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nĂşmero dos/ marzo dosmilonce.

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® Jalea es una publicación de Les Sardines. Los derechos se reservan según lo señalado en Creative Commons. Los textos son de cada uno de los autores señalados, reservándose cada uno de sus derechos: Edición: David Guerrero Valenzuela. Website: Andrés Correa Guerrero. Fotografía e imágenes: David Guerrero Valenzuela a excepción de las señaladas: página 19, 25 y 32 por Francisco Vega Fuentes; y página 18 y 34, encontradas a través de Google. Contacto: revistajalea@gmail.com | twitter.com/revistajalea | facebook.com/revistajalea

Les sardines.


04 Editorial. David Guerrero Espacios de la Muerte. 08 Los Silvia Gutiérrez Gorlero. 10 Avenida Sara Silva San Martín o Ley de Geis. 12 Vicios Juan Pablo Valdés Buena Manera. 16 De Francisco Valenzuela vicio fue. 18 Mi Felipe Contreras título 01) 19 (Sin Francisco Vega Fuentes de Parra. 20 Hoja Carolina Vergara Fútbol, Fútbol. 22 Fútbol, Rocknrolla Gutiérrez Base. 24 Pasta Hualpén Suárez título 02) 25 (Sin Francisco Vega Fuentes de Colores. 26 Techos Cula Álvarez

32 Sombrilla. Angélica Méndez Poblete título 03) 33 (Sin Francisco Vega

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El Cogoteo. Hualpén Suárez

Jalea Recomienda. Libro, disco y película.

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Editorial. David Guerrero Valenzuela

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Me dijeron que una manzana era el ejemplo más clásico del vicio. Que Adán y Eva comieron de la manzana y los expulsaron del paraíso. Que ese era el inicio del vicio, bajo el punto de vista cristiano. No sé, yo nunca lo había visto de ese modo. Cuando escuchaba esa historia, sólo se me venía a la cabeza que alguien tenía que explicar por qué estábamos tan cagados ahora, a pesar de que supuestamente hay alguien de corazón benigno sobre nosotros. Quizás el vicio es eso, y la manzana realmente cae y nos lleva a la gravedad del asunto: es la consecuencia extrema a la respuesta tan típica y cliché que alguien te da cuando le preguntas por qué estamos tan cagados: el libre albedrío. La libertad de que puedes hacer lo que se te de la gana tiene como tope el exceso. Y aunque sin excesos, cuando haces algo y no puedes parar de hacerlo -como ahora yo escribiendo esto- es cuando se convierte en un círculo, la vorágine del suceso sobre la elección. El ejemplo más clásico: estoy seguro que la gente que fuma(mos) tabaco lo hacemos porque estamos acostumbrados a hacerlo. El libre albedrío quizás estuvo antes, al inicio del vicio. Luego desapareció. Mi breve reflexión, si se me permite expresarla, es que los vicios son necesarios. Todos. Es la manifestación de que alguna vez en tu vida elegiste, nunca estuviste bajo alguna mentalidad nazi (el ejemplo es una caricatura), que te decía qué hacer, de qué manera, cómo y cuándo. Y si te mueres por tu vicio, te mueres por la tuya. La segunda edición de Jalea trata el concepto de Vicio. Implica adicción, descontrol y desenlace. Algo que se torna obsesivo, enfermizo. En esta revista, se recopilan diversos aportes, que, como es la idea, toman el concepto de maneras diferentes, disparatadas. Gracias a la gente que participa, y gracias al quórum que la revista ha tenido. Nos leemos en la próxima Jalea, que será de un sabor más dulce.


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“Sexo”, by dvl.


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Los Espacios de la Muerte. Silvia Gutiérrez

Desde la antigüedad, las personas han resguardado esos lugares “sagrados” donde están 8 enterrados sus seres queridos. Los primeros cristianos del mundo griego y romano enterraban a sus muertos en las afueras de las aldeas, como señal de humildad. Cuando comenzó el desarrollo de Roma y el culto a las reliquias de los mártires, los camposantos o cementerios fueron introducidos al interior de las aldeas. En las ciudades; fueron las basílicas, los espacios favoritos para depositar los restos de los difuntos. Eran en general, sociedades familiarizadas con la muerte, desde pequeños se les enseñaba que la vida era sólo un tránsito a la real purificación, que es conseguida con la muerte. La sociedad occidental de hoy se reconoce mayoritariamente católica, planteando la vida eterna como consuelo para los que siguen vivos. No quieren creer o quizás lo ocultan en el fondo de su corazón, que la vida se acaba en la tierra y en la Tierra. Es por ello que, aferrarse a un pedazo de mármol o de pasto, y convertir la compra de flores y la ida al cementerio en un ritual, es normal para la gran mayoría. La gente trata de prolongar la vida en ese espacio. El último espacio tangible. Pero también hay espacios intangibles donde se intenta inmortalizar a los que partieron. El facebook, por ejemplo. Porque cuando una persona muere, su cuenta de usuario no desaparece. Y es a través de una página de internet donde la gente trata de mantener en vida a los que ya no están.

Hay muchos estudios que han demostrado que estos sitios de redes sociales generan adicción, dependencia, un vicio igual que la droga o los juegos. Hace poco la doctora Kathy Charles de la Universidad Edinburgh Napier hizo un estudio a varios estudiantes en Estados Unidos, los cuales reconocían que sufrían de ansiedad, y sentimientos de culpabilidad (cuando rechazaban solicitudes de amistad, por ejemplo). “Al igual que apostar, Facebook mantiene a sus usuarios en un limbo neuronal, sin saber si deben mantenerse dentro de la red para no perderse algo bueno”. Es que vamos generando un morbo con las personas, no podemos pretender hacer a nuestros amigos y familiares inmortales. En facebook la gente no muere, pero en la vida real si. Puede ser peligroso, porque podemos confundirnos. Como todos los vicios, nos genera un placer momentáneo, pero al pasar, puede ser aún más doloroso. He visto madres que aún le escriben a sus hijos, pololas que le escriben a su pareja, amigos a sus amigos. Todos lo hacen para sentir vivo su recuerdo, pero si la comunicación no es recíproca no estaremos comunicando ni expresando nada. Y menos aún curar esa herida. El verdadero receptor de esa palabra no existe. Entonces estas acciones se vuelven enfermizas, porque sirven como complacencia social y personal. ¿No será mejor conversar con nuestros muertos en la intimidad de la noche para no tener testigos…?


