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LISTAS / LOS MÁS VENDIDOS / PARA VER Y OÍR / NOVEDADES DEL MES COLUMNAS / BERNARDO FERNÁNDEZ, BEF / ANTONIO MALPICA / DIEGO RABASA KAREN CHACEK / ERICK ESTRADA

Año 05 • Núm. 57 • Febrero 2014

ENTREVISTAS CON

FERNANDO RIVERA CALDERÓN SAMUEL URQUIAGA UN PERSONAJE DE LA NUEVA NOVELA DE FEDERICO REYES HEROLES

TEMA EL ABECEDARIO PRECIO AL PÚBLICO 15 PESOS


EDITORIAL_ EL ABECEDARIO El abecedario de la lengua española cuenta con veintisiete letras —cinco vocales y veintidós consonantes— que nos permiten formar palabras para comunicarnos. Debido a que como sucede en el famoso cuento de Augusto Monterroso, cuando despertamos el abecedario ya estaba ahí, pocas veces nos ponemos a pensar en el origen de cada una de las letras. En la página española “Curiosidario, curiosidades de la lengua española”, encontramos las siguientes definiciones de las letras: “La A es la primera letra del alfabeto español y la primera de sus vocales. Aparece en el 13% de las palabras; sin embargo, es la segunda que más palabras encabeza. De las 88,431 palabras registradas en el diccionario de la RAE (edición 22.ª, año 2001), 10,392 empiezan con esta letra, el 11’38%. Es la letra más sonora, que se pronuncia emitiendo la voz con la boca regularmente abierta, sin esfuerzo, por lo que es la primera en ser proferida por los niños. La A proviene de la letra fenicia áleph, que significaba ‘buey’ y que se escribía como la mayúscula nuestra, solo que al revés, con las patas arriba porque representaba los cuernos del buey, la raya que los atraviesa marcaba las orejas y el vértice formaba el hocico. Según los paleógrafos, los fenicios la tomaron de un antiguo jeroglífico egipcio que representaba la cabeza de un buey. La a minúscula apareció en el siglo II, al redondearse los trazos angulosos de la mayúscula con la escritura rápida y uniendo las letras.” “La B es la segunda letra del abecedario español y la primera de sus consonantes. Es la décima letra con más palabras (3,833) que empiezan por ella en el diccionario académico de 2001 (4’35%). Se pronuncia be, si bien en fonética este sonido se representa así: [b].Tiene un sonido suave, casi dulce, emitido con ayuda de los labios como si fuéramos a dar un beso. El origen gráfico de la B se remonta a la letra fenicia bet, que quería decir ‘casa’. Los fenicios la tomaron de un jeroglífico egipcio que en cierto modo recuerda una tienda de campaña. Los griegos la copiaron de los fenicios, haciéndola ya muy parecida a como la escribieron los romanos, que es igual a la nuestra.” “La C es la letra por la que empiezan un mayor número de palabras recogidas en el diccionario académico (versión 22.ª, 2001) con un total de 12,577 entradas (incluidas las que empiezan por la Ch), lo que representa el 14’29% del total. Tiene su origen en un jeroglífico egipcio con forma de bastón, que los fenicios adoptaron para su alfabeto con el nombre de gimel. Este signo fue copiado a su vez por los griegos, con el nombre degamma, que tenía varias formas, entre ellas la C. De ahí pasó al alfabeto latino, que en un principio empleaba la misma letra tanto para el sonido C como el sonido G, hasta que Espurio Camilio inventó esta última letra. Y así, ya diferenciadas, llegaron ambas, C y G, al español.” “La D (de) es la quinta letra con más palabras recogidas en el diccionario académico que empiezan por ella: 5,793, un 6’58%. Procede de un ideograma egipcio que representa una puerta con una forma triangular que en efecto recordaba el trozo de piel que cerraba la puerta de las tiendas de campaña. Los fenicios la adaptaron simplificándola y le dieron el nombre de dalet (también los hebreos), que quiere decir ‘puerta’. Los griegos la tomaron llamándola delta, redondeándola en una de sus variedades.” Por desgracia el espacio de este editorial no nos permite contar la historia de las demás letras aun y cuando gracias a ellas, a pesar de que sepamos poco sobre ellas, nos han permitido llegar hasta este párrafo. Debido a su importancia ya era hora de dedicarle unas cuántas páginas a este ejército que como el barro o la plastilina nos permiten darle forma a nuestros pensamientos, aunque a veces nos empeñamos en maltratarlo, confundirlo o escribirlo con patas de araña. +

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NERD PLUS POR BEF AVENTURA Ignoro por qué críticos y académicos serios miran con desdén la novela de aventuras. Acaso porque si es divertida no les gusta. Hablar de novela de Aventuras, así con A mayúscula, es una delicia. Yo recuerdo pocas experiencias de lectura tan entrañables como los viajes fantásticos de Julio Verne, las exóticas peripecias de Emilio Salgari (grande entre los grandes) o las andanzas de los tres mosqueteros de Alexandre Dumas, la mitad de los cuales los leí en adaptaciones a cómics que sellaron mi amor por la literatura y la narrativa gráfica. (Por cierto, mis amigos Rafa Marín y Juan Miguel Aguilera publicaron hace poco Oceanum, deliciosa novela juvenil de aventuras escrita a cuatro manos. La verdadera odisea, pienso como autor, es completar una novela entre dos personas). LA A Hace años Eusebio Ruvalcaba tuvo una columna en alguna revista política que se llamaba Primero la A. Yo era universitario aún y la leía con devoción (la columna, no la revista). Años después compiló sus textos en un tomo del mismo nombre. Ahora, para hablar de él no lo puedo encontrar entre mis libros. Y es que adentrarse en cualquier biblioteca abundante es toda una aventura que hoy no pienso correr. ASIMOV, ISAAC Detesto sus novelas. Me parecen llanas y áridas, con personajes planos de nula caracterización y tramas que pierden mucho tiempo explicando cómo funciona un reactor nuclear o un rayo láser. Pero... creo que nadie lo iguala como divulgador científico. Cualquiera de sus libros de ensayo es prodigioso. Y además debo confesar que sus novelas juveniles protagonizadas por Lucky Starr hicieron de mi niñez un mejor lugar. Pero luego descubrí a Philp K. Dick, que destronó al canijo patilludo de Brooklyn.(Si insisten en leer a don Isaac, busquen El fin de la eternidad). AMBROSE BIERCE Escritor satírico y periodista de ingenio filoso. Este norteamericano vivió entre el siglo XIX y el XX. Cuando se hartó de los Estados Unidos se fue a seguir los pasos de Pancho Villa para entrevistarlo. Desapareció en México sin dejar rastro. Carlos Fuentes escribió la historia en Gringo viejo. Su Diccionario del diablo no tiene desperdicio, véase si no: Orar, v. Pedir que las leyes naturales se anulen a favor de un solo solicitante confesamente indigno de ello. AGUILAR CAMÍN, HÉCTOR Sus novelas La guerra de Galio y Morir en el Golfo me volaron la cabeza cuando iba en la prepa. Veinticinco años después permanecen vigentes. Y la película de Alejandro Pelayo basado en Morir... es muy buena. ANTOLOGÍAS Cuando funcionan, son una caja de sorpresas. La editorial Cal y Arena lleva varios años publicando compilaciones temáticas de cuento. La última que leí, Anuncios clasificados, editada por Delia Juárez, incluye piezas breves de Guillermo Fadanelli, Bernardo Esquinca, Bibiana Camacho, J.M. Servín, Mónica Lavín y Carlos Velázquez, entre otros autores, alrededor de lo que hay detrás de uno de estos anuncios de periódico. Muy recomendable. (Y en lo que los gringos llaman shameless self promotion o descarada autopromoción, yo mismo al lado de Pepe Rojo acabo de compilar 25 minutos en el futuro, antología de nueva ciencia ficción norteamericana. Échenle un ojo). ALCOHOL El solvente universal de los escritores. Y de todos ellos, en un ranking muy competido, Charles Bukowski parece ser el campeón indiscutible de su ingesta. ASOMBRO ¿Habrá libro más extraño en la literatura mexicana que Las vocales malditas, de Óscar de la Borbolla? Cinco cuentos breves, cada uno escrito con una sola vocal. Un libro tan prodigioso como estrambótico. ¿Que cómo se llama el cuento de la A? ¡”Cantata a Satanás”! ANGUSTIA De que esta columna quede bien... +

Algunos lo consideran un gran narrador y poeta, para otros no es más que un farsante que supo labrarse una leyenda. Lo cierto es que Charles Bukowski sigue siendo uno de los escritores más leídos por los jóvenes. En una entrevista que el escritor chileno Poli Délano le hizo en Los Ángeles, California, Bukowski dijo sobre la marginalidad: “Me gustan los hombres desesperados, hombres con los dientes rotos y los destinos rotos. También me gustan las mujeres viles, las perras borrachas, con las medias caídas y arrugadas y las caras pringosas de maquillaje barato. Me gustan más los pervertidos que los santos. Me encuentro bien entre marginados porque soy un marginado. No me gustan las leyes, ni morales, religiones o reglas. No me gusta ser modelado por la sociedad.” +


6 En nuestra travesía por el alfabeto siguen: la D, E, F, G, J, K, L, M. ¡Faltan la H y la I! ¿Vieron? ¿Se le olvidaron al editor? No. ¿Pero es que no hay nombres con esas letras? Sí: Hilda, Hermenegildo, Isis, Iraida… ¿será que estos nombres son tan originales que los autores han decidido conservarlos? No sé, pero para fortuna de este número de Lee+, otros autores han decidido realzar su apellido, ocultar su identidad, u honrar a algún pariente y eso les ha dado su distintivo. En fin, el recorrido por esta parte del abecedario nos conduce a tomar el té en Inglaterra a principios del siglo XX, luego a escuchar las balas de los primeros narcos en el México posrevolucionario; de ahí, a sentarnos frente a una fogata a escuchar cuentos para brujas y magos; y, por último, a tomar un banquete de lucidez y probar el mundo de la tolerancia. Sin duda, un recorrido medio loco. ¡Abróchense los cinturones! Cuentan los que saben que a D[orothy] E[mily] Stevenson, escritora británica nacida a fines del siglo XIX, le prohibieron ir a la universidad. Imagino que fue un duro golpe para ella, pero finalmente las exigencias para las mujeres de aquella época estaban en el hogar y así lo asumió hasta en su literatura. Por eso, Bárbara Buncle, un personaje que atraviesa varias de sus novelas, es una mujer que bien podría haber sido la mejor amiga de la Mrs. Dalloway de Virginia Woolf. En El matrimonio de la señorita Buncle, el personaje principal es una escritora recién casada, felizmente casada. El matrimonio suaviza su carácter, le abre un nuevo panorama social y cambia su brújula en la vida. Al ser un retrato de los años treinta no es de sorprenderse que el destino de Buncle sea perder su apellido, dejar de lado su afición por las letras, vivir para su marido, cultivar las tardes de té y bollos recién horneados con los vecinos y, por supuesto, prepararse para ser mamá. Ya escucho el suspiro de decepción de mi parte feminista; pero a pesar de esto, el texto resulta un interesante retrato de época y hasta una especie de historia de la vida cotidiana de las mujeres clasemedieras de aquellos tiempos. De los años treinta en Inglaterra, pasamos a los treinta en México: la revolución había causado no sólo una crisis política sino un reacomodo total en cuestión económica. Y sí, en aquellos tiempos hubo emprendedores que vislumbraron la oportunidad de un nuevo negocio: el narcotráfico. F[rancisco] G[erardo] Haghenbeck partió de una exhaustiva investigación sobre el México posrevolucionario y la historia del narcotráfico para crear La primavera del mal, una novela que se construye a manera de rompecabezas pues narra desde diversas voces cómo nació uno de los más grandes negocios mexicanos, desde los pequeños productores de opio, mariguana y cocaína hasta los primeros distribuidores del otro lado de la frontera. Por sus páginas pasan cantantes, actrices y la alta alcurnia del gobierno mexicano entre 1931 y 1956. Sin duda, un sabroso clavado para quien quiera entender más de dónde viene la maraña de tan sofisticado negocio.

