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Año 03 • Núm.32 • Diciembre - Enero 2012

LOS 4 FANTÁSTICOS

JAMES ELL ROY

SAGAS Y

MÁQUINAS

DE FANTASÍA EXTRACTO DE LA NOVELA DE SAŠA STANIŠIĆ

Entrevistas Fil 2011 PRECIO AL PÚBLICO 15 PESOS

NOTAS DE PASO COMPARTE Y RECICLA


EDITORIAL

DIC-ENE 12 Como en años anteriores, Lee+ acudió a la edición número 25 de la FIL para entrevistar a los algunos de los escritores invitados a la más importante fiesta de los libros que se realiza en México. Con la agenda cargada —realizamos más de veinte entrevistas tanto en la ciudad de México como en Guadalajara— y el ánimo desbordado, tuvimos la oportunidad de conversar con James Ellroy, quien aparece en la portada, sobre su libro A la caza de la mujer. Podemos asegurar que sobrevivimos a su tempestuosa personalidad. Reímos a carcajadas con las respuestas de Jis y Trino, para quienes la solemnidad no existe. Sasa Stanisic nos cautivó por su ánimo y sentido del humor cada vez que nos respondía a propósito de su novela Cómo el soldado repara el gramófono. Platicamos con el suizo Peter Stamm acerca de sus personajes de Siete años, Adam Soboczynski nos habló de El arte de no decir la verdad. Más: Leonardo Da Jandra y su Distopía. Sealtiel Alatriste* y su par de libros. Carlos Martínez Assad* y el cine. Paco Ignacio Taibo II con El Álamo, una historia que sacará ampollas en Estados Unidos. David Lozano y su Cielo rojo, las ilustradoras y autoras de libros infantiles Jutta Bauer*, Claudia Rueda y Karen Chacek*. Guadalupe Nettel*, Pablo Raphael, Enrique Krauze, Denise Dresser Antonio Skármeta y Morris Berman. Festejamos con Fernando Savater los veinte años de Ética para Amador, y Alejandro Jodorowsky* nos condujo por los caminos de La Metagenealogía. (*Estas entrevistas apareceran en los próximos números de Lee+ 2012). Además, en el presente número de Lee+, encontrarán contenido sobre ese género que, como dice Jorge Luis Borges, es tan viejo como el miedo: el fantástico. Escriben sobre el tema Bernardo Fernández, Bef, Diego Rabasa y Erick Estrada, acompañados de tres artículos sobre Sagas fantásticas, máquinas de ensueño y los Cuatro fantásticos, así como las secciones Los +vendidos y Para ver y escuchar. Esperamos que las palabras de los propios autores resulten el mejor impulso para acercarse a sus obras, y que la magia del género fantástico los transporte a esos otros mundos que están ahí. Sólo es cuestión de abrir bien los ojos.

No. 32 Tema: FANTÁSTICO Y FIL 2011

ltura u c s á Visita Mando el código escane


CONTENIDO

DIRECTORIO Directora General Yara Vidal

NERD PLUS LA LOCA DE LA CASA Por Bernardo Fernández, Bef

yara@revistaleemas.com.mx

P.5

De la página 20 a la 30

ESTE MES SAGAS FANTÁSTICAS

Por Alejandro Espinosa Fuentes

MÁQUINAS IMAGINARIAS Por Rodolfo J.M.

LOS CUATRO FANTÁSTICOS Por Lobsang Castañeda

PETER KUPER Y CLAUDIA RUEDA Por Staff Leemás

P.14

Por Diego Rabasa

P.17

CINE CIENTÍFICOS LOCOS Por Erick Estrada

+ NOTAS DE PASO

Diseñador Victor Baca Vargas victor@revistaleemas.com.mx

Entrevistas Fil 2011

www.revistaleemas.com.mx

INSOMNIO SUEÑOS INSOMNES

jorge@revistaleemas.com.mx

P.8

LA SERVILLETA

P.19

manu@revistaleemas.com.mx

Coeditor y Coordinador Editorial Jorge Vázquez Ángeles

P.6

P.10

Director Creativo y Dirección de Arte Manuel Muguira Casanova

www.mascultura.com.mx SÍGUENOS EN TWITTER @revistaleemas

Consejo editorial Alberto Achar Jorge Lebedev

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(55) 5211 9266

contacto@revistaleemas.com.mx

Circulación certificada por Moctezuma & Asociados. Título incorporado en el Padrón Nacional de Medios Impresos de la Secretaría de Gobernación. Editor responsable: Yara Beatriz Sánchez De la Barquera Vidal, Avenida Coyoacán 1874-501. Colonia Del Valle. C.P.03100, México D.F. Información: 52 11 92 66. mail: contacto@revistaleemas.com.mx Presidenta: Yara Beatriz Sánchez De la Barquera Vidal. Administración: Héctor Valdéz. Ventas Publicidad: Yara Vidal, Cel. 04455 54 13 03 97 Tel. 52 11 92 66. Correo electrónico: contacto@revistaleemas.com.mx Distribución: Librerías Gandhi, S.A. de C.V. Benjamín Franklin 98, Piso 1 y 3, Escandón, Delegación Miguel Hidalgo, 11800, Mexico, D.F. Tiraje: 50 mil. Número de Reserva al Título ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04-2009-051820092500-102. Certificado de Licitud de Título No. 14505 y Certificado de Licitud de Contenido No. 12078 expedidos en la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Registro Postal EN TRÁMITE. Preprensa e impresión: Transcontinental de México. Democracias 116. Colonia San Miguel Amantla. Azcapotzalco. C.P. 02700, México D. F. Queda prohibida la reproducción parcial o total, directa e indirecta, por cualquier medio o procedimiento, del contenido de la presente obra, sin contar con la autorización previa, expresa y por escrito del editor, en términos de la legislación autoral y, en su caso, de los tratados internacionales aplicables, la persona que infrinja esta disposición se hará acreedora a las sanciones correspondientes. El contenido de los artículos es responsabilidad de los autores. Hecho en México.


5 NERD PLUS LA COLUMNA DE BEF

POR BERNARDO FERNÁNDEZ, Bef

IMAL H C O T R E B AL

Novelista y dibujante de cómics. Su último libro es la novela gráfica La calavera de cristal, cuyo guión es de Juan Villoro.

n , ó i c a n i g a I m a L

Alberto Chimal fotografiado por Salvador Castañeda (cortesía del autor).

LA LOCA DE LA CASA

Lo fantástico nació con la palabra. Antes de que hubiera literatura ya existía la imaginación. Dragones y cíclopes moraban en las cuevas cuando los primeros hombres llegaron a pintar bisontes en sus paredes. Sin embargo, la nuestra es una tradición literaria reticente a lo imaginativo. He encontrado cierta explicación en un razonamiento ofrecido por un colega cienciaficcionero: la obra cumbre de nuestra literatura es, entre muchas otras cosas, una burla a las novelas de caballería, que eran la ciencia ficción del siglo de oro. Hoy Don Quijote sería un geek lector de cómics y devorador de anime. La reticencia a imaginar ha enraizado profundamente en la literatura hispanoamericana. “Raros” llamamos a aquellos que se atreven a navegar en las aguas de lo fantástico. Apenas un puñado en nuestro idioma contra la multitud que ha habido en la lengua inglesa, por ejemplo. Así, a Shakespeare no le da pudor alguno convocar hadas y duendes para su Sueño de una noche de verano mientras que Rabelais escribe las aventuras no de uno sino de dos gigantes en Gargantúa y Pantagruel. No sucede lo mismo en nuestros países. Así, veneramos a Borges y Cortázar, grandes imaginadores donde los haya, pero pocos narradores locales han seguido sus pasos cuando se adentran en los terrenos de lo fantástico. Vemos los cuentos más extraños de Arreola con fascinada sorpresa y tenemos a Francisco Tario, cuyo centenario se cumple este año, en un estante apartado, raro entre los raros de la literatura nacional. Muy fácil resulta hablar de literatura fantástica extranjera. Sus exponentes se multiplican por cada subgénero (ciencia ficción, terror, fantasy o llana literatura de la imaginación). Algunos nombres al vuelo: Ray Bradbury, Neil Gaiman, Clive Barker, Philip K. Dick, Ursula K. Le Guin, Margaret Atwood, George Orwell, William Golding, Ellen Kushner, Christopher Priest, J.G. Ballard y el tan amado como odiado Stephen King, por hablar de anglosajones traducidos al español y con presencia en nuestras librerías y Angélica Gorodischer, Goran Petrovic, Stanislav Lem, Ludmilla Petrushevskaya, Milorad Pavic, Michel Houellebecq, Serge Brussollo y Yasutaka Tsuitsui, para hacer una selección del resto del mundo, también editados en castellano. Así que para hacer honor al orgullo nacional, acá va una lista de autores mexicanos que en algún momento u otro han escrito literatura fantástica, en ambos sentidos del término (es decir, imaginativa y de gran calidad). En completo desorden, además del mencionado Francisco Tario vale la pena asomarse a los mundos de Alberto Chimal, Pedro F. Miret, Amparo Dávila, Patricia Laurent Kullick, Gerardo H. Porcayo, Pepe Rojo, Gerardo Sifuentes, Cecilia Eudave, Edgar Omar Avilés, Mario Bellatín, Antonio Malpica, Sergio J. Monreal, Andrés Acosta, Karen Chacek, Gabriela Damián, Norma Lazo, Bernardo Esquinca, para nombrar un grupo de autores publicados y/o premiados. Me gustaría hacer mención aparte de la rama digital de nuestra literatura fantástica. La minificción ha tomado un segundo aire en las redes sociales, concretamente en el twitter donde no pocos han decidido mudar sus sueños eléctricos. Especial atención merecen los ya mencionados Alberto Chimal y José Luis Zárate, a mi ver las dos voces punteras de nuestra literatura fantástica. Ambos han hecho del formato minúsculo, 140 caracteres cuando mucho, una herramienta prodigiosa de pequeñas perlas narrativas. Chimal (@albertochimal), quien con casi 40 mil seguidores es uno de los escritores mexicanos más leídos en el twitter, saluda y se despide todos los días de sus lectores con pequeños haikús narrativos como éstos: Buenos días, como dicen las ciudades en su idioma de pasos, motores, ondas de radio y vidrio y piedra y terremotos. Buenas noches, como dice el monstruo sin nombre, y por tanto sin historia, y por tanto sin adversarios, a cada una de sus víctimas. Zárate (@joseluiszarate), por su lado, ofrece desde hace tres años minificciones diarias, ramilletes llenos de ingenio que suelen agruparse por series temáticas: Nadie que ha recorrido el Laberinto teme al Minotauro, víctima también de los insidiosos caminos, de los monstruosos muros. La parte final del Laberinto, cuando el cansancio era mucho, consta de caminos dibujados en el suelo y carteles de “Continúa usted perdido”. El propio Dédalo recorre el Laberinto para cerciorarse que es insalvable, cuando no salga de nuevo su obra será perfecta. Estoy tranquilo, mientras escriban Zárate y Chimal la fantástica nacional estará segura. Y todos los demás estaremos ahí para leerlos. +


6 ESTE MES POR ALEJANDRO ESPINOSA FUENTES

s a c i t s á t n a F s a Sag

De vuelta a la fantasía

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS J.R.R. Tolkien MINOTAURO

¿Qué pasaría si un día te internas en el ropero de tu alcoba y, tras cruzar un umbral de abrigos, hallas un mundo en el que un fauno te invita a su casa a tomar el té? ¿Y si recibes por herencia una joya capaz de controlar a todos los reinos de un universo mágico y te es encomendada la tarea de destruirla en el corazón del inframundo? ¿O qué tal que un hechicero te enseña el nombre verdadero de las cosas para que conozcas su esencia y puedas manipular el mundo físico a tu antojo? Este tipo de eventos sólo pueden desarrollarse en las páginas de una saga fantástica como Las crónicas de Narnia, de C.S. Lewis, El señor de los anillos, de J.R.R. Tolkien, o Los libros de Terramar, de Ursula K. Le Guin. Por eso acudimos a ellas: por su virtud de estirar el tiempo y de condensar toda una mitología entre palabras aparentemente inofensivas. Estos autores invitan al lector a descubrir sus mundos a partir de un repertorio de personajes fantásticos ricos en emociones y llenos de vida, donde el enfrentamiento de las intenciones es el motor clave que decide su lugar y destino dentro de la historia. Es asombroso cómo un libro puede estar tan quieto en el estante mientras entre sus páginas centenares de troles, elfos, caballeros, enanos, hechiceros, orcos y demás criaturas combaten para evitar o procurar el fin del mundo. Lo mejor de todo es que al leerlas nos volvemos imprescindibles para la historia, somos los elegidos del destino y tenemos en nuestras manos la responsabilidad de algo más grande que nosotros. En El señor de los anillos, el hobbit Frodo Bolsón es el responsable de llevar el anillo a los fuegos del Monte del Destino para destruirlo y así evitar que se imponga el régimen de las tinieblas; en el primer libro de Las Crónicas de Narnia: El león, la bruja y el ropero, los hermanos Pedro, Susana, Edmundo y Lucía encuentran una dimensión paralela donde son considerados reyes, los únicos capaces de reclamar el trono para librar a Narnia de la tiranía de la bruja blanca; en la trilogía de Terramar, Ged descubre por accidente los poderes mágicos que posee y atraviesa una serie de circunstancias que lo llevan a cumplir la profecía y convertirse en el Archimago. Los tres autores tienen mucho en común, no es coincidencia que las tramas se configuren de esa manera. Tolkien y Lewis se conocieron en la Universidad de Oxford y pertenecieron al mismo grupo literario donde comenzaron a confeccionar sus universos. Ambos son autores marcados ampliamente por las guerras mundiales, aunque sus obras no representan una evasión de la realidad como algunos piensan, sino una oportunidad para explorar la imaginación desde

