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AÑO 8 • NÚMERO 102 • NOVIEMBRE 2017


ADRIANA ABDÓ

03

Adriana Abdó nació en la Ciudad de México en 1963. Es escritora y periodista. Su más reciente libro se titula Apreciable señor Wittgenstein. Su librero es un espacio en constante movimiento: pone y quita materiales que utiliza a lo largo de sus investigaciones, se complementa con algún libro cuya lectura le haga falta, y varios que regala le ceden espacio a las nuevas adquisiciones. Junto a sus tres pequeños perros, curiosos de la entrevista, Adriana Abdó nos dio la bienvenida a su librero. +

Ve la entrevista en mascultura.mx

Foto: Diego Alvarez©

EL LIBRERO DE...

¿Cuántos libros tienes? Hice un poco el conteo porque la verdad no tengo idea, pero yo creo que son tres mil aquí en mi casa. Tengo alrededor de tres mil libros. ¿Qué libro has regalado? A tres o cuatro muy buenos lectores les he regalado el de Julián Herbert, Canción de tumba, que me encantó: el libro me parece una joya. Generalmente casi todos los libros que me parecen vitales se los he regalado a mi hija; también le obsequio a gente que no lee, cuando encuentro un libro que digo, ‘éste puede ser un buen libro para regalar a una persona que lee poco’. He regalado mucho Cartas a Lucilo, de Séneca; y el que creo que es el libro que te introduce más a Emile Cioran, que es Historia y utopía o De lágrimas y de santos. Háblanos acerca de Canción de tumba: Lo que me pasó con Canción de tumba fue que lo compré gracias a mi hija; ella lo vio en la librería, lo compró, y yo llegué de casualidad ese día, que estaba invitada a su casa a comer, y vi una pila de libros, tomé uno, el más delgadito. Comencé a leer el libro y no lo pude dejar de leer, además no lo pude leer rápido, porque es un libro que no se lee como cualquier otro. No conocía yo a Herbert. Lo leí, me lo traje a mi casa, compré uno, se lo regresé, y voy comprando como de tres en tres y se los voy regalando a las personas. ¿Qué libro te cambió la vida? Los que me han cambiado la vida son muchísimos. Tengo a Séneca, y a mi filósofo favorito —o el que en alguna época lo fue—, del que tengo todos sus libros en tres idiomas, que es Emile Cioran. Son libros vitales en mi vida, la filosofía de él y Séneca. Creo que si me preguntaran ‘¿quiénes te han salvado la vida varias veces emocionalmente?’, te respondo que Cioran y Séneca, sin dudarlo. ¿Cuál es la joya de la corona? Tengo muchas joyas de la corona, y como te digo, voy cambiando de gusto, de lectura. Pero otra vez me voy a regresar con Séneca, yo fui una gran lectora de griegos y de muchos latinos,

y el libro que me ayudó a crecer como ser humano o a aprender de la vida, el que fue como mi padre, Séneca, es Cartas a Lucilo. ¿Cuál es tu libro más nuevo? Tengo muchos. Ahorita estoy leyendo a Svetlana Alexievich, que fue Premio Nobel, una periodista que no es novelista. Es una joya histórica porque es cuando cae la Unión Soviética, y Alexievich habla con gente que estuvo en la Revolución y luego, que en 1991, estuvo en la Perestroika, con gente joven y gente vieja: cada entrevista que ella hace es la entrevista de una vida entera. El quiebre que hay entre esta gente con los jóvenes, de cuarenta para abajo, con los padres, es increíble. Entonces, ella, a pesar de que es periodista y a pesar de que te está contando las entrevistas, lo hace como si fuera una novelista estrella. Es una maravilla esta mujer. ¿Cuál es tu libro más viejo? Éstos que no he podido tirar son de casa de mis papás. Mi papá era un gran lector, se murió muy joven, pero era un gran lector. Esta Historia de América era una enciclopedia suya. Este otro que se llama en francés Plinio el Joven, De sus cartas, que es de 1921. Y éste, Cantares populares, de Barcelona, de 1900. Luego éste lo compré yo: Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía, que está divertidísimo, pero es el tomo III, es de 1945. Y tengo aquí estas Obras completas, de William Shakespeare, y de García Lorca, que me fascinaban a mí; de Dostoievski no tengo la obra completa porque aquí me falta uno, y tengo las de Guy de Maupassant; éste es otra joya de la corona porque yo comencé a leer con Oscar Wilde, fue de los primeros. Me los sabía de memoria, las obras de teatro me las sabía completas. ¿Qué libro no has regresado? Tengo tres libros que no he regresado. El de Borges no lo regresé, y sí me lo pidió Tomás Mojarro, porque me fascinó. Tengo éste de Los 1001 años de la lengua española, de Antonio Alatorre, que me lo prestó un amigo mío que es artista plástico. El tercero fue uno que me prestó Latapí, y no lo regresé porque se me olvidó, hasta que hice mi mudanza lo vi. +


EDITORIAL

EL LIBRERO DE… Adriana Abdó

SUEÑOS

03 LEER ENTRE SUEÑOS

Hay todo tipo de sueños: los imposibles, los desgarradores, los que se cumplen, los que profetizan el futuro, los sueños que son sueños y los que producen monstruos. Para este número nos adentramos en este tema que no sólo es vastísimo, sino que esconde algo distinto en cada esquina que se vire.

Niños a ¡leer!/ Karen Chacek

08 REPOSO SIN SOSIEGO Antonio Saborit

En este viaje onírico nos encontramos con Gilma Luque, con quien platicamos de su última novela. Por su lado, Jaime Ades nos invitó a contemplar el arrullo sideral, material de muchos años de trabajo. En este sueño que se materializa en cada una de las páginas que aquí se despliegan, contamos con la columna de Karen Chacek, que nos habla de un libro que desafía los límites del sueño y la vigilia. Raquel Castro nos confía las pesadillas que de vez en cuando disfruta y las que la atormentan. Leonora Esquivel nos platica de los animales, los sueños y su experiencia onírica durante el reposo. Ricardo Sánchez Riancho reseña un libro en el que poesía y política se intersectan. Finalmente, Rhonald Rivero enumera diecinueve acciones para acercarse a una vida plena.

14 A FALTA DE SUEÑOS LÚCIDOS...

10

Jóvenes/ Raquel Castro

16 DEL REPOSO A LA CALAMIDAD D. Arce García

20 FEMINISTA Y PUNK Patricia Mignani

22 A PANORAMA OF UNCERTAINTY

12

Vyara Boyadjieva

28 ANOTACIONES ONÍRICAS

Directora general Yara Sánchez De La Barquera Vidal yara@revistaleemas.mx

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Rolando R. Vázquez Mendoza

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Más adelante, incluso antes de llegar al despertar de la última página, Antonio Saborit nos comparte sus reflexiones a partir de varios autores, entre los que destacan Roberto Bolaño y Sergio González Rodríguez. Por otro lado, D. Arce García traza un recorrido por el carácter pesadillesco de la escritura y la literatura, en tanto que América Gutiérrez se enfoca en el sueño: un arte poético involuntario. Patricia Mignani expone el sueño revolucionario, el que lo subvierte todo a partir de las feministas Pussy Riot, mientras que Hilario Peña, de la terrible pesadilla de una novela de Liliana Blum. Antes de finalizar este recorrido por los valles empedrados del tema que nos compete, Adriana Abdó, al lado de sus tres fieles canes, nos presentó su librero. La Frase Napalm, que encierra a Segismundo, fue ilustrada por Valecitas, contamos con ilustraciones de The Rouz, las centrales son arte de Heather Theurer, y desde Bulgaria, Vyara Boyadjieva abre las puertas a la incertidumbre con sus viñetas casi surrealistas. Despertamos. Observamos las páginas frente a nosotros y concluimos: leer también produce sueños no exentos de algunas pesadillas.

DESPIERTA Y SIGUE SOÑANDO Literatura y animales/ Leonora Esquivel

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32 ALGO MÁS QUE LA NOCHE

contacto@revistaleemas.mx

Editor Rolando R. Vázquez Mendoza rolando@revistaleemas.mx Directora de arte Valeria Moheno Lobato valeria@revistaleemas.mx Diseño Cinthya I. Hernández García cinthya@revistaleemas.mx Directora de marketing Beatriz Vidal De Alba beatriz@revistaleemas.mx Difusión y promoción Fabián Vásquez fabian@revistaleemas.mx Redacción Angélica Fajardo C. angie@revistaleemas.mx Editor web y redes sociales Víctor García victor@revistaleemas.mx Corrección de estilo Isaura Leonardo Consejo editorial Alberto Achar Jorge Lebedev Fotógrafo Diego Alvarez deigoobras@gmail.com

Tiraje mensual de 60 mil ejemplares

Hilario Peña

36 SOÑAR CON ALEGRÍA De Mente/ Yara Sánchez De La Barquera

38 UN SUEÑO EN GAZA Con/versando/ Ricardo Sánchez Riancho

42 LOS HORIZONTES Cuento inédito/ Ulises Granados

42 En portada: We're All Mad Here, ilustración de Heather Theurer© www.heathertheurer.com

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Editor responsable: Yara Beatriz Sánchez De La Barquera Vidal, Información: (55) 5413 0397, Ventas Publicidad: (55) 5335 1327. Editado por www.taraediciones.com Correo electrónico: contacto@revistaleemas.mx, Distribución: Librerías Gandhi, S.A. de C.V., Dirección: Benjamín Franklin 98, Piso 1 y 3, Escandón, Delegación Miguel Hidalgo, 11800, Mexico, D.F. Número de Reserva al Título ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04-2009-051820092500-102. Certificado de Licitud de Título No. 14505 y Certificado de Licitud de Contenido No. 12078 expedidos en la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Registro Postal EN TRÁMITE. Preprensa e impresión: Multigráfica Publicitaria S.A. de C.V. en Avena núm.15 Colonia Granjas Esmeralda. Iztapalapa. C.P. 09810, México D. F. Título incorporado en el Padrón Nacional de Medios Impresos de la Secretaría de Gobernación. Queda prohibida la reproducción parcial o total, directa e indirecta, por cualquier medio o procedimiento, del contenido de la presente obra, sin contar con la autorización previa, expresa y por escrito del editor, en términos de la legislación autoral y, en su caso, de los tratados internacionales aplicables, la persona que infrinja esta disposición se hará acreedora a las sanciones correspondientes. El contenido de los artículos es responsabilidad de los autores. Librerías Gandhi y la casa editorial se deslindan de los mensajes expresados en los espacios publicitarios cuya responsabilidad pertenece al anunciante. Hecho en México.

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LOS+VENDIDOS

06

NO FICCIÓN

FICCIÓN ORIGEN Dan Brown PLANETA Robert Langdon acude al Museo Guggenheim Bilbao para asistir a un trascendental anuncio. El anfitrión es Edmond Kirsch, un joven multimillonario y uno de los alumnos más brillantes de Langdon; se dispone a revelar un extraordinario descubrimiento: ¿de dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? No obstante, al poco tiempo de comenzar la presentación, estalla el caos. Perseguidos por un peligroso enemigo, Langdon y Ambra descubrirán los episodios más oscuros de la Historia y del extremismo religioso.

VÉNDELE A LA MENTE, NO A LA GENTE Jürgen Klaric PAIDÓS El autor prueba en este libro que los procesos de ventas a los que estamos acostumbrados son sumamente desgastantes y poco efectivos, debido a que no sabemos cómo funciona la mente. Las ventas de este volumen han sido todo un récord en los primeros meses tras su lanzamiento, convirtiéndose en el modelo comercial y de venta de empresas.

IT (ESO) Stephen King DEBOLSILLO

DE ANIMALES A DIOSES: BREVE HISTORIA DE LA HUMANIDAD Yuval Noah Harari DEBATE

Novela de terror publicada en 1986. Cuenta la historia de un grupo de chicos que son aterrorizados por un malvado monstruo. La historia se presenta desde la perspectiva de cada uno de sus protagonistas, alternada en dos épocas: el pasado (1957-58) y el presente (1984-85). Bajo la ciudad, en un nivel inconsciente para todos los pobladores, un monstruo despiadado atormenta a la comunidad. Una vez saciado su apetito, duerme durante casi tres decenios, hasta que vuelve a despertar para alimentarse y hartarse.

Hace cien mil años al menos seis especies de humanos habitaban la Tierra. Hoy sólo queda una, la nuestra. ¿Cómo logró imponerse en la lucha por la existencia? En De animales a dioses, Yuval Noah Harari traza una breve historia de la humanidad, desde los primeros humanos que caminaron sobre la Tierra hasta los radicales y a veces devastadores avances de las tres grandes revoluciones que nuestra especie ha protagonizado: la cognitiva, la agrícola y la científica.

PATRIA III Paco Ignacio Taibo II PLANETA

UNA COLUMNA DE FUEGO Ken Follett PLAZA Y JANÉS Corre el año 1558, un año que cambiará Europa para siempre. Las antiguas piedras de la catedral de Kingsbridge contemplan una ciudad dividida por el odio religioso. Ned se encuentra de pronto en el bando contrario al de Margery Fitzgerald, con quien anhela casarse. Durante un turbulento medio siglo, el amor entre Ned y Margery parece condenado al fracaso. No obstante, la verdadera batalla es la que enfrenta a quienes creen en la tolerancia contra los tiranos dispuestos a imponer sus ideas a cualquier precio.

MÁS ALLÁ DEL INVIERNO Isabel Allende PLAZA & JANES Isabel Allende parte de la célebre cita de Albert Camus: “en medio del invierno aprendí por fin que había en mí un verano invencible”, para urdir una trama que presenta la geografía humana de personajes propios de la América actual que se hallan “en el más profundo invierno de sus vidas”: una chilena, una joven guatemalteca ilegal y un hombre maduro estadounidense. Ésta es una de las historias más personales de Allende, una obra que aborda la realidad de la emigración y la identidad de América.

Quince años de batallas por forjar una nación llegan a su desenlace. Este tercer tomo da cuenta de los últimos embates de una república dispersa en guerrillas, que logró hacerle frente al Imperio invasor, hasta conseguir la caída de Querétaro y el fusilamiento de Maximiliano. Tras una década de investigación, Paco Ignacio Taibo II consigue revivir uno de los periodos cruciales y fundacionales de nuestra historia. Patria III es la crónica definitiva de una lucha por la libertad y de un pasado que ilumina nuestro presente.

