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EDITORIAL Queridos lectores de su revista Letrina: Gracias a ustedes que nos han seguido, leído y enviado sus contribuciones, quejas y felicitaciones, cumplimos nuestro primer año de este proyecto, iniciado el 24 de Mayo del 2012. En él volcamos nuestros sueños y la esperanza de que llegara a ser un gran proyecto y espacio de difusión para todo aquel que quisiera ver plasmadas sus inquietudes literarias y de expresión artística. Este año ha estado lleno tanto de satisfacciones como de tribulaciones. Nos complace que gracias a esto logramos crecer como personas y como proyecto. Esperamos que sigan apoyándonos con sus comentarios, positivos o negativos. Seguiremos evolucionando para mantenernos en el gusto de ustedes. Como siempre, les deseamos movimiento intestinal regular.

Director general: Alberto Rivera Mena Editora de Secc. Lingüística: María Guadalupe Gutiérrez Arroyo Editora Secc. Comunicaciones y Fotografía: Itzi Paulina Medina Jiménez Editores Secc. Creación Literaria: Susana León Ambríz, Alberto Rivera Mena Corrección de Estilo: Estefanía Vega Guillén, María Guadalupe Gutiérrez Arroyo. Diseño: Marco Antonio Martínez Canales

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ÍNDICE

PÁGINAS

Comunicaciones Creación Literaria Fotografía Miscelánea

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Colaboran en este número: Leopoldo Llorente Patricia Corona Romero Luis Antonio Ávila Aleqs Garrigóz Celeste Zulema Reyes Rojas Carlos Jaramillo Liliana Karina Quintana Martínez Vícktor M. Próspero Rangel Alejandro Cabezas Francisco Enriquez Muñoz Estephany Nuñez Jacobo Portada: Título: “Romance” Antonio Ramírez Lucatero a.k.a. “Zombie Lanton”.

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Ellos tuvieron la culpa.

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onfieso que cuando se trata de escribir, me viene un pudor acomplejado nacido de admirar a quienes hilan frases, verbos, adjetivos, y los llevan a estallar con maestría certera en el fondo de las almas que se dejan seducir. Atreverse a teclear a título personal es ya en sí un acto de valor, cuando no un impulso de huir del horror del “hubiera”. Sé que el evitar equivocarme puede ser más peligroso que decir lo que me nace. Por lo pronto, entre peras y manzanas, voy a contarles lo que motivó estas líneas. La ocasión llegó en estos días. Gracias a una crónica, supe del evento: el aniversario de la revista virtual LETRINA, editada por alumnos de la UMSNH, y en el que se harían lecturas selectas del último número, en un bar del Centro de Morelia. La crónica me movió fibras. Era la descripción de una batalla entre el fuego de las letras y el mundo adormecido que no se deja atrapar por aquél. La presentación, según cuenta el artículo, fue una cadena de fallas, accidentes y sinsabores que concluyó con la vuelta sin gloria a sus casas y en combi, de los editores de la publicación. A pesar de las no pocas decepciones de la noche, tales como la asistencia casi nula y la falta del proyector ofrecido por el bar, pude percibir en el ánimo de la narración, un aire obstinado, optimista y retador. El de los “necios” que logran “cosas.” A fuerza de intentar una y otra vez, estoy seguro de que estos jóvenes van a llegar a escenarios nuevos y mejores. No sin arañazos, pero, tocando a su paso, a las almas que se dejen seducir por el fuego inmenso y abrasador de las letras. Gracias. Leopoldo Llorente 3


Crónica de la presentación de Letrina en la Junglería Alberto Rivera Mena

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l sábado 8 de marzo a las 8 p.m. en el bar la Junglería era la cita para la presentación de la revista electrónica LETRINA, la cual fundamos los compañeros de la Facultad de Lengua y Literaturas Hispánicas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, por iniciativa propia: Jesús Jiménez Blanquét, María Guadalupe Gutiérrez Arroyo, Diana Laura Huerta Pineda, Itzi Paulina Medina Jiménez, Ana Karina Guzmán Bucio, Georgina Gómez Saucedo y su amigo y servidor, dimos luz al proyecto el 24 de mayo del 2012 en Morelia, Michoacán. A los miembros del equipo editorial de LETRINA que asistiríamos se nos pidió presentarnos a las 7:30 pm, yo por mi parte llegué un par de minutos tarde, mi compañera Lupita ya se encontraba esperando, asediada por el calor de esa hora crepuscular, en una de las mesas del bar ubicado en el centro de esta ciudad que viera nacer al héroe José María Morelos y Pavón. El bar ocupa el patio principal de una de estas casas coloniales que caracterizan a Morelia, en este patio se encuentran unas 7 mesitas pequeñas de madera, unas altas con bancos y otras bajas con sillitas. De los muros cuelgan cuadros de hermosas mujeres caricaturizadas con llamativos escotes; al fondo del patio se llega a otro cuarto donde se encuentra la barra, a la cual, tras saludar a Lupita, me dirigí a notificar nues4


tra llegada a la encargada del lugar, que para mi sorpresa era una persona distinta y no Alondra, la chica con quien había pactado la presentación. Esta señora me dio la impactante noticia: "Nada más que no tenemos proyector.” Casi vomito de la impresión, esto pasaba a arruinar casi por completo la presentación. Ni modo, tuvimos que ajustar el plan. Descartamos la posibilidad de hablar más de lo necesario acerca de LETRINA, ya que sin el apoyo visual sería por demás aburrido para el público abordar demasiados detalles. Dieron las 8 y apenas había unas seis personas aparte de mí, Lupita y Marco, nuestro encargado de diseño, quien había llegado con un par de amigos. Decidimos esperar un poco en lo que llegaba más gente. Cabe hacer un paréntesis para abordar las expectativas del evento: según Facebook: 58 personas habían confirmado asistencia, 48 tal vez asistirían (aunque en realidad esto no tiene validez alguna, pero siempre genera expectativa.) Dieron las 8:30 y sólo un par de chicas más habían llegado. Acordamos entonces dar inicio a las 8:45. Acomodamos la consola y el micrófono, y preparamos (y repasamos de nuevo) nuestras intervenciones en ese lapso de tiempo. Por fin, comenzamos el evento a esa hora. Como director general de LETRINA tomé el micrófono y hablé de lo básico: “Letrina es una revista electrónica creada por iniciativa estudiantil acerca de literatura (prosa y verso), lingüística, crítica literaria, comunicaciones, fotografía y arte en general” (noté que en mi discurso aún es recurrente la muletilla "¿no?" a causa de los nervios) e invité al público a seguirnos en Facebook. Cedí la palabra a Lupita, nuestra editora de la sección de lingüística, y ella complementó apuntando que nuestra publicación sale cada dos meses, el último número salió en marzo y con el próximo en 5