LAS CRÓNICAS DE NARNIA C.S. Lewis DESTINO

LOS LIBROS DE TERRAMAR Ursula K. Le Guin BOOKET

sus diferentes ángulos. En la obra de Lewis, más accesible que la de Tolkien porque el autor recurre a leyendas conocidas y a personajes característicos de las fábulas; sus protagonistas, por ser niños, enfrentan conflictos que conciernen al crecimiento, la llegada de la madurez y las relaciones fraternales, todo narrado con un toque de humor muy ingenioso. El mundo de Tolkien, por su parte, es el más detallado, basta decir que el autor inventó varias lenguas con su respectiva escritura para enriquecer las posibilidades de su obra. Trazar cada una de las culturas que imaginó fue una empresa que le llevó toda la vida, por eso el lector que no busca sólo una anécdota, sino internarse en un universo –conocer qué tipo de hierbas fuman los hobbits, por qué no se cortan la barba los enanos, a qué edad aprenden a hablar los elfos– encuentra en Tolkien un acervo ilimitado. Por otro lado, Los libros de Terramar cuentan una historia que rastrea metafóricamente las funciones de la magia y los aprendizajes de Ged, un joven hechicero enfrentado a su propia fuerza. Le Guin narra artesanalmente, la prosa asombra por su belleza y en momentos alcanza hermosos tonos poéticos. Terramar tiene un sinnúmero de significados y la esencia de los objetos representa la clave para descifrarlos; los personajes no son más que palabras pronunciadas por la luz del sol lidiando con la sombra que proyectan; la sabiduría consiste en llamar a la naturaleza por su nombre real para así establecer un diálogo sensible; la trayectoria del héroe es más bien oscura, una batalla a muerte entre la dualidad de la existencia. Las sagas fantásticas son más que aventuras. En ellas podemos encontrar valiosas enseñanzas, especialmente en boca de aquellos personajes que guían a los héroes en su camino. La valentía y el buen juicio de Aslan, el león de Las crónicas de Narnia, es tan memorable como la tierna sabiduría de Gandalf, el mago de las narraciones de Tolkien; e igual de destacadas son las enseñanzas de Ogión, maestro de Ged en Terramar. En la pantalla estas enseñanzas pierden profundidad y pueden volverse arcaicas, pero sucede todo lo contrario cuando el lector las representa según su imaginación, pues estos libros, al no tener una relación con el momento en que fueron publicados o escritos, no envejecen sino que evolucionan en una temporalidad paralela que todos estamos imaginando constantemente. Si algo han demostrado estas narraciones es que la realidad es un juego encerrado en sí mismo y la fantasía es la llave para reinventar sus circunstancias. +


8 ESTE MES

Las paredes del pasillo estaban cubiertas de vitrinas donde se mostraban modelos, así como planos y manuscritos, de todo tipo de vehículos. Algunos eran verdaderos clásicos, como la bicicleta de Leonardo; había también otros que a primera vista resultaban familiares pero que ocultaban sorpresas; por ejemplo, un platillo metálico que de inmediato identifiqué como un ovni pero que según la ficha del diorama se trataba de la ciudad voladora de Laputa, descrita por Jonathan Swift en Los viajes de Gulliver.

POR RODOLFO JM

–La mayoría de los lectores de Swift reconocen en él al humorista satírico que exhibía el absurdo de la sociedad inglesa y sus costumbres –me dijo el hombrecito, parándose junto a mí-, el mismo que retrató en los habitantes de Liliput a la clase obrera inglesa; pero si bien es cierto que no pretendía escribir cuentos futuristas, no podemos pasar por alto a Laputa. Edificada sobre una plataforma circular, metálica, y cuyas propiedades magnéticas le permitían moverse a voluntad de sus habitantes, seres de una gran e inútil inteligencia, Laputa es más que una proto nave espacial: es un proto satélite artificial. Ahora, venga, mire. El hombrecito me tomó del brazo y me llevó hasta otra vitrina. En el interior se encontraba la que a mi parecer era la máquina más poderosa jamás pensada; una máquina capaz de construir y crear simultáneamente; una que hacía posible el viaje a través del tiempo.

s a n i qu á m Las

–Considerada por muchos la primera novela de ciencia ficción, La máquina del tiempo, de H.G. Welles, es en realidad, como Los viajes de Gulliver, y a diferencia de los libros de Julio Verne, una mirada crítica sobre la sociedad de su época. A Welles no le interesaban los detalles técnicos sino los ideológicos, no es gratuito que jamás termine de decirnos cómo es la máquina, pero ahí está el poder del cine. Cuando usted piensa en ella piensa en el modelo que inventó George Pal para su película de 1960, el mismo que ahora tiene frente a usted.

de la imaginación

De acuerdo a la guía que tenía en mis manos, la siguiente sala de El Museo era una de las más grandes y presumía contener réplicas de todas las máquinas alguna vez imaginadas por el hombre. Sin dejarme intimidar crucé la puerta y lo primero que vi fue una sala en forma de media luna con decenas de pasillos; en el centro del techo colgaba una reproducción de El tornillo aéreo, uno de los aparatos voladores diseñados por Leonardo Da Vinci. Me acerqué para observar de cerca el mítico artefacto, y no reparé en la figura que se me acercaba por la espalda: un hombre bajito, vestido con un traje a la moda de los años veinte. LA MÁQUINA DEL TIEMPO H.G. Wells VALDEMAR

–¿Sabía usted que entre 1600 y 1800 fueron populares los libros donde se describía con lujo de detalle máquinas imaginarias, jamás construidas? Todas ellas las encontrará aquí. La mayoría no funciona, pero no tienen por qué hacerlo; estas máquinas no sólo muestran la capacidad del hombre para resolver problemas prácticos, sino también para jugar. Todo mecanismo tiene mucho de juguete, no importa lo complejo que sea. Ahora permita que me presente: Yo soy el guía de esta sección del museo y estaré feliz de acompañarle. Ignoré al hombrecito y eché a andar por el primer pasillo que tuve a mano. Nunca me han gustado los guías de museo. –¡Ah! la sección de transporte. Muy buena elección –dijo el hombrecito, caminando tras de mí.

EL GOLEM Gustav Meyrink ASTIBERRI

LA INVENCIÓN DE MOREL Adolfo Bioy Casares ALIANZA

No había terminado su discurso el hombrecito cuando yo ya le había dejado hablando solo y me metía en otro pasillo. –La sección de autómatas… Buena elección –dijo el hombrecito en cuanto me alcanzó. Por primera vez me fijé en él. No sólo usaba un traje estilo años veinte, tenía aspecto enfermizo, su piel era pálida y brillante. Del otro lado del pasillo, en la primera vitrina, vi una tosca figura humanoide construida con barro. –Es El Golem, la temible criatura del folclor judío, uno de los primeros autómatas documentados –me dijo el hombrecito-. Uno inmortal, animado por el poder de las palabras. Verá: la vieja leyenda se popularizó gracias a la novela del mismo nombre, publicada en 1915 y donde el escritor Gustav Meyrink recrea el gueto judío de Praga como una tierra mágica y sombría. Claro, usted puede decirme que el Golem no es una máquina, lo cual sólo es cierto en el sentido industrial del término, pero... Por eso no me gustaban los guías de museo, por sabelotodos. Así que harto de discursos eché a correr hacía el interior del pasillo hasta que casi tropiezo con una mujer. Quise tomarla por los hombros y preguntarle si se encontraba bien, pero mis manos sólo encontraron aire. –Es hermosa, ¿verdad? Se llama Faustine, y es una autómata, un simulacro, proyección recreada por una máquina que se alimenta de las mareas. La describe Adolfo Bioy Casares en La invención de Morel, la primera novela latinoamericana de ciencia ficción y calificada por Borges como perfecta. Reconozco que es un libro estupendo –dijo el hombrecito, sonriente, de nuevo parado junto a mí–, que anticipa en varios años el concepto de holograma y es además una novela entrañable, de romance y misterio. Aunque por otro lado debo decir que no me gustan los hologramas. No se trata de discriminación, pero no negará usted que son obsoletos ante nosotros. Yo soy un modelo Nexus 1. Tuve un escalofrío. +


10 ESTE MES POR LOBSANG CASTAÑEDA

BORGES

CUENTOS REUNIDOS Amparo Dávila FCE

Acaso ya inconsciente y agobiado por los humos del alcohol, hace unos días conversaba con un amigo sobre literatura fantástica. Como era de esperarse, el delirio etílico me hacía confundir los términos y, sin recato alguno, pasar de la ciencia ficción a la novela de terror y de la tibia leyenda a la opulenta cosmogonía. Aunque hablé de Borges, no tuve reparo en encomiar a Julio Garmendia y al belga Jean Ray, escritor dotado de una imaginación tan desbordante como hipnótica. Mientras las copas se sucedían, recordé ALGUNAS NOCHES, también algunos cuentos de Amparo Dávila, Francisco Tario y Juan José Arreola, maestros del género, que según mi locuaz ebriedad ALGUNOS FANTASMAS Francisco Tario corroborarían sin ningún problema las teorías sobre lo fantástico FCE formuladas por Tzvetan Todorov. Dice Todorov que lo fantástico es la vacilación experimentada por un personaje o por un lector (o por ambos) frente a un acontecimiento que no puede ser explicado por las leyes naturales. Dicha vacilación no es más que un brevísimo suspenderse entre la ilusión de los sentidos y la expansión de la realidad. Tener una experiencia fantástica significa estar a medio camino del autoengaño y de lo insondable, contemplar con ambigüedad lo que está sucediendo o lo que se está relatando, de tal manera que, para que lo fantástico no desaparezca, no hay que tomar partido ni concebir lo inexplicable como un producto de la imaginación o como una parte de la realidad que, sin embargo, no puede analizarse por el simple hecho de ignorar las leyes que la rigen. En este sentido, si lo fantástico es una efímera vacilación, la literatura fantástica no es más que un recuento de incertidumbres a punto de extraviarse en los laberintos del saber o en las mazmorras de la ignorancia. Los Cuentos reunidos de Amparo Dávila cristalizan esta vacilación EL ALEPH momentánea de lo fantástico. Inquietan y sorprenden como un Jorge Luis Borges rayo. En “El huésped”, por ejemplo, se relata la irrupción de un ser DeBOLSILLO extraño, perverso, en la vida cálida y ordenada de una familia común y corriente. Los movimientos de la “criatura” —nunca se sabe si es hombre, mujer, animal o quimera porque de lo contrario lo fantástico se desvanecería— van enrareciendo la atmósfera hasta volverla insoportable y convirtiendo a los habitantes de la casa en comparsas del miedo, en pusilánimes al borde de la locura. La misma irresolución puede encontrarse en “Final de una lucha” en donde el protagonista —a diferencia del Peter Schlemihl de Adalbert von Chamisso— se ve pasar por la calle acompañado de una rubia, lo cual detona un combate encarnizado contra sí mismo, su fatal derrota y, por consiguiente, su transformación en sombra.

La misma vacilación puede rastrearse en los cuentos de Francisco Tario, celebrado por sus admiradores como uno de los escritores más raros de las letras mexicanas. Con un estilo sobrio y conciso, Tario nos comparte, en Algunas noches, algunos fantasmas, las oscuras lucubraciones de una serie de objetos y personajes en franco declive. En “La noche del féretro”, por ejemplo, pone al descubierto las cuitas matrimoniales y los sueños frustrados de un ataúd enamorado de sí mismo y en “La noche del buque náufrago” transcribe los pensamientos suicidas de un navío harto del mundo, de la vida y de la puerilidad de los hombres. Amigo de las tinieblas, Tario siempre es económico en el lenguaje pero pródigo en perplejidades. Por su parte, la vacilación fantástica adquiere en la obra de Juan José Arreola una importancia mayúscula. En Tres días y un cenicero, por ejemplo, hallamos de nueva cuenta esa especie de aire viciado capaz de inhabilitar la causalidad y la euritmia del sentido común. Escrito a la manera de un diario, el texto de Arreola se desentiende de su objeto de estudio —el hallazgo de una estatua en el fondo de una laguna— y va dejando en el trayecto muchos cabos sueltos, como si buscara la colaboración del lector para completarse, para concluirse. De hecho, más que un simple escritor, el Mago de Zapotlán siempre me ha parecido un crucigramista, es decir, alguien capaz de tejer un mensaje con puros vacíos y espacios en blanco, sin escribirlo. De ahí también el insólito embeleso que me provoca su erudición apócrifa. Pero es, sin lugar a dudas, en el cuento de Borges titulado “La escritura del Dios” (incluido en El Aleph) donde la vacilación fantástica, por decirlo así, se muerde la cola y se revela como el corazón mismo de la ficción. La sentencia mágica buscada por el sacerdote encarcelado, esa escritura de una sola palabra que conjugaría el fin de los tiempos, no es, ciertamente, algo inteligible aunque puede serlo. En efecto, para el sacerdote de Borges la lectura es la lógica máxima, la herramienta más sólida para decodificar el discurso salvífico de la divinidad y, en ese sentido, el arma más potente para cancelar lo fantástico, que es lo indescifrable por antonomasia. Si lo fantástico es la vacilación, la lectura es el impulso que hace tomar partido, la inclinación hacia uno de los dos extremos antes mencionados. Esto quiere decir que lo fantástico, al igual que las bebidas espirituosas, siempre está en peligro de consumirse demasiado pronto y que, por ende, es necesario renovarlo constantemente. Esa idea me gusta porque, al mismo tiempo, me hace recordar la letra de una canción: “…y si el mar se convirtiera en aguardiente, en él me ahogara para morirme borracho”. +

Jorge Luis Borges / Latinstock-Corbis.