LOS CUATRO ACUERDOS Miguel Ruiz EDICIONES URANO Hace miles de años los toltecas eran conocidos en todo el sur de México como “mujeres y hombres de conocimiento”. Los antropólogos los han definido como una nación o una etnia, y eran también una sociedad de científicos y artistas. Miguel Ruiz, un nagual del linaje de los Guerreros del Águila, comparte con nosotros las profundas enseñanzas de los toltecas.

EL MÉTODO H. A. B. L. A Álvaro Gordoa AGUILAR

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER Milan Kundera TUSQUETS Ésta es una extraordinaria historia de amor, o sea de celos, de sexo, de traiciones, de muerte y también de las debilidades y paradojas de la vida cotidiana de dos parejas cuyos destinos se entrelazan irremediablemente. Esta novela va dirigida al corazón, pero también a la cabeza del lector, que conduce a la insoportable levedad del ser.

El Método H. A. B. L. A te permitirá capacitarte directamente con el principal maestro y especialista en el tema de la imagen verbal. Hablar lo hace cualquiera, penetrar en la mente del otro necesita de un método. En este libro encontrarás un sencillo y divertido camino a seguir, con todas las claves para hablar en público y gozar de los beneficios de la comunicación de alto impacto.

JÓVENES EL PRINCIPITO Antoine De Saint-Exupéry SILVER DOLPHIN

¿QUIÉN MATÓ A ALEX? Janeth G. S. OZ EDITORIAL

LA HISTORIA INTERMINABLE Michael Ende ALFAGUARA

CARTAS DE AMOR A LOS MUERTOS Ava Dellaira VERGARA Y RIBA EDITORAS

ELEANOR & PARK Rainbow Rowell ALFAGUARA


07

ELECTRÓNICOS

ARTE

ORIGEN (EDICIÓN MEXICANA) Dan Brown Robert Langdon acude al Museo Guggenheim Bilbao para asistir a un trascendental anuncio. El anfitrión es Edmund Kirsch, un joven multimillonario y uno de los alumnos más brillantes de Langdon; se dispone a revelar un extraordinario descubrimiento: ¿de dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? No obstante, al poco tiempo de comenzar la presentación, estalla el caos. Perseguidos por un peligroso enemigo, Langdon y Ambra descubrirán los episodios más oscuros de la historia y del extremismo religioso.

LA HISTORIA DEL ROCK Varios Autores PARRAGON BOOKS Decir que los géneros musicales no se trastocan entre sí es cometer un error de gravedad. Por medio de este volumen cultural del género musical nos sumergiremos no sólo a la historia del rock, sino también al punk, al metal y varios estilos y géneros más.

EL MÉTODO H. A. B. L. A Álvaro Gordoa AGUILAR El Método H. A. B. L. A te permitirá capacitarte directamente con el principal maestro y especialista en el tema de la imagen verbal. Hablar lo hace cualquiera, penetrar en la mente del otro necesita de un método. En este libro encontrarás un sencillo y divertido camino a seguir, con todas las claves para hablar en público y gozar de los beneficios de la comunicación de alto impacto.

EL GIGANTE ENTERRADO Kazuo Ishiguro ANAGRAMA Inglaterra durante la Edad Media. Del paso de los romanos por la isla sólo quedan ruinas, y Arturo y Merlín –amados por unos, odiados por otros– son leyendas del pasado. En una aldea vive una pareja de ancianos, Axl y Beatrice, que toma la decisión de partir en busca de su hijo. En su periplo se encontrarán con un guerrero sajón llamado Wistan y un anciano, Sir Gawain, el último caballero vivo de Arturo. Pero cada uno de estos viajeros lleva consigo secretos, culpas pendientes de redención y, en algún caso, una misión atroz que cumplir.

EL LIBRO DE LAS RELACIONES Mía Astral PLANETA ¿Por qué siempre elegimos parejas que se parecen entre sí? ¿Cuáles son nuestros patrones, nuestros bloqueos emocionales, nuestros verdaderos deseos y qué tienen que ver los astros en todo ello? Las relaciones que tenemos con otros son espejos de cómo nos relacionamos con nosotros mismos. En este libro, la astróloga más celebrada de las redes habla sin máscaras sobre lo bello y lo no tan bello de las relaciones humanas.

MÉXICO BIZARRO Alejandro Rosas PLANETA En breves e irreverentes anécdotas, en las que la acidez y el humor se desbordan sin timidez, México bizarro retrata un país tan surrealista que lo mismo tiene sabor a chiste y a pesadilla. La pericia del historiador Alejandro Rosas y la astucia periodística de Julio Patán narran los hechos que nuestra historia habría querido esconder bajo la alfombra y las anécdotas que destapan cloacas en las que la versión oficial dista de la realidad de México, el país al que el adjetivo bizarro parece quedarle como un traje a la medida.

TEORÍA DE LA MÚSICA Francisco Moncada García EDICIONES FRAMONG Teoría con la que toda persona puede aprender los conceptos de la música, a partir de un sistema de preguntas y respuestas.

MANUAL PRÁCTICO PARA EL ESTUDIO DE LAS CLAVES DE SOL, FA Y DO Georges Dandelot MUSICAL IBEROAMERICANA Este manual te lleva de la mano y paso a paso para que aprendas de la forma más rápida y sencilla a leer la música. Muestra gráficamente la posición de las claves y los tiempos de ejecución.

LAS MEDIDAS DE UNA CASA: ANTROPOMETRÍA DE LA VIVIENDA Xavier Fonseca PAX MEXICO Todas las medidas para el diseño de una casa. Desde el tamaño de los muebles hasta la altura de los accesorios. ¿Cuánto debe medir una escalera o un área de circulación? Esta obra imprescindible da al profesionista y al usuario, de manera clara y sencilla, todos los datos de la antropometría, análisis de mobiliario, diseño urbano, control ambiental, incluyendo el uso de energía solar, circulaciones y otros.

LEONARDO: VIDA Y OBRA Julio Arrechea LIBSA Este libro presenta a uno de los mayores genios artísticos de la humanidad, Leonardo da Vinci, desde sus orígenes familiares y su aprendizaje en el taller de Verrocchio, hasta sus relaciones con las grandes familias de mecenas y políticos italianos, como los Sforza y los Borgia y, por supuesto, su impecable herencia como pintor, arquitecto e inventor, plasmado en magníficas láminas comentadas.

NIÑOS GRAVITY FALLS: DIARIO 3 Disney PLANETA JUNIOR

CUENTOS DE BUENAS NOCHES PARA NIÑAS REBELDES Elena Favilli/ Francesca Cavallo PLANETA

GRAVITY FALLS. DIPPER Y MABEL: LA MALDICIÓN DE LOS PIRATAS Disney PLANETA

EL LIBRO SALVAJE Juan Villoro FONDO DE CULTURA ECONÓMICA

MOMO Michael Ende ALFAGUARA


KAREN CHACEK

ste álbum ilustrado se parece a esos sueños que mientras más los revisitas, más te gustan. “Aaauuummm. Siempre tengo mucho sueño”, nos dice El Soñador en las primeras páginas del libro. Eso sí, no sabemos con certeza si esto nos lo cuenta mientras se sueña a sí mismo soñando, o en algún momento del día soñando despierto que sueña. Quizá estén de acuerdo con la sugerencia de que, en ocasiones, esa fantasía compartida que comúnmente llamamos realidad se asemeja a un sueño dentro de un sueño, dentro de otro sueño. Algunas veces, en efecto, simplemente soñamos que soñamos que soñamos. Este juego de palabras no es ningún trabalenguas complicado; si hojeas El Soñador (fce) te quedará bastante claro. A primera vista, en el estante de la librería, parece ser sólo un álbum ilustrado. Pero ya una vez en tus manos será también un sueño portátil que podrás llevar contigo a cualquier parte, sea que sueñes hacerlo o que, en efecto, lo hagas estando despierto. Hallarás en sus páginas imágenes maravillosas. Reconocerás con tus ojos los colores que sólo has conocido en algunos sueños. Confirmarás que el acto de soñar despierto y de dar por seguro lo que no es, se parece demasiado al acto de dormir y soñar con sucesos fantásticos que, a cualquiera que asegure encontrarse despierto, le parecerían aventuras imposibles. Quién quita y sea cierto el rumor de que existe un espacio intermedio entre el acto de soñar dormido y el acto de soñar despierto: terreno infinito que habita la imaginación. El Soñador fue el libro ganador del xx Concurso de Álbum Ilustrado A la Orilla del Viento, y es, sin duda, una lectura totalmente recomendable para quienes gustan de leer dormidos o para quienes prefieren hacerlo despiertos. + @Malkatika

l hombre sueña con múltiples universos para luego hacerlos posibles. La arquitectura surrealista, tan ligada a la expresión del subconsciente, materializa una realidad libre que desafía las leyes de la física y de la lógica. Uno de sus principales exponentes fue el arquitecto español Antoni Gaudí, autor de magnas obras como la Sagrada Familia, la Casa Milà y el Parque Güell, todos fantásticos atractivos turísticos de Barcelona. Gaudí soñaba con vivificar la naturaleza y la mitología en la ciudad, por lo que diseñaba sus obras como grandes alegorías. Para descubrirlo basta con visitar la Casa Batlló, también conocida como Casa de los Huesos. Su fachada aparenta ser una gran calavera —o varias— coronada por el lomo de un dragón. Éste representa la bestia a la que, cuenta la leyenda, dio muerte Jorge de Capadocia, mejor conocido en el catolicismo como san Jorge, santo patrón de Las Cruzadas. En las peores pesadillas de los viajeros, la figura quasi viviente que encumbra a la Casa Batlló, podría despertar en cualquier instante para desplegar sus alas sobre la ciudad condal. Al trasladarse al interior de esta casa-museo, declarada Patrimonio de la Humanidad, resulta evidente que el tema central es el agua. De ahí que el visitante pueda soñar con un mundo submarino plagado de tortugas, conchas, ondas y caracoles. Por fortuna, la casa ofrece una herramienta —tableta de realidad aumentada—, para descubrir a los crustáceos escondidos en los diferentes rincones de este onírico inmueble. Gaudí gozó de fama en su tiempo, pero otros constructores como Ferdinand Cheval, quien en realidad era cartero, jamás soñó con recibir el mismo reconocimiento. Fue casi hasta su muerte que íconos de la talla de Picasso y Anaïs Nin celebraron su obra: el Palais Idéal du Facteur Cheval, que se puede visitar en Hauterives, Francia. Este lugar de ensueño declarado Monumento Histórico rompe con todas las reglas de arquitectura, y se yergue como el sueño hecho realidad de Cheval, quien dedicó treinta y tres años de su vida a construir su Palacio Ideal. Cabe decir que viajar a México permite ver que aquí también se hacen realidad grandes sueños. La prueba es la obra del artista tapatío Alejandro Colunga. Si bien su inspiración son las tradiciones del arte popular mexicano, no las aborda en

un sentido clásico, pues pertenece a la corriente surrealista latinoamericana y forma parte del movimiento de la nueva mexicanidad. Su exageración de la anatomía humana y el uso exuberante del color otorga a sus creaciones un efecto fantasioso con sentido de embrujo. Pero el mundo de los sueños es tan inmenso que da cabida tanto a los mitos de la cultura popular como a las fantasías sobrehumanas. Por eso, un atractivo turístico imperdible, acogido por la Huasteca potosina es Las Pozas, el Jardín Escultórico de Edward James. El complejo fue el sueño de este escritor, mecenas y poeta surrealista que quedó encantado por el romántico paisaje de Xilitla. James era fanático de las orquídeas y de animales exóticos, además de que tenía el sueño de construir el Jardín del Edén. En la década de 1940 compró una plantación de café y cultivó en ella una colección de orquídeas, a la vez que destinó el espacio como hogar para los animales que admiraba. Por desgracia, una helada destruyó sus plantaciones y lo obligó a dar vida a una nueva versión de su sueño. Fue así que aprovechó las casi cuarenta hectáreas que poseía para levantar una serie de veintisiete esculturas perfectamente inacabadas. Se cuenta que James consideraba a Xilitla un lugar tan bello que le parecía el sitio ideal para que Dios bajara del cielo a conocer la Tierra. Esta leyenda podría explicar por qué La escalera al cielo de la construcción sube hasta una altura considerable sin llegar a algún sitio en específico. No obstante, lo cierto es que la construcción se detuvo en 1984 tras la muerte de James, por lo cual quedó inacabada. Aun así, este magnífico espacio inspira la sensación de que la escalera continúa en un sueño que trasciende a la misma obra y, por ende, resulta imposible ver su fin en este mundo. + Por Jessica Ramírez DINKtravelers.com

