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Año 04 • Núm.35 • Abril 2012

X R A M O H C U GRO

EL CINE Y LOS LIBROS

ENTREVISTAS CON

JOAN FONTCUBERTA Y CARLOS MARTÍNEZ ASSAD EXTRACTO _ EL SECRETO DE SUS OJOS

res nterio a s o mer ga nú r a c s De

PRECIO AL PÚBLICO 15 PESOS

NOTAS DE PASO COMPARTE Y RECICLA


EDITORIAL

ABRIL 2012

Si yo fuera cineasta me dedicaría a cazar crepúsculos. Todo lo tengo estudiado menos el capital necesario para el safari, porque un crepúsculo no se deja cazar así nomás, quiero decir que a veces empieza poquita cosa y justo cuando se lo abandona le salen todas las plumas, o inversamente es un despilfarro cromático y de golpe se nos queda como un loro enjabonado, y en los dos casos se supone una cámara con buena película de color, gastos de viaje y pernoctaciones previas, vigilancia del cielo y elección del horizonte más propicio, cosas nada baratas. De todas maneras creo que si fuera cineasta tendría las mismas exigencias que con la palabra, las mujeres o la geopolítica. […] Mi película tendría una leyenda impresa (acaso una voz off) dentro de estas líneas: “Lo que va a verse es el crepúsculo del 7 de junio de 1976, filmado en X con película M y con cámara fija, sin interrupción durante Z minutos. El público queda informado de que fuera del crepúsculo no sucede absolutamente nada, por lo cual se le aconseja proceder como si estuviera en su casa y hacer lo que se le dé la santa gana; por ejemplo, mirar el crepúsculo, darle la espalda, hablar con los demás, pasearse, etcétera. Lamentamos no poder sugerirle que fume, cosa siempre tan hermosa a la hora del crepúsculo, pero las condiciones medievales de las salas cinematográficas requieren, como se sabe, la prohibición de este excelente hábito. En cambio no está vedado tomarse un buen trago del frasquito de bolsillo que el distribuidor de la película vende en el foyer”. Imposible predecir el destino de mi película, la gente va al cine para olvidarse de sí misma, y un crepúsculo tiende precisamente a lo contrario, es la hora en que acaso nos vemos un poco más al desnudo, a mí en todo caso me pasa, y es penoso y útil; tal vez que otros también aprovechen, nunca se sabe. Extracto del cuento “Cazador de Crepúsculos”, de Julio Cortázar, incluido en CUENTOS COMPLETOS 3, editado por Punto de Lectura. + Latinstock/Corbis

34_EL CINE


CONTENIDO

DIRECTORIO

NERD PLUS

LAS FÁBULAS DEL TÍO HOFS

UNA RELACIÓN SIMBIÓTICA

¿QUIÉN DISPARÓ PRIMERO?

Por Bernardo Fernández, Bef

P.5

NOVELAS GANADORAS DEL ÓSCAR P.6 Por Dalí Corona

Por Rodolfo JM

ESCENAS MEMORABLES Por Lobsang Castañeda

P.8 P.10

Por Jorge Vázquez Ángeles

UN MATRIMONIO INCÓMODO Por Erick Estrada

Por Karen Chacek

Por Jorge Vázquez Ángeles

PARA NO OLVIDAR EL PIPORRO Por Staff Leemás

+ NOTAS DE PASO

P.18

victor@revistaleemas.com.mx

P.26

P.28

PUBLICIDAD

contacto@revistaleemas.com.mx

P.30

www.revistaleemas.com.mx

www.mascultura.com.mx SÍGUENOS EN TWITTER @revistaleemas

Consejo editorial Alberto Achar Jorge Lebedev

(55) 5211 9266

FRASE NAPALM Por Staff Leemás

P.16

Coeditor y Coordinador Editorial Jorge Vázquez Ángeles Diseñador Victor Baca Vargas

INSOMNIO

GROUCHO MARX

CARLOS MARTÍNEZ ASSAD La ciudad de México que el cine nos dejó

P.25

¡NIÑOS A LEER!

Por Diego Rabasa

ENTREVISTA A

Director Creativo y Dirección de Arte Manuel Muguira Casanova

jorge@revistaleemas.com.mx

GUÍA DE CINE PARA PERVERTIDOS

P.14

yara@revistaleemas.com.mx

manu@revistaleemas.com.mx

LA GALLINA, EL HUEVO...

ENTREVISTA A JOAN FONTCUBERTA La cámara de Pandora

P.21

CINE

ESTE MES EL JUEGO DE LOS ESPEJOS

Por Antonio Malpica

Directora General Yara Vidal

Circulación certificada por Moctezuma & Asociados. Título incorporado en el Padrón Nacional de Medios Impresos de la Secretaría de Gobernación. Editor responsable: Yara Beatriz Sánchez De la Barquera Vidal, Información: 52 11 92 66, Administración: Héctor Valdéz, Ventas Publicidad: 52 11 92 66, Correo electrónico: contacto@revistaleemas.com.mx, Distribución: Librerías Gandhi, S.A. de C.V., Dirección: Benjamín Franklin 98, Piso 1 y 3, Escandón, Delegación Miguel Hidalgo, 11800, Mexico, D.F. Tiraje: 50 mil. Número de Reserva al Título ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04-2009-051820092500-102. Certificado de Licitud de Título No. 14505 y Certificado de Licitud de Contenido No. 12078 expedidos en la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Registro Postal EN TRÁMITE. Preprensa e impresión: Reproducciones Fotomecanicas S.A. de C.V. en Democracias 116. Colonia San Miguel Amantla. Azcapotzalco. C.P. 02700, México D. F. Queda prohibida la reproducción parcial o total, directa e indirecta, por cualquier medio o procedimiento, del contenido de la presente obra, sin contar con la autorización previa, expresa y por escrito del editor, en términos de la legislación autoral y, en su caso, de los tratados internacionales aplicables, la persona que infrinja esta disposición se hará acreedora a las sanciones correspondientes. El contenido de los artículos es responsabilidad de los autores. Hecho en México.


UNA RELACIÓN SIMBIÓTICA Entiendo que es un error común atribuir a George Meliès la primera adaptación cinematográfica de una novela, siendo este honor concedido a De la Tierra a la Luna, de Julio Verne. Al parecer esto no es del todo preciso pues el gran mago del cine abrevó de varias fuentes para crear su deliciosa fantasía fílmica. En cualquier caso lo anterior además asienta la también antigua alianza entre géneros especulativos (ciencia ficción, horror, fantasía, policíaco...) y cinematografía. Pero mi película favorita sobre escritores es Barton Fink (hermanos Cohen, 1991). El traslado de un dramaturgo neoyorquino a Los Ángeles para escribir guiones de películas fracasa ante el brutal bloqueo creativo que se apodera de él, interpretado por John Turturro en uno de sus mejores momentos. La imposibilidad de conciliar ambos medios pese a su simbiótica relación construye una de las más deliciosas y delirantes metáforas del papel del escritor frente a los medios, de la obsesión gringa por la búsqueda de “la gran novela norteamericana” y la inexistencia de aquello que conocemos como “el hombre común y corriente.” Aunque creo que nadie podría negar que el escritor que ha tenido la relación más estrecha con el cine ha sido Stephen King. Esas dos palabras, “Stephen” y “King” pronunciadas juntas provocan al menos un desdeñoso levantamiento de ceja en círculos culturetas. “¿Lees eso? ¡Pero si es horrendo!” Bueno, al menos en esto último tienen razón. Ya me he cansado de hablar en favor del viejo tío Stephen. Dejé de hacerlo cuando descubrí que la mayoría de sus detractores entre mis colegas literatos lo único que sabían de su obra era que no les gustaba porque nunca lo habían leído. Sólo diré algo: King es el último eslabón de una tradición de literatura fantástica norteamericana que inicia con Edgar Allan Poe, sigue con H.P. Lovecraft (probablemente con una parada previa en Ambrose Bierce), sigue con Robert Bloch y Ray Bradbury para culminar justo en el propio King y en Peter Straub (y si no has leído a ninguno de estos autores francamente ya ni la friegas). Volviendo a King, no puedo pensar en autor con más número de novelas adaptadas al cine. Quizá Ian Fleming, creador de James Bond podría rivalizar con el autollamado “equivalente literario de la Big Mac.” El paso de las novelas de Stephen King al cine no siempre ha sido exitoso, todo hay que decirlo. Quizá a ello se deba la pobre percepción de su obra que muchos lectores tienen. Es una pena, por ejemplo, la mediocre adaptación televisiva de It. Muy poco tiene de la fuerza de la que para muchos es su opus magnum, poderosa novela de cerca de mil páginas acerca de la encarnación cíclica del mal en un pueblito ficticio del estado norteamericano de Maine. El King cinematográfico ha tocado lo sublime, como en The Shining (Kubrick, 1980) que al propio Stephen, evidenciando su naquez, le disgustó tanto que veinte años después produjo una versión televisiva supervisada por él mismo; ha pasado por lo decoroso como The Shawshank Redemption (Darabont, 1994) y The Dead Zone (del gran David Cronemberg, 1983) y la mayoría de las veces ha terminado en lo grotesco como Dreamcatcher (Kasdan, 2003) o la lamentable adaptación televisiva de The Tommyknockers (Power, 1993). Lo anterior sin contar su patética incursión como director cinematográfico en Maximum Overdrive (1986). Como dijeron en su día los críticos de Tiempo Libre, esta cinta le resolvió una duda vocacional a King: no tiene nada que hacer como director. Conclusión: lee a King. No veas las películas. No quiero irme sin dejar constancia de un descubrimiento reciente. Las novelas de John Connolly, mezcla de género policíaco y terror, tienen mucho de cinematográfico. Autor de una serie de novelas protagonizadas por el detective Charlie Parker (mira si le gustarán los homenajes), Connolly mezcla a partes iguales el género negro con lo sobrenatural, con sorprendentes resultados. Creo que junto con Robert Crais y Michael Connelly (ambos también muy cineros) Connolly es de lo más interesante que está sucediendo en la narrativa policiaca actual en inglés. Todas las novelas de Charlie Parker escritas por Connolly están publicadas en español, en traducciones bastante decentes. Muy recomendable. Nota curiosa: aunque Connolly es irlandés, sus novelas suceden en el estado norteamericano de Maine. Sí, el mismo de don Stephen King. Algo tendrá el agua allá. +

Fotograma de la película Barton Fink (1991), de los hermanos Cohen.

