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año 1 - Nº3 | marzo 2012 | $15 | diseñame ésta, maiquel


Revista Hamartia 2011. Año 1, Edición Diciembre 2011. Propietarios: Damián Ezequiel Cots, Julián Mauro Saud, Santiago Mouradian. Venezuela 3344. Director: Damián Ezequiel Cots


Director:

Damián Cots

Editora Responsable: Natalia Morandeira

Colaboró: M. Eugenia Mastropablo

Consejo Directivo:

Damián Cots, Julián Saud, Santiago Mouradian, Natalia Morandeira

'LVHxR*UiÀFR Camilo Herzovich

Colaboró: Federico Rombolá

Ilustración:

Veronique Pestoni, Leandro Gillig, Mosqueira, Camilo Herzovich, Lurdes Pogoriles, Cristian Pallés, Leonardo Estabrino

Fotografía:

Ernesto González, Paloma Lutsky Cogan

Arte de Tapa:

Camilo Herzovich

Ilustración de Tapa:

Luciano Herzovich Consejo de Redacción: Damián Cots, Santiago Mouradian, Natalia Morandeira, Julián Saud, Nacho Ibáñez, Santiago Gómez, Silvana Jáuregui, Jimena Riveros, Gabriel Cócaro, Keila Raitzin

Colaboraron: Arturro Puig, Eugenio Zaffaroni, Diego Parés, Pablo Ramos, Pablo Malizzia

Carlín:

Escribe, Diego Cots. Diseña, Federico Rombolá

Producción:

Gisela Mouradian, Elena Fernández, Nicolás Capusotto, Nicolás Blanco, Eva González, Lucía Marquillane

Administración: Matías Sbora

Imprenta:

Editorial Acercándonos Cultura

Cochabamba 894, CABA

Dios: Federico Larumbe Agradecimientos: Al Flaco...

Editorial

Si algo atravesaba a toda la sociedad argentina en el 2001, era la pregunta de cómo fue posible que un pelotudo semejante haya llegado a presidente. Sin embargo, De La Rúa ya había mostrado que no era ningún dolobu y pretendía un país para el “Grupo Sushi” y para el resto, miseria. En el año ‘97, cuando todavía era Jefe de Gobierno porteño y recién mostraba sus expectativas presidencialistas, el Chupete firmó el decreto 1990/97 que mandaba a cerrar en las escuelas públicas a todos los cursos con menos de 20 alumnos. Así se puso de punta contra los docentes y los estudiantes. Tomamos los colegios y marchamos para impedir que cualquier pibe se quedara sin escuela. Y lo logramos. El decreto quedó sin efecto. Macri acaba de reflotar ese decreto y las consecuencias serían el cierre de prácticamente un distrito escolar entero. El mismo camino que De La Rúa, la misma cara de pelotudo y las mismas aspiraciones políticas: convertirse en el jefe de una oposición renovada y llegar a ser presidente. Nos empeñamos en advertirlo en estos términos porque no queremos en cuatro años estar preguntándonos cómo es que tamaño bigote primitivo, con serias complicaciones para expresarse, llegó a sentarse en el sillón de Rivadavia. En los últimos diez años, Argentina se sumó decididamente al grupo de países latinoamericanos que buscan un camino propio, lejos de las presiones de los yankis. Por eso hoy, respiraramos tranquilamente mientras el mundo es sacudido por una crisis descomunal. Pero los lamebotas no descansan nunca y los mismos que pisotearon el país hablan con desparpajo de este gobierno y lo ubican a la derecha de sí mismos, una caradurez. Mauricio Macri tiene una fortuna que amasó su familia gracias a la dictadura militar. Videla, el dictador que dejó el país quebrado y que aniquiló a una generación entera, rompió el silencio y salió a hablar como una voz autorizada, de peso. Dijo que si Cristina no hubiera ganado las últimas elecciones, él estaría libre. Que lo diga Videla, nos hace sentir seguros del lugar en que nos paramos, defendiendo el camino que se abrió en el 2003. Pero la cosa no es tan sencilla. Ni fanatismo ni ortodoxia ni sectarismo: fue justamente la pérdida de esas características lo que permitió al kirchnerismo avanzar hacia lo nacional y popular. Nosotros mismos tardamos en despertarnos. Tuvo que salir la Sociedad Rural y su bosta a la plaza para que nos demos cuenta de que a este proyecto hay que defenderlo en la calle, forjarlo, exigirlo, empujarlo para que no se detenga. Ahora bien, el trato que Cristina le dio a los maestros, acusándolos de trabajar 4 horas y tener 3 meses de vacaciones (no hace falta aclarar que eso no es cierto), atado al planteo que hiciera cuando asumió relacionando los reclamos de los trabajadores con extorsión, más que sorprendidos nos deja contrariados. Creemos en el modelo de crecimiento económico con inclusión social porque creemos que sin incluir y sin generar riqueza es imposible avanzar sobre la justicia social, pero también sabemos que sólo se puede profundizar ese modelo con los trabajadores y no contra ellos, que fueron el sujeto protagónico de las medidas de gobierno. La vuelta de las paritarias es un ejemplo indiscutible. Pero para profundizar no se puede instalar la idea de que quien reclama más es un egoísta. Pongámonos en foco: El primer extorsionador, el que vacaciona mucho más que un maestro, es el que hace ese tipo de negocios donde el tambero cobra centavos y Mastellone se lleva millones, mientras un litro de leche sale 7 pesos. Por eso no nos va la de tirarle el guante a los trabajadores. , Sabemos que la posibilidad de profundizar existe porque existe este gobierno, por Néstor, por Cristina. Los hemos apoyado y lo seguiremos haciendo en la batalla por construir otro Estado y por derrotar a las corporaciones como Clarín. Pero también sabemos que si se convence a mucha gente de que los trabajadores tienen que frenar sus reclamos, no se ayuda para nada a construir la subjetividad que permita, como decía Néstor, ir por todo. Si la condición es ser gradualistas, pues bien, tendremos paciencia; pero en la medida en que se le de la espalda a los trabajadores, perderemos la paciencia y saldremos a la calle, porque lo mejor del kirchnerismo siempre estuvo ahí, en la calle, junto a los trabajadores.


Escribe: Damito Foto: Paloma Lutsky Cogan

Para quiénes no lo conocen, Pedro Saborido es, entre otras cosas, el otro Peter Capusotto. Productor y guionista de uno de los mejores programas de televisión de los últimos tiempos. Y lo más admirable es que lo logra sin necesidad de usar virtuosismos tecnológicos ni estéticas ultra modernas. Si bien ningún bloque del programa dura más de diez minutos, lo que convence a la audiencia es el contenido. Hay un código, una manera de pensar la realidad sin tangas, ni chimentos, ni noticias. Otra música, otra visión acerca de nuestra cultura, de cómo resolver el enigma inacabado que es la sociedad argentina. Diego Capusotto y Pedro Saborido tienen bien en claro que la realidad a través de los medios es un relato de ficción. De ahí la lucidez incuestionable para expresar a través de los lenguajes adecuados, los discursos más crudos. Pedro Saborido, uno de los grandes culpables, hizo la primaria en un colegio de curas tercermundistas. “Así los defino yo, por la línea que con el tiempo me doy cuenta que tenían. Es el día de hoy que me sorprende el hecho de que el 22 de agosto, cuando fue la masacre de Trelew, hayan puesto la bandera a media asta. Era un colegio barrial, no existía la corbata y el trajecito, cada uno iba con el guardapolvo que tenía. No nos hablaban de la lucha de clases, pero había una bajada de línea muy clara respecto de ser conscientes por ejemplo de la discriminación y te estoy hablando de hace 35 años”.


–Dijiste “lucha de clases”. ¿De la mano de qué llegó ese concepto a tu vida? –Cualquier enojo con el mundo tal cual es, te va llevando a lugares en donde te vas a poder sentir más cómodo, lugares donde te van a contener. En la época de la dictadura, fue un refugio el rock, la contracultura del rock, que obviamente iba contra un montón de cosas establecidas, no lo digo desde un análisis marxista. Un análisis más hippie si querés, pero en algún lugar había un contenido de enfrentamiento o escape o protección de lo establecido. Cuando vas creciendo y vas viendo que vivís en un mundo que no te cierra, vas encontrando esos elementos que te permiten desde defenderte de ese mundo que no te interesa hasta suponer cambiarlo y digo suponer porque no tiene que ver con la efectividad, no creo que hayamos sido muy efectivos después de 30 años de democracia. Pero sí hubo cosas que se lograron instalar culturalmente. Hay límites que generacionalmente se han instalado en muchos de nosotros: sabemos que hay lugares a los que no queremos volver. Sabemos que la opción no son los milicos, ni la dictadura. Nadie quiere que las cosas terminen en persecución, muerte y tortura. Ahora, a mí me interesa reafirmarlo más en la gente que no es del palo que en la gente que es del palo. Entre nosotros, es obvio. Cuando tenía 19 años, Pedro quería dedicarse al cine. Trabajó de sonidista en “Esperando la carroza” y “Los chicos de la guerra”. Pero el cine le terminaría hinchando las pelotas. Saborido necesitaba calmar la ansiedad en proyectos que generaran resultados rápidos. Durante su juventud conoció a Omar Quiroga. Juntos trabajaron en FM Avellaneda en un programa que llamaron La luna con gatillo, en honor al escritor comunista, Raúl González Tuñón. En la misma emisora se hizo después Saborido & Quiroga, programa dedicado al humor político. En 1991 comenzó a escribir guiones de TV

para Tato Bores. En 1998, fue uno de los guionistas de Delicatessen. En 1999, creó junto a Capusotto, Alberti y Montalbano “Todo X $ 2”, aquel programa que lograba sacar a los estudiantes de comunicación de sus clases antes de que terminen. Saborido se acomoda en la silla. Deja teléfono celular y atado de cigarrillos sobre la mesa. Se sirve medio vaso de tónica y nos clava la mirada. –¿De qué quieren hablar? –pregunta con un tono fastidioso, dejando caer los pómulos pesados y moviendo los labios para adentro. Mira a la cámara con desprecio, se podría decir que le molesta que lo estemos filmando. Le hacemos una pregunta, pero se aburre enseguida. Está convencido de que no le vamos de frente y que lo queremos engomar hablando de marxismo. –Vinimos a charlar –le digo–, nuestra idea es tomar una tónica con Pedro Saborido y hablar. Supongo que eso implica divagar un rato entre la cultura, la política, los medios. Pedro nos mira a través de sus anteojos redondos, se rasca un poco la barba. Es una bicolor, batique, negra y blanca. Cuando revolea los ojos, se le van las pupilas tan hacia arriba que casi no se ven debajo de la visera del gorro. Se rasca la nariz. Los ojos quedan casi blancos y las cejas se adhieren a la tela de la gorra. Con el índice y el mayor sostiene un cigarrillo. Y arranca a hablar, es un torbellino de reflexiones que llevan a otras cada vez más agudas. –Si tomás de parámetro el modo de vida de la gente, qué se yo, me gusta más como era cuando yo tenía 10 años. Vivimos un momento de más libertades o por lo menos, creemos tenerlas. Lo interesante es ver qué es lo que falla cuando tenemos un montón de libertad, porque quizá no estamos programados para cambiarla, aprovecharla, ejercerla de otra manera. Se pasó de una generación política que estaba casi disuelta en un proyecto colectivo a una que siente el

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electroshock de la dictadura. Hasta que nos curemos de espanto de eso, todo va a ser así, más “soft” –dice y agrega un silencio a la mirada que se va espesando–. Vamos descubriendo de qué se tratan los medios. Esa pérdida de inocencia ante lo que significan los medios es algo que uno venía viendo desde antes o la había leído. Si te ponés a ver quién fue Randolph Hearst y la guerra de Estados Unidos decís “¡Epa, pero el tema de que los medios tienen influencia no es de ahora!”. No tenemos bien en claro qué nos hacen los medios. La idea de que algo se emite en un lugar y puede llegar a 50, 100, 200 millones de personas es una idea monstruosa. Sobre todo por la concepción, no tanto por el tamaño. Es raro, si uno se parara en la lógica de que hay un tipo hablando y el otro lo graba y lo que está pasando ahí se va a reproducir en otro momento y lo va a ver otro tipo... La tecnología va a una velocidad a la que ni el cuerpo ni la cabeza se pueden acostumbrar. –Revuelve la idea con la mano, rompiendo el humo del cigarrillo. Mueve los dedos como sacándose las migas que le sobraron de la frase y remata–: Hay gente que está relacionada por el Facebook y no se ve en dos años. La voz de Pedro es grave. Cuando hace pausas o titubea el volumen sube. Toma un trago de tónica. Levanta la palma de la mano y aprieta la mirada. Algunas arrugas que se dibujan arriba de los pómulos. Lleva el cigarrillo a la boca. Inhala y atrás del humo que larga continúa con su reflexión: –No está claro lo que va a pasar ahora que tenés la disponibilidad de una herramienta como Facebook que hace que se encuentre gente que no se ve desde hace 30 años. Y ves sus caras, sus vidas, cómo esa persona se ha deteriorado y te empezás a comunicar en un nivel para el cual no estamos preparados. En mi generación veo cosas raras, gente que se encuentra de casualidad con esa novia de la adolescencia y entonces van y toman un café y garchan o no, pero esa posibilidad estaba muerta para la mayoría, no estaba tan a mano. La tecnología hoy le da un lugar importante a calmar la ansiedad de la nostalgia, cualquier cosa que buscás del pasado, la volvés a encontrar. Uno saca fotos y no las vuelve a mirar casi. Porque es tan fácil que el hecho consiste en sacar la foto y no en mirarla después. A veces el hecho de bajar la película te calma la ansiedad de tener la posibilidad de “agarrar” eso que está ahí. Después por ahí ni la mirás. Como pasa con las fotos, la gente está desesperada por atrapar el momento. No aguanta el


no poder decir “¡Qué bueno que es esto!” –Saborido levanta ambas manos y muestra los dientes–. ¿Y qué más puedo hacer...? ¡Hay que sacarse una foto! Pedro ya se bajó la tónica. Amagamos a pedir otra, pero se rehúsa y aclara “En este boliche te rompen el orto”. Empieza a aflojarse en esa silla, se relaja. Está cómodo, la ausencia de cuestionarios predecibles ayudó a la idea de sentarse a charlar con él. Nos vamos por las ramas, preguntamos casi sin pensar y, casi sin pensar, nos responde. –La objetividad periodística no existe porque ya es un relato de ficción el periodismo. Partimos de un reflejo de la realidad que es eso, un reflejo. Pero a la vez, pareciera como que la única realidad que podemos compartir es la mediática. Vos podés ser judío, el otro evangelista, aquel vive en Gerli y aquel otro en un country, pero todos miran televisión. Todos saben quién es Tinelli. Cuando era chico, las conversaciones de los vecinos arrancaban con el tiempo: hace calor, va a llover, se va a despejar... Y ahora de pronto estás en un bar y te enterás porque está la televisión prendida de que va a llover, y ya se metió en tu vida, ya te metió un quilombo. ¿Qué hacemos, nos juntamos igual con los pibes? ¿No nos juntamos? Sin esa información el plan seguía y se encontraban con que llovía o no llovía, pero ese suspenso no era gratuito. La información no estaba tan a mano. –La boca se le va para el costado. Se toca la barba. Mueve las manos. Se frena, prende el cigarrillo y continúa–: Me parece que nos fuimos al re carajo, –concluye. Saborido afirma que en el mismo consumo están las definiciones. Nos interpela, nos pregunta cómo pensamos hacer para financiar la revista en papel. Nos sugiere que hagamos una revista de Cultura y Culos. –Porque el tema no son los culos, el tema es quién está dispuesto a consumir los culos sin prejuicio. ¿Los intelectuales no miran culos? Sí los miran, pero no van a decir que los miran o abiertamente no los consumirían. Porque está mal eso, porque son intelectuales. Claro: “Soy intelectual, no puedo mirar ojetes”; o sí miro, pero ojetes de Filosofía y Letras... El otro día fuimos a dar una charla con Rep a la Biblioteca Nacional y estaba esta cosa de “Mirá ese culo”, “Si yo tuviese 25 años vendría de levante a la biblioteca de la facultad”. El chabón lo puso en esos términos. No tendría nada de malo, la pulsión sexual está en todo momento. Conozco mucha gente que va a bailar, sale y no levanta nada. Van más a hinchar las Mirá el video en www.hamartia.com.ar/hamartia-tv

pelotas que a otra cosa. Es tan intenso lo que pasa en una discoteca que “hay que levantar, hay que levantar” y nadie levanta porque cada uno hace foco en la suya y no hay mucho más terreno para... Hace mucho que no voy a una discoteca así que no tengo la más puta idea de lo que pasa ahí. Nos fuimos al re carajo de nuevo, ¿no? Da la sensación de que cada vez que Pedro dice las palabras “carajo”, “reputa” u “ojete” lo disfruta como si diese una buena noticia. Pero enseguida cree volver al hilo de la conversación. –Con Diego somos bastante coherentes. Por lo menos en el resultado del trabajo hay cosas que no adoptamos automáticamente del medio, no ponemos minas en pelotas, no hacemos cámaras sorpresas, no lo hicimos nunca ni lo vamos a hacer. Aparece un pelado. Es el griego Iconomidis, el que pasa esos videazos. –Marcelo me ayuda con la producción. De hecho ahora nos reunimos a laburar –dice Pedro, y su compañero se queda mirándolo. Deja caer una sonrisa cómplice y mirándonos luego a nosotros pregunta:– ¿Pedro ya se hizo el difícil? No le crean nada, lo hace a propósito. –Pedro hace como que no lo escucha y sigue hablando. –Generalizamos porque

nos tiran módulos de generalización por la cabeza. El formato de entrevista ya se perdió hace una media hora. Estamos los cuatro cagándonos de risa. Cuando se enteran de que el Mago y yo militábamos en el Partido Comunista, nos piden un carnet. –Los amigos más kirchneristas que tengo son ex PC y yo le digo que están acostumbrados al martirologio y a tener a todo el mundo en contra. Ya en mi generación los comunistas venían de un antiperonismo inerciático, es decir, simplemente era la FEDE y sus mayores como una experiencia de transmisión cultural que no tenía que ver con lo que palpaban y vivían. Pero está bueno ser comunista, yo quiero tener un carnet. Y antes de hablar con cualquier tipo, saco el carnet y le digo: “Momentito señor, yo soy del Partido Comunista”, se van a anular muchas conversaciones con mucha gente. Está buenísimo, sacame una foto como para el carnet, ¿seguro me los conseguís no? Paloma, les saca dos fotos cuatro por cuatro. Nahuel apaga la cámara. –Nos fuimos al re carajo –dice Pedro por tercera vez. Y tenía razón, tanto nos fuimos al carajo que los afiliamos al PC, ahora que se hagan cargo los dos

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La tecnología hoy le da un lugar importante a calmar la ansiedad de la nostalgia, cualquier cosa que buscás del pasado, la volvés a encontrar hamartia  7


Escribe Jimena Riveros Ilustra Camilo Herzovich

En los útimos meses estalló la noticia de que algunos sitios de descargas eran cerrados por el F.B.I. y muchos tomamos conocimiento de una ley estadounidense, S.O.P.A., que ingresó en el Congreso de esa nación, el 26 de octubre de 2011 y que tiene por finalidad censurar, cerrar y hacer desaparecer de los buscadores a todos aquellos sitios que publiquen o permitan bajar, libros ó adaptaciones libres, canciones, películas, etc. Como si esto fuera poco hay “sanciones” como consecuencia de esa primera acción, entre las que se puede destacar, por ejemplo, el cierre automático de cuentas bancarias asociadas al sitio en cuestión. Un dato no menor, y quizás uno de los más escalofriantes, es que esto se podrá dar sin juicio previo.Es decir, prevalece el concepto de delito por sobre la presunción de inocencia. Y todo esto ¿por qué?: por cantar una canción de alguien y subirla al ciberespacio, por linkear en un blog personal otro sitio que esté violando los derechos de autor en alguna de sus formas, por haber publicado un cuento que se te ocurre como continuación de otro, un chiste que fuera registrado por alguien y vos simplemente lo quisiste compartir. El caballito de batalla de los defensores de esta ley es que protege al autor y a sus derechos. Interesante. Ahora bien, veamos quiénes están

detrás de la S.O.P.A.: la Asociación Cinematográfica Estadounidense, la Asociación de la Industria Discográfica Estadounidense y la Asociación Farmacéutica Estadounidense junto, lógicamente, a un grupo de legisladores que deben tener sus intereses económicos. Inevitablemente, surge un interrogante ¿Qué hace la Asociación Farmacéutica detrás de todo esto? Bueno, parece ser que estos muchachos están abriendo el paraguas porque lo que buscan se vincula a los derechos de la propiedad intelectual de las drogas, medicamentos y vacunas que desarrollen. Santiago Bilinkis es autor del blog Riesgo y Recompensa, fundador de Offinet, activo usuario de redes sociales y se autodefine como emprendedor serial. Según él, esta ley les abre una puerta, que sentaría jurisprudencia porque los medicamentos no se piratean on line pero el trasfondo es la propiedad intelectual. Beatriz Busaniche de la fundación argentina “Via Libre” (software libre) opina que “estas leyes establecen censura previa, de hecho ya hay sitios que ante el temor de que les caiga el F.B.I. empezaron a eliminar contenidos”. Y esto no es paranoia ni psicosis, si no andá a preguntarle a los dueños de Megaupload cómo les fue, que bajo la acusación de infracción de los derechos de autor les cerraron el sitio el pasado 19 de enero y actualmente están a la espera de la sentencia de prisión que podría ser de muchos años. Si observamos el temita de la acusación sin juicio previo hay un caso interesante que deja claro los alcances de la ley proyectada. La organización ecologista Greenpeace realizó una campaña donde caricaturizó el logo


de la Esso. La petrolera intentó censurarlo a través de un recurso legal pero perdió el juicio dado que el tribunal francés manifestó que la utilización del logo cambiado era un ejercicio de libertad de expresión. Si S.O.P.A. hubiese sido aplicada, Greenpeace sería culpable de plagio y las cuentas a través de las que recibe donaciones hubieran sido canceladas. Por otro lado, Busaniche afirma que está comprobado que las descargas de música no dañan las ventas y con respecto a los films es igual “El 2011 fue el año furor de Cuevana acá y también el año récord con mayor ventas de entradas al cine”. Contundente. Bilinkis hace una observación similar: “Está super comprobado que las descargas no dañan las ventas. Lo que sucede es que están cambiando las reglas del juego y eso genera resistencia”. En este sentido también explica cómo en medio de la desesperación una empresa vio la salida: “Apple, mientras todos pataleaban, se adueñó de Itunes, y asi se convirtieron (algo impensable años antes) en los dueños de la música. Pero ahora que se quedó con el negocio es una de las empresas que impulsa la Ley S.O.P.A.”. ¿Qué habría que hacer? Básicamente, hay que saber lo que está pasando. Los usuarios de la red deben informarse, organizarse y participar. Para Beatriz Busaniche es mucho lo que está en juego: la libertad de

expesión y también de elección. Según algunos, es necesario buscar herramientas de anonimización, es decir, recursos que permitan acceder en forma anónima a los sitios pero no todos están de acuerdo con esto porque muchos sugieren que lo que debiera pasar es que la red siga como está. S. Bilinkis a modo de aporte sugiere tener, en los blogs personales, una licencia que establezca que cualquier persona que desee utilizar sus contenidos puede hacerlo de manera gratuita respetando: citar a la fuente, no modificar los contenidos y que no sea para uso comercial. Hoy la ley S.O.P.A está frenada, dormida, pero hay una discusión que debe darse en todos los ámbitos porque el acceso al ciberespacio es casi un derecho. Ignacio Ramonet en su último libro, La Explosión del Periodismo, plantea: “Es innegable que el acceso a internet se va a convertir en una exigencia democrática tan fundamental como el acceso a la educación, al conocimiento o a la electricidad. Las leyes para proteger la libertad de expresión serán cada vez más indispensables”. El espíritu de la red tiene que ver con compartir. Debemos focalizar ahí. No hay que asustarse pero tampoco dormirse. No hay sopa que no se pudra con tantas moscas dando vueltas por ahí.