EL FANTASMA DE GAUDÍ El Torres/ Jesús Alonso Iglesias Dibbuks


on muchos los factores que moldean la identidad de las personas; factores tanto individuales como colectivos que pueden generarse en entornos también variados: familiares, escolares, de trabajo, de pareja o las experiencias personales. Hay una amalgama colectiva e individual que encausa la forma de pensar y desenvolverse en la sociedad. Y es aquí donde comienzan los problemas con la identidad, según el enfoque de definición, ya sea desde una perspectiva filosófica o de las ciencias sociales. No obstante, ¿qué tan maleable es la identidad cuando se cree que ha llegado un punto en el que ya no sufriría cambio alguno? Una pregunta más: ¿hay una fecha en la que deja de modificarse la acentuación de algunos rasgos específicos de aquello que nos hace ser nosotros mismos? Obra negra (Almadía), la novela más reciente de Gilma Luque, nos cuenta acerca de las transformaciones que sufren los personajes y los espacios en los que se desarrolla: “Obra negra es esa idea, es algo que está en construcción y que no está acabado; algunas veces se quedan así las construcciones por siempre. En este caso es una metáfora de la construcción de la identidad, de una familia, de la ciudad, de la unidad habitacional donde habita esta familia que también está en constante movimiento. Una vez que el imss vende a particulares las casas, los habitantes enloquecen en busca de su identidad propia, entonces construyen las casas donde sea; todas eran igualitas y ahora cada quién tiene su propia idea de bienestar, de hogar. Es la construcción como tal de los espacios y la construcción de uno mismo. Creo que la identidad nunca concluye, tal vez mientras estamos vivos estamos transformándonos continuamente, y podría ser que estamos en obra negra: existir es estar en obra negra”. La escritora mexicana complementa al momento de reparar en el punto de la identidad y la construcción de uno mismo: “Yo creo que todo lo que está alrededor te define, te hace cambiar, porque creo que también estamos acoplándonos todo el tiempo a las situaciones. El hecho de que la enfermedad de la madre sea diagnosticada cuando la niña tiene cuatro años es un factor importante para el cambio de su identidad a lo largo de la vida: tiene que aprender a vivir con la certeza de que la madre está enferma y va a morir, con la incertidumbre de saber cuándo. A eso se le aúnan otros miedos, como el de la vieja gorda, que más que nada era esto que usan los padres para que uno obedezca, pero también el miedo a lo otro, el miedo a lo que uno no quisiera ser nunca, que era más un miedo de la madre que de la hija. La abuela también es importante, porque ella transmite la religión; la niña tampoco entiende muy bien a dios, de hecho le teme más que a la vieja gorda; dice que le dan miedo lo poderes de dios porque es capaz de vernos todo el tiempo, estemos donde estemos. Yo creo que estos factores son parte de la construcción de la identidad, en este caso de la protagonista”. Los deseos que tenemos, llámense metas o sueños, también se consiguen a partir de la construcción de las condiciones necesarias para alcanzarlos: uno no llegará por la gracia de algún ser supremo, sino por las condiciones que logremos generar en el ámbito social, por mencionar alguno. En Obra negra se pueden apreciar los sueños de los personajes, como el que explica Luque: “Intenté hacer muchas metáforas de la construcción como tal, lugares a habitar y la construcción de la personalidad de la chica a lo largo del tiempo. En el inicio de la novela se habla de los sueños del padre; él busca lugares para proyectar una casa, para diseñarla porque es un arquitecto. A lo largo de la novela van a ver casas en venta —como una especie de ritual— que nunca van a comprar, pero

al padre le gusta hacer cita, y llevar a toda la familia, apreciar los olores de la construcción, la pintura. La niña siempre se emociona muchísimo, piensa cuál va a ser su cuarto, cómo va estar colgada su ropa y, cuando sea grande, cómo la van a ir a visitar sus novios. Compran una membresía para un club en el que no hay absolutamente nada construido, lo único que les enseñan son los planos y las maquetas; se inscriben al club que no existe y van durante años a ver cómo avanza la construcción hasta que se termina, entonces compran un terreno donde van a construir una cabaña. Esta idea emerge del sueño, de la esperanza: proyectar un futuro bueno para esta familia y en especial para la niña. Creo que esos sueños son para quitarse un poco de la mente la certeza de que la madre está enferma, de que la enfermedad está ahí, está avanzando y no la pueden parar”. Los sueños son un caso muy peculiar. Pedro Paniagua, en su libro Breve historia del futuro, destaca un experimento de precognición en el que participó la científica Brenda Dunne; al respecto Paniagua comenta que: “En el caso de los sueños proféticos, tan sólo es necesario lápiz y papel donde apuntar enseguida al despertar, antes de que lo soñado se esfume. Dice también Dunne que ni el uno por ciento de la población se da cuenta de que sueña el futuro”. En Obra negra, la protagonista lleva un diario de sueños, y si bien no predice el futuro, el porvenir de su madre tiene un único e ineludible camino: “Fui a terapia y también tuve un diario de sueños. La terapeuta me decía que los sueños evolucionan, que sí tienen una forma; el lado inconsciente que tenemos es igual de pesado e importante que la conciencia. Tuve un diario de sueños durante muchísimo tiempo, y también un día dejé de hacerlo”; la autora continúa cuando revisitamos el tema de la posibilidad de los sueños proféticos: “Yo supongo que sí [son posibles] porque intuimos muchas cosas […]. Cuando cuentas un sueño, ya pasó mucho tiempo y no se recuerda por completo; en el momento en el que uno lo cuenta y le agrega cosas, lo hace de forma inconsciente, y eso es bien interesante para saber cómo funciona nuestra mente, creo que es de la misma manera que la memoria: cuando recordamos estamos como completando inconscientemente muchas cosas, porque sería imposible recordar así, exacto”. La novela entreteje la vida de la autora con la ficción, llega incluso a haber una gran cercanía entre acontecimientos reales y la narración que se desborda. Luque finaliza: “Esta historia empezó a ser una confesión como parte de un diario. Yo quería contar esta historia de la unidad en la que crecí, la relación que tuve con mi madre que estuvo enferma, por lo que hay muchísimas cosas que sí son de la realidad, pero me ganó el oficio de escritora. Una vez que acabé de escribir cuarenta páginas que no iban para ningún lado decidí que iba a ser una novela, entonces ahí se hizo una ruptura entre la realidad como la recordaba y la realidad necesaria para que fuera literatura. Tuve que hacer una selección de los recuerdos, y cuando éstos no estaban completos o no me funcionaban para la novela, tuve que agregar algunas cosas, exagerar muchas otras, sobre todo la personalidad de los personajes. Uno empieza a decidir qué es lo que conviene para que sea una obra literaria redonda, y entonces omites situaciones, agregas para crear la realidad que se aleja de la realidad que uno vivió. Aunque estés intentando trabajar con todas tus herramientas como escritor, con el lenguaje o con el tiempo, te alejas muchísimo”. + Por Rolando Ramiro Vázquez Mendoza

Ve la entrevista en mascultura.mx


a rutina suele ser absorbente y bastante celosa cuando se trata de permitir algo que implique salir de ella. No obstante, y a pesar de que es inevitable vivir bajo las reglas de la cotidianidad, resulta un acto casi reflejo buscar lugares de remanso, grandes o pequeños, lugares físicos o emocionales, a veces hasta imaginarios. Lo importante es saberse en un lugar seguro y donde nadie podrá interrumpir, en el que las obligaciones se vuelvan una nube dispersa que no molestará mientras dure el escape. Después de seis años de trabajar en un material discográfico que parecía no terminar, Jaime Ades pensó al respecto: “estaba en el ojo del huracán. En cuanto pude detenerme a pensar en lo que estaba pasando en esos años de mi vida, y pude apreciar cómo todo puede cambiar en un ratito, empecé a darme cuenta de que este disco era distinto, que tenía muchas historias que contar”. Estas historias vueltas canciones parecieran haber comenzado a cobrar vida y a exigir a su creador no sólo salir al mundo, sino hacerlo de una manera muy particular: “Cuando recibí el máster estando en Nueva York, y escuché [el disco] por primera vez completo, fue el momento de catarsis. Quedé afectado por horas de toda la lluvia de recuerdos que traía este material encima. Cuando regresé a México, de repente ya tenía en mis manos la tarea de ver cómo lo empacas para empezar a difundirlo y venderlo. En ese momento me di cuenta de que estamos viviendo un cruce de caminos extraño en el que sacar nada más un cd no tenía sentido; la gente lo va a recibir, no va a tener ni siquiera dónde ponerlo y empecé a masticar qué era lo que tenía que hacer, qué caminos eran los que tenía que abrir”. Así surgió El arrullo sideral para llegar a ser lo que ahora conocemos: un bello libro lleno de emociones que se juntaron para ser música y letra, con un título, en palabras de su autor, “muy adecuado para lo que cuento. Según yo, es tratar de ver la trama de la vida de cerquita, y ver cómo es una danza gigante que de repente te atropella y de repente te levanta, te encumbra, te aleja o te acerca”. Para seguir dándole forma, o tal vez abriéndole el camino a sus canciones, y después de visitar una exposición de M. C. Escher, en la que hay un arrullo sideral en imágenes, en texturas, como ésas que observó en aquellas obras. Buscó así algún cómplice que pudiera ilustrar sus ideas, y dio

EL ARRULLO SIDERAL Jaime Ades FORO DEL TEJEDOR / INTOLERANCIA


Parte de lo que completó el resto de El arrullo sideral fue la recopilación de anécdotas previas a su creación y aquéllas que se dieron durante el proceso. Así surgió la “Recapitulación poética del arrullo sideral”, conformado por siete capítulos, quizá más episodios, que hablan del origen del proyecto y van tan atrás que llegan a la infancia de Jaime, un curioso niño enamorado de la música que encontró su camino en ella y fue haciéndose de cómplices y piezas clave en el “Árbol genealógico del arrullo sideral”. Y aunque no cuenta esa parte de la historia, también se sumó Naian González Norvind para traducir las canciones al inglés, dejando en claro que el proyecto es tanto para los “de acá” como para los “de allá”. Finalmente quedó El arrullo sideral. Tal vez no le hace justicia decir que se trata de un disco que se volvió libro, o de un libro que se basó en las canciones de un disco. Es verdad que es ambas cosas, pero no es sólo eso: “La idea era entregar un disco probablemente como nadie se había dado el gusto. Yo [quería] entregar una obra completa con toda su historia, y que el que la escuche y después la lea entienda toda la profundidad que está ahí atrapada”. Cada quien sabrá de qué forma adentrarse en el libro,

pero éste contiene sus instrucciones sugeridas, que Jaime resume básicamente así: “Me parece que es muy bonito primero hacer el ejercicio sonoro porque de ahí nace el texto. Diría que se den el gusto de llegar, quitarse los zapatos, sentarse en su casa y servirse una copita de vino que les ayude a relajarse en este bello trance […]. Estaba organizado para que tú primero leas un textito de la canción, y después pases a ver el spread que surgió de la inspiración de Yurex, y te pierdas en él. No hay ningún orden específico, algunas veces te clavarás escuchando nada más la canción y viendo los dibujos; otras, leyendo la letra a la par de la canción, en alguna más observarás un ratito los dibujos y de repente te atrapará una frase y la voltearás a ver para entenderla mejor. Todo es opcional”. Con tantos caminos para elegir, no sólo es complejo definir la obra, sino también al autor. Él prefirió autodenominarse bajo una curiosa, pero atinada palabra: “para mí es muy claro que así como hay cuentistas y hay novelistas, otros somos cancionistas, y si tu canción pasa la prueba de que pueda ser leída sin la música, quiere decir que ya eres de ésos, que puedes estar editando un libro y puedes estar en una librería acompañado de otros literatos”. El amor que tiene Jaime por su proyecto, sus ganas de mostrarlo al mundo, la certeza de querer ofrecer una opción que dignifique tanto al disco como al libro, le han dado resultados quizá inesperados, pero seguramente deseados: “Es muy bonito lo que he recibido de regalo. La respuesta de quien lo recibe me está llenando el corazón, me hace tener la claridad de que fue lo correcto aguantarme un año más sin que nadie escuchara este tesoro que ya había yo cosechado por diez años”. El sueño no acaba con la materialización del proyecto: “Como dice Alejandro Jodorowsky, no podemos cambiar el mundo, pero podemos empezar a cambiarlo. Mi intención era ésa, y ojalá que si esto camina de repente sea normal encontrar en las librerías un estante en el que estemos los cancionistas […], que se abra este nuevo rubro”. No hay forma de saber si estos deseos se materializarán en algún momento, pero dar un primer paso al abrir los ojos y oídos al El arrullo sideral es esperanzador, y nos vuelve receptores de, en una frase de este cancionista, “ese apretón de manos sin causa. Ese correspondido beso robado”. + Por Angélica Fajardo C.

Foto: Edwin Reyes Maya©

con Yurex Omazkin: “Fue una amistad inmediata, hubo química, nos comprendimos profundamente y empezamos. Él se llevó las canciones, y al cabo de más o menos un mes regresó con bocetos distintos para cada canción y empezamos a hacer el ejercicio de revivir el ritual de escuchar vinilos”. Jaime Ades habla conmovido al recordar los momentos de profunda emoción “cuando de repente te avisaban en Súper Sound que ya había llegado el disco de Pink Floyd que habías pedido y que no se conseguía aún en México. Lograbas ir por él, y desde que lo veías no podías creer el arte, y camino a tu casa tenías cuidado de no tropezarte mientras ibas revisándolo”. Es evidente que la intención es compartir esa emoción, perdida u olvidada por unos, nueva para otros, de tener entre las manos algo que no quieres dejar de observar, que la paciencia no alcanza para poner el disco en el reproductor y ver a dónde te lleva la música, las palabras e imágenes: “Con eso en la mira, hicimos el intento de desarrollar un arte para que en cada canción uno hiciera ese ejercicio, y a medida que Yurex iba avanzando, yo empecé a desarrollar lo que iba a complementar el libro”.