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Avenida Gorlero. Sara Silva San Martín

Uruguay. Luciano está parado afuera de su recientemente inaugurada parrillada en Avenida Gorlero, esperando que algún lugareño o turista entre a su milonguero lugar de carnes. Una extranjera de paso por la playa lo divisa a lo lejos. Ella es la Charruíta Express, quien tiene la oportunidad de verlo muy seguido, ya que su hotel está a la pasada de su parrillada, por lo que Luciano empieza a ser un personaje bastante cotidiano en su estadía que concluye en una semana más. La Charruíta Express es originaria de San José, Costa Rica, donde tiene fama de bruja. Cualquier cosa que un día caprichosamente se le ocurre poseer lo consigue forjando conjuros que lanza a la luna en las tibias noches de San José. Fue de esta forma como consiguió trabajo, un sueldo estratosférico, un Chrysler negro…Como a final de cuentas consigue todo lo que quiere. Pero a pesar de ser media bruja y loca, no tiene personalidad esquizoide y no se obsesiona fácil, pero el psicopatear a Luciano se ha transformado en un hábito estival que ya le está haciendo mucho daño. A estas alturas ni siquiera se va a bañar a la playa o a despilfarrar dinero en el cuasi mall de Valentino. En vez de eso, va cada atardecer a la parrillada de Luciano. Y ahí está Luciano, con su camisa roja y sus pantalones negros ceñidos. Sonríe sin cansarse, coqueto y fascinante con cada alma que merodea el lugar. Sin darse cuenta de que la Charruíta Express ya es cliente frecuente, la hace pasar, atendiéndola sin distinción alguna, pero con esa seducción tan propia de las charrúas. - ¡Aquí tiene la carta, señorita!- le dice Luciano, con una voz grave y levemente dispersa. - No se preocupe, ya tengo listo lo que voy a pedir.

- se apresura en decir la Charruíta Express. - Me decís, que te anoto enseguida. 11 - Quiero una parrillada sin mollejas y algún vinito Tannat que queda a tu criterio, pero antes de irte dime, ¿Qué escuchamos?- pregunta la Charruíta, intrigada por el sonido de unos instrumentos que en San José no se escuchan. - Escuchamos tango. “Otros Aires” es el grupo. Es electrotango argentino- le responde entusiasmado Luciano- ¡Ya! En seguida traigo su orden. En ese momento la Charruíta no se aguanta más. Quiere conseguir a Luciano rápido. Esa misma noche. Después de pagar mira intensamente a los ojos de ese Luciano que tiene las horas contadas: en los próximos instantes será propiedad de la Charruíta Express. Así que corre a la playa. Conjura a la luna de medianoche como allá en San José. Se despierta a la mañana siguiente con mucha ansiedad. Camina rápido hacia la avenida. Divisa a Luciano tal como siempre, sin embargo percibe algo extraño. Nada ha cambiado en él, pero cuando la Charruíta pasa por su lado y le pregunta a qué hora abre la parrillada, la respuesta es un cotidiano “a las ocho”, como si ella fuese una más de toda la larga fila de turistas que lo cargosean a diario. Si su conjuro hubiese tenido efecto, este la habría desvanecido entre sus brazos. Se pregunta que pudo haber fallado. Antes había enamorado a muchos mediante éstos métodos allá en San José… Pero lo que nadie sabe es que en la Avenida Gorlero no manda ni la luna, ni la magia, ni la Charruíta. Manda el tango milonguero y sólo sucede lo que pretenda su inefable bandoneón. Así que la Charruíta Express deberá aprender que la vida es una milonga que hay que saber bailar.


Vicios o Ley de Geis. Juan Pablo Valdés

En este mundo vive mucha gente, demasiada. Todos siguen caminos por los cuales hemos estado 12 consientes tenemos el pleno derecho de transitar. Aunque hay actos que podemos declarar réprobos e imputables. Pedofilia, asesinato, sed de poder. Actos por los cuales no nos sentimos orgullosos como humanos. Y hay otros por los cuales no podemos rehusarnos o dependemos de ellos: vicios. Pero ¿no habéis sentido nunca que os cataloguen de vicioso por un acto simple y soberano? ¿Cuál es la diferencia entre un vicio de algo que no es vicio? Nosotros señalamos como vicio aquel que nosotros dependemos, no podemos sustraernos y que es un mal que por nuestra propia voluntad es imposible salir. Necesitamos de Dios, de nuestras familias, pareja, amigos, perro, para poder salir. Son malos actos, reprobados y que son malos. Echemos un vistazo a su origen. Del latín vitium, falla, defecto, imperfección. El vicio es un acto reprobado, es una inmoralidad, una costumbre o acción que te mancilla con respecto al resto de la gente. El vicio es por sí mismo un resultado de la sociedad misma, que necesita señalar lo malo de lo bueno, dividir la paja, escoger los elegidos, etc. Hoy los vicios son usados como sinónimo de adicción. En ese sentido, hábitos como la ingesta de bebidas alcohólicas, marihuana, apuestas, tabaco, cleptomanía, mitomanía, etc. También se reprueba la broma, la mentira, la imprudencia, la deshonestidad, etc. Vicio es todo lo malo, pero depende de la moralidad. Y hay que señalar que vicio también es la prostitución, el libertinaje, la obscenidad y la lujuria. Pero si los romanos fueron quienes cultivaron el término, ¿por qué es tan distinto los vicios aquel tiempo del hoy? La respuesta es que el termino vicio ha sido patentado por la cultura judeocristiana

