Page 1


01cargando... nº8 septiembre2014 Colaboradores/as de este número: Nacho Pillonetto Victor Gutiérrez Esther Martín Gaspar M.B. Miguel Díez Manuel Bayón Jose Miguel Mayo Fotografía: Jesús Díez Daphne B.S. Irene Muñoz Diseño y maquetación: Esther Martín Gaspar M.B. Edición digital: http://revistaexarchia.org Exarchia es una revista de pensamiento crítico, culturas y ciencias sociales. Nace con la pretensión de establecer un diálogo entre el mundo estudiantil-académico, la realidad social y las luchas populares. Contacto: facebook.com/RevistaExarchia twitter: @revistaexarchia email: revistaexarchia@ gmail.com

Este número ha sido maquetado bajo el ritmo de ‘Era preciso’ de Sophy Zoo Dep. Legal: DL VA 630-2013

este número de revista exarchia trae varias reflexiones en torno a europa.

Viñeta: Jose Miguel Mayo

para el próximo número el tema central será lo electoral como forma de representación política. os animamos a aportar reflexiones. Foto portada: estatua a la madre patria en Kiev. Esther Martín

01 cargando... 02 europa imposible

14 Fishman: la guerra de los periodistas 1

04 SISTEMA-MUNDO

23 TIEMPOS (POSt) MODERNOS 23 el papel de los lobbies en la UE 25 las emociones del centauro

04 todo por la deuda 07 ECUADOR: de la esperanza del cambio de modelo a la explotación del Yasuní

19 CULTURA(S)

11 opinión: la mentira de la convergencia europea

21 la cultura, pegamento de la unión europea

19 la contracrónica: ¿quién mató al libro?


02cargando...

EUROPA IMPOSIBLE

“Contradiccions que no son post-modernes Revolucions naixent en academies?” Mc Zoo – Escenes quotidianes vol I Las elecciones europeas del pasado 25 de mayo han transcendido y han dado mucho que hablar por el terremoto electoral que ha supuesto el primer golpe serio al bipartidismo en este “revival” de restauración borbónica en la que el Estado español lleva inmerso 36 años. A nivel europeo el seísmo también se ha hecho notar con un derrumbe generalizado de las lógicas políticas que imperaban en la Europa liberal en la que estamos sumergidos. Estos nuevos movimientos no han aparecido de la nada, de hecho esta situación no es más que una réplica de la verdadera sacudida que se extiende por Europa: la restructuración de la economía mundial tras el fin de la globalización. Uno de los pilares del pensamiento contemporáneo de las sociedades europeas es la idea que hizo popular el politólogo estadounidense, Francis Fukuyama, de “El fin de la Historia”. Es decir, ya vivimos en el “mejor de los mundos posibles”, se acabaron los movimientos porque la democracia liberal ha vencido a todos sus enemigos y

está aquí para quedarse como el “menor de los males”. En la memoria de varias generaciones sobre el horror, la barbarie de las guerras y la miseria descarnada se ha construido ese imaginario de que la “paz” que “nos hemos dado entre todos” es el fruto de todos los esfuerzos y luchas del pasado. Que toda esa gente que peleó y murió por ideales nobles, desde 1808 a 1978, desde Villalar de los Comuneros a Stalingrado, lo hizo para que hoy pudiéramos vivir como vivimos. Esa percepción de “El fin de la Historia” ha calado muy hondo en Europa. Por eso, hay quien se resiste a ver que estamos en el epicentro de ese terremoto tras vivir alrededor de 20 años en “el mejor de los mundos posibles”. El propio continente se ha visto a sí mismo desde esa perspectiva que ha sido alimentada desde las instituciones construidas en torno al mercado común, como si la Europa actual hubiese roto con su trayectoria y se hubiese “autoconstruido” de cero, tras los “errores del pasado” y las “guerras entre hermanos”. No hay que olvidar en este


03cargando...

