre de niña la trataron de india en mi familia. El desprecio por el pobre se ha traducido en un país que desprecia su propia gente. Que sueña con vivir en Europa. Que no quisiera por nada del mundo ser indígena. El arribismo lo podemos ver en nuestros propios familiares. Se niegan a si mismos pues en el fondo somos todos clase media. Nuestro error fue pasarle el gobierno a la clase alta y tratar de aparentar que somos clase alta. Pero vivimos todos de un sueldo. Hasta el más millonario dueño de algún medio de producción lo puede perder todo. Nadie tiene garantizado una riqueza infinita. Y si fuera así, no deberías acaso compartir? Qué enfermedad tiene Piñera y sus secuaces que no se cansan de acumular? La enfermedad de la que está enfermo el país de Chile se llama arribismo. Es que ella tiene un apellido mejor me dijo un primo. En un viaje desde Colombia a Chile pude comprobar como en cada aeropuerto en que me acercaba a Chile iban apareciendo los cuicos chilenos.

El rico colombiano se viste bien, tiene ropa y maletas de marca pero es simpático. Es bonachón. El rico peruano también, quizás en Perú y Colombia también hay gente enferma de esto. Pero es el rico chileno, el que necesita hablar con la papa en la boca y que todo el aeropuerto se entere que estuvo en Miami. Yo he recorrido Europa y he estado en África y en Centro y Norte América y muchas veces en Argentina y Colombia y jamás se me ocurriría llegar al aeropuerto hablando fuerte y contando que estuve en Miami. Por qué el chileno necesita aparentar? Si está claro que todos los que estamos en un aeropuerto hemos llegado lejos, quizás con mucho o poco esfuerzo. Por qué es necesario que todo el mundo sepa que veraneas en Miami? Se llama enfermedad del arribismo y mientras no solucionemos eso y nos hagamos ver como sociedad por un psicólogo social, difícilmente vamos a construir un país justo y más equitativo. La tontería se va a seguir reproduciendo otro siglo. La única diferencia es que ya no tenemos miedo de decirlo. Después si me preguntan por qué no les hablo vuelvan a leer aquí, desde el principio y vean en su corazón. Si su supuesta superioridad de clase está basada en un arribismo materialista o cultural, no se extrañen que los cambios no lleguen. Debemos cambiar adentro primero para luego cambiar afuera. De todas manera igual me carga esta moralina que acabo de decir, igual te pegaría un combo en hocico weón arribista, quizás te sirva pa sacarte la papa de la boca. Sigo siendo flaite, pero con doctorado, pa que te pique más el culo.

Persus Nibaes


Las flores están baratas Las flores están baratas dijo el ministro Larraín Que lo sepan las familias de los caídos ¿Cuántos son ya?, cinco, siete, diez, ¿Mañana cuantos serán; Quince, veinte? Que las flores están baratas Buena noticia para el bolsillo de los pobres Que ponen el cuerpo entre el humo irritante, Lágrimas de las bombas Que nos ahorran las lágrimas de la muerte Todo es economía Mañana los pobladores, las mamitas y los taitas de los hijos del pueblo Podrán ahorrar tres chauchas en el velorio de nuestros muertos.

Domingo Zúñiga


La normalidad y un poemita lumpen por Joseph Vargas

I

Antes de que se violaran los derechos humanos en el “oasis” de Latinoamérica, todo era “normal”. Normal la poca dignidad. Normal el alto costo de todo. Normal la desigualdad. Normal que un abuelo en la micro me hable y me diga que se quiera matar porque con su pensión no le alcanza para vivir y que tiene que pagar arriendo; además que sus hijos no lo han visitado en años y vive solo en algún sector de Puente Alto. Para Piñera, Chadwick, la elite y toda la clase política, todo lo que mencioné es normalidad. Claro, como ellos desde su burbuja, desde su olimpo de mierda no oyen ni ven nada si no es dinero, si no es inversión para sus propios bolsillos. Lo peor es que esas actitudes las he visto en personas de mi clase, de mi comuna, de mi barrio. Es triste la poca empatía. Es el décimo día de protestas a nivel nacional y nada ha cambiado. El viernes pasado se hizo la marcha más grande la historia de Chile. Un millón doscientos mil personas -eso según la intendencia; yo digo que fueron más- marchaban por la principal arteria de la capital. La mayoría de los carteles y gritos llamaban a Piñera a renunciar. Horas después, Piñera manifestó su felicidad por vernos unidos. No captó el mensaje. Piñera, meses atrás en una conferencia, trataba a Nicolás Maduro de dictador y ambicioso. Escupió al cielo. Desde que mandó a los militares a las calles a reprimir, matar y violar los derechos humanos de todos y todas, Piñera se convirtió en lo mismo que criticó. Como diría mi mamá: “le pasó por admirarse de las demás personas”. Pienso y recuerdo al conductor del Transantiago, Alonso Ortiz, quien fue entrevistado por Mega. El periodista le pregunta su nombre y él responde. Luego le dice que tiene dos cánceres y tiene que trabajar con pañales. El periodista no le interesa si usa pañales o si tiene cáncer, a él le interesa la jornada que tendrá. Don Alonso habla a la cámara y le pregunta Piñera si está pensando como empresario o como presidente. El periodista no hace nada. Cuando vi la inconsecuencia del periodista al preocuparse más de las micros que de Alonso, una lágrima de rabia e impotencia se posó en mis ojos. La misma lágrima volvió cuando caminaba por el centro de Puente Alto, un Puente Alto militarizado y reprimido como todo el país. Todavía había olor a lacrimógena. Las paredes que habían sido testigo de la batalla campal entre manifestantes y pacos, estaban rayadas y denunciaban lo que la televisión no hacía: violaciones, asesinatos, consignas del pueblo y el recurrente “RENUNCIA PIÑERA”. No me dio rabia ver el centro así, me dio rabia ver a los milicos. A ellos y a sus manos manchadas con sangre y sus cerebros pensando en una patria que no existe, reprimiendo a quienes deben proteger y protegiendo a quienes tienen la culpa de la desigualdad, de las pensiones indignas, de todo.


