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AÑO 8 • NÚMERO 96 • MAYO 2017

CIEN AÑOS NO SON SUFICIENTES “Cuando escuchas, ves, y cuando ves, construyes cosas”.

Juan Carlos Rulfo

Querétaro, Petrogrado: febrero de 1917 Huracán que se llama Violeta Nahui Olin, esa infinita mirada al futuro EL PADRE DE LA NOVELA GRÁFICA: WILL EISNER


JOSÉ LUIS TRUEBA LARA

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José Luis Trueba Lara (Ciudad de México, 1960) es un escritor y editor de espíritu joven. Sus libros de no ficción han ido creciendo sobre sus anaqueles y poblado otros muebles e incluso el suelo. Es autor de Demiurgo: un beso y el infierno, Amor, zombis y otras desgracias y La vida y la muerte en tiempos de la Revolución. Esta entrevista nos abre una ventana al rompecabezas y la historia de su vida. +

Foto: Valeria Moheno©

EL LIBRERO DE...

¿Cuánto tiempo te ha llevado formar tu biblioteca? Yo creo que cuarenta años. Esto es una parte, allá hay más, en todos lados hay más. Ésta es la biblioteca, son los libros que uso cotidianamente, son los cercanos.

¿Cuál es el libro más nuevo? El que compré hoy: uno sobre una escuela en Yucatán a finales del siglo xix y unas memorias sobre la Decena trágica.

¿Cuántos libros tienes? La cifra que yo nunca he calculado, pero que me la dice el señor que le da mantenimiento a la computadora: dieciséis mil.

¿Qué libro no has leído aún? Conforme van pasando los años tú sabes algo que es bastante obvio, sabes que cada día la muerte está más cerca, cada día que pasas es un paso seguro hacia la muerte. Conforme se va acabando la vida dices: ‘¡chin, todo lo que me falta!’. El problema es que cuando vas avanzando un paso, la industria editorial ya dio treinta y siete más, es como Sísifo. Ser un lector derrotado es lo mejor que te puede pasar, saber que nunca vas a acabar.

¿Qué libro has regalado? ¿Regalar? ¡No! No hay que regalar libros. Un libro es algo muy íntimo, ése tú lo tienes que encontrar. Es como conquistarlos, es una cosa de amor, de pasión. ¿El libro más viejo? Los más viejos que tengo son todos éstos del siglo xvii. Éste es uno de los que tengo más viejos, todavía empastado en pergamino, incluso puesto en tinta el año de producción y pegada aquí: Instrucciones generales en forma de catecismo: en las quales, por la sagrada escritura y la tradición, se explican en compendio los dogmas de la fe. ¿Qué libros hay en tu biblioteca? Hay dos tipos de libros: los que necesitas y los que hay que leer. Los que necesitas son esos libros que tú quieres tener, y no sabes ni por qué. La biblioteca es un poco esta colección de fetiches. Y uno más: el que vas a leer algún día. En realidad la biblioteca es un rompecabezas al que tú le vas pegando piezas y vas encontrando de cuando en cuando la que te falta. Y cada vez que la encuentras le vas poniendo un cachito más. ¿Qué refleja tu librero? Es como la historia de tus pasiones. Si hurgáramos en el librero tú verías pasiones que se han ido quedando atrás. Esos libros son todas las marcas que tienes en el cuerpo. Entre lo que yo tengo en mi cuerpo, entre lo que soy físicamente y estos libros no hay ninguna diferencia. Todas las arrugas que tengo están ahí.

¿Cuál es tu libro favorito? Ninguno. La idea del libro favorito me parece muy perturbadora. El libro preferido para mí no existe, para mí lo que es preferido es la lectura. ¿Qué libro te falta? Me hacen falta unos diez o quince mil más. Siempre te hace falta uno y otro y otro. Nunca acabas. ¿Cuál es la joya de la corona del librero? La corona no vale por una joya. La corona es esta historia, lo que le da valor a la corona es la historia. No hay una joya, aquí hay una historia, y es la historia de mi vida. ¿Cuál autor se repite más? Steiner está completito. Está Platón, está todo Aristóteles. Más que autores hay temas. El tema de México es notorísimo. ¿Cuál libro no has regresado? (Es decir que no es tuyo) En Gandhi nunca me he robado un libro. Que guarde memoria. En la competencia sí. +


EDITORIAL

CONTENIDO

Cien años es el nombre que recibe la guerra entre Francia e Inglaterra en la que Juana de Arco blandió su espada; cien años es el lapso de infortunio que asoló a la familia Buendía, los cien años de Macondo que sueñan en el aire y en voz de Óscar Chávez; cien años son también el motivo de este número que dedicamos a un amplio espectro de personalidades y eventos.

EL LIBRERO DE… José Luis Trueba Lara

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JUAN CARLOS RULFO Entrevista

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ACAMONCHI Entrevista

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LOS TRÁGICOS AMANTES Jóvenes/ Raquel Castro

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DOS CENTENARIOS DE CUIDADO Pável Granados

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QUERÉTARO, PETROGRADO Rodrigo García Bonillas

16

PERRO APESTOSO Niños a ¡leer!/ Karen Chacek

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HURACÁN QUE SE LLAMA VIOLETA Isaura Leonardo

18

100 AÑOS NO SON SUFICIENTES Rolando Ramiro Vázquez Mendoza

22

NAHUI OLIN, ESA INFINITA MIRADA... Tomás Zurián Ugarte

24

DE ANDROIDES Y CENTENARIOS Literatura y Animales/ Leonora Esquivel

28

AMALIA HERNÁNDEZ Samantha Alvarado

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EL PADRE DE LA NOVELA GRÁFICA: WILL EISNER Nerd Plus/ Bernardo Fernández- Bef

34

ANULAR Cuento inédito/ Aura García-Junco

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EL POETA DE MÉXICO Con/versando/ Ricardo Sánchez Riancho

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EL ESCRITORIO DE… Pablo Martínez Lozada

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CENTENARIOS

Como invitado especial, y en primera fila, contamos con las palabras de Juan Carlos Rulfo, cineasta mexicano que reflexiona sobre su quehacer fílmico y rememora a su padre: Juan Rulfo, a un siglo de su nacimiento. Un peculiar personaje, destartalado, a dos siglos de sus primeros esbozos hechos por la escritora británica Mary Shelley, se asoma entre las páginas: el monstruo Frankenstein, en el trazo del artista mexicano Gerardo Yépiz, Acamonchi, con quien platicamos. Con otro texto, entre revueltas, reflexionamos sobre el paralelismo histórico que se gestó entre la Revolución rusa, por un lado, cuyo estallido ocurrió en 1917 y derrocó al gobierno zarista de Rusia, mientras el viejo continente se debatía la supremacía en la Primera Guerra Mundial; y por el otro lado, la promulgación de la Constitución mexicana, en una sociedad bullente de principios del siglo xx. Tres íconos más cumplen cien años y se hacen presentes en el ring de la cultura. En la primera esquina, con más de sesenta películas y trescientas canciones en su haber, ganador de premios como el Ariel, el Globo de Oro y el Oso de Plata: ¡Pedro Infante! En la contraesquina, una poetisa, artista y cantante que lleva el espíritu de muchas naciones y la voz de Chile: ¡Violeta Parra! Completa este trío, preparado y con su infaltable máscara, el aventurero atómico, el Enmascarado de plata, ¡El Santo! Pero esta conmemoración centenaria aún no termina. Dentro de alguna viñeta, Bef nos cuenta de Will Eisner, historietista estadounidense que legó su nombre para el premio más importante en el mundo de la novela gráfica; la escritora y artista surrealista Leonora Carrington, y el escritor inglés Anthony Burgess también cumplen, en este tempestuoso 2017, cien años. En la música escuchamos los acordes de dos centenarios más que resuenan con trompetas, un “oop-pop-a-da” y música polifacética, en ritmos de Dizzy Gillespie y Ella Fitzgerald. La lista podría alargarse, podría tomarnos otros cien años, y los eventos y la gente no dejarían de arremolinarse. Estos centenarios no sólo tienen el propósito de ser una rememoración, incluyendo a aquéllos que no se mencionan, sino que también queremos que sean una suerte de reflexión.

En portada: Juan Carlos Rulfo Foto: Ciro Costantini©

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LOS+VENDIDOS

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NO FICCIÓN

FICCIÓN IT (ESO) Stephen King DEBOLSILLO Novela de terror publicada en 1986. Cuenta la historia de un grupo de chicos que son aterrorizados por un malvado monstruo. La historia se presenta desde la perspectiva de cada uno de sus protagonistas, alternada en dos épocas: el pasado (1957-58) y el presente (1984-85). Bajo la ciudad, a un nivel inconsciente para todos los pobladores, un monstruo despiadado atormenta a la comunidad. Una vez saciado su apetito, duerme durante casi tres decenios, hasta que vuelve a despertar para alimentarse y hartarse.

EL PSICOANALISTA John Katzenbach B DE BOLSILLO “Feliz 53 cumpleaños, doctor. Bienvenido al primer día de su muerte”. Así comienza el anónimo que recibe Frederick Starks, un psicoanalista experimentado. Starks tendrá que emplear su astucia para averiguar, en quince días, quién es el autor de esa amenazadora misiva. De no conseguir su objetivo deberá elegir entre suicidarse o ser testigo de cómo sus familiares y conocidos mueren por obra de un psicópata.

EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO Viktor Emil Frankl HERDER Estremecedor relato en el que Viktor Frankl narra su experiencia en los campos de concentración. Él, que todo lo había perdido, que padeció hambre, frío y brutalidades, que tantas veces estuvo a punto de ser ejecutado, pudo reconocer que, pese a todo, la vida es digna de ser vivida y que la libertad interior y la dignidad humana son indestructibles.

Y COLORÍN COLORADO ESTE CUENTO AÚN NO SE HA ACABADO Odín Dupeyron DIANA Y colorín colorado este cuento aún no se ha acabado se editó por primera vez en el año 2001, y es una extraordinaria historia que sigue vigente a pesar de los años. Nos habla de los miedos escondidos que nos paralizan, del deseo que tenemos de ser libres, de la importancia de conocernos a nosotros mismos y de entender quiénes somos.

LOS CUATRO ACUERDOS Miguel Ruiz EDICIONES URANO

100 RULFO EDICIÓN CONMEMORATIVA Juan Rulfo EDITORIAL RM Ningún escritor mexicano goza hoy del reconocimiento universal de Rulfo. Esta edición conmemorativa está integrada por El llano en llamas, Pedro Páramo y El gallo de oro y otros relatos, además de dos relatos tempranos de Juan Rulfo, una carta del autor a Clara Aparicio en la que hace una dura reflexión sobre la naturaleza de un sistema económico desalmado y nueve textos que aparecieron originalmente en Los cuadernos.

CIEN AÑOS DE SOLEDAD Gabriel García Márquez DIANA Cien años de soledad cuenta la historia de la familia Buendía y su maldición, que castiga el matrimonio entre parientes dándoles hijos con cola de cerdo. Como un río desbordante, a lo largo de un siglo se entretejerán los destinos por medio de sucesos maravillosos en Macondo, en una narración que es la cumbre indiscutible del realismo mágico. Alegoría universal, es también una visión de Latinoamérica y una parábola sobre la historia humana.

LA CHICA DEL TREN Paula Hawkins PLANETA Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas y la misma parada en la señal roja. Son sólo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su terraza. Siente que los conoce y se inventa unos nombres para ellos: Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya. Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente.

Hace miles de años los toltecas eran conocidos en todo el sur de México como “mujeres y hombres de conocimiento”. Los antropólogos han definido a los toltecas como una nación o una etnia, pero también eran científicos y artistas que formaron una sociedad. Miguel Ruiz, un nagual del linaje de los Guerreros del Águila, comparte con nosotros las profundas enseñanzas de los toltecas.

HOMO DEUS Yuval Noah DEBATE ¿Qué nos depara el futuro? Yuval Noah Harari augura un mundo no tan lejano en el cual nos veremos enfrentados a una nueva serie de retos. Homo Deus explora los proyectos, los sueños y las pesadillas que irán moldeando el siglo xxi, desde superar la muerte hasta la creación de la inteligencia artificial. Esto es el futuro de la evolución. Esto es Homo Deus.

2018 LA SALIDA: DECADENCIA Y RENACIMIENTO DE MEXICO Andrés Manuel López Obrador Planeta México En este libro reafirmo mi postura: la corrupción es el principal problema de México. Convoco a todos los mexicanos, mujeres y hombres, pobres y ricos, pobladores del campo y de la ciudad, religiosos o librepensadores, a construir un acuerdo nacional y a hacer de la honestidad una forma de vida y de gobierno.

JÓVENES UNO SIEMPRE CAMBIA AL AMOR DE SU CUENTOS DE BUENAS NOCHES VIDA (POR OTRO AMOR O POR OTRA VIDA) PARA NIÑAS REBELDES Amalia Andrade Arango Elena Favilli PLANETA PLANETA

¿QUIÉN MATÓ A ALEX? Janeth G. S. OZ EDITORIAL

UN MONSTRUO VIENE A VERME Patrick Ness NUBE DE TINTA

LA SELECCIÓN 1 Kiera Cass ROCA EDITORIAL DE LIBROS


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ELECTRÓNICOS

ARTE

CUENTOS DE BUENAS NOCHES PARA NIÑAS REBELDES Elena Favilli PLANETA ¡Recupera tu vida y aprovecha mejor los espacios de tu casa! Transforma tu hogar en un espacio armónico y libre de desorden con el increíble Método KonMari. Marie Kondo con su método inspirador te ayudará a poner en orden tu casa. Paso a paso te guiará para que en tu casa sólo tengas las cosas esenciales y tu vida mejore; increíblemente te sentirás más seguro, exitoso y con energía para crear lo que sea.

ESTUCHE 4 MANDALAS Y OTROS DIBUJOS ZEN PARA COLOREAR Antonio Francisco Rodríguez Esteban PLANETA Los libros de la colección Anti-Stress Coloring, diseñados especialmente para adultos, te ayudaran a mejorar la concentración y a favorecer la relajación de manera divertida y muy creativa. Mandalas y otros dibujos zen para colorear reúne preciosas láminas y frases inspiradoras que te permitirán mejorar tu estado de ánimo.

