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Revista de Arte y Literatura Año 2018 Quiénes somos Te presentamos el staff completo que hace y es Guka.

Editorial - Alicia Digón Nuestra directora nos habla del ayer y del hoy de Guka.

Cartografía literaria Nuestros corresponsales de Guka en el mapa nos comentan el día a día de la literatura en su zona.

Concurso Guka 2017 Finalistas del Concurso Guka 2017.

Especial Central Alameda en otoño, 1884 cuadro al óleo (90 x 60cm) - Vincent van Gogh.

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Fuimos a la presentación de HORMIGAS de Bea Lunazzi. Fotos, las palabras de Liliana Heer en la presentación y la lectura de Corina Materazzi.

El señalador Marcela Choul y su flamante novela EL ASCO DE LA PULSERAS editado por Hojas del sur.


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Contenido 32 Destacadas Alicia DigĂłn nos presenta a dos escritoras notables: Laura Massolo y Claudia Cortalezzi. La primera de Turdera y la segunda de CaĂąuelas. Dos trabajadoras del arte. Infatigables. Con una trayectoria contudente. Hoy Guka les rinde un homenaje.

36 Laura Galarza La escritora argentina Laura Galarza nos habla de su libro de cuentos COSA DE NADIE editado por Ediciones del Dock y de yapa nos deja un cuento.

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40 Marcelo Perroni Es nuestro corresponsal en Uruguay. Publicamos el primer capítulo de su novela MERCADERES DEL ALMA editada por Tahiel Ediciones.

44 Cristina Maya Te contamos quién es esta poeta colombiana que años atrás nos visitó en la Cortazar personalemente. 16

Guka suma - Claudia Baldoni. Nota de Alicia Digón

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Leemos - LOS CUENTOS DE BARSABÁS de José Arnoldo Sagastizado. Nota de Alicia Digón.

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Literatura en breve - Claudia Cortalezzi.

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Microrelatos de Ezequiel Wanjcer - Guillermo Iglesias.

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Los porteños vs los del interior - Daniel Gigena.

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Quiénes somos Dirección: alicia digón Dirección editorial: corina vanda materazzi - claudia baldoni Asistente de dirección y arte: lorenzo luque materazzi Asitente de producción: Mariela Olivares Corresponsales: Pcia. Buenos aires - mirarmar - ester monke Pcia. Buenos aires - la plata - gabriel jesús vélez sánchez Pcia. Buenos aires - cañuelas - claudia cortalezzi Pcia. Chaco: maría f. Sánchez barros Uruguay - marcelo perroni Rca. de El salvador - arnoldo sagastizado

Stafff Revista Guka Revista en formato digital de circulación y lectura gratuita. El contenido de las notas de la revista puede reproducirse citando la fuente (revista Guka) y el/los autor/es.

Web: revistaguka.wordpress.com Facebook: GUKA revista de arte y literatura E-mail: revistaguka@gmail.com


DiseĂąo de cubierta e interiores Corina Vanda Materazzi Lorenzo Luque Materazzi


Fotografía de álbun personal Alicia Digón

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EDITOR IAL Escribo 2018 y el número me resulta extraño. De una extrañeza casi feliz. Casi rara. Casi increíble. De cumplir catorce años. Catorce, que año a año se pudo concretar un concurso anual.

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ubo entregas de premios en “la Cortazar”. Sin acento. Día festivo. Siempre en noviembre. Antes de celebrar el año que se iba. Como augurando la escritura para el que se avecinaba. ¿Participantes? Público de todas las edades. Hasta un concurso infantil de cuento para niños. Quien ganó, una nena indescriptible, ahora debe ser una adolescente que, quizá no escriba, pero que ese momento le será inolvidable.

no se animan. Los que siguieron año a año a Guka pueden dar testimonio que aquí se cumplió algo solicitado por quien fuera un hombre brillante, un escritor excelente, una persona como pocas personas existen hoy en el camino. Quien fuera Director de la Biblioteca Nacional. HORACIO GONZÁLEZ, sin quererlo todos los números se los dedicábamos de un modo u otro, y este en especial. “Una revista que dio y dará oportunidad a los jóvenes que no pueden publicar sus escritos y para los no tan jóvenes a quienes no se les dio el momento de hacerlo”. Esto nos dijo, cuando se le propuso editar una revista sencilla con acceso a público en general. Por eso, este año y con la mayor de las alegrías en este número veintidós, “el loco” en las cartas del tarot, el loco, la loca Guka, quiere dedicarle el número a HORACIO GONZÁLEZ que tanto hizo para que la revista fuera. Gracias maestro.

Concursos sencillos que invitaban a la escritura, que tentaban, que se metían con la plástica. Guka trajo a un poeta que hizo camino al andar KEVIN POWER, quien delegó en su directora la traducción de los famosos “Cinco poemas desde la ventana de Selaya”, quien nos vino a hablar a la Biblioteca Nacional de los “poetas norteamericanos del cincuenta”. Muy simple. Simple como fue siempre Guka. Año tras año se preguntaban ¿por qué Guka? Y cada año el editorial versó sobre el cuento de Cortázar, esta vez con acento, sobre “camello que no podía salir del desierto”, el cual por corto, transcribo y no vuelvo a explicar que Guka es quien sobrevive a Guk, y sale del desierto a modo de revista. ¿Por qué? Porque fuimos declarados “indeseables” por los que desearon y no pudieron. Por los que desean y

La dirección.

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C AMELLO DECLAR ADO INDESEABLE Cuento de Julio Cortázar

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ceptan todas las solicitudes de paso de frontera, pero Guk, camello, inesperadamente declarado indeseable. Acude Guk a la central de policía donde le dicen nada que hacer, vuélvete a tu oasis, declarado indeseable inútil tramitar solicitud. Tristeza de Guk, retorno a las tierras de infancia. Y los camellos de familia, y los amigos, rodeándolo y que te pasa, y no es posible, por qué precisamente tú. Entonces una delegación al Ministerio de Tránsito a apelar por Guk, con escándalo de funcionarios de carrera: esto no se ha visto jamás, ustedes se vuelven inmediatamente al oasis, se hará un sumario.

en la puerta todo cambia: declarado indeseable. Guk baja la cabeza, busca los ralos pastitos de la plaza. Un día lo llaman por el altavoz y entra feliz en la central. Allí es declarado indeseable. Guk vuelve al oasis y se acuesta. Come un poco de pasto, y después apoya el hocico en la arena. Va cerrando los ojos mientras se pone el sol. De su nariz brota una burbuja que dura un segundo más que él.