Hay hombres favorecidos por los sueños. Así abre La pérdida del reino. Su autor, el narrador y traductor argentino José Bianco, ni en sueños se llegó a ver como personaje de novela —y lo es ya en la de un tal Aníbal Turena, cuya vida imaginaria esboza Luis Antonio de Villena en Majestad caída (Alianza Editoriual, 2012), la única novela que conozco de este poeta español—. Me extraña no haberme topado hasta ahora con Bianco en las páginas de Teoría novelada de mí mismo (Random House, 2017), memoria, ensayo y novela de cuyo manuscrito se desprendió meses atrás Sergio González Rodríguez. Bianco y los sueños fueron parte esencial en la educación sentimental y en la vida de este escritor, muerto el pasado 3 de abril. “¿En qué creo?”, se pregunta aquí. “Entre otras cosas, en la alteridad radical entrevista en lecturas, sueños, imágenes, fantasmas, intervenciones”. A los sueños le dedica el capítulo más amplio y se sumerge en ellos con la certeza de quien conoce los beneficios de sus aguas. Apenas ayer soñé que volaba por encima de las nubes, escribe. “No fue la consabida sensación de libertad lo que me cautivó, sino la posibilidad de elegir el regreso al punto del que partía mi vuelo onírico, y volver a emprenderlo”. Ahora entiendo que con cada página González Rodríguez se alejaba de la sola posibilidad de volver a su punto de partida. Tal ocurre con el nuevo título de Roberto Bolaño, El espíritu de la ciencia-ficción (Vintage, 2017), al parecer su primera novela. A los veinte años, poco antes de formar este manuscrito, Bolaño vivió la experiencia de vivir encerrado ocho días en el gimnasio en el que los militares golpistas de Chile tenían retenidos a los presos políticos. Ahí soñó con Stalin y Dylan Thomas en un bar de la Ciudad de México: “sentados a una mesa pequeña y redonda, una mesa para echar un pulso, pero ellos no echaban un pulso sino que competían para ver quién de los dos aguantaba más bebiendo”, escribió en un breve "Autorretrato", en Entre paréntesis. Dylan bebía whisky y Stalin, vodka. “A medida que el sueño transcurría, sin embargo, el único que parecía cada vez más mareado, cada vez más al borde de la náusea, era yo”. Desde este borde, Bolaño fue testigo y cronista de sí mismo. Este sueño lo registró hasta 2001, tiempo después de dar a conocer Los detectives salvajes. Ahora, El espíritu de la ciencia-ficción permite apreciar cierto paralelismo entre las historias de los artistas adolescentes de Bolaño y la manera en la que Ed Sanders narró la gloria beatnik. Imposible despojarnos de los sueños. Y sin embargo, diría Bianco, sólo unos cuantos son favorecidos por ellos. “Les predicen el futuro, como a los héroes de la antigüedad, o les permiten rescatar circunstancias valiosas del pasado”. Si los recogen por escrito es para que su evanescente naturaleza no se esfume en la terrena ilusión, como dice Rubén Darío en el “Nocturno” del que Bianco desgajó el epígrafe de su novela: “Y el pesar de no ser lo que yo hubiera sido, / la pérdida del reino que estaba para mí...”. + Por Antonio Saborit


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RAQUEL CASTRO

sí como no hay rosas sin espinas, probablemente el mayor riesgo de los sueños sean las pesadillas. Podría decirles que a mí me encantan mis pesadillas, pero no estaría siendo del todo honesta. Porque sí: me gusta muchísimo cuando sueño zombis o casas embrujadas, aunque hay otros sueños que quizá serían intrascendentes para alguien más, pero que a mí me inquietan mucho. Uno de los que más se repiten es quizá bobísimo, y del cual siempre despierto con la respiración entrecortada: estoy yendo a casa de mi papá y ya se me hizo tarde. A veces voy en mi coche y hay mucho tráfico, a veces estoy esperando el metro o un micro, o no logro encontrar la salida de una casa donde hay una fiesta; pero siempre tengo la certeza de que voy a llegar mucho después de la hora acordada y que mi papá me va a poner una buena regañiza. En otra de mis pesadillas, de pronto me acuerdo de que no he pasado un examen extraordinario —casi siempre de psicología, no sé por qué— y que, por lo tanto, todavía no acabo la escuela como yo creía… Si consideramos que hace trece años que no vivo en casa de mi papá y alrededor de quince que no voy a la escuela, podrán comprender lo absurdo —y lo ñoño— de mis pesadillas. Pero ¿qué puedo yo hacer? Aunque he leído algunos manuales para tener “sueños lúcidos” —es decir, que estando dormida pueda estar consciente de que nada es cierto y, por lo tanto, dirigir el rumbo de los acontecimientos—, en cuanto me quedo dormida me desconecto de la teoría y sólo quedan los zombis, cuando es un buen sueño; o los extraordinarios de psicología, cuando son malos.

Y es que, claro, las pesadillas no son hechas en serie. Cada quien tiene las suyas, diseñadas a la medida por su propio cerebro. Ése es, precisamente, el planteamiento de ¡Pesadillas!, la serie de novelas de Jason Siegel y Kirsten Miller, de la que acaba de aparecer el segundo tomo, La poción del sonámbulo. Alguna vez platiqué por acá del primer libro, que es al mismo tiempo divertido e inquietante. En teoría, dirigido para lectores muy jóvenes —¿de unos once, doce años?—, la verdad es que tiene un sentido del humor grato e imágenes elocuentes, algo parecido a lo que, hace miles de años, se veía en la serie animada de Beetlejuice que, si les interesa, pueden buscar y disfrutar todavía en Youtube. En aquella historia, Charlie, el protagonista, tenía que enfrentar a una bruja malévola en sus pesadillas mientras que en el mundo real su mayor problema era su madrastra. Las dos tramas se juntan cuando la bruja se pasa al mundo real y rapta al hermano de Charlie, a quien éste tiene que salvar. En este segundo volumen el problema en el mundo real es que la familia de Charlie pasa por un muy mal momento económico, y quizá pierdan la casa que es el portal al mundo de las pesadillas. Además, Charlie se siente fatal porque su hermano —¡su hermano menor, para colmo!— es más simpático, sociable y temerario que él. Y, por si fuera poco, la gente de un pueblito cercano al suyo ha decidido dejar de soñar para no enfrentarse a una terrible pesadilla que asaltaba a todos por igual. Como en la primera entrega, Charlie y sus amigos —los reales y los del mundo soñado— tienen que cerrar filas para descubrir qué hay detrás de

este sueño inquietante, y para evitar que la gente deje de soñar. Y, al mismo tiempo, Charlie se dará cuenta de que no todo es tan sencillo para su hermano… Por otra parte, es un gusto volver a ver a algunos de los personajes entrañables y estrambóticos del primer libro y conocer a los que aparecen por primera vez. Un gran acierto del libro es la construcción de un misterio relacionado con dos personajes que no aparecen de inmediato, ICK e INK, y con un extraño anciano que se encarga de surtir a la gente con la poción que bloquea las pesadillas. La historia, que a ratos se acerca mucho a elementos que vimos en La historia interminable, de Michael Ende, tiene para mi gusto un solo defecto, y es que termina de forma demasiado abrupta, volviendo la novela dependiente en exceso de la tercera parte, que aún no sale —¡y resuelve sólo a medias el misterio de ICK e INC!—. Pero en el camino a ese final hay momentos muy buenos, lo que compensa de alguna manera y permite al lector darle a los autores el beneficio de la duda: eso sí, ¡más les vale que el tercer libro cierre todo! En todo caso, la lectura es grata sin importar la edad que tengamos y, aún más, nos puede ayudar a encariñarnos con nuestras propias pesadillas… excepto la del extraordinario. Les juro que ésa es espantosa. + @raxxie


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A.

H. E.

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Foto: Diego Alvarez©

D.

A. TURN ON THE BRIGHT LIGHTS Interpol Matador En el año de 1998, en Nueva York, Paul Banks, Daniel Kessler, Sam Fogarino y Carlos Dengler formaron una agrupación: Interpol. Tras algunos lanzamientos y presentaciones dentro del circuito que se consolidaba en Nueva York, en el año 2002 publicaron su primer ip: Turn On The Bright Lights. En agosto de 2017, este álbum que se posicionó rápidamente en varias listas como la estadounidense Independient Album, en la que ocupó el quinto lugar, cumplió quince años. B. THE COMPLETE CALVIN AND HOBBES Bill Watterson Andrews McMeel Publishing Calvin y Hobbes ¡están de vuelta!, en esta edición de cuatro volúmenes de una de las tiras cómicas más populares: el imaginario mundo de un niño y su tigre. William “Bill” Watterson nació el 5 de julio de 1958; estudió Ciencias Políticas, pero comenzó a ejercer su carrera haciendo dibujos centrados en la caricatura política. El 18 de noviembre de 1985 se publicó por primera vez Calvin and Hobbes. C. INCEPTION Christopher Nolan Legendary Picture Un sueño dentro de otro sueño. Dom Cobb roba secretos inmiscuyéndose en los sueños de sus víctimas. Sin embargo, tras ser un fugitivo, consigue una oportunidad sólo en caso de aceptar una misión: implantar una idea. El reto cobra mayores dimensiones cuando la muerte puede alcanzarlos incluso dentro del mismo sueño. Estrenada en 2010, Inception obtuvo múltiples premios y nominaciones, desde Oscar hasta bafta.

B.

F. D. PHOTOPOETRY Manuel Álvarez Bravo Chronicle Books Manuel Álvarez Bravo fue la figura más significativa en la historia de la fotografía mexicana y uno de los más destacados practicantes de las artes visuales en el siglo xx. Nació el 4 de febrero de 1902 y falleció el 19 de octubre de 2002. Este libro presenta una retrospectiva del trabajo de su vida. Más de trescientas sesenta ​​fotografías, incluyendo más de veinte imágenes inéditas. La obra de Álvarez Bravo celebró su amor por México, su paisaje moderno y su antiguo ritual indígena. Los ensayos de Carlos Fuentes, John Banville y Jean-Claude Lemagny exploran la poesía en sus fotografías y contextualizan su trabajo en el medio cultural de su tiempo.

G. RENÉ MAGRITTE Y ALFREDO CASTAÑEDA: VISIONES DEL SURREALISMO Lupina Lara Elizondo Quálitas René Magritte nació el 21 de noviembre en Bélgica y aunque sus primeras obras fueron cercanas al impresionismo, Magritte se decantó por el surrealismo como la expresión artística que lo consagraría. El artista belga falleció el 15 de agosto de 1967. Por otro lado, Alfredo Castañeda nació en la Ciudad de México el 18 de febrero de 1938. En 1964 obtuvo el título de arquitecto en la unam. No obstante, Castañeda se dedicó a la escritura y pintura surrealistas hasta su muerte el 15 de diciembre de 2010.

E. EL SUEÑO DE LÚ Hari Sama Catatonia Este largometraje del cineasta mexicano Hari Sama cuenta la historia de Lucía (Úrsula Pruneda), quien enfrenta el duelo por la pérdida de su pequeño hijo. Un encuentro y un viaje inesperados abrirán el espacio para comprender que puede permanecer en la vida, y descubrirá que la eternidad se contiene en un instante.

H. THE NEVERENDING STORY Wolfgang Petersen Warner Brothers Cuando el joven Bastian tomó prestado un misterioso libro nunca soñó que dar vuelta a la página lo podría sumergir en el fascinante mundo de fantasía de las carreras de caracolas, los murciélagos planeadores, los dragones voladores de la suerte, la pequeña emperatriz, el valiente guerrero Atreyu y una cantera con rostro humano. La película fue lanzada en 1984.

F. LOS TESOROS DE SALVADOR DALÍ Montse Aguer Fundación Gala-Salvador Dalí Salvador Dalí fue un artista catalán que se involucró en el movimiento surrealista. Nació el 11 de mayo de 1904 y falleció el 23 de enero de 1989 en su natal Figueras. En este libro se muestra la historia ilustrada de la vida y la obra de Dalí con más de veinte curiosos documentos facsímiles desplegables, recientemente investigados, que provienen de sus archivos oficiales.

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Un chico de dieciséis años que, tras haber vivido con su madre en Reikiavik, Islandia, es enviado de vuelta a la remota región de los Fiordos Occidentales para vivir con su padre. Allí tendrá que encontrar su camino mientras se rencuentra con sus antiguos amigos de la infancia y lidia con la difícil relación padre-hijo, el aislamiento personal y el desconcierto.

UNA ROSA ENCENDIDA Eugenia León SONY MUSIC

El nuevo álbum de Eugenia León es una apuesta por las expresiones de nuevos compositores: una producción llena de corazón. Con esta propuesta, Eugenia invita a romper prejuicios, conocer y apreciar a esta joven generación que tiene su propia forma de cantar, de versificar y narrar el mundo actual, resignificando la expresión urbana y pop.

Esta película narra la historia de la amistad entre un oso, que no quiere convertirse en notario, y una ratoncita, bastante distraída, que no tiene ganas de ser dentista.

Cuenta la historia de dos adolescentes que salen de su aldea y a los que pronto se suma un chico indígena. Juntos vivirán la terrible experiencia que padecen millones de personas, obligadas por las circunstancias a emprender un viaje peligroso y de final incierto. En el camino aflora la amistad, la solidaridad, el miedo, la injusticia, el dolor.

THE GREAT LUCIANO PAVAROTTI

SINFONÍA INCONCLUSA EN LA MAR

Luciano Pavarotti SONY MUSIC

Piero SONY MUSIC

Luciano Pavarotti, uno de los tenores italianos más aclamados y populares de todos los tiempos, murió hace diez años en su natal Módena. La voz inconfundible de Pavarotti, con su sonido italiano abierto y su registro superior sonoro, era ideal para las óperas de Verdi, Bellini, Donizetti y Puccini, pero también para el repertorio popular italiano.

Piero destaca tanto en el ámbito artístico como compositor y cantante. Es autor de Sinfonía inconclusa en la mar, álbum dedicado a la niñez, que incluye una sinfonía que demuestra la trayectoria de un grande de la música argentina; fue publicado en 1973 y cuenta con una nominación al Grammy Latino como “Mejor álbum de música para niños”.

Valeria tiene diecisiete años y está embarazada. Vive en Puerto Vallarta con Clara, su media hermana, y no ha querido que Abril, su madre ausente, se entere. Sin embargo, Clara, ante la presión económica y las responsabilidades de un bebé, decide llamarla. Abril llega con disposición de ayudarlas, pero pronto se descubre por qué Valeria prefería mantenerla lejos.

Ove, de cincuenta y nueve años, es un hombre gruñón que ha perdido la fe en todo el mundo, incluso en él mismo. No obstante, su visión negativa del hombre y la sociedad es puesta a prueba por una familia que se muda a la casa de al lado.

ROCK REVOLUTION

WONDERFUL WONDERFUL

David Garrett UNIVERSAL MUSIC

The Killers UNIVERSAL MUSIC

Este disco cuenta con interpretaciones únicas de los clásicos del rock y pop, convertidos en éxitos por Phil Collins, Prince, The Verve, Bruce Springsteen, Stevie Wonder y Rage Against The Machine, así como las nuevas composiciones de Garrett. Rock Revolution muestra el talento extraordinario de uno de los artistas más reconocido de su generación.