MÉXICO Juan Cristóbal García Sánchez PUBLICACIONES ILUSTRA

AMOR A CUATRO ESTACIONES Nacarid Portal Arráez Todo empezó en mayo, pero no puedo decirte qué fecha es hoy. Te invito a mi vida llena de excesos y diversión, te invito a un mundo en crisis, y a una vida de música, conciertos y poesía: una loca historia de amor sumergida en un imposible.

LA MAGIA DEL ORDEN Marie Kondo AGUILAR ¡Recupera tu vida y aprovecha mejor los espacios de tu casa! Transforma tu hogar en un espacio armónico y libre de desorden con el increíble Método KonMari.

TE AMO, PERO PREFIERO DEJARTE Walter Riso ebooks Patagonia En este breve ensayo de nuestra colección Camino Interior, Walter Riso nos habla de que existe una dimensión ética del amor que se cruza con la autoestima, y que nos obliga a pensar este sentimiento, a revisar la relación y a preguntarnos si el sufrimiento que a veces nos ocasiona, realmente tiene algún motivo razonable. También habla de la voluntad de amar y de los límites para que una relación amorosa, sea y se mantenga sana.

TRES VECES TÚ Federico Moccia PLANETA Seis años después, las vidas de nuestros protagonistas han cambiado. Han conseguido ser felices, pero cuando menos se lo esperan, sus caminos se vuelven a cruzar. Después de A tres metros sobre el cielo y Tengo ganas de ti, llega el esperado desenlace de la historia de Step, Babi y Gin.

Ciudades, pueblos, iglesias, conventos, monumentos, gentes, atmósferas, todo esto es descrito en esta magnífica travesía dirigida al generalista selecto, cubriendo principalmente el Grand Tour cultural mexicano, tan sorprendente y valioso como excelso y diverso. En este sabroso y brillante libro el lector disfrutará del olvidado arte de viajar y apreciará el maravilloso legado de México desde valiosas perspectivas, obteniendo así las claves y sugerencias para gozar un recorrido esencial, ameno, rico y revelador.

PAQUETE 3 MANDALAS Y OTROS DIBUJOS BUDISTAS PARA COLOREAR Antonio Francisco Rodríguez Esteban PLANETA Los libros de la colección Anti-Stress Coloring, diseñados especialmente para adultos, te ayudarán a mejorar la concentración y a favorecer la relajación. Mandalas y otros dibujos budistas para colorear reúne preciosas láminas y frases inspiradoras que te permitirán mejorar tu estado de ánimo.

TEORÍA DE LA MÚSICA Francisco Moncada García EDICIONES FRAMONG Teoría con la que toda persona puede aprender los conceptos de la música, a partir de un sistema de preguntas y respuestas.

DIVINOS GATOS Sara Muzio EDICIONES LU Déjese inspirar por las citas de este libro y exprese los diferentes niveles de afecto por los gatos, coloreando las ilustraciones que incluye.

NIÑOS GRAVITY FALLS: JOURNAL 3 Rob Renzetti DISNEY PRESS

EL PRINCIPITO Antoine de Saint-Exupéry EMECÉ

MOMO Michael Ende ALFAGUARA CLÁSICOS

EL LIBRO SALVAJE Juan Villoro FCE

EL LIBRO GORDO DE 31 MINUTOS Andrés Sanhueza HUEDERS


08

a lista de centenarios este año es bastante larga: nace el autor de la novela 2001: una odisea espacial, Arthur C. Clarke, John F. Kennedy, Indira Gandhi, Andrew Huxley, el mingitorio —La fuente— de Marcel Duchamp, el controversial telegrama Zimmerman, entre otros que a continuación rememoramos.

L

Antonio Vanegas Arroyo (Puebla, 1850-Ciudad de México, 1917). Fue un editor e impresor mexicano. Han transcurrido cien años de su partida y ciento sesenta y siete de su nacimiento. Incursionó en el periodismo, siendo un aguerrido editor que, sin importar los riesgos, documentó la Revolución mexicana para alimentar sus hojas volantes, que además contenían grabados, muchos de ellos realizados por José Guadalupe Posada, antes de ser un reconocido artista. El legado de Vanegas Arroyo, a cien años de su última edición, es todavía un mundo por descubrir.

Excélsior es una publicación diaria que comenzó a circular el 18 de marzo de 1917; Rafael Alducin tenía veintiocho años cuando lo fundó. La vida del Excélsior ha tenido diversos altibajos. Uno, y quizá el más conocido, es el que se recuerda como “el golpe a Excélsior”, en el que los cooperativistas decidieron en asamblea expulsar a Julio Scherer, director del diario, incitados por los intereses de Luis Echeverría. Es sabido que una vez tomada la decisión, Scherer salió de las instalaciones junto con sus colaboradores más cercanos. De este desprendimiento surgieron el semanario Proceso, la revista Vuelta y el diario Unomásuno. Ella Fitzgerald (Newport News, 25 de abril de 1917-Beverly Hills, 15 de junio de 1996). The First Lady of Song, la Reina del Jazz, fue una cantante estadounidense que obtuvo trece premios Grammy y vendió más de cuarenta millones de álbumes. Fue un concurso en Nueva York el

que abrió la brecha que marcaría el resto de su vida musical. John Birks Gillespie (Cheraw, Carolina del Sur, Estados Unidos, 21 de octubre de 1917-Englewood, Nueva Jersey, 6 de enero 1993). Dizzy Gillespie fue un referente del jazz en Estados Unidos, impulsor junto con Charlie Parker del bebop. Gillespie, a partir de 1950, comenzó a tocar con una trompeta torcida, en un ángulo de 45°. Ella Fitzgerald y Dizzy Gillespie, a cien años de su nacimiento, continúan cantando, a dueto como lo hicieron alguna vez, de manera inigualable. Leonora Carrington (Inglaterra, 6 de abril de 1917-Ciudad de México, 25 de mayo de 2011). Fue una artista y escritora inglesa, nacionalizada mexicana. Se adhirió al movimiento surrealista junto con Breton y Max Ernst. Sin embargo, en 1942 tuvo que emigrar a México, por necesidad de escapar de la persecución fascista. En 2005 recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes.


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Juan Carlos Rulfo, por otro lado, nació el 24 de enero de 1964. Durante toda su vida estuvo rodeado de los libros que su padre guardó en el actual estudio del cineasta, y aunque él se dedica al cine, la predilección por mirar y escuchar es una marca familiar: “Siempre estuve rodeado de imágenes. En la casa siempre había muchos colores, y fragmentos de cosas. Estaba lleno de libros, o cuadros o abrías los cajones y había contactos con fotos que eran de mi padre, y que estaban en todas partes. Por supuesto que fueron un gran estímulo, pero lo que más me gustaba era soñar con la música. Una cosa que me pasa con la música es que crea imágenes y yo no sabía qué hacer con esas imágenes. De repente la música estimulaba esas cosas y es ahí donde te inundas, y frente a tal inundación lo único que hice fue relajarme y flotar. Pasó el tiempo y mi padre me regaló una cámara chiquita que fue con la que empecé a hacer mis primeras imágenes. Pero a mí me daba un poco de pánico todo el ambiente cinematográfico de México: este lugar donde estaban las vacas sagradas del cine, que son un poco intocables, el ambiente era medio lúgubre, oscuro, raro. Después vino toda una nueva generación, que era mi generación, y que eran otros chavos, otra cosa. El estímulo fue distinto. La definición de esto ocurrió cuando muere mi padre. Fue entonces cuando agarré lo que sabía, mi cámara de formato pequeño, de casetes, que en el cine era una revolución, y me fui al sur de Jalisco a entrevistar a la gente, sin saber cómo hacer una entrevista, sin saber que estaba haciendo un documental, simplemente encontrar un personaje increíble que me hablaba de su historia. Era un personajazo que me hablaba de cómo había conocido a mi abuelo, y empezó a hacer un viaje hacia las raíces. Estos personajes del sur de Jalisco, estos viejos cuenteros, dicharacheros, mentirosos, que eran peones y arrieros, personas muy simples del campo son los que estimularon este viaje, y a partir de ahí me clavé. Fue una cosa de encontrar en el carácter de los personajes un espíritu fantásti-

nti

Son cien años del natalicio del autor de Pedro Páramo y El llano en llamas, y poco más de treinta de su partida. Su hijo apunta que el tiempo sin él ha superado los años que vivió a su lado. Con una sonrisa nos responde cuando le preguntamos qué es lo que más extraña de Juan Rulfo: “¡Metiches! Bueno, lo que ha pasado en este tiempo es que lo he descubierto mucho más. Ahora que es el centenario estoy trabajando algunos materiales audiovisuales sobre él: una serie de televisión en la que me he metido a fondo en cosas que antes había escuchado que tenían que ver con él, que había trabajado en algún momento de su vida en esos lugares, o que ha-

Co sta

Nació el 16 de mayo de 1917 en Jalisco y bastaron unas cuantas publicaciones de prosa inigualable para irrumpir en el campo literario. Juan Rulfo fue un observador meticuloso y un gran conversador: su trabajo tanto fotográfico como literario nos permite pasar por la puerta de su maestría a cien años de su natalicio.

iro

co que no encuentro en la ficción. Hay mucho que hacer en esto que luego supe que se llamaba documental, que yo llamo más bien documental creativo, que no es una narración de hechos o de cifras, o de datos, crónicas o noticias, es en la medida de lo posible tratar de construir historias con lo que está ahí, el chiste es ir ahí”.

Fot o: C

E

n el ámbito público mostró con firmeza su semblante serio. No obstante, como apunta Juan Carlos Rulfo, su hijo dedicado al trabajo audiovisual y cinematográfico, Juan Rulfo era un hombre “calladito, calladito, pero ahí estaba haciendo sus cosas, con un nivel de organización brutal y muy sutil”.


con las piernas, que no puedes con el aliento y dices quién fregados me manda a venir aquí, cuando estás en esos lugares te das cuenta que algo te está pasando, algo muy importante a tu cuerpo, estás aprendiendo a reconocerlo, te está exigiendo una cierta demanda: cuídame, camíname despacito, ya necesito más aire, descansa, pero en ese proceso también tú te pones a pensar y a sentir más las cosas; hay un silencio brutal y está el aire, están el sol, las piedras, el brillo del día, apreciarlo sólo se hace cuando estás tú solo en ese contexto y el viaje a la montaña te lo permite porque no hay nadie y porque tampoco puedes hablar, tienes que concentrarte en ti. Esos momentos son pocos, y de alguna manera yo creo que él los estimulaba. Esas son cosas que creo que sí se extrañan”.

bía pasado por ciertos espacios; fui, hice, busqué, investigué, archivé, encontré y los tuve que narrar de alguna manera, entonces fue descubrir muchas cosas muy interesantes. Lo que más sería extrañar como tal es la posibilidad de poder platicar con él de muchas cosas que he descubierto y no tengo manera de hacerlo. Entonces me imagino y hago ficciones: agarro unas fotos, y voy al lugar donde está tomada esa foto, descubro dónde está tomada, hago un viaje a ese lugar y me ubico más o menos en el mismo emplazamiento donde él pudo haberla hecho. Trato de igualar, de copiar el mismo encuadre y puedo imaginarme que ahí más o menos a un metro, y más o menos para allá o para acá, ahí estuvo él: me resulta fantástico. Ha sido como seguir las huellas, seguir los pasos en distintos lugares para imaginar que ahí está y eso es lo que más me mueve. Tal vez poderle enseñar las películas que uno hace o poder platicar de los personajes que uno descubre. Él escuchaba mucho, y una de las cosas que él más hizo fue conversar y generar conversaciones, crear encuentros con sus víctimas, con la gente que tenía en frente. Y eso, estimular conversaciones, crear amistades y vínculos, lo que te deja es eso: aprender a escuchar”. Entre recuerdos que se agolpan en la mente del director de la película Del olvido al no me acuerdo (1999), apunta: “Nos dejó una gran responsabilidad. Siempre tienes que estar presente y él siempre va a estar ahí, entonces más vale, no digo asumir, pero sí no dejar de estar consciente de que él sigue estando, y conforme el tiempo pasa lo vuelve más sabroso, más apetecible, le descubres muchas más cosas: una oportunidad de ver el mundo por medio de la enseñanza que él te deja, en muchas posibilidades que tienen que ver con la música, el deporte, porque él era alpinista; era una gran platicador y conversador y estimulaba la plática con el que estuviera enfrente; era un gran padre, un gran marido, una persona que quincena tras quincena traía el gasto; en este lugar —dice Juan Carlos y mira el espacio que lo rodea en su sala— estaba su biblioteca, y originalmente todo estaba lleno de cientos de libros acomodados, con el tiempo, de una manera que cuando los sacamos eran miles y miles de libros. Esa capacidad de mirar el mundo con detalle yo creo que es algo muy envidiable, y que de alguna manera uno quisiera compartir cuando habla, piensa, cuenta o dice desde distintas áreas. Cuando vas al nevado de Toluca, al Popocatépetl, y caminas y no hay aire, y te cansas y sientes que estás agotado y que no puedes

