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Año 04 • Núm.36 • Mayo 2012

EL VIAJE DE LOS LIBROS

ROUGHS R U B . S M WILLIA

ENTREVISTAS CON

VÍCTOR SOLÍS Y LOS FERRONAUTAS DE SEFT-1 EXTRACTO _ EL CABALLERO DEL TITANIC

es terior n a s ero a núm g r a c Des

PRECIO AL PÚBLICO 15 PESOS

NOTAS DE PASO COMPARTE Y RECICLA


EDITORIAL

MAYO 2012 Las ciudades y los signos. 3

El hombre que viaja y no conoce todavía la ciudad que le espera a lo largo del camino, se pregunta cómo será el palacio real, el cuartel, el molino, el teatro, el bazar. En cada ciudad del imperio cada edificio es diferente y está dispuesto en un orden distinto; pero apenas el forastero llega a la ciudad desconocida y pone la vista en aquel racimo de pagodas y desvanes y cuchitriles, siguiendo la maraña de canales huertos basurales, de pronto distingue cuáles son los palacios de los príncipes, cuáles los templos de los grandes sacerdotes, la posada, la prisión, el barrio de los lupanares. Así -dice alguien- se confirma la hipótesis de que cada hombre lleva en su mente una ciudad hecha sólo de diferencias, una ciudad sin figuras y sin forma, y las ciudades particulares la rellenan. No así en Zoe. En cada lugar de esta ciudad se podría vuelta a vuelta dormir, fabricar arneses, cocinar, acumular monedas de oro, desvestirse, reinar, vender, interrogar los oráculos. Cualquier techo piramidal podría cubrir tanto el lazareto de los leprosos como las termas de las odaliscas. El viajero da vueltas y vueltas y no tiene sino dudas: como no consigue distinguir los puntos de la ciudad, aun los puntos que están claros en su mente se le mezclan. Deduce esto: si la existencia en todos sus momentos es toda ella misma, la ciudad de Zoe es el lugar de la existencia indivisible. ¿Pero por qué entonces la ciudad? ¿Qué línea separa el dentro del fuera, el estruendo de las ruedas del aullido de los lobos? Extracto tomado de LAS CIUDADES INVISIBLES, de Italo Calvino, editorial MINOTAURO. + Latinstock/Corbis

36_EL VIAJE


CONTENIDO

DIRECTORIO

NERD PLUS

LAS FÁBULAS DEL TÍO HOFS

PEREGRINAJES NERD

¿IR O NO IR?

Por Bernardo Fernández, Bef

P.5

Por Eduardo Huchín

NO TODOS LOS VIAJES... Por Georgina Solórzano

VIAJANDO CON ANIMALES Por Lobsang Castañeda

P.6 P.8 P.10

Por Jorge Vázquez Ángeles

SIEMPRE EN MOVIMIENTO

Por Erick Estrada

Por Jorge Vázquez Ángeles

FOTOGRAFÍA UN TAXISTA EN NUEVA YORK Por Staff Leemás

+ NOTAS DE PASO

victor@revistaleemas.com.mx

INSOMNIO

P.18

P.28

PUBLICIDAD

contacto@revistaleemas.com.mx

P.30

www.revistaleemas.com.mx

www.mascultura.com.mx SÍGUENOS EN TWITTER @revistaleemas

Consejo editorial Alberto Achar Jorge Lebedev

(55) 5211 9266

FRASE NAPALM Por Staff Leemás

P.16

Coeditor y Coordinador Editorial Jorge Vázquez Ángeles Diseñador Victor Baca Vargas

Por Karen Chacek

WILLIAM S. BURROUGHS

IVÁN PUIG Y ANDRÉS PADILLA SEFT-1

P.25

¡NIÑOS A LEER!

Por Diego Rabasa

ENTREVISTA A

Director Creativo y Dirección de Arte Manuel Muguira Casanova

jorge@revistaleemas.com.mx

LA CONCIENCIA RASGADA

P.14

yara@revistaleemas.com.mx

manu@revistaleemas.com.mx

¿UN LIBROVIAJE O UN VIAJELIBRO? P.26

ENTREVISTA A VÍCTOR SOLÍS Centígrados y paralelos

P.21

CINE

ESTE MES VENTAJAS DE NO ANDAR A PIE

Por Antonio Malpica

Directora General Yara Vidal

Circulación certificada por Moctezuma & Asociados. Título incorporado en el Padrón Nacional de Medios Impresos de la Secretaría de Gobernación. Editor responsable: Yara Beatriz Sánchez De la Barquera Vidal, Información: 52 11 92 66, Administración: Héctor Valdéz, Ventas Publicidad: 52 11 92 66, Correo electrónico: contacto@revistaleemas.com.mx, Distribución: Librerías Gandhi, S.A. de C.V., Dirección: Benjamín Franklin 98, Piso 1 y 3, Escandón, Delegación Miguel Hidalgo, 11800, Mexico, D.F. Tiraje: 50 mil. Número de Reserva al Título ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04-2009-051820092500-102. Certificado de Licitud de Título No. 14505 y Certificado de Licitud de Contenido No. 12078 expedidos en la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Registro Postal EN TRÁMITE. Preprensa e impresión: Reproducciones Fotomecanicas S.A. de C.V. en Democracias 116. Colonia San Miguel Amantla. Azcapotzalco. C.P. 02700, México D. F. Queda prohibida la reproducción parcial o total, directa e indirecta, por cualquier medio o procedimiento, del contenido de la presente obra, sin contar con la autorización previa, expresa y por escrito del editor, en términos de la legislación autoral y, en su caso, de los tratados internacionales aplicables, la persona que infrinja esta disposición se hará acreedora a las sanciones correspondientes. El contenido de los artículos es responsabilidad de los autores. Hecho en México.


PEREGRINAJES NERD

Al bajar del barco lo primero que vi fue un anuncio de Sprite en árabe. En ese momento entendí el concepto de shock cultural. Tánger nos recibió con un calor sofocante. Deyanira Torres, Pepe Rojo y yo veníamos desde el norte de España, donde habíamos estado varios días en un festival literario. Nuestros amigos españoles nos previnieron que no fuéramos. “Esos moros son muy jodidos”, dijo uno de ellos. “A lo mejor te ofrecen diez camellos por Deyanira”, dijo otro a Pepe. “Yo digo que veinte”, remató uno más. Yo viajaba. El viaje mochilero de rigor. “Ese viaje que cambiará tu vida”, se burlaban otros amigos míos, aún más nerds que yo que nunca viajaron. Ya no era ningún jovencito. Había querido conocer Europa toda mi vida y sólo lo logré cuando pude pagármelo yo mismo. Mi viaje de backpack coincidió con una invitación a Pepe para asistir a un festival literario europeo. Le pagaban los gastos de estancia a él y su mujer. Cínicamente me les pegué. Me aceptaron generosos. Así que nos vimos en Bilbao. Ellos venían desde Madrid tras haber volado durante catorce horas. De ahí manejamos hasta nuestro destino. El festival me resultó poco memorable. Después de dos días se volvió muy aburrido. “Vamos a seguir la huella de William Burroughs”, dijo alguien de nosotros. Los tres dijimos que sí. Burroughs es un autor peculiar. Censurado durante años por escribir sobre drogas y sexo salvaje, mezcló a partes iguales elementos de novela policíaca, ciencia ficción y vanguardia para escribir, en medio de los viajes inducidos por la heroína, El almuerzo desnudo, obra esencial de la narrativa norteamericana contemporánea. El problema con Burroughs es que nunca queda muy claro si su obra es aquella de un genio o un idiota. Por momentos puede parecer ambos. El almuerzo desnudo, Junky, Marica, Exterminador y otros tantos títulos son (o eran a principio de los años noventa) parte del canon contracultural, junto con los libros de Charles Bukowski, que eran más populares, todo hay que decirlo, por ser más accesibles. En los años cincuenta Burroughs vivió en la ciudad de México donde accidentalmente asesinó a su esposa, Joan Vollmer, y fue a dar a la cárcel de Lecumberri, de donde Bernabé Jurado, un célebre abogado penalista (célebre = transa) lo sacó en tiempo récord: apenas dos semanas estuvo don Bill en el tanque. Después de dejar la cárcel, Burroughs no tardó en escaparse de México, donde tenía libertad condicional, para volver fugazmente a los EEUU y luego establecerse en Tánger, Marruecos. La historia del paso del Burroughs por México la ha contado mejor que nadie Jorge García Robles en Burroughs y Kerouac: dos forasteros perdidos en México. Bernabé Jurado era amigo de mi abuelo. Bernardo Fernández Macharnudo fue cronista taurino durante más de cincuenta años (fue el último fundador del Esto en morir). Burroughs tenía también cierta afición por las corridas de toros. Las coincidencias no acaban ahí. Un pasaporte de mi abuelo que conservo como reliquia familiar tiene sellada una misteriosa entrada a Tánger el 25 de abril de 1956, justo el período previo a la publicación de El almuerzo desnudo. “¿Recuerdas aquel caso de Bernabé Jurado, del gringo que mató a su esposa?”, le pregunté un día al Abuelo. La noticia fue primera plana en todos los diarios. “No, no recuerdo”, contestó lacónico el hombre de memoria más prodigiosa que he conocido. Y cambió de tema. Del Tánger de Burroughs quedaba poco o nada. Casi cincuenta años después las huellas de su paso se habían borrado. A cambio, tuvimos un viaje alucinante. Doce años después, el pasado enero, Pepe y yo volvimos a hacer un viaje literario, esta vez a Nacogdoches, Texas, un remoto pueblo cercano a la frontera con Oklahoma para conocer a Joe R. Lansdale, escritor norteamericano de culto al cual ambos adoramos. Quien nos llevaba, Chris N. Brown, colega narrador, decía que nuestra historia sobre la peregrinación a Tánger era digna de contarse. Lo era tanto como aquel viaje de cuatro horas que hicimos los tres por las carreteras texanas sólo para almorzar con Lansdale. Acaricio secretamente la fantasía de ir a Berkeley, California, siguiendo los pasos de Philip K. Dick. Seguro que si le digo, Pepe me acompaña. +

William S. Burroughs detenido tras jugar a “Guillermo Tell” con Joan Volmeer, su esposa.