momento el más que importante papel que ha jugado la cultura para afianzar el imaginario de esa Europa artificial y que transciende a su recorrido histórico. Y es que a veces la cultura se deshace de su potencial reivindicativo y se pliega a los dictados dominantes. Pero el seísmo es imparable y esa Europa imposible en la que hemos vivido se resquebraja. Frente al modo de pensamiento hegemónico para el que la Historia es una colección de fotos, trastos y relatos almacenados en los museos, decimos alto y claro que no se puede mirar desde fuera, que siempre somos y construimos Historia. Que la Europa en la que hemos vivido es conceptualmente imposible, porque la Europa “democrática” y “unida” no ha aparecido por la decisión de los pueblos de Europa, sino por el desarrollo de sus industrias y su economía y así sigue siendo hoy, bajo la atenta mirada de los “lobbies”. Por eso, la cuestión de la deuda es hoy lo que está vertebrando Europa; es su esencia, no es un simple error provocado por una crisis o un unas instituciones corruptas. Frente a la idea de que “la historia acabó” tenemos que señalar a Ucrania para ver que nada más lejos de la realidad. Lo hemos visto más veces en los últimos años y el diagnostico es claro: las revoluciones, los golpes de estado o la resistencia popular siguen siendo posibles. Para romper con esa visión imperante del “fin de la Historia” hay que ver en el conflicto de Ucrania una realidad cercana y que nos envuelve, con intereses encontrados de los que somos parte, en vez de una causa lejana con la que podemos elegir solidarizarnos, como si no fuese cosa nuestra.

En este momento es más necesario que nunca retomar el hilo de pensamiento crítico que desbanque esos discursos que o bien ocultan los conflictos que existen o bien los plantean tan mal que son un obstáculo. La academia en lugar de ser ese lugar de referencia donde el pensamiento crítico es la principal herramienta para analizar la realidad, se ha acomodado en el discurso postmoderno, líquido y relativista. Difícilmente podemos esperar que desde los centros de investigación se analice la realidad en búsqueda de un cambio social y no estén al servicio de la institución o empresa que financie el estudio. Por ello, debemos compartir y socializar el pensamiento, sacarlo a la calle, para darle un cariz realmente transformador y revitalizarlo. Que seamos todas y todos quienes tengamos acceso a esa herramienta para el cambio. Exarchia sigue teniendo el objetivo, en la medida de sus posibilidades, de hacer de puente entre lo académico y lo popular. Seguimos apostando por analizar la realidad de manera crítica, por citar fuentes para que el lector o la lectora puedan seguir indagando, ya que no pretendemos que nuestro punto de vista sea absoluto y el único válido y además, confrontamos discursos dentro de la línea transformadora para seguir avanzando. Revista Exarchia Septiembre 2014


04sistema-mundo

TODO POR LA DEUDA POR ESTHER MARTÍN La cultura de la deuda se extiende. Se percibe en la vida cotidiana cuando hay estudiantes que piden préstamos para costearse sus estudios universitarios1 o familias que tienen que hacer frente a una hipoteca y a unos gastos que cada vez son más difíciles de pagar y que incluso pueden desembocar en un desahucio. Pero además, desde hace unos pocos años, la llamada deuda pública; es decir, la cantidad de dinero que un estado debe a empresas, bancos e instituciones fuera y dentro de sus fronteras, se ha convertido en la principal preocupación de dirigentes políticos y de mercados. En nombre de la deuda se han justificado recortes, privatizaciones y hasta el Partido Popular y el PSOE se han puesto de acuerdo para cambiar la “sagrada” Constitución sin ningún tipo de consulta ciudadana. En concreto, el artículo 135.3 que reza “Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta”. Es decir, antes que la sanidad, la educación, los servicios sociales, las pensiones y las necesidades de la población, hay que pagar la deuda. Tan tajante como real. La modificación de la Constitución se adelantó a la firma del Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza (TSCG)2 que establecía que los países firmantes se comprometían

Pegatina “La troika no manda aquí” en Lisboa. Foto: Daphne B.S. a que su déficit público no superase el 60% de su PIB y que esta regla debía incorporarse al derecho interno de cada país, preferiblemente en la Constitución. Este acuerdo se apuntaló con la promulgación de la Ley Orgánica 2/2012 donde se establece la intervención de Comunidades Autónomas o la disolución de administraciones que no cumplan los plazos. La retahíla de leyes que aseguran el pago de la deuda frente a la preservación y mejora de los derechos sociales hace difíciles de creer algunas promesas electorales. Este no es problema nuevo, sino que, de manera

más reciente ya que a historia de la deuda tiene miles de años, la deuda de los años 80 y 90 ya ahogó a los países del Sur. En los 70 con la llamada crisis del petróleo, los estados que controlaban el mercado mundial de crudo provocaron una subida de precios que tuvo como resultado un gran crecimiento de sus ingresos. Ese excedente de dinero fue invertido en el sistema bancario que salió en búsqueda de nuevos mercados donde de manera irónica “se invirtió en su desarrollo” a través de créditos. En la década siguiente tras la explosión de una nueva crisis del petróleo, hubo menos dinero en circulación y con Estados Unidos demandán-