La transición al trabajo de Juan Carlos es inevitable. Cineasta que trabaja en nombre del documental, tiene en su haber títulos como En el hoyo y Los que se quedan. Su mismo trabajo le exige el uso intercomunicado de todos los sentidos, sin anteponer uno frente a otro: “Tú no puedes hacer nada si no ves, pero para ver necesitas escuchar, necesitas escucharte a ti mismo, escuchar a la gente. Generalmente con lo que más trabajo, lo que más me gusta es la palabra, cuando la gente cuenta cosas, cómo las cuenta, entonces se vuelve una especie de montaje de historias a través de las conversaciones. Esos vínculos que se crean solamente cuando escuchas, y cuando escuchas, ves, y cuando ves, construyes cosas; la secuencia que estás armando tiene que ver con escuchar y me queda superclaro que no sabemos escuchar, y que por lo tanto no vemos en dónde estamos. Este país creo que no lo conocemos porque no lo escuchamos. Se trata de demostrarle al espectador que hay un mundo escondido debajo de él. Si te gusta esta ciudad, te gusta el campo, depende qué tema, pues hay que aprender a encontrar el código para poder hallar una imagen que puedas compartir al espectador”, y continúa: “La principal dificultad para hacer cine en México es que todavía no entendemos el país que tenemos. Es un país que cambia mucho, es muy camaleónico. Un país tan complejo, tan lleno de historias y tan maravilloso. Tienes que aprender a escuchar lo que está pasando ahí”. “En ese sentido están pasando cosas interesante, de repente el cine mexicano se volvió más observacionista, con películas más abstractas, que… ¡bienvenidas! Sin embargo, seguimos haciendo muchas banalidades, y ésas son las que están al día, no tengo nada en contra del cine comercial, pero creo que se pueden hacer mejores cosas. Creo que hay una gran cantidad de producción: hay mucho cine. Pero hay que echarle un poco más de inteligencia y seriedad, en la televisión también, está abandonadísima, no existe, y hay mucho que hacer”, remata Juan Carlos. Ante el inminente fin de la conversación, Juan Carlos Rulfo nos refirió, por un lado, algunos nombres de escritores y, por otro, de gente que sobresale en el campo del cine documental: “Empezando por los libros, definitivamente nadie le llega a mi padre. Me gustan mucho los trabajos que juegan con el lector: Italo Calvino, Si una noche de invierno un viajero, Saramago o Jostein Gaarder, El mundo de Sofía y La joven de las naranjas. En cine admiro mucho a Tatiana Huezo, que hizo un documental que se llama Tempestad; otro gran documentalista es Everardo González, que hizo La libertad del diablo; ahorita estoy trabajando con Marina Stavenhagen, a la que admiro muchísimo como guionista; Berta Navarro es una gran productora, y Roberto Hernández, director de Presunto culpable. Hay grandes editores: en la Media Luna el equipo con el que trabajamos es un manjar, cada experiencia ha sido inolvidable”. +

Por Rolando Ramiro Vázquez Mendoza


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“En el sentido de una libertad, que únicamente reclama su derecho a ser tan móvil como lo es la gran naturaleza”. Paul Klee

S

omos testigos de una descomposición y recomposición en el arte; no obstante, sigue por el camino de la recreación, multiplicación y difusión para provocar una especie de tensión o de emoción en el espectador. Acamonchi expresa a lo largo de su carrera artística una catarsis y espontaneidad que cruzan por experimentos de trasmutación cargados de energía en su estética, y también presencian los cambios de la cultura contemporánea, que contrastan en una sucesión de rupturas con respecto a la condición cultural preponderante. El término underground no surgió de la nada: se divulgó alrededor de 1963 y limitó a cierto tipo de cine y diarios. Esto creó una ruptura, por lo que las corrientes de vanguardia como el fluxus o el dada son un proceso de elaboración compleja que determinaron el trabajo de Acamonchi. Gerardo Yépiz, Acamonchi, es originario de Ensenada, Baja California, y a partir de la década de los noventa ha tenido interés por la cultura subterránea y el arte diy (Do It Yourself), los fanzines, la contracultura punk y el skate. Ha trabajado en Blk/Mrkt al lado de Shepard Fairey (OBEY), y ha plasmado su estética en Colectivo Nortec, MSTRKFT, MTV, Warner Records, y en marcas como Nike, Osiris, Electra Bicycle, por mencionar algunas. Su obra se ha expuesto en Estados Unidos, México, Europa y Japón, con una respuesta favorable.

Acamonchi lanzó el primer sitio web mexicano de arte postal en 1995, obteniendo una reacción inmediata por parte de un público joven que descargaba sus esténciles para crear un diálogo de grafiti entre instalaciones urbanas. Es un melómano con gran gusto musical que muestra interés por las diferentes vanguardias musicales, lo que le permite generar diferentes conexiones inspiradoras. Son aproximadamente doscientos años los que cumplen los primeros esbozos, retazos textuales, escritos por Mary Shelley para darle forma y vida a su gran novela: Frankenstein, publicada formalmente en 1818. Dos siglos de espera y vasta influencia, tanto en la literatura como en la cultura global, para que Acamonchi agregara sus propios retoques creativos a una criatura dos veces centenaria, traída de nuevo a la vida por Ediciones Mirlo. ¿Cómo ha sido el comportamiento del arte urbano en los espacios públicos con el paso del tiempo? Inicialmente como antagonista, exploración del entorno y finalmente se ha convertido en un fenómeno asimilado, en el que se permite su manifestación legal, como en las fachadas de los edificios.

han buscado mi trabajo porque les gusta, la firma viene a certificar lo que está plasmado. ¿Cuál es la alineación actual del arte digital en los espacios del diseño gráfico? Me encantan esas áreas, además de la retrotecnología, lo que nos lleva a darle un giro distinto a la basura; se aplica tanto a algo físico como conceptual. ¿La retrotecnología es nostálgica? La retrotecnología sí abarca ese sentimiento de que antes todo estaba bien, que todo era mejor. También tiene que ver con la basura, rescatar no sólo físicamente un objeto, sino atribuirle un nuevo significado, su presencia puede llamar a una serie de ideas o bien sólo ser un estorbo, un pisapapeles que detiene un documento para leer.

La irrenunciable autoridad del arte y del artista para permanecer como fuente de autenticidad: Para mí la honestidad del artista es muy importante. Qué tan conectado está el artista consigo mismo, dedicación, esfuerzo, dominio técnico e ingenio intelectual para entregar algo genuino, algo que cuente una buena historia de su tiempo.

La progresión del arte moderno en Acamonchi, ¿es causada directamente por su regreso a las fuentes de espontaneidad? A la par de la tecnología, ya sea una nueva válvula o un aerosol con algún esmalte nuevo, color o textura, afectará la estética del trabajo; por ejemplo, los métodos de impresión, el software para la edición de imágenes, o de repente el acceso a alguna máquina antigua para imprimir. Acamonchi es una actitud además de una estética. La espontaneidad, ser un individuo intuitivo, permite trabajar con el azar, el accidente, lo no premeditado: tener esa virtud de ensamblar cosas al calor del instante. Ésa es una cualidad de mi persona, no es un recurso aprendido en la escuela: he explotado mi intuición a favor de mi trabajo.

¿Se compra la firma del artista o el arte? No tengo idea, tendrías que consultar a un comprador y ver qué es lo que él busca. En mi caso, los compradores

Frente a la industria cultural que ha convertido rápidamente a los más “artistas” en sus empleados de caricaturas de sí mismos, en productos kitsch o en ídolos, ¿cuál es tu postura?


Tengo un pie fuera anticipadamente. Muchas cosas relacionadas con el arte urbano no me gustan, pero es una manera de capitalizar la ropa o el calzado, objetos, ediciones limitadas, etc. Me gusta ver, pero no me siento atraído o que forzosamente tenga que participar como consumidor: mi aproximación es zen, vivir sólo con lo esencial. Platícanos de Urban Pet Portraits, la creatividad en las mascotas: Urban Pet Portraits es mi lado cursi, mi conexión con las mascotas y mi amor a los animales, el rollo de adopción y cuidado. Un homenaje a esas mascotas que ya no están. El trabajo que realizo tiene que ver con lo que personalmente estoy atravesando, más que complacer a una audiencia. Trato, dentro de todo, que el proceso sea un ejercicio de sanación y exorcismo, y cuando la pieza está terminada puedo obtener un poco de tranquilidad. ¿Los avances tecnológicos establecen una evolución en el proceso creativo del artista? El ejemplo más común que puedo pensar es en tomar fotos o video del proceso de mi trabajo y compartirlas en la red social o en privado con algún amigo en otro país, con el objeto de recibir algún tipo de retroalimentación. Quizás enviar un portafolio de trabajo o materiales para una publicación. Vender una pintura sin salir del estudio vía IPhone es un ejemplo de gratificación instantánea. Cómo es el choque intercultural del street art entre Estados Unidos y México: Durante veinte años en Estados Unidos han pasado muchas cosas: la identidad se ha acentuado. Me convertí en artista profesional estando en Estados Unidos; he mencionado antes que el corazón sigue en México, pero la lógica, la ética de trabajo son de este mundo culero capitalista. El networking/marketing que hay detrás también lo es, y en Estados Unidos se ha convertido en una comodidad, en objeto de consumo. Mientras el arte callejero no tenga tintes políticos, especialmente ahora, con la actual administración, encontrará una salida más práctica. En México aún sigue siendo vandalismo, a menos que hagas un mural bonito y colorido que le pueda gustar a la mayoría de la gente. El arte urbano que se ejerce en México: Me gustan muchas cosas y hay gente increíble en muchas disciplinas, aunque es un ambiente supercompetitivo. ¡Esta generación viene con una velocidad endemoniada! En lo particular he asistido a muestras de artistas mexicanos en Nueva York, por ejemplo, y ver las reacciones del público es muy agradable. ¿Cómo decides generar un nuevo diálogo por medio de un clásico de la literatura como Frankenstein, de Mary Shelley, publicado en Ediciones Mirlo? Alejandro Sordo fue quien me contactó para las ilustraciones. Escogí Frankenstein porque fue lo más aproximado a mi personalidad. Las ilustraciones son dibujos y

están compiladas en Illustrator, la estética es muy similar a las pinturas. Existe una coherencia notable entre mis trabajos anteriores y las de este libro. Está muy ameno. En ese mismo sentido, ¿qué libros te han marcado? Bicycle Diaries, de David Byrne o Fucked Up + Photocopied y manuales de supervivencia de ciclismo, uno de Emma Goldman que he estado hojeando en mis escasos ratos libres. Cuéntanos sobre el veganismo en tu vida, las bicicletas y el skateboard: Ser vegano para mí es complementar ese círculo, debe existir una congruencia: ¿amas a los animales? No te los comas. Es la lógica de un niño de cinco años. Existen cientos de razones para no consumir proteína animal. Sólo necesité un par para volverme primero vegetariano en septiembre de 1994, y vegano en enero de 2007. Es algo muy personal, no me interesa estar predicando o decirle a la gente cómo vivir su vida. El veganismo me funciona a mí y me hace feliz. El skateboarding o las bicicletas me mantienen relajado, enfocado. Sobre Tijuana, la imagen musical del norte: Llegué a Tijuana para estudiar en la universidad en 1990. Tan pronto como pude empecé a rastrear eventos locales. El Iguanas estaba en todo su apogeo, y tocaban muchas bandas nacionales o internacionales. Tijuana estaba muy bien: tiendas de discos, clubes, programas de radio, revistas y fanzines, poco a poco me fui involucrando. Conocí a Rafa Saavedra casi de inmediato, él me presentó a Dj Tolo y a Robert Proco. Desarrollé una amistad muy cercana con Rafa y Lauro, Wito Lavolt, su hermano; tocaba en bandas de música industrial como Fetiche, al lado de Pepe Mogt (Nortec). Con Ford Proco he participado a lo largo de estos años. He sido el miembro invisible de la banda. Answers Come in Dreams: Muchos artistas tienen la cualidad de anticipar un fenómeno, de ser visionarios, es algo que se manifiesta en muchas áreas como la ciencia, por ejemplo. Imaginamos cosas y eventualmente se vuelven realidad, podemos rescatar sueños. “Answers Come in Dreams”, como decía la rola de Coil y también el álbum de Meat Beat Manifesto. +

Por Ulysses Avath @ulysses_avath

FRANKENSTEIN Mary Shelley Ilustraciones Acamonchi EDICIONES MIRLO


Desde mi adolescencia soy fan de Romeo y Julieta. No me acuerdo si la vi primero en el teatro o en la versión fílmica del director italiano Franco Zeffirelli (esto fue mucho antes de que saliera la versión de Baz Luhrmann con Leonardo DiCaprio, que hoy —ay, de mí— es considerada una película viejita), pero sí recuerdo que alguna vez hasta dije en casa que me habían dejado de tarea leerla (mentira de nerd). Mi mamá no me cuestionó y me compró un libro que traía varias obras de William Shakespeare, incluyendo ésa. Y cuando lo abrí… me llevé una gran desilusión, porque no se trataba de una novela sino de una obra de teatro, y el formato es muy distinto al de la narrativa. Por supuesto, un lector puede aprender a disfrutar la lectura de obras de teatro, pero familiarizarse con ellas tiene su chiste. De todo eso me acordé cuando me topé con una nueva edición de Romeo y Julieta publicada por el Fondo de Cultura Económica. Lo primero que me sorprendió fue que se trata de un libro de gran formato, pasta dura y una atractiva imagen en la portada, junto con el crédito de la ilustradora Mèrce López. Nada más de verlo me empezó a carcomer la duda: ¿se trataría de una versión novelada o de la obra tal como la escribió William Shakespeare? ¿Cuántas ilustraciones tendría? ¿Todas serían tan hermosas como la de la portada? Parte de mi curiosidad se debía a que el libro es grandote pero muy delgado: ¿sería de letra muy pequeña o una versión resumida o…? ¡Qué sorpresa me llevé cuando al fin le quité el plástico y comencé a hojearlo! En la primera página está el prólogo, tal como viene en la obra original (de acuerdo, el original en inglés está en verso y aquí viene en prosa, pero fuera de eso es tal cual) y luego… sólo hay ilustraciones. Láminas enormes, elocuentes, llenas de color y fuerza. En particular, la escena de la noche de bodas es para quitar el aliento. Por supuesto, esta edición no sustituye a la versión original (muchos detalles y sutilezas se pueden perder si el lector no conoce bien la obra); pero es un excelente acompañamiento. Y un libro que no se deben perder los entusiastas de las buenas ilustraciones y los fans de los trágicos amantes de Verona. +

Ilustración de Mèrce Lópezl libro Romeo y Julieta, FCE.