FANTÁSTICOS


14

Paseando por Coyoacán nos encontramos a Peter Kuper, ilustrador norteamericano, y no perdimos la oportunidad de hacerle algunas preguntas. Y mientras estábamos en la FIL 2011, la ilustradora colombiana Claudia Rueda accedió a responder, muy a su manera, una “servilleta”. Aquí las respuestas y dibujos de ambos artistas.

LA SERVILLETA

r e p u K r e t e PCualquiera que tenga Gandalf.

DOS EDITA PISO EXTO S R O P

ner?

der te gustaría te

se de po o un mago, ¿qué cla 1. Si fueras un brujo

ush B . W e org Ge , n i l Pa h ara S a o poc un en rec pa Un montón de monan,strentuosrelocosotros.queAfortseunadamente sólo fue un sueño.. ¿o no? y Nancy Reag . res o col s o l dos o t r i dec es , nco a bl a í ser o c éxi M r, o col del Ya que el negro es la ausencia , s i fós mor a et M es o t ri o fav mi y ck be n i e t S ohn J de a r Me encantaría oilsustirnarsectLaos.s uvas de la i porque amo a l En blanco. icia?

Al vés del espejo de 2. ¿Qué viste a tra

3. Si México fuera

ría? un color, ¿cuál se

cuál de los que gustaría ilustrar y te s ro lib ué ¿Q 4.

5. ¿Sueñas a color

6. Dibuja una fant

o tu favorito?

has ilustrado ha sid

o? o en blanco y negr

asía

1. Recom

iéndanos

Pinocho, de

2. ¿Algun

Claudi a Rued a

tres libro s para los le

Collodi; El m

a supersti

ago de Oz y

ción?

No contar m

is historias a

3. Dibuja

tu fantas

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ía favorita

Un mundo lle

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4. ¿Cuál

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es tu disc o

Pink Floyd “T

5. Cuénta

he Wall”

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Cuidado con

favorito?

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el cactussssss

ctores jó venes.

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EDITADOS POR OCEANO


LOS + VENDIDOS

Nota de paso

FICCIÓN

1Q84, LIBRO 3 Haruki Murakami TUSQUETS

A las voces de Aomame, la enigmática instructora de gimnasia y asesina, y de Tengo, el profesor de matemáticas y escritor, se suma, en este tercer volumen de la novela 1Q84, la de un nuevo personaje, un detective llamado Ushikawa. Su última misión, encargada por Vanguardia, el misterioso culto religioso, consistió en comprobar si Arómame era digna de confianza para trabajar para el líder. Ushikawa dio el visto bueno a la joven, pero ésta los traicionó a todos, cometió un nuevo asesinato y luego desapareció. Si el detective no logra encontrarla, la venganza de la secta se abatirá sobre él.

ARREBATOS CARNALES III Francisco Martín Moreno PLANETA

La última entrega de los Arrebatos carnales, el libro más esperado del año, cierra magistralmente lo que Francisco Martín Moreno ha sabido llamar a bien: la trilogía erótica de México. Un libro provocador que revela la condición humana y su inevitable rendición ante la pasión amorosa. Una obra que, como el ojo de una cerradura, abrirá al lector los secretos de alcoba mejor guardados de los hombres y mujeres que forjaron este país. Acompañe al autor en este viaje tan histórico como erótico, y descubra cómo sucumbieron ante la pasión y el deseo estos grandes personajes de la historia de México.

CIEN AÑOS DE SOLEDAD Gabriel García Márquez ALFAGUARA

Cien años de soledad, convertida en corto tiempo en un clásico de la moderna literatura en castellano, ofrece una aventura de lectura insustituible. Proyectada como una descripción de la vida familiar de la casa donde transcurrió la infancia de García Márquez. Poco a poco, se convierte en una fabulación mágica, en morada de unos personajes ya legendarios inscritos en los mitos profundos de la cultura universal.

HISTORIAS SOBRE EL FIN DEL MUNDO... Trino TUSQUETS

Trino (Guadalajara, Jalisco, el 20 de agosto de 1961). Cursó todos sus estudios con jesuitas, de la primaria a la licenciatura en ciencias de la comunicación. Aunque su primer cartón de humor publicado a nivel nacional apareció en el diario UNOMÁSUNO, en realidad se dio a conocer a través de La croqueta humor perro, una columna de humor semanal que publicaba en La Jornada, junto a Jis y Falcón. Más tarde, en colaboración con Jis, inventó las tiras cómicas El Santos contra la Tetona Mendoza y La chora interminable, que se publicaron en La Jornada durante varios años.

1Q84 LIBROS 1 Y 2 Haruki Murakami TUSQUETS

En japonés, la letra q y el número 9 son homófonos, los dos se pronuncian kyú, de manera que 1Q84 es, sin serlo, 1984, una fecha de ecos orwellianos. Esa variación en la grafía refleja la sutil alteración del mundo en que la habitan los personajes de esta novela, que es, también sin serlo, el Japón de 1984. En ese mundo en apariencia normal y reconocible se mueven Aomame, una mujer independiente, instructora en un gimnasio, y Tengo, un profesor de matemáticas. Ambos rondan los treinta años, ambos llevan vidas solitarias y ambos perciben a su modo leves desajustes en su entorno, que los conducirán de manera inexorable a un destino común.

NO FICCIÓN STEVE JOBS Walter Isaacson DEBATE

Dos años de trabajo más 40 entrevistas con Steve Jobs, además, más de 100 amigos, enemigos, colaboradores, rivales y familiares entrevistados. La colaboración de Steve Jobs no ha supuesto ningún de control editorial del contenido. Una historia personal apasionante, un hombre con carácter irresistible, seductor en ocasiones e insoportable en otras. Steve Jobs es un referente indiscutible de la innovación, la creatividad, el diseño de marketing y la tecnología. Un símbolo de creatividad e innovación, cualidades muy cotizadas en un mundo que pretende construir las bases de la economía.

EL PAÍS DE UNO Denise Dresser AGUILAR

Denise Dresser, entrega un diagnóstico audaz y demoledor de la situación política y social que impera en nuestro país, denuncia la corrupción de nuestras instituciones, la voracidad de los monopolios, la nociva parcialidad de las televisoras con el manejo de la información... Una denuncia a los Salinas y sus pactos siniestros; a los Romero Deschamps que exhiben su riqueza con cinismo; a los Montiel que pasean su impunidad por el mundo; a la maestra y su ejercicio cuestionable del poder; a los Fox con su presunción de ineptitud; a los políticos que encubren a pederastas, a los legisladores que mienten sin escrúpulos...

Y COLORÍN COLORADO

ESTE CUENTO AÚN NO SE HA ACABADO

Odin Dupeyron EDITORIAL DISIDENTE

Y colorín colorado este cuento aún no se ha acabado se editó por primera vez en el año 2001 y desde esa primera edición ha sido leído y releído, regalado, prestado y recomendado por lectores de todas las edades, de todos los géneros, de distintas religiones, preferencias y países. Se ha convertido en best seller nacional. Y sigue siendo la misma extraordinaria historia que nos habla de la vida, de los miedos escondidos que nos paralizan y del deseo de ser libres...

EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO Viktor Frankl HERDER

En esta obra, Viktor E. Frankl explica la experiencia que le llevó al descubrimiento de la logoterapia. Prisionero, durante mucho tiempo, en los desalmados campos de concentración, él mismo sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda, ¿cómo pudo él que todo lo había perdido, que había visto destruir todo lo que valía la pena, que padeció hambre, frío, brutalidades sin fin, que tantas veces estuvo a punto del exterminio, cómo pudo aceptar que la vida fuera digna de vivirla?

REDENTORES:

IDEAS Y PODER EN AMÉRICA LATINA

Enrique Krauze DEBATE

Latinoamérica es una región donde su historia republicana se encuentra marcada por el enfrentamiento entre los defensores de la democracia liberal y quienes han caído en la embriaguez del sueño revolucionario o dictatorial, justificando en su causa el vil sometimiento social. Escudriñar en esa realidad regional es el propósito que Enrique Krauze se ha trazado con su nuevo libro titulado Redentores: ideas y poder en Latinoamérica. En esa aventura intelectual sobresalen las ideas del cubano José Martí o del uruguayo José Enrique Rodó. También en la lista de redentores está el caudillo cultural José Vasconcelos...


17 INSOMNIO POR DIEGO RABASA

LA COLUMNA DE DIEGO

Editor, columnista y, por si fuera poco, americanista.

LA E U R I S O B JACO

Sueños insomnes

Este año llegaron a nuestro país dos títulos importantes que le otorgan un trato diferente a la actividad onírica: El mundo bajo los párpados, de Jacobo Siruela (Atalanta), y Sueños, de Franz Kafka (Errata Naturae). Muy diferentes entre sí, ambos me engancharon inmediatamente por considerar que el estado de alteridad a la vigilia no es un subgénero de la psique o una mera representación fantasmagórica que prefigura el pulso emocional con el que combatimos la realidad. No: los sueños no son una extensión de la realidad sino que son una parte sustancial de ésta. No: los sueños no sólo encriptan y ventilan lo que no somos capaces de elaborar por la vía de la conciencia, sino que son un ámbito de nuestras vidas autónomo que genera ámbitos de la experiencia tan reales como una cubetaza de agua helada sobre nuestra cabeza.

En el primero de los títulos, Jacobo Siruela hace una labor erudita, exquisita y narrativamente bien estructurada del peso que han tenido los sueños en varias de las civilizaciones más emblemáticas del mundo. Desde las propiedades oraculares y curativas que los griegos otorgaban a los sueños, como en el santuario de Epidauro en el que algunos pacientes eran sometidos a un tratamiento de sueño para que en ellos los dioses les indicaran el tratamiento a seguir, hasta preguntas científico-místicas como ¿dónde estamos al soñar? o ¿qué es el presente en los sueños? El segundo es una compilación de los textos que Kafka diseminó en sus diarios, cartas y cuadernos a lo largo de toda su obra. Para él, los sueños eran una dimensión de la experiencia más temible que la conciencia y la experiencia ya que uno puede decidir alejarse de tal o cual entorno que supere nuestra capacidad de procesarlo, pero uno no puede huir del torrente mental que ocurre fuera de la vigilia. Kafka se refería al contenido de sus sueños con la misma energía y el mismo dramatismo que si estuviera contando anécdotas del orden de la realidad concreta. Lograba ser casi un espectador consciente de sus propias representaciones mentales (“Duermo literalmente a mi lado, mientras debo pelear a golpes con mis propios sueños”) y podía captar acontecimientos oníricos periféricos (“El escenario está situado ligeramente por debajo de la sala de espectadores, el público mira hacia abajo, con la barbilla apoyada en el respaldo. El decorado lo forman principalmente dos columnas gruesas y bajas en mitad del escenario”) como si fueran elementos de una de sus grandiosas narraciones. La ficción, sabemos, pertenece a uno de los círculos más íntimos de la realidad y de la existencia humana. No nos importa si Joseph K. existió o no, quién era Gregorio Samsa o quién fue ese jefe piel roja que inspiró Deseo de ser piel roja, de la misma manera que no debería importarnos si las visiones de Kafka son producto de la meditación, de la experiencia o de sus sueños: en su obra todo es acontecimiento y en cada detalle, en cada símbolo el mundo nos revela algo de su carácter. La realidad concreta es un pésimo proveedor de respuestas para las complejas preguntas que anegan nuestra vida en una constante angustia existencial. El arte, la literatura, el mito, entran al quite ahí donde la materia, y los relatos que le dan forma (la ciencia, por ejemplo), sucumben. La obra de Kafka, el libro de Jacobo Siruela (y en general el estupendo catálogo de su editorial Atalanta) apelan a una visión más integrada del cosmos. Una que considere lo formal y lo abstracto, lo concreto y lo etéreo, lo efímero y lo imperecedero, el conocimiento material y el mítico. En este esfuerzo, los sueños juegan un papel central ya que nos permiten atestiguar los resultados de una existencia que no se supedita a mezquinas variables como la imagen mental que tenemos de nuestra propia vida en relación con los otros, o esa patética obsesión por el éxito que domina buena parte de nuestras sociedades. Y la literatura es una zona intermedia, de transición, que nos puede ayudar a hacer recorridos entre zonas antagónicas como el sueño y la vigilia, como dijo en una entrevista el flamante Nobel sueco Tomas Tranströmer al asegurar que su literatura no era sino un fino espejo que permitía darle continuidad y extensión al mundo que realmente le interesaba: el de los sueños. +

EL MUNDO BAJO LOS PÁRPADOS Jacobo Siruela ATALANTA


+PARA VER Nota de paso

DVD

LOS NIÑOS DEL CIELO Dir. Majid Majidi. CINE, VIDEO Y T.V.