mayo cumpliremos un año. Tras esta brevísima explicación, dimos inicio con la selección de lecturas que teníamos programada. Yo tomé el micrófono de nuevo y di lectura a una historia de Tizpunkán de nuestro primer número llamada “Mito urbano", a veces es bueno un poco de morbo para captar la atención, y esa historia, tal vez fue más que un poco. Las risas del público resonaron durante gran parte de esta lectura. Al terminar, hubo un gran aplauso por parte del respetable, y cedí la palabra de nuevo a Lupita, quien dio lectura a un par de poemas de la última edición, "Encontrar, amar, morir" y "Deja que brille tu virtud" de Mayra Juárez Herrera, con quien habíamos acordado leer estos poemas en su representación, mientras que me dirigía a la barra a pedir un pulque. El público escuchó atento la lectura y aplaudió alegre al terminar. Retomé la palabra y enseguida di lectura al cuento "IQ 180" de Berenice Hernández Andrade, que aparece en el número 3 de LETRINA, un cuento de mis favoritos en la revista hasta ahora, pero quizá un poco difícil de seguir como oyente (y más escuchando una garganta reseca sin solución aparente, curiosamente ya me habían traído el pulque y yo ni en cuenta, cuando Marco se lo estaba tomando), ya que capté varias miradas confusas. Al terminar este cuento continuaron los aplausos ya con un tono más cortés. Lupita leyó otro cuento del mismo tercer número, "El espantapayasos" de Gladis Zaira Espinosa. Cabe hacer mención de que gracias a la calmada y a la vez cálida voz con que Lupita realiza sus lecturas, a pesar de que el público lucía ya un poco cansado de escucharnos, aplaudió aún enérgico. Tras consultar a un público ya silente, sobre si deseaban seguir escuchándonos, tomamos un descanso para beber algo, descanso del cual ya no volvimos, pues tras conectar mi celular a la consola como me había indicado la encargada, al terminar la canción que puse, (“Come Undone” de Duran Duran) se acercó a preguntarnos si ya habíamos terminado, comentario que aunque era una pregun6


ta, yo asumo total responsabilidad de haber interpretado más como una afirmación que como una pregunta. Apagamos la laptop y recogimos el equipo de sonido. Tras despedirnos de los amigos de Marco, nos dispusimos a agradecer a la encargada por el espacio y tiempo y… de sorpresa nos llegó uno de los meseros con un mezcal de cortesía para cada quien, con todo y su limón, sal y hasta naranja. Confundidos bebimos el mezcal con prudencia pero también con un poco de prisa, pues eran ya las 9:45 y aún podíamos abordar el transporte público hacia nuestros hogares. Tras terminar el mezcal, fuimos con la encargada a dar las gracias y retirarnos y ella se disculpó por la falta del cañón. Nos retiramos del lugar yo, Lupita y Marco, pero antes de salir el mesero nos alcanzó para cobrarnos los 15 pesos del pulque que había pedido y sin percatarme, había llevado a la mesa y que Marco se había bebido, razón por la cual él mismo se ofreció a pagarlo. Con un sabor a agridulce, sin embargo, sintiéndonos un poco más experimentados en este campo de la promoción cultural, salimos a la fresca noche de ese sábado al clamor de los jóvenes que rondaban por las calles, dispuestos a disfrutar de la fiesta, faltaban diez minutos para las 10 de la noche. Lo importante fue que la gente disfrutó la lectura. Moraleja de la historia: Siempre trata de llevar tú el proyector a las presentaciones.

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La música para el cine (La música per il cinema) Patricia Corona Romero Escuela de Lengua y Literaturas Hispánicas, egresada en 2009. Abrahamlamente@hotmail.com

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a necesidad de poseer una imagen del mundo que nos rodea, llevó al hombre a crear aparatos mecánicos que, mediante la refracción, atraparan la luz por segundos y hasta fracciones de segundo. Así se logra el invento de la cámara fotográfica. La fotografía capta las imágenes más precisas que los dibujos, bosquejos o pinturas. Pero el hombre en su afán de capturar imágenes, ahora desea que éstas tengan movimiento; Reynaud (1844-1918) experimenta la animación mediante luz con linternas para crear ilusiones ópticas, y Marey (1830-1904) opta por sistemas mecánicos para acelerar la proyección de fotos fijas por medio de disparos. Al llegar el cinematógrafo se creó una guerra por la patente del cine. Desde Bouly (1862-1932) hasta los hermanos Auguste y Louis Lumière (1862-1954, 1864-1948) quienes registran la patente No. 245-032 del cinematógrafo, y realizan la primera presentación de imágenes de cine al público el 28 de diciembre de 1895 en el Gran Café de Paris, Francia, tituladas: “La Salida de las fábricas Lumière” en Lyon, “La Acrobacia” y “La Pesca de los pescados rojos.” Entre la presentación de otros aparatos y la competencia por traer cosas nuevas al cine es hasta los años veinte que se consolida como un espectáculo impulsado por el futurismo y el surrealismo. Se vuelven famosos Charles Chaplin (1889-1977) y la tragicomedia, Harold Lloyd (1893-1971) y las situaciones divertidas, así como el rostro inexpresivo de Buster Keaton (1895-1966). La época del cine silente es plena, el espectáculo del cine se complementó al hacerse acompañar por música en directo, con 8


piano, orquestina o grupos de jazz que interpretaban piezas populares de moda o piezas clásicas durante la presentación cinematográfica.Esta música funcionó fantásticamente para Chaplin, mientras que para Harold Lloyd y Keaton, eran los mismos instrumentos pero la música debía ser más dinámica pues sus movimientos eran muy rápidos. La música para el cine se convirtió en algo necesario para ayudar a la imagen y que el arte del cine fuese completo con ayuda de la palabra, pues se incluían carteles, no sonido, que cortaban la escena para ofrecer explicaciones o diálogos que facilitaban la comprensión a los espectadores y se acompañaban de interpretaciones musicales en vivo y en directo. Para llegar al cine sonoro la industria del cine silente sufre una transformación. Se cumple un sueño “que se escuche lo que los actores hablan en la pantalla”. Los micrófonos captan el menor ruido, las grabaciones tienen que ser en completo silencio y en los diálogos las voces de los actores no se escuchan. En Hollywood, la compañía cinematográfica Warner es la primera que se arriesga a producir las primeras películas “sonoras y habladas”, utiliza el sistema Vitaphone, a base de una sincronización entre un disco con el proyector cinematográfico. La compañía Fox el sistema Movietone y la RCA el sistema Photophone, ambas registran el sonido en la misma película. La música, que ya era algo necesario para el cine desde sus orígenes, ahora se incluye en el propio sonido de la película. La industria se unifica para evitar un caos en la industria y decide utilizar este sonido incluido, llamado óptico. Una o varias bandas de grabación magnética que corren por los bordes de la tira de la película, al ser leídas por un aparato en sincronía con la proyección, producen sonidos. Esto se trata de zonas de oscuridad y luz en uno o dos lados de la cinta en distintas intensidades de luz que se convierten en impulsos eléctricos creando en conjunto el audio de la película, y recibe el nombre de “banda sonora”. Incluye palabras, sonidos y por supuesto la música que 9


