{' '} {' '}
Limited time offer
SAVE % on your upgrade.

Page 1

Año 03 • Núm.27 • Julio 2011

CONVERSAMOS CON VICENTE ROJO JUAN G. VÁSQUEZ

PREMIO

2011

HERVÉ TULLET NOTAS DE PASO EN PORTADA TRUMAN CAPOTE

ROJO DE TÍTULO DE SANGRE DE FUEGO DE DIABLO PRECIO AL PÚBLICO 10 PESOS

COMPARTE Y RECICLA


EDITORIAL

JULIO 2011 ME LLAMO ROJO. […] Me gusta que me apliquen en las escenas de batalla donde la sangre se abre como una flor, en el caftán del mejor literato cuando jóvenes hermosos y poetas se reúnen en el campo para beber vino y escuchar música, en las alas de los ángeles, en los labios de las mujeres, en las heridas de los muertos y en las cabezas cortadas cubiertas de sangre. Puedo oír vuestra pregunta: Entonces, ¿en qué consiste ser un color? El color es el tacto del ojo, la música de los sordos, una palabra en la oscuridad. Como desde hace decenas de miles de años he estado escuchando lo que hablaban las almas, como si fuera el susurro del viento, de libro en libro y de objeto en objeto, puedo afirmar que mi caricia se parece a la de los ángeles. Parte de mí llama a vuestros ojos desde aquí; esa es mi parte seria; la otra se vuelve alada en el aire con vuestras miradas; esa es mi parte ligera. ¡Qué feliz me siento de ser el rojo! Soy fogoso y fuerte; sé que llamo la atención y que no podéis resistiros a mí. […] No temo a los demás colores, ni a las sombras, ni a la multitud, ni a la soledad. ¡Qué hermoso es llenar con mi fuego triunfante una superficie que me está esperando! Allí donde me extiendo, brillan los ojos, se refuerzan las pasiones, se elevan las cejas y se aceleran los corazones. […] Aparezco en cualquier parte. La vida comienza conmigo, todo regresa a mí, creedme. Guardad silencio y escuchar cómo me convertí en un rojo tan prodigioso. Un maestro ilustrador que entendía de pigmentos machacó en un mortero con sus propias manos las mejores cochinillas rojas secas llegadas del lugar más cálido de la India hasta convertirlas en un polvo muy fino. Preparó una mezcla con cinco dracmas de aquel polvo, un dracma de planta jabonera y medio dracma de venturina, echó tres cuartillos de agua en una cazuela y puso a hervir la jabonera, luego añadió la venturina y lo mezcló todo bien. Dejó hervir la mezcla […] echó el polvo rojo a la cazuela y lo mezcló bien con uno de los limpios y delicados palillos que usaba para tal menester. Ahora iba a convertirme en un auténtico rojo, pero mi consistencia era tan importante. […] Pasaron varios días y yo permanecí allí, en la cazuela, sin mezclarme con nada. […] En medio de aquel silencio medité lo que significaba ser rojo. En cierta ocasión, en una ciudad de los persas, mientras un aprendiz me aplicaba con un pincel […] pude oír una discusión entre dos maestros ciegos: —Nosotros, que hemos acabado quedándonos ciegos, como es natural […], podemos recordar qué tipo de color era el rojo, qué sensación producía. […]—Si lo tocáramos con la punta de un dedo sería entre el hierro y el cobre. Si lo cogiéramos en la mano, quemaría. Si lo probáramos tendría un sabor pleno como de carne salada. Si nos lo lleváramos a la boca, nos la llenaría. Si lo oliéramos, olería a caballo. Si oliera como una flor se parecería a una margarita, no a una rosa. El apuesto aprendiz me aplicó lentamente sobre el cobertizo de la silla del caballo. Es una sensación tan agradable introducirme con mi plenitud, mi fuerza y mi vitalidad en el blanco y negro de una hermosas ilustración, que cuando el pincel de pelo de gato me extiende sobre el papel siento un cosquilleo de alegría. Y así, al darle color, es como si le ordenara al mundo “Existe” y el mundo toma mi color de sangre. El que no ve puede negarlo, pero estoy en todas partes. Extracto del libro Me llamo rojo de Orhan Pamuk, Editorial DEBOLSILLO.

No. 27 Tema: ROJO


CONTENIDO

DIRECTORIO

NERD PLUS MI ROJO FAVORITO

Por Bernardo Fernández, BEF

P.5

Por Fernando Yacamán Neri

ESE COLOR EXHIBICIONISTA Y BURLÓN Por Rogelio Flores

PIRÓMANOS Por Julián Robles

DIABLOS, DIABLEROS Y DIABLITOS Por Alberto Constanza

P.6

P.8 P.10 P.12

FOTOGRAFÍA EN ROJO Por Staff Leemás

P.23

VICENTE ROJO Puntos Rojos

P.16

Director Creativo y Dirección de Arte Manuel Muguira Casanova Coeditor y Coordinador Editorial Jorge Vázquez Ángeles contacto@ambarcomunica.com.mx

Diseñador Victor Baca Vargas

CINE

contacto@ambarcomunica.com.mx

EL COLOR DE LA FRONTERA

P.25

¡NIÑOS A LEER! ENTREVISTA A HERVÉ TULLET

LAMENTO ROJO Por Diego Rabasa

SÍGUENOS

@revistaleemas

Comercialización Editorial Ámbar

contacto@ambarcomunica.com.mx

Consejo editorial Alberto Achar Jorge Lebedev

P.28

PUBLICIDAD (55) 5211 9266 Circulación certificada por Moctezuma & Asociados. Título incorporado en el Padrón Nacional de Medios Impresos de la Secretaría de Gobernación.

INSOMNIO P.14

+ NOTAS DE PASO

P.20

yara@ambarcomunica.com.mx

manu@ambarcomunica.com.mx

Por Rodrigo Morlesin

JUAN GABRIEL VÁSQUEZ Premio Alfaguara 2011

Por Bernardo Fernández, BEF

Por Sir Reed A. Lot

Por Erick Estrada

ENTREVISTA A Por Jorge Vázquez Ángeles

EL LIBRO ROJO

ARTE

ESTE MES EL COLOR DE LA PENUMBRA

Directora General Yara Vidal

EXPEDIENTE SECRETO

P.30

Editor responsable: Yara Beatriz Sánchez De la Barquera Vidal, Avenida Coyoacán 1874-501. Colonia Del Valle. C. P. 03100, México D.F. Información: 52 11 92 66. contacto@ ambarcomunica.com.mx Presidenta: Yara Beatriz Sánchez De la Barquera Vidal. Administración: Héctor Valdéz. Ventas Publicidad: Yara Vidal, Cel. 04455 54 13 03 97 Tel. 52 11 92 66. Correo electrónico: contacto@ambarcomunica. com.mx Distribución: Librerías Gandhi, S.A. de C.V. Benjamín Franklin 98, Piso 1 y 3, Escandón, Delegación Miguel Hidalgo, 11800, Mexico, D.F. Tiraje: 50 mil. Lee+ es una publicación mensual producida por Editorial Ámbar Comunica, S.A. de C. V.,para Grupo 78, S.A. de C.V. y Librerías Gandhi, S.A. de C.V. Editor responsable: Yara Beatriz Sánchez De La Barquera Vidal. Número de Reserva al Título ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04-2009-051820092500-102. Certificado de Licitud de Título No. 14505 y Certificado de Licitud de Contenido No. 12078 expedidos en la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Registro Postal EN TRÁMITE. Preprensa e impresión: Transcontinental de México. Democracias 116. Colonia San Miguel Amantla. Azcapotzalco. C.P. 02700, México D. F. La presentación y disposición en conjunto y de cada página de Lee+ son propiedad de Grupo 78, S.A. de C.V. y Librerías Gandhi, S.A. de C.V.. Derechos reservados Editorial Ámbar Comunica S.A. de C. V. Queda prohibida la reproducción parcial o total, directa e indirecta, por cualquier medio o procedimiento, del contenido de la presente obra, sin contar con la autorización previa, expresa y por escrito del editor, en términos de la legislación autoral y, en su caso, de los tratados internacionales aplicables, la persona que infrinja esta disposición se hará acreedora a las sanciones correspondientes. El contenido de los artículos es responsabilidad de los autores. Hecho en México.


Novelista y dibujante de cómics. Incluyó el cuento Ruido gris de Pepe Rojo en su antología Los viajeros: 25 años de ciencia ficción mexicana (SM, 2010).

Mi rojo favorito

POR BERNARDO FERNÁNDEZ, BEF Probablemente no exista color con carga simbólica tan fuerte como el rojo. De ese color es la sangre. Rojas, se dice, son las pasiones inflamadas. Quizá su vinculación con la concupiscencia tenga su origen en el enrojecimiento de los labios asociado con la fertilidad que experimentan muchas mujeres. Por ello la invención del lápiz labial, para simularlo. Animales teníamos que ser. Teñir de ese color el título de un libro siempre puede ser riesgoso. Tal fuerza tiene que manejarse con cuidado, pero no pocas veces se le ha ligado a buenas obras. Está por ejemplo el caso del cuento La muerte de la máscara roja, de Edgar Allan Poe, uno de los gigantes de la literatura anglosajona, triple padre del horror, el género policiaco y la ciencia ficción. En él, un grupo de nobles se encierra en un castillo queriendo eludir la peste que azota la comarca, sólo para descubrir aterrados que la muerte se cuela a una de sus fiestas pantagruélicas. Recientemente la escritora norteamericana Suzy McKee Charnas escribió un brillante cuento-homenaje a esta historia de Poe. Lo tituló Lowland Sea y está incluido en la antología Poe de Ellen Datlow, conmemorativa del bicentenario del borracho favorito de Baltimore, hasta donde sé aún no traducida al castellano.

Mi tocayo Bernardo Esquinca publicó hace algunos años Belleza roja, inquietante novela alrededor de un fotógrafo de nota roja y una clínica de cirugías estéticas. El cine nos ha dado grandes cintas tituladas en rojo: Rojo amanecer, La caza de Octubre rojo, Al rojo vivo, Red, Trois couleures: Rouge, Dragón rojo, La delgada línea roja y hasta una reciente versión de Caperucita roja, entre decenas de cintas (no de todos los colores, porque son rojas, pero sí de todos los sabores). Durante años, el término rojo fue sinónimo de comunista y por lo tanto, en muchos círculos, de ser alguien peligroso. En realidad creo que casi todos los rojos que vivían fuera de la Unión Soviética eran más soñadores que nocivos. Alguna vez escuché decir que lo único que la mayoría de los norteamericanos sabían del comunismo era que no les gustaba. Ello bastó para desatar la caza de brujas de los años 50 en nuestro vecino país. Ser rojo era poco menos que ser agente del anticristo. Curioso, ahora que lo pienso también lo infernal y diabólico se asocia con ese color.

Entre los clásicos están también El rojo y el negro, de Stendhal, La letra escarlata, de Nathaniel Hawthorne y La roja insignia del valor, la desgarradora novela sobre la guerra civil norteamericana de Stephen Crane. Y más cercana a nosotros, Cosecha roja, electrizante historia policiaca de Dashiell Hammett, autor también del célebre Halcón maltés.

Tenemos al equipo de los Diablos rojos y a los Red Hot Chilli Peppers. Al poeta Gonzalo Rojas y al pintor Vicente Rojo (al que entrevisté para este mismo número). A las actrices María y Helena Rojo. A El libro rojo de Mao; al ejército rojo ruso, creado por León Trotsky; a las brigadas rojas italianas; a la nociva marea roja; a la Pimpinela escarlata, padre de toda la estirpe moderna de justicieros enmascarados; el mole rojo; al refresco Mundet rojo (que nunca he sabido a qué sabe, acaso simplemente a rojo); a Arturo César Rojas, escritor mexicano de ciencia ficción, a las enchiladas rojas y a la siempre infravalorada lencería roja.