No es otra cosa que el resultado de la olla con el agua hirviendo. No tienen una estructura, es decir, no funcionan como una organización sino que promueven acciones directas: bloquean determinados sitios a modo de protesta e invitan a informarse sobre los alcances, en este caso, de la Ley S.O.P.A. Publican datos de autoridades del F.B.I. e incluso han hackeado la página de Sony Music accediendo a toda su base de datos y permitiendo bajar todos los temas de la discografica en forma gratuita. La máscara corresponde a la imagen del inglés Guy Fawkes (1570 – 1606), quien inspiró la historieta V de Vendetta que después fue llevada al cine y es lo único que los identifica, y permite el anonimato. Anonymous es anárquico. Lo que no es malo pero tampoco brillante. Es lo que es y sirve. Es una acción directa que permite el acceso de todos a información referida a cuestiones puntuales, información que no circuló por medios comunes en tanto Anonymous comenzó con sus “represalias”. No hay que perder de vista que hay intereses millonarios tras estas leyes y no debería sorprender que medios monopólicos prefieran callar o esconder el tema. Santiago Bilinkis aporta otra mirada: “Uno tiende a simpatizar con los débiles y los románticos que luchan por causas antisistema pero la realidad es que el hacking es un delito claro y no es algo aplaudible. Si yo los aplaudo por una acción que toman frente a una causa con la que coincido después no puedo horrorizarme cuando lo usen para una causa que me perjudique”.

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HAMARTIA entrevistó a la gente de Fight for the Futures, el primer sitio que se formó en los Estados Unidos contra las leyes S.O.P.A y P.I.P.A ¿Qué es Fight for the Future? Una organizacion dedicada a la defensa de la red libre. ¿Por qué S.O.P.A atenta contra la libertad de expresión? S.O.P.A. es una amenaza para todos los sitios por el contenido creado por otros usuarios. Esta ley habría forzado a todos los sitios a censurar la comunicación de los usuarios por miedo de ser procesados sobre copyright (derechos de autor). Y también, muchas plataformas para expresión libre podrían haber sido cerradas. ¿Cuáles son los intereses que representan estas leyes? Principalmente, la industria cinematográfica… Hollywood. ¿Qué tiene que ver la Asociación de Industrias Farmacéuticas Estadounidenses en cuestiones de derechos de autor? Ellos tienen intereses aquí también. Una parte de S.O.P.A. & P.I.P.A. habría hecho mas fácil el cierre de los sitios canadienses donde ciudadanos americanos compran medicamentos genéricos. ¿Por qué si son leyes de EEUU tienen injerencia a nivel mundial? Los EEUU tienen una población muy grande de personas conectadas. Entonces, un sitio censurado en los EEUU podría perder muchos usuarios. Lo que es peor, un sitio puede ser totalmente limpiado de los “Search engines” (buscadores, como Google, Bing, Yahoo, etc) que tienen sus bases en los EEUU, perdiendo mucha visibilidad internacional también. Los usuarios de la red ¿Qué pueden hacer contra S.O.P.A? Estar vigilante. S.O.P.A. está muerto por ahora, pero puede volver. También hay otros acuerdos internacionales como A.C.T.A. que tenemos que parar. ¿Hay alguna forma de burlar la ley en caso que se aplique? (herramientas de anonimización) Sí, pero no sería realista pensar, al menos hoy, que estos métodos sean adoptados por toda la población. Tenemos que mantener Internet tan libre como accesible.


Hola, mi nombre es Arturro Puig. Mucha gente dice que soy un tipo con suerte y cada vez que lo hacen me toco el huevo izquierdo. Es el típico bocadillo que te enyeta. No hay peor piedra que la que resbala. Hasta me puedo bancar a los que la tiran y esconden la mano, pero los que se ponen en el medio del camino deseando que te caigas, son definitivamente los peores. Se le llama “Piedra” a todo aquel que con su presencia o evocación, es capaz de generar una seguidilla o racha de sucesos desafortunados con amplias expectativas de cagarte la vida. Sin embargo, no es la piedra en sí la que causa los peores destrozos. El piedra, el yeta, el mufa, no es el problema si no quien abusa de su maldición. Está quien prefiere no mencionarlo y está quien lo nombra aludiendo de que es inmune a la pedrera. Es este tipo de posicione las que causan las más terribles consecuencias en el prójimo. Mi nombre es Arturro Puig, no soy supersticioso, de hecho nunca creí en este tipo de timorateces. Pero un día, alguien me lo nombró (no voy a decir a quien) en la cara y me la rompió. Es cantante y ha provocado más de una muerte. Vamos a llamarlo Caño Castacha. Ojo, señor, señora, no lo nombre,

meses padecí sarampión, varicela, paperas y viruela. También perdí a mis cuatro abuelos y una bisabuela de 92 años fue atropellada por un skater. Nunca más volví a esa ciudad. No porque no lo intentara, de hecho, probé suerte vía terrestre y aérea. Pero no hubo caso, si no eran las cenizas, eran los conductores mal dormidos o los fuertes temporales. La última vez quise ir a ver a Spinetta al Parque de Mayo, pero una vaca se puso en el medio del camino y

Se le llama “Piedra” a todo aquel que con su presencia o evocación, es capaz de generar sucesos desafortunados con amplias expectativas de cagarte la vida se rompió el micro. Si mal no recuerdo, fue apenas tomamos la ruta 3. Hay dos grupos fundamentales de piedra. La piedra presencial y la piedra evocativa. Naturalmente, la piedra evocativa es la peor ya que se puede estar a más de 1000 kilómetros de lo innombrable y sufrir las consecuencias como si se estuviese al lado. Muchos menosprecian y descreen de los males ocasionados por los que portan

LA PILASTRA D EN “CUIDADO P ni lo piense, de lo contrario en 72 horas va a empezar la mala leche. Pero atenti, no es necesariamente usted es el que sufrirá las consecuencias, sino quien recibe, quien lo escucha nombrar. Puede perder un ojo, el testículo, una teta o a su pequeña hija. Las piedras están en todos lados, en el trabajo, en un grupo de amigos, en la familia, hasta en el zapato, como es el caso de una conocida zapatería donde venden sandwiches de milanesa. Incluso, tu propia pareja puede ser la yeta. Cuando tenía 16 años me puse de novio con una chica de Bahía Blanca, tiempo después entendí por qué en el lapso de cinco

el virus de la mala suerte pero lo cierto es que su existencia es irrefutable. Ayer me quemé los ojos con jugo de chinchulín. ¿Quién los mandó a nombrar a ese ex arquero ex colombiano? Y mirá que es raro que a mí se me exploten los chinchulines. Pero claro, de repente sin aviso ponerse en la boca semejante piedra, hay que ser negligente viejo y pensar que hay algunos que los nombran a esta manga de mufones en el medio de la ruta, estamos todos locos. Imaginate acordarse de repente del Ñomo Novarro Montoyo, qué peligro por Dios, y después le ponen la carátula de “inseguridad vial”. Pero sí ese es “drapie”, en serio,

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Escribe Arturo Puig Ilustra Leandro Gillig


todos los equipos donde jugó descendieron, fue a Independiente y mató a los dos arqueros suplentes. Además qué tenía que salir a hablar el tipo, a defender a Pastoriza, lo defendió tanto que lo enterró. Vos sabés que una amiga personal salió con ese suertudo y enseguida el bepi de la mina empezó con kilombos, que meningitis, que piojos, se tragó la tapa de la boligoma. ¿A vos te parece? Me llamó a mí para que la lleve en el auto. Pobre flaca, desde ese día no la vi más. Supongo que estará viva, pero yo no la toco ni con un palo, a ver si la mordió ese hijo de puta. Por suerte, estas vacaciones tomé el recaudo de llevar las fotos de Pugliese. Sí, ¡de Pugliese! Porque Pugliese Pugliese Pugliese Pugliese Pugliese Pugliese. ¿Se entiende? Dicen que nombrar al viejo de la rosa en el piano, espanta la leche rancia. Viste, es que hay que limpiar un poco, porque no sabés, tengo la cabeza llena de piedritas escribiendo toda esta basura. Pero ni te cuento lo que me pasó un verano, me fui a Mar de Ajó. En la playa cantó una mujer que preferiría no nombrar para evitar la desgracia entre los lectores. Su nombre remite a una lluvia fuerte. Ese mismo día, a la noche, me sentí sin

asegurar que hace tres meses pesaba sólo 75 kilos. Mi madre vivió en casa los últimos días de su vida. Su adicción por el canal Crónica en donde incansablemente homenajean a Caño, ha causado más de una desgracia. Entre ellas, el abultamiento de mi estómago, la pérdida de mis dos caniches y de la tortuga Pirula que después de 81 años y tres generaciones de Puig, ha dicho adiós. No tiene sentido que recordemos ahora quién fue el que arregló para tocar en Mar del Plata y se incendió el teatro, ni el que lo llamó a Sandro una hora antes de que palme. Ahora bien, pregúnteselo de veras ¿Cuánto quiere a los que lo rodean, hasta dónde respeta las creencias de los demás? Es que no lo entiende, si se lo pasa nombrando al Caño, el caño dispara, atenta contra quien escucha, usted pudo haber pasado por ahí, caminando. O estaba en el bondi tranquilo y de repente alguien lo nombra, o un amigo que se hace el pija y se lo repite para demostrar lo ateo y lo valiente que es. Hasta cuándo vamos a bancarnos a este cardumen de ineptos, descreídos, imberbes transportadores de la yeta, inocentes portadores de la mufa, gritando a troche y moche lo que arruinará su entorno,

DE ARTURRO PIEDRA LIBRE” fuerzas, cómo si se me atrofiaran los músculos y el torso se encogiera como el de una bailarina clásica. Me levantó fiebre, podés creerla. Concurrí a una guardia médica pero nadie supo qué tenía. Un mal repentino que terminó con mis vacaciones al tercer día de haber llegado. Pero bueno, está claro que la mala suerte es directamente proporcional a la actualidad de cada persona. Que hoy, a mis 57 años, se me encoja el torso a tamaño bailarina sería verdaderamente un golpe de suerte. Pero por el contrario, me ha crecido una buzarda descollante. No es que quiera desvincularme de mis repetidos excesos con las harinas y el alcohol, pero les puedo

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su familia, su propia vida, en definitiva. Mi nombre es Arturro Puig, puede que suene trillado, pero no me excita para nada el baile del caño, por el contrario, me deprime, me enyeta, me caga literalmente la vida. Tengo para decirles a todos aquellos cabeza de castachas, que la corten, que en serio la corten, porque cuando finalmente festejemos la muerte del caño, no les espera un final feliz. La mufa que los acobijaba, se les volverá en contra y ahí estaré yo, sonriente, sin mirarlos, sin verlos, sin nombrarlos, tarareando un tema de Pugliese que por razones obvias, ustedes nunca podrán escuchar

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BUENOS DIAS ¿Por qué tanto ensañamiento con Clarín? ¿Acaso es el único monopolio? Claro que no. Podríamos dar el ejemplo de las telefónicas, que la levantaron en pala no sólo acá sino en todo el mundo. Clarín tiene 267 medios de comunicación y el origen de ese poder nos remonta a una historia para nada feliz. No vamos a meternos ahora con Papel Prensa. Todos sabemos por qué y de qué manera Ernestina y Horacio se quedaron con el monopolio del papel, con el privilegio de ponerle precio a las palabras. El grupo creció, nunca dejó de hacerlo. Tras la crisis del 2001, mientras todos quedaron patas arriba Clarín cayó mejor parado que nunca. Invertir lo que no tenía, endeudarse con bonos a 20 años para ingresar al negocio del cable. Pero cómo, ¿tanto se puede ganar con un cableado de fibra óptica? Hamartia te cuenta por qué todavía Clarín es el dueño la pelota.

Escriben Santiago Gómez, Gisela Mouradian, Julián Saud, Damito, Santiago Mouradian, Natalia Morandeira Ilustra Camilo Herzovich

MAG En el Juicio Ético y Político al Grupo Clarín, convocado por la Asociación Madres de Plaza de Mayo el 22 de diciembre de 2011, Hamartia participó como querellante de Cablevisión-Fibertel. La presente nota recoge parte de la investigación que realizamos para el Juicio. En la web está disponible el video de nuestra querella.

Mirá el video en www.hamartia.com.ar/hamartia-tv


GNETTO

DESAYUNATE ESTE INFORME SOBRE

CABLEVISIÓN

Todo grupo económico es predador por naturaleza, y en la medida de sus posibilidades perseguirá el beneficio propio por sobre el social. Esto es una obviedad. El monopolio de las telefónicas es producto de las privatizaciones de Menem, el poderío que hoy les da el tendido del cable, los hace monopólicos. Es cierto. De hecho ésta es la razón por la cual Clarín comienza su negocio en el cable. Siempre supo que no era posible competir con las telefónicas sin tener red propia. Clarín y Telefónica, compiten en el negocio de internet. Clarín ya tenía distintas empresas relacionadas con el negocio de internet pero todas tenían que pasar por la red de las telefónicas (Fullzero, Ciudad, etc). En 1995, antes que empezara el boom de internet, PRIMA (Primera Red Interactiva de Medios Argentinos), que posee la licencia para brindar el servicio de internet para empresas, se convierte en S.A. por un monto de 12 mil pesos. El presidente de esta em-

presa es Héctor Magnetto. En 1998, PRIMA fue adquirida por el Grupo Clarín. Una de las rivalidades entre Telefónica y Clarín es el negocio del Triple Play, muy explotado en Europa pero aún inexistente en Argentina: el sueño de dar televisión, internet y teléfono por un mismo cable. Las dos han cruzado ese límite en reiteradas oportunidades. Telefónica tuvo su empresa de cable llamada Fincable que después vendió. Clarín lo mismo, llegó a manejar el 20% de CTI (compañía telefónica del interior) que finalmente tuvo que vender en medio de la crisis del 2001 para bajar sus deudas. Si bien Clarín a partir de la resolución 146/09 tiene acceso a la venta de telefonía IP, todavía faltan reglamentaciones para que pueda ser aprobado. A su vez el negocio del cable está prohibido legalmente para las telefónicas, por eso venden Speedy con DirectTV. Pero Clarín tiene algo que Telefónica no: 267 medios. Su capacidad de instalar un


CLARÍN TIENE

producto en el mercado lo hace el grupo económico más poderoso de la Argentina. Papel Prensa es el origen oscuro y perverso de esta sociedad y los 267 medios son la herramienta que les da un poderío tal que los posiciona como la principal fuerza opositora a este gobierno.

el Pacto de Olivos se incorporan los tratados internacionales a la Constitución Nacional y se les otorga jerarquía supra legal. El principal grupo económico hacia fines de los ‘90 era el CEI, uno de los beneficiados con la privatización de Entel, y para ese momento tenía 12 canales de cable, superando tres veces lo permitido. Antes de terminar su mandato, Menem firmó el decreto 1005/99. Este decreto elevó la posibilidad de tener 4 licencias de televisión a 24. Clarín era el único con posibilidades de impugnar esta maniobra, ya que era una empresa de capitales nacionales y que mantenía en cierta legalidad su posición en el mercado (un canal, una FM, una AM). Pero no hizo nada al respecto porque este decreto lo favorecía doblemente. En su artículo primeromodificaba el art. 5 de Ley de Radiodifusión anulando una deuda con el COMFER de miles de dólares. Y por qué no, también a Clarín le tentaba la posibilidad de tener más canales.

MEDIOS

Menemismo, los primeros multimedios El primer paso para la creación de multimedios en la Argentina lo da el menemismo con la llamada Ley de Reforma del Estado. “Nada que deba ser estatal permanecerá en manos del Estado”, bien lo definió Roberto Dromi, en ese entonces ministro de obras públicas. Se privatizaron las principales empresas estatales y entre ellas los canales de aire. El dato importante es que en su art. 65 solicita la modificación del art. 45 de la Ley 22.285 de radiodifusión de la dictadura para permitir a un medio gráfico tener un canal de televisión. Meses después de reglamentada la ley, a través de la empresa Artear S.A. propiedad de la señora Ernestina De Noble, Clarín compra Canal 13. Lo mismo hacen los Vigil (Editorial Atlántida) que se quedan con Canal 11. En 1991 se firma con los EEUU el Tratado de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones. Si bien la Ley de Radiodifusión prohibía el ingreso de capitales extranjeros en ese sector, con

El negocio del cable Para la Ley de Radiodifusión de la dictadura, votada en 1980, el cable era denomina-

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do “servicio complementario”. En un primer momento el negocio era simplemente de distribución. En 1985 las empresas eran: Cablevisión con 18 mil abonados, VCC con 25 mil abonados y en el interior había unas 40 empresas de cable que sumaban 100 mil abonados. Ya para 1992 los números habían cambiado. Clarín ingresó al mercado de la televisión por cable al adquirir el 25% de Multicanal. Al principio compartió su capital con Telefónica y el CEI. Para 1995 ya tenía el 100% de las acciones. Ante la apertura generada en los ‘90 a los capitales extranjeros, Clarín tenía dos opciones: o se asociaba vendiendo acciones y se subordinaba a alguno de ellos, o salía a competir de igual a igual. Clarín se decidió a lo segundo y compró unas 120 empresas de cable en todo el país. Para ello, colocó bonos de Multicanal en EEUU contrayendo deuda, con asesoramiento de la compañía inversora Goldman Sachs con sede en Nueva York. Gracias a los grandes estándares que le otorgaron calificadoras como Standard & Poors (propiedad de Goldman Sachs) Multicanal tomó deuda en una primera etapa por 600 millones de dólares (terminó emitiendo más de 1200 millones). ¿Cómo se explica que dos años antes de la crisis del 2001, una empresa argentina consiguiera bonos a 20 años? Fue porque gracias a Goldman Sachs, Standard & Poors calificó sus bonos como de alto rendimiento, el único de este rango en toda América Latina. Pero habría algo a cambio: el 29 de diciembre de 1999 Clarín informó en su diario que la compañía Goldman Sachs pasaba a ser dueño del 18% del Grupo por un valor de 500 millones de dólares. Con esa deuda que Clarín y Golmand Sachs colocaron en el exterior, Multicanal creció. Compraron a sus competidoras, les sacaron los clientes con el monopolio del fútbol y las obligaron a vender. La maniobra podría describirse de la siguiente manera: llegaban a una ciudad y le cedían los derechos de televisación del fútbol a una de las empresas de cable local, llamémosla empresa A. De este modo, los clientes se mudaban desde el resto de las compañías de cable hacia la empresa A. Así llevaban a la quiebra a las otras empresas de cable. Clarín entraba entonces por segunda vez. Compraba a muy bajo costo las empresas quebradas y luego le quitaba los derechos del fútbol a la empresa A. Ofrecían el fútbol con sus nuevas empresas recién adquiridas y repitían la maniobra para fundir a la empresa A, completando el círculo donde Multicanal empezó con nada y terminó con todo.