5 NERD PLUS POR BEF

Bernardo Fernández, Bef. Dibujante de cómics y novelista. Su novela gráfica La calavera de cristal, con guión de Juan Villoro, describe un viaje iniciático a la selva.


6 ESTE MES

POR EDUARDO HUCHÍN VENTAJAS DE NO ANDAR A PIE

tráfico (y la seguridad de que se puede transitar por una urbe a menos de 20 km por hora) devuelve a las ciudades un sentido de comunidad que en variadas ocasiones podríamos creer perdido. Libro que es en parte reflexión sobre el urbanismo, diario personal, crítica de arquitectura, conjunto de perfiles de seres humanos extraordinarios, álbum de instantáneas, Diarios de bicicleta tiene de fondo una reflexión sobre la “calidad” que buscamos imprimir a nuestras vidas (una palabra recurrente entre quienes transitan por el mundo a dos ruedas. Ver Pirsig). Porque para Byrne, discutir sobre edificios, carriles o densidad de población, no sólo supone una conversación sobre esas cosas en concreto, sino sobre el tipo de personas en que nos han convertido.

DIARIOS DE BICICLETA David Byrne SEXTO PISO

Es de todos sabido que las motocicletas hacen ver a los hombres más hombres, pero Robert M. Pirsig piensa que también pueden servir para hablar de filosofía (una actividad que, a lo largo de la historia, ha echado mano de cualquier utensilio filoso, animal o cavidad orográfica –la navaja, la tortuga o la caverna- para hacerse entender). En su carácter de novela, Zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta trata del propio Pirsig y su hijo, embarcados en un viaje que va de Minnesota al sur de California. El desplazamiento en moto le da al padre los pretextos perfectos para plantear sus ideas filosóficas respecto a la tecnología, el objetivismo y lo que él llama “metafísica de la calidad”. De principio Pirsig examina dos tipos de pensamiento: uno clásico –regido por la razón y las leyes– y otro romántico –que recurre a la imaginación y la intuición–. En lugar de decantarse por uno de esos modos, Pirsig sugiere la necesidad de verlos en conjunto: “Aunque andar en moto es romántico, su mantenimiento es puramente clásico”. Filosofía para engrasarse las manos, podríamos llamarle.

VENTAJAS DE VIAJAR EN TREN Antonio Orejudo TUSQUETS

A diferencia de lo que podría suceder con Pirsig, David Byrne no ha escrito el tipo de libro que amarán los fanáticos de las bicis: Diarios de bicicleta. Carente de una prosa que pudiera hacer del manubrio o la horquilla una metáfora de la vida, Byrne ha escrito más bien un cuaderno de viaje, convencido de las ventajas que ofrece moverse “más rápido que un paseo a pie, más lento que un tren, a menudo más alto que una persona”. A esa velocidad –perfecta para darse cuenta de cosas que para la mayoría de los automovilistas pasarían inadvertidas-, el ex Talking Head visita ciudades como Buenos Aires, Manila, Nueva York, Estambul, Berlín o Londres. Para Byrne, la lentitud del

EN EL CARRETERA Jack Kerouac ANAGRAMA

Aunque si de velocidades se trata, nadie como Jack Kerouac y Neal Cassady, atravesando Estados Unidos en aventones o vehículos robados, rumbo a San Francisco, Nueva Orleáns e, incluso, la Ciudad de México. Biblia de la generación beat –y con apariciones de gente como Allen Ginsberg, William Burroughs y el vagabundo William Holmes– esta novela es el mapa de una época, el tránsito que va del confort americano a su penuria. En el camino no sólo es uno de esos libros que han creado su propia leyenda y un ejército de fanáticos que no parará de entrometerse en tu vida hasta que lo tengas, sino que en su experiencia de lectura justifica todo ese entusiasmo. En estado bruto –es decir, en su versión íntegra, sacada directamente del rollo mecanografiado que tecleó Kerouac-, En el camino parece uno de esos viajes larguísimos junto a la ventanilla del coche: con momentos inspirados, otros estremecedores y unos más en donde lo único que sucedió fue que nos quedamos dormidos. Libro generacional y rito de paso, la novela de Kerouac transmite la sensación de que lo que necesita la vida son más rutas al oeste y menos sistemas de frenado. Lo suscribimos. +

Jack Kerouac, autor y protagonista de On the road.

ZEN Y EL ARTE DEL MANTENIMIENTO DE LA MOTOCICLETA Robert M. Pirsig SEXTO PISO

Si alguien ha querido abarcar los medios de transporte posibles para llegar a tiempo a algún lado, ése ha sido el Phileas Fogg. Sus aventuras en La vuelta al mundo en ochenta días, de Julio Verne, pueden entenderse como una historia sobre las opciones de traslado en el siglo XIX: un vapor, una goleta, un tren, un elefante. Pero no es necesario haber hecho una apuesta con tus amigos del Reform Club para entender las implicaciones de tomar un vehículo y no otro. Un trabajo lejos de casa es más que suficiente para saber que el automóvil, la bicicleta y el metro suponen vivencias distintas. Y en muchísimos ejemplos (por mencionar apenas dos: el avión de Amor sin escalas y el crucero de Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer), la literatura ha sabido explorar el vínculo que une al medio con la experiencia del viaje.

Patricia Highsmith y Alfred Hitchcock demostraron en su momento que encontrarnos con gente platicadora en un vagón puede desencadenar una serie de experiencias poco recomendables para los nervios. Antonio Orejudo parte del mismo principio para presentarnos una novela que no es sino un conjunto de historias que van multiplicándose hasta la locura. Y hablar de “locura” no es gratuito: Orejudo es, en palabras de Rodrigo Fresán, el “mejor escritor y descriptor de manicomios en actividad” y, por lo visto, Ventajas de viajar en tren podría sintetizarse como el libro que saldría de entrevistar a un montón de desequilibrados. Vayamos a la escena inicial: una agente literaria –de nombre Helga Pato–encierra a su marido en una clínica cuando lo descubre jugando con su propia mierda. Durante el viaje de regreso, la mujer coincide en el vagón con Ángel Sanagustín, en apariencia psiquiatra, quien comienza a hablarle un poco sobre su profesión. De ahí en adelante el mundo se vuelve imprevisible e hilarante: conspiraciones que involucran al gobierno y a los trabajadores de la basura, suplantaciones de la personalidad, comportamientos socialmente reprobables, minusválidos que piensan en sexo, farmacéuticas que compran partes de niños. Todo comprimido en siete capítulos cuya velocidad ideal es mantenerse siempre a punto del descarrilamiento.


POR GEORGINA SOLÓRZANO NO TODOS LOS VIAJES SON MEMORABLES

De acuerdo con Nabokov, toda novela es la historia de un viaje. Sin necesidad de ser un experto literato, la sentencia del autor de Lolita puede comprobarse tan sólo con leer la contraportada de cualquier libro. La esencia de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Macha es el viaje del señor Quijano en compañía de Sancho; desde el título, La Odisea remite a la travesía de Odiseo para volver a los brazos de Penélope; Manuscrito encontrado en Zaragoza narra las jornadas que Alfonso van Worden vive mientras atraviesa la sierra Morena. Me estoy refiriendo sólo a tres novelas escritas en distintas épocas de la literatura, por autores también distintos (un español, un griego y un polaco), En todas las demás culturas encontraremos que el viaje es el centro de miles de historias.

LA TRAGEDIA DEL CONGO Varios autores ALFAGUARA

En el mismo libro encontramos el informe de Roger Casement, diplomático británico que también viajó al Congo para contemplar la desolación causada en nombre del progreso. Ambos denunciantes tuvieron un final trágico: Williams falleció de tuberculosis en 1891; Casement fue ejecutado en 1916 por participar en la frustrada rebelión irlandesa para independizarse de Inglaterra.

Alejados del turismo de ocasión que sólo nos permite conocer la capa más visible de un sitio o una cultura, existen otros tipos de viajes que suelen ser portadores de muerte y destrucción. Hacia EL SUEÑO DEL CELTA 1874, el explorador Henry Morton Stanley recorrió el río Congo, Mario Vargas Llosa hazaña que nadie hasta ese momento había realizado, y descuALFAGUARA brió las riquezas que se ocultaban en la selva, como el caucho, materia que se empleaba en la fabricación de neumáticos. En 1876 Leopoldo II, rey de Bélgica, creó la Asociación Internacional Africana, organismo que supuestamente protegería los intereses de los nativos porque la penetración europea amenazaba su destino. Con dicha asociación se construirían escuelas, hospitales y carreteras para llevar el progreso a esos pueblos sumidos en el atraso y la esclavitud. Leopoldo II se convirtió en una figura prominente, alabado por propios y extraños gracias a sus ideas filantrópicas en pro de los pueblos africanos. Durante la conferencia de Berlín, celebrada entre 1884 y 1885, las potencias europeas literalmente se repartieron África, y al insigne monarca se le “regaló” el Congo, un territorio de casi cuatro millones de kilómetros cuadrados. En el libro La tragedia del Congo se incluye la carta pública que George W. Williams, el afroamericano que alertó al mundo sobre lo que estaba ocurriendo en el Congo, le dirigió a Leopoldo II en 1890, tras escuchar los testimonios de decenas de mutilados y de los sobrevivientes. A los nativos se les arrebató sus territorios por medio de varias argucias, haciéndoles firmar contratos que ellos ni siquiera sabían leer (estaban escritos en francés) y donde se estipulaba que a partir de ese momento debían de trabajar en la extracción del caucho, fijándose salarios ridículos y severos castigos, como la amputación de pies o manos, para quienes incumplieran la cuota diaria obligatoria.