5 NERD PLUS POR BEF

Bernardo Fernández, Bef. Dibujante de cómics y novelista. El cine le apasiona aunque desde que nació su hija María hace tres años va menos seguido de lo que le gustaría.


POR DALÍ CORONA NOVELAS GANADORAS EN LOS ÓSCARES

La nota que Truman Capote escribió en la contraportada de la primera edición de Matar a un ruiseñor, único libro de Harper Lee y ganador del premio Pulitzer en 1960, hace suponer a los chismosos que el verdadero autor de la novela fue el propio Capote: “Alguien raro ha escrito esta excelente primera novela: un escritor con el más alegre sentido de la vida y el más caluroso y más auténtico sentido del humor. Un libro conmovedor y tan divertido, tan agradable”. Como sea, se trata de un magnífico libro que tuvo gran aceptación entre el público norteamericano por su temática racial, prosa ligera, que no endeble, y un ácido sentido del humor. Los estadounidenses hicieron de Matar a un ruiseñor una obra de culto, reditándola cada año y colocándola como el segundo libro más influyente en su país. Durante los años sesenta el libro tuvo especial agrado entre los lectores y fue llevada al cine por Robert Mulligan en 1962, con Gregory Peck en el papel de Atticus Finch, un abogado de Alabama que defiende a un campesino negro acusado de haber violado a una niña blanca. La película, una joya del cine estadounidense, obtuvo tres Globos de oro y el Óscar al mejor actor.

EL SILENCIO DE LOS CORDEROS Thomas Harris DeBOLSILLO

BEN HUR Lewis Wallace EDICIONES EL PAÍS

Un gran libro no necesariamente será una gran película. Pensemos en bodrios como Romeo y Julieta, con DiCaprio haciéndola de Romeo, o aquella donde Cesarín, el hijo de César Costa en Papá soltero, interpreta a Carlos en Las batallas en el desierto. También existen grandes películas que provienen de excelentes libros, y no me refiero a Narnia, que siendo un buen libro y una película palomera aceptable, se apoya demasiado en efectos especiales. MATAR A UN RUISEÑOR Harper Lee ZETA BOLSILLO

Cuando leí El silencio de los corderos, de Thomas Harris, allá en mi mocedad, ya antes había visto la película. Contrario a lo que pueda pensarse, al terminar el libro no dije “es mejor el libro que la película”, en mi cabeza se diseñó una trama más compleja que aquella donde Anthony Hopkins interpreta al Dr. Hannibal Lecter y Jodie Foster a la agente del FBI Clarise Starling. El libro me perturbó más que la película. La complejidad y la oscuridad de Hannibal Lecter y la perspicacia de Starling están más presentes. El libro abunda en algo que el director de la película Jonathan Demme pasa por alto: la meticulosidad de los personajes. Cada movimiento o dicho de Starling proviene de una reflexión cuidadosamente elaborada; a su vez, Hannibal suele ser calmado y preciso. Como si uno fuera parte del otro, habitando en perfecta simbiosis, entre ellos se genera una similitud que no se ve en la película.

¿QUIÉN QUIERE SER MILLONARIO? Vikas Swarup ANAGRAMA

Si me gusta una película o un libro suelo buscar informaciones o datos sobre la vida del autor o de los personajes. La mayor parte de mi infancia la pasé entre rituales. Mi abuela tenía una adicción por los ritos católicos mexicanos. Desde arrullar al niño Dios, pasando por su visita anual al Cristo Rey del Cubilete, en Silao, hasta el maratón de películas cristianas en la semana mayor: Los diez mandamientos, Rey de reyes, La biblia y Ben Hur, mi favorita, con esa brillante y conmovedora actuación de Charlton Heston, mucho antes de que se convirtiera en el intolerante defensor de armas que es ahora. Tras años de haber visto la película, encontré el libro de Lewis Wallace. Al leerlo no me sorprendió que lo hubieran hecho película, la narración es casi cinematográfica y llena de cadencia. Son ocho partes que cronológicamente cuentan la historia de Judá Ben Hur, un hombre rico de Judea que es traicionado por Messala, su mejor amigo; su vida como esclavo y la posterior venganza. Lewis Wallace fue general durante la guerra civil norteamericana, participó en la invasión a México en 1847, y al final de su carrera militar fue parte del jurado que condenó a muerte Mary Surrat, la primera mujer gringa enviada al patíbulo, acusada de participar en el complot para asesinar a Abraham Lincoln. Mi más reciente lectura e investigación gira en torno a Slumdog Millionaire, película hindú que maravilló a muchos cuando apareció en los cines del mundo. Desde el inicio me pareció un título fantástico: Perro callejero millonario. En español le pusieron ¿Quién quiere ser millonario?, haciendo referencia al programa de concursos que aparece en la película y que Jamal, un joven muy pobre, gana, gracias a la experiencia adquirida durante años de vivir en la calle. Vikas Swarup, autor del libro, hace un retrato de los barrios más pobres de la India. A través de historias nos cuenta cómo un muchacho pobre y sin educación ha ganado mil millones de rupias en el programa de concursos “¿Quién quiere ser millonario?”. No sólo nos cuenta su vida, sino también la de aquellos habitantes de los suburbios más olvidados y perdidos en la India moderna. Un maravilloso libro que disfruté, incluso más que la película. Supongo que la literatura sigue ganando terreno frente a otras artes, y que cada vez somos más los que gustamos historias distintas bien contadas, sin importar que éstas aparezcan en el cine o entre las páginas de un libro. +

Fotograma de la película Slumdog Millionaire, basada en la novela de Vikas Swarup.

6 ESTE MES


POR RODOLFO JM EL JUEGO DE LOS ESPEJOS

Desde sus inicios el cine ha encontrado en la literatura una fuente inagotable de temas y recursos. Aunque algunos escritores renieguen de las adaptaciones que se han hecho de sus obras e incluso vean al cine como una especie de amenaza para la palabra escrita, lo cierto es que tanto la literatura como el cine se alimentan de personas y de personajes, pero sobre todo de sus historias. Seres míticos y fantásticos; reyes y revolucionarios, científicos y guerreros, artistas, y sí, por supuesto: escritores. Uno de los ejemplos más destacables es Memorias de África, dirigida por Sydney Pollack en 1985 y nominada a once premios Óscar, entre ellos el de mejor película. Es curioso pensar que el guión no es precisamente una adaptación del libro autobiográfico de Karen Blixen, publicado bajo el seudónimo de Isak Dinesen, y que narra sus experiencias durante los diecisiete años que vivió en África, sino una visión épica de su romance con un cazador de leones. En 1913, la joven baronesa Blixen llegó a Kenia para casarse con su primo y dirigir una plantación cafetalera. Independiente, emprendedora, preocupada por su entorno y por la vida de los nativos africanos que vivían cerca de ella, los Kikuyu, no es difícil entender las razones por las que Orson Welles deseaba filmar una película sobre su vida, ni por qué Truman Capote le dedicó el primer relato de Música para camaleones. Tampoco es fácil negar que la de Pollack, a pesar de la poca fidelidad a la novela, es una película dueña de una fotografía y una banda sonora que se cuentan entre lo más destacado del cine de su tiempo.

MEMORIAS DE ÁFRICA Isak Dinesen ALFAGUARA

Dos años después, en 1987, El imperio del sol, dirigida por Steven Spielberg, al igual que Memorias de África, sería multinominada en los Óscares, pero a diferencia de la película protagonizada por Meryl Streep, no conseguiría llevarse una sola estatuilla dorada. Basada en la novela de J.G. Ballard, la película cuenta la historia de Jim Graham (Ballard mismo), el hijo preadolescente de una adinerada familia inglesa afincada en Shangai y que tras la invasión japonesa de la segunda guerra mundial es separado de sus padres y encerrado en un campo de concentración. Superproducción spielbergiana en toda regla, niño protagonista incluido, El imperio del sol obtuvo buenos comentarios de parte de Ballard, pero reacciones tibias de los críticos de cine, que reconocían la gran interpretación de Christian Bale como Jim, el niño admirador de los aviones de combate y los pilotos kamikazes, así como los logros de una producción multimillonaria (en especial las escenas de disturbios callejeros y el ataque de los aviones aliados), pero a la cual estorbaba el toque “infantil” de su director, incapaz de sacar más partido de una novela tan poderosa.