Este álbum fue grabado después de una prolongada pausa. Brandon Flowers reveló en mayo de 2015 que junto con Dave Keuning estaban intercambiando ideas para el quinto álbum de estudio. Jacknife Lee, recomendado por Bono, produjo todas las pistas del álbum junto con The Killers, y cuenta con la producción adicional de Erol Alkan en “The Man” y Stuart Price en “Out of My Mind”.


ilenios antes de que Sigmund Freud volteara el tablero de juego y reconfigurase la forma en que pensamos sobre los sueños, alguna oscura intuición en nuestra especie ya advertía el potencial visionario que éstos guardan, su calidad de advertencia, premonición o símbolo. Como tal, no resulta extraño que dichas visitaciones nocturnas quedaran registradas en varias tradiciones literarias desde muy temprano en su historia bajo varios disfraces y formas, pero siempre guardando un aire de misterio que incita o revela las vulnerabilidades de lo humano, los puntos ciegos de su raciocinio. No debe sorprendernos que el primer intento por trazar una verdadera cartografía de los sueños se remonte a los griegos. En su Teogonía, Hesíodo los declara hijos de la noche —que a su vez es nieta del caos—, mientras que la Ilíada nos proporciona el primer ejemplo narrativo de un sueño antropomorfo que se inmiscuye en la mente de su sujeto para vulnerarlo. Es Zeus, por supuesto, ese tirano caprichoso, quien manda un sueño a la tienda de Agamenón para persuadirlo de atacar las murallas de Troya, ya que la fortuna está de su lado. La verdad es completamente opuesta, claro: Zeus favorece a los troyanos y a Aquiles por sobre Agamenón y lo hace sufrir una derrota humillante. Este relato pone en escena uno de los elementos perennes en la historia literaria de los sueños: el engaño. Puede ser que en el momento de la composición escrita de la Ilíada la genealogía mitológica de los sueños todavía no hubiese quedado establecida por completo, puesto que el “pernicioso Sueño” que Homero describe en el “Canto ii” de su épica con el vocablo oneiros parece haberse ampliado y dividido en varios seres para cuando Ovidio compuso sus Metamorfosis hacia el año ocho de la era común. En el “Libro xi”, de su obra magna, el poeta nos describe la morada del Sueño como una cueva habitada por entes diversos: en concreto por Somnus, la personificación del sueño mismo, quien aparece arrellanado sobre un lecho negro con almohadones de plumas, pero también por sus hijos: Morfeo, Fobetor e Icelón. Puede ser que estos nuevos seres sean equivalentes a la “familia de los Ensueños” que menciona Hesíodo en su Teogonía, en cuyo caso su ausencia en el texto homérico es todavía más curiosa. En todo caso, si de estas tres deidades romanas sólo nos es familiar el nombre de Morfeo, ello quizá se deba a su cualidad de tomar la forma de cualquier persona y hacernos soñar con ella. Fobetor, en cambio, toma formas animales; e Icelón ha de conformarse con los objetos —si bien es cierto que en el mundo grecorromano los objetos no son ni por asomo inanimados—. Como era de esperarse, es Morfeo quien entra en acción dentro del relato, yendo a informar a la desventurada Alcíone de la muerte de su esposo Ceix. Aquí surge otro de los elementos perennes en la historia literaria de los sueños: la profecía. Toda posterior encarnación del mundo onírico dentro de la escritura bien puede leerse como consecuencia de la angustia que producen en nosotros estas dos vertientes: el engaño y la profecía. El sueño se presenta como una escena vislumbrada por medio de un velo que descoyunta la red de significados usual, la enreda y transforma en sugerencia y confusión. Y cuando el sueño es terrible, ¿cómo saber si la visión que uno ha tenido es una simple mentira o bien la premonición de algún destino por llegar? Siendo así, no es de extrañarse que los sueños terribles hayan aparecido de algún modo u otro en la escritura de algunas de las mentes más torturadas de la historia literaria. Para Samuel Taylor Coleridge, quienes algunos sugieren podría haber sufrido de desorden bipolar, los episodios de ansiedad y depresión venían acompañados a menudo de pesadillas y terrores nocturnos cuya naturaleza queda al descubierto

en el poema “The Pains of Sleep”. En él, la profecía y el engaño quedan confundidos por completo en el marasmo de una pesadilla que tiene mucho de angustia religiosa, del terror que late en el creyente que se sabe pecador. El poema presenta una voz conflictuada, puesto que su buena disposición y sus pocas exigencias hacia Dios no lo liberan de las visiones terribles que pueblan sus noches, a pesar de que éstas debieran estar reservadas para “naturalezas manchadas hasta el fondo de pecado”. ¿Por qué a mí?, se pregunta la agraviada voz. Por supuesto, la consabida adicción al opio de Coleridge explica no sólo las pesadillas, sino la angustia inconsciente del pecador condenado “a ver el horror de sus acciones, / conocerlo y por ello odiarlas, / pero desearlas y realizarlas”. El poeta no logra engañarnos: habla del pecado con demasiada intimidad para ser un inocente cordero; su inconsciente lo traiciona en más de una manera. Más dramático aún es el caso que presenta James Joyce en Retrato del artista adolescente, en el que su alter ego, Stephen Dedalus, se ve acuciado por terrores religiosos similares como consecuencia de haber escuchado un sermón de legendario brío, el cual “perforó profundamente su enferma conciencia y le hizo sentir que su alma se pudría en el pecado”. A diferencia de Coleridge, Stephen ni siquiera blande el escudo retórico de preguntarse qué pecado ha cometido como si no lo supiera, sino que lo tiene perfectamente presente: han sido sus malos pensamientos y su primer encuentro sexual con una prostituta. Como tal, sus visiones infernales, que se manifiestan en el sueño como “criaturas cabrunas de rostro humano… con la insidia de la maldad en los ojos”, arrastran el peso indudable de la profecía por cumplirse: su alma se ha condenado. Sin embargo, en Joyce el espíritu del artista termina por ser indomable: para el final del libro, Stephen ha rechazado las “ataduras” de la religión y de la patria en aras de realizarse como artífice y poeta. El terror y la angustia no son tan fáciles de acallar; empero, cuando nos encontramos con Stephen de nuevo, en el Ulises, la palabra pesadilla vuelve a aparecer en sus labios, aunque ahora en referencia a un monstruo nuevo: la Historia. El mundo de Joyce puede ser mucho menos religioso que el de Coleridge o el de los grecorromanos, por ejemplo, lo que no implica que el inconsciente lo sea, pues los sueños, en su simbolización violenta de lo real, siempre regresan a lo místico y lo inabarcable. Quizá la verdadera pesadilla sea ésa: que las pesadillas nunca mueren, sean profecía o engaño. Queda evidente que uno no necesita siquiera remitirse a los abismos de la literatura de terror para vislumbrar la silueta de los malos sueños en la escritura —si bien ésta ofrece casos fascinantes como el de H. P. Lovecraft, en cuya obra el mundo de los sueños es precisamente eso, un mundo real, físico, con ciudades, mares y montañas donde uno puede perderse por completo en una infinidad de pavorosa belleza—. Escribió Piglia en Respiración artificial que la condición del hombre moderno es esencialmente una pesadilla y que, por lo tanto, el escritor más valeroso sería aquél que se atreviera a verla a los ojos y hundirse en ella sin jugar a superarla o esconderla mediante el poder del arte, como Joyce. ¿Y quién sería ése? En palabras del argentino, tendría que ser “el equilibrista que en el aire camina descalzo sobre un alambre de púas”, alguien condenado, torpe, resignado y en contacto permanente con el dolor: Kafka. Por mi parte, no estoy en desacuerdo. Recordemos que Gregor Samsa, ese mártir que da centro a La metamorfosis, precisamente se encuentra convertido en un horroroso insecto al despertar una mañana “después de un sueño intranquilo”. + Por D. Arce García @DistantShout


l ritmo de las canciones de Pussy Riot, la agrupación rusa, tiene un marcado enojo, uno que las integrantes llevan consigo, con sus pasamontañas y su vestimenta colorida. Un enojo que abandera una causa: la situación de las mujeres en Rusia y muchas otras mujeres en varias partes del mundo. Su causa va muy de la mano con la disidencia contra el actual presidente de Rusia, Vladimir Putin y, por ende, es una lucha constante por la libertad de expresión. Parece imposible que al día de hoy en algunos países la libertad de expresión siga siendo un anhelo y no se haya convertido en realidad. Éste y otros sueños, como la equidad de género, la extinción de la falsa democracia, la empatía con otras realidades y la liberación del mundo de los nuevos tiranos son algunos de los anhelos por los que agrupaciones como las Pussy Riot luchan desde su trinchera: la música. Aunque se catalogan dentro del género punk, Pussy Riot tiene variadas influencias de heavy metal y rock, como Iron Maiden, AC/DC, Kiss y Sex Pistols, por mencionar algunos. Canciones como “Make America Great Again”, incluso con algunos toques de pop, muestran su postura contra el gobierno de Estados Unidos. En 2012, tres de sus integrantes —Maria Alekhina, Yekaterina Samutsevich y Nadezhda Tolokonnikova— fueron arrestadas en la Catedral de Cristo Salvador, en Moscú, por cantar “Virgen María, líbranos de Putin”, bajo la acusación de “vandalismo basado en el odio religioso”. Luego de un juicio, las tres integrantes fueron sentenciadas a dos años de prisión. Amnistía Internacional publicó en su página que la detención de estas tres mujeres había sido un “duro golpe para la libertad de expresión en el país [Rusia]” y consideró que eran “presas de conciencia, detenidas únicamente por la expresión pacífica de sus creencias”. La causa que engrandece a estas mujeres comenzó como un asunto feminista —como ellas mismas se definen—, pero mutó en defender también la libertad de expresión. En varias entrevistas, Tolokonnikova —Nadya— comentó que Pussy Riot es un grupo necesario para el desarrollo de Rusia y que esperan escuchar sobre más gente que abogue por la misma causa. En 2014, Mike Lerner y Maxim Pozdorovkin lanzaron el documental Pussy Riot: una plegaria punk, y aunque la banda ha ganado detractores, ha sumado aún más simpatizantes alrededor del mundo. El pasado mes de agosto detuvieron de nuevo a dos de las integrantes de la banda por defender los derechos de un preso político de Siberia, Oleg Sentsov; no obstante, ellas siguen luchando por sus ideales. En julio iniciaron una campaña de recaudación de fondos para hacer teatro de inmersión en Saatchi Gallery, en Londres, donde se invitará a la audiencia a participar de la experiencia que ellas vivieron en la cárcel. Aunque sus voces no fueron precisamente dotadas por un don natural, el filo de sus lenguas sí. Utilizan las palabras como medio para la nueva revolución, y la tecnología y las redes como su campo de batalla, así como la Primavera árabe y la Primavera española. No son pasivas, salen a pelear, a decir lo que no les parece, a manifestarse en contra de un presidente que consideran que no las representa y que, por el contrario, las calla. Salen porque saben que es la única manera que tienen de pelear por un cambio, y saben también que para que se haga realidad es necesaria la confrontación. Puede no gustarte su música, puede que escuches puro ruido y no sientas empatía con los acordes, o que tu estómago simplemente no pueda digerir el tono, la vibración y sus voces saturadas por la emoción de gritar contra el micrófono, pero en cuanto la traducción hace su magia es imposible estar al margen de sus letras. Desde hace algún tiempo las revoluciones se conciben también a partir de performances y música. Por su parte, las Pussy Riot han sido golpeadas con palos en la plaza pública, apresadas, censuradas, pero todo esto les sirvió para demostrar que se puede comenzar una revolución —por más pequeña que parezca— con el arte. + Por Patricia Mignani


La esencia de los sueños de Alicia provienen de las sensaciones que tenía de su entorno, elementos como la hora del té, el juego de naipes, el ajedrez, los animales como el conejo, el ratón, y conceptos como tiempo, justicia, orden y lógica. Podríamos ligar a Carroll con Freud a partir del uso del proceso creativo del sueño, ya que toma elementos de recuerdos y sensaciones que ocurren durante el día y la noche.

Los juegos de lógica que utiliza Carroll en su narrativa los creó a partir de la observación de las hijas de su amigo, el Dr. Liddell: Edith, Lorina y Alicia, a quienes les leía cuentos de su autoría. De esa forma nació Alicia en el País de las maravillas, Alicia a través del espejo y Lo que encontró Alicia allí. El primero de éstos fue publicado el 26 de noviembre de 1865, ¡ciento cincuenta y dos años de soñar en el País de las Maravillas!

l sueño y la lógica son un binomio estudiado ancestralmente como medio para expresar los deseos incumplidos, tema que Charles Lutwidge Dodgson, mejor conocido como Lewis Carroll (Reino Unido, 1832-1898) trabajó toda su vida. Siendo matemático y profesor de lógica, una de sus fascinaciones fue entender cómo se fabricaban los sueños y el razonamiento de los niños. Quizá podríamos inferir que muchas de sus observaciones las compartía con su contemporáneo Sigmund Freud, quien afirmaba que los deseos reprimi dos se desenmascaran en los sueños.

E

Alicia, cariño, ¡despierta!


We're All Mad Here, ilustración de Heather Theurer© www.heathertheurer.com

Por Yara Sánchez De La Barquera

La creación poética de Carroll, sumada al recurso del sueño para quebrantar los límites entre lo real y lo imaginario, produce una de las historias fantásticas más memorables. Contra las reglas y las convenciones adquiridas, Alicia es la rebelde que reescribe su propia historia al regresar transformada y con mayor conocimiento de ella misma de un viaje a su inconsciente. Las buenas mujeres no escriben la historia. +

La lógica y el sinsentido, los escenarios que cruza Alicia, son paradojas que no corresponden al orden del mundo tangible que ella conoce. Nos presenta un extraño universo paralelo en el que fallan las expectativas y tenemos que empezar de cero. Cuando lo hacemos, podemos apreciar la relevancia del razonamiento inductivo, porque Alicia comienza a crear su propio razonamiento; aprende a controlar su tamaño y no es víctima de nadie, a todos logra sobrepasarlos. La curiosidad y confianza que Carroll infunde en Alicia la vinculan con otras mujeres desobedientes como Lilith, Pandora, Sherezade, Kate, de una obra de Shakespeare, y Emma Bovary, entre otras. Ella pone a prueba la vida y sus reglas, rechaza y cuestiona lo impuesto: ¿por qué no cuestionar la feminidad en el País de las Maravillas, cuando le disgusta el bebé que se convierte en cerdo? ¿Por qué no luchar contra reglas estúpidas y gritarle a una reina?