Guk en el oasis come pasto un día, pasto otro día. Todos los camellos han pasado la frontera, Guk sigue esperando. Así se van el verano, el otoño. Luego Guk de vuelta a la ciudad, parado en una plaza vacía. Muy fotografiado por turistas, contestando reportajes. Vago prestigio de Guk en la plaza. Aprovechando busca salir,

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DiseĂąo de logo Lorenzo Luque Materazzi

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C AR TOGR AFÍA LITER ARIA María Fernada Sánchez Barros - Chaco

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aría Fernanda Sánchez Barros es una incansable trabajadora de la cultura. Cuando ella llegó a Resistencia, poco había de talleres, encuentros, lecturas y demases. Es fundante en Guka. Desde un principio trabajó en la dirección desde Buenos Aires y luego, si bien hace lo que a cultura se refiere en la provincia del Chaco, no deja de ser el emblema del trabajo constante y la motivación a jóvenes que fue aquí cuando residía en Buenos Aires. Nos dice: “Mi tarea con la literatura es variada. Coordino un taller de poesía para adultos en mí casa y otro para jóvenes en el Centro Cultural Alternativo, de Resistencia, que depende del Instituto de Cultura de Chaco. También doy un taller de Narración Oral, donde se narra a diferentes autores, poetas y narradores de todas las épocas y regiones. Fue de este taller que surgió un grupo con el que hacemos presentaciones en bares, teatros y centros culturales y los alumnos despliegan su artista y contribuyen, de esta manera, a la difusión de la más diversa literatura. El año pasado tuvimos una experiencia muy linda en torno a este comentario. Propuse hacer un homenaje a Macedonio Fernández,

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muchos de los integrantes del taller no lo conocían, y se enamoraron de sus textos, pero el público corrió a las librerías a preguntar si tenían libros de Macedonio. Y para Nosotros eso justifica, todo el esfuerzo.” Guka afirma y reconoce tu esfuerzo: gracias María Fernanda por continuar con nosotros. Ya volaremos para una mateada bajo los árboles de Resistencia, que amanecen con poesía si estás vos.


Fotografía álbun personal María Fernada Sánchez Barros

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C AR TOGR AFÍA LITER ARIA Ester Monke - Miramar - Buenos Aires

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n breve panorama de lo que se hace en Miramar, tanto en temporada alta como baja, en cuanto a edición de autor podríamos decir que es predominante en Miramar, ciudad ubicada el sureste de la provincia de Buenos Aires.

antologías, muestras y presentaciones. Durante la temporada alta que va desde el 12/10 hasta Semana Santa, en Istar ediciones artesanales (Carpa de Microemprendedores de General Alvarado) se exponen para la venta los libros de los autores de Miramar. La temática es amplia y no se desestima nada: poesía, cuentos, novela, históricos, psicología, arte dramático y antología.

La edición por demanda se ha instalado como una necesidad para los escritores que quieren ver su obra impresa en papel. Es una opción práctica para que a medida que se vendan se pueda reponer sin costos altos.

Allí se encuentran los libros de Liliana Olivieri, Mariana y Daniel Boh, Mario Gallina, Mónica En Miramar tenemos editorial MB, de la mano Aramendi, Ana Bausela, Ana Bonarotti, Claudia de Mariana Boh que hace un seguimiento Samter, Victoria Kittein, Viviana Charra, Inés personalizado de la obra de cada autor. Gianni, Rafael Granillo Posse, Silvia Casado y Ester Monke. Las antologías de SEGA y SADE. SEGA (Sociedad de escritores de General Alvarado) nuclea a varios escritores y brinda la Siendo Guka una invitada a la feria, mediante posibilidad de un taller literario durante la baja “El country de los milagros” y “Emma canta, temporada, además de concursos literarios. tetralogía de la locura” de Alicia Digón, “Silencio En el año 2016 Concurso Nacional de Novela redondito” de la escritora platense Claudia y durante el año 2017 Concurso Nacional de Baldoni la Biblioteca Municipal General San Cuentos. Guka estuvo en varias temporadas y Martín organizó la presentación conjunta en es de destacar el cuidado en las ediciones de la Biblioteca Municipal General San Martín, con MB editorial cuya responsable Mariana Boh una difusión a cargo de Paula Mercier que dio interviene directamente en todas las etapas de como resultado la concurrencia de nutrido y la edición. variado público. Es de destacar que la misma posee un sector denominado “Libros para En el barrio Bristol funciona la Casa del Escritor morder” destinado a que los niños aprendan (SADE General Alvarado) donde se organizan y gusten de las letras desde los dientes. Un 12


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Asimismo todos los años el Instituto Superior de Formación Docente y Técnica 81 organiza una Feria del Libro abierta a la comunidad. Es de destacar la labor de la Biblioteca Municipal General San Martín de la mano de Paula Mercier en su apoyo a la cultura brindando su sede para la presentación de libros, que va acompañado de muestras de pintura y música de artistas locales. Una linda movida de letras y olas que atrae a la gente joven, no tan joven y que, con su editora forman un conjunto más que meritorio. En el marco de la belleza de un Miramar que hospeda en realidad, se dan la mano las letras el agua y la inmensidad de la palabra echada a volar.

Archivo fotográfico Guka

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Archivo fotográfico Guka

hecho insólito pero que atrae y lleva a las madres a que concurran con sus niños y se haga una lectura amena de cuentos infantiles con un sector cuidado y colorido en las tardes ventosas del mar.


Fotografía álbun personal.

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C AR TOGR AFÍA LITER ARIA Claudia Cortalezzi - Cañuelas - Buenos Aires

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ribelarrea —o Uribe, como se la llama en la zona— es una localidad del partido de Cañuelas, a apenas unos 70 kilómetros de CABA, que ha sido escenario de películas como Juan Moreira, de Leonardo Favio y Evita, de Alan Parker. Porque, a pesar de su cercanía con la capital, conserva eso que tanto nos gusta encontrar y reencontrar: un aire de pueblo/ campo.

Muchos se preguntarán de qué se trata la charla. La idea es que sea un espacio informal para contar qué estamos escribiendo, o leyendo, o conversar sobre algo que leímos —aquel libro inolvidable—, contar si publicamos o estamos por publicar, o si participamos de algún evento literario. Hablar de literatura con gente a la que también le gusta hablar de literatura.

Los encuentros: cada tercer sábado de mes, a las Ese es uno de los motivos que nos hizo elegirla 17 horas, en “El Principio”, donde se puede pedir para este ciclo de mateadas de lecturas y charla. café, té o mate; además de algo rico para acomY el sábado 21 de abril llevamos a cabo el primer pañar. “El Principio”, en María Auxiliadora 183, a una cuadra de la plaza. encuentro, en el restaurante “El Principio”. Los organizadores —Araceli Contreras, de Cañuelas; Fabián Rossini, de Uribelarrea mismo; y yo, Claudia Cortalezzi, que vivo en Alejandro Petión— quisimos sumar una propuesta que una las lecturas con la charla. La idea es que los escritores y amantes de la literatura se acerquen a leer textos propios o de algún autor que les guste. Pensamos en lecturas cortas, así podemos charlar.

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GUK A SUMA CLAUDIA BALDONI Suma (del latín summa) es el agregado de cosas. El término hace referencia a la acción y efecto de sumar o añadir. Aunque el concepto no siempre se encuentra relacionado con las matemáticas, a través de ellas puede comprenderse directa y claramente; en esta ciencia se entiende la suma como una operación que permite añadir una cantidad a otra u otras homogéneas. Guka siempre suma, nunca resta. En esta oportunidad Alicia Digón presenta a Claudia Baldoni, una de las co- directoras de la revista.

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rtista multifacética nacida en La Plata. Fue lencio redondito” —de los demonios— que es premiada en Guka en 2016 cuando ya finalista de la misma asociación. tenía un recorrido importante como escritora. En el palacio López Merino es parte directiva. Coordina la totalidad de la agenda cultural. Nos dice que escribe desde muy pequeña. Sus primeras obras son: “Casi escrito casi en blanco” Secretaria general de Sociedad de Escritores de la Provincia. (SEP). Inquieta y multifacética, es y “XIX centavos para un epílogo”. una excelente cantadora de tangos, recorriendo Preocupada por la cultura, arte y literatura de su con su voz los lugares más emblemáticos de La entorno funda ALEPH, asociación libre de escri- Plata y Buenos Aires. tores y poetas hispanoamericanos. Toda su tarea la hace merecedora con el premio Recibe invitaciones del exterior por su obra “Mujer destacada del año” por el Senado de la como escritora y cantante. En la gatera dos obras una de ellas “Los guantes Nación. de tul en la ciudadela”. Fomenta y gestiona “El primer encuentro de esDesde hoy colaborará desde su lugar de inqueta critores de la provincia” en el año 2017. “El ojo que cuestionaba mis hurtos” acompaña- artista con la revista y las novedades que a diario da del film homónimo al igual que “Silencio re- implementa para toda la comunidad de La Plata. dondito” —de los diablos— se presenta en el cine Select de la ciudad de La Plata. Cortometraje que bajo su dirección también se exhibe el film en ese mismo acto. Recibe la Faja de Honor de la sociedad de escritores de la provincia conjuntamente con “Si-

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Bienvenida.


