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Año 04 • Núm.40 • Septiembre 2012

LEYENDO EL

D.F.

LA REGIÓN MÁS

TRANSPARENTE

I MARIO PAN

ENTREVISTAS CON

J.M. SERVÍN

Y LIVIA RADWANSKI PRECIO AL PÚBLICO 15 PESOS

NOTAS DE PASO COMPARTE Y RECICLA


LA EDITORIAL y en línea

SEPTIEMBRE 12 LA MAÑANA ESTÁ BONITA GUILLERMO SHERIDAN

9:40 a.m. Salgo de la cochera. Escucho el claxonazo. Freno bruscamente. Es un coche en sentido contrario. No lo vi por estar mirando hacia en el sentido correcto. Me mienta la madre con el claxon. Mueve negativamente la cabeza. Está molesto conmigo porque no me enteré de que él es de los que van en sentido contrario. [...] 9:53. Hago cola para virar a la derecha en la Calzada de Tlalpan. La cola era larga porque un auto se estacionó en la Calzada a tres metros del cruce, obstaculizando el acceso. 9:57. Sobre el Viaducto Tlalpan me rebasa un camión blanco a ciento veinte kilómetros por hora. En el estribo viajan dos hombres de negro. Son de esos que enseñan su ametralladora y se ponen sus gorras al revés. Sus camisetas negras dicen PGR. […] Se abre la aguja que me llevará al Periférico. Enfrenón violento: el carril de acceso está bloqueado. Son los hombres de la PGR. […] En el embotellamiento se arma una sinfonía de mentadas de madre. El policía hace mucho sentimiento. Apunta su ametralladora hacia los coches. Todo mundo se calla. […] 10:07. Por el Periférico en el carril izquierdo. En el espejo miro luces que se encienden y apagan detrás de mí. Esta es una señal en México que significa lo siguiente: “Hazte, que traigo prisa, chingao”. [...] Esta pesera se llama EL DANDY, y está dedicada a una de esas que se llaman MAYELA. 10:14. Un Ruta 100 se enoja porque no entendí que es de esos que dan vueltas prohibidas. Me mienta la madre con el mofle. Rún run run rún run. […] 10:15. Entro a la Universidad. Los taxis ilegales que dan servicio en el campus bloquean un carril. […] La mañana está bonita. 10:16. Una pesera UNAM recoge y baja gente en la esquina del Universum. Lo hace a mitad de la calle. […] Toco el claxon. El chofer se baja. Me enseña que tiene un desarmador en la mano. Me dice “pinche pelón”. Es de esos que en su camiseta dice METALLICA. 10:18. Llego al estacionamiento del Instituto. [...] En un trayecto de nueve kilómetros casi me chocan cuatro veces, me mentaron la madre tres, vi una ametralladora de cerca, me tarde treinta y ocho minutos. Ojalá siempre me fuera así de bien. + Extracto tomado del libro NUEVAS LÍNEAS DE IN-

VESTIGACIÓN, publicado por ERA.

El arquitecto Mario Pani, foto de Guillermo Zamora

40_D.F.


CONTENIDO

DIRECTORIO

NERD PLUS

PARA NO OLVIDAR

CANCIÓN CALICHE

MARIO PANI

Por Bernardo Fernández, Bef

P.5

Por Pável Granados

UN DOS TRES POR MÍ... Por Fernando Yacamán Neri

CIUDAD HYDE Por Omar Delgado

DE LA D A LA F Por Lobsang Castañeda

P.16

Por Golpeavisa

LAS FÁBULAS DEL TÍO HOFS

ESTE MES LA CIUDAD DE MÉXICO...

P.6 P.8

¿ME ALCANZA LA SALSA ROJA? Por Antonio Malpica

P.12

Por Staff Leemás

Cuartos para gente sola J.M. SERVÍN

Por Jorge Vázquez Ángeles

P.21

victor@revistaleemas.com.mx

Por Erick Estrada

P.25

¡NIÑOS A LEER! LLEGO EN CINCO MINUTOS

P.26

Por Diego Rabasa

P.28

FOTOGRAFÍA P.18

P.30

MÉRIDA90

Por Staff Leemás

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+ NOTAS DE PASO

Consejo editorial Alberto Achar Jorge Lebedev

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(55) 5211 9266

contacto@revistaleemas.com.mx

SOMOS LA CARNE DEL TIEMPO

P.14

Coeditor y Coordinador Editorial Jorge Vázquez Ángeles jorge@revistaleemas.com.mx

INSOMNIO

ENTREVISTAS A

Director Creativo y Dirección de Arte Manuel Muguira Casanova manu@revistaleemas.com.mx

CINE LUCES, CÁMARA, D.F.

P.10

yara@revistaleemas.com.mx

Diseñador Victor Baca Vargas

Por Karen Chacek

Mérida90 LIVIA RADWANSKI

Directora General Yara Vidal

@revistaleemas

Circulación certificada por Moctezuma & Asociados. Título incorporado en el Padrón Nacional de Medios Impresos de la Secretaría de Gobernación. Editor responsable: Yara Beatriz Sánchez De la Barquera Vidal, Información: 52 11 92 66, Administración: Héctor Valdéz, Ventas Publicidad: 52 11 92 66, Correo electrónico: contacto@revistaleemas.com.mx, Distribución: Librerías Gandhi, S.A. de C.V., Dirección: Benjamín Franklin 98, Piso 1 y 3, Escandón, Delegación Miguel Hidalgo, 11800, Mexico, D.F. Número de Reserva al Título ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04-2009-051820092500-102. Certificado de Licitud de Título No. 14505 y Certificado de Licitud de Contenido No. 12078 expedidos en la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Registro Postal EN TRÁMITE. Preprensa e impresión: Reproducciones Fotomecanicas S.A. de C.V. en Democracias 116. Colonia San Miguel Amantla. Azcapotzalco. C.P. 02700, México D. F. Queda prohibida la reproducción parcial o total, directa e indirecta, por cualquier medio o procedimiento, del contenido de la presente obra, sin contar con la autorización previa, expresa y por escrito del editor, en términos de la legislación autoral y, en su caso, de los tratados internacionales aplicables, la persona que infrinja esta disposición se hará acreedora a las sanciones correspondientes. El contenido de los artículos es responsabilidad de los autores. Hecho en México.


Café Tacuba, la chilanga banda de Ciudad Satélite.

5 NERD PLUS POR BEF

Bernardo Fernández, Bef. Dibujante de cómics y novelista chilango, cosecha del 72.

CANCIÓN CALICHE Sé que todo mundo hablará de Carlos Fuentes como el gran narrador de la ciudad de México, como el primero que la convirtió en personaje omnipresente en su forma de megalópolis. Que José Emilio Pacheco le cantó a aquella ciudad deshecha, gris, monstruosa como nadie. Así que hoy no voy a hablar de libros. En esta ocasión la columna será musical. ¿Cuáles son mis canciones favoritas sobre la ciudad de México? Sé que todo mundo tiene las suyas. Que una lista como ésta necesariamente generará pasiones, desencuentros y coincidencias. Así que parafraseando a Groucho Marx, éstas son mis canciones, si no les gustan tengo otras. Muchas otras. Abriría fuego declarando que a riesgo de ganarme enemistades al por mayor, detesto aquella canción de Guadalupe Trigo llamada precisa e imaginativamente “Mi ciudad” y que popularizara Guadalupe Pineda. Como don Lupe Trigo ya no está entre nosotros para replicar lo aquí escrito o romperme la cara, no abundo sobre ella ni por qué la aborrezco. A cambio, en un tono muy similar a ésta me gusta mucho “San Juan de Letrán”, del yucateco Sergio Esquivel. Emotiva estampa musical, pequeña carta de amor a su tierra adoptiva que escribiera este hombre que nada más por haber compuesto aquel himno a la baja autoestima llamado “Un tipo como yo” ya tiene méritos suficientes para la inmortalidad. Nunca fui entusiasta de Álex Lora y su Tri, me separan motivos generacionales, estéticos e ideológicos. Pero tengo debilidad por aquella canción rabiosa llamada “Hasta que el cuerpo aguante”, de los ya lejanos años ochenta con su velada referencia al temblor del 85. Más cercano a mis afectos es León Chávez Teixeiro, cantautor y activista político jamás valorado como se merece y que desde hace ya muchos años vive autoexiliado en el extranjero. Él ha compuesto un puñado de rolas entrañables sobre los ambientes urbanos semi marginados. Canción de denuncia que sin embargo se da tiempo para el vuelo lírico. De entre muchas, me quedo con “La mujer (se va la vida, compañera)”, canción melancólica donde las haya. Ésta última, de alguna manera que intuyo con más facilidad de lo que puedo explicar, aparece ante mí como íntimamente relacionada con “La patita” del genial Cri Cri. Canciones sobre abnegadas amas de casa. Ninguna de las dos menciona en ningún momento a la ciudad ni necesita hacerlo para ser profundamente urbanas. “Alármala de tos”, de Botellita de Jerez, es una de mis canciones más entrañables. ¿Es posible hacer música a partir del rígido estilo periodístico de los tabloides sensacionalistas? Lo es. Lo demostraron Arau, Barrios y Vega Gil en uno de sus momentos más inspirados. Años después Café Tacvba haría una versión donde lograron la, al parecer, imposible proeza de combinar a la Botella con los Smashing Pumpkins. Hablando de los Tacvbitos, sin lugar a dudas la más grande banda de rock jamás salida de esta ciudad (aunque sean de Satélite), sin duda han sido varias las canciones que le han hecho a nuestro adorado monstruo de concreto. De ellas, destacan “La zonaja”, dedicada a la legendaria Zona Rosa, y “El metro”, que es una minificción sobre alguien que queda atrapado dentro de los vagones subterráneos. Sin embargo es “Chilanga banda”, compuesta por Jaime López, la canción que será recordada por mi generación como el himno defeño por excelencia con sus interminables palabras de argot que empiezan con che. Pero... damas y caballeros, nuestra monstruosa metrópoli jamás ha tenido cantor más glorioso que Chava Flores. Y para prueba tome usted la canción que quiera, al azar. El catálogo de este sensacional bardo oriundo del barrio de la Merced es una cámara de maravillas. “Los quince años de Espergencia”, “La tertulia”, “Dos horas de balazos”, “Los gorrones”, “El gato viudo”, “¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano?”, “La taquiza”, “Los pulques de Apan”, “Peso sobre peso”, “Concha querida”, “Voy en el metro”, pero quizá por sobre todas estas joyas se eleve “Sábado Distrito Federal”, que a casi medio siglo de compuesta sigue siendo vigente. Véase si no: Desde las diez ya no hay donde parar el coche, ni un ruletero que lo quiera a uno llevar, llegar al centro, atravesarlo es un desmoche, un hormiguero no tiene tanto animal. Los almacenes y las tiendas son alarde de multitudes que así llegan a comprar, al puro fiado porque está la cosa que arde, al banco llegan nada más para sacar. Nunca valorado en su justa dimensión, Chava Flores murió en 1987. Afortunadamente editorial Ageleste editó un monumental cancionero que reúne la letra de sus canciones con una sensacional portada de Gabriel Vargas (autor de La familia Burrón). Sé que no faltará quien diga que faltó ésta o aquella canción. Les sugiero que hagan sus propias listas mientras leen El rey criollo de Parménides García Saldaña, por ejemplo. +