El realismo epistemológico y el realismo metafísico convergen y bailan en la mente de Alicia, que suponemos está dormida, aunque no lo sabemos hasta que su hermana la despierta. Las historias de Alicia nos fascinan porque se rompe la frontera entre percepción y realidad. Más importante aún es entender que Alicia baja por la madriguera del conejo para entrar en su inconsciente, dejarse caer, posibilitando su expresión mediante el contenido manifiesto.


“Nunca desperdiciaré mis sueños por quedarme dormido”.

La sensación de caída que a veces marca el umbral del sueño señala la lógica vertical de éste, que rompe con la lógica lineal y el horizontal de la vida que llevamos despiertos. Vistos desde ese plano, el sueño y la fantasía parecen alimentarse de la misma fuente, de ese trance hipnótico biológico en el que caemos cuando estamos rendidos. Durante la noche, mientras intentamos dormir, iniciamos un viaje: conciliar el sueño, alcanzar el descanso profundo y, si es posible, soñar. Y todo vuelve a comenzar con la vigilia matutina.

Ilustración: Valecitas © @valecitaslove

Los sueños alcanzan un rango privilegiado en la literatura universal, pues se centran en la variedad de sus recursos físicos, psíquicos e intelectuales, y entramos en el territorio de la poesía cuando se trata de escenarios inconexos o aparentes sinsentidos. Este tema ocupa un lugar importante en las obras literarias, pero sería banal reducir su importancia al mero escape onírico de un alma cansada; el sueño literario va más allá de la imagen de una transitoria desconexión del aquí y ahora: es un viaje de metaficción en el que el durmiente aprende las reglas de otro mundo, donde toca los misterios del conocimiento universal y creación artística. Al despertar, tiene dos alternativas: transcribir o reinventar su experiencia nocturna. Esto no quiere decir que todos escriban sobre lo que sueñan o a partir de ello, esto es sólo el principio. Alguien que no escribe decide poner junto a su buró una libreta para que al amanecer tome notas y así no olvidar lo que sucedió mientras dormía. Esto no es literatura, pero podría serlo; en ese punto los soñadores deciden mantener su memoria onírica por escrito. Por otro lado, los escritores de oficio no sólo producen obra cuando sueñan, también hacen textos acerca de sueños jamás soñados, escritos especialmente para la ficción. Esto nos da una pista de la extraordinaria intuición de ciertos autores para ficcionar o tomar cosas útiles para la escritura del estado inconsciente del ser humano.


Diseñado como una liberación de la imaginación, el sueño está cerca de las maravillosas e increíbles historias nacidas de la tradición oral que encontraron un soporte en papel gracias a autores como Perrault, Grimm o Andersen. Si nos vamos mucho más atrás, los sueños son la materia de la tragedia: el texto dramático obedece sus propias leyes a partir de las buenas y malas quimeras. En un espacio de ensueño, el público está dispuesto a aceptar lo improbable. Shakespeare hace que personajes como Hamlet, Macbeth o Ricardo III evolucionen como en una proyección onírica. La sensibilidad barroca también incluye a Calderón de la Barca y La vida es sueño, quien también plantea, a su manera, la llegada de la noche y el error causado por la ilusión de los sentidos. Hoy esta “fórmula” es un lugar común, pero ellos fueron los primeros en hacerlo. Antes de Anna Karenina, Tolstoi hizo guiños a los sueños en Guerra y paz. Pierre, que de joven inexperto pasa a ser un rico heredero, tiene una pesadilla en la que es atacado por perros. Este personaje busca casi obsesivamente su significado. Es este aviso el que le permite evaluar su situación en la vida, asomarse a su lado más oscuro y al más patético. Todos nos hemos asomado a ese abismo. Una de las apariciones determinantes de los sueños en la literatura está en 1984, Orwell nos muestra la esencia de Winston por medio de sus sueños, del miedo a ser descubierto, del peligro que representaría verse expuesto. Durante la lectura caemos en cuenta de que mientras soñamos somos más subversivos que cuando estamos despiertos elucubrando en torno a cualquier ideología. El autor es impecable, dentro de una sociedad donde existe una Policía del Pensamiento deja claro que “si uno quiere guardar un secreto, también debe ocultárselo a sí mismo”. En la historia de la literatura no sólo hay sueños “naturales”, basta recordar el que le plantó Zeus durante una noche a Agamenón para atacar Troya en la Ilíada; Homero sabía que ese tipo de mensajes podían darse por esa vía de forma verosímil y coherente para la historia, por eso utilizó el recurso. Los saltos en este texto son como en una travesía onírica: no son cronológicos ni organizados geográficamente, por lo que es el turno de mencionar a Marcel Proust. Para el francés el sueño no es la verdad, sino el primer paso del camino que conduce a ésta. En Por el camino de Swann todo el capítulo i, "Combray", sale de un sueño. Más adelante en la lectura, el abandono de éstos es el primer paso en la búsqueda del tiempo perdido; después de la desilusión, al final de la obra en El tiempo recobrado, los sueños son fundamentales para recuperar la voluntad por medio del arte: "la única vida realmente vivida es la literatura”. Charles Dickens es otra parada obligatoria al abordar este tema. El autor era un ferviente investigador de las teorías del sueño vigen-

tes en la época victoriana. En Un cuento de navidad y Oliver Twist, Dickens evidenció este interés. En Oliver Twist, por ejemplo, no escatima en describir los sueños de cada personaje; hay pasajes enteros dedicados a reflexionar en torno a su naturaleza y la curiosidad de enumerar los tipos de sueños comunes. En México, B. Traven, por su parte, nos comparte la vida de Macario: comerse un guajolote solo, sin compartirlo con nadie. A simple vista es un anhelo posible y probable, al menos en su imaginación; la vida real lo enfrenta al hambre en un México indiferente, con once hijos y una esposa. Entre la vigilia y el ensueño Macario pasa su sueño al plano real, ahora, a pesar de Dios, el Diablo y la Muerte.

La discusión sobre los sueños alcanzó niveles insospechados en el mundo occidental, provocada por el mismísimo Sigmund Freud, que introdujo el concepto del inconsciente en sus investigaciones. Las teorías de Freud influyeron a los surrealistas del siglo xx al grado de considerar al inconsciente como una herramienta creativa. El poeta Antonin Artaud definía el surrealismo no como un estilo, sino como el grito de una mente que vuelve sobre sí misma. Antes de despertar es importante incluir en nuestras vidas una práctica surrealista que Breton ejercitaba con singular alegría: “la efusión del sueño en la vida real”, que Nerval —cuya mascota era una simpática langosta— dejó patentada en Aurelia o el sueño y la vida. Este texto, que busca ser un libro único, confirma que un poeta o artista en ciernes puede superar la deprimente idea del divorcio irreparable entre la vida real y la onírica. Para Nerval, el sueño es una segunda vida, y los primeros instantes de éste son lo más parecido a la muerte: un entumecimiento nebuloso que atrapa nuestro pensamiento, y no es posible determinar el momento preciso en el que nos abandonamos. En este sentido, toda lectura es sueño. El sueño es un escenario narrativo por donde se vea, una forma elíptica conformada de historias breves que al despertar pueden ser contadas, libre de las ataduras de una trama organizada. Por eso no importa qué tan breve sea. Y por eso también aquí dejo el texto completo de mi sueño literario favorito: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. Esta minificción latinoamericana da testimonio de que los sueños son infinitos, cíclicos y atemporales. Augusto Monterroso se levanta sobre grandes contadores con muchos géneros en un enunciado: terror, fantasía y suspense. ¿El sueño es ahora realidad? + Por América Gutiérrez


Vyara Boyadjieva es una ilustradora freelance originaria de Bulgaria que estudió y se tituló en Ilustraciones y Cómics, en la Academia de Bellas Artes de Boloña, Italia. Vivió durante nueve años en Luxemburgo, donde adquirió un amplio bagaje de la cultura francesa. Su meta no es lograr la virtuosidad técnica, sino dar vida y carácter a su trabajo por medio de la originalidad. Vyara colaboró con estas viñetas cuyo título es:

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Ilustración: Valecitas Š @valecitaslove


Los libros de Yasmina Khadra encarnan el sufrimiento de una generación desplazada por el extremismo.

PRÓXIMAMENTE…


El sueño de la razón produce monstruos», grabado n.º 43 de los Caprichos de Goya

“Vivimos como soñamos, solos”. Joseph Conrad

I En 1963 quedó impresa en la historia de la lucha por los derechos humanos la frase: “Hoy tengo un sueño”, acuñada por Martin Luther King Jr., ante el monumento de Abraham Lincoln. Aquella materialización del justo deseo de miles de afroamericanos fue condensada en las palabras de Luther King, en los cuerpos presentes de quienes salieron a las calles: fue el sueño desbordándose en la realidad de una sociedad que no termina de despertar. II “Ni el uno por ciento de la población se da cuenta de que sueña el futuro”, sentencia Pedro Paniagua a partir de la lectura de Brenda Dunne, cuyas palabras son rescatadas en el libro Breve historia del futuro. En el año 1865, Abraham Lincoln tuvo un funesto sueño en el que veía su propia muerte; a los pocos días fue asesinado en un palco del Teatro Ford, en Washington D. C. ¿Cómo identificar los sueños que vaticinan un evento en el futuro? “Y es que no todo lo que se sueña es el futuro, claro”, continúa Paniagua: “También se sueña, obviamente, el pasado y lo que nos preocupa o lo que deseamos de manera intemporal”. III En un sueño recurrente que tengo soy perseguido, mejor dicho aún: cazado. Nunca conozco las razones que lo motivan, pero el desenlace es el mismo; sin importar la resistencia que oponga, las herramientas que emplee para salvarme o los movimientos que haga para esquivar a mis cazadores, siempre dan conmigo. No recuerdo despertar sobresaltado, sino más bien la escena se diluye en la bruma de alguna otra secuencia de imágenes. Son los monstruos producidos por el sueño de la razón, como dijera Goya, en un plano al que no pertenecen. Sabemos que ellos cazan cuando estamos despiertos. IV Es muy probable que la muerte en un sueño no sea la precognición de ésta para la realidad tangible. La muerte es quizá uno de los mayores miedos de la gente, por más explicaciones racionales que hagamos. En el caso de Lincoln, durante aquellos días anteriores a su asesinato, pasaba por la tensión del final de la guerra civil que sacudía a Estados Unidos. El miedo al futuro, a lo desconocido, es otra de las cosas sobre las que nos gustaría tener el control, preconizarlos, pero no. Tal vez Pedro Calderón de la Barca llevaba mucha razón al decir en voz de Segismundo “los sueños, sueños son”. +

Rolando Ramiro Vázquez Mendoza

En Acerca del sueño y la vigilia, el primero de sus tres tratados sobre el sueño, Aristóteles distingue entre el sueño —dormir— y el ensueño —lo onírico propiamente dicho—. El sueño sería la interrupción de los procesos de la vigilia, mientras que los ensueños —objeto de estudio del segundo tratado— constituirían una suerte de espejismo que padeciera el sujeto. Los sueños y las pesadillas han sido tema central de la literatura fantástica, y los animales han jugado un papel relevante, representando en muchas ocasiones alegorías de nuestros sentimientos más sublimes o terroríficos monstruos, caracterización que no los ha favorecido en el imaginario colectivo, pues se les relaciona con atributos malignos que no poseen en realidad. Pensemos, por ejemplo, en el calamar gigante de Veinte mil leguas de viaje submarino, de Julio Verne. Si bien los calamares gigantes existen en la vida real, nunca han devorado tripulantes ni destrozado embarcaciones con sus tentáculos. En este género literario destacan Las Crónicas de Narnia, del profesor anglo-irlandés C. S. Lewis. Hay ahí una tierra mágica poblada por animales en la que se hace referencia a la eterna lucha entre el bien y el mal. Para su autor, los animales simbolizaban la armonía entre el hombre y la naturaleza, mientras que la forma en que nos relacionamos con ellos lo es de nuestro vínculo con Dios. Criticaba los experimentos de laboratorio, y en su ensayo de 1947 titulado “La vivisección” objetó, junto con el gran escritor de Oxford, Lewis Carroll (1832-1898), la tortura hacia los animales en nombre de un supuesto progreso. En dicho ensayo, Lewis señala una contradicción interna del naturalismo darwinista, que por un lado enfatiza nuestra proximidad genética y biológica con ellos, mientras por otro sostiene la autoridad de hacer con los animales lo que nos plazca.