EL IMPERIO DEL SOL J.G. Ballard MINOTAURO

EL AMANTE Marguerite Duras TUSQUETS

ANTES QUE ANOCHEZCA Reynaldo Arenas TUSQUETS

Algo similar sucedería con El amante, dirigida por Jean-Jaques Annaud en 1991, y basada en la novela semi autobiográfica de Marguerite Duras, donde se cuenta la historia de una adolescente francesa que conoce a un comerciante chino que la dobla en edad y con quien vive una intensa y ambigua relación sexual. Lo que para la protagonista representa una transgresión, un escape del opresivo ambiente familiar y la pobreza, para el chino se vuelve tormentosa obsesión. La novela, publicada en 1984, consiguió el éxito y el escándalo inmediatos, dos cosas que nunca fueron ajenas para Marguerite Duras, quien escribió alrededor de cuarenta novelas, obras de teatro, y guiones para cine. No es gratuito que seis años después, Marguerite reescribiera su novela, publicándola con el título de El amante de la China del norte, e incluyera varios pies de página con sugerencias para una posible adaptación cinematográfica. La película de Annaud, a pesar del título que hace referencia a la novela de 1984, pareciera enfocarse más en la versión de 1990, plagada de escenas sexuales y donde el contexto social y de desintegración familiar apenas asoman. El resultado es un caramelo con pretensiones eróticas e intelectuales pero cuyo sabor artificial deja insatisfecho. Diez años más tarde, en 2001, Julian Schnabel adaptaría al cine Antes que anochezca, la desgarradora autobiografía que Reinaldo Arenas, enfermo terminal de SIDA, escribiera antes de suicidarse en la ciudad de Nueva York. Javier Bardem interpreta al escritor cubano durante los primeros años del triunfo de Fidel Castro y de su posterior huída hacia los Estados Unidos. Las persecuciones contra los “enemigos” de la revolución, escritores y homosexuales incluidos, la militarización, el ambiente de promiscuidad y miseria que privaron en Cuba, son retratados con destreza por Schnabel, quien evita caer en la fácil tentación del panfleto, aunque precisamente su afán de fidelidad a la novela nos deje la sensación de estar viendo un resumen de algo más grande. Poco se muestra del escritor, tan genial como ingenuo, que se ufanaba de haber tenido en su juventud relaciones homosexuales con más de cinco mil hombres, sin protección alguna, y que al mismo tiempo culpaba de su enfermedad al régimen castrista y al gobierno norteamericano. Lo cierto es que, más allá de la eterna y estéril polémica acerca de la superioridad del libro sobre el celuloide, si en una autobiografía el escritor, mirando en sí mismo, se convierte en personaje de ficción, el cine parte de esa ficción para recrear el mundo del escritor, consiguiendo un juego de espejos donde el director, el guionista, los actores, y sobre todo nosotros, ávidos espectadores/lectores, podemos también observarnos. +

Póster de la película El amante, basada en la novela de Marguerite Duras.

8 ESTE MES


10 ESTE MES POR LOBSANG CASTAÑEDA ESCENAS MEMORABLES

ESTAS RUINAS QUE VES Jorge Ibargüengoitia BOOKET

DOS CRÍMENES Jorge Ibargüengoitia JOAQUÍN MORTIZ

En más de una ocasión, el cine me ha permitido presentarme como un tipo memorioso y de buen juicio. Hay escenas de películas (buenas o malas, pero casi siempre mexicanas) que, a diferencia de muchos párrafos, se han grabado en mi cabeza como marcas de fuego, de manera nítida y perdurable. Películas que veo una y otra vez porque, sí, están basadas en novelas que me gustan, pero también porque gracias a la pericia o estulticia de sus actores, directores o guionistas hacen que esas novelas adquieran un color distinto, más intenso, más rutilante. Muchos de mis amigos saben, por ejemplo, que Crimen y castigo podría encabezar el Top ten de mis libros favoritos, pero pocos, en cambio, se han dado cuenta de que siempre comienzo hablando de la obra de Dostoievski y termino hablando de la adaptación cinematográfica que Fernando de Fuentes realizó a mediados del siglo pasado, protagonizada por Roberto Cañedo, Carlos López Moctezuma y la diosa Lilia Prado. Lo mismo me sucede con Santa (de Federico Gamboa la novela y de Antonio Moreno la película), que cuenta las tribulaciones de una mujer humilde y bella que debido a los injustos golpes de la vida se ve obligada a abrazar la profesión más antigua del mundo, o con La casa que arde de noche (de Ricardo Garibay la excelente novela y de René Cardona Jr. el pésimo largometraje), otra historia que tiene como trasfondo el mundo prostibulario. No obstante, hay veces en las que, en lugar de viajar de las novelas a las películas viajo de las películas a las novelas, sobre todo cuando contienen lo que yo llamo “escenas memorables”, es decir, momentos de intensa plasticidad que destacan un gesto, una expresión o un aspaviento difícilmente detectable en las obras escritas. Es el caso de Isidro Malagón (interpretado por Guillermo Orea) comunicándole a Paco Aldebarán (Fernando Luján) el supuesto mal cardíaco que aqueja a Gloria Revirado (Blanca Guerra) en Estas

LOS ALBAÑILES ruinas que ves, de Julián Pastor, adaptación de la hilarante novela Vicente Leñero de Jorge Ibargüengoitia. Y es el caso también de Marcos González JOAQUÍN MORTIZ (Damián Alcazar) haciendo el amor con su sobrina Lucero (Dolores Heredia) y con su prima Amalia (Margarita Isabel) en Dos crímenes, de Roberto Sneider, basada en otra de las geniales novelas del escritor guanajuatense.

EL LUGAR SIN LÍMITES José Donoso ALFAGUARA

TODO BELASCORÁN Paco Ignacio Taibo II PLANETA

Es en Dos crímenes, precisamente, donde el papel del millonario tío Ramón corre a cargo de José Carlos Ruiz, un estupendo actor que también aparece en Los albañiles, de Jorge Fons, adaptación de la novela homónima de Vicente Leñero. Como pocas veces sucede en nuestro cine, el guión de esta película es magistral debido, quizás, a que fue confeccionado por el propio Leñero, con la ayuda de Fons y de Luis Carrión, autor de otra magnífica novela (El infierno de todos tan temido) que también fue llevada al cine por Sergio Olhovich. Sin duda, Los albañiles es una de mis películas preferidas y me gusta tanto o más que El rincón de las vírgenes, de Alberto Isaac (basada, por cierto, en un cuento de Rulfo), y El lugar sin límites, de Arturo Ripstein (basada en la novela, que no me parece tan buena, del chileno José Donoso). Con más o menos fortuna, algunas de las historias policíacas de Paco Ignacio Taibo II protagonizadas por Héctor Belascoarán Shayne también han sido llevadas al cine. Aunque parezca increíble yo prefiero, por encima de las versiones setenteras de Alfredo Gurrola, las noventeras de Carlos García Agraz, tal vez porque fueron las primeras que vi y porque, desde ese momento, Belascoarán Shayne tuvo para mí el rostro de Sergio Goyri, actor que le dio un perfil mucho menos cerebral pero mucho más auténtico al famoso detective mexicano. Debo decir, además, que de la saga completa la novela que más me agrada es Cosa fácil (incluida en Todo Belascorán) debido, primero, a que la leí en mi adolescencia y, segundo, a que parte importante de su trama se desarrolla en Santa Clara, un barrio industrial del municipio de Ecatepec, mi amado terruño. Finalmente, quiero pensar que este vicio de aderezar mis lecturas con películas mexicanas me viene de la infancia, pues durante muchos años mi madre, mi hermano y yo pasamos tardes enteras frente a la televisión, viendo comedias y melodramas de la llamada “Época de oro del cine mexicano”. Esto, en esencia, quiere decir que mientras los niños de mi edad aprendían a deprimirse con las aventuras de Remi o Heidi, yo lo hacía con las tribulaciones de muchos héroes malogrados que, en el mejor de los casos, se empeñaban en perseguir cabareteras. +

Fotograma de la película Los albañiles (1976), basada en la novela de Vicente Leñero.

Olvidadizo y tarambana, me agarro de casi cualquier cosa para afianzar mis recuerdos literarios y poder así triunfar en tertulias, convites y reuniones selectas en las que uno no vale por lo que es —porque entonces no valdría nada— sino por lo que sabe o, mejor dicho, por lo que aparenta saber. Muchísimas veces, para no quedarme rezagado en el banquete de las referencias, he inventado autores y libros, desglosado páginas imaginarias y criticado interpretaciones que nadie más criticaría por el simple hecho de que no existen. Ya desquiciado por el ninguneo, he llegado incluso a enmendarle la plana a varios escritores y a engrosar su obra con mis fabulaciones, aunque nunca con la maestría con la que lo hace Juan Montalvo en sus Capítulos que se le olvidaron a Cervantes.


ESTE MES POR ANTONIO LUNA EL DR. GONZO Y EL FABULADOR

Póster de la película The Rum Diary (2011).

12 EL TICKET

En la universidad me gustaba el nuevo periodismo estadunidense, en especial el de Hunter S. Thompson. Más tarde, el trabajo de Stephen Glass cayó en mis manos. Ambos me intrigaron de manera diferente que Wolfe, Capote o Mailer.

MIEDO Y ASCO EN LAS VEGAS Hunter S. Thompson ANAGRAMA

Thompson vivió en el centro de la contracultura de los años setenta en Estados Unidos: drogas, movimientos sociales, música; Greenwich Village, Berkeley, San Francisco. Se le considera el creador del periodismo gonzo, el cual centra al escritor como eje principal de las acciones. Su libro Miedo y asco en Las Vegas —y la adaptación de Terry William— son el primer atisbo del fracaso del sueño americano; a principios de los años setenta, el escritor vio cómo la ola que trajo el espíritu de la década anterior se consumía y replegaba. “Estábamos cerca de Barstow, en alguna parte del desierto, cuando las drogas comenzaron a surtir efecto”, se lee en el vertiginoso inicio de la cinta Fear and Loathing in Las Vegas. Para conseguir en el cine la velocidad que genera una narrativa llena de sustancias sicotrópicas, se le encargó a Gilliam adaptar la cinta, segunda opción para dirigirla, ya que hubo un primer intento con otro director que quería incluir dibujos animados en los pasajes más lisérgicos de la novela, cosa que no le gustó nada al autor. Johnny Depp se ha enganchado con el escritor, figura en esta película y en la adaptación reciente de otra novela de Thompson: Diario del ron —titulada Diario de un seductor—; en ambas actúa como el Dr. Gonzo, alter ego de Hunter. Se dice que Depp, en un acto de admiración, convenció a la familia del autor de lanzar sus cenizas al cielo en un cohete lleno de fuegos artificiales, durante una gran fiesta en Aspen.