La vigilancia de estos pueblos quedó en manos de un cuerpo de policía conformado por esclavistas árabes o tribus que practicaban el canibalismo. Al no recibir salario alguno por sus servicios, mediante la explotación de los congoleños obtenían sus ganancias o saciaban su hambre.

EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS Joseph Conrad ALIANZA EDITORIAL

Precisamente la última novela de Mario Vargas Llosa, El sueño del celta, trata sobre la vida de este viajero irlandés que no sólo desenmascaró las actividades de Leopoldo II en el Congo, sino que hizo lo mismo luego de su viaje a la región del Putumayo, donde puso al descubierto las injusticias que también se cometían en contra de los indígenas de la amazonia peruana, zona rica en caucho. El libro inicia con Casement encarcelado en Pentonville prison, al tiempo que va recordando los tres viajes (Congo, Perú e Irlanda), que transformaron para siempre su modo de pensar sobre la humanidad, la libertad, la esclavitud y la explotación. Impresionado por lo que vio durante sus años aventureros, Joseph Conrad escribió El corazón de las tinieblas, quizá su obra más célebre, que cuenta el viaje que Marlow, en ese entonces un marinero que consigue un puesto para pilotear un barco de vapor en el Congo, realiza desde Bélgica hasta los dominios del rey Leopoldo. La narración se centra sobre todo en la desolación de aquel inmenso territorio, donde los blancos hacen como que trabajan, mientras contemplan los abusos que se cometen contra los “aborígenes”, quienes son vistos prácticamente como bestias de carga. En su travesía, Marlow va en busca de Kurtz, un explotador de marfil con quien debe encontrarse. Cuando por fin lo halla, Kurtz está gravemente enfermo, y Marlow descubre horrorizado que durante la estancia del explotador en medio de la selva, este se ha convertido en una especie de dios entre los nativos. Francis Ford Coppola se basó en este libro para filmar Apocalypse now, ambientada en Vietnam, otro claro ejemplo de que los viajes pueden ser nocivos. Los viajes no siempre ilustran. +

Marlon Brando en el papel del coronel Kurtz, en Apocalypse now (1979), de Francis Ford Coppola.

8 ESTE MES


10 ESTE MES POR LOBSANG CASTAÑEDA VIAJANDO CON ANIMALES

La literatura está llena de desplazamientos que tienen que ver, de manera directa o indirecta, con animales. De buenas a primeras recuerdo la novela Corazón de perro, de Mijaíl Bulgákov, en donde se narran las grotescas aventuras de un cánido callejero —que poco a poco va degenerando tras habérsele implantado la hipófisis de un vulgar delincuente— en la Rusia comunista. Recuerdo también Platero y yo de Juan Ramón Jiménez, obra que ha pasado a la historia como una de las grandes joyas de la literatura infantil, aunque en realidad se trate de un largo paseo por las costumbres de la sociedad española de principios del siglo pasado. Y recuerdo, por supuesto, las Fábulas literarias de Tomás de Iriarte, una de las mayores expediciones burlescas a ese mundillo tan desagradable habitado por poetastros, copleros y mequetrefes de las letras. El burro de Jiménez y el perro de Bulgákov me recuerdan, a su vez, una novela de Apuleyo conocida como Las metamorfosis o El asno de oro, en donde se cuentan las peripecias de Lucio a través

EL ASNO DE ORO de varias ciudades de Grecia, un joven aficionado a la magia que, Apuleyo por experimentar con demasiado entusiasmo, termina convertido JUVENTUD en jumento. Construida como un mosaico de historias, la obra de Apuleyo contiene también el relato del idilio entre Psique y Eros, la razón y la pasión, la síntesis de los contrarios unidos finalmente por el amor. Viaje por los tópicos más caros de la antigüedad clásica, El asno de oro nos marca un itinerario adornado con mitos y leyendas que vale la pena recorrer.

EL VIAJE DEL ELEFANTE José Saramago ALFAGUARA

EL LEOPARDO DE LAS NIEVES Peter Matthiessen SIRUELA

Pero si de moverse con animales se trata nada mejor que El viaje del elefante, de José Saramago, una novela llena de guiños históricos que, no obstante, está aderezada con máximas filosóficas que nos hacen más placentera su lectura: “El pasado es un inmenso pedregal que a muchos les gustaría recorrer como si de una autopista se tratara, mientras otros, pacientemente, van de piedra en piedra, y las levantan, porque necesitan saber qué hay debajo de ellas” o “El destino es capaz de escribir en líneas torcidas tan bien como dios, o mejor aún”. Con un estilo ágil y polifónico, Saramago da cuenta del traslado de Lisboa a Viena de un elefante llamado Salomón, excéntrico regalo de bodas de Juan III, rey de Portugal, al archiduque Maximiliano de Austria. El encargo, que de entrada parece nimio, va adquiriendo poco a poco un color distinto, pues siempre es cosa seria “enajenar un bien del Estado”. Aunque suena a lugar común, no deja de ser cierto que la literatura nos permite conocer lugares a los que tal vez nunca podamos viajar. Ejemplo de ello sería El leopardo de las nieves de Peter Matthiessen, una especie de bitácora que narra la expedición que el autor (acompañado por un amigo zoólogo) realizó a la meseta tibetana, a finales de 1973, en busca del famoso bharal o cordero azul himalayo, pero siempre con la esperanza de ver en acción a uno de los felinos más hermosos del planeta: el onza o gatopardo. Lo interesante del libro, sin embargo, no radica tanto en la descripción de lo visto sino en la erudición que se respira en cada una de sus páginas. Más que una simple crónica de costumbres, el libro de Matthiessen es un recorrido sorprendente por los grandes temas de la filosofía oriental. En suma, lo que Apuleyo, Saramago, Matthiessen y otros muchos autores nos muestran es que leyendo puede uno viajar sin necesidad de moverse y viajando puede uno toparse con animales infinitamente más bellos y más inofensivos que aquellos que de manera cotidiana se atraviesan por nuestro camino. +

El naturalista estadounidense Peter Matthiessen junto a un fósil, cerca de Long Island, Nueva York.

Viajar, no cabe duda, es una experiencia insustituible, necesaria y ampliamente recomendable que, sin embargo, no deja de tener sus inconvenientes. Más allá de las contingencias propias del trayecto (distancia, duración, características del terreno, etc.), hay ocasiones en las que los compañeros de viaje, tan frescos y discretos al principio, terminan convirtiéndose en una auténtica pesadilla. En mi primera excursión a Buenos Aires tuve la mala fortuna de presenciar las once horas de suplicio de una linda jovencita sofocada por las carnes de un mastodonte de 120 kilos que, por si fuera poco, tuvo la desfachatez de quedarse dormido a los diez minutos del despegue. Como mi caballerosidad siempre ha sido inferior a mi instinto de conservación jamás me atreví a intercambiarle el asiento, pues ello hubiera significado, primero, seguir igual de lejos de su inquietante belleza y, segundo, cruzar los Andes al lado de Jabba the Hutt, cosa que, obviamente, nadie en su sano juicio estaría dispuesto a soportar. Además de este amargo suceso, los viajes pueden estar repletos de niños chillones a punto de vomitar, ancianos con incontinencia, amantes rijosos o falsos aventureros que, incapaces de estar consigo mismos, se empeñan en la conversación. Por esta y otras muchas razones, cada vez que viajo (en autobús, avión o a pie, lo mismo da) me preparo psicológicamente e imagino que estoy en medio de la selva, rodeado de bestias salvajes a las que debo estudiar con rigor científico. Así, mis travesías adquieren la apariencia de indagaciones zoológicas de las que a veces extraigo los materiales necesarios para escribir ensayos heterodoxos.


12 TRASLADOS

ESTE MES

Hay viajes que pueden ser mortales, como el que emprenden miles de migrantes cada año para buscar mejores condiciones de vida. El siguiente relato está incluido en el libro 72 migrantes, de editorial Almadía.

CIUDADES PARA UN PEQUEÑO PLANETA Richard Rogers Gustavo Gili

Rumbo a Veracruz desde Tabasco.

Desplazarse a través de una ciudad, en muchos casos, implica la realización de un largo, largo viaje. Richard Rogers (1933), célebre arquitecto inglés, piensa en cómo hacer que las ciudades sean más dinámicas, sin afectar a sus habitantes ni a la ecología.