A principios de los años noventa, Kim Stanley Robinson, escritor californiano de ciencia ficción (a quien tuve el gusto de entrevistar para esta publicación) publicó su Trilogía marciana, que inicia con Marte rojo, épica historia de los primeros colonos terrestres en nuestro planeta vecino. Escrita con gran rigor científico pero también con la sensibilidad de un poeta, la trilogía que se completa con Marte verde, Marte azul y el libro complementario de cuentos Los marcianos —todas publicadas por Minotauro —es una de las más bellas obras de la ciencia ficción contemporánea (niños, dejen de leer a Isaac Asimov y compren los libros de Stan).

Pero mi rojo favorito es de todos los tiempos Pepe Rojo, amigo escritor que ha publicado los libros Yonque, Punto cero y recientemente Interrupciones, talentoso narrador y lúcido ensayista que ha cumplido el papel de ser mi gurú personal sin que nunca le haya pedido permiso. Él es también autor de Ruido gris, el cuento de ciencia ficción mexicana más leído y conocido en los Estados Unidos. ¿Cómo no adorar a este sujeto? Lo siento, tendrán que disculpar ustedes que use un medio impreso como esta revista para decirle a Pepe que lo quiero y admiro. +

El grupo californiano encabezado por Anthony Kiedis y Flea.

5 NERD PLUS

LA COLUMNA DE BEF


6 ESTE MES CON ROJO DE TÍTULO

ubicada en el Estambul del siglo XVI, bajo las creencias islámicas más ortodoxas. El conflicto radica en que el sultán otomano convoca a cuatro ilustradores para realizar un libro compuesto por una serie de pinturas hechas a base de las más nuevas técnicas occidentales que daban como resultado imágenes realistas nunca antes logradas. La imagen del sultán encabezará el libro, motivo de escándalo por las creencias de la época. En ese entonces una pintura era símbolo de inmortalidad y, para los creyentes, resultaba una blasfemia al parecerles una comparación con Dios. Estos sucesos provocan el asesinato de uno de los ilustradores y es aquí donde aparece el personaje Soy Negro, que se abocará a encontrar al culpable del crimen; el lector se verá inmerso en la búsqueda del asesino y de otras historias que incumben enredos amorosos, asuntos filosóficos y políticos. Es una novela de alguna manera inclasificable por la variedad de temas que Pamuk aborda con maestría.

POR FERNANDO YACAMÁN NERI

ME LLAMO ROJO Orhan Pamuk DEBOLSILLO

LA HIERBA ROJA Boris Vian, TUSQUETS

Algunos especialistas afirman que el rojo es el primer color que vemos al nacer. Color destellante estudiado por la ciencia y el arte. Kandinsky decía que el rojo es el color que atrae al espectador; para no adentrarnos en teorías, simplemente basta contestar la siguiente pregunta: ¿Qué grado de sensualidad puede llegar a adquirir una mujer con los labios pintados de rojo? En los años veinte, Coco Chanel lanzó al mercado el primer pintalabios de este color; su éxito causó furor entre la mayoría de las mujeres. Desde ese entonces se creó uno de los estereotipos más emblemáticos del siglo XX, vigente hasta nuestros días. Gentlemen prefer blondies, sí, tal vez en el mundo occidental la mayoría de los hombres prefieren mujeres rubias con bocas rojas porque destellan ambición, seguridad y peligro. El rojo se emplea a nivel mundial para señalar peligro: en el tránsito de vehículos, en la industria, la mercadotecnia, etc. En el mar, por ejemplo, donde las banderas se incorporan para advertir lo intenso de las marejadas. Es el color que predomina en el infierno y el más usado para representar al diablo. Como hemos visto, el rojo puede tener distintas connotaciones y formas de distinguirse ante sus ciento cinco tonos percibidos por el ojo humano; lo han utilizado revolucionarios, científicos o artistas, y algunos literatos, como el premio Nobel Orhan Pamuk en su libro Me llamo rojo, novela formada por pequeños capítulos (Me llamo Negro, Me llamo Asesino, Me llamo Ester, entre otros). Justamente en Me llamo Rojo, la sangre cobra voz propia para describirnos hechos y argumentos filosóficos relacionados con las connotaciones que denota este color. Cada capítulo está escrito en primera persona, en voz de diferentes personajes que van construyendo de forma entretejida el relato. La historia está

EL CUADERNO ROJO Paul Auster ANAGRAMA

LO ROJO Y LO NEGRO Stendhal CORREGIDOR

En el caso de Paul Auster, el color rojo aparentemente sólo es un accidente de los hechos extraordinarios que se relatan. El protagonista en El cuaderno rojo relata una serie de historias que enuncian lo trascendente que puede causar en apariencia lo intrascendente; las pequeñas acciones que consiguen cambiar el rumbo de toda una vida o, incluso, acabarla. Por todo lo enunciado en el principio, estoy seguro que este libro no pudo llamarse “el libro rosa” o “el libro negro”. Tenía que ser rojo, porque la naturaleza de las historias lo exige. De la misma manera sucede con Lo Rojo y lo Negro de Stendhal. La historia, titulada en un principio Julien, se ubica en la Francia del siglo XIX. Narra la vida de Julien, quien nace dentro de una familia humilde. Sin embargo, él posee otras inquietudes, siente deseos de superación, tanto intelectual como económica. Ante esta búsqueda, el lector descubrirá una sociedad fragmentada en la que Julien, para alcanzar su objetivo, tendrá que mentir y actuar ante los demás a merced de su conveniencia. El título del libro cambió, quizás por los elementos históricos y políticos que se manejan dentro de la trama. El rojo puede sugerir el color de los uniformes del ejército así como los aspectos políticos que Stendhal incorpora en la trama dentro de la novela. La lista de autores que han decidido encabezar alguna de sus propuestas literarias con el color rojo es extensa. Aquí aparecen cuatro. En orden de aparición: un rojo multifacético, un rojo al borde de la locura, un rojo por “accidente”, un rojo que destella ambición. Quizás el rojo sólo sea un adjetivo transformado en un pretexto para ver o marcar esa parte de nuestra naturaleza que tanto nos seduce y nos aterra. Aunque su misterio es evidente, también se dice que el rojo es el último color que se ve antes de morir. +

Esténcil de Paul Auster, autor de la Trilogía de Nueva York, ganó el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2006.

El color de la penumbra

El rojo también señala a la locura. Un ejemplo es el libro La Hierba Roja, escrito por el multifacético y controversial Boris Vian, donde el ingeniero Wolf, con la ayuda del mecánico Lazuli, construye una máquina capaz de transportarlos a diferentes momentos de su vida. En esta novela encontramos escenarios y personajes ligados al surrealismo, que explorarán miedos, carencias y obsesiones, quizá del mismo autor, ya que la crítica lo consideró desde su publicación en 1950 como el trabajo más autobiográfico de Vian.


8 EN PORTADA CON ROJO DE SANGRE

Algo similar sucede con James Ellroy. Abrir sus libros es abrir una puerta del infierno. Imposible soslayar que el origen de toda su obra es el brutal asesinato de su madre, jamás resuelto. Él parece no querer olvidarlo. Da la impresión que lo mantiene presente siempre. Incluso se percibe un deseo de hacernos vivir a sus lectores ese dolor, ese horror… pero también su fascinación por la locura homicida. Las historias de Ellroy sólo pueden ser fruto de la mente de un genio o de un bastardo sin alma. Prueba de ello, Sangre vagabunda, episodio delirante de la historia moderna de los Estados Unidos, los años sesenta, caldo de cultivo de la Guerra Fría. Conspiración, paranoia, drogas, política, corrupción. Todo elemento perturbador aparece como moneda corriente en una nación donde el poder ha intoxicado a sus miembros, más aún, a su cúpula, a sus líderes. Mismos que dejan florecer asesinos a sueldo y con placa para matar sin culpa y jalar gatillos como quien dispara flashes fotográficos en una fiesta hollywoodense, dejando correr la sangre, minando existencias, manteniendo un orden inhumano: sirviendo al poder.

POR ROGELIO FLORES

A SANGRE FRÍA Truman Capote ANAGRAMA

Un foco que se enciende en el tablero de un auto cuando el combustible está a punto de agotarse y conduces en la carretera, quizá con alguien siguiéndote. Eso es la sangre. Su aparición, por discreta que sea, todo lo cambia. Ya nada será igual una vez que asome para teñir las cosas de ese color exhibicionista y burlón que se pretende elegante y oscuro, y sin embargo, es salvaje, vulgar y maldito.

DEUDA DE SANGRE Michael Connelly EDICIONES B

La sangre deja manchas en el alma, manchas que no se quitan a menos que seas un psicópata con repelente a la culpa. Nunca aparece fuera de un cuerpo por medios naturales. Entre ella y el mundo siempre hay un mediador; alguien que da un puñetazo, blande un arma blanca o jala el gatillo de una pistola. Entonces irrumpe el líquido tibio y pegajoso que ofende y deja asentado: aquí se ejecutó un crimen. SANGRE VAGABUNDA James Ellroy EDICIONES B

La literatura del crimen, más que testigos, nos hace cómplices. Apela a nuestro mirón más perverso. Fascinación, miedo u horror, al asistir a un crimen literario algo nos impide intervenir y devoramos las páginas, y cuando decidimos cerrar el libro ya es demasiado tarde, ya somos partícipes. Nuestro morbo nos ha llevado a tatuarnos escenas de muerte en la memoria. Nadie que haya leído A sangre fría de Truman Capote, podría olvidar cómo es asesinada la familia Clutter, ni gustaría de comentarlo a detalle. Los lectores de Capote se centrarían en su maestría narrativa y su investigación, pero no en los hechos que llevaron a los criminales Richard Hickock y Perry Smith (dos pobres diablos, ciertamente) a vivir un infierno de culpas que sólo terminaría con su dilatada ejecución.

PANTANO DE SANGRE Douglas Preston y Lincoln Child PLAZA Y JANÉS

La literatura del crimen, además de cómplices, también nos hace justicieros al inocularnos la semilla del ajuste de cuentas. En Deuda de sangre, de Michael Connelly, atestiguamos la necesidad por hacer justicia, aun a costa de la vida misma. En una metáfora perversa del autor –a su vez discípulo de Ellroy–, Terry McCaleb, un ex agente del FBI, sobreviviente a un trasplante, emprende una cacería para atrapar al asesino de su ángel guardián, la mujer que, ya muerta, le donó el corazón que lo mantiene vivo. Lo anterior, con la muerte pisándole los talones. Douglas Preston y Lincoln Child, en Pantano de sangre, narran la pesquisa del erudito y elegante agente del FBI, Aloysius Pendergast (personaje de culto, por cierto, protagonista de una decena de novelas), quien a doce años de ser viudo descubre que todo ese tiempo tuvo en sus narices un indicio que apunta a que la muerte de su mujer no fue accidente, y sí un homicidio, lo que le mueve a indagar en el caso más personal de su carrera, mismo que le lleva de Nuevo Orleans a África, así como a perder su clásica compostura. De nuevo la sangre derramada que no obtuvo justicia se hace presente. Como ya se dijo, la sangre deja manchas que no se quitan. Viajes que inician con una investigación; una periodística, tres detectivescas, espirales descendentes a lo más oscuro de la mente y el alma, todos motivados por la sangre derramada y sus consecuencias. Encarar el crimen, ya como reportaje en el caso de Capote o bien en el género negro con el despiadado James Ellroy, Micheal Connelly y la dupla Preston&Child (cuya rúbrica parece sacada de la puerta de un despacho de detectives) nos arrastra a ese punto donde la locura es un cable y nosotros los equilibristas que caminan con los ojos vendados. Libros donde la sangre impera –desde su título– con toda su carga de infortunio y aviso de todo lo que se desatará, como el foco que se enciende en el tablero de un auto, cuando el combustible está a punto de agotarse y te siguen, y de nada vale pisar el acelerador como un loco. Eso es la sangre, y su color, el rojo que se torna en negro, ese color exhibicionista y burlón. +

Truman Capote, autor de A sangre fría, sueña con el Baile en Blanco y Negro.

r o l o c e s Eexhibicionista y burlón

Ahí es donde radica la semilla del crimen, en el poder. Detrás de los asesinatos de A sangre fría y Sangre vagabunda está el poder, y no sólo el político o económico, sino el más animal: ese susurro diabólico que te dice: puedes hacerlo. De ahí nace la moral del asesino, de quien cruza la puerta y abre el grifo del cual mana sangre inocente.