acompaña a una película. Una muestra representativa de la transición del cine mudo al cine sonoro y sus viscisitudes es la película de los directores Stanley Donnen y el actor Gene Kelly de 1952 “Cantando bajo la lluvia” de la compañía MGM. Para 1931 la tecnología había avanzado y se logra que la música sea grabada por separado de la película, lo que permitió a los directores insertarla donde la película la necesitaba. Las compañías de cine MGM, Universal, 20th Century Fox, entre otras, se preguntaron si la música debía sonar durante todo el tiempo o por el contrario debía obedecer a la realización dramática. De igual forma se requería de la participación de músicos expertos que lograran satisfacer la necesidad musical de las películas y que sus composiciones sincronizaran dramáticamente con el tema.La industria del cine genera muchas oportunidades para directores, productores, guionistas, actores, directores musicales, músicos de orquesta, coreógrafos, copistas, editores, ejecutivos, etc. La función principal de la música para el cine es ambientar épocas y lugares en las que transcurre la acción. Asimismo, ayuda a que el espectador reciba claramente la lectura que la imagen ofrece y que es la que el director desea transmitir. La música para el cine ahora también tiene su propia industria. “Un buen compositor de cine–dice Conrado Xalabarder en su libro “Música de cine una ilusión óptica: Método de análisis y creación de bandas sonoras”, (2006)–, no es el que mejor música escribe, sino el que logra hacer mejor cine con ella…” (p.37-64) Entre los años 1930 y los 50 comienza un nuevo período para la música de cine, los compositores europeos confluyen en Hollywood. Su formación fue en un conser10


vatorio por lo que el estilo es fuertemente influenciado por música de los clásicos como Wargner, Brahms, Verdi, Puccini y Strauss entre muchos otros, por lo que tuvo una tendencia hacia la opera y sinfonía. La música y el drama se volvieron muy importantes, porque los elementos musicales apoyaban los hechos dramáticos, la emoción de las películas. La música reducía su textura orquestal en los diálogos, crecía en puntos climáticos del drama y había música constantemente. Un ejemplo representativo es la música que escribió el gran compositor Miklos Rozza (1907-1995) en las películas: “Cuéntame tu vida” (en inglés Spellbound, 1945) de Alfred Hitchcock para la United Artist; y para la MGM “Doble vida” (1947), de George Cukor; “Quo Vadis” (1951) de Mervyn LeRoy; “Ben Hur” (1959) dirigida por W. Wyler y “King of Kings” (1961) de Nicholas Ray. En los años cincuenta cuando el cine era más maduro los compositores buscan renovar el sonido fuera de la figura orquestal, sin olvidarla, y que tuviera igualmente sentido dramático. Al poder escribir música fuera del estudio de producción, fueron los compositores que eran más experimentados quienes llegaron a fusionar géneros, formas y estilos de música como la Popular, el Jazz y el Rock con la música sinfónica. Son figuras emblemáticas de la época Bernard Herrmann (19111975) –”El ciudadano Kane” de Orson Wells, 1941, “RKO”; “Vértigo” (1958) y “Psicosis” (1960), de Alfred Hitchcock para Paramount Pictures–; Elmer Bernstein (1922-2004) –”Los 7 magníficos” (1960) y “El hombre de Alcatraz”(1962), ambas de United Artists–; Henri Mancini (1924-1994) –”Desayuno de diamantes” (1961) y “La Pantera Rosa” (1963), ambas películas dirigidas por Blake Edwards para la Paramount Pictures. En la historia de la música para cine y por sus excelentes aportes en la composición de una música que funcione cinematográficamente y que pueda salir de la pantalla para convertirse en la atracción 11


principal de una sala de concierto, se encuentra el afamado compositor Ennio Morricone (1928), quien compuso y dirigió la música para más de 500 películas, desde que comenzó en la radio y después diera un salto a la pantalla del cine junto con su amigo el Director cinematográfico Sergio Leone (1929-1989.) Ambos incursionaron en el género llamado “Western”, nombre que recibió gracias a las aportaciones de John Ford (1894-1973) en Hollywood. Pero la filmación se hacía en Europa con un director y músico italianos, entonces al Western se le anticipó “Spaguetti”, estableciendo el nuevo género Spaguetti Western, del que resultaron las famosas películas:”Por un puñado de dólares” (1964), “La muerte tenía un precio” o “Por unos de pocos de dólares más” (1965), “El Bueno, el malo y el feo” (1966) y “Hasta que llegó su hora” mejor conocida en América como “Érase una vez en el Oeste” (1968.) En las tres primeras películas el personaje, protagonizado por Clint Eastwood (1930), mantiene las mismas características: hombre sin nombre, sólo apodos: gringo, güero y manco; la misma ropa, el mismo sombrero, el mismo semblante y con un cigarrillo en la boca, los diálogos son breves y las escenas largas, la música termina en un emocionante clímax y en la cuarta película el personaje tampoco tiene nombre, únicamente le apodan “Armónica”, protagonizado por Charles Bronson (1921-2003.) La música del tema principal de la película “El bueno, el malo y el feo” encierra todo el contexto de la película: inicia un ritmo de tambor que señala tierra de indios y vaqueros, el duelo entre el ritmo de galope de caballo, transporte de los mismos, ejecutado por la batería y las cuerdas de la orquesta, sobre todo la guitarra española; un silbido humano imitador del coyote del desierto y en contestación o apoyo una flauta y/u oboe con la misma tonada; coro de voces imitando el grito de los indios en batalla contra la guitarra o requinto eléctrico y en el fondo 12


