Page 1

Foto: Kiwi. Por Mauricio Bonino

www.RevistaInterNos.com.ar | Córdoba | Año 10 | N°36 | Marzo 2019 | Distribución gratuita


Ganamos

ORO Campaña General de Comunicación Institucional (Capítulo PYME)

Orgullosos de quienes somos. Comprometidos en la difusión y promoción de hábitos alimentarios saludables. Agradecemos el reconomiento a nuestras acciones de comunicación y publicidad.

somos

Mercado de Abasto Villa María Pto. Rico y Caudillo Federales | Km 556 Puesto 24 | Tel.: 0353 4612335

crecer por siempre y para siempre Mercado de Abasto Río Cuarto Obispo Buteler y Garibaldi Puesto 27 - 28 | Tel.: 0358 4654386

Mercado de Abasto Córdoba Ruta 19 Km. 71/2 | Depósito 107 Tel.: 0351 4969168 / 70 – 4969211


Editorial 3

Sin papel “Desde InterNos nos hemos planteado un desafío. Se trata de ser el medio que logre poner en común aquellos temas que hacen al sector y a su gente, a la actividad y a la vida de esta cadena de valor” decíamos en la editorial de nuestra primera edición allá por marzo de 2010.

vez más ambicioso. No sólo queremos poner en común todo lo que hace al sector, queremos debatir, echar luz y posicionarnos desde Córdoba con un periodismo comprometido y activo. Sin embargo, para ello debemos transformarnos.

En treinta y seis ediciones recorrimos y dimos a conocer treinta y un mercados mayoristas en todo el país y cinco mercados internacionales. Hemos visitado más de veinte provincias conociendo las distintas economías regionales. No podríamos contabilizar la cantidad de productores y operadores a los que hemos conocido y con los cuales hemos charlado. Hemos hecho entrevistas en el albor de la madrugada, cuando la actividad estalla, al caer la tarde en una finca y hasta hemos visto invernaderos ya entrada la noche ayudados de alguna linterna.

Revista InterNos dejará de publicarse en formato papel. Les pedimos un sentido perdón a los, como nosotros, amantes de este formato. Las condiciones actuales de producción, impresión y circulación hacen insostenible el esfuerzo. Pero además, la nueva generación de productores, operadores y profesionales del sector nos reclaman un dinamismo que no puede ser volcado a tiempo en un formato impreso.

Revista InterNos es un proyecto soñado, estudiado y querido. A mediados del año 2015 largamos nuestra edición digital. Hoy, enviamos las noticias cotidianas por whatsapp a una importante lista de lectores suscriptos. Nuestro desafío sigue el mismo aunque cada

03

Prometemos a cambio, un mayor impulso y mayor compromiso para generar contenido a la altura de nuestros ávidos lectores en el formato digital. Nos desafiaremos a nosotros mismos para innovar en los nuevos formatos, el mundo audiovisual y sonoro. Esperamos, que al igual que hace diez años, nos acompañen en el recorrido. |

Editorial

Sin papel Desde InterNos nos hemos planteado un desafío. Se trata de ser el medio que logre poner en común aquellos temas que hacen al sector y a su gente, a la actividad y a ...

04

11

Comercialización

El más grande del mundo

Sierra de los padres, lugar del kiwi nacional

En el año 2010, la gastronomía mexicana fue considerada como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). En 2018 la ciudad de México ...

07

De ser un producto exótico, pasó a gourmet y hoy ya forma parte de nuestra dieta habitual. Se encuentra en casi todas las verdulerías ...

Política sectorial

13

Belisario Álvarez de Toledo al frente de una nueva gestión en el Mercado Central de Buenos Aires

Tendencias

Todo se transforma: Santa Fe, pionera en procesar el descarte de zanahoria

A finales de 2018 el ingeniero agrónomo Belisario Álvarez de Toledo asumió sus funciones como presidente...

08

Producción

En los últimos años la frutihorticultura ha realizado enormes esfuerzos por optimizar sus procesos productivos...

16

Opinión

Política sectorial

Un campo cada vez más ajustado

Ajos: una propuesta para diferenciar productos

Desde su asunción como presidente en el año 2015, Mauricio Macri se mostró obsesionado con la tarea de reducir el gasto público, convencido de que esa señal de austeridad...

Uno de los cambios estratégicos que debe realizar la producción nacional de ajos, con destino a exportación, particularmente Mendoza y San Juan...

Directora Periodística

Diseño y fotografía

Editora propietaria

Contacto

Producido por

Ana Laura Campetella

Mauricio Edmundo Bonino

Ana Laura Campetella

info@revistaInterNos.com.ar

EstudioMalaquita.com.ar

Buchardo 1808 . Córdoba

Cel. 0351 155216364 Cel. 0351 152381753

Administración

Publicidad

Redacción

María José Villarreal Casadó

Mauricio Edmundo Bonino

Ana Laura Campetella

administracion@estudiomalaquita.com.ar

comercial@revistaInterNos.com.ar

Guido Lautaro Padin

Impresión

Cel. 0351 156288935

Cel. 0351 155216364

Camila Alberoni

Imprenta Alfio

notas@revistaInterNos.com.ar CONOCÉ DONDE SE TOMO LA FOTO DE TAPA ESCANEA EL CÓDIGO


4 Comercialización Central de Abastos de la Ciudad de México

El más grande del mundo Por Ana Laura Campetella

En el año 2010, la gastronomía mexicana fue considerada como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). En 2018 la ciudad de México alcanzó el quinto lugar en el ranking de ciudades más pobladas con alrededor de 22 millones de habitantes según la ONU. En Iztapalapa, al oriente de la ciudad mexica, se alza el mercado que abastece al recetario mexicano con más de 15 ingredientes de todo México y del mundo. Con 327 hectáreas y más 500 mil personas trabajando a diario, la Central de Abastos de la ciudad de México se alza como la más grande del mundo según lo reconoce la Unión Mundial de Mercados por su gran extensión de 327 hectáreas y un volumen de comercialización valuado en 9 mil millones de dólares anuales. Revista InterNos entrevistó al Lic. Sergio Palacios Trejo, quien fuera Administrador de la Central hasta diciembre 2018* y conversamos con el sobre la central y lo que implica llevar adelante la administración de semejante mercado: “La central no se puede administrar, se debe gobernar, y con esto quiero decir que nosotros debemos involucrarnos con la gente que aquí trabaja para realmente poder ayudarlos a que la comida que ellos producen y con la cual trabajan llegue a la mesa de los mexicanos y podamos seguir comiendo. Es formar parte de esto que es una gran sociedad lo que hay aquí dentro de la central” * recientemente asumió su lugar Héctor Ulises García Nieto, elegido unánimemente por el Comité Técnico del Fideicomiso para la Construcción

y Operación de la Central de Abasto de la Ciudad de México y nombrado también por la Jefa del Gobierno de la Ciudad de México Dra. Claudia Sheinbaum Pardo para el cargo público.

