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La Voz de los Docentes el inicio de la transformación en sí, ya que sí contamos con la participación del cliente, entonces por implicación nuestra planificación y ejecución (organización y dirección) se verán favorecidas al cumplimiento de nuestra meta u objetivos a desarrollar. La primera actitud que deberá desarrollar en la consulta en el momento de escuchar la demanda es estar presente; la segunda es estar conectado, (enchufado), y la tercera es mostrar un interés genuino por el cliente u holón consultante. Una vez creado dicho modelaje se dará por sí misma la confianza por parte de él, en la interacción participativa/ interventiva, lo que podrá facilitar todo el proceso hacia la transformación. Comencemos el ejercicio. Una mujer de 45/a de edad acude a la gestión terapéutica sistémica con depresión, enviada por un facultativo para manejo adecuado de su entidad nosológica. Cliente (holón consultante). ¿Quién solicita consulta y qué demanda? Cliente/Paciente: la Señora Dolores. Referencia Enviada por un facultativo para manejo adecuado de su entidad nosológica (Depresión). Demanda (de acuerdo al decir del holón) Dice Doña Dolores que desde hace tres meses se ha sentido desganada, sin ánimo de realizar las cosas, que a duras penas se levanta para ir al trabajo y que, cuando llega del trabajo a su casa, no tiene ganas ni fuerzas de atender las actividades de la cotidianidad, lo que ha afectado su relación en la dinámica familiar en los distintos holones que la conforman, motivo por el cual fue a la consulta externa de una institución del sector salud, donde fue atendida por su médico familiar y, después de escuchar su motivo de consulta la diagnosticó con Depresión, iniciando tratamiento con antidepresivos e incapacitándola para realizar sus actividades laborales. Además, menciona que, desde que la consultaron y ha estado tomando el tratamiento, se ha sentido peor y que

ya ni siquiera quiere arreglarse ni salir con sus amigas del trabajo como antes lo hacía, solo quiere estar en su cuarto o dormida. Una vez escuchada la demanda o queja, es aquí donde el gestor clínico, en su planificación, reestructura la demanda, reencuadrándola y reformulando las nominalizaciones diagnósticas con que suelen llegar los clientes/pacientes, despatologizandolas y/o resignificándolas a través de un proceso de falacia de reificación3; es decir, convirtiendo entidades abstractas de difícil cuantificación y de determinación de sus cualidades en entidades lógicas ajustadas a un determinado esquema conceptual, hacia objetivos solubles, sugiriendo al cliente/paciente simplificar los diagnósticos sobre todo patológicos, y poder hablar en esta forma un mismo lenguaje4. Bien, un gestor terapéutico sistémico, una vez escuchada la demanda, ya está planeando el modo como deberá afrontar dicho diagnóstico, independientemente del cuadro clínico que presente su cliente/paciente. Primero, y durante la anamnesis5. tiene una actitud de estar presente, conectado y mostrar un genuino interés por el motivo de consulta de su solicitante. Valida6 lo que el solicitante lleva a la consulta. “…Y dígame, Doña Dolores ¿desde cuándo está deprimida?” Validamos su demanda… “¿Quién le dijo que está deprimida? ¿Y está usted de acuerdo con ese diagnóstico? En este punto estamos hablando de acuerdo con esa realidad que nos presenta en la consulta. Desde este momento podemos ya estar planificando la estrategia con la que ratifiquemos “depresión”, la cual es una etiqueta sin contraste (patológica), ya que no existe “no depresión” o “anti depresión”, en una variante que deje de tener una connotación de enfermedad, despatologizándola a una variante de pronóstico favorable y que, a la vez, dicha variable refiera un antónimo de contraste.

3) Sugiere que la reificación existe potencialmente en todas las categorizaciones lingüísticas, y al darle nombre a cualquier cosa. La reificación podría deberse a una tendencia natural a simplificar las experiencias 4) Respondemos a la palabra hablada en términos de lo que hemos aprendido. Un terapeuta debe tener eso presente. Así que escuchamos al paciente sabiendo que no conocemos el significado personal que él le da a sus palabras, y que él no conoce los significados que nosotros les damos a las nuestras. Procuramos comprender las palabras del paciente tal como él las comprende. Yo no tengo por qué creer todo lo que alguien me cuenta; no lo creo hasta que comprendo sus palabras. Milton H. Erickson, en Un Seminario Didáctico Jeffrey Zeig. 5) Conjunto de datos que se recogen en la historia clínica de un paciente con un objetivo diagnóstico. 6) Dar validez a una cosa, en este caso al Diagnóstico presentado.

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Revista Posgrado UMM Julio 2017  

Equidad de Género

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