Fotografía de álbum personal Claudia Baldoni

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CONC URS O G UK A FINAL I S TA S 2017 Los autores y los títulos de las obras que entre 700 concursantes han logrado ser finalistas. El orden presentado no indica orden de mérito. Apellido y nombres

Título de la obra

Ávila Sandra

Ella

Díaz García Lázara N.

S/t

Vignapiano Mirta N.

Espejismo

Álvarez Perez Emanuel

Gajes del oficio

La Torre Sonia

Hacen lo mismo

Andrada Oscar A.

El vacío de Dios

Rossini Fabián S.

Una salida

García Beobide I.

Quisimos ir de vacaciones

Dot Luciano

Busto de una mujer con sombrero

Filippon Teresa

Ausencia

Trotta Silvana

Pupilas gustativas

Di Primio Guillermo

Porque

Maschi Graciela

Octavio, un tipo gris

Casali Carlos M.

Pocho Von Roeder

Putrueli Marìa P.

Martes

Seidel Morales O.

Nos tragó el monte (Colombia)

Rendich Ernesto

Martínez Carlos A. Contreras Araceli A. Blasco López R.

Negocio familiar S/t

Ana y Juan Mal día para el cortejo (España)

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González Maggiani J.A

Qué día es hoy (México)

Saldívar Rosas C.E.

Relatos de terror (Perú)

Narváez Beatriz S.

Simulacro

Korduner Andrea

Un cacillo peculiar

Gatti Antonella

Hoy me vestí de primavera (Córdoba)

Vicenzi Paola M.

El asalto

Keselman G.

El orgullo pesa menos borracho y en…

Vázquez Silvia G.

Llegar tarde cada dos por cuatro.

Muglia Beatriz E.

Humo

Charra Viviana

Retratos del silencio

Briante María C.

Historias de viudas

Bovio Teresita

Misionero

Vinci María I.

Vázquez Silvia M.

Adaptación

Al borde

Dadourian Jorge D.

Un poco de suerte

Centomani Gabriel

El lobo

Pérez Lorusso Patricia

Olor a Pan

Fernández Silvia S.

Otro más

Abeiro Héctor D.

Mi bolsillo

Cerdá Fabián

El negrito

Córdoba Elsa G.

Duda

Kittlein Victoria

Mirándome por dentro

Kakobel José Luis

La gata

Orchuelo Rosa

Los reyes magos

Felicitamos a todos los finalistas y al notable jurado por su labor Claudia Cortalezzi Natalia Lewitan Ricardo Lewitan Carlos Canepa María Capasso Claudia Baldoni

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ESP E CI AL C ENTR AL B E A LUNAZZI La escritora Bea Lunazzi presentó el 14 de marzo su nuevo libro HORMIGAS

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ea Lunazzi es de Azul. Vive en Buenos Aires, es licenciada en letras, escritora y correctora literaria. Trabajó como docente, dio cursos de capacitación en el área del leguaje, escribió y dirigió una obra de teatro para niños (2007). Desde hace más de diez años coordina talleres literarios. Dirige el ciclo de lecturas, Punto de Fuga, en la librería Punto de Encuentro (S.I). Ha participado en jornadas, revistas y talleres en la Biblioteca Nacional y colaborado con notas y entrevistas en publicaciones como Posdata de Méjico y otras a nivel nacional. Ha formado parte de diversos proyectos en la Feria del Libro de Buenos Aires. Fue publicada en las antologías Cita a Ciegas (antología de poesía argentina e irlandesa), Fórnix (Lima, 2008), Rapsodia (El Mono Armado, 2016) y coordinado la publicación de Búsquedas ( Lillium, 2011). En 2005 publicó el libro de poesía Paisaje en el paisaje. Hacia fines del año pasado editó el libro Hormigas con Editorial Modesto Rimba. Fuimos a la presentación de Hormigas el pasado 14 de marzo en la Biblioteca Casa de la Cultura. Liliana Heer, Carolina Massola y Flavia Soldano hablaron con Bea Lunazzi y dijeron algunas palabras preliminares sobre el libro de esta autora exquisita.

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Tapa de Hormigas editado por Modesto Rimba

Algunos de los momentos de la presentaciรณn. Gentileza de Ph Roberto Orue.

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E L SOL O R GANIZADOR DEL ES PACIO Liliana Heer - Palabras sobre Hormigas

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l tono de HORMIGAS convoca los acontecimientos de un día en cada día, tempo que repite desfiles del signo con las variantes estalladas del verbo en presente. Lenguaje llevado al extremo, ahí donde “el hechizo continúa” hasta extraviarse. Poesía que narra el embrión de un contacto veraz entre tiempo y espacio. Maquinaria que al distribuir lugares parece decirnos: la ocupación es un efecto de sentido.

cuenta del ridículo dije rápidamente que había sido a causa del sol”.

Bea Lunazzi escribe los caminos de una marcha espejeante, extirpa rumores, redime palabras haciéndolas ingresar en el silencio de las siete de la tarde. La autora dispone de coraje, esa forma de la verdad loca, dionisíaca.

Un hilo de fuego / tajea el verde / la luz da paso

Bea Lunazzi nos ofrece con este acápite una clave de lectura donde el sol, elemento mítico por excelencia, funciona, así como en El extranjero de Camus, como un organizador y generador de acción. Partiendo entonces de dicha premisa, así se abre Hormigas:

Aquí el sol abre, de algún modo, dos veces el paso. Lo doble acompañará todo el desarrollo del texto. Nos permite entrar en el escenario de Hormigas y permite que inicie la acción, la habilita:

Armado con delicadeza oriental, nutre mediante proposiciones una afirmación tras la luz da paso/ una hoja de tilo / una hormiga otra afirmación, sus palabras rozan los vértices dispuesta / a las siete de la tarde /la forma del matemáticos de la música. verano, continúa diciendo. La presencia del sol como organizador de “Hormigas” de Bea Lunazzi, una lectura de Esta presencia constante también indica que el sol está cerca, tal como corresponde con la Carolina Massola. estación; el verano y por otro lado, el tiempo La presencia del sol se anuncia desde la tapa que marca el sol enunciado en el texto como del poemario. Luego y antes de ingresar al un elemento generador de movimiento pero poema Hormigas, el texto se nos anticipa con también organizador del tiempo. Aquello que una cita de El extranjero de Camus que dice: mueve y con su doble movimiento modifica “Mezclando un poco las palabras y dándome la luz. Ese movimiento solar organiza el texto

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en dos momentos, todo el día hasta las 7 de la tarde se genera acción, movimiento. El segundo momento, pasadas las 7 de la tarde se mencionará más adelante.