Inspirado en la mitología griega y romana, Lewis creó faunos, sátiros, minotauros y centauros, seres de las aguas y de los árboles, criaturas inmutables y que no olvidaban, que no tenían pesadillas, ni esperanzas ni temores, y lo más fascinante es que el autor no se reconoce como su dueño, sino que los presenta como otras naciones, otro tipo de gente, lo que me recuerda el magnífico texto del escritor americano Henry Beston, The Outermost House: A Year of Life On The Great Beach of Cape Cod: “los animales son otros pueblos [...] inmersos como nosotros en la red del tiempo y la vida, compañeros prisioneros del esplendor y tribulaciones de la tierra”. Unicornios y dragones custodian este universo de belleza, donde la cacería y la crueldad son vistas con desprecio; un león representa al Cristo y los animales parlantes discuten y conversan humorísticamente con humanos, quienes por su capacidad de elegir han traído la maldad a Narnia. A partir de invasivos estudios en ratas, en 2001 el Massachusetts Institute of Technology (mit) reveló que los animales sueñan con actividades relacionadas con sus experiencias diurnas y que privilegian unas frente a otras, lo cual nos coloca en una posición de responsabilidad al menos ante los animales que mantenemos en cautiverio: ¿qué clase de vivencias les proporcionamos? ¿Les damos material para ensoñaciones o pesadillas? Creo que nuestro afán por descubrir el material onírico de los animales es más bien para arrojar datos que nos beneficien: ése es casi siempre el fin de usarlos en los laboratorios. No sé qué animales sueñen ni con qué lo hagan, pero yo tengo un sueño: verlos libres de tortura y explotación, no como en una historia fantástica, sino como en una realidad justa. +

@leonoraesquivel www.AnimaNaturalis.org


Las calles habían sido oscurecidas por algo más que la noche Raymond Chandler

or lo obtuso y dogmático que soy desconfiaba del género conocido como literatura negra. A diferencia de otras etiquetas, como fantasía o ciencia ficción, la sentía hueca, ya que para mí no condicionaba ningún estilo o temática y, por eso, me parecía que se prestaba a la ambigüedad. Porque, según yo, metía al realismo sucio y al género policiaco en el mismo saco. Todo esto lo pensaba hasta que leí El monstruo pentápodo (Tusquets, 2017), de la escritora Liliana Blum (Durango, 1974). Si he leído una novela oscurecida por algo más que la noche, es ésta. Oscura no sólo por las acciones y los motivos de sus personajes, sino también por el tratamiento. La narración avanza de manera trepidante por medio de una prosa ultra-hardboiled, construida a base de oraciones cortas, precisas, claras y contundentes, pasando por escenas altamente estilizadas. Recuerdo que la línea que abre el relato capturó mi atención y me mantuvo cautivo, como a la heroína de la novela, hasta el final de la narración. La noche anterior había sido de esas en las que Raymundo miraba la televisión sin ver, con una botella Wild Turkey a medias y la Glock sobre el buró (p. 13). Tuve que comprar el libro dos veces. Uno para mí y otro para predicarlo con los amigos. Y es que El monstruo pentápodo es una grata rareza en el terreno de la literatura negra mexicana, tan renuente a salir de su zona de confort. Es decir, aquí no estamos ante otra novela burguesa, de escritores para escritores y protagonizada por escritores que se la pasan soltando sus grandes verdades acerca de la vida, la política y el arte. En ella ni siquiera encontraremos al sufrido periodista que carga a cuestas con la miseria del mundo y por ello se ve obligado a denunciarla en sus heroicos reportajes. Tampoco hay retrato sociológico ni maldita pornomiseria. Nada de eso. Blum se arriesga y va a la raíz de sus miedos, para encontrar el verdadero horror en los placeres más torcidos del ser humano, y con ello presentarnos a un auténtico antihéroe. Un protagonista con todas las características de un personaje verdaderamente negro. Esto es: solitario, astuto, maligno y seductor al mismo tiempo. De hecho, es su habilidad para transmitir una apariencia de normalidad —hombre pulcro, bien vestido, sin vicios evidentes, amable y trabajador— lo que lo hace más peligroso. Su nombre es Raymundo Betancourt. Un ingeniero civil cuya triste y solitaria vida ha perdido sentido, por lo que ha resuelto volarse la tapa de los sesos de un plomazo… hasta que descubre una nueva razón para aferrarse a la

vida: una ninfeta dueña de todos sus deseos, de escasos cincos años, la cual ubica junto a otras niñas, irrelevantes para él, en una escuela de natación situada cerca del centro de Durango. Éste será “el llamado a la desventura” de nuestro asesino de las mil caras, parafraseando a Joseph Campbell. Blum sabe que la calidad de una historia es directamente proporcional a la perversidad de su villano. Raymundo Betancourt no es aterrador nada más por su enorme capacidad para manipular a las personas y hacer el mal, sino por real. Sin embargo, lo que más separa a El monstruo pentápodo del resto del noir hecho en México es que va más allá de la propuesta lingüística o del puro afán de escandalizar por escandalizar. De hecho, cada capítulo del libro viene acompañado de un epígrafe citando obras como Muerta en vida, de Elizabeth Scott; El coleccionista, de John Fowles; Lolita, de Nabokov; La gente en los árboles, de Hanya Yanagihara; Robada: una carta para mi captor, de Lucy Christopher, y Niños pequeños, de Tom Perotta. Al parecer esto fue hecho para dejar claro que la fortaleza de la novela no radica en su anécdota —otros autores tocaron el tema de la pedofilia antes—, sino que va más allá. Y es que Blum sabe que su prioridad es tener algo qué decir y decirlo por medio de una historia que atrape al lector; El monstruo pentápodo no sólo lo atrapa sino que le estruja el cuello y no lo suelta. Para conseguir esto, la escritora nacida en Durango nos presenta una serie de giros sorpresivos, vueltas de tuerca y otros recursos propios del narrador con oficio. De hecho, lo que hace dinámica a la novela es que no se trata simplemente de la historia de un cazador y su presa, sino que intervienen otros actores y situaciones que agregan capas y dimensiones al relato. Me refiero a la meticulosa construcción de un sótano secreto, especialmente acondicionado y decorado como habitación de niña para mantener cautiva a la pequeña Cinthia; me refiero a la valiosa perspectiva de Aimeé, cómplice de Raymundo, cuyo enanismo funge como patético sustituto para las fantasías del antihéroe; me refiero a la psicología del lobo feroz, cuya introspección logra hacer del lector un cómplice más. Quizá podría encontrar una muñeca similar en alguna tienda. Sería un símbolo de un símbolo. ¿No estaba la vida llena de símbolos? Uno sólo tenía que darles el significado que mejor conviniera (p. 191). Son todos estos elementos y recursos narrativos los que hacen de El monstruo pentápodo más que un thriller plano y predecible, uno complejo y multidimensional. + Por Hilario Peña

@HilarioPenia


DE

MENTE

“La fuente suprema de felicidad radica en nosotros”. l miedo y la alegría comienzan en la mente. Acotarlos a un solo espacio ayuda a comprender que es una decisión constante: qué vamos a usar en nuestra mente en cada momento, y que conscientes o no, nosotros decidimos qué entra en nuestro corazón y de qué lado lo vamos a acomodar. Entender cómo conseguir la felicidad no depende totalmente del ambiente en el que crecimos, aunque hayamos nacido en una casa en la que sólo estaban deprimidos o no sabían cómo ser felices, podemos aprender a sembrar la alegría y ser felices de manera estable. Al ser la felicidad un estado mental, ésta nace desde nuestro interior y dibuja una realidad única y personal: la felicidad es de quien la trabaja.

Inmunidad mental

Tener un estado mental estable se logra comprendiendo que el miedo y la frustración son facetas de la vida, y que podemos encontrar alegría en toda situación: estar en el tráfico es un buen momento para meditar y orar; ejercitar la paciencia, para que el estrés no se coma la mente. En el mundo moderno la práctica de la espiritualidad es esencial para vivir de la mejor manera posible: amarnos, aceptarnos y vivir en gozo es un balance que todo ser vivo debe aprender. La gran mayoría de la sociedad es educada para creer que la felicidad es tener dinero, ser famoso o lucir joven todo el tiempo que se pueda aunque nuestra salud se vea deteriorada o dañemos a otros. Las carreras que están en la mayoría de las universidades, los trabajos y la publicidad nos llevan a creer que entre más es mejor: más grande tu casa, más dinero, mayor poder. Las expectativas que no son cumplidas, porque simplemente son mentiras, por lo general devienen en un shock; por otro lado, existe la catarsis de toda la gente

que trata de cambiar el sistema, y si no, simplemente se sale de él como en la película Capitán Fantástico. Considero vital estar conectados con nuestros verdaderos deseos para que el camino a la felicidad sea honesto. Vivir una vida que no deseamos es la peor pesadilla, y todo intento por ser felices será fugaz. Entender que tenemos la capacidad de escoger qué queremos vivir y cómo lo queremos vivir nos evita ser víctimas, y nos encamina a crear sin miedo, sabiendo que puede haber dolor, pero que de allí vendrá algo mejor. Un gran ejemplo de esto es parir a un ser humano, la alegría que llega después del tremendo dolor es algo inconmensurable. Otro ejemplo es el encarcelamiento injusto de Nelson Mandela que casi lo quiebra; no obstante, decidió usar ese tiempo tras las rejas para fomentar en él la compasión y bondad, convirtiéndose en un ejemplo para la humanidad. En este planeta crecemos a partir del contraste, del dolor y del gozo; aunque en gran medida el sufrimiento es opcional, también podemos crecer a partir del sufrimiento: es un gran combustible y una buena medida, porque sabemos lo que no queremos y somos capaces de redirigir nuestro timón.

La compasión salvará al mundo

Tenemos la capacidad para hacer un enorme mal y también una tremenda bondad. Somos creadores, ésa es la prueba suprema. Hemos sido creados para ser la paradoja, creados para hacer el bien. En varios libros sagrados se dice: “Ama a tu vecino como si fueras tú mismo”... Es casi imposible, ¿no? Y ¿nos preguntamos por qué hay guerras? ¿Por qué el dolor ajeno no me conmueve y la felicidad del otro me incomoda? ¿Estamos muy ocupados con nuestras apps? ¿Con nuestros deportes en la tv? Da a los otros, porque en esa medida la vida te otorga de regreso, ¿sólo por eso damos? El dolor nos puede hacer más com-

pasivos cuando vemos a alguien que sufre. Entre más hagamos comunidad, ayudando a nuestros vecinos, podríamos hacer sociedades más conectadas, con más opciones para prevenir la tragedia y para resolver los conflictos, independientemente de los gobiernos o religiones de cada persona. Douglas Abrams pasó tiempo con el arzobispo Desmond Tutu y con su santidad el Dalai Lama; le tomó cinco años escribir El libro de la alegría (Grijalbo), documentar la amistad, las risas y travesuras de dos seres que decidieron ser luz, a pesar de lo que han sufrido ellos y sus pueblos; insisten que la manera más rápida y duradera de tener alegría es proporcionársela a otros, y ésta es una forma de aproximarse al mundo, según el arzobispo: “La mayor alegría de todas es la que tenemos al hacer el bien al prójimo, estamos diseñados para la compasión. Estamos diseñados para cuidar al prójimo y para ser generosos los unos con los otros, nos marchitamos cuando no tenemos con quién interactuar”. Douglas menciona que ha hablado con muchos científicos sobre la diferencia entre el nivel sensorial de placer y de dolor, y el nivel más profundo de felicidad mental y sufrimiento: “Si analizamos el modelo de vida materialista actual, vemos que a la gente le interesan más las experiencias sensoriales. Por eso su satisfacción es tan breve, tan limitada, ya que para sentir satisfacción necesitan estímulos externos. Estarán contentos mientras la música no deje de sonar”. El Dalai Lama agrega: “La alegría de los sentidos es breve; la de la mente en cambio es mucho más duradera. El creyente desarrolla una alegría más profunda a través de la fe en Dios, los no creyentes o no


teístas como yo debemos entrenar la mente para conseguir el nivel más profundo de alegría. Es una felicidad que mana del interior. De pronto, los placeres sensuales se vuelven menos importantes”. Somos felices mientras la música suena, mientras hay agua y comida caliente, aunque olvidamos que tenemos la capacidad de ser felices siempre. “Cuando desarrolles un verdadero interés por el bienestar de todos los seres vivos y en particular el de los seres humanos, te basta con eso para ser feliz desde la primera hora de la mañana”.

Meditar te hace feliz

Es el papel de la compasión albergar sentimientos altruistas hacia los demás. Meditar todos los días de diez a veinte minutos acerca de esto, de la bondad con los otros, te dará efectos inmediatos: una mente que permanece tranquila es feliz. Davidson es un neurocientífico de San Francisco que dice que hay cuatro circuitos cerebrales independientes que influyen en la sensación de bienestar. El primero es nuestra habilidad para mantener estados positivos; parece lógico que esta capacidad, o una emoción del mismo tipo, tenga un impacto directo en la amabilidad del individuo para experimentar la felicidad. Justo lo que los dos grandes líderes espirituales sostenían: la forma más rápida de alcanzar ese mismo estado es partiendo del amor y de la compasión; el segundo circuito es el responsable de nuestra habilidad para recuperarnos de un estado negativo; el tercero se ocupa de la habilidad para concentrarnos y evitar la dispersión mental, precisamente éste es uno de los grandes objetivos de la meditación, para conseguir centrarnos en la respiración o en un mantra. Es una meditación analítica que el Dalai Lama practica todas las mañanas, la habilidad para concentrarnos es fundamental. El cuarto consiste en la habilidad para ser generosos: un circuito cerebral de cuatro exclusivo para esto; si partimos de aquí podemos concluir que quien no quiere ser feliz es porque no lo merece. Luchamos para tener el derecho de una vida feliz, pero qué pasa cuando siempre lo hemos tenido y, sin embargo, no lo ejercemos porque nos dijeron que la felicidad es estar delgado y tener dinero, o casarnos y que nos mantengan: ¿haces lo que te dijeron? ¿Te despiertas a las cinco de la mañana para ir a trabajar a algún lado y sigues sin ser feliz? La verdadera alegría y compasión son tan fuertes que ganarán al final del día, y todos podrán mantener un estado de paz. La felicidad externa no se le puede llamar felicidad ni se encuentra afuera, sino en la mente y en el corazón entrenado para saber apreciarla y cultivarla siempre. El cambio en el mundo depende de gente que pueda ser feliz con lo suficiente, que su principal motivación sean la paz y la compasión, sociedades entretejidas, conectadas por el bien común. La mente es el único instrumento que necesitamos para alcanzar la felicidad absoluta. + Por Yara Sánchez De La Barquera


urmiendo en Gaza, del poeta árabe Najwan Darwish, nos lleva por momentos a la ensoñación. Pero no seamos incrédulos, que la belleza en las imágenes y metáforas está constantemente marcada por cierta fatalidad. Desde sus primeras páginas, con el poema que comparte nombre con el libro, lo podemos presagiar: “Fado, dormiré como lo hace la gente / cuando caen las bombas, / cuando el cielo se abre como carne viva”. Cierto aire místico se mezcla con elementos que nos remiten a la política y su complejidad en la zona de Palestina. Una voz distinta a la que habitualmente se podía encontrar entre escritores de origen árabe es lo que caracteriza a Darwish. Su diálogo con Occidente da fe de ello; el poema “La madre de Charles”, en el que con toda claridad hace referencia a Charles Baudelaire, puede dejar algunas pruebas: “¿Has visto lo que la poesía le hizo a nuestros hijos? / Najwan era tan dulce de pequeño”. La madre del poeta se queja con otra madre, la poesía transforma al poeta no en un narrador de ensoñaciones, sino en un hombre crítico que observa y constata el conflicto y la complejidad de su entorno. Así como el poeta maldito, Darwish se muestra marcado por un sino. A pesar de que Durmiendo en Gaza proviene de un contexto particular, por momentos evoca cuestiones que conciernen a cualquier lector del globo. Raúl Zurita, el poeta chileno, también compartió su opinión de la poesía de Najwan: “No he visto nada de lo que yo creía, pero si existe un Dios es el mismo Dios para mí y para el poeta palestino Najwan Darwish”. El temor que acompaña la existencia del ser humano se hace presente —no pensemos ya en el miedo que genera la posibilidad de un temblor devastador, una inundación, una guerra—; todos somos posibles desplazados y refugiados: “No voy a huir al norte, / Señor, / no me cuentes entre los refugiados”. Pero tampoco nos debemos dejar abatir. La esperanza es también intrínseca al ser humano y lo aprendido, lo que reconforta, nos acompaña a todas partes: “Soy un refugiado de Creta. / Practico el arte de tomar el té: / días de verano con infusión de menta / y salvia en las noches de invierno”. Así, con té, encontramos paz en nosotros, la que conecta con algo más grande, llámenle Dios, llámenle suerte, llámenle poesía. Darwish Najwan. Durmiendo en Gaza. México: Valparaíso, 2017.