MIGRANTES Migrante: Telmo Leonidas Yupa Chimborazo Autor: Alejandro Almazán Foto: Ricardo Ramírez Arriola

72 MIGRANTES Varios autores ALMADÍA

Querido Telmo: Lamento conocerte ahora que ya perteneces a la tierra. Encontré una foto tuya donde miras a la cámara con tus ojos de santo. Tienes una sonrisa contagiosa, los pómulos te brotan como si trajeras dos piedras y correspondes al tipo de campesino sencillo y disciplinado. Así apareciste en mi sueño de ayer. De pronto te desprendías del cielo, malherido, y me contabas que tu nombre significa “el que protege”, que tenías 16 años y venías de Ecuador, la mitad del mundo. Luego, cuando caminaste hacia al valle tamaulipeco de San Fernando, aquello se convirtió en una película de espanto y yo me puse a llorar hasta que se me desprendieron las retinas. Desperté y le conté a mi mujer de ti. Le dije que habías nacido en Tauri, un pueblo en la sierra de Chunchi donde más de 60 niños se han suicidado en los últimos cinco años porque sus padres emigraron y jamás regresaron por ellos. Es tanta la migración que en Chunchi hay una sola ambulancia que sirve más para traer cadáveres que para transportar enfermos, le leí a mi mujer en una nota del diario Expreso. “¿Telmo se suicidó?”, me preguntó. “No”, contesté, “lo mataron los Zetas, los padrotes de la muerte”. La hubieras visto: terminó con el corazón quebrado y las entrañas alebrestadas. Sé que creías en la Virgen de Guadalupe porque nunca te había fallado en los momentos en que más la necesitaste. Sé que al pollero le pagaste 11 mil dólares y éste te abandonó en el infierno. Sé, también, que doña Margarita, tu madre, no quiere que seas una vieja noticia de septiembre, perdida en la penúltima página. Ni yo tampoco. Ya te prendí una veladora junto a la de mi vieja. +


14 TERRITORIO

ENTREVISTA A

VÍCTOR SOLÍS Ve la entrevista en línea:

THE ENDLESS CITY Ricky Burdett PHAIDON Una de las ventajas o desventajas de vivir en la ciudad de México, es que viajar a través de ella se convierte en una experiencia en todos los sentidos. Los datos sobre su monstruosa belleza son apabullantes.

Victor Solís preparando la escena.

DISTRITO FEDERAL Víctor Solís es caricaturista, escultor, ilustrador y fotógrafo. En Centígrados y paralelos siguió a un grupo de pingüinos durante su viaje desde Argentina hacia el norte, buscando una nueva tierra donde vivir tranquilos. Cuéntanos que es Centígrados y paralelos… Es una aventura, una travesía a la que se enfrentan un conjunto de pingüinos cuando deciden salirse de su espacio natural y tomar un rumbo sin dirección hacia el norte, buscando un lugar donde poder estar y vivir tranquilamente. Nosotros los humanos, como especie, hemos invadido absolutamente todo el planeta, incluido el polo sur. Eso detona el viaje, provoca que los pingüinos sintiendo esa irrupción, ese cambio, decidan de manera discreta y silenciosa salirse de su colonia y comenzar a caminar. ¿Por qué te gustan los pingüinos? Siempre me han parecido una especie muy simpática. Los pingüinos son tan atractivos que les damos un sentido antropomórfico a su vida y figura. Nos da por pensar que son seres que andan muy elegantes, de repente se congregan y parecen que están discutiendo sobre la bolsa de valores. Hice las figuras para una instalación que semejaría las enormes congregaciones que se dan en la Antártida en las épocas de apareamiento. Eso fue hace diez años pero no me alcanzó ni el barro ni el tiempo para terminar el conjunto. Guardé los pingüinos y un día los llevé al Nevado de Toluca. Había algo de hielo y tomé unas cuantas fotos. Las envié a algunos de mis amigos, quienes me preguntaron si había pingüinos en el Nevado de Toluca. Les dije que yo mismo los había llevado ahí y volvieron a preguntarme si Semarnat o la Profepa me habían dado los permisos para llevarlos. Me di cuenta que si no conocías el trabajo ni las figuras, te quedabas con la idea de que eran pingüinos reales, y como cada pieza fue moldeada una por una no se parecen entre sí. Por eso se me ocurrió utilizarlos en un viaje, para contar una historia alrededor de ellos. ¿Durante el viaje te encariñaste con tus pingüinos? Es habitual que cuando creas algo te encariñas con ello. Me sucedió que cuando salí con los pingüinos uno se me cayó y fue terrible para mí. Quería mantener las piezas inmaculadas durante el tiempo que durara el viaje, y no estaba preparado para que se rompieran. Son piezas de cerámica de alta temperatura, muy resistente, pero un buen trancazo les lastima las aletas o el pico. En realidad no me sentía acompañado por ellos sino que yo los acompañaba. Yo era un reportero

gráfico que los iba siguiendo, tomando testimonio de su camino para contar su historia a los demás. Para viajar a Sudamérica adaptéme una maleta para guardar micrófonos y los metí ahí. Con el equipaje y esa caja parecía terrorista. En Argentina me preguntaron qué llevaba. Como el trabajo ya había salido en una revista que llevaba conmigo, les expliqué el asunto. En ese momento Néstor Kirchner era todavía presidente y le decían el pingüino. Los agentes aduanales pensaban que iba yo a Argentina a vender pingüinos aprovechando la coyuntura política. ¿Durante el viaje cuál fue la locación que más disfrutaste? Cerca de Ushuaia, en Tierra del Fuego, hay lugares llamados turbas, que son áreas enormes de un material esponjoso. Como hace mucho frío la materia orgánica tarda en degradarse, entonces se crean unas superficies rojas inmensas; si pisas un poco se hunden. En esa ocasión me acompañó un taxista, él se quedó en la carretera mientras yo iba con el equipo y con pingüinos, tratando de no pisar demasiado fuerte porque me imaginaba tragado por una de las turbas sin que nadie supiera que yo estaba ahí. La situación provocaba la adrenalina suficiente para seguir tomando fotos y alucinando espacios. En el libro dice que las fotografías no tienen retoque, ¿a qué se refiere? Daniel Goldin, el editor del libro, sugirió que llevara esa leyenda porque le parecía importante que el lector supiera que no hay ningún truco ni fotomontaje, que las fotos y los espacios son reales, que los pingüinos estuvieron en esos lugares. Yo estuve de acuerdo porque le da credibilidad al trabajo. Las fotografías son en sitios específicos, 42 escenarios repartidos en tres países y un viaje de dos meses. No es un libro exclusivamente para niños… Yo pensaba en un trabajo para adultos, pero Daniel Goldin fue quien lo pensó para niños. El libro ha recibido muy buenos comentarios. En la feria del libro infantil y juvenil de Bolonia recibió un premio por su forma original de plantear una migración. Y es una manera distinta de hablar sobre el cambio climático. +

CENTÍGRADOS Y PARALELOS Víctor Solís OCEANO TRAVESÍA


16 LOS FERRONAUTAS DE SEFT-1

ENTREVISTA A IVÁN PUIG Y ANDRÉS PADILLA

Iván Puig y Andrés Padilla son dos ferronautas que abordo de la SEFT-1 (Sonda de exploración ferroviaria tripulada) recorrieron gran parte de los nueve mil kilómetros de vías de tren abandonadas a lo largo del país. Los resultados de este “viaje lunar” dieron como resultado el libro SEFT-1, editado por la Dirección general de publicaciones del CONACULTA.

TODO VIAJE ES ESPACIAL

¿Cómo nació el proyecto SEFT-1? Iván Puig (IP): Fue hace seis años, a partir de que dejó de circular el tren de pasajeros. Ante esa situación, puesto que nosotros alcanzamos a viajar un poco en tren, surgió la curiosidad. Luego el cruce entre el arte, nuestra profesión, y la tecnología, dio como resultado este híbrido. Cuéntenos sobre el diseño de la SEFT-1… IP: La SEFT-1 es una nave espacial, un dispositivo de investigación que surge a partir de la visión del pasado que se tenía del futuro, en una suerte de retro-futurismo. Somos una generación que creció impactada por la ciencia ficción, el cine masivo y por el resultado de la carrera espacial. El diseño de la nave conjunta todos estos elementos para resultar en un extraño carro-tren-fenómeno de la naturaleza. Diseñamos la nave en varios talleres de la ciudad de México; tiene un fuselaje de aluminio que recuerda a las naves espaciales. Todo viaje es espacial, dice la frase de Borges. Eso nos sirve como premisa para entender el espacio en sus tres dimensiones. Por eso consideramos que realizamos un viaje espacial, lo que redondea la idea de explorar estos espacios en ruina, un viaje al pasado en el presente proyectando algunas preguntas hacia el futuro, de tal suerte que funciona como una máquina del tiempo. Andrés Padilla (AP): La SEFT-1 es una máquina del tiempo porque sucede en varias dimensiones. Estaba la web, a donde todos los días subíamos informaciones, fotografías, textos y lo que la gente nos contaba mientras viajábamos. La otra es la simultaneidad de lugares por donde ya no pasa el tren sino una autopista de cuota, o personas que se mueven en carreta o a caballo. La nave, al conjuntar todos estos espacios simultáneos, funciona como máquina del tiempo. Además viajamos con mapas ferroviarios antiguos, del siglo XIX, que servían mejor que los satelitales. Íbamos retransitando una geografía antigua. ¿Cómo se organiza un viaje como este? IP: Siempre hemos sido viajeros, por lo que teníamos mucha idea de lo que era viajar en ruta. A partir del primer viaje descubrimos necesidades y sorpresas porque no hubo una exploración previa. Al volver adaptamos muchas cosas y complementamos herramientas que nos hacían falta. No fue un viaje de placer sino de trabajo. Fue muy cansado porque requería mucha energía física, emocional y mental, teníamos que resolver atascos, ponchaduras, hasta asuntos de relaciones con las personas del lugar, la policía que llegaba y quería saber que hacíamos, el ejército o los helicópteros que alguna vez nos sobrevolaron. Fue una larga travesía, una exploración auténtica. AP: Sabíamos algo de los lugares gracias a un equipo de investigación que hizo un resumen de las rutas que elegimos para explorar, pero no sabíamos las condiciones reales. Nos inventamos el oficio de ferronautas y teníamos que estar muy atentos en el camino, ver por dónde pasábamos, sortear obstáculos y también disfrutar del viaje, que también era importante. Siguió siendo un juego, aunque a veces era muy estresante. La nave se llama SEFT-1, ¿habrá una SEFT-2? ¿Qué sigue? IP: El número uno hace juego y referencia a la serie de transbordadores que se construyeron durante la carrera espacial. No sabemos si habrá SEFT-2. Lo cierto es que la SEFT-1 irá a explorar unas vías en Ecuador, lo que plantea otro punto de Latinoamérica para la investigación sobre la modernidad y el progreso; la instauración del tren y su desaparición se expande con un punto en el sur. Se pueden hacer triangulaciones para sacar conclusiones más completas. +

Jorge Luis Borges


SEFT-1 en la salinera de Las Coloradas, Yucatán. Fotografía cortesía de Iván Puig y Andrés Padilla.

