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Director

Claudio Cortez

Editor General Jorge Pérez

Directora de Arte Paula Pérez

Editores Periodísticos María Luisa Córdova Javier Alfaro

Departamento de Contenido y de Comunicaciones Sergio Araya

Director de Fotografía Juan Leonel Molina

Producción Gráfica y Publicitaria Rodrigo Monardes

Diseño Editorial Paula Pérez

Fotógrafos

Juan Leonel Marcelo Irribarra Mauricio Zarricueta Matías Quilodrán Macarena Sánchez

Staff


Editorial

Claudio Cortez

e n i g a Im a n u q z I

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l Por C

rt o Co i d u a

La caída del muro de Berlín significó el derrumbe del proyecto político que muchos quisieron denominar “socialismo real”. El acontecimiento transmitido por los medios de comunicación masivos fue objeto de múltiples análisis, llegándose incluso a vaticinar en pluma del controvertido politólogo Francis Fukuyama, el fin de la historia. Años antes, en 1971 específicamente, un músico inglés de pelo largo y gafas redondas escribiría lo que sería considerado una de las mejores piezas musicales del último tiempo. La canción Imagine compuesta por John Lennon constituiría un verdadero vaticinio del pensamiento utópico que se iría estructurando con el paso del tiempo. Afirmar que Imagine fue la puerta hacia la hegemonía del mensaje neo-liberal sería una afirmación demasiado insolente. Pero sin tapujo puedo afirmar que tanto la caída del muro de Berlín como la canción Imagine tienen algo en común; el espíritu posmoderno. Para entender la afirmación expuesta, se hace necesario comprender que se entiende por pos-moderno y que vinculación se puede hacer con el significado de las denominadas “caídas de fronteras”. La modernidad simple o primera modernidad, en palabras del sociólogo alemán Ulrich Beck, parte del hecho de que en la sociedad existen límites, demarcaciones claras, como la distinción entre sociedad y naturaleza, la diferencia entre yo y los otros, entre guerra y paz, o entre Estados-nación con fronteras antropológicamente predeterminadas, que forman el marco de


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decisión política. Mientras que en la pos-modernidad se parte del supuesto de que estas fronteras, y las diferencias en general, han quedado disueltas en una especie de “todo vale”, “todo se respeta”, “todo es relativo”, donde las definiciones se vuelven imprecisas y el lenguaje es quien va configurando la realidad, por ende, la lucha puede llegar a ser conceptual y arraigarse en el plano de las ideas. El pos-modernismo va desarticulando todo marco teórico y al respecto los postulados del sociólogo Zygmunt Baumann en cuanto a la liquidez de la época actual son clarificantes. En la pos-modernidad no sólo se derrumban muros, también se derrumban, en palabras del filósofo francés Jean-François Lyotard, los grandes relatos o metarrelatos que intentaban dar un sentido a la marcha de la historia. Se parte de la premisa de que la modernidad fracasó en su proyecto emancipatorio y los valores defendidos por los viejos ilustrados pasaron a ser simples elementos de contexto. Los antagonismos de base se derrumban de la mano con los intereses en disputa que ellos acarreaban.

Al escuchar frases tan inspiradoras me resulta imposible no sentir como la emoción comienza a permear mi corazón, pero luego de unos cinco minutos de éxtasis trascendental, comienza sigilosamente la pregunta que termina siendo inevitable: ok, John, pero, ¿Cómo lo vamos a lograr? ¿Cómo lograremos superar esos grandes relatos, las fronteras? Sea cual sea la respuesta, la utopía Johnleninista ya estaba instaurada y las intenciones no eran malas, pero sí incapaz de sostener un análisis profundo. Imagine se convertiría en el himno de la pos-modernidad por excelencia. Décadas más tarde, con la caída del muro de Berlín, se derrumba toda explicación de carácter industrial antagónica que pretenda dar sentido al discurso colectivo. A la izquierda se le cae su principal relato y la solución la encontrará en un juego que perfectamente podría ser denominado “Agarra las banderas”, donde la regla consiste en agarrar la mayor cantidad de banderas sociales que permitan aglutinar a la mayor cantidad de personas posibles y darle a estas causas un carácter ideológico con retórica industrial.

Luego de hacer una somera aproximación práctica al concepto de pos-modernidad – debido al reducido espacio que permite una editorial- se hace relevante analizar pequeñas afirmaciones de claro espíritu pos-moderno en la canción Imagine:

Ejemplo claro de ello, son las marchas en apoyo al movimiento transgénero a lo largo de Chile organizados por movimientos de izquierda. En aquellas manifestaciones se da énfasis a una condición específica de las personas, “una bandera particular”, y se le aplica una retórica propia a la sociedad industrial donde ésta se encuentra dividida en burgueses y proletarios (más las instituciones de legitimación ideológica). Lo significativo de este asunto, es que en los movimientos de reivindicación transgénero no se hace análisis de la infraestructura, la cual en un análisis materialista histórico representa la base material de la sociedad que determina la estructura social tanto en su desarrollo como cambio, y de cuyo estado depende la superestructura o en otras palabras, todo el tejido social

1.- “Imagina que no hay paraíso (…) ningún infierno debajo de nosotros” 2.-“Imagina que no hay países (…) Nada por lo que matar o morir, ni religiones tampoco” 3.-“Imagina que no hay posesiones (…) Ninguna necesidad de codicia o hambre”


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subjetivo y objetivado. Sin embargo, los movimientos transgéneros utilizan una retorica industrial donde los proletarios ya no valen por su condición de hombre explotado y posible transformador de la estructura social, lo cual los une como clase una vez generada la conciencia, ahora valen por sus particularidades, y es en esa base donde ellos encuentran las contradicciones de base que permean a la sociedad en su conjunto. En otras palabras, juntando particularidades más particularidades, se genera la gran lucha. De esta forma comienza el juego “Agarra las banderas”. Esta situación retrata la inconsistencia de articular una reivindicación sectorial pos-moderna con una retórica ideológica propia a la sociedad industrial. En un análisis verdaderamente de izquierda, lo importante sería tomar en cuenta la condición de persona del transgénero y no lo que haga en su intimidad. Lo importante es que el transgénero es sobre todo persona y debe ser emancipado como tal, como persona, y lo demás viene por añadidura. Pero claro, este análisis pertenece a la modernidad donde lo importante es la condición de persona por el solo hecho de venir del mono o venir de Dios, donde las diferencias constituyen intereses en disputa, en la izquierda pos-moderna, solo interesa agarrar banderas. Es el efecto Imagine, es buscar erradicar las fronteras para un mundo mejor donde la estrategia que constituye necesariamente intereses en disputa pase a segundo plano. Dentro de aquel panorama se vuelve fácil agregarles nuevas estrofas a las frases del himno creado por Lennon: imagine un mundo sin distinciones de sexo, donde todos se puedan casar, imagine un mundo donde la marihuana esté despenalizada y en donde todos podamos cultivar, imagine un mundo donde

Claudio Cortez

se puede abortar, donde la mujer tiene derecho a decidir, etc, etc. Estas frases se ven muy lindas, pero la pregunta vuelve a asaltarme, ¿Cómo es posible lograrlo? Para responder aquella interrogante, la izquierda tiene tres caminos tentativos: 1.- Si se busca analizar la sociedad con la retórica ideología propia a la sociedad industrial, es necesario enfocar las luchas en las contradicciones económicas propias a la infraestructura. Aquellas luchas pondrían a la población explotada en el centro y no sus particularidades “las marchas transgénero no tendrían ningún sentido”. 2.- Si se busca abandonar la logia de la sociedad industrial, que en palabras de Ulrich Beck, correspondería a la modernidad simple o primera modernidad, y se quiere pasar a una segunda modernidad donde las instituciones anacrónicas no dan solución a las problemáticas contemporáneas, y se buscan nuevas formas de participación social que involucren a la sociedad en su conjunto, y donde “los hijos de la libertad” “reinventan lo político” de manera constante, ampliando las fronteras impuestas por la lógica industrial de antaño, dando espacio a problemáticas donde izquierda, hija de la guerra fría, no puso sus manos e integrando a los sectores marginados de la extinta clasificación burgués/proletaria. Lo fundamental es renovar el análisis de izquierda, renovar conceptos y abandonar la retórica industrial que ningún sentido hace con la sociedad contemporánea, pero por sobre todo entender que las fronteras que constituyen intereses en disputa siguen existiendo, solo que ahora se redefinen y se constituyen en instituciones acordes a esas nuevas definiciones.


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3.- La tercera soluci贸n viene siendo una mezcla de las dos anteriores, continuar con la inconsistencia pos-moderna de la izquierda actual, donde convive la ret贸rica industrial con las reivindicaciones sectoriales arraigadas en el plano de las ideas y las particularidades. Sea cual sea el camino que tome la izquierda en Chile, espero se logre articular como un movimiento de ataque efectivo a las logias neo-liberales imperantes en nuestro pa铆s y abandone de una vez por todas el alienante efecto Imagine que nada aporta a la lucha emancipadora, m谩s que entregar alguna que otra frase oreja para elaborar gritos para las marchas.

Claudio Cortez


Abstención: “Una protesta o una propuesta” Por Ana González / Fotografía Juan Leonel


Columna

Ana Gonzalez

Monje: “¿Y usted no cree que la verdad, si es tal, se impone también sin nosotros?” Galileo Galilei: “No, no y no. Se impone tanta verdad en la medida que nosotros la impongamos. La victoria de la razón sólo puede ser la victoria de los que razonan”. Bertolt Brecht: Galileo Galilei

¿Votar o no votar? Ese fue el dilema durante varias semanas. Y nadie parecía quedarse al margen del debate. En las calles, en las poblaciones, en los lugares de trabajo, en los liceos, en las universidades, en los centros de reunión, en la mesa familiar, en las redes sociales, los argumentos iban y venían. Y ese es el primer punto ganado. El hecho incontrovertible de habernos obligado a razonar sobre aquello que nos han impuesto como verdad. Como quiera que lo veamos, o la posición que hayamos sostenido, nuevamente los jóvenes nos arrastraron a confrontar nuestras ideas sobre lo que entendemos por democracia, sobre lo que falta y lo que sobra en este sistema caduco, sobre lo que necesitamos urgentemente transformar. Abstenerse o no, se convirtió en la espina de cada conversación, lo político se volvió central, ineludible, revelador. Porqué discutir sobre votar o no, cuando se superaban los argumentos falaces que hablaban de “deberes cívicos”, “cederle terreno a la derecha”, “que lo importante es votar, no importa por quién, pero hay que votar”, y otros afines, nos permitían desembocar en otros terrenos menos pantanosos, donde no podíamos sino estar de acuerdo: que el régimen político y partidos que lo sustentan no nos representan, que las demandas sociales no han sido resueltas; educación, justicia, salud, vivienda.

Más del 60% de abstención, es la inequívoca señal de que algo huele mal en este sistema y de que hay muchos, la mayoría si nos atenemos a los números, que no está contento con este orden de cosas, que quiere cambios radicales, profundos. Y esa es la segunda victoria. Que haya quedado en evidencia la bancarrota de esta democracia de papel. Nadie niega que la opción política de abstenerse tiene sus imperfecciones, pero claramente, era la única vía que nos dejaba el sistema para protestar contra quienes sostienen este orden injusto, la única consecuente, y honesta con quienes se organizan y luchan por conquistar sus derechos. No es posible, sin caer en serias contradicciones con lo que aspiramos, concederles a quienes nos han arrebatado, mentido y engañado por décadas, la posibilidad de quedar exentos de responsabilidad. Y esto nos lleva por cierto, a una interrogante crucial, la de definir qué haremos ahora, qué camino tomaremos, qué proponemos. Y los que creemos con firmeza, que nadie está olvidado, que ningún sacrificio fue en vano, debemos continuar avanzando en la lucha, con unidad, solidaridad, con organización, escuchándonos los unos a los otros, soñando en grande y por cambiarlo todo.