dolo para hacer frente a su gasto militar y espacial, estalló la situación en América Latina. Después del estallido, desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial se diseñaron los Programas de Ajuste Estructural cuyos principios rectores eran la austeridad, la desregularización laboral y la privatización de los servicios públicos. Era neoliberalismo en estado puro y las consecuencias sociales fueron nefastas. Poco se aprendió de aquella experiencia y hoy en día el discurso imperante sigue la misma línea. El FMI o la Troika en su conjunto siguen presionando a los Estados


05sistema-mundo

para que apliquen medidas muy duras e inasumibles. Por ejemplo, en mayo los hombres de negro exigían al Gobierno español que diese facilidades a las empresas para bajar aún más los sueldos o que aumentase el IVA en productos con impuesto reducido. Por otro lado, el ministro de Hacienda discutía en agosto con las autonomías 255 propuestas de ahorro para cumplir con sus objetivos de déficit -ya que se preveía que no iban a poder-. Parece difícil que esta lluvia de ideas, que recoge más recortes y privatizaciones, se vaya a aprobar en el corto plazo, con las elecciones locales, autonómicas y generales tan cerca. Entre las sugerencias de las comunidades autónomas -que pueden considerarse una hoja de ruta para los próximos añosse encontraban copagos sanitarios, reducciones en ayudas a comedores escolares, el aumento del ratio alumnos/ profesor, la introducción de

contratos por objetivos en lo público o la reducción de jornada y de sueldo a funcionarios. La deuda como mecanismo de control

Todos esos recortes se siguen justificando en nombre de una deuda todopoderosa, pero ¿cómo se ha generado? Vicenç Navarro introducía una de las causas en un artículo de 2012 donde hablaba del propio diseño del euro y del sistema financiero europeo. Tal y como explicaba, el Banco Central Europeo (BCE) imprime dinero (como cualquier banco), pero en lugar de prestarlo a los estados con un interés del 1% (lo tiene prohibido por la propia UE), lo hace a la banca privada que a su vez compra la deuda pública de los estados europeos a un interés más alto. De esta manera el endeudamiento sigue creciendo, mientras que la banca se

sigue enriqueciendo. No hay que olvidar en este sentido la transferencia de fondos públicos para “rescatar” a la banca que ha supuesto unas pérdidas millonarias para el Estado español, especialmente sangrantes en casos como el de Caixa Catalunya en el que el Estado ha perdido 11.600 millones de euros. De esta manera se crea un círculo en el que la misma banca privada a la que estamos “rescatando” mediante fondos públicos es la que exige el pago de una deuda y unos intereses que actualmente han alcanzado casi el 100% del PIB de la economía española. Lamentablemente no se puede saber quiénes son exactamente los acreedores del gobierno. En 2012 Sabino Cuadra, diputado de Amaiur, preguntó en el Congreso cuáles eran las entidades que poseían la deuda española, pero no obtuvo respuesta ya que se veto la pregunta aludiendo

al “carácter reservado de la información”. Con motivo de la presentación de su nuevo libro en España, Silvia Federici, activista feminista y conocedora de los mecanismos de la deuda debido a su estancia en Nigeria durante los años 90, definía la deuda en una reciente entrevista como “un instrumento de gobierno, un instrumento de disciplina y un instrumento que instituye relaciones de clase disgregantes. […] La deuda es una relación de clase en la que desaparece el trabajo, parece desaparecer la explotación (si bien la deuda es en sí un tremendo método de explotación) y desaparece la propia relación de clase porque instituye una relación individual con el capital, con la banca, en vez de una relación colectiva. Desaparece la cara reconocible del patrón, que ahora es el banco. Es un mecanismo que crea sentido de culpa


06sistema-mundo en vez de empoderamiento.” Ese sentimiento de culpa es el que se ha intentado promover entre las clases populares desde el inicio de la crisis con el mantra de “haber vivido por encima de nuestras posibilidades”. Una frase cada vez menos creíble debido a los escándalos políticos que ponen sobre la mesa la corrupción estructural que ha gobernado las instituciones: el despilfarro de dinero público en obras desproporcionadas y muchas veces innecesarias, el coste inflado de los presupuestos iniciales hasta duplicarlos en algunas ocasiones y la malversación fondos públicos entre otros. Alternativas