hasta el día de hoy. Cultura que solamente hoy en día ha podido resquebrajarse luego de siglos. La condena de todo acto no piadoso de un buen cristiano ha sido reprobada. Las enseñanzas y catecismos nos han inculcado a declarar como negativos los lugares donde se consume alcohol, el de demonizar a un sujeto que fume un cigarro, el de señalar como inmoral el cuerpo humano como lujurioso hasta el punto de nosotros mismos sobreexcitarnos antes de tiempo por simplezas. Ese es pues el origen de que practicas cotidianas nos resultes un vicio para mucha gente, incluso cercana. Lector: no es necesario ir a otro país para conocer otra cultura, cada persona es una mini cultura y siéntete un chino come culebras porque estoy seguro tienes hábitos tan reprobables para otros. Pero están los “vicios positivos”, sobre emocionarse en las iglesias, exagerar triunfos, auto referirse recurrentemente, omisiones, etc. De todo hay en la viña del señor. Hay costumbres réprobas de nuestra post modernidad. Ser nerd, navegar en internet, jugar videojuegos, ver películas, todo ello que no simpatice a otro o lo crea vanidad. Entonces, los vicios son subjetivos o no claros. La verdad es que vivimos en una época de bisagra. Estamos pasando de ciertos estatutos a


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otros, de una mentalidad a otra, de cánones a otros o de una lex a otra. Existe en Irlanda particularmente, un país de tradición celta, la institución del Geis. La Ley de Geis, o a veces llamada Geas o geise, es un conjunto de reglas, un tabú, una prohibición o una violación, un sortilegio. Lo que probablemente denominaríamos una mezcla entre maldición y hábito. Al transgredirlo una sucesión de actos funestos caen sobre el personaje en cuestión. Cada personaje tiene un cierto geis determinado, particular del mismo y que no puede transgredir. Muchos geis parecen ser códigos de caballería o buen comportamiento, u otros geis tales como fantásticos. Estas obligaciones cuales fueran, eran sagradas. Pero como había acotado arriba, la ley de geis no es en ningún sentido homogénea. No es una prohibición nacional, es personal. Cada uno tenia su propio geis, ya que al transgredir en esto era transgredirse a si mismo, transgredir su clan, su pasado sus costumbres. Habían muchos geis: por ejemplo cazar aves, comer carne de perro, rehusar comer un ofrecimiento de comida de una anciana, rehusar una fiesta, rehusar proteger a una dama o encaminarla, etc. El geis variaba de una persona a otra. Y uno al ir contra el geis, que es ir contra uno mismo provocaba una serie de calamidades.

La real enseñanza hoy es que a quien 15 va contra sí mismo provocará una sucesión de desgracias vinculadas con la anti naturalidad de sí mismo, de la paz personal, de su forma de vida, de sus hábitos y costumbres. ¿Cómo puede uno transar o dejar de ser quien realmente es? La respuesta es que muchos actos en verdad no son réprobos en el sentido humano, sino meramente a una sujeción que recalca la negatividad en ciertas costumbres denostadas por una cultura antigua. No obstante, no hay sentido en ser lo que uno no es. No hay razón por no ser y decir lo que uno en verdad piensa, en ir donde le plazca y en aceptar lo que se siente inclinado a recibir. Hablar del tema que se le venga a la mente, de decir mucho o poco, de ir a iglesia o no, de vestir bien o no, de estudiar lo que te venga la gana porque debe ser, en teoría, lo que te satisface. Es esa la razón por la cual mucha gente hoy vive perdida y en verdad no vive. Sepulcros blancos, que por vivir la inseguridad y la intranquilidad, de ser infelices desean justamente que el resto sea infeliz. De personas que sucumben sus sueños e ideas por lo que piense el resto o por lo que simplemente pudo ser. Tanta gente que pierde una oportunidad real de escoger lo que en verdad deseaba estudiar por que los otros lo tildarían de ridículo, por no atreverse a decir que en verdad es comunista o es de derecha, por temer decir que es cristiano o es agnóstico, por temer vestirse como desee. La razón de la amargura, de la insatisfacción del dolor, de la inseguridad, es de no vivir de acuerdo a su geis, porque otros lo declararan vicio según su propio punto de vista. Obedezcan su propio geis, el mío es beber una helada cerveza y ver lo que me plazca.


De buena manera. Francisco Valenzuela

¿Vicio? Para mí, es lo mejor. Siento que cuando la tengo en mis manos todo puede suceder 16 por lo mismo no abuso de ella. No quiero que se vuelva costumbre o llegar al punto de desesperarme si no la tengo. Me gustaría que todos pudieran experimentar como la imaginación puede volar hacia lugares increíbles o simplemente hacer que lo que miras todos los días tenga un color distinto. También como una simple conversación cotidiana tenga palabras que puedan hacer cambiar tu forma de ver las cosas e incluso replantearte sobre que tanto estas disfrutando de lo que tienes en este momento. Tratar de volver a ser niños y de disfrutar cada instante sin importar en cuanto durara o que es lo que pasara en el futuro, todas esas cosas puedo hacer cuando estoy con ella. Incluso escuchar música es distinto, parece que tu sensibilidad y percepción esta al mil por ciento. Pareciese que escuchas cada instrumento por separado y como los acordes suenan de una manera especial, es cosa de que cierres los ojos y podrás ver como las vibraciones salen de cada instrumento de cuerda y como el viento vuela trayendo el aullar las trompetas. ¡De verdad que es algo mágico! A disfrutar con ella, gozar con ella. Baila con ella si quieres. De buena manera.


Este lugar puede ser tuyo._

Escribe. Dibuja. Opina. Ilustra. Fotografía. Crea. Únete.