10 ESTE MES CON ROJO DE FUEGO

s o n a m ó r i P mismos, puntualiza el personaje en uno de los mejores capítulos del libro, antes de que los vicios típicos del género desenmarañen la trama en un desenlace que apaga las fugaces llamaradas de genio que alumbran muchas de sus páginas.

POR JULIÁN ROBLES VIDAS DE LOS CÉSARES Suetonio ALIANZA

PIRÓMANO Robert Bloch VALDEMAR

El fuego es una de las armas más peligrosas que existen cuando es manipulado por seres sin escrúpulos. Especialmente un escritor. Si no pregúntenle a Nerón, que desde que Suetonio le endilgó en Vidas de los Césares el sambenito de haber sido culpable del incendio de Roma, aún dos milenios después cada vez que un pobre diablo rasga los fósforos y amenaza con prender la casa de sus suegros vuelve a figurar colmado de descrédito el nombre del emperador. Así pues, el más famoso pirómano de la historia es un invento de la literatura. No hay razones para creer que fuera de otro modo. El fuego ejerce un encanto al que pocos autores se han resistido. ¿Por qué? Si tienen la cabeza vacía y treinta segundos de ocio, observen la danza del oxígeno en combustión hasta que se consuma ya sea el tiempo dispuesto o la flama del cerillo. Al final bailarán también una que otra neurona dentro del cráneo y habremos descubierto un poco más de nosotros mismos. Ahora bien, si medio minuto es insuficiente para controlar la fascinación por las llamas, siempre habrá la oportunidad de poner a arder la imaginación con un libro, aunque también exista el riesgo de salir quemados por andar metiendo las manos al fuego. Pirómano, de Robert Bloch, puede aliviarnos de la obsesión. Autor de culto en la novela negra e inmortalizado gracias a la adaptación al cine de Psicosis, por la cual legiones de cinéfilos le están agradecidos, Bloch asegura que todos somos pirómanos en potencia, sólo basta que alguien encienda la mecha para explotar. Como Philip Dempster, su álter ego, la delicada línea que nos separa de tales psicópatas es reconocer que podríamos serlo. Casi todos los pirómanos niegan que lo sean; incluso se lo niegan a sí

OJOS DE FUEGO Stephen King DeBOLSILLO

EL CLUB DE LOS PIRÓMANOS PARA INCENDIAR... Brock Clarke DUOMO

Caso muy distinto al de la exitosa e irreverente novela de Brock Clarke, El club de los pirómanos para incendiar casas de escritores, cuyo único pecado es la mala traducción del título. Aquí es imposible no interrumpir la lectura y desfogar una flamante carcajada cada vez que el protagonista nos deleita con sus ocurrencias y continuas metidas de pata. Pirómano accidental y hombre de pocas luces, este entrañable personaje difícilmente apagará su flama en la hoguera de las vanidades donde brillan los inolvidables antihéroes de la narrativa estadounidense. Sam Pulsifer y su creador deberían formar parte ya de los clásicos de la picaresca norteamericana, junto a Toole, Salinger & Cía. Su humor nos abrasa desde las primeras frases donde la chispa del ingenio se esparce en una reacción en cadena y tras mantenernos en ascuas nos achicharra de risa hasta el final y más allá, pues el colofón es una entrevista imaginaria entre el autor y su inolvidable criatura, no tan divertida pero sí reveladora, como las teas que sobreviven a la deflagración. Existe la posibilidad, claro está, de que usted sea un amante de los reallity shows, abomine la ficción y prefiera libros sin mentiras; el tipo de persona que cree que la piromanía es un problema que sólo atañe a los psiquiatras y bomberos. En tal caso, hay un libro imprescindible que lo mantendrá alejado de ese mundo inexistente y licencioso de los narradores: El fuego, mitos, ritos y realidades, editado por Anthropos. En él hallará un edificante estudio lleno de estadísticas sobre las fogatas forestales en Andalucía; un aleccionador ensayo acerca de los ritos incendiarios de los himba, nativos de Angola y Namibia; o apelará al nacionalismo para desentrañar la cosmovisión ígnea de la cultura otomí. Tercer tomo de una colección dedicada a recopilar las conferencias dictadas en los Coloquios Internacionales organizados por el Centro de Investigaciones Etnológicas de Granada, a principio de los noventa, el libro está consagrado al fuego (los otros tres mamotretos hablan del agua, la tierra y el aire) y seguramente lo mantendrá con la mente libre para no pensar nunca jamás en esa rojiza energía capaz de volvernos locos o suicidas. +

Stephen King juega a los Ojos de fuego, como su personaje “Charlie” McGee.

Es probable que Bloch no hubiera tenido tiempo de leer, pues fue publicada casi al mismo tiempo, la obra maestra de Yukio Mishima, El pabellón de oro, quizás el mejor relato de un incendiario, pero Stephen King contó con veinte largos años para aprender del gran narrador japonés antes de abordar el tema en Ojos de fuego, publicada en 1980. Mezcla de piromanía, complot político y relato de terror, la versión de King es una de esas historias que merecen el nefando elogio de decir que el lector una vez que empieza ya no puede detenerse. Y es que no hay nada en ella que merezca un instante de introspección, el argumento es demasiado enredado para explicarse en unas cuantas líneas, y podríamos ahorrarnos muchas más si encontráramos en la televisión algún día la película donde una imberbe Drew Barrymore usa sus poderes sobrenaturales para chamuscar las cosas horribles que encuentra a su paso.


12 ESTE MES CON ROJO DE DIABLO

, s o l b a Di diableros y diablitos POR ALBERTO CONSTANZA

EL DIABLO ENAMORADO Jaques Cazzotte SIRUELA

FAUSTO Goethe GANDHI EDICIONES

De todas las imágenes que han tratado de representar al Diablo, definitivamente la que más me gusta es aquella donde aparece rojo hasta la cola, cargando un tridente, de barba, cornudo, con una pata de gallo y otra de cabra: su estampa de la Lotería mexicana. La imagen es el resultado de un laborioso ensamblaje que con el transcurrir del tiempo, cristianos y católicos fueron construyendo hasta obtener un monstruo abominable y de cuidado a ojos del público medieval, tan susceptible al temor de Dios y, por ende, al señor de las tinieblas. De Fauno arrebataron los cuernos, la barba, las patas y la cola; su sulfurosa esencia se extrajo del hogar de los Titanes griegos; el color está inspirado en Seth, el dios rojo egipcio que habita el desierto. La fiesta para adorarlo se llama aquelarre, palabra de origen vasco, especie de orgía que se practica, de preferencia, en cuevas, montañas o lugares apartados. En México la palabra diablo remite a dos conceptos diametralmente opuestos: un pobre diablo es aquella persona que lleva una existencia pusilánime; ser un diablo, por el contrario, define a una persona audaz y veloz, invencible, de mente maquiavélica. Mefistófeles, sin duda, encaja en esta última categoría. En Fausto, obra cumbre de Goethe y de la literatura universal, el doctor del mismo nombre, a pesar de haber estudiado filosofía, jurisprudencia, medicina y hasta teología, no ha obtenido el conocimiento necesario para transformar a los hombres, ni posee bienes ni dinero, leitmotiv de los pactos demoniacos. En resumen: se trata de un pobre diablo que vende su alma a Mefistófeles, quien en realidad ha apostado con Dios a que será capaz de quedarse con el alma de Fausto.

EL DIABLO ME OBLIGÓ F.G. Haghenbeck SUMA DE LETRAS

REALIDAD DAIMÓNICA Patrick Harpur ATALANTA

Una tradición castellana habla de un grupo de demonios que, si bien no son tan inofensivos, les gusta más hacer bromas y causar enredos entre los humanos. Son, para aproximarlos a nuestra tradición, el equivalente a los diablos de las pastorelas, la sal y la pimienta de esas representaciones. El diablo cojuelo escrito por Luis Vélez de Guevara en 1614, recoge a este personaje sin igual. Una noche, en las inmediaciones del Prado (que aún no era museo), el licenciado Cleofás Leandro Pérez Zambullo huye por los tejados madrileños evitando el brazo de la justicia, tras un enredo en una taberna. El licenciado se esconde en el laboratorio de un astrólogo y libera al diablo cojuelo que, prisionero dentro de un frasco, le promete llevarlo por los aires madrileños para después visitar las casas que el licenciado elija. Se trata de una pequeña joya de la picaresca española, que pone de relieve la hipocresía y doble moral de una sociedad al borde de la crisis. El diablo se llama cojuelo porque a la caída de los ángeles durante la rebelión de Lucifer contra Dios, los diablos cayeron encima de éste, lastimándole una pata. F. G. Haghenbeck ha incursionado también en esta larga tradición de mostrar al diablo no como un concepto del mal o de los bajos instintos de la humanidad, sino como un personaje de carne y hueso. En El diablo me obligó, Elvis Infante, habitante del barrio rudo de East Side, barrio de Los Ángeles, es un conocido cazador de diablos, un diablero, que lo mismo los atrapa en las cuevas talibanescas de Afganistán, que en las mansiones más lujosas de Beverly Hills. Haciendo uso de una imaginación sin límite, Haghenbeck aborda una historia que no es de terror o suspenso, sino del cinismo humano; la maldad del hombre deja sin aliento hasta a los más terribles seres del averno. A quienes interese saber más acerca de la metáfora que supone la caída de Lucifer, en Realidad daimónica Patrick Harpur explica la naturaleza de los dáimones, palabra griega cuya mala traducción se convirtió en diablo o demonio. Debido a su carga “maligna” o poco conveniente para la iglesia y la ciencia, respectivamente, los seres feéricos fueron desterrados para siempre de la vida del hombre. Ya sea bajo la forma de demonios, hadas, duendes, chahuistles o alienígenas, el mundo daimónico nos aguarda donde menos lo esperamos: a la vuelta de la esquina o detrás de un profundo y plácido sueño. +

Ahí va el golpe, ahí va el golpe!, gritan los diableros de los mercados públicos de la Ciudad de México. Cortesía de esteyonage.blogspot.com

Todo lo contrario ocurre en El diablo enamorado, de Jaques Cazzotte, obra publicada en 1772, y una de las favoritas de Jorge Luis Borges. El capitán Alvaro (así, sin acento), por no quedar mal con sus compañeros de armas —uno de ellos le dice cómo llamar al oscuro— convoca al diablo a que se manifieste. Una enorme y monstruosa cabeza de camello aparece; el joven disimula su temor y le exige al engendro que cobre una forma más amable a su vista. Se transforma en perro, en paje, en una famosa arpista y, una vez en el dormitorio del capitán, en Biondetta, una mujer hermosa, de formas delicadas y sensualidad radiante. Biondetta se humilla hasta lo inimaginable por el amor del capitán: se convierte en una pobre diabla. Alvaro deberá decidir si el amor que le manifiesta Biondetta es verdadero, o sólo una estrategia para apoderarse de su alma.


14

ENTREVISTA A

JUAN GABRIEL VÁSQUEZ que sentimos los bogotanos durante esa década en que el país estuvo todo el tiempo al borde del abismo, cayendo una y otra vez después de cada bomba, después de cada político asesinado, después de cada toque de queda. Ese título sobre aviones que se caen se me ocurrió durante un vuelo entre Buenos Aires y Barcelona.