THE RUM DIARY Hunter S. Thompson SIMON AND SCHUSTER

Por su parte, Stephen Glass (1972) fue un estudiante brillante. En la Universidad de Pensilvania despunta como director del periódico local. Más tarde, lo ficha el semanario político New Republic. Su popularidad crece hasta publicar en Rolling Stone o Harper’s aun siendo muy joven. Pero hay un detalle; Glass es un mitómano, un fabulador, y cuando un reportero de un periódico rival descubre varios reportajes de la joven promesa con información falsa o inventada, todo se viene abajo. De este modo se reactivó la polémica sobre la veracidad de los medios en Estados Unidos. Como resultado: el reportero desaparece de la escena periodística. Billy Ray lleva la historia del fabulador al cine con la película El precio de la verdad (2003), en donde Hayden Christensen —Anakin Skywalker de niño o Bob Dylan en Mi historia sin mí— interpreta al fabulador. Glass no quiso tener nada que ver con la cinta ni tener ningún contacto con el actor. Fuera de todo reflector, en la vida real, Glass se exilia a estudiar Derecho, carrera en la que se gradúa con honores. Más tarde, cuando pide la licencia para practicarla, el estado de California se la niega. Lo último que supe es que finalmente, casi a los cuarenta años de edad le otorgaron la licencia. Recuerdo la frase “los cínicos no sirven para este oficio”, del célebre periodista polaco Ryszard Kapuscinski. Por último, después de una vida de insolencia profesional, Hunter S. Thompson se suicidó en 2005. +


ENTREVISTA A

JOAN FONTCUBERTA POR JORGE VÁZQUEZ ÁNGELES

La fotografía y el cine son dos artes de caminos muy cercanos, a veces superpuestos… Para los fotógrafos, el cine son fotos que se mueven; para los cineastas, las fotos son fotogramas congelados. Se puede decir que tradicionalmente la fotografía convierte los acontecimientos en memoria mientras que el cine los convierte en relato. Pero es evidente que lo más interesante siempre pasa en los contornos de esos supuestos genéricos. Supuestos que, por otro lado, evolucionan profundamente en la era digital. La postfotografía, por ejemplo, es más proclive a la ficción y a desarrollar enunciados narrativos, tal vez porque la imagen digital se aleja de la condición de huella y presenta en cambio una estructura más textual: la fotografía se inscribe, la postfotografía se escribe. El cierre de Kodak, el gigante de la fotografía, no sólo es una cuestión financiera o administrativa ¿crees que se trata de una metáfora sobre la inauguración de lo que en el libro llamas postfotografía? La desaparición del Gigante Amarillo que a lo largo del siglo XX capitaneó la industria fotográfica tiene un valor simbólico indiscutible. Hoy la empresa que sitúa más cámaras en el mercado es Nokia. Unos estudios recientes indican que la cámara fotográfica es la aplicación más usada en los teléfonos celulares (40%), más allá de la realización de llamadas. Si un día es Nokia quien cierra sus puertas, daremos lecturas similares sobre cambios de ciclo en el mundo de la comunicación. Se dice que vivimos en la era de lo hiperreal: las fotografías que se toman mediante un iphone resultan más vívidas y coloridas que la realidad que miran nuestros ojos… Las pantallas se han convertido en nuestro interfaz con la realidad, nuestra experiencia del mundo se vehiculiza cada vez más a través de pantallas. Con los smartphones en nuestros bolsillos nos metamorfoseamos en compulsivos homo photographicus: fotografiamos cualquier cosa, lo fotografiamos todo. La primera consecuencia de esa voracidad visual es que el acto fotográfico transita del documento a lo que podemos llamar “marca biográfica”: ya no hay una voluntad de registrar y describir un hecho sino de constatar nuestra presencia en ese hecho. Por otra parte, la paleta de aplicaciones que posibilitan los smartphones, abarcando desde el tratamiento de la imagen hasta la aplicación de sistemas de “realidad aumentada”, convierten su utilización en un juego, es decir, la dimensión lúdica y funcional prevalece sobre la voluntad de memoria. Finalmente habría que tener en cuenta la incorporación de capacidad de moldeabilidad, simultaneidad y transmedialidad en los resultados.

Joan Fontcuberta (1955) es un fotógrafo barcelonés que con su nuevo libro de ensayos La cámara de Pandora obtuvo el premio Nacional de Ensayo 2011 del Ministerio de Cultura de España. Además, es crítico y maestro universitario en Barcelona y en Harvard. En su opinión, la extinción de la fotografía fotoquímica es menos preocupante que la mutación de los valores culturales e ideológicos que suponía la fotografía analógica. Háblanos brevemente sobre los ensayos contenidos en tu nuevo libro La cámara de Pandora… Prosigue el hilo argumental que inicié con El beso de Judas. Fotografía y verdad: si entonces trataba aspectos de la cultura fotográfica cuando se avecinana la revolución digital, en La Cámara de Pandora me refiero a las transformaciones que tienen lugar ya con la consolidación de internet y las redes sociales, la masificación de cámaras y el apogeo de la telefonía móvil. Asistimos hoy a una verdadera orgía de imágenes: padecemos su exceso pero nos beneficiamos de su acceso. Otra de las hipótesis que barajo es que en el paisaje actual la circulación de la imagen resulta más importante que el contenido de la imagen en la construcción de sentido. Y todo eso acarrea importantes repercusiones tanto en la conciencia autoral como en la ética y en la economía de la imagen.

LA CÁMARA DE PANDORA Joan Fontcuberta GUSTAVO GILI

¿Cuál es el futuro de la fotografía analógica? En realidad las cámaras digitales siguen produciendo representaciones “analógicas”, al menos en el sentido semiótico del término, y esa necesidad de representaciones analógicas –realistas– perdurará. Lo que está en peligro es la fotografía foto-química o fotografía a secas, fotografía por excelencia. Evidentemente perdurará al servicio de artistas y usuarios que opten por ese procedimiento pero se puede vaticinar que su uso será minoritario y testimonial; el grueso de la producción de imágenes ya es digital. Pero lo que debe preocuparnos no es la desaparición de una técnica sino la mutación de los valores culturales e ideológicos que comportaba. Por ejemplo viviremos relaciones distintas con la identidad, la verdad y la memoria. +

El Fotografo Joan Fontcuberta caracterizado.

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ENTREVISTA A

CARLOS MARTÍNEZ ASSAD

Fotografía del monumento a la Revolución (1954). Acervo Histórico de Fundación ICA.

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La ciudad de México que el cine nos dejó, libro de Carlos Martínez Assad (1946), es un recorrido escrito y gráfico que a través de imágenes de la filmografía nacional nos muestra la evolución y los cambios ocurridos durante noventa años en la capital del país. Junto a Pina Pellicer, Manolo Fábregas o Resortes, el autor nos muestra la gran protagonista de nuestro cine: la ciudad de México. Cuéntenos sobre su último libro La ciudad de México que el cine nos dejó... Es un libro que desde una perspectiva de análisis sociológico e histórico trata de demostrar los cambios sustanciales en la ciudad de México a través del documento cinematográfico, pero hago mal en decir documento, porque en realidad es a través del cine de ficción. No se toca ningún caso fundamentado en cine documental, sino cómo el cine de ficción fue mostrando los cambios ocurridos en el paisaje urbano y luego en las costumbres, en las normas y en los valores que fueron prevaleciendo a lo largo de los noventa años que abarca el libro, y que es prácticamente el periodo que tenemos de ejercer en México el cine de ficción. La ciudad de México es la verdadera protagonista del cine nacional… De eso se trata. El cine quería contar historias y los directores no se daban cuenta, salvo algunos casos, que para contar una historia que acontecía en la ciudad de México estaba siempre el escenario de la propia ciudad y los cambios que ocurrían en ella. Días de otoño, por ejemplo, marca muy claramente los cambios que ocurren en la década de los sesenta, y creo que le va a hacer jugar un papel protagónico a la ciudad como había ocurrido con el filme de Juan Bustillo Oro, Del brazo y por la calle, con Marga López y Manolo Fábregas, donde en los créditos cinematográficos aparece no sólo el nombre de los actores sino también la ciudad de México como protagonista. Al ver películas de la época de oro siempre queremos saber en dónde se filmaron y el libro ofrece esos detalles, como cuando Ninón Sevilla, en Víctimas del pecado, abandona a su hijo en una de las esquinas del monumento a la Revolución…

Conociendo al “Indio” Fernández, que en realidad era muy oficialista en su versión de la historia, resulta una paradoja brutal que el niño sea abandonado en un bote de basura que está justo en al ángulo desde donde se puede ver el monumento. Además, esto me lleva al siguiente tema: hay espacios reiterados, espacios muy visitados por los directores de cine. En el libro hay un capítulo llamado “Los sitios preferidos del protagonismo cinematográfico”, porque hay varias reiteraciones como el monumento a la Revolución, donde hay secuencias de varias películas, siempre en un sentido donde no se le daba demasiada importancia a lo que simbolizaba, salvo Roberto Gavaldón en La noche avanza, una historia de los narcotraficantes de la época, y que ocurre en el Frontón México. Todo el tiempo, en esa película de maleantes, lo que estamos viendo siempre es el monumento a la Revolución. De las películas contenidas en el libro, ¿cuál es la que le parece más emblemática? Me sigue pareciendo muy sobresaliente, por el modo en que ubican los emplazamientos, Por el brazo y por la calle, además porque la película comienza en un lugar donde yo trabajaba: la primera secuencia, donde se van a conocer los protagonistas sucede frente al parque de Polanco. Por eso me parece referencial una película por la que siento mucho afecto. Víctimas del pecado, del “Indio” Fernández, me parece una de las películas más emblemáticas del cine urbano, pero es difícil elegir entre esa y Distinto amanecer, de Julio Bracho, donde el protagonismo de la ciudad es estupendo. Por razones personales, llegué a estar enamorado de una prima como en Viento distante, por lo que hay una relación afectiva con esa película. + LA CIUDAD DE MÉXICO QUE EL CINE NOS DEJÓ Carlos Martínez Assad OCEANO Ve la entrevista en línea


LA SERVILLETA DE

MICHEL ROJKIND

¿Cuál es tu película favorita? ¿En qué se parece un director de cine a un arquitecto? ¿Qué director de cine merecería ganarse un premio Pritzker? Tres palabras que definen el proyecto de la cineteca nacional… Dibuja el boceto de la nueva cineteca nacional…

ARQUITECTURA EFÍMERA Philip Jodidio TASCHEN

Michel Rojkind (1969), arquitecto egresado de la Universidad Iberoamericana. Es el creador del proyecto “Cineteca Nacional del siglo XXI”, actualmente en proceso de construcción.