RE Café Tacvba WARNER MUSIC

AVALANCHA DE ÉXITOS Café Tacvba WARNER MUSIC

EL CANCIONERO DE CHAVA FLORES Salvador Flores Rivera AGELESTE

EL REY CRIOLLO Parménides G. Saldaña BOOKET


6 ESTE MES

POR PÁVEL GRANADOS que edificarlo. Moisés lo construyó pero al salir su pueblo de Egipto, Dios se quedó sin casa. Generaciones después, el rey Salomón construyó el templo prometido, siguiendo también los diseños de Dios. A ese templo no le fue mejor que al primero: Nabucodonosor lo destruyó en 586 A.C. Aunque nadie vio esas columnas, gracias a unas descripciones bíblicas muy difusas y ambiguas (como son las revelaciones de Dios) se concluyó que eran torcidas, en forma de hélices o helicoidales. Con este modelo, Cristóbal de Medina construyó las columnas salomónicas que se encuentran en la Catedral Metropolitana.

CALZADA DE LOS MISTERIOS Vilma Fuentes FCE

La unidad habitacional Tlatelolco de Mario Pani. (1963)

PASEO DE LA REFORMA Elena Poniatowska JOAQUÍN MORTIZ

Esta historia tiene que ver con la novela de Vilma Fuentes: Cristóbal de Medina construyó la primera capilla en el Camino de Guadalupe, entre 1575 y 1576. Fue el primero de quince oratorios que se pusieron en esa calzada: uno por cada uno de los misterios del rosario, para que la gente que iba en peregrinación al Tepeyac se detuviera a rezar los cinco misterios gozosos, los cinco dolorosos y los cinco gloriosos. De ahí tomó el nombre la Calzada de los Misterios. Ignoro si actualmente alguien siga la costumbre que tanto inculcaron los padres del virreinato, aunque recuerdo muy bien que el papa Wojtyla aconsejaba que la gente rezara el rosario mientras el semáforo estuviera en rojo. Vilma Fuentes inicia su novela con un capítulo ocurrido en esta Calzada, y luego existen quince más, cada uno de ellos como un punto en el camino.

LA CIUDAD DE MÉXICO, DE ESCAPARATE A ESPECTÁCULO EL VAMPIRO DE LA COLONIA ROMA Luis Zapata DeBOLSILLO

HERIDAS DE AGUA Claudia Marcucetti SUMA DE LETRAS

La palabra flâneur es del siglo XIX. Son aquellos que deambulan por las ciudades, que las caminan desde todos los puntos cardinales por puro placer. Para ellos, la ciudad es como un escaparate, un museo o un zoológico. Charles Baudelaire, Walter Benjamin, Edgar Allan Poe fueron flâneurs. En los últimos años lo fueron Artemio de Valle Arizpe, Salvador Novo y Carlos Monsiváis. Muchos lo son sin saberlo; en nuestra ciudad serlo es toda una profesión y una especialidad. Existen expertos en iglesias, en monumentos, en nombres de calles, en leyendas, en geografía de la nota roja. Investigando se puede saber por qué Eje Central se llamó “Niño perdido”, quién era “Don Juan Manuel” (nombre antiguo de la calle de República de Uruguay). Si se busca lo suficiente se podrá saber quién es “López”, el nombre de calle más enigmático de la ciudad. Si se señalan en un mapa los lugares en donde uno ha vivido y luego se unen por una línea, se pueden encontrar figuras interesantes. Así le hicieron con Edgar Allan Poe y resultó que el mapa de su vida era idéntico al de la constelación que lo regía. Es el ejercicio que Vilma Fuentes hace en su novela Calzada de los Misterios, donde narra su infancia según los lugares donde transcurrió. Cada capítulo es un descubrimiento y una anécdota de la protagonista en su educación, que se encamina hacia la formación religiosa. No es gratuito que el nombre de la novela sea el de la calzada que une, desde hace siglos, la ciudad de México con el pueblo del Tepeyac. En el libro Cristóbal de Medina Vargas y la arquitectura salomónica en la Nueva España durante el siglo XVII, de Martha Fernández, hay varias historias fascinantes sobre la ciudad: Cristóbal de Medina (1635-1699) introdujo las columnas salomónicas en la Nueva España. Según los datos más fidedignos, Dios ordenó a Moisés que le construyera un santuario, le mostró el diseño y hasta le dijo quiénes tenían

Ah, porque la calle es parte de una educación. Gracias a las nomenclaturas conocemos, aunque sea de nombre, a los héroes patrios. La lucha ideológica se da también en estos terrenos: no por nada durante el sexenio de Vicente Fox se quitó el nombre de Benito Juárez de muchas calles y se sustituyeron por nombres de santos y de personajes como el arcángel Gabriel. Ashby, el personaje de Elena Poniatowska que encubre al Archibaldo Burns de la realidad en la novela Paseo de la Reforma, pasea con su padre por la avenida que Maximiliano recorría diariamente, durante el Imperio. Porfirio quiso embellecerla con jarrones de flores y esculturas de la mitología griega, pero Francisco Sosa, el gran biógrafo liberal, pidió, en 1887, que mejor se hicieran estatuas a los grandes liberales mexicanos. Ashby y su padre caminan todos los días por el Paseo de la Reforma saludando esculturas: “Con sólo caminar por el Paseo de la Reforma aprendes historia de México […]: Inhalar, exhalar, adentro, afuera, adentro, afuera, no pierdas el paso, no te distraigas, endereza la espalda, cuida tus hombros, aquí está Andrés Quintana Roo, no lo veas, Miguel Lerdo de Tejada, tampoco lo saludes, Juan Zuazua, Ignacio Pesqueira, viles desconocidos, el doctor Rafael Lucio, ante él quítate el sombrero, inventó las vacunas”. La ciudad como escaparate. Es inevitable: si uno no se hace a la idea, esta metrópoli sería insoportable. Todo parece cerca, pero apenas estiramos la mano golpeamos el vidrio del escaparate. De ahí que vivir en la ciudad no sea lo mismo que vivir la ciudad. Y se salta de la ciudad como espectáculo a la ciudad como mercancía. Hay inalcanzables “estatuas de carne”, como decía un bolero cursi de los años 50, o no tan inaccesibles. El vampiro de la colonia Roma es, en este sentido, una obra pionera. Quizá hemos superado el escándalo y la veamos ahora como una obra costumbrista y picaresca. Es la historia de un chichifo. Hay que urgir a los etimologistas para que den con el origen de esta palabra, ya que no la registra la Real Academia. Mientras tanto, aquí dejo una posible: que proviene de la palabra italiana “cicisbeo”. ¿Hay una literatura de la ciudad de México? Hay literaturas. Pero es que también hay ciudades: apiladas unas sobre otras, inaccesibles unas a las otras, destruidas, posibles, privatizadas, restauradas y aniquiladas. Hay de todo, y la ciudad se presta para cualquier imaginación. Claudia Marcucetti, en su novela Heridas de agua, pasa a la pura diversión. Novela en donde un molino de Tacubaya habla y relata su historia, donde el fantasma de la protagonista investiga la historia de su propia muerte, y en donde José Yves Limantour aparece entre sus posibles amantes… Que la ciudad es un caos, es cierto. Que tiene sus rituales, también. Por eso hay que leer Los rituales del caos, de Carlos Monsiváis. +