el coro melodioso, un duelo entre dos cornetines de órdenes, señal de dos bandos de ejércitos, en este caso de la Guerra de Secesión; una campana de iglesia a lo lejos y el ritmo se acelera, el requinto se apoya en las cuerdas de la orquesta mas las voces y los gritos para terminar con la flauta el tema. La influencia de la música de los años sesenta se escucha claramente en este tema y quizá sea una aportación innovadora de Ennio Morricone incluir el requinto eléctrico y la batería para las películas del género Western, estilo que ya había sido empleado por él mismo en los dos filmes anteriores a “El Bueno, el malo y el feo.” Pero Ennio Morricone no es sólo música de Western, si se siguiera la clasificación que propone Conrado Xalabarder(2006), para las funciones de la música en el cine sería necesario más espacio para ser comprobadas en muchos de sus temas. Sin embargo, se puede comentar que, por su origen, en la música original para un filme el compositor debe tener siempre presente que la película marca la pauta y que la música debe supeditarse a ella, siguiendo un plan dramático. Por lo tanto, se puede afirmar que la música de Ennio Morricone en estas películas del género Spaguetti Western y prácticamente en todas las películas para las que ha escrito y dirigido la música, se cumple. Por su aplicación, la música es diegética cuando proviene de una fuente sonora presente en la escena y la escuchan tanto actores como espectadores y si el compositor agrega más instrumentos se produce una falsa diégesis. Es el caso de la película “Sostiene Pereira” (1994), basada en la novela de Antonio Tabuchi y llevada al cine por el director Roberto Faenza (1943-2012). Se desarrolla en Lisboa en 1938, Pereira es un periodista (Marcelo Mastroianni, 1924-1996) que dirige la sección cultural de un periódico de la ciudad, quien recuerda a su mujer muerta, pero sigue hablando con el retrato de 13


ella. La música que toca en un aparato tocadiscos se vuelve el tema de la película, a veces diégetica y convertida, en el desarrollo, en una falsa diégesis. Lo mismo ocurre en la película “La leyenda de 1900” o “La leyenda del pianista que vino del océano” (1998), del director Giuseppe Tornatore (1956), donde la música que toca el pianista es diégetica, pero además incluye un tema original para la película, música indicental o música de fondo que acompaña las acciones, según Xalabarder. Siendo el mismo caso de música incidental, las películas: “La misión”, del director Roland Joffé (1945); “Malena”, del año 2000 dirigida por Giuseppe Tornatore; “El profesional”, de 1981 dirigida por Georges Lautner (1926) con el tema “Chi mai”; “Mi nombre es ninguno”, de 1973, dirigida por Tonino Valeri (1934) y producida por Sergio Leone; “Giu la testa”, de 1971 dirigida por Sergio Leone, protagonizada por James Coburn (1928-2002); “La queimada” (1969) con el actor Marlon Brando y dirigida por Gillo Pontecorvo al igual que “La batalla de Argel”, de 1965, protagonizada por Gian María Volonté (1933-1994); “Navajo Joe” (1967), del director Sergio Corbucci (1927-1990), protagonizada por Burt Reynolds (1936); Sacco y Vanzetti(1971) de Giuliano Montaldo (1930) y entre otras muchas más “Cinema Paradiso” (1988), de Giuseppe Tornatore, catalogada por los críticos como obra maestra. En cuanto a la música incidental que representa un personaje es el caso particular de la película “Érase una vez en el Oeste” (1968), del director Sergio Leone, donde sus personajes llevan el mismo nombre que sus temas musicales: Armónica, Jill (la chica), Cheyene, Mr. Chu-Chu, etc. Muchas son las películas de las que se podría comentar la música de Ennio Morricone, dentro de las más de quinientas películas en las que ha participado con su música: “Pájaros y pajaritos”, “Diamantes a go-go”, “Jardín de las delicias”, “Halcón y la presa”, “El 14


mercenario”, “Cañones de San Sebastián”, “Teorema”, “El clan de los sicilianos”, “Investigación sobre un ciudadano libre de toda sospecha”, “Dos Mulas para la hermana Sara”, “Pájaro de las plumas de cristal”, “La clase obrera va al paraíso”, “La califa”, “El Decamerón”, “El trío infernal”, “Las mil y una noches”, “Moisés”, “Salo”, “Orca la ballena asesina”, “Exorcista II”, “El gato”, “Días de cielo”, “Tragedia de un hombre ridículo”, “Marco Polo”, “La cosa”, “Érase una vez en América”, “La piovra”, “Los intocables”, “Frantic”, “Pecados de Guerra”, “Hamlet”, “Átame”, “Bugsy”, “La ciudad de la alegría”, “En la línea de fuego”, “Lobo”, “Acoso”, “Síndrome de Stendhal”, “Lolita”, “Misión a Marte”, “Galileo”, “Los cuentos de Canterbury”, “El desierto de los Tártaros”, “La luna”, “Karol II”, “El hombre de las estrellas”, “Vatel” y “Baaria”, su última película. Los sentimientos exigen música en el cine de acuerdo a los géneros del mismo: Romántico, Aventura, Épico, Drama, Espionaje y Terror. La música es una expresión de los sentimientos del hombre y puede ser parte del contexto de una película, pues el cine expresa y se basa también en los sentimientos del hombre. Ennio Morricone sigue expresando sus sentimientos en infinidad de conciertos llevados, hasta la fecha, por todo el mundo (México 2008). “El objetivo es siempre el significado que llegará al que la escucha.” (Morricone, 2002.)”El compositor debe encontrar la coherencia de la estructura, la razón de ser de su composición; si ésta, en el impacto con los oyentes toma un significado distinto para cada uno de ellos, es algo que no tiene que ver con el compositor, pero es muy importante que el compositor encuentre en sí mismo la razón que le ha llevado a escribir, a hacer una cosa original”, expresa el propio Ennio Morricone (Microsolco, 2002).

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Bibliografía: MORRICONE, Ennio.. La Música per il cinema, Arena concerto,V erona,Italia(28.09.2002) Live recorded. Extras: Microsolco: Ennio Morricone’s música paths. XALABARDER, Conrado. Música de cine. Una Ilusión Óptica. Barcelona: LibrosEnRed, 2006. Consulta en línea: Enciclografica. “Historia del cine” (2012) Sitographics.com. Recuperado 31 de enero 2013 de www.sitographics.com/especial/cronocine/cronocine. Ghelman, David. “Historia de la fotografía” (2007) Buenos Aires. Revista de artes. Recuperado el 28 de Enero 2013 de www.revistadeartes.com.ar González, Iliana.”La música en el cine”. CUBA.WEB Recuperado el 25 de enero 2012 de www.nnc.cubaweb.cu/cultura Martinez, Enrique. “El cine sonoro” (2013) Andalucía. Auralia Revista digital de educación. Recuperado el 3| de enero 2013www. uhu.es/cine.educacion. Ministerio de Educación, “Historia del cine” (2008) Gobierno de España. Recuperado el 31 de Enero 2013 de recursos.cnice.mec.es/ media/cine Morricone, Ennio. Sitio Oficial (2013) Roma. Recuperado el 31 de Enero 2013 de www.enniomorricone.it Olaya Maldonado, Oscar Javier. “composición y producción de la música original para el cortometraje animado El Mercader de sueños”. (2009) Bogotá. Pontificia Universidad Javeriana. Recupera el 31 de Enero 2013 de www.javeriana.edu.co Slide Chare Inc. “La música en el cine” 2013. Recuperado el 31 de enero 2013 de www.slideshare.net/inmamusic Wix.com. Historia de la música en el cine. Videos. 2013. Recuperado el 29 de Enero 2013 de www.musica.wix.com 16


AUTOR: LUIS ANTONIO ÁVILA EGRESADO DE LA LICENCIATURA EN TEATRO DE LA E.