Premio Alfaguara 2011 POR JORGE VÁZQUEZ ÁNGELES

A Juan Gabriel Vásquez, ganador del XIV Premio Alfaguara de novela 2011, se lo ve tranquilo y fresco, a pesar de que las rondas de entrevistas no han cesado desde hace dos días. A mitad de la carrera de Derecho descubrió que quería estudiar otra cosa. Terminó con las leyes y se dio tiempo para doctorarse en su pasión: la literatura. De hablar pausado, cuando se le comenta que debimos haber realizado esta charla en un billar —sitio más afín al espíritu de El ruido de las cosas al caer—, acepta con agrado la propuesta, que declina porque aún lo aguardan otros medios y periodistas. Cuéntanos un poco la historia de El ruido de las cosas al caer. Es la historia de Antonio Yamara, joven profesor de derecho que un día, en el centro de Bogotá, conoce a Ricardo Laverde. A Yamara le parece que guarda un secreto; se va volviendo su amigo y descubre que es un piloto retirado que acaba de salir de la cárcel. Ricardo Laverde es asesinado en presencia de Yamara quien, además, recibe una bala perdida durante el atentado. A partir de ahí, la novela es la investigación de la vida de este hombre muerto, para entender por qué lo mataron, por qué sucedió todo esto que a Yamara ha afectado de manera colateral pero decisivamente. Se convierte, así, en una reflexión sobre lo que fue para mi generación, la generación de Antonio Yamara, ser contemporánea del negocio del narcotráfico. Mi generación, que vive la declaratoria de guerra contra las drogas que hizo Nixon; yo soy del 73, año en que nace la DEA. La novela trata de explorar las consecuencias de cómo nos marcó a nosotros, que no tuvimos ninguna relación directa con el negocio; cómo eso que sucedía afuera se metió en nuestras vidas privadas y cambió la forma en que nos relacionamos íntimamente, cambió nuestra forma de amar, de tener hijos, de ser hijos. El título de la novela trasciende al libro mismo, ¿cómo se te ocurrió? El título se refiere inicialmente a un avión. Los personajes descubren la caja negra de un avión que se ha caído y la escuchan: ese es inicialmente el ruido de las cosas al caer. Muy pronto el título fue incorporando otros significados, volviéndose símbolo y metáfora de más cosas. Me di cuenta que la novela, simbólicamente, comenzaba a hablar de otras cosas que se caen, como las relaciones del personaje, su matrimonio, la relación con su hija, su relación con Ricardo Laverde —un hombre al que apenas ha llegado a considerar su amigo—, y finalmente lo que se cae es el país. El ruido de las cosas al caer fue lo

¿Cómo eran tus días de trabajo al momento de escribir El ruido de las cosas al caer? Eran días de muchos viajes. He estado viajando mucho los últimos tres o cuatro años, y me he acostumbrado a trabajar mientras estoy de viaje. Antes no podía hacerlo, pero las circunstancias me han obligado a aprovechar esos tiempos que se me han vuelto maravillosos, a bordo de trenes o aviones; son momentos de una soledad muy intensa, donde hay muy pocas que hacer sino trabajar. Esta novela se escribió de viaje. Se escribió con rutinas que variaban mucho, pero una manía constante fue la lectura de las mismas páginas de dos novelas, antes de sentarme a escribir mi historia, la historia de Antonio Yamara y Ricardo Laverde: El gran Gatsby de Fitzgerald y La vida breve de Juan Carlos Onetti. Misteriosamente esas páginas me servían como claves para dar el tono de la partitura que yo iba a tocar. ¿El premio Alfaguara te supone algún tipo de presión para tus proyectos futuros? No, ninguna. El premio no implica ningún cambio de proyecto porque no hay proyecto. Sé más o menos qué tipo de escritor soy o quiero ser. No sé cuál es el siguiente libro, no sé cuál es mi siguiente historia porque no las escojo conscientemente, no soy un escritor de temas. Un personaje se queda conmigo muchos años y en algún momento se hace absolutamente necesario que cuente su historia. ¿Quién ese personaje? No lo sé nunca con anticipación, es el lado instintivo, inconsciente de la escritura de novelas. Uno no escoge la historia que va a contar, sino que la historia lo escoge a uno de alguna manera.

EL RUIDO DE LAS COSAS AL CAER Juan Gabriel Vásquez ALFAGUARA

¿Qué le dirías a los lectores para que lean El ruido de las cosas al caer? Tengo una buena razón para invitarlos a leer la novela. Misteriosamente esta novela ha terminado hablando de lo que está viviéndose en México hoy en día. La novela también tenía algo qué decirles a los lectores peruanos, que vivieron las épocas de Sendero Luminoso, o los lectores españoles que vivieron diversos tipos de terrorismo los últimos años. En el fondo estas sociedades han compartido las mismas emociones. Mi novela habla sobre las emociones que son consecuencia de estos hechos externos: el miedo, la ansiedad de no poder proteger a quienes quieres, por perder control sobre tu vida. He descubierto en México que la situación actual se corresponde muy de cerca con las emociones que exploro en mi novela, y por eso espero que la novela les traiga a los lectores mexicanos una información nueva, fresca, una revelación sobre lo que les está pasando. +

Juan Gabriel Vázquez, durante la entrevista en la colonia Nápoles de la ciudad de México. Fotografía de Vio Diaz Barquero / Flying high Photography

¿Por qué el tema de la aviación es tan importante en El ruido de las cosas al caer? El tema se fue imponiendo poco a poco a lo largo de muchos años. La novela está construida sobre una serie de documentos distintos, uno de ellos es la grabación de una caja negra de un vuelo que se estrelló en Colombia en 1995, que yo encontré en 1998. En diez años fui encontrando más documentos sobre accidentes aéreos, o sobre el oficio de los pilotos; hallé, por ejemplo, testimonios directos y documentos escritos sobre un accidente ocurrido en Colombia en 1938, cuando un veterano de la guerra contra Perú se estrelló durante unas maniobras de exhibición. El siglo comienza para Colombia con aviadores que son héroes, y termina con aviadores que son el símbolo del negocio terrible que nos ha llevado al borde del abismo. Si uno cuenta la historia de Colombia a través de los aviones, se traza una parábola que va del heroísmo a la ignominia, del respeto hacia los pilotos de la guerra contra Perú al desprecio y la condena pública que a final del siglo reciben quienes han estado ligados al negocio del narcotráfico. Me gustó mucho descubrir ese hilo conductor ligado a la aviación.


15 EXTRACTO

A propósito del color ROJO, León Krauze (1975) nos ofrece en Historias perdidas, su más reciente libro, el relato de la Condesa Sangrienta, quien bañó de sangre, literalmente, sus dominios en el antiguo reino de Hungría. El libro se ocupa, además, de grandes personajes como Alejandro Magno, Tutankamon, Aleister Crowley o Eliot Ness.

La condesa vestida con su color favorito.

a s e d n La Corienta sang […] Para encontrar a la más célebre asesina en serie de la historia hay que regresar en el tiempo al menos cuatrocientos cincuenta años. Fue en plena Edad Media cuando la historia registró a una mujer cuya crueldad y locura la convirtieron en una leyenda negra, capaz de inspirar uno de los mitos más inverosímiles pero espeluznantes del último medio milenio en Europa. […] Después de todo, a lo largo de sus cincuenta y cuatro años de existencia, la famosa condesa sangrienta del antiguo reino de Hungría mató, con su grupo de colaboradores que la seguían como a una suerte de deidad terrenal, a más de seiscientas personas, sobre todo mujeres jóvenes. […] Porque a Báthory no sólo le interesaba el ejercicio de la crueldad; le interesaba también el contacto con lo más oscuro de las ciencias ocultas. Era, en toda la extensión de la palabra, una bruja. Y no sólo eso: si hacemos caso a la leyenda, Báthory era hematófaga: un vampiro. […]Desde muy chica se sintió atraída por la ciencia en todas sus versiones, incluido, fatalmente, el ocultismo. […] A los quince años de edad, como se hacía en aquel tiempo, Elizabeth fue dada en matrimonio al conde Ferenc Nádasdy, un aristócrata mayor que ella, conocido como “El caballero negro”, famoso por su carácter violento. Tras el enlace, Nádasdy y su joven mujer se mudaron al imponente castillo de Zeyte, en los Cárpatos. Al poco tiempo, el conde dejó a Elizabeth en su nuevo hogar y partió a la guerra, como comandante de los ejércitos húngaros para luchar contra las fuerzas turcas. […] Encargada de administrar el castillo y las propiedades de su esposo, se volvió una mujer temible, organizando la defensa territorial de la región. Fue justo entonces cuando algo comenzó a trastornar a Elizabeth Báthory. […] De acuerdo con algunas versiones, fue en aquel momento cuando Elizabeth entró en contacto con una figura misteriosa. Algunos lo identifican como su sirviente más cercano, otros como un campesino de la región. […] Sabedora de su inmenso poder, la joven mujer comenzó a buscar ideales peligrosos como la inmortalidad y la omnipotencia a través de acciones profundamente inquietantes. Elizabeth Báthory empezó a perder la razón.

HISTORIAS PERDIDAS León Krauze AGUILAR

[…] Cuenta la leyenda que una tarde, mientras era peinada y arreglada por su séquito de jóvenes sirvientas (todas ellas mujeres virginales) Elizabeth Báthory perdió la paciencia y abofeteó a una de las chicas que la rodeaban. El golpe fue tan severo que la pobre peinadora comenzó a sangrar. Las gotas rojas cayeron sobre la mano de la condesa Báthory. Y entonces, de manera inexplicable, la mujer tuvo una idea. El color escarlata, pensó la condesa, le devolvía la juventud y la lozanía a su pálida piel. La sangre de la sirvienta virginal era la respuesta a su angustia más grande: la haría rejuvenecer. […] Cuenta la historia que el primer asesinato cometido por Elizabeth Báthory y su séquito fue el de la sirvienta que, con su sangre, había desatado la locura de la condesa húngara. Báthory ordenó la ejecución de la mujer y, en un acto macabro, exigió que su sangre llenara una tina en la que después se bañó, soñando con recobrar la juventud. […] La presa favorita —y quizá única— de la condesa Báthory fueron jóvenes vírgenes. Para conseguir víctimas adecuadas, ideó un plan. Establecería una suerte de falsa academia de etiqueta aristócrata donde recibiría a las campesinas de la región con el pretexto de querer enseñarles los modales más finos. Una vez ahí, calculaba Elizabeth, sería mucho más sencillo quitarles la vida. […] De acuerdo con los testimonios de la época, Elizabeth Báthory asesinaba a las jóvenes una por una, usando su sangre como líquido de baño….] Al poco tiempo, la condesa empezó a canibalizar los cuerpos de las chicas, ganándose fama de vampira y antropófaga. A lo largo de ocho años, Báthory mató ella misma u ordenó el asesinato de cerca de seiscientas jóvenes mujeres que habían ido a su castillo para encontrar mejores modos y hallaron, en cambio, la más cruel tortura. Al poco tiempo, debido a la voracidad asesina de Báthory, los pueblos aledaños se habían quedado ya sin mujeres jóvenes de origen humilde. Desesperada, decidió ofrecer los servicios de su academia a las hijas de las familias más acomodadas. Era un riesgo enorme, pero la condesa había perdido la razón. Y fue esa circunstancia la que, al final, terminaría con su reinado de terror. +


16

ENTREVISTA A

VICENTE ROJO

s o j o r s Punto El diseño gráfico lo he trabajado siempre con la precisión de que tenía que cumplir un objetivo. En cambio mi trabajo como pintor, escultor y grabador lo he hecho con absoluta libertad. El maestro abunda sobre su trabajo como diseñador, en el que nunca ha tenido que trabajar para satisfacer a un cliente. Yo nunca he presentado dos proyectos para una portada de libro, siempre he hecho una que ha pasado. Eso no quiere decir que hayan sido buenas, yo he sabido tiempo después que tal escritor dijo que qué horror de portada le había hecho.