La luz del sol no sólo expande los sentidos, también agiganta la materia, la extiende, la dilata y vuelve así a dialogar con ese sol que transforma la materia en El Extranjero de Camus: Los haces al ras / lustran el negro / lo prolongan El inicio que acabamos de citar vuelve a — dice la poeta. remitirnos a un sol que dialoga de algún modo con el de El Extranjero cuando dice “tajea el La repetición, la acumulación, la sinécdoque entre otras tejen de modo perfecto la enorme verde”, como una hoja metálica, tajea, abre. dimensión que adquiere lo que era ínfimo Este sol que también interviene para expandir pero que aquí es gigante y que surgen de estos los sentidos y como esa etóloga que pensamos primeros planos que se mueven y mastican bajo pero también como si llevara consigo el ojo nuestros ojos, casi pareciera al unísono, una imdesnudo de una cámara, Bea Lunazzi logra presión que emana de estas figuras al servicio que lo más ínfimo e invisible cobre enormes de, que generan un efecto multiplicador otra vez de lo que se lee y nos lleva al ritmo que el dimensiones e irrumpa en un primer plano: texto va adquiriendo. Cito poema completo: a las siete de la tarde / la sombra de una hebra se agiganta / brota el hormiguero / se enciende el pasto / la tierra encandila hojas en las bocas de los hormigueros de las hormigas bocas que mastican maceran deshojan ojos como bocas colonia de bocas de ojos de hojas degluten fermentan insisten. Insistir a través de la repetición de acciones incesantes e impersonales realizadas por bocas hasta que sólo son verbos los que llevan a cabo la acción, deglutiendo, fermentando. Cuando la poeta conjuga esta acumulación con lo agigantado en este poema citado, nos remite, nos empuja también al exceso, a la superabundancia y hacia aquello que crece con desmesura: la voracidad. Esta voracidad que se dice y avanza desde todas las formas como por ejemplo así:

el sendero se bifurca / una y otra vez /forma un itinerario voraz / el verde / una y otra vez / dibuja la resistencia… Una y otra vez insiste esa expansión de los sentidos y ya nos encontramos ante la infinitud, ante aquello que no termina. Dice Lunazzi: en la negra columna / no hay primera / no hay última.

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U N VACÍO INQUIE TANTE Q UE HABLA Corina Vanda Materazzi -Lectura de Hormigas

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escubrí primero por internet la narrativa de Bea Lunazzi y me perturbó. Decidí seguirla en fragmentos desperdigados, siempre por internet: migas que decidí ingerir. Cada una me llevaba a otra y esta otra a otra y otra más. Cuando alcé la vista estaba lejos del sitio impreciso. Quizá más cerca de algún lugar algo cercano a lo exacto o minucioso.

Hay un ojo insolente con que Lunazzi hace zoom e interpela a la Historia, sí a esa con mayúscula: “rito / de una tras una / sin rebeldía / sin creación…” y pienso en la mano de obra de la construcción de pirámides. En los egipcios, en los mayas y también en los incas. Continúo a través del azar por épocas. Oriente y occidente, en el nuevo y viejo mundo, en sistemas democráticos y socialistas: ¿conquistas?, Llegué a Hormigas, editado por Modesto Rimba. ¿avances?, ¿progresos? Hormigas, ese territorio abreviado, ceñido y luminoso. Esa partitura, combinación sensible Enfoco el pasto de mi casa saqueado por el con una lógica entre sonidos y silencios: un vacío avance de las hormigas. Reflexiono acerca de inquietante que habla. Nada sobra, nada falta: otros elementos que son pastos y de otros que es mesura justa y acertada. Es una música que son hormigas. En esa posibilidad remota de un nos habla en presente. ¿Es insolencia afirmar equilibrio, en los fracasos de estos intentos. En que juega un continuo, de cosa vital difícil de el éxito cimentado sobre desastres colosales. precisar su génesis y que siempre persevera? Me pregunto si los avances de la humanidad Proceso incesante y repetitivo. Verbos como no saben a lo áspero de la pérdida. un shablon de serigrafía: mastican, deshojan, Cuestiono con Hormigas a aquello que se degluten, fermentan, insisten. Un cuadro de presenta como inevitable, al “no queda otra”. Andy Warhol: “a las siete de la tarde”. El texto me da coraje a recusar a todo lo que Trabajo poético. Miniatura hecho universo. se patrocina y se sacraliza bajo el lema “instinto Parlante amplificado del murmullo de supervivencia”. imperceptible remoldado en las células. Hormigas es un aguijón: entra por un intersticio Avanzando caigo en la cuenta que también y minúsculo. Se aloja. Molesta. Arde. Quema. sobre todo es un caballo de Troya, un artilugio Miro al ejército de hormigas en el jardín de mi que esconde preguntas. Interrogantes que casa y los cúmulos de tierra grumosa que indican socaban triunfos y fracasos aprendidos. cuáles y dónde están sus trincheras, advierto 24


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la vulnerabilidad asociada a la localización. No Sigo pensando en muchas cosas y que esas puedo evitar filiar esta conclusión con la imagen cosas me emparentan con las hormigas. de mi celular o del GPS del automóvil. Regreso a la autora y a su obra, recuerdo Las Asumo en el presente de Hormigas el peso de Meninas de Velázquez y el cuadro dentro del la amenaza de una pisada y en el mío, una lista cuadro. cargada de peligros potenciales. Hay una guerra en el jardín de mi casa y en la calle: ¿Las hormigas Hormigas de Bea Lunazzi: un universo dentro de como yo, o yo como las hormigas desfilamos otro universo. como ejércitos sumisos o irreverentes? Otro mundo dentro del mundo. en la negra columna / no hay primera / no hay última.

Ph Roberto Orue.

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EL SEÑALADOR Corina Vanda Materazzi - Voces de estreno

descubrimientos y transformaciones. También como muchos adolescentes Renata nos hace saber que su mundo la oprime, que las reglas sociales le importan poco, que hay cosas que no se nombran pero que se saben, que el mundo de los adultos es incoherente y desperdigan incontables interrogantes que a veces es mejor no interpretar. Renata atraviesa situaciones insólitas y por descollantes la trama es sal pimentada con dosis necesarias de humor para digerir el drama. Renata está gorda de agujeros que decide llenar con hidratos y chocolates, sus padres colaboran en calar aun más esos hoyos. Hay imposiciones y secretos que a Renata la perturban y le resultan laberintos con calles sin salida por las cuales transcurre a ciegas. El estado de ceguera puede ser vivido como una condena, como un destino que estamos obligados a cumplir por el cual no quedaría otra que dejarse llevar, pero Marcela nos interpela arcela Chaoul irrumpe con una voz acerca de otra condena, de esa que alguna vez narradora potente y desprejuiciada habló Sartre de la que nos sentencia a decidir. en el cuerpo de una adolescente, El asco de las pulseras es sin duda una novela Renata, de clase alta del barrio de Belgrano en que convoca a un lector involucrado: Marcela la década de los ochenta. perfora y abre. Es tarea del lector, desplegarla El mundo en el que nos sumerge Marcela es el y darle el cierre. de la adolescencia, colmado de acción:

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Fotografía de álbun personal.

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LEEMOS Alicia Digón

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ngresar al mundo de Barsabás, es una aventura que no sólo narra una época, vivencias, sino que describe con minucioso detalle una selva, un puñado de gentes de pueblo y un camino: nos dice Arnoldo Sagastizado, en "Secreto de sotanas": “no hay pueblo que no tenga sus misterios” cabe agregar que cada cuento es el misterio de la selva de República de El Salvador, de su gente y sus desmanes. Esos desvíos que hacen con la vida una leyenda.