TÍTULO: “También se sabe que hay hombres que pueden mete También se sabe que hay hombres que pueden meter la cabeza a ti, que ya no te espero …pa´ ver si así llegas

Se sabe de los niños que deciden no volver a caminar y les sale de las grietas que se pierden y ya no regresan a su pecho, del truquito musical que hace sangrar a los dioses y sus representaciones mal logradas de madera. Se sabe del señor que adultera la leche con las lágrimas de su del maltrato que sufren las pelotas que buscan rehabilitación del oso que se tragó las guacamayas para burlar la seguridad d y así morir honrosamente al saltar del edificio, del centenar de ballenas cuyo último canto a la orilla fue una queja divina por haber nacido sin patas. Se sabe de la mujer que nació del cuervo para curar la tristeza y que se aparece a los ciegos si gritan veinticinco veces “soy el Se sabe del anciano que descubrió el lenguaje secreto de la vac para poder tener una familia que sonriera. Se sabe que detrás de toda sombra que grita hay una montaña y bajo todo cuerpo que baila, un cordón inmaterial que nace de la sonrisa de algún muerto. Que para tocar mejor el clarinete hay que quedarse sin dormir y que así el desvelo traiga a los dedos su memoria mítica de g Se sabe de los viejos que se cortan los huevos para no volver a de las arañas que por patonas y alegres se roban las sonrisas d Se sabe que hay noches que nos escondieron de los calendarios que hay niños subterráneos trabajando jornadas de catorce hor para que los árboles mantengan sus raíces en la tierra. Se sabe que la luna no es uno, sino muchos platos que s 19


.P.B.A. DE LA U.M.S.N.H

er la cabeza doce lunas…” doce lunas…

en escamas,

hija, por su adicción a las patadas, del zoológico

a l animal más puro de dios.” cas que está naciendo,

r una semana gusanos. a querer, de los sordos. s, ras

se van gastando, 20


que los dinosaurios no se murieron, los matamos. Se sabe de las balas que se disfrazan de abejas para no ser juz de las chamacas de siete lenguas que no llegan a dormir a casa de las que sí llegan pero saben lamer a la distancia. Se sabe que la muerte es la estrategia más antigua para evadi que la vida es una galleta robada, que nos invirtieron la gravedad para chingarnos, porque previo Newton y su estúpida manzana todo caía para arriba y lo caído aceptaba alegremente su final de estrella. Se sabe de la maestra que colecciona verdades en su nevera para curarse la sed cuando el agua se haya ido, del párroco que se comió sus cruces para volverse un santo de sesenta y cuatro puntas, de la lavandera que se quedó sin manos, de la estudiante que ocultó su embarazo con canicas, del bebé que desde el vientre mató a su madre y al salir ya lo estaba esperando la policía, de la niña del columpio, del osito en la tienda de navajas, de la prostituta que salvó más almas que Pablo, del ministro y sus treinta y cinco mujeres que duermen en cam Se sabe que fue David quien hizo a Miguel-ángel, que las ostras son los corazones de pescadores raptados por la que la bicicleta es el eslabón último en la cadena evolutiva del que las sombras son el grillete dado por los dioses para el cont que a los dioses también les pusieron sombra, se sabe que hay mujeres a las que si les cuentas todos los luna te cumplen un deseo, que detrás de una pelota siempre viene un chamaco corriendo, que amor y vida cuestan ocho letras que nadie alcanza porqu También se sabe que hay hombres que pueden meter, por miedo doce lunas, la cabeza en un agujero que les recuerda a su mad Pero aunque todo esto se sabe, se calla, 21


zgadas como plomo, a los domingos, r impuestos,

mas de tierra y m谩rmol.

as sirenas, unicornio, trol de las cosas,

ares

, ue se nace s贸lo con siete. do, dre.

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porque hay cosas que de decirlas, sacarían de órbita a los planetas y sería menester un reacomodo del cosmos. Por eso, hay cosas que no deben decirse… (como tus ojos)

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BALADA DE LOS SUICIDAS Aleqs Garrigóz (Universidad de Guanajuato, Lienciatura en Letras Españolas, octavo semestre.) Para honrar a los suicidas digo este canto derramado en papel como sangre en una sábana cualquiera: aquella en la que el adolescente desilusionado dijo: “hasta aquí”, en la que la enamorada y el anciano valeroso cortaron los nudos que los ataban a la vida que no ya no deseaban. Hasta aquí. Hasta aquí hemos llegado los que acunamos la muerte desde niños en una cavidad íntima del cuerpo, y así, con sangre la nutrimos. Muertos desde siempre, anduvimos entre noches indagando en las sombras, buscando su negra lactescencia desterrados del día, envueltos en una nebulosa que nos pedía caer, rompernos, ceder, negar con las entrañas lo que era nuestro, lo que nos defendía. Como una semilla maldita crecimos. Extendimos nuestra infelicidad como una imploración; miramos los surcos ya cavados, sin fijarnos a uno. Pusimos los pies en el viento de la huida, del desinterés. Como una semilla maldita maduramos. He aquí el pútrido fruto: la locura, hospitales luminosos como el más allá, encierros donde andamos con cabellos arrancados, cuerpos que laten pero sin respuesta sacuden, caminantes que van por aceras con una soga de angustia al cuello que luego truecan por una real. Lo hemos dicho: no queremos vivir. Y sellamos con un cadáver ésa, la última enunciación. Nos hemos probado innumerables adioses desde el inicio de la historia:


vasos alzados de somníferos infalibles, cuchillas de una certeza irrevocable y afilada como la hoja final de un cuento que no puede ser regresada, lanzamientos a un vacío mas vacío que el vacío interior, drogas tan dulces que hasta un niño miraría con una sonrisa. No. Nadie levante la mano para señalarnos. Aquel que ama la vida no puede ofender a quien la aleja. Hay algo que viene desde las páginas de las constelaciones. Se llama Destino. Y por su principio fui un niño, y luego lo que fui… en fin… a su hora. ¿Quién dice que nos hemos amputado la posteridad? Es bueno decirlo para todos: permanecemos. Porque el dolor, el dolor -o algo que ya no sé diferenciarnos ha hecho inmortales, porque nuestra vida fue digna en el arte de la autodestrucción. Permanecemos en la memoria de un hombre al que no vemos, en una fotografía pegada a un muro de lamentaciones, en una plática morbosa, en una carta iracunda, en un poema que brilla como una hebra de pensamiento astral. Nadie escriba sobre nuestra lápida una palabra de desprecio. Yo alargo la mano hacia ti desde acá, que quisiste, que pudiste ser.