FIB ER TEL La “crisis”causó dos nuevas muertes Las consecuencias del endeudamiento no se harían esperar. La continua depresión económica y la abultada deuda hicieron que Clarín entrara en concurso preventivo de acreedores. La imposibilidad de hacer frente a las obligaciones financieras después de la caída de la convertibilidad dejaba la puerta abierta para que los acreedores se quedaran con los activos de las empresas deudoras como Clarín. La deuda de multicanal era de 526 millones de dólares, la mitad de la deuda total del grupo. El hecho de que sus deudas fueran en dólares y sus ingresos en pesos los dejó en una situación de extrema debilidad financiera. La batalla era contrarreloj. Las medidas se tomaban mientras regía la feria judicial. Ni bien abrieron los tribunales, se presentaron los primeros acreedores para pedir la quiebra de Multicanal. Héctor Magnetto, CEO de Clarín y vicepresidente de AEA (Asociación de empresarios Argentinos), llevó a cabo las negociaciones con el gobierno de Duhalde, que según palabras de Gabriel Mariotto fue en términos muy concretos: “La tapa del domingo puede venir con nafta o puede venir con agua”. El grupo Clarín para el 2001 era el quinto holding nacional. Ese año facturó 1400 millones de dólares. El 6 de enero del 2001 se sanciona la Ley de Emergencia Pública que deroga la convertibilidad y pesifica los ahorros en dólares. Clarín tenía interés en que esta ley eliminara la figura de Cram Down que permitía a los acreedores hacerse cargo de la empresa mientras durara el concurso. La ley no lo modificó pero suspendió por 180 días los pedidos de quiebras iniciados por los acreedores. Un respiro que les daba tiempo, pero no solucionaba el problema para Clarín. El 4 de febrero con el decreto 214/2 Duhalde pesifica la deuda en dólares de las empresas privadas contraídas con el Estado.

Casi con la misma infraestructura que se presta el servicio de cable, se presta el servicio de Internet. La fusión de Cablevisión con Fibertel data de 2003. La licencia para brindar servicios de telecomunicaciones había sido otorgada a Fibertel, pero el 15 de enero de 2009, antes de que se aprobara la transferencia a favor de Cablevisión, Clarín disolvió esa sociedad en la Inspección General de Justicia (IGJ). A raíz de necesidades corporativas internas del grupo y eludiendo las normas legales existentes, Fibertel dejó de existir como persona jurídica y, mediante un acuerdo interno, el servicio de banda ancha lo pasó a prestar Cablevisión, informando de ello a la IGJ, organismo que no era el competente para autorizar el traspaso. De este modo, con una marca inexistente en el mercado y sin contar con la autorización correspondiente por parte de la Secretaría de Comunicaciones, la empresa siguió brindando el servicio. Todo esto terminó cuando el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, denunció la actitud ilícita por parte de Cablevisión y anunció la caducidad de la licencia de Fibertel a partir de la firma de la resolución 100/2010.

Esta disposición legal le permitió al holding Clarín la licuación de pasivos con la banca local por un monto de 56.800.000 millones de dólares. En abril de ese mismo año se firmó el decreto 318/2 donde se eliminaba la figura de Cram Down de la ley de Concursos y quiebras, lo que tanto necesitaba Clarín. Y el 18 de junio del 2003, ya en el gobierno de Néstor Kirchner, se aprueba la Ley de Patrimonio Cultural que establece que “la propiedad de los medios de comunicación debe ser de empresas nacionales, permitiéndose la participación de empresas extranjeras hasta un máximo del 30% del capital accionario”. Con las leyes a su favor, Clarín estructuró el pago de su deuda a su conveniencia. La compra de Cablevisión Hasta el 2005 Clarín fue Multicanal, pero ese mismo año compró el 25% de Cablevisión. De esta manera se volvió parte de su principal competidora. La composición accionaria de Cablevisión pertenecía en un 50% a Hicks, Muse, Tate & Furst Inc y el otro 50% a Fintech Advisory Inc., ambas de capitales norteamericanos. Fintech le vendió a Clarín la mitad de su paquete, es decir el 25% del total de la empresa. La nueva composición quedaba entonces 50% de Hicks, 25% de Fintech y 25% de Clarín. En el 2006 Clarín aumentó su participación en Cablevisión. Entre Clarín y Fintech compraron las acciones de Hicks, Muse, Tate & Furst. A su vez y en el mismo acto la empresa Cablevisión adquirió el 98,54% de las acciones de Multicanal y el 100% de PRIMA. A partir de la fusión de las dos empresas de cable principales, Clarín se quedó con el 60% y Fintech con el 40%. Ellos se compran, ellos se venden. Clarín además era dueño del 20% de Supercanal, tercera empresa en el mercado y propiedad del grupo Vila. En su propia página Clarín explica la capacidad que les dio la unión de

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Cablevisión y Multicanal: “Del total de localidades en las que tienen presencia Cablevisión y Multicanal, que suman 160, en 27 coexisten ambas marcas. En el resto, tienen presencia una empresa o la otra”. De esta manera Clarín tiene el 47% del negocio del cable. Su posición predominante, le permite poner los precios que se le antoje, algo que no podría hacer ninguna de sus competidoras, sin antes perder clientes. Cuando la Secretaría de Comercio Interior fijó para todos los cables un tope tarifario de $109 (resolución 36/11) Cablevisión aumentó a $147. Esa diferencia de $38, le dio a Cablevisión un excedente de 123 millones de pesos por mes. Hoy Cablevisión tiene una tarifa de 163 pesos mientras que el gobierno fijó el máximo en 116 pesos con la resolución 123/11. El COMFER, que en DUHALDE LE ese entonces estaPESIFICA A ba bajo la tutela de CLARIN UNA DEUDA POR Julio Bárbaro, envió la nota Nº 693 con fecha 4 de diciembre de 2007. En la MILLONES nota firmada aclaraba que se reservaba para sí la aprobación o no de las transferencias de acciones y licencias. Esto quedó pendiente hasta el 2009, cuando Gabriel Mariotto a través de la resolución 577 del COMFER, anunció que era inviable la aprobación de la operación comunicada por Cablevisión S.A. A su vez, esa resolución obligaba a Cablevisión a resolver su situación ilegal por tener múltiples licencias de operación por localidad, cuando lo permitido es tener sólo una. Detallaba el caso de Mar del Plata donde Cablevisión absorbió a VIDYCOM S.A., CODICABLE S.A., TEL CO S.A., VIDEOOMAR S.A. Y CABLEMUNDO S.A. algo que prohíbe hasta la Ley de Radiodifusión de la dictadura. El otro organismo en expedirse fue la Comisión Nacional de Defensa de la Compe-

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EDUARDO ANGUITA Lo que se concreta en la fusión Cablevisión-Multicanal en el 2007 arranca en los ‘90. Carlos Ávila era un pequeño empresario que hizo Torneos y Competencias y ve una veta. Consigue una pata con Clarín y obtiene la exclusividad de la trasmisión del fútbol con la AFA en el año 91. Empiezan a expandirse como dos grupos diferentes, por un lado estaba Eurnekian que tenía Cablevisión desde que el viejo tenía una empresa textil allá por el año 86-87. Cablevisión, que originalmente era una PyME pensada para una tecnología simplemente de distribución, empieza a convertirse en una empresa poderosa. Así empiezan los convenios entre Estados Unidos, Argentina y España, convenios de reciprocidad que permitían tratar dinero que venía de esos países como si fueran inversiones argentinas, con reciprocidad. Total, no había ningún riesgo de que empresas argentinas se instalaran en Estados Unidos y España. Esa reciprocidad era una especie de burla. Cablevisión empieza a expandirse hacia otros que venían acá con plata sucia. Acá llega un grupo llamado Hicks, Muse, Tate & Furst, grupo inversor que después hace una operación intra negocio que lo convierte en Liberty Media, que se convierte en el principal accionista de Cablevisión. Esto tiene que ver con dinero que venía en negro de afuera pero sobre todo con dinero que salía sucio de la Argentina. El grupo Clarín empieza a extenderse haciendo lo que “el negro” Ávila hacía magistralmente, que era jugar de los dos lados del mostrador. Juega por un lado con el grupo Clarín, aparece Multicanal (que se había creado en el año 92) y empieza a crecer de la mano del fútbol. Cablevisión crece de la misma manera. Ellos van con Liberty Media pagando el cable a precios absurdos. Llega diciembre del 2001, sorprendentemente es entonces cuando el monopolio Grupo Clarín se posiciona muchísimo mas fuerte.

tencia. Con la disidencia de José Sbatella, la CNDC autorizó la fusión condicionada al estricto cumplimento de varias disposiciones. Humberto Guardia, vicepresidente de CNDC y vocal instructor en la causa Cablevisión-Multicanal, las detalla: “Nosotros autorizamos la fusión condicionada a un compromiso que incluía principalmente tres cosas: una inversión en infraestructura, un esquema según el cual se garantizaba que no podían aumentar la tarifa en ciertos lugares del conurbano e interior del país, y darle internet gratis a organismos públicos (escuelas, hospitales, colegios, comisarias). El compromiso es obligatorio, no es optativo”. Se cae de maduro que no cumplieron ninguno de estos compromisos. La fusión, entonces, no está autorizada. La estrategia de Clarín es la de construir la idea de que el compromiso es voluntario. Guardia es contundente: “El articulo 13 inc. a y b de defensa de la competencia hablan de autorizar y subordinar. Nosotros ponemos en nuestra resolución ‘subordinado’. No hay opción. Vos tenés que cumplir con el acuerdo, sino lo cumplís no es que vamos para atrás nosotros, sino que nosotros te auditamos y decimos que no cumpliste. Hicimos una auditoría que tiene 900 páginas. En muchos lados dicen: primero se lo aprobaron y después fueron para atrás. No. Nosotros fuimos auditando lo que tenían que cumplir”. El control de la grilla La fusión Cablevisión-Multicanal permitió al Grupo Clarín controlar el 47% de los usuarios por cable. La superposición de licencias producto de la compra de cables del interior hizo de Cablevisión en muchos lugares la única voz. Por lo tanto las decisiones que toma respecto de su grilla, dada su posición monopólica en el rubro, son censura. Controlan qué se dice y que no. La Ley de Servicios Audiovisuales en cuanto a la ubicación de los canales en la grilla es clara (art. 65 inc. b.): “Deberán ordenar su grilla de programación de forma tal que todas las señales correspondientes al mismo género se encuentren ubicadas en forma correlativa”. El manejo de la ubicación de los canales no es ingenuo para Clarín. Al contrario de lo que dice la ley, alejan a la TV Pública de los canales de aire y ponen a TN entre Telefé y Canal 13, los dos canales de mayor audiencia, mientras que no quieren hacer ingresar canales públicos y gratuitos. En actitud discriminatoria prohiben el acceso de los canales CN23, INCAA TV, PAKA PAKA a su grilla, aduciendo que son imposi-

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ciones del gobierno y que además no tienen espacio para incluir canales. Gabriel Mariotto desmintió esta acusación: “Esto es mentira porque las plataformas de distribución de cable están digitalizadas y pueden recibir más de 250 señales. Hay lugar para que nadie se quede afuera“. Aunque la compañía incorporó finalmente a la señal PAKA PAKA, lo hizo en el canal 80 y sólo para quienes tienen acceso al paquete Premium, que son poco más de 741 mil usuarios, cifra que representa sólo al 24,7% del total. El caso del periodista misionero Marcelo Almada es otra muestra de la censura que ejerce Cablevisión. Después de cuatro años de su programa, Cablevisión le exigió en la cláusula 20 del nuevo contrato que “Ni el periodista, ni los invitados pueden criticar a Cablevisión ni a sus empresas controladas o controlantes, quedando a criterio exclusivo de Cablevisión si se cumple o no la cláusula”. Almada explica las razones de por qué Clarín tiene tanto poder: “Cablevisión compró las dos compañías de cable de Posadas. Las única posibilidad de hacer un programa con pretensión de ser visto es comprarle el espacio a Cablevisión” . Conclusiones: el manejo monopólico de la empresa El grupo Clarín continúa evadiendo la ley haciendo gala de su impunidad y relaciones con sectores del poder judicial. Hay que implementar completamente la Ley de Medios para comenzar a limitar el poder omnímodo e impune que ostentan quienes durante décadas pusieron una pistola en la cabeza de la democracia argentina. Ese día, se habrá empezado a hacer justicia. A pesar del obstinado intento de los medios del grupo Clarín de ser visto como protagonista de la libertad de expresión, cada vez quedan menos dudas de su vinculación con los negociados más aberrantes de nuestra historia. Cada vez que se investiga sobre su origen o su desenvolvimiento actual queda claro que los medios son grupos económicos. Pablo Llonto le hace un comentario a los panelistas de 678: “Me sorprende el esfuerzo que hacen ustedes por tratar al grupo Clarín como un medio”. Se adueñaron de Papel Prensa sobre una mesa de tortura. Negociaron el control de la producción de papel a cambio del silencio de sus páginas. En esta historia los asesinos siguen sueltos y gozan de los beneficios de las riquezas generadas en circunstancias ilegales e ilegítimas. Como se dice vulgarmente, el ladrón siempre vuelve a la escena del crimen. Clarín lo hace con cada una de sus empresas.


VICTOR HUGO

DON

(ESTA DECLARACIÓN SE DIO EN EL MARCO DEL JUICIO ÉTICO Y POLÍTICO AL GRUPO CLARÍN, DONDE VICTOR HUGO MORALES PARTICIPÓ COMO TESTIGO GENERAL)

En el ‘94, la AFA le cedió a Torneos y Competencias los derechos de televisación del fútbol y, a su vez, TyC le abrió la puerta del negocio al grupo Clarín, para estar protegido por la hegemonía mediática que el grupo tiene en el medio: se quedaron con todo. Primero estafaron al fútbol, nunca se supo la cantidad exacta de abonados. Se fueron quedando con todos los canales. Llegaron a tener alrededor de 284 en todo el país, le sacaron miles de millones de pesos de una manera directa por no pagar lo que correspondía, pero además le sacaron otro tanto usando al fútbol para obtener ese inmenso poder que le dieron todos los canales que tienen ahora. Y hablo de miles de millones porque ellos mismos dan el dato de cuánto se robaron en esa época. Quieren hacer un juicio por 2500 millones de pesos por lo que faltaba de contrato, que eran pocos años. Así que si multiplicamos por los años que el contrato estuvo vigente, son alrededor de 12 mil millones de pesos. Eso sí, todavía el juicio no empezó, porque ellos quieren litigar como indigentes, aunque les parezca mentira alegan que el hecho de que la AFA les quitara el fútbol los dejó sin una sola moneda. ¿Qué otra cosa ocurría en aquellos años de fútbol para pocos? El peor periodismo. Y, sobre todo, la posición dominante del grupo Clarín que empezó a darle protección a Julio Grondona, el hombre que les había entregado la llave del fútbol. De Grondona nunca se podía saber nada. Allanaban, lo investigaban, no salía una línea. Lo mismo que con Carlos Ávila que después se peleó con ellos, lo echaron de TyC, a él, al hombre que había inventado este muñeco espantoso del que ellos vivieron. ¿Y entonces qué pasaba con los clubes? Los clubes adentro tenían que votar, Grondona necesitaba que esos dirigentes estén alineados con los intereses propios y los del grupo Clarín. Entonces no había controles. Por eso en el fútbol, hay instituciones que deben más de 200 millones de pesos. Se fueron fundiendo porque gastaban lo que querían, porque la AFA no los controlaba y ¿por qué no los controlaba la AFA? Para no enojar a los dirigentes, porque eran justamente ellos los que tenían que firmar cada dos o tres años un nuevo contrato de televisación. Era un código mafioso. Al amigo, al que firma, al que acuerda: protección. Si alguno se

anima, pues inmediatamente irán sus periodistas de deportes, políticos, a investigar qué es lo que pasa en cada club. En 3 o 4 días desquiciaban a una institución. El que se animaba, terminaba perdiendo. Eso es mafia, como aquello de Al Capone, decir “Vengo a ofrecerles protección”, por ejemplo a una farmacia, “Pero yo no necesito protección”. “Pero la va a necesitar porque si usted no me paga, le voy a romper la farmacia”. Desde el año ‘98 que vengo luchando con un cuchillo de madera contra este gigante, contra ese cáncer moral del país que es el grupo Clarín. Se han quedado con los contenidos de las productoras, con el servicio de internet, con la televisión por cable con posiciones absolutamente monopólicas, se han llevado por delante las cooperativas, los dirigentes, los clubes de fútbol, el derecho de la gente a ver lo que tenía para ver y por supuesto también, han conseguido amedrentar a todo periodismo que o les pertenece o si está en frente es objeto de todos los ataques que ellos puedan perpetrar. ¿Ustedes se acuerdan del tiempo en que se permitían transmitir mostrando sólo la tribuna en la televisión? Aquella ignominia era lo que le ofrecían a la gente cuando no podían ver el fútbol porque no tenían el codificado, le ponían la cámara frente a una tribuna mientras relataban el partido, dígame ¿Usted lo puede creer eso?


Por Diego ParĂŠs

Ilustra: Camilo Herzovich


Buenas tardes, mi nombre es Diego Parés, soy dibujante, no un teórico del humor. Me han pedido esta nota e intentaré hacerme entender pero tengan en cuenta eso, que lo mío es el dibujo. Existe en estos tiempos, al menos en apariencia, un mayor respeto por las minorías que el que hubo, pongamos por caso, en la Edad media. Es innegable: ahí tenemos al Inadi, o el Observatorio de medios, o a Greenpeace, o a la gente que le preocupan los oídos de los perritos en épocas navideñas. ¡Alabado sea! Bienvenido el respeto, bienvenida la comprensión, bienvenidos todos y todas o todas y todos, humanos, animales, minerales, vegetales, bolivianos, putos, negros, judíos, los por venir y los que se fueron, los que estamos y las mujeres también. Es un mundo mejor, al menos en los papeles, pero ponele que sí, que es. Son muy loables las tareas del Inadi y del Observatorio de medios, su misión en este mundo es propender al respeto de todos. Y si yo trabajara en el Inadi, qué duda cabe, intentaría llevar a cabo esa misión cómo el que más. Pero resulta que no, vea, me ha tocado otra carta en la baraja: a mí me toca hacer reír, no hacer respetar. Y particularmente hacer reír dibujando. Hacer humor gráfico, que le dicen. Y si trato de hacer reir (mi tarea) y a la vez respetar (la tarea del Inadi) veremos que la cosa no funciona. El humor gráfico, por tradición, por códigos de representación, está repleto de clishes: las suegras son feas, los ciegos tienen anteojos negros, los negros llevan un huesito en la cabeza, las mujeres son lindas muy lindas o feas muy feas, los gallegos tienen cejas espesas, los judíos nariz ganchuda, los homosexuales son amanerados y todo por el estilo. ¿Podría ser cualquiera de estos personajes representado de otra manera? Sí, podría, por ejemplo uno podría dibujar a un ciego así: alto, con camisa hawaiana, rastas, gordo y en silla de ruedas. Nadie podría asegurar, en su afán integrador, que no exista un ciego así. Pero me temo que no se entendería el chiste: yo necesito que se entienda que es un ciego. Y entonces vendrá el señor o señora Inadi a decirme que no haga chistes de ciegos, que no hay que reírse de los ciegos, porque ya bastante tienen con lo suyo cómo para que uno se ande riendo de su desgracia. Y yo le diré que no se haga problema, que los ciegos no pueden leer mi chiste. ¡No, mentira, era un chiste, era un chiste, perdón, perdón! Lo que le diré al señor o señora Inadi es que

un chiste sobre ciegos, por más cruel que sea, no equivale a salir a la calle a maltratar ciegos. En la calle los ayudo a cruzar y les digo no-videntes, como se usa ahora. Y luego le explico, no al ciego porque el ciego es ciego pero no boludo, que podría no hacerlo, podría no hacer el chiste del ciego, pero lo hago igual. A pesar de Borges, a pesar de Edipo, a pesar de mis 5,75 de aumento en cada ojo, a pesar de que mi padre haya perdido la visión de un ojo, a pesar de que cualquiera de mis seres queridos, mi hija, ponele, podría, el día de mañana, quedar ciega ¿Y por qué lo hago, señor o señora Inadi? ¡Porque es doloroso! ¡Es dolorosísimo! ¡Es una vida insoportable esta! ¡Llena de gente ciega o mutilada, o muerta, o muerta de hambre! ¡Llena de incertidumbre, de terror, de dolor propio y ajeno, una vida plagada de cosas horribles, espantosas! Y ante eso, una de dos: o me suicido, o me río. Me río, sí, me río como se ríe la gente en los velorios, no del muerto sino de la muerte, o también del muerto, que tanto, si al fin y al cabo era medio pelandrún. Me río de la muerte que está agazapada ahí, a medio metro, respirándome en la nunca, en la nuca de mi hija, en la nuca suya señor o señora Inadi, ¡y en la de sus hijos también! Estamos en el horno, señor o señora Inadi. Y usted lo sabe. Somos seres desgraciados, nos ha ido mal, la hemos pasado mal, todos y cada uno, y al apoyar la cabeza en la almohada, sabemos que estamos huérfanos en el infinito.

Así que déjeme hacer reír, déjeme reír, ríase un poco usted también, que no pasa nada. Siga usted con lo suyo, que es muy bueno que no se discrimine a la gente por los que no corresponde, pero no me quite la posibilidad de aliviar tanta pena. O de meter el

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dedo en la llaga, que es otra de las cuestiones que tiene el humor a veces: el chiste del Holocausto o de cualquier genocidio, el chiste de los desaparecidos, el chiste de las Torres gemelas o el chiste del hambre, el que sea, déjelo existir, deje que la gente saque toda esa mierda de adentro, que en definitiva no hace más que mostrar lo que ya existía de antemano: Xenofobia, facismo, egoísmo, etc.