Acerca de lo que el lector puede encontrar en Puntos suspensivos, Rojo responde: En este libro partí de unas palabras que tuve que decir cuando ingresé al Colegio Nacional, que eran diez notas autobiográficas. Desde entonces, hace ya muchos años, pensé que esas notas podían crecer. Sobre todo porque podía tenía la facilidad de recurrir a entrevistas de prensa que me han hecho. El resultado del libro es la respuesta a muchas preguntas como éstas que me estás haciendo. Recurrí a cosas que había dicho y que hoy en día me parece que tienen algún sentido. Está presentado como un autorretrato porque pienso que toda obra hecha por un creador, si es que me pueden considerar así, recurre a su vida, teniendo en cuenta que las vidas siempre están relacionadas a grupos sociales, en mi caso a grupos de amigos que han sido siempre mi apoyo.

POR BERNARDO FERNANDEZ, BEF

EL MUSEO DE LA INOCENCIA Orhan Pamuk MONDADORI

No existe polígrafo menos inquieto y más ubicuo en la cultura mexicana que Vicente Rojo. Pintor, grabador, diseñador gráfico, editor, escultor, entre muchos otros oficios, este catalán llegó a nuestro país en 1949 para reunirse con su padre, republicano refugiado. Bien pronto se insertó en las filas de nuestra cultura, para formar parte de la llamada Generación de la ruptura. Desde entonces ha trabajado incansablemente, lo mismo pintando lienzos enormes que diseñando libros, creando esculturas monumentales o grabados y diseñando innumerables proyectos editoriales. El maestro nos recibe en su estudio de Coyoacán, proyectado por Felipe Leal y cuya fachada bien podría ser uno de sus cuadros, para conversar entre otras cosas sobre su libro Puntos suspensivos, escenas de un autorretrato, recientemente publicado por Era y El Colegio Nacional, donde hace una retrospectiva de su obra pictórica a lo largo de más de medio siglo. Frente a este hombre multitalentoso se agolpan las preguntas. La primera que se antoja pertinente es: ¿Cómo se define a sí mismo? Yo considero haber trabajado siempre en la difusión de la cultura. Lo mismo como diseñador, que lo he hecho siempre en el campo editorial, que como pintor, aunque para mí ambas carreras han seguido caminos paralelos. Incluso diría que opuestos pero que en su propia oposición resultan compatibles.

Cuando se le pregunta, cayendo en el lugar común, cuáles son sus influencias, contesta sin dudar: Todas. Me sería muy difícil poderlo resumir. PUNTOS SUSPENSIVOS Vicente Rojo ERA

El entrevistador insiste en que al menos comparta para nuestros lectores qué libro descansa en su cabecera en este momento. Estoy leyendo la última novela de Pamuk, El museo de la inocencia. Yo comencé a leer a Pamuk mucho antes de que le dieran el Nobel y es un escritor que me atrae mucho, porque cuando habla de Turquía tengo la impresión de que también está hablando de México. ¿Te queda algo por hacer, alguna inquietud por satisfacer?, le pregunto para cerrar la conversación. Certero y elegante, el maestro dice: Seguir trabajando, no me queda de otra. Es lo que he hecho siempre. Es lo que me queda por hacer. +

Vicente Rojo se toma un respiro en el jardín de su estudio. Fotografía de Khrystell Zavaleta www.flyinghigh-photography.com.

Háblenos sobre su cercanía con la literatura a través de su trabajo editorial para Era (de la que fue cofundador): He tenido muy buenos compañeros en esa labor; comenzamos Era hace 51 años, éramos un grupo de amigos, amistades que prácticamente se mantienen hasta la fecha. (En aquel momento) era necesario crear una editorial independiente con características propias que pudiera cumplir con su trabajo sin que hubiera más compromisos que con la calidad editorial.


17 EL CONCEPTO

Hacia donde miremos estamos rodeados de objetos de plástico: sillas, monitores, teclados, etc. El plástico nos acompaña hasta en los más mínimos detalles de nuestra vida. De Plastic Dreams hemos seleccionado las siguientes piezas clásicas, todas de color ROJO.

o ñ e Su stico Plaá

PLASTIC DREAMS Charlotte & Peter Fiell FIELL

POR STAFF LEEMÁS

Más que una sustancia, el plástico es la idea misma de su transformación infinita; es, como su nombre vulgar lo indica, la ubicuidad hecha visible. En esto radica, justamente, su calidad de materia milagrosa: el milagro siempre aparece como una conversión brusca de la naturaleza. El plástico queda impregnado de este asombro; es más la huella que el objeto de un movimiento. Y como el movimiento, en este caso, es poco menos que infinito, al transformar los cristales originales en una multitud de objetos cada vez más sorprendentes, el plástico resulta un espectáculo a descifrar: el espectáculo de sus resultados. Roland Barthes Mitologías, Siglo XXI Editores. +


18 FRASE NAPALM

MARK TWAIN 1835-1910

LAS PALABRAS SON SÓLO FUEGO PINTADO, UNA MIRADA ES EL FUEGO MISMO.


20 EXPEDIENTE SECRETO

o j o r o r b i l El POR SIR REED A. LOT

El banco en cuestión se encuentra en Suiza. Yo hacía de todo, desde llenar formatos hasta recibir a los clientes más importantes. Un día llegaron dos hombres que deseaban hablar con el director para tratar un asunto muy importante. Los llevé a su oficina y luego de sentarse frente al escritorio de mi jefe, comenzaron a explicarle que la maleta que traían consigo contenía un valioso libro; un ejemplar único, afirmaron. Y no es que sea yo metiche, pero la conversación estaba tan interesante que sin querer me quedé más de media hora escuchando la historia, oculto detrás de un archivero.

El libro en cuestión era un ejemplar escrito e ilustrado a mano por el famoso maestro del sicoanálisis Carl Gustav Jung. Para ser franco, ahí fue donde comencé a interesarme por los secretos de la mente humana; con el tiempo, esa curiosidad me condujo a mi oficio actual. Salí de mi escondite con cierta precipitación cuando mi jefe les pidió que me buscaran afuera para llenar los formatos correspondientes. Como pude me escabullí, aunque no pude evitar ponerme rojo como tomate. Llené los formatos y les asigne un espacio en la bóveda climatizada, de altísima seguridad. Claves, llave, papeles, todo estaba entregado y el libro, que medía unos treinta por cuarenta centímetros, estaba a punto de reservar sus letras y conocimiento a la oscuridad. Pensé que la oscuridad, además de negra, es muda, y esta era una oportunidad única. Haciendo gala de mi desfachatez más descarada les pregunté: ¿Me dejaría echarle un ojo al libro? Ya me estaba arrepintiendo, cuando uno de ellos dijo: “Claro, pero póngase unos guantes…” EL LIBRO ROJO Carl Gustav Jung MALBA

Del botiquín del baño saqué unos guantes y regresé a la bóveda. Con cierto temor toqué la suave piel roja que cubría la portada; su lomo tenía letras de oro que destellaban con la poca luz de la bóveda y en ellas se podía leer: Liber Novus. Ahora dicen que se llama el Libro rojo, pero a mí me gusta llamarlo por su nombre original. Mientras pasaba sus páginas, me sentía como uno de esos exploradores que descubren una pirámide con todo y momia. En eso, Andreas, uno de los hombres, dijo: “Mi abuelo decía que este libro era el resultado de su confrontación con el inconsciente. En reali-

dad es el resultado del rompimiento que mi abuelo tuvo con Freud. Usted es uno de los pocos que lo ha visto, me sobran dedos de la mano al contarlos”. Sentí cómo se comprimía mi estómago. Estaba atónito; sin haber conocido a Jung, las imágenes del libro me absorbían, me intrigaban sus ángeles y sus demonios, la caligrafía de los textos. El libro era una rara joya por sí mismo, dijera lo que dijera. Había cierta energía encerrada en sus páginas que era imposible pasar de largo, como si palpitara, como si su cubierta fuese un corazón hambriento por hablar, por revelar sus secretos. Tuve el privilegio y la enorme fortuna de conocer El libro rojo. Pasó el tiempo, renuncié al banco. Los años que siguieron a mi experiencia con Liber Novus los dediqué al estudio de Jung, y no es que sea un especialista, pero esa experiencia transformó mi manera de ver el mundo y, sobre todo, a las demás personas.

Hace un par de años uno de mis contactos mencionó que había mucho interés en que se publicara el libro. La familia de Jung se negaba una y otra vez argumentando que se trataba de un documento personal. Los rumores aumentaron. Se decía que W.W. Norton & Company, editorial independiente de Estados Unidos, había firmado un acuerdo con la familia; se aseguraba, también, que el libro lo editaría una famosa casa alemana de libros de arte. De paso en Suiza, aproveché para investigar un poco. Un viejo amigo que aún trabajaba en el banco, me comentó que el libro estaba a punto de salir de su encierro. Me dispuse a seguirle los pasos. Mis pistas me llevaron hasta el Instituto C.G. Jung, en Alemania, sitio donde el libro sería digitalizado para su posterior publicación. Logré colarme al instituto diciendo que iba de parte de Peter y Andreas Jung. No creí que frase tan barata diera resultado, pero lo hizo. Pude contemplar el proceso para hacer las fotos de cada una de las 371 páginas que contiene. El lugar era como un quirófano; el paciente aguardaba inmóvil en la mesa de operaciones. Cada página, una a una, fue puesta bajo una potente lámpara para ser fotografiada. En ese lugar se encontraban, entre otras personas, Jim Mairs, editor de W.W. Norton Company; Sonu Shamdasani, editor del libro; Larry Vigon, el director de arte; la familia Jung; el equipo de DigitalFusion, quienes se encargaban de digitalizar el libro con la mejor tecnología, y un par de periodistas del New York Times. Lo que no sabían es que entre las sombras estaba yo, rindiéndole tributo a este viejo amigo que por fin salía a la luz. El santo grial de la sicología hablaría como testigo de las profundidades del pensamiento de Carl Gustav Jung, una de las grandes mentes del siglo XX y pilar del sicoanálisis. +

Pintura original de Carl Gustav Jung. Tomada de El libro Rojo, pág. 127

Muchos años antes de dedicarme al arte de la investigación privada, tuve otros oficios, entre ellos el de empleado del Union Bank. Y como parte de mi trabajo debía ver, oír y callar. De ese modo me metí en este extraño El libro rojo.


+DEL TEMA Nota de paso

Algunos títulos relacionados con el tema de este número. ROJO

LA REVOLUCIÓN CULTURAL CHINA Roderick MacFarquhar y Michael Schoenhals CRÍTICA

La revolución cultural china es uno de los grandes acontecimientos de la historia del siglo XX; pero ha sido también, hasta hoy, uno de los peores comprendidos. A lo largo de una década, de 1966 a 1976, la vida entera de China se vio conmocionada por la revuelta de millones de jóvenes “guardias rojos”, que, siguiendo la consigna de “derribar todo lo viejo” que les había dado Mao, protagonizaron unos años de terror, destrucción y muerte, con los que no lograron al cabo crear el mundo nuevo que soñaban, sino que, paradójicamente, pusieron los fundamentos de la China actual.

DIABLO GUARDIÁN Xavier Velasco ALFAGUARA

Violetta tiene quince años cuando cruza la frontera con más de cien mil dólares robados a sus padres, asimismo excelentes amigos de lo ajeno. Azarosamente desembarcada en Nueva York, sobrevive durante cuatro años a todo tren, gastando varios kilogramos de dinero malhabido. Para mantener ese ritmo, acelerado todavía más por el polvo blanco que introduce por su nariz en cantidades generosas, se enseña a enganchar hombres en lobbies de hoteles lujosos. No sabe, ni le interesa, la cantidad de leyes, límites y preceptos a los que pasa por encima.