5:00 P.M. Desde ahora confieso que me atan y me desatan las cuerdas de las noches... y que las mensajeras de las muertes derraman. Derraman mis ilusiones apagadas debajo del asfalto. He percibido que mis suspiros suben, cual espíritus, a cada flor de jacaranda. Pero también el vacío. El vacío de mi vientre también se anida dentro. Es cierto que las plazas son tan espaciosas, más grandes que los mares y los cielos, y que el sol es un suplicio insoportable: un tirano que desgasta todo lo que ilumina, ya que vivir es esta angustia interna que se construye a pedacitos. Y es que, soy pequeña. Y es que, soy débil. Y no tengo cerca un regazo dónde recostarme. Ni abrazos largos... largos... largos... Ni cielos limpios; ni amplios, verdes, pastizales. 26


Ni una vida eterna, ni rosas que crezcan junto a mi ventana. Puedo callarme. Puedo esperar. Quiero gritar que me podría matar el frío. Quiero dormir. Quiero abandonar estos secretos inexpresables. Secretos que se adivinan tras rápidas miradas. Miradas de mi rostro. Mi rostro traidor que no sabe aparentar. María Guadalupe Gutiérrez Arroyo. Facultad de Lengua y Literaturas Hispánicas Octavo Semestre. Terminal de Lingüística.


En el silencio me aprisionas, la agonía llora. Pero no es mi esencia la que está cautiva en tal tortura, sin ni una salida, tú a la orilla de la melancolía, y al borde de tu propia existencia... el tiempo hace de ti lo que nunca me atreví a decir. Sin compasión, te marchita dejándote olvidado en las aguas naufragando, con añoranzas de volver a vivir en algún sueño realizado. Celeste Zulema Reyes Rojas / Escuela de lengua y Literaturas Hispánicas / Primer semestre

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La suerte de Simón

S

imón, una persona normal de cuarenta y tantos, se levanta en la mañana y sale a caminar, pasea todos los días por un parque cerca de su casa y porque tiene tiempo para salir a pasear todos los días. Resulta que, Simón es una persona que no tiene trabajo, enfermo de la presión y cansado de la vida, vive gracias a la caridad de sus dos hijos que, con tal de no verlo en la casa haciendo sufrir a su madre, hace ya dos años que le pagan una casa y una pensión para sus gastos. ¿Cómo llegó a esto? es algo bastante normal, de hecho, cuando alguien le pregunta de su vida contesta que él trabajaba para el gobierno. Nada importante realmente, tenía su oficina, llegaba temprano, se iba a sus horas, emprendió negocios con sus ahorros, invirtió en dos talleres mecánicos, ganaba lo que quería -decía él - en vacaciones organizaba viajes a la playa, comidas familiares, tenía a sus hijos en escuela de paga, era buen padre en realidad, incluso le consiguió trabajo a sus dos hijos cuando aún no acababan la universidad; pero y ¿entonces que pasó? Lo mismo decía la gente al escuchar esto. Mira, durante mucho pensé lo mismo y no entendía; ¿Sabes? creo que todo comenzó un día que, en un restorán después de probar lo que pidió, dijo en tono sarcástico: “Prefiero comer basura que esta porquería”, de ahí, dice: -Vino a la tormenta. Una secretaria que fue su amante durante muchos años, cansada de la falta de amor de Simón, se casó repentinamente con uno de los repartidores. Esto le cambió el humor a Simón y empezó a salir de juerga con su compadre, después con amigos de oficina, después con sus trabajadores y así, hasta que ya no había día que no estuviera crudo o borracho, después de tanto, no hay cartera que aguante. Cerró los talleres, empezó a pedir prestado y claro, la familia le puso el alto. Se dijo a sí mismo que ya no tomaría más y como era de esperarse, a la semana de abstemio, se enfermó grave29


mente. Para pagar ciertos gastos, y por un falso sentido de autosuficiencia, vendió su plaza, cuál fue su sorpresa que su amante, a varios meses de haber terminado su relación, se apareció un día en la puerta de su casa y en un acto repentino de culpa le confesó a la esposa de Simón que el hijo que esperaba era de él y que cuando le confesó esto a su marido, este, como era de esperarse, se puso como loco y tomó sus cosas y ya eran cinco días que no sabía de él y ella no podía sola con el hijo que esperaba, y así fue que Simón terminó en una casa de medio baño, una ventana y dos sillas de sala cerca de un parque. Cada vez que Simón pasaba cerca de un puente, que servía para dar sombra más que otra cosa, dentro del parque, veía a un desamparado hablar solo con unos trapos que servían de amigos y compañeros, sin mencionar como únicas pertenencias que servían de algo. Cansado de sentirse solo, un día de esos que decía “mejor morir que vivir” se acercó al desamparado: -Hola buenos días, ¿Cómo está? Sorprendido, el mendigo volteó y con los dos únicos dientes que llenaban su boca dibujó la sonrisa más grande que había visto Simón en los últimos dos años. -Hola. Bien pero pase, siéntese, protéjase del sol ¿No ve que en esta época del año hace mucho daño asolearse? -Gracias pero aquí estoy bien ¿Cómo se llama? -Ay la verdad no me acuerdo. La gente me llama Mateo pero no sé por qué. -¿Qué tanto hace por aquí? ¿Cómo acabó debajo del puente? -¿Dónde más podía acabar? Los puentes fueron hechos para nosotros, lo que me sorprende es ¿Qué hace usted por aquí? es el primero en 20 años que entabla más de 3 palabras conmigo. 30