Lee+


Interiores del libro Eulalio González Piporro Homenaje, cortesía de La caja de cerillos ediciones.

18 PARA NO OLVIDAR HOMENAJE EL PIPORRO

Y QUE SIGA EL TACONAZO HOMENAJE EULALIO GONZÁLEZ PIPORRO LA CAJA DE CERILLOS

Eulalio González “Piporro” (1921-2003) es una de las figuras más emblemáticas del cine nacional. No sólo fue un actor reconocido que participó en 67 películas, al lado de grandes figuras como María Félix, Tin Tan, Pedro Armendáriz o Luis Aguilar; también fue cantante, escritor y compositor. Piporro nació en la radionovela Ahí viene Martín Corona, protagonizada por “el inmortal” Pedro Infante. Desde ese momento Eulalio Gutiérrez y Piporro se convirtieron en la misma persona. Hacia 1951, el productor Miguel Zacarías adaptó la historia y la llevó con gran éxito al cine. En voz de Carlos Monsiváis, “Piporro es el último gran personaje; lo que sigue después son sólo actores”. La caja de cerillos editó el libro Eulalio González Piporro Homenaje para recordar al norteño más famoso de México. +


+DEL TEMA LIBROS Nota de paso

Algunos títulos relacionados con el tema de este número. EL CINE

ARRÁNCAME LA VIDA Ángeles Mastretta SEIX BARRAL

Cuando Catalina conoce al general Andrés Asensio, todavía es una muchacha joven que lo ignora todo de la vida. Él, en cambio, es candidato a gobernador del estado de Puebla, y sabe muy bien cuáles son sus objetivos. A las pocas semanas se casan. Pero Catalina, mujer apasionada e imaginativa, descubre muy pronto que no puede aceptar el modo de vida que le impone la nueva situación y no acepta vivir sin amor.

LAS BRUJAS DE EASTWICK John Updike TUSQUETS

A finales de los años sesenta, en la provinciana Eastwick, un pueblo olvidado, tres divorciadas han descubierto no sólo que tienen dotes artísticas: Alexandra esculpe, Jane toca el violonchelo y Sukie escribe, sino que, además, poseen poderes mágicos. Las tres parecen malbaratar sus dones en pequeñeces, como acostarse con los maridos infelices del pueblo, hasta la llegada del misterioso Darryl Van Horne, un soltero que las seduce a todas.

AQUÍ ESTÁ SU PACHUCOTE...¡NOOOO! Rafael Aviña CONACULTA

Germán Genaro Cipriano Gómez Valdés fue un personaje que se adelantó a su tiempo, jugando verbalmente con aquello que ahora definimos como spanglish; que se burló tanto de sí mismo como del medio que lo lanzó al estrellato, mismo que acabó por devorarlo. Germán Valdés fue el protagonista de El rey del barrio (1949), El ceniciento (1951), y El vizconde de Montecristo (1954), por mencionar solo algunas de las películas en que participó. Nunca perdió su inspiration, como dice en la cinta Reportaje (1953), y siempre, pero siempre, busco lo más vital: “Yo no quiero que me den, sino que me pongan donde hay...”

ENSAYO DE UN CRIMEN Rodolfo Usigli CAL Y ARENA

Ensayo de un crimen, es un elemento importante de la historia fílmica de Luis Buñuel y obtuvo bastante éxito según él mismo. La novela del mismo nombre, la única del escritor mexicano Rodolfo Usigli, es también un texto que no marcó un hito en el público lector de novelas de crimen. La tarea de este ensayo es primero presentar el trasfondo histórico y crítico de ambos textos, para después hacer comentarios sobre la estructura, la trama y el protagonista compartido tanto en el texto literario como en el cinemático.

LA CONTADORA DE PELÍCULAS Hernán Riviera Letelier ALFAGUARA

La historia de María Margarita, una niña con el extraño don de contar películas. Junto a las peripecias de la niña, convertida de pronto en la mejor contadora de películas de la salitrera, Hernán Rivera Letelier va narrando la historia mágica de los cines en la pampa, en sus tiempos de esplendor y decadencia.

LOS RECUERDOS DEL PORVENIR Elena Garro JOAQUÍN MORTIZ

La historia de los hermanos Isabel, Nicolás y Juan transcurre violentamente en torno a un episodio de la guerra cristera en Ixtepec, pueblo escondido en el territorio mexicano que se convierte en el perplejo narrador de la tragedia. El siniestro general Francisco Rosas, la misteriosa belleza de una mujer esquiva llamada Julia, y las aventuras de las queridas de los militares, conforman el pintoresco marco donde la búsqueda del amor imposible y las ansias humanas de libertad propician una lucha encarnizada, que concluye sin vencedores ni vencidos.

MENOS QUE CERO Bret Easton Ellis DeBOLSILLO

Menos que cero cuenta la historia de un joven estudiante que regresa a su casa de Los Ángeles para pasar las vacaciones y encuentra a su grupo de amigos, punkis dorados, hijos de magnates de Hollywood. Fiestas interminables, clubes de rock, rayas de coca y hamburguesas... y el submundo de la pornografía, las snuff movies y la prostitución masculina.

SIEMPRE EL MISMO DÍA David Nicholls OCEANO

Puedes vivir toda tu vida sin darte cuenta de que lo que estás buscando está justo delante de ti. 15 de julio. Emma y Dexter se encuentran en la noche de su graduación. Mañana tienen que seguir cada uno su propio camino. ¿Pero dónde estarán este mismo día el año siguiente? ¿Y el otro? ¿Y cada año que sigue?

LA LLAVE DE SARAH Tatiana de Rosnay SUMA

Las autoridades arrestan a 13.000 judíos ante la mirada de los parisinos, que guardan silencio por miedo, indiferencia o simple interés, pues esperan ocupar las viviendas vacías. El pequeño Michel se oculta en un armario para huir de la redada. Su hermana Sarah cierra la puerta para protegerle y se guarda la llave, pensando que va a regresar en unas horas. Sin embargo, el destino de los Starzynski es protagonizar una de las páginas más luctuosas de la historia gala.

COMETAS EN EL CIELO Khaled Hosseini SALAMANDRA

Con apenas doce años, Amir se propone ganar la competición anual de cometas de la forma que sea, incluso a costa de su inseparable Hassan. Así, obsesionado por demostrarle a su padre que ya es todo un hombre, Amir pondrá en peligro una amistad fraguada a lo largo de años de enfrentarse a todos los peligros imaginables, y aprenderá una verdad que le acompañará el resto de su vida.


21 LAS FÁBULAS DEL TÍO HOFS POR ANTONIO MALPICA Toño Malpica. Rollero, chorero y cuentero por vocación; ingeniero por equivocación; escribe para niños de 9 a 99; toca horrible el oboe pero en el piano dicen que se defiende. No tiene problema con la llegada del fin del mundo, siempre y cuando no lo agarre a media ducha. Y le va a los pumas.

¿QUIÉN DISPARÓ PRIMERO?

STAR WARS EPISODES IV - VI George Lucas 20th CENTURY FOX

QUO VADIS MervynLeRoy WARNER BROTHERS

Tortuga: Se va a lastimar la columna. Es esa una postura muy antinatural, si me permite el apunte, para las tres de la mañana. Aquiles: Será lo que sea. Tengo que ganar una docta discusión en twitter. Y para ello hay que recurrir a las fuentes. Tortuga: ¿Qué libro busca, si se puede saber? ¿Lessing? ¿Lovecraft? ¿Lope? Aquiles: Sostenga la escalera, ya que está despierto. Lucas. Tortuga: ¿...? Aquiles: Lucas coma George. George Lucas, pues. Tortuga: Me suena. ¿Es ultraísta o surrealista? Aquiles: Capitalista. Vive en un mega rancho en California. Inventó el THX. Estoy buscando el cuarto volumen de la saga de Star Wars. Tortuga: ¿Y exactamente en qué “docta” discusión está usted metido? Aquiles: Han Solo disparó primero. Así fue. Así es. Así será. Tortuga: ¿Han Solo...? Aquiles: En la primera película, que en realidad es la cuarta, Han Solo dispara con toda alevosía a Greedo por debajo de la mesa. Eso hasta un lego lo sabe. Cuando años después se filmaron las tres últimas, que en realidad son las tres primeras, se remasterizó la primera, o sea la cuarta, y Lucas le metió mano a la cinta, forzando a que Greedo disparara primero. ¡Mojigato! Tortuga: ¿Y qué tiene que ver con…? Aquiles: Que yo digo que eso, a la manera de la vieja URSS, es como querer cambiar la Historia. Como decir “Oceanía siempre ha estado en guerra con Eurasia”. Y no se vale. Tortuga: Pero... ejem... ¿la historia es de Lucas, no? ¿No puede hacer eso con su propia historia? Aquiles: ¿Así que está usted del lado de Boba_Fett97? Tortuga: ¿Boba qué? Aquiles: Un pseudo purista de catorce años que cree que lo sabe todo. Justo twitteó eso mismo hace diez minutos. Por eso hay que recurrir a las fuentes. En el libro debe estar la respuesta. ¡Pueden photoshopear al mundo, pero los libros conservarán su pureza! Tortuga: Va usted a despertar a los vecinos. Y de paso se va a caer. Aquiles: ¡Me lleva! ¡No hay tal libro! Tortuga: Y aunque lo hubiera. ¿No será que el cine —y con esto no crea que doy la razón a Boba— también es un arte interpretativo? Aquiles: ¡Pero usted mismo se quejaba el mes pasado, cuando rentamos la Quo Vadis del 51, de que Ligia no apareciera desnuda y atada a la espalda del toro, como nos prometió Sienkiewicz en su libro! Tortuga: Ejem... es distinto. Aquiles: “¡Censura!”, gritaba usted indignado. Hasta se vino a quejar la del siete. ¿Y qué tal cuando rentamos la Pasolini Gold Collection? “¡Un ultraje a Sade! ¡Chaucer se moriría otra vez!”, gritó por media hora. Tortuga: Bueno... hay que tomar en cuenta que tuve un mal día. Se me quemó el café y... Aquiles: ¿Y el soponcio que le dio con la Casa de Muñecas de Marga López? Dijo que si Ibsen hubiera escrito esa Nora, más le habría valido darse un tiro. ¿Y qué tal cuando...? ¡Eaah! ¿¡Qué hace!? ¿Adónde va? ¡Casi voy a dar al suelo con todo y Lope! Tortuga: Ese Boba me va a oír. Han Solo disparó primero. ¡Eso lo sabe hasta el más lego! Y a las fuentes hay que respetarlas, ¡aunque estén en formato Betamax! +