De la cuesti贸n pol铆tica y el poder popular Por Crist贸bal Orellana


Columna

Cristóbal Orellana

Es innegable pero cierto. Éstas suelen ser las opiniones de muchas personas acerca de la política, si bien todas son válidas, cada una puede llegar a debatirse ampliamente: 1) Yo no vivo de la política. Las personas creen que no viven de la política. Pese a que no todas reciben un sueldo como funcionario público, sus vidas o su calidad de vida se ven influenciadas o están estrechamente relacionadas por distintas decisiones políticas. Llenar las calles con afiches de eventos hasta construir una plaza o un área verde para los niños y las familias, pasa por una decisión política. La decisión de una junta de vecinos de buscar los recursos para construir ese espacio para la comunidad en vez de malgastar o desviar los recursos para cuestiones sin proyección, o simplemente favorecerse así mismo, pasa por una determinada concepción de la actividad política.

2) No estoy ni ahí con la política. No me meto en esas cosas. Mientras unos no están ni ahí, otros, y no precisamente los más honrados, sí están ahí con la política. Hay quienes ocupan la política para favorecerse a sí mismos y no le dan el uso que corresponde para el que fue creado; mejorar la calidad de vida de las personas. Mientras unos no se meten en esas cosas políticas, otros sí se incumben, como también hay quienes meten inclusive las manos sin pensar en las consecuencias. Y mientras nadie más se meta en la política, seguirán los unos tomando las decisiones por los otros.

3) Si no trabajo no como. La relación alimento-trabajo y trabajo-alimento es indivisible. Y las condiciones de alimentación de la población, las políticas de alimentación saludable, los precios de los alimentos, las condiciones del trabajo y la seguridad en el mismo, son fruto de decisiones políticas. Tener una organización de trabajadores o aceptar que la estabilidad laboral dependa netamente de la utilidad que el trabajador reporte a la empresa, pasa indefectiblemente, por decisiones políticas.


Columna

Cristóbal Orellana

4) Los políticos son todos ladrones, son todos corruptos. Al igual que en muchas otras situaciones, seguramente pagan justos por pecadores. Mientras que unos pocos ensucian la imagen de todos y el ciudadano común tiende a generalizar y a analizar desde una perspectiva absolutista, del todo o nada, de buenos o malos, de ladrones o santos. Los que se han favorecido con la política y no trabajan por mejorar las condiciones del colectivo, hacen mal a los otros, le dan mal destino a los recursos que son de toda la comunidad, nos ultrajan a todos. Se corrompe uno y se produce un perjuicio colectivo. Uno se beneficia, muchos se perjudican.

5) ¿Y quién es éste candidato? Es muy joven, ¿Quién lo conoce? Concretamente, mientras no se establezca una fórmula distinta y mejor, el poder será divido en diversos cargos de poder. Estos cargos corresponden a distintas responsabilidades, deberes y obligaciones para con los demás. Dichos cargos están a disposición de todos aquellos que se atrevan a representar a otros, por lo que la vocación y la osadía de querer representar a la comunidad es el motor de cualquier candidato. Dicho postulante aspira a conquistar el poder, en mi opinión, para retribuírselo a la gente, a todo el colectivo. Este poder es fundamental para cambiar las condiciones de la comunidad, dividiéndose en muchas partes, tantas como electores haya o como votos existan en las urnas. El poder se encuentra disperso y muchas partes de él las poseen aquellos que no quieren que la comunidad mejore sus condiciones. Para hacer que éste regrese a su función original, que es desarrollar y fomentar un mejor ambiente para el colectivo, hay que radicarlo entre los políticos que no tengan ambiciones monetarias personales, aquellos que pongan sus esfuerzos al servicio de los otros, es decir, de la gente. Los que propongan las ideas acorde a los tiempos, no es necesariamente actual, sino que a futuro. Hoy, somos los jóvenes los que tenemos la misión de tomarnos el poder. No otros, sino nosotros. El común de la gente lo pide, pero cuando se presenta un candidato joven, otros tienden al reparo de la inexperiencia. Sólo la fuerza y el tino de las convicciones pueden convencer a otros. Y cuando no se conoce al candidato, el común de la gente cuestiona: ¿y quién lo conoce? A modo de pedir referencias del mismo, a modo de copiar la opinión de otro que lo avale, lamentablemente, sin intentar forjar una opinión propia.


Columna

Cristóbal Orellana

6)No, yo no voto, y no pienso votar. Finalmente, el poder existe. No como un objeto material, sino como una práctica cultural socializada. Querámoslo o no, el poder existe y si no lo tienen los representantes del pueblo, lo tienen aquellos que se enriquecen a costa del pueblo. La parte del poder que corresponde a cada uno y que nos hace, momentáneamente iguales, se llama voto. Si una persona no vota, otra estará votando por ella y seguramente, votará exactamente lo contrario a lo que ella quería. Al anular un voto, uno invalida su opinión, o, tácitamente, expresa una opinión disconforme con el sistema de representatividad en su conjunto, pero no propone nada, cómo hacerlo en un simple papel. El defecto de ésta opción es que (A) anula su propio voto, dejando subsistente el voto del que sí emite su opinión, (B) que por supuesto, es contraria a la opinión que (A) quiere expresar. De ésta manera, virtualmente, el poder sólo lo ostenta quien emite opinión. En gran parte del mundo los que emiten su opinión mayormente son personas educadas por sobre las no educadas, con recursos por sobre las sin recursos, adultos por sobre los jóvenes y aún, hombres por sobre las mujeres.


“La educación es un bien de consumo” Presidente Piñera

En la inauguración de la nueva sede del Instituto Profesional Duoc UC en San Joaquín, el Presidente se refirió a la relación entre el mundo empresarial y la educación, afirmando que la educación es un bien de consumo para este sector.


“El homicidio de un policía es más grave que el de un ciudadano común y corriente” Hinzpeter El Ministro del Interior respondió a la inquietud de parte de la ciudadanía, sobre el desigual despliegue de esfuerzos y recursos cuando se trata de perseguir la muerte de policías, en desmedro de los crímenes donde mueren civiles.


El cambio eres tĂş Por Mariani Sierra Villanueva

Collage Macarena SĂĄnchez


Columna

Mariani Sierra Villanueva

“Esto no se trata de política, ideologías, status político o nivel económico, más bien de reflexionar acerca de lo que hace falta, de lo que no estamos haciendo. Puede venir a gobernar el hombre más honesto, el de mejores ideas…. y si como pueblo no cambiamos nuestra mentalidad, las cosas seguirán peor”. “La cosa cada vez está más mala”, se oye decir por cada rincón del planeta. Quejas, frustración y hasta violencia se cuela entre las pocas ganas que tiene la gente de asumir sus culpas y responsabilidades. Lo cierto es que no tengo herramientas, ni siquiera ideas rebuscadas para arreglar la sociedad en la que vivimos, pero sé quién es responsable de esto: yo. Sí, yo, la que escribe esto, tú, el que me lee, y todo aquel que habite en esta tierra. Culpamos a los demás para liberar nuestra propia responsabilidad, para sentirnos que no debemos hacer algo, para descargar nuestras críticas hacia los criminales o el gobierno de turno. Si bien es cierto que todos los gobernantes y todo aquel que el pueblo haya elegido, TIENE que cumplir con la labor que se le encomendó y hacer un buen trabajo, no podemos responsabilizarlos de la debacle social que estamos viviendo.

Para hacer un cambio en esta sociedad y en el país, se deben hacer muchas cosas, pero se debe empezar con uno mismo. Ser valientes, honestos, pacificadores, agentes de paz, tener empatía, ser comprensivos, dejar a un lado el famoso “yoísmo”, ese individualismo que nos mata. Debemos reconocer y aceptar que estamos fallando, con los escasos buenos días, con las sonrisas a los extraños, con la amabilidad y cortesía, en fin, en las cosas más mínimas pero que hacen la diferencia. De esa manera cualquier país se gobierna, desde nuestra alma para fuera… comenzando con nuestro prójimo y contagiando a los demás con buenas actitudes. Afortunadamente, la esperanza nunca pasará de moda y dicen que es lo último que se pierde. Mientras alguien tenga el ánimo de mejorar, hay esperanza de cambios positivos. Ya lo dijo alguna vez Ghandi: “sé el cambio que quieres ver en el mundo”.


Columna

Alejandro Cáceres

UNA POLÍTICA POCO INTERESANTE Por Alejandro Cáceres

Cada uno de los políticos de nuestra joven democracia se reparte en demasía los recursos y dineros de todos nosotros. Sueldos, sobresueldos, propiedades, arriendos, y así podemos seguir contando y enumerando los negocios que poseen y que gracias a un sistema binominal han conseguido una mina de oro. Hoy en día para ser Senador o Diputado se necesita más menos un millón de dólares. ¿Por qué creen que el excéntrico y simpático millonario Leonardo Farkas quería ser Presidente de Chile? Bueno, la respuesta ya está dada. Para ser Presidente se necesitan más menos diez millones de dólares, por tanto no lo dude; sea de derecha, izquierda, centro, extrema, etc., ellos cuentan con el dinero para hacerlo. Este país está gobernado por aproximadamente cinco o seis familias tremendamente poderosas. Los ricos entonces se vuelven más ricos, los pobres más pobres, pero con mucha ayuda, al extremo de querer todo sin hacer nada. Por último, estamos nosotros; la clase media, los postergados, la fuente laboral y el trabajo de este país, la inteligencia y la virtud. Es la clase media quien tiene ese privilegio, pero que sin dinero no es nada. La política chilena entonces dejó de ser interesante desde el momento en que el dinero y las propiedades fue su norte. ¿Se imaginan cuánto dinero se han llevado algunos Diputados y Senadores durante los últimos 20 años? La respuesta es evidente: demasiado. Prácticamente el equivalente a unos diez hospitales espectaculares. Eso es la política chilena “codicia”. Abramos el paso a las nuevas generaciones, a aquellas que sin esperar nada y teniéndolo todo, decidieron volar en un viaje sin fin. Son esos los imprescindibles.


“Es cierto que hoy hay parlamentarios, ministros y precandidatos presidenciales y de partidos políticos que están por un matrimonio igualitario que permitiría unirse a personas del mismo sexo, pero yo me quedo con la Biblia y no con lo que dicen estas importantes autoridades que no pueden pretender saber más que Dios“ Diputado Sabag (DC) En contra del matrimonio homosexual.


“Afroariqueños chilenos descendientes de África. Y sus bailes altiplánicos. ¿Que hace el nacional de Cueca en Arica ? ¡¡Debe ser en todo Chile!!” Alejandro Navarro, Senador (MAS) Como “ofensiva” fue calificada la frase que emitió el Senador Alejandro Navarro en relación a los ariqueños y la cueca, la cual fue publicada en su cuenta de Twitter en el marco de las celebraciones de fiestas patrias.