-Pues acostúmbrate amigo mío porque al paso que voy mañana el puente será mío, o por lo menos tendremos que compartirlo. -Jajajaja es lo más ridículo, váyase amigo y regrese a su casa con su familia. Simón le contó su historia y Mateo, como niño que escucha un cuento de su madre bajo las cobijas de su cama, escuchó cada palabra. Parecía que todo lo que Simón decía Mateo lo vivía en su cabeza. Cuando acabó Simón, Mateo le contestó: -Lo ves amigo, vuelve a tu vida con tu esposa y con tus hijos a disfrutar tu vida no pierdas más tiempo. -Bueno ¿Qué no escuchas? ¿Eres sordo, tonto o te haces el gracioso? Te acabo de contar mi vida porque terminé con el hombre más miserable debajo de un puente y no entiendes. -Mire señor, puede que sea el más miserable pero mi peor error fue haber olvidado mi vida: de dónde soy, cómo llegué aquí. Si un solo día pudiera recordar por dónde vine, regresaría siguiendo mis pasos. Debo de ser hijo, padre y hermano pero me han olvidado o me han ignorado. Tú que sabes de dónde vienes ¿Por qué no regresas? tu vida no es tan mala, tienes la oportunidad de ser algo de lo que un día fuiste. -Mmm… con razón se olvidaron: mártir y filósofo. Claro, la vida es maestra y vaya que tienes vida. Ten unas monedas, mañana nos vemos, a ver de qué platicamos viejo loco, pero gracias por la lección de humildad. Y así Simón se dio la vuelta y dejó a Mateo con un vacío en su alma. No es lo mismo saberse miserable a que alguien igual de miserable se burle de tu buena voluntad. A la mañana siguiente, cuando llegó debajo del puente encontró a un encargado del parque llevándose a los amigos de Mateo en una bolsa negra. 31


-Oiga ¿Qué pasó, y el viejo loco que vive aquí? -Pues ¿Qué cree?, amaneció muerto muy temprano y ahora nos toca limpiar. Parece mentira, todas las mañanas la cantaba a los árboles y mira qué verdes están. Cada que le sobraba algo de pan duro se lo daba a los pájaros. Creo que son los únicos que lo van a extrañar, mira que para ser un hombre sin nada de suerte siempre parecía tener buen humor y ganas de vivir. Mira que nunca lo vi triste o enojado, es una lástima. Que tenga buen día. -Mira nada más pinche viejo: se tenía que morir para que entendiera que sí, no estoy tan mal. Carlos Jaramillo 04/04/2013

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LA NOCHE Siento cómo se sacude el vacío en mi interior, cómo comienza a sonar aquel frágil corazón, los recuerdos se empiezan a poner grises y borrosos, las palabras se pierden en aquella tormenta de lágrimas y susurros. Creíamos que el tiempo lo podríamos manejar a nuestro antojo; lentamente parecía transcurrir sin el sonido del “tic -tac” de los muchos relojes existentes, pero se nos resbaló de las manos todo aquello que habíamos creado. Caminaba por las estrechas calles del pueblo con la mirada hacia abajo dentro de mis botas color negro-morado, me acompañaba la luna que, muy amable, me regalaba un poco de su luz. La noche era fría. Mi abrigo, ese que parece tener una gran gama de colores, me cobijaba. Por la tarde llovió, el lugar tenía un olor bastante agradable, un aroma a tierra mojada… Mis pequeñas botas ya estaban batidas de lodo. Yo estaba empapada, no precisamente por causa de la lluvia. Tomé un suspiro tan amplio que en ese momento todo se tornó en momentos escalofriantes. Entre la neblina y la oscuridad, algo comenzó a asomarse...

REFLEJO

Tu espalda es tan cálida que no necesito de una manta para sentirme al menos tibia. No necesito del algodón acolchonado, porque tus manos son tan suaves que ni llego a sentirlas. Tus ojos, tan profundos, reflejando un fondo negro… pone mi alma en calma, mi cuerpo vacío. El éxtasis me eleva a otra dimensión, 33


me pierde y te pierde, nos encontramos y nos volvemos uno mismo.

LA BUFANDA. Le dice: no eres más que un reflejo de mi ser, a tu lado me siento en un mundo paralelo. Perdida en un laberinto, trato de encontrarte para encontrar la salida y volvernos a perder en otra dimensión. Después te interrogaré hasta asquearme del cuestionamiento, hasta hartarte de lo que soy. Me perderás, de eso no queda duda alguna. Tendremos que buscar un nuevo comienzo. Tú lo encontrarás en esa persona que use bufanda.

PABLO

Porque no siempre hay que creer en las historias que nos presentan los escritores, ya que algunos lectores nos podemos creer completamente cada frase, cada palabra, como lo hizo Pablo al leer a Cortázar. No contaba con el realismo de sus mini-cuentos e historias. Pablo se enamoró perdidamente de una mujercita que salía en uno de los textos. Cada vez que necesitaba de ella, leía el cuento una y otra y otra vez…mientras abrazaba su almohada favorita, con gran fuerza, entre sus piernas. Un sábado por la tarde fue a la librería y se encontró con un libro titulado “El Almohadón de Plumas.” Nombre: Quintana Martínez Liliana Karina. Escuela: Lengua y Literaturas Hispánicas. Semestre. 6°

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CAMPO DE BATALLA

Por Vícktor M. Próspero Rangel. Indudable la lógica en este cuarto; la matemática ha sabido distribuir espacios y multiplicar cada silencio por un tic-tac obligado. La monotonía no escatima en ir dejando caer puntos suspensivos a mi lado en un loco intento de rebeldía cuando la quietud transforma el lugar en un campo de batalla. Hay un espejo contra un inquilino y el mismo inquilino contra su interior desarmado. Hay un tiempo en contra de todos y un guerrero a punto de iniciar la batalla. Soy un bosquejo de irremediables muecas, máscara contra pensadera a dos de hiel caídas. No sucederá nada si el réferi es arbitrario con uno o con otro, pues está comprobado que otro y otro siempre suman ser y ser. No se debe nada a sí mismo sino la victoria de aquél sobre aquél que en exceso ha confundido un pedazo de sueño por el pan de cada día. Aquí tres por tres es un territorio basto para atentar contra toda clase de vanidad, aquí caen todas las piezas de ajedrez mostrando la estrategia oculta en su destino vertical, diagonal o escalonado. Aquí la ropa (ese muro de uso cotidiano) tiende a caer cruzando el abismo desde nuestros ojos hasta la llaga del suelo donde las huellas aún sangran. Todo en nosotros tiene nombre desde la última saliva gastada en un gulp de vergüenza hasta la sombra despedazada en que la oscuridad nos alienta al estudio de nuestra anatomía en tres sencillos pasos: usar de leña la imagen desnuda de ese alguien vestido de lujuria y arribar al ombligo cansado de tu mundo mientras vas y vienes quédate si la conciencia queda sucia lavar y secar colgando frente a la luna. Nota: de esta batalla sucia todos salen ganando, incluso aquel que cede a la derrota porque ceder es precisamente el triunfo. Palpo mis ideas como si fueran artefactos de colección. No me entregaré a la amnesia. Sé que sin darme cuenta siempre estaré a 35