Ve la entrevista en línea:


18 FOTOGRAFÍA

Mirar a través de las ventanillas de un taxi transforma nuestra visión del viaje. Drive-by shootings, libro de David Bradford, es una colección de fotografías tomadas por un taxista de Nueva York mientras efectúa su trabajo.

DRIVE-BY SHOOTINGS David Bradford KÖNEMANN

Fotografías de David Bradford incluídas en su libro Drive-by Shootings.

UN TAXISTA EN NUEVA YORK


+DEL TEMA LIBROS Nota de paso

Algunos títulos relacionados con el tema de este número. EL VIAJE

LA TERCERA MAÑANA Edgardo Cozarinsky TUSQUETS

Una noche, tras mentir a sus padres, Víctor sale de casa para lanzarse a conocer el Buenos Aires nocturno, territorio para él inexplorado, con el propósito de no volver hasta que amanezca. Después de algunos encuentros y situaciones tensas para el adolescente que es, acaba aceptando la invitación de una prostituta para tomar una copa en un tugurio frecuentado por borrachos, en su mayoría marineros, pero también por algún actor de comedia ya decrépito.

CABEZAS VERDES, MANOS AZULES Paul Bowles ALFAGUARA

Esta obra es una atractiva recopilación de crónicas de viaje que transportará al lector a lugares de los que pocos occidentales han oído hablar, y menos aún vistos con sus propios ojos, lugares hasta ahora libres de los aderezos, lujos y corrupciones de la civilización moderna.

PARA VIAJAR Varios autores GRIJALBO

¿A quién no le gusta viajar, conocer nuevos lugares, otras costumbres? Eso es la lectura: adentrarse en un sinfín de aventuras, vivir en carne propia las situaciones que rompen con nuestra rutina y que, al final, nos dejan nuevas enseñanzas y nos hacen crecer como personas.

DE PARÍS A LA PATAGONIA Maki Miró Quesada PLANETA

La noticia de la muerte de John Murphy fue devastadora. Destrozada por lo sucedido, su novia viaja a parís siguiendo una pista confusa que promete revelarle la verdad. El recuerdo del crimen la persigue hasta su destino, pero con el paso del tiempo, el esplendor de la Ciudad Luz logrará opacarlo y le brindará la oportunidad de reconstruir sus sueños y alejarse del dolor desde el mundo de la moda, la alta cocina, la refinada bohemia. En esta novela de misterio, amor y deseo, se atestiguará la travesía de un corazón femenino, un viaje fascinante desde el dolor hasta la esperanza.

EL EXTRANJERO Albert Camus EMECÉ

Extranjero en su tierra, extranjero de sí mismo, Meursault vive una angustiosa situación. Íntimamente ajeno al alcance moral de sus actos, llega a asesinar, a la prisión, al patíbulo, y no hay para él, en este inevitable proceso, ni rebeldía ni esperanza. En estas páginas magistrales, el realismo logra la perfección: Meursault nos refiere su historia, no la de sus razones y sentimientos, sino la de su imposible destino.

COMPAÑERAS DE VIAJE Soledad Puértolas ANAGRAMA

En este nuevo libro de relatos, Soledad Puértolas centra su atención en una serie de personajes femeninos que, por diversas razones, acompañan a alguien en un viaje que, en principio, no les concierne, pero que propicia episodios reveladores de lo que son y de la relación que mantienen con el otro.

ATLAS DE GEOGRAFÍA HUMANA Almudena Grandes TUSQUETS

En el departamento de obras de consulta de un gran grupo editorial, cuatro mujeres trabajan en la confección de un atlas de geografía en fascículos. Reunidas por azar en ese proyecto, y muy distintas entre sí, todas comparten, sin embargo, una edad decisiva, en la que el peso de la memoria matiza ya la conciencia del tiempo y de la historia.

EL VIAJE Amanda Hawking DESTINO

Cuando Wendy Everly tenía seis años, su madre intentó matarla, convencida de que era un monstruo. Once años después, Wendy descubre que quizá su madre tenía razón. Con la ayuda de un misterioso chico llamado Finn Holmes, Wendy empieza una nueva vida en un mundo que nunca creyó que existiera: un lugar de una belleza extrema, pero también terriblemente peligroso.

ODISEA Homero EDICIONES GANDHI

Poema épico griego compuesto por 24 cantos, La Odisea narra el regreso del héroe, Odiseo, a su patria, Ítaca, después de la conquista de Troya. Escrita en hexámetros, recoge numerosos cuentos populares y leyendas que, adaptadas, se integran en la epopeya.

CAZADORES EN LA NIEVE Tobias Wolff ALFAGUARA

Los doce cuentos de Cazadores en la nieve constituyen una apasionante visión de esas ambiciones que guían al ser humano más que el amor, la lealtad o la propia vida. Un trío de aventureros urbanos que dedica un fin de semana a la caza del ciervo, un joven mojigato y su inverosímil compañera de viaje, un matrimonio gastado por la rutina que celebra con un crucero sus bodas de oro, una madre preocupada por un hijo narrador de tragedias domésticas.


21 LAS FÁBULAS DEL TÍO HOFS POR ANTONIO MALPICA Toño Malpica. Rollero, chorero y cuentero por vocación, ingeniero por equivocación, escribe para niños de 9 a 99, toca horrible el oboe pero en el piano dicen que se defiende. No tiene problema con la llegada del fin del mundo, siempre y cuando no lo agarre a media ducha. Y le va a los pumas.

GUÍA DEL AUTOESTOPISTA GALÁCTICO Douglas Adams ANAGRAMA

Douglas Adams, el autor de la célebre Guía del autoestopista galáctico.

¿IR O NO IR?

Tortuga: Ir o no ir, esa es la cuestión. Aquiles: Una humilde opinión: creo que debería ir. Tortuga: Pero si aún no conoce mis motivos para… Aquiles: Cierto. Pero lleva más de media hora con eso. Y, además, me está tapando la tele. ¡Vaya! Tortuga: Es que es uno de esos viajes de los que, al volver, se puede regresar siendo otro. Aquiles: ¿Otro cómo? Tortuga: La mirada perdida, la quijada colgante, la nula respuesta a los estímulos… Aquiles: Esto es por lo que está escribiendo, ¿no? Otra humilde opinión: Si adonde va no hay tiempos compartidos o tours de quinceañeras, recapacite. Tal vez sea mordido por algo que aún no haya descubierto la ciencia. Tortuga: Pero es que hay textos que demandan tales sacrificios… Aquiles: Oh, oh... Detecto la flaubertiana preocupación de no atreverse a escribir de los cartagineses si no se ha pisado Cartago alguna vez, ¿cierto? Tortuga: Más o menos. Aquiles: Tome el caso de Verne y duerma tranquilo. ¿Usted cree que puso un pie en la luna? ¿O en un submarino? Le apuesto el bigote a que le tenía miedo a los globos. Tortuga: Sí, pero… es que… ¡hay preguntas que se tienen que responder in situ! Aquiles: Muévase un poco a su derecha, por lo pronto. Veamos… así que se trata de una pregunta. Vaya, vaya… pues mucho me temo que tendrá que ir. Hay asuntos para los que no nos sirve el google earth. ¡Vaya! ¡Vaya! Tortuga: De acuerdo pero… Aquiles: Antes de que continúe, ¿Notó mi combinación de interjección e imperativo? A veces me sorprendo de mí mismo. Tortuga: … Aquiles: Qué poco sentido del humor. Se lo digo así de fácil: 42. Tortuga: ¿42? Aquiles: Sí. El sentido de la vida, el universo y todo lo demás. ¿Cómo lo habría descubierto Arthur Dent, el viajero autoestopista galáctico, si jamás hubiera abandonado las pantuflas y el sofá? Por cierto, qué fea palabra, autoestopista, ya que estamos en ello. Tortuga: También hay que tomar en cuenta que iban a demoler su casa y… Aquiles: Pero está en el DRAE, me consta. Tortuga: …y luego hay que aclarar que su pregunta estaba mal hecha. Aquiles: Aunque una palabra, fea o bella, si tiene significado, ha de usarse. “Querétaro”, por ejemplo ¿Supo que ganó el premio a la más bonita? Tortuga: …lo cual no es mi caso porque mi pregunta, sin más… Aquiles: ¿Qué tal un chivito tapeado en la plaza Corregidora? Tortuga: ¿Es cognoscible el ser? Aquiles: … Tortuga: ¿Es cognoscible el ser? Aquiles: Ehh… ¿Adónde exactamente tiene que ir para responder esa pregunta? Tortuga: Al subconsciente. Mire lo que me facilitó el hijo del portero. Aquiles: ¿El de las rastas? ¿Y no hay que contar con asesoría huichol para entrarle a eso? Tortuga: Ese es otro boleto. ¿Quiere? No pienso comérmelo todo. Aquiles: ¿No estaba escribiendo una novela de zombis contra vampiros? Tortuga: Cambié el tema. Y usted, no me cambie el tema. ¿Viene? Aquiles: …es que llevo persiguiendo este capítulo de CSI desde el jueves y… Tortuga: ¿Notó mi bonita combinación semántica? ¿Y bien? ¿Deja el sofá? Aquiles: Ir o no ir. Esa… es la cuestión. +


LOS + VENDIDOS

Nota de paso

FICCIÓN

LA TEJEDORA DE SOMBRAS Jorge Volpi PLANETA

Cuando se encuentran en Nueva York en 1925, Henry Murray es un ambicioso médico de Harvard casado con una rica heredera de Boston; y Christiana Morgan, una tormentosa estudiante de arte. Atraídos por una fuerza que los sobrepasa, viajan a Suiza para ser analizados por Jung, quien sumerge a Christiana en profundos estados de trance. Las visiones de la joven, fielmente dibujadas en sus cuadernos, se convertirán en el punto de partida de un experimento en busca del amor absoluto.