@raxxie

Centenarios DE CUIDADO

dos

RAQUEL CASTRO

A

PEDRO INFANTE Y EL SANTO

mbos tenían algo de inocencia, a los dos les gustaba exhibir sus músculos y posar para las cámaras. Tenían carisma, pero de modos diferentes. Mientras que uno reía todo el tiempo y cantaba cada vez que podía, el otro le extendía la mano a los niños y los saludaba con mucha seriedad. Todo un país se quiso asomar a los hoyitos de su máscara, pero no pudo ver nada. El otro se dejaba ver por todo mundo, y si a su público no le bastaba, él no se preocupaba. Ambos cumplen cien años, pero sus mundos, por extraño que parezca, no se tocaron. Y eso que sus historias seguramente transcurrieron por los mismos barrios. Quizá Pepe el Toro y El Santo se cruzaron en el mismo gimnasio, se enamoraron de la misma muchacha o se hicieron un traje con el mismo sastre. En la cantina, eso no, porque El Santo no tomaba, siempre era ejemplar. Y los niños pensaban que dormía, se bañaba, desayunaba y hasta besaba con la máscara puesta. Lo cierto es que no compartieron el mismo tiempo. Pedro Infante murió en 1957 y El Santo subió al ring del cine mexicano un año después. Pedro coqueteaba con las mujeres, les cantaba, hacía bromas todo el tiempo. Su cine es de cuando se pensaba que no había nada mejor que ser pobre: en la vecindad se la pasaban a todo dar. Incluso Mimí Derba (la rica de la película) manda investigar cómo viven esos pobres, y al final de Ustedes los ricos termina yéndose a vivir con ellos. Ideología de los años cincuenta, cuando la pobreza era algo pintoresco y regional. Por alguna razón, Pedro Infante es cercano a nosotros, con todo y que el tiempo lo ha alejado. Todavía las lágrimas acuden a los ojos cuando se relata por enésima vez la historia de su muerte, y contra todas las evidencias, aún hay quien piensa que no ha muerto. Aquí, en la capital, todavía se habla con el cantadito de las películas, todavía para los galanes de los barrios sigue siendo un referente, y sus canciones están en el repertorio porque la televisión pasa religiosamente el ciclo de Pedro Infante. Tenía dos personajes detrás de él que lo ayudaron a ser quien fue: Ismael Rodríguez, que le dio la clave para su personaje público, y Manuel Esperón, quien lo ayudó a encontrar su estilo para cantar. Pedro es la mezcla de la risa y el llanto, el desamparo vital, la eterna minoría de edad, el pobre que se purifica con el sufrimiento, la carcajada sonora, la nacionalización del complejo de Edipo, el drama existencial con mariachi, el hombre inalcanzable pero tan cercano que parece mentira que sea producto del sueño de una industria. Cuando parecía que lo sabíamos todo de él, resulta que se convirtió en mito, es decir, en una eterna lejanía, aunque susceptible de explicar aspectos de nuestra personalidad colectiva. Pero murió, y el pueblo se volcó al homenaje pós-

tumo, y luego al Panteón Jardín, a donde todavía hoy van (cada vez menos) los supervivientes de su culto. Ya no le tocó ver el derrumbe de la Época de Oro, la Era del Bajo Presupuesto. Las películas vernáculas de terror en que lo mexicano se colaba por todos lados, con todo su pintoresquismo. Empero, El Santo, incólume, se paraba ante la cámara, y en medio de zombies, monstruos, momias, mujeres vampiro, científicos locos, guapas sicalípticas rumberas, representaba, decía, la moral. Ésa no estaba a discusión de una pelea, pues El Santo era incorruptible, justiciero, más bien: justo. A diferencia de Pedro, que tiene por lo menos dos libros de gran nivel (Las leyes del querer, de Carlos Monsiváis, y No me parezco a nadie, de Gustavo García), El Santo no ha inspirado más que cómics, series animadas, muñequitos de plástico (con los que Monsiváis adornaba sus libreros): mitología popular. El Santo nunca perdió su máscara, mostró su rostro públicamente en un programa de televisión, con Jacobo Zabludowsky, poco antes de morir. ¡Se ha dicho tanto de su cine!, pero no podríamos decir nada malo, tan incapacitados estamos por agradecimiento. “Ahí filmó El Santo sus películas de terror”, me dijo mi abuelo por la carretera que sale hacia Cuautitlán, y yo veía el raro castillo sobre una montaña. No nos importa que se vean los alambres de los murciélagos, ni que la computadora de El Santo fuera de cartón y unicel. Para qué teorizar y decir que todo se tiene que ver en el arte como si fuera intencional, eso lo aprendimos ya en la facultad. La verdad es que después, despojados de esas ínfulas analíticas, supimos que el cine se hace también por diversión y no para impresionar en Europa (“Los franceses admiran a El Santo. Aplauden cuando sale el planeta Tierra hecho de cartón”). El Santo se divertía y le encantaba decir que Las mujeres vampiro habían concursado en San Sebastián. Ahora sabemos que hay otra versión en que las mujeres vampiro salen desnudas, y El Santo la filmó feliz. Pero no se puede ver, porque la familia del luchador sí se toma muy en serio la moral de su Santo particular. Murieron los dos, ambos subieron al cielo, cada uno por sus medios. Las alitas de Pedro están hechas del sufrimiento que le procuraron sus guiones. Y el Santo, él ascendió con su capa dorada desplegándose en el aire. Por Pável Granados @pavelgranados


Foto: Dorr, Rheta Louise Childe

ebrero de 1917. En Querétaro se reúne el Congreso Constituyente para firmar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, tras dos meses de gestación; en Petrogrado, hoy San Petersburgo, explotan las primeras huelgas de la Revolución de 1917, que conducen meses después a la democracia liberal que presiden Gueorgui Lvov y Aleksandr Kérenski, ante la abdicación del zar Nicolás II, y más tarde, en octubre, según el calendario juliano, a la Revolución bolchevique. A pesar de su encadenamiento en procesos históricos distantes, la simultaneidad de ambos hechos invita al cotejo. Ambas revoluciones populares —las pioneras del siglo xx— abren una era de movimientos que llega a su cúspide con la Revolución cubana, y a su ocaso, una década más tarde, con los polvorines de 1968, el encaminamiento hacia la época neoliberal en la siguiente década y el derrumbe de la utopía socialista en los ochenta bajo la perestroika —que coincide con el sexenio de Miguel de la Madrid. Después, el telón: del lado de allá, la caída del Muro de Berlín; del de acá, la presidencia de Carlos Salinas de Gortari.

F

En este ciclo que he esbozado a grandes rasgos quiero regresar a febrero de 1917 para establecer correspondencias históricas. Tanto en la Revolución mexicana como en la rusa fue fundamental el problema agrario. Millones de campesinos en situación semifeudal eran explotados ya en el Volga o en Veracruz, ya en Michoacán o en Ucrania. Las condiciones terribles del campesinado mexicano y ruso tenían su contraparte en los inmensos latifundios y, hacia el final del siglo xix, en la inversión extranjera; en el caso ruso, la inversión extranjera fue de la mano con la industrialización acelerada que impulsó el ministro de Hacienda de Nicolás II, Serguéi Witte —su José Yves Limantour—, y que permitió la creación de un proletariado incipiente. Este proletariado jugó un papel importante en las huelgas que se levantaron en la primera década del siglo xx en ambos países. El campesinado se encontraba en situación deprimida a pesar de las respectivas reformas liberales que se habían llevado a cabo en la década de los sesenta en México y Rusia. En 1861, Alejandro II abolió la esclavitud de los siervos, pero en la práctica la sumisión se mantuvo. Por otra parte, el mismo año concluyeron en México las reformas de 1857 —que estipulaban la separación de Iglesia y Estado—, tras las cuales, con la derrota del imperio de Maximiliano en 1867, se logró que se templaran los conflictos que provenían desde la Revolución de Independencia y se condujo a la pax porfiriana, pero no se resolvieron los problemas económicos de fondo; al contrario,

con Díaz esos problemas se agudizaron. Tanto Nicolás II como Porfirio Díaz tuvieron mano dura. Las huelgas de febrero de 1917 (y en particular las de 1905) hacen pensar en las de Cananea y Río Blanco debido al tipo de demandas de las clases trabajadoras y, en varios casos, la represión sangrienta. Se ha acentuado la falta de ideas vigorosas en la Revolución mexicana —con algunas excepciones, naturalmente, como el pensamiento de los hermanos Flores Magón—. Esto resalta más si se compara con la fuerza de las mentes que participaron en la Revolución rusa de 1905 y la de 1917: pensadores que eran herederos de la intelligentsia, el grupo de intelectuales radicales que en Rusia llevaron las ideas revolucionarias hasta el límite. En contraste, la formación del Congreso Constituyente en febrero de 1917 supone la concreción discursiva de algunas de las demandas de los grupos que combatieron desde el inicio de la lucha armada en medio de un caos ideológico. En esa línea, la Carta Magna sentó las bases, al menos en términos de la ley, para una mayor representatividad democrática y para que las demandas de sectores sociales que hasta entonces habían sido ignorados —el campesino y el obrero, sobre todo— jugaran un papel más relevante en la arena política. A pesar de las diferencias profundas entre el sistema soviético y el mexicano, no es posible dejar de advertir una similitud: ambos países edificaron instituciones estatales que intervenían intensamente en los distintos rubros de la agenda política; en el caso de la Unión Soviética, esa intervención era absoluta. En términos de culto, se ensalzó la lucha de los revolucionarios contra el antiguo régimen y se impulsó, sobre todo en México, el nacionalismo. Visto desde la perspectiva de la coyuntura histórica, febrero de 1917 significó en nuestro país el impulso de un modelo que rompía con el pasado. En Rusia, ocurrió el viraje hacia un sistema democrático; el desgaste del gobierno provisional y el aumento del poder de los bolcheviques radicalizó con el paso del año la situación política y más tarde provocó la guerra civil, en la que vencieron los bolcheviques. En ambos casos, al nuevo régimen le esperaban más agitaciones y sangre. En ambos casos, también, las últimas semanas del invierno de 1917 fueron un parteaguas, aunque de diferentes dimensiones: con la Constitución de 1917 inició una nueva época para nuestro país; los eventos de 1917 en Rusia, comparados con los de la Revolución francesa, cambiaron radicalmente la historia del mundo. +

Por Rodrigo García Bonillas sitiadoenmiepidermis@gmail.com


PARA VER Y OÍR

VIDEO

MÚSICA

POTOSÍ

LAURENCE PARA SIEMPRE

LA LA LAND

CAFÉ SOCIETY

UN MONSTRUO DE MIL CABEZAS

Alfredo Castruita ALFHAVILLE

Xavier Dolan ZATMENI

Damien Sayre Chazelle ZIMA

Woody Allen ZIMA

Rodrigo Plá ZIMA

Un accidente en una carretera desértica es el punto de enlace de tres historias. Un pastor de cabras que no se ha atrevido a descargar su arma en cuarenta años, una esposa y madre de familia que sufre violencia intrafamiliar y la vida humilde de un campesino que día a día intenta proteger a su familia de la violencia.

Laurence Alia es un profesor de literatura con un trabajo estable y una sólida relación con su novia. Sin embargo, un día decide contarle a sus amigos y seres más queridos sus planes para cambiarse de sexo.

Mia, una aspirante a actriz que trabaja como camarera mientras acude a castings, y Sebastian, un pianista de jazz que se gana la vida tocando en sórdidos tugurios, se enamoran, pero su gran ambición por llegar a la cima en sus carreras artísticas amenaza con separarlos

ANTOLOGÍA

THE MANY FACES OF

SCORE

Óscar Chávez UNIVERSAL MUSIC

Iron Maiden SONY MUSIC ENTERTAINMENT

2CELLOS SONY MUSIC ENTERTAINMENT MÉXICO S. A. DE C. V.

MÉXICO S. A. DE C. V.

Su carrera abarca más de cincuenta discos, y ha participado en más de quince películas. Esta Antología trata de reunir la mayor parte de los géneros que narran desde hechos políticos hasta movimientos sociales ocurridos en nuestro país. Asimismo reúne sus éxitos más sonados en estos cuatro discos y un dvd.

Este álbum triple explora los senderos poco conocidos del grupo. Escucharemos las producciones del bajista Steve Harris, también a Stratus, la banda que formó el baterista Clive Burr o los grandes hits de los dos primeros discos con la voz de Paul Di’Anno. Éste es un disco para todos los amantes del rock.

En este álbum, 2Cellos hacen un cambio de sonido y estilo a las melodías románticas que se han escrito para películas clásicas contemporáneas. El primer sencillo del álbum fue el tema de la exitosa serie de televisión Game Of Thrones. Todos los temas fueron seleccionados por ellos para ofrecernos sus propias interpretaciones.

Los Ángeles, años treinta. En la meca del cine, el joven recién llegado Bobby Dorfman, sobrino de un poderoso agente y productor de Hollywood, se enamora de Vonnie, la guapa secretaria de su tío Phil.

La esposa de un hombre que está muy enfermo busca que se le aplique a su marido un tratamiento recomendado por un médico, pero la aseguradora de la que es socia se rehúsa a pagarlo.

VOCES DE MÉXICO PASADO Y PRESENTE

A PLACE FOR US TO DREAM

CHICAGO PANAMERICAN ENSEMBLE FONARTE LATINO S. A. DE C. V.

Chicago Panamerican Ensemble está encabezado por Beatriz Helguera, pianista mexicana residente en Chicago. Presentamos esta obra Voces de México Pasado y Presente, música de cámara de los siglos xix y xx, con seis excelentes músicos que tocan la voz, el violín, el cello, la viola, el clarinete y la flauta.

PLACEBO UNIVERSAL MUSIC

Desde 1994, Placebo ha sido una de las bandas más importantes de la escena del rock alternativo, y este álbum doble es la más reciente recopilación de lo mejor del grupo, después de siete álbumes de estudio y un unplugged, con treinta y cinco temas ya conocidos, además del nuevo tema “Jesus Son”.


KAREN CHACEK

“Un texto escrito de rodillas” Gerardo Saravia, editor Cuando se trata de la Violeta nunca he sido objetiva. Este texto está, para robarle sus certeras palabras al editor peruano Gerardo Saravia, escrito de rodillas. De rodillas y con el alma descuerada, de la única manera en que es posible sentir a Violeta Parra y habitar sus canciones. Soy devota.