II Días atrás nos pararon los milicos. Íbamos llegando a la casa. Eran las 20:03 hrs. El toque de queda comienza a las 20:00 hrs. Eran cinco, lo recuerdo bien, recuerdo sus caras. Hicieron detener el auto, un milico se acercó y cargó el fusil mientras el resto cerraba la calle. No recuerdo si apuntaron. Solamente recuerdo la cara de mi mamá al ver que el milico cargaba el fusil y pedía el salvoconducto que no teníamos. Pude ver en su expresión el retorno de la sensación de volver a vivir lo que vivió en tiempos de dictadura, pero se supone que estamos en democracia. Nos dejaron pasar porque según ellos todavía no llegaba la “patrulla”. ¿Y si la patrulla hubiera estado? ¿estaría contando esto o nos estarían buscando a mi familia y a mí? Entonces, ¿por qué mi hermana, mi mamá y todos y todas deben ver cómo milicos y pacos reprimen a su propia gente? Me hago esa pregunta, observo a los milicos en el centro de Puente y la lágrima compuesta de rabia y tristeza por todos los torturados acaricia mi mejilla. Acaso, ¿es normal que mi hermana pequeña tenga que ver un fusil porque el presidente mandó a matar? La televisión ha tenido un rol clave en la desinformación y división del pueblo. Ya todos los sabemos; el tema de los montajes, desvío de información, preocuparse más por un supermercado que por un torturado. Sin embargo, las redes sociales también, no en su mayoría, ha provocado desinformación. Un ejemplo claro: los paranoicos chalecos amarillos defensores de supermercados que perseguían saqueadores imaginarios que audios de WhatsApp habían alertado. Estamos viendo tele con mi mamá sentados en el sillón. En la tele muestran a los chalecos amarillos persiguiendo a nadie. Mi mamá rompe el silencio y me dice que cuando ella era chica, en las poblaciones gritaban: ¡Ahí viene! ¡Ahí viene! Y que todos entraban a cuidar sus casas de la supuesta turba que venía a saquear. Me dice que ver los falsos saqueadores de casas le recuerda mucho a ese tiempo, a la dictadura. III Detestaba la estación Baquedano porque siempre estaba llena. La mezcla de sudor, calor, y comida me causan hastío. Ahora, cuando pase por ahí, a ese olor se le sumará la sangre, las cachetadas, los lumazos, los correazos que recibieron las personas que fueron torturadas en la dictadura disfrazada de democracia de Piñera. Cuando baje las escaleras de Baquedano, escucharé gritos. Cuando me afirme en un fierro, la sangre manchará mis manos y caerá lentamente al suelo del tren. Cuando esté llegando por el altavoz ya no escucharé: Baquedano. Combinación a Línea 5. Ahora escucharé: Baquedano. Combinación a 1973. Piñera, no somos un oasis ni tampoco el jaguar del continente. Chile no es la clase trabajadora, porque nosotros no tenemos patria. Para ti Chile es un negocio no un país. A una semana del estallido, la prensa dice que todo está normal. La gente ya volvió a sus


trabajos y comienza el show de mostrar en televisión la queja de personas por los incendios provocados por pacos. No es la forma, dicen, pero es la única forma de que se pongan a trabajar arriba. Por años se hicieron cosas pacíficas exigiendo lo mismo que se exige hoy y no nos pescaron. Se rieron, nos humillaron y nos siguieron humillando. Cuando se hizo la marcha más grande de la historia del país, se subieron al carro de la victoria. La quema del Metro en las comunas con más habitantes fue una estrategia para dividirnos, para que todo esté como hoy, con gente criticando al movimiento porque quiere volver a sus trabajos, quiere volver a la normalidad. Esa misma normalidad que hace suicidar a abuelitos y a abuelitas porque se sienten un estorbo; esa misma normalidad con la que jóvenes estudiantes se endeudan; esa misma normalidad que no te hace llegar a fin de mes porque debes pagar cuentas y locomoción; esa misma normalidad que por años te ha robado y saqueado y ahora que ves que el lumpen hace lo mismo los tratas de delincuentes porque son marginados, porque no tienen clase, porque el Estado los olvidó, al igual que a esos mismos encapuchados que tanto criticas, que tanto tratas de vándalos por romper la propiedad de tu patrón. Supieras tú que gracias a la cuota de violencia que han aportado los capuchas se han conseguido cosas. Ahora que te diste cuenta que con cosas pacíficas el circo continua y no cambia la función, ¿qué harás? ¿seguir con la normalidad, o cambiarla por dignidad a través de manifestaciones?