Administración La Central de Abasto de la Ciudad de México (Ceda) fue creada en 1980, en reemplazo del que fuera el histórico Mercado de la Merced que funcionó por más de cien años en el centro de ciudad. En julio de 1969 el gobierno difundió un proyecto para crear un nuevo centro de abasto alejado del primer cuadro de la ciudad en el que los bodegueros de La Merced (lo que en Argentina conocemos como “puesteros”) aportarían parte del capital para su construcción. Así surgió, con siglos de historia en su espalda, el Fideicomiso Central de Abasto de la Ciudad de México, que fue constituido el 7 de julio de 1981, con una vigencia de 99 años y está integrado por el Gobierno de la Ciudad de México mediante la Secretaría de Desarrollo Económico y los participantes de la central por el sector privado, con carácter de fideicomitente y de fideicomisario. Los participantes, son los bodegueros que aportaron a la construcción del proyecto. El fideicomiso tiene un Órgano de Gobierno de la Central de Abasto, constituido por el Comité Técnico y de Distribución de Fondos integrado, conformado por 10 integrantes del gobierno de la Ciudad de México y 10 privados, cuya elección se realiza cada tres años. Es dirigido a su vez por un presidente designado por el Jefe de Gobierno del Distrito Federal. Internamente la Central de Abasto prevé además la figura de un Administrador General, designado de una terna propuesta por el jefe de Gobierno del DF y

electo por el Comité Técnico. Desde 2002, en un impulso para que el sector privado tome la dirección total del Fideicomiso, el entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, tomó la decisión de determinar que la administración y operación de la Central de Abasto quedara bajo la responsabilidad del sector privado. Desde entonces ambos cargos son llevados a cabo por la misma persona. Recorrer la central Caminar el mercado mexicano no es una meta realista si solo se cuenta con un día. Tan solo un pasillo de una nave del área de frutas y legumbres tiene un kilómetro de extensión. La central está organizada en ocho sectores por rubros: Abarrotes y Víveres; Frutas y Legumbres; Flores y Hortalizas; Subasta y Productores; Envases Vacíos; Aves y Cárnicos; Bodegas de Transferencia y zona de Pernocta. También está la zona norte, un área comercial para los mismos trabajadores y visitantes con restaurantes, comercios, hoteles, gimnasios y servicios de todo tipo. Al ingresar a los edificios administrativos, la escultura de un gallo tallado con frutas y verduras da la bienvenida: se erigió en homenaje a los trabajadores de la central que trabajan de madrugada. Es que la central funciona los 365 días, las 24 horas de manera literal. Con tantos rubros, cada uno tiene su propio horario. Las flores, hortalizas, carnes y pescados funcionan desde las 10 de la noche. Frutas y legumbres de madrugada y también durante el día al igual que Abarrotes y Víveres. Las bodegas de transferencias funcionan todo

el tiempo: allí los productores de las zonas más alejadas llegan para “transferir” su mercadería directamente desde camión a camión a sus clientes. Cada sector se organiza en bodegas de 25 m2 enfrentadas y separadas por un pasillo, que se supone es peatonal. Por fuera se encuentran los andenes, para la carga y descarga, que dan hacia las calles exteriores bien anchas pensadas para tener una cómoda circulación. Lo cierto es que entre las 5 y las 7 de la madrugada, ni por las calles ni por los pasillos se puede andar muy distraído. “Cuando se inauguró la Central de Abasto en la ciudad de México y en zona metropolitana éramos 8 millones, ahora somos casi 24 millones y la comida sigue llegando puntualmente todos los días, quiere decir que el modelo sigue funcionando, necesita recursos pero funciona” dice Palacios sobre la visible congestión que se genera día a día. Cada andén peatonal da a dos hileras de bodegas colocadas a sus lados; como identificación, cada hilera de bodegas recibe de norte a sur, por nomenclatura, una letra del alfabeto; y un número que va aumentando de oeste a este. Si bien así dicho parece claro, estar adentro sin un mapa es igual a estar en un laberinto. Palacio admite que la infraestructura es un gran tema. Se necesitarían, según su administración, unos 50 millones de pesos mexicanos para hacer la reestructuración que se necesita. Un gran tema son los puentes que conectan los pasillos entre nave y nave. Estos puentes cortos, pero empinados, son subidos y bajados a diario por los carretilleros con sus diablos


5

/interNos

(en argentino: carros de carga) con casi 500 kilos de peso. Es un nudo importante a resolver, ya que si bien los carretilleros están claramente acostumbrados, y más de uno dirá que es más maña que fuerza, lo cierto es que un foco latente de accidentes y conflictos.

lugar donde puedan poner sus desechos orgánicos e inorgánicos, y nosotros a partir de allí hagamos la recolección y la llevamos a una estación de transferencia que está en la central de abasto” nos explica Adela, a cargo de las relaciones institucionales del mercado.

Los residuos, una preocupación común

Central de muros

El mercado es el principal proveedor de residuos orgánicos de toda la ciudad de Mexico. De las más de 600 toneladas diarias de residuos, el 70% son orgánicos. El gobierno de la ciudad de Mexico esta trabajando en la instalación de un biodigestor para toda la ciudad, por ello la central de Abastos comenzó el 2018 con una fuerte capacitación en separación de residuos: “hicimos una campaña de concientización, encuesta, votarga (persona que se pone un disfraz para un evento en particular) y un single que pasaba por las bodegas concientizando a la gente de la separación de los residuos. Lo que procuramos es que cada participante haga su separación en sitio o bodega y que nosotros le tengamos un

El muralismo es uno de los artes más representativos de México, por ello es que se buscó generar cambios visibles en la central creando la galería de murales a cielo abierto más grande de Latinoamérica. Con el proyecto Central de Muros se pretende acercar a las personas que diariamente trabajan y transitan por la Central de Abasto con expresiones de arte urbano. La idea surgió como parte los festejos por el 35 aniversario de la Central de Abasto y desde la dirección destacan que los murales no sólo han revalorizado los espacios sino que incluso destacan que ha disminuido la cantidad de basura que se deja en los muros, pues quienes pasan por los espacios han apreciado el trabajo que se realizó por diversos artistas.

Fotos: producción propia y material cedido por la Central de Abastos de México.

www.RevistaInterNos.com.ar

/interNos


6 Política sectorial

Los murales son obras de artistas mexicanos y extranjeros, pero hay también un mural realizado por carretilleros de la Central de Abasto, quienes tomaron asesorías y realizaron su propia obra. En la primera etapa de los espacios rescatados de la Central se realizaron 32 murales en el perímetro de Frutas y Legumbres, el proyecto final incluye 64 murales. En el 2018, al comenzar

la segunda etapa, la consigna para la convocatoria a los artistas fue que los murales debían representar alguno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible para la Agenda 2030 del Centro de Información de las Naciones Unidas para México, Cuba y República Dominicana (CINU) y eso les valió el reconocimiento de esta institución. A las fundadoras de We Do Things, Irma Mercado e Itze González, quienes forman