POR FERNANDO YACAMÁN NERI

Ve la entrevista en línea con Víctor M. Mendiola

LAS BATALLAS EN EL DESIERTO José Emilio Pacheco ERA

UN DOS TRES POR MÍ... 4 PARA LULÚ Víctor M. Mendiola ALFAGUARA

UNO SOÑABA QUE ERA REY Enrique Serna SEIX BARRAL

LA TUMBA José Agustín DeBOLSILLO

¿Quién no recuerda aquellos días en la calle con los cuates de la cuadra? Llegar a casa sucio y cansado después de un extenuante día de aventuras, de jugar a las escondidas, al burro tamalero o a cualquier otro juego. En la actualidad sobresalen niños sedentarios, obesos, que socializan por medio de Facebook y viven grandes aventuras a través de sofisticados videojuegos. Los infantes de la ciudad de México tienen menos oportunidad de salir solos a la calle, a los parques, en donde a veces encontramos a padres con largas correas paseando a sus perros e hijos. A continuación, haremos un recorrido en historias de niños que vivieron en diferentes épocas en el D.F. José Emilio Pacheco, en la novela Las batallas en el desierto, explora el Distrito Federal de los años cuarenta, los conflictos que acontecieron bajo el gobierno de Miguel Alemán, la influencia de la cultura norteamericana. Los capitalinos se “modernizaban”, incluyendo en su dieta la coca-cola, las hamburguesas, los “jotdogs” e incorporaban a su habla cotidiana palabras como: oquéi, tenquiu, ¡sherap! Carlitos, el protagonista de esta historia, es testigo de la desaparición del México tradicional, de la transformación de la colonia Roma en la que vivió, donde siendo aún niño, experimentó un desenfrenado enamoramiento por Mariana, la joven y guapa mamá de su amigo Jim, experiencia que cambia su vida radicalmente. La edición conmemorativa por los treinta años de esta novela incluye fotografías del reconocido Nacho López; su trabajo nos invita a recorrer las calles y costumbres de esos tiempos. En otras épocas los cómics tenían mayor número de lectores. La gente se divertía leyendo a la Familia Burrón, Memín Pinguín, Archi, La pequeña Lulú, el favorito de los protagonistas de la novela 4 para Lulú, escrita por Víctor Manuel Mendiola. La trama se sitúa en los años sesenta, transcurre en los días previos a la muerte del presidente John F. Kennedy, y retrata el impacto que generó su muerte en los habitantes de la ciudad de México. El relato se estructura a partir de la memoria, por lo que crea una nebulosa voz narrativa que nos invita a explorar el mundo infantil a través de cuatro niños que poseen una estrecha amistad, cursan juntos el quinto año de primaria y a manera de pandilla conviven en el mismo vecindario. Eventos en su cotidianidad como las clases de su “faraónica” maestra Laura, sus juegos de desbordada imaginación, o hasta el apareamiento de los perros en la calle, los llevan a realizar agudas reflexiones sobre la muerte, el amor y la amistad. En la infancia pocos se salvan de ser apodados por algún compañerito en la escuela o en el vecindario. Es común conocer a alguien como: “el gordo”, “el negro”, “el rostro”, “el mongol”, “la cuatro ojos”. O “El Tunas”,

que aunque le jala los cabellos a “La Caguamita” afirma que la quiere. Estos dos últimos personajes aparecen en la novela Uno soñaba que era rey, de Enrique Serna. La historia transcurre en los años ochenta. El Tunas es líder de una pandilla de niños chemos, su padre al que no conoce es un gandalla, su madre literalmente gruñe de insatisfacción sexual y su novio sufre de “mamitis” y trabaja como taquillero en el cine Mariscala. En contrapunto la historia de Marquitos, un niño güerito, pudiente, que se mete en serios líos cuando desde su azotea junto con su amigo Iván juegan a “tiro al naco”. La historia de estos personajes se entreteje a raíz de un concurso que consiste en la búsqueda de un niño héroe y es organizado por Radio Familiar, empresa que dirige el papá de Marquitos. El premio consiste en un millón de pesos, una beca de estudios y un viaje a Roma para recibir la bendición del Papa. Serna retrata con maestría estos mundos naco-fresa, el complejo sistema que arroja a sus personajes a la ignorancia y a la pobreza hasta al límite de sus consecuencias. Por otra parte Gabriel, el protagonista de la novela La Tumba, de José Agustín. Es un adolescente que vive en el seno de una familia disfuncional, clasemediera, del Distrito Federal en los años sesenta. Aparentemente se divierte sin restricciones, disfruta de la ciudad acudiendo a cines, cafés, fiestas o reuniones que a veces él organiza en su casa. Sus aficiones son la literatura, la música clásica, beber whisky y seducir mujeres. Su estilo de vida lo llevará a enfrentarse a un mundo vacío y al tedio de vivir. La novela se publicó en la misma época en que se sitúa la trama y fue un parteaguas en la narrativa latinoamericana, rompió con los esquemas literarios tradicionales por su temática, por el manejo del lenguaje coloquial de los jóvenes de esa época. Características que la convierten en precursora del movimiento literario “de la Onda”. Quizás en nuestra próxima visita a la colonia Roma encontremos a Carlitos bebiendo en algún bar o en el Centro Histórico a los protagonistas de 4 para Lulú paseando por sus calles, al Tunas poniéndole una zarandeada a la Caguamita, a Gabriel manejando algún lujoso automóvil por el Eje Central, pero probablemente no reconoceríamos a ninguno. Los autores aquí presentados fueron testigos de la transformación de la ciudad y las costumbres. En estas novelas tuvieron la habilidad de crear propuestas únicas y retratar el Distrito Federal en diferentes épocas, que a la fecha no pierde su encanto. +

Contraportada de El cancionero de Chava Flores. Dibujo de Gabriel Vargas, creador de la Familia Burrón.

8 ESTE MES


10 ESTE MES

POR OMAR DELGADO

CIUDAD HYDE

GIROS NEGROS Enrique Serna CAL Y ARENA

CHIN CHIN EL TEPOROCHO Armando Ramírez OCEANO

QUE RETIEMBLE EN SUS CENTROS... Gonzalo Celorio TUSQUETS

Los giros negros, sana diversión nocturna en el D.F.

LUNA LLENA EN LAS ROCAS Xavier Velasco ALFAGUARA

Cualquier ciudad, en realidad, siempre es dos: está la mitad Jekyll que se manifiesta en el día: la ciudad de las oficinas, de las secretarias que ordenan archivos muertos e imprimen los sellos por triplicado, la ciudad de las cocinas económicas que ofrecen comidas con sopa aguada, arroz con o sin huevo, guisado y agua de frutas. En ella reina la rutina y la obsesión por el orden. Sin embargo, esta misma ciudad transmuta una vez que cae el crepúsculo al reino del caos. Las calles, antes iluminadas por el sol, ahora se maquillan de nuevos colores bajo las luces neón; muchas de las secretarias de las oficinas dejan sus archivos muertos y se visten de minifalda de chaquira y tacones de aguja para completar la quincena en algún tugurio y, en no pocas ocasiones, las cándidas fonditas toman en la noche un nuevo aire como tugurios clandestinos en donde las jóvenes meseras que llevaban las tortas de papa y las chuletas ahumadas ahora se llevan a sí mismas como platillo principal. Es la hora de la Ciudad Hyde. Cualquiera que haya incursionado al oficio de las letras sabe que, para escribir con eficiencia, es imprescindible ser inquilino de la urbe noctámbula, pues ahí es donde se encuentran las mejores épicas y los más memorables personajes. La Ciudad Hyde se vuelve impredecible de noche, seductora, pero también peligrosa como un despeñadero: tiene naturaleza de mujer y de abismo. La urbe nocturna es una amante díscola, traicionera, que sin embargo abre sus piernas gustosamente a aquellos que le rinden sus letras, que le versan al oído, que la acarician los muslos sin pedir permiso. Xavier Velasco es uno de sus más consentidos amantes. El autor capitalino, en su libro Luna llena en las rocas, traza un mapa de la madrugada a través de una serie de crónicas. En ellas, Velasco da fe de los muchos y variopintos lugares a donde el noctámbulo podía arribar a finales de los noventas: desde antros repletos de niños bien como el “Bulldog” hasta paraísos del deseo lumpen como el mítico “Las Adelitas”. Su prosa, brillante como la mirada de una puta cocainómana y llena de adornos como el pecho de un padrote, son puntual testimonio histórico de la Ciudad Hyde. Otro autor que usa la piel del cronista para acariciar la piel de la ciudad mujer es Enrique Serna con su libro Giros negros. Serna, una generación mayor que Xavier Velasco, narra también sus vivencias como navegante de las aguas de la noche en la época en la que fallecían los cabarets, llenos de glamour y teatro, para dejarle el lugar a los mecánicos table dances. El también autor de El seductor de la Patria recuerda con nostalgia a las antiguas reinas de la noche,

las vedettes, tan pródigas en pantomima, copas gigantes de champagne y números musicales, y se conduele de su repliegue ante las teiboleras sin nombre, verdaderas maquiladoras del calentón braguetero y de la ordeña de carteras. Otras de sus crónicas tratan lo mismo de las contradicciones del mundo swinger que de las tácticas predadoras de los chichifos, todo narrado en un tono sobrio aderezado con ácidas chispas de humor. Enrique Serna, más que ser cartógrafo de la madrugada, nos regala en Giros negros algunas profundas reflexiones acerca de la sociedad mexicana de fin de siglo. Del lado de la novela también se tienen grandes obras escenificadas en Ciudad Hyde. Armando Ramírez nos relata en Chin Chin el Teporocho la caída al vicio de un joven oriundo de Tepito que por las traiciones de la vida deviene en vagabundo. Ambientada en 1968 y narrada en primera persona, Chin Chin sorprende por su frescura y vitalidad. En ella se retrata la relajada actitud de los adolescentes de la época frente al sexo y al alcohol, el inicio del tráfico masivo de droga —en este caso, de mariguana—, la brutalidad de los cuerpos de seguridad del estado, la homosexualidad como estigma y el riesgo de que en cualquier momento la fiesta devenga en tragedia. Sin embargo, Ramírez nos deja con esperanza, pues si bien Chin Chin vive en el purgatorio, tiene aún oportunidad de redención. Más desesperanzadora por irremediable es Que retiemble en sus centros la tierra, de Gonzalo Celorio. En ella se cuenta el víacrucis cantinero del doctor Juan Manuel Ballesteros, catedrático universitario, que va encaminándose al abismo pasando por las cantinas más famosas del centro de la ciudad de México. Contada a través de una elegante tercera persona que en ratos se desliza hacia segunda, Que retiemble… es un antojoso viaje a la nada, la descripción de un descenso al infierno en donde Ballesteros hace de Dante y la voz narrativa de un Virgilio insidioso y alcahuete que lo lleva de la mano —y del caballito de tequila—. El viaje de Juan Manuel es una travesía: por un lado, su viaje físico de cantina en cantina, de barra en barra, de trago en trago, y su viaje interior, de recuerdo en recuerdo, de nostalgia y nostalgia, de soledad en soledad. Y así, finalmente, concluyen nuestros arrumacos literarios con la ciudad oculta. Espero que encuentren en estos libros la lubricidad creativa con la que sus autores los escribieron, pues finalmente, para el escritor, cada punto final es, en realidad, un orgasmo. +