Fotografía de Lorna Remmele


Poemita lumpen

Estudiantes evadiendo Pueblo despertando Metro cerrando Pacos quemando Piñera estado de emergencia decretando Piñera toque de queda Piñera reprimiendo Piñera presente en cada En cada tortura En cada muerte En cada violación Chadwick la violación avalando Avalando la violación de los derechos humanos Acordándose del viejo de mierda Del Pinocho, como le decía mi abuela Antes de llorar de rabia e impotencia La tele mintiendo La gente que le cree a la tele Y no al pueblo La gente pidiendo milicos Para que repriman Para que maten Para que violen A su propia gente Y a los delincuentes Marginados, lumpen La gente odiando la delincuencia Que tampoco es para amar Pero que no sabe Cómo Se crean los delincuentes Primer paso: Desvincularlos de la sociedad Enseñanza: Con balas no se combate la delincuencia Yo escribiendo este poema Que no es tan poema Porque no escribo poemas Porque repito mucho Porque repito mucho Y no sé escribir poemas Pero siento rabia Siento pena Y la única lengua que traduce La rabia La pena Es la poesía Y recuerdo a Gladys Y a Pedro con su cielo rojo Con sus yeguas Viviendo en el Zanjón Con su revolución Y me pregunto qué papel cumplirían Qué estarían haciendo Si estuvieran vivos en este estallido Tal vez nada de esto pasaría O tal vez ya lo estaríamos contando Como historia O escribiéndolo como crónica


Cacerolazos Poéticos

Frontis de la Biblioteca Nacional, por Ninfa María Los cacerolazos poéticos surgen de la necesidad de aunar esfuerzos para manifestarse a favor de los derechos de las chilenas y chilenos en estos momentos de estallido de injusticias. Somos una concentración de varios grupos poéticos de Santiago, sin adhesión a partido político alguno, que nos conectamos a través de redes sociales para este fin. El nombre que hemos elegido es el de Poetas Autoconvocados, dado que somos una diversidad de escritores reunidos de manera espontánea, que buscan compartir sus letras con un punto de vista crítico y esperanzas por un futuro mejor para el país. Esta instancia nos ha servido para apoyarnos y para contagiar fuerza a los transeúntes, tanto a los que participan de las marchas como al que pasa por ahí sin el fin de adherirse a ellas. Hemos tenido buena recepción, por lo que ya hemos realizado tres instancias en el frontis de la Biblioteca Nacional, hoy vamos por la cuarta jornada. Hemos repartido en papel poemas nuestros y de otros autores, lo mismo en las declamaciones que realizamos, no sólo nuestra poesía, sino también de otros autores chilenos que ya no nos acompañan. Hemos tenido dos lienzos “Una gota de valentía vale más que un océano cobarde”, aludiendo a no dejarnos amedrentar por el miedo en esta situación en donde el toque de queda justifica el uso de la violencia contra la ciudadanía, así como “El sol no brilla para sí mismo”, un mensaje a los políticos del país, para que dejen de buscar el beneficio personal (entiéndase de sus familias y partidos) y busquen el beneficio del pueblo para quienes trabajan, que salgan de la lógica individualista competitiva que caracteriza al capitalismo, para entrar en una lógica de servicio a los demás, ética que debería ser parte de cualquier forma de ejercicio político.


REPRESION DEL ESTADO AL PUEBLO CHILENO Lo que hemos enfrentado como chilenxs durante estas últimas semanas es una clara muestra de la valentía de un pueblo que se levanta frente a las injusticias que por años nos han dañado. Sabemos que el imperialismo de la eonomía defiende su condición burguesa atancando a través de sus fuerzas armadas, de una constitución dictatorial y la complicidad de los medios. La represión arremete contra lxs estudiantes, la clase obrera, la pequeña infancia y lxs adultxs mayores, sin piedad y con toda la fuerza de un aparato estatal enfermo de ambición, pero no decaeremos. ¡¡La lucha continúa compañerxs!! Las fotografías que mostramos a continuación fueron extraídas desde las redes sociales y páginas de internet. Sabemos que éstas no representan a cabalidad el dolor y la impotencia de todxs lxs que han sufrido y sufren de la brutalidad por parte del Estado de Chile, pero son imágenes que no debemos olvidar nunca, así como el nombre de todxs aquellxs que han sido violentadxs y abusados por el aparato represor.


Ilustraciones por Gabriel del Canto

www.revistamaldeojo.cl

REVISTA MAL DE OJO

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Octubre Rojo, Revista Mal de Ojo  

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