TRES COLORES: ROJO Salvador Montalt PAIDÓS

Con una exploración pletórica de las posibilidades expresivas del lenguaje cinematográfico, Tres colores: Rojo (1994) culmina la trayectoria cinematográfica del director polaco Krzysztof Kieslowski e indaga sobre la vigencia de la fraternidad en la sociedad contemporánea. A partir de las relaciones entre diferentes personajes, propone un juego con el espectador para levantar la máscara de las apariencias, hallar la verdad de lo real y aun abrir nuestra percepción hacia lo que escapa a la comprensión real del mundo como una manera de superar nuestra oscura existencia.

TODOS LOS FUEGOS EL FUEGO Julio Cortázar PUNTO DE LECTURA

Todos los fuegos el fuego (1966) ofrece ocho muestras rotundas de la plenitud creadora que alcanzan los cuentos de Cortázar. Desde la exasperada metáfora de las relaciones humanas que es “La autopista del sur” hasta la maestría de “El otro cielo”, Cortázar vuelve a abrir nuevos caminos con relatos que son referencia obligada para sus lectores y para los amantes del cuento en general. “La salud de los enfermos”, “Reunión”, “La señorita Cora”, “La isla a mediodía”, “Instrucciones para John Howell”, “Todos los fuegos el fuego”: una fiesta de la inteligencia, de la pasión y del genio.

EL DINERO DEL DIABLO Pedro Ángel Palou PLANETA

Una serie de asesinatos en las recámaras del Vaticano, sin aparente vinculación, oculta sus razones en un lejano pasado. Las respuestas podrían esconderse en las intrigas palaciegas de 1929, cuando crece el poder de la Santa Sede a la sombra de Mussolini y Hitler, y en las extrañas circunstancias del final de Pío XI y su sucesión por Pío XII. Las muertes acontecen a gran velocidad mientras el padre Gonzaga, experimentado detective, llega desde Oriente Próximo para investigar los crímenes; le acompaña Shoval, una enigmática forense israelí.

EL SARI ROJO Javier Moro SEIX BARRAL

En 1965, Sonia Maino, una estudiante italiana de 19 años, conoce en Cambridge a un joven indio llamado Rajiv Gandhi. Ella es hija de una familia humilde de los alrededores de Turín; él pertenece a la estirpe más poderosa de la India. Es el principio de una historia de amor que ni siquiera la muerte será capaz de romper. Por amor, la italiana abandona su mundo y su pasado para fundirse con su nuevo país, la India prodigiosa que adora a veinte millones de divinidades, que habla ochocientos idiomas y que vota a quinientos partidos políticos.

LA ESQUINA DE LOS OJOS ROJOS Rafael Ramírez Heredia ALFAGUARA

En el escenario de un barrio bravo, zona de narcos y judiciales, ladrones, sicarios, alcohólicos y confidentes, pero también de obreros, comerciantes, gente como nosotros, todos buscan la protección de la Santa Muerte poniendo cruces en memoria de sus muertos en el altar de la Esquina de los Ojos Muertos. Ahí se teje un drama iniciado por el asesinato de una adolescente; su madre jura tomar venganza y va por ella... pero en el camino entra en su corazón un hombre solitario cuyo trabajo es bucear en el drenaje profundo para reparar averías.

LOS DISCÍPULOS DEL DIABLO Anthony Read OCEANO

El meteórico ascenso al poder de Hitler, el férreo control ideológico que impuso en Alemania, su popularidad frente a las masas y la eficaz maquinaria bélica que puso en marcha constituyen aspectos de un proceso cuyo éxito dependió, en buena medida, del trabajo realizado por su círculo íntimo. Éste estuvo formado por militares y burócratas que, seducidos por la personalidad de su Führer, le profesaron una lealtad casi fanática. Sin embargo, aunque todos ellos compartían las ambiciones y sueños de grandeza de Hitler nunca formaron un grupo unido...

PÁLIDO FUEGO Vladimir Nabokov ANAGRAMA

Nos hallamos ante una obra maestra, un «tour de force», una novela originalísima, desconcertante y diabólicamente divertida, que figura entre las preferidas de su propio autor y en la que refulge, de forma inigualable, su alambicada ironía y su mortífero humor. Pálido fuego se presenta como la edición póstuma de un largo poema escrito por John Shade, gloria de las letras norteamericanas, poco antes de ser asesinado. En efecto, la novela consta del susodicho poema, más un prólogo, un voluminosísimo corpus de notas y un índice comentado del editor, el profesor Charles Kinbote.

SEDA ROJA Qiu Xialong TUSQUETS

Un asesino en serie acecha a las jóvenes de Shanghai. Sus crímenes han creado gran revuelo en la prensa y entre los ciudadanos, sobre todo porque suele abandonar los cadáveres de sus víctimas enfundados en un vestido muy llamativo, rojo y de estilo mandarín. Precisamente cuando el caso empieza a cobrar dimensiones alarmantes, Chen Cao, el inspector jefe del Departamento de Policía de Shanghai, está de permiso. Pero en el momento en que el asesino ataca directamente al equipo de investigadores del Departamento, a Chen no le queda más remedio que volver al trabajo y participar.


23 ARTE

Dos libros de fotografías en Rojo: uno sobre arquitectura soviética; el otro, de la espectacular lucha libre mexicana llena de sangre y leotardos colorados.

CONSTRUCCIONES COMUNISTAS CÓSMICAS

ESPECTACULAR DE LUCHA LIBRE

Frédéric Chaubin, quien confiesa que su libro CCCP Cosmic Communist Constructions Photographed fue producto de la casualidad. Tras hallar en un puesto callejero en Tibilisi un viejo almanaque que reseñaba 70 años de arquitectura de la Georgia soviética, descubrió que muy cerca de ahí se encontraban dos obras destacadas: el museo de Arqueología de Tibilisi y el Ministerio de Autopistas de Georgia. Sin perder tiempo, Chaubin fue a sacarles fotografías.

EL KITSCH La resurrección de la carne en siete colores espectaculares ¡Oferta de temporada!

En un viaje posterior a Lituania, descubrió que decenas de arquitectos anónimos habían producido obras eminentemente regionales con un toque comunista. No se trataba de los delirios neoclásicos trasnochados y de mal gusto de Josef Stalin, sino de una revolución cuyos ecos, sea por la barrera de la para entonces existente cortina de hierro o por la indiferencia de occidente, tardaron en escucharse. No existe razón alguna para no aproximarse al Este, donde experimentaremos atracción, vértigo y asombro por lo audaz e inverosímil de la arquitectura de las Construcciones Comunistas Cósmicas. El libro fue elegido como el mejor del año, durante el Festival Internacional del Libro de Arte y del Cine de Perpiñán, Francia. +

CCCP Frédéric Chaubin TASCHEN

A Lourdes Grobet le interesa esa búsqueda pese a todo de la estética deslumbrante que suele llamarse kitsch. Y su acercamiento es el justo en la medida en que no se burla, no patrocina, no exhibe a contracorriente la superioridad de su criterio. Lo que hace, y con habilidad extrema, es acopiar los testimonios de la estética que surge entre perros de la cerámica ostentosa, smokings de fantasía y sinceridad abrumadora (los trajes de la etiqueta “rigurosa” no son mejores y son más insinceros), cromatismo enloquecido que impulsa la destrucción de quien lo contempla (no se convierte en piedra, porque no hay Medusa, pero ya sólo confía en lo estrepitoso). […] En la fascinación de Grobet por el kitsch se despejan las brumas del enigma: en tratándose del kitsch, ninguna imagen es nueva y, tampoco, ninguna imagen es vieja. El kitsch no tiene edad porque, por así decirlo, es la dinamitación del buen gusto a costa de los reconocimientos del porvenir. Carlos Monsiváis +

Lee+

ESPECTACULAR DE LUCHA LIBRE Lourdes Grobet TRILCE


PARA VER DVD

Y ESCUCHAR ALEXANDRA Dir. Alexander Sokurov ART HOUSE MOVIES

Del director de El arca rusa, Alexander Sokourov, Palma de oro del festival de Cannes. Cuando muera, estoy seguro de que iré al paraíso porque he pasado la vida en el infierno república de Chechenia… la actualidad. Las tropas rusas toman posición. Aleksandra Nikolarvna es una anciana que llega a visitar a su nieto, uno de los mejores oficiales de su unidad. Pasará unos días ahí y descubrirá un nuevo mundo.

LA CULPA LA TIENE FIDEL Dir. Jilie Gavras MUNDO EN DVD

Para Anna de 9 años, la vida se desarrollo apacible y confortablemente entre su escuela religiosa y la casa de sus padres, Marie y Fernando. La única sombra en ese cuadro ideal es un tío allá en España, que lucha contra Franco, un comunista del cual no se debe hablar. La detención y la muerte de este tío, el viaje a Chile y muchos eventos de los que Anna no percibe la importancia pero que transformarán profundamente a sus padres.

CD PEPE MORÁN PP Morán HARP ITURRIBARIA Con toda la sapiencia y experiencia musical que el apellido Morán tiene por respaldo, aparece ésta producción donde con su piano hace un jazz exquisito de principio a fin.

VARIOS Tango VIP, grandes varones del tango DRAGORA El tango con más de 100 años de historia, es uno de los géneros preferido a nivel mundial, en esta producción, nuevas voces más que revivir lo le dan un nuevo enfoque y de paso confirman la trascendencia del mismo.

LAS CATARATAS Dir. Peter greenaway CINE, VIDEO Y T.V.

Ópera prima de Peter Greenaway, The falls representa un suceso para el cine de vanguardia. (Con música de Michael Nyman, Brian Eno y Pink Floyd). En un futuro cercano, la humanidad se ve afectada por el fenómeno: SDV (suceso desconocido violento), consistente en la modificación y mutación de las características morfológico-psicológicas de los seres humanos, hacia la taxonomía aviaria. Aparentemente benéficas, algunas de estas modificaciones -en su mayoría repentinas, violentas e intermitentes- , a la larga se traducían en tragedias para los directamente afectados por el fenómeno.

LA SERPIENTE Dir. Eric Barbier OPTIMA FILMS

Vincent Mandel fotógrafo y padre de familia en proceso de divorcio, ve su vida hundirse a causa de una mala jugada hecha por un antiguo compañero de clase, Joseph Plender. Asesinato, secuestro y chantaje, pondrán a Vincent en un verdadero infierno… sólo le queda una esperanza, ganarle al perder en su propio juego.

EL ESPEJO Dir. Andréi Tarkovsky PRODUCCIONES MEXICANAS DISCOGRÁFICAS.

Poética o cinematográficamente hablando (aquí poesía y cine son sinónimos), este film de Andréi Tarkovsky nos habla del pasado de la nueva Rusia a través de la vivencia de un padre joven que va a morir. La película tiene como eje a la joven Natalia y su hijo; simultáneamente, a la madre del padre cuyo espejo vuelve a duplicarse en las jóvenes generaciones que no tardan en cargar con el pasado. Poéticamente, las imágenes del presente, crean pasajes en el tiempo, del presente al pasado y del color hacia el blanco y negro.

ADELE 21 EMI MUSIC Sin duda una de las grandes y muy agradables sorpresas en el mundo del pop en inglés, no cuenta con las grandes producciones o apariciones en revistas, sólo con una buena voz y un estupendo acompañamiento musical hacen de Adele, un disco por demás agradables.

LADY GAGA Born this way UNIVERSAL MUSIC Después de una exitosa gira que incluyó nuestro país, la figura más exitosa del pop actual ataca de nuevo con un disco que, además de alcanzar ventas millonarias, será un agasajo para los millones de fans que tiene alrededor del mundo.

ALONDRA DE LA PARRA Travieso carmesí SONY MUSIC Natalia Lafourcade, Ely Guerra y Denise Gutiérrez alias Lo Blondo, se ponen a las órdenes de Alondra De La Parra para darnos unas excelsas versiones a grandes clásicos del bolero; una verdadera delicia sonora que no es suficiente con escucharla una sola vez.


LA COLUMNA DE ERICK ESTRADA

Director editorial del portal dedicado al cine www.cinegarage.com

Fotografía tomada en el set de la película El cocinero, el ladrón, su esposa y su amante.