Un día fui un NO VOTANTE Por Javier Farías / Fotografía Juan Leonel

E

se domingo en la mañana fue como cualquier otro domingo laboral, me levanté en estado semi alerta, casi dispuesto a ir al trabajo pero más cercano a comprar el diario y ver la coyuntura política nacional en el canal de todos. Como todos los domingos, tuve un duelo de manipulación con mi hija por el afamado control de la televisión para sintonizar la entrevista FOME para muchos, pero que a pesar de su pausado y taciturno ritmo, obviamente no es competencia para los sobre estimulantes y fluorescentes monitos matutinos (no me malinterpreten, me encantan los monitos) pero es una de las pocas veces que utilizo la televisión en mi rutina cotidiana. Ese domingo, a diferencia de muchos domingos, existía un inusual movimiento en mi casa. ¡Claro! Era día de votación municipal, y desde que tengo memoria, toda mi familia ha votado en todos y cada uno de los procesos electorales pasados. Sin embargo, esta vez fue peculiar, teniendo en cuenta que de los cuatro votantes en mi hogar, sólo uno iba a votar. Da para pensar, ya que es prácticamente el mismo promedio nacional. Mientras entre todos preparábamos la mesa para el desayuno, escuchábamos a los periodistas hablar de las desérticas mesas y


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una que otra no constituida, alimentando nuestros comentarios, predicciones y una que otra proclamación atrevida dando victoriosos a los más inesperados. Entre tanto llego mi jefa/suegra para irnos a trabajar, justo en medio de uno de los momentos más sabrosos del proceso; la funa a Labbé, demostración máxima de la democracia inmadura que predomina en nuestro país. Por lo mismo, disfruté morbosamente del circo y partí raudo al llamado del deber. Después de cruzar prácticamente la mitad de Antofagasta (me di el tiempo de medir la zona urbana de la ciudad y calcular la distancia entre mi casa y la pega por Google maps) llegamos a la feria de las pulgas, fuente inagotable de conocimiento popular, mi nexo con la comunidad y mi infalible termómetro social. Abrí el negocio y preparé todo lo cotidiano, entre estas cosas sintonicé el viejo transistor de mi abuelo que rescaté de la zona desconocida del patio de mi casa, ya que al parecer soy parte del 56,2% de la población que confía mas en la radio que en el resto de los medios de comunicación tradicionales, según un estudio del Instituto de Investigación en Ciencias Sociales (ICSO) de la Universidad Diego Portales. Las ventas empezaron más temprano de lo que podría esperar y con ellas los comentarios de los clientes. Más de alguno tuvo una reacción soez al momento de preguntarle ¿fue a votar? Aunque una gran mayoría acotó sus comentarios al famoso “no me importa la política”. Esos comentarios fueron los que más repercutieron en mi postura de no votante. Llegaron a mi memoria las variadas campañas provenientes de los más impensados personajes que

Javier Farías

te llamaban a votar, desde la Guatona Candy hasta el Injuv, todos llamaban a ejercer tu sufragio como el acto democrático supremo, como la instancia que te convierte en un ciudadano responsable. El que no votaba se sumaba a la gran masa de apáticos y de chilenos desinformados, o como dijo el elocuente Matías del Rio, “el que no vota tiene guagua con bigote”.

Sentí el peso de mi decisión, sin contar los comentarios de mi entorno políticamente activo que daban como ultimátum el ir a votar para tener derecho a opinión. Si no lo hacía, los comentarios alimentarían la sensación de haber traicionado a mi país, de haberme convertido en protagonista de aquella frase: “quien es este, yo tengo que trabajar igual”. Felizmente, esto duró un par de segundos antes de recapacitar y darme cuenta de que aunque estábamos todos en un mismo saco estadístico, me podía diferenciar del apático o del desinformado, y más aun del votante promedio, que con suerte reconocía a uno o dos de la sabana de candidatos a Concejal. Me diferencio porque salga quien salga, yo voy a participar en los procesos de organización popular y comunitaria, voy a apoyar con mi tiempo y conocimientos a quienes traten de generar el bienestar y la felicidad para todos. En eso me diferencio de una gran mayoría de ciudadanos que votan y dejan a las autoridades hacer el trabajo, mientras ellos se sientan en sus sillones a ver reality de moda y viven la ilusión de que cumplieron con su país porque ese día marcaron una rayita en un papel. SIN ACCIÓN, EL ACTO DE VOTAR NO TIENE VALOR.


“El problema del Iusnaturalismo v/s positivismo para conceptuar y fundamentar los derechos humanos y la conciencia política” Por Sergio Araya Jofre / Ilustración Daniel Vega


Ensayo

“Y pareciera que en nuestro Chile, en esta patria bastarda, los derechos humanos y la dignidad humana, es un privilegio para algunos pocos y que todo lo escrito es un cuento oratorio. Esta mala madre tiene por ejemplo a sus hijos sin educación y con un Estado que enseña aplicaciones matemáticas básicas, con una enseñanza humanista que raya en lo vergonzoso, ya que en la mayoría de los casos sólo se enseña a leer para que los futuros infelices sepan tristemente leer y seguir instrucciones” Creón: Tú, que inclinas hacia el suelo la cabeza, ¿confiesas o niegas haber sepultado a Polínice? Antígona: Lo confieso; no lo niego. Creón: ¿Conocías el decreto que prohibía hacer eso? Antígona: Lo conocía, no podía dejar de conocerlo. Era público. Creón: ¿Y osaste violar en efecto esa ley? Antígona: Sí; pues no fue Zeus quien emitió ni publicó ese edicto, el cual no pertenece a las leyes que han sido establecidas para los hombres por la justicia (…) Yo no pensé que tus

Sergio Araya Jofre

decretos, decretos de un ser mortal, pudiesen abrogar las leyes no escritas e inmutables del cielo. Estas leyes perennes no son de hoy ni de ayer, sino que pertenecen a todos los tiempos, son eternas, y nadie sabe cuándo nacieron. [Sófocles, Antífona] El párrafo anterior nos muestra claramente una situación en donde la dicotomía principal está dada por la pugna entre dos tipos de derechos. En un primer término tenemos al derecho natural o Iusnaturalismo. Este derecho conformado en su base, estructura y fin en la existencia de un derecho existente desde siempre, no es un derecho nacido ni ayer, ni hoy. Y en el cual encontraríamos la justicia y al derecho, como fin en sí mismo. El valor sustancial del derecho natural esta dado en que el hombre en su labor legislativa, es decir, en la creación de las normas positivas, encontraría en el derecho natural, los criterios o principios que deben servirle de guía para crear esa ley. Evidentemente, el hombre no “encuentra” por ejemplo, leyes del tránsito en la naturaleza. Esas leyes las crea el hombre, así como muchas otras, “claro está, de forma general y objetiva”. El derecho positivo en cambio, esta dado por leyes que “constituyen solo por la declaración soberana sin ningún tipo de miramiento ético o moral”, dejando así toda posibilidad del reconocimiento del derecho natural como fundamento, teniendo que cumplir la ley solo con el carácter formal (forma) para ser tal.


Ensayo

Entendemos por leyes positivas las que el gobernante promulga para lograr un orden en la sociedad en la que ejerce su jurisdicción. La primera relación que podemos hacer entre en derecho natural y derecho positivo, es la siguiente: “La conexión que la ley natural otorga a las leyes humanas es su legitimidad. Todo hombre, al preguntarse por qué obligan las leyes, intuitivamente sabe que el mero ejercicio del poder no constituye su fundamento, pues tener el poder, no es sinónimo de ser justo” El derecho natural rige a todos, es una ley universal y objetiva aún cuando su conocimiento pueda ser parcial, subjetivo y erróneo. Siguiendo la misma relación, tenemos que, Cicerón hacia el 45 a.C., recoge en su tratado “Las leyes” cómo se descubre y se plantea la ley natural en la filosofía griega y romana: “Sería absurdo pensar que todas las leyes e instituciones son justas. ¿Acaso son justas las leyes de los tiranos? Si el fundamento del Derecho lo constituyera la voluntad de los pueblos, las decisiones de sus jefes o las sentencias de los jueces, entonces el Derecho podría consistir en robar, cometer adulterio o falsificar testamentos, si tales acciones fueran aprobadas por votación o por aclamación popular. Hay, por el contrario, una distinción entre ley buena y ley mala que sólo puede hacerse desde el criterio de la naturaleza”. En síntesis: El derecho es un sistema de reglas públicas que rige las relaciones humanas y cuentan con el respaldo coactivo

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de las instituciones políticas. La distinción entre leyes naturales y positivas origina históricamente la contraposición entre derecho natural y derecho positivo. Los partidarios del Iusnaturalismo sostienen que las leyes positivas han de ajustarse al derecho natural, de modo que si una ley no es conforme al derecho natural, este derecho carecería de legitimidad. El positivismo jurídico niega ese planteamiento y afirma que sólo existen leyes humanas. Pero, ¿qué ocurriría si no existiesen leyes naturales? Sucedería que, antes de promulgar las leyes humanas, no sería injusto el asesinato ni el robo, por ejemplo. En el siglo XIII, santo Tomás de Aquino realizó una importante síntesis entre el aristotelismo y cristianismo, y entendió por justicia el cumplimiento de dos tipos de leyes: la ley positiva, promulgada por el legislador humano; la ley natural, impresa por el legislador divino en la inteligencia humana. A partir de esta idea de ley natural, se fue abriendo paso la creencia en unos derechos naturales de las personas. Esos derechos serán esenciales en la noción de justicia de la edad moderna, y se considerarán innatos, eternos y evidentes a la razón humana. Los derechos naturales son afirmados por Locke, Hobbes y Rousseau, filósofos que entienden la sociedad política como resultado de un contrato social en el que las personas ceden parte de sus derechos naturales al Estado para que éste utilice el poder resultante en beneficio de la paz y la prosperidad de todos. Superado el esquema social del feudalismo con sus estamentos cerrados, la justicia tenderá a garantizar a las personas el disfrute de las libertades fundamentales: las de movimiento, contratación y religión, entre otras. La nueva justicia traerá también garantías procesales y protección a la propiedad privada, aspectos indispensables para la estabilidad de las relaciones sociales libres.


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Sergio Araya Jofre

Respecto de los derechos humanos y su declaración en el año 1948 nos preguntaremos por la conceptualización y fundamentación de estos derechos.

en la naturaleza humana y en un derecho preexistente al del hombre, de este modo el Estado debe reconocer los derechos con los que el hombre viene al mundo.

Respecto de esto tenemos:

El hombre no inventa los derechos fundamentales del hombre, sino que los descubre. El Estado no configura tales derechos, sino que reconociendo la existencia de estos derechos los asegura a cada individuo. En caso contrario, no sería posible de hablar de Estados tiránicos o totalitarios.

La persona humana “tiene” derechos por sí misma. Que le deben ser reconocidos. No otorgados ni constituidos por gracias o dávida de nadie, tampoco del Estado.[1] “Los derechos humanos son un conjunto de garantías inherentes, indivisibles, interdependientes y mínimas”. Es decir, pertenecen a cada integrante de esta gran familia humana por el sólo hecho de serlo, y requieren del goce cabal de todos para considerar apenas satisfecha la dignidad de la persona. Son entonces derechos fundamentales los que establecen los límites de las autoridades para interferir en la vida de las personas y de los pueblos, o que obligan a los gobiernos a satisfacer ciertas necesidades básicas de sus gobernados. “Si el gobierno no respeta y garantiza los derechos de cada persona, entonces se convierte en un gobierno violador de derechos humanos”.[2] “Consideramos que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”.[3] Cuando se habla de dignidad intrínseca, nos referimos a una investidura moral que le pertenece al ser humano por ser tal, por lo que los derechos humanos se forman y fundamentan

Y pareciera que en nuestro Chile, en esta patria bastarda, los derechos humanos y la dignidad humana, es un privilegio para algunos pocos y que todo lo escrito es un cuento oratorio. Esta mala madre tiene por ejemplo a sus hijos sin educación y con un Estado que enseña aplicaciones matemáticas básicas, con una enseñanza humanista que raya en lo vergonzoso, ya que en la mayoría de los casos sólo se enseña a leer para que los futuros infelices sepan tristemente leer y seguir instrucciones. En colegios, liceos y escuelas, esto se repite con mayor o menor énfasis. En estas cárceles, la filosofía suena como objeto de un museo arqueológico y a su turno la educación cívica brilla por su ausencia, en definitiva, todos estos artilugios del sistema posibilita tres cosas a su fin; primero, que no sepamos ¿por qué tengo derechos? y lo segundo, ¿cuáles son?, y lo más grave, mi ausencia en la participación política. Todo esto, políticamente, solo producirá la verdadera crisis política. Ni nos refiramos al golpe militar ya que, quien defiende los derechos humanos en ese es tema, es un marxista, ¡Chile, Chile lindo!