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Mi vicio fue. Felipe Contreras

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Tuve un vicio que me obligó a replantear la vida y cómo la llevaba. Tuve un vicio que me hizo cuestionar todo en lo que creía. Este vicio era un escapar de la realidad, nunca llegó a ser una adicción, pero si estuvo cerca. Cada vez que caía en este vicio todo era mejor, todo era feliz, todo se sentía distinto, podía hacer lo que quisiera y reírme de todo, hacer daño sin medir consecuencias, pero al despertar en la mañana me daba cuenta de lo que había hecho, lo que había producido y logrado, Pero necesitaba ese vicio y nunca reconocí que fuera uno hasta que toqué fondo. No tal vez de la forma mas terrible o como lo peor que le puede pasar a un ser humano según los demás, pero si según mi moral y raciocinio de las cosas. Perdí el sentido de las cosas, no recuerdo nada de lo que paso, sólo que en un momento desperté con una jaqueca horrible y enfrentándome a la verdad de haber sido llevado preso por carabineros y no recordar nada, ni el por qué, ni el cuándo, ni el cuánto, ni nada. Me perdí a mi mismo ese día, caí como no creí creer alguna vez. Claro, todo cambio luego de eso y ahora puedo enfrentarme a ese vicio sin caer en el. Con la conciencia de que debo cuidarme y ser conciente de que si alguna vez quiero caer, tengo que saber con quién y dónde.


(Sin tĂ­tulo 01) Francisco Vega Fuentes.

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Hoja de Parra. Carolina Vergara

¿Dónde estoy? se preguntó despegándose los

20 ojos. Un rayo de sol impacta en su cara. Murmullos.

Trata de levantarse, pero por una peculiar razón no puede. - ¡Ohmm la media caña! ¡Ohmm ahora sí que me las mandé! ¡Nunca más! - Dice. Diciembre. Fermín observa la televisión en blanco y negro, desde su único y viejo sillón a cuadros. Está preparando un jurel tipo salmón, con tomate, ají verde y un toque de orégano. Con una mano se rasca la guata observando la cachetona mentalista del canal regional, y con la otra marca un día más en el calendario de Marco Antonio Solís que decora una de sus 4 paredes de adobe. En sus pies un gato negro ronronea. El día 24 a las 22.00, usa una camiseta no tan blanca sin mangas con pequeños agujeros y un jeans desgastado. Está en espera de “los no tan chiquillos”, éstos son sus únicos amigos y familia. - En una palabra guachaca. En dos “gran guachaca”, y así podemos seguir con chucheta, descarado, desinhibido. Las tiene todas. ¡Es un puta madre! Decidió vivir una vida loca. Ha vivido bajo un puente, de ocupa, fue hippie, poncio, hasta se las dio de pelo lais. Aún así lo queremos por ser tan él. ¡Salú y feliz navidad compadre! – Ríe a carcajadas Humberto con un vaso de cola de mono en mano. “Los no tan chiquillos”, celebran todo lo que nos podemos imaginar. Están preparados para tomarse todo, incluso hasta la presión y las molestias juntas. “Se puede acabar el mundo” es su emblema. Lo escribieron hace años. Detrás de la puerta de acceso con un lápiz bic azul.

Fermín está seguro de ser una hoja que va por el cielo, sin un destino claro. Se deja llevar por el viento. Esto pensaba hasta despertar completamente desnudo en plena plaza de armas. Está acostado dentro del pesebre hecho por las señoras de la parroquia. - Adán y Eva, es por una cosa natural, me falta la hoja de parra no ma´, o puedo ser el niñito Jesús– se excusa ebriamente frente a los uniformados y a la multitud curiosa e impactada que lo mira.


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Fútbol, fútbol, fútbol. Rocknrolla Gutiérrez.

Hace algunas décadas el futbol era un deporte visto por la familia, un gusto traspasado de 22 generación en generación. Era lo que se denominaba el deporte rey, cada unos de los futbolistas trabajaba en algún otro oficio, los hinchas esperaban el domingo para asistir al juego con sus hijos, llevando una bandera, te sentabas al lado del hincha del equipo rival, y se reían o lloraban dependiendo del resultado. Pues bien hace unos años el futbol, la industria que genera más recursos a nivel mundial, dejando las drogas y las armas de lado. Un negocio hecho a la medida de nuestro sistema, un hobby que acepta cada conducta a favor de lo que se denomina pasión u sentimiento, pero es simplemente un vicio, la rotulación de vicio tendría que ver con la incapacidad de ser funcional por hacer esto que se apodera de mi vida y logra construir una necesidad habitual, y en el futbol se manifiesta de distintas formas. El hincha vicioso va al estadio con dinero o sin dinero, tendrá la capacidad de perder la vergüenza. Algunos pedirán limosna, si es necesario. Incluso algunos robarán si la ocasión lo amerita, venderá sus bienes sin importar las consecuencias, hará todo lo posible para calmar esa necesidad (vicio). Y más aun este vicioso es capaz incluso de tomar la vida de otro para saciar su “amor” por la camiseta, violencia sobre violencia, destinar todo su tiempo a una actividad que no es lucrativa, todo lo contrario, requiere de muchos recursos, y es ahí en donde entra el mercado, la camiseta original, el buzo, el poleron, la gorra, el vaso, el poster, el álbum, el DVD y etc.