EL MATRIMONIO DE LA SEÑORITA BUNCLE D. E. Stevenson ALBA

LA PRIMAVERA DEL MAL F. G. Haghenbeck SUMA

Nuestra próxima parada es el mundo de fantasía de los magos y las brujas ─y no es que aquí nos hayan traído los productos de exportación de los narcos─, sino la genialidad de una autora: J[oanne] K[athleen] (éste es nombre de su abuela) Rowling. La escritora británica no sólo creó personajes que atraviesan los siete títulos de Harry Potter, sino que también construyó un mundo paralelo entero; un mundo que tiene sus propios animales, su propio deporte y sí, sus propios cuentos de hadas… pero para brujas y magos, obviamente. Se llaman Los cuentos de Beedle el Bardo. Al retomar el estilo de la fábula, cada cuento tiene una enseñanza, pero el twist lo dan las notas que le siguen, escritas por el mago Albus Dumbledore, quien comenta el origen de cada cuento y hace hincapié en la vulnerabilidad de los magos y la humildad con la que deben vivir. Un must para los fanáticos de Harry Potter y para los que quieran tener una probadita de su mundo. Y para cerrar con broche de oro este pedacito de abecedario, hay que checar La fragilidad del campamento de L[uis] M[uñoz] Oliveira, una obra que debería ser libro de texto obligatorio para cualquier político o aspirante a la política en México. En este ensayo, Oliveira se basa en la metáfora de un campamento para explicar ideas como la tolerancia, la democracia y el diálogo. El gran acierto del libro es combinar fundamentos filosóficos y meramente eruditos con anécdotas sencillísimas sobre su aplicación, que es donde más nos falla la cosa. La palabra “tolerancia” suena muy bonita y hasta podemos ponerla en un altar e invocarla de vez en cuando en alguna conversación donde queremos lucirnos, pero sólo toma vida cuando se convierte en un ejercicio ciudadano, no sólo en la política sino en las relaciones laborales y personales cotidianas. Oliveira recurre a la historia y a los filósofos griegos, cuenta anécdotas, da tips y, sobre todo, plantea las preguntas importantes sobre nuestro estar con el otro, cómo mirarlo, aceptarlo, escucharlo y hacer de eso una manera de mirarme, aceptarme y escucharme. Aquí se terminó este ride del alfabeto. Para ir con las siguientes letras, favor de tocar el botón que está en la esquina inferior derecha de la página y dar vuelta. + Por Fátima López

LOS CUENTOS DE BEEDLE EL BARDO J. K. Rowling SALAMANDRA

LA FRAGILIDAD DEL CAMPAMENTO L. M. Oliveira ALMADÍA


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tos de kilómetros a caballo hasta Siberia, para que días después navegue con contrabandistas holandeses hasta llegar a Japón y lo reciba Hara Kei, al lado de una mujer que, al primer contacto visual, lo esculpió en sus anhelos. Aquella mujer insólita, que jamás reveló el timbre de su voz, se quedó como una gota de nostalgia en Hervé, que realizó algunos viajes más al fin del mundo, donde se limitaba a nada más que mirar. A Luis Gómez López también le gusta mirar. Él es un hombre cuyos ojos diminutos se centran en los grandes pechos de Olga en Tatami, de Alberto Olmos, seleccionado por la revista Granta como uno de los mejores narradores jóvenes en lengua castellana en 2010. Luis devora con la mirada a su acompañante de asiento en un avión rumbo a Japón. Durante el viaje, le contará a su vecina de veintitrés años cómo terminó en el país oriental dando clases de español y espiando desde su cuarto de hospedaje a una colegiala japonesa de no más de quince años. Leer Tatami creará un vínculo de complicidad que los llevará de la mano por el mundo de los mirones y de los interlocutores, escuchando la historia de Luis, sus amoríos, sus perversiones y la tristeza que lo llevó a viajar.

Los libros resultan ser casas de citas, donde las letras se reúnen para copular y dar a luz novelas, cuentos, poemas o historias que no hallan otra forma de ser contadas más que la impresa sobre las hojas vírgenes del libro. Visto de esta forma, nosotros como lectores somos los vouyeristas que presenciamos el resultado final de horas de trabajo en un escritorio, en una biblioteca o, incluso, en una cama. El lenguaje también tiene sus aventuras nocturnas, cuyas creaciones pueden terminar como una prodigiosa Madame Bovary o como un ingenioso Don Quijote de la Mancha. Nosotros nos limitamos a mirar, a pasear nuestros ojos sobre las imágenes que se nos muestran con palabras. Mirones contemporáneos son los fieles televidentes que, más puntuales que en las misas del domingo o el trabajo mismo, veneran hasta las lágrimas a los ídolos que se muestran en pantalla. En Rating, de Alberto Barrera Tyszka, Pablo Manzanares aprende esta máxima a la perfección al entrar a trabajar en la televisión. Él es un joven estudiante de literatura en la Escuela de Letras, enamorado de su compañera Emiliana, quien relega sus aspiraciones de poeta para convertirse en el asistente de Rafael Quevedo, vicepresidente de Proyectos Especiales. Mientras trabaja en el canal seis se encargará, junto con el veterano dialoguista Manuel Izquierdo, de salvar el descendente rating con un reality show de damnificados por las lluvias. Poner en la pantalla algo más real que la realidad y convertir al país en toda una telenovela. Tyszka se nos adelantó a la realidad con la ficción. ¿Qué sucede cuando las letras de dos lenguas se conjuntan? No necesitan pertenecer a la misma para que algo suceda. Como cuando se establece la complicidad con la mirada y basta sólo una para expresar lo que se ausenta en las palabras. Así le sucedió a Hervé Joncour en Seda, de Alessandro Baricco. Hervé, comisionado para conseguir gusanos de seda japoneses y hacerle frente a los infectados de las tierras occidentales, realiza una larga travesía desde Francia, pasando por Austria, por Viena, recorriendo cien-

RATING Alberto Barrera Tyszka ANAGRAMA

SEDA Alessandro Baricco ANAGRAMA

Y para seguir hablando de viajes a través de geografías y de letras, hablemos de Zuvi Piernaslargas o, mejor, Martí Zuviría, aprendiz de ingeniero militar en Victus: Barcelona 1714, de Alberto Sánchez Piñol. Oriundo de Cataluña y enviado por su poco simpático padre a Francia, Zuvi termina estudiando en el castillo de Bazoches bajo la tutela de Vauban, un prestigioso ingeniero en aquella época. Ahí Martí, de 14 años, aprende la virtud de estar atento a todo lo que nos rodea: los sonidos, las cosas. ¿Cuántos de nosotros notamos apenas unos cuantos detalles al andar por la calle? Antes de convertirse en ingeniero y de partir para una guerra desencadenada por la sucesión de Carlos II de España, el Hechizado o el Tarado –con el afecto con el que se le recuerda en la novela–, Zuvi desarrollará la capacidad de mirar meticulosamente cada objeto del rededor. A lo largo de estas cuatro novelas de una única palabra: Rating, Seda, Tatami y Victus donde las letras hacen de las suyas, a partir de las plumas de los Albertos y el colado Alessandro, se entretejen las historias de estudiantes de letras que se enfrentan al campo laboral en situaciones, de pronto, poco favorables y poco agradables, en el caso de Pablito; jóvenes que tienen que viajar a otro país por un empleo, como lo hace Olga, acompañada de un melancólico que no para de verle la coyuntura del escote; o viajar primero por la necesidad de salvar dicho trabajo, como lo hace Hervé Joncour, que termina viajando, para ver una vez más y quizá la última, a una mujer cuya mirada cinceló en sus pensamientos o como el viaje que hace el desastroso Martí Zuviría, que se involucra en la guerra de Sucesión española que pondrá a prueba sus habilidades de ingeniería militar. Así, con esta nota como aperitivo, los dejo con estos cuatro festines literarios: bienaventurado el que dé el primer bocado. + Por Rolando Ramiro Vázquez Mendoza

TATAMI Alberto Olmos OCEANO

VICTUS Alberto Sánchez Piñol ALFAGUARA


LOS +VENDIDOS FICCIÓN

NO FICCIÓN

LA VERDAD SOBRE EL CASO HARRY QUEBERT Joel Dicker ALFAGUARA

En 2008, Marcus Goldman, un joven escritor, visita a su mentor -Harry Quebert, autor de una aclamada novela-, y descubre que éste tuvo una relación secreta con Nola Kellergan. Poco después, Harry es arrestado, acusado de asesinato, al encontrarse el cadáver de Nola enterrado en su jardín. Marcus comienza a investigar y a escribir un libro sobre el caso. Mientras intenta demostrar la inocencia de Harry, una trama de secretos sale a la luz. La verdad sólo llega al final de un largo, intrincado y apasionante recorrido.

LOS AÑOS DE PEREGRINACIÓN DEL CHICO SIN COLOR Haruki Murakami TUSQUETS

Cuando Tsukuru Tazaki era adolescente, se sentaba durante horas en las estaciones para ver pasar los trenes. Ahora, con treinta y seis años, es un ingeniero que diseña y construye estaciones de ferrocarril y que lleva una vida tranquila, tal vez demasiado solitaria. Cuando conoce a Sara, una mujer por la que se siente atraído, empieza a plantearse cuestiones que creía definitivamente zanjadas.

EL HÉROE DISCRETO Mario Vargas Llosa ALFAGUARA

La novela cuenta la historia paralela de dos personajes: el ordenado y entrañable Felícito Yanaqué, un pequeño empresario de Piura que es extorsionado, e Ismael Carrera, un exitoso hombre de negocios, dueño de una aseguradora en Lima, quien urde una sorpresiva venganza contra sus dos hijos holgazanes que quisieron verlo muerto. Ambos personajes son, a su modo, discretos rebeldes que intentan hacerse cargo de sus propios destinos, pues tanto Ismael como Felícito le echan un pulso al curso delos acontecimientos.

INFERNO Dan Brown PLANETA

En el corazón de Italia, el catedrático de simbología de Harvard Robert Langdon se ve arrastrado a un mundo terrorífico centrado en una de las obras maestras de la literatura más imperecederas y misteriosas de la historia: el Infierno de Dante. Con este telón de fondo, Langdon se enfrenta a un adversario escalofriante y lidia con un acertijo ingenioso en un escenario de arte clásico, pasadizos secretos y ciencia futurista. Apoyándose en el oscuro poema épico de Dante, Langdon, en una carrera contrarreloj, busca respuestas y personas de confianza antes de que el mundo cambie irrevocablemente.

CINCUENTA SOMBRAS LIBERADAS E. L. James GRIJALBO

Desconcertada y llevada al límite por las peculiares practicas eróticas de Christian, Ana lucha por conseguir un mayor compromiso por parte de él. Y Christian accede con tal de no perderla. Ahora, Ana y Christian lo tienen todo: amor, pasión y un mundo de infinitas posibilidades por delante, pero Ana sabe que amar a su cincuenta sombras, como ella le llama, no es tarea fácil, y que estar juntos plantea un desafío que ninguno de los dos podía prever.

Y COLORÍN COLORADO

ESTE CUENTO AÚN NO SE HA ACABADO

Odin Dupeyron DISIDENTE

Y colorín colorado este cuento aún no se ha acabado se editó por primera vez en el año 2001 y desde esa primera edición ha sido leído y releído, regalado, prestado y recomendado por lectores de todas las edades, de todos los géneros, de distintas religiones, preferencias y países. Ha pasado de mano en mano y de boca en boca, ha cambiado de editorial, de portada, de color, de presentación.