Ensayo

Sergio Araya Jofre

Bibliografía. Bidar Campos, Germán, “Iusnaturalismo y positivismos”, en la interpretación del sistema de derechos humanos, EDIAR (1994), p. 11-29 Pérez Royo, Javier, “La definición de los derechos como fundamentales”, cap. 10º, de curso de Derecho Constitucional, (9 ed.2003), pp. 250-268. Peces –Barba, Gregorio, “Las críticas y las negaciones del concepto cap. III y “fundamento y concepto: Una visión integral y sus Criterios”, cap. IV, de curso de Derechos fundamentales. Teoría General, Universidad Carlos III (1999), pp. 59-112. [1] Bidar Campos, Germán, Iusnaturalismo y Positivismos”, en la interpretación del Sistema de derechos humanos, pag 21. [2] http://derechoshumanos.laneta.org/queson1.htm [3] http://www.un.org/spanish/aboutun/hrights.htm


Ilustraci贸n Patricio Contreras http://ptoro.com/about


“Cuando una dama dice que sí, no es dama” Presidente Piñera

Nada de bien cayó en redes sociales la analogía que el Presidente Sebastián Piñera usó para describir la labor de los políticos, durante su alocución en la XIII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno realizada en Tuxtla, México.


“Si con las fuerzas policiales no alcanza, hay que pedir ayuda a Fuerzas Armadas” Pablo Zalaquett El Alcalde de Santiago se refirió al movimiento estudiantil y sugirió que ante la cercanía del 11 de septiembre, si los funcionarios de carabineros de Fuerzas Especiales no son suficientes para controlar las manifestaciones, que muchas veces terminan con serios incidentes, quizás se necesite “ayuda extra”.


La involución de la comunicación

Por Maria Luisa Córdova / Ilustración Paula Pérez


Columna

“No resulta descabellado afirmar que la forma en cómo utilizamos nuestros medios de comunicación nos define como sociedad. La comunicación es precisamente la encargada de crear las sociedades y mientras se forjen buenas sociedades, se gestarán a su vez eficientes sistemas políticos”

María Luisa Córdova

Humanidad entera, ya no es ninguna novedad; atrás ha quedado el romántico pero arcaico mundo gobernado por el papel. La nostalgia de guardar las cartas escritas a mano, doblar la puntita de la página del libro para no olvidar en dónde nos quedamos y hacerles bigotes a las personas que aparecen impresas en las publicidades, son parte de las actividades que lentamente comenzamos a olvidar. Hoy somos testigos de un escenario nuevo, transitamos entre el universo analógico y el digital en medio de una vorágine de inmediatez. Sabemos que el hombre es un ser gregario y que al igual que algunos animales que tienden a reunirse en grupo, nos congregamos en sociedades buscando interacción por medio de un lenguaje. Con el correr de los años y los múltiples avances tecnológicos desarrollados, hemos presenciado el surgimiento de numerosos canales que nos permiten responder a las necesidades comunicacionales del hombre. Si en un comienzo las cartas demoraban semanas e incluso meses en llegar a su destinatario, hoy tenemos la posibilidad de acceder inmediatamente al mensaje a través de las redes sociales o aplicaciones de telefonía móvil tan populares como Whatsapp. Resistirse a estos avances pareciera ser difícil, más aún en un mundo globalizado en donde la información se traslada con gran rapidez. Nuestra sociedad le rinde un siniestro culto a la instantaneidad; la frase “el tiempo es oro” ha dejado de ser una simple oración para transformarse en una triste realidad. En la actualidad todo se trata de reducir costos, abaratar tiempos, abaratar nuestros canales de comunicación y por consecuencia, sin siquiera enterarnos, abaratar nuestra calidad de vida.


Columna

En el siglo pasado fue la radio y la televisión, hoy los medios digitales son los más utilizados a nivel global y las redes sociales se han transformado en los principales canales de comunicación. El hecho de que Chile lidere el porcentaje de usuarios de éstas en Latinoamérica y supere a varios países europeos [1] nos confirma que en Chile, a diferencia de otros países, se puede acceder fácilmente a la red. Nueve de cada diez estudiantes chilenos tiene acceso a las redes sociales a lo largo del país,[2] plataformas que jugaron un rol clave en la articulación y difusión del movimiento estudiantil, no por nada estos canales han ingresado a nuestra sociedad de manera tan abrupta. Desde la vereda del optimismo, podríamos decir que es estupendo que la modernidad nos ofrezca canales de fácil acceso para establecer las comunicaciones. Resulta de gran avance para una sociedad que apunta hacia una descentralización saber que 4 de cada 10 hogares a lo largo de Chile tiene acceso a un computador con Internet.[3] Lamentablemente, del otro lado de la vereda, somos testigos y protagonistas de incontables discusiones e injusticias; ¿dónde está la comunicación entonces? . ¿De qué nos ha servido como sociedad, la evolución de canal comunicativo, si aún no somos capaces de decodificar correctamente el mensaje? Pareciera ser que, mientras más posibilidades de enviar y recibir mensajes haya, más confuso se vuelve el panorama. Sabemos que el problema puede encontrarse en las más recónditas áreas de las comunicaciones, desde una puntuación incorrecta en un texto, como en el lenguaje kinésico.[4] No resulta descabellado afirmar que la forma en cómo utiliza-

María Luisa Córdova

mos nuestros medios de comunicación nos define como sociedad. La comunicación es precisamente la encargada de crear las sociedades y mientras se forjen buenas sociedades, se gestarán a su vez eficientes sistemas políticos. La clave se encuentra en la reflexión, utilizar nuestros canales en pos de fomentar los aspectos en los cuales nos encontramos débiles como nación: la cultura, el patrimonio y la libertad de prensa, entre muchos otros. Con la experiencia aprendemos que solo por medio de la comunicación interactuante podremos establecer relaciones humanas que nos aseguren un claro entendimiento. Humanidad entera; el primer paso es saber comunicarnos, disminuir las discusiones a nivel personal y a nivel mundial, apuntar hacia un mismo objetivo; una sociedad más feliz. [1] Chile registra 497 usuarios de redes sociales cada mil habitantes, mientras que Estados Unidos presenta a 493 e Inglaterra solo 480. Además, cada mil habitantes, en Chile existen 1277 celulares, 473 computadores, 480 usuarios de Internet. Fuente: ISI, (Indicador de la Sociedad de la Información), elaborado por la consultora Everis junto al IESE Business School de la Universidad de Navarra [2] Nueve de cada diez estudiantes chilenos tienen acceso a banda ancha en sus establecimientos educacionales, acercándose al promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Fuente: Emol, Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel). [3] Según la última encuesta de Consumidores del Servicio de Telecomunicaciones de la Subtel – Subsecretaría de Telecomunicaciones- 4 de cada 10 hogares chilenos están conectados a Internet. Esto quiere decir que el acceso a conectividad aumentó en un 82% en cuatro años, pues en 2006 sólo el 22% de la población “navegaba” en la web. Hoy ya existen aproximadamente 2 millones 200 mil conexiones. Esto agrupa a personas que acceden a Internet desde sus casas y distintos lugares como trabajo, escuela, universidad, centros comerciales, entre otros. [4] La comunicación kinésica es toda aquella comunicación que se da a un nivel no verbal y de lenguaje corporal.


Por Javier Alfaro Salas / Ilustraci贸n Macarena S谩nchez


Columna

El actual panorama de los países europeos, es sin duda confuso e incierto. Poco a poco va quedando atrás el modelo de “Estado de Bienestar” utilizado desde hace décadas que velaba por una buena calidad de vida para sus ciudadanos en todos los ámbitos sociales. Si en sus inicios históricos los países europeos marcaron la pauta del progreso, hoy en cambio, desvían sus intereses en la recuperación económica. La recaudación de impuesto, en teoría, fue la culpable del derroche fiscal. El gasto era mayor, se detuvo el crecimiento y por ende, su recaudación. Ahora los países, cual ciudadano, se han endeudado hasta más no poder para salir del déficit financiero. Según cifras entregadas por el New York Times el gasto social público de la Unión Europea alcanza al 24% del Producto Interno Bruto, contra tan solo el 15% de EEUU. Francia tiene el 31% de su PIB destinado al gasto social. En esa proporción, el 44% se las llevan las jubilaciones estatales y el 30% la cobertura de salud. La salvación la esperan países como España, donde el desempleo juvenil se acerca al 40%, además de Irlanda, Italia, Reino Unido y Grecia. Este último es uno de los más afectados, posee cerca de 900 mil personas sin trabajo y las cifras de desempleo pasaron de un 7,7% el 2008 a un 17,3% el año recién pasado. Además, fue Grecia quien dio inicio a una consecuencia de déficit, donde llegó incluso a ser calificado como un país quebrado y cual efecto dominó hice caer a sus cercanos. El problema se agrava por todas las consecuencias sociales que trae este déficit. Además que las autoridades europeas no encuentran más solución que la reducción de personal público, aumento en los años de jubilación y préstamos de la banca mundial. En resumen, no hay dinero suficiente. Así vemos como la canciller alemán, Angela Merkel, eliminó 10 mil puestos de trabajo públicos hasta el año 2014. El gobierno italiano por su parte hizo un recorte de 54 mil puestos de trabajo público. Nada comparable con el duro golpe de David Cameron en Reino Unido, quien eliminó 500 mil puestos públicos.

Javier Alfaro Salas

Esto ha llevado a la reaparición de los movimientos sociales, colocando en jaque los sistemas políticos en Europa y el mundo, gracias al recambio generacional existente. Este recambio generacional no está solo en Europa, todos estamos conscientes (o al menos así los espero yo) del momento en que atraviesa Chile. Esta crisis del sistema es la gran alerta que debe tener nuestro país y el continente entero, para reaccionar y no caer en los mismos errores que llevaron Europa a un futuro incierto. ¿Qué modelo debería venir entonces? Personalmente, estoy totalmente a favor de que sea el Estado quien asegure, desde el nacimiento, las posibilidades de salud, educación, vivienda y en realidad, de cuanta eventualidad le exija su pueblo o que al menos el Estado garantice una igualdad mínima entre sus habitantes. A su vez, el ejemplo de la “Eurozona” deja demostrado en cifras de que al “Estado de Bienestar” no le simpatiza el capitalismo en extremo. Entonces, después de tan desolador panorama, es tiempo de decidir qué camino se desea seguir y pensar nuevas formas de gobierno. La respuesta es incierta y sumamente amplia, pero si de algo estamos seguros es que esto no tendrá solución si continuamos imitando un modelo que va a pérdida. Los encargados de buscar estas soluciones ya no son ni serán los políticos, somos los ciudadanos los que debemos decidir qué país queremos construir. Hoy más que nunca es tiempo dar un paso más y generar cambios reales, que modifiquen eras. En resumen, el actual panorama hace pensar que es tiempo de que una nueva Grecia refunde a lo que hoy llamamos democracia.


“¡Déjate de desordenar el país cabra de mierda!” Juan Pablo Camiroaga, Vicepresidente RN Respondiendo a uno de los tantos llamados a movilización de la dirigenta estudiantil, el vicepresidente nacional de RN, Juan Pablo Camiroaga, encendió la polémica en Twitter al responder en duros términos a Vallejo: “@camila_vallejo que velaton?? Ándate a dormir a tu casa, ya nos aburriste dejate de desordenar el país cabra de mie…! Los demás trabajamos”.


“¡No nos va a doblar la mano una manga de inútiles subversivos!” Carlos Larraín El Senador calificó de inútiles subversivos a quienes protagonizan las manifestaciones estudiantiles y quienes los apoyan en el Parlamento.