LOS + VENDIDOS

Nota de paso

FICCIÓN

CIEN AÑOS DE SOLEDAD Gabriel García Márquez ALFAGUARA

Cien años de soledad, convertida en corto tiempo en un clásico de la moderna literatura en castellano, ofrece una aventura de lectura insustituible. Proyectada como una descripción de la vida familiar de la casa donde transcurrió la infancia de García Márquez, poco a poco se convierte en una fabulación mágica, en morada de unos personajes ya legendarios inscritos en los mitos profundos de la cultura universal. En Macondo conviven lo real y lo cotidiano con lo poético y lo imaginario.

EL PRISIONERO DEL CIELO Carlos Ruiz Zafón PLANETA

Barcelona, 1957. Daniel Sempere y su amigo Fermín, los héroes de La sombra del viento, regresan de nuevo a la aventura para afrontar el mayor desafío de sus vidas. Justo cuando todo empezaba a sonreírles, un inquietante personaje visita la librería de Sempere y amenaza con desvelar un terrible secreto que lleva enterrado dos décadas en la oscura memoria de la ciudad. Al conocer la verdad, Daniel comprenderá que su destino le arrastra inexorablemente a enfrentarse con la mayor de las sombras: la que está creciendo en su interior.

LA CHICA QUE SOÑABA CON UN CERILLO Y UN GALÓN DE GASOLINA Stieg Larsson DESTINO

Lisbeth Salander se ha tomado un tiempo: necesita apartarse del foco de atención y salir de Estocolmo. El gran héroe, Blomkvist, vive buenos momentos en la revista Millennium. Tiene entre manos un reportaje sobre el tráfico y prostitución de mujeres. Las vidas de nuestros dos protagonistas parecen haberse separado por completo, y mientras... Una muchacha, sueña con un cerillo y un galón de gasolina.

LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES Stieg Larsson DESTINO

Harriet Vanger desapareció hace treinta y seis años en una isla sueca propiedad de su poderosa familia. A pesar del despliegue policial, no se encontró ni rastro de la muchacha. ¿Se escapó? ¿Fue secuestrada? ¿Asesinada? el caso está cerrado y los detalles olvidados. Pero su tío Henrik Vanger, un empresario retirado, vive obsesionado con resolver el misterio antes de morir. Mikael Blomkvist acepta el extraño encargo de Vanger de retomar la búsqueda de su sobrina.

TOKIO BLUES Haruki Murakami TUSQUETS

Mientras su avión aterriza en un aeropuerto europeo, Toru Watanabe, de treinta y siete años, escucha casualmente una vieja canción de los Beatles: de pronto, la música le hace retroceder a su juventud, al turbulento Tokio de finales de los sesenta. Recuerda entonces, con melancolía y desasosiego, a la inestable y misteriosa Naoko, la novia de su mejor -y único- amigo de la adolescencia, Kizuki, y cómo el suicidio de éste les distanció durante un año, hasta que se reencontraron en la universidad.

NO FICCIÓN CALDERÓN DE CUERPO ENTERO Julio Scherer García GRIJALBO

En este libro característico de fin de sexenio, Julio Scherer García exhibe una serie de documentos irrebatibles que muestran los ilícitos sobre los cuales tanto se ha hablado en torno al controvertido proceso que llevó a Felipe Calderón a la presidencia de la república. Como el reportaje se propone plasmar un retrato completo de quien ha gobernado este país durante los últimos cinco años con los resultados que todos conocemos, también se consignan importantes testimonios, comprometedores pero convincentes, sobre el comportamiento irresponsable.

EL PAÍS DE UNO Denise Dresser AGUILAR

Denise Dresser entrega un diagnóstico audaz y demoledor de la situación política y social que impera en nuestro país. Una denuncia a los Salinas y sus pactos siniestros; a los Romero Deschamps que exhiben su riqueza con cinismo; a los Montiel que pasean su impunidad por el mundo; a la maestra y su ejercicio cuestionable del poder; a los Fox con su presunción de ineptitud; a los políticos que encubren a pederastas, a los legisladores que mienten sin escrúpulos.

MÉXICO LA GRAN ESPERANZA: Enrique Peña Nieto GRIJALBO

La visión de un líder sobre el México de hoy: su análisis, sus propuestas. Es inadmisible que México esté a la deriva, sumergido en la violencia y el deterioro económico. No acepto que en nuestro país, a pesar de sus grandes fortalezas, capaces de sustentar un gran futuro para sus hijos, prive ahora un clima de incertidumbre y preocupación. Nuestra generación tiene un reto de acabar con el miedo y renovar la esperanza. Y tiene la capacidad para hacerlo.

STEVE JOBS LA BIOGRAFÍA Walter Isaacson DEBATE

Dos años de trabajo más 40 entrevistas con Steve Jobs; más de 100 amigos, enemigos, colaboradores, rivales y familiares entrevistados. La colaboración de Steve Jobs no ha supuesto ningún de control editorial del contenido. Una historia personal apasionante, un hombre con carácter irresistible, seductor en ocasiones e insoportable en otras. Steve Jobs es un referente indiscutible de la innovación, la creatividad, el diseño de marketing y la tecnología.

EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO Viktor Frankl HERDER

En esta obra, Viktor E. Frankl explica la experiencia que le llevó al descubrimiento de la logoterapia. Prisionero durante mucho tiempo en los desalmados campos de concentración, él mismo sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda. ¿Cómo pudo él que todo lo había perdido, que había visto destruir todo lo que valía la pena, que padeció hambre, frío, brutalidades sin fin, que tantas veces estuvo a punto del exterminio, cómo pudo aceptar que la vida fuera digna de vivirla?


23 EXTRACTO

Tras publicar El secreto de sus ojos, Eduardo Sacheri (1967), junto con el director argentino Juan José Campanella, escribió la adaptación cinematográfica de su novela, que conquistó el Óscar a la Mejor película extranjera en 2010.

Fotograma de la película El secreto de sus ojos. (2009)

EL SECRETO DE SUS OJOS Eduardo Sacheri ALFAGUARA

Despedida Benjamín Miguel Chaparro se detiene en seco y decide que no va. No va y punto. Al cuerno con todos. Aunque haya prometido lo contrario y aunque vengan preparando la despedida desde hace tres semanas y aunque hayan reservado la mesa para veintidós personas en El Candil y aunque Benítez y Machado hayan confirmado que se vienen desde el fin del mundo para celebrar la jubilación del dinosaurio. Su gesto es tan abrupto que el hombre que viene caminando detrás de él, por Talcahuano y hacia el lado de Corrientes, casi se lo lleva por delante y a duras penas logra esquivarlo bajando un pie de la vereda al pavimento para seguir andando. Chaparro odia esas veredas angostas, ruidosas y sombrías. Lleva cuarenta años transitándolas, pero sabe que no va a extrañarlas a partir del lunes. Ni las veredas ni tantas otras cosas de esa ciudad que nunca ha sentido como suya. No puede fallarles. Tiene que ir. Aunque sea porque Machado se viene expresamente desde Lomas de Zamora, con todos sus achaques a cuestas. Y Benítez otro tanto. Aunque desde Palermo hasta Tribunales no es un viaje tan largo, el pobre está bastante hecho puré, sinceramente. Pero Chaparro no quiere ir. Está seguro de muy pocas cosas, pero esa es una de sus escasas certezas. Se mira en la vidriera de una librería comercial. Sesenta años. Alto. Canoso. La nariz aguileña, el rostro flaco. “Mierda”, se ve obligado a concluir. Escruta el reflejo de sus propios ojos en el vidrio. Una novia que tuvo de joven solía burlarse de su manía de mirarse en las vidrieras. Ni a ella, ni a ninguna de las otras mujeres que han pasado por su vida, Chaparro ha llegado a confesarle la verdad: su hábito de mirarse en los espejos no tiene nada que ver ni con quererse ni con gustarse. Siempre ha sido ni más ni menos que otro intento de aprender a saber quién carajos es él mismo. Pensar en eso lo ha puesto más triste todavía. Camina de nuevo, como si el movimiento pudiese librarlo de las esquirlas de esa nueva tristeza adicional, añadida. Se vigila de tanto en tanto en las vidrieras mientras avanza sin prisa por esa vereda que no conoce el sol de la tarde. Ya divisa el cartel de El Candil, cruzando la calle, treinta metros más, a mano izquierda. Mira la hora: dos menos cuarto. Deben estar casi todos. Él mismo ha despachado a los de su Secretaría a la una y veinte para no andar a las corridas. No están de turno hasta el mes que viene, y ya tienen acomodado el carro con las causas del turno anterior. Chaparro está satisfecho. Son buenos chicos. Trabajan bien. Aprenden rápido. El pensamiento siguiente es “voy a extrañarlos”, y como Chaparro no quiere chapalear torpemente en la nostalgia vuelve a detenerse. Esta vez no hay nadie detrás para atropellarlo: los que vienen en su dirección tienen tiempo de sortear a ese hombre alto, de blazer azul y pantalón gris que ahora se mira en el vidrio de una agencia de lotería. Gira en redondo. No va. Definitivamente no va. Tal vez si se apresura puede alcanzar a la doctora antes de que llegue a la despedida, porque se ha demorado terminando una prisión preventiva. No es la primera vez que se le ocurre la idea, pero sí es la primera que consigue acopiar la módica valentía que necesita para intentar llevarla a cabo. O tal vez es simplemente que lo otro, lo de quedarse a su propia despedida, es un infierno en el que no está dispuesto a cocinarse. ¿Sentarse a la cabecera de la mesa? ¿Benítez y Machado a sus lados, formando el trío de momias venerables? ¿La clásica pregunta del miserable de Álvarez, esa de “hacemos a la romana, les parece”, para prorratear el vino de buena calidad que piensa zamparse? ¿Laura preguntándole a medio mundo quién está dispuesto a compartir una porción de canelones, para no salirse demasiado de la dieta que acaba de empezar el lunes pasado? ¿Varela agarrándose meticulosamente uno de esos pedos melancólicos que lo llevan a abrazarse, entre mocos, con amigos, conocidos y mozos? Esas imágenes de pesadilla lo hacen acelerar el paso. Sube las escalinatas de Talcahuano. Todavía no han cerrado la puerta principal. Se trepa al primer ascensor que tiene a tiro. No necesita aclararle al ascensorista que va al quinto piso, porque en el Palacio lo conocen hasta las piedras. +