“Corren muchos rumores alrededor de Perro Apestoso: que sus padres lo abandonaron, que huele a sardina, que confunde la derecha con la izquierda. Todo esto es cierto, pero hay más que decir: está lleno de pulgas y siempre lo acompaña un séquito de moscas. Sin embargo, bajo el pelaje de este desafortunado animal se esconde un ser dulce y afectuoso, que se cree un labrador. Por desgracia, su aspecto de vieja alfombra ahuyenta incluso a los niños más valientes”. Así es como inicia Perro Apestoso, un libro inclasificable aunque sí catalogado en las librerías. Colas Gutman, su autor, tiene el arriesgado hábito de abordar temáticas incómodas y exhibir algunos de los peores comportamientos humanos. Más de un ruborizado lo habrá tachado de ingenuo por apostar a que el humor y la buena humanidad lograrán abrir orificios en los corazones más blindados. Si algún día lo conociera, le pediría que me contara de alguna vez en la que se haya dicho a sí mismo: “No, Colas. ¿Cómo vas a escribir eso? Me parece que ahora sí te estás pasando”. A lo que él probablemente me respondería: “Lo siento, eso nunca me ha sucedido”. Y si creen que exagero, lean también Perro Apestoso en la escuela. Ahí nuestro héroe pulgoso, quien desde su nacimiento ha comido ciento cincuenta y cinco salchichas echadas a perder, y bebido tres litros y medio de cloro, se enfrenta al hostigamiento desalmado de la maestra y los otros perros de la escuela, todos provenientes de hogares con dueños que los han hecho sentir los perros más especiales del mundo. Perro Apestoso consigue sobrevivir al día de clases, lo hace de manera insólita aunque decorosa. Ambos libros tienen a bien recordarnos que a veces suceden cosas terribles en la vida de un perro vagabundo, pero también momentos agradables. Pese a todo, Perro Apestoso se ha hecho de una buena vida al lado de Chaplaplá, su inseparable y aplastado amigo, con quien comparte basurero. Una nota final: las ilustraciones de Marc Boutavant son ¡geniales! . +

Sí, como millones, lo primero que escuché de ella fue “Gracias a la vida”, en voz de la grandísima Negra Sosa, pero no fue con “Gracias a la vida”, sino con “Qué he sacado con quererte”, y en su propia voz, con la que recibí la estocada. Transverberación. Qué he sacado con la luna, ay, ay, ay, que los dos miramos junto’, ay, ay, ay… Y el corazón, todo agua y sangre, Violeta. Duro y hermoso momento ése cuando una se encuentra con quién rasgarse la herida: estrujarla hasta que deje de sangrar y que sane. Después, rellenarla de oro, como hacen los japoneses con los jarrones rotos. Sintonizan los dolores, sin pudor, humanos; se acompañan los dolores de sur a norte dejando a su paso la cordillera craquelada. Un ayeo genuino y profundo puede bajarnos en seco del mundo, y los de Violeta son toros tristes, furibundos y tiernos. Embisten y lloran; embisten llorando. …no era uno el que plantaba, ay, ay, ay, eran dos enamorados… “Qué he sacado con quererte” remite en su estructura, supe después, a un lamento mapuche aunque de composición original suya. En esa pieza Violeta suena a la tierra, no es exageración, mapuche significa “gente de la tierra”. Es posible, si se escucha con atención, llevar el compás golpeando el pecho con los nudillos como se golpearía la madera de una guitarra. O como los dos cotiledones, grupo bicardiaco que nos dijo César Vallejo: pumpum. Violeta Parra supo, como pocos han sabido, escuchar e interpretar el canto más sencillo y complejo, el del folclore campesino e indígena de un pueblo entero que, se sabe, Ilustración de Catalinabu 2013 © del libro Ilustración a la Chilena, Ocho libros editores.

Ilustración del libro Perro Apestoso, de Colas Gutman y Marc Boutavant, Castillo.

@Malkatika

son muchos pueblos. Canto primitivo, rústico, roto, complejo, sí, porque (y no me cansaré de citar a Jerome Rothenberg) lo primitivo es complejo. La Parra viajó por Chile escuchando atenta, cantora, las voces diseminadas por esa extensa geografía: entrevistó, transcribió, grabó, reprodujo. Violeta, investigadora, es la historia de su país, sí, también. Qué he sacado con quererte, ay, ay, ay… Será por la cordillera o porque vino al mundo en el ombligo del Cinturón de Fuego del Pacífico, pero Violeta nació fuerza de la naturaleza, como nacen los huracanes allí donde en la cuenca oceánica lo frío se funde con lo caliente. Cueca oceánica, Violeta. Es probable que un huracán llevara su nombre y, sabemos, los huracanes con nombre de mujer son los más iracundos. Violeta compuso canciones con la modestia de la gente de campo, pero con la desafiante actitud de los vanguardistas y la intensa precisión de los genios. “Qué he sacado con quererte” se canta rasgando la garganta y rasgando los músculos; la cara se descompone, los puños se aprietan, el cuerpo se lamenta: Pero tú, palomo ingrato, ya no arrullas en mi nido. Violeta vio la vida siempre a los ojos, sin pudor y sin miedo, y con todo su dolor descarnado. A ella vengo como los peregrinos van a su santuario cuando pierdo el aliento si Run Run se va, porque así como “Cartucho no dijo su nombre”, Run Run siempre se fue. Las heridas de la Violeta, topografía áurea, jarrón precioso, “corderito disfrazado de lobo”… Violeta construyó un templo con sus manos para que viniéramos a llorar sin pena. Aquí estoy, Violeta, de rodillas.+

Por Isaura Leonardo


C

uánto tiempo puede uno prolongar su existencia? ¿Es la literatura quizá una forma de inmortalidad? Recordamos a Miguel de Cervantes, Sor Juana Inés de la Cruz, Rosario Castellanos, Clarice Lispector, Pablo Neruda, William Faulkner, y poco menos —o quizá bastante— a Cipriano Campos Alatorre, Elise Nada Cowen o María Lejárraga, quien vivió, además, de 1874 a 1974. No obstante, y de manera más específica, la referencia obligatoria de Juan Rulfo sobresale al momento de hablar de la literatura mexicana, más aún cuando consideramos que a pesar de haber partido hace treinta y un años, sigue presente, vivo en su literatura, en sus fotografías y en la memoria. Su obra logra lo inconcebible para un ser humano, salvo casos extraordinarios como el de Nicanor Parra: vivir más de cien años, prolongarse más allá de la existencia física. De alguna forma todos los caminos conducen a Comala, y es que no hay manera de evadir la marca innegable que dejó aquel páramo en México: en la literatura y la cultura, la escritura y la mirada, en los susurros que nos llegan con el viento. Somos hijos de las letras que nacieron de la tierra de Luvina, Talpa, del llano en llamas que abrasa con su fuego fundacional, y del que todos nos hacemos responsables, junto con el quehacer de la literatura en diferentes lugares. Es por esto que en esta fotografía especial reunimos a grandes colaboradores de la revista: por los cien años de un escritor imprescindible que vivirá y seguirá platicándonos historias al oído durante los siguientes cien años, y varios más. De izquierda a derecha: (de pie) Alberto Chimal, Antonio Malpica, Leonora Esquivel, José Luis Trueba Lara, Armando Alanís Pulido. (En las sillas) Lorena Amkie, Sara Schulz, Beatriz Rivas, Sandra Lorenzano. (Abajo) Martín Solares, Karen Chacek, Armando Vega Gil.


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I Cien años: dos revoluciones, en México y Rusia, el Congreso Constituyente en el primer país promulga la Carta Magna; llegan el fin de la Primera Guerra Mundial, el socialismo y el comunismo, la muerte de Lenin, la irrupción de Stalin y Hitler en el ámbito político de sus respectivos países, se desatan movilizaciones encabezadas por Gandhi, irrumpe la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial con ríos de víctimas en Europa y Japón, triunfa la Independencia en India, se publica Pedro Páramo, se funda el Estado de Israel y la Revolución cubana consigue la victoria, Rosa Parks y Martin Luther King, los años sesenta, el 2 de octubre de 1968, como fichas de dominó se desencadenan las dictaduras latinoamericanas de Trujillo, Somoza, Stroessner, Banzer, Pinochet, Videla; se publica Yo el Supremo, persiste la Guerra Fría, hasta que cae el muro de Berlín, se incrusta el neoliberalismo, el grunge, el fin de milenio, las Torres Gemelas, la avalancha tecnológica, la Primavera árabe, Siria, Gaza, el Brexit, Trump… II Ulises Carrión, escritor, editor y artista mexicano, fallecido en Ámsterdam en 1989, aseguraba estar consciente de la característica efímera de su obra, proyectos que serían reemplazados por otros en tiempo y en espacio. Incluso la revista que editó junto con Aart van Barneveld fue bautizada con el nombre Ephemera. ¿Cuántos años son necesarios para considerar que esta obra o aquélla no son efímeras? ¿Cincuenta, cien, mil? La cultura es como la memoria: hay un movimiento silencioso de selección que escoge la información que permanece y la que se va, hay personas y una gran cantidad de obras que, por medio de movimientos similares en al ámbito cultural, se recuerdan o no: decisiones políticas o de marketing, independientes en muchas ocasiones de la calidad

100 RULFO (EDICIÓN CONMEMORATIVA) Juan Rulfo RM

de la obra. A cincuenta años de la publicación de Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, La broma, primera novela de Milán Kundera, o el relato “Los cachorros”, de Mario Vargas Llosa, podríamos decir que han sobrepasado la mayoría de edad, ¿cuál será su suerte al transcurrir otro cincuenteno? III ¿A los cuántos años muere un texto? Muchas de las grandes obras literarias, musicales y artísticas sobrepasan la edad humana, sobreviven al hambre, a la devastación y a la guerra, no así los autores. Anthony Burgess, escritor estadounidense nacido en 1917, publicó La naranja mecánica en 1962 y Tremor of Intent (Vacilación) en 1966. Algunos años más tarde, Stanley Kubrick adaptó la novela del 62 al cine, y a pesar del debate por el famoso capítulo veintiuno omitido en la edición estadounidense, la cual siguió el cineasta para el rodaje, la película fue un éxito. El mismo Burgess confiesa en 1986: “Publiqué la novela A Clockwork Orange en 1962, lapso que debería haber bastado para borrarla de la memoria literaria del mundo. Sin embargo se resiste a ser borrada, y de esto la versión cinematográfica de Stanley Kubrick es la principal responsable […]. Así pues, es altamente probable que sobreviva, mientras que otras obras mías que valoro más muerden el polvo”. En febrero pasado fue el centenario de Anthony Burgess; él vivió setenta y seis años, mientras que su novela más conocida tiene cincuenta y cinco. IV Durante 1947, hace setenta años, se produjo una cruenta guerra en Paraguay, misma que le abrió las puertas al que sería dictador durante más de tres décadas, Alfredo Stroessner. En ese momento, el escritor paraguayo Augusto Rosa Bastos se exilió en Argentina. Él tenía treinta años. En el exilio escribió las obras que lo llevarían por el

VACILACIÓN Anthony Burgess ACANTILADO

camino que desembocaría en el Premio Cervantes, que le fue otorgado en 1989, cuando Stroessner fue derrocado. Yo el Supremo trata sobre el nombrado Dictador Supremo José Gaspar Rodríguez de Francia, de Paraguay. Al respecto, Elena Poniatowska le preguntó en una entrevista recientemente publicada en Revista de la Universidad de México acerca de la literatura que se centraba en esos personajes: “Probablemente en este momento de cuestionamiento general en lo político, la figura del dictador es un signo muy rico, muy sugerente para la construcción de novela. […] No creo que sea una moda; por lo menos en mi caso está determinado por una necesidad interna”. El escritor remata con un dato que no hay que dejar pasar por la coincidencia que representa: “Tengo dos escritores a quienes quiero mucho. Al margen del afecto personal por sus personas y sus mundos, admiro sus ficciones que para mí es [sic] una realidad tan válida y tan profunda como la realidad concreta: Juan Rulfo y José María Arguedas”. Rulfo y Roa Bastos cumplen cien años este 2017. V Los periodos dictatoriales son encrucijadas históricas que se caracterizan por la represión física y psicológica: desparecen cuerpos y memorias. La producción literaria y artística también se ve amenazada, y muchos son los casos de censura. Este año rememoramos muchos centenarios, pero no todos. En cien años vivieron y cambiaron miles de personas, se transformó el mundo, para bien o para mal; vendrá más gente y la espiral no se detendrá, se olvidarán cosas que hoy son imprescindibles y serán remplazadas, nosotros seremos remplazados. Dos cuartillas no son suficientes para contener un centenario, ni cien años lo son para trascender la memoria. +

Por Rolando Ramiro Vázquez Mendoza @LordNoa

YO EL SUPREMO Augusto Roa Bastos CÁTEDRA

NARANJA MECÁNICA Stanley Kubrick DVD


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ahui Olin ha regresado a la vida cultural de México desde un remoto olvido gracias a la magia de una fotografía: imagen misteriosa, fuera del tiempo, eternizada en un devenir incontenible. Este retrato provoca la impresión de que la terrible Nahui-Medusa se hubiera trasquilado su cabellera de serpientes y se hubiese petrificado a sí misma en una expresión de serena melancolía. Esta fotografía ostenta una dedicatoria dirigida al hombre amado, que por su liberal intencionalidad nos ubica de inmediato frente a una mujer cuya sensualidad y noción de libertad serán las constantes existenciales de su vida. Amor eterno Amor Atl la palpitación de mi corazón es el sonido de tu nombre que amo con toda la frescura de mi juventud único ser que adoro moja los ojos de tu amada con el semen de tu vida para que se sequen de pasión quien no ha… y será Más que tuya Nahui Olin

Nacida en el seno de una familia porfiriana el 8 de julio de 1893, fue hija del general Manuel Mondragón y Mercedes Valseca. Bautizada como Carmen Mondragón, desde niña demostró una precocidad intelectual fuera de lo común. Sorprendía a los diez años a su maestra Marie Louise Cresence en el Colegio Francés de Santa María por sus lecturas de los filósofos Voltaire, Rousseau y Pascal, así como de las obras literarias de Alphonse de Lamartine. Esta pasión por la lectura era acompañada de una temprana capacidad para expresar en palabras sus ideas sobre la

vida, el amor y la existencia. De esta época data su frase “La ilusión es la enfermedad de los débiles”, aforismo que sin duda Nietzsche habría festejado. Dada la corriente de simpatía mutua que surgió de la relación maestra-alumna, la pequeña Carmen, quien será mejor conocida con el tiempo como Nahui Olin, obsequió a su profesora unos cuadernillos con sus pensamientos, mismos que años más tarde conformaron su importante libro A dix ans Sur mon Pupitre (A los diez años sobre mi pupitre), publicado en 1924 y escrito en francés, lengua que desde niña dominaba. Convertida en una bella adolescente, participa durante las fiestas del centenario de la Independencia en 1910, en una kermés en el bosque de Chapultepec, vestida de turca, adivinando la suerte de los paseantes mediante la lectura de la mano. El 6 de agosto de 1913 contrae nupcias con el aprendiz de diplomático Manuel Rodríguez Lozano. En 1914 la pareja viaja a San Sebastián, España, para reunirse con el resto de la familia, ya que el general Mondragón, por su activa participación en los dramáticos eventos de la Decena Trágica, que culminaron con la muerte del presidente Francisco I. Madero, decide, alentado por Victoriano Huerta, exilarse en Europa. Durante la estancia en San Sebastián, Carmen desarrolló sus capacidades artísticas diversificándose entre la poesía y la pintura, así como en su afición por la caricatura. La vida en San Sebastián estuvo marcada por una confrontación permanente entre Carmen y Manuel, dada la inequívoca homosexualidad de su marido.