Los zapatos de la pequeña Zhore han desaparecido. Ali, su hermano mayor, los ha perdido. Son pobres, y no tienen para unos zapatos nuevos. Pero ellos dan con una idea para que Zhore tenga sus zapatos: compartir los de Ali...

Y ESCUCHAR CD MARCELA ROMERO Y SON LA FÁBULA Historias de altares FONARTE LATINO

A propósito de las festividades por el día de muertos en nuestro país, aparece esta excelente producción con cuentos y canciones acerca de esos seres a quienes les tocó primero irse con la huesuda, acorde al argot nacional. La muerte siempre presente en la cultura del país.

EL CARNAVAL DE SODOMA Dir. Arturo Ripstein. MUNDO EN DVD

En un burdel de mala muerte, desfilan sus frustraciones una serie de sórdidos personajes. Un día aparece una forastera con aires de princesa, trastocando el equilibrio del establecimiento.

LILIANA FELIPE Tangos de Discépolo FONARTE LATINO

Recopilación de los mejores tangos de Enrique Santos Discépolo, figura histórica en el desarrollo de uno de los géneros con más seguidores en el mundo y por ende, en su cuna, la Argentina.

EL SABOR DE LAS CEREZAS Dir. Abbas Kiarostami CINE, VIDEO Y T.V.

Un hombre de mediana edad decide suicidarse. Su única preocupación es encontrar a alguien que le ayude y se comprometa a enterrarlo. Esta situación le permite conocer a una gran variedad de personajes.

REGINA OROZCO Regina Catrina FONARTE LATINO

Magnífica recopilación de canciones con temática mortuoria; cadáveres, almas en pena, velorios y demás en la voz y estilo de la inigualable Regina Orozco, garantía absoluta en cuanto a espectáculo, comicidad e interpretación se refiere.

¡QUE VIVA MÉXICO! Dir. Serguéi Eisenstein PRODUCCIONES MEXICANAS DISCOGRÁFICAS

Film en cuatro episodios, más un prólogo y un epílogo. El prólogo presenta imágenes alegóricas del México prehispánico. El episodio “Sandunga” recrea los preparativos de una boda indígena en Tehuantepec. “Fiesta” desarrolla el ritual de la fiesta brava, mientras que “Maguey” escenifica la tragedia de un campesino victimado por rebelarse contra su patrón. “Soldadera” muestra el sacrificio de una mujer revolucionaria. El epílogo, también conocido como “Día de muertos”, se refiere al sincretismo de las distintas visiones que coexisten en México alrededor del tema de la muerte.

EL FINAL DE LA VIOLENCIA Dir. Wim Wenders CINE, VIDEO Y T.V.

Dos hombres han sido contratados para asesinar al productor de cine Mike Max, que ha amasado una fortuna haciendo películas violentas. Al día siguiente, los dos hombres son asesinados y el productor consigue huir. Pero el crimen ha quedado registrado en vídeo: el Observatorio Griffith Park, situado en una colina, viola la intimidad individual grabando toda clase de sucesos. La excusa es la lucha contra la violencia.

STING The Best of 25 Years UNIVERSAL MUSIC

Sin duda, Gordon Summers, mejor conocido como Sting, ha conseguido una carrera por demás consolidada a través de su trabajo con The Police y su obra como solista; una estupenda recopilación que resume 25 años de éxitos y buena música.

LOU REED / METALLICA Lulu UNIVERSAL MUSIC

Colaboración entre dos íconos de la historia del rock, Lou Reed, leyenda viva, y Metallica, considerados la banda más grande del metal; basados en la obra literaria de Frank Wedekind, Lulu es un disco conceptual, musicalizado con los poderosos riffs de los californianos y aderezados con la voz inconfundible del poeta y músico neoyorkino.


LA COLUMNA DE ERICK ESTRADA

Director editorial del portal dedicado al cine www.cinegarage.com

Fotograma de la película Volver al futuro.

19 CINE

s o c o l CIENTÍFICOS Los alquimistas buscaban transformar una cosa en otra a través de mezclas y fórmulas; hacían que ciencia y superstición, que lógica y esoterismo, convivieran en la mesa y se llevaran bien. Algunos buscaban la sabiduría, otros el amor imposible. Ellos, que de tanta ciencia perdieron la razón, los científicos locos, también son brujos, brujos sin varita mágica. Uno de los primeros es Rotwang, ese despeinado y megalómano ser humano que en Metrópolis (1927), de Fritz Lang, escondía su laboratorio bajo tierra y se hundía en sus fórmulas y sustancias para recuperar un amor perdido y al mismo tiempo dominar a la masa con la ciencia. Algo de Fausto hay en Rotwang y eso le da el toque de locura, de luz distorsionada, con que consiguió crear al primer androide mecanizado del cine. El guante negro en la mano derecha, su mirada intensa, su risa enloquecedora, todo en el mismo paquete donde radica su inteligencia infinita: una alberca de remordimiento y amargura. SANTO Y BLUE DEMON CONTRA LOS MONSTRUOS Gilberto Martínez Solares TELEVISA

VOLVER AL FUTURO Robert Zemeckis UNIVERSAL

En el cine no, pero en la literatura, Rotwang está directamente unido con Victor Frankenstein. En la versión que nos interesa, el Frankenstein de James Whale (1931), cambió su nombre a Henry, pero no dejó de mostrar que al volar tan alto en los cielos de la ciencia, en la experimentación con la vida en la frontera de la muerte, el precio que se paga nunca se dice pero se padece eternamente. Quizá al contrario de Fausto y de Rotwang, el entorno que creó a Frankenstein fue mucho más luminoso, pero eso no hace sino endurecer su caída, ennegrecer su ego e inflar su arrogancia. Controlando todo a través de la ciencia, su laboratorio no está ubicado en un sótano sino en el sitio más alto de su castillo, retando a Dios, quien le concederá la visión del creador —el dominio de la vida y de la muerte— y la locura hambrienta que llega con todo ello. Lo mejor de Frankenstein es que su locura es a la vez trágica y festiva, pero locura al fin. Locura y luz. En Volver al futuro (1985) encontramos a uno de los científicos locos más incomprendidos —no se le considera del todo loco—, porque es contemporáneo, vive entre nosotros y cumple uno de los sueños de la humanidad (la máquina del tiempo). Se trata del doctor Emmet Brown, tan despeinado como Rotwang, con los ojos llenos de ego como Henry Frankenstein, quien explota su invento en busca del amor de una doncella (en la tercera parte). Al ver cómo envía cartas en el tiempo, al tenerlo obsesionado y neurótico siempre vestido de bata blanca, ¿quién puede dudar que se trata de un científico incapaz de escapar de su propia cabeza, un loco en todos los sentidos? Si existe duda, recordemos que Emmet Brown decide modificar el pasado arriesgando (según los teóricos) al universo entero en ello. Su laboratorio no podría ser más gringo: instalado en la cochera. Bruno Halder salva el honor nacional en este desfile de locas inteligencias. Bruno es el amo de las mentes de Drácula, del monstruo de Franquenstain (así lo escriben en esta película), del Hombre Lobo, la Momia, un Cíclope y de un grupo de zombis hiper maquillados que por alguna extraña razón resucitan en Santo y Blue Demon contra los monstruos (1970). Este científico loco que tiene su laboratorio en una caverna (cruel metáfora del estado de la investigación en México), no tendría mayor relevancia si no fuera interpretado por un actor que de tan bueno optó por pasársela de lo mejor durante el rodaje: Carlos Ancira. Los demás… los demás científicos son cosa de niños. +


Sigue leyendo Aquí inician las entrevistas que realizamos durante la FIL 2011. Se trata de las opiniones de narradores, ensayistas, filósofos, historiadores, periodistas, politólogas y moneros que fueron invitados a la feria literaria más importante de Latinoamérica. Se realizaron en los stands de las editoriales, en la privacidad del piso 19 de un famoso hotel, o en la intimidad de una antigua casa de la colonia Americana, en Guadalajara, Jalisco. Por razones de espacio las entrevistas han sido editadas pero podrán disfrutarlas completas en video a través del portal Máscultura de Librerías Gandhi. (www.mascultura.com.mx). Esperamos que sean de su agrado.


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EN PORTADA

y o r l l E s e Jam Para ver la entrevista completa escanea el código o visita www.mascultura.com.mx

Nombre: James Ellroy (1948) Alias: Demon Dog of American Crime Fiction (El Perro Demoníaco de la literatura policíaca de Estados Unidos). Nacionalidad: estadunidense Ocupación: escritor Libros: A la caza de la mujer, L.A. Confidential, La Dalia Negra, Sangre vagabunda. Tu último libro es sobre las mujeres que han marcado tu vida… Es una memoria, es una historia de A la caza de la mujer [en español] sí, mi español es malo y el libro trata de mi vida con las mujeres. Es acerca de las ramificaciones del asesinato de mi madre, Jane Hilliker, en 1958. Pero más que nada, es una autobiografía romántica. Nos enteramos de que no te gustó el título en español… Me gusta más mi título “La maldición Hilliker”, pero yo no hablo español y mi editor sabe lo que hace. ¿Sería posible para ti describir a la mujer perfecta? No, no es ese tipo de libro. Es la historia de la aventura espiritual que las mujeres comprenden para mí. Es una historia acerca de la conjunción metafísica de hombre y mujer. Tengo la firme creencia de que la memoria equivale a muerte a menos de que explique un fenómeno social más grande. ¿Cómo fue que Beethoven entró a tu vida? Amo a Beethoven. Es “el jefe” [en español], es el gran “chingón” [en español]. En 1960, cuando tenía 11 años, tomé una clase de apreciación musical en el colegio. Nuestra maestra nos sentó y nos dejó, puso la aguja en el disco y la quinta sinfonía de Beethoven se apoderó del lugar: “tan tan taaan”. Desde entonces he estado atrapado. Has sentado un estándar de cómo Los Ángeles se ve y se siente ¿qué opinas de ello? Es la ciudad en la que vivo. Es a donde voy cuando las mujeres se divorcian de mí. Vivo ahí porque mi novia está ahí, mi asistente está ahí y porque escribo guiones de películas y de televisión. ¿Te gusta la actual ciudad de Los Ángeles? No me gusta. Es muy ruidosa, hay demasiada gente, mucha gente molesta, muchos automóviles. Me gusta la ciudad histórica sobre la que escribo. ¿Cuál fue tu primer contacto con la literatura? Mi padre me enseñó a leer cuando tenía tres años y medio. Así que me metí en los libros desde muy pequeño. ¿Quién es el mejor autor de novela policiaca? Yo. El malo y grande [en español]. ¿Puedes describir cómo te ves a ti mismo? He hecho cosas con la novela de crimen que la han reinventado. En este proceso de evolución he ido de la novela de crimen a la novela histórica a la amalgamación de ambas. Para quienes quieran seguir tus pasos ¿qué habrían de hacer? Yo solamente me he identificado con un gran artista en toda la historia, que es Beethoven. Exhortaría a todos los escritores más jóvenes a emularme pero, les advierto, todos fracasarán. ¿Qué opinas de México? Crecí en Los Ángeles, donde tenemos muchos mexicanos. En esos tiempos donde no había nada de latinos, sí eras un latino y vivías en Los Ángeles eras simplemente mexicano. Y los mexicanos se han apoderado de Los Ángeles, bien por ellos. ¿Has leído a algún autor mexicano? No. No pero amo a los boxeadores mexicanos: Julio César Chávez, Marco Antonio Barrera. +