DEJE QUE LA GENTE SAQUE TODA ESA

MIERDA DE ADENTRO Pero no acuse al humor de mostrar lo que existe, no mate al mensajero. En este nuevo mundo de hinchapelotismo respetuosista no hubieran podido existir gran parte de la historia del humor gráfico argentino: Boogie el aceitoso, de nuestro “querido negro” Fontanarrosa, era un golpeador; el negrito de Camerún, del “negro” Caloi, tenía un huesito en la cabeza, Pochita Morfoni, del “blanco” Divito, era gorda, y todo así. Y ni hablar de los cómicos de la tele: El querido “negro” Olmedo se la pasaba haciendo de trolo y todos admiramos mucho a Olmedo. El tipo hacía mucho eso que ahora le dicen “cosificación” de la mujer y todos lo seguimos admirando. ¿Y por qué admiramos o decimos admirar a un tipo tan plagado de discriminaciones? ¿Por qué se admira a Olmedo y se pregona otra cosa? Es medio de locos, no? Yo creo que porque en un lugar de ese cerebrito miedoso y respetuosista que tenemos, podemos comprender que era de buena leche, que el tipo era un amigo, que estaba de nuestro lado. Escondido, aplacado, silenciado por el afán respetuosista, todavía vislumbro al ser humano que hay en usted, señor o señora Inadi, ese que seguramente explota intramuros. Pero podría desaparecer, podría quedar sepultada su alegría por toneladas de “bien pensar”. Y si seguimos por este camino, si nos vamos a poner en putos, y analizar desde la perspectiva del respeto y la moral cada una de las historietas, cada uno de los chistes gráficos u orales o escritos, les aseguro que en poco tiempo nos vamos a convertir en una sociedad sin humor, repleta de gente con cara de estar masticando mierda, malcogida y culotriste, pero eso sí, respetuosa, respetuosa hasta la muerte

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e l 27 d 27, íos, e R e tr en 18 n . Así, uay, E n g ó e con ru U de p ñado n del l oficio ompa e c epció a c r n , e n o os jerc belió en C Marc ara e nació una re lazar, ató p ó a ro tr z Z e n e iv o b e ivero R lip t lo c enca cho R cho” s, Fe Verne l Gau l Gau Rivero Flore is E E , u “ o . 3 L n s 3 io o n Gaucia de 18 entin radore z, Lu to. El . Anto olabo or arg gosto nzále stras mien c d a o a e a s u lz G e n n le a r l d nque l a e e er el 26 a. Au otó e l gob rincip Manu nas entin nica, y derr sus p ndo e una, lviero rg a L tá y o n a ri u v a ió o c b rí la s ic s a a izar años ritánic ación xped de lo sé M Malvin ica e ueve dor b ás usurp o, Jo una e fuera Islas britán berna diecin de la dido rassid envío ños m o ra z las e s a ía B e g e a c é n v d z s u n o u e n s a ie a le d T p a u n g d a s . n b J u e 8 in ía ó m : d lg la 0 ri b s a la u A a s o c sas arriar de 18 coron chad cas h topro ero m mese ance e, la agau mbre os de al au o Riv Seis s béli glo-fr d rd h e . s e n a c s n a a ta rt s u a ú e io u s s a novie rr u c c á tropa Malvin . El G es m o cha us ac dio m res, a a las a las video ado. . Mes Lond que s y cinc ación llegó tieron os a Oblig ocer Monte garon chos ublev a d n e s u b a e ll o a d d a c m g a L a de la o a c re s lt . s c l n y e o rc a a u o á u e d tr n n d c V ió y ra l Go otros a de idos bsolv ental, s pero ío Pa anue batall a Ori deten l los a del R s Aire eyM Band eron mo la rillas ibuna ueno o o fu tr la B c l a s Latorr e e a a e d e , ri n rzos s qu stas histo uerte rebeld refue abría de m atriota las co ó a la emás pidió nsilla pena 250 p e pas los d os en a u e d la e y q u d M ra s ro q e o s ía á ell lib ive s de sas , un d los m para eron cho R ingle nave 1845 o de dido go fu s n e ao e e u d v p u c la L e n re . bía fra tras os in o. Fu iemb orona se ha letas barc mien e nov nemig o e la c , e s d ler g d o ja o e 0 s s L a 2 p m io l b río. re la a re el mis Era e l b domin d . n e o r s o s o d e o r n n o a os enza nab codo unicio de m fueg chiflid com taba sin m el re tarde e s , e e d s e n d rs o a s s a e a de ent ndid todo qued s qu girab torm el río to lo orpre hasta o esde

a atriot p s e c os ve ero, d v i R ucho El Ga

la n d an ,s –tan nes esos rtas ueab tos a sores bres caño flanq cubie pues isto a s hom v e is s e u r d u u s s p ía s o q L r hara a hab con los aban ban mejo espe a los a – est rfora omo e y la s b e c u r e a p o e q r o n d d d n uar mata que r lo Rive árge tensió asta hace s ue ag cos. as m h a o q n a s L d a , s d a a fl a r a r. t t amb los mie uer cas asa trop apun las h los p s de r las de la anes ir e a p e o s s u e r a ñ e d u t le t dejar a s ing ien saq de gos rcito los c los d esde esde u ejé s grin iecon d s d e u lo ; s : a y q s r e taba e l n r o ce tie En ro é ond anta ans po a eso. de d s. Pe ho os m tro. T e , ll c o o le r a r u jo d a je cuer a b a a o u s a t b c pa rm un g ento con río a viola ero, ista podía mom a inar iv a v t e a n R m hacia s r u u la ib a e h e lo q at nía tonio n se ían d iban os, ue te a An só en lguie d te q e n a a a n t recer i r e b o e s ie r b p a s no olam aluó enhe olest o encie l S v t d s E . e m n n e s . e a o e d u tu arlo yp poc buq e un arrón mom ayud ; tam beto r de an d ío m a s lí a r a n ll é lf a l ir a s u o a e n e c an r ve s con que desp flam n el s en ar po glés , socio da e pena p nica o a in s t a u á v l a o n c it a n la r n o c preo a b bue ráfag ecía e pr és y nder omo una se m ranc vio d a s f c b o e l n e r n o u a s a l e d q vio nab n la rien do tino ria e tapo il co tean rgen olos, on fu a e lo s c u o o, o a a t v q mást s te. ca os ndid eab vien s re barc golp n el er hu de sie brigo s s e a o v lo ue it ie s do e s c d e su la n sta ejér od nto tras ee su la co l. Un a pu r d a – r n a co t ! y e r mien s b a a t au ero l b dos esta otre e Riv lla. E arsolda dio s raná oy... a h v r a in s t c P tro d , e e a lo l m e rajo ue e m a ag ejor as q un ca sy jos d olvió –Yo m ientr upita arrúa m se vá dio v c h o s c in n e l e té ran tos los –¡Us ero y res e A es frían omb él–. ió Riv h z d o o s n v u m e pr en de s s, co dijo inco ucho rda– se. C s ga ie o m d os tros acem los o los h s o gring

ná a r a del P de

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as ida mañana u g a p Las o. a lím s e vez n s l a a t m l ,o e an ca l r b nera estab e m G l e novi icuatro naves de denadas a eint n enc a b Las v a o. est rand e a p l s l si sí, e entre Man


sun e ndo a s u c n, ento cañó fragm veo ó t im s lt cru adá del ú le in os c El echa o. D tralla p e r la m e m dad. u Sole el c o de gre d la o el n u s d a I y n s o s, tor e la or t n de la to ve d a tes p sinie botó n b r ra n e e a o a s li g b ca ap en la aho rida y el fuerz cían ató o ate re le a dad, io m n g y ó d le a n ir y s o a re n le su m la s giró ha. M Isla S cañó ego r de mec bañó n las o u o t e en la L ir e b la lt a . u a a s ron l cu r el ú livio asta sa q la co o de ó la un a ha h que pode ance c c r id e r o f a n n d ló r o o a m t o a r u s co an alc emig tante ro ar rar p casi nave tar la ro. C ndió al en Rive niob esen n ió e la r je a t a c o n ía p v a m n h a e u ir r r e c le u es xt y e und ar s zó a lés, del El ga añon rtos, rco e es h naliz ea d men al ing de c mue inas. se fi añon go la al ba la lín o co s a lv c e ie r o ic a n d e e s lu d n il e u M u d e á h es sd brit n, y don te p aso Para Islas sí su de lo e és mo d rda, cañó e el un p tar a beto e qu rcha la brir imer lería dond izquie d o r a il o t t p apun o u s n r y m nalfa l s d e a a t o a e , o a n c d a c e o a e d d ó o h r a ir s ita n . un auc a rcito ech ocid debil ero m pieza iobra yacía stab un g la m í, en n ejé , con man ero, lés e a. Riv de u leros osto o. All cinco s g il iv e g t e d n er t in R u s n e n e a f n a q a u o de nio ás os band l fre golp seg yó– e un barc Anto ente do. L iero a ar el ”, el ace m –intu e fila d c m ia o d h u d. n o s c a d e a q a a e v a p n a r s n d u pa sile nue ná blig oled . Su s de ndad y pen aba de O ante sla S oma e tiro a I iz uesto abían a r s c d h , p lt e a el la la e s e g d n t u e r a o s ie en “Vu las sca olet ndió and sició en s de s lanca a oril las g ence a, cu as de n po b rtos jó , r s e s e e . fi e y y b e e u d i l d lo e r , c io s r u m ra ca rrió una s ta l cie man nton ero s ra az dispa cia a ro co do a s má eién e e Riv a e f ra su a n o c r d a a g a iv ñ e g r z ir a a a R R debía a li m de na tab la. ta. irad la c Diez urió rco fi cuar ansil ue es La m mitó ego y la el ba ná, m nreía artille ble. or M s vo ida q , lu a a p e r s a d r y n a h n e lo o , c e P añ , vuln ora e so r me o de a enc ucho glés sus c más n qu invas e un terce orch el ga Dice ave o de dor in d os d r n a a ant d e a in a n e il r a s u o d im nv pup ee obe en los aldij el pr dese sobr del g lo m ció la entre tes ando ierro to irada llo y nroje n u h e a c io m rrada e r , s o a c d man del tro. L z año l fueg e un reflejo s r a o E ie y b c jo . y D n o o s s ro rs nder odio otro o nu nzó. en lo ence e cae com d a ó la de abala v a c s z e b ió e la t r e s m cor , an se c recia ny facó ioma ivero ve ar su id ja. R e nie nó su o d n r e a a t h rmen scarc la to de e

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Entrevista a Norberto Galasso

Escribe Keila Raitzin Ilustra Camilo Herzovich “Todas estas cosas, si se dicen, provocan una especie de revolución cultural” El historiador cuenta sus diferencias con el Instituto Dorrego, llena de sentido el concepto de “batalla cultural” y comparte sus reflexiones acerca de los desafíos de este momento político, social y cultural en Argentina. En noviembre pasado, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner cerró su primer mandato con un decreto que fundó el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego. Previsiblemente, despertó la reacción inmediata de los principales referentes académicos. Desde el diario La Nación, otrora fundado por Bartolomé Mitre, padre de la “historia oficial”, se desplegaron cuestionamientos desesperados contra la medida presidencial. Sin embargo, el debate superó su carácter dual cuando se difundieron las posiciones también críticas –aunque diferentes– de pensadores del campo nacional y popular, entre ellos, Norberto Galasso. Identificado con la corriente historiográfica de revisionismo socialista, latinoamericano o federalprovinciano, Galasso se distanció de ciertas verborragias académicas pero, al mismo tiempo,se negó a sumarse al proyecto como miembro honorario. Semanas más tarde, inauguró en el Centro Cultural Enrique Santos Discépolo –que dirige desde 1997– el Centro de Estudios Históricos, Políticos y Sociales Felipe Varela.

–¿Por qué han creado el Centro de Estudios Históricos, Políticos y Sociales Felipe Varela? –En vista de que esto de la Historia se ha convertido en todo un debate, que surgió por impulso de la presidenta con el Instituto Dorrego, nosotros dijimos que no vamos a salir como contracara del Dorrego, vamos a seguir haciendo lo que hacíamos pero institucionalizándolo. Especialmente porque en las facultades todavía predomina la historia de Halperín Donghi, de Romero, una especie de mitrismo de nuevo tipo. En el Dorrego no quisimos incorporarnos porque nos pareció que teníamos bastantes diferencias con algunos de los participantes. –¿Cuáles son los desacuerdos? –Por ejemplo, en el Dorrego está (Felipe) Pigna que dice que los mejores historiadores argentinos son Halperín Donghi y Milcíades Peña. Yo no coincido ni con uno ni Mirá el video en www.hamartia.com.ar/hamartia-tv

con otro. En el caso de “Pacho” (O’Donnell), generalmente tuvo posiciones saavedristas con respecto a Moreno. Otros son rosistas al cien por cien, sin ninguna autocrítica. Y no es que nos invitaron a nosotros. Me invitaron a mí después de que ya estaba constituido para ser miembro honorario, lo cual significaba que tenía que agregarme ahí y ya estaba constituida la junta. Les agradecí pero les dije que ya estábamos en otro proyecto. –El Centro Varela ha nacido en el marco de un centro cultural; mientras que el Instituto Dorrego, en el de la Secretaría de Cultura de la Nación. ¿Qué relación guarda el relato histórico con la cultura de un país y, específicamente, con el concepto de batalla cultural? –Los países están sometidos colonialmente cuando hay un ejército extranjero que los oprime como la colonización de la India o

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de Argelia. Cuando eso no se da a través de la invasión, se da a través de las ideas. En la enseñanza enciclopédica, en la geografía, en la economía y también en la historia. Se da una especie de colonización cultural en la cual se crea un espíritu de autodenigración. “Los argentinos no servimos para nada”, “los latinoamericanos son abúlicos”, “no hay que esperar nada de estos países”, “nosotros somos la barbarie, la civilización está en Europa o Estados Unidos”. Todo eso implica una concepción que, en la medida en que el país ha avanzado ahora en una serie de transformaciones, hay que destruirla. La historia forma parte de eso. –¿En qué medida cree que esta batalla cultural se está librando en nuestro país? –Argentina ha empezado a mirar hacia La-


lo que es lujo y aristocracia” porque habla de “mis paisanos, los indios”. Todas estas cosas, si se dicen, provocan una especie de revolución cultural desde la escuela primaria que es muy oportuna frente a lo que está pasando en el resto de América Latina.

tinoamérica. Es volver al viejo proyecto de San Martín, Bolívar y Artigas. Es difícil porque hay grandes corporaciones como Clarín y La Nación que no quieren moverse de las viejas historias que nos enseñaron, que persisten en los cartelitos de las calles. Rivadavia, por ejemplo. Es una lucha entre dos concepciones. La de una Argentina latinoamericana, soberana y popular donde el protagonismo popular ha sido fundamental, donde las campañas de San Martín las hicieron los gauchos, los mestizos y los negros. O la otra según la cual la historia la hicieron los grandes hombres, como Rivadavia y Mitre. Pero no hay un San Martín que pueda hacer solo la lucha. Lo hace porque forma un ejército, porque los esclavos se incorporan al ejército, porque levanta banderas importantes diciendo “yo odio todo

–¿Qué le parece que está pasando? –Hay fenómenos distintos. Venezuela ha avanzado más en determinadas cuestiones; Cuba ha dado un ejemplo indiscutible en materia de salud y educación; Evo Morales en Bolivia ha recuperado las culturas originarias; nosotros hemos tenido transformaciones muy importantes entre 2003 y ahora, incluso sorprendentes si uno piensa en el 2003, que era un país devastado. Esto hay que defenderlo. Ahora, a medida que se va avanzando, empiezan incluso dentro del movimiento nacional las distintas rispideces, o choques, o proyectos diversos. Estamos en un momento en que se van a ir dando distintos conceptos de liberación nacional. Si van a prevalecer las fábricas recuperadas y las cooperativas o determinados monopolios. Todo eso va a surgir de la correlación de fuerzas que tengan uno y otro sector popular. –¿Cuáles son los puntos clave sobre los que hay que avanzar? –La profundización del modelo estriba en nacionalizar el comercio exterior, controlar a los grandes exportadores, nacionalizar los depósitos bancarios, aplicar realmente la ley de medios e incorporar al trabajo pleno a toda la gente que está en negro. –¿Qué cree usted que corresponde a la sociedad civil en esta tarea? –La Argentina ha sido un país muy golpea-

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do. Por el fracaso de la dictadura genocida (fracaso para nosotros, para ellos resultó brillante), la impotencia del gobierno de Alfonsín, la traición del gobierno de Menem, la incapacidad del gobierno de De la Rúa. Todo eso ha creado que mucha gente se haya replegado. A veces faltan los cuadros ideológicos que puedan dar cauce a las inquietudes de la juventud. Una de las condiciones para profundizar el modelo es que los jóvenes vayan capacitándose profundamente en otra historia, otra economía, otra literatura, otra forma de ver a América Latina; que surja una juventud cada vez más consciente de cuál es el modelo igualitario que pretende, porque es muy fácil hablar de modelo igualitario pero al mismo tiempo a veces se escucha desde las esferas oficiales que hay un capitalismo sano. Eso es bastante discutible.

ARGENTINA VOLVIÓ AL VIEJO PROYECTO DE

SAN MARTIN, BOLIVAR Y ARTIGAS

–Hay entonces una importante relación entre pasado, presente y futuro. Al respecto, John William Cooke escribió en Peronismo y Revolución que “el pasado es raíz y no programa”. ¿Cómo interpreta esta frase en el tiempo y lugar que nos toca vivir? –Si un marciano revolucionario descendiera en la Argentina y quisiera decir quiénes van a hacer ahora una sociedad superior, socialista, supondría quizás que Altamira porque no sabe que la historia argentina ha transcurrido, especialmente con respecto a la clase trabajadora, a través del peronismo. Hay que conocer el peso que ha tenido el peronismo y que todavía tiene sobre los trabajadores y ver los errores profundos de lo que yo llamo la pseudo-izquierda, de la cual rescato a la izquierda nacional que jugó siempre al lado del peronismo pero en sentido de avance. Por eso hay que conocer el pasado para conocer el presente y desde el presente formular un programa con objetivos centrales que cohesionen a los integrantes del frente. En el suceder de los acontecimientos se verá cuál es el sector o clase que tiene mejor conducción política. En este caso la Argentina sale de una situación de dependencia y tiene la posibilidad de ir hacia un capitalismo nacional o a una forma de organización social que es lo que el comandante Chávez, Evo Morales y Correa llaman socialismo del siglo XXI

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En últimas horas de la tarde del miércoles 8 de febrero de 2012 Luis Alberto Spinetta, una de las figuras más determinantes, innovadoras e influyentes de la cultura popular argentina, dejaba este mund o para convertirse en parte del aire. Varios meses antes del desen lace, su estado de salud ya era un secreto a voces entre amigos, colegas y el periodismo especializado. Sin embargo, cumpliendo un pacto tácito nacido del amor y el respeto a quien tanto diera, ninguna voz se alzó para dar tan desag radable “primicia”. Sin embargo, mercenarios disfra zados de periodistas tomaron sus armas y empezaron a descargar munición gruesa. Primero fue el pasquín sensa ciona lista “Muy” que, el 23 de diciembre de 2011, se refirió al “cánc er avanzado” del músico. Enseguida, la noved ad corrió por los medios y obligó al Flaco a difundir un comunicado donde , si bien confirmaba la enfermedad, traía tranqu ilidad a sus seguidores al señalar que se encontraba “en pleno tratam iento hacia una curación definitiva”. En la mism a esque la, recomendaba no tener en cuenta las noticias informacion es generadas por “los buitres de turno”. Pero las aves carroñeras tenían preparada otra jugada execrable. Apenas cuatro días después, la revista “Caras” publicó una serie de fotos del compositor, “robadas” de la puerta de su casa, en las que se lo veía desmejorado. La conde na a tan cobarde accionar no se hizo esperar. De todas formas, el daño estaba hecho. El 5 de enero pasado, Spinetta fue internado en el Hospital Universitario CEMIC por una perforación intestinal. El 30 de enero fue dado de alta y regresó a su hogar donde pasó sus últimos nueve días.

luís alberto spinetta Escribe: Gabriel cóccaro | ilustran: mosqueira, lurdes pogoriles, camilo herzovich


Confirmado el deceso, los canales de televisión y las radios hicieron algo infrecuente: empezaron a difundir sus temas. La pantalla, y el éter, se pobló de testimonios de las más diversas índoles. Al día siguiente, diarios y revistas ilustraron sus páginas con reseñas biográficas y columnas de opinión variopintas. En casi todos los casos, no faltaron gruesos errores informativos. Ni siquiera semejante leyenda se salvó de los improvisados que pululan en los medios de difusión. Para quienes no conocen la carrera del autor de “Alma de Diamante”, lo que sigue es la síntesis de una trayectoria sin par.