ARMA DE DOBLE FILO Por Mariani Sierra Villanueva /FotografĂ­a Rodrigo Monardes


Columna

Mariani Sierra Villanueva

Campañas, promesas, cambios y la visita a las urnas está a la vuelta del a esquina. Las calles están llenas de propaganda, la televisión de ataques y la gente de fanatismo e incertidumbre. Miles de ideas llenan los espacios de propuestas irreales y fantasiosas. Hablan de democracia, del derecho al voto…. ante una sociedad desgastada, agotada y desbordando promesas aún sin cumplir. Es la democracia, tal vez, un arma de doble filo. Por un lado, se tiene el poder de alzar la voz y decidir sobre el futuro de una nación, de expresarse a través del voto, y por el otro elegir “al menos malo”, o al que por tradición familiar se ha votado, o llegar al punto de “más vale malo conocido, que bueno por conocer”. Cada pueblo tiene el gobierno que merece, nada más lejos de la verdad. Ante tanta desilusión y desencantos, la democracia se contamina, el pueblo se desorienta. Líderes llenándose los bolsillos y vaciando mentes, una manera perfecta de llegar al poder. Propuestas vacías sin soluciones viables, palabrería rebuscada para impresionar y alejando a las personas cada vez más de la información, de la educación y de la lectura, las únicas armas que tenemos para combatirlos y para restaurar la democracia, esa que fue motivo de lucha tantas veces hace algún tiempo atrás.

“El pueblo tiene un poder que desconoce…. puede llevar a un país a la cima o a la ruina. No siempre la mayoría tiene la razón, no siempre la decisión que tome un grupo de personas es la correcta, mientras ésta esté llena de fanatismos e ignorancia” De nada vale alzar una voz llena de predisposiciones y de agendas, de nada vale tener un poder si no se sabe utilizar con sabiduría, de nada vale estar viviendo en un país democrático si se está ciego, faltos de capacidad para razonar y de ver más allá. Debemos dejar a un lado el fanatismo partidista, no influenciarnos por las masas, tener un pensamiento más crítico, revisar con cautela todo lo que vemos, oímos y leemos, valorar más lo que somos y no menospreciarnos como pueblo.

“La democracia es peligrosa cuando la mayoría del pueblo es ignorante” (Jean Manuel Guzmán)


Por Camila Paz Romero Sánchez / Ilustración Rodrigo Monardes

“No se trata aquí de establecer las causas por las cuales, como sociedad, aún no logramos dar solución al tema “educación”, es claro que para lograrla se requerirá de la unión de todas las fuerzas sociales y políticas, salvo que estas últimas (como lo han hecho hasta ahora) no logren –o no quieran lograr– visualizar la magnitud del problema, debido quizás, a sus intereses económicos.”


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“En Chile el hábito de las protestas se está masificando”, señaló el medio británico “The Economist” a mediados del mes de abril de este año. Y es que los chilenos(as) –sobre todo en estos últimos cuatro años de innumerables manifestaciones sociales– ya no tenemos excusas para seguir con los ojos vendados. Y no hablo sólo de quitarnos la venda frente a la demanda misma que, por cierto, cada uno podrá calificar como justa o no. Hablo de ver, o al menos advertir, que los diversos ámbitos en que se plantea la movilización social: educación, salud, trabajo, medioambiente, derechos individuales, indígenas, etc., manifiestan solo, y de una manera muy básica, la necesidad imperiosa que tiene la ciudadanía chilena de discutir y decidir sobre su presente y su futuro, esto es sencillamente, de “ser ciudadanía”. Calificada como una de las manifestaciones más grandes y extensas del país desde el término de la dictadura pinochetista, la movilización estudiantil por una educación pública, gratuita y de calidad, permitió visualizar con mayor nitidez la problemática social e institucional de fondo que, como país “soberano” y “democrático”, debemos resolver con urgencia. No se trata aquí de establecer las causas por las cuales, como sociedad, aún no logramos dar solución al tema “educación”, es claro que para lograrla se requerirá de la unión de todas las fuerzas sociales y políticas, salvo que estas últimas (como lo han hecho hasta ahora) no logren –o no quieran lograr– visualizar la magnitud del problema, debido quizás, a sus intereses económicos. Pero sí podemos intervenir en el debate sobre el “futuro del movimiento estudiantil”, concepto que ha sido tierra fecunda

Camila Paz Romero Sánchez

para la cosecha de tantas hipótesis de la elite intelectual que, generalmente, pone el foco en el presente del “estudiante”, como si este fuera un ente permanente, que no crece ni se desarrolla. Preguntémonos entonces, qué pasará con los mismos estudiantes que hoy defienden el Derecho Fundamental de la Educación (Así reconocido y dispuesto por el Artículo 19 N° 10 de la Constitución Política de la “República”), cuando ingresen a la vida laboral, es decir, cuando concreten su “futuro”. ¿Defenderán, ahora con la mochila de la necesidad a cuestas, las demandas propias del sector laboral?, ¿Confluirá este movimiento colectivo agrupado en Federaciones y Confederaciones de estudiantes en organizaciones laborales representativas como lo son los sindicatos? ¿No debería ser éste el camino?. Lo que se trata de señalar aquí, a través de un sencillo cuestionamiento es que, fuera de las demandas estudiantiles –por cierto transversales–, existen otras tantas que están requiriendo urgentemente de una solución integral que requerirá de la participación de un actor social clave –imprescindible– para generar los cambios, la fuerza productiva del país: los trabajadores y trabajadoras. No debe resultarnos extraño que según las últimas estadísticas, sólo un 8% de los trabajadores(as) chilenos(as) esté sindicalizado, muy por debajo del 30% de los países que integran la OCDE. De la misma forma en que la institucionalidad política excluye a las organizaciones sociales representativas de la sociedad civil, el entramado jurídico-laboral funciona como un mecanismo de relojería que tiene como único objetivo desincentivar la organización y con ésta, la unidad del mundo trabajador(a).


Columna

Camila Paz Romero Sรกnchez


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Dotado de un fuerte individualismo, propio de la cultura gremial del plan laboral de José Piñera, los pocos sindicatos existentes –salvo honrosas excepciones– han perdido de vista su rol fundamental como redistribuidores de la riqueza del país. Encerrados en la caverna de tal o cual suma del bono por término de negociación –algunos millonarios– les tocará, para los trabajadores es difícil encontrar la luz de la solidaridad con los estudiantes, los profesores, los pobladores, los indígenas y en general, los demás actores sociales junto a los cuales se podría construir un nuevo Chile. La propia normativa está creada para ello, el modelo económico y social que la respalda apunta a lo mismo: “Las transformaciones en el ámbito del mercado del trabajo, han modificado las relaciones al interior de las empresas, requiriendo una nueva actitud sindical que se traduce en una estrategia que deja de lado el anquilosado concepto de distribución de la riqueza por uno que apunta a la administración del proceso productivo” Al parecer, la Dirección Nacional del Trabajo –que señala lo anterior en uno de sus manuales oficiales para empresas y trabajadores–, no tomó en cuenta que el “anquilosado” problema de la distribución de la riqueza en Chile, se traduce hoy en que la fortuna de cuatro distinguidas familias chilenas (el Presidente de la República, los hermanos Matte, Horst Paulmann y Luksic) equivale al ingreso anual del 80% de la población: ¿anquilosado?, yo diría que el problema es bastante actual. Por otra parte, y abocándonos derechamente al sector no sindicalizado, sus razones son lo suficientemente lógicas como para no cuestionar la decisión de permanecer solos –sin protección– pero medianamente “tranquilos”. La realidad real chilena

Camila Paz Romero Sánchez

difiere profundamente de lo tan elegantemente declarado como “derecho a la libertad sindical”, a la “negociación colectiva”, y a la “huelga”, en los convenios internacionales y en la normativa jurídico-constitucional interna. En pleno siglo XXI, la palabra “sindicato” es mirada con pésimos ojos por un sector de nuestra sociedad, –en la mayoría de los casos– ligado al mundo empresarial. La marca es negativa e incluso discriminatoria. Los “sindicalistas” son “terroristas” y, por lo mismo, inicialmente para organizarse, es necesario celebrar reuniones “clandestinas” con el objeto de impedir que el trabajador sea despedido antes, por la causal a todo evento: necesidades de la empresa. Así, muchos de los intentos por constituir una organización sindical fracasan, sea por la prohibición explícita del empleador, que en el mejor de los casos coimea y en el peor despide, sea por las innumerables trabas jurídicas relativas a los quórums de constitución y a los procesos burocráticos administrativos llevados por Inspecciones del trabajo carentes de recursos que, en vez de facilitar el desarrollo de la organización, la dificultan considerablemente. Ha tanto a llegado el temor de los empleadores frente a la unión de los(as) trabajadores(as) que incluso aún existen reglamentos internos en las empresas que prohíben las relaciones sentimentales entre compañeros(as) de trabajo, hecho que constituye por lo demás, una grave vulneración al derecho de intimidad y privacidad del trabajador(a). Dicho lo anterior, no es menester entonces profundizar en las innumerables prácticas antisindicales cometidas por las empresas ante la indiferencia de un sistema jurídico añejo e irrealista, que en aquellas contadas ocasiones en las que reacciona, aplica multas absurdas en comparación con las ganancias que


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aquellas generan. Basta señalar un caso antofagastino ocurrido en el año 2010, en que la transnacional Yamana Gold, operada por Minera Meridian Limitada en la faena El Peñón (reconocida por los constantes abusos que comete contra sus trabajadores), fue sancionada por prácticas antisindicales con una multa de aproximadamente US$7 mil, cantidad irrisoria si consideramos que en el tercer semestre de este año, la misma empresa anotó US$178 millones. Por último, y como elemento corolario del mecanismo de relojería ideado para disolver y atomizar a la organización trabajadora, debe señalarse que la propia negociación colectiva –establecida como uno de los fines principales de los sindicatos en el artículo 220 del Código del Trabajo– y consecuentemente con ella, el derecho a huelga –que por cierto no se regula fuera del ámbito de la empresa–, no tienen existencia práctica en Chile. Las facultades del empleador –entre muchas otras– de declarar el lock-out (o cierre temporal de la empresa), de reemplazar a los trabajadores en huelga, de hacerse de equipos de emergencia y finalmente, de fundamentar su respuesta negativa a todas las peticiones de los trabajadores con balances que pueden ajustarse convenientemente a sus “utilidades”, hacen que el trabajador(a) y su familia, lejos de entenderse beneficiado(a) como integrante de una organización de representación de intereses, prefiera seguir, y aún precariamente, con sus condiciones laborales tal cual están. En todo caso, y para ser justos, preciso es reconocer que toda vez que los trabajadores se han organizado, han logrado conquistar el verdadero respeto de sus derechos ciudadanos y con ello, mejores condiciones de vida. No es casual que los antes llamados obreros, hoy técnicos y operarios, organizados

Camila Paz Romero Sánchez

en grandes sindicatos, logren por la vía de los hechos, de la fuerza y la presión sindical, los beneficios que la propia ley no les otorga. Consecuentemente con ello, tampoco es fortuito que los trabajadores profesionales, al no tener organización, sean hoy los más desprotegidos y abusados, el tiro al blanco al que apunta la empresa para distribuir sus pérdidas y no sus ganancias, el “hilo más delgado” en el cual se corta el trato digno esencial que merece, por mandato constitucional, toda persona humana. Con el panorama así definido, concluimos que existen dos elementos básicos para avanzar en los cambios que Chile mismo determine que necesita: aumentar el nivel de organización de los trabajadores, sobretodo profesionales –sin los cuales no habrá ni resistencia ni proposición–, y restablecer el rol de la organización sindical como un ente inmerso en la sociedad y, por tanto, generador de mecanismos eficientes y eficaces para lograr un desarrollo económico sostenido que se traduzca en beneficio de las grandes mayorías del país. Para ello es fundamental superar la dicotomía que hoy existe entre el mundo social y el político, que desatinadamente impide a un dirigente sindical y/o social ser parlamentario e incluso a las organizaciones sindicales participar en actividades político partidistas. La única receta cierta para que el gobierno deje de “sufrir” la masificación del hábito de las manifestaciones, es cambiar decididamente la filosofía política que se esconde tras una Constitución que no ha logrado adaptarse a las necesidades del país, siendo el Parlamento y particularmente el sui generis binominal, solo una parte de un sistema jurídico enraizado en la cultura del neoliberalismo. Un aparato institucional que impide la comunicación entre el


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el mundo social y el político, sepulta la esencia misma de cualquier modelo democrático, incluso del representativo. Y con este paisaje gris creado y consagrado a la fuerza por la Constitución de 1980, lo único que nos queda es avanzar con todo y con todos en la construcción de los espacios e instancias necesarias que nos permitan discutir, desarrollar e implementar el Chile que queremos para los próximos 100 años. Sólo así además, cumpliremos con la cátedra establecida en todos los libros de Derecho Constitucional: la Carta Fundamental será la expresión “soberana del pueblo”. Por eso: Asamblea Constituyente o Asamblea Constituyente.