A LA CAZA DE LA MUJER James Ellroy RANDOM


22 PACO I. TAIBO II

SAŠA STANIŠIĆ

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Nombre: Paco Ignacio Taibo II (1949) Alias: PIT II Nacionalidad: mexicano (nació en Gijón, Asturias) Ocupación: escritor e historiador Libros: Pancho Villa: una biografía narrativa, Retornamos como sombras, Olga forever, No habrá final feliz, La lejanía del tesoro. ¿El Álamo es libro de historia? Es una historia narrativa, con esto quiero decir una historia que ha sido investigada en profundidad y con gran rigor, pero contada como a mí me gusta contar la historia, sobre qué fue lo que pasó en la Guerra de Texas, la rebelión tejana, la batalla de El Álamo que pierden los rebeldes tejanos y la posterior derrota en San Jacinto de Santa Anna, y como él al final en la cautividad vende Texas. Cuando trabajé en la bibliografía descubrí que en el buscador de Gandhi había tres libros sobre El Álamo: dos de Antonio Álamo, que no sé quién sea, y uno sobre El Álamo, mientras que si tecleas en Amazon te da 217 mil entradas. En México es un tema a olvidar y en Estados Unidos es el corazón del proyecto imperial norteamericano. Remember El Álamo es el pinche corazón podrido del imperio. Creo que es un juego que el lector va a agarrar luego luego, el juego entre la historia y la anti historia que los gringos nos han vendido sobre El Álamo, porque al fin y al cabo la información que tenemos los mexicanos sale de tres películas, dos producidas por Walt Disney y una por John Wayne. ¿Esa es la lección de historia mexicana, lo que sabemos de El Álamo de ahí lo sacamos? El Iibro se vuelve muy apasionante. Cuéntanos sobre la investigación que efectuaste para escribir El Álamo… Cuando estuve trabajando el libro sobre Pancho Villa me moví mucho por Texas, porque ahí había mucha documentación sobre él. Me metí muchas veces en archivos, bibliotecas y librerías de viejo tejanas y ahí se aparecía El Álamo como el gran tema. ¿Qué sabía yo del tema? Nada, sólo lo que me han contado las películas gringas que he visto y que evidentemente deben ser mentiras. Entonces surge la tensión y empiezo a recabar material. Afortunadamente había muchísimo. Pude hacerlo con materiales que conseguí, fotocopié o que me mandaron las universidades gringas donde de vez en cuando doy conferencias, y trabajé un poco en los archivos mexicanos, sobre todo en el Archivo General de la Nación. Es sintomático que los narradores se estén encargando de la historia de México, en vez de los historiadores… Los mexicanos necesitamos recuperar nuestra historia. Si los historiadores no quieren hacerlo los historiadores como yo sí queremos hacerlo. Este es un libro de historia, pero no ortodoxa: no es una novela, es un libro de historia narrativa. A los historiadores habría que enseñarlos a escribir. Dedican tanto tiempo en las universidades a la paleografía y a la interpretación de un documento del siglo XVIII y no al taller de narrativa. ¿Qué opinión te merece Santa Anna como personaje histórico y narrativo? No quería contar demasiado a Santa Anna, sino dejarlo que se contara, que los hechos lo contaran. Y el retrato es asqueroso, no lo desearías para padrino de uno de tus hijos. Es un transa, un canalla, un cínico, un vividor, un mentiroso. ¿En el mito de El Álamo se aplica el dicho que dice “la historia la escriben los vencedores”? En este caso no: la historia la escriben los que tienen a Hollywood. Entre las comunidades texanas, en Arizona o en Nuevo México, el libro va a hacer ampolla. El pacto con Planeta es que le vamos a echar artillería en el lanzamiento en el sur de Estados Unidos a la edición en español. De hecho queremos presentarlo en el aniversario de El Álamo en El Álamo. Espero que no me maten los texanos supremacistas blancos. +

Nombre: Saša Stanišić (1978) Alias: desconocido Nacionalidad: bosnio Ocupación: escritor y fotógrafo Libros: Cómo el soldado repara el gramófono. Cómo el soldado repara el gramófono es tu primera novela… Sí. Es sobre un chico que vive en un estado que está viniéndose abajo. El país en el que vive está desmoronándose política y geográficamente porque se trata de la ex-Yugoslavia. Todo esto tiene un efecto en su historia personal porque se trata de un narrador creativo, naif, platicador, chistoso. A través de sus ojos vemos este conflicto que, conforme avanza el libro se vuelve más y más radical hasta el punto de que explota la guerra. Así que seguimos a este chico llamado Alexander a través de su infancia, pero poco a poco comienzan a suceder cosas relacionadas con la guerra, como ver que alguien no quiere cantar una canción porque está vinculada a un grupo étnico que a este personaje no le gusta; después alguien más le amenaza con una pistola diciéndole “¿qué haces en este lugar?, no te quiero aquí”. Así que, poco a poco, la guerra se introduce en el mundo de este niño. Más adelante comienza a narrar lo que sucede en su pequeña ciudad, cuando estalla la guerra su familia se ve obligada a dejar la ciudad y huir a Alemania y él continúa siendo el narrador que reporta todas estas historias de peleas y disparos. Tú eres también fotógrafo. Y Alexander es un personaje que hace descripciones con ojo fotográfico. Él y su abuelo tienen la promesa de contarse historias. Pero cuando el abuelo muere, Alexander tiene que contar el doble de historias. Yo tengo recuerdos personales de mi abuelo que murió cuando yo era muy joven, lo recuerdo respondiendo un crucigrama conmigo sentando en sus piernas. Años más tarde me encontré con una fotografía justo de este momento que se había quedado congelado para mí. Así que no estoy seguro de si describo un recuerdo real o algo que he construido a partir de ver esta fotografía. Porque es exactamente la misma imagen pero sin diálogos. Así que, como has observado correctamente, hay muchos momentos en los que Alexander está jugando con imágenes fotográficas. Y cuando tienes solamente una pequeña imagen de la vida de alguien tienes que derivar la historia de ella ¿qué tan grandes son sus orejas? ¿Es alto? ¿Tiene algo en las manos? Y eso es lo que hace Alexander, ve una pequeña imagen y crea una larga historia con ella. Esto es lo que intentaba yo hacer. ¿Lees poesía? Hay un ritmo poético notable en tus palabras... Yo no puedo escribir poesía en lo absoluto. No estoy siendo modesto. Pero amo leer poesía. Amo entender cómo funciona el ritmo, cómo puedes reducir todas las cosas del mundo en tres palabras que están llenas de poder y belleza pero como yo no puedo recrear eso necesito una forma narrativa que es más larga y que me da espacio para hablar. ¿Cómo surgió el título del libro? Pues fue una gran discusión. Mi editor decía que estaba muy largo o muy corto y teníamos una larga lista de títulos posibles, éste era el que a mí me gustaba más, tiene algo de barroco y de cómo decir historias al estilo barroco diciéndole algo al lector pero no demasiado. Entonces hay que responder a la pregunta de cómo aparece el soldado, por qué tiene un gramófono que es central en el libro y esto te hace querer leer, querer averiguar. Y estos son el tipo de preguntas que Alexander se hace y se responde constantemente, redirigiendo la realidad hacia algo que a él le gustaría ver. Tiene miedo que el soldado vaya a dispararle al gramófono así que en su imaginación toca la música. ¿De no haber habido guerra y exilio en tu vida, te habrías convertido en escritor? Creo que me habría convertido en periodista. Mi carrera universitaria, todo apuntaba hacia esa meta. Quería ser un periodista espía. Y nunca me convertí en ello. +


EXTRACTO FIL

Sasa Stanisic (1978) abandonó su país a los catorce años debido a la sangrienta guerra de los Balcanes. Instalado en Alemania, debió de aprender otra lengua para entender un país distinto al suyo. La publicación de Cómo el soldado repara el gramófono, lo ha convertido en una de las voces jóvenes más importantes de las letras alemanas. He aquí un extracto de la novela.

Cómo el soldado repara el gramáfono gramÓfono a r a u g Alfag

Lo que una parada cardíaca tarda en correr cien metros, cuánto pesa una vida de araña, por qué mi tristón escribe al río cruel, y las mañas de mago que se da el camarada jefe de lo inacabado El abuelo Slavko me medía la cabeza con la cuerda de tender de la abuela, me estaba haciendo un sombrero de mago, un sombrero picudo de cartulina, y me dijo: en realidad, yo todavía soy demasiado joven para estas tonterías y tú, demasiado viejo. Me estaba haciendo un sombrero de mago con estrellas amarillas y azules que arrastraban colas en azul y amarillo, mientras yo tijereteaba una hoz de luna y dos cohetes triangulares, uno tripulado por Gagarin, otro por el abuelo Slavko. Abuelo, ¡con ese sombrero no iré a ninguna parte! ¡Eso espero! En la mañana del día en cuya noche murió, el abuelo Slavko me talló una varita mágica a partir de una rama y dijo: en el sombrero y en la varita se esconde un poder mágico; si llevas el sombrero y agitas la varita, serás el mago de atributos más poderoso de los países no alineados. Podrás revolucionar muchas cosas, siempre y cuando lo hagas conforme a las ideas de Tito y en consonancia con los estatutos de la Liga de los Comunistas de Yugoslavia. Yo dudaba de la magia, pero no dudaba de mi abuelo. El don más precioso es el de la invención; la mayor riqueza, la de la fantasía. Recuérdalo, Aleksandar, dijo el abuelo seriamente cuando me puso el sombrero, recuérdalo siempre e imagínate este mundo más bello. Y me entregó la varita. Yo ya no dudaba de nada. Acostumbra la gente a ponerse triste de vez en cuando a causa de los muertos. En nuestra familia esto sucede cuando se juntan el domingo, la lluvia, el café y la abuela Katarina. Entonces la abuela bebe a sorbitos de su taza favorita, la blanca con el asa agrietada, llora y recuerda a todos los muertos y las buenas cosas que hicieron antes de que la muerte se cruzara en su camino. Hoy la familia y los amigos han venido a casa de la abuela porque estamos recordando al abuelo Slavko, muerto desde hace dos días con carácter provisional y hasta que yo encuentre mi varita mágica y mi sombrero. Los familiares que aún no han muerto son mamá, papá y los hermanos de éste: el tío Bora y el tío Miki. La abuela Fatima, madre de mi madre, se conserva bien, sólo se le han muerto el oído y la lengua, porque está sorda como un cañón y muda como la nieve que cae. Al menos eso dicen. La que tampoco ha muerto es la tía Gordana, esposa del tío Bora y mujer en estado de buena esperanza. A la tía Gordana, una isla rubia en el negro océano capilar de nuestra familia, todos la llaman Tifón, porque vive con una vivacidad cuatro veces mayor que las personas normales, anda ocho veces más rápido y habla catorce veces más aceleradamente. Incluso la distancia entre la taza del váter y el lavabo la cubre con un esprint, y en la caja del almacén hace la cuenta antes de que la cajera toque la primera tecla. Todos han venido a casa de la abuela por la muerte del abuelo Slavko y hablan de la vida que brota en el vientre de la tía Tifón. Nadie duda que la tía dará a luz el domingo, a más tardar, o el lunes, como mucho, meses antes de lo previsto, pero que la criatura estará perfecta como en el noveno. Propongo que su nombre sea Speedy González. La tía Tifón sacude su rubia cabellera: ¿acasosomosmejicanos? ¡Serániñaynorratón! SellamaráEma. Y Slavko si es niño, apostilla el tío Bora en voz baja. Grande y omnipresente es hoy el amor por el abuelo Slavko entre quienes visten de luto y beben café en casa de la abuela Katarina, mirando disimuladamente hacia el sofá donde estaba sentado el abuelo cuando Carl Lewis batió el récord mundial en Tokio. El abuelo murió en 9,86 segundos, su corazón disputó una carrera codo a codo con el atleta y se quedó parado mientras Carl volaba como una flecha. El abuelo jadeaba y Carl echó los brazos al aire y se cubrió los hombros con una bandera norteamericana. Los invitados a la triste ceremonia han traído bombones y terrones de azúcar, coñac y aguardiente. Compensan el dolor de la abuela con cosas dulces y beben para ahogar el suyo propio. La tristeza de los hombres huele a colonia, forma corros en la cocina y se emborracha. La tristeza de las mujeres está sentada con la abuela alrededor de la mesa del salón, propone nombres para la nueva vida en el vientre de la tía Tifón y debate sobre cuál es la postura más sana para dormir en los primeros meses. Cuando se menciona al abuelo, las mujeres parten pastel y se ofrecen trozos unas a otras. Ponen azúcar en el café y lo remueven con cucharitas que parecen cubiertos de juguete. +


24 DENISE DRESSER

ADAM SOBOCZYNSKI

Para ver la entrevista completa escanea el código o visita www.mascultura.com.mx

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Nombre: Denise Dresser (1963) Alias: La doctora Dresser Nacionalidad: mexicana Ocupación: politóloga, analista y escritora Libros: Gritos y susurros, Gritos y susurros II, México: lo que todo ciudadano quisiera (no) saber de su patria (con Jorge Volpi).

Nombre: Adam Soboczynski (1975) Alias: desconocido Nacionalidad: polaco Ocupación: escritor y periodista Libros: El arte de no decir la verdad, Polski Tango.

¿El país de uno es un diagnóstico sobre México? Sí, es un diagnóstico de la situación política del país, un retrato honesto de México porque México es un país que no logra mirarse a sí mismo con la suficiente honestidad. Es un país de máscaras que se esconde detrás de la hipocresía, las medias verdades, el incrementalismo, aquello que describía Octavio Paz en El laberinto de la soledad, y mi libro es un esfuerzo por mirar más allá de las máscaras. Se van a encontrar también una carta de amor al país, porque a pesar del diagnóstico a veces crudo, rudo, confrontacional, escribo este libro desde un buen lugar, desde el corazón, porque con frecuencia se me ve como alguien que es demasiado crítico, que no ofrece alternativas, y con este libro quería ofrecer un contrapeso a esta visión. Van a encontrar diez acciones ciudadanas para cambiar al país. Creo que el año pasado estuve en todos los estados dando conferencias y siempre hay alguien que al final se para y me dice: bueno sí, doctora Dresser, coincido con su análisis, pero y yo qué puedo hacer. Ésa es la pregunta que recorre el país y siento que hay una enorme ansiedad o deseo de participación. Entonces, ya cansada de la pregunta, decidí que ahora iba a poder responder, y que además me iba a poner a pensar en qué podría hacer un ciudadano común y corriente para ser participativo, exigente, demandante y no sólo espectador de un México polarizado, de un México violento, un México que se ha vuelto para muchos el país en el que nunca pasa nada.

¿Qué es El arte de no decir la verdad? Es disimulación. Algo distinto a mentir, ¿sabes? Estrategias que usas en la vida cotidiana, cómo sobrevives en una gran ciudad, en el trabajo. Es decir, no vas por la vida diciendo a todos la verdad, vas tratando de ser amigable, por ejemplo; aunque exista gente que no te cae tan bien, te esfuerzas por esconder el desagrado. Es acerca de estrategias. Y sí, sería difícil decir si es un libro de ficción o de no ficción.