LA EDAD DE LA PUNZADA Xavier Velasco ALFAGUARA

Esta es la historia del peor alumno del colegio. Corrección: de la historia del colegio. Con casi catorce años, unos cuantos apestados sociales por amigos y el boletín de calificaciones constelado de círculos rojos, nuestro protagonista sobrevive a un instituto sólo-paravarones soñando a toda hora en esas vecinitas a las que nunca ha osado saludar. Si otros inadaptados no saben lo que quieren, él lo tiene tan claro como su timidez: una moto y una chamarra negra.

CLARABOYA José Saramago ALFAGUARA

A sus 30 años, José Saramago concluyó la escritura de esta novela y la entregó a un amigo con relaciones en el mundo editorial. Durante decenios no sólo no recibió respuesta de la editorial, sino que tampoco pudo recuperar el original enviado. Cuarenta años después recibió noticias de que en una mudanza la editorial, ahora muy interesada en publicarlo, había hallado el manuscrito. El autor consideró que habían pasado demasiados años, pero dejó manos libres a sus herederos por si querían que viera la luz tras su fallecimiento.

1Q84 LIBROS 1 Y 2 Haruki Murakami TUSQUETS

En japonés, la letra q y el número 9 son homófonos y se pronuncian igual “kyú”, de manera que 1q84 es, sin serlo, 1984. Esa variación en al grafía refleja la sutil alteración del mundo en que la habitan los personajes de esta novela, que es, también sin serlo, el Japón de 1984. En ese mundo de apariencia normal se mueven Aomame, una mujer independiente, y Tengo, un profesor de matemáticas. Ambos rondan los 30 años, ambos llevan vidas solitarias y perciben a su modo leves desajustes en su entorno, que los conducirán a un destino común.

CIEN AÑOS DE SOLEDAD Gabriel García Márquez ALFAGUARA

Cien años de soledad, convertida en corto tiempo en un clásico de la moderna literatura en castellano, ofrece una aventura de lectura insustituible. Proyectada como una descripción de la vida familiar de la casa donde transcurrió la infancia de García Márquez, poco a poco, se convierte en una fabulación mágica, en morada de unos personajes ya legendarios inscritos en los mitos profundos de la cultura universal.

NO FICCIÓN EL PAÍS DE UNO Denise Dresser AGUILAR

Denise Dresser entrega un diagnóstico audaz y demoledor de la situación política y social que impera en nuestro país. Una denuncia a los Salinas y sus pactos siniestros; a los Romero Deschamps que exhiben su riqueza con cinismo; a los Montiel que pasean su impunidad por el mundo; a la maestra y su ejercicio cuestionable del poder; a los Fox con su presunción de ineptitud; a los políticos que encubren a pederastas, a los legisladores que mienten sin escrúpulos.

CALDERÓN DE CUERPO ENTERO Julio Scherer García GRIJALBO

En este libro característico de fin de sexenio, Julio Scherer García exhibe una serie de documentos irrebatibles que muestran los ilícitos sobre los cuales tanto se ha hablado en torno al controvertido proceso que llevó a Felipe Calderón a la presidencia de la república. Como el reportaje se propone plasmar un retrato completo de quien ha gobernado este país durante los últimos cinco años con los resultados que todos conocemos, también se consignan importantes testimonios, comprometedores pero convincentes, sobre el comportamiento irresponsable.

Y COLORÍN COLORADO

ESTE CUENTO AÚN NO SE HA ACABADO

Odin Dupeyron DISIDENTE

Y colorín colorado este cuento aún no se ha acabado se editó por primera vez en el año 2001 y desde esa primera edición ha sido leído y releído, regalado, prestado y recomendado por lectores de todas las edades, de todos los géneros, de distintas religiones, preferencias y países. Se ha convertido en best seller nacional. Y sigue siendo la misma extraordinaria historia que nos habla de la vida, de los miedos escondidos que nos paralizan y del deseo de ser libres.

FUTURO PARA TODOS Claudio Loser PUNTO DE LECTURA

México se encuentra en una coyuntura crítica. La próxima administración asumirá el poder en un momento crucial para el desarrollo económico y social del país. Sus prioridades y acciones tendrán un impacto decisivo a largo plazo, en lo económico, lo social y político. Si la parálisis política que ha impedido a las últimas dos administraciones resolver los principales problemas económicos de México continúa otros seis años, el país puede pasar de su actual equilibrio de bajo crecimiento a un círculo vicioso de estancamiento económico.

LA CABAÑA William P. Young DIANA

La hija menor de Mackenzie Allen Phillips, Missy, es raptada durante unas vacaciones familiares, y se encuentran evidencias de que pudo haber sido brutalmente asesinada en una cabaña abandonada en lo más profundo de los bosques de Óregon. Cuatro años después, Mack recibe una sospechosa nota, al parecer procedente de dios, invitándolo a regresar a esa cabaña durante un fin de semana. Mack llega a la cabaña una tarde de invierno para retornar a su más oscura pesadilla. Lo que encuentra ahí cambiará su vida para siempre.


23 EXTRACTO

Hay viajes que no terminan y otros que nunca acaban de comenzar. Tal es el caso del Titanic, que a cien años de haberse hundido sigue cautivándonos. Guadalupe Loaeza nos cuenta la historia del único mexicano a bordo del barco más famoso del mundo en El caballero del Titanic.

El Titanic, al inicio del viaje que nunca completó.

EL CABALLERO DEL TITANIC Guadalupe Loaeza AGUILAR

I Me llamo Elizabeth Han pasado cien años y, sin embargo, me acuerdo como si hubiera sucedido ayer. Como dice el poeta, ¿por dónde comenzar cuando se quiere pintar el fin del mundo? Porque lo que contaré fue como el fin del mundo, como un despertar sumamente doloroso. Me acuerdo de todo. ¿De todo? Sí. Recuerdo que hace un siglo no morí. Me salvé. ¿Me salvaron? ¿Nos salvamos? Cómo decirlo. Lo único que tengo presente es que la noche de ese domingo gélido, 14 de abril de 1912, morí de miedo, de tristeza y de frío. ¿Por qué me habría salvado yo, si junto a mí perecieron cientos de hombres, mujeres y niños? Yo los vi, sí, yo los vi flotar en el mar con mis ojos entre centenas de témpanos. Escuché sus llantos y sus súplicas. ¿Era la voluntad de Dios? ¡Cómo sufrían en medio de esa noche tan oscura, sin luna, llena de estrellas que no brillaban por el sufrimiento de tanta gente que se moría! Todos padecían: los de primera, segunda y tercera clase del barco “diseñado para no hundirse”, como decían todas las agencias de viajes y toda la publicidad de la prensa. En esos momentos de angustia, todos éramos iguales en medio de ese océano a dos grados bajo cero. Todos teníamos miedo de morir ahogados y todos nos queríamos salvar. El capitán Smith también se quería salvar, por eso nos ayudaba. “Primero las mujeres y los niños”, decía sin gritar, con los ojos llenos de agua salada, llenos de coraje y llenos de compasión por sus pasajeros. El capitán Smith también murió. Se murió con su uniforme blanco cubierto de medallas, mientras fumaba un puro. ¿Importado de La Habana como esos que vendían en el barco nada más en la primera clase? Mi querido capitán se murió bien derechito, viendo hacia el enorme iceberg. Era tan grande y aterrador como la ballena Moby Dick, así de imponente nos pareció cuando lo percibimos por primera vez desde el ojo de buey de nuestra cabina. Smith era el capitán más respetado en el servicio mercante británico. Había sido recompensado con el honor de conducir los buques de la compañía White Star Line en su travesía inaugural. Por algo le decían el “Capitán de los millonarios”. Era un marino célebre, viajar bajo su mando era parte de la aventura. Ganaba el doble que los más célebres capitanes del mundo. Charles Lightoller, el segundo oficial del barco, afirmaba que Smith era el favorito de cualquier tripulación, un hombre con el que todos querían trabajar. Smith decía que un gran capitán no deja las cosas al azar, y en 43 años nunca había tenido un accidente. Sin embargo, uno de los stewards me confió: “El capitán ya no tiene tan buen suerte, en menos de un año tuvo dos accidentes; uno de ellos le pudo haber costado muy caro”. Estos accidentes posiblemente le quitaron mucha seguridad. ¡Pobre capitán, tan decente que se veía! Tenía unos ojos bondadosos, era muy paternal, por eso trataba a la tripulación y a sus pasajeros como si fueran sus hijos. Fue entonces cuando me enteré que apenas seis meses antes de que zarpara el Titanic, el capitán había chocado el Olympic, contra el crucero británico HMS Hawke. Y apenas, en febrero de 1912, cuando conducía el mismo barco sobre los restos de un naufragio, perdió el aspa de una hélice. Pensándolo bien, estuvimos en manos de un inepto, porque después supe que cuando partimos de Southampton, el 10 de abril, el Titanic estuvo a punto de estrellarse contra el New York, un buque estadounidense. Con razón los periódicos decían que si Smith se hubiera salvado, su carrera también hubiera naufragado. Hay una regla que dice que si un barco es víctima de un accidente, el capitán debe renunciar a su puesto. Y Smith la había desobedecido en dos ocasiones. No obstante, la compañía White Star Line le dio un trato preferencial y lo puso al frente del barco más fastuoso del mundo en el que viajaban 2 mil 223 personas. Si ya había tenido esos dos incidentes, con razón se paralizó al momento de la colisión; con razón no quiso salvarse, de lo contrario hubiera padecido el juicio de la opinión pública de todo el mundo, como lo padeció el constructor del barco, J. Bruce Ismay. Qué ironías tiene la vida, porque no he dejado de escuchar que el capitán Smith era un héroe. +