FRUTAS Y LEGUMBRES 64 hectáreas 1.981 bodegas 1.242 locales comerciales Venta por caja, tonelada, cosecha pactada Naves destinadas a menudeo por kilogramo FLORES Y HORTALIZAS 17.5 hectáreas 6 naves 3360 espacios Productores de Puebla, Ciudad de México, Hidalgo, Morelos y Estado México. Ventas de “Romería”. Son ventas para fechas puntuales muy importantes Fiestas de fin de año, día de los muertos o festejos patrios. Suelen trabajar de noche. SUBASTA Y PRODUCTORES 10 hectáreas 4 andenes Comercializar a camión cerrado y por tonelada SUBASTA Y PRODUCTORES 10 hectáreas 4 andenes Comercializar a camión cerrado y por tonelada BODEGAS DE TRANSFERENCIA 11 hectáreas 106 lotes diferentes Estación de transferencia de basura 800 y 1000 toneladas de basura En “Romerías” hasta más de 1300 toneladas. ABARROTES Y VÍVERES 20.17 hectáreas 347 bodegas 335 locales comerciales 4 naves Especias, granos, chiles Bebidas y alimentos industrializados. ENVASES VACÍOS Comercialización de envases Acondicionamiento y reparación ZONA DE PERNOCTA 5.14 hectáreas 800 a 1000 vehículos de carga

parte del proyecto, así como el equipo de Central de Muros y los más de 25 artistas que han colaborado con esta iniciativa, se les reconoció en una ceremonia en la sede de las Naciones Unidas en México. Giancarlo Summa, representante de CINU, reconoció la labor que se hace en la capital, única en el mundo, para lograr la convivencia de las personas en este tipo de espacios a través del arte. |


Política sectorial 7

Belisario Álvarez de Toledo al frente de una nueva gestión en el Mercado Central de Buenos Aires Por Camila Alberoni

Belisario Álvarez de Toledo asumió como presidente del MCBA el 1 de septiembre de 2018 en reemplazo de Fabián Miguelez, quien estuviera a la cabeza del gran centro de abastecimiento frutihortícola entre 2015 y agosto del 2017. El nuevo dirigente ocupa el cargo con el objetivo de ordenar un Mercado Central desorganizado y caótico, luego de que el ex presidente dejara el cargo tras argumentar problemas de salud en un clima de irregularidades y desmanejos en la conducción del ente concentrador, hechos de corrupción y conflictos con otros miembros directivos y operadores. Egresado de la UBA como ingeniero agrónomo, Álvarez de Toledo tiene posgrados en Alta Dirección, Liderazgo Estratégico de los Agronegocios, Dirección de Empresas Agropecuarias, Agronegocios y Formación Dirigencial. Fue director ejecutivo de la Asociación Argentina de

Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA) entre 2002 y 2010 y vicepresidente de la Lotería Nacional Sociedad del Estado entre 2015 y 2017. Además ocupó el cargo de subsecretario de Coordinación Administrativa en el Ministerio de Desarrollo Social previo a asumir como presidente del MCBA. Entre la larga lista de objetivos de la nueva gestión, Álvarez de Toledo destaca que el principal y más dificultoso es la recomposición de las relaciones de convivencia entre los actores sociales que integran el Mercado: “Creo que hay un cansancio muy grande de parte de mucha gente por el desgaste de las relaciones personales. Llega un momento en que uno piensa que esto es tierra de nadie y que todos hacen lo quieren cuando no debería ser así”, asegura. En este sentido, el nuevo Presidente afirma la necesidad de tener reglas claras todos entiendan

y cumplan. Sostiene que, al no haber servicios correctamente diagramados y pensados, inevitablemente se deterioran las relaciones en la comunidad: “En esta gestión estamos haciendo énfasis en eso. Es la parte más difícil, porque significa que tienen que haber muchas conversaciones y que debemos ponernos de acuerdo, pero también entiendo que, en lo particular, es allí donde tengo las mayores fortalezas y seguro voy a conseguir resultados”. Para Álvarez de Toledo, la recomposición de los vínculos implica un proceso mayor que es la organización de la comunidad del Mercado. En este sentido, destaca a Revista InterNos la necesidad de visibilizar dos grandes grupos invisibles en el Mercado de los cuales no se posee demasiada información: clientes y changarines. En cuanto a los primeros, no hay un registro sobre quién compra,

www.RevistaInterNos.com.ar

A finales de 2018 el ingeniero agrónomo Belisario Álvarez de Toledo asumió sus funciones como presidente del Mercado Central de Buenos Aires (MCBA). El nuevo dirigente preside hoy el centro de comercialización frutihortícola más importante de nuestro país y uno de los principales de América Latina con múltiples desafíos por delante. En esta oportunidad nos habló sobre los objetivos y planes de su gestión.


8 Política sectorial

Ajos:

una propuesta para diferenciar productos Por Burba, J.L. Profesional Asociado INTA. Ex Coordinador Nacional Proyecto Ajo/INTA burba.jose@gmail.com

cuánto y dónde lo hace, aunque el nuevo dirigente admite que es posible que la implementación obligatoria del Documento de Tránsito Vegetal (DTV-e) les permita obtener esa información, al menos para los clientes que provienen de otras provincias del país. Por su parte, los changarines libres constituyen un gran flujo de personal para el Mercado. Se trata de una comunidad desconocida y todavía no se tiene estudiado cómo controlar e identificar tanto al grupo como a cada persona individual. Parte de las esperanzas están depositadas en el cerramiento del Mercado y el control que eso aportará una vez operativo. El Presidente contempla la posibilidad de que en un futuro se exija a toda persona que ingrese al centro de abastecimiento su identificación, algo que hoy por hoy no se hace. Además resalta la importancia del Mercado como fuente de trabajo y la consecuente necesidad de identificar a quienes se valen de él día a día: “Creemos que los changarines son parte del Mercado y nosotros somos conscientes de que aquí brindamos trabajo a una gran comunidad proveniente de todos los partidos que están alrededor. Por eso los vamos a identificar, pero no va a ser ni mañana ni pasado sino probablemente en los próximos seis meses”, expone el dirigente. Por otro lado, durante la presidencia de Fabián Miguelez se iniciaron en el MCBA importantes obras de infraestructura con fondos aportados por el Gobierno Nacional y recursos propios del ente concentrador. Se encaró entonces una gran renovación de la luminaria, cartelería, señalización de las calles y seguridad. Álvarez de Toledo ha continuado esas obras con el objetivo de finalizarlas: es el caso del laboratorio de última generación y el asfaltado de la Avenida Carrillo. Pero también hay nuevos proyectos en agenda, como la colocación de una oficina del Estado en tu Barrio, el asfaltado de la zona central de las naves para mejor circulación y la instalación de un anillo de fibra óptica para obtener conexión a internet y el emplazamiento de un centro de monitoreo junto con cámaras de seguridad en todo el Mercado. Además, otro aspecto pendiente es el tratamiento de las grandes cantidades de residuos producidas a diariamente en el MCBA. En este sentido, Álvarez de Toledo señaló a Revista InterNos: “El gran objetivo es hacer algo con los residuos orgánicos. Hemos analizado colocar un biodigestor o hacer compost, pero son proyectos a largo plazo. Hay muchas posibilidades de que se avance con eso, pero hoy está en un estado más de estudio que de concreción en particular”. Sin embargo, el Presidente resalta que un aspecto central y no menos importante es organizar la comunidad del Mercado para que se concientice y responsabilice, siendo uno de los primeros planes la realización de pruebas piloto para la separación de residuos. |


Opinión 9

Está claro que en los mercados habituales de ventas a granel, quien le agrega valor y gana rentabilidad es el importador o distribuidor, quien muchas veces “repasa” en sus galpones de empaque los ajos de producción argentina y los comercializa haciéndole perder generalmente la identidad de origen.