Camila Paz Romero Sánchez


“Voy a cambiar mi comportamiento, desde ahora seré más humilde e intentaré soportar más los insultos, aguantar los escupos, de aguantarme más cuando destruyen los colegios, y tratar de hacer lo mejor posible para ser un mejor Alcalde” Pedro Sabat Luego de su victoria como Alcalde reelecto de Ñuñoa, Pedro Sabat, aseguró que trataría de conquistar el corazón de quienes no votaron por él.


“Es lamentable que se estén produciendo este tipo de situaciones, cuando los habitantes de Freirina están solicitando que se les respeten sus derechos a vivir en un ambiente libre de contaminación. No es aceptable que se actúe violentamente y que tengamos a un dirigente como Yahir Rojas, con un TEC cerrado, que tuvo que ser trasladado al hospital de Coquimbo”. Isabel Allende, Senadora (PS)

La Senadora de Atacama, Isabel Allende, se manifestó contraria a la violencia con que los guardias de Agrosuper reaccionaron ante la ciudadanía y concretamente del dirigente Yahir Rojas.


PROTECCIÓN DEL FUTURO Por Patricio Peñailillo / Fotografía Mauricio Zarricueta


Columna

Siguiendo al filósofo inglés, esta aspiración si se realiza de modo individual, ha de terminar en “un estado deplorable de la lucha de todos contra todos”, lo que hace necesario transformar el poder individual en uno colectivo, el Estado, como garante de las escenas del futuro. Thomas Hobbes decía que el hombre es un lobo para el propio hombre, un peligro para sí mismo y para los demás, algo así como un depredador feroz que con sus garras y afilada dentadura goza destripando a los individuos de la misma especie, un caníbal que opera en el mundo financiero, en el mundo laboral, en el mundo político, en el mundo cívico; un animal que apetece de banquetes preparados con la carne de su familia. Creo que no nos costaría mucho encontrar hoy y como siempre en las galerías de la historia, cuadros como el que fue pintado por el filósofo inglés. Pero la calidad de depredador de este animal no va por el dominio de los instintos, sino por el camino de la conciencia. Hobbes hace visible en el Leviatán, que el peligro y amenaza que comporta el hombre es su conciencia y no su naturaleza animal, idea que aparece en la reflexión actual de Rüdiger Safranski en estos días.

Patricio Peñailillo

Pues bien, con el conocimiento, el hombre cae en la conciencia del tiempo y con ello se le hace visible el pasado y el futuro, perdiendo para siempre el ahora absoluto, como en el mundo animal en el que todo ocurre – como dice Nietzsche – en una rutina pegada siempre al poste del presente, en un espacio en el que se suspende el pasado y el futuro. “El hombre dice: «me acuerdo» y envidia al animal que inmediatamente olvida y ve cada instante morir verdaderamente, hundirse de nuevo en la niebla y en la noche y desaparecer para siempre”. Precipitarse en el tiempo no es sino salirse de un estado paradisiaco sin fisuras, de una materia sin conciencia de sí misma. Así, el estado de naturaleza se fractura con el conocimiento, y el abrigo del instante se rompe cuando pensamos en el futuro que es el espacio de lo no definido, de lo no acabado, del mundo que vendrá. Eurípides sentenciaba hace ya unos cuantos siglos, que aquello que uno espera no se cumple y para lo incierto siempre hay un Dios que abre la puerta. La puerta que se abre nos lanza a lo hipotético, a lo inesperado, a lo inestable y por ello es que para Hobbes, el hacer consciente, el horizonte de un futuro amenazante, hace posible la exigencia de poder que ha de proteger y de cautelar el futuro; es la aspiración a la auto conservación que intenta doblarle la mano al tiempo. Sin embargo, y siguiendo al filósofo inglés, esta aspiración si se realiza de modo individual, ha de terminar en “un estado deplorable de la lucha de todos contra todos”, lo que hace necesario transformar el poder individual en uno colectivo, el Estado, como garante de las escenas del futuro. Sin embargo, queda flotando una razonable sospecha que surge de nuestro tiempo, ésta es: ¿Cómo protege el futuro de las personas un Estado que se aleja de la idea de ser un Estado protector?


La vulnerabilidad de nuestra educación Por Cinthia Rojas González /Fotografía Mauricio Zarricueta


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Vivimos en un país de grandes contrastes, donde cifras globales ocultan grandes preocupaciones que son esenciales a la hora de mejorar nuestra calidad de vida. Es así como mientras los medios de comunicación anuncian un progreso económico abrumante y destacan a nuestro país como uno de los lugares ideales para nacer, al trabajar en educación en sectores vulnerables nos encontramos frente a una cara totalmente opuesta, donde existen niños y niñas que darían su vida con tal de crecer y aprender en condiciones mas dignas. Ahora bien, aun cuando políticas internacionales establecen el derecho a la educación y la importancia de las familias en este proceso desde el nacimiento de sus hijos para generar y asegurar un desarrollo humano sostenible, aparecen cotidianamente factores tales como negligencias, abandonos, abusos, violencia y deserción escolar, como algunas de las problemáticas recurrentes al momento de enfrentar el proceso de enseñanza–aprendizaje con un currículum común a todos los establecimientos educacionales chilenos. Esta situación pone en una encrucijada ética y política a todos cuantos trabajamos en el área de la educación, ya que mientras nuestro sistema presiona día a día por la obtención de mejores resultados existe una cantidad inconmensurable de profesionales que, según su formación, quisieran respetar el desarrollo socio-educativo de sus estudiantes mediando paulatinamente frente a las graves situaciones de vida que aquejan a la mayoría de ellos, antes de comenzar a mediar frente al aprendizaje académico de cada uno de ellos.

Patricio Peñailillo

No obstante a lo anterior, el sistema formal de educación en Chile no permite que dicho proceso se lleve a cabo, por lo que aquellos docentes que suelen salirse de la norma son excluidos naturalmente del sistema o bien sus establecimientos al no obtener los resultados esperados por el gobierno, son intervenidos a través de un organismo de Asistencia Técnica Educativa (ATE) con el claro objetivo de “mejorar sus prácticas educativas”, a través de ciertas metodologías aplicadas inicialmente en escuelas de la Región Metropolitana y con resultados inquietantemente exitosos. Ahora bien, la mayoría de los establecimientos recibe de buena manera todo tipo de apoyo externo que ayude a mejorar los aprendizajes de sus estudiantes y por ende los resultados de sus establecimientos frente a las diversas pruebas de medición en las que se ven inmersos. Sin embargo, muchas de las metodologías que intentan ser implantadas en sectores vulnerables no respetan la pertinencia cultural de los contextos donde se instalan, por lo que no son atingentes a sus propios requerimientos, iniciativas y posibilidades, no permiten la adaptación del currículum nacional establecido, no reconocen ni aprovechan los recursos humanos de las comunidades donde se insertan, por lo que parten de la premisa que deben comenzar a “enseñar” desde cero, en tanto no visualizan capacidades ni habilidades en niños y docentes de sectores vulnerables y por último, no potencian las virtudes del acto educativo ni tampoco generan una participación múltiple, por lo que la acción creativa a iniciativa de los estudiantes tampoco es posible. Entonces cabe preguntarse: ¿Qué es lo que esperan nuestros niños al momento de insertarse en las escuelas? Y la respuesta frente a esta interrogante la entrega la cotidianeidad del tra-


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trabajo con ellos… En su mayoría necesitan un sistema educativo que los respete en su individualidad, un sistema más acogedor, mucho más flexible, democrático e integral, que sea capaz de respetar y a la vez mediar frente a las dinámicas sociales en las cuales se desarrollan, donde familia y escuela sean capaces de reconocerse positivamente y de este modo puedan generar acciones conjuntamente, conociendo, reforzando y relevando la acción educativa en el hogar. Es de esperar que en algún momento de la carrera por mejorar los estándares educativos, se recuerde que educar en sectores que se encuentran en situación de pobreza requiere en primera instancia de un gobierno que observe genuinamente la realidad en la que se encuentra. Para iniciar cambios estructurales de impacto aun más positivo debe necesariamente dejar de observar y de compararse con nuestros países vecinos, y en nuestras prácticas docentes cotidianas debemos aportar recordando diariamente la vulnerabilidad en la que se encuentra nuestra educación y a partir de esto comenzar a crear un presente mucho mas alentador y esperanzador para los niños y niñas de Chile.

Patricio Peñailillo


Mafalda: la voz de Latinoamerica Por María Luisa Cór dov a / Fotogr afía Ma

car ena Sánchez


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A los ojos de una niña de seis años, el mundo podría tratarse de un escenario lleno de inocentes diversiones. Con el término de la primera infancia, descubrir la naturaleza de las cosas a través de los sentidos deja de ser la única forma de aventurarse a comprender el funcionamiento del planeta. El argentino Joaquín Lavado lo sabía muy bien cuando, a comienzos de la década de los sesenta y a través de su inquisitiva pluma, dio a luz a Mafalda. Joaquín Lavado, mundialmente conocido como Quino, no sólo había creado una historieta. Su pequeña heroína de papel se convertía en el reflejo de las inquietudes sociales y políticas de una típica familia de clase media latinoamericana, Mafalda era una pequeña ciudadana de las extensas y desplazadas tierras al sur del mundo, una de las tantas víctimas de las políticas neoliberales. La culpa del atraso histórico y social de América Latina con respecto a otros continentes del globo podría ser tener dos orígenes; la primera estaría atribuida a la simple suerte, mientras que la segunda, al histórico abuso de los recursos más valiosos de las tierras latinoamericanas: sus habitantes y riquezas naturales, las que por siglos han despertado el interés de ciertos sectores. El mismo Umberto Eco decía que “el universo de Mafalda es el de una América Latina en sus zonas metropolitanas más adelantadas; pero es en general, desde muchos puntos de vista, un universo latino, y esto hace que Mafalda nos resulte mucho más comprensible que tantos personajes del cómic estadounidense; además Mafalda es, en último análisis, un “héroe de nuestro tiempo”, y no se debe pensar que ésta sea una

María Luisa Córdova

definición exagerada para el personajito de papel y tinta que Quino nos propone”. La independencia de los países de Latinoamérica, en el siglo XIX, estaban ciertamente condenados a seguir el ejemplo de los Estados Unidos, en una amplia variedad de sentidos, sin embargo, los resultados fueron radicalmente distintos; América Latina, sin una herencia de gobiernos relativamente libres en términos políticos y económicos, tuvo como resultado medio siglo de guerras civiles que intentaron llenar un vacío que se mantiene hasta el día de hoy. En marzo de este año, el mundo celebró el cumpleaños número 50 de la niña más contestataria y reflexiva de la historia del cómic, o por lo menos eso se cree, pues la fecha de su nacimiento resulta un tanto ambigua. En materia política, si bien Mafalda no logra entender con claridad qué es lo que sucede con Vietnam y le preocupa de sobremanera la presencia de los chinos, sólo entiende algo: no está conforme. Y es que Latinoamérica tampoco está conforme.