Lurdes Pogoriles


Sueña un sueño A mediados de los ’60, la luz creadora irradiada por Los Beatles a todo el planeta había llegado al barrio de Belgrano. Un Spinetta adolescente se conmovía hasta las lágrimas cuando, a través del programa de radio “Modart en la noche”, escuchaba a los genios de Liverpool. Esas canciones le inyectaban una rebeldía que lo liberaba de las ataduras impuestas por la estricta disciplina del Colegio San Román. Las jornadas en la escuela de curas eran un oprobio, pero al menos habían servido para conocer a dos compañeros apasionados por la música: el bajista Emilio del Guercio y el guitarrista Edelmiro Molinari quienes pertenecían a “Los Sbirros”. El baterista Rodolfo García estaba en “Los Larkins” al que se sumó el Flaco como guitarrista y cantante. En agosto de 1967 ambos combos se fusionaron y meses después, tras barajar diferentes nombres, bautizaron al grupo como Almendra. A mediados del año siguiente, los muchachos se contactaron con el productor Ricardo Kleiman quien, tras presenciar un ensayo, decidió contratarlos para Vik, sello subsidiario de RCA Argentina. El 20 de septiembre de 1968 se publicó el primer simple con las piezas: “Tema de Pototo” y “El mundo entre las manos”. Antes de cerrar el año aparecería el segundo y diez meses después, el tercero. Los mismos, no tuvieron ventas extraordinarias pero sí las suficientes como para que la compañía subiera la apuesta. Entonces, entre enero y octubre de 1969, el cuarteto alumbró un puñado de composiciones formidables. Las mismas aparecerían en el primer trabajo, lanzado el 15 de enero de 1970. La obra mostraba un amplio abanico estilístico. La potencia rockera de “Ana no duerme”, convivía con la melancolía tanguera de “Laura va”, la psicodelia hendrixiana de “Color humano”, los aires jazzeros de “Que el viento borró tus manos” y la impronta bossa novística de “Fermín”. Las melodías iban, desde la belleza despojada de “Muchacha (ojos de papel)” hasta la complejidad armónica de “A estos hombres tristes”. Todas, acompañadas por cuidados arreglos vocales y sutilezas instrumentales. Aquellos sonidos, combinados con letras tiernas, oníricas, existencialistas y surrealistas daban como resultado un nuevo tipo de canción urbana. A tres meses de su salida, gracias a la difusión de “Muchacha (ojos de papel)”, la placa superó las 20.000 unidades vendidas. Luego, el grupo comenzó a darle forma a una ópera - rock. Pero la idea se frustró y aceleró cierto desgaste interno que, meses

después, provocó la separación. Antes, el conjunto grabó un disco doble y se despidió de su público con dos recitales en el Cine Pueyrredón de Flores, el 25 de diciembre de 1970. Abrázame, madre del dolor Para curar las heridas provocadas por la disolución de Almendra, y por el final de la relación con la musa inspiradora de “Muchacha” (ojos de papel)”, Spinetta decidió viajar a Europa. Antes, movido por obligaciones contractuales, entregó a la discográfica una placa de carácter experimental con colaboraciones de Pappo y Miguel Abuelo. El trabajo fue publicado bajo el engañoso título de “Almendra” pero luego, tras un juicio hecho al sello por Del Guercio y García, el álbum pasó a llamarse “La búsqueda de la estrella”. Finalmente, en la era del cd fue lanzado con el nombre elegido por su creador: “Spinettalandia y sus amigos”. Tras varios meses de vagar por el Viejo Continente, el Flaco volvió al país con la idea de formar una nueva agrupación. Convocó al baterista Juan Carlos “Black” Amaya y al bajista Osvaldo “Bocón” Frascino y con ellos dio forma a Pescado Rabioso. Si el norte musical de Almendra eran Los Beatles, el de Pescado Rabioso fue Led Zeppelin. La distorsión de las guitarras y las melodías, que alternaban pasajes dulces con momentos de furia eléctrica, remitían al grupo de Page y Plant, influencia ineludible para los rockeros vernáculos de la época. El 5 de mayo de 1972, el trío debutó con un show en el Teatro Metro. Cuatro meses después apareció su primer long play: “Desatormentándonos”, un compendio de rock y blues donde brillaban “Blues de Cris”, la balada “Dulce 3 nocturno” y “Serpiente (viaja por la sal)” en donde se sumaba el tecladista Carlos Cutaia que luego se unió formalmente a la agrupación. Tras la salida del disco, Frascino abandonó el proyecto y fue reemplazado por David Lebón quien, además de tocar el bajo, dominaba la guitarra, cantaba y componía. La incorporación de Cutaia y Lebón le aportaron nuevas sonoridades al conjunto expandiendo así sus posibilidades. A principios de 1973 el cuarteto editó un simple con: “Post – crucifixión” (portador de uno de los riffs más emblemáticos del rock criollo) y “Despiértate nena”. Luego apareció “Pescado 2”, un álbum doble que reflejaba la eclecticidad del combo. Desde rocks y blues (“Nena boba”, “Como el viento voy a ver”), piezas acústicas (“Credulidad”) y extensas zapadas (“¡Hola, pequeño ser!”) hasta un opus de ocho minutos

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(“Aguas claras del olimpo”) en el que Cutaia dirigía a una orquesta de músicos del Teatro Colón. En la plenitud de su capacidad artística, Pescado Rabioso terminó separándose a mediados de ese año por diferencias entre sus miembros. Mañana es mejor Entre septiembre y octubre de 1973, Spinetta realizó dos presentaciones como solista en el Teatro Astral. Cuando el público ingresaba a la sala se le entregaba un manifiesto escrito por el compositor llamado: “Rock: música dura, la suicidada por la sociedad”. En él denunciaba a sellos y productores por transformar al género en un negocio y se oponía al rótulo que desde diversos sectores, tanto de izquierda como de derecha, etiquetaban a esa expresión como “extranjerizante”. En aquellos encuentros se adelantaron temas que verían la luz a fin de año en: “Artaud”. El trabajo, cuya tapa no era el cuadrado de cartón típico sino una especie de trapecio deforme, fue publicado bajo el rótulo de Pescado Rabioso pero ningún integrante de la agrupación participó en él. La obra estaba inspirada en los libros “Heliogábalo, el anarquista coronado” y “Van Gogh, el suicidado por la sociedad” del poeta francés aludido en el título. Así también como el volumen compilatorio de las cartas de Van Gogh a su hermano Theo. Las nueve canciones del álbum, de carácter folk, eran marcadamente existencialistas. La conjunción de una poética profunda y una música inspirada alumbraron un disco sin paralelos en la historia del rock local. La ternura de “Todas las hojas son del viento” se combinaba con la atmósfera opresiva de “Cementerio club” y la electricidad de “Bajan” y “Las habladurías del mundo”. Mención especial para la conmovedora “A Starosta, el idiota” y “Cantata de puentes amarillos”, una pieza de nueve minutos portadora de la sentencia que Spinetta hizo carne toda su vida: “Mañana es mejor”. Ahí va el Capitán Beto Con “Artaud” aún siendo novedad, Spinetta ya estaba lanzado a su próxima aventura. Esta vez los socios fueron el bajista Carlos “Machi” Rufino y el baterista Héctor “Pomo” Lorenzo. Invisible debutó el 23 de noviembre de 1973 en el Teatro Astral y rápidamente se ganó el fervor del público. La música del trío era compleja, con extensos pasajes instrumentales apoyados por la solvencia de “Machi” y “Pomo”. A mediados de abril de 1974, apareció el primer trabajo titulado con el nombre del conjunto. Los puntos


altos de la entrega eran los aires jazzeros de “Jugo de lúcuma”, la travesía sonora de “El diluvio y la pasajera” y el riff punzante de “Suspensión”. El long play venía acompañado de un simple con otros dos temas determinantes: “La llave del mandala” y “Lo que nos ocupa es esa abuela, la conciencia que regula el mundo”, ambos muy festejados en vivo. En septiembre de 1975, Invisible lanzó su segunda entrega: “Durazno sangrando”. La música era igualmente compleja, provista de grandes arreglos y con el lirismo característico de Spinetta. En este caso, las letras de las canciones estaban influenciadas por el libro “El secreto de la flor de oro”, de Carl Jung y Richard Wilhem, que el Flaco devoró con avidez. Se destacaban la suite de quince minutos que abría el trabajo (“Encadenado al ánima”) y el tema del título que se convirtió en un clásico en forma instantánea. En julio del año siguiente, se sumó al proyecto el guitarrista Tomás Gubitsch. Ya como cuarteto convocaron más de diez mil personas en el Luna Park para presentar su tercer opus: “El jardín de los presentes”. Las melodías, de singular belleza, no eran intricadas como en las producciones anteriores y atrapaban desde la primera escucha. La melancolía tanguera de “Los libros de la buena memoria” y “Las golondrinas de Plaza de Mayo” convivían con la dulzura de “Que ves el cielo” y el viaje cósmico de “El anillo del Capitán Beto”. Por ese entonces, existían tensiones en el seno del combo y el ingreso de Gubitsch las acentuó. Por eso, en pleno pico de popularidad, el grupo decidió separarse. La despedida fue el 10 de diciembre de 1976 en un Luna Park a pleno. Tengo que aprender a volar En 1977, Spinetta experimentó un nuevo cambio estilístico. Se despojó de toda impronta rockera y abrazó el jazz fusión. Junto al tecladista Diego Rapoport, el bajista “Machi” y el baterista Osvaldo López entregó: “A 18’ del sol”. El vinilo respiraba una atmósfera relajada, entregaba momentos de gran swing, como el instrumental “Telgopor”, y rescataba una pieza de la frustrada opera de Almendra: “Canción para los días de la vida”. La crítica, acaso desorientada por la transformación, trató duramente al

disco. Al año siguiente, el poeta comenzó una amistad con Guillermo Vilas. Esta derivó, gracias a los contactos del tenista, en un contrato con el sello Columbia Internacional para la publicación de un álbum en Estados Unidos. El músico devolvió gentilezas con la musicalización de una letra del deportista. En “Only love can sustain” participaron sesionistas de la talla de Abel Laboriel, Alex Acuña y Terry Bozzio. Sin embargo, la superproducción desdibujada la esencia del compositor. Escucharlo cantar en inglés aumentaba cierta sensación de extrañeza. El trabajo disgustó a la prensa, al público y al propio Spinetta. De común acuerdo, la compañía rescindió el contrato y así terminó “el sueño americano” del Flaco.

des y ese par de funciones se convirtieron en seis. A ellas se agregaron dos más en el Lawn Tenis Club. Después de los shows en Buenos Aires se sumaron otros en Rosario, Córdoba, Mendoza, La Plata y Mar del Plata. El cuarteto deleitó a los fanáticos tocando sus viejas creaciones, pero no se dejó atrapar por la nostalgia y entregó cuatro piezas nuevas de claro sonido contemporáneo. En marzo de 1980 aparecieron dos álbumes que reflejaban aquellos conciertos de Obras y en noviembre el conjunto viajó a Los Ángeles donde registró “El valle interior”. El trabajo fue presentado en una gira nacional que abarcó treinta y dos ciudades. Tras ella, los músicos retomaron sus respectivas actividades.

Hilando fino Luego de la experiencia fallida del disco en inglés, Spinetta volvió al barrio. En agosto de 1979 la noticia cayó como una bomba: ¡regresaba Almendra!. El retorno comenzó a mencionarse en cartas que Del Guercio y García, instalados en España desde 1975, intercambiaban con el Flaco. Sin embargo, recién se concretó cuando Alberto Ohanian, abogado y amigo del compositor, formalizó la propuesta. Por entonces, el bajista y el baterista estaban nuevamente en Argentina. Y Molinari, radicado en Los Estados Unidos, regresó al país para sumarse al proyecto. Al principio, se pautaron dos presentaciones en el Estadio Obras para el mes de diciembre. Pero el público arrasó con las localida-

Con tu dulce voz Desde 1980 y hasta 1985, intercalado con el retorno de Almendra y dos álbumes solistas, el Flaco comandó Spinetta Jade. A lo largo de su historia, diferentes músicos integraron la formación. Los tecladistas Juan del Barrio, Diego Rapoport y Leo Sujatovich, el bajista Beto Satragni, el guitarrista Lito Epumer y el baterista “Pomo” fueron algunos de ellos. El primer vinilo, “Alma de diamante”, fue editado en 1980 y ahí el escritor que sirvió de inspiración fue Carlos Castaneda. Las imágenes poéticas de “Dale gracias” y “Con la sombra de tu aliado (el aliado)” estaban conectadas con la pluma del antropólogo. Aparte de los temas mencionados, se destacaba la bella perla que titulaba al trabajo. El 5 de diciembre de 1981, el grupo llenó el Estadio Obras para el estreno de su segunda producción: “Los niños que escriben en el cielo”. En esa entrega, el jazz fusión presente en el debut fue combinado con cierto matiz pop. Despuntaban: “No te busques ya en el umbral (umbral)” y “Contra todos los males de este mundo (El antídoto)”. A finales de 1983 fue el turno de “Bajo Belgrano”, una obra de carácter urbano donde el compositor se conectó con la realidad de un país devastado por la dictadura. “Resumen porteño” aludía a la represión policial y cerraba con una mención al accionar asesino de los militares. “Maribel se durmió” estaba dedicada a las Madres de Plaza de Mayo y “Mapa de tu amor” recordaba que la vida aún seguía siendo bella. En diciem-

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bre de 1984 se publicó “Madre en años luz”, donde la incorporación de la batería digital provocó un notable cambio sonoro. El disco fue presentado el 10 de mayo de 1985 en el Luna Park. Al tiempo, por problemas internos, el conjunto se separó.

rrida luego de que una bengala le impactara en el cuello, un lustro atrás en la cancha de Boca Juniors. En el álbum se produjo el debut de los hijos del Flaco (Dante, Catarina y Valentino) quienes fueron los autores, y las voces, de “El mono tremendo” una fábula acelerada y sanguinolenta. El trabajo, registrado junto a Juan Carlos Fontana, “Machi”, Guillermo Arrom y “Jota” Morelli, fue presentado en noviembre de ese año con tres shows en el Teatro Broadway. Con el mismo grupo de apoyo, salvo el reemplazo del bajista “Machi” por Javier Malosetti y la suma del tecladista Horacio Faruolo, el compositor volvió a grabar. En noviembre de 1989, “Don Lucero” ya estaba en las bateas. Esta vez fue “Fina ropa blanca” la canción que se llevó todos los elogios. Aunque también se destacaban la intrigante “Es la medianoche” y los aires exóticos de “Cielo invierto”. Tras cambiar tecladista y baterista (ocupan esos puestos Claudio Cardone y Marcelo Novati), Spinetta brindó dos conciertos en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires durante agosto de 1990. Uno de ellos fue inmortalizado para “Exactas”, el segundo opus en vivo de su carrera. El repertorio echa un vistazo a su ilustre pasado revisitando tesoros ocultos de Almendra, Pescado Rabioso e Invisible. También había un par de estrenos: “Frazada de cactus” y “Sicocisne”.

El noble kamikaze A principios de 1982, Spinetta grabó “Kamikaze” un disco acústico y de carácter retrospectivo. Se trataba de un puñado de bellas canciones, creadas mayoritariamente entre 1969 y 1978, que hasta entonces eran inéditas. La producción fue alabada por crítica y público convirtiéndose en otro de los puntos altos de su carrera. “Ella también”, “Quedándote o yéndote” y, sobretodo, la zamba “Barro tal vez” (¡compuesta por el Flaco a los quince años!) se convirtieron en nuevos clásicos. El vinilo fue presentado con dos funciones, en agosto de ese año, en el Estadio Obras. En 1983 salió “Mondo di cromo”, un álbum de impronta pop y espíritu “casero” basado en demos hechos con una máquina de ritmos. Fueron de la partida: el guitarrista David Lebón, el tecladista Leo Sujatovich y la base de Invisible: “Machi” y “Pomo”. Aunque el trabajo fue portador de dos éxitos contundentes, “Yo quiero ver un tren” y “No te alejes tanto de mí”, el resultado no satisfizo a su creador. Si acaso me quisiste Tras la separación de Spinetta Jade, el rock vernáculo se conmocionó con la noticia de que El Flaco y Charly García estaban pergeñando un disco juntos. Lamentablemente, diferencias de criterios un proyecto que sin dudas hubiera marcado un hito. Para la posteridad quedaron tres canciones compuestas a medias y una presentación televisiva donde estrenaron una de ellas: “Rezo por vos”. La frustración de la reunión fallida fue el motor que impulsó “Privé”, lanzado en febrero de 1986. La obra marcó un nuevo quiebre en la música del poeta gracias a la incorporación de técnicas de sampleo y el uso de batería electrónica. La mayoría de las piezas ostentaban un ritmo frenético como “Alfil, ella no cambia nada” y “No seas fanática”. Las secuelas del desencuentro con García estaban presentes en “Pobre amor, llámenlo” y en la inclusión de la mencionada “Rezo por vos”. León Gieco, Osvaldo Fattoruso, Andrés Calamaro y Fito Páez participaron en la producción. El rosarino fue con quien Spinetta pudo concretar un álbum a dúo. “La la la”, editado como vinilo doble, contenía veinte temas de los cuales once eran del Flaco, seis de Páez y

solo uno estaba firmado en conjunto. Quizá, una mayor interacción compositiva entre ambos hubiera redundado en una propuesta más sólida. De toda maneras, la entrega trajo perlas spinettianas como “Todos estos años de gente”, “Cuando el arte ataque” y una refinada versión del tango “Gricel”. El trabajo fue presentado con 3 funciones en el Estadio de Obras en diciembre de 1986. Divino presagio A mediados de 1988, Spinetta dio a conocer otra producción excelsa: “Tester de violencia”. Varias de las letras del disco estaban inspiradas en “Historia de la sexualidad” y “Vigilar y castigar”, libros del filósofo Michel Foucault. La joya del vinilo era “La bengala perdida”. Una pieza climática creada a partir de la muerte del joven Roberto Basile ocu-

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Ya llega la aurora Muchas de las canciones de “Peluson of milk”, editado en 1991, estaban signadas por el nacimiento de Vera. Conmovido por la llegada de su hija, Spinetta concibió un disco íntimo, lírico y sutil. Con excepción de algunas intervenciones de sus músicos de entonces, el autor se encargó de la mayoría de los instrumentos y arreglos. “Lago de forma mía”, “Cielo de ti” y “La montaña” eran exquisitas. Pero la estrella fue “Seguir viviendo sin tu amor”, una conmovedora declaración hacia su mujer que rápidamente ganó gran difusión y se convirtió en su última pieza verdaderamente popular. Dos años después apareció la banda de sonido de “Fuego gris”, una película surrealista del director Pablo César que contaba la historia de una joven alienada por un entorno asfixiante. El film no poseía diálogos y eran los temas del Flaco los encargados de desarrollar la línea argumental. La furia de “Cadalso temporal”, el pulso firme de “Dedos de mimbre” y el desamparo de “Penumbra” se desmarcaban del resto del material. Tras la salida del álbum, y desencantando por el


trato recibido por parte de algunas discográficas, el poeta desapareció de la escena un largo tiempo. Jardín de gente El silencio se rompió el 18 de noviembre de 1994 cuando, en el Velódromo Municipal, Spinetta presentó a su nueva agrupación: “Los Socios del Desierto”. Se trataba de un “power trío” completado con Marcelo Torres en el bajo y Daniel Wirtz en batería. La música era una bola de adrenalina rockera, por momentos hardcore, con reminiscencias a Jimi Hendrix Experience y Cream. Al prescindir de otros guitarristas o tecladistas, el Flaco volvió a abrazar las seis cuerdas y así redescubrió al virtuoso instrumentista que anidaba en él. Tras algunas presentaciones en el interior, la banda tocó cuatro noches en el Teatro Opera en noviembre de 1995. La crítica cayó a sus pies y los fans quedaron extasiados ante una propuesta que les recordaba momentos de Pescado Rabioso e Invisible. El 22 de septiembre de 1996, el trío convocó 50.000 personas en un concierto gratuito en el Parque Chacabuco. Pero aunque las reseñas periodísticas eran elogiosas y la gente respondía a cada convocatoria, ninguna discográfica quería editar al combo. La excusa esgrimida era que Spinetta pedía mucho dinero por el master del disco y los sellos estaban para hacer negocios y no para difundir belleza. Esta situación motivó un comunicado del artista donde denunciaba el estado de cosas y, entre otros conceptos, advertía: “mi vida creativa y la llama rebelde y artística que siempre me guió no sufrirá merma alguna de no publicarse éste, mi último trabajo”. Finalmente, Sony Music aceptó las exigencias del músico y, a fines de abril de 1997 el nuevo opus vio la luz. Se trataba de un álbum doble con treinta y tres temas. Había rocks furibundos (“Cheques”, “Las olas”), canciones de amor (“Diana”, “Jazmín”) y claras tomas de posición contra: lo absurdo de la guerra (“Bosnia”), la destrucción del medioambiente (“Paraíso”) y la propensión al consumismo (“Cuenta en el sol”) típico de los años menemistas. En síntesis, un regreso a la altura de su leyenda. En septiembre de 1997, Spinetta viajó a Miami para grabar un “unplugged” para la cadena MTV. En esa ocasión, el trío estuvo apoyado por el tecladista Juan Carlos Fontana, el percusionista Nico Cota y el pianista Carlos Franzetti quien dirigió los arreglos de cuerdas para algunas canciones. Ante semejante oportunidad, otro artista hubiese armado un catálogo con sus grandes éxi-

tos. Pero el Flaco descartó cualquier actitud complaciente y entregó una lista de temas que eludía los hits. Además, estrenó siete piezas entre las que se destacaban: “Fuji”, “Tu vendrás a juntar mis días” y “La miel en tu ventana”, un inédito de la época de Almendra. Con el mismo grupo de apoyo, se presentó en noviembre de ese año en el Teatro Gran Rex para promocionar la salida de “Estrelicia”, cd que recogía momentos del show para la cadena norteamericana. Acaso para contrarrestar los efectos de su actuación “desenchufada”, el compositor volvió al rock duro. En agosto de 1998, otra vez en formato “power trío”, dio una serie de conciertos en la Sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza. “San Cristóforo” fue el souvenir de aquellos encuentros. Su subtítulo (“Sauna de lava eléctrico”) definía la propuesta. En el álbum había un par de novedades y un rabioso cover de Los Ratones Paranoicos: “Sucia estrella”. El 12 de diciembre de 1999 salió a la venta “Los ojos”, una producción con Los Socios del Desierto y la colaboración de otros músicos como Claudio Cardone y Javier Malosetti. El disco estaba atravesado por la ruptura del poeta con su pareja de entonces, la modelo Carolina Peleritti. El resultado fue un trabajo melódico, introspectivo, por momentos doloroso, y con una sublime retórica amorosa. “Ven vení” y “Ave seca” eran momentos destacables. Para cuando el cd estuvo en la calle, Los Socios del Desierto ya eran un recuerdo. Nada detendrá mi amor En junio de 2001 Spinetta dio a conocer “Silver Sorgo”, una producción que remitía a Spinetta Jade. Canciones preciosistas, meticulosos arreglos y la colaboración de grandes músicos hicieron de éste un cuidado trabajo. Los aires folklóricos de “El mar es llanto” y “Llama y verás” se entremezclaban con la sutil melodía de “Abrázame inocentemente”. “El enemigo”, toda una declaración de principios, fue el tema más difundido. El 29 de diciembre de ese año, el cantautor volvió al Estadio de Obras para presentar formalmente el opus. En ese concierto, homenajeó a George Harrison (fallecido un mes atrás) interpretando una sentida versión de “Don’t bother me”. “Argentina Sorgo Films presenta: Spinetta en Obras” fue el álbum en vivo correspondiente. El 26 de agosto de 2002, el Flaco tocó por primera vez en el Teatro Colón. Con una minuciosa selección de piezas (que otra vez eludió los clásicos) deleitó a los 3500 privilegiados que presenciaron aquél mítico desembarco.