Haciendo hincapié en las últimas tres propuestas de diferenciación, podemos ver que hay análisis y herramientas que nos permitan medir la aptitud Comercial, Industrial, Gastronómica y Nutracéutica del producto: Comercial: Cada variedad tiene marcado natural y genéticamente su período de conservación: mientras más “dormidos” están mayor será el tiempo de comercialización a través del período de dormición. La dormición se evalúa a través de del Índice Visual de Dormición (IVD): la relación que existe entre el brote interno y la pulpa. Es una herramienta comercial

Algunas variedades (cultivares) de ajo inscriptas Tipo Comercial

Variedad

Morados

Morado INTA

Blancos Tempranos

Killa INTA

Violetas

Lican INTA Cristal INTA INCO 207 INCO 283

Blancos Tardíos

Nieve INTA Norteño INTA

La diferenciación de los ajos puede hacerse por una larga serie de atributos:

importante ya que permite estimar la vida útil en estantería en ajos de consumo directo. Cuando el brote alcanza el 75 % de la longitud del diente (pulpa), indica que el ajo ya perdió su vida útil para consumo. Industrial: se mide a través del contenido de sólidos solubles. Así se estima el rendimiento industrial para deshidratado o elaboración de pastas y jugos, como así también es útil para evaluar la conservación del mismo. Mientras más alto es el valor mayor rendimiento industrial tendrá y mejor conservación, ya sea a temperatura ambiente o en frigorífico.

propuestos Varietales INTA Zona de origen Envases Presentaciones comerciales Sistemas de producción Sistemas de conservación Sistemas de certificación Uso gastronómico (colores, sabores, olores) Uso industrial (deshidratado, polvo, escama, jugo, pelado) Propiedades nutracéuticas

Gastronómica: se estudia a través de la pungencia o picor. Se analiza cuan picante o suave es la variedad, con un análisis químico indirecto. Nutracéutica: La alicina es el principal componente nutracéutico del ajo. Posee efectos antibióticos tanto para plantas, como animales y humanos. Para estos últimos es un agente hipoglucémico (disminuye los niveles de azúcares en sangre).Posee efecto hipolipemiante (disminuye los niveles de grasas en sangre), y tiene propiedades antioxidantes y eliminador de radicales libres, es decir propiedades anticancerígenas. Es muy eficaz en la prevención de la hipertensión.

Con estos parámetros, en la Argentina se puede decir que: Las variedades más recomendadas para vender por tiempos más extendidos cuando se conservan a temperatura ambiente son: Blancas/Violetas 1º Plata INTA 2º INCO 283 3º Lican INTA Coloradas/Castañas 1º Peteco 2º Fuego INTA 3º Rubí INTA

Las mejores variedades para sazonar picante son: 1º Gran Fuego INTA 2º Peteco 3º Fuego INTA Las mejores variedades para sazonar suave son: 1º Nieve INTA 2º Norteño INTA 3º Plata INTA

Las mejores variedades para industrializar como deshidratados o pastas son:

Coral INTA

Blancas/Violetas

Blancas/Violetas

Fuego INTA Sureño INTA

1º Plata INTA 2º Lican INTA 3º INCO 207

1º Nieve INTA 2º INCO 207 3º Cristal INTA

Gran Fuego INTA

Coloradas/Castañas

Coloradas/Castañas

Rubí INTA

1º Castaño INTA 2º Gran Fuego INTA 3º Rubí INTA

1º Peteco 2º Castaño INTA 3º Gran Fuego INTA

Peteco

Castaños

La situación del mercado interno no es muy distinta. Los operadores comerciales venden ajos sin valor agregado, simplemente “venden ajos”.

Según Tipos comerciales Según Grados de calidad Según Calibres

Tempranillo

Unión

Colorados Tardíos

Muchos operadores comerciales no apuestan a estos cambios, sin embargo creemos que ese es el camino para aprovechar las ventajas agroecológicas que tiene Argentina, particularmente la costa andina central.

convencionales

Las mejores variedades para prevención de enfermedades cardiovasculares y para la elaboración de fármacos humanos, animales y vegetales son:

Plata INTA Colorados Tempranos

Esta práctica de “nacionalización” y/o de “triangulación” es parte del porque el precio en góndola de ajos argentinos en la Unión Europea o en Estados Unidos de América, e inclusive en Brasil, es tantas veces más alto que el precio CIF alcanzado.

Castaño INTA

www.RevistaInterNos.com.ar

Uno de los cambios estratégicos que debe realizar la producción nacional de ajos, con destino a exportación, particularmente Mendoza y San Juan, es la diferenciación de productos y de esa forma, y con otros atributos, agregar valor a la producción. Por eso hace tiempo que el INTA promueve la idea que Argentina venda progresivamente en el tiempo “ajos nobles, diferenciados y de guarda” en vez de vender ajos indiferenciados a granel.


ROSADOS

MORADOS

V I O L E TA S

BLANCOS

COLORADOS

C A S TA Ñ O S

forma de la cabeza

cónica

chata

cónica

chata

globosa achatada

globosa achatada

color de cabeza

blanco suave variegado

blanco fuerte variegado

blanco suave variegado

blaco poco variegado

blanco

blanco fuerte variegado

color de dientes

rosado

beige

beige

blanco

rojo

castaño

n° de dientes

20 a 30

10 a12

10 a 12

10 a 12

10 a 12

5a6

cuello duro

si

si

no

no

si

si

ingreso a mercado

agosto

octubre

noviembre

noviembre

diciembre

diciembre

conservación natural

escasa

escasa

escasa

buena

muy buena

muy buena

conservación frigorífica

escasa

escasa

escasa

muy buena

excelente

excelente

pungencia (“picante”)

baja

baja

mediana

mediana

mediana

alta

olor

suave

suave

intenso

intenso

moderado

muy suave

sabor

muy suave

muy suave

suave

suave

intenso

muy intenso

destino principal

ensaladas

ensaladas

pescados y mariscos

carnes blancas

carnes rojas

panes y cremas

propiedades nutracéuticas

escasas

moderadas

medianas

altas

muy altas

muy altas

Muchos factores pueden modificar parcialmente estos resultados ya que tanto los climáticos, los agronómicos (fertilidad, riego), como las características físicas de los suelos pueden alterar parcialmente estos. Por otra parte, y como el ajo “sigue vivo”, la mayor parte de las variables analizadas varían en función del tiempo

a partir del momento de la cosecha, por lo que el momento en que se realiza el análisis puede modificar parcialmente los resultados. Como se vio, todos los ajos no son iguales y existe un gran espacio para diferenciarse de nuestros competidores. La tecnología y los laboratorios no son enemigos de los

buenos negocios, por el contrario, le dan respaldo a los argumentos de venta. Si bien el rotulado nutricional aún no es exigido por las autoridades nacionales para productos frescos, cada día es más importante informar a la población sobre las ventajas de conocer la composición química de cada producto. |