“Ninguna historieta ha logrado mantener la frescura de la política de manera tan actual, sin importar la sucesión de acontecimientos o el paso de los años. El mismo Quino aseguró recientemente: “releo Mafalda y me parece que estuviera dibujada hoy, lamentablemente los problemas de la actualidad son los mismos, o incluso peores, que los de hace 50 años”


Artículo

María Luisa Córdova

En un mundo convulsivo e incierto, lleno de interrogantes, contradicciones y contrastes sociales, las tiras de Mafalda llegaron para redescubrir la esencia de una sociedad que comenzaba a vivir el despertar del pensamiento crítico, poniendo en cuestionamiento temas como la guerra, las injusticias, las armas nucleares y el racismo. Mafalda, traducida a más de treinta idiomas, definió a través de los inocentes ojos de una niña, la tendencia de una generación inquieta que se oponía a la violencia del acontecer mundial, manteniendo vivo el espíritu latinoamericano por medio de la fe en la humanidad y en los derechos humanos.


ENTREVISTA POPULAR

Por Claudio Cortez / FotografĂ­a Mauricio Zarricueta


Entrevista

Claudio Cortez

Corrían las 00:53 horas del miércoles 6 de diciembre. Miraba con desesperación desde mi escritorio como la noche oscura que se deslizaba por mi ventana, noche tan oscura como el humor del editor general de Revista Fill que me recordaba segundo a segundo, como culminaba el último plazo para entregar la entrevista que realizo para cada edición que el medio publica. Tenía relativamente clara mi desgracia y en vez de escribir mi entrevista realizada a algún personaje de interés para la “edición política” (entrevista que no realicé) debía ocupar mis escasos talentos literarios para presentar mi carta de renuncia al medio aludiendo mi total incompetencia e irresponsabilidad. Mientras pensaba en la forma más estilosa y dramática para dar fin a mi corta participación, abrí Facebook a modo de escape, me quedé hojeando por algunos segundos el inicio y luego comencé a leer mis notificaciones, una de ellas era de Javier Farías, un amigo y miembro de la revista, quien tiene por hobby refutar todo lo que digo, y encontró en una de mis publicaciones la ocasión precisa para hacerlo. La publicación y su respuesta fueron las siguientes: <<Claudio (YO) dice: Cuando veo procesos democráticos como los que vive Uruguay con el gran José Mujica, me pregunto ¿Quién dijo que ir a votar es malo? ¡En Uruguay es bacán!>> <<Javier dice: comparar las realidades de Uruguay con Chile es prácticamente un insulto... acá ir a votar no tiene sentido porque no existe una alternativa real :D>>

Gracias a mi grado de estrés, lo primero que lamenté al leer esta notificación es no tener el correo de José Mujica para hacerle unas preguntas desde un “prestigioso medio chileno”. Lo segundo que pensé fue que ni siquiera para imaginármelo tenía tiempo. Cierro mi Facebook y es ahí donde viene la revelación trascendental que fluye desde mi interior en forma de ¡EUREKA! La solución a mi problema estaba en aquella publicación.

La solución a mi problema estaba al alcance de mi mano, después de todo siempre he sido un defensor de que la política estaba presente en todos los aspectos de la vida, por tanto, no era necesario tener a José Mujica para hacerle una entrevista ni hacer una güija para saber que piensa Salvador Allende del partido socialista en la actualidad (opción que he barajado más de una vez). Esta vez le preguntaría a la gente, a quienes encontrara en el chat de Facebook, pues a través de esta plataforma podría saber si tienen algo que opinar sobre la política, o mejor aún, si hacen alguna relación entre los aspectos claves de su vida cotidiana y la política.

Con sus respuestas comprobaría la teoría de que la política está en todas partes y de paso, salvaría mi estadía en Revista Fill, entregando lo que opté por llamar en un momento de escasa creatividad “Entrevista Popular”.


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Las respuestas a mis preguntas a continuación:

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vida desde donde puede serle útil a la gente y al planeta, no desde donde se le haga más cómodo

1.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre religión y política? R: De alguna manera la política hace uso de la religión para poder llegar a las mentes de las personas, pero la religión no necesita de la política para surgir. Existe relación pero no es recíproca, eso pienso.

“Cuando la arquitectura se concibe como un negocio entra en un terreno peligroso, ya que pierde la razón de su existencia; que es una cuestión fundamentalmente humana, de vida y de solidaridad”. Juhani Pallasmaa Elda Vásquez Barahona. Arquitecta. 27 años.

Bahulasvadas (Felipe Araya) Devoto vaisnava. 25 años. 2.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre la psicología y la política? R: Sí, existe relación en tanto hoy en día, los fenómenos humanos deben ser analizados desde un modelo biopsicosocial, en el que factores biológicos, psicológicos y sociales (entre estos, los factores políticos), determinan en gran medida el funcionamiento humano. Ricardo Bascuñán- Magíster en Salud Pública; Magíster (c) en Psicología Clínica U. Adolfo Ibáñez; Diploma en Responsabilidad Social Empresarial (U. Central). 3.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre la arquitectura y la política? R: Solo diré que recuerden que Oscar Niemeyer no fue un gran arquitecto por sus curvas, por su majestuoso lenguaje formal, por la maravillosa técnica ni por la monumentalidad y vanguardia de su obra, sino por su generosidad, solidaridad y coherencia política y social. Sin eso lo otro no sirve, del sentido a su

4.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre la pedagogía en ingles y la política? R: Yendo a lo más concreto, la política y la pedagogía en general están relacionadas, ya que la política plantea delimitaciones de acción de quienes ejercen la pedagogía y a la vez quienes enseñan están formando personas que luego ejercerán la política. Por otro lado, todas las personas ejercemos acciones de carácter político en nuestro diario vivir y por ello claramente la pedagogía en ingles (como toda otra pedagogía) se encuentra vinculada intrínsecamente con ella. Stefanos Jusakos Yksic. Estudiante pedagogía en inglés. 25 años. 5.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre la sociología y la política? R: Claro que sí, la sociología se ha preocupado de comprender las acciones e interacciones sociales que tengan como base, por ejemplo, las relaciones de poder, desigualdad y estructuras sociales que son comprendidas históricamente. Camila Paz Matsuda. Periodista y estudiante de sociología. 26 años.


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6.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre el periodismo y la política? R: Sí, definitivamente hay una relación. Lamentablemente, como futura periodista, sé que me tendré que enfrentar a un mundo laboral en donde la “complicidad” juega un rol bien importante. Pero que no se mal entienda, ya que es bien sabido que los “actores” de la política -viéndolos desde los que tienen un poco más de poder- utilizan todo tipo de estrategias para tener un aliado en el mundo del periodismo. Como se ve en los distintos medios de comunicación, es bastante difícil que se destape algún escándalo político o informen realmente lo que se conversa entre cuatro paredes, lo tratan con pinceladas porque al periodista simplemente no le conviene. Esa es la maldita relación que ensucia nuestra labor social y es allí en donde debiésemos creernos más el cuento, ser más inquisitivos, objetivos (aunque es bastante complicado), y responsables con quienes son finalmente nuestro público: la ciudadanía. Diariamente construimos, a veces con y otras sin, intención de una realidad social. Mediante las noticias se genera conocimiento, conciencia, y de esta manera se condiciona diversos aspectos de la vida de los receptores (televidentes, auditores, lectores), por lo tanto así debiese plantearse: mostrar lo bueno de la política y lo más asqueroso de ella. La gente tiende a confundirse, piensa simplemente que la política es de unos pocos, de señores con terno saliendo del gobierno, y eso es netamente nuestra culpa porque es lo que proyectamos de la política, no se informa bien a la ciudadanía de las distintas formas de participación. Retomo lo del comienzo, si esta relación de complicidad entre periodistas y políticos -o con todas las manos negras posibles- no termina, lamentablemente nunca se podrá hacer un periodismo crítico, responsable y que realmente esté a favor de la comunidad. Claudia Cáceres Guerrero. Estudiante periodismo UCN. 22 años.


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7.- Según tu opinión, ¿Existe relacione entre ser dueña de casa y la política? R: Claro que sí, una mujer es capaz de canalizar mucho mejor al detalle, algo así como la micro economía de su casa, durante años ahorrar para que los hijos coman, se vistan, estudien, sean alguien en la vida. Imagínatelas desarrollando un sistema así de equitativo para un pueblo, una comuna, una ciudad, una región, un país completo. Nosotras tenemos desde niñas la institución familiar como primer gobierno y en el puesto que nos toque vamos a hacer o a tratar de dar lo mejor de nosotras, porque nos opera la conexión innata de ser el enlace o lazo que anuda todo el sistema. Pero para llegar a todo aquello, primero propongo mantener la bandera de la igualdad como meta entre hombres y mujeres. Aquello es fundamental en este mundo donde todavía se discrimina y descalifica a las mujeres en el trabajo, en la toma de decisiones y en la política. La voz de las sin voz. Dueña de casa. 8.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre la homosexualidad y la política? R: En el “establishment” político nacional no existe ningún político, de la Cámara Alta o Cámara Baja, que se haya presentado como homosexual, por ende, no hay ningún referente que permita asociar la política con la homosexualidad. Por otra parte, si eso sucede, tiene que ser un tipo inteligente, un tipo culto, un tipo de letras, que dignifique la condición de homosexualidad y no que la hunda. Muchas veces las personas que llevan la batuta en las mar-

chas, en las protestas sociales o reivindicaciones de ese tipo son mujeres lesbianas u hombres homosexuales. Pienso que aquello se debe quizás a que estos han sido siempre objeto de vulneración de derechos, se les ha faltado el respeto o son víctimas de opresión social desde la niñez, por lo que desarrollan una personalidad contestataria (no todos), eso los lleva a muchos a posicionarse como “dirigentes” o cargos de importancia para la movilización social, contestando de esta manera a la opresión social que modela y regula un “deber ser”. Con respecto a mi nombre, prefiero que no se ponga, hay que considerar que el hecho de estar a punto de ser profe, me obliga a resguardarme. Estudiante de pedagogía en historia y homosexual. 9.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre el teatro y la política? R: El arte por lo general siempre tiene un contenido o discurso político, espiritual, emocional, psicológico y social. Siempre dependiendo de la postura de cada artista. Yo como artista no intento utilizar para nada la política en mis trabajos. Johnny Johnn. Actor. 26 años. 10.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre la ingeniería y la política? R: Claro que hay una relación. Si una empresa es regida por una política como en BHP Billiton que son cargos como por ejemplo superintendente de un área, te das cuenta que todo está basado en el plano político. Manuel Ardiles. Estudiante ingeniería. 21 años.


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11.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre la el arte y la política? R: Obvio, hay un compromiso político detrás de cada pieza, ese es el arte que se debe hacer, con una propuesta histórica, crítica y clara. A veces se mezcla la ideología con otros valores mucho menos honrosos, el problema es que son demasiado individuales y vagos. Hoy en día los trabajos se financian a través de proyectos de gobiernos u organizaciones, sería descabellado desvincular eso, porque existen líneas de apoyo y gestión ceñida a los intereses propios de estos zánganos que dominan las nuestras. Tensión permanente. Francisco Mauricio Vergara Andrade. Artista emergente antofagastino 12.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre la música y la política? Depende. Si escuchas un tema de Silvio obviamente existirá relación, el tipo le canta a su patria todo el tiempo y eso tiene que ver con la política. En cambio si escuchamos a los Beatles no existe para nada. Ramiro Quijano. Músico de la quinta región. 13.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre el periodismo y la política? R: Absolutamente. El periodismo es una forma de expresar poder, una capacidad que puede ser monopolizada por grandes empresas de comunicación o que puede ser reivindicada por


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la ciudadanía. La información contiene conocimiento y puede “darle forma” hasta deformarlo o puede dirigirse para descubrir verdades que señalan objetivos sociales. De una u otra forma, lo que se dice y cómo se dice está marcado inherentemente por una intención, que en el terreno de lo público siempre es política. En ese sentido, vale la pena poner ojo en los esfuerzos que hacen los gobiernos de Argentina o Bolivia, donde el primer país está aplicando una Ley Antimonopolios que frenará el poder de medios que ampararon la dictadura y que defienden a las grandes empresas. En el caso de Bolivia, la política del Estado es entregar, por ejemplo, radios comunitarias a los indígenas, dándoles una capacidad de articularse y poder dirigir su mensaje a otro nivel social, muchas veces orientados por la gestión periodística. En Chile, el gobierno asesinó al diario público La Nación, que tenía más de 90 años de historia, con el pretexto de que eliminaba la intención del Estado de competir con el “periodismo libre”. Evidentemente una intención de coronar la escandalosa concentración de medios de comunicación privados y favorecer sus negocios. Camilo Arce. Periodista. 24 años. 14.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre la homosexualidad y la política? R: La homosexualidad está ligada a la política precisamente por tema de derechos. Es importante que los políticos hagan valer lo que en algún momento prometieron, que sean la voz de las personas que votaron por él/ella y no su propia voz. Sebastián Tapia Godoy. Homosexual y miembro del MOVIH. 22 años.