12 ESTE MES

POR LOBSANG CASTAÑEDA

DE LA D A LA F LA TEPITEADA Armando Ramírez OCEANO

D. Todo México me ha visto / calle arriba y calle abajo, / por doquiera te he buscado, / en mi desesperación…

FANTASMAS Armando Ramírez OCEANO

MÉXICO, CIUDAD DE PAPEL Gonzalo Celorio TUSQUETS

Al DF le caben todos los adjetivos, los más comunes —con los que uno puede definir cualquier metrópoli de medio pelo— y los más descabellados —con los que uno puede referirse sólo a la muy noble y leal ciudad de México. Se parece a todo y a nada, es todos los lugares y ninguno, todo lo habido y por haber. Se trata, en el peor de los casos, de un amasijo de cosas y personas, de olores y colores que conviven descaradamente, de fortalezas y baldíos, de rascacielos y chozas de lámina, de multitudes que pasan más tiempo en el metro que frente al televisor y de rubias inverosímiles que invierten el día en pasear a sus perros falderos por las cuatro calles que conforman la Condesa. En el DF los opuestos conviven y se pitorrean de la lógica, como en Hombre al agua de Fabrizio Mejía Madrid, una ágil y amena novela sobre la ciudad de México que es, al mismo tiempo, una crónica de costumbres (las del chilango), un recuento histórico y un recorrido cultural. Con la prosa sencilla y directa del periodista educado, Mejía Madrid recrea algunos momentos estelares de la urbe para llegar a lo contrario, a lo único, a lo singular. En efecto, parece decirnos, en el DF uno puede acostumbrarse sólo a la falta de rutina, a la destrucción que construye y, por encima de todo, a la desesperación. E. Camino por Narvarte, Polanco y Coyoacán, / mi anhelo de encontrarte me lleva al Pedregal, / te busco por Guerrero, la Villa y Tizapán, / por la colonia Obrera y no te puedo hallar… En el DF hay que ir paso a paso, casi centímetro a centímetro, para no perderse en las entrañas de una ciudad inconmensurable. Hay que tener cuidado para no hacer del barrio la urbe o de la periferia el centro. Hay que llegar al corazón a como dé lugar, a la chinampa en el lago escondido, al Danubio convertido en drenaje profundo. Buena parte de la obra de Armando Ramírez —un escritor admirable aunque en ocasiones menospreciado— puede ser vista como un recorrido en clave literaria por el primer cuadro de la ciudad de México. Sentando las bases de una suerte de realismo excéntrico, Ramírez incursiona en territorios archiconocidos pero, no por ello, menos sugerentes. Recuerdo, por ejemplo, Tepito, un libro de crónicas ochenteras sobre la mejor cultura urbana, aquella que surge de manera automática, involuntaria y sin cortapisas. Los textos dedicados al ratero, al

boxeador, al suavecito, al cábula, a la vecindad, al campo de futbol y, no podía faltar, a la fiesta de quince años confluyen, dos décadas después, en La Tepiteada, una pieza mayor de la literatura mexicana contemporánea. Pero es en Fantasmas en donde Ramírez, también famoso por sus apariciones en programas de televisión, emprende una excursión al núcleo de la metrópoli, el Centro Histórico, meca de todo lo que sucede y sucederá en el resto de la capital. Describiendo con envidiable minuciosidad calle por calle, esquina por esquina, establecimiento por establecimiento, Ramírez nos demuestra que el verdadero urbanita no es el que se ocupa de los grandes monumentos sino de los pequeños rincones. F. No me explico todavía / el por qué tú te marchaste / y un papel no me dejaste / escribiendo la razón… El DF es luz que parece agua y agua luminosa que descansa en el subsuelo. El DF es el gran teatro del país en donde circulan testimonios de todo tipo. En México, ciudad de papel Gonzalo Celorio abreva de fuentes históricas y literarias para taladrar el concreto que aún esconde secretos, enigmas y acertijos. Vista a través de sus muchas destrucciones, la ciudad de México se yergue como un crisol de dichos y hechos, como una mezcla indiscernible de reinos, imperios y palacios. Es la ciudad de los antiguos mexicanos, la ciudad colonial y renacentista, la ciudad barroca, por supuesto. Es la ciudad del padre Sahagún y Bernal Díaz del Castillo. Pero también es la ciudad de Artemio de Valle Arizpe, de Salvador Novo, de Fernando Benítez. Es la ciudad como alegoría y metáfora, como retórica. Por si fuera poco, Celorio adorna su libro con datos que parecen nimios pero que resultan imprescindibles, verdaderas sombras chinescas que revelan un pasado complejo y, hasta cierto punto, inescrutable: el DF es una ciudad que cada día rescata “las voces que la han construido letra a letra en la realidad perseverante de la literatura”. Una metrópoli, en efecto, que cada tanto se pierde en las entretelas de la historia sólo para ser redescubierta inmediatamente por los escritores, los enamorados del caos y los locos. La canción que acompaña este texto es de la Sonora Santanera, se titula Por las calles de México y la canta el gran Silvestre Mercado. +

Micheladas frías para aguantar la calor en Tepito.

HOMBRE AL AGUA Fabrizio Mejía Madrid PUNTO DE LECTURA


POR STAFF LEEMÁS

Autorretrato de Livia Radwanski.

14 ENTREVISTA A LIVIA RADWANSKI

¿Quién es Livia Radwanski? Soy una fotógrafa freelance, brasileña, que vive desde hace cinco años en México. He estado desarrollando proyectos documentales y de carácter social, como Mérida90. ¿Cómo llegaste a la ciudad de México? Viví aquí con mis padres siendo una niña. Luego me mudé a Argentina, regresé a Brasil y luego me fui a Estados Unidos a estudiar y trabajaba retocando imágenes en Nueva York. Solicité la visa de Estados Unidos, me rechazaron y como en Brasil no tengo raíces tan fuertes, me di cuenta de que tenía una necesidad muy fuerte de ir a México, donde empecé a trabajar en diversos proyectos culturales. ¿Cómo fue tu acercamiento al edificio de Mérida 90? Viví en varias casas en la ciudad de México, en diferentes colonias hasta llegar a la colonia Roma, en la calle de Tabasco. Era un lugar muy nice, el estudio de una artista, techos altos. El último mes me fui al cuarto de la azotea desde donde se veía la azotea de enfrente. Todos los sábados se oía música. Quería hacer un proyecto con personas que viven en las azoteas, quería saber qué es vivir ahí, cuáles son las dinámicas de una vivienda de ese tipo, cuáles son las diferencias de vivir en un sitio expuesto al sol, a la lluvia. Un día los saludé desde lejos y les pregunté si podía ir a visitarlos. Les pedí que guardaran al perro, uno muy bravo, y empecé a hacer una documentación con la familia que vivía ahí. Durante ocho meses trabajé con ellos hasta el día en que encontré una notificación donde se informaba a los habitantes del edificio que tenían que desalojarlo en quince días, debido al riesgo estructural que implicaba vivir ahí. El edificio ya estaba en proceso de expropiación. Luego conocí a Remedios, quien me preguntó que por qué sacaba fotos. Le expliqué lo que hacía y que quería documentar la situación. Me dijo que regresará otro día, para mostrarme todos los documentos y contarme lo que estaba pasando. Los sicólogos no deben de involucrarse demasiado con sus pacientes. ¿Sucede lo mismo con los fotógrafos? Todo fue muy nuevo para mí. Este es mi primer proyecto documental y uno debe de tener cierta distancia pero en este caso no la hubo. Me volví su amiga, su sicóloga, sus oídos. Me absorbió demasiada energía. Sufrí con ellos el proceso de expropiación y la demanda para que el INVI continuara con el proyecto, esperando a que la maquinaria entrara a construir las nuevas viviendas. Me sirvió mucho para ver estas vidas, estas batallas diarias, te fortalece como persona,

te das cuenta de los problemas de mundo. Es una experiencia muy fuerte. A quien quiera hacer un proyecto así les digo que no se involucren demasiado, porque yo sufrí mucho. Las fotografías de Mérida90 transmiten tristeza, nostalgia, incertidumbre, ¿eso buscabas? Es un libro que quiere trasmitir esa angustia. Es un año de documentación, en el momento en que están por evacuar para que entre la constructora. Quería retratar el cotidiano, al chico que está tomando una chela, la chavita que posa como modelo, la manera en que se habitan los espacios. La manera de fotografiar y estar ahí presente fue muy orgánica, yo llevaba una grabadora, los entrevistaba y al mismo tiempo sacaba fotos. La idea era mostrar lo cotidiano y la realidad de lo que ocurre en la colonia Roma. La gente no está consciente de que sus vecinos viven de cierta manera. La gente cree que hay que poner cafecitos para hacer más cómoda la vida, pero no saben quiénes viven en esos edificios. Ahora hay un boom, la llegada de una nueva élite, pero ellos no saben lo que está pasando. Quería mostrar eso: así se vive en un lugar con humedad, donde no hay agua, junto a un moderno loft con todos los servicios. El barrio está cambiando mucho, y quiero que la gente se dé cuenta de las batallas de estas personas que no quieren ser desplazados hacia Ecatepec o Cuautitlán para iniciar una nueva “vida” que en realidad desestructura su vida. Eso es Mérida90: quiero que la gente sepa qué pasa con sus vecinos, que conozcan las historias de la gente que vive ahí. Qué lindo sería que todos ellos se quedaran ahí, que nos los eliminaran. Que miren alrededor. Qué lindo sería tener un cafecito al lado, sí, pero no tienen idea de lo que es vivir en un cementerio de casas donde la mamá no puede salir porque no tiene coche y el transporte es carísimo. +

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MÉRIDA90 Livia Radwanski TUMBONA


16 PARA NO OLVIDAR

Mario Pani (1911-1993) Ilustración de Golpeavisa.mx La modernización de la ciudad de México pasa por el nombre de uno de los arquitectos mexicanos más destacados: Mario Pani, uno de los responsables de su transformación. No son pocas sus aportaciones arquitectónicas y urbanas: concibió el primer condominio de la ciudad; diseñó la primera unidad habitacional (el Multifamiliar Miguel Alemán), la primera Ciudad Satélite y, junto con Enrique del Moral, el plan maestro de Ciudad Universitaria, considerado hasta hoy como el proyecto más importante de la arquitectura mexicana. +


18 ENTREVISTA A J.M. SERVÍN

POR JORGE VÁZQUEZ ÁNGELES

J.M. Servín en la colonia Roma. Fotografía de Khrystell Zavaleta. flyinghighphotography.com.

calle o de estar en casa y reaccionar contra todo a partir de hechos violentos, no sólo físicos, también a través del silencio, la indiferencia, del hartazgo que te lleva a decir “nada vale la pena, solamente me intereso por mí mismo”.