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Volvería al gran Coliseo en el 2003 y 2006. En julio de 2003 fue el turno de “Para los árboles” otro trabajo de orfebre que seguía la línea de regreso a las armonías jazzeras de Jade, aunque también traía sorpresas con el blues electrónico de “Yo miro tu amor”. A finales del año siguiente, apareció “Camalotus” un EP de cuatro temas en sintonía con el disco anterior. La perla del cd era “Crisantemo”, una conmovedora pieza escrita por Spinetta para “Flores de septiembre”, documental sobre los alumnos desaparecidos del colegio Carlos Pellegrini durante la última dictadura militar. En marzo de 2006 salió “Pan”, continuador de la senda musical de su antecesor. Esta vez lo distintivo radicaba en algunas letras que hacían referencias a otras escritas en los ’70. “Sinfín” y “Proserpina” son un claro ejemplo de ello. Ahí debutó la última formación comandada por el poeta: Claudio Cardone en teclados, Nerina Nicotra en el bajo y Sergio Verdinelli en batería. Con ese personal el compositor entregó, en junio de 2008, “Un mañana”. El mismo resumía diferentes momentos de su trayectoria. “Canción de amor para Olga”, remitía a la complejidad sonora de Invisible. “Hiedra al sol” tenía la impronta acústica del disco “Kamikaze”. La referencia a Jade, con sus aromas jazzeros y poperos, reaparecía en “Preso ventanilla”. Con la potente “Tu vuelo al fin”, el Flaco regalaba una nueva maravilla. El 4 de diciembre de 2009, Spinetta le brindó a sus feligreses la noche soñada. Para festejar cuarenta años de carrera, y sesenta de vida, el poeta reunió en el Estadio de Vélez Sarfield a: Los Socios del Desierto, Invisible, Pescado Rabioso y Almendra. También estuvieron presentes: Gustavo Cerati, Juanse, Fito Páez, Ricardo Mollo y Charly García, entre muchos otros músicos. Durante las cinco horas y media de show sonaron cincuenta y dos temas para dicha y asombro de las 35.000 almas convocadas. Exactamente un año más tarde, se editó una lujosa caja con tres cds, tres dvds y dos libros que atesoraron ese instante irrepetible. El Flaco siguió presentándose en vivo hasta mediados de 2011, pero es inevitable considerar ese concierto como su portentosa, desmesurada y amorosa despedida. Con la partida de Luis Alberto Spinetta, Argentina pierde a un artista único. El vacío provocado por su ausencia es solo comparable al que dejaron estrellas como Carlos Gardel, Atahualpa Yupanqui, Osvaldo Pugliese y Mercedes Sosa. Todos ellos seres que, como el Flaco, hicieron de este planeta un lugar más bello y luminoso

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Abran paso Escribe Julián Saud Ilustra Mosqueira

El futuro llegó hace rato La rebelión de diciembre del 2001 puso en jaque al Estado neoliberal. La crisis de un Estado pensado para favorecer a una minoría asociada con el capital trasnacional era también la crisis misma del Estado como lo conocíamos hasta entonces. Si en su comienzo fue pensado para garantizar la reproducción del capitalismo por medio de la coerción, las experiencias actuales de gobiernos en América Latina hacen posible pensar en un Estado para el desarrollo con justicia social. Estos ocho años de gestión kirchnerista sentaron las bases para una nueva agenda. Se instaló en la Argentina la necesidad de un Estado activo, promotor de políticas públicas capaces de industrializar el país. Las Malvinas son argentinas, los ponchos ingleses La Revolución de Mayo dio comienzo a una guerra civil que duró hasta 1880. El modelo agroexportador, encabezado por el asesino Roca, consolidó un Estado para la oligarquía exportadora. El librecambio era el fundamento de una economía basada en la exportación de materia prima a cambio de mercancías producidas por Europa. Decía Alberdi que “Mayo se convertía para las provincias en separación de España y sometimiento a Buenos Aires”. Reforma del coloniaje, no su abolición. El estado metrópolis era Buenos Aires y el país vasallo, la República. En 1810 todas las telas que usaba el virreinato eran extranjeras. La lana, el algodón, el lino eran entregados en bruto a los barcos ingleses que después nos traían el poncho argentino. Tipos como Manuel Belgrano defendían la industrialización. Proponía construir nuestros propios barcos. La madera

que Tucumán y Paraguay proporcionaban en cantidad y los minerales de brea que se encontraban en Salta y Mendoza nos daban la posibilidad de tener nuestra propia flota. Durante muchos años se pagaron 200 millones de pesos anuales en concepto de fletes. Se tuvo que esperar hasta el gobierno de Perón para tener nuestra propia marina. Un siglo después. Quién siembra vientos, cosecha tempestades El Estado de Bienestar puso las cosas difíciles para la oligarquía. El subsuelo de la patria sublevada, como lo llamaba Scalabrini Ortiz, adhirió a las medidas tomadas por el gobierno peronista. Se llevó adelante una transferencia de ganancias del agro a la industria. Esto permitió hacer una redistribución de la renta que llegó a niveles históricos a favor de los trabajadores. El golpe de 1955 por la “Libertadora” fue el golpe del agro contra una política de industrialización. El objetivo económico era eliminar el intervencionismo del Estado. Nuevamente la oligarquía exigía lo que le correspondía por ley natural. El bombardeo de Playa de Mayo primero y los fusilamientos en José León Suarez después dieron comienzo a una resistencia que necesitó de la violencia para enfrentar a 18 años de proscripción. Esa violencia fue el fundamento que usaron como catapulta para organizar el terrorismo de Estado. Un terrorismo que mostró su rostro recién en 1976, pero comenzó a gestarse en el ‘55. El neoliberalismo necesitaba del genocidio. Las políticas de hambre y exclusión no podían ser implementadas con el nivel de resistencia de la Argentina de los ‘70. La tortura física era la antesala de un plan económico pensado desde el capital financiero y

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a favor del campo. Asesinados los opositores, modificadas las principales herramientas económicas y sociales, el tercer paso era vender como ganga un Estado destruido. El menemismo cierra este proceso vendiendo las riquezas del Estado. El proceso de concentración económica que se vivió en los ‘90 fue el reverso del Estado de Bienestar del peronismo. Al 51% para los trabajadores y 49% para los empresarios, le siguió el 84% contra el 16%. Las multinacionales junto a los organismos de crédito construyeron las condiciones para transferir esas ganancias a sus casas matrices, mientras inundaban nuestra economía con sus productos y destruían toda posibilidad de desarrollo. Un Estado inerte e ineficiente, entregado a la corrupción y al despilfarro, sólo conviene a los dueños del mundo. La recuperación del Estado Aún con el Estado actual, de estructura antipopular y diseñado para acentuar la concentración de la riqueza y la exclusión social, este gobierno se ha propuesto incluir a los sectores postergados, rompiendo la lógica dominante durante décadas y empezando a saldar una deuda de desigualdad que fue la vergüenza del país. Entonces ahora sí, con inclusión social, con sujeto activo de la realidad social, política y económica puede y debe pensarse un segundo paso, el de la justicia social, debate que propone la CGT y que tiene vigencia por las propias condiciones materiales de la clase trabajadora. Pero alcanzar la justicia social requiere otras premisas. El Estado argentino no está diseñado para la justicia social ni para los DDHH, sino todo lo contrario. Será necesario entonces construir una nueva institucionalidad. Este camino ya fue emprendido por otros países como Venezuela, Ecuador y Bolivia, que sólo tras reformas constitucionales lograron refundar la institucionalidad de sus procesos sobre nuevas reglas. La construcción de una nueva institucionalidad es un trabajo que debe ejercer todo el pueblo, a través de un doble mecanismo. El primero, el de pedir justicia y que se esclarezcan quiénes fueron los responsables directos e indirectos del desguace argentino. El segundo, y el más complejo, el de ocupar los lugares que contribuyan a desarmar una institucionalidad que está de espaldas al pueblo. Los lugares que no ocupamos los ocupan otros. Nos dicen que “vaciaron al Estado”. Un artilugio para no decir lo que corresponde: el Estado fue llenado de otra política.

La historia es la que podamos construir nosotros mismos, los relatos que puedan enlazar un recorrido del tiempo que muestre el fondo de los debates. Lo que hoy llamamos kirchnerismo, difícil de definir por su carácter tan novedoso como dinámico, es portador de una tradición política de nuestra Argentina que siempre que apareció generó debates sobre su legitimidad y sus verdaderas intenciones. Al kirchnerismo ya varias veces le pusieron fecha de vencimiento, pero cada vez que se vio acorralado por las deficiencias internas o las presiones externas supo salir para adelante poniendo la pelota donde lo requería el momento. Cada vez que entró en un laberinto, salió por arriba. La soberanía política es la autodeterminación de los pueblos, la posibilidad de decidir por nosotros mismos sin que nadie se entrometa en nuestros asuntos. Pero esta definición es letra muerta sin independencia económica. Esta tesis se verifica en el tema de Malvinas: el reclamo de soberanía de Argentina es posible sólo por la independencia de las economías de América Latina. Se ha luchado durante siglos en nuestro continente y la disputa aún no concluyó. El corazón de una patria es su independencia y de nosotros depende cuán fuerte pueda latir.

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Eduardo Barcesat es abogado constitucionalista, titular de la Cátedra de Teoría General y Filosofía del Derecho en la Universidad de Buenos Aires y abogado de organizaciones de Derechos Humanos. Su compromiso social y político desde el Derecho se remonta a 1966, durante el golpe militar de Onganía, cuando defendió a los directivos del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos obteniendo su liberación con un fallo aplastante, en el que el Juez Federal dijo que no se sabía ni qué se investigaba ni qué se les imputaba. Más tarde, cuando en el 68 allanaron la CGT de los argentinos, se llevaron detenidos a todos, incluido el abogado Néstor Martins (luego detenido desaparecido en el año 70). El joven Barcesat llegó a la comisaría en una tercera ola de abogados y vio que sus colegas, los que habían llegado primero, estaban tras las rejas y sin corbata. Entonces hizo una pregunta tonta sobre un supuesto expediente para zafar en ese momento y después se dedicó a la defensa de los abogados. De ahí, salió una doctrina importante que dice que los abogados no pueden ser detenidos con invocación del estado de sitio, es la doctrina Cadocci, que era el abogado que encabezó esa pelea. “Después de esto actué ante el Camarón rodante, el famoso tribunal que puso Lanusse para juzgar los llamados delitos subversivos o de guerrilla. Tuve varios casos más resonantes, y mi primera defensa Mirá el video en www.hamartia.com.ar/hamartia-tv

de un desaparecido fue bajo el gobierno de María Estela Martínez de Perón. Era un brasileño dirigente del Movimiento Sin Tierra, caso que está abierto ahora y es investigado por el Juez Oyarbide, en el marco de la responsabilización de la Triple A”. ¿Cómo era ser abogado de DDHH durante la última dictadura? Ahí comenzó la gran tarea. Fui designado director del cuerpo jurídico de la Liga Argentina por los DDHH (LADH). Yo no había llevado la contabilidad de los casos, pero en La Liga me decían que se habían superado los 5000 hábeas corpus. Entonces decidimos hacer un hábeas corpus colectivo por todos los detenidos: de la A a la Z. Empezaba en Eduardo Anguita y terminaba en Carlos Zamorano. En ese momento eran 3960 casos, lo que prácticamente me quitó la posibilidad de ejercer la profesión, porque hicieron una secretaría especial para atender uno por uno cada caso. Y bueno, recuperaron la libertad 3000 pero de una manera miserable, es decir, no por la decisión judicial sino que el Juez le avisaba al Ministerio del Interior los casos que no podía sostener porque no había antecedentes o tenían sentencia cumplida, etc. El segundo hábeas corpus colectivo lo presentó el CELS por los 960 que quedaron y allí fue que por solicitud del entonces Fiscal Julio Strasera y del Juez Pedro Narváez nos aplicaron una sanción a los abogados que firmamos ese otro hábeas corpus colectivo.

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¿De qué los acusaban? Nos imputaban bajo el cargo de incurrir en Estrépito Forense, como si hubiéramos hecho una medida improcedente para hacer ruido en los tribunales. De eso se ocupaban en lugar de preocuparse por la situación de libertad, el Juez que luego se fue diciendo que era víctima de persecución política y apareció después en las playas de Brasil y actualmente es Fiscal de la Cámara de Casación Penal y Strassera, que después sería Fiscal del Juicio a las Juntas. Por eso, después impugnamos de inicio la causa contra los ex comandantes. Impugnamos la estrategia oficial que era que solamente iba a intervenir la fiscalía y que sólo se iban a juzgar los casos en los que hubiera pruebas. Es decir, de 30.000, primero, la fiscalía eligió 700 casos de los casi 9000 que tenía registrados la CoNaDeP y se terminó condenando por 70 casos. A mí me pareció que esta estrategia era simplemente castigar a las cúpulas y dar por terminado el resto. Entonces decidí tomar intervención en el caso con dos situaciones de desaparecidos: el caso Pablo Fernández Meijide, hijo del matrimonio Meijide y el otro, el de una querida abogada, Teresa Alicia Israel que era parte del cuerpo jurídico de la LADH y que es para mí una especie de arquetipo y paradigma de lo que debe ser un abogado defensor de los DDHH. Y ya en esa acusación yo sostuve la figura de genocidio.


Escriben Santiago Gómez y Santiago Mouradian | Foto con celular Nico Capu | Ilustra Camilo Herzovich

¿Por qué decidió elegir la figura de genocidio? Porque se estaba juzgando por figuras del Código Penal y evidentemente la masividad de los crímenes, la organización a través del aparato estatal y la propia expresión de la Cámara, que hablaba de plan criminal, imponía que se aplicara la Convención de Genocidio que había sido ratificada por la Nación Argentina en 1956, así que era Ley Argentina anterior al hecho del proceso. Los dos casos fueron de los que alimentaron las condenas, así que fue una satisfacción para los familiares. Después vinieron las directivas a los fiscales para que archivaran todas las causas por prescripción (directivas del gobierno de Alfonsín) y luego, como si fuera poco, el Punto Final y la Obediencia Debida. Entonces se hizo una especie de pull de abogados de DDHH y yo encabecé las comisiones que impugnaron la Obediencia Debida y el Punto Final, con el sólo resultado de que el Juez Jorge Maqueda (Corte) dijera que es inconstitucional, pero el resto convalidó la movida.

lo juzgue por lo que dijo solamente, se está pidiendo que se lo juzgue también por lo que hizo o de lo que fue partícipe”. En esa causa es donde impugné el Punto Final y la Obediencia Debida. Primero le tocó al Juez (Gustavo) Literas, que me la cerró, pero en la apelación el juzgado anula y manda a instruir la causa. Ese fue el primer momento en que se declara la inaplicabilidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida y manda una causa que fue caratulada genocidio. Y después con la llegada de Néstor Kirchner se reabren las causas y yo intervengo en la de la ESMA, en la de Mansión Seré del Cuerpo 1 del Ejército y ahora voy a intervenir representando al Sr. (Rafael)Ianover (testaferro de Graiber) en la causa Papel Prensa.

Y ahí quedó todo planchado... Hubo un interregno hasta que Astiz hace su declaración en la revista 3 puntos, que le toma Gabriela Cerruti y ese reportaje provocó 11 denuncias. Todos lo denunciaron por apología y amenazas, pero yo agregué la de genocidio y el Juez, con buen criterio, apartó esta denuncia de las otras diciendo:”Acá no se está pidiendo que se

DE LA RIQUEZA

RECAUDACIÓN FISCAL

80% 20%

VIENE DEL CONSUMO,

A lo largo del tiempo siempre sostuve la configuración de ese obrar como genocidio, aunque la corte optó por la figura de Crimen de Lesa Humanidad, pero que presenta un flanco atacable que es que la configuración de Crimen de Lesa Humanidad como norma positiva del Derecho internacional es poste-

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rior a los hechos, en tanto que el genocidio es anterior. Además, en mi concepto, Lesa Humanidad es cuando se mata a todos sin saber a quién con precisión, como en Hiroshima, en cambio genocidio es cuando se persigue y destruye a un grupo. El Dr. Zaffaroni hizo algunos cuestionamientos al concepto de Genocidio. Sí, porque la Convención sobre Genocidio es de mala técnica, porque habla de un grupo “sea nacional, étnico, racial o religioso”. La declaración previa de Naciones Unidas, la declaración solemne, decía “político o de cualquier otra índole”. En base a esto y desde la filosofía del lenguaje, que es mi especialidad, la Filosofía del Derecho, mi análisis es que la palabra importante es “grupo”, los otros son nombres posibles pero que no agotan. Lo importante es que un grupo sea destruido como tal y que quien pone la semántica de denominación del grupo es el represor. Hasta aquí lo más parecido que se obtuvo es lo que se dijo en el caso Etchecolatz y Von Wernich, donde el Tribunal Federal 1 de La Plata, presidido por el distinguido Carlos Rosansqui, dijo “en el marco del genocidio tal cosa”. Ahora lo que queremos es que se diga “por aplicación de la Convención del Genocidio tal cosa”. Y creo que esto es lo que corresponde porque se habla en todos lados de genocidio pero en el único lugar donde no se aplica es en la Justicia, una paradoja. Esto lo estoy llevando adelante en la causa


Mansión Seré y Esma, en debate con distinguidas posiciones como la del Dr. Rafecas o Zaffaroni. Yo tengo un gran respeto por los dos, hemos compartido muchas cosas, prologué el libro Crímenes de masas de Zaffaroni, pero yo no tengo ninguna duda que el argumento que puede contrarrestar la opinión de Carlos Fait, que es el único en la Corte Suprema que vota en contra, es la Convención del Genocidio, porque es ley previa. ¿En qué otros casos se puede aplicar la Convención del Genocido? Ahora estamos trabajando en la otra hipótesis de genocidio que son los crímenes derivados de la violación de los derechos económicos, sociales y culturales. En el año 2007 se hizo en la Facultad de Derecho un tribunal ético, y me encargaron la presidencia del tribunal por acuerdo entre las entidades de DDHH, pero hubo bastante polémica entre los propios y calificados miembros del jurado respecto a si se podía extender la figura de genocidio no a represiones políticas sino a la situación de muerte derivada del hambre y las condiciones indignas de vida. Yo me he basado en los trabajos del máximo experto de Naciones Unidas, autor intelectual del pacto de derechos económicos sociales y culturales, el noruego Hasp Jhon Heider, que al hablar del alimento como básico Derecho Humano, califica de genocidio silencioso del hambre las muertes que se producen que pueden ser vistas como muertes naturales pero que tienen un componente social. Y hemos entendido que los planes aplicados de las llamadas recetas neoliberales, del FMI, el Banco Mundial, etc. tienen un componente de dolo eventual, es decir, tenía que saberse que esto iba a derivar en muertes masivas. Todavía esto no fue llevado a un tribunal judicial, pero los tribunales éticos tienen esa función de anticipación. En algún momento esto también va a ser juzgado. El Dr. Barcesat fue constitucionalista en la reforma del 94 por el Frente Grande, al que se sumó con la esperanza de construir una tercera fuerza de izquierda y donde compartió militancia con Zaffaroni, pero pronto se decepcionó cuando se suscribió el acuerdo FREPASO. Como constituyente

propuso a la asamblea revisar la deuda externa, lo que obviamente le denegaron por considerar que estaba fuera de tema. La reforma del 94 podría llamarse la Bella y la Bestia, la Bestia es el reparto de poder, el hiperpresidencialismo que se incorporó. Y la Bella es la parte de los temas habilitados, se incorporaron los tratados internacionales, el resguardo de los DDHH, formas de democracia semi-directa, esta es la parte positiva que mira al pueblo. La otra es el reparto que hicieron los dos caciques políticos Menem y