15.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre la ingeniería civil ambiental y la política? R: Es que casi todo tiene relación con la política, pero por ejemplo parte de la “pega” de mi carrera es realizar las declaraciones de impacto ambiental de proyectos y los estudios de línea base, los cuales son unos de los primeros pasos para poder instalar cualquier tipo de proyecto, empresa , etc. Lo cual se relaciona mucho con las normas y leyes. Estudiante de ingeniería civil ambiental. 25 años 16.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre ser vendedor de ABCDIN y la política? R: Claro que si ya que los sueldos, relaciones de personas, precios, etc. derivan como todo, de la política. Diego Zuleta. Actor independiente y vendedor en ABCDIN. 23 años. 17.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre la filosofía y la política? R: Si, pues entendiendo a la filosofía como el conocimiento eminentemente racional del sentido del ser y de sus regiones fundamentales (onda: pensar, conocer, deber ser) y a su vez -como dirá Hume- en tanto crítica de las ideas abstractas y como reflexión crítica sobre la experiencia, es que precisamente una de las regiones fundamentales del ser (en este caso la del “deber ser”) de la cual se desprende la ética y la axiología que no se dan sino en la colectividad (onda nica por sí mismas pues) ahí es donde nos encontramos con la política -retomando a Hume- porque la crítica sobre la experiencia suscita llegar a las nociones de “bien”, “fines en común”, “organización”, “representa-


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tividad”, “obediencia”, “poderío”, “deber” en general (en sociedad). En suma, los porqués y cómos acerca de dichos conceptos requieren de la actitud crítica-reflexiva que se aúnan en la filosofía desde el “deber ser” como región fundamental del ser… esa es la relación en un sentido metodológico, de ahí que se habla de “filosofía política”, ¿O crees que la inventaron porque quisieron los tipines? Te cachai re aburridos jajajaja, sino que se hizo necesaria como especialidad tanto de la filosofía como sistematización causal de conceptos y también desde la política que requiere de barreras conceptuales ontológicas para superarse en una sociedad que apenas se aguanta a sí misma en su hipocresía (pero eso ultimo ya es ética, y estaría retrocediendo) Esa es la relación más inmediata, la metodológica hermano, ahora el rol de la filosofía en la política o en la historia de la política esta como para otro día porque estoy que duermo. Chaito”. Leticia Orellana. Profesora de Filosofía. 18.- Según tu opinión, ¿Existe relación entre el cine y la política? R: La verdad es que desde mi punto de vista está bastante claro, el cine nació retratando realidad humana, civil, ciudadana. Con más de cien años relatando historias, créeme que más de una noche han pasado juntos estos dos. Sebastián Navarrete. Estudiante de cine. En base a todas las respuestas recopiladas en mi Facebook y en función de que la noche se ha vuelto más densa y más oscura, tres conclusiones son las que en primera instancia quiero desprender de este proceso:

1.- Se hace evidente de que la política se encuentra presente en todos los aspectos de la vida del ser humano. 2.- Se hace evidente que cada persona tiene una percepción de la política y lo político, la cual es fundamental para su accionar cotidiano. 3.- Se hace evidente que las redes sociales son una muy buena herramienta para generar instancias de debate (no dude en usarlas para hacer expresar su opinión en ellas, más de alguien la va a leer).


Una realidad poco vista Por Javier Alfaro / Fotografías Brittany Peterson y Aníbal Griño


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¿Qué sabemos de los mapuches? ¿Cuánto tiempo se le entrega en la escuela a la enseñanza de esta cultura y a su vez, cuánto sabemos nosotros mismos acerca de ellos? Sin duda, debe ser poco o deficiente el conocimiento que se entrega, puesto que solo es tratado desde aristas periodísticas tendenciosas o para fines educacionales. El problema de esto es que la información (como suele suceder recurrentemente en Chile) está sesgada. Cuando se habla de mapuches, se habla de violencia, terrorismo y un poco de su cultura para alguna prueba de historia. Este cerco comunicacional fue uno de los tantos factores inspiradores para que un grupo de profesionales, entre ellos una fotoperiodista, un músico y una pintora, idearan una iniciativa que se dedicara a registrar la vida de una comunidad mapuche en el sur de Chile llamada “Esencia Mapuche”.

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Primero que todo, ¿cómo nacieron las ganas de retratar al pueblo mapuche? La fotoperiodista Brittany Peterson junto con el músico Juan Antonio Pérez tenían un gran interés en el pueblo Mapuche y decidieron realizar un proyecto artístico con la pintora May Garcés. Este proyecto consistió en que las dos artistas visuales pasarían dos semanas en una comunidad Mapuche para así poder retratar la realidad de vida del Mapuche hoy en día. La verdad que este primer proyecto causó gran impacto en las redes sociales y durante la primer exposición de las 21 imágenes (11 fotografías y 10 pinturas al oleo) realizada en la Universidad de La Frontera. Gracias a la ayuda de varios mentores que hemos tenido en este tiempo hemos podido ver la posibilidad de seguir adelante con algo más grande y en eso hemos estado trabajando este año. Pronto vamos a lanzar nuestra página web mientras seguimos con exposiciones en todo Chile. ¿Cómo se logró el vínculo para poder fotografiar a las comunidades? ¿Cómo se vivió el proceso? La verdad que el proceso de estadía en la primera comunidad fue increíble. Las dos artistas estuvieron viviendo en la misma casa de la familia Cayun, con Paty nuestra anfitriona. Brittany Peterson pudo retratar lo cotidiano, lo familiar, lo humano. Cada foto refleja el sentir de lo que Esencia Mapuche busca mostrar a quienes no han tenido la oportunidad de ver como es una comunidad Mapuche. Esencia Mapuche quiere hacer visibles a las personas que estan detrás de lo que es solo folklórico o pintoresco. Nosotros sabemos que hay una realidad que mostrar y que en algunos casos los medios de comunidación han pasado por alto, al generar solo una imagen violenta del Pueblo Mapuche.


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¿Con la pintura es lo mismo? May Garcés escribió dos entradas en el blog de Esencia Mapuche donde nos cuenta de su experiencia realizando pintura para el primer proyecto. “Travesía en la micro” y “Preguntas para el reflejo” son dos de las 10 pinturas que May Garcés realizó para nosotros. El proceso de May fue distinto al de la fotografía de Brittany. May se enfocó en poder guardar momentos en bocetos y finalizó el proyecto en su casa semanas después. ¿Al estar en contacto con estas comunidades, qué podrían comentar acerca de su organización? Felipe Curin coordinador de Esencia Mapuche comenta, “no conocemos todas las comunidades, pero las que conocimos mantienen una organicidad bastante desarrollada, por medio de la que escogen dirigentes y donde las decisiones siempre son analizadas y discutidas en reuniones o asambleas”. Esta situación la vimos tanto en Curiwentru como en Ilufkenyuhue. Allí las decisiones se toman siempre en funcion de la comunidad, para el bienestar de todos. Decisiones vitales, como por ejemplo, recuperar un cementerio. En esa situación se distribuían funciones y asignaban labores para despues ver el fruto de tener los papeles legales del terreno y derecho al agua, entre otras cosas. Otras comunidades tienen el sistema de liderazgo tradicional Mapuche, y también están las que además del sistema tradicional cuentan con líderes que son la cara para entidades gubernamentales.

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¿Desde su visión subjetiva, podrían catalogar a los mapuches como “violentos”, considerando que esta es la visión que más se expone en la prensa actualmente? ¿Por qué? Esencia Mapuche busca mostrar la realidad del pueblo Mapuche más allá del conflicto, más allá de lo pintoresco o folklorico. Nosotros hemos visto en terreno como existen muchas comunidades que siguen viviendo la realidad de maltrato y discriminación. Incluso hay “casos” como la comunidad Curiwentru en Galvarino, IX región de la Araucania. Dicha comunidad a pesar de realizar todos los trámites que la CONADI les solicita nunca han encontrado respuesta en tierras sobre las que tienen “Títulos de Merced”. Al llegar la colonización alemana esas tierras fueron dadas a colonos. Hoy en día no estan en su poder ni siquiera estas tierras de merced, siendo ocupadas en muchos casos por empresas forestales. Aún en esa situación esta comunidad no ha actuado con violencia. Anibal Griño estudiante de derecho de la Universidad Católica Silva Henriquez en el marco del primer viaje de entrenamiento artístico de Esencia Mapuche nos cuenta algo en la entrada de blog “La comunidad sin tierra”. ¿Por qué creen que los medios informan y muestran una visión sesgada al respecto? Para los medios de comunicación es mucho más rentable publicar lo violento, ya que así se forma una manera de pensar, y sabemos que muchos de los medios de comunicación tradicionales responden a intereses de la clase politica.

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¿Qué papel espera realizar Esencia Mapuche en éste sentido? Nosotros esperamos que a través del arte la gente pueda tener otra mirada, y así formar su pensamiento y crecer al descubrir todos los puntos en común que tiene con el pueblo Mapuche y así ver que no todo es violencia. ¿Cuál es el llamado que realizan a los artistas? - Nosotros sabemos que lo más importante para el artista es comunicar su punto de vista y es por eso que es tan fuerte el arte, ya que comunica lo que el artista esta viendo. Necesitamos personas que sean fuertes y que comuniquen lo que ven ya que la sociedad esta siendo bombardeada con imágenes que no representan el 100% de lo que es el pueblo Mapuche. Nosotros hemos visto realidades distintas mucho más cercanas de lo que creíamos a nuestra vida urbana. Eso queremos mostrar y que sea visible para todos. Para aquel que desee cooperar, ¿Cómo lo puede hacer? -En Esencia Mapuche buscamos personas que quieran contar historias a través de su arte. Nosotros trabajamos de dos maneras, la primera es proporcionar a los artistas la posibilidad de entrar a una comunidad y ver lo que nosotros ya hemos visto. La segunda es realizar viajes de entrenamiento artistico para estudiantes universitarios. Hemos realizado el primero de estos viajes en el mes de julio y viajamos con 10 alumnos de la Universidad Católica Silva Henriquez cerca de Galvarino para estar con la comunidad Curiwentru. Para cada uno de nosotros fue un tiempo de crecimiento al poder ayudar con lo que tenemos, a una comunidad que necesita ser escuchada, como tantas otras. Para ello nos pueden ayudar si eres artista o si tienes contactos con lugares como Salas, Escuelas, Universidades, Centros comerciales, etc. para exponer. Para cualquier tipo de ayuda nos pueden contactar a esenciamapuche@gmail.com .


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Como artista, ¿Qué implica entrar a una comunidad Mapuche? ¿Con qué fuerza emocional se encuentran? Es muy enriquecedor estar en comunidades. Para todo el equipo de Esencia Mapuche estar en comunidad es muy importante ya que nos da la fuerza para comunicar lo que el pueblo Mapuche esta viviendo y necesitando. El recibimiento siempre es ameno y muy generoso. Eso ayuda a que podamos realizar arte en las mejores condiciones.

Si deseas conocer más sobre Esencia Mapuche visita: http://esenciamapuche.wordpress.com

Datos: Juan Antonio Pérez Director Esencia Mapuche

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Revista Fill 4ta Edición Especial POLITICA