Para salir de esta deudocracia, parece imposible creer que pagar la deuda sea una solución ya que encadenaría al conjunto de la sociedad al imperio de la banca. Desde la izquierda se proponen dos alternativas, que aunque aparentemente son parecidas, tienen diferencias sustanciales. Formaciones como Izquierda Unida o Podemos proponen una auditoría de la deuda. Se trata de un instrumento de control externo que examina qué parte de la deuda pertenece a bancos y a entidades y cuál es realmente pública. Esta investigación estaría realizada por órganos independientes de las instituciones. Un ejemplo es Ecuador que creó una comisión formada por miembros nacionales e internacionales para determinar qué parte de su deuda era ilegítima y odiosa. Después de un año de estudios, se determinó que más del 80% cor-

Carteles que anuncian las marchas por la dignidad. Foto: Jesús Diez respondía a refinanciamiento y solo un 20% a proyectos de desarrollo. Esta opción no implica una ruptura con las instituciones que han creado esta situación. Por otro lado, las marchas de la dignidad que confluyeron en Madrid el pasado 22 de marzo incluyeron como uno de sus lemas

principales, a propuesta de Red Roja, “no al pago de la deuda”. Esta posición considera que si el pueblo no ha participado en las decisiones políticas y económicas, no se entiende que tenga que ser el responsable de pagar los desmanes políticos y financieros ajenos a él. Esto conllevaría romper con el marco de la Unión Europea y salir

del euro, cuyos beneficios se reparten de manera desigual entre los estados del centro y la periferia de Europa. El debate que queda encima de la mesa es si de verdad se puede resolver esta situación crítica sin romper con las instituciones que lo han provocado.

MÁS INFORMACIÓN 1. Por qué el pago de la deuda es una trampa mortal. Unidad Popular de Clase. Febrero, 2014. 2. En deuda. David Graeber. Editorial Ariel, 2014. 3. Tabla: 255 propuestas de las CCAA para recortar el déficit. Fuente: El País. 4. Plataforma ciudadana de Auditoría de la Deuda (PACD) - auditoriaciudadana.org


07sistema-mundo

ECUADOR: de la esperanza del cambio de modelo a la explotación del Yasuní POR MANUEL BAYÓN

Marcha de Yasunidos de entrega de las más de 750.000 firmas el 12 de abril de 2014, tras seis meses de recogida de firmas por todo el país, en un acto festivo de celebración por superar las 584.000 firmas necesarias para llevar a cabo la consulta popular. Fuente: Miriam Gartor, http://mirgartor.wordpress.com/. La Iniciativa Yasuní-ITT Es además uno de los lugares una sociedad impactada por zaciones cristalizó en distinfue uno de los buques insig- más biodiversos del mundo, el desastre social y ambien- tas campañas como “Amania del gobierno del Ecuador por ejemplo, una hectárea tal generado por Chevron- zonía por la Vida”1, creada en presidido por Rafael Cor- del parque contiene tantas Texaco en los años 70, 80 y 1989. Un hito de esta organirea. Proponía no explotar el especies distintas de árboles 90 del S.XX. Organizaciones zación desde abajo contra los petróleo del bloque 43 de la como todo Canadá y Esta- indígenas, ecologistas y de desmanes de la explotación amazonía ecuatoriana donde dos Unidos. A cambio de derechos humanos han pro- petrolera fue el conocido se ubican los campos Ishpin- dejar el petróleo bajo tierra, pugnado desde entonces por como el “Juicio del Siglo”, go, Tiputini y Tambococha. la comunidad internacional una sociedad democrática, en el que 30.000 personas Se encuentra ubicado en debería aportar la mitad de en la devastación de las so- campesinas e indígenas de el Parque Nacional Yasuní, las utilidades que reportaría ciedades que tuvieron la la Amazonía2 interpusieron donde habitan comuni- al Estado la explotación del mala fortuna de tener bajo una demanda contra Chevdades de los pueblos indí- crudo pesado que contiene su territorio el combustible ron-Texaco, que fue ganada genas Waorani, Kichwas, y el bloque 43, rebautizado más preciado no sea la única en 2011 en los tribunales ecforma de pensar la mejora uatorianos, lo que ha implilos pueblos indígenas en ais- como Yasuní-ITT. de vida de las personas que cado una condena histórica lamiento voluntario, Tagaeri que reconoce los daños proEn realidad, la Iniciativa viven en Ecuador. y Taromenani, que se adenvocados por la empresa y la traron en el Yasuní huyendo Yasuní-ITT fue gestada por La presión de estas organi- obliga a indemnizar con 16 de la explotación petrolera. los movimientos sociales, en


08sistema-mundo la Iniciativa YasuníITT fue gestada por los movimientos sociales, en una sociedad impactada por el desastre social y ambiental generado por Chevron-Texaco.

e indígenas. Ello implica un encadenamiento productivo a las empresas petroleras, pasando las comunidades a mendigar puestos de empleo a quien está destruyendo su vida.