PEQUEÑO CERDO CAPITALISTA Sofía Macías AGUILAR

Con Pequeño cerdo capitalista tendrás las herramientas más efectivas para saber ahorrar, invertir y repartir de la mejor manera tus ingresos. Además, Sofía Macías te explica de manera clara, divertida y con muchos ejemplos de la vida real, los casos en los que personas como tú, han hecho maravillas con su dinero o han perdido hasta la camisa; te explica sin rollos lo que son los seguros y cuáles te convienen, las afores, los pros y los contras de las tarjetas de crédito, los préstamos, las comisiones.

LOS CUATRO ACUERDOS Miguel Ruiz URANO

El conocimiento tolteca surge de la misma unidad esencial de la verdad de la que parten todas las tradiciones esotéricas sagradas del mundo. Hace miles de años los toltecas eran conocidos en todo el sur de México como «mujeres y hombres de conocimiento». Los antropólogos han definido a los toltecas como una nación o una raza, pero de hecho, eran científicos y artistas que formaron una sociedad para estudiar y conservar el conocimiento espiritual y las prácticas de sus antepasados.

EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO Viktor Frankl HERDER

En esta obra, Viktor E. Frankl explica la experiencia que le llevó al descubrimiento de la logoterapia. Prisionero, durante mucho tiempo, en los desalmados campos de concentración, él mismo sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda. ¿Cómo pudo él que todo lo había perdido, que había visto destruir todo lo que valía la pena, que padeció hambre, frío, brutalidades sin fin, que tantas veces estuvo a punto del exterminio, cómo pudo aceptar que la vida fuera digna de vivirla?

ÉRASE UNA VEZ MEXICO 1:

DE LAS CAVERNAS AL VIRREINATO

Sandra Molina y Alejandro Rosas MARTÍNEZ ROCA

Esta es la historia de un grupo de hombres que comenzó en las cavernas y luego de miles de años, encontraron una señal: un águila posada en un nopal devorando una serpiente. Es también el recuento del nacimiento y caída de la gran Tenochtitlán, símbolo hegemónico de uno de los imperios con mayor influencia en la América precolombina. Y es la crónica del surgimiento de la Nueva España con su esplendor virreinal, preámbulo de la tormenta independentista que se avecinaba en los dominios de la Corona española.


INFANTILES Y JUVENILES FOCUS Daniel Goleman KAIRÓS

En este esperado libro, el psicólogo y periodista Daniel Goleman nos ofrece una visión radicalmente nueva del talento más escaso y subestimado de nuestra sociedad, una capacidad que resulta ser el secreto para la excelencia: la atención. Las personas que logran un máximo rendimiento son precisamente aquellas que cultivan formas de focalización o de meditación inteligente.

LA DIETA DEL METABOLISMO ACELERADO Haylie Pomroy GRIJALBO

LOS JUEGOS DEL HAMBRE 3: SINSAJO

Suzanne Collins OCEANO

Katniss Everdeen ha sobrevivido de nuevo a los juegos, aunque no queda nada de su hogar. Gale ha escapado. Su familia está a salvo. El capitolio ha capturado a Peeta. El distrito 13 existe de verdad. Hay rebeldes. Hay nuevos líderes. Están en plena revolución. El plan de rescate para sacar a Katniss de la arena del cruel e inquietante vasallaje de los veinticinco no fue casual.

BAJO LA MISMA ESTRELLA John Green NUBE DE TINTA

Ésta no es una dieta de moda. Es un método clínicamente probado que se vale de la comida para combatir la obesidad, curar enfermedades crónicas y sanar un metabolismo dañado. Con este plan alimenticio vas a comer bastante. Vas a comer tres comidas completas y al menos dos snacks al día.

Hazel acaba de cumplir 16 años. Y tiene cáncer. Desde hace unas semanas, Hazel forma parte de un grupo de apoyo donde otros chicos como ella comparten sus experiencias. En realidad, ella acude más por obligación que por voluntad; ¿qué sentido tiene hablar con otras personas de lo que nadie puede cambiar? Pero su vida da un verdadero vuelco cuando conoce a Gus Waters, un chico que, como ella, lucha por superar el cáncer.

LA PARADOJA DEL CHIMPANCÉ Steve Peters URANO

LOS JUEGOS DEL HAMBRE 1 Suzanne Collins OCEANO

Por fin en nuestro país el programa de control mental que ha ayudado a miles de personas en todo el mundo, desde deportistas de élite a directores de empresa, a dar lo mejor de sí mismos. Steve Peters, el famoso psiquiatra responsable de los triunfos del ciclismo inglés en las Olimpiadas de Londres, comparte por primera vez las técnicas que lo han hecho saltar a la fama.

ÁREA 81 Stephen King PLAZA & JANÉS

Un pasado de guerras ha dejado los 12 distritos que dividen panem bajo el poder tiránico del capitolio. Sin libertad y en la pobreza, nadie puede salir de los límites de su distrito. Sólo una chica de 16 años, Katniss Everdeen, osa desafiar las normas para conseguir comida. Sus principios se pondrán a prueba con “los juegos del hambre”, espectáculo televisado que el capitolio organiza para humillar a la población.

DIVERGENTE Veronica Roth MOLINO

Área 81 es un área de servicio abandonada y cerrada desde hace tiempo. Pete Simmons, un curioso niño de 10 años, decide ir con su bici hasta esta área abandonada donde sabe que los chicos mayores van para fumar, drogarse y tener sexo con sus chicas. Y allí se encuentra una botella de vodka medio llena que decide probar. Pete acaba emborrachándose y cuando se despierta, descubre un coche aparcado allí, un coche sin matrícula y cubierto de barro.

La humanidad ha estado a punto de extinguirse a causa de una serie de terribles guerras. Por eso, la sociedad creada al comienzo de la gran paz ha decidido agrupar a las personas en cinco facciones que tratan de erradicar los males que les llevaron a la guerra. Cordialidad, Erudición, Verdad, Abnegación, y Osadía. A los dieciséis años, cada individuo debe elegir si permanecer en la facción de sus padres o cambiarse.

PEQUEÑO CERDO CAPITALISTA Sofía Macías AGUILAR

TRILOGÍA LOS JUEGOS DEL HAMBRE Suzanne Collins OCEANO

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Una serie fascinante y adictiva que ha conquistado a millones de lectores. La trilogía de Suzanne Collins, formada por Los juegos del hambre, En llamas y Sinsajo, no sólo ha acaparado los primeros lugares en las listas de ventas y ha dado lugar a una saga fílmica de gran éxito, sino que también ha generado una impresionante respuesta entre los jóvenes de numerosos países.

ARTE KAHLO (1907-1954) Gerry Souter NUMEN

Detrás de los retratos de Frida Kahlo se ocultan tanto la historia de su vida como la de su obra. Es precisamente esta combinación la que atrae al espectador. La obra de Frida es un testimonio de su vida. Pocas veces se puede aprender tanto acerca de un artista con sólo contemplar lo que él inscribe dentro del marco de sus cuadros.

ONE DIRECTION DONDE ESTAMOS AHORA Timun Mas CUPULA

A través de estas páginas, podrás descubrir los detalles de todo lo que nos ha pasado mientras íbamos arrasando por multitud de países: los secretos de nuestra gira mundial, la gente tan especial que hemos conocido, los lugares que hemos visitado y los momentos que hemos compartido.

EL DIARIO DE FRIDA KAHLO: AUTORRETRATO ÍNTIMO Frida Kahlo LA VACA INDEPENDIENTE

Publicado por primera vez en su totalidad, este diario refleja los últimos diez años de una vida turbulenta este documento, a veces apasionado, otras sorprendente e íntimo, custodiado bajo llave durante aproximadamente cuarenta años, revela nuevos rasgos de la compleja personalidad de esta destacada artista mexicana.

MINI LIBROS DE COCINA: ENSALADAS Equipo de edición Barcelona DEGUSTIS

Más de 100 exitosas recetas clásicas y modernas para cualquier ocasión. Todas las recetas con instrucciones paso a paso. Con un diseño limpio y excelentes ilustraciones.

DÉCADA Terence Mcnamee PHAIDON

Durante esta primera década del siglo XXI nos han bombardeado con imágenes de algunos de los sucesos clave que se han producido sobre la faz de la tierra. Un día cualquiera, un periódico recibe más de 6,000 fotografías. El 11-s en Manhattan, el tsunami del Océano Índico, los atentados en el metro de Londres y el terremoto de Haití han dado lugar a algunas de las más desgarradoras escenas jamás captadas.


LAS FÁBULAS DEL TÍO HOFS POR ANTONIO MALPICA Aquiles: Estilo. Tortuga: Eso dije. Aquiles: Explíquese un poco mejor, si no le importa. Tortuga: Es que temo uno de sus arranques de violencia gratuita. Aquiles: Está usted exagerando. ¿Hace cuánto que no llegamos a las manos? Tortuga: Eh… Aquiles: Está bien. La semana pasada. Pero usted tuvo la culpa. Mire que comparar la “Muerte de amor” de Tristán e Isolda con el “Por qué se fue, por qué murió” de César Costa. Tortuga: Exactamente lo que podría pasar ahora. Por eso tomo mis precauciones. Hay postulados que lo sacan a usted de sus casillas. Y… bueno… Aquiles: Este puede ser uno. Tortuga: Eso creo. Aquiles: Especula muy fácil. Hable. Tortuga: ¿Está seguro de que no va a explotar como el maldito Vesubio si expongo una teoría con la que usted no concuerde? Aquiles: Eso depende, claro. Pero no anticipe nada, ya le dije. Hoy estoy de buen humor. Tortuga: Ejem… bueno. El estilo, decía yo. Esa supuesta “voz personal” de cada artista. Me parece que está bien siempre y cuando no caiga en el adorno gratuito, en la pose fácil... Aquiles: En el artificio. En el efecto. Concordamos, no se espante. Tortuga: Es que espanto no es. Llamémoslo reserva. Aquiles: Entonces reserva. Prosiga. Tortuga: El meollo del asunto es… que creo que, aunque usted diga que en literatura forma es fondo y viceversa, a mí me parece que la verdadera revolución artística llegará cuando nos atrevamos a transmitir el mensaje llanamente y nos dejemos de aderezos y firuletes. Aquiles: Empiezo a sentir un cosquilleo que no sé… Tortuga: Espere, no he terminado. Piénselo bien. ¿No cree usted que, en el fondo, muy en el fondo, todo tiene que ver con una arrogante forma de exaltación del discurso? Podríamos fácilmente ahorrarnos el cachondeo de la verdad e ir al punto ipsofacto. Lo digo por los tiempos que corren, en donde lo que impera es la inmediatez. Aquiles: ¿Entendí bien? Usted dice que se puede reducir una obra maestra a un tweet, y no es el caso. ¿O va a decir que la Capilla Sixtina no pierde nada en 150 dpi’s? ¿O la cuarta de Mahler en un archivo midi? Tortuga: Eh… no exactamente, pero bueno, algo hay de eso. Lo que digo es que, si nos ponemos estrictos, cualquier decorado en la forma es ostentación. Desde el que se quiere lucir, por ejemplo, usando palabras que inician con la misma letra para contar una historia, como el que pule la prosa y refina el verso. Aquiles: Eso es injusto. Una vez hice el experimento de escribir un diálogo en el que todo lo que decían los contertulios iniciaba con la letra “E”. Hasta lo publicaron en una revista. Tortuga: Efectismo. Tecniquería. Perdón que se lo diga. Aunque es buena elección. Muchas obras maestras inician con esa letra. El viejo y el mar. El maestro y Margarita. El doctor Zhivago. Aquiles: ¿Está burlándose? Me parece que esta conversación no terminará nada bien. Tortuga: En busca del tiempo perdido, en estos tiempos, habría sido imposible. O al menos Proust habría mostrado la decencia de ahorrarnos el paseíllo. ¡A la estocada directo! ¡Odette era una pérfida y a otra cosa! Aquiles: ¡Eso que dice es una afrenta y no pienso permitirlo! Está mi honor de por medio. Y el del arte en general. Tortuga: Era de esperarse. No aguanta usted nada. Aquiles: En guardia, bellaco. Lo reto a una guerra de estilo. Tortuga: Estilo, estilete, da lo mismo. No se da cuenta de que, enojado, su forma pierde todo contenido. Y deja atrás la mitad de la compostura. Así que… con su permiso. Lo veo a la noche, energúmeno. Enfurecido. ¡Endemoniado! Aquiles: ¡Eh! ¡Vuelva aquí! ¡Esto no se puede quedar así! ¡Regrese, cobardeeeeeeee! +