Producción 11

Sierra de los padres, lugar del kiwi nacional Por Ana Laura Campetella

atmósferas controladas para retardar el ablandamiento, evitar pudriciones y reducir pérdidas. “Lo importante es que seamos los mejores” dice Alejandro Reid al hablar del volumen de producción de la zona y de la finca que lleva adelante: Proyecto Agrario. Reid es uno de los ingenieros a cargo de Proyecto Agrario, junto Guillermo Brown y Ricardo Nejamkin y según nos cuenta, Proyecto Agrario nació para producir el mejor kiwi de Argentina. Alejandro explica que comercializan también con algunos productores italianos con los que mandan y reciben kiwi en contra estación para poder garantizar la oferta todo el año: “El argentino es un buen consumidor de kiwi. Se consumen entre 20 y 22 millones de kilos por año en toda la Argentina, de los cuales por lo menos 12 o 13 millones son importados”. La producción en la zona se reparte en 30 0 40 empresas productoras que tomaron nota de las condiciones agrícolas favorecedoras e invirtieron en el cultivo en los últimos 30 años. El cultivo del kiwi necesita de una inversión inicial que

pueda ser sostenida, ya que la planta no entra en ciclo productivo hasta el 4 o 5 año, dependiendo del manejo que se haga, para entrar en un rendimiento productivo promedio de 30 toneladas por hectárea en el 7 u 8 año. La iniciativa de los privados, que desde el 2012 se agrupan en la Cámara de Productores de Mar del Plata, y el acompañamiento e investigación del INTA han permitido lograr un producto que actualmente está muy cerca de la calidad internacional que tiene Nueva Zelanda o Italia. Brown asegura que el cultivo se da naturalmente muy bien en la zona y casi no requiere agroquímicos: “Nosotros acá tratamos de llevar un manejo integrado, es decir aplicamos lo mínimo cuando no queda más remedio, no somos radicales tampoco. Pero básicamente, este año, durante el ciclo de la fruta no necesitamos aplicar ningún insecticida.” El protocolo de calidad elaborado por el INTA hace ya unos años en conjunto con la Cámara, sugiere a los productores no cosechar hasta no tener un determinado nivel de material seca y superando los

www.RevistaInterNos.com.ar

De ser un producto exótico, pasó a gourmet y hoy ya forma parte de nuestra dieta habitual. Se encuentra en casi todas las verdulerías de los centros urbanos más poblados del país. La producción nacional de kiwi se concentra principalmente en el noreste y sudeste de la provincia de Buenos Aires, y sin bien existen otras zonas productivas en Córdoba, en la actualidad, más del 60% del kiwi nacional que se consume en la Argentina se produce en la zona serrana de Sierra de los Padres, a 18 km al oeste de Mar del Plata. Sobre la ruta 226 se pueden recorrer las más de 300 hectáreas en donde se producen unas 4000 toneladas anuales de fruta fresca. Alejandra Yommi, ingeniera agrónoma de la Estación Experimental Balcarce nos llevó de recorrido para ver cómo se trabaja el kiwi en Argentina en un mercado cada vez más exigente pero con importantes perspectivas de crecimiento. En Mar del plata y toda la zona productiva, la cosecha se realiza entre fines de abril y principios de mayo y gran parte de la fruta es almacenada hasta diciembre en cámaras de frío convencional o con


“Se consumen entre 20 y 22 millones de kilos por año en toda la Argentina, de los cuales por lo menos 12 o 13 millones son importados”. Alejandro Reid. Proyecto Agrario. 6.5 grados brix (contenido de azúcares). En este sentido, Yommi, asegura que los productores que trabajan con el INTA han desarrollado buenas prácticas que aseguran un fruto de calidad. “Nosotros en general no cosechamos nunca nada por debajo de los 7 grados, y normalmente casi todo lo que cosechamos es cerca de los 8-10, eso hace que el fruto tenga alta materia seca y alta calidad, es un fruto que se conserva muy bien y muy rico. Por eso los clientes que nos van conociendo, nos siguen y nos vamos haciendo fuertes” sostiene Alejandro Reid. Probablemente el kiwi, sea hoy una de las pocas economías, que aunque con problemas, tiene un escenario más prometedor. Tal es así que en la última Fruit Logistica realizada en febrero, el kiwi argentino que ya se vende en Italia y España se mostró con una oportunidad para llevar al resto del mundo. |

/interNos


Tendencias 13

Todo se transforma: Santa Fe, pionera en procesar el descarte de zanahoria Por Guido Lautaro Padin

En la provincia de Santa Fe, y más concretamente en la localidad de Santa Rosa de Calchines, el caso particular de esta problemática general es el descarte de zanahoria: se estima que diariamente unas 100 mil toneladas no llegan a comercializarse en los mercados mayoristas y terminan como alimento de animales o directa­ mente como desechos. Sin embargo, en septiembre de 2018 se produjo un hecho significativo que buscó modificar sustancialmente esta realidad. Se trata de la instalación de una planta piloto para el procesamiento de descarte de zanahoria, la cual reutiliza esta materia prima para desarrollar nuevos productos de alto valor agregado. Revista InterNos viajó hasta las instalaciones de Val Mar, precisamente en Santa Rosa de Calchines, para conversar con Mariano Soressi, titular de la empresa e impulsor del proyecto. “En el año 2011 los problemas por descarte en la región eran muy importantes” explica Soressi, que por aquel entonces integraba un equipo técnico de la Asociación para el Desarrollo Regional del departamento de Garay. Allí se discutía, entre otras cosas, qué hacer con todas las zanahorias que no tenían calidad para el

mercado y se terminaban tirando. Se barajó la posibilidad de hacer puré, mermelada y hasta jugo de zanahoria. No obstante, el objetivo era pensar un producto que tuviera salida real y fuera demandado en grandes cantidades. En 2012 alguien le sugirió a Soressi trasladar la problemática al área de vinculación de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) para pensar una solución a través del conocimiento científico, sin abandonar su costado comercial. “Nosotros estabamos cansados de la promesas de los políticos, pero nos aseguraron que la Universidad era muy buena en investigación y en desarrollar productos en base a soluciones concretas”. Así fue que comenzaron las primeras conversaciones, que tuvieron como resultado una tesis de grado presentada por Nora Aimaretti, actualmente en INTA, la cual trabajó sobre la extracción de alcohol en base al descarte de zanahoria. De aquel trabajo inicial aparecieron algunas conclusiones importantes. “Nos dimos cuenta que no vale la pena sacar alcohol en pequeñas cantidades porque no tiene viabilidad comercial, pero empezamos a descubrir cómo extraer el betacaroteno y fibra alimentaria”, relata Soressi. Por eso, este vínculo se mantuvo en el tiempo y se tradujo en un consorcio público-privado entre Val Mar y la Universidad. A fines de 2013 el consorcio presentó un proyecto al Fondo Argentino Sectorial (FONARSEC) con el objetivo de acceder a recursos para crear una planta piloto destinada al procesamiento de descarte de zanahoria. Ese financiamiento se realizó en el marco del Programa Argentina 2020, en un

momento en que el Estado nacional puso los ojos en el desarrollo de biorrefinerias regionales. En 2014, FONARSEC (que busca fortalecer la vinculación entre el sector científico y el productivo) dio como ganador a dicho proyecto entre más de 900 postulados. De esta manera la Universidad generó una patente y el Estado financió con 6,6 millones de pesos la construcción de la planta piloto que comenzó en 2015. “El jurado consideró el hecho de que era la única planta que se iba a hacer en Sudamérica, ya que todos estos productos hoy se importan”. Sin embago, debido al proceso inflacionario de nuestro país, la inversión inicial no fue suficiente para terminar la obra y el proyecto volvió a competir por fondos, esta vez en la