Un montón de souvenires detrás de una marca que le hará el favor de poner esto a disposición, y le entregara el titulo de verdadero hincha, desconociendo el rol social y el como un deporte puede contribuir a la comunidad. Si lo vemos solamente en la cantidad de jóvenes que sueñan con ser futbolista podríamos concluir que el país entero está encaminado por los valores de la vida de un deportista, trabajo en equipo, vida sana, solidaridad, amor propio, identidad. Sin embargo es todo lo contrario, miles de jóvenes frustrados por no cumplir su sueño del deportista de elite, que puede vivir en los lujos, en el paraíso terrenal de los placeres destinados para unos pocos, “el Alexis Sánchez del barrio que hoy conquista el mundo con sus gambetas”. Pero el camino para otros es el alcoholismo, drogadicción, delincuencia en muchos casos, por el hecho de no contar con herramientas educativas para tener más de una opción. Sin duda el mercado todo lo controla y para eso necesita de la voluntad de algunos que son controlados por el vicio, ejemplo claro son las sociedades anónimas, que en conjunto con los medios de comunicación hace unos años mataron al futbol, se hablaba de violencia, de la carencia de nivel en los equipos chilenos, jugadores dopados, inadaptados en las graderías, todo esto para quitarle el valor a los clubes, que al ver sus arcas disminuidas no pudieron hacer un campeonato de jerarquía trayendo jugadores de baja calidad, con entradas relativamente caras para el promedio de ingresos, así llegaron a la quiebra y fueron salvados por estos empresarios que compraron a precio de huevo y hoy lucran con la pasión del hincha vicioso que sin importarle a donde va a parar su esfuerzo compra el producto que pueda saciar su malamente llamada pasión.


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Pasta Base. Hualpén Suárez

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(Sin tĂ­tulo 02) Francisco Vega Fuentes.

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Techos de Colores. Cula Álvarez

Siempre me es complejo conocer gente nueva, pero logro salir del paso, de alguna forma 26 u otra la gente logra sacarme la timidez, con ella fue un poco así, aunque un poco más complejo de entender. La conocí de puro de gusto, sin casualidades ni elementos sorpresa, esa noche yo sabía que estaba ahí, y era cuestión de tiempo que me la presentaran. En realidad no la había visto nunca, solo tenía esa foto veraniega en segundo plano. Detrás de un grupo de amigos había una niña sentada frente al mar, jugando con la arena, según mis cálculos vestía unos pantalones comprados en ferias veraniegas, de varios colores, de esos “hippientos”, furor veraniego. A pesar del blanco y negro de la foto se aprecia su tez morena sutilmente resaltada por el sol, bellamente resaltada, una flor adorna su pelo y sus ojos perdidos en el mar. Fue tal la admiración que sentí por la muchacha que robé la foto y la puse junto a las cosas que guardo para llevármelas a la muerte, en un rito extraño arraigado por mi fascinación hacia las culturas ancestrales, en especial los egipcios. Fue natural que averiguara el nombre y como llegar a ella, sin mayor intención de acercarme, era solo por curiosidad, por saber que buscaban sus ojos en el mar. El detalle de cómo llegué a su casa es, y será un misterio, para mí y para UD debido al vodka que habíamos tomado momentos antes con el “Chalo”. El “Chalo” era un sujeto robusto, con la amabilidad y sonrisa de la gente gordita, pero lo más importante, él era mi llave hacia la morena. Hace un tiempo atrás habían compartido unos ramos en la universidad y se conocían lo suficiente como para hacer mi entrada triunfal a su casa de invitado. Así que me zarpé el

vodka de mi viejo, llamé al “Chalo” y lo convencí de llegar a la casa de su amiga, ya que había una fiesta en su casa, yo ya tenía todo tan planeado… Cuando desperté supe que no estaba en mi casa, el techo rosado era todo lo que necesitaba para saberlo. Mi plan había sido un fracaso pensé, no la conocí, ni siquiera pude verla, ni siquiera sé si es su casa. De pronto se escucha una voz femenina. - Oye, despierta… tienes que irte. Al seguir la voz con la mirada veo a la morena a un costado de la cama, miraba el techo igual que yo hace segundos. Y disparó de nuevo. - Oye, hay que irse. Me levanté con ganas de preguntarle tantas cosas, pero no pude, por mi timidez y porque no quería que se enterara de mi estupidez al no saber cómo llegué a su cama. Cuando estaba listo para irme noté que cargaba un bolso y lucía impecable, e implacable. Me decidí a preguntarle el nombre, pero ella atacó primero. - Ya, nos vamos… - ¿También sales?. - Obvio, yo no soy de aquí, y tu… tampoco. - ¿No es tu casa? - Pensé que lo era, pero no. - ¿Cómo no?, si esta es tu casa – le indiqué una foto en la que salía ella, puesta en la pared con “scotch” y que encontré justo en el momento que hacía la pregunta para darle validez al argumento. Muy bien me dije cuando terminé y sonreí, felicitándome por mi astucia.


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cuánto… no sabes. Generalmente es incomodo para la gente que no sabe escucharlo, por lo que siempre, aquella persona que pasea conmigo, sin tener el don de buscar en lo que no hay se aburre. Yo cayo la mitad de lo que pienso, no por respeto, ni por placer, es solo que no me sale, ni pretendo que salga. - Yo podría ser tuya ahora, si quisieras… - Si quiero, obvio que quiero. – (impulsivo y animal), recordé por qué no me gusta hablar. - Mmmmm… parece que lo fuera, pero no, vámonos. - Bueno. 28

Al momento de salir me percaté de dos cosas: la primera; que la casa estaba intacta, yo me esperaba algo más desordenado después de la fiesta, estaba tal cual a como llegué, o como creo que recuerdo que llegué. Lo segundo; que el “Chalo” a lo mejor todavía estaba adentro, pero bueno, es un sacrificio por la causa, Pasar algunos minutos con la morena a solas. Así que lo olvidé, ahora es un mártir, ahora está con Dios y los suyos, Q.E.P.D. Como ella salí primero por la puerta, tuve tiempo de ver más allá de la imagen perfecta de femineidad. Me enfoqué en detalles inusuales para mi, y me enfermé deduciendo cosas de su imagen. Un vestido de varios colores, principalmente verde, era todo lo que cubría su ser, de esos que lo hacen agradecer a uno la temporada estival, ni muy corto ni muy largo, preciso, coqueto, y hasta elegancia le entregaba a la piel morena que lo lucía. Si no fuera por unas ínfimas sandalias estaría pisando la tierra, y me seduce la idea de verla bailar descalza, entregada a todo, seduciéndose a sí misma, Led Zeppelin la orquesta. Si, el sol estaba arriba, como siempre, pero había algo extraño en su luz, su calor, me parecía que aunque el día era pleno y despejado, sin brisa ni si quiera humedad, tenía frío. El sol ya no calentaba, ayer fue que me quemaba la piel, seco y arenoso, botando agua sin siquiera probar bocado antes. Pero en fin, esa tarde no necesitaba calor, necesitaba solo destellos de luz, como para ver su silueta. Ella habló antes de que me comenzara a incomodar el silencio, lo cual agradezco y no sabes