Con una maestría poco común deja al descubierto esas relaciones de poder que marcan a los pueblos latinoamericanos. Pero con el equilibrio exacto del dolor Salvadoreño. Mientras los ojos recorren una y otra vez las páginas de estos cuentos, se ve con nitidez no sólo esas relaciones diabólicas entre el poder y sus gentes, sino también la resignación entre la selva y sus fauces.

Arnoldo Sagastizado no escatima palabras cuando nos dice en “Baudilio”“mi padre me dio Barsabás es por momentos triste. Es una el importe en dinero para que fuera a hacerme leyenda hecha realidad en la palabra. Pintado hombre” esa frase no sólo pinta costumbres con la melancolía de lo pobre. De esa gente de época sino que nos transporta a cuerpos que tiene la mirada perdida en el horizonte, que son mercancía para una estropeada trama justamente por falta de horizonte. Y aunque social que lentamente penetra en los pueblos, sus almas se juegan en un cuadrado de fútbol los conforma y los define. y son sostenidos por un personaje que, muy bien descripto, es el tema central de chicos que Podría también continuar en “Los senos de podrían ser de nuestros márgenes argentinos. Jacinta”ese margen que marca la desesperación ¿Qué vamos a encontrar de singular en estos del hambre y la pobreza. Entrar en Barsabás es relatos? Demasiado. La profundidad de la entrar en un mundo con una simpleza y esa selva de cemento. El dolor de un pueblo. Las palabra justa que pinta con maestría el dolor mínimas alegrías que trae el sol y el horizonte. de un pueblo y la entrada en la selva mítica de una época y un dolor que no cesa. “Pelota de trapo” es triste y pintoresco. Pinta El Salvador con su gente y sus deseos. Arnoldo Es de esperar que los cuentos de Sagastizado Sagastizado petrifica en su narración, la empiecen a recorrer el mundo para que ausencia de las miradas de esos cuerpos cuya hagamos el viaje a ese Pulgarcito, romántico, memoria es un cielo sin luna para acariciar. violento y furioso pintado con la palabra justa ¿Cuándo vendrá el mundo de la risa? Parecen y la maestría de un joven escritor que puede decir los chicos del campito. Y viene la risa de con esto. Creo que vale la pena adentrarse en la mano del zapatero gordo y bonachón que Barsabás. Es más, su autor te toma entre sus un día desaparece y la pseudo justicia se lleva manos y no podrás soltar el libro hasta su final. los sueños del pasto ralo y la cancha y la pelota. Felicitaciones maestro.

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LITER ATUR A EN BRE VE Claudia Cortalezzi

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provecho la proximidad con la entrega de premios Guka de microrelato, para hacer un acercamiento a este género, en apariencia tan sencillo, y sin embargo tan complejo. Porque, si bien la brevedad es lo más notorio de estas brillantes construcciones, no es el único rasgo a tener en cuenta: el microrelato exige rigurosidad y condensación. Además, una economía léxica donde priman un personaje, una atmósfera, un solo incidente. Como sucede con toda la literatura —y en el arte en general—, en estos textos ultracortos el trabajo es de a dos: escritor-lector. Pero en este género hay un algo que no se dice, un vacío que, a veces, ocupa más espacio que las palabras escritas; esto hace que el lector se convierta en coautor. Algunos microcuentistas eligen jugar con el título, que puede formar parte de la narración,

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y hasta cerrar la historia; utilizan el arranque in media res; o apelan al conocimiento del lector en el metacuento, el cuento sobre el cuento. Resumiendo: el microrelato necesita tres elementos: una historia, el manejo de los procedimientos narrativos fundamentales y un lector cómplice. Se debe tener en cuenta que no es el conflicto lo que se desarrolla, sino el momento climático de la historia.


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MICR ORELATOS GUILLERMO IGLESIAS Coordina desde hace diez años talleres de escritura en narrativa, pertenecientes al municipio de la ciudad de Moreno. Ha ganado el premio Cuentos Magistrales de Revista La Maga y forma parte de la Antología de Cuento y Poesía IX del concurso “Leopoldo Marechal”, organizado por la Municipalidad de Morón.

El problema El problema es que suele tomar apuntes inclinada sobre el tercer pupitre de la izquierda. A las cua- tro, el sol se tamiza en su pelo antes de llegarle al rostro, entonces hasta la humedad de sus labios es dorada y debo dictar sin detenerme, porque si me detengo, ella levanta la vista y me mira esperando la próxima palabra. Y es una palabra perdida para siempre, muerta de inutilidad. Es que no tiene sentido hablar de poesía cuando la poesía te está mirando.

EZEQUIEL WANJCER Reside en Moreno Pcia. de Buenos Aires. Es docente y escritor, un hacedor inagotable, buscador inquieto de posibilidades. Es subdirector de educación, fundador del Instituto Superior de Formación Docente Néstor Kirchner.

Preocupación materna “Estás volando de fiebre”, le dijo a su hijo. Él no la escuchó; muy entretenido se encontraba chocándose contra el cielo raso.

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DE STAC A DA S LAU R A MA SSOLO La Municipalidad de Lomas de Zamora distingue a la escritora Laura Massolo. Nota de Alicia Digón.

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aura, una excelente escritora de Turdera. ¿Qué dónde queda Turdera? Nada más y nada menos que en Lomas de Zamora que, con un intendente de lujo, recibió el premio a la escritora notable de la zona y en vida.

nuestro municipio por el bien común y por la cultura. Salí con hambre, lo reconozco: hambre de igualdad, de solidaridad, de conciencia, de trabajo, de transparencia, que son las hambres que están faltando en tantos otros sectores del país. Por eso: ORGULLO DE SER DE LOMAS. Siempre. Sin chori, Esto no es poco amigos. Se está sin gaseosa, pero con el corazón lleno empezando a reconocer la tarea de de gratitud.” los escritores que se hicieron en el conurbano, que trabajan con sus adolescentes, que realizan eventos, en fin… Que además de escribir y bien, sus autoridades reconocen el esfuerzo… gracias Martín Insaurralde, gracias Laurita por ser como sos, cada escrito tuyo en las redes es un aprendizaje y una broma a tiempo en tiempos de cólera. Escuchemos su palabra: “Sigo emocionada y agradecida por este evento. Algunos supondrán que fuimos por el "chori" y la gaseosa, ya lo sé. Pero no, no fue así: nos convocaron dándole valor al esfuerzo, a los logros y a las acciones comunitarias. Nos convocaron para estimularnos y hacernos sentir partícipes, para darnos la oportunidad de conocer cuánto hace

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Fotografía de álbun personal de Laura Masollo.

El 18 de abril, el municipio de Lomas de Zamora, a través de su intendente, Martín Insaurralde, otorgó un reconocimiento por la ora literaria a Laura Massolo.


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DE STAC A DA S CLAU DI A COR TA L E Z Z I

รlbun Personal Claudia Cortalezzi.

Reconocimiento de todos los que hacemos y somos Guka a una trabajadora del arte. Nota de Alicia Digรณn.

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El principio de Uribelarrea.

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a literatura, las artes, todo aquello que hable del sentimiento humano , ¿es posible que circule de este modo? Y no en un par de avenidas céntricas dando sólo espacio a un grupo, que si bien tendrá sus méritos, no deja de ser el olvido de “toda” una cultura que será o ya es, la historia de los sentires hecho palabra. Gracias Claudia, sos una persona maravillosa, simple y que llevás a la gente a que le guste lo que más te salva en determinados momentos: la lectura. Un abrazo desde esta Guka estrenada en 2018 con todo nuevo, material de todas partes, para todos los gustos, en fin.