Cada 100 toneladas de zanahoria, que en época de buen clima se producen en una hectárea, se tiran en empaque entre el 30% y el 40%. En una época mala, el porcentaje es aún mayor. De tres hectáreas cosechadas, una solo representa pérdidas.

www.RevistaInterNos.com.ar

En los últimos años la frutihorticultura ha realizado enormes esfuerzos por optimizar sus procesos productivos a través de la tecnificación de los campos y la capacitación de los productores. Sin embargo, la gran cantidad de alimentos desperdiciados por falta de planificación, demanda, precio o calidad sigue siendo una deuda pendiente para todos los actores del s­ ector.


14 Tendencias

Agencia de Ciencia y Tecnología de Santa Fe. Con una nueva partida presupuestaria de 1,7 millones de pesos, la construcción se finalizó e inauguró en septiembre de 2018. Además, vale decir que con estos fondo la universidad construyó un laboratorio modelo en el que se hicieron los primeros ensayos y donde hoy se estudia la posibilidad de nuevos productos. Si bien el desarrollo atraviesa por ahora su instancia piloto y no comercial (procesa sólo 2 toneladas de descarte diarios) el objetivo es que en los próximos años la inversión privada pueda lograr una producción a mayor escala, con volúmenes comercializables, pensando en el abastecimiento del mercado interno e incluso en la exportación. “Ahí ya no habrán fondos provinciales ni universitarios. Estará en manos de las empresas que quieran poner la plata para hacerlo”, confía Mariano. Y asegura que ya recibieron algunas propuestas para tener la planta comercial lista en dos años: la idea es que trate la totalidad del descarte de la zona de Santa Rosa de Calchines. La zanahoria que no esté en condiciones de venderse en el mercado será procesada para elaborar alcohol etílico (destinado a la aplicación farmacopea y a la perfumería) y carotenos (utilizado como colorante natural). Pero lo que más entusiasma a Soressi es el desarrollo de las fibras die-

tarias, resultado directo del extracto de la zanahoria. Estas fibras son el remantente sólido de la hortaliza una vez que le fue extraída el agua, los azúcares y los carotenos. Secada y molida a una granulometría adecuada, posteriormente puede disponerse en bolsas, cápsulas o comprimidos y consumirse en beneficio del organismo. Actualmente es la industria quien la utiliza en grandes cantidades: es común encontrar quesos enriquecidos y leche fortificada con fibra, también sopas, fiambres, carnes, embutidos y yogures.­Aunque todavía se están realizando pruebas científicas para certificar cuál es la mejor manera de incluirla en la dieta, se conoce que este tipo de fibra (comercializada en otros países como Estados Unidos, Holanda, Bélgica) ayuda a la evacuación instetinal, regula la glucosa en sangre y desinflama el instestino, previniendo enfermedades complejas como el cáncer de cólon. Además, este complemento alimentario brinda sensación de saciedad, por lo que eventualmente podría ser útil en algunas dietas para adelgazar. Por ahora se están realizando diferentes ensayos con grupos de hasta 300 personas para obtener el aval científico que le permita al producto una salida segura al mercado, apuntando a su venta libre. ­Soressi aclara que, cuando esté disponible, será un producto absolutamente natural, sin agregados químicos ni conservantes.

De pasivo ambiental, a producto de exportación El 19 de septiembre de 2018 quedó oficialmente inaugurada la planta piloto en las instalaciones de Val Mar con un acto al que asistieron autoridades universitarias, provinciales, municipales, empresarios y productores locales. En aquella oportunidad el responsable de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, Facundo Lagunas, destacó el valor del proyecto porque posibilita “convertir un pasivo ambiental en un activo exportable de valor agregado”. Tan sólo un mes después Revista InterNos viajó hasta Santa Rosa de Calchines para conocer de qué se trataba este emprendimiento tan bien valorado por el ámbito científico-tecnológico y productivo. Sólo bastaron algunos minutos de conversación con Mariano Soressi para dimensionar el lugar que ocupa la problemática del descarte en la región. Val Mar es una empresa familiar dedicada al empaque de zanahorias que trabaja con producción local. La familia Soressi empaca y vende con su marca desde 1991; por aquel entonces el padre de Mariano, que anteriormente se dedicaba a las bandejas de choclo, vio en el negocio de las zanahorias una salida posible a la dura crisis del 2001.


15

En los últimos años, la mercadería de la zona bajó considerablemente su calidad. Aunque es una región propicia para la zanahoria (tierra arenosa que facilita su crecimiento y permite obtener mejores calidades en cuanto a forma) la falta de rotación en los cultivos enfermó la tierra y trajo como consecuencia una producción que en muchos casos no puede competir en el mercado. También algunas inundaciones han resultado dañinas para los cultivos. “Para lograr una buena calidad tengo que tirar un montón de zanahoria en el proceso de selección”, afirma Mariano. El dato es abrumador: en Val Mar el descarte diario alcanza entre los 4 y 5 mil kilos cada 10 mil cosechados. Por eso, la declaración de Lagunas es precisa: una planta que procesa el descarte permite aprovechar toda aquella producción que demandó múltiples recursos para

ser cosechada (suelo, agua, trabajo humano) y que al ser desechada solo representa pérdidas para los horticultores locales. Además, permite reducir el impacto ambiental en favor de un producto con valor agregado, requerido en el mercado argentino y con perspectivas de crecimiento en la región. Cada 100 toneladas de zanahoria, que en época de buen clima se producen en una hectárea, se tiran en empaque entre el 30% y el 40%. En una época mala, el porcentaje es aún mayor. De tres hectáreas cosechadas, una solo representa pérdidas. Juan Carlos Yori, técnico de la universidad y Director del proyecto de la planta piloto, brinda algunos datos concretos sobre lo que representará la construcción de la planta comercial para la región. De 100 toneladas de descarte se podrían obtener

3 toneladas de fibra dietaria, 5000 lts. de alcohol etílico y alrededor de 20 litros de caroteno en estado puro. Cabe recordar que este último extracto se vende en emulsiones muy diluídas por su fuerte concentración colorante. Con esa cantidad de caroteno se realizan miles y miles de litros, utilizados en rubros varios como la producción avícola, panificadoras, cosméticos, fábricas de pastas, entre otros. “Cuando empezamos con esta idea lo que intentamos era salvar las pérdidas del productor en siembra, laboreo, semillas y químicos, las cuáles estimábamos en alrededor de 1000 dólares por hectárea. Hoy un litro de caroteno debe estar valiendo entre 750 y 1000 dólares, la fibra 15 dólares el kilo y el alcohol, que es lo más barato, entre 1 y 2 dólares el litro”, expresa Yori, contundente.