- No, no quieres. Es una consecuencia, yo te dije y tú te aprovechas de la ocasión, cuando uno quiere algo estira los brazos y lo toma entre ellos. - No soy muy impulsivo. - ¿A qué le temes?. - Fallar. - Dame un beso. Medio sorprendido y motivado me acerqué a su cara, cerré los ojos y me lancé. Al no sentir nada parecido a la tibieza de un beso abrí los ojos. Un techo blanco se me vino encima, borroso, y luego se tornó rosado. Estaba de nuevo en su cama. - Oye despierta… despierta porfa’, despierta… tienes que irte. La misma imagen de hace unas horas. Miraba el techo también. - Oye, hay que irse. Dijo ella, y yo sabía que lo haría. Pensé entonces, si sale con un bolso, luciendo implacable y me dice “Ya, nos vamos”… - es porque tuve un sueño premonitorio, y claro, puedo aprovecharme de eso. - Ya, nos vamos… - Dijo, y yo sonreí malignamente. - ¿Por qué sales? - Porque yo no soy de aquí y tu… tampoco. - Ok. Me sabía el dialogo de memoria a esas alturas. De pronto me hizo dudar el vestido, era rosado. Pero yo ya me había lanzado a la idea de besarla. Y dije sin más.


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- Te voy a dar un beso. - Tssss… invítame a una piscola primero po’. – y se echó a reír. Ya era tarde para retroceder, ya me había embarcado. Y recordé por qué no me gusta conversar, nuevamente. - Es un poco temprano para piscolas ¿no?... – y se rió nuevamente. Así que seguí. – Te invito mejor a pasear. - Bueno, pensaré en lo del beso después del paseo. Salimos y todo era vulgarmente igual a mi sueño, así que estaba todo entregado. - ¿Siempre te despiertas con una extraña y le pides un beso?. - Eemmm… no, solo contigo. - Aahmmm… deberías hacerlo más seguido. - ¿Tú crees? - Si, es un halago que te vean despertar, toda desarreglada y te pidan un beso, te hace sonreír y ponerte coqueta. - Pero no he ganado nada yo. - A veces se dice algo, y otras veces hay que hacerlo. Era todo lo que necesitaba, era la señal. Y me lancé nuevamente, en el mismo lugar, con la misma morena, con las mismas ganas. Cerré los ojos y sentí el calor de su boca, la tomé bien fuerte como para fundirla en mi pecho, sentía su respiración al ritmo de la desesperación mezclándose con la mía en una sola pieza, a veces “pianissimo” a veces “in crescendo”. El sol no calentaba, pero su cuerpo irradiaba la sensación de abrazar el sol, su pelo suave

tenía la textura que da el río cuando solo metes los dedos en él. Se acaba el beso y un dolor en el antebrazo me comenzaba a inquietar, me miro y sangre comienza a brotar. Me dijo gritando mientras todo comenzaba a desmoronarse y verse furioso. - Ya te vas… era esto lo que yo buscaba en el mar, era un beso de mis sueños repetidos, eras tú. Me desperté y el techo blanco nunca cambió de color, era una fría sala de hospital y un coma etílico lo que me enfrentaba. Consecuencia de esto fue el vicio, nunca más paré de beber y despertar en hospitales, pero no era el alcohol, era ella en mis sueños comatosos lo que me impulsaba a la dependencia. A veces logro verla, ayer supe su nombre, antes de ayer supe su pasión por las calas negras. Dirán: ¿por qué no te acercas a ella?, pero mis razones son personales y poco elocuentes, no quiero verla en este mundo, humana y diferente, agobiada con la vida, prefiero a la negra de un sueño profundo, que baila descalza sin motivo alguno. “Ahora no es solo una morena, ahora es una necesidad de nombre Magdalena.”


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Sombrilla. Angélica Méndez Poblete

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ntinúas bebiendo margarita con a Satie. Y tú co que k i r E de

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v ivir en esta sociedad. Luna vuelves a s

Groucho Marx.

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“Bebo para hacer interesantes a las demás personas”

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ieren coger. Tanto lo quería. e qu ss


(Sin tĂ­tulo 03) Francisco Vega Fuentes.

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El Cogoteo. Hualpén Suárez

Ingredientes: 1 cogotero con “fierro” 34 1 cogotero de sazón (acompañamiento) 1 victima a quien desvalijar Garabatos, coa, sal y pimienta a gusto

cerrado cuya llave yace ya entre la mierda seca del individuo que la tragó junto con el primer beso de la nebulosa adicción, todo esto por el resto de sus vidas. Parte dos, sobre el panorama paso a paso.

