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La Voz de los Docentes En el artículo de la Revista de Investigación UMM anterior hablamos, a manera de introducción, sobre la Terapia Familiar Sistémica Basada en Gestión por Objetivos, o Gestión Terapéutica Sistémica. Continuando en esta misma línea, en este artículo se elabora, a manera de ensayo, un ejercicio sobre el modo de abordar en consulta, la demanda o queja solicitada, que podría ser en sí una dificultad, un problema, una disfuncionalidad o una patología propiamente dicha, ya que su metodología cuenta con una gran cobertura de acción. El ejercicio que se expone a continuación es una de las múltiples maneras en que se puede abordar bajo este método el caso de un (a) cliente/paciente con el diagnóstico nosológico de Depresión. A manera de ser reiterativo, la Gestión Terapéutica Sistémica es un método terapéutico, interaccional, integrativo e interventivo dentro del modelo de terapia breve, que utilizamos en la Maestría de Terapia Familiar Breve Sistémica en la Universidad Metropolitana de Monterrey, en la instrucción y capacitación de los estudiantes con opción a grado, cuyo valor agregado, hablando metafóricamente en términos de economía o empresariales, consiste en que el terapeuta o gestor clínico, puede y debe, desde el momento de escuchar la demanda o motivo de consulta del cliente/paciente, planear y planificar una ruta para aplicar las distintas herramientas y procedimientos que proporcionan las diferentes escuelas o enfoques propios de la terapia breve sistémica, dirigidas a la resolución del problema y/o demanda terapéutica. Esto constituye nuestra meta terapéutica u objetivo final, la transformación o cambio de segundo orden (cambio-2) del holón consultante. El gestor terapéutico sistémico sabe, qué quién trabaja en/con el cambio demandado en la consulta es el cliente u holón consultante, y que el gestor lo que hace es crear la atmosfera necesaria para llevarlo a cabo por mediación de un proceso de retórica persuasiva que se acomode al cliente en la misma retroacción interaccional interventiva. Su presuposición es creer que el cliente mismo posee los recursos necesarios y cuenta con las herramientas de poder saberse guiado y/o dirigido por

el mando persuasivo del terapeuta en su interacción participativa/interventiva operante in situ, utilizando en cada sesión un indicador pronóstico cuali-cuantitativo como medida de control, el cual consiste en la pregunta de escala de avance de terapia breve, donde se califica del 1 al 10 el grado de cambio y/o transformación orientado al objetivo o meta terapéutica, en donde 1 es la escala más baja, el nivel como se llegó a la hora de solicitar la consulta, o el peor momento de la presencia de la situación problemática, y 10 será el nivel o grado de mayor transformación, pudiéndose dar de alta al holón consultante una vez puestos de acuerdo, en la primera consulta,1 que al llegar a 7 u 8 se dará la alta para que de esta forma el holón consultante pueda desvincularse del sistema terapéutico, preparando a éste al destete y, de este modo, pueda continuar con la orientación y desarrollo de su propia historia personal ya transformado o en vía de auto transformación. ¿Cuáles son los diferentes caminos estratégicos o procedimientos metodológicos que el gestor terapéutico sistémico escoge para romper la morfoestasis del problema (demanda) para crear la transformación -morfogénesis- del holón consultante? De ellos hablaremos, en este espacio con el ejemplo de un caso de depresión. Un gestor terapéutico, antes de ejecutar su planeación y planificación2 operativa que direccione al cambio esperado, deberá primero crear rapport con su cliente, sintonizando con la esencia de su “querer”, -qué quiere él cliente- hablando en su propio idioma, es decir: ¿qué quiere el cliente? y ¿qué es lo que lo lleva a la consulta? Para ello es de suma importancia que el gestor terapéutico haya desarrollado tres actitudes (habilidades psicosensoriales) importantes durante el proceso de rapport, ya que es en esta instancia cuando verdaderamente se da lo que consideramos la piedra angular de la gestión terapéutica sistémica, que no es otra cosa más que lo que se conoce como alianza terapéutica, modulado por componentes subjetivos, fenómeno complejo que está condicionado por múltiples factores de diversa naturaleza. (L Martín Alfonso - ‎2004) Para nosotros, dicha alianza es

1) Habiendo ya creado la adherencia terapéutica y comprometidos a través de un contrato de acción tanto terapeuta como cliente 2) Arredondo Fernando. Manual de Gestión Terapéutica Sistémica, pág. 3. Cuando hablamos de planeación y planificación, para no entrar en conflicto de semántica lingüística, ya que aparentemente se podría pensar que es posible usar estos dos verbos como sinónimos; la diferencia está en que planear para nosotros es pensar cómo se gestará o ejecutará la consulta o asesoría sistémica, y planificar es expresarla en un expediente clínico, ya sea en papel o en forma digital la metodología del cómo se va a ejecutar.

UMM Junio 2017

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Revista Posgrado UMM Julio 2017  

Equidad de Género

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