+PARA VER Nota de paso

DVD

SENNA Asif Kapadia UNIVERSAL PICTURES

Largometraje documental que recorre la vida del legendario piloto brasileño Ayrton Senna (1960-1994), desde la temporada de su debut en 1984, hasta su prematura muerte una década después en el Gran Premio de San Marino. Cuenta con material sorprendente e inédito extraído en gran parte de los archivos de la Fórmula 1.

¿QUÉ LE PASÓ A MÉXICO? Lorenzo Hagerman PRODUCCIONES MEXICANAS DISCOGRÁFICAS

Esta es la historia de la batalla por el poder en México. Es la historia de un hombre que desafió a las instituciones de un país, proclamándose presidente legítimo. Es la crónica de una derrota inesperada y de como el polémico Andrés Manuel López Obrador, quien lideró las encuestas durante cuatro años y a pesar de sus más de 14 millones de votos ganados en las urnas en las elecciones del pasado 2 de Julio, fue derrotado por medio punto porcentual.

EL TIEMPO QUE NOS QUEDA Elia Suleiman CINE, VIDEO Y T.V.

Filme semi-biográfico, dividido en cuatro episodios históricos, que narra la historia de una familia (mi familia) desde 1948 hasta la actualidad. La película está inspirada en los diarios de mi padre, empezando por cuando él era un luchador de la resistencia en 1948, y las cartas de mi madre a familiares que eran forzados a abandonar el país desde entonces.

LA MUJER QUE CANTABA Denis Villeneuve CINE, VIDEO Y T.V.

Jeanne y Simon Marwan son dos gemelos cuya madre, que lleva mucho tiempo sin hablar, está a punto de morir. Pero, antes del fatal desenlace, les da dos cartas que deben ser entregadas a un padre al que creían muerto y a un hermano cuya existencia desconocían. Ambos emprenderán un viaje al Líbano para localizarlos y encontrar respuestas a su existencia. Basada en una obra de teatro de Wajdi Mouawad.

LA CASUALIDAD Krzysztof Kieslowski CINE, VIDEO Y T.V.

Enfrentándose a un futuro incierto, Witek, un joven polaco estudiante de medicina, decide interrumpir temporalmente sus estudios e irse en tren a Varsovia a rehacer su vida. A partir de ese momento seremos testigos de tres versiones de la vida de Witec, partiendo de las posibilidades derivadas de abordar o no un tren.

Y ESCUCHAR CD MADONNA MDNA UNIVERSAL MUSIC

La reina del pop sigue dominando la escena. MDNA es un disco lleno de canciones pegajosas, remezclando ritmos ochenteros y con una producción como siempre, impecable.

MICHEL TELO Na Balada SONY MUSIC

Figura actual del pop brasileño que ha tenido en México un éxito inusitado. Sus hits no dejan de programarse tanto en radio como en televisión.

CAPILLA BARROCA DE ZACATECAS Ópera San Francisco Xavier MANDUJANO RODRÍGUEZ

Ópera que narra la vida de San Francisco Xavier, quien después de una vida santa recibe el premio de ser llevado al cielo, donde su llegada se celebra con una gran fiesta.

CUARTETO CARLOS CHÁVEZ Chávez: Obra integral de cámara para cuerdas MANDUJANO RODRÍGUEZ

Una de las grandes figuras de la música mexicana, Carlos Chávez, quien además de compositor y director de orquesta fue profesor y periodista. He aquí por fin su obra íntegra de cámara para cuerdas.

RODRIGO Y GABRIELA Área 52 EMI MUSIC

El dueto mexicano que ha hecho de Europa su mercado más exitoso y fructífero, nos entrega esta grabación en concierto en Cuba; su ya conocido y particular estilo al interpretar temas clásicos del metal y del rock, les han dado un estatus de estrellas en el mundo entero.


Fotograma de la película Easy rider (1969).

25 CINE POR ERICK ESTRADA

Director editorial de cinegarage.com, portal dedicado al cine, y colaborador en la estación de radio Reactor.

EASY RIDER Dennis Hopper COLUMBIA

IRREVERSIBLE Gaspar Noé VIDEOMAX

LOS GUERREROS Walter Hill PARAMOUNT

BORAT Larry Charles 2OTH CENTURY FOX

SIEMPRE EN MOVIMIENTO Nunca te quedes quieto. Nunca te detengas. Nunca dejes que la inmovilidad se apropie de ti, de tu cabeza. Nunca quedarse. Nunca desistir. El cine es un viaje desde donde se le vea. Mecánicamente tenemos que llegar del principio al final de la cinta, haciendo engranar a los sprockets tirando hacia el final para que 24 cuadros pasen frente a la luz cada segundo. El segundo descompuesto en 24 fotogramas es un viaje. Lo que ocurra en la suma de 2 horas de fotogramas es la multiplicación, el exponente a la locura de ese primer viaje mecánico. Pero el cine también es un viaje en el sentido más puro. Alguien quiere algo y tiene que moverse para conseguirlo, ya sea de un lado de la piscina al otro caminando con una vela encendida en la mano (el eternísimo viaje a la trascendencia y la multiplicación de la paciencia propuesto por Tarkovsky en Nostalgia) o de un extremo del país al otro agitando las piernas, sudando cada kilómetro (el viaje generacional que se hacía metáfora de un país eternamente en transformación en Forrest Gump, de Robert Zemeckis). Decir que hay un género cinematográfico dedicado al viaje y ceñirse celosamente a él, sería tan cómodo como santificar obras cumbre como Easy Rider, de Dennis Hopper, o el road movie ultra sublimado conocido como Apocalpsis ahora, de Francis Ford Coppola: del principio del río a lo profundo de la jungla, del humano animalizado a la locura incomprensible, violenta y potenciada. Un mundo perfecto, de Clint Eastwood, parecería una road movie fallida por deshacerse de paisajes y planicies para demostrar la porquería del alma humana que viaja hacia el otro lado, a donde manifiesta lo más noble de sus ingredientes. O dejar en el renglón de las que no cierran el círculo a Entre copas, de Alexander Payne, cuyo viaje geográfico es diminuto, pero en donde la traslación espiritual de sus personajes es monumental, monstruosa en su sencillez. No. El cine siempre es un viaje, a veces uno que vuelve al punto de partida sin volverse pasivo, sabiendo que ese punto cambia cuando lo abandonamos y que quien lo abandona (los personajes o nosotros que los seguimos), irremediablemente volverá siendo otro. Entonces tampoco neguemos el cruel viaje inverso propuesto por Irreversible, de Gaspar Noé, que al reflejarse en el espejo de nuestra percepción convierte la luz en oscuridad y la casualidad en destino manifiesto. Y luego las otras transformaciones. Las del niño en adulto, las del siglo pasado en siglo presente de la irresistible Mariana, Mariana, de Alberto Issac, o la del hijo sometido que se vuelve espíritu rebelde de La oveja negra, de Ismael Rodríguez, metáfora de la necesidad de cambio en un país entregado por tradición mal entendida al machismo. La del padre apacible que se transforma en un loco asesino de la carretera: Mad Max, de George Miller; o en esa Odisea urbana y casi punk conocida como Los Guerreros, de Walter Hill, y que hacen de un líder pandillero todo un Ulises necesitado de sobrevivir. El cine es un viaje en el que se apagan las luces como cuando despega una nave espacial, la misma que transportó a la ingenua tripulación de Mélliès en Viaje a la Luna, o la que hace que el hombre se enfrente a su propio espíritu en la ya de por sí viajada 2001 Odisea del espacio, del infalible Stanley Kubrick. Necesitados del posmodernismo que se niega a morir del todo, podemos refugiarnos en Borat, de Larry Charles, viaje físico nutrido de escatología, reconocedor de miedos y temperamentos, caricaturización de una realidad que cada vez parece menos racional, la burla de la burla. O Paul, de Greag Mottola, un círculo desértico envuelto en comedia que empata a la perfección con el viaje dentro del viaje que emprende un personaje desorientado que se traslada media tierra para entrar a la nave espacial que lo llevará hacia nunca supimos dónde: Encuentros cercanos del tercer tipo, de Steven Spielberg. Seleccionar una lista estricta de películas a propósito de viajes sería negarle al cine su facultad inspiradora y transformadora, su capacidad para convertirnos en otros, a veces en noventa minutos, a veces en menos, a veces en más. Si la luz viaja del proyector a la pantalla, si la película viaja de principio a fin montada en una máquina maravillosa, ¿qué nos impide viajar a nosotros cuando se nos cuenta una historia con esos elementos? Viajar es transformarse. Uno nunca es el mismo antes y después de una película. +


26 ¡NIÑOS A LEER!