1ª parte, sobre algo así como un preludio Si al final la esencia de la soledad reside en el estar solo, transformándose en un retrato los pasos propios acompañados solo de sus ruidos, con la imagen incierta de la dirección tal, entre pensamientos de uno en un mundo que no se ve, oculto hace mucho por el individuo. La persona, el personaje solitario no cambia mucho, los lugares y horizontes a los que la pata injerta de un perro y las ansias de no acabar el arreo, sí. Paisajes hay muchos, lindos, “estándar”, peligrosos, secos, mojados, con caca y así hasta el cansancio. El que solo camina y lo hace por parajes desolados ensalzado en su mente, en aquel otro lugar invisible a veces piensa que realmente no hay nada más allí, engañándose en creer que existe tal cosa. Peor es la desolación en la campiña selvática de las poblaciones de mala fama, donde se ocultan los animales enviciados, nictálopes con el ojo atento a cualquier movimiento que los pudiese ayudar a saciar las ansias, olvidar por unas horas el síndrome de la decisión nunca realmente hecha, escapar un rato de la cláusula de un contrato que les reprocha no rendir tributo al vicio, tratar de revivir esos primeros 5 minutos de cielo, en una búsqueda perdida donde solo se cae, donde el recuerdo de esos momentos se esconde donde quiera que la droga aloje sus sensaciones, al final, en un baúl

No resultó el teléfono del negocio de la esquina, en ningún momento había sido necesario llamar o llevar los efectos que cargaba, mucho menos ir por la calle que escogió en una noche como aquella. El camino es adusto. Árido con árboles y vegetación bastante feo, vas pisando cacas de perro secas y están frescas, siente las presencias y ve las sombras agrandarse y parecen sonreír. - Hola comparito. La ausencia de sudor no es excusa para no sentir el frío de la gota que su presencia causaría. - ¡¿Cómo estamos?! Un par licántropo en la vía de sus pies y la soledad espacial de su ambulo, no hace falta ser muy listo. - Puta la gueá. - ¿Qué? A ver, pasa esto pa’ca ¿Qué? ¿Cómo estuvo la fiesta? - ¿Qué gueá?- las palabras de un disimulado ansioso, tan nervioso como esperanzado. - Conversa nomás si no te ponimo’ un tunazo- y muestra una del 32 - Penca la guea de fiesta po’, mala. - Aer y con quien bailaste, aer ¿tení plata o no?


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- …Unos cigarros, unas chauchas y unas monedas antiguas pa’ los teléfonos, y bailé con tu hermana. La alegría de un robo les ensordece, el cogotero en su danza ilícita olvida el sentido, apaga las voces y se convierte en un organismo netamente táctil, las manos ágiles recrean un tango entre la piel y la moneda, un celular y los dedos, el ladrón y su botín, cachivaches de bolsillo en trueque injusto, el prestidigitador y sus cartas. - Camina pa’lla nomás. - Puta cauro’ ahí noma’ po’ no veí que estoy apurao- ¡Chist!, queate piola *longi culiao ¿qué’sta gueá? ¿vei esto?. El arma, años de vida condensado en un milisegundo, en el tiempo que dura recorrer la distancia del gatillo cuando se recoge. - Un Discman, pa’ escuchar CDs. - Tráela pa´ca. - Pero déjame terminar de escuchar el tema al menos. - Trae la guea pa’ca. - Puta, te lo apago, pa’ que no se le gaste la pila digo yo. - Andai chistoso peazo, que ma tení, … ¿questa gueá? Un matacolas, mira chico. - Y qué, ¿vo le hací al pito? - No, se te cayó en la fiesta. Un auto. - Un auto pato. - Conversa culiao. -… - Habla, gueón

- Como la raja la fiesta, me asaltaron dos gueones más feos que la chucha. - Que gueá logi culiao, querí que… - El auto loco, viene lentito como, sus sesos (¡!)… y después me vine cuando cortaron la música, como las cuatro de la tarde. - Ven pa’ca, acá vamos a conversar mejor, chico quéate aquí y avisai cualquier gueá. El chico, punga de al lao, dejaba ver su tranquilidad en la mueca feliz de una sonrisa, su serenidad lo calló casi todo el incidente, ahora el sin identificar se lleva a la presa a un callejón que estaba al paso y ya no hay escapatoria, de aquí salir vivo es el premio, el arraigo a lo material puede actuar de verdugo, entregar e irse, la suerte ya estaba echada, balas o no en la cabina, había perdido la apuesta cuando escogió la senda equivocada, hablar de más y quizá gane una sutura por un cachazo, echar carrera es arriesgarse al plomo, la muerte no deja de ser una carta en el mazo. - Aer que tení en la mochila. - Puros cd’s pal discman nomás, ¿qué música te gusta? - ¿Qué mas?- hurga - Mira, ahí tengo un disco con harta cumbia, deja ponerlo en el discman. - Saale mono culiao- ademán pistolero. - Ya si calmao, si ya me cagaron ya, si pa’ que nos vamos a ir tan en mala ¿no ve que me amargo? Tengo Altos cumbieros, Mala fama, Amar Azul…interrumpe - Cuál mala fama, ese de…- interrumpo - Del ridmo y la zuztanzia, “soy mala fama, no tengo zoluzión”. - Ya “pónelo”, sin avivarse si, si no… - Ya si piola- cambia el disco.


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- Ya, que tení en la billetera. - Puta, llévate la plata pero déjame los documentos 38 si po’, en la güena onda. - Ya si, hermanito, esta gueá es pa’l vicio nomás, si no toy ni ahí con los carnet. - Ya, ahí está la canción. Suena en sus oídos, y por un instante se tranquiliza y ambos parecen amigos de la pobla, el chico de lejos los ve extrañado, recuerda a su hermano. - Tan buenos los audífonos ¿cuánto te costaron? - Venían con el discman. - ¿Y cuanto te costó el discman? - Venia de regalo con una cámara que me compréRevisa la mochila con gran entusiasmo e inventa recovecos que escarnecer. El vacío lo trae de vuelta al infierno. - Chuchetumare ¡dónde está la cámara! - La tengo en la casa po’, si querí la vamos a buscar, tengo tele, un DVD, computador, te los llevai también si te parece… - Si, mierda. - Si querí nomás. - ¿Y de onde soi vo’? - De aquí nomás, de la otra calle, si me cagaron lindo los culiaos. - Calla el malvado - **Pero una pa’ los vío… - Ya no te metí ma’ pa’ca. - A esta hora no, espera, cáchate este tema ¿te gusta el rock clásico? Tení care’ Deep Purple. - Cambia el disco y pacientes esperan que suene “Highway star” - Aaa, si po’ es gueno este “Nouvari ondeteimaisou anewechu wuchu wa a”. - Sipo, bueno, mmm ya pues, ando apurao, pélchame luego si ya no tengo nada mas. - Toma- entrega la billetera con monedas exóticas.