@rsanchezriancho

ucho se ha conjeturado sobre la naturaleza de este animal sin nombre, a pesar de que no existe ningún registro fidedigno en el que se enlisten sus características, hábitos o detalles acerca de su alimentación y su forma de reproducción. No obstante, un documento fechado el 23 de noviembre de 1937 describe con cierta profundidad algunas de sus cualidades y relata la manera en que este animal fue redescubierto por mero capricho del azar, gracias a Antonio J. Lugo, un observador de aves que, sorprendido por el comportamiento atípico de uno de los pico cuchara que había observado durante los pocos meses que residió en Argentina, decidió capturar al espécimen en cuestión y trasladarlo a un medio controlado para estudiarlo con el detenimiento necesario. A causa de las peculiaridades de dicho ejemplar, Lugo se había obstinado en dar con las causas de dicha conducta: a diferencia de otros ejemplares propios de la Laguna Llancanelo, ubicada en la provincia de Mendoza, este ejemplar de pico cuchara se sumergía hasta el fondo del cuerpo acuoso reiteradamente durante los momentos más calurosos del día, mientras que los demás apenas introducían el pico en busca de microorganismos para alimentarse; su nido, aunque esta especie acostumbra construirlo sobre el suelo y cubrirlos de vegetación, era una suerte de madriguera artificial de gran tamaño, donde, pese a no haber rastro alguno de restos de cascarones, existían indicios de que había sido habitada por dos o más animales pequeños, posiblemente sus propias crías.

En esta sección aparecerán relatos de autores contemporáneos. Cada mes una ficción para arrebatarle un espacio a la vida cotidiana.

Según se narra en el documento, Lugo, habiendo capturado al ave en cuestión, se puso en contacto con René Feher, un viejo amigo y colega ornitólogo, para informarle de las peculiaridades del pato que tenía en su poder. Como era de suponerse, Feher, incrédulo, pesimista, pero amigo cercano, aceptó encontrarse con Lugo en su domicilio en cuanto tuvieran oportunidad de coincidir. Llegado el día, Feher se apersonó en el domicilio de Lugo, quien explicó nerviosamente que, a pesar de lo que hubiera esperado de un animal silvestre, este pato había permanecido por cuenta propia dentro de su hogar durante varios días, y se había alimentado de granos y vegetales que Lugo le ofreció ocasionalmente en ese tiempo. Lugo condujo a su amigo hasta la habitación en el que el ejemplar descansaba. Para sorpresa de Feher, el animal que su amigo había capturado y que ahora parecía delante de él no se trataba de un pato pico cuchara sudamericano, como le había hecho creer Lugo, sino de una especie quiyá que lo miraba detenidamente mientras tomaba sus alimentos entre ambas patas. Incapacitado para cuestionar a Lugo sin poner en duda su buen juicio y cordura, Feher insistió en que trasladaran al animal de vuelta al sitio donde lo había encontrado, para observar aquel comportamiento atípico que Lugo había mencionado, dado que en cautiverio se había mostrado como un animal sumamente sereno y casi domesticado por completo. Una mañana, semanas más tarde y de regreso en la Laguna Llancanelo, Lugo y Feher liberaron al animal: Lugo, con la esperanza de que no se alejara volando rumbo al viejo y pálido horizonte al fondo de aquel paisaje acuoso; Feher, completamente escéptico de que pudiera hacerlo. Para sorpresa de ambos, Laura Romero, mujer oriunda de la provincia de Mendoza y presunta esposa del ejemplar, corrió a su encuentro, gritando: “¿Dónde te habías metido? ¿Por qué me haces esto? ¡Llevo semanas buscándote!”. Lugo y Feher, sorprendidos e imposibilitados para reaccionar con prudencia, sujetaron a la mujer, mientras —según cuenta cada uno de ellos— el ejemplar volaba rumbo al horizonte, se sumergía rápidamente en las profundidades de la laguna y corría despavorido y desnudo aguas adentro, mientras gritaba: “¡Déjame, Laura, que no pienso volver a casa!”, antes de perderse para siempre de la vista de los tres.

Ulises Granados (Ciudad de México, 1984). Ha publicado poemas, cuentos y minificciones en revistas como Deletéreo, Migala, Primera Página y Punto en Línea. Fue editor y columnista de la revista Síncope. Es guitarrista de la banda de rock swing Cotton’s (https://www.facebook.com/ cottonsband/). En 2013 lanzaron Cotton’s, su primer ep, que reeditaron en 2016 con dos tracks nuevos. En la actualidad es instructor de judo y jiu jitsu brasileño. @legoantropomorf


JAMÁS, NADIE Beatriz Rivas ALFAGUARA A lo largo de la historia y hoy todavía miles de migrantes huyen a diario de la miseria, de la violencia, de la guerra, de la hambruna, de la injusticia, arriesgando la vida en busca de una utopía, de una tierra donde empezar de nuevo y poder trabajar y vivir con dignidad… pero la realidad suele ser cruel e implacable. GUERRA DE GUERRILLAS Marxitania Ortega JUS ¿Qué sucedió con los partidarios de la guerrilla en América Latina de los años setenta? ¿Qué rumbo tomaron los ideales impregnados de marxismo de aquellos jóvenes, quienes se organizaron y lucharon por construir un mundo que consideraran mejor? Esta novela ofrece entre sus líneas las respuestas, o por lo menos intuye lo que muchos de los protagonistas y simpatizantes de las guerrillas gestadas en América Latina vivieron, antes y después. ARQUEOLOGÍAS DEL FUTURO Fredric Jameson AKAL Arqueologías del futuro aúna el análisis literario y el político, el pasado y el futuro, la realidad y la ficción. En la primera parte del libro el autor analiza la utopía como forma, desde el punto de vista que supone imaginar sociedades alternativas y perfectas, y la importancia que dichos ejercicios han tenido en el desarrollo histórico y social. En la segunda, se centra en la utopía como contenido, analizando las creaciones modernas de la ciencia ficción por medio de la representación del otro, y siguiendo una perspectiva más claramente política.

El doctor Bettelheim nos enseñó en este libro maravilloso que los cuentos de hadas son una fuente inagotable de placer estético, y que tienen una gran influencia en la educación de los niños. Los cuentos de hadas ejercen una función liberadora y formativa para la mentalidad infantil y la dotan de apoyo moral y emocional. Al identificarse con los personajes de los cuentos, los niños comienzan a experimentar por sí mismos sentimientos de justicia, fidelidad, amor, valentía, no como lecciones impuestas, sino como un gozoso descubrimiento, como parte orgánica de la aventura de vivir.

EL AMERICAN DREAM Enrique Berruga Filloy PLANETA ¿México podría ser la estrella cincuenta y uno en la bandera de Estados Unidos? ¿Quién lamentaría la pérdida de la podrida clase política mexicana? ¿Sería posible que los mexicanos podamos disfrutar del American Way of Life? ¿Desaparecerán de nuestro lenguaje la vernácula mordida, el generoso moche, el proverbial ayúdeme a ayudarle para convertirnos en una nación de primer mundo? En esta satírica novela, Enrique Berruga Filloy explora la posibilidad de la unión, de una vez y para siempre, de los tacos con las hamburguesas. LOS SUEÑOS DE LA SERPIENTE Alberto Ruy Sánchez Alfaguara Para recuperar la memoria, un hombre centenario, encerrado en un psiquiátrico, escribe y dibuja sobre los muros de su celda los recuerdos que va recuperando. Esto lo lanza a una aventura por las grandes ilusiones y desilusiones de su siglo, y a descubrir las múltiples vidas que lo habitan. Su misterio se va desentrañando: aparentemente es un mexicano emigrado a Estados Unidos, convertido en trabajador automotriz; frustrado enamorado de la mujer que sería seducida utilitariamente por el asesino de Trotsky.

PSICOANÁLISIS DE LOS CUENTOS DE HADAS Bruno Bettelheim EDICIONES GANDHI


Éstas son algunas de las ideas más peligrosas para conseguir una vida plena: 1.- Vivir en el pasado. Los individuos mentalmente equilibrados se centran en el momento presente y en el futuro próximo. Ellos entienden que el pasado está fuera de su alcance y que el futuro lejano es demasiado impredecible como para que los abrume. 2.- Permanecer en la misma situación de vida. La zona de confort es un lugar peligroso, un oscuro abismo en el que cualquiera que permanezca allí por mucho tiempo se termina perdiendo. Mantenerse en el mismo guión toda la vida es morir. 3.- Callar las opiniones de los demás. Sólo los necios creen que lo saben todo. Una buena idea es una buena idea, independientemente de si se me ocurrió a mí o a otra persona. No dejes que tu ego se niegue a lo mejor de los demás; si alguien te ofrece una solución, acéptala. 4.- Evitar el cambio. Lo que la gente mentalmente fuerte entiende es que los cambios son inevitables. No tiene sentido tratar de evitar lo inevitable. Por lo tanto, tratar de evitar el cambio es una crueldad, irreversible pérdida de tiempo, alegría y energía. 5.- Saberlo todo. Nadie lo sabe todo. Incluso las cosas que creemos saber, posiblemente no sean por completo verdaderas. Si mantienes una mente cerrada, te impides a ti mismo crecer. Si dejas de crecer, dejas de vivir. 6.- Dejar que los demás tomen decisiones por ellos. Sólo usted debe tomar sus propias decisiones; no podemos permitir que otros las tomen por nosotros. Todo lo que esto hace es trasladar la responsabilidad de uno hacia otra persona, pero al final quien termina fracasando es uno mismo. 7.- Ponerse celoso por el éxito de los otros. Celebrar cuando los demás tienen éxito te traerá más satisfacción que los celos. El éxito de los demás no significa, de ninguna manera, que se disminuyen las probabilidades de que tú tengas éxito. Todo el mundo tiene su público. 8.- Vivir en el miedo al fracaso. Nuestros pensamientos controlan nuestra perspectiva; nuestra perspectiva controla nuestro camino al éxito. La gente mentalmente fuerte entiende esto y lo usa a su favor. Siempre existe la posibilidad de fracasar, pero mientras exista la de triunfar, vale la pena intentarlo. 9.- Sentir pena por sí mismos. Cosas malas siempre suceden. La vida puede ser muy dura. La gente se lastima; otros mueren. Uno se caerá una y otra vez. La cuestión es si eres lo suficientemente fuerte para levantarte.

10.- Concentrarse en las debilidades. Aunque trabajar en nuestras debilidades tiene sus beneficios, es más importante concentrarse en potenciar nuestras fortalezas. La persona más completa no es quien llega más lejos en la vida. Ser del promedio en todos tus aspectos te convierte en alguien promedio. Vale más ser “increíble” en algo que “bueno en muchas cosas”. 11.- Tratar de complacer a la gente. Sabes lo que es un trabajo bien hecho sin importar quién esté juzgando el producto final. No puedes complacer a todo el mundo, pero siempre podemos hacer nuestro mayor esfuerzo por hacer bien lo que hacemos. 12.- Culparse por cosas que están fuera de tu control. La gente mentalmente fuerte sabe qué cosas puede controlar y cuáles no. No sufras por lo que no logras y escapa de tus manos. 13.- Ser impaciente. La paciencia no es sólo una virtud: es la Virtud. La mayoría de la gente no fracasa porque es incapaz, sino porque es impaciente y se rinde antes de tiempo. 14.- Pensar por los demás. La comunicación es clave para que cualquier sistema funcione correctamente. No es suficiente sólo con entregar la información; si los oyentes no te entienden, el mensaje no se recibirá de manera adecuada. La gente mentalmente fuerte hace su mayor esfuerzo por ser clara y aclarar lo dudoso. 15.- Sentir que los demás están en deuda contigo. Nadie te debe nada en la vida. Lo que haces y vives depende de ti mismo. Quien te apoya no te da limosnas, te impulsa; de lo contrario, no aceptes ser usado por alguien para después culparlo. 16.- Repetir los mismos errores. Cometer un error una vez está bien. Cometerlo dos veces… es normal. Si hay una tercera vez, chécate. 17.- Actuar sin pensar. No apresures tus decisiones. Si tienes el tiempo para reflexionar sobre algo y cubrir todos sus aspectos, entonces hazlo. No discernir es no madurar. 18.- Rechazar la ayuda de otros. Tú no eres Di.s; no puedes hacerlo todo y aunque pudieras, ¿por qué lo harías? Si otros te ofrecen su ayuda, acéptala. Sé amigable. Puedes aprender algo nuevo. 19.- Renunciar. La mayor debilidad de los humanos es rendirse —poner un punto final, tirar la toalla—. Las personas mentalmente fuertes hacen las cosas aun con cierta dificultad. Si algo es importantes para ti, persíguelo. +

@RhonaldRivero


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Hay todo tipo de sueños: los imposibles, los desgarradores, los que se cumplen, los que profetizan el futuro, los sueños que son sueños y lo...