+PARA VER Nota de paso

DVD

Y ESCUCHAR

BUDA EXPLOTÓ DE VERGÜENZA Hana Makhmalbaf MUNDO EN DVD

Bajo la estatua del Buda que destruyeron los talibanes, aún viven miles de familias. Baktay, una niña afgana de seis años, es incitada a ir a la escuela por el hijo de sus vecinos que lee los alfabetos frente a su cueva. De camino a la escuela, es acosada por unos niños que juegan de forma cruel reflejando la sociedad tan violenta que los envuelve. Los niños pretenden lapidar a Baktay o destruirla como el Buda, o dispararla como hicieron los americanos en el laberinto de cuevas. ¿Será capaz Baktay de superar estos obstáculos para poder aprender los alfabetos en su lengua materna?

LECCIONES PARA ZAFIRAH Carolina Rivas; Daoud Sarhandi ENSENADA FILMS

Una metáfora del Diluvio en la época actual: El diluvio es la lluvia de violencia que cae sobre nosotros; el Arca de Noé es el tren que recorre México rumbo a los Estados Unidos; los migrantes son “las especies” que buscan salvar sus vidas. El documental presenta lecciones humanas para Zafirah, la hija de los directores.

BAARIA Giuseppe Tornatore DISTRIMAX

Relato épico que abarca tres generaciones, desde los años 1930 hasta la actualidad, usando como telón de fondo el nacimiento del fascismo (Marcha sobre Roma, 1922), la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y la política italiana de la postguerra.

EL JUICIO DE DIOS Andy De Emmony EN PANTALLA

En la tradición judía es habitual discutir sobre Dios, un grupo de prisioneros judíos en Auschwitz deciden poner a Dios en tela de juicio.

CD YANNI Live at El Morro, Puerto Rico SONY MUSIC

Una nueva entrega en concierto del músico griego que ha sabido dar a sus presentaciones ese toque distintivo al hacerlo en lugares históricos aunado a sus composiciones.

FOSTER THE PEOPLE Torches Sony Music

Un disco lleno de rock-pop sin complicaciones, con sabor agradable, sonido accesible, sin caer en lo común. Sin descubrir el hilo negro de la música, este material de Torches se revela como una grata sorpresa, manteniendo la misma fuerza que los ha colocado en los primeros lugares.

THE CRANBERRIES Roses PRODUCCIONES MEXICANAS DISCOGRÁFICAS

Pocas son las bandas de aquellos lejanos años noventa que se mantienen en activo no sólo en el gusto de sus fans, sino del público en general. La banda irlandesa más que resistirse se muestra tan viva como al principio de su brillante carrera.

XAVIER DE MAISTRE Notte veneziana SONY MUSIC

Toda una exploración sonora a lo largo del sonido de el arpa y que mejor con obras de Vivaldi, Marcello, Albinoni. Xavier De Maistre es uno de los mejores ejecutantes en el mundo y he aquí una muestra de su calidad.

EL BULTO; ARRESTO DOMICILIARIO Gabriel Retes PROMOTORA AUDIOVISUAL MZ

El Bulto: 10 de junio de 1971. El macanazo de un paramilitar deja a Lauro, un joven periodista, en estado de coma durante veinte años. Una noche, Lauro despierta más viejo, en un mundo completamente distinto al que conoció. Arresto domiciliario: Un hombre es acusado de fraude por diez millones de dólares y obligado a permanecer en casa de su madre, bajo arresto domiciliario. Con su llegada, el hombre trastorna la vida de todos los que habitan en esa casa.

ANTONIO BARBERENA Don Porfirio, la música de su tiempo MANDUJANO RODRÍGUEZ

Solía decirse en tono de broma acerca de “los tiempos y música de Don Porfirio”; más allá de ello, los sonidos de esa época representan una era de un México complicado, siempre cargado de una rica aportación musical independientemente de los tiempos.


Extracto del póster de la película The Reader (2008).

25 CINE POR ERICK ESTRADA

Director editorial de cinegarage.com, portal dedicado al cine y colaborador en la estación de radio Reactor.

THE READER Stephen Daldry DVD

EL LECTOR Bernhard Schlink ANAGRAMA

THE HOURS Stephen Daldry DVD

UN MATRIMONIO INCÓMODO La ficción, ese otro mundo donde lo que aquí es cierto y seguro se convierte en metáfora y acción, ahí donde lo que aquí es duda y tenebrae se transforma en significado y poder. La ficción es para muchos un territorio tan lejano y borroso que se vuelve inaccesible, inalcanzable. Nada, me atrevo a decir, nada más que cine y literatura logran darnos una visa tan poderosa a ese otro mundo. Otras artes fallan o se quedan cortas, abusan del detalle o se rebuscan sin necesidad. Ni cine ni literatura cometen esos errores. Ambos visten a la ficción con los datos necesarios, con el empuje suficiente y nos sacan de este mundo real para hacernos cruzar la frontera sin ganas de volver. La paradoja, como siempre que se describe un mundo ideal, es que a pesar de que cine y literatura parecen un matrimonio perfecto en la ficción, una simbiosis sin mácula, es muy extraño que conversen sin levantar la voz y sin ignorarse de vez en cuando. Cine y literatura se aman y se retroalimentan, pero funcionan más como un matrimonio enfurruñado que como la pareja del final de los cuentos. Tendríamos también que decir que para muchos el hecho de que una película hable sobre un escritor describe ya esa extraña relación. Ahí se encontrarían por ejemplo Capote (EUA, 2005), de Bennett Miller, una oscura recreación que más que explorar la mente del escritor parecía buscar impresionar a quien no lo había leído; o The Hours (EUA, 2002), de Stephen Daldry, que explotó las ganas de Nicole Kidman para ganarse un Óscar en lugar de describir la realidad del proceso creativo literario como se supone que lo haría alrededor de Virginia Woolf. Algo lejos se llegó, hemos de aceptar, con otra película del mismo Daldry, The Reader (EUA-Alemania, 2008), cuando al inicio de su historia hace ver que su protagonista, una mujer que le dobla la edad a su joven amante, se excita sexualmente cuando le leen. El misterio alrededor de esa excitación a través de las palabras de La Odisea, Huckleberry Finn y La dama del perrito (del incomprendidamente cinematográfico Anton Chéjov) escuchadas en una voz distinta a la suya, pintaba bien para dejarse llevar justo por la transportación a la ficción, erótica y fetichista en este caso. Pero Daldry opta por un giro “sorpresivo” que hace que la literatura y su erotización se transformen en nada más que un escalón para el remate de su historia. Son muy pocas y muy extrañas las películas que han sabido llevar un libro a través de la gramática cinematográfica, la otra vertiente de este extraño matrimonio. Extrañas no por ser pocas sino porque, entendiendo el interior de una historia descrita únicamente con palabras, deben comunicar esa intensidad en un lenguaje diferente, despegado totalmente de ellas.

LAS HORAS Michael Cunningham QUINTETO

El mundo no sería lo que es sin los planos secretos, silenciosos y enamorados de Muerte en Venecia (Italia-Francia, 1971), de Luchino Visconti a partir de la novela de Thomas Mann, en la que nada de lo que se dice importa (aprendan por favor, cineastas minimalistas); o sin Mariana, Mariana (México, 1987), de Alberto Isaac, que supo quedarse con lo necesario para describir la pasión infantil hacia la madre de un amigo y, sobre todo y sin lloriqueos, el amor por una ciudad que se pierde poco a poco en la memoria del niño enamorado que José Emilio Pacheco narraba en su novela. Este planeta no sería igual sin Apocalipsis ahora (EUA, 1979), conjunción de varios libros, intensos y oscuros todos, y de entre los cuales Francis Ford Coppola coloca siempre al frente al tremendo Corazón de las tinieblas de Joseph Conrad; una película eterna para un libro tan corto. ¿Extrañas? Sí, esas películas son extrañas, no entran jamás en las convenciones del cine en general ni en el de las malas adaptaciones de novelas al cine, lista llena de fraudes. Las que lo consiguen manejan el mismo lenguaje audiovisual pero con un vocabulario distinto, más avejentado quizá, más culto si quieren, y que no requiere de artificios ni visuales ni dramáticos, pero a lo mejor sí de algunos silencios incómodos, algunas miradas perdidas, algunos roces entre románticos y violentos. Es el lenguaje de la literatura traducida al cine. Son las palabras endurecidas en luces y matices de fotografía, como los de todo matrimonio enfurruñado. +


26 ¡NIÑOS A LEER!