– ‘Pera- la revisa de nuevo y se guarda las monedas, la memoria enviciada. - Mmm, taba guena la música- y asegurándose dijotrae la mochila pa’ca también. El error fue elevar la apuesta habiendo visto ya los ases escondidos bajo la manga del rufián. Quien osa a confiar en el destino habrá de desarrollar su intuición y la misma para intuir que dicho sexto sentido pudiese estar equivocado en algún momento. - Ya camina nomás, te juiste. - Hasta nunca, hueastancio- Sus pensamientos, un plato de tallarines, su paso, apurado. Tercera parte, sobre el fin Todo quedaba con la impresión de oler a fracaso y pérdida, mas para el que entiende, cualquier pertenencia aun con sigo y cada paso es apreciable ya que todavía respira y cada refunfuño una forma de disolución etérea. Lo más valioso los truhanes no notaron, al pensar en ello no se apresura tanto, ha de seguir invisible, técnicas de “misdirection” usa el mago, la chaqueta permaneció intacta, por fortuna no la percibieron.

Glosario de las malas lenguas, repertorio del horrible lenguaje de uso diario: *Longi o logi: estúpido, inocente. **Frase en coa, refrán popular que alude a la agudeza: “Una pa’ los vivos, dos pa’ los giles, tres pa’ los logis ¿querí que te lo repita?” Traducirdo: “Una vez para los perspicaces, dos para los tontos, tres para los estúpidos ¿quiere que se lo repita?”


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recomienda


The Velvet Undergroud and Nico

The Velvet Underground 1967 Tuve que poner el disco para empezar a escribir. Necesitaba ese olor a encierro, el aire viciado que hay entre cada uno de los instrumentos. Lou Reed encabezó esta banda, por ahi por los años sesenta, y bajo el alero del señor Andy Warhol. Si sabe quién es Warhol, puede ir imaginándose en qué tipo de fiestas estaban TVU tocando. Cuenta la historia que Warhol le pidió a Reed y a la banda que integraran a Nico, una modelo alemana. La participación no les parecía a Reed & company, por lo que el resultado es una extraña fusión, donde Nico cantó algunos temas, mientras que en los otros tocaba el pandero. De cualquier modo, The Velvet Underground and Nico es un disco complejo. Posee diversos sonidos, sumamente experimental. Se cuenta, por ejemplo, que el baterista (Maureen “Moe” Tucker) interpretó algunos temas con elementos de cocina como baquetas. Presten atención a “Heroin”, una verdadera experiencia con respecto a la letra y a los sonidos brutos, firmes; “I’m Waiting for my man” una canción que se dice que Reed le compuso a su dealer, y la consabida “All Tomorrow Parties”, de sonidos envolventes, claustrofóbicos y constantes. El vicio hecho disco. Gran experiencia. D.A.G.V.

Leaving Las Vegas Mike Figgis (Director) Nicolas Cage, Elisabeth Shue, Julian Sands.

1995

Nicolas Cage protagoniza una cinta que marca un precedente en los movidos 90, cinematográficamente hablando, la historia de un escritor de guiones para películas que ya está en franca decadencia, alcohólico, y sin dignidad. Decide hacer un viaje sin remordimiento alguno a Las Vegas, un viaje sin retorno, se despoja de los libros, de su casa, de sus sueños, por algo que lo hace completamente feliz. Quizás sea cuestionable, pero ese es el punto, poder apuntar con el dedo, siempre ha sido así, está muy buena película, además tiene condimentos que la hacen imperdible, la aparición de Elisabeth Shue, y una actuación soberbia hacen de esta cinta una realización digna de los 4 Oscar que obtuvo, Mejor actor, mejor actriz, mejor director, mejor guion adaptado, Una cinta oscura, con un jazz estremecedor…no la vea con una botella cerca. R.G.O.

Historias de Amor Adolfo Bioy Casares. 2004

Debido al intento fallido que me significó el tratar de leer en dos oportunidades “Dormir al Sol”, A.B.C era un autor que poco me entusiasmaba. Esto hasta que leí en una revista una declaración de Julio Cortázar en donde éste señalaba: “…Me gustaría ser Adolfo Bioy Casares. Quisiera ser Bioy porque siempre lo admiré como escritor y lo estimé como persona” Esta declaración (traslapada a una oferta de una pequeña librería en la calle Corrientes) me hizo adquirir este librito con el cual quise darle una segunda oportunidad a A.B.C. “Historias de amor” recopila dieciocho de sus cuentos en los cuales la trama constante involucra relaciones platónicas, imposibles, infieles, psicóticas y desenlaces prácticamente a la merced del lector. Pero a pesar de que sus historias tienen bastante similitud entre ellas y ya a partir del tercer cuento se vislumbra con cierta claridad el desarrollo futuro de los acontecimientos en los demás, es un libro simpático, sarcástico y detallista en una forma muy precisa en donde entre líneas el autor quizás nos quiere contar de sus espléndidos viajes por Europa. Ojo con “Una puerta se abre” (1997) cuya historia me resulta muy equivalente a la idea general de la película “Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos”. ¿El vicio? (como el de muchos supongo) el Amor y su afán constante de confundir a una raza que ya está lo suficientemente confundida. S.S.S.M.

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pr贸ximo n煤mero:

el amor.


Revista Jalea 2