“Si la ciudad de México pudiera simbolizarse en una mujer, la elegida sería Carmen Mondragón”. José Emilio Pacheco

A fines de 1920 la pareja regresa a México, y al año siguiente participan en una exposición en la Escuela Nacional de Bellas Artes, antigua Academia de San Carlos, organizada para conmemorar los cien años de la Consumación de la Independencia. La separación de Manuel se convierte en un imperativo, por lo que decide iniciar los trámites de divorcio, que son completados en 1922. Conoce al Dr. Atl, quien la bautiza como Nahui Olin, los cuatro movimientos del Sol, la renovación cósmica del Universo, el eterno retorno. La apasionada relación por su liberalidad sin diques de contención, lejos de todos los prejuicios, sin ocultarla en la encubridora oscuridad, sacudió los cimientos de la moral burguesa, de la que desnudó su hipocresía y su mediocridad. Durante esta intensa unión con el paisajista realizó innumerables pinturas y publicó tres libros: Óptica Cerebral, poemas dinámicos en 1922; Calinement, je suis dedans, en 1923 y su ya mencionado texto de 1924. Compartiendo de esta manera con el Dr. Atl el gran momento en el que México se encaminaba poderosamente hacia la cultura de la modernidad. A pesar de los inmejorables auspicios de esta relación, la situación afectiva de ambos artistas se deteriora hacia 1925, por lo que deciden terminarla de común acuerdo para conservar vivos los recuerdos de sus mejores tiempos. En septiembre de 1927, Nahui Olin inaugura en su nueva casa-estudio una sorprendente exposición de fotografías realizadas por Antonio Garduño, donde predominan los desnudos, y las puertas de su casa-estudio se abren de


par en par para que todo ciudadano libre pueda apreciar las voluptuosas ondulaciones de su cuerpo, que entrega visualmente con generosidad. A pesar de que a la inauguración asistieron dos secretarios de Estado —Manuel Puig Casauranc, de Educación Pública y Luis Montes de Oca, de Hacienda y Crédito Público—, la liberal exposición provocó el escándalo y la reprobación de los retrógrados puritanos, quienes furiosamente la satanizaron, pero ella consciente de su cuerpo colmado de sensualidad, su erótica desbordante y su inteligencia libertaria, permaneció imperturbable frente a las injurias que insensatamente le lanzaban, y serena continuó su camino hacia el encuentro de su radiante futuro. Nuevos hombres cruzaron por su vida: Adolfo, el consumado bailarín, triunfador absoluto de los concursos de baile de salón; Matías Santoyo, el agudo caricaturista y hábil muralista; Lizardo, el enamorado de la naturaleza y diseñador de bellos jardines de las delicias; Orlando, el petulante abogado que perfumaba sus cabellos antes de hacer el amor, y Eugenio Agasino, el seductor capitán del barco español Habana, en cuyas travesías conoció todos los intensos misterios de la erótica al ritmo de los oleajes del indomable Atlántico. Desgraciadamente, la muerte de su amado capitán en la Navidad de 1933 durante el retorno de Nueva York a España, provocó en Nahui Olin una amarga desolación que la mantuvo postrada por mucho tiempo. Ella estaba acostumbrada a los violentos desenlaces amorosos, sabía que aun los amores iniciados bajo los mejores augurios podían terminarse drásticamente, pero la trágica e inesperada desaparición del capitán había sido, sin lugar a dudas, una insidiosa e intolerable crueldad del destino.

prosa es incorrecta, pero cuidada, nerviosísima; pero sin duda de una feminidad evidente que contrasta con lo profundo de sus temas”. Dos libros más se añadieron con los años, cuyas portadas fueron ilustradas por la autora: en 1927 un breve texto titulado Nahui Olin, y un último libro publicado en 1937, Energía Cósmica, en el que comenta con naturalidad la teoría de la relatividad, de Albert Einstein. Su conocimiento sobre una compleja teoría matemática y física es aún más notable, puesto que este libro se encontraba completamente terminado diez años antes. Nahui Olin disfrutó de su existencia con plena libertad y defendió con sus actos sin ataduras la liberación femenina, en una época en la que aún existía una abierta actitud de marginación cultural y profesional para las mujeres. Muy a su pesar, Nahui Olin abandonó este su amado mundo el 23 de enero de 1978. +

Por Tomás Zurián Ugarte

La música fue otra de sus pasiones creativas y un recio apoyo espiritual en su desarrollo artístico. Desde niña aprendió a tocar el piano, y no sólo ejecutaba con soltura e intensidad las obras de los grandes músicos, sino que también sorprendía su capacidad tanto para improvisar variaciones sobre las piezas interpretadas, como para tocar temas de su propia creación.

Abordó la pintura con sensibilidad y sensualidad y un luminoso sentido cromático que la vincula con los pintores fauvistas. Formalmente su lenguaje plástico es figurativo y poderosamente vivencial, pero alejado de los convencionalismos académicos, y si se le quisiera ubicar como pintora naïf rebasaría con un aliento de mayor creatividad el estrecho horizonte de esa expresión ingenua, para ubicarse en una personal interpretación plástica no académica. Los autorretratos de Nahui Olin completamente desnuda en febriles entregas amorosas con sus amados en turno perturbaban a la sociedad de su época, no acostumbrada a la libre representación erótica, en la que ella despojada de prejuicios representaba de forma lúdica sus vehementes pasiones. La música fue otra de sus pasiones creativas y un recio apoyo espiritual en su desarrollo artístico. Desde niña aprendió a tocar el piano, y no sólo ejecutaba con soltura e intensidad las obras de los grandes músicos, sino que también sorprendía su capacidad tanto para improvisar variaciones sobre las piezas interpretadas, como para tocar temas de su propia creación. En 1933 realiza un viaje a San Sebastián, invitada por una agrupación cultural, integrada por antiguos amigos y artistas españoles que había conocido en su anterior estancia, para ofrecer un recital de piano y una exposición de sus pinturas. El evento cultural se llevó a cabo en el Cine Novedades, exhibiéndose sus pinturas en el amplio vestíbulo y el recital de piano en la sala de audiciones. Interpretó obras de Beethoven, Liszt, Chopin, y como era su costumbre, improvisó sobre las obras programadas. Las numerosas y elogiosas críticas que hicieron del evento los diarios fueron recortadas y conservadas durante toda su vida por Nahui Olin. Como poeta y escritora poseía una escritura moderna, luminosa, plena de imágenes, espontánea y fresca, como lo expresó el poeta José Gorostiza al reseñar su libro Óptica Cerebral: “He aquí un caso único de mujer. Mientras publicamos toda suerte de poesía y prosa, desesperadamente correctos, casi interesantes algunos, Nahui Olin nos ofrece un libro de poemas admirables. Sin duda la

Nahui Olin, desnudo inédito, por el fotógrafo Antonio Garduño.


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THE MAKING OF STANLEY KUBRICK’S ‘2001: A SPACE ODYSSEY Piers Bizony Taschen Este escenario de 2001: Space Odyssey arroja luz sobre los actores principales, los diseñadores de producción senior, los expertos en efectos especiales y las referencias intelectuales de Stanley Kubrick y Arthur C. Clarke, que juntos revolucionaron la ciencia ficción y el arte cinematográfico.

KOOLHAAS: PROJECT JAPAN Hans Ulrich Obrist Taschen Una vez hubo una nación que fue a la guerra, y después de conquistar un continente, su país fue destruido por las bombas atómicas. Para un grupo de aprendices de arquitectos, artistas y diseñadores, encabezados por un visionario, la terrible situación de su país no fue un obstáculo sino una inspiración para planificar, pensar y juntos realizar sus sueños.

Foto: Ciro Costantini©

Productos disponibles en: Librería Mauricio Achar, Miguel Ángel de Quevedo 121. Productos de importación sujetos a disponibilidad.

¡VÁMONOS! BERNARD PLOSSU EN MÉXICO Salvador Albiñana/ Juan García de Oteyza TURNER Un recorrido por México a través del ojo de Bernard Plossu. Incluye sus cuatro viajes por el país durante los años 1965-1966, 1970, 1974 y 1981. Su peculiar método de trabajo consiste en andar y mirar, y luego fotografiar. La publicación comprende una selección de más de trescientas fotografías y una serie de textos por reconocidos escritores.

100 CONTEMPORARY ARTISTS Hans Werner Holzwarth TASCHEN El editor de este libro, Hans Werner Holzwarth, se encargó de reunir una amplia muestra de obras de arte que en su conjunto exponen la evolución y los cambios en el panorama artístico. Destacan los nombres de Jean-Michel Basquiat, Marlene Dumas, Damien Hirst, MikeK, Jeff Koons, Albert Oehlen, Richard Prince, Charles Ray, Cindy Sherman. ALICIA EDICIÓN COMPLETA Lewis Carrol Progreso/ Edelvives En 1865 se publicó por primera vez la obra maestra de Lewis Carroll, Alicia en el País de las Maravillas. Esta excepcional edición de aniversario reproduce fielmente el texto y su continuación, A través del espejo y lo que Alicia encontró allí. Incluye las magníficas ilustraciones originales de sir John Tenniel, coloreadas por Harry Theaker en 1911 y Diz Wallis en 1995

SINATRA 100 Charles Pignone Thames & Hudson Repasa la trayectoria de la extraordinaria vida de Sinatra, desde su infancia en la ciudad de Nueva Jersey en los años treinta hasta las giras mundiales que lo mantuvieron en la brecha cuando ya superaba los setenta años. Escrito y creado en estrecha colaboración con la familia Sinatra y Frank Sinatra Enterprises, este libro imprescindible retrata al hombre público y al privado, con fotografías exclusivas e inéditas, recuerdos de los archivos familiares y las imágenes, tomas eliminadas y hojas de contacto más representativas de los diferentes talentos de Sinatra. AT THE OPERA HOUSE Ella Fitzgerald Ella Fitzgerald, la Reina del Jazz, un ícono de la música, también cumple entre acordes y aplausos cien años. Locación: Té Cuento, casa de té y cultura, ubicada en Tlacoquemecatl 17, del Valle, Benito Juárez. Tel. 75899210

DIGGIN DIZZ Dizzy Gillespie Le Chant du Monde Es el centenario del gran Dizzy Gillespie y estos discos, con un amplio repertorio de su obra, son nuestras recomendaciones del siglo. GROOVIN’ HIGH Dizzy Gillespie Jazz Characters New Series ANTOLOGÍA DE LA MÚSICA ELECTRÓNICA Y DEL ARTE DEL RUIDO Independent Recordings Independent Recordings, sello fundado por Steven Brown y Carlos Becerra, propone desde hace una década distribuir música de calidad. Esta edición en vinilo comienza en la segunda década del siglo xx con los hermanos Russolo. Incluye, además, a Tuxedomoon, Throbbing Gristle, Sonic Youth, Brian Eno, Einstürzende Neubauten, Fennesz y Murcof, entre otros.


DE ANDROIDES Y CENTENARIOS

“Todo cuanto se nos ocurre aunque sea de la manera más efímera, existe. Aun cuando no exista quizá en el momento presente, ha existido en algún instante del pasado o existirá en algún momento del futuro”. Yukio Mishima, El sol y el acero De pequeños nos gusta imaginar cómo será ese tiempo que llamamos futuro, sin saber siquiera que es el instante siguiente, la próxima hora, el día de mañana. Lo imaginamos lejano y promisorio, lleno de avances tecnológicos, y capaz de hacer realidad nuestras fantasías más insólitas. Dada la situación actual, es fácil pensar que dentro de cien años habrá más y mejores máquinas que simplifiquen algunas tareas, que acorten distancias, que aceleren procesos. Sin embargo, una pregunta que siempre ha rondado a los escritores de ciencia ficción es qué es aquello que no cambia dentro de nosotros, lo único —si es que lo hay— que nos hace ser humanos y nos distingue de los androides o de otras criaturas que alcancen un nivel de comportamiento similar o superior al nuestro. En Los viajes de Gulliver, Jonathan Swift, a manera de utopía, crea el país de los Houyhnhnms, caballos que siguen un estilo de vida sabio, vegetariano, racional y justo, y que gobiernan a los Yahoo, una especie de hombres con vicios como la avaricia, la violencia, el egoísmo y la mentira. En esta fábula, Swift plantea si existe algo como la naturaleza humana, y si ésta puede implicar la racionalidad, respondiendo en una carta a Alexander Pope que más que animale rationale somos rationis capax, es decir, que podemos tomar decisiones basadas en la razón, aunque no siempre lo hagamos. Para Isaac Asimov, en El hombre bicentenario, no era esta facultad o la acumulación de conocimiento y cifras lo que definía a un humano, quien podía en ese sentido ser semejante a un robot, sino su deseo de sentir, de expresarse, de vivir. Ray Bradbury en Farenheit 451 realza esta capacidad de soñar como una característica humana. Mantener encendida la luz, “llenar los ojos de asombro” ante lo que sucede en el mundo y no limitarse a acatar lo establecido. Philip K. Dick, en su novela Sueñan los androides con ovejas eléctricas, que inspirara la película Blade Runner, describe un escenario donde la guerra nuclear ha llevado a la extinción a casi todas las especies animales. Los su-

pervivientes no son un símbolo de riqueza, sino que simbolizan que quien cuida de ellos está dotado de empatía. En el ejercicio de distinguir a un androide de un humano los sospechosos son sometidos a una prueba que consiste, entre otras cosas, en mostrar respuestas emocionales en relación con el gozo, el sufrimiento y la presencia de los animales. En El planeta de los simios, Pierre Boulle destaca una visión pesimista del género humano, y se deja ver lo que hoy sería un claro ejemplo de especismo: la discriminación en función de la especie, invertida en este caso a favor de los simios, quienes someten a lo humanos por considerarlos salvajes, inferiores, autodestructivos y peligrosos para la supervivencia en general. En esas circunstancias, ¿qué es entonces lo que nos separa de otras formas de vida, sean naturales o artificiales? ¿Cuál es la característica exclusivamente humana que no está presente en otras especies y a la que hemos otorgado tanto valor, en ocasiones arbitrariamente? Plantearse cómo será la vida dentro de cien años nos lleva a descubrir cómo imaginaron el futuro algunos escritores, cómo lo hemos imaginado nosotros mismos, y lo relevante ahora no es responder cómo será el escenario, sino cómo serán los actores. Seremos capaces de almacenar cada vez más datos, acceder a más lugares, ampliar el conocimiento y el manejo de la información, viajar más rápido, envejecer más lento. Sin embargo, si no conservamos la capacidad de asombro, de soñar, de perseguir un anhelo, seremos máquinas precisas pero poco empáticas. Lo relevante, creo yo, no es descubrir lo que nos hace únicos, sino lo que tenemos en común con el resto, ponernos en su lugar y desde ahí elegir qué clase de futuro comenzaremos a escribir para los siguientes cien años. Los centenarios no son sólo para conmemorarse, sino para proyectar cómo queremos vivir: podemos dejar paisajes apocalípticos o conservar los pocos paraísos que quedan aún. La escritura ayuda a visionar y replantear aquello que no queremos perpetuar, inspirándonos a construir lo que está en nuestras manos. +