“Esta va a ser una planta piloto experimental, un laboratorio a campo de la Universidad. Ellos se mantienen interesados porque lograron hacer algo con una problemática importante para la horticultura”.Mariano Soressi Mantener los vínculos Luego de la construcción de la planta piloto en Val Mar, el consorcio público-privado con la Universidad Nacional del Litoral finalizó. No obstante, Mariano Soressi asegura que la buena relación construida en estos años los empuja a nuevos desafíos. “Hicimos un vínculo tan fuerte que ninguno de los dos nos queremos soltar. Como acá se está queriendo hacer batata, ahora nos presentamos para competir por fondos

provinciales, en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, para armar un proyecto similar. Se utilizarían máquinas iguales a estas. La idea es elaborar edulcorante para diabéticos y harina para celíacos”. Una vez que el desarrollo comercial para zanahorias esté terminado, la actual planta piloto quedará disponible para probar y desarrollar nuevos productos en base a

otros tipos de material vegetal. “Esta va a ser una planta piloto experimental, un laboratorio a campo de la Universidad. Ellos se mantienen interesados porque lograron hacer algo con una problemática importante para la horticultura, que es el descarte. El objetivo es seguir evaluando alternativas, encotrando soluciones”, concluyó Soressi. |


Desfinanciamiento estatal

Un campo cada vez más ajustado Por Guido Lautaro Padin

Desde su asunción como presidente en el año 2015, Mauricio Macri se mostró obsesionado con la tarea de reducir el gasto público, convencido de que esa señal de austeridad iba a lograr atraer la inversión privada a nuestro país. “No podemos gastar más de lo que ingresa”, repitió en muchos de sus discursos el máximo mandatario. Cumplir con las metas fiscales, ese objetivo que desveló al gobierno, significó en consecuencia achicar al Estado: reducir sus funciones y responsabilidades, su área de influencia, su injerencia en la vida de las personas, su peso en las políticas públicas. Tres años de Cambiemos en el poder fueron suficiente para acostumbrarnos a ver en diarios y televisión el anuncio de ajustes presupuestarios, la significativa reducción de personal en organismos públicos e incluso la transformación de Ministerios en Secretarías.

y Senasa) alcanzó la suma de 17.851 millones de pesos, mientras que en 2017 el mismo había sido de 19.279 millones. No sólo no se produjeron aumentos (como sería lógico con una inflación que tocó el 40%) sino que hubo una reducción de 1428 millones de pesos. Para el 2019 habrá un leve incremento del 8% que sin embargo no tendrá impacto significativo ya que con 19.182 millones estará en valores similares al de hace dos años atrás.

La agricultura no escapó a estos ajustes. Entidades que cumplían funciones de capacitación técnica y control sanitario sufrieron importantes modificaciones en sus organigramas y redujeron considerablemente el número de trabajadores de sus plantas. Pero además, recibieron proporcionalmente menos dinero para ejecutar sus tareas, ya que en 2018 el presupuesto de Agroindustria (quien comprende, por ejemplo, a INTA

En mayo de 2018 las autoridades del por entonces Ministerio de Agroindustria anunciaron que prescindirían de 330 empleados para hacer “un uso más eficiente de los recursos”; también recortaría en alquileres, viáticos y seguridad. El ministro Luis Miguel Etchevehere argumentó que su cartera debía “adaptarse a la realidad del país” y que los despidos se daban “en cumplimiento de la ley” a partir de la reducción del 10,5% en el presupuesto que votó el Congreso para el área. Algunos meses después, se produjo otra gran ola de despidos. Quienes sufrieron estas bajas fueron la Subsecretaria de Coordinación Administrativa (34), la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (67) y la Secretaría de Agricultura Familiar (447).

Para promocionar el avance de obras públicas Cambiemos eligió publicitar el slogan “El Estado es estar”, quizás en un intento de resinificar la apropiación del concepto de Estado que durante 12 años realizó el gobierno de Cristina Kirchner. Pero cuando la comunicación no alcanza, queda la política. Y la política, en este caso, mostró lo contrario: recortes y desfinanciamiento. Retiro estatal.

Nos detendremos brevemente en el caso de Agricultura Familiar por lo importante del número y por lo que representa en la práctica cotidiana. La mayor parte

Etchevehere, entusiasta durante su asunción. Un año después su Ministerio se volvería Secretaría.

de estos despidos se produjeron en el interior del país, donde el trabajo de acompañamiento a las familias rurales es elemental. En un artículo publicado en La Voz del Interior, la antropóloga Juliana Quirós afirmó que el gobierno quitó recursos a una tarea que “apuntala el desarrollo a través del cara a cara con el pequeño productor (…) y el tejido de redes entre comunidades, agencias gubernamentales y organizaciones sociales en materia de capacitación, tecnología y acceso a derechos básicos como salud, agua y tierra”. Esto significa dejar a muchas familias rurales sin interlocución con el Estado, dificultando su acceso a derechos fundamentales. Significa aislar a los pequeños productores, quitarles herramientas sin estudiar el impacto que eso representará. Se destruye así una trama político-social-productiva que llevó muchos años construir. El recorte, asegura Quirós, ni siquiera se justifica en el ahorro fiscal, ya que el presupuesto de Agricultura Familiar representa un porcentaje menor dentro del presupuesto total de Agroindustria. “Es una política de abandono e invisibilización gubernamental de las familias del interior del país”, concluye.


Política sectorial 17

Otra medida muy cuestionada fue el cierre del Monotributo Social Agropecuario (MSA). En el mes de julio de 2018, Agroindustria anunció la finalización de esta herramienta creada en 2009 por el gobierno kirchnerista. Este beneficio era

Con “verdurazos” en Plaza Congreso los pequeños agricultores denunciaron la baja del MSA

financiado en parte por Agroindustria (25%) y en parte por el Ministerio de Desarrollo Social (75%), con costo cero para los productores. En la práctica, Agroindustria retiró su aporte, que estaba destinado a la obra social. El mismo era de 268 pesos por persona inscripta, pero además cubría la proporción de cada beneficiario adherente (es decir, integrantes de la familia) por lo que esa pequeña carga inicial podía alcanzar valores de 800 o 1000 pesos, dinero considerable para una actividad muy golpeada en los últimos años. Desde comienzos de 2019, alrededor de 100.000 personas se quedaron sin ese aporte. La gravedad de este “retiro” tiene que ver con la desatención que muestra el gobierno sobre un sector vulnerable y expuesto negativamente a medidas como los aumentos tarifarios y la devaluación del dólar. Por aquellos meses Agustín Suárez, dirigente de la Unión de los Trabajadores de la Tierra (UTT), explicaba a InterNos que la creación del MSA nació buscando dar respuesta a la necesidad de regularizar una actividad “muy precaria, desregulada y desprotegida históricamente”.