Hay una parte muy interesante del libro en la que hablas de que llevamos muchas décadas siendo el país del “por lo menos”… El libro comienza con un capítulo que se llama “cómo hemos sido” y cómo somos un país conformista, un país discriminador, un país maleducado, un país petroidiotizado, un país de privilegios. Y también escribí este libro porque veo en los mexicanos una enorme capacidad para la sumisión, para el conformismo, la tolerancia frente a eventos, frente a causas, cosas que en otras democracias funcionales provocarían indignación y que en México no lo hacen, y creo que nace de ciertos rasgos de nuestra cultura política. Yo llamo a uno de ellos la cultura del “por lo menos”; por lo menos en el sexenio pasado sólo se robaron un jeep rojo y una hummer; por lo menos no ocupamos el último lugar en las evaluaciones PISA de educación, por lo menos el aeropuerto de la ciudad de México es menos malo que el de Ruanda; por lo menos somos un país menos violento que la ciudad de Nueva Orleáns, que es lo que dice Felipe Calderón constantemente, y para mí esa lógica del “por lo menos” equivale a una defensa de la mediocridad; equivale a colocar la vara de medición al ras del suelo, y el objetivo de mi libro es alzar esa vara de medición, es decirle a los mexicanos: caramba, se merecen más, y pueden aspirar a más y tienen derecho a aspirar a más. El libro está plagado de referencias literarias, de textos de Washington Irving, Vargas Llosa, Robert Frost, James Joyce, Martin Amis, se nota que no sólo lees libros de ciencia política… Yo soy hija única. Mi padre murió junto con mi hermana en un accidente cuando yo era muy pequeña. Me volví hija única por azar del destino y desde los seis años he sido una lectora voraz. Recuerdo que el primer libro que me compraron fue Mujercitas. Leo probablemente más ficción que ciencia política porque a mí me importan mucho las palabras. En la literatura encuentro lenguaje para mi labor como politóloga. +

¿Cómo surgió este libro? ¿Cuándo surgió en ti la idea? No tenía idea. Simplemente comienzas. Yo estaba muy interesado en las tradiciones de las que hablé antes, me puse a estudiar y ya. Uno no sabe cómo se van a desarrollar las ideas. Simplemente surgió. Este es el único libro tuyo que tenemos traducido al español, me gustaría saber si el resto de tu obra tiene el mismo estilo de humor y sarcasmo. Siempre trato de escribir de una forma específica para cada tema. No es verdad que yo escriba con el mismo estilo todo el tiempo, este estilo encaja muy bien con el tema: artificial y old fashioned. Pero no, no es mi estilo. Aunque sí creo que todos mis libros tienen algo de sentido del humor. Al menos eso espero. El mundo no ha cambiado tanto en ciertos aspectos, es decir, tenemos tecnología y todo, pero, en el día a día, desde el principio de la humanidad, seguimos intentando mantenernos cerca del poderoso, del rey, del jefe. ¿Qué opinas? Estoy de acuerdo. Mi libro está basado en una buena parte en la obra de Baltasar Gracián, un autor español del siglo diecisiete que habla mucho de la simulación. Describe las vidas en la corte, cómo la gente tenía que ser flexible para estar en contacto con el príncipe, para ser exitoso. A mí me pareció una buena idea escribir un libro de este tipo para la actualidad, dar algunos consejos a los lectores de cómo reaccionar, de cómo hacer para sobrevivir mejor. Claro que no es cien por ciento comparable, pero la estructura es similar. ¿Tu libro sería una versión de El príncipe de Maquiavelo en el siglo veintiuno? Sí, exactamente. Esa es la idea. ¿A qué otros ensayistas disfrutas leer? Tu estilo es bastante especial. Sí, es un estilo especial porque es artificial en cierta medida. Toma un poco de la tradición moralista de Montaigne o de Foucault, una tradición más española, italiana, francesa que alemana. La tradición romana. Ellos tenían las grandes cortes y esas cosas, los alemanes no. ¿Aplicas todas las lecciones que nos enseñas en tu libro en tu propia vida? Eso es un secreto (Lo intento, pero no soy muy bueno). ¿Quién es mejor para no decir la verdad? ¡Ja! ¿De verdad? Sé que no es políticamente correcto, pero creo que las mujeres. Sí, las mujeres. ¡Ja! ¡ja! ¿Cómo seducirías a los lectores para comprar este libro? Todos los que han leído este libro han terminado siendo una persona diferente. Y mejor. +


MORRIS BERMAN

DAVID LOZANO CUESTIÓN DE VALORES Morris Berman SEXTO PISO Para ver la entrevista completa escanea el código o visita www.mascultura.com.mx

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Nombre: Morris Berman (1944) Alias: desconocido Nacionalidad: estadunidense Ocupación: escritor Libros: Cuestión de valores, Destiny, Why America Failed: The Roots of Imperial Decline.

Nombre: David Lozano (1974) Alias: desconocido Nacionalidad: español Ocupación: escritor y guionista Libros: Cielo rojo, Donde surgen las sombras, La puerta oscura (trilogía)

¿Cómo nació tu libro de ensayos, Cuestión de valores? Este libro fue un accidente. Me mudé a México hace cinco años y medio y, después de dos años, el editor de una revista en Aguascalientes me pidió escribir ensayos como columnista internacional. Un año después, Sexto Piso me pidió que escribiera una colaboración mensual. Después de tres años tenía una pila de artículos que decidí convertir en un libro. La mitad son ensayos sobre Estados Unidos, otra parte trata sobre temas diversos.

Cielo rojo es tu nueva novela. Háblanos de ella… Cielo rojo es una novela que recupera los escenarios realistas, frente a La puerta oscura que era más fantástica. Habla de un reencuentro. Un joven y una joven se reencuentran años después de haberse separado, y lo que ocurre es que en ese reencuentro no sólo recuperan los recuerdos de un pasado que imaginaban entrañable, pacífico, sino que les va a forzar a descubrir un oscuro secreto que contamina ese pasado que comparten. El reencuentro es fruto de que las familias se separan años antes y se rompe un grupo de amigos; son tres, uno se queda y Ekaterina y Nikolai se van a diferentes países. Años después se reencuentran en la tierra en donde se criaron. Antes de la separación se reparten una matrioska, una muñeca rusa, bajo el juramento de que antes de que transcurran diez años deberán volver a reunirse o una maldición caerá sobre ellos. Es una manera romántica de intentar mantener su amistad. Las circunstancias lo impedirán, un incendio arrasa la región donde se criaron, muere uno de los amigos y ellos, como dije, volverán años después, pero no se reencontrarán con lo que ellos recordaban sino con una realidad mucho más siniestra.

¿Cuál es la mentira más grande que Estados Unidos vende para fines de expansión? La mentira más grande es que la solución a la pobreza es crecimiento económico. Es la teoría del trickle down (goteo) que dice que si los ricos son súper ricos pues el dinero va a derramarse hasta los más pobres. Eso no va a pasar nunca. Lo que sucede en los Estados Unidos es que hay un 1% que tiene más que el 99% de la población ¿Dónde está esta distribución? Esta es una gran mentira. De ahí la importancia de darnos cuenta de la idea de los límites. ¿Movimientos como Ocupa Wall Street o medios de difusión como Wikileaks contribuyen a denunciar esa mentira? Si tú tienes un cuerpo enfermo hay una reacción de anticuerpos que actúan para preservar la salud. Estos movimientos son como banderas rojas. Mensajes de basta. Pero la mayoría no está de acuerdo con esto. Para la mayoría Wikileaks es una forma de traición. Hay más gente de acuerdo con Ocupa Wall Street porque han visto su situación económica afectada. Sin embargo, la mayoría de la gente tiene la idea de que la solución es el crecimiento económico. Pero probablemente poco a poco contemos con mayor número de indicadores como este. Puede que tome unos veinte o treinta años, pero realmente es el crack del capitalismo en el mundo. En la introducción del libro hablas de los años que llevas viviendo en México y de lo bien que se vive en nuestro país… En mi opinión, es una lástima que los mexicanos no se dan cuenta de las ventajas de su país. Los ojos son siempre hacia los Estados Unidos. Hace un par de años leí una encuesta del New York Times en la que preguntaban a la gente que si le fuera posible mudarse a los Estados Unidos ¿lo harían? ¡La mayoría respondió que sí! Los Estados Unidos son un fracaso. Es totalmente loco. Lo sé, hay en México narcotraficantes, secuestradores, mucho crimen, pobreza enorme, pero también en Estados Unidos hay mucha pobreza. Allá no tenía a alguien con quien platicar, la vida es de competencia, no es relajada. Me gusta una cultura del mañana, pero no me gusta una cultura agresiva o de constante competencia. En tu libro hay un artículo sobre Seinfeld ¿cómo es posible que una de las series televisivas más críticas hacia el sistema sea tan popular? Hubo dos escritores: Jerry Seinfeld, que es muy positivo, y Larry David, cuya visión es muy obscura. El resultado fue como una alquimia extraordinaria de estos cuatro personajes. Es muy cómico, muy chistoso, pero abajo hay un sendero muy pesimista. Los cuatro personajes no hablan entre sí, es un estudio narcisista. Este pesimismo o cinismo es un subtexto. No es muy evidente. Pero desde 1998 fueron sólo repeticiones. Yo vi esta serie durante mucho tiempo y descubrí el mensaje de fondo. Por ejemplo, en un episodio el personaje de Eleine le pregunta a Jerry: “¿no quieres ser parte de la comunidad?” y él respondió “¿Cuál comunidad?”. No hay comunidad en los Estados Unidos, todo es competencia. En el episodio final el abogado de Jerry le dice: “tú no tienes que ayudar a nadie”. Esta es la vida en los Estados Unidos. +

Llama la atención que los lectores de Cielo rojo pueden visitar un blog, aparte de la novela, ¿qué se van a encontrar? Evidentemente es una novela convencional, en papel, pero además es una novela transmedia, en el sentido de que además de la historia en papel hay una serie de complementos en Internet. No son necesarios para leer la historia, pero la enriquecen. Para todo el lector que quiera llegar un poco más lejos, efectivamente va a poder llevar a cabo en la red algunas de las acciones que realizan los personajes en la novela. Por ejemplo, los personajes indagan en Internet y descubren un blog secreto; ese blog existe tal cual y el lector va a poder descubrirlo también. Otro ejemplo de esos contenidos es que Ekaterina, una de las protagonistas, es una cantante americana y hemos compuesto canciones para la historia. Yo he escrito las letras que están muy vinculadas con la trama y el lector va a poder escuchar las canciones, visitar su página, su MySpace… Porque queríamos que la realidad de la novela adquiriera una mayor dimensión, de alguna forma eso hace que la historia aparezca más verosímil, más creíble. Aparece mucho en la novela, el chudovische, ¿de dónde viene este término? Sí, en la novela está presente una leyenda que me he inventado yo, pero primero me documenté sobre mitología rusa y de esas regiones. Yo buscaba un término que equivaliera a monstruo, criatura, ser, porque en Cielo rojo sí que está la presencia de una criatura monstruosa. Es una criatura que yo he concebido un poco mezclando mi propia idea de Frankenstein, del Fantasma de la Ópera, son inspiraciones, porque son monstruos condenados a una soledad tremenda, son monstruos románticos. Esta novela tiene un importante componente romántico, incluso en el lado oscuro, la propia criatura maligna responde un poco a ese esquema de la criatura sentenciada, marginada, el chudovische, que es un término ruso y tiene que ver con el concepto monstruo, criatura y demás. De ahí el epígrafe, que es de Mary Shelley… Efectivamente, la cita inicial de la novela es de Mary Shelley, autora de Frankenstein, donde describe un pequeño fragmento sobre el propio momento de dolor de la criatura, del monstruo. +


26 FERNANDO SAVATER

PABLO RAPHAEL

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Nombre: Fernando Savater (1947) Alias: Fernando Fernández-Savater Martín Nacionalidad: español Ocupación: escritor y filósofo Libros: Ética para Amador, La aventura de pensar, Política para Amador, Las preguntas de la vida.

Nombre: Pablo Raphael (1970) Alias: desconocido Nacionalidad: mexicano Ocupación: escritor Libros: La fábrica del lenguaje, S.A., Agenda del suicidio, Armadura para un hombre solo.

Queremos iniciar la entrevista preguntándole: ¿cómo está Amador? Amador está ya muy grande, cumple 35 años en diciembre. Siempre he pensado que la palabra “hijo” debería tener fecha de caducidad: “hijo” es cuando se tiene 8, 9, 10 años… luego ya, de pronto, se convierte en una persona adulta y uno tiene todo tipo de simpatías con él pero a uno le cuesta ver esa relación como verdaderamente una relación padre-hijo. Él ya es un adulto, lleva su vida, tiene una pequeña editorial con unos amigos, escribe en prensa. Yo también le leo pero soy más bien espectador de su vida que padre.

¿Qué es La fábrica del lenguaje, S.A.? Es un ensayo que pone a dialogar a la literatura con la literatura, es decir, a los autores con los autores para reflexionar en tres partes: una, sobre nuestro tiempo y nuestra idea de generación; dos, sobre la ideología que nos tiene marcados sin que lo hubiéramos deseado, el neoliberalismo; y una reflexión concreta sobre qué tipo de escritura se está haciendo en México hoy y cuál es la relación que esa escritura tiene con el espacio público y con la sociedad.