POR KAREN CHACEK

¿UN LIBROVIAJE O UN VIAJELIBRO? Viajar y leer tienen tanto en común que a veces ni siquiera distingues qué fue lo que sucedió primero. La cosa se pone aún más enredada cuando al par de actos le da por intercambiar lugares y de pronto hallas libros en los viajes o viajes en los libros y llegas a ese punto en el que viajar y leer ya te parecen lo mismo. El colmo de los colmos es llevarte un libro al viaje y a medio viaje irte de viaje al libro. Aunque esto resulta particularmente útil en los viajes familiares, en los que nada sale como se planea, nadie se pone de acuerdo, parece una tarea imposible hacer felices a todos, pero de alguna manera insólita, al final las cosas se resuelven bien. Y para muestra: Mini va a la playa. Los viajes en libro no son lo mismo que un vuelo en globo, pero pueden ser mucho más que eso. Funcionan para nutrir la imaginación con figuraciones maravillosas, que luego puedes utilizar en todas esas ocasiones en las que los destinos vacacionales te sorprenden, pero ¡porque no se asemejan en nada a eso que tú esperabas encontrar! Claro que, con un poco de buen humor y un alto grado de miopía, se pueden lograr expediciones asombrosas. En Luisa viaja rapidísimo, a Luisa se le mete en la cabeza ir visitar a su amigo Fernando, a quien no ha visto en mucho tiempo. Sólo que Fernando es una rata de campo que se fue desde hace meses a vivir a otro país y ella es un topo a la que ninguna aerolínea le vendería un boleto de avión. La solución que se le ocurre a Luisa es enviarse a sí misma por correo… y vaya que así se puede llegar a cualquier parte, incluso a países en los que las alcantarillas del drenaje son canales de agua pura y los basureros paisajes naturales de una belleza formidable, las aeronaves vuelan con motores de aspiradora y las latas de sardinas guardan delicias marinas recién pescadas. También hay ese otro tipo de viajes para criaturas malcriadas, en los que todo sale tal y como tú lo pides; el secreto está en saber pedir lo que quieres y, sobre todo, en saber bien lo que quieres pedir. Así apareces de pronto sentada en un vagón de tren, volteas a ver a esa persona que con sus lápices de colores inventa el mundo y le pides que te fabrique ropa a la medida, que te dibuje el paisaje que deseas ver por la ventanilla, es más, si le insistes lo suficiente, hasta puedes convencerla de que te invente algún acompañante divertido. La persona que dibuja el mundo siempre te cumple tus caprichos, aunque luego le da por trazarte un par de bromas como le sucede a Johanna, la cerdita que aparece en Johanna en el tren. Y ya si de lo que se trata es de ponernos muy originales, lo mejor son esos viajes fabulosos que se tienen que realizar a solas, porque a ese destino al que se viaja es un lugar que nadie más conoce ni puede ver. En Perdido y encontrado, un niño recibe en la puerta de su casa la visita inesperada de un pingüino que no habla ni media palabra. El niño se propone ayudarlo a encontrar su camino a casa, pero en el intento termina él por emprender un viaje de ida y vuelta a su propio Polo Sur. Este es el tipo de libroviaje o viajelibro que te lleva al descubrimiento de algo que ni siquiera sospechabas que habita en ti. Escoge, pues ¿un libroviaje o un viajelibro? Al fin que ambos son garantía. +

MINI VA A LA PLAYA Christine Nöstlinger SM

JOHANNA EN EL TREN Kathrin Schärer OCEANO TRAVESÍA

PERDIDO Y ENCONTRADO Oliver Jeffers FCE

Ilustración del libro Perdido y encontrado, de Oliver Jeffers.

Karen Chacek. Guionista y escritora. Nació en D.F. un sábado de junio. Se acompañó en la infancia de cómics, series de TV y libros de fábulas.


28 INSOMNIO POR DIEGO RABASA

Ilustración del libro Vulcan´s hammer (1960), de Philip K. Dick.

Diego Rabasa. Editor, columnista y por si fuera poco, americanista.

LA CONCIENCIA RASGADA

Partes hacia un sitio porque ese sitio, un sitio que no conoces, se ha metido en tu mente. Eso que habita tu mente no es el sitio. Aunque hayas visto fotos: las formas son lo menos importante de un lugar. Falta la temperatura de los colores, el peso de los aromas, las desviaciones que la luz sufre en los ojos de los locales. Entonces partes hacia lo desconocido. Y partes porque el vértigo del deseo ha inoculado tu mente. Y ahora es imposible detenerse. Las estructuras imaginadas se rompen conforme te acercas a lo ignoto. La fantasía, lo estructurado, lo fijo: las imágenes incubadas en el seguro útero de nuestra percepción te brindan un sentido hogareño. Pero avanzas y todo se deshace. La realidad rasga la conciencia, su antagonista por excelencia. La verdad, aquella alada y escurridiza hada, se esconde. Es la némesis primigenia del pensamiento. Y las nuevas formas dan pie al arrojo de lo oculto. Los velos se destapan y el pasado ya no explica la mirada. Tardas en unir conceptos porque eso a lo que te enfrentas no tiene una palabra y un sentido asignado en tu mente. Oyes voces. Voces que no hablan el mismo idioma que tú. Percibes olores que tu mente no logra traducir en una imagen. Pisas la tierra cuyo crujir no es aquel de la vieja tierra dando acuse de recibo de tus pasos. Respiras más velozmente porque el aire que entra a tus pulmones tiene un peso específico distinto, una densidad alterada. Si tienes la mente puesta en el destino, has ignorado lo importante: el trayecto. La llegada no es sino un mero resumen del viaje. El verdadero viajero, el paseante incansable, sabe que el fluir transformador que devora la distancia también devora nuestra vida. Y cada paso es un paso que damos hacia la muerte. Escribir es viajar. Viajar es descifrar los jeroglíficos que la realidad trazó en nuestra mente. Lo explica con la suave y erudita claridad que lo caracteriza Claudio Magris en El infinito viajar. También nos dice que nuestra cultura entiende, de manera general, dos tipos de viajes: la noción clásica, la del viaje circular –el que te regresa al punto de partida–, y la noción moderna, la del viaje lineal –la que da pie a la vieja metamorfosis, la vieja sentencia clave: la vida es devenir en la muerte. Y aunque ambos hacen referencia a un desplazamiento físico, el sentido del libro de Magris es explorar esa “cartografía del tiempo y del espacio”, como lo describió con precisión la revista francesa Lire. Pero entre estas dos grandes categorías, hay una taxonomía soslayada. Hay otros viajes no menos peligrosos, no menos fascinantes, no menos exhaustivos, no menos definitivos. La idea de viaje es como la huella dactilar, distinta en cada existencia. Se me vienen a la mente un sinfín de tipos de viaje: el viaje al interior de un libro, como el de Anastas Bránica en La mano de la buena fortuna. El viaje al futuro, como los de Arthur C. Clark, Phillip K. Dick, Stanislaw Lem, Roger Zelazny o Ray Bradbury. El viaje al más allá, como el de Juan Rulfo en Pedro Páramo. El viaje de asfalto como el de Kerouac en En el camino. El viaje de la fuga como los de Thomas de Quincey en Memorias de un opiómano y un larguísimo y apasionante etcétera. Pero entre todos ellos hay un que me gustaría destacar y que me parece que reúne la quintaesencia del viaje: la autonomía total para desplazarse aún en los confines más reducidos (“I could be bounded in a nutshell and count myself a king of infinite space”, diría Hamlet): el viaje sedentario de Xavier de Maistre en Viaje alrededor de mi cuarto. Durante 42 días de cautiverio involuntario, De Maistre nos muestra que no hay páramo más inabarcable que el de la mente. Nos dice, “El placer que uno siente viajando por su habitación está libre de la envidia inquieta de los hombres; es independiente de la fortuna.” Cada objeto que se le presenta en la habitación es un pretexto para zambullirse en un periplo inanimado tan emocionante como los viajes de Joseph Conrad. Su mente rescata imágenes de su memora y los une con lo que la mirada le devuelve para construir nuevas realidades, acontecimientos imaginarios que no por carecer de una correspondencia material son menos reales. Una obra maestra que reivindica la capacidad de la mente para configurar las claves de su propia realidad. +

LA MANO DE LA BUENA FORTUNA Goran Petrovic SEXTO PISO

PEDRO PÁRAMO Juan Rulfo EDITORIAL RM

EL INFINITO VIAJAR Claudio Magris ANAGRAMA


30 FRASE NAPALM

Y LOS HIPOPÓTAMOS SE COCIERON EN SUS TANQUES W. S. Burroughs ANAGRAMA

POR WILLIAM S. BURROUGHS

QUEER W. S. Burroughs PENGUIN

LAS CARTAS DE LA AYAHUASCA William S. Burroughs y Allen Ginsberg ANAGRAMA

CUANDO ESCRIBO, ACTUÓ COMO UN CARTÓGRAFO, UN EXPLORADOR PSÍQUICO, UN COSMONAUTA DEL INCONSCIENTE. NO TIENE CASO EXPLORAR ZONAS SUFICIENTEMENTE INVESTIGADAS.


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36_El viaje  

El hombre que viaja y no conoce todavía la ciudad que le espera a lo largo del camino, se pregunta cómo será el palacio real, el cuartel, el...

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