En ocasiones juntar a dos leyendas literarias no cumple con nuestras expectativas. Uno de esos casos fue el encuentro entre Joyce y Marcel Proust en 1922. En aquel momento ambos eran los novelistas más célebres del mundo. Cuando coincidieron en la misma fiesta, en París, todo el mundo se quedó en silencio. Todos daban por supuesto que los dos genios tendrían muchas cosas en común y lo cierto es que no les faltaba razón. Como dos viejecitos en el banco de un parque, inmediatamente empezaron a quejarse sus distintas dolencias: “Todos los días me dan jaquecas y tengo la vista fatal”, se lamentó el escritor irlandés. “¡Ay, mi pobre estómago! ¿Qué puedo hacer? ¡Me está matando!”; replicó el francés. Después de hablar un poco sobre nimiedades, como lo mucho que les gustaban las trufas, admitieron que no habían leído la obra de su interlocutor. + Extracto del libro Vidas secretas de grandes escritores, editado por Oceano.


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Tomamos asiento en una mesa alejada del bullicio propio del estudiantado. Noté que el profesor Urquiaga sudaba un poco al tiempo que bebía de una botella de agua. Su histrionismo en el estrado del salón le provocaba una sed feroz. Para no darle más vueltas al asunto solté mi primera pregunta: ¿Por qué decidió escribir este diccionario tan personal? Lo hice, respondió, para alimentar artificialmente mis recuerdos. Si leyó el libro sabe que me quedé viudo a los cuarenta y cinco años, y para evitar los embates de la tristeza, plasmé mis recuerdos y experiencias en letras. Si algún día empiezo a perder la memoria, recurriré a ese abecedario, que además me obliga a llevar un orden preciso.

ENTREVISTA CON SAMUEL URQUIAGA, UN PERSONAJE DE FEDERICO REYES HEROLES

Aprovechando la numerosa concurrencia a las clases del profesor Samuel Urquiaga me colé sin ser visto, aparentemente. Quería hacerme una idea clara sobre la personalidad del entrevistado, un personaje de ficción que protagoniza la nueva novela de Federico Reyes Heroles titulada El abecedario. En este libro se narran las vicisitudes de su vida, que transita de la pérdida de su esposa Marisol Dupré hacia un mejor entendimiento de aquello que llamamos existencia. Como si se tratara de un largo duelo que culmina cuando el personaje decide armar su propio abecedario, a lo largo del libro el profesor Urquiaga nos revela varias facetas de su personalidad: es un académico respetado, asiste a terapias con masajes para aliviar algunas molestias propias de la edad, y visita de vez en cuando a una escort. Cada una de estas piezas lo irán encaminando hacia un periodo de crisis que sólo podrá solucionar cuando él mismo decida confrontar, de frente y sin ambages, su propia vida. Me sorprendió que el ánimo de los estudiantes fuera tan bueno a pesar de tratarse de una clase llamada “Problemas de filosofía contemporánea”, lo cual me demostraba la capacidad y la popularidad del profesor. En cuanto llegué al salón me llamó la atención su presencia. Llevaba puesto un saco de pana negra. Dueño del espacio, cuando los alumnos se acomodaron en sus pupitres, sin decir agua va, el profesor lanzó una pregunta al aire: “¿Qué será mejor: la felicidad como postre o como plato de entrada o quizá una dosis de felicidad permanente?”. La discusión se puso buena. Cada respuesta de los alumnos era impecablemente refutada por el profesor Urquiaga. Y espléndida resultó la manera como fue deshojando el dilema de Robert Nozick. Como si hubiera reservado lo mejor para el final, terminó la clase con una pregunta contundente, de esas para las que difícilmente puede tenerse una respuesta: “¿Se puede ser consciente y feliz?” Aunque ya me había reconocido entre sus alumnos, el profesor Urquiaga salió del salón y yo, muy de cerca, lo fui siguiendo hasta la cafetería de la facultad. “¿Usted es el que viene de la revista de Gandhi, verdad?”, me preguntó antes de que yo pudiera presentarme. “Así es, profesor, al menos para esta entrevista fantástica, porque así como usted salió de la mente de Federico Reyes Heroles, yo soy producto de la de Jorge Vázquez, aunque por cuestiones administrativas y de créditos nos llamamos igual”. ”Bueno, bueno, no nos pongamos metadialécticos”, me contestó.

EL ABECEDARIO Federico Reyes Heroles ALFAGUARA

EXTRACTO

¿Le disgusta la tecnología? ¿Es por eso que decidió escribir a mano su diccionario? De ninguna manera, el teclado y la computadora son maravillosos, pero la serenidad que sólo permite la escritura no se encuentra en ninguna pantalla. El papel es respetuoso de mis ritmos, no interrumpe, no avisa ni se apaga. Además, y esto es lo más importante, El abecedario sólo es para mí. En alguna parte del libro acepta que la idea del diccionario lo hace hablar solo, incluso con un piano ¿Escribir diccionarios conlleva riesgos para la salud? No lo creo, lo que pasa es que usted es un mal lector. Lo que quiero decir es que llega un momento en uno se da cuenta de que es indispensable resolver los nudos centrales de la vida. Y hacer un diccionario le permite a uno hablarse de tú a tú con los de la RAE, con Herr Piano, con Javier Cercas y hasta con Dios. Entonces acepta que habla con el piano… Sí, pero porque hablar con el piano es hacerlo con Marisol, mi esposa. Supongo que usted o su alter ego leyeron la parte donde cuento cómo unos mudanceros “volaron” el piano para meterlo al departamento. Hasta incluyo un dato interesante sobre el origen alemán de los pianos Steinway. (Ver extracto) Es de llamar la atención que su abecedario empiece con la palabra “abrazo” y termine con “Zalamelé”, “la paz sea sobre ti”, una despedida que también puede interpretarse como un abrazo… No lo había visto así pero puede que sea verdad. Yo lo interpreto, más bien, como que la paz llegó a mi vida con la llegada de… Preferiría que no nos dijera más, así dejamos que sean los lectores de Gandhi quienes descubran más sobre su vida en El abecedario, ¿qué le parece, profesor Urquiaga? Asintió. Bebió el último sorbo de la botella de agua, miró su reloj y me extendió la mano para despedirse. Se me ocurrió una última pregunta: ¿Le gustó haber salido de la mente de su creador para convertirse en letras? Desde luego que sí, un cuerpo de letras es mejor que no tener uno. + Por Jorge Vázquez Ángeles

El piano, sin embargo, lo conservaba como una tentación. Fue por ello que Samuel buscó durante años -sin decirle nada por supuesto- un piano usado. Lo encontró en un garage de una casa de remate. Llamó a un especialista que lo inspeccionara porque Samuel no sabía nada de pianos. El maestro Álvarez, que tocaba en un restaurante español del sur de la ciudad que ya desapareció, alzó la tapa, observó la maquinaria, vio la marca, dejó que sus dedos caminaran por el teclado unos cuantos minutos. Se levantó sin decir palabra. El dueño del instrumento observaba atento sus reacciones, pero Álvarez no movió un músculo de la cara. Salieron y sin más le dijo, cuánto le piden, cien mil, respondió Urquiaga, cómprelo, es una ganga. Llevarlo al departamento fue toda una aventura. El piano habría de volar por las alturas hasta llegar a la ventana de la sala. El tránsito en la calle se detuvo. Hubo claxonazos e insultos al profesor Urquiaga que sudaba la gota gorda sin cargar medio gramo, simplemente de observar la riesgosa maniobra. Eran sus nervios que lo traicionaban. ¿Y si se cae?, se preguntaba, no le compré seguro. Perdería todo. Por lo menos dos meses de salario de la Universidad. Pero la aparatosa operación fue exitosa y Urquiga dio generosas propinas a los mudanceros semiprofesionales que había contratado en el mercado. +


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DICCIONARIO

DEL

ENTREVISTA CON FERNANDO RIVERA CALDERÓN

CAOS

“El orden de los diccionarios tiene un sentido muy pragmático pero muy poco poético…”, dice Fernando Rivera Calderón, sentado a un lado de su escritorio donde se revuelven papeles y papelitos, una botella de vino, postales, lápices, figuras, dibujos y muchos libros. Ubicada en uno de los antiguos pueblos que hoy conforman la delegación Coyoacán, la casa de Rivera Calderón es un espacio confortable, bien iluminado. Además de una chimenea que se antoja para estas épocas de frío, un piano vertical y una guitarra Les Paul negra nos recuerdan la otra faceta de este autor que en pocos minutos es capaz de componer una canción sobre prácticamente cualquier tema. El ambiente no podía ser otro para embarcarse a la tarea de construir un diccionario del caos. “En un diccionario las palabras que no tiene nada que ver entre sí están juntas para que no se puedan hablar, como en una cárcel donde meten a personas que hablan lenguas distintas, y donde conceptos como agua o aceite están juntos cuando no tienen nada que ver. Creo que cuando los diccionarios están cerrados las palabras empiezan a confabularse, buscan a las que son afines y conspiran para intentar hacer una novela, un cuento o un poema. En el diccionario están todas las palabras de las que se componen todas las obras más bellas de la literatura pero si las lees ahí no encuentras esa belleza, la belleza no está ahí, es muy raro.”

Desde muy niño, Rivera Calderón sintió fascinación por un viejo diccionario de la Real Academia que había pertenecido a su abuelo, por lo que su personal versión rinde un tributo humorístico a lo que le gusta de los diccionarios y a lo que no soporta de ellos: “Me revelo en contra de la tiranía alfabética porque en los diccionarios conceptos como amor y odio están separados por cientos de páginas cuando tendrían que estar un concepto después del otro.”

DICCIONARIO DEL CAOS Fernando Rivera Calderón Diseñado por Alejandro Magallanes TAURUS

Como es de suponerse, emprender un proyecto para construir un diccionario no es cosa fácil: “Este diccionario, mi primer libro, un libro que había anhelado y querido hacer desde hace mucho tiempo, escribirlo me tomó seis meses, pero aquilatarlo, irlo gestando, incubarlo, cuarenta y un años. Fue un proyecto loco, arriesgado, un experimento que para mí ha sido muy gozoso, que construí con mucho sentido del humor y cinismo para poder reírme de una institución como lo es el diccionario, la biblia laica. No quería que fuera un libro deliberadamente pretencioso donde yo mostrara cómo manejo la prosa y la poesía, sino un libro que tuviera la fuerza de lo espontáneo, de espíritu lúdico. Para terminarlo necesité muchas noches de desvelo, mucho vino tinto, algo de whisky, mucho café, los estupefacientes que fueran cayendo cada noche, de repente alguna musa que inspirara o que al menos me alimentara durante esos largos ratos en que me ponía a escribir.”