25 CINE

POR ERICK ESTRADA

e d r o l o c l E frontera la

Es el color al que se le tiene miedo. Sin embargo, es el color que el toro embiste. Es el color del torrente sanguíneo. Es el color que hace que todo se detenga. La intensidad y la guerra se pintan de ese mismo color. Lo sublime y lo corriente se hermanan a través de él. No es de extrañar que en el cine ocurra lo mismo: desde los proyectos serie B hasta los encuadres más estilizados utilizan al rojo como eje rector y como punto culminante. Las películas menos celebradas y las que cuidan cada milímetro del encuadre, marcan sus fronteras con una línea roja.

Pensemos en Edgar Allan Poe. Su apellido estará siempre manchado del color de la sangre en sus relatos. Uno de ellos, La muerte de la máscara roja, nos sirve como referencia en este momento. El relato —de una sutileza tan grande que disfraza una orgía mortal como si se tratara de una celebración a la vida— inspiró a Roger Corman para filmar una versión bastante libre, del mismo nombre, en 1964. Vincent Price, que este año habría cumplido 100 años de edad, es el protagonista. La cinta es un acercamiento a una psicodelia realmente vanguardista. Una figura esquelética desfila entre los participantes de una orgía del fin del mundo y se dirige cansadamente al orquestador de esta decadente celebración, el príncipe Próspero (Vincent Pride), quien afirma haber firmado un pacto con el Demonio para salvarse de la peste. Tras las murallas de su castillo, dice, sólo los elegidos se salvarán. La Muerte, llamativamente vestida de rojo, desfila por los salones azul, violeta, amarillo y verde. Cuando entra al salón negro, su figura destaca de forma tan poderosa que el malvado y cruel Próspero se da cuenta que luchar contra ella es inútil: no le quedan más segundos de vida. El final de la cinta es fiel al estilo de Roger Corman: barato y con una narración siniestramente banal, que resume el triunfo del rojo como el rostro de la muerte, como la frontera que no será salvada.

EL COCINERO, EL LADRÓN, SU ESPOSA Y SU AMANTE Peter Greenaway DVD

En El cocinero, el ladrón, su esposa y su amante (1989), dirigida por Peter Greenaway, aparecen otras habitaciones de color: una blanca (el baño), una verde (la cocina), una roja (un comedor gigantesco) y un callejón azul. Se trata de una de las propuestas cinematográficas más estilizadas y sarcásticas de fines del siglo pasado; hay un manejo y significado de los colores que es al mismo tiempo barroco y elemental. Estas habitaciones no verán pasar a la muerte en traje rojo y, sin embargo, dibujarán el rostro menos humano de quien camine por ellas. En el enorme comedor —la habitación roja— se gestan las ideas más violentas, más descarnadas, menos felices de la historia. La esposa del dueño del restaurante, el cocinero, el ladrón y sus súbditos, elaborarán una complicada figura geométrica en la que el sexo y la muerte alcanzan su punto de ebullición en ese famoso salón rojo, donde todos se unen en un sangriento festín. En esa habitación ocurren las humillaciones, los enamoramientos sin palabras, los insultos y una escena final en la que, igual que en la historia contada por Roger Corman, el color rojo envuelve y acentúa a la vez una cúspide repleta de humor negro, deshumanización, venganza, deseo y placeres ocultos. El rojo es también para Greenaway la señal inequívoca de que la violencia y el deseo no pueden ir más lejos, no mientras queramos mantenernos cuerdos. +


LOS + VENDIDOS FICCIÓN

NO FICCIÓN LEONORA Elena Poniatowska SEIX BARRAL

Elena Poniatowska gana el premio Biblioteca Breve 2011 con una biografía ficcionada de Leonora Carrington. Elena Poniatowska sumerge al lector en el París vanguardista de entreguerras de la mano de Leonora Carrington, una indomable pintora surrealista, amante de Max Ernst y compañera artística de Pablo Picasso y André Breton. Una vida de película, o al menos, de momento, de novela. Arte, pasión, creatividad y desenfreno de la mano de dos grandes mujeres.

1Q84 1 Y 2 Haruki Murakami TUSQUETS

En japonés, la letra q y el número 9 son homófonos, los dos se pronuncian Kyú, de manera que 1q84 es, sin serlo, 1984, una fecha de ecos Orwellianos. Esa variación en la grafía refleja la sutil alteración del mundo en que la habitan los personajes de esta novela, que es, también sin serlo, el Japón de 1984. En ese mundo en apariencia normal y reconocible se mueven Aomame, una mujer independiente, instructora en un gimnasio, y Tengo, un profesor de matemáticas. Ambos rondan los treinta años, ambos llevan vidas solitarias y ambos perciben a su modo leves desajustes en su entorno, que los conducirán de manera inexorable a un destino común.

AGUA PARA ELEFANTES Sara Gruen ALFAGUARA

Cuando el joven Jacob pierde todo, su familia y su futuro, y el mundo entero parece al borde del abismo en los difíciles años treinta, se aventura en un circo ambulante para trabajar como veterinario. Transcurren años de penuria y crueldad, pero también de ensueño y plenitud, pues Jacob encuentra en el deslumbrante espectáculo de los hermanos Banzini la amistad, al amor de su vida y a la traviesa elefanta Rosie.

LA ELEGANCIA DEL ERIZO Muriel Barbery. BOOKET

Una novela original y optimista. Un cautivador himno a la vida en el número 7 de la Rue Grenelle, un inmueble burgués de parís, nada es lo que parece. Paloma, una solitaria niña de doce años, y Renée, la inteligente portera, esconden un secreto. La llegada de un hombre misterioso propiciará el encuentro de estas dos almas gemelas. Juntas descubrirán la belleza de las pequeñas cosas, invocarán la magia de los placeres efímeros e inventarán un mundo mejor.

TOKIO BLUES Haruki Murakami TUSQUETS

Una historia de amor triangular que se convierte en el relato de una educación sentimental pero también de las pérdidas que implica toda maduración. Toru Watanabe, un ejecutivo de 37 años, escucha casualmente mientras aterriza en un aeropuerto europeo, una vieja canción de los Beatles, y la música le hace retroceder a su juventud, al turbulento Tokio de finales de los sesenta.

LOS SUSPIRANTES 2012: LOS PRECANDIDATOS DE CARNE Y HUESO Jorge Zepeda Patterson. EDICIONES TEMAS DE HOY

Para repetir el ejercicio de marketing político que hicieron para las elecciones de 2006, Jorge Zepeda Patterson convocó a las mejores plumas periodísticas para analizar la ahora tradicional pasarela de Los suspirantes a la presidencia de México en 2012. El resultado es un libro certero y documentado, en el cual su coordinador invita a “zambullirse en los hechos, dichos, obras, milagros e infamias de estas 13 personas. Una de ellas será el próximo presidente. Conózcalo”.

PEQUEÑO CERDO CAPITALISTA Sofía Macias AGUILAR

¿Realmente quieres sacarle el mejor provecho a tu dinero? No importa si eres músico, poeta y loco; doctor en ciencias ocultas, bohemio, activista, amante de la naturaleza, cirujano, arquitecto de tu propios destino, floricultor, psicoanalista… no importa si no tienes idea de finanzas personales, tienes grandes nociones o crees que eres un experto. Con Pequeño cerdo capitalista tendrás las herramientas más efectivas para saber ahorrar, invertir y repartir de la mejor manera tus ingresos.

MAÑANA O PASADO Jorge G. Castañeda AGUILAR

Actualmente el rostro enigmático de México presenta hondas cicatrices y un gesto que va del escepticismo a la ironía, del resentimiento al desprecio. ¿Cómo pueden descifrarse las inquietudes de ese semblante? ¿Qué estigmas conservan los mexicanos, a qué mitos se aferran? ¿Qué fracturas hay tras la guerra del narcotráfico, la vorágine migratoria y el descrédito de sus gobiernos, de sus aparatos de justicia y sus instituciones? Jorge g. Castañeda entrega en mañana o pasado.

LOS SEÑORES DEL NARCO Anabel Hernández GRIJALBO

Descubra la historia del círculo de protección y complicidad del Chapo Guzmán. ¿Quién estuvo detrás del avionazo donde perdió la vida Juan Camilo Mouriño? ¿Nacho Coronel fue abatido por el ejército o sólo se retiró del narcotráfico y continúa vivo? Es una descarnada crónica sobre las alarmantes complicidades de los altos círculos políticos, policíacos, militares y empresariales con el crimen organizado. Anabel Hernández tuvo acceso no sólo a una vasta documentación, inédita hasta hoy, sino a testimonios de autoridades, expertos en el tema y personas involucradas con los principales cárteles.

LEER LA MENTE Jorge Volpi ALFAGUARA

¿Qué pasa en mi cerebro cuando leo una novela o un cuento? ¿Cómo y cuando aparecieron? ¿Que parte de la mente inventa las anécdotas felices o los desenlaces trágicos? ¿Por qué sufrimos o gozamos con los personajes de los relatos y de qué forma nosotros, los lectores, nos transformamos en esos personajes? ¿No es acaso el yo nuestra mayor invención? En este brillante y provocador ensayo, Jorge Volpi destierra la vieja idea de la ficción como entretenimiento y sostiene, por el contrario, que las novelas y los cuentos han sido esenciales para la evolución de la especie humana.


27 LITERATURA GOURMET

POR JACOBO SIRUELA

LA COLUMNA DE JACOBO SIRUELA

Director editorial del portal dedicado al cine www.cinegarage.com

e d ú b a t l E sangre la

Para el hombre arcaico la sangre y el aliento son las fuerzas dinámicas que hacen posible la vida. Estas dos fuerzas confluyen de tal manera que llegan a confundirse y a significar casi lo mismo. Probablemente esta idea se remonte al Neolítico, si bien aparece ya plenamente formada en Babilonia, donde el hombre es representado por un cuerpo y un espíritu creados a partir de una arcilla mezclada con la sangre de un dios. Siglos más tarde, la iglesia romana se pronunciará en términos inequívocos: la sangre es el asiento del alma. De ahí la prohibición de alimentarse con ella, pues «la vida de la carne está en la sangre» (Lev. XVII 11-14). En la tradición hebraica, de donde procede esta creencia, el alma está unida a la sangre porque en ella residen las energías vitales. De ahí el tabú por el cual Yahvé prohíbe a sus fieles tomarla. Así, la sangre, como receptáculo de la vida, asume el poder sagrado de prolongarla. Y con ello hemos llegado al núcleo de la antigua superstición según la cual los muertos se afanan en buscarla. En Hécuba, Eurípides muestra una escena espeluznante: el espectro de Aquiles se aparece en plena noche para exigir que sacrifiquen en su honor a una de las hijas de Príamo para ofrecerle el fluido vital. En la Odisea, cuando Ulises entra en las oscuras regiones del Hades para pedir un oráculo al alma del difunto Tiresias, tiene que sacrificar algunas reses; al sentir cercana la sangre varios muertos se aproximan para beberla. El origen de la creencia popular proviene de la herencia de los sacrificios humanos, y la figura moderna del vampiro es una prolongación de ello. Pero esta creencia ancestral no se transmite a la figura del vampiro por esta vía, sino a través del trasfondo cristiano que da una nueva vuelta de tuerca a su significado. Recordemos las palabras de Cristo: «Aquel que coma mi carne y beba mi sangre tendrá la vida eterna». El vampiro hace la misma promesa, sólo que dice un rotundo no a Dios. Y en su rebelión extrema rechaza toda esperanza de alcanzar la vida eterna que promete la religión cristiana. En su lugar, el vampiro ofrece –aunque en condiciones lúgubres – lo que parece ser una continuidad de la vida, en la que la cualidad vital y sensual de la carne se conserva incorruptible. VAMPIROS Antología ATALANTA

Y en esto radica su diferencia con el fantasma: el vampiro tiene cuerpo, y lo más significativo es que se trata de su propio cuerpo: no es un muerto ni un vivo, sino un andrógino espectral en un estado intermedio entre la vida y la muerte, pues para él la ruptura factual entre vida y muerte no existe como tal ya que la ambigua simbiosis entre víctima y verdugo unen la vida a la muerte en una continuidad que sólo la imaginación puede concebir. Fascinada por todas las promesas de «inmortalidad» que invoca la biogenética y la biotecnología, nuestra época parece continuar el sueño del vampiro. Su nihilismo y desesperada ansiedad de perpetuar la juventud y escapar a la muerte son semejantes. De ahí que el vampiro se haya convertido en el mito moderno por excelencia, pues encarna a la perfección la ansiedad que produce el ardor del deseo cuando va unido al frío temblor de la muerte. Quien quiera más información sobre este asunto tenebroso, puede consultar mi antología Vampiros, Atalanta, 2010. +


28 ENTREVISTA A

t e l l u T é v Her

Fotografía de Hervé Tullet.