POR KAREN CHACEK

Fotograma de Viaje a la luna (1902), de Georges Méliès.

Karen Chacek. Guionista y escritora. Nació en D.F. un sábado de junio. Se acompañó en la infancia de cómics, series de TV y libros de fábulas.

LA GALLINA, EL HUEVO, Y UNA ORDEN DE REVUELTOS EN SALSA VERDE A menudo hablar de Cine y Literatura conduce a reflexiones ociosas… Una vez alguien preguntó ¿qué brota primero, la palabra o la imagen? Y la respuesta del millón fue: brota primero la fantasía. En griego, “phantasía” significa facultad de la mente para representar cosas inexistentes. Una especie de ecuación en la que se combinan palabra e imagen, de tal modo que un Leonardo da Vinci puede diseñar una nave espacial a partir de observar centenares de pájaros, o un Julio Verne escribir sobre embarcaciones submarinas, luego de explorar las peculiaridades de los peces. Aquellos creadores que consiguen ver en lo concreto un mundo lleno de magia y ficción, siempre nos deleitan a chicos y grandes con libros fabulosos que, en algunos casos, como en los que cito abajo, conducen a creer que hay películas que se leen y literatura que se ve, libros que no son únicamente un libro y películas que son libros también. La invención de Hugo Cabret, de Brian Selznick, tiene más de 500 páginas, pero una vez que das vuelta a la primera hoja del capítulo 1, no te detienes hasta llegar a la última página del capítulo 11. Incluso, al momento de cerrar el libro, te quedas en el sillón, como esperando a que terminen de correr los créditos finales en tu cabeza y se enciendan las luces de la sala. Son 284 ilustraciones que, combinadas con un texto impecable, producen magia y logran que el pasar de las hojas simule el correr de una cinta de película. El protagonista del relato es Hugo Cabret, un niño huérfano que vive en las cámaras de la estación de trenes de Montparnasse. La historia, ambientada en los años treinta, da un fabuloso giro cuando Hugo se topa con el viejo dueño de la tienda de juguetes de la estación y una suma de coincidencias evoca la presencia del gran Georges Méliès, cuyas películas mudas, como Viaje a la luna, sentaron un precedente importantísimo en la historia del cine. Sirva como dato adicional que Méliès, en la vida real, luego de haber sido dado por desaparecido tras la Primera Guerra Mundial, fue redescubierto trabajando, justamente, en la tienda de juguetes de la estación de Montparnasse. Lo mejor del caso es que el libro es un objeto artesanal. Su autor trabaja con lápices de punto fino y sus trazos son de una exactitud asombrosa. En más de una entrevista, Selznick ha mencionado que, al igual que hacía Dickens cuando escribía, él tiene sobre su escritorio un pequeño espejo en el que hace gestos, para detallar expresiones faciales. Mencionar a Dickens me conduce directo a la segunda recomendación: Limoncito, del genial Javier Sáez, un libro que se lee con el mismo desenfado con el que se disfruta de una buena fábula animada. Las ilustraciones que componen el libro- álbum parecen cuadros arrancados de un filme. Los personajes protagónicos, un viejo osito de peluche y un sujeto grandulón, fodongo y malhumorado, con salpicones de salsa en la camiseta que le cubre media barriga, confieren de un espíritu particular a esta historia que es, a su manera muy particular, un curioso tributo a Cuento de navidad, de Dickens. Como bien lo describe su contraportada, se trata de un cuento de navidad dulce y con un toque ácido, como un caramelo de limón (…). Que, por cierto, puede leerse en cualquier temporada del año. La tercera recomendación tiene que ver directamente con un cineasta un tanto excéntrico, quien tuvo la ocurrencia de trasladar algo del mundo singular de sus películas, a veintitrés cuentos infantiles escritos en verso e ilustrados por él mismo: el director de cine Tim Burton. El libro, que lleva el título de La melancólica muerte de Chico Ostra, reúne una selección de personajes atípicos y marginales, cubiertos de un extraño halo conmovedor. Al final del libro, además, se incluyen todos los cuentos en el idioma original en el que fueron escritos. La cuarta recomendación tiene que ver con aquello que la literatura y el cine consiguen evocar cuando se tocan: el lenguaje de los sueños… la poesía. Pessoa. Infancia sin fin. Fragmentos sobre la infancia, reúne poemas, fragmentos poéticos y textos en prosa del poeta portugués Fernando Pessoa, en los que el autor rememora, se explica y nos comparte algunas de las sensaciones y vivencias de su infancia. Para muestra, el pasaje de la página 85: “Más vale ser niño que comprender el mundo”. +


28 INSOMNIO POR DIEGO RABASA

Slavoj Žižek, The pervert’s guide to cinema (2006).

Diego Rabasa. Editor, columnista y por si fuera poco, americanista.

GUÍA DE CINE PARA PERVERTIDOS La tentación evidente, dado el tema de este número, es hablar de adaptaciones cinematográficas de grandes novelas. Se puede hablar de las que son extraordinarias como Revolutionary Road, llevada al cine por Sam Mendes: Di Caprio y Winslett capturan magistralmente el fardo inexorable del American way of life de la novela de Richard Yeats. O de El erizo, en la que el genial personaje de Muriel Barbery (La elegancia del erizo), esa niña existancialista-nihilista que decide hacer una película que retrate el absurdo de la vida antes de suicidarse en su cumpleaños, es capturada de lleno por el lente de Mona Achache. O de Barney’s Version, filmada por Richard J. Lewis y protagonizada por el genial Paul Giamatti: una de las novelas más divertidas y ácidas de Mordecai Richler. También podríamos hablar de las legendarias mancuernas en el mundo de la ciencia ficción como Stanley Kubrick-Arthur C. Clarke en 2001: A Space Odyssey, Ridley Scott adaptando Sueñan los androides con ovejas eléctricas de Philip K. Dick en su ya mítico Bladerunner o el menos sutil Spielberg con el mismo autor en Minority Report. También están los intentos fallidos como la versión de los hermanos Cohen de No country for old men, en la que el sheriff creado por Cormac McCarthy, ese cazador de tesoros, fugitivo permanente, es desperdiciado en la película bajo la sombra de Javier Bardem y su interpretación del asesino. Pero de eso ya habrá mucho en este número y no acabaríamos nunca. Prefiero hablar de algo más: escritores o pensadores famosos que son también cinéfilos empedernidos. Primero está el ensayista y novelista norteamericano Phillip Lopate, quien se jacta de haber visto más de 6 mil horas de cine en su vida. Lopate sostiene una idea que me parece fundamental al hacer comparativos entre cine y literatura: ¡las adaptaciones fílmicas no son versiones animadas de las novelas! El medio es distinto. Las construcciones narrativas tienen elementos diferentes. Las exigencias en términos de la tensión que se debe de sostener varían mucho. Es como decir que las canciones Shiver Me Timbers que Tom Waits dedica a Moby Dick, y Howl de Florence and the Machine no se parecen a la novela de Melville y al poema de Ginsberg respectivamente. Solaris, de Steven Soderbergh no es completamente fiel a la novela de Stanislaw Lem y no por eso es una mala película. Lo importante es el tono de la historia, la temperatura de los personajes, los niveles de tensión que se alcanzan. Esta simple aseveración me cambió por completo la manera de relacionar las novelas con sus respectivas adaptaciones cinematográficas. Después está el rockstar de la filosofía contemporánea Slavoj Žižek y su estupendo documental A Pervert’s guide to cinema. El pensador esloveno hace un recuento de escenas de películas clásicas en las que explica la genialidad de los realizadores para referirse a estructuras de la mente veladas, complejas y oscuras. De Matrix nos muestra la escena en que Morpheus le ofrece a Neo la píldora azul y la píldora roja y nos explica cómo ninguna de las dos satisface realmente las necesidades de la mente: no puedes vivir alienado por las estructuras simbólicas que disfrazan la realidad (la Matrix) pero tampoco puedes prescindir por completo de ellas. Žižek exige una tercera píldora que permita permanecer en la realidad pero convertir en ficción los sentimientos que nos abruman y que somos incapaces de elaborar (el papel de los sueños o los mitos en el hombre). A través de The Birds, de Hitchcock, nos muestra el poder de los sentimientos edípico-incestuosos de las madres hacia los hijos y como éstos irrumpen como elementos que rompen con el orden natural y se vuelven contra nosotros (los pájaros). Con Psycho, del mismo y brillante realizador, nos explica los tres niveles de la subjetividad humana: el ego (representado en la planta baja de la casa del protagonista), el superego (el primer piso) y el ello (el sótano). Con El exorcista nos muestra cómo el verdadero enemigo de la mente es esa voz interna que toma posesión de nosotros haciendo florecer nuestros impulsos más violentos sin que nuestra conciencia pueda hacer nada al respecto. Utiliza The Great Dictator, de Chaplin, para mostrar los seductores ardides de los regímenes totalitarios. Y podríamos citar muchos ejemplos más pero estaríamos dando una versión resumida y superficial de un trabajo de altísimos vuelos que recomiendo a todos los amantes del cine ver lo más pronto posible. +

LA ELEGANCIA DEL ERIZO Muriel Barbery SEIX BARRAL

LA VERSIÓN DE BARNEY Mordecai Richler SEXTO PISO

2001

UNA ODISEA ESPACIAL Arthur C. Clarke DeBOLSILLO


YOU BET YOUR LIFE Groucho Marx DVD

COFFEE WITH GROUCHO Simon Louvish COFFE WITH

POR GROUCHO MARX THE MARX BROTHERS 8 Movie Collection DVD

NUNCA VOY A VER PELÍCULAS DONDE EL PECHO DEL HÉROE ES MAYOR QUE EL DE LA HEROÍNA.

NBC Stars of radio and tv Groucho Marx. (1952)

30 FRASE NAPALM


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35_El cine  

Si yo fuera cineasta me dedicaría a cazar crepúsculos. Todo lo tengo estudiado menos el capital necesario para el safari, porque un crepúscu...

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