Este caótico tumbaburros está inspirado en el Diccionario del diablo de Ambrose Bierce, pero también en los Poemínimos de Efraín Huerta o en las pequeñas sentencias de Jaime Sabines; también abreva del haiku, Lao Tsé, y Rabindranath Tagore, Cioran, Bataille, Baudrillard o Gómez de la Serna: “Me sentaba frente a la computadora, volteaba y veía el foco y lo incluía, iba por una cuchara y escribía ‘cuchara’. No es un libro para encontrar una palabra en particular sino para hallar, como una epifanía, la palabra que necesitas y quizá ni siquiera lo sabías. Creo que todos esos conceptos se vinieron incubando a lo largo de los últimos diez años de mi vida en los que me ha pasado de todo, desde convertirme en padre —casarme, divorciarme, enamorarme— hasta caer en abismos. Ha sido una temporada maravillosa y al mismo tiempo terrible, en la cual todo lo que creía saber se desdibujó y al acercarme de nueva cuenta a los conceptos que me habían acompañado toda la vida, me percaté de que habían cambiado y que eran muy divertidos. Sin duda soy una persona que tiene la capacidad de reírse de sí misma y eso me ha permitido surfear sobre las debacles y los problemas de una manera no sé si victoriosa pero menos indigna que andar por ahí lamentándome.”

Este libro es una galería de conceptos, términos que nos acompañan día a día, y que aquí aparecen redefinidos con humor e inteligencia para poner en jaque nuestras ideas y prejuicios sobre el lenguaje y la realidad que éste representa. Desde conceptos abstractos como amor, venganza, matrimonio, eternidad, todo o nada, hasta términos cotidianos como agujero, puerta, hotel y cigarro, todas estas palabras conviven bajo la mirada lúdica de Fernando Rivera Calderón. ¿Cómo define a la palabra ‘diccionario’ el propio Diccionario del caos? Como “el primer libro de autoayuda de la historia”. ¿Qué es el ‘matrimonio’? El “ritual que comienza y termina con el mismo amor, la misma pasión, y diferente persona”. ¿Y el ‘psicoánalisis’? “Hilo mental”. Como ejemplo de otras definiciones-relámpago tenemos: “Esperanza: Prejuicio contra la experiencia”; “Ruido: Lado rugoso del silencio”; “Sal: Mar en polvo”; “Viaje: Llevarse de equipaje”. Las palabras de este fabuloso libro-objeto adquieren un nuevo significado gracias a su interacción con las ilustraciones del reconocido diseñador Alejandro Magallanes. Imágenes y texto generan un diálogo que contribuye a reinventar, al cuadrado, cada concepto, a crear un espacio de crítica, juego y poesía en cada página del Diccionario del caos. +


¿Crees que todos deberíamos sentarnos a escribir nuestro propio diccionario?, le pregunto. “Si no lo escriben por lo menos debemos darnos cuenta de que cada uno es un diccionario con piernas, y que llevamos a cuestas una serie de conceptos que no necesariamente son ciertos, que no corresponden a lo que esa cosa es. Si somos conscientes de eso podemos darnos la oportunidad de actualizar ese diccionario, renovarlo, intercambiar conceptos. Las personas somos diccionarios caóticos a los que les preguntas una palabra y te responden una cosa distinta.”

Las ilustraciones del Diccionario del caos son obra del diseñador mexicano Alejandro Magallanes, quien no pudo resistirse a participar en este caótico proyecto: “Sentía que Alejandro Magallanes tenía una conexión lúdica conmigo, me identifico mucho con sus trabajos. Fue un proceso de trabajo tormentoso y gozoso a la vez porque teníamos que hacer el libro a contrarreloj, había un contrato con la editorial, y me había gastado las regalías y el tiempo. Cuando ya tenía que hacerlo quedaban seis meses para entregarlo, maquilarlo y llevarlo a las tiendas. En una semana escribía treinta conceptos, los enviaba al editor y el editor a Magallanes, quien empezaba a dibujarlos sin saber si iban a quedar o no en el libro. Yo seguía escribiendo más, al final fue un caos terrible, se salió de control el orden, el orden de mi caos se ‘caotificó’ más, por así decirlo. Hubieron palabras que se perdieron o que no llegaron, otras más que no iban y que Magallanes sí dibujó. Lo más loco es que páginas que apenas habíamos corregido se iban directo a hacer negativos. La última palabra que escribí fue, curiosamente, ‘principio’, la que mandé el día que el libro se fue a imprenta. Fue absolutamente delirante.”

Para un libro como este, que en el título lleva el caos como insignia, las cosas no podrían ser de otra manera. “Todo fue un caos y lo sigue siendo, pero es un caos que disfruto. Como podrán ver vivo en un cierto caos y no pretendo ordenar las cosas. No confío en mi capacidad de ordenar ni en la de ninguno de mis compatriotas. Cuando un mexicano intenta ordenar el caos termina poniéndole en la madre a las cosas.” + Por Jorge Vázquez Ángeles


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TYPE A VISUAL HISTORY OF TYPEFACES & GRAPHIC STYLES Cees W. de Jong, Alston W. Purvis, Jan Tholenaar TASCHEN

Este libro ofrece un amplio panorama a todos los amantes del diseño tipográfico al explorar las fuentes más elegantes en la historia de la edición. Extraída de una distinguida colección holandesa, esta exuberante publicación en dos volúmenes sigue la evolución de la letra impresa a través de catálogos exquisitamente diseñados que muestran familias de caracteres en redonda, cursiva, negrita, seminegrita, compacta y ancha. También se incluyen filetes, florituras, capitulares y ornamentos, junto con ejemplos litográficos y letras de rotulistas, grabadores y calígrafos. El presente volumen nos muestra obras de diseñadores tipográficos que incluyen a William Caslon, Fritz Helmuth Ehmcke, Peter Behrens, Rudolf Koch, Eric Gill, Jan van Krimpen, Paul Renner, Jan Tschichold, A. M. Cassandre, Aldo Novarese y Adrian Frutiger. Para dar cabida a un material tan extenso, hemos dividido este texto en dos tomos. El primer volumen abarca muestras tipográficas previas al siglo xx, con textos del editor Cees de Jong y el coleccionista Jan Tholenaar. El segundo volumen comprende el periodo que va de 1900 a mediados del siglo xx y contiene un resumen histórico escrito por Alston W. Purvis. +


INSOMNIO POR DIEGO RABASA La i me tocó. Y pensé de inmediato en lo obvio. Libros que empiecen con i. Y me vino a la mente el más reciente que leí: Infancia, de J.M. Coetzee. Libro que me caló hondo porque, como sucede con los libros que nos sacuden por dentro con estertores más violentos, vi retratados en los primeros años del sudafricano conflictos no resueltos dentro de mí. Una imagen de la infancia como un mundo aletargado, confuso. Un periodo en el que la personalidad se divide entre el resentimiento, la culpa, el deseo de dejar de ser un apéndice paterno. Un retrato de un país dividido, lleno de violencia visible e invisible. La mirada de un gran escritor que comienza a forjarse dentro de la bruma de la niñez. Pero luego me pareció muy obvio ceñirme sólo a esta categoría… Utilizar la vocal para designar una nacionalidad. Israelí, pensé. Recientemente estuvieron en nuestro país dos de los exponentes más renombrados de las letras de este país. David Grossman y Etgar Keret. Este último presentó su primer libro de no ficción, un libro de crónicas titulado Los siete años de abundancia, en el que hace un recorrido por una etapa de su vida marcada por dos eventos clave: el nacimiento de su hijo y la muerte de su padre. Un libro íntimo, poderoso, en el que vemos la lucidez, la mordacidad y la capacidad para hacer de los detalles más triviales un relato que condense algún pedazo de realidad profundo. Y al hacer esta reflexión sobre la capacidad de Keret de extraer de un acontecimiento intrascendente una verdad mayor, pensé en un autor mexicano que escribió novelas (ficción) y que tuvo también magistrales incursiones en la crónica, primero en el periódico Excélsior, luego en la revista Vuelta, pero cuyo quehacer en este terreno ha permanecido en la sombra de su reparto novelístico: Jorge Ibargüengoitia. Y de manera afortunada el apellido del autor empezaba en la vocal requerida. Y así podía tejer mi texto con el nombre de un libro, la nacionalidad de un autor y el apellido de un escritor. Y aquí estamos. Revolución en el jardín, el conjunto de crónicas antologado y prologado por Juan Villoro, uno de los alumnos más prolijos del escritor guanajuatense, revela una faceta sorprendente en su obra: la capacidad para esbozar una estirpe nacional precisamente mofándose de los estereotipos que la invocan. Ibargüengoitia y su prosa magistral atisbaron desde pronto la incapacidad de nuestro país para abrazar la modernidad por tener más que un pie cimentado en un pasado inmóvil, con costumbres y segmentos sociales que se encuentran anquilosados, a fuerza de abandono y de generaciones que aprendieron a (sobre)vivir anegados por la corrupción y la violencia. Lo hace con una aparente ligereza –que esconde una grave dureza– que nos permite usar ese mecanismo inmejorable de revelación del absurdo y del sin sentido que es el humor. Pero no sólo eso. Ibargüengoitia fue un artista para encontrar las fisuras por donde se escapa el sentido de lo cotidiano. El significado de los gestos más nimios y sin embargo más reveladores. Es discreto con su asombrosa capacidad narrativa y como no queriendo, incluso advirtiendo que hará lo contrario, revela el interior de una persona como nadie. Por ejemplo, en el texto sobre quien fuera su mujer, la pintora Roy Laville, “Mujer pintando en cuarto azul”, dice: “En el fondo, creo que otro de los defectos que tenemos en común es lo inarticulado, ella tiene tan poco que comentar de su pintura como yo de mi matrimonio”. Habríamos de suponer que el texto será hermético y que irá por un sendero que no revele quién es su mujer y en base a qué rituales está compuesta su relación. Pero la madeja comienza a desmenuzarse con sutileza y al paso de los renglones nos enteramos que Laville toca el chelo y la flauta con un grupo de músicos amateurs, que tiene una capacidad asombrosa para bautizar gente con apodos perfectos, que no habla de su pintura con grandes sentencias pero en cambio es capaz de advertir que en México “en cualquier parte que estés, hacia donde quiera que mires, siempre hay un elemento dramático”. Remata con una sentencia magistral (situación en la que reconocemos la escuela por la que transitó el prologuista del libro, Juan Villoro) sobre el arte de su mujer que a la vez revela la relación de ésta con el mundo: “Es el mundo interior de una artista que está en buenas relaciones con la naturaleza”. Sentencia que sin duda aplica para sí mismo. +

Además de ser un buen narrador y mejor persona, el escritor israelí Etgar Keret se ha convertido en el primer escritor en habitar la casa más estrecha del mundo. Con una superficie de apenas catorce metros cuadrados, la vivienda está situada en donde antiguamente estuvo el límite entre la ciudad de Varsovia y el gueto judío establecido durante la Segunda Guerra Mundial. Para Jakub Szczesny, impulsor del proyecto, el pequeño terreno delimitado por dos edificios era algo más que una amplia colindancia. La casa cuenta con sala, comedor, cocina y cuarto de baño en su primer nivel. En el siguiente piso, al que se llega por una escalera de pared, está la cama y el escritorio. Actualmente esta residencia puede ser habitada por jóvenes artistas que quieran vivir en Varsovia, durante algunas semanas, para sentarse a escribir en una casa digna de un récord Guinness. +


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DICCIO NARIOS

Cuando era niña e iba al colegio de monjas, los diccionarios eran la fuente de un placer que a la mayoría de mis compañeras les resultaba incomprensible. Nos sacaban del salón para ir a la biblioteca en silenciosa fila india, y ya sentadas, muy derechitas, abríamos el cuaderno de ortografía para anotar el significado de las palabras que se enlistaban en una columna. Cada una debía llevar su propio diccionario: yo tenía un Larousse forrado en plástico y etiquetado con mi nombre. Era algo así como mi arma secreta. Me encantaba hojearlo con el propósito de descubrir insultos para las niñas más malignas de la escuela: “Tu aliento es deplorable, y tu pelo, funesto”. Mi satisfacción al ver sus rostros más perplejos que ofendidos no tenía precio. También lo usé para irritar a mi hermana adolescente cuando no quiso decirme qué significaba “Orgasmo” y entonces leí la definición en sus narices (no le confesé, claro, que me había quedado en las mismas). Desde entonces le tomé cariño a los diccionarios: me permitían insultar con originalidad y entender qué decían los personajes de la Odisea, pero sobre todo me hacían verlo todo con más colores y brillo. Eran la posibilidad de descubrir al mundo con desorden y azoro, brincando de un lugar a otro en el tiempo y el espacio con la simple enunciación de una palabra, unida a todas las demás en el collar del alfabeto. Con el tiempo supe que los había de muchas clases y que algunos de ellos ofrecían una visión personal del mundo más que una definición oficial de palabras e ideas, e incluso contaban historias.