Ética para Amador es su obra más conocida. ¿Qué se siente haber creado un clásico? Los escritores, en ese sentido, tenemos algo en común con los padres. Los padres suelen querer más al hijo tonto que a nadie le gusta, y a los escritores nos pasa un poco lo mismo: el libro ése que hicimos y que a nadie le interesó, que nadie lo compró, ése es el que más le gusta a uno. En cambio, los libros que todo el mundo alaba, al final les coges un poco de manía, un poco de antipatía, porque parece que ya no tienen nada que ver contigo. Evidentemente estoy agradecido, sobre todo de que haya parecido útil a mucha gente, en muchos países, muchas culturas. No creo que el libro sea un clásico en el sentido mayúsculo del término, ni mucho menos. Creo que es un libro que ha durado en el aprecio de la gente bastante más de lo que uno pudiera esperar. No es lo que yo esperaba cuando lo hice… lo escribí por la propuesta de una amiga que era maestra en un colegio y, bueno, no esperaba que fuera el éxito que fue. Este año Ética para Amador cumple 20 años. Usted dice que no es un libro de texto pero se ha convertido en uno… Sí, eso ha pasado en muchos países. No lo pensé como tal porque me parece que los libros de texto están un poco más encorsetados en lo académico y éste es un libro desenfadado, con humor, creo que rompe un poco con la imagen de lo que es un libro de texto en el sentido académico del término. Yo quería hacer una obra útil y sobre todo que un adolescente lo pudiera leer sin necesidad de intermediarios. Quería un libro que el muchacho o la muchacha se pudiera llevar a la cama y leerlo como un libro de Stephen King, sin la necesidad de un mentor. Cada libro tiene su destino: uno piensa que va a hacer una cosa y al final… todo es muy relativo. ¿Ha modificado el texto en el transcurso de estos 20 años? He modificado detalles accesorios. En un momento determinado yo digo que a diferencia de los futbolistas, que sabemos lo que es un “buen futbolista”, no sabemos lo que es una “buena persona”. En ese caso del futbolista yo ponía como ejemplo a Butragueño, hoy la gente probablemente tenga que buscar en Wikipedia quién es Butragueño… a lo largo de los años he ido modificando “Butragueño”, “Maradona”, “Zidane”, para que la gente tenga un referente. Lo demás no porque, con sus aciertos y desaciertos, esa es la forma en que estaba contada. La ética no varía, evidentemente. Yo lo que he hecho es añadir una pequeña introducción, un pequeño epílogo. Y creo que ya voy a cortar porque si no acabará pareciéndose al libro del autor argentino Macedonio Fernández, que escribió un libro formado por 32 prólogos, un capítulo y luego 42 epílogos, ya va pareciéndose a eso. +

¿Para qué sirve la literatura? Si nos preguntamos para qué sirve la literatura en nuestro tiempo, la literatura tiene muchas funciones: la literatura cura, cura al lector. Cuántas novelas o libros de poesía nos sirven para comprender lo que está sucediendo, para emocionar, para conmover, para entender la fragilidad. La literatura tiene una función social específica, que es interpretar la realidad o ser memoria histórica, pero al mismo tiempo tiene el papel de imaginar el futuro o el de comprender el pasado. También es capaz de influir en la sociedad y de algún modo cambiarla, aunque haya autores que lo nieguen. ¿Cómo nació La fábrica del lenguaje, S.A.? Fue un ejercicio de muchas entrevistas. A la mayoría de los autores les mandé un cuestionario con las mismas preguntas; de ahí saqué un montón de citas en un diálogo que después del cuestionario se convirtió en conversaciones por correo electrónico. Otras citas, y es algo que ha sido cuestionado, las saqué de estados de Facebook y de las redes sociales. La intención del libro es poner a dialogar estas opiniones muchas veces encontradas, con la idea de construir una comprensión de la idea de generación. Para que una generación exista necesita de opuestos que dialoguen. Cuéntanos sobre la inexistente generación de los setenta… Es esta idea de “no quiero ser del montón entonces me paso al otro montón de los que no quieren ser del montón”. Hay una necesidad de construir una identidad y creo que hoy, pertenecer a un grupo, acaba chocando porque todo el mundo está concentrado en decir “yo no tengo porque pertenecer a ningún tipo de grupo”. En el proceso de entrevistas que hice les preguntaba cómo entendían a su generación y todos contestaban: “Yo no tengo generación”, “No pertenezco a ninguna generación y no tengo nada en común con el resto”. La mayoría tenían en común que contestaban lo mismo. ¿Por qué negar una identidad generacional? Quizá porque no hay un sentimiento de pertenencia, pero habría que hacer una revisión histórica: los nacido en los setenta somos herederos de la caída de las utopías y de los fracasos sociales. ¿Crees que la generación de los setenta debería llamarse “RemiJuanito Farías”? En algún momento hice el chiste de que había un plano cartesiano, donde el plano de las “X” va de Condorito a Chespirito y en el otro de Roberto Bolaño a Roberto Gómez Bolaños. Quizá la otra podría ir, frente a nuestras figuras icónicas de la infancia, de estos dos solitarios y un poco llorosos personajes. Remi y Juanito Farías caben perfectamente en estas coordenadas que van de Chespirito a Condorito, y creo que nos definen muy bien. Nos choca lo colectivo pero nos gustaría cambiar al mundo. +


LEONARDO DA JANDRA

PETER STAMM SIETE AÑOS Peter Stamm ACANTILADO Para ver la entrevista completa escanea el código o visita www.mascultura.com.mx

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Nombre: Leonardo Da Jandra (1951) Alias: desconocido Nacionalidad: mexicano Ocupación: escritor y filósofo Libros: Distopía, Samahua, Huatulqueños y Zoomorfias

Nombre: Peter Stamm (1963) Alias: desconocido Nacionalidad: suizo Ocupación: escritor, filólogo y sicólogo Libros: Siete años, Agnes, Paisaje aproximado, Tal día como hoy, Lluvia de hielo, En jardines ajenos y Los voladores.

¿Qué es Distopía, tu nuevo libro? Es un proceso de discontinuidad total en mi vida y en mi pensamiento. Fue para mí una posibilidad muy potenciadora porque a mí me fascinan las ideas y en Huatulco me había bajado el nivel de las ideas a un límite de sobrevivencia… había demasiada sangre y semen ahí. Entonces, en este contexto, yo que estudié filosofía y que siempre me ha preocupado la decantación del pensamiento, he buscado esa deriva de ideas y llegué a esto que llamo “filosofía ficción”, no ciencia ficción, o sea, no me interesa un contexto donde el hombre se tecnifica a ultranza, porque cuantas más cosas tengas, más te cosificas. A mí lo que me interesa es una forma de convivencia social donde se puedan dar una determinación socio-histórica de respeto y donde se logre el mayor beneficio para la mayor cantidad de gente, el mayor tiempo posible. Ese es mi objetivo fundamental ahora.

Siete años es una historia sobre una pareja de arquitectos y una inmigrante… En la superficie es la historia de un triángulo amoroso de un hombre que está enamorado de dos mujeres distintas. Una es una arquitecta guapa e inteligente, una mujer perfecta; la otra es una mujer no tan perfecta, fea, nada interesante, inmigrante ilegal en Alemania.

El tuyo es un libro anclado en una realidad que podría ser la nuestra pero que incorpora el elemento fantástico o ficcional. ¿Cómo llegaste a este resultado, a esta mezcla entre la realidad y la ficción? Filosóficamente he tenido que cambiar y me parece que le debo todo el impulso a Unamuno y a Gasset, que son derivas de lo que a mí me interesa en filosofía, yo lo llamo filosofía narrativa, que la remontaría hasta Platón y, luego, en Alemania, a Nietzsche. Y ha habido dos filósofos que han sido también muy importantes… yo no comparto sus ideas pero considero que son buenos interlocutores: Paul Feyerabend con su libro Contra el método y Contingencia, ironía y solidaridad de Richard Rorty. El filósofo no debe mirar preferentemente hacia la ciencia sino hacia la imaginación. Y es curioso cómo la filosofía se ha ido degradando y se ha anquilosado en la academiocracia.

¿Cuál es tu relación con la arquitectura a la que se hace constante referencia en la novela? Todos los trabajos creativos de alguna manera van siempre juntos. Yo puedo imaginarme lo que es construir una casa porque es similar a construir una novela. Entre más trabajaba en la novela, más me interesaba por la arquitectura porque está en todas partes, tendemos a pensar que la arquitectura es sólo eso que está fuera: el museo, el teatro, pero estamos en arquitectura todo el tiempo, todo el mundo es arquitectura. Es algo que está alrededor de nosotros, de alguna manera. Y también nos define a todos, cómo vivimos, cómo construimos nuestras casas, cómo distribuimos los muebles en ellas y qué tipo de muebles son. Todo esto dice mucho de nosotros mismos.

En tu libro es sintomático que tus personajes no tienen nombre propio sino que están identificados por su oficio, “el Matemático”, “el Filósofo”. ¿Por qué no tienen nombre? Bueno, es un ensayo de la sustitución de las partidocracias parasitarias… en ese planeta no hay partidos. Y hay una serie de pensadores que dicen “no puede haber democracia sin partidos”. Entonces se habló de un Consejo Cívico… además yo estoy convencido de la profanación que estamos viviendo. En este contexto creo que es importante prever un futuro en el que “Juanita”, “Manolo”, “Paco”, eso no cuenta nada, lo que va a contar es tu relación con el mundo y tu relación con el mundo es a partir del conocimiento y lo que tú le das, y eso es tu oficio. Entonces por eso yo hablo del biotecnólogo, la jurista, el filósofo… son miembros de un Consejo Cívico donde destacan por su ubicación en el mundo, qué es lo que ellos hacen, no por cómo se llaman. Una de las grandes derrotas de la literatura actual, porque yo sí creo que hay una caída generalizada desde finales de los setenta, es la carencia de personajes en la literatura. La gran literatura está hecha de grandes personajes y está hecha de historias atractivas. Ahora no hay ni historias atractivas ni grandes personajes. Si haces un balance de conocimiento de la historia te darás cuenta que cuando una generación mira para atrás es que es incapaz de afrontar su destino y enfrentarlo. ¿Qué pasa con tu vida? ¿Por qué no cometes una narrativa que tenga que ver con tu vida? Porque la vida es una mierda, son tipos que lo único que quieren es vender, ganar premios… Eso es lo que está sucediendo y por eso la mirada en el pasado, y la mirada en el pasado tiene una característica: el síndrome de la estatua de sal. Cuando miras para atrás te quedas ahí como una estalactita. +

Cuéntanos sobre Ivona, la protagonista invisible de la novela… Ella es quien me interesaba, comencé con ella. Lo único que ella tiene es que ama a este hombre, no es bella, no es inteligente, no tiene dinero pero su amor por él nunca se rinde. Lo que me interesaba era esta pregunta: ¿alguien que me ama tiene poder sobre mí, aunque yo no le corresponda? Éste fue el punto inicial de la novela.

¿Por qué elegiste una cita de Le Corbusier para iniciar el libro? Porque está en la historia, su arquitectura es importante en la novela y es lo que me interesa mostrar: luces y sombras, la forma de las cosas y a la vez la forma de la historia. No es tanto acerca de lo que sucede sino de cómo esto arroja u oculta la luz de los personajes. Y siguiendo con esta idea, el lector no encuentra juicios del narrador en la historia… Sí, a eso me refería. De alguna manera quiero que los lectores se olviden de que están leyendo un libro. Me gusta que mis lectores sientan que conocen a estos personajes y que no piensen tanto en mi lenguaje o en que tan hermosas son las oraciones que construyo o lo amplio que es mi vocabulario, mi estilo no se trata de presumir lo bien que puedo escribir porque ese es un tipo de literatura que nunca me interesó. Nuestro país se encuentra lejos de una historia situada en Alemania y, sin embargo, resulta muy del gusto del público lector mexicano… Eso es algo que siempre pasa en la literatura, es su aspecto hermoso: puedo leer una historia de Chéjov del siglo XIX que me es totalmente ajeno y sin embargo lo siento muy cercano a mí. Y eso ocurre todo el tiempo; vemos obras de Shakespeare, leemos textos griegos de dos mil años de antigüedad que continúan estando vivos de alguna manera. Ése es el tipo de conexiones que hace la literatura. ¿Cuánto tiempo te toma desarrollar la idea de un libro antes de empezar a escribirlo? Realmente no es que haga una larga investigación, más bien se me ocurre una idea y encuentro alguna manera de atacarla, necesito un punto de partida, la primera oración, los nombres y luego ya encuentro mi camino. Y parte de la investigación la hago una vez que terminé el libro para añadir detalles. No me gusta saber mucho acerca de mi tema antes de escribir sobre él. Cuando sabes mucho acerca de tu tema corres cierto peligro de incluirlo todo en el libro y eso es aburrido para el lector. La investigación es necesaria pero no es lo principal. +


28 ENRIQUE KRAUZE

JIS VERBOS PARA COMENZAR JIS SEXTO PISO

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Nombre: Enrique Krauze (1947) Alias: desconocido Nacionalidad: mexicano Ocupación: escritor e historiador Libros: Redentores, Biografía del poder, La presidencia imperial, De héroes y mitos.

Nombre: Jis (1963) Alias: José Ignacio Solórzano Nacionalidad: mexicano (Jalisciense) Ocupación: monero Libros: Verbos para comenzar (Sexto piso), Blasfemias ilustradas (Tusquets), Los manuscritos del Fongus, Sepa la bola y Los gatos no existen.