Archivo fotográfico Guka

Una mateada literaria en Uribe organizada por Claudia Cortallezzi, Araceli Contreras y Fabián


Ph Carla Aquilanti.

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L AU R A G A L A R Z A E S C R I TO R A Una voz consolidada

Sus cuentos han sido publicados en diversas revistas literarias como Lamujerdemivida y La Balandra. En 2014 su libro “Cosa de Nadie” ganó el Premio Nacional Fundación Acero Manuel Savio. Coordina talleres de lectura y escritura En la actualidad junto con Natalia Neo Poblet conduncen La solapa que se puede ver por You Tobe. Es un programa ágil, dinámico y didáctico donde las conductoras comentan dos autores por edición en cinco minutos. Hoy tenemos el honor de alojar en nuestra revista uno de los cuentos que forman parte de Cosa de Nadie editado por Ediciones del Dock. En los cuentos de este libro — dice Laura —, no sólo hay mujeres (ncluso hay dos cuentos que están desde el punto de vista de un hombre) aunque la mayoría de los personajes son femeninos. Lo que tienen en común es que son personas con una piedra en el zapato, algo los tiene molestos, incómodos. La diferencia es que ven lo que los otros no ven. Saben leer la realidad del lado de las costuras. Y eso a veces, es una desventaja: saben que la felicidad no existe.

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aura Galarza nació en Buenos Aires es psicoanalista, escritora y crítica literaria. Escribe en el suplemento cultural Radar, de Página12. Es columnista literaria de Radio Del Plata y de Radio Universidad Nacional Arturo Jauretche. Desde el año 2012 asesora al Módulo de Literatura del Departamento Enlaces de la Escuela de Orientación Lacaniana de Buenos Aires.

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VISITAS

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entados a la mesa están mamá, papá y vos, que para entonces debés tener nueve años. También Román, que debe tener como diecisiete pero es como si tuviera menos. Porque en el instituto de tu mamá los chicos por más que sean grandes siguen siendo chicos, eso lo fuiste entendiendo. Ella entró a Román empujándolo por la espalda porque él se agarraba del marco de la puerta y hacía palanca. Román es de hacer esas cosas. Ahora mientras están sentados alrededor de la mesa, se ríe y ves sus dientes grandes y separados, la nariz como de plastilina que vos te imaginás aplastada. Tu mamá termina de servir los ravioles en cada plato menos en el de ella y se sienta al lado de Román, le acaricia la cabeza. Tu papá está inquieto como cada vez que tu mamá trae a los chicos a comer, se mueve en la silla, mordisquea el pan y hace bolitas con las migas. Trata de no mirar, pero mira igual. Levanta la vista y la vuelve a bajar. Los ravioles forman una montaña en tu plato y la cebolla de la salsa te parece que pueden ser pedacitos de vidrio anaranjado. Lo mejor es que hoy ella no va a insistir con que comas porque se ocupa de Román. Pincha un raviol, con la otra mano le hace abrir la boca, después se la cierra y lo tiene de la pera hasta que traga.

Por Laura Galarza

de la cocina y en el living prende la televisión. Vos quieta. Sabés que es eso lo que tenés que hacer. En cambio Román empieza a moverse, se hamaca y cada vez que va para atrás, da la cabeza contra la pared. Primero despacio, después más rápido, no para, no para. Llora bajito. Vos pinchás un raviol y lo tragás entero. Sentís cómo baja por tu garganta, un tubo seco. Cada medio día, tu papá te espera a la salida del colegio y después buscan a tu mamá por instituto. Él te hace bajar a vos. Decile que se apure. Entrás, vas derecho a la dirección donde ella se sienta detrás de un escritorio lustrado, entre dos mástiles. Sin entrar, desde la puerta, le avisás y volvés rápido otra vez al auto concentrada en no mirar a los costados, a todos esos chicos que hay en la galería, parecidos a Román. De formas raras, de piernas muy cortas o muy largas, con caras estiradas o muy apretadas, en sillas de ruedas o revolcándose en el piso. Que gritan. Que estiran los brazos cuando vos pasás, queriendo tocarte. Y vos corrés.

A Román a veces te lo cruzás en el centro. Anda solo, con una bolsa en la mano. En cada negocio algo le regalan y él lo mete en esa bolsa que vos sabés, tiene pedazos de pan duro, papeles y muñecos descuartizados. Cuando te ve, se pone a gritar. Lo De repente es como si el mundo se congelara. ves venir con su cuerpo moviéndose como una Sabés cómo es eso, porque primero lo sentís en la gelatina y te abraza, te aprieta, y vos, adentro de él. panza, un nudo. Después es la voz de tu papá. ¿Me Dura. Rezás, no me toca, no me toca, no me toca. querés decir para qué mierda traés a estos pibes a Una vez, a la salida del instituto, lo viste tirado casa? Esa voz cruza la mesa. Y te alcanza. Ella deja en el piso con los ojos para atrás. Las maestras lo de hacer lo que hacía: No hables así delante de los rodeaban, quisiste mirar pero tu mamá vino y te chicos. Román tiene su tenedor apuntando al techo, sacó de un tirón. Esa vez Román estuvo internado y un hilo de baba le cae desde la boca. Y qué si no lo fueron a ver. No te dejaron entrar, pero desde la entienden un carajo, sigue la voz que ahora también puerta alcanzaste a ver ese tubo verde que salía de es un puño que golpea la mesa y hace saltar todo, su boca, la piel blanca cubierta de cables. platos, vasos, cubiertos. Después él se levanta, sale

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Después de comer tu mamá te dice que lleves a Román a jugar a tu habitación. Agarralo y vayan. Vos obedecés. Subís la escalera y lo llevás. Podés sentir su respiración. La mano de Román se resbala por el sudor y es tan grande que envuelve la tuya. Llegan a tu habitación rosa. Rosa la cama, el placard, el acolchado. Te das vuelta y Román está tan cerca que llegás a ver bien esos pelos duros debajo de la nariz. Le preguntás a qué querés jugar, como hacés con todas las visitas. Él se queda mirándote justo cuando la voz de tu mamá grita que lo vinieron a buscar. Entonces corrés por la escalera aunque te lo tienen prohibido. Él queda allá y tiene que subir tu mamá a buscarlo. En el palier la madre de Román camina en círculos. Ese vestido que lleva, tu mamá se lo pondría para una fiesta.

Cuando te ve, deja de caminar y se acerca. Qué linda que estás, tan grande. Los anillos fríos en tu cachete, su perfume. Te zafás y vas con tu papá a ver la televisión. Te acurrucás en ese hueco entre él y el apoyabrazos del sillón. La mujer los mira y sonríe. Los ojos brillantes. Cuando escucha los pasos que bajan la escalera, se da vuelta. Román la abraza como a vos cuando te encuentra en la calle. Es más alto que ella. Empieza a saltar y la casa tiembla. Ella lo agarra de los brazos, tu mamá desde atrás le habla despacito, como hace con vos cuando te explica algo. Y Román se calma. Entonces ves llorar a esa mujer, cómo se ataja las lágrimas con los dedos. Tu madre le rodea los hombros y salen. La acompaña por el jardín de adelante hasta la calle. Román las sigue dando saltos un poco más atrás.

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MAR C E LO PERR O NI

Fotografía de álbum personal de Marcelo Perroni.