EL DERECHO DE AUTODETERMINACIÓN ES A LOS PUEBLOS LO QUE EL DERECHO A LA VIDA ES A LOS INDIVIDUOS. Alfonsín, para cada uno llevarse una parte: Alfonsín se llevó la cola y el otro se llevó la cabeza y el cuerpo. Así se llevaban 11 senadores sin pasar por ninguna elección, en palabras del Dr. Gil Lavedra, ese era el negocio que habían hecho. Allá ellos. Hoy día creo que está tomando más importancia la Bella que la Bestia, pero todavía faltan algunos temas. ¿Qué falta entonces? Falta definir una política fiscal diferenciada de la que rije. Hoy el 80% proviene del impuesto al consumo, 20% del impuesto a la riqueza. En países desarrollados social demócratas es a la inversa. Hay que concluir con la dependencia tecnológica, es mucho más lo que pagamos por patentes, licencias, transferencias, etc. que lo que hemos recibido en carácter de empréstitos. También es importante que se deje de considerar inversión la compra de recursos naturales. Este tema lo estoy trabajando en el proyecto de Ley de Tierras para el que me ha convocado el gobierno. Y en algún momento tendremos que tratar la pesada herencia de la década del 90 de 58 tratados bilaterales de inversión de los cuales 45 están en juicio. Quizá la Ley de Limitación a la Propiedad Extranjera de Tierras Rurales sea el puntapié inicial. Estos tratados son tan perversos que, si uno no los denuncia, se renuevan automáticamente cada dos años. Como el Congreso no

hizo nada, se fueron renovando todos y si se denuncian, la denuncia surte efecto 10 o 15 años después según el tratado, con lo cual uno sigue atado hasta 15 años después. Y estamos atados a un tribunal de lo más irregular, el tribunal del SIAT, que está compuesto por tres árbitros: uno lo propone el acreedor reclamante, el otro el reclamado y el tercero el Banco Mundial, con lo que siempre estamos 2 a 1. Bolivia y Ecuador comenzaron por denunciar los tratados. Mi ponencia, que fue llevada a la UNASUR, afirma que debemos decir NO. No hay que ir por la denuncia. Hay que ir por la nulidad, porque lesionan principios básicos de la teoría del Derecho, como que la ley y jurisdicción no sea la ley y jurisdicción donde se cumple la prestación principal, es decir, el territorio donde se hace la inversión. Desde el código de Napoleón hasta acá todos los códigos dicen lo mismo, pero el único lugar donde no se aplica es en los tratados bilaterales. Me baso en el tratado bilateral que tiene Argentina con EEUU, donde EEUU dice que la compra-venta de inmuebles, sean urbanos o rurales no es inversión, es decir, ellos saben perfectamente de qué se trata: sus tierras son de ellos y nosotros estamos expuestos. Y el otro tema brutal de estos tratados es que toda la transferencia de tecnología sigue siendo propiedad del inversor. En China, en Brasil, dieron vuelta esta cuestión, entonces cuando finalizó la inversión, las patentes, etc. dijeron “son míos, porque ustedes ya ganan comercializando


sus productos en mi territorio. Ahora ustedes quieren ganar comercializando y teniendo otra ganancia encubierta bajo el pago de patentes”. Quieren la chancha y los veinte. Creo que va a surgir un movimiento latinoamericano para deshacer estos tratados o convertirlos como hizo Brasil o China, que puso condiciones innegociables desde el principio, diciendo “acá el acuerdo lo hacemos con nuestras leyes y las patentes son para el pueblo chino”. De un modo o de otro pero esto debe lograrse. Entonces, ¿cómo se imagina una reforma constitucional en medio de los debates sobre semipresidencialismo o parlamentarismo que impulsan Abal Medina y Zaffaroni? Una reforma constitucional que estuviera ceñida a los aspectos institucionales, de si presidencialismo si semipresidencialismo o parlamentarismo, a mí personalmente mucho no me convoca. Me convoca una reforma que asiente las bases de un desarrollo autónomo argentino y latinoamericano. La presidenta ha dicho en su discurso del 9 de julio “no hay derecho a la autodeterminación sin independencia económica” y este debería ser el eje de una reforma constitucional. Hace poco hubo un congreso gigante de más de 4500 abogados del Estado organizado por la SiGeN y por la Procuración del Tesoro, que me llevó como expositor. Mi tema fue el derecho de autodeterminación e independencia económica, algo que vengo reflexionando hace tiempo y que en hora buena la Presidenta lo plantea en su discurso. Este sería el eje central para mí, los aspectos instrumentales, no digo que son secundarios, pero deberían adecuarse a

la mejor instrumentalidad para este principio: la autodeterminación e independencia económica, porque nuestros problemas los vamos a resolver con esos valores y no con presidente, medio o parlamento. En su momento la llamada Revolución Argentina creyó que iba a encontrar la piedra filosofal acortando los mandatos de presidente, como se caían a los 4 años, entonces fijaron ese plazo, una estupidez. Por supuesto que el debate entre Zaffaroni y Abal Medina tiene mucha más profundidad, pero digo que el eje debería estar puesto en la autodeterminación y soberanía económica, por eso lo hemos puesto en el proyecto de Ley de Tierras como fundamento constitucional, porque también es mi postura que los tratados internacionales que ratificamos e incorporamos en la Constitución no son para alimentar una vidriera institucional, sino para que miren hacia el pueblo y sean un instrumento de nuestra liberación. El derecho de autodeterminación es a los pueblos lo que el derecho a la vida es a los individuos. Entonces si hablamos del derecho a la vida del pueblo argentino, debemos defender la independencia económica, que significa titularidad de sus riquezas y recursos naturales y su empleo atendiendo a las políticas económicas nacionales. Esto es lo que a mí me concitaría en una futura reforma constitucional y no solamente (no descarto) el examen de qué institucionalidad es mejor para perseguir este propósito fundamental. ¿Cuál es para usted la mejor Constitución que tuvo Argentina? Creo que a pesar del hiperpresidencialismo y algunas chapuserías técnicas, la del 94 es la más avanzada. ¿Mejor que la del 49? Bueno, le faltaron cosas que en la del 49 estaban, como fundamentalmente la propiedad y dominio público del Estado sobre las riquezas del subsuelo. Nos falta hablar de un tríptico: tierra, agua y aire. Tenemos que regular el agua y el aire, no solamente por los temas de contaminación y defensa del ambiente, sino porque

qué regulación podemos hacer sobre empleo comercial si no definimos antes que el espacio aéreo es de titularidad eminente de la Nación Argentina, esto hay que incorporarlo al Código Civil, tanto para el continente como para el área marina. Actualmente, el art.124 de la Constitución establece que los recursos y riquezas son de dominio primigenio de las respectivas provincias donde se encuentran, no me parece una cláusula afortunada de la reforma del 94. Este fue el precio de la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires. Yo preferiría mil veces volver a ser municipalidad y sacar esa cláusula, porque parece que hubiera 24 soberanías. Si pensamos una nueva Constitución, sería bueno entender que la soberanía es una y no 24 y por lo tanto se legisla promoviendo el bienestar de todo el pueblo argentino y no atendiendo a la particularidad de riquezas que puedan mejorar la condición de uno en detrimento de los otros, y por lo tanto socializar toda la riqueza del subsuelo.

NOS FALTA HABLAR DE UN TRÍPTICO:

TIERRA AGUA Y AIRE ,

¿Desde lo personal, cuál es su balance como abogado de DDHH del momento que vive Argentina? Llevo 50 años en el ejercicio de la abogacía y en ese congreso de abogacía estatal fue la primera vez que me senté a hablar desde el lado del Estado, porque hay un proceso ahora al que me sumo con compromiso y convicción, pero yo he vivido toda mi vida litigando contra usurpantes, delincuentes, violadores de derechos, sea civiles y políticos o económicos sociales y culturales o los dos juntos, de modo que lo único que lamento es que ya tengo 71 años, me hubiera gustado estar con 50 años para trabajar mejor, pero cuando tenía 50 estaba Menem, así que no hubiera sido posible la cosa

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Escribe Silvana Jáuregui

Tucumán Arde y el itinerario del ‘68 El golpe militar encabezado por Onganía en 1966 inauguró la dictadura autodenominada “Revolución Argentina”. En este proceso, el año 1968 adquiere relevante significado con el accionar de los movimientos de Sacerdotes por el Tercer Mundo, la guerrilla rural en Taco Ralo (Tucumán) y la CGT de los Argentinos que proclamó, a fines de marzo del 68, Secretario General al gráfico Raimundo Ongaro quien incorporó a sectores de la Cultura, profesionales e intelectuales en sus filas. Es así como, más allá de sus diferencias, desde el año 68 en la Argentina, se conformaron en la comunidad artística, intelectual y en la clase trabajadora vínculos que forjaron actividades en común, como el Cine Liberación (con el film “La Hora de los Hornos”) o el grupo de periodistas dirigidos por Rodolfo Walsh en el periódico “Semanario CGT”. Una serie de hechos estéticos, entre ellos la obra Tucumán Arde, produjo una de las rupturas más importantes en el ámbito de la plástica argentina. Entre otros hitos, cuenta Fernando Farina en “Tucumán Arde” que “El 9 de abril de 1968, mientras se celebraba la ceremonia de inauguración Premio de Honor Ver y Estimar, Eduardo Ruano, uno de los artistas convocados, seguido por unos cuantos amigos, atravesó el espacio de la sala del Museo de Arte Moderno al grito de “¡Fuera yanquis de Vietnam!”. El grupo se dirigió hasta la vitrina donde Ruano había preparado un vasto poster-panel, protegido por un vidrio y perfectamente iluminado, con la imagen de J.F. Kennedy, reproducida de una similar existente en la Biblioteca Lincoln. El acto –que en el planteo del artista era la culminación a obra– terminó con la destrucción de la vidriera y el violento rayado de la imagen del ex presidente norteamericano”. Tucumán Arde abrió un nuevo camino respecto del ya transitado por el Instituto Torcuato Di Tella, ubicado en Florida al 1000, exponente hasta ese momento de la nueva experimentación o de las falsas experiencias vanguardistas y muy cuestionado por artistas comprometidos con temas sociales. Éstos al tomar conciencia de la situación económica y social argentina, como fue el cierre de los ingenios azucareros en Tucumán, organizaron una operación, anticipadora del arte conceptual, para contrarrestar y denunciar el llamado “Operativo Tucumán”, del gobierno de Onganía, perpetra-

do como un proyecto de acelerada industrialización. El reconocimiento de esta nueva realidad: “Llevó a un grupo de artistas a postular la creación estética como una acción colectiva y violenta destruyendo el mito burgués de la individualidad del artista y del carácter pasivo tradicionalmente adjudicado al arte. El arte revolucionario propone el hecho estético como núcleo (…) donde se elimina la separación entre artistas, intelectuales y técnicos, y como una acción unitaria de todos ellos dirigida a modificar la totalidad de la estructura social: es decir, un arte total”, según publicó en el 2008 el periódico rosarino de Arte, cultura y desarrollo del Centro Cultural Parque de España. Lo que importaba era cuestionar la organización del campo artístico, sus instituciones y las estrategias simbólicas de las clases dominantes. “La violencia, es ahora, una acción creadora de nuevos contenidos, destruye el sistema de la cultura oficial, oponiéndole una cultura subversiva que integra el proceso modificador, creando un arte verdaderamente revolucionario”. En tal situación y ante tales preceptos, los artistas respondieron a este “operativo silencio” con la realización de la obra Tucumán Arde, planteada como un proceso en secreto, en el cual participaron referentes de todas las disciplinas sociales, realizando encuestas, filmaciones y entrevistas en el lugar del hecho. La muestra se inauguró el 3 de noviembre de 1968 bajo el doble título “Primera bienal de arte de vanguardia” y “Tucumán Arde” en la CGT de los Argentinos regional de Rosario. Se exhibieron fotografías, diapositivas, entrevistas, afiches, imágenes; por los parlantes se reproducían testimonios de los trabajadores; cada 30 segundos se apagaban las luces, un efecto que encerraba el mensaje de que en ese momento alguien moría de hambre en Tucumán. La estrategia consistió en utilizar la misma lógica de los medios de comunicación, creando una publicidad falsa pero que a la vez denunciara la realidad de lo que estaba realmente sucediendo. “Había que producir muchos hechos, saturar, no ceder a los temores, a que demasiado ruido iba a oscurecer el mensaje, sino que había que multiplicar los medios, las informaciones, e incluso intrigar con incógnitas”, cuenta María Teresa Gramulio en el libro Del Di Tella a

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Tucumán Arde. Hubo una segunda muestra en la sede central de la CGT de los Argentinos en Buenos Aires que se inauguró el 25 de noviembre. Pocas horas después, ante distintas presiones de funcionarios de la dictadura, fue levantada. Todas las fuerzas políticas y sociales, inclusive gran parte de los artistas, concluyeron en un mismo sentido: “Todo es política”, según sostiene Silvia Sigal en el libro “Intelectuales y poder en la década del sesenta”.

Los ‘70 y el Siluetazo A partir de la década del 70, y especialmente durante la dictadura que comenzó en 1976, fue impuesto el terrorismo de Estado desarrollando un proyecto planificado, dirigido a destruir toda forma de participación popular. Se inauguró el proceso autoritario más sangriento que registra la historia de nuestro país. Ante esta realidad, el accionar artístico se volcó a plasmar la angustia y desesperación del clima imperante. El Siluetazo proporcionó una imponente visualidad a las reivindicaciones del movimiento de Derechos Humanos en los primeros años de la década del ochenta. Pudo señalar uno de esos momentos excepcionales de la historia en que una iniciativa artística coincide con la necesidad de dar a luz lo largamente denunciado, los desaparecidos. Y se consumó cuando una multitud asumió la consigna y generó el acto, usando su propio cuerpo como soporte de esa obra que habla de ese otro por el que estábamos reclamando. Julio Flores, Guillermo Kexel, junto a Rodolfo Aguerreberry, fallecido en 1997, planificaron el primer Siluetazo en septiembre de 1983 para plasmar la presencia del cuerpo que no está. Aunque había sido pensado para presentarlo en una muestra que se realizaría en el Centro Cultural Recoleta, el Siluetazo fue propuesto finalmente a las Madres de Plaza de Mayo, días antes de la tercera Marcha de la Resistencia. La representación de la ausencia y el dimensiona-

miento de 30 mil cuerpos humanos fueron los temas que surgieron en el debate colectivo. Bajo ese concepto, el grupo de artistas plásticos llevó el proyecto adelante, sistematizado a partir del trabajo de Aguerreberry con las plantillas. Flores describe el proceso que desembarcó el 21 de septiembre de 1983 en Plaza de Mayo: “El trabajo nació en tres personas, se derramó al grupo organizador y desbordó en la manifestación”. Las siluetas aparecieron pegadas, al d��a siguiente, en el interior del país; también en Floresta, Mataderos, Villa Devoto, San Telmo, Belgrano y Núñez. “Tiempo después, la idea, la metodología y las herramientas con las que se trabajaron fueron socializadas por otros actores que lo llevaron a la práctica”, cuenta Flores. Confrontar el arte con la política, es un ejercicio dialéctico que deviene de grandes pensadores en la historia del arte. En ambas experiencias vimos que desde diferentes ópticas, la materialización de acciones como éstas, son desbordadas y reconstruidas por quienes las comparten y participan. Podríamos decir entonces, que conocimos de golpes y persecuciones, que ante la derrota supimos de reacciones y de templanzas. Respondimos a gritos de justicia la intolerancia y el olvido, fuimos víctimas del silencio por la palabra reprimida y volvimos a caer y a levantarnos. Somos carne que puso el cuerpo en la confrontación necesaria y cuando ese mismo cuerpo ya no estuvo entre nosotros lo reclamamos presente. De a poco hemos aprendido a abandonar la indiferencia que nos sembró la década del 90 y dimos el paso necesario para reflexionar sobre el Nunca Más de los genocidas, de los hambreadores, de los corruptos y de los ausentes. Supimos responder con Arte, así fue que le dimos sentido y valor a nuestras vidas y a nuestros sueños. Entonces, nada de lo hecho fue en vano

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por Pablo Ramos

ilustra Veronique Pestoni

Les dejó acá, puros y sin mucha revisión, tres momentos de insomnio. En ese tiempo, cada vez que no podía dormir le hablaba a un pequeño grabador a cassette de periodista. Esta sos tres instancias desgrabadas por mi amigo Pablo Delgado

tres momentos

de insomnio


Diciembre de 2008. Dos de la mañana, creo. Yo dividiría la creación literaria, o el hecho literario, si así se pudiera llamar el momento en que un escritor escribe, en dos instancias fundamentales. La primera instancia es la del primer borrador: la de ese texto que sale o va saliendo como puede, como venga, como viene. Ese primer intento de pasar del universo de las imágenes mentales al universo del código alfabético. Un primer borrador como un mal necesario que, si bien sería muy bueno saber hacia dónde vamos con él, no es fundamental ni prohibitivo ni nada por el estilo. Lo fundamental es escribirlo, sentir que al haberlo escrito agotamos todo, desintegramos al monstruo ese que nos estaba carcomiendo la cabeza. La segunda instancia es cuando tomamos “eso” (lo escrito), y nos preparamos para abordar el segundo borrador. Ahí sí la cosa cambia y pasa a ser fundamental saber hacia dónde vamos, saber exactamente a dónde queremos llegar. Y la instancia numero dos se prolonga, porque a medida que pasamos a un tercer, cuarto, quinto, sexto, y tantos otros borradores, se hace cada vez más imperativo tener la exactitud de lo que buscamos, tanto en el objetivo del cuento, tanto en su trama, tanto en la historia como en la forma final en la que debemos contarlo: me estoy refiriendo al lenguaje. Ajustar ese lenguaje debe ser lo último y tiene que hacerse de manera que la prosa esté completamente al servicio de esa historia que queremos contar, o de esa historia que ya hemos contado. Misma madrugada del 6 de diciembre, Buenos Aires No me podía dormir pensando en si un escritor debe escribir algo; debe escribir sobre algo. De eso se ha hablado mucho. Yo creo que se ha enfocado bastante mal esto del compromiso del escritor: se cae siempre en lo mismo y tal vez esté bien… No me parece mal el dilema sobre si el compromiso debe ser político o artístico. Pero me parece que esa discusión cae en el error de desestimar que un hombre es primero hombre y después escritor. Entonces, esos compromisos como hombre van a ser los que terminen de convertirlo en determinado hombre. Y es-

cribir es uno de esos compromisos como hombre que tiene el escritor. O sea, suponiendo que exista una moral del lenguaje, el dilema sería si el escritor es ético o no. Es ético si escribe cumpliendo esos preceptos morales (propios o heredados), es comprometido si escribe en consecuencia plena con su idea de la escritura. Si escribe ajustando caracteres para una publicación o fijándose en modas o conveniencias, es un escritor inmoral, un escritor descartable. Yo estoy totalmente de acuerdo con lo que decía Ezra Pound: “la exactitud fundamental del aserto es la única moralidad de escribirlo”. Pero creo que esa única moralidad de escribirlo es la que hay que buscar, y estoy convencido de que un escritor debe escribir determinada cosa, que cada escritor debe escribir una literatura que es una especie de destino artificial, destino auto inventado. Un escritor comprometido debe buscar profundamente en él “en la hora callada de su noche”, su respuesta y hacerla literatura. Lo que tiene y lo que debe escribir, entonces, son la misma cosa. Por eso es que descreo completamente de la literatura de la idea. Muchas veces que un buen escritor que escribió una buena obra me dice que le salió de una idea, tiendo a creer que no se dio cuenta de que esa idea se juntó en un punto exacto (el punto exacto de la escritura, del momento y de la forma de la escritura) con un viejo sentimiento y una vieja deuda del alma. O sea, la idea cruzó su camino con la moral del escritor y con su necesidad existencial. Creo que esas tres aristas encontradas formarían el imperativo categórico del escritor. El escritor y la realidad, o el escritor y el sonido de la realidad Hace un tiempo, un año y pico, en una mesa de esas en las que ahora estoy dejando de participar, me encontré con una escritora muy grande. Yo no la había leído, me dijeron que es muy buena, que había descubierto de grande esto del sonido de cómo hablan los demás. Y que había empezado a ir a escuchar a los demás para volver a su casa a reproducir eso que supuestamente dice la gente en la calle. No había leído a esa escritora, y no la leí porque me pareció una imbecilidad tan grande eso que dijo… Me