@leonoraesquivel www.AnimaNaturalis.org


Foto: Rob Mieremet

Cuando menciono a Amalia Hernández (Ciudad de México, 1917-2000) la mayoría de las personas con las que convivo saben de quién hablo, y es que existen personajes de la historia de los que difícilmente no hemos escuchado hablar. Amalia, coreógrafa, bailarina y productora, fue una mujer cuyo trabajo emergió de forma prolífica: no sólo incursionó en la danza, sino que se interesó por distintas manifestaciones artísticas. Reconocida en los ámbitos nacional e internacional por fundar el Ballet Folklórico de México, Amalia resulta una figura que se erigió como símbolo de la cultura mexicana. Como cualquier personaje con éxito, su papel y su obra son controversiales: sus pasos han sido seguidos por un público fanático, pero también por detractores empedernidos. Lo que resulta indudable es que Amalia forjó una carrera artística sólida que comenzó desde su infancia: hija de Lamberto Hernández —hombre de negocios, militar y político—, y Amalia Navarro, fue apoyada desde chica en sus estudios, y más tarde en su carrera profesional dentro de la danza. Desarrolló su sensibilidad artística gracias a su madre, que tocaba la guitarra, cantaba y pintaba junto a Amalia y sus cuatro hermanos. Pronto la familia tuvo que aceptar que su camino era la danza. Aficionada desde niña, relataba que todos los días, camino hacia la primaria, pasaba frente al Palacio de Bellas Artes y soñaba con poder bailar ahí algún día. Después de aceptar su vocación casi como un destino, su padre le pagó clases privadas con algunos reconocidos maestros de danza; la pequeña Amalia aprendió danza mexicana, española y ballet. En 1934, ingresó a la Escuela Nacional de Danza dirigida por la famosa bailarina y escritora Nellie Campobello; sin embargo, poco tiempo después tuvo que dejar la escuela por conflictos con la directora. Al salir, buscó a la maestra Estrella Morales y en su academia conocería a una de las influencias más importantes en su carrera: Waldeen von Falkenstein, pionera en danza moderna mexicana, la cual reclutaba bailarinas para crear el Ballet de Bellas Artes, experiencia en la que Amalia no pudo participar, ya que su familia la retiró del grupo. Tiempo después, en 1948, Hernández se incorporó a la Academia de la Danza Mexicana para la primera tempo-

rada en el Palacio de Bellas Artes. Carlos Chávez, primer director del Instituto Nacional de Bellas Artes, reconoció el talento y la capacidad de Amalita, como él la llamaba. Ella sabía la importancia de impulsar la danza en México como una manifestación endémica que daba cuenta de la sociedad y la historia. En el mismo año de 1948 la bailarina participó en la fundación del Ballet Nacional de México; posteriormente se integró al Ballet Waldeen y, para finales de 1949, regresó a la Academia de Danza Mexicana. Estos pasos serían la antesala para su obra más grande: el Ballet Folklórico de México. ¿Alguna vez han tenido la fortuna de asistir a algún evento del Ballet Folklórico o, al menos, han buscado un video por internet? Su danza es una mezcla de ritmos conocidos y lejanos; colores que caracterizan el vestuario e iluminan los rostros de los bailarines, el sentimiento de familiaridad ante unos pasos y movimientos que nos llaman. El amor de Amalia Hernández por la danza tradicional mexicana queda plasmado en el Ballet Folklórico que rinde cuenta de las fiestas y la vida cotidiana que la bailarina observó alrededor del país. En 1950, con Miguel Covarrubias como encargado del Departamento de Danza del inba, Amalia impulsó la danza moderna nacionalista. A pesar de esta oportunidad, en ese momento sólo había interés por la danza moderna, por lo que decidió retirarse y buscar espacios propios. Lejos del inba, Hernández promovió la creación del Ballet Moderno de México a cargo de su maestra Waldeen, en donde Amalia presentó una de las obras más emblemáticas del repertorio mexicano: Sones michoacanos. Cuando Waldeen dejó el Ballet Moderno, Amalia vio la oportunidad de enfocarlo a la danza folklórica. Y así, en 1959, nació el Ballet Folklórico de México que pronto pudo salir del país con un amplio espectáculo, situación que se ha repetido bastantes veces desde entonces. Este año festejamos el centenario del nacimiento de Amalia, una mujer incansable que dejó un valioso y controversial legado, con una compañía que ha logrado internacionalizarse y mostrar alrededor del mundo un pedazo de nuestra cultura. Amalia Hernández dedicó su vida a la escuela y a la compañía, sin descuidar otras manifestaciones artísticas que apoyó. Además, contribuyó de manera activa a la formación de bailarines y coreógrafos que han aportado profundamente a la danza por medio de la creación de tres escuelas: de danza folklórica, contemporánea y clásica. Hoy la recordamos como una soñadora, una bailarina de nacimiento que, mediante colores y ritmos, nos descubre un país rico en pasos de baile. + 1

“Exponen legado de Amalia Hernández en las Rejas de Chapultepec”, Excélsior, 18 de septiembre de 2012, http://www.excelsior.com.mx/2012/09/18/comunidad/859709

Por Samantha Alvarado


BERNARDO EN LOS FERROCARRILES Juan Rulfo Editorial RM

FERNÁNDEZ

El padre de la novela gráfica: el centenario de

A un año de publicarse Pedro Páramo, Juan Rulfo se involucra en un peculiar proyecto fotográfico: la zona de los ferrocarriles al norte de la Ciudad de México. Era un área que pronto experimentaría un gran cambio al retirarse los trenes y aparecer ahí mismo un inmenso conjunto habitacional. Las fotografías de Rulfo ilustran el conflicto entre la Ciudad de México y el medio de transporte que había trastocado su funcionamiento.

LA NARANJA MECÁNICA Anthony Burgess Booket Una horripilante visión del futuro escrita en un fantástico lenguaje inventado que se convirtió en un clásico de la literatura moderna, así como en la base para la polémica película de Stanley Kubrick. Alex y sus tres drugos-amigos viven en un mundo de crueldad y destrucción. Alex es joven y no ha entendido aún la verdadera importancia de la libertad, y sólo cuando cae parece capaz de llegar a transformarse en un verdadero ser humano.

HABÍA MUCHA NEBLINA O HUMO O NO SÉ QUÉ Cristina Rivera Garza Literatura Random House Una exploración de la obra literaria de Juan Rulfo no a partir de la teoría literaria ni de la vida cotidiana, sino de la exploración de la obra en la persona. Cristina Rivera Garza no pretende hacer una biografía, tampoco un análisis estilístico de su obra. Pretende, en cambio, entregar un texto híbrido partiendo de una premisa: para que un autor viva como tal, precisa antes vivir de otras cosas.

La poesía mexicana ha sido lo mejor del país antes incluso de que naciera como nación independiente. Esta antología, elaborada por el también poeta Juan Domingo Argüelles, posee una selección inteligente para compartirla con todos los lectores posibles. En ella están los mejores poemas y autores mexicanos desde el inicio del siglo xix hasta las más sólidas promesas de finales del xx; es una muestra uniforme, sin altibajos, de doscientos años de inteligencia a veces atormentada y a veces gozosa.

DOS SIGLOS DE POESÍA MEXICANA 1. ANTOLOGÍA. DEL SIGLO XIX AL COMIENZO DEL XX Juan Domingo Argüelles EDICIONES GANDHI

E

s probable que el título de este texto sea ligeramente hiperbólico. Se ha debatido mucho acerca del término novela gráfica. Se sabe, por ejemplo, que ya se utilizaba en México desde los años treinta para designar a la historieta popular, por ejemplo. Lo cierto es que fue Will Eisner (1917-2005) el primero en utilizar ese término en Estados Unidos cuando publicó, en 1978, Contrato con Dios. Sin embargo, para ese momento Eisner ya había hecho una serie de contribuciones tan numerosas e importantes al género narrativo de la historieta, que hacerle justicia en un texto breve como éste casi se antoja como un despropósito. Lo intentaré de todos modos. Nacido en Brooklyn hace cien años, en el seno de una modesta familia de migrantes judíos, conoció la pobreza desde niño. Ello no le impidió continuar su educación, siempre inclinado hacia las artes.

Fue precisamente un compañero de generación de la high school, el también judío Robert Kahn, quien a mediados de los años treinta del siglo anterior lo animó a vender caricaturas y tiras cómicas en el naciente mercado de las revistas de cómics. Hasta poco tiempo antes los cómics se limitaban al espacio de las tiras en los periódicos, que después se reimprimían compiladas en formato de revista. La gran demanda popular de este tipo de material habría de generar una industria aparte, catalizada por la popularidad inmediata de Superman. (Años después, Robert Kahn, con el seudónimo de Bob Kane habría de crear al único personaje que logró superar la popularidad del hijo pródigo de Kriptón. Quizá hayan escuchado hablar de él: se llama Batman.) Eisner tuvo siempre una envidiable visión empresarial. A finales de esa década vislumbró el potencial mediático de las historietas, tanto como para asociarse en 1937 con Jerry Iger, un artista veterano —catorce años mayor que él—, para montar un estudio dedicado a crear material


original para editores de revistas. El estudio funcionó maravillosamente, llegando a tener en la nómina a quince creativos que incluyeron al propio Bob Kane y a un muy joven Jack Kirby, futuro creador gráfico de prácticamente todo el universo Marvel. En 1940, recibió la oferta de crear un suplemento dominical de historietas con formato de comic book. Esto le ofrecía la posibilidad de generar trabajo autoral con completo control creativo y retener los derechos, en lugar de seguir maquilando para sus clientes. Siempre inquieto, aceptó vendiendo su parte de la sociedad a Iger, y gracias a esa decisión riesgosa alcanzó la inmortalidad, al tiempo que su socio, quien siguió operando el estudio durante quince años, se diluyó en el olvido. El suplemento debía ser un encarte dominical con formato de revista, hecho para competir con el naciente formato de los superhéroes (Superman había debutado en 1938). Eisner, reacio a dibujar enmascarados, optó por un personaje más cercano a la aún naciente estética del noir. “Le puse un antifaz y dije: ¡Sí, es un enmascarado!”, habría de relatar en una entrevista cuarenta años después. Consciente del potencial narrativo del medio, apostó por la complejidad. Acaso de manera intuitiva abrevó de la narrativa cinematográfica, utilizando encuadres y composiciones dinámicas que no se utilizaban antes en los cómics. Al mismo tiempo dotó a Denny Colt, alias el Spirit, de un origen digno de los pulps de la época: detective privado en pos del criminal Dr. Cobra, Colt aspira accidentalmente vapores tóxicos en el laboratorio del villano. La policía lo da por muerto y es enterrado, sólo para escapar del sepulcro e ir tras su fallido asesino. Colt decide mantener la identidad de un fantasma y adopta Spirit de nombre. Un antifaz completa al personaje. El suplemento, ocho páginas publicadas y encartadas en los periódicos semanalmente, apelaba a un público adulto. Los personajes, que entre otros incluyen al Comisionado Dolan de la policía, su hija Ellen —eterna enamorada de Spirit— y Ébano, asistente afro de Spirit, fueron ganando complejidad a medida que la serie avanzaba. Lo mismo sucede con los villanos, que frecuentemente opacan al protagonista, como sucede con P’gell, la femme fatale o el siniestro Octopus. El reclutamiento de Eisner en 1942 para ir a la Segunda Guerra Mundial no interrumpió la publicación de la historieta. Dejó la serie en manos de un equipo que incluyó a Jules Feiffer —quien habría de convertirse él mismo en un laureado humorista gráfico—, a Jack Cole, creador del Hombre Plástico, y a Wallace Wood, considerado en su momento el mejor dibujante del mundo, capaz de imitar perfectamente el estilo de cualquier colega grafista y, años después, uno de los fundadores de la revista MAD. Está visto que Eisner supo siempre aprovechar sus circunstancias. En el ejército se colocó como ilustrador de una serie de publicaciones dirigidas a los soldados. Eso no sólo le impidió ir al frente, también lo hizo ver el potencial didáctico de la historieta. En un parpadeo, Eisner estaba produciendo manuales de operación para todo tipo de equipo militar en forma de cómic, utilizando al soldado Joe Dope como protagonista. Al volver a la vida civil, Eisner retomó a El Spirit, siempre auxiliado por sus asistentes. En sus páginas, estiró los límites del medio, echando mano no nada más de recursos visuales, sino también literarios que tardarían mucho tiempo en ser asimilados por sus colegas. Hay historias narradas en rima, a veces integra partituras musicales, hay episodios narrados sin palabras. No creo cometer un exceso al decir que El Spirit es a los cómics lo que El ciudadano Kane al cine.