ESCRI TOR

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s nacido y criado en Uruguay. Allí alcanzó el título de Licenciado en Historia .Estudió además la carrera de Administración de Empresas. Se especializó en la formación pedagógica para docentes universitarios. Fue docente en varias cátedras de prestigiosas

universidades en Uruguay y España. Realizó investigaciones y publicaciones de un alto valor y contenido histórico. Hoy se acerca a Guka con un capítulo de su novela Mercaderes del Alma, editada por Tahiel Ediciones.

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MERCADERES DE ALMA CAPÍTULO 1

Por Marcelo Perroni

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e había desvelado. Estaba sentado frente a la pequeña mesa del dormitorio. Su mano derecha, con la que empuñaba una lapicera y escribía, hacía sombra sobre la hoja por culpa de una lamparilla que colgaba del techo. Lo irritaba no tener dispuesta una lámpara de mesa colocada a su izquierda. Recién se estaba instalando en su casa nueva.

ahora hijo de puta”. Sabe que el dueño del perro es el verdadero culpable; pero respecto al mismo, sólo se imagina pegándole cuatro gritos. Querida Beatriz: Hace ya demasiado tiempo que no consigo comunicarme contigo. Hablamos cada tanto, sí; nos hemos visto en algún que otro aniversario de algún colega; es verdad. Incluso me permitiste dormir en tu casa cuando nos sorprendió el temporal del mes pasado. Pero, ¿cuánto tiempo hace que no nos decimos algo importante del uno sobre el otro? (cada vez que escribía la palabra tiempo miraba el dorso de su mano, con el tiempo llena de grandes lunares) ¿Por qué nos alejamos cada vez más por un camino sin retorno? No quiero pensar ni por un segundo que mi alejamiento de la profesión tenga algo que ver con ello. Pues van a cumplirse cuatro años que dejé de ejercer y en todo este tiempo lejos de empobrecerse nuestra relación se enriqueció. Pero, ¿cuándo empezó a enfriarse? ¿hace dos, tres, cuatro meses que comenzó este alejamiento?

Un par de cajas de remedios, un reloj de pulsera, un peine y un viejo portaretrato vacío que no se decidía a tirar, completaban el cuadro. Procuraba escribir una carta. En el living tenía una computadora. Pero había elegido el modo epistolar en desuso. Le escribía a una mujer. Era una carta de amor. También intentaba pedir ayuda y consejo. La calefacción que tenía a mano, entibiaba su cuerpo, pero no conseguía deshelar sus pies ni su nariz. Un perrito ladraba casi gimiendo. Lo escuchaba lejano.

El que lo molestaba es un perro enorme y que ladra rabiosamente en el fondo de la casa vecina. Ese no lo dejaba concentrar. A ese ya había jurado matarlo más de una vez. Hasta había imaginado varias veces el momento en Su mano se detuvo y luego tiró su lapicera que lo abría con una cuchilla desde la garganta bruscamente contra un rincón del dormitorio. a los genitales y le decía “por qué no ladras Miró su reloj. Calculó cuarenta minutos el

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tiempo que le había llevado escribir lo que tan rápido como un bombero. Volvió a abrir con juzgaba unas escasas, torpes y vacías líneas. la misma prisa la persiana del living. Ante sus ojos apareció lo que más o menos había intuido. Hubiera preferido escribir te quiero, te extraño Un choque. Un auto contra un árbol. Nadie y te necesito. Y además necesito pedirte un alrededor. Se calzó unos zapatos deportivos. consejo y un favor. Lo habría hecho en tres Se puso un impermeable por encima de su minutos, habría provocado un efecto mucho salto de cama y marchó a la calle. En treinta más parecido al esperado. Jamás te enviaré esta segundos estaba en el lugar del hecho. La lluvia mala prosa— pensó. pertinaz obstruía su ya de por sí mediocre visión. Mientras se acomodaba para reconciliarse con Quería abrir la puerta del conductor, el que se el sueño se reconfortó pensando que, al menos, encontraba inmóvil, con el volante incrustado en aquel esfuerzo parecía haberle quitado el su pecho y la cabeza gacha. Los ladridos de los perros se fueron calmando. Sólo se oía la lluvia. insomnio. Comenzó a desesperarse. Cogió una gruesa En el mismo instante que apagaba la luz un rama de los pies del árbol. Rompió la ventanilla acto reflejo lo llevó a encenderla de nuevo. El y consiguió destrabar la puerta desde adentro. estruendo provocado por un rayo lo asustó. Un joven veinteañero era el infeliz conductor. Ventanas y persianas cerradas lo habían No había otra persona dentro del auto. Parecía aislado de todo contacto exterior. Se levantó, inconsciente. Gritó con todas sus fuerzas en abrió la persiana del living que daba a la calle. busca de ayuda, mientras intentaba separarlo Comenzaba a llover copiosamente. Contempló del volante. Ningún vecino salía al encuentro. un par de minutos. Por aquella cuadra de ese nuevo barrio residencial no pasaba casi nadie. Conocía bien aquella mezcla de impotencia y Era una calle de tres cuadras, todavía sin nombre. soledad. Pero le dolía como la primera vez. Mientras volvía a su dormitorio y se acomodaba en la cama una seguidilla de truenos comenzaba a todo tambor. Al cabo de diez minutos y de dos intentos en cada almohada, se había vuelto a despabilar. Cruzó sus manos tras la nuca y se puso a contemplar los destellos de luz de los relámpagos que entraban por la única rendija abierta de la persiana.

Entre jadeo y jadeo alcanzó a decir: “tranquilo hijo, te voy a sacar de aquí”.

El muchacho no hacía ningún movimiento. Por la comisura derecha de su labio inerte corría un pequeño hilo mezcla de sangre y saliva. Quiso apelar a un celular que encontró a los pies del joven. Pero le fue imposible comunicarse con una emergencia ni con nadie. El agua, el golpe, “Ay Beatriz; qué seguro y sereno me sentiría o las dos cosas, habían transformado el aparato con tu cabeza en mi pecho, jugando a darte la en un pedazo de plástico inútil. Le tomó el pulso. Aún vivía. Inmediatamente decidió volver a su serenidad y paz que no tengo”, pensó. casa para usar el teléfono. Escuchó un ruido corto, fuerte y cercano. — No me deje sólo por favor — lo detuvo un — No señor. Eso no ha sido un trueno. Vino de hilo de voz ahogado. afuera, sí. Pero no es un trueno desafinado — se dijo a sí mismo. Todos sus sentidos se dirigieron otra vez hacia Después el silencio. Mientras intentaba articular el living. El ladrido de los perros acallados por en su mente una frase de consuelo y una la tormenta se reinició de inmediato. Se levantó explicación de porqué tenía que dejarlo sólo 42


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un momento, transcurrieron treinta segundos eternos. Una sirena lo desbloqueó. Alzó la cabeza sin soltar la mano izquierda del suplicante y alcanzó a ver una ambulancia que iba entrando en la solitaria callejuela. — Ya vienen a sacarte — alcanzó a decir con la esperanza de oír una respuesta. Las luces y las persianas de los vecinos comenzaron a encenderse y a levantarse. Algunos pocos salieron a medio vestir hasta

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el umbral de sus casas. Sólo un hombre y una mujer de mediana edad se animaron a llegar hasta el auto. Le hicieron un par de nerviosas preguntas que no escuchó o no entendió. Los de la emergencia tomaron inmediato control de la situación. Cuando salió de una especie de trance en el que había entrado, ya la ambulancia se alejaba con la sirena a tope. El agua y la incertidumbre imperaban. Estaba empapado de lluvia y sudor. Volvió a su casa sin mirar ni escuchar a nadie.