UN LIBRO Hervé Tullet OCEANO TRAVESIA

POR RODRIGO MORLESIN Hervé Tullet es un niño grande, de esos que tienen la cabeza en las nubes y que pueden pasar horas entretenidos con un lápiz y un papel. Es conocido en el mundo entero como “El príncipe de los libros para preescolar”, nombre bien merecido; basta con ver la reacción de los niños ante sus libros: asombro. Cuando visita escuelas, para pasar un rato con los niños, es difícil saber quién es quién; resulta imposible decidir quién se divierte más. Su mente trabaja a gran velocidad, y siempre está pensando en jugar, en recortar, en colorear e inventar, por eso es que en Francia, su país de origen, ha editado nada más ni nada menos que sesenta libros en tan sólo 17 años, lo que nos da un promedio de tres libros y medio por año. ¡¡¡Nada mal, ehh!!! Ahora está de estreno, ya que acaba de salir al mercado su nuevo libro Un Libro, un derroche no sólo de color, sino de una infinita creatividad. Conoce más sobre Hervé, en esta colorida entrevista que le hice. ¡Hola Hervé! ¿Estás listo? ¡Aquí vamos...! Hola señor Tullet, todo el mundo dice que eres el príncipe de los libros para preescolares. ¿Realmente te sientes así? ¿O en realidad eres El Rey? Querrás decir que si soy príncipe o rey... Cuando voy a una escuela a mostrar mis libros, soy solamente una persona que quiere experimentar, intentar, buscar, pensar, descubrir... todo junto. Lecturas interactivas, dibujos interactivos, suele ser muy divertido. Al final de la sesión me siento como alguien que hizo mucho ejercicio... Así que si alguien dice que soy un príncipe... Estoy demasiado cansado para decir no... Así que tal vez lo sea... ¿Eres un príncipe o un mago? Porque con papel y lápices de colores creas todo un universo... Siempre estoy buscando sorprender, magia es una buena palabra y también una palabra agradable. ¡Hacer aparecer flores de un garabato es algo mágico! Me gusta compartir todo esto con los niños, les hablo a sus ojos y a su mente de la manera más sencilla que puedo encontrar. La magia tal vez radique en esta simplicidad. ¿Cuando eras niño cuál era tu libro favorito? No lo recuerdo. ¿Y cuál era tu juego preferido? Andar paseando por las calles y soñar. ¿Cómo eran tus dibujos de niño? No lo recuerdo, nada en especial. ¿Cuál es el secreto detrás de tus libros? Juego con los materiales como lo hacen los niños: manchas/manchones/puntos/ estampas/garabatos. Es el mismo lenguaje. Les enseño a jugar, les muestro cómo ver, a hacer figuras con los materiales. Es muy sencillo, no es tan difícil jugar con garabatos e imaginación. ¡Ellos ponen los garabatos y la imaginación! Los niños adoran tus libros ¿Cómo te sientes al respecto? Orgulloso, muy orgulloso, por supuesto. ¿Cuánto tiempo te lleva hacer un libro? Encontrar la idea ¡es lo más importante! Va desde un segundo hasta 50 años. Después... Dibujar es una enorme energía y placer... ¿Cuál es la mejor cosa para dibujar? ¿Un coche? ¿Un animal? ¿Un postre? Un garabato, pero uno grandote y otro pequeño. Uno rojo y uno diminuto. Y lo más importante: ¡porqué dibujé este otro! También me encanta dibujar elefantes. De 1994, cuando publicaste tu primer libro, al día de hoy, ¿qué ha sucedido en este tiempo? Tres hijos y sesenta libros. ¿Qué estás leyendo actualmente? Estoy leyendo poesía, la última vez que lo había hecho fue hace 30 años. ¿Quién es tu ilustrador favorito? Richard Long, Calder, Matisse, Basquiat, Munari, Klee, Beuys, Meliès y muchos otros artistas. Tocar, ver, oler, dibujar, pensar... Tus libros requieren que uno sea multitasking (multitáreas)... El libro es un objeto: en medio hay dos personas, un adulto y un niño. El libro juega con ambos de diferente manera, y yo juego con todos tratando de hacerlos reír, jugar, intentar, platicar, pensar, disfrutar, jugar... Y hago todo lo que puedo para lograrlo, en todos los sentidos. ¿Qué es imaginación? ¿Qué es creatividad? Es la mejor manera de cambiar al mundo. Y la última pregunta... ¡Cuéntame un chiste! No tengo sentido del humor... ¡Es un chiste! +


29 ¡NIÑOS A LEER!

Y en esta ocasión, libros pintados de ROJO

El mundo se pinta de rojo UN PUNTO ROJO

David A. Carter COMBEL Un rojo saltarín y travieso. El rojo salta en forma de círculo de las páginas de este libro pop-up. Tendrás que recorrer los nueve escenarios e ir buscando al escurridizo punto rojo que se esconde entre sus arquitecturas de papel. Pon mucha atención, y no dejes que se escape.

ROJO CORAZÓN

Saúl Schkolnik EKARÉ

¿Podrá el huevo llegar a gallo? Este libro lleva dentro de sí un canto de nana; entre sus páginas se encierra un huevo y, dentro del huevo, un corazón que palpita. Muere de ganas por crecer y sacar lo que lleva dentro de su blanca piel. Aunque por lo visto la cocinera tiene otros planes, no sólo para el huevo; también para el tomate, la lechuga y hasta el queso.

ROJO PAÍS RÍO AMARILLO

Ange Zhang LÓGUEZ Revolución se escribe con R de rojo. En este libro, testimonio de vida sobre la revolución cultural china, Ange Zhang narra cómo su mundo revolucionó bajo el poder de Mao. Una historia de muchos sufrimientos como el de ver a su padre encarcelado por ser un famoso poeta, pero también de valor, esperanza y fortaleza en un mundo en el que, a pesar de estar pintado de rojo, eventualmente se podían distinguir otros colores.

MIS 7 COLORES PREFERIDOS

Marie-Hélène Gros y Éric Gasté OCÉANO TRAVESÍA Uno dos tres por el rojo y todos sus compañeros. El rojo es divertido y vibrante. Es un poco enojón y tiene mucha energía. Así como es él, tiene muchos amigos. Ellos se llaman rosa, azul, verde, negro, amarillo y marrón. Aunque en realidad tiene muchísimos otros amigos, en este libro encontrarás a estos siete que te dirán qué les gusta pintar. Al rojo le gustan las fresas, el tomate, las cerezas y las catarinas porque el rojo dice que son como él.


Portada del libro La señora rojo de Antonio Ortuño.

30 INSOMNIO

POR DIEGO RABASA

LA COLUMNA DE DIEGO RABASA

Editor, columnista y, por si fuera poco, americanista.

o t n e m a L jo ro

Apago la luz. Cierro los ojos. Para poder escribir esta columna, sustituyo la oscuridad. En lugar de poblar de ausencia la paleta cromática de mi cabeza, tiño la mente de rojo. Primero me estorban imágenes de lecturas que realicé durante el día: el rojo en Macbeth es un símbolo muy poderoso, el rey y la reina comienzan a utilizarlo más y más conforme avanza la obra para representar la sangre derramada en su ascenso al trono; Rimbaud le asignó un color a cada una de las cinco vocales, a la I le asignó el rojo; en las fábulas de Perrault y los hermanos Grimm, se puede ver todavía la utilización del rojo, blanco y negro para representar un viejo sistema de clases medieval que asignaba colores a los poderosos (rojo), el clero (blanco) y los humildes (negro). Tengo que luchar por despejar mi mente de ideas concretas y buscar una verdadera asociación libre de ideas: no me interesa descubrir qué significado ha tenido el rojo en la literatura, sino qué significado tiene para mí.

Conforme se asienta mi respiración, empiezo a reconocer imágenes que brotan de mi memoria y no de mi intelecto. La primera imagen auténtica que veo desfilar es la portada del más reciente libro de cuentos de Antonio Ortuño, La señora rojo. El libro es transportado por una inmensa tortuga que lleva a cuestas el título en cuestión. La inmensa tortuga es la señora rojo, un inmenso quelonio que eligió el jardín de una familia para morir lentamente. Continúa la procesión y transito por lo que creo será la parada más divertida del viaje: frente a mí pasa con un desdén sugerente y provocador la madame Nell Kimball. Esa mujer que en Memorias de una madame americana profiriera aquella genial sentencia: “Toda mujer está sentada sobre su fortuna”. Ella, que aprendió a leer y a escribir después de los veinte años, y que fue capaz de diseccionar a la clase política y potentada de los Estados Unidos de comienzo de siglo pasado, con sólo observar el ridículo e infantil comportamiento de los hombres poderosos al pasar por su burdel. Intento detenerme ahí, para conversar con la madame, para arrancarle algunas anécdotas de su fantástica vida, pero la arena del reloj que rige mi mente continua deslizándose de manera exasperantemente tenue, pero incesante, hacia abajo, y se lleva consigo la evanescente figura de Kimball. Se aproxima una nueva imagen precedida de un sonido. “¿Qué carajos es ese horrible lamento?”, pregunta mi mente. Con los nervios paralizados observo que lo que se dirige hacia mí ya no es cauce del inconsciente, sino un revoltoso río de sangre que todo lo anega. Me monto sobre lo que parecen ser pequeñas balsas que flotan desafiando el caudal que amenaza con hundirlo todo, pero descubro que no son pequeñas balsas sino grandes libros. Me subo en Desde el país de nunca jamás, de Alma Guillermoprieto, quien comienza a contarme secretos de la guerrilla salvadoreña, de la miseria cubana y apunta hacia un terrible sendero luminoso a la distancia; de ahí brinco hacia País de muertos, compilado por Diego Enrique Osorno, y me hielo al escuchar acerca de la flagrante impunidad y la terrible negligencia asesina de gobiernos y dependencias federales en nuestro país; detrás sigue la caravana de balsas y vienen El hombre sin cabeza, de Sergio González Rodríguez, El arte del asesinato político, de Francisco Goldman, La sirvienta y el luchador, de Horacio Castellanos Moya, pero ahora el lamento que escucho proviene de mi espíritu que no soporta más. Afortunadamente me veo salvado por la campana. Un tenue sonido que me regresa del viaje para anunciar que mi café está listo. +

DESDE EL PAÍS DE NUNCA JAMÁS Alma Guillermoprieto DEBATE

MEMORIAS DE UNA MADAME AMERICANA Nell Kimball SEXTO PISO

LA SIRVIENTA Y EL LUCHADOR Horacio Castellanos Moya TUSQUETS


Profile for Revista Lee+ de Librerías Gandhi

27_Rojo  

ME LLAMO ROJO. [...] Me gusta que me apliquen en las escenas de batalla donde la sangre se abre como una flor, encaftán del mejor literato c...

27_Rojo  

ME LLAMO ROJO. [...] Me gusta que me apliquen en las escenas de batalla donde la sangre se abre como una flor, encaftán del mejor literato c...