Por ejemplo, el célebre Diccionario del diablo, de Ambrose Bierce, nuestro querido gringo viejo, es una joya que expone al Bitter Bierce (el “amargo Bierce”) en todo su esplendor. Las entradas de su diccionario nos sumergen en una amalgama de la época que le tocó vivir, los gajes del oficio periodístico y la ironía que lo caracterizaba: al fonógrafo lo considera un “irritante artefacto que devuelve la vida a ruidos muertos”, y al ganso, un “ave que suministra plumas para escribir que, gracias a un proceso oculto de la naturaleza, están impregnadas de la energía intelectual y el carácter del ganso”, mientras que el “Fluido lácteo: es, en lenguaje periodístico, leche”. Es una lástima que no encontremos en sus páginas “Desvanecer”: quizá nos habría dado una pista de qué pudo ocurrir al final de su vida, cuando desapareció en Chihuahua la víspera de Año Nuevo hace 100 años. En el Diccionario de la estupidez humana, Eduardo del Río “Rius” ofrece un compilado de ideas, personajes y fenómenos que, bajo cierta óptica, forman un catálogo de tonterías, algunas monumentales… como podemos encontrar en la “Q”: confundir a Hernán Cortés con Quetzalcóatl, “Tan fácil que hubiera sido darse cuenta de quién era quién por el puro olor: Quetzalcóatl sí se bañaba…”. O creer que por tumbar el salero en la mesa estamos condenados a

EL DICCIONARIO DEL DIABLO Ambrose Bierce DEBOLSILLO

DICCIONARIO DE LA ESTUPIDEZ HUMANA Eduardo del Río “Rius” DEBOLSILLO

la desgracia: “Tirar la sal accidentalmente puede ser de mala suerte, sobre todo si cae sobre el plato del karateca vecino de mesa que tiene tan mal carácter.” Bajo las ilustraciones hilarantes del autor de Los Agachados está esa voz que siempre llama a la cordura, crítica con el poder, los prejuicios y la flojera de pensamiento. Cuando las definiciones del ejemplar de bolsillo no son suficientes, al que hay que acudir es al Diccionario de los símbolos, de Jean Chevalier y Alain Gheerbrant. Como dijo Carl Jung, el símbolo existe para decir “lo que ninguna palabra de la lengua que hablamos podría expresar de forma satisfactoria”, y atisbar su significado implica descubrir las áreas más profundas, antiguas y misteriosas de nuestra humanidad. En él aprendemos, entre cientos de hallazgos sorprendentes, que esa araña a la que matamos de un zapatazo es un símbolo cosmológico en la India: teje una red en rayos semejantes a los del sol, y es capaz de ascender por el hilo que sale de sí misma hacia arriba, a la divinidad. Documentado con erudición, es más confiable para descifrar los secretos de nuestra psique que cualquier diccionario de los sueños disponible en los estantes de ciertas cafeterías… Pero fue Milorad Pavić quien vio en el diccionario posibilidades infinitas para la literatura: el Diccionario Jázaro. Novela léxico es una cámara de maravillas, un objeto vivo que incluso tiene sexo: el lector decide si adquiere el ejemplar femenino o el masculino, e incluso cómo y en qué orden leerlo. No hay una trama, sino múltiples historias que coinciden en narrar episodios de la vida jázara, ese pueblo que tenía la facilidad de invadir los sueños ajenos. Es un libro imprescindible para los cazadores de prodigios, lleno de misterio, imaginación y vertiginosa poesía contenida en historias dulces, terroríficas, absurdas, capaces de contarse a sí mismas, como si Sherezada se hubiese multiplicado en las muñecas rusas. Como experimento, consulté la misma palabra en estos cuatro diccionarios: “Fantasma”. Para Rius, “los ingleses son los inventores de los fantasmas”, y pese a que Bierce nos dejó algunas de las historias más escalofriantes de la literatura norteamericana, aquí no se los toma en serio: “¿Y por qué no aparece a veces el traje caminando solo, sin fantasma dentro?”. El de Chevalier prefiere “Aparecido” y nos revela que simboliza “la realidad negada, temida y rechazada”, mientras que en el jázaro hallé esto al azar: “Los jázaros acostumbraban a poner en algunas de las naves de su flota, en vez de velas, redes de pesca.
Y esas naves navegaban como todas las demás.

Cuando un griego les preguntó a los sacerdotes jázaros cómo lo lograban, un judío, que estaba presente en la conversación, respondió en lugar de aquellos a los que iba dirigida la pregunta:

‘Es fácil, en vez del viento, en esas redes retienen otra cosa.” + Por Gabriela Damián Miravete

DICCIONARIO DE LOS SÍMBOLOS Jean Chevalier HERDER

DICCIONARIO JÁZARO. NOVELA LÉXICO Milorad Pavić ANAGRAMA


+NOVEDADES

LOS 10 MEJORES LIBROS DEL MES ELEGIDOS POR LEE+

PALABRAS PARA NOMBRAR AL MUNDO Andrea Fuentes Silva y Alejandro Cruz Atienza Ilustrado por Santiago Solís LA CAJA DE CERILLOS

Esta no es una historia, sino un paisaje ilustrado de 52 palabras en 7 lenguas indígenas y en español para jugar a decir con la voz de cada quien las cosas que nos parecen esenciales, para conocernos a través de nuestras lenguas, para imaginarnos qué otras palabras elegir, cómo se dirían en algún otro territorio, cómo las dibujaríamos y así crear de nuevo el mundo en que vivimos.

LOS PERROS DE LA NOCHE José Luis Gómez y Alejandro Hernández JOAQUÍN MORTIZ

1847. Los polvorientos llanos de Coahuila son el escenario de cruentas batallas entre la columna invasora de Zacarías Taylor, emisario de los esclavistas estadounidenses, el improvisado ejército de Antonio López de Santa Anna y el silencioso, casi invisible escuadrón de los Perros Negros. Entretejiendo la reflexión histórica con la utopía en una prosa contundente, José Luis Gómez y Alejandro Hernández han creado con Los Perros de la noche una realidad paralela teñida de poesía, inspirada por los misterios de un paisaje inolvidable que se erige como el gran protagonista.

EL CANTO DEL CUCO Robert Galbraith PLANETA

Una joven modelo con problemas emocionales cae desde su balcón de Mayfair en plena noche. Su cuerpo yace en la calle nevada. Todo el mundo asume que ha sido un suicidio, excepto su hermano, que contrata los servicios del investigador privado Cormoran Strike para que se encargue del caso. El encargo le da cierto respiro económico, pero cuanto más profundiza en el complejo mundo de la modelo, más oscuro parece todo y más se acerca Strike a un gran peligro.

DINERO PARA FANTASMAS EDGARDO COZARINSKY TUSQUETS

Dinero para fantasmas es la novela más apasionada del autor y su obra más madura, un manual de vida amorosa para público de diferentes edades. Es una novela de narrativa hispanoamericana con varias historias delicadas y tiernas que conmoverán a numerosos lectores. La historia de un amor, el que arrastra a dos personajes marginales de Buenos Aires a vivir peripecias novelescas en el otro extremo del mundo, enciende la imaginación de un viejo escritor ya hastiado de la vida y lo lleva a reinventarse.

LA INFANCIA DE JESÚS J.M. Coetzee MONDADORI

Tras cruzar el océano, un hombre y un niño llegan a un nuevo país donde se les asigna nombre y edad, y se les anima a olvidar su pasado. Extraños en una tierra extraña, aprenden español, el idioma del lugar, mientras aguardan a ser trasladados a la ciudad de Novilla, donde tienen la esperanza de encontrar a la madre del niño.

FIGURACIONES MÍAS Fernando Savater ARIEL

Lector voraz, irreverente y heterodoxo, pero también razonable como una molesta vacuna contra la pandemia del exceso de abstracciones, en esta miscelánea textos seleccionados por Fernando Savater se recogen reflexiones personales, la mayoría breves, sobre sus lecturas y autores preferidos, así como apuntes sobre educación, el papel de la filosofía en la actualidad o perplejidades varias como las que abre Internet, el ciberespionaje mundial, etc.

CIUDAD FANTASMA II Bernardo Esquinca y Vicente Quirarte ALMADÍA

De la leyenda fundacional de la urbe al relato que anuncia su destrucción, de los crímenes que medran en los barrios bajos a las plagas y castigos divinos que caen sobre sus habitantes, estos diecisiete relatos completan la selección que Esquinca y Quirarte han realizado de entre las ficciones que la Ciudad de México ha inspirado.

WILD ART David Carrier PHAIDON

Hay Arte y hay Arte Salvaje. Nosotros consideramos Arte Salvaje aquel que es demasiado poco convencional, kitsch, excesivo, excéntrico o funky y que por tanto no llega a los museos ni a las galerías de arte. Desde coches y grafiti a arte corporal extremo, escultura en hielo, flash mobs, actos de burlesque, retratos con chapas, vestidos de carne, cuadros realizados por animales, carnavales y obras de arte gigantescas que sólo pueden apreciarse desde el aire todos tiene cabida en este maravillosos volumen.

CURIOSIDAD ¿POR QUÉ TODO NOS INTERESA? Philip Ball TURNER

Hubo un tiempo en que la curiosidad era algo condenable: a fin de cuentas, por su culpa cometió Eva ese pecado original que al parecer aún estamos pagando. Y sin embargo, no es fácil frenar la curiosidad humana. Llevados por ella, hoy nos gastamos fortunas en construir un acelerador de partículas que nos permita ¿ver? el instante de la creación, o en mandar robots a planetas lejanos, y todavía hay quien le da vueltas a la idea de la piedra filosofal.

EL HOMBRE CON CARA DE ASESINO Matti Rönkä ALFAGUARA

”Gornostájev, es usted un hombre con cara de asesino”, le dijeron en sus tiempos en el ejército soviético. Hoy su nombre es Víktor Kärppä, pero la cara sigue siendo la misma. Vive en los límites de la ley y resuelve algunos casos de investigación privada, como encontrar a Sirje, la esposa desaparecida de Aarne Larsson, que resulta ser la hermana del traficante estonio Jaak Lillepuu, el terror del mar Báltico.