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pareció de una burguesía tan recalcitrante. Me hizo acordar a esto por lo cual me peleé una vez con una persona, esto del “teatro invisible”. Una canallada que derivó en llamarse “teatro invisible” que era generar una situación como real, que la gente no sabe, y vivirla como real y hacerle a la gente vivir la angustia o la alegría en su vida cotidiana mientras el otro está actuando. Algo que tiene el mismo nivel estético que una broma televisiva, de esos programas tan berretas de la televisión, pero muchísimo peor moralmente, porque nunca le dicen a esa persona que eso era una broma de mal gusto, un chiste o “teatro invisible”. Creo que no hay que prostituir la realidad. No toda la realidad tiene que ir a cuento. No toda cosa rara, linda, tiene que ser escrita. Estoy seguro de eso: que no toda tiene ni merece ser escrita. Merece no ser escrita, merece dejarse como tal, ¿no? Me acuerdo una vez un compañero de la parrilla de la esquina, un borracho con el cual siempre compartí su brindis, él levantaba su copa de vino, cuando ya va por la segunda botella y brinda por mí, él está muy orgulloso de que yo sea escritor y vaya y hable con él. Él descubrió que soy escritor en el diario, pero eso es harina de otro costal. Pero él una vez vino y me dijo adelante de mis alumnos: “quien no te quiere a vos es un ignorante”. Yo le dije que me gustaría que me hiciera una remera que dijera “el que no me quiere a mí es un ignorante”, porque si algo quería lograr en la vida era que alguien se diera cuenta de eso. Y yo le dije que me iba a hacer una remera y me la iba a poner para ir a visitar a mis ex mujeres, y él se rió mucho y demás. Yo creo que nunca voy a poder escribir un cuento con eso. Lo cuento aquí porque estoy hablándole a un grabador. Creo que para hacerse una idea de cómo habla la gente habría que haber vivido, o habría que vivir, entre la gente siendo gente. Que el ser escritor trabaja de otra manera. Creo que no hay que confundir el ser escritor con el ser hipócrita. Creo que el resultado final de la búsqueda hecha de esa manera hace un triste resultado, una triste superficie de en realidad cómo habla la gente. Creo que hay un trasfondo ideológico horrible en eso, tanto es así que me llevó a no poder leer a esta mujer. Pero bueno, eso


seguramente es una limitación mía. Pero me pasa, no puedo separar lo que me parece la persona de lo que hace, no puedo leer a Vargas Llosa por más talento que tenga, no soporto tener un libro de él en mi biblioteca. La anécdota de cuando estos amigos de la parrilla, más el portero y el canillita de acá de La Paternal descubren que soy escritor. Viene al caso porque voy a poder demostrar, aparte de no querer prostituir esta realidad, que esto no supera la categoría de circunstancia por eso no alcanza para crear una historia de ficción. El asunto es que yo escribo de noche, de hecho ahora estoy tratando de torcer eso pero acá estoy, dos y media de la mañana hablándole al grabador porque me cuesta muchísimo dormir a la noche. Me activo a la noche, y me cuesta muchísimo mantenerme despierto a la mañana, así que bueno, es una dificultad. En una casa, acá en Paternal, mi estudio da a la calle, que es un estudio chiquitito, una ventana antigua, y la casa, en esos momentos que yo escribo, se mantiene prácticamente a oscuras, excepto el lugar donde yo estoy, porque me gusta esta sensación de vivir en una casa abandonada. Y de ir vagando por esa casa abandonada, como un ente, como un espectro más, como un ser atemporal, eterno, invencible, y desde ese lugar me gusta mucho escribir. Y yo, bueno, resulta que dejo mi trabajo más o menos en el 2000 o 2001 y me dedico con un dinero ahorrado sólo a escribir. Y bueno, escribía de noche, esa luz encendida, como en este barrio hay mucha industria y mis vecinos son galpones, puedo tocar la guitarra, tocar

la trompeta si me aburre pasar la noche, o escuchar música fuerte. Y pasaba la noche así. Esto fueron tres años y pico. Publico El origen de la tristeza, me hacen una nota en Clarín, y sale mi foto en media página o más del cuerpo principal del diario, en Cultura. Y bueno, yo estaba esperando, en vez de irme a dormir, yo sabía que ese día salía la nota, se hicieron las ocho de la mañana, y digo “Bueno, me voy a dar una ducha, me compro el diario, me tomo un café”. Me veo por primera vez en un reportaje, o en un diario, en un suplemento que por suerte no es ni Policiales ni otra cosa sino Cultura, y estoy por irme a bañar cuando tocan el timbre. Yo no atiendo, soy medio paranoico, con que me toquen el timbre me irrumpen en esa soledad. Entonces no digo nada, y siento a través del golpe del vidrio que dicen “Tano, Tano, ¿estás ahí? Abrí, Tano”. Tano me dicen todos acá desde siempre, por más que mi apellido de escritor sea Ramos, Ramos es mi apellido materno, y es español. Pero todos mis otros… mi apellido paterno, el de la madre de mi papá y el padre, inclusive el de la madre de mi mamá son italianos, precisamente sicilianos, y por mi aspecto creo que parezco uno recién bajado del barco. Entonces los tipos “Tano, Tano”. Y reconozco la voz del portero de la esquina, del edificio de la esquina. Antonio. Digo “Voy, ¿pasó algo Antonio?”. “Tano, abrí”. Abro la puerta y como en una comitiva estaba el canillita, Antonio, el de la remisería de enfrente que ahora devino en granja, el boliviano Roberto de la verdulería, el parrillero y este amigo mío de la parrilla. Y enfrente, como en un estandarte, mi foto en el diario Clarín. Y me dicen “Tano, saliste en el diario”. “Ah, sí, yo

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sabía”, les digo, “ahora lo iba a ir a comprar”. “Pero, Tano”, me dice emocionado Antonio, “sos escritor”. Digo “Sí, bueno, sí, soy escritor”. “Con razón”, me dice este hombre de la parrilla. “Con razón. Toda la noche la luz encendida de la habitación, no vas a laburar, nosotros pensábamos que vendías falopa”. Dije “No. Verdaderamente no vendo falopa. Escribo historias”. Y bueno, pasaron todos, tomamos un café en casa y fue una situación de lo más graciosa, que no tendría manera de transformar en literatura porque es una situación que no tiene un punto de no retorno, no tiene más profundidad que lo simpático de la anécdota, que la frescura de la inocencia de la gente. Quizás tenga esa enseñanza también, que hasta un pensamiento malo acerca de otra persona puede estar cargado de inocencia, ¿no? Y yo pasé a ser desde ese día el tano Ramos, porque conocieron mi apellido, y nadie jamás me dijo que le parece extraño por qué te llamás Ramos si sos italiano. Nunca nadie me preguntó. Soy el tano Ramos en el barrio. Creo que esa realidad merece ser contada en rueda de amigos, esa frescura y esa cosa que yo viví no alcanza para una historia porque en todo caso el personaje principal de esa historia, que si la cuento en primera persona sería yo, no sufrío ningún cambio en ese momento, no me parece suficiente como para convertirse en un hecho literario. La literatura, los grandes cuentos, uno puede leerlos una vez por mes durante todos los años de su vida, y lo único que puede pasar es que cada vez le guste más, cada vez encuentre algo nuevo en ese cuento. Esta anécdota sólo puede ser contada una vez, y bueno, aquí la dejaré

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La política actual y la delincuencia urbana ¿A alguien le interesa la delincuencia urbana? Existe un preocupante fenómeno de delincuencia urbana en todo el mundo. La vida se ha vuelto urbana, la población mundial tiende a concentrarse en ciudades y, por ende, la criminalidad también. Pero el hecho de la delincuencia urbana es proyectado a la población a través de la comunicación masiva, que construye la realidad de la delincuencia urbana (proyección mediática del hecho). Por último, hay una respuesta política al hecho y a su proyección. Teóricamente puede distinguirse la respuesta política al hecho (medidas preventivas y represivas, servicios de seguridad, etc.) de la respuesta política a la proyección (discurso político de seguridad) pero en la práctica no son independientes e incluso se confunden de modo inextricable: los legisladores, las agencias ejecutivas y los responsables políticos de éstas e incluso los poderes ejecutivos, responden a hecho en la forma en que éste es proyectado por la comunicación, porque ésta es la exigencia de la llamada opinión pública. En América Latina –y quizá en todo el mundo– es cada vez más claro que la respuesta política es a la proyección mediática y no al hecho mismo de la delincuencia urbana. Urgidos los políticos por la proyección mediática, responden discursivamente y condicionan a ella la respuesta al hecho mismo, al punto de desentenderse de éste. No existen observatorios, estadísticas serias y orientadas a la prevención, nadie se ocupa por investigar con miras preventivas el hecho mismo de la delincuencia urbana, mientras los comunicadores sociales y los políticos sólo se centran en la proyección mediática del hecho y manejan alguna estadística poco confiable y bastante inútil para efectos preventivos. Se enfrenta la construcción de la realidad y no la realidad, a la que nadie intenta aproximarse.

los desatinos que puede expresar la víctima en esa triste circunstancia son tomados como verdades científicas La creación de la víctima/héroe Selectividad en la proyección pública de la victimización. Abundan las investigaciones que verifican que los índices de victimización se reparten con tan escasa equidad como los de criminalización. La comunicación masiva sólo proyecta como víctimas a algunas de ellas, en tanto que otras carecen de imagen y de voz, directamente se ignoran y no son consideradas como tales por la opinión corriente. Esta discriminación se acentúa en las sociedades muy estratificadas, como las de nuestra América.

víctima urbana

y la víctima-héroe

por raúl zaffaroni

Ilustra Cristian Pallés


Procedimiento de construcción de la víctima/héroe En ocasiones, entre las víctimas mostradas, la comunicación masiva selecciona a alguna que es elevada a la categoría de héroe. Para eso los comunicadores lo incitan a que se exprese como criminólogo, penalista y criminalista experto y omnisapiente. Dado que nadie se atreve a contradecir en voz alta a un ser doliente y digno de compasión, necesitado de solidaridad, asistencia y consuelo, cualquier respuesta pública es proyectada y percibida como marcadamente insensible al dolor ajeno, de modo que los desatinos que la víctima en esa triste circunstancia puede expresar son tomados como verdades científicas y son difundidos como tales por los comunicadores ávidos de rating, quienes les incitan a que expresen sus peores prejuicios. En esa coyuntura, los políticos –oficialistas y opositores– ensayan una respuesta a la realidad mediáticamente construida en base al discurso de la víctima/héroe y que, por supuesto, nada tiene que ver con el hecho de la criminalidad urbana, que es más ignorado que nunca. Efecto político inmediato sobre la represión La construcción de la víctima/héroe está provocando el desbaratamiento de la legislación penal en toda América Latina, donde en algunos países (como la Argentina y en buena medida Brasil) puede afirmarse que ya no existe código penal, sino un conjunto de retazos de normas incoherentes y contradictorias, con desequilibrio de pena, algunas violatorias de normas internacionales de derechos humanos, sin contar con la legitimación pública de abusos represivos (incluyendo la tortura) y de un mayor control sobre toda la población (que conforme a la experiencia universal se concentra sobre los sectores subalternos y los disidentes ideológicos). Por esta vía se están poniendo en peligro los mejores logros de nuestra civilización. La interrupción de la elaboración del duelo Pero no se detiene allí la novedad de la creación de la víctima/ héroe. Los medios masivos la captan en su momento de mayor desequilibrio emocional, cuando procura liberarse de la autoinculpación (poner la culpa fuera) expresando desmesuras neutralizantes que los comunicadores ratifican con singular éxito. El efecto que ésto tiene en la víctima es fijarla en una etapa previa a la elaboración del duelo sin lograr concretarla, en especial cuando sus características psicológicas son negativas o problemáticas para la elaboración y el restablecimiento de su salud mental.

La criminología no puede desentenderse Entendemos que nuestra ciencia no puede pasar por alto el significado de este fenómeno novedoso. La criminología se ha olvidado de los genocidios, ha omitido largamente su investigación, quizá por considerarlos demasiado cercanos a la política. De ese modo, ha estado ausente ante el más grave de los crímenes, pese a los millones de víctimas que cobró en el curso del siglo pasado. Sería terrible –y fatal para nuestro destino como científicos– que por estar imbricado en la política coyuntural ahora callásemos un fenómeno que amenaza a las instituciones democráticas, a la vigencia de los derechos humanos y que, además, importa un increíble grado de crueldad psíquica para las víctimas. Sería muy penoso que también los criminólogos se sintiesen atemorizados ante los desplantes de las víctimas/héroes, olvidando que nuestra tarea no está condicionada por los medios de comunicación masiva ni por la aprobación de ninguna mayoría electoral

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No todos los puntos son finales Escriben Nacho Ibáñez

MIÉRCOLES Todo está premeditado. Esto no es importante. Es el principio. Pero no por eso es importante. Ni es el principio en sí. El principio viene después. Primero voy que contar lo que vino antes del principio. Pero hay que saber que todo estaba premeditado. Es la noche. De fondo suena Leo Brouer bajito. Hay que seguir hacia delante. Aprovechar que el tiempo se distrae, que empezó una nueva canción, al final todo termina para dar comienzo a otra cosa. Releo las cartas que mi padre escribió desde Malvinas para mi madre. Ninguna atrae mi atención particularmente. Sólo un sobre sin su carta, vacío. Las cartas tienen información muy general. En algunas hay errores de ortografía, en otras un exceso de catolicismo y pedidos a la virgen, en la mayoría preocupación y miedo. Miedo a morir en combate y miedo a no combatir. Esa contradicción paranoica es la que define mejor eso de la guerra. O no. No sé. Pero el sobre vacío…, y el tipo del otro lado de la puerta. JUEVES Todo empezó con un final. Y la lluvia. Un final que no vale la pena contar. Esto es importante, después se verá por qué. Pero ese no fue el principio tampoco. Eso fue antes, pero no mucho antes. Así que ya nos acercamos al principio.

Hace dos horas salí de la redacción con mis compañeros y todavía están a mí alrededor. Se lo comenté a Jonas. Jonas es el único de ellos que me cae bien. Con él puedo conversar. Aunque eso no sucedió enseguida. Hace siete meses conseguí el puesto en la redacción. Lo festejé con mi novia. Se llama Di. Los primeros días fueron tranquilos. A la semana ya sabía que eran todos unos imbéciles. Está Miranda. Es la rubia que organizó este evento desnaturalizado para que todos vengan a contarse con quien se acostaron la semana pasada y con quien se acostarán la que viene. De eso debe estar hablando ahora con Landon en esa mesita del rincón. Landon es el peor, lo único que toma es tónica con licor de banana. El olor se siente a dos metros. Es como tener un sahumerio mal apagado en el borde de las fosas nasales, repulsivamente empalagoso. A las personas les gusta el azúcar como el cielo despejado y los que prefieren la lluvia son los primeros en comprar los paraguas que vendedores ambulantes sacan de la galera cuando en Buenos Aires nos inundan las tormentas. A mí me gusta mojarme, o por lo menos no me molesta. De eso estaba hablando con Jonas cuando me di cuenta que nos entendíamos. –Ya van dos horas, che. Yo me voy –le dije. –Aguantá un cacho más, esperá que pare de llover –dijo. –Bueno, pero apurá el asunto, dale. –Me metí en el baño, le mande un mensaje a Di avisándole que me iba a dormir, nos veríamos en otro momento. Estornudé, una gota de saliva fue a parar a la pantalla del celular. La limpié con mi pantalón y envié el men-

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saje. Salí del bar, di varias vueltas para que no me siguieran pero era muy difícil, hacía ya tres semanas que veníamos jugando a ese juego del gato y el ratón. Ellos esperaban afuera. Salía uno. Entraban dos, salían. Esperaban. Entraba otro. Salía yo y ahí estaban, esperando. VIERNES Esto no es inofensivo. Las historias como las palabras no son inofensivas. Buscan mover algo preexistente. Un concepto. O un lector. Y toda historia tiene un principio. Afuera sigue lloviendo. Todo empezó hace dos meses, estaba frente a la notebook sobre mi escritorio en la redacción, concentrado en los cartelitos de “Prohibido fumar”. Estaba haciendo bocetos de un texto sobre Malvinas, la fecha era próxima y el gobierno estaba metiendo el dedo en la llaga diplomática del asunto. Tenía en mente hacer un relato breve sobre mi padre, que fue soldado durante la guerra, había estado en las islas y había vuelto. Tenía su mérito. Además de la nostalgia y el romanticismo de mi madre escribiendo esas cartas a un combatiente que no conocía y que luego volvería al continente, se conocerían, se gustarían y tendrían hijos. Todos esos hechos y detalles que en las películas son un cliché pero cuando suceden en la vida de uno nos hacen sentir menos hipócritas a la hora de ver esas películas y aceptar que la ficción será siempre un reflejo empañado de la realidad,


sólo que en la realidad ese espejo está roto. La Compañía de Comandos 601 fue creada en el 75 para combatir a los “guerrilleros” apoyados por el MIR y el movimiento Tupamaro en la selva tucumana, esto según Wikipedia. Los datos son confusos, otros ubican su origen en el 78, el mismo año del mundial pero su creación oficial data del 5 de Junio de 1982, dos meses después de que la compañía había llegado a Malvinas, así que esta debe ser la principal mentira. Con las cartas entendí que en el año de la guerra el ejército argentino se percató de que todos sus soldados estaban desparramados por el país combatiendo la “subversión” por lo que las compañías de batalla estaban prácticamente vacías. Mi padre viajó a las islas sin terminar su entrenamiento en paracaidismo y sin haber hecho una sola práctica de buceo. A las apuradas la compañía 601 terminó de completarse con el Equipo Especial Halcón 8, creado por el Coronel Seineldín en el 78 (de aquí la confusión en cuanto a su creación) y combatió en las islas junto a la compañía 602 comandada por el Mayor Aldo Rico. Tuvieron sus momentos de gloria, de esos que se tienen con el éxtasis de la adrenalina o al borde de la muerte, empuñando sus rifles FAL contra los fusiles Ingleses. En una foto se lo ve con tres compañeros. Portan sus armas como si fuesen una extensión de su mano, como si siempre hubiesen estado ahí, con total naturalidad a pesar de lo incómodo que parecían los camperones que llevan puestos. En la carta que acompaña la foto mi padre se queja de lo poco que abrigan los camperones y lo inútiles que resultan bajo la lluvia. Después de haberlas releído unas quince veces me di cuenta que la carta que faltaba era la primera, en la que se presentaba a mi madre y decía cuándo era que habían llegado a las islas realmente. FEBRERO Entender el antes no es importante. Sólo que hubo un antes, y después vino el principio. El principio es importante. Acá hay que prestar atención. Cómo empiezan las cosas y después cambian. Entonces hubo que aprender del cambio. Aprender a cambiar.

–Che, viejo, ¿vas a estar mucho más con eso de las cartas? –me dijo Jonas apoyando la taza con café en mi escritorio. –Me preocupa más ese cartel de prohibido fumar. Qué vicio por prohibir que hay hoy en día –dejé de mirar el cartel y barajé las cartas delante de la notebook–. No, voy terminando, pero me preocupa una carta que me falta. –No te olvides que esta noche vamos al bar. Es mi oportunidad para darle a Miranda. Decidí tomarme la mañana y hacer un poco de investigación así que fui hasta Azopardo 250. El Ministerio de Defensa es inaccesible si uno no trabaja allí o si no cuenta con la debida autorización. No la tenía. Me conformé con contemplar el monumento de la entrada en el que un soldado parece tener los pies hundidos en la tierra y con la mirada al cielo es rodeado por dos paredes que asemejan unas alas con unas plaquitas conmemorativas aquí y allá, luego ya que estaba, pregunté, aún sabiendo la respuesta, dónde podía obtener datos sobre un comando específico (mi padre) ya que allí no podían ayudarme. Me mandaron a Campo de Mayo. Lo que dicen las cartas es lo único que sé de mi padre. Y los pocos datos que me dio mi madre alguna vez cuando tuvo ganas de hablar del tema. Él la abandonó después de que nació mi hermana, demasiada presión para un Suboficial recién ascendido. Después de eso vinieron las mentiras, las mudanzas constantes, el descubrimiento de su otra familia, con sus otros hijos que conocían a sus abuelos paternos, que odiaban a mi madre, que nos mintió tantos años respecto al pasado militar de mi padre hasta que encontré las cartas en una cajita al fondo de un armario. La última vez que mi padre y madre tuvieron contacto fue unos días antes del levantamiento de los Carapintadas. Hubo un llamado, mi madre se puso muy nerviosa, dijo que había que irse del país, mudarse definitivamente, donde nadie pudiese encontrar a los hijos bastardos. Al final nadie se fue, los Carapintadas habían fracasado. Así que lo único que me quedó de él es la forma de los ojos y esas cartas de mierda. Pero cuando volví a la redacción ya sólo conservaba la forma de los ojos. Alguien se había llevado las cartas. No importaba. Había hecho copias y estaban seguras en mi casa.

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2012. El principio ya pasó. Había que prestar atención. La historia en sí ya está contada, porque es como todas las historias. Esto es importante. Esto es muy importante. Y dónde es que cambia. O cuándo. Afuera escucho la lluvia. Cada tanto unos pies que pasan. Grité, grité muchísimo, pero era inútil, nadie escuchaba. Esa noche tocaron el timbre, abrí la puerta y el tipo me pidió fuego, adentro otro me llamó por mi nombre y cuando me di vuelta el que estaba afuera me pegó en la cabeza con algo duro, muy duro. Después no recuerdo más. No me hablan, me traen la comida y nunca sé cuál es el almuerzo y cuál la cena, duermo la mayor parte del tiempo. Hace tanto frío, y siempre parece que algo brillase en la oscuridad, en las paredes o en el techo que ahora es mi cielo. Siempre está la posibilidad que entren a golpearme, a restregarme el sobre vacío, con sus preguntas que no puedo responder y sus silencios que me asustan mucho más. 2013 Así termina una historia. Con un punto. Un lugar donde no hay lugar. Y una hora que puede ser cualquiera. Uno nunca sabe dónde y cuando amanece. Sabe que en algún momento va a pasar y le alcanza. Esta tiene ese punto. Pero no se sabe dónde es el final. Arquímedes dijo una vez: -“Dame un punto de apoyo y moveré el mundo”. Arquímedes fue matemático, infiere que todas las cosas tienen un punto de equilibrio y a partir de ese punto se rige su orden, incluso si se sabe donde esta el punto de apoyo del mundo podríamos descubrir donde hay que poner el dedo para moverlo. Con un solo dedo. Lo que no dice es que uno va a desequilibrar el mundo o que a veces el mundo no quiere ser movido, porque en ese punto es dónde se puede descubrir su creación y origen. Su verdadera identidad

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Hamartia Numero 3