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CRI S TINA MAYA

Fotografía de álbun personal Cristina Maya.

POE TA

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oeta nacida en Bogotá. Hizo sus primeros estudios en el Institut de L´ Assomption París-Francia. Es licenciada en Filosofía y Letras de la Universidad de los Andes.

bana y Jorge Tadeo Lozano. Fundó los primeros talleres de literatura de la Universidad de los Andes. Dirige desde hace quince años una tertulia literearia en la biblioteca de su padre Rafael Maya. Miembro de Número de la Academia Colom- Premio Nacional de Poesía Casa Silva (El amor en biana de la Lengua y Correspondiente de la RAE. la Poesía) Bogotá 2014. Miembro Correspondiente de la Academia de LIBROS DE POESÍA: De pie sobre la vida, Bogotá, Historia de Bogotá. Fue profesora de Cultura Griega en la Universi- Ediciones del PEN Club de Colombia (1991). Las voces de la casa, Bogotá (2005), Edición de la dad de los Andes. Catedrática de Literatura Colombiana e His- Universidad Nacional de Colombia. La estación panoamericana en las Universidades de la Sa- del silencio, Bogotá Editorial ABC (2006). El sue44


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por Cristina Maya) Bogotá, Banco de la República, 1982. Historia y Mito en la novela de Antioquia, Universidad de los Andes (1981).( Inédito) Antología poética de Rafael Maya, (Selección y prólogo por Cristina Maya) Bogotá , Logytech Mobile de Colombia,2010.

ño de Isis, Bogotá Editorial ABC (2006). Ciudad Desierta, Bogotá (2010-2014) Poemas inéditos. Los vestigios del tiempo, Bogotá, Editorial Trilce, 2014. LIBROS EN PROSA: Jorge Rojas y la Generación de Piedra y Cielo, Academia Boyacense de Historia, Bogotá (2006). Águeda Pizarro por Cristina Maya, Ediciones Embalaje del Museo Rayo, Roldanillo 1996. Obra Crítica de Rafael Maya, 2 tomos. (Prólogo, selección y datos biográficos

Es autora de más de treinta ensayos sobre literatura colombiana e hispanoamericana publicados en revistas literarias y suplementos literarios.

DESOLACIÓN

Crece la noche en su fragor secreto de resinas, como un hilo de sangre en la espesura crece la noche sin otra voz que el sordo murmurar del tiempo. La luna eclipsa su presencia y como sombra tenue se posa entre las ramas desoladas, en los oscuros quicios de las puertas, en los senderos olvidados donde la luz naufraga de nostalgia. Un preludio de alas anuncia el vuelo de la tarde y mientras crece la noche, yo escucho la canción de los crepúsculos, la voz oscura del misterio que enreda sueños en el telar vicioso de las horas y mece entre los mágicos follajes, las larvas del silencio.

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DANIEL GIGENA PER IODISTA Daniel Gigena es periodista cultural, crítico de arte y autor de Estados (Exposición de la actual narrativa rioplatense, 2014). Como periodista escribe para La Nación y Suplento las 12. En esta oportunidad Guka difunde una nota de Daniel publicada en el diario La Nación.

Los porteños vs. los del interior

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olía ser un tema de conversación durante las tardes en familia cuando habían terminado las vacaciones o, con aprensión, antes de que empezaran. Pronto llegarían con sus autos, equipos de mate y conservadoras de hielo; escucharíamos las preguntas precipitadas a panaderos y verduleros del pueblo, una detrás de otra sin esperar respuesta, y la cadena de protestas porque en las provincias no había más que dos canales de televisión (estaciones repetidoras de las telenovelas y los noticieros hechos en Buenos Aires) y pocos programas de música para mitigar los nervios en los sinuosos caminos serranos.

temporada de verano servía para ir tirando durante el resto del año. Aunque en verdad nadie (excepto los porteños) pensaba que el otoño, el invierno y la primavera fueran “el resto” del año, se había implantado esa creencia sobre la renta que se cosechaba en verano. No conocía el significado de la palabra “arrogancia”, pero las descripciones de mis tías hubieran servido como ilustración cabal de esa enérgica disposición del ánimo. Las suyas eran más bien interpretaciones completas; hoy diríamos que hacían performances con imitaciones de maneras de pronunciar la doble erre y la doble ele, de los gestos ampulosos que a veces terminaban con un golpe de puño en la mesa (si no había una mesa cerca, el puño derecho caía sobre la palma de la mano izquierda), de guiños descontrolados de ojos y de medias sonrisas. Si bien los habían definido como “sobradores”, los porteños nos hacían reír cuando se habían ido.

Los porteños tenían sus costumbres, sus modos de hablar y de vestir, virtudes y defectos. Se los llegaba a querer por unos y otros. No se podía negar, además, que el dinero era uno de los atributos por el que se les toleraba la impaciencia, la sorna o los prejuicios, que no desconocían fronteras. En el pueblo donde vivíamos y en Años después, en Buenos Aires, la escena se reotros cercanos, lo que se recaudaba durante la pitió a la inversa. Los porteños interpretaban los 46


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personajes que habían conocido durante sus paseos estivales, que al escucharlos yo imaginaba como excursiones de latifundistas por las provincias, de conquistas hechas a través de la compra de productos regionales, de alfajores y de tarjetas postales. Era un cliché en las sobremesas de los domingos: el prototipo del santiagueño, del tucumano, del cordobés y del riojano desfilaban en una sucesión de gags asociados, de alguna manera, con la crítica de costumbres, una sociología de entrecasa e incluso un leve pero indigesto racismo. Al final de esas escenas entre iguales, o al menos entre seres parecidos, los adultos nos miraban fijamente unos minutos y señalaban que todo lo anterior había sido dicho en broma. Risotadas no habían faltado.

que para mí prometían una serie de retratos majestuosos y a la vez infiltrados por la ironía arcaica del autor de La casa (y del que fui fan durante la adolescencia hasta el empacho), reunían en verdad textos periodísticos, perfiles y homenajes a antepasados del autor, a poetas, artistas y mecenas de doble y triple apellido. El pasado ideal era el protagonista absoluto de los escritos de Mujica Lainez, muchos de ellos publicados en LA NACION antes de su “exilio” en un pueblo cordobés, y el país entero parecía fusionarse en la atmósfera de la ciudad, en museos y milongas, en calles y librerías de Buenos Aires. El ser nacional deambulaba como un dandi por la avenida Corrientes y los barrios del sur, por Recoleta y Barrio Norte. “Cosas de porteños”, hubieran dicho mis tías serranas entre risas si les hubieran preguntado por el género de esa colección de altares verbales, muchos de ellos escritos por Mujica Lainez desde El Paraíso.

Muchos años después, busqué, encontré y leí de corrido dos libros escritos por Manuel Mujica Lainez, gran promotor de la ciudad de Buenos Aires como escenario literario privilegiado. Se titulaban Los porteños, nada menos. Esos libros,

Archivo Diario La Nación.

Fuente: Daniel Gigena para Diario La Nación, 19 de Abril 2018.

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Mujer de Buenos Aires, tiovivo intelectual patria chica del sexo alicia sin país de maravillas; yo haría gloria nacional de tu pulover expropiaría turistas con ese paso tuyo.

Fragmento de mujer de Buenos Aires Isidoro Blaisten

Revista Guka edición 22 otoño  

Revista Guka Número 22 - Edición otoño Directora y propietaria. Alicia Digón

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