La ci si an tad guie to o p nt lo o e gía r J ad de osé ivin es Ju an te an za úl T es tim ab , e o, lad n r qu a e ea e n lid pu su ad bl lib , u icó r n la o El “po UN ja em AM rro a s d en e fl inté 19 or tic 71 es o” . ,1 d 92 e 2. Ca A rlo su s ve Gu z o tié br rre ae z n Cr un uz a ,

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ADIVINANCERO DOS Valentín Rincón, Cuca Serratos, Gilda Rincón NOSTRA EDICIONES

“La típica adivinanza nace del ingenio y la imaginación del pueblo”, dice en la introducción de Adivinancero Dos libro que reúne 364 adivinanzas escritas por los autores, quienes se dieron a la tarea de ocultar entre sus versos enigmas novedosos por descubrir, e ilustradas por Alejandro Magallanes y su taller. El libro es ideal para los ninos gracias a sus coloridas imágenes, pero también para los grandes, quienes hallarán entretenidos y enigmáticos acertijos. En este segundo tomo se han incluído textos de Sor Juana y Quevedo, quienes a través de juegos de palabras hacen referencia velada a personjaes de la época. Además de adivinanzas de animales, objetos, frutas y personajes, el libro contiene algunas dedicadas a las letras: “Cuando soy pequeña, tengo tres patas; cuando soy mayor, tengo sólo dos”. “Soy un baile de Aragón que en todas partes me meto, y para muestra un botón, dentro estoy del alfabeto”. “Como el mundo, soy redonda, y al final del mundo voy, no me busques en la tierra pues en ella nunca estoy”. “En medio del cielo poso, y también en el infierno, no soy el diablo engañoso ni tampoco Dios eterno”. “En cualquier día de la semana me verás, excepto en domingo, que no me encontrarás”. Si quieres saber las respuestas no dejes de buscar el segundo tomo de este Adivinancero. +


¡NIÑOS A LEER! POR KAREN CHACEK Porque la “O” es una vocal con personalidad, que en compañía o a solas se hace notar. Hablemos de libros, personajes y editoriales que apuestan por nutrir su sello particular. Con O de Oliver Jeffers, esta columna celebra la reedición de El increíble niño comelibros. Un libroempacho tan bueno que aunque lo leas y lo vuelvas a leer, la contra-indigestión y el no-dolor de estómago están garantizados. Desde la primera página es inevitable que te pase lo mismo que a Enrique, el protagonista de la historia: empiezas por probar una palabra, luego te zampas una oración completa, después una página entera y, cuando menos te das cuenta ya te diste un atracón fabuloso. Hay libros que resisten el paso del tiempo y las revoluciones tecnológicas. Este libro es un perfecto ejemplo. ¿Crees resistir la tentación de saboreártelo? Con O de OQO, démosle un merecido reconocimiento a las casas editoriales que se animan a ser osadas y publicar libros que abordan temáticas de las que casi nadie quiere hablar. En el libro Jack y la Muerte, un niño tiene una conversación abierta, cara a cara con la Muerte. La madre de Jack está muy enferma y él idea un plan ingenioso que mantenga lejos a la muerte. Pero al poner el plan en práctica, se topa con un par de preguntas tremendas y maravillosas: ¿qué pasaría si la muerte se ausentara del mundo?, ¿podría seguir existiendo la vida? Este libro es la prueba de que los temas delicados pueden ser tratados a edad temprana. A veces, basta con unas cuantas palabras bien elegidas y una ilustración osada y poderosa. Con O de tOny rOss, le regalamos unos elogios a este magnífico autor, quien desde 1976 se ha dado a la tarea de obsequiar carcajadas a niños y adultos, página tras página, en las historias que escribe o ilustra. La pequeña princesa es un favorito de varias generaciones. No por nada cuenta con una nutrida serie de libros. La protagonista es una pequeña de cuatro años, que se la pasa en camisón y descalza. Lleva puesta una corona y no siempre muestra los mejores modales, pero es encantadora. En ¡Se me ha caído un diente! la pequeña princesa se pasa las primeras páginas del libro presumiéndole sus veinte dientes a todos en el castillo: al Cocinero, la Doncella, el Rey, el Almirante. Pero un día se la cae un diente y… ¡A encontrar rápido ese diente o el reino se vendrá abajo! ¿A que no adivinas dónde lo hallaron? Con O de oveja, le dedicamos unas líneas a Bruno, la oveja sin suerte. Aunque a Bruno, el protagonista del cuento, puede que esto le parezca un presagio de mala suerte. ¡Bruno se cree la oveja del rebaño con peor fortuna! Y por momentos, cualquiera lo pensaría. La historia es hilarante, sobre todo por su manera de ilustrar que si algo no le falta al mundo es sentido del humor. ¿Será que en la vida nada sucede por casualidad? Cualquier parecido entre el mundo de Bruno y la realidad cotidiana, por supuesto que no es coincidencia. Con O de… ¿Y esO qué es? Pequeña mancha no era un círculo, ni un cuadrado, tampoco un triángulo, un rectángulo, o un rombo. Era muy diferente. Ninguna de las figuras geométricas quería jugar con ella. ¡Nadie sabía cómo hacerlo! Entonces, Pequeña Mancha, que era de todos los colores y de ninguno, les mostró a las otras figuras su gran secreto. Y eso mismo que la hacía tan diferente la dotó de una gran personalidad. De Lionel Le Néouanic con amor para todas las pequeñas manchas que habitan el mundo. Con O de… Olivia y las princesas. ¡Auxilio! Nuestra cerdita rayada tiene una crisis de identidad y está deprimida. ¿Qué, qué le pasa? Que todas a su alrededor dicen saber lo que quieren ser, pero ella no tiene ni idea. Su papá, en un intento por consolarla, le dice: “Tú siempre serás mi princesa”. ¡Noooooo! El mundo está lleno de princesas, todas las otras cerditas se visten de rosa y rizos en la cabeza, ¡hasta para acudir a la fiesta de Halloween! Olivia quiere todo menos eso. Se pasa la noche preguntándose qué podría ser para distinguirse del resto y lucir especial. Se le ocurre una gran idea. Si eres fan de Olivia, el final del libro te va encantar. Y si no lo eres, quizá te empiece a gustar. +

Asiduo coleccionista de álbumes ilustrados, a Oliver Jeffers nunca le pasó por la cabeza sentarse a hacer uno. Para terminar sus estudios de pintura en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Ulster, en Irlanda, Jeffers trabajaba en el retrato de un niño que pretendía alcanzar una estrella, cuando un amigo le dio a leer The giving tree, de Shel Silverstein. El libro le gustó tanto que después de graduarse, Oliver Jeffers se dio a la tarea de contar la historia de su pintura, armó un dummy y lo envió a más de veinte editoriales con la firme convicción de que todas lo rechazarían. Pasados unos días, la editorial HarperCollins se puso en contacto: quería publicar lo que después se convertiría en Cómo atrapar una estrella, primer y exitoso libro de este artista irlandés. Desde entonces Oliver Jeffers es uno de los escritores de libros infantiles más populares. (Con información de una nota de Virginia Collera, del periódico El País).

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24 W de Walter La vida de un detective privado es difícil y muy rutinaria, en tanto que su rutina consiste en complicarse la existencia, meterse en líos. Ya sea por asuntos profesionales, ya por aquellos de índole personal. Tal pareciera que hasta el más aburrido de los investigadores viviera de manera permanente en una montaña rusa (con los tornillos flojos) y descifrando acertijos. Por lo menos, en la tradición de la novela policiaca norteamericana, a la que pertenece Ezequiel “Easy” Rowlins, el detective negro que protagoniza las historias de Walter Mosley. Rubia peligrosa es la décima en su saga y su última aventura. En ella vemos a un Easy ya entrado en la recta ascendente de su propia montaña rusa: se siente viejo y solo. Pero también arrepentido, en crisis por haber dejado ir al amor de Bonnie, su mujer, y en un estado de angustia constante, derivado de los cambios sociales del momento. Su mundo parece derrumbarse para dejar paso a uno nuevo que no conoce. Y así es, como sabemos los lectores que habitamos el mundo real y el presente. Corre el año de 1967 y las secuelas de los disturbios raciales en Los Ángeles aún son recientes y es en ese caldo de cultivo dónde Easy entrará en acción. Su trabajo consistirá en dar con dos viejos amigos que han desaparecido (dos finísimas personas que responden a los alias de Navidad Black y Ratón Alexander) y mientras la rubia del título y su adjetivo calificativo irrumpen en la trama, demandando atención. X de Xavier La vida de un cronista nocturno tampoco parece fácil. Bueno, sí lo parece, pero eso no importa. Mucho menos si el cronista se considera a sí mismo un licántropo y es aficionado a las motocicletas, la adrenalina y los lugares de mala muerte que, por mera oposición, él define como lugares de buena vida. Tan sólo considerar una existencia así, inspira a salir a la calle por las noches a comerse el mundo, o a dejar que, alegremente, sea el mundo quien nos muerda, mastique, paladee y engulla. Cuesta trabajo imaginar el tiempo en que Xavier Velasco no era célebre, cuando aún no existían Violeta y Pig, los entrañables protagonistas de Diablo Guardián. Por fortuna, ante lo difícil que pudiera ser imaginar a ese Xavier Velasco anterior al éxito, existe Luna llena en las rocas, libro de crónicas periodísticas que documentan sus viajes hacia los excesos. Con la desfachatez de un cínico y la alegría de un niño, el autor de cuenta de sus aventuras más insólitas, hedonistas, oscuras y alucinantes. Desfilan en ellas travestis y enanos, policías secuestradores, adoradores del éxtasis y la velocidad, modelos e imitadores de los Beatles, etcétera, entre más fauna nocturna.

RUBIA PELIGROSA Walter Mosley ROCA

LUNA LLENA EN LAS ROCAS Xavier Velasco ALFAGUARA

Y de Yuri La vida en medio de una epidemia no es vida. Porque el mundo deja de ser el mundo y se convierte en su pálido reflejo, en su sombra y su fantasma. Aún así, no mueren el deseo, ni el sexo, ni la palabra. La epifanías tampoco. La Ciudad de México diezmada por una epidemia es el escenario apocalíptico donde un héroe casi fársico, el Alfaqueque, emprende una misión muy cercana a la Cosecha roja de Dashiel Hammet: dos mafias se disputan las sobras de la ciudad y él será quien deba restablecer el orden en ese caos pesadillesco con sus artes como negociador, con sus dotes: verbo y verga. De eso trata La transmigración de los cuerpos, tercera novela de Yuri Herrera, historia extraña y surrealista, pero por momentos muy familiar. Con una prosa impecable, salpicada de aspectos del habla popular así como de una atmósfera mítica, casi bíblica, La trasmigración de los cuerpos se convierte en una novela referencial, en una apuesta de forma y de fondo, en un campo minado por el que habrá que caminar, esperando la explosión de sus bombas literarias, simbólicas, placenteras. Z de Zoe La vida de una artista muchas veces es tormentosa, más cuando una pasión animal y devoradora la posee. Y es que para estas posesiones no hay exorcismo que salve al cuerpo o al alma. O a la mente. Así es jugar con fuego, así es entregarse al apetito de un hombre terrible. Dora Maar, la talentosa fotógrafa del surrealismo, lo vivió en carne propia al relacionarse con Pablo Picasso. En ello se le fue gran parte de su vida y la razón. Lo anterior, no de manera metafórica. Pasó entonces de ser una artista a terminar como una obra de arte, al quedar plasmada en un lienzo, inmortalizada como la “Mujer que llora”, ese retrato hecho con crueldad en el que una mujer muerde un pañuelo en un gesto desesperado que se mantendrá inamovible por los siglos, condenada a un llanto eterno. Novela íntima y triste, La mujer que llora, de la narradora cubana Zoé Valdés, se adentra a lo destructivo de la devoción y lo injusto del amor, de un amor que corroe y mina la existencia, que inevitablemente se torna en un sacrificio, en la inmolación frente a un dios antropófago e inmisericorde, ante un genio, uno de los más talentosos en la historia, cruel y terrible, pero al mismo tiempo fascinante. + Por Rogelio Flores