mi lado, y sin embargo, me buscaré allá afuera: tomaré un tren o un barco, descifraré el invierno con besos para nadie y cartas a todos lados. Lo más seguro es encontrarme detrás de la piel abriendo cartas de nadie para un desbesado. Si soy capaz de defenderme antes de abandonar a mis demás estaré a salvo. Hay muchos que se van de sí mismos y no regresan hasta que una dosis de realidad los hace retornar, pero esa dosis es para cabrones muy avanzados y yo apenas soy medio cabrón. Indudable tanta lógica en este mundo, la matemática ha sabido distribuir soledades y multiplicar cada destino por un retazo de vida al día. Vícktor M. Próspero Rangel. Tempor de tiempo contemplo. Profesor de Teatro. Tingambato, Mich. Egresado de la Esc. De Lengua y Literaturas Hispánicas. UMSNH

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El dueño del mundo

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bservaba la ciudad desde la torre más alta de Dubái, desde aquella altura la ciudad parecía tan pequeña y tan lejana, la suite en la que él se encontraba, la más lujosa, lo parecía más. Él, era el gran burgués, el banquero internacional, el petrolero más grande, el dueño del mundo. Él, escribía la historia y la reescribía a su gusto, si algo no le gustaba o no le convenía bastaba con que dijera “eso nunca pasó” y desde entonces nunca había pasado y nadie lo recordaba, incluso aquello que no había pasado, decía, “así pasó” y todo el mundo lo creía de esa manera. Él podía crear y destruir ciudades, familias, pueblos, personas, su poder era ilimitado, cualquier cosa que quería la obtenía, sus bodegas estaban llenas de oro, sus placeres eran únicos, pocos o ningún hombre los había probado, mas el único que él necesitaba era el del poder. Disfrutaba dejando países enteros en ruinas, creando crisis, haciendo ídolos nuevos todos los días y luego destruyéndolos. Él, era el mayor ídolo de todos, uno que todos obedecían ciegamente, sin saber que lo hacían, un líder detrás de las cortinas, sometiendo la voluntad de millones a la suya, su poder no conocía límites, arriba de él, sólo Dios. Observaba el mundo, lo sentía distante, sentía como se alejaba, el mundo que era suyo, su propiedad, se volvía cada vez más lejano, un mundo que nunca fue suyo, que sólo podía observar de lejos, que no podía tocar, oler, sentir, un mundo que existía independiente de él, con él y sin él, un mundo que no lo necesitaba, lo creyó siempre suyo, bajo su control. Se dio cuenta que no podía controlarlo, que nunca había sido suyo, que su percepción lo engañaba, que la humanidad lo engañaba, alguna vez pensó que era importante, ahora se daba cuenta de que él, era solo una pieza más dentro de aquel sistema que utilizaba a todos, que se burlaba de todos, desde el gran burgués hasta el vagabundo más pobre. Dejó de sentirse poderoso, la fuerza abandonó sus piernas, su vista se volvió borrosa, “ una pieza más”, pensó, una de las millones que daban forma a la enorme maquinaria, al final no era diferente de todos los demás, era la pieza más alta, y aun así, reemplazable, desechable, se sintió humano, sintió que era igual a todas las personas a las que miraba 37


con desprecio, a todos aquellos que alguna vez odió, un sentimiento de repulsión se apoderó de su boca. Su importancia era una ilusión, su poder era una ilusión, todo en lo que creyó alguna vez se desvanecía, su omnipotencia se le escapaba de alcance, el mundo se le iba, junto con su vida, tomó un último aliento, lo último que pudo escuchar fue una risa, no pudo saber si era suya. Alejandro Cabezas

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Estephany Nu単ez Jacobo


Francisco Enriquez Mu帽oz (Escritor, dibujante y fot贸grafo)


Antonio Ramírez Lucatero a.k.a. “Zombie Lanton”. Título: “Romance”


DE TIPS María Guadalupe Gutierrez Arrollo

¡Saludos, saludos a todos! Bienvenidos de nueva cu ocasión me dedicaré a darle atención a la duda de viado sus dudas, ¿de qué material piensan que va de lado, la duda de este amigo en cuestión tiene q de ustedes tienen dudas relacionadas con ellos ta

“Un día estaba cocinando con un amigo y me salpiq decirle a mi amigo? ¿Sepo a comida, sabo, o sé a co del que les hablo y a raíz de esta surgió el tema mento mientras les explico la solución que da el tión:

Lo primero que debemos tener presente es que el v en español: 1) tener conocimiento de alguna cosa (p bor a alguna cosa (por ejemplo: “Saber a sopa”). El de la misma forma en todas sus acepciones, de man indicativo el verbo “saber” se conjuga como “sé.” A indicativo, en la primera persona, quedarían así:

Lo cierto es que no era tan complicada la respues asimilar eso en mi cabeza. No sé si a ustedes les p naba al principio, estos verbos son impersonales. personal (mucho menos en primera persona) debido esas acciones y por eso su conjugación es problemá verbos como nevar, roer, llover, etc.

Bueno, hasta aquí ha llegado la sección de tips de enviar sus dudas para esta sección. Hasta la próx 53


uenta a la sección de Tips de LETRINA. En esta e un amigo mío (eso en vista de que nadie ha ena nutrirse esta sección, eh?) Dejando eso último que ver con verbos impersonales. Y sé que muchos ambién. Ahora lo comprobaremos.

qué de comida. Entonces me entró la duda: ¿Cómo omida?” Esta fue la duda que me expresó el amigo de hoy. ¿Ustedes cómo dirían? Piénsenlo un moDiccionario Panhispánico de dudas a esta cues-

verbo “saber” tiene dos acepciones o significados por ejemplo: “Saber cortar leña”) y 2) tener sal Diccionario señala que “este verbo se conjuga nera que, [en ambos sentidos], en el presente de Así que los ejemplos anteriores, en presente de : 1) “Sé cortar leña.” Y 2) “Sé a sopa.”

sta… sin embargo, me costó un gran trabajo poder pasó lo mismo. La razón es que, como les mencioEs decir, no es común que se conjuguen en modo a que no es habitual que las personas realicen ática y no nos “suena.” Este es el caso de otros

e esta ocasión. Espero que ahora sí se animen a xima. 54


Letrina # 7 mayo- junio 2013  

LETRINA es tu revista de literatura (verso, narrativa, ensayo, crítica literaria, foto, dibujo, comic y muchas otras locuras) en la que todo...

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