J.M. Servín (1962) es un escritor mexicano que ha ejercido varios oficios no sólo en la ciudad de México sino en lugares como Nueva York, Dublín o París. Ya sea como dependiente de una gasolinera, dentro de una cocina o en un campo de golf, estas experiencias le han ayudado a escribir novelas, crónicas y reportajes que exploran la soledad, la violencia y el hartazgo de la vida en las grandes ciudades. Tu obra literaria no se puede separar del tema de la ciudad… Es que es el lugar donde vivo, donde absorbo e interactuó con mi cotidianeidad, con los habitantes de esta ciudad. Me parece que es un tema inagotable e inabarcable y lo que trato de hacer es narrar la parte de la ciudad donde yo vivo, lo que percibo, con la que me peleo todos los días y que no deja de asombrarme. Es una relación conflictiva, de una continua confrontación, de muchas preguntas, con la posibilidad de ir la deriva y ver qué pasa, qué hay y qué puedo recuperar para escribir historias. ¿Dónde encuentras a tus personajes que fluctúan entre el nihilismo y la violencia? Parto de mí mismo para poder verme reflejado en los demás y también encontrar personajes donde yo me refleje. Me interesa abordar la violencia como instrumento literario porque está muy presente en una sociedad como ésta. Creo que es la última reacción, la más importante, a la que nos llevan las circunstancias en las que vivimos la mayoría de las personas en esta ciudad. Me interesa la lucha del hombre común, de su tolerancia a no caer en el atavismo de la violencia por la violencia misma, pero creo que es el recurso que encuentra más a la mano para desfogar su soledad, la frustración, la impotencia cuando te das cuenta que esta ciudad es el Leviatán de sus habitantes. Creo que uno de los factores que encuentro, que le darían su pulso particular a esta ciudad, es su violencia cotidiana. Yo trato de elaborar una relectura de la nota roja para hacer una lectura entrelineada de la historia social de este país. Me interesan los personajes peligrosos para los demás y para sí mismos porque lo niegan todo excepto a sí mismos; esta negación es una manera de responder al gran enemigo, el gran adversario que es esta ciudad misma. Me interesa explorar la presencia del mal, nuestra capacidad de ser peligrosos por el mero gusto de serlo, por la fascinación de salir a la

Has vivido en ciudades como Dublín, París y Bogotá. ¿El mal y la violencia son iguales en todos lados? Creo que sí. Lo que pasa es que tienen sus matices y diferencias porque todas las ciudades poseen una personalidad propia. Depende de cómo lo percibas y de cómo sea la experiencia de comunicación e integración o desintegración con esa ciudad. Cuéntanos sobre tus libros reeditados por Almadía: Cuartos para gente sola y Por amor al dólar. Cuartos para gente sola es una novela donde exploro un personaje peligroso para los demás, para sí mismo y que reflexiona sobre su presencia en el mundo. Es un personaje que busca una situación límite para descubrirse esa vitalidad y diferenciarse de la masa. Él termina peleando en un palenque clandestino contra un perro de pelea, lo hace por dinero, y todo esto detona un descubrimiento de sí mismo, no sólo como un ser humano sino como esa bestia que todos llevamos dentro y que, en un momento de desesperación o angustia, te lleva a realizar los actos más insospechados. Por amor al dólar es una crónica novelada a partir de una experiencia que tuve en Estados Unidos como indocumentado. De primera mano pude vivir, padecer y explorar el infierno del trabajo asalariado. Fue una inyección de adrenalina para reconsiderar mi posición como mexicano en el extrannjero y también como escritor, ver las posibilidades que tiene la experiencia vital como elemento narrativo, y abordar el periodismo narrativo con el mismo nivel del compromiso que puedes tener con una novela. Si te pidiera que nos mostraras los barrios donde has encontrado a tus personajes, las escenas de tus novelas, ¿a dónde nos llevarías? Primero a la zona norte del Centro, detrás de la Catedral; obviamente Iztacalco, a la unidad Infonavit, donde viví algunos años; a Tláhuac; a las vías del tren que están por Tacuba. Más que de lugares podría hablar de situaciones: subir al metro, ir a un ministerio público, a la sala de urgencias de un hospital público donde vas a encontrar la pulsión de vida y muerte de una ciudad como ésta, los separos de la policía, “el Torito”. +

Ve la entrevista en video

CUARTOS PARA... J.M. Servín ALMADÍA

POR AMOR... J.M. Servín ALMADÍA

D.F. CONFIDENCIAL J.M. Servín ALMADÍA


+DEL TEMA LIBROS Nota de paso

Algunos títulos relacionados con el tema de este número. D.F.

CRÓNICAS MEXICANAS Varios autores CAL Y ARENA

Las crónicas que reúne este libro reviven momentos clave de la vida mexicana: la historia del crimen que cometió la primera Miss México, la aparición del cometa Halley en 1910, la inauguración de la Copa Mundial en 1986, el éxito de Juan Gabriel, la veneración a la virgen de Guadalupe, un día en la Terminal del Norte, la tala de árboles para construir la vía del metrobús, además de algunos avatares de la vida cotidiana actual.

LOS CULPABLES Juan Villoro ALMADÍA

Un total de seis cuentos y una novela corta admirables, donde los protagonistas son hallados en el punto más alto de su conflicto, ya sea que decidan perpetrar un asesinato, traicionar a un amigo o filmar un desnudo que podría arruinar su carrera. La pieza que remata el libro es “Amigos mexicanos”, una trepidante nouvelle sobre los secuestros exprés que amenazan a los habitantes de la ciudad de México. Verdadera lección de escritura, Los culpables demuestra que Villoro está en la cima de su arte narrativo.

LA REGIÓN MÁS TRANSPARENTE Carlos Fuentes ALFAGUARA

Considerada la «gran novela urbana» de la literatura mexicana, La región más transparente no solo ofrece un tratamiento novedoso de la historia de México, sino que, además, por el empleo de diversas técnicas literarias y de novedades tipográficas, y por la transgresión de las tradiciones narrativas, se convirtió desde su aparición en una obra rompedora hasta el punto de ser considerada, todavía hoy, el punto de partida de una nueva forma de narrar dentro de la historia de la literatura mexicana.

EL MIEDO A LOS ANIMALES Enrique Serna PUNTO DE LECTURA

Evaristo Reyes es un periodista frustrado que abandona las salas de nota roja para ingresar en la policía judicial, con la ingenua esperanza de obtener información de primera mano y escribir una novela definitiva sobre la corrupción y la injusticia que reinan en el país. Su plan inicial se transforma radicalmente cuando el periodista Roberto Lima está en la mira del jefe policiaco debido a sus críticas constantes al gobierno.

TALLER DEL TIEMPO Álvaro Uribe TUSQUETS

Durante una concurrida cena navideña, un joven vive en carne propia las peculiaridades y conflictos que su familia arrastra desde hace años. El clan, aparentemente tan normal como cualquier otro pero capaz de desplegar una violencia sorda e implacable, se asienta en torno a la estirpe de los Migueles, tres generaciones llamadas a no entenderse entre sí y sumidas en una lucha soterrada que podría culminar en tragedia.

EL BAJÓN Y EL DELIRIO Daniel Hernández OCEANO

Bienvenidos a la ciudad de México, urbe inmensa e impredecible, con más de 20 millones de habitantes, rodeada de volcanes, propensa a temblores y secuestros, cubierta la mayor parte de año por una densa nube de contaminación y hogar de las más diversas tribus urbanas: punks, rastas, emos, darketos, skateros, nezayorkinos, fashionistas, grafiteros y otros. El autor de este libro, reconocido periodista estadunidense de ascendencia mexicana, emprende una expedición a esta megalópolis fascinante y terrible en busca de sus raíces.

DE PERFIL José Agustín DeBOLSILLO

“De perfil es un libro vivificador, feroz y fresco, que a la ironía contenida en su anecdotario une apabullantes demostraciones de ingenio verbal, picardía y un ánimo totalizador de renovación.” Gustavo Sainz (1966) “De perfil o la fuerza iniciática, la insólita capacidad de patentar lectores. Si José Agustín recibiera regalías por todos los libros que hemos leído gracias a él, estaría nadando en la alberca de Elvis Presley.” Juan Villoro (1991).

MEXICO CITY BLUES Jack Kerouac LUMEN

Mexico City Blues es una composición poética asentada en tres itinerarios: el jazz, el budismo y ciertas drogas. Apostado en los bordes del riesgo, Kerouac pergeña un texto sinestésico donde la gramática ha de volverse cadencia, el verbo compás, el canon budista instrumento de improvisación y la cannabis, opiáceos y alcohol en dúctiles catalizadores del trayecto.

LA CHICA IBM Francisco J. Cortina ENTRE LÍNEAS

Ciudad de México. Lo que antes se conocía como la región más transparente es hoy centro de grandes diferencias. Conserva su atractivo en zonas modernas de alto poder adquisitivo pero al mismo tiempo abraza en sus entrañas a clases sociales dispares. El D.F., como se le conoce popularmente, es blanco de una delincuencia desatada en donde destaca el secuestro.