LA TRANSMIGRACIÓN DE LOS CUERPOS Yuri Herrera PERIFÉRICA

LA MUJER QUE LLORA Zoé Valdés PLANETA


u

CINE POR ERICK ESTRADA

Encuentre usted la letra “U” en el universo de las películas, en el ungüento que hace de un simple cuento una experiencia única, de un caballo un unicornio, de una narración algo extraordinario. Y es que el cine es así, no es el trabajo de un único creador sino de la unión de muchos puntos de vista, de innumerables aportes de otros innumerables seres humanos. Por eso, cuando la tarea fue encontrar la letra “U” en el universo del cine, todo se reubicó, se usaron instrumentos antiguos y se tuvo que recurrir a inusitadas formas de buscar y rebuscar para poder entregar un escrito, un discurso que pudiera satisfacer aunque fuera por única vez a mis exigentes editores. Viendo entonces que la “U” no aparece como ser único en el quehacer del cine y sabiendo que los apellidos con “U” no son precisamente muchos la tomé como elemento unificador y sucumbí a su sorpresa, a dejarla saltar de vez en cuando en nombres que parecían no tener más vínculo que ser directores de cine. Sí, quizá así era, pero eran directores de cine con la “U” en su nombre y en su apellido. Saltaron nombres intensos. Paul Thomas Anderson quizá fue el primero porque la “U” va en su nombre y porque tiene a la letra en una de sus películas, Punch drunk love (2002), una mezcla de comedia romántica con drama del bueno en el que don Paul (para usar la “U”) hace de lo bizarro un elemento del romance y demuestra que una película con dosis de amor no tiene por qué seguir una sola ruta y puede desarrollarse en historias bastante más complejas. Theodoros Angelopoulos surgió de la lista en las memorias unificadoras de una de las películas que más me han emocionado en la vida (sin “U” en el título), Paisaje en la niebla (1988), un laberinto de nubes terrestres que envuelven a dos hermanos unidos con un propósito extraño: encontrar a su padre, pase lo que pase y sea donde sea; es un amoroso discurso casi mudo que explota detrás de la niebla y que deja ver que el cine también puede hablar (cuando se hace bien) con menos imágenes de las normales. Si hay que seguir usando directores de toda la geografía universal tenemos que hablar también de Bernardo Bertolucci, sólo una “U”, pero suficiente para regalarnos películas como El último tango en París (1972), que usa la “U” a manera de sentencia a muerte de una unión efímera alrededor del sexo, de una venenosa ventana invertida que luego comunica con la incestuosa Luna (1979), que utiliza al sexo como vehículo de comunicación y que, para variar, nos traslada a otro final, aunque no menos trágico, El último emperador (1987), una reflexión sobre el poder y el ser humano, sobre lo que se quiere y lo que se puede hacer. No podía quedar fuera Luis Buñuel, nada menos que con tres “u”, quizá más cercano a lo que los editores demandaban. Comenzó con tino en Un perro andaluz (1929), de la que no hay que explicar ni por qué la usamos en la lista ni por qué hay que verla y volver a verla. Luego, la “U” reaparece en Susana (1951), El bruto (1953), La ilusión viaja en tranvía (1954), Robinson Crusoe (1954) y remata con las poderosas El discreto encanto de la burguesía (1972), Ese oscuro objeto del deseo (1977) y la genial Bella de día que, ¿dónde tiene la “U”? En su nombre original, Belle de jour (1967). En medio surgen Tim Burton y Yasujirô Ozu que en An autumn afternoon (1962) marcó su despedida del cine y del mundo; o dos mexicanos, Alfonso Cuarón, que sigue dando de qué hablar con Gravedad (2013) pero que tuvo un gran comienzo de carrera con Sólo con tu pareja (1991); al lado está Guillermo del Toro, que tiene sólo una pero infalible oferta con “U”, El laberinto del Fauno (2006). ¿Otro clásico? John Huston, que nos paga todo con La jungla de asfalto (1950) y La noche de la iguana (1964) y pasa la estafeta a Jean-Luc Godard, quien en su segundo largo se deja unir a la lista con Una mujer es una mujer (1961), ataque duro y severo contra el machismo pero, claro, al estilo Jean-Luc. Al lado, su colega François Truffaut, con menos películas que Godard pero no con menos intensidad. Jim Jarmusch, Akira Kurosawa, George Lucas, Quentin Tarantino, Emir Kusturica engrosan nuestra enumeración de nombres de cine con “U”, pero preferimos en este caso darle espacio a un monumento cinematográfico como F.W. Murnau, que llega veloz con Nosferatu (1922) y se afirma con Fausto (1926), Tartufo (1925) y clausura su carrera con la “U” más temida de todas, la de Tabú (1931), todas clases de cine personales, todas obras artísticas completas. Paul Verhoeven será el menos comprendido de la lista pero entre El vengador del futuro (1990) y su mundo futurista en la Ciudad de México (aquí se rodó buena parte de la película), en su pasado, casi desconocido para el mundo, se adentró con entusiasmo en el mundo del documental. Tenemos también a Luchino Visconti, con una obra estupenda pero que para efectos de la lista se apunta con Ludwig (1972) y se reapunta con Muerte en Venecia (1971), un clásico a todas luces. Al final, la “U” genial de Stanley Kubrick, coronada por 2001 odisea del espacio (1968) -encuentren la “U” por sí mismos- pero que debajo tiene una filmografía infalible, única, universal. +

No se puede negar la calidad fílmica de Bernardo Bertolucci, uno de los directores italianos más famosos y controvertidos del mundo, sobre todo por el escándalo que generó El último tango en París que, incluso, estuvo a punto de costarle una temporada en la cárcel. No mencionaremos la escabrosa escena de la mantequilla, Marlon Brando y María Schneider. En realidad queremos decir que Bertolucci también es un director con mucha, mucha suerte: El último emperador (1987), además de recibir nueve Óscares (incluyendo mejor película), fue la primer película occidental filmada en la Ciudad Prohibida, cerrada durante catorce siglos no sólo al mundo entero sino a los propios ciudadanos chinos. ¿Cómo logró que le dieran permiso? Quizá los cautivó la historia de Pu Yi, aunque lo más probable es que la verdadera razón fue que el gobierno chino fue coproductor de la cinta. +


+PARA VER Y OÍR DVD

CD EL ESPEJO ENTERRADO Carlos Fuentes ZIMA FILMS

Escrito y narrado por Carlos Fuentes, uno de los más importantes novelistas mexicanos, El espejo enterrado nos lleva a través de un fascinante viaje de quinientos años de cultura e historia española y latinoamericana. La serie presenta los orígenes de la moderna Latinoamérica desde la llegada de los conquistadores españoles hasta el presente.

LOS ENCANTOS DE CHAVA FLORES Ernesto Anaya FONARTE LATINO

Si algo tiene la obra de Chava Flores es que sigue vigente y atemporal; sus canciones que describían la idiosincrasia y vida del pueblo chilango ahora son adaptadas por el músico y arreglista Ernesto Anaya, arrancándonos una sonrisa al escucharlas y ver que no hemos cambiado en nada.

UN MUNDO SIN FIN Ken Follet ZIMA FILMS

Un Mundo sin fin está ambientado en la misma ciudad de Kingsbridge, dos siglos después de finalizar Los Pilares de la Tierra y la construcción de su majestuoso templo gótico. La catedral y el priorato vuelven a formar la base de esta magnífica historia de amor y de odio, de ambición y de venganza, con el fondo amenazador de la peste negra que aniquiló a la mitad de la población europea. Intrigas, asesinatos, hambruna, plagas y guerras. Un retrato admirable del mundo medieval y una novela extraordinaria que aporta una nueva dimensión a la ficción histórica.

LADRONES DE LA FAMA Sofia Coppola EN PANTALLA

En Los Ángeles, un grupo de adolescentes fascinados por las celebridades y el universo de las marcas rastrean en Internet la agenda de las celebridades para robar sus residencias. Sustraen por más de 3 millones de dólares en objetos de lujo: joyas, ropa, zapatos, etc. Entre las victimas está Paris Hilton, Orlando Bloom y Rachel Bilson. Los medios apodaron a esta banda, la «Bling Ring».

LA SENSATEZ Y LA CORDURA Susana Zavaleta UNIVERSAL MUSIC

Cantante y actriz más que reconocida, con esta nueva producción no deja duda de su calidad interpretativa; puede manejar su voz tanto para un bolero como para una balada o el pop; en este caso recuerda su infancia y sus raíces musicales con clásicos de la época.

NEW Paul McCartney UNIVERSAL MUSIC

El ex-Beatle sigue vigente para beneplácito de sus millones de seguidores en el mundo; un álbum muy bien producido que no sale del estilo del mítico bajista, buenas canciones que hacen pensar en una nueva gira que seguramente abarrotará estadios.

EL SEÑOR DE LAS MOSCAS Peter Brook ZIMA FILMS

Durante la II Guerra Mundial (1939-1945), un avión sin distintivo es derribado. A bordo se encuentran varias decenas de niños británicos de edades comprendidas entre los seis y los doce años. El aparato cae en una isla desierta, aislada de cualquier vestigio de civilización. Ningún adulto sobrevive, de modo que los chicos se encuentran, de repente, solos y se verán obligados a agudizar su ingenio y a tomar decisiones si quieren sobrevivir en circunstancias tan adversas.

EL SUEÑO DE LU Hari Sama. MUNDO EN DVD

Tras un intento de suicidio, Lucía resignificará su vida para seguir adelante. Al enfrentar la pérdida de su hijo encontrará nuevos vínculos y pequeños milagros; un encuentro y un viaje inesperado abrirán espacio para comprender que puede permanecer en la vida y descubrirá que la eternidad se contiene en un instante.

NOSTALGIAS ENTRE AMIGOS Claudia Sierra QUINDECIM

Acompañado de “Los Macorinos” y demás prestigiadas voces del medio, Claudia Sierra nos deleita con exquisitas versiones de “Luz de luna”, “El andariego”, “Se te olvida”, “Un viejo amor”, entre otros clásicos del cancionero popular mexicano.

SILVESTRE REVUELTAS: LA NOCHE DE LOS MAYAS Tempus Fugit QUINDECIM

La obra maestra de Silvestre Revueltas, en la versión de Paul Hindemith, interpretada por Tempus Fugit Orquesta, es una obra que no puede dejar pasar cualquier amante de la música clásica en general.


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MANUAL DE TIPOGRAFÍA John Kane GUSTAVO GILI

John Kane es profesor de diseño gráfico y tipografía en la Northeastern University de Boston y en la Rhode Island School of Design. Desde hace más de treinta años se dedica profesionalmente al diseño gráfico y a la docencia, y su trabajo ha sido premiado por distintas instituciones como el American Institute of Architects, el American Institute of Graphic Arts (AIGA) o la Society of Typographic Arts, entre otras. Su Manual de tipografía es una introducción a todo lo que cualquier estudiante o profesional del diseño gráfico debe saber sobre tipografía para desarrollar una sensibilidad y unos conocimientos tipográficos bien fundamentados. El libro expone los principios básicos de la tipografía y principales aplicaciones mediante una equilibrada combinación de historia, teoría y práctica. +


3D TYPE BOOK

THE 3D TYPE BOOK FL@33 LAURENCE KING

Las letras del abecedario no solamente son un medio para construir palabras; desde el punto de vista gráfico las letras están dispuestas a someterse a los más alocados experimentos. Un ejemplo de ello es The 3D type book, libro con cientos de ejemplos sobre cómo las letras dejan su habitual segunda dimensión para trasladarse a la tercera. Creados por artistas y diseñadores reconocidos, las tipografías incluídas en este libro son algo más que un muestrario de abecedarios particulares: son infinitas posibilidades que emplean ligas, ropa, clips, objetos caseros, madera, botellas, origami, pasto y todo lo que te puedas imaginar. Si crees que ya conoces todas las tipografías del mundo, en este libro descubrirás más, incluso hasta puede que te inspiren a crear las tuyas. En todo caso, si tienes mala letra, en este libro podrás encontrar tipografías originales que justifiquen tu mala caligrafía. +


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57_El abecedario  

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