Cada episodio de ocho páginas era un cuento con gran potencia literaria y gráfica, tanto que las historias perduran y son leídas hasta el día de hoy, circulando en reediciones por todo el mundo. Mi historia favorita de todos los tiempos es “L’il Adam”, en la que Spirit debe investigar el asesinato de un dibujante de cómics que alude a Al Capp, autor de Li’l Abner, y que Eisner aprovecha para pitorrearse de varios de sus colegas en un delirante episodio autorreflexivo. Hoy es casi un lugar común, pero esto se publicó ¡en 1947! Eisner continuaría publicando sin interrupciones El Spirit hasta 1952, año en que discretamente salió de circulación. Sin embargo, la serie habría de reeditarse continuamente a partir de 1973, dándola a conocer a una nueva generación de lectores (en México la editaba la división de historietas de La Prensa). El Spirit bastaba para garantizar la trascendencia a su autor, quien se dedicó durante casi veinticinco años a seguir produciendo historietas didácticas para el ejército (incluyendo un manual de operación del rifle M-16 para los soldados que fueron a Vietnam). Hum... Siempre atento al medio, Eisner decidió regresar por sus fueros a finales de 1978, con Contrato con Dios, que en aquel año fue lanzado al mercado como la primera novela gráfica estadounidense, para ser distribuida en librerías y no en puestos de periódicos. Inspirada por la dolorosa muerte de su hija por una leucemia, el libro se compone de cuatro historias interrelacionadas, protagonizadas por otros tantos personajes arrebatados por la desesperanza. Aquí, el humor de El Spirit da paso a una seriedad casi solemne: Eisner intenta demostrar que los cómics son un medio serio. Y si bien hoy es considerada una obra seminal dentro de la historieta estadounidense, no puedo evitar echar de menos el tono luminoso de su obra más famosa. A partir de ese momento y hasta su muerte, Eisner habría de producir casi cada año un álbum o novela gráfica en ese mismo tono. Piezas como El edificio, Nueva York: La vida en la gran ciudad, El último día en Vietnam y mi favorita, El soñador, fueron los acabados finos del edifico cimentado con El Spirit. Su último álbum, La Conspiración, acerca de la escritura de Los protocolos de los sabios de Sion, contó nada menos que con un prólogo de Umberto Eco. Como si ello no fuera suficiente, Eisner fue también un educador de otros narradores gráficos. Su libro, El cómic y arte secuencial, publicado en 1985, y La narración gráfica, de 1996, dan cuenta de su pasión por enseñar los secretos del oficio, al igual que los volúmenes Shop Talk, compilación de conversaciones con otros dibujantes y el maravilloso Eisner/Miller, que recoge una larga plática con Frank Miller, otro titán del cómic estadounidense. (El editor en castellano de Eisner es Norma, que tiene prácticamente toda su obra traducida, pero que conste que esto no es un anuncio pagado porque yo prefiero leerlo en inglés.) Podría extenderme durante muchas páginas sobre la obra de Will Eisner. Hablar de que el premio más prestigiado dentro del cómic estadounidense lleva su nombre, o de cómo siendo ya un anciano compró una tableta digitalizadora para hacer cómics directamente en la computadora, o de sus visitas a la Ciudad de México... Pero el espacio se agota. Baste animar a los lectores de Lee+ a celebrar ahora el centenario de este gran maestro del cómic —cuya vida corrió paralela a la historia del medio—, de la manera en que él hubiera deseado que lo hiciéramos: leyendo cómics. En especial los de él. +

Por Bernardo Fernández, Bef @monorama

CHAMPION OF THE GRAPHIC NOVEL Paul Levitz LIBRO ELECTRÓNICO


Mucho puede ocurrir en cien años: las modas van y vienen, los regímenes son derrocados y se establecen nuevas formas de gobierno, las fórmulas musicales mutan, las tecnologías se superan, los modos de pensar y sus ideologías nos llevan a nuevos lugares. En las artes, en la literatura, los cambios también acometen. Sin embargo, cien años se cumplen del nacimiento de Juan Rulfo (Sayula, 1917-Ciudad de México, 1986) y, muy a pesar de haber escrito narrativa que lo caracteriza como uno de los grandes autores de las letras mexicanas, Rulfo puede ser considerado particularmente como el poeta de México. Pero ¿cómo poeta? ¡Si sus obras cúlmenes son ambas cuentos y novela! Justamente por ello. Yo era estudiante de la licenciatura cuando una de mis profesoras, Tania Favela, lo precisó en una clase. Recuerdo con tanta claridad pocas cosas de mi educación como aquella frase. Posteriormente encontré que Vicente Quirarte, en un artículo para la Revista de la Universidad de México, dijo que “la característica más notable de Pedro Páramo es que se trata de una novela lírica donde prácticamente no hay adjetivos o, si los hay, siempre actúan violentando su dominio, exigiendo su sustancia, como en el caso del ‘aire azul’ o los ‘oídos muchachos’”. Es “prosa con intensidad de poesía”. El “habla” de la gente del pueblo, y no aquella que aún muchos intentan recrear con estereotipos o exageraciones léxicas, fue bien asimilado por la prosa rulfiana. No sólo eso, sino que la decantó hasta crear frases tan contundentes como hermosas: recuerdo la llegada de Juan Preciado, al recibir la habitación en la que pasaría la noche; su anfitrión se disculpa por la modestia del cuarto, a lo que él responde “no hay mejor colchón que el cansancio”. La belleza lírica de Pedro Páramo y El llano en llamas es innegable. La precisión, la condensación del lenguaje, las palabras justas y no más. Juan Rulfo encontró “vínculos precisos pero no evidentes entre las cosas”, mismos de los que habla Paul Valèry para definir la labor del poeta y, quizás, una de las características que lo definen como tal. El poeta tiene la obligación de unir elementos que en apariencia son dispares o no se relacionan, pero que al acercarlos a nuestros ojos resultan asombrosamente atinados: el colchón no está, pero la fatiga extrema es indiferente a la cama y nos permite dormir profundamente; quizá todos hemos tenido alguna experiencia que nos proporcione ejemplos vividos en carne propia. + @rsanchezriancho

II. Ésta es la historia falsa Iba por Vietnam en una misión especial. Con un ejército. Era la Santa Generala de todos esos chamacos enclenques que eran mi tropa. Y de repente pum, se escucha un disparo. Luego otro y otro. Nos tiramos al suelo. Caí al lado de Octavio. Sin querer nos abrazamos. Bueno, no tan sin querer. Octavio tiene una carita de niño que me mata de ternura. Yo no me lo quería llevar a la misión, quería decir que estaba incapacitado o algo. No pude. El chiste es que ahí estábamos, abrazados, entre la mugre de la trinchera. Y de repente escucho una voz en un idioma que no entiendo: volteo y ahí mero, arribita de nosotros, un tipo apuntando con un arma. Mi impulso fue automático: le tapé la cara a Octavio. El enemigo disparó y Octavio disparó al mismo tiempo. Ambas balas acertaron y mi dedo no sirvió de escudo. Octavio no vivió para contarlo, pero me dieron la medalla al mérito por mi valor. III. Ésta es la historia que quiero que sea Estaba en mi alberca, en el agua fría. No debía sentirse así. No pagué esa caldera ultramoderna para estarme congelando. Llamé al mayordomo, Jaime, para que revisara qué estaba mal. Se me va el sol de verano, le dije. Enseguida veo qué pasa, señora. Fue al cuartito del fondo. Ahí está la calefacción. De repente, un grito. Corrí a ver qué sucedía y me encontré a Jaime tirado convulsionándose. Todavía peor: su corbata estaba atorada y lo ahorcaba. Intenté destrabarla y, no me preguntes cómo, mi pobre dedo anular se atoró adentro de la caldera. Los doctores hicieron lo posible por salvarlo. Todos ellos eran muy amables y guapos. Mi cuarto de hospital olía a lavanda. Rápidamente acepté la pérdida. Mi esposo John me dejó cuando salí del hospital, pero les aseguro que estuvo bien. Me di cuenta de que sólo me quería por mi belleza. En cambio, Jaime me fue a ver diario al hospital. Así entendí lo que era el verdadero amor. Ahora estamos felizmente casados y nadamos juntos en esa misma alberca que nos unió.

V. Ésta es la historia que cuenta la gente Pedro tiene mala fama. Es ese tipo de borracho que sale a buscar pelea. Aunque ya todos saben qué quiere, y lo evaden, él siempre lo logra. Un domingo se topó a Mariana con Luis. Aunque ya tenía más de un año que terminaron, él como que no la superaba. Que se acerca encabronado hacia ella y la agarra de las greñas. Luis no sabe qué hacer, y se le lanza encima sin pensar... Si quieres seguir leyendo este cuento, entra a mascultura.mx En esta sección aparecerán relatos de autores contemporáneos. Cada mes una ficción para arrebatarle un espacio a la vida cotidiana.

ANULAR Aura García-Junco

I. Ésta es la historia verdadera A mi dedo anular se lo robó una máquina. Estaba prensando unos tubos de pasta de dientes. Llevaba un rato queriendo ir al baño, pero no había ido porque no estaba Mari, que es la supervisora que de repente hace paro. Ya no aguantaba más y me distraje. Se me pasó tantito el dedo y luego me jaloneé. Mi tirón empeoró todo. El dedo me quedó machacado hasta la mitad. Ahí, colgado como pedazo de bolillo con mermelada, estaba un pedazo de mi cuerpo. Lo último que recuerdo es que me hice en los pantalones. Luego me desmayé y desperté en el hospital. Todavía le dije a uno de los doctores que me lo volviera a poner bien. Nada más se rio. Y te fue bien, dijo el otro supervisor, el que no era bueno, cuando volví tres días después al trabajo. Pues sí, me fue bien, pudo ser el pulgar o la mano entera. IV. Ésta es la historia que le cuento a la gente Perdí el dedo en el año 2014 en un enfrentamiento armado. Estaba comiendo en la fonda D’Rosa cuando un narquillo entró con toda pirotecnia a llevarse a la hija de Lulú. La chamaca no tenía más de quince años. Una niña bien mona. Nadie reaccionó de inmediato porque ya nos la sabemos. Se pone muy mal todo cuando alguien dice algo. No sé qué se me metió pero, en vez de quedarme sentadita y mirar para otro lado, me paré de un brinco y desafié al narquillo. El tipo se rio nada más de verme, así, toda chaparra y flaca. Le dije que lo retaba a un duelo y se rio todavía más. Yo creo que nomás por diversión me dijo que sí. Ni él ni yo sabíamos qué hacer porque un duelo yo me lo imaginaba con espadas y él con pistolas, y yo no tenía una. Me dio al final un arma y nos pusimos cara a cara. La verdad es que rajé. Ya que lo tuve de frente con su sonrisota burlona, se me cayó la pistola. Y pum, que se detona con la caída, directo hacia mi mano. Había sangre por todas partes. Se me hace que me vio tan tonta porque me volé solita el dedo, que me quiso dejar viva.

Aura García-Junco Ciudad de México, 1988. Estudió Letras Clásicas en la unam. En el año 2014 fue becaria del fonca en el área de cuento y actualmente es becaria en la Fundación para las Letras Mexicanas en el área de narrativa.


PABLO MARTÍNEZ LOZADA Pablo Martínez Lozada ha publicado ensayos, reseñas y crítica musical en Casa del Tiempo, La Gaceta del Fondo de Cultura Económica, Hoja por Hoja, Información Científica y Tecnológica, Latinoamérica, Letras Libres, Sábado, Tierra Adentro y Unomásuno. Ha trabajado como editor, dictaminador y traductor independiente para diversas empresas editoriales. Fue coordinador editorial en Clío; editor de Ciencias Sociales en el Fondo de Cultura Económica; gerente editorial en Libraria; Coordinador editorial en la Dirección General de Materiales Educativos de la sep, y jefe de redacción de la revista Casa del Tiempo, publicada por la Universidad Autónoma Metropolitana. Actualmente es editor en jefe de Océano México. +

Éstos son libros publicados por nosotros, porque son referencias de decisiones que hemos tomado, también hay libros que estoy avalando o simplemente alguno que me trajo alguien o me lo regalaron junto con los demás.

Como parte de mi papelería básica tengo una libreta, que es la que cargo a todos lados: una libreta roja y de Lego.

Lo que está en hojas engargoladas o sueltas son dos clases de materiales: o pruebas de un libro en proceso o manuscritos que están en etapa de evaluación.

Aquí está mi directorio telefónico; aunque tengo mis contactos digitales en el celular, para mí es muy importante guardarlos en papel.

Mi laptop la uso todo el día, para atender el correo electrónico o un par de archivos sobre libros editoriales o mis archivos en Excel.

Aquí, un par de catálogos de derechos, que estamos revisando todo el tiempo, para evaluar también qué material es el que nos interesa publicar, o tratar de seguir el trabajo de una editorial extranjera.

El teléfono con mi cuaderno de recados no puede faltar en una oficina.

Mi escritorio en realidad es un grupo de piezas que entran en clasificaciones, según lo que uso en mi trabajo de diario. Tengo citas fuera de la oficina, pero el mayor tiempo lo paso aquí. Cuarenta y cuatro horas a la semana, aunque buena parte de mi trabajo tiene comunicación con otras áreas, así que, en resumen, alrededor de treinta y ocho o cuarenta horas. Cuento con mucha luz, con mucho espacio y con el acervo de Océano (salvo infantil y juvenil), también tengo la historia de la editorial aquí, es un espacio en el que puedo recordarme siempre el porqué estoy aquí, y es mi caos porque está organizado como yo sé y nadie más sabe.


96_Centenarios_17  

Cien años es el nombre que recibe la guerra entre Francia e Inglaterra en la que Juana de Arco blandió su espada; cien años es el lapso de...

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