TEMPORADA DE ZOPILOTES Paco Ignacio Taibo II PLANETA

La tensión estaba en el aire. La ciudad de México era un hervidero reaccionario y porfirista donde los generales que juraban fidelidad al presidente Madero conspiraban por las noches para dar un golpe de Estado. ¿Pero qué ocurrió exactamente durante aquellos días de febrero de 1913? Paco Ignacio Taibo II hace una reconstrucción minuciosa de la confabulación: su gestación en octubre de 1912 en La Habana.


21 LAS FÁBULAS DEL TÍO HOFS

POR ANTONIO MALPICA

El glamour del Centro Histórico en la década de los cincuenta.

Toño Malpica. Rollero, chorero y cuentero por vocación, ingeniero por equivocación, escribe para niños de 9 a 99, toca horrible el oboe pero en el piano dicen que se defiende. No tiene problema con la llegada del fin del mundo, siempre y cuando no lo agarre a media ducha. Y le va a los pumas.

¿ME ALCANZA LA SALSA ROJA?

Tortuga: Así que era verdad. Aquiles: ¿Qué hace usted aquí? Tortuga: Comprobando mi hipótesis. ¿Puedo sentarme? Aquiles: Si no hay más remedio... ¿Quién le dijo dónde encontrarme? Tortuga: No sea ingenuo. Dejó la computadora encendida y el documento a media frase. Aquiles: Es usted todo un Sherlock. Tortuga: Ni tanto. Era casi una obviedad. Como si hubiera puesto: “...y entonces Luigi Vidales fue a contemplar la Diana Cazadora”. ¿Sigue empeñado en su idea? Aquiles: ¡Es que es lo que hará grande a mi novela! ¡La precisión en el detalle geográfico! ¡Todos los clásicos coinciden en eso! Mi texto no se quedará atrás. Tortuga: Joven... dos con todo y un orange crush. ¿Clásico? Entonces va en serio. Aquiles: Muy en serio. ¿A Cortázar, a Miller, a Hemingway... los intimidó París? ¡Claro que no! A mí tampoco me intimidará el D.F. Hay que explotar la ciudad hasta el tuétano. Y a mí lo único que me hace falta es un lugar emblemático. Uno solo. Hacer la mención en mi texto será como la pincelada maestra que transforma un cuadro, apenas bueno, en excelente. Tortuga: Si usted lo dice. ¿Me alcanza la salsa roja? Aquiles: ¡Claro que lo digo! Y cito a mis maestros. Luis Spota. Lo de antes. “¿Dónde habrá ido a esconderse el señor Romero? En la memoria de Javier se anotó una palabra, una especie de clave de respuesta: Bellinghausen.” Tortuga: ¿Belling...? ¿El restorán de la Juárez que...? Aquiles: ¡Sshh! José Emilio Pacheco. Las batallas en el desierto. “Rosales, por favor, no tengas pena. Está muy bien que trabajes [...] Mira, ven, te invito un helado en La Bella Italia.” Tortuga: ¡Ah, sí! Ahí mero en la colonia Ro... Aquiles: ¡Gustavo Sáinz! Gazapo.“Vulbo me cuenta que estuvieron en Sanborns de Lafragua hasta las tres de la mañana”. Tortuga: ¿Lafragua? ¿Ahí donde mataron a...? Aquiles: ¡Ssssh! José Agustín. La mirada en el centro. “¡Las cuatro y media de la mañana! ¡No puede ser! --exclamé, repentinamente alarmado, y corrí al Restorán Bar Playa El Revolcadero...” Tortuga: Cómo no. 20 de Noviembre esquina con 5 de Febrero. Aquiles: Carlos Fuentes. La región más transparente. “...y guitarras y violines se agitaban de un extremo al otro del Tenampa”. Tortuga: ¿Tenampa? Ese sí no me suena, para que vea. Aquiles: ¿Ah, no? Si usted fue el que se puso necio en el cumpleaños de la hija de la conserje con que fuéramos a Garibaldi, que porque le quería cantar a la gorda las mañanitas con mariachi. Tortuga: Ah sí... bueno... es que sirvieron mucho tequila. Y blanco. Sin reposar. Aquiles: Como sea. Un sitio bien escogido de la ciudad y mi obra se encumbrará como las ya mencionadas. Tortuga: ¿Así nomás? ¿Por la precisión geográfica? Aquiles: Piénselo. No es lo mismo decir: “ingresaron al centro nocturno” que “le cayeron de improviso al Cadillac”. Tortuga: “...Luigi Vidales pidió tres tacos de cochinada para pasar el mal trago”. Aquiles: Ya veo cómo dio conmigo. ¿Es o no es una gran frase? Tortuga: Sí, pero falta precisión. Sugiero: “Vidales caminó por Vértiz, entró a Tacos Beto y pidió tres de cochinada para pasar el mal trago.” Aquiles: Tal vez tenga razón. ¿Quiere otro orange? Tortuga: Por favor. Y por cierto... ¿aún existirá el Revolcadero? ¿Será muy tarde para... ejem… “caerle”? +

LO DE ANTES Luis Spota OCEANO

GAZAPO Gustavo Sainz DeBOLSILLO

LA REGIÓN MÁS TRANSPARENTE Carlos Fuentes ALFAGUARA


LOS + VENDIDOS

Nota de paso

FICCIÓN

CINCUENTA SOMBRAS DE GREY E.L. James GRIJALBO

La trilogía narra el tórrido romance entre Christian Grey, un joven y multimillonario empresario de 27 años, y Anastasia Steele, una inocente estudiante de literatura. El libro ha alcanzado un éxito insucitado a nivel mundial y le siguen Fifty Shades Darker y Fifty Shades Freed, los otros dos tomos de una trilogía erótica cuyo enorme éxito acabó llegando mediante el boca a boca, a oídos de las lectoras de todo el mundo.

CINCUENTA SOMBRAS MÁS OSCURAS E.L. James GRIJALBO

Intimidada por las peculiares prácticas eróticas y los oscuros secretos del atractivo y atormentado empresario Christian Grey, Anastasia Steele decide romper con él y embarcarse en una nueva carrera profesional en una editorial de Seattle. Pero el deseo por Christian todavía domina cada uno de sus pensamientos, y cuando finalmente él le propone retomar su aventura, Ana no puede resistirse.

AURA Carlos Fuentes ERA

Una narración de aventuras amorosas en el pasado. Hay amor y pasión, pero el tema es más que aventuras amorosas. El tema incluye la lucha contra el olvido y la muerte y el deseo de prolongar los momentos de esplendor y belleza. La aureola es una historia hermosa, profunda, e inquietante.

LA CIVILIZACIÓN DEL ESPECTÁCULO Mario Vargas Llosa ALFAGUARA

La creciente banalización del arte y la literatura, el triunfo del amarillismo en la prensa y la frivolidad de la política son síntomas de un mal mayor que aqueja a la sociedad contemporánea: la suicida idea de que el único fin en la vida es pasárselo bien. Como buen espíritu incómodo, Vargas Llosa nos entrega una durísima radiografía de nuestro tiempo.

TENGO GANAS DE TI Federico Moccia BOOKET

Tras pasar dos años en Nueva York, Step regresa a Roma. El recuerdo de Babi lo ha acompañado todo este tiempo, pero pronto se da cuenta de que las cosas han cambiado y de que deberá reconstruir su vida en Italia: hacer nuevos amigos, conseguir un empleo, empezar una nueva etapa. Cuando conoce a Gin, una chica alegre y preciosa, cree que podrá volver a enamorarse. Pero no es fácil olvidar a Babi, y cuando, por casualidad, tropieza con ella, siente que su mundo se tambalea.

NO FICCIÓN EL JARRÓN AZUL Peter B. Kyne TOMO

El jarrón azul’ es una apasionante obra de motivación para aquellos que nunca se dan por vencidos; esos hombres y mujeres a quienes su coraje, persistencia y sentido de responsabilidad no les permite desistir jamás de las tareas que se les encomiendan. A través del relato de una de las pruebas más duras que se le pusieron a una persona, descubrirás en una forma clara y divertida lo que se necesita, así como el tipo de persona que tendrás que ser para lograr tus metas y convertirte en un verdadero triunfador.

EL ABC PARA REJUVENECER Lupita Jones y Diego Di Marco URANO

Lupita Jones, fue la primera mujer mexicana nombrada Miss Universo. Su preocupación, atención e interés en los temas de belleza y salud en la mujer, la han llevado a investigar y a promover la salud total para estar y sentirse bien por dentro y por fuera. Diego Di Marco exitoso empresario comprometido con la expansión de la conciencia, la salud y el bienestar de la persona. En 2005 fundó el centro de desarrollo humano Centro Zer.

EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO Viktor Frankl HERDER

En esta obra, Viktor E. Frankl explica la experiencia que le llevó al descubrimiento de la logoterapia. Prisionero en los desalmados campos de concentración, él mismo sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda, ¿cómo pudo él que todo lo había perdido, que había visto destruir todo lo que valía la pena, que padeció hambre, frío, brutalidades sin fin, que tantas veces estuvo a punto del exterminio?

Y COLORÍN COLORADO

ESTE CUENTO AÚN NO SE HA ACABADO

Odin Dupeyron DISIDENTE

Y colorín colorado este cuento aún no se ha acabado se editó por primera vez en el año 2001. Un mágico cuento que nos habla de los finales y los eternos comenzares de la vida. De todas las posibilidades, de todos los principios y de todos los finales. Pero más allá, nos hace redescubrir la importancia que tiene vivir la vida... ¡hasta el final!

EL PAÍS DE UNO Denise Dresser AGUILAR

Denise Dresser, la politóloga más severa de México entrega en este libro un diagnóstico audaz y demoledor de la situación política y social que impera en nuestro país. El país de uno es una denuncia valiente a los Salinas; a los Romero Deschamps que exhiben su riqueza con cinismo; a los Montiel que pasean su impunidad por el mundo; a la maestra y su ejercicio cuestionable del poder; a los Fox con su enorme presunción de ineptitud; a los políticos que encubren a pederastas, a los legisladores que mienten sin escrúpulos.