Redentores es su nuevo libro. ¿Qué vamos a encontrar en él? Se van a encontrar doce vidas de doce personas que estuvieron tocadas por la pasión revolucionaria en América Latina. Hay de distintas nacionalidades: el cubano José Martí, el uruguayo José Enrique Rodó, José Vasconcelos, José Carlos Mariátegui, el pensador peruano; un largo capítulo central sobre Octavio Paz; Eva Perón y el Che Guevara puestos en paralelo, también en paralelo Vargas Llosa y García Márquez, lo mismo el subcomandante Marcos y Samuel Ruiz y, finalmente, un esbozo biográfico de Hugo Chávez.

¿Qué nos puedes decir sobre tu libro Verbos para comenzar? Es una colección, recopilación y selección de monos que he hecho con el tema de los escritores, poetas, licencias poéticas, el momento de la inspiración. El libro gira alrededor del tema literario.

Para que existan redentores tiene que haber gente subyugada o esclavizada… Ése es el concepto, digamos, estricto de la palabra “redención”. En la tradición judía hay una larguísima tradición mesiánica y se debe, precisamente, al carácter irredento del pueblo judío, que estaba esperando siempre, pues, al Redentor. Y una fracción de ese pueblo consideró encontrarlo hace 2000 años. Pero yo no me estoy refiriendo a una sociología religiosa sino a una sociología, digamos, teológico política, religiosa y política, es el modo en que la religión sale de su ámbito propio y se va al ámbito de la política y se da el fenómeno del mesianismo político, del redentorismo político… y es un fenómeno antiguo en América Latina. Tiene, creo yo, raíces católicas pero también raíces modernas en el nacionalismo latinoamericano, en la posición de Estados Unidos y, claro, tiene también su razón de ser en esas masas empobrecidas que los redentores quieren sacar de su condición oprimida. El capítulo que le dedica a García Márquez es muy duro y crítico hacia él… Concederá usted que, al principio de mi texto, hago un homenaje que, evidentemente había que hacer, al inmenso escritor que es Gabriel García Márquez. Nadie me puede decir que yo menosprecio a García Márquez como escritor. En este caso, García Márquez se dejó atraer siempre, hasta la fecha, por la figura de su amigo, el caudillo Fidel Castro. Y creo que, después de 53 años en el poder, pues sólo los muy empecinados, o los fanáticos, pueden negar que Fidel Castro con su dictadura no ha traído, ni remotamente, a Cuba, la mejora de la condición económica, social y política, para no hablar de la cultural y humana en general, que prometía su revolución. El che Guevara fue jugador de rugby. Aunque parece un dato intrascendente en su vida, conforme se avanza en la lectura de Redentores uno se da cuenta de la relevancia de esos detalles… Ésa es la biografía: la biografía es ese cuidado al detalle personal que, sin caer en un determinismo, porque siempre la vida está sometida a muchas causas, a muchas fuerzas… nunca es una sola. Pero, claro, siempre hay hechos que marcan la vida de todos nosotros. Y yo trato de dar, como biógrafo, con algunos de esos hechos que iluminan lo que vendría después en esas vidas. A veces hasta por qué optan por un camino u otro, por unas ideas y no otras, tiene que ver a veces con la circunstancia más concreta de una vida, con el azar. Dejando de lado la figura de Octavio Paz, ¿qué figura es la que más lo seduce? Martí. Martí. Martí. Martí es muy emocionante. Martí es conmovedor. En pocos personajes hay una vinculación tan completa, tan cumplida entre la inteligencia y la sensibilidad como en Martí. De todos los personajes, dejando a un lado a Octavio Paz, que retraté en este libro, porque el biógrafo es un poco también un pintor retratista, el más entrañable para mí es José Martí. +

¿Verbos para comenzar es una selección de tus dibujos? Fueron cosas que han ido pareciendo en diferentes medios. Si no me equivoco una gran mayoría son de mi sección Otro día del periódico Milenio, pero hay otros para Letras Libres, para Quo. A la hora de crear, ¿quiénes son peores: los poetas o los novelistas? No tengo idea: yo sólo soy un poeta. ¿Cómo definirías tu estilo como caricaturista? Creo que es un estilo reconocible, es algo así como una sicodelia rústica un poco surrealista con inquietudes entre existenciales, de vida cotidiana y altamente poético, claro. La vida del caricaturista se asocia con fama, mujeres, vino, ¿es así? Ya estando en escena se ve mucha alegría, mucho jolgorio, pero en el camerino es un tormento. ¿Se parece el poema a la viñeta, al dibujo que surge de pronto, en automático? A veces a uno como monero le entran ínfulas de poeta porque siento que hay una parte en que la actitud es similar, que es estar de rodillas mirando al cielo implorando por una idea. ¿Cuál es el verbo del monero? Debe ser “Arre machín Matehuala”. ¿Eres chiva o rojinegro? Sufro mucho porque ya perdí la pasión futbolera y mis amigos me odian. No le voy a nadie. No sé cómo fue porque yo jugaba futbol. Le iba al Cruz Azul. No sé si en alguna iluminación, en algún viaje de hongo me fue revelado que yo debía de abandonar mi interés por el futbol. ¿Algún día regresará El Santos y la Tetona Mendoza? Tengo muchas ganas. Todo parece indicar que el próximo año sale la película, pero de donde salió todo, es decir de la historieta, espero que algún medio nos invite porque curiosamente no ha habido ningún valiente. ¿La caricatura se ha vuelto solemne en México? No sé si nos tocó una coyuntura muy afortunada en el momento en que salió el Santos, que hubo un medio con muchas ganas de un material cochinón, obsceno, pacheco, casi casi nos pedían más, más castigo. Siento que nadie se anima. ¿Qué pasa? ¿Quieres agregar algo más? Pues nada más mi amor a la humanidad. +


TRINO

ANTONIO SKÁRMETA LOS DÍAS DEL ARCOÍRIS Antonio Skármeta PLANETA

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Nombre: Trino (1961) Alias: José Trinidad Camacho Nacionalidad: mexicano (jalisciense rojinegro) Ocupación: monero Libros: Historias sobre el fin del mundo y otras patrañas (Tusquets), Los calcetines solitarios (Sexto piso), Las crónicas marcianas, Fábulas de policías y ladrones y El rey Chiquito.

Nombre: Antonio Skármeta (1940) Alias: Esteban Antonio Skármeta Vranicic Nacionalidad: chileno Ocupación: escritor Libros: Los días del arcoíris (Premio Iberoamericano de Narrativa Planeta-Casa de América 2011), El cartero de Neruda, El baile de la victoria.

¿Fue un duro proceso de investigación la escritura de Historias sobre el fin del mundo y otras patrañas? Es un libro científicamente comprobado que trae muchas verdades acerca de cómo se va a acabar el mundo. Una es que los polos efectivamente se van a derretir, el agua nos va a inundar y solamente los habitantes de Tlalnepantla sobrevivirán porque como han sobrevivido a tantas inundaciones ellos tienen unas branquias como las de Kevin Costner. La otra teoría que tengo es que seremos los hombres quienes nos destruyamos con las guerras, en un momento dado acabaremos con nosotros mismos: el hombre por el hombre.

¿De qué trata Los días del arcoíris? Se podría decir que trata de una cosa base, de una cosa fundamental, a mi modo de ver: el poder de la fantasía y de la imaginación para producir cambios libertarios en la sociedad. Es un canto al poder de la imaginación, del humor, de la ironía y del coraje de la gente para enfrentar situaciones difíciles y, confrontándolas, salir adelante y establecer espacios libertarios.

En el libro encontramos referencias a tus demás personajes… Es un compendio de todos mis personajes vistos desde diferentes ángulos. Está el Rey chiquito, las Crónicas, las Fábulas, El Taquero. Es decir, busqué muchas referencias para ilustrar un fin del mundo hipotético, que como digo yo el mundo se va a acabar cuando el Atlas sea campeón, así que todavía le falta mucho al mundo para existir. ¿Le vas al Atlas aunque gane? Aunque gane. Como decía mi papá vamos a ir a ver al Atlas, van a haber goles aunque sean en contra pero vamos a ver espectáculo. Soy atlista de corazón porque me gusta mucho el futbol, admiro mucho como juega el Atlas, juega abierto, ofensivo, aunque últimamente nos ha fallado todo eso. ¿Has soñado que se acaba el mundo? He tenido ciertas pesadillas sobre meteoritos que caen, como ocurrió en la época de los dinosaurios. Cuando caiga el nuevo meteorito van a desaparecer los nuevos dinosaurios que son los priistas, entonces vamos a vivir más contentos porque no habrá priistas en el mundo. Hay un cartón donde planteas cómo serían los encabezados de los medios impresos más importantes de México a propósito de fin del mundo… Después del 2006 perdimos mucho el humor, incluso hubo muchos problemas en las casas. Unos estaban con López Obrador, otros con el PAN. Mucho de la culpa la tienen los medios de comunicación y, por supuesto, los políticos. Mi visión ante esto es pitorrearme de estas tendencias que existen. Me burlo de todas las tendencias. Como si yo viviera por un día ser editor qué pondría de una manera catastrófica y burlándome. Y el cartón refleja lo que pensamos de los medios de comunicación. ¿Cuándo se acabe el mundo se volverán a juntar Jis y Trino? Como no nos hemos separado más bien es el momento de ya, ahí es donde se va a acabar el Santos y la Tetona Mendoza, y que ahora sí él se vaya con su verdadero excompañero del alma, Robert Crumb, a ver si le hace caso, para que haga sus tiras, y yo buscaré a ver si Quino quiere hacer conmigo cosas. ¿Es verdad que viene una película del Santos? Sí. Va muy avanzada, el estreno será el próximo año en diciembre. Se llamará El Santos contra la amenaza zombi. +

¿Entonces considera que las expresiones artísticas tienen el poder de cambiar y regenerar a la sociedad? En determinadas coyunturas, cuando algunas de esas expresiones artísticas anidan en las necesidades de la gente, comprenden a la gente y le dan las palabras y los símbolos necesarios, sí. Pero descreo del poder de la literatura o del arte siempre para producir algún cambio. Aunque hay determinadas coyunturas de la sociedad en que la imaginación sí puede y en Chile fue una de ésas. Chile, 1988, la imaginación pudo desplazar a un dictador, a través de una campaña que se hizo, que agrupó a cientos de miles de personas que querían libertad y que le estamparon un severo no en el rostro al dictador y lo echaron, lo sacaron. La historia está contada en dos líneas narrativas: la vida de Nico, un joven estudiante, y la de Adrián, el publicista encargado de la campaña del No, ¿qué te lleva a contarnos la historia de Nico en primera persona y la de Adrián en tercera? Siempre procuro darle salida espontánea y directa a una voz joven, porque la voz joven es una voz menos formada en ideologías, está menos estructurada, entonces puede ser mucho más espontáneo su lenguaje; sus observaciones de la realidad no tienen porqué hacerse responsables de un análisis maduro de las cosas. Y eso, el punto de vista juvenil dentro de una novela, le da a la obra espontaneidad, verosimilitud, gracia, ternura, que son elementos con los cuales un narrador trabaja para hacer su obra comunicativa. En el caso del publicista Adrián Bettini, que tiene una responsabilidad histórica, que tiene que mostrarse más ducho en temas políticos, que tiene que tener cierta madurez, conviene que su historia la cuente un narrador en tercera persona que tiene una visión más global de la situación que la particular y privada, y más emocional que tiene un joven, que cuenta desde sus sentimientos desde su perspectiva acotada de experiencia de la vida. La alegría está muy presente en la novela, ¿es la respuesta? ¿Se puede hacer una revolución con una sonrisa? Se puede. Se puede y yo diría que casi es necesario. No con una carcajada, pero la sonrisa siempre oculta también un gesto muy pequeño, muy humilde, que esconde también algo de melancolía, un poquito de desconfianza, un poquito de triunfo con sabor a una eventual derrota. La sonrisa es un gesto amable, tierno y vulnerable, frágil, así que acepto sonrisa en ese sentido. ¿Se dirige a un lector en específico? ¿Pensó en los jóvenes, en quienes lo vivieron? Un escritor primero está expresando su emoción y su alma, ante todo. En segundo lugar, cuando expresa en una obra esta intimidad trata de ser fiel a la intimidad de sus protagonistas, no programarlos, dejar que su intimidad surja tal cual como serían estos héroes si fueran reales. Después un escritor quiere convencer como verosímil; estos personajes tienen que tener una carnalidad y una emocionalidad. Y luego el espectro de lectores a los cuales apunta no está reducido, es universal, es el más amplio posible, lo que le interesa al autor es contar una historia que sea auténtica, espontánea y, para mí, comunicativa. Porque yo creo que la claridad es la cortesía del filósofo. Eso no lo inventé yo, lo dijo Ortega y Gasset. +


30 FRASE NAPALM

MARILYN MONROE (1926-1962)

Una de las máximas figuras no sólo del cine sino del mundo entero, se dio tiempo para fantasear un poco y llegar a una sabia conclusión.

TENGO DEMASIADAS FANTASIAS PARA SER AMA DE CASA... CREO QUE SOY UNA FANTASÍA.


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32_Fantástico y FIL 2011  

Como en años anteriores, Lee+ acudió a la edición número 25 de la FIL para entrevistar a los algunos de los escritores invitados a la más im...

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