Ahora bien, ¿cuánto es “un montón de guita” para el Estado? Según estimaciones de la UTT, el “ahorro” por el recorte del MSA significaría un total de 360 millones de pesos anuales. Si lo miramos comparativamente desde una perspectiva macroeconómica, es una cantidad de dinero ínfima en relación al considerable beneficio que representa. ¿Por qué es un despilfarro cuando le toca a la agricultura familiar y una decisión estratégica cuando los beneficiarios son los sectores de riqueza concentrada? Cabe preguntarse, ¿cuánto dejó de recaudar el Estado luego de que se modificara el esquema de retenciones al sector agroexportador a comienzos de 2016? Cumpliendo con su promesa de campaña, al asumir su gestión Mauricio Macri eliminó las retenciones para casi todos los productos agropecuarios, menos para la soja y sus derivados, donde disminuyó la alícuota en un 5%, disponiendo además de un cronograma de reducción progresivo del 0,5% mensual. Según datos del Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas (OCEPP), con esta decisión el Estado dejó de recaudar 2132 millones de dólares en 2016 y 1972 millones de dólares en 2017. No obstante, cabe aclarar que en septiembre del mismo año, luego de la devaluación del dólar (y presionado por la situación económica del país) Cambiemos volvió a modificar el esquema y decretó nuevas retenciones a

la exportación de mercadería primaria en un 12%, mientras que el maíz y el trigo quedaron con valores del 10%, la soja de 28,5% y sus derivados de 26%. Habiendo dicho esto, y sin ánimos de caer en un análisis simplista que prime una actividad en detrimento de otra, vale decir que la sensación que deja el gobierno respecto al “otro campo” (bandera que han levantado los pequeños agricultores) es de desinterés y abandono. También el titular de Senasa, Ricardo Negri, aludió a la necesidad de hacer “más eficiente y efectivo” el funcionamiento del organismo, argumento que ya parece un deja vu. Allí se produjeron despidos masivos en enero y abril de 2018; 130 y 213 respectivamente. Consultado por estas medidas, el funcionario remarcó que las cesantías eran contratos administrativos a los cuales no se les renovó por una “superpoblación” causada durante la gestión kirchnerista. Además, aseguró que el recorte no afectaría las tareas de control sanitario. Sin embargo, por aquel entonces Jorge Ravetti, coordinador de la Mesa Nacional de ATE Senasa, desmintió las versiones oficiales y aseguró que entre los despedidos había “veterinarios, agrónomos y técnicos” fundamentales para las tareas operativas en muchas oficinas sanitarias del país. Dos institutos de relevancia como el INTA y el INTI vienen atravesando situaciones similares. En el primer caso se produjo desde 2016 una reducción de personal donde trabajadores jubilados (o con retiros voluntarios) no tuvieron reemplazos, lo que provocó un total de 250 vacantes. Durante 2018, los rumores de despidos masivos (se hablaba de 600 trabajadores) se instalaron con fuerza cuando un informe del Ministerio de Modernización señaló que la planta del INTA podía prescindir de 750 trabajadores. Finalmente esto no sucedió, pero lo cierto es que el organismo trabajó sin aumento presupuestario para sueldos, innovación, comunicación, extensión e investigación, entre otras actividades.

www.RevistaInterNos.com.ar

“Los despedidos no son sólo números, son herramientas fundamentales para el funcionamiento de la actividad agropecuaria”

No pensó lo mismo Santiago Hardie, secretario de Agricultura Familiar, Coordinación y Desarrollo Territorial, quien justificó el recorte de este beneficio por considerarlo “poco eficiente”. “A veces está bueno que quien tiene un beneficio como éste pueda pagar esos 268 pesos de la obra social. A muchos, durante mucho tiempo le pagaste el cien por ciento del MSA e intuyo que productores con alto grado de necesidad y de vulnerabilidad quizás tienen un monotributo porque alguien se lo hizo llenar y ni lo usa; y el Estado pone un montón de guita ahí“, declaró el funcionario al diario La Nación, generando un fuerte rechazo dentro de las organizaciones populares campesinas.


Donde sí se produjeron despidos fue en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). 258 telegramas pintaron de gris el panorama para los trabajadores de la entidad, que tradujeron su bronca en lucha colectiva: por 47 días ocuparon el predio del organismo en la ciudad de Buenos Aires, con acampe y guardias permanentes. Fue en enero de 2018. Al momento de escribir esta nota se cumple un año de los despidos y, gracias a la lucha sindical, se produjeron algunas reincorporaciones. Actualmente otros trabajadores continúan su reclamo en la justicia laboral. No hace falta explayarse en estos párrafos sobre la trascendencia de estos organismos en nuestra vida cotidiana. Quienes se encuentren vinculados al campo comprenderán el lugar que ocupa INTA a través de sus investigaciones y desarrollos tecnológicos, puestos al servicio de las los distintos tipos de producciones, con un importante

“Cuando la comunicación no alcanza, queda la política. Y la política mostró recortes y desfinanciamiento” trabajo de extensión en diversas zonas rurales del país. Lo mismo para Senasa, primordial en la tarea de garantizar la sanidad e inocuidad de los alimentos que consumimos o son exportados. INTI, por

su parte, es el encargado de certificar, homologar, calibrar y controlar todos los elementos de elaboración industrial que nos rodean día a día. Resulta difícil imaginar cómo este tipo de ajustes podría resultar en un mejor funcionamiento de las entidades. A menos, claro, que la noción de “ñoqui” (tan fogoneada por los medios de comunicación) se instale con fuerza en el inconsciente colectivo. En Senasa, las cesantías fueron por superpoblación. En INTI se justificaron por incumplimientos laborales: faltas reiteradas, llegadas tarde, licencias extendidas, etcétera. Muchos despedidos afirman lo contrario y acusan las medidas de “arbitrarias”; no obstante, cabe preguntarse por qué no se buscó resolver casos particulares en vez de recurrir a los despidos colectivos. La falta de presupuesto, los ajustes desproporcionados y la constante presión por la austeridad no parecen ser ajenos

a la situación. El concepto de “ñoqui estatal” resulta la excusa perfecta y los trabajadores el chivo expiatorio de un gobierno que centra sus políticas en el impacto financiero pero no en el rol social que cumplen sus instituciones. En la práctica, el retiro estatal se sentirá. Los despedidos no son sólo números y estadísticas; son herramientas fundamentales para el funcionamiento de la actividad agropecuaria en nuestro país. Sin los trabajadores (que hoy deben abandonar sus puestos contra su voluntad) muchas de las tareas realizadas se volverán ineficientes o directamente desaparecerán. Es necesario que el gobierno deje de pensar al agro desde variables macroeconómicas y comience a valorarlo en la totalidad de sus prácticas y dimensiones. Quizás, para ese entonces, todo lo que hoy se considera prescindible deje de serlo. |


www.RevistaInterNos.com.ar


Profile for Revista InterNos

Edición 36  

Revista InterNos

Edición 36  

Revista InterNos

Advertisement