23 DISEÑO

EL LIBRO DEL METRO Emmanuel Peña LA CAJA DE CERILLOS

EL LIBRO DEL METRO

EN ESTA OCASIÓN LE VENIMOS OFRECIENDO... Se decía que en la ciudad de México no era posible construir un sistema subterráneo de transporte debido a los hundimientos de su inestable subsuelo. Aun así, la línea 1 del Metro se inauguró hacia finales de los años sesenta. De 12 kilómetros de longitud en 1969, la red actualmente suma 201,388 kilómetros, repartidos entre 11 líneas (sin contar la nueva Línea Dorada, la número 12) y 175 estaciones. Todos los días el metro transporta a más de 4.2 millones de pasajeros e igual número de historias que inician en los torniquetes, bajan por las escaleras y se mueven a bordo de los trenes. Como experiencia social, el Metro es la posibilidad no sólo de viajar a lo largo y ancho de la ciudad, sino de encontrar el reflejo de quiénes somos, nuestras costumbres y nuestros gustos. +


+PARA VER Nota de paso

DVD

Y ESCUCHAR CD

LA EDAD DE ORO Luis Buñuel CINE, VIDEO Y T.V.

Unos bandidos descubren a un grupo de arzobispos orando en un acantilado. La fundación de la Imperial Roma, celebrada en el sitio donde oraban los clérigos, se ve interrumpida por los lances amorosos de una pareja. El hombre es conducido a prisión, escapa y se refugia en casa de su amada. Durante una fiesta, la pareja intenta consumar su pasión sin éxito. Finalmente, los sobrevivientes de una criminal orgía, entre los que se encuentra el duque de Blangis, salen del castillo de Selliny.

TENEMOS QUE HABLAR DE KEVIN Lynne Ramsay PRODUCCIONES MEXICANAS DISCOGRÁFICAS

Eva, una mujer satisfecha consigo misma, es autora y editora de guías de viaje. Casada desde hace años con Franklin, un fotógrafo que trabaja en publicidad, decide, con casi cuarenta años y tras muchas dudas, tener un hijo. Así nacerá Kevin. Pero, ya desde el principio, empiezan a surgir dificultades.

CHAVELA VARGAS Por siempre WEA

Con un legado único e irrepetible, la “chamana”, costarricense de nacimiento y mexicana por decisión y amor propio, con su partida a otro lugar, deja algo más que buenos recuerdos, sentimientos y canciones.

FOBIA Destruye hogares SONY MUSIC

Paco Huidobro siempre ha sido el núcleo creativo de Fobia y quien ha mantenido vivo al grupo poco más de 20 años de historia; esta nueva producción muestra el talento del legendario guitarrista haciendo patente su calidad como compositor y músico.

TONY MANERO Pablo Larraín OPTIMA FILMS

Santiago de Chile, 1978. En medio de un difícil contexto social, la dictadura de Pinochet, Raúl Peralta, de unos cincuenta años, está obsesionado con la idea de interpretar a Tony Manero, el personaje de John Travolta en Fiebre del sábado noche. Sus ansias de interpretar a su gran ídolo y su anhelo de ser reconocido como una estrella del mundo del espectáculo a nivel nacional interpretando a Tony Manero, le empujan a cometer una serie de crímenes y robos.

CRISTIAN MENDOZA Lost in New York FONARTE LATINO

En una urbe tan cosmopolita como Nueva York, qué mejor inspiración que realizar un excelso disco de jazz en compañía de músicos de calidad y talento; el ejemplo de ello está en esta obra a cargo de Cristian Mendoza.

JUEGOS DEL HAMBRE Gary Ross EN PANTALLA PRODUCCIONES

Todos los años, en las ruinas de lo que era una vez América del Norte, la nación de Panem obliga a cada uno de sus doce distritos a enviar a un chico y a una chica para competir en Los Juegos del Hambre. Los Juegos del Hambre son un evento televisado nacionalmente en el cual los Tributos tienen que luchar entre ellos hasta quedar solamente un superviviente. Enfrentada con los bien entrenados Tributos, Katniss se ve obligada a recurrir a sus agudos instintos.

CHAMBAO Chambao SONY MUSIC

Con un éxito más que comprobado en España y América, la cantante española hace gala de su voz y estilo para darnos otro grupo de canciones deliciosas para disfrutar a todo placer.

LA PIEL QUE HABITO Pedro Almodóvar EN PANTALLA

La espeluznante historia de un brillante cirujano plástico, quien después de perder a su esposa en un accidente automovilístico, se obsesiona por crear la piel perfecta “para que el cuerpo habite”; una creación sintética capaz de proteger el cuerpo humano de cualquier daño externo, hasta las llamas que le arrebataron a su esposa. El médico hace las pruebas de esta nueva “piel” en Vera, una intensa mujer que ha secuestrado, sin que ella conozca su propio vínculo con la sed de venganza del doctor.

PAT METHENY Unity Band WEA

Uno de los mejores y legendarios guitarristas aún vivos en la vertiente del jazz, figura icónica en la historia del género y con una versatilidad de composición e interpretación resistente a toda prueba y época.


Fotograma de la película Ustedes los ricos (1948), de Ismael Rodríguez.

25 CINE POR ERICK ESTRADA

Director editorial de cinegarage.com, portal dedicado al cine, y colaborador en la estación de radio Reactor.

LUCES, CÁMARA, D.F. La Gran Tenochtitlán. Millones de veces imaginada, la gran capital del Imperio Azteca se refleja de manera fantasmal e inspirada en sus réplicas en el siglo XX. El cine nos debe una reconstrucción de la gigantesca obra de arte que se decía era esta misma ciudad a la llegada de los primeros españoles. Lo más lejos que se ha llegado en ello está en algunas historias que se van hasta esos años para empezar a contar bien la historia de la revolución de independencia o las apariciones de la virgen de Guadalupe. Aún en esos casos, lo que se ve de la Gran Tenochtitlán son habitaciones imperiales color marrón con algunos murales puestos sin el menor rigor histórico. Para encontrar la figura de esa capital, moderna entre las modernas en el siglo XVI ( y sin duda ahora, en el XXI) tenemos que refugiar las suposiciones en lo que el cine sí se encargó de dejar claro: las figuras, las sombras, las luces, las esquinas, los cables, el asfalto, los baches, los olores, las músicas que han perfilado una ciudad sin definición: la ciudad de México, el Distrito Federal, la urbe chilanga que se deshizo de lo despectivo del término para volverlo, hoy como nunca, motivo de orgullo.

NOSOTROS LOS POBRES Ismael Rodríguez WARNER BROTHERS

Para ello tuvimos que pasar sin duda por todos los interiores y las vecindades de las películas con y de Joaquín Pardavé, esas que además de plasmar constancia de acentos y de situaciones, se encargaron de dejar claro que la ciudad (y en consecuencia el país) acogían con agrado y buena gana a los expatriados españoles o libaneses, que las clases sociales tenían que dejar de ser motivo de diferencia o separación. Como pocas, la ciudad dibujada en El baisano Jalil, En tiempos de Don Porfirio, Los hijos de Don Venancio o El ropavejero es una ciudad que busca ser incluyente y progresista. Moderna. Ese mismo aroma se deja sentir en el melodramón exquisito Una familia de tantas, el retrato más contundente y claro de la transición a la modernidad en estas calles. Dirige Alejandro Galindo y el reparto es espectacular: Fernando Soler, David Silva, Martha Roth, Eugenia Galindo, Alma Delia Fuentes, Carlos Riquelme. No se puede quedar fuera el barrio siempre activo, vivo, voraz a veces, acogedor casi siempre en las películas de Tin Tan, el fronterizo llegado al centro de la ciudad (el chilango de la primera definición). De entre todas, la disparatada El revoltoso (porque trepa a lo más alto de la catedral), Calabacitas tiernas (el sueño americano a la mexicana), El hijo desobediente (con todo y su show en el mítico cabaret “El patio”, hoy desaparecido) y, claro, El rey del barrio y su vecindad, el microcosmos social que originó, sin duda, la ciudad que vivimos hoy.

CIUDAD DE CIEGOS Alberto Cortés IMCINE

Están también las sombras al estilo film noir y la tragedia urbana del Indio Fernández en Salón México (el cabaret es parte de nuestra alma urbana), y las calles polvosas del sueño inconcluso en Los olvidados, el recordatorio de que el camino no está terminado. La otra vecindad en Nosotros los pobres, la brecha social retratada cruel y muy chilangamente y más hacia nuestros días, Lagunilla mi barrio, que inmortaliza al otro peladito -macho y mujeriego- el acento y, por supuesto, el nombre de uno de los barrios emblemáticos del Distrito Federal. Se oyen también los cantos y las risas de Los Caifanes (más cabaret de tercera, más roce social, más poesía urbana), las preguntas frente al espejo circense de esa La Merced en Santa Sangre, de Alejandro Jodorowski, y las pastorelas de vecindad, los rieles de los tranvías hoy extintos en la buñueliana La ilusión viaja en tranvía; el departamento que viaja en el tiempo y plasma colores, sabores, canciones y llantos en Ciudad de ciegos (cuando la reconciliación con esta urbe aún le dolía a muchos) y las soledades de ciudad grande, la poesía del dolor y lo cotidiano que tan bien dejó en pantalla la gran Párpados azules; los pasteles de marihuana en Temporada de patos, un canto al desmadre de departamento, al amor de multifamiliar, la otra cara de la igualmente interna y dolorosa Rojo amanecer. Y al final, atorada entre la melancolía y el enamoramiento, el dolor y la pasión, entre la declaración de amor y la fuga silenciosa, Mariana, Mariana, heredera de esa carta vital e indispensable a la ciudad de México que es la novela de José Emilio Pacheco, Las batallas en el desierto. +

SALÓN MÉXICO Emilio Fernández CLASA FILMS


26 ¡NIÑOS A LEER!

POR KAREN CHACEK

Ilustración interior del libro Trenes, de Ana Romero.

Karen Chacek. Guionista y escritora. Nació en D.F. un sábado de junio. Se acompañó en la infancia de cómics, series de TV y libros de fábulas.

LLEGO EN CINCO MINUTOS

Estarán de acuerdo en que la ciudad de México es uno de los grande enigmas de la ciencia: ¡todavía nadie se explica cómo es que funciona! Sus más de 19 millones de habitantes entrecruzamos a diario caminos en todas las direcciones posibles a ritmo de bocinazos de coches, música, altavoces, más música y más altavoces. Respiramos el humo de los escapes y de las fritangas, el olor a flores, a pan dulce, a chapopote y a perfume fino. Entramos por la puerta de un mercado y salimos por la de una tienda departamental. En los salones de escuela, los de belleza y los restaurantes mostramos nuestras buenas y malas costumbres. Los fines de semana agradecemos el calor insoportable y entre semana los cielos lluviosos que pintan con sus gotas las ventanas de los edificios, el piso de los estacionamientos, las paredes de los museos y el verde vivo de los parques. Contamos con un fabuloso sistema de metro que por menos de diez pesos nos permite recorrer más de 200 kilómetros de ciudad desordenada. Y en un día cualquiera, llegar a nuestro destino puede tomar dos respiros o mucho más de los sesenta minutos que caben en una hora. Por eso este mes mencionaré cuatro buenas opciones para leer en el camino. Empiezo con la que incluye libro y disco, y que fue creada para disfrutarse afuera o a bordo de un coche: Espejos, mocos, cucarachas... y otras pócimas curiosas. El libro se origina en una serie de cápsulas de radio que alguien muy inteligente decidió producir para contrarrestar el-archirequeterecontraterrible-aburrimiento que padecían los niños en su camino a la escuela, al escuchar los programas de noticias que sus papás sintonizaban en la radio. En las cápsulas se habla de pedos, mocos, chocolate, piojos, fobias, costras, osos de gomita, cosquillas, pus, tripas, canicas, pasteles, burbujas y otras tantas suculencias asquerosas, con las que se demuestra que todo, absolutamente todo, tiene su lado curioso. Las cápsulas se acompañan de cuentos y poemas de diversos escritores, además de ilustraciones y viñetas.

ESPEJOS, MOCOS, CUCARACHAS... Kiren Miret SM

CONFIDENCIAS DE UN SUPERHÉROE Jaime A. Sandoval CASTILLO

MALOS, BUENOS Y PEORES Francisco Hinojosa ALFAGUARA

Pero si lo que planeas es transportarte en metro: qué mejor que leer sobre trenes, en Trenes, mientras viajas a bordo del vagón de uno. Imagina hasta dónde puede llevarte el tren del pensamiento o el tren de vida, el tren de los sueños, el de las palabras, la música, los adioses, las lágrimas, los amigos, la lluvia, los juguetes, la risa. (El tren de la risa / rueda siempre de bajada / sigue de largo y arrastra / todo lo que ve pasar.) Y si lo tuyo es viajar en autobús o colectivo, disfrutarás muchísimo leer Malos, buenos y peores. Una recomendación muy oportuna, no sólo para enterarse de cómo los insectos urbanos más ponzoñosos traman hacer de las suyas, sino porque en una ciudad catalogada como la segunda más grande del mundo, lo bueno y lo malo siempre es algo muy relativo. Por último, si lo que te gusta es ir a pie, no dejes de prestar atención a las personas que caminan a tu lado: cualquiera puede ser un superhéroe disfrazado de profesor de matemáticas, cajera de banco, instructor de deportes, chofer de taxi, estilista, secretaria ejecutiva, repartidor de pizza o mariachi de Garibaldi. ¿Acaso alguien pensaba que en México no se fabrican superhéroes? Confidencias de un superhéroe nos regala cientos de carcajadas, mucha acción y un mapa bastante preciso de la vida, obra, mundo, retos y pesadillas del Capitán Matraca: un chico de diez años, Paco Godínez, heredero de un traje de superhéroe. Por cierto que los autores de todos estos libros viven actualmente en la ciudad de México. +

TRENES Ana Romero EL NARANJO


28 INSOMNIO POR DIEGO RABASA

Editor, columnista y por si fuera poco, americanista.

Vista aérea del zócalo capitalino en la década de los cuarenta.

SOMOS LA CARNE DEL TIEMPO APOCALIPSTIK Carlos Monsiváis DEBATE

El polvo es la carne del tiempo. Joseph Brodsky “En el principio y ante la tardanza del dios cristiano, Huitzilopochtli y Tláloc crearon los cielos y la tierra, y en la Tierra (llamada así porque su componente mayor era el agua) la nación mexicana, hija del dios Caos y la diosa Demografía, estaba desordenada pero nunca carente de población, y por eso las deidades aztecas en su empeño de beneficiar a la primera ciudad, produjeron un Centro”, así empieza el último libro publicado por Carlos Monsiváis (de manera póstuma), Apocalipstik. Vemos ahí los humores de los que desprendemos nuestra “civilización”. El vago eco de dioses que prefiguraron este mosaico, este palimpsesto de humanidades y deformaciones de la realidad que es la capital de México. Luego viene el encuentro con el otro. “Los hombres han entendido la totalidad de la que forman parte”, dice Todorov en El problema del otro. El cisma, el movimiento telúrico que colisiona “la cúspide del mundo” (Europa), con esa tierra salvaje sacrificial y ritual (las Indias). Sepultamos en concreto esa tierra que nos hablaba y se funda una ciudad que es a diario víctima y victimaria. De los excesos de los unos, lo primero; de su naturaleza caótica y violenta, lo segundo. Pasa de ser un territorio sin límites, a un lugar en un mapa. “Un mapa, como un juguete, es una analogía de una porción del mundo hecha a la medida del ojo y de la mano”, dice Valeria Luiselli en Papeles falsos. Así que formado el trazo de lo que es la ciudad de México nos encontramos con que el tiempo le exige vivir, confinados, en una demarcación geográfica definida bajo el arbitrio de la historia (es decir, bajo el arbitrio de la fuerza), a seres de diferentes tiempos. En Tránsito, Claudina Domingo plasma esta convivencia involuntaria de manera trágica y hermosa. La convulsa energía catártica que hace vibrar día a día nuestro territorio. La superposición de tiempos, de culturas (leídas, aprendidas y padecidas). El miedo como motor perenne e infatigable: “mientras tanto (el miedo) no se va (se niega) se asoma a cada rato y musita ‘ahorita regreso’ (nunca más) confiarás en su corazón de cisterna vacía (a veces) te detendrás con el pulso en desbandada hasta asegurarte que es sólo un torton (el que pasa) mientras tanto ¿por qué la falta de fe en el futuro?”, nos dice Domingo. Y llegamos a los habitantes. ¿Hay alguna manera de hablar de este territorio que no sea la representación de los pequeños mosaicos, cual mural de Rivera, que pintan la población que a la que rendimos nuestro cuerpo? Esta tierra, “metrópoli nómada, que migra hacia sí misma”, diría Juan Villoro, en la que en una calle somos oriundos y en la que sigue extranjeros, encuentra en la diversidad de su gente su gesto más majestuoso. En Las llaves de la ciudad, David Lida hace el esfuerzo de unir en el lienzo que conforman las páginas de un libro, los miles de rostros que suspenden sus cabezas en los tentáculos de la Medusa. Extranjeros que hicieron nido aquí como el escritor australiano, ganador del premio Booker, DBC Pierre; otro tipo de extranjeros, los de la cima de la pirámide socioeconómica, como Viviana Corcuera, Fadanelli y un astrólogo azteca, una mesera travesti llamada Alín que ejerce su profesión de fichera a pesar de ser sordomuda, los lagunazis, Carlitos el bolero que detiene el tiempo en sus manos, Monste, una niña de la calle miembro de esa muestra siempre presente de la miseria en la que construimos este país que son Los Olvidados, un detective privado y un etcétera que contiene un séquito delirante. Y de vuelta a Monsiváis: “Uno, escribió el gran poeta Wallace Stevens, no vive en una ciudad sino en su descripción. Si poética y sociológicamente esto es cierto, uno se domicilia en el trazo cultural y psicológico de las vivencias íntimas, el lujo de comentarios y noticias, los recuentos de viajeros, y las leyendas nacionales e internacionales a propósito de la urbe”. Voces disonantes y contundentes, ecos sonoros y profusos, tiempos que se vuelven sobre sí mismo, un mar de impulsos y sensaciones que te atraviesan. Ser un chilango, pues. +

LAS LLAVES DE LA CIUDAD David Lida SEXTO PISO

PAPELES FALSOS Valeria Luiselli SEXTO PISO

TRÁNSITO Claudina Domingo TIERRA ADENTRO


30 FOTOGRAFÍA

MÉRIDA90 Livia Radwanski TUMBONA

MÉRIDA 90

La fotógrafa Livia Radwanski veía desde la azotea de su casa un viejo edificio de la colonia Roma. Atraída por lo que observaba todos los días, decidió hacer un proyecto fotográfico que, meses después, derivó en Mérida90, su primer libro de fotografía documental que muestra los días previos al desalojo del edificio debido a los riesgos que representaba seguir viviendo en su interior. Las fotografías del libro muestran personajes, situaciones, la incertidumbre de un futuro poco claro, la melancolía que encierran los espacios sin muebles y la certeza de saber que los recuerdos de una vida serán sepultados por el pico y la pala. +


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40_D.F.  

LA MAÑANA ESTÁ BONITA GUILLERMO SHERIDAN 9:40 a.m. Salgo de la cochera. Escucho el claxonazo. Freno bruscamente. Es un coche en sentido co...

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LA MAÑANA ESTÁ BONITA GUILLERMO SHERIDAN 9:40 a.m. Salgo de la cochera. Escucho el claxonazo. Freno bruscamente. Es un coche en sentido co...