Mapa que sitúa el parque nacional de Yasuní dentro de Ecuador. Fuente: drapose.net mil millones de dólares a las familias indígenas y campesinas para compensar los daños y remediar el medio ambiente3. La Iniciativa Yasuní-ITT se aprobó con Esperanza Martínez, una de las fundadoras de Acción Ecológica, como asesora de Alberto Acosta, ministro de Energía y Minas. Sin embargo, la presencia de fuertes lobbies petroleros dentro del gobierno hizo que se aprobara un “plan B” en caso de que no fuesen reunidas las donaciones internacionales, que implicaba extraer petróleo del bloque 43-ITT. La visión antiextractiva salió reforzada en la nueva Constitución del Ecuador de 2008, con la novedosa declaración de los Derechos de la Naturaleza y la definición de Ecuador como un Estado como plurinacional, lo que in-

cluye amplias prerrogativas en todo lo relacionado con territorialidad indígena, y lo que es clave para el Yasuní, la prohibición expresa de explotar los recursos de los territorios de los pueblos indígenas en aislamiento voluntario. La Constitución declaraba además una moratoria minera en todo el país, o elevaba el Sumak Kawsay, la vida en plenitud conceptualizada por la cosmovisión indígena en armonía con la naturaleza, a principio rector de la vida del país. Ello implicaba romper con la desastrosa experiencia petrolera de 40 años de endeudamiento, renta petrolera y neoliberalismo que provocaron una espiral de sucesivas crisis económicas y la destrucción de la Amazonía norte ecuatoriana. Los peritajes realizados para el

juicio contra Chevron-Texaco son concluyentes respecto a los daños a la salud, con un incremento radical de enfermedades como el cáncer, las malformaciones congénitas, los problemas dermatológicos o de infantilismo (problemas en el desarrollo de niñas y niños). Estas afectaciones se deben a los vertidos de petróleo, químicos y aguas de formación a los ríos y esteros que de los que bebe la población, así como a la cercanía de los mecheros que queman el gas, cuyas cenizas son fuertemente contaminantes. A nivel social, los daños han implicado el desaparecimiento de dos pueblos indígenas, los Tetetes y Sansahuaris, y todo un cambio de la vida social y económica. La contaminación hace inviable la caza y recolección propia de los pueblos amazónicos, y el cultivo de pueblos campesinos

Según una reciente publicación1 la explotación petrolera provoca además una violencia estructural que se centra de forma especialmente contundente en las mujeres. La forma de ocupar el territorio de las empresas petroleras implica una fuerte militarización que asegure las inversiones, contrata mayoritariamente hombres, lo que radicaliza las relaciones desiguales entre mujeres y hombres a nivel de las comunidades, y llena el territorio de hombres bajo una fuerte explotación laboral, lo que hace proliferar el alcoholismo, los prostíbulos y las violaciones a las mujeres. La ruptura de los ciclos de reproducción de la vida, las dificultades de cultivar las chacras, un trabajo mayoritariamente femenina en la Amazonía, y el aumento de las tareas de cuidados, cambian completamente la vida cotidiana de las mujeres. Todos estos impactos sociales tienen como trasfondo la acumulación de capital en la que son protagonistas las empresas trasnacionales, que generan unos mínimos impuestos captados por el Estado, Esta


09sistema-mundo estructura económica primario-exportadora, de carácter rentista y afianzadora de las oligarquías petroleras ha posibilitado no realizar las imprescindibles reformas tributarias y agrarias que mejoren las altas inequidades que se dan en Ecuador y toda América Latina. Lamentablemente, la salida de Chevron-Texaco en los años 90 del S.XX fue sustituida con la llegada de empresas estadounidenses, canadienses, argentinas o españolas (Repsol continúa explotando el bloque 16 en el corazón del Parque Yasuní), y en la última etapa empresas chinas. La Iniciativa Yasuní-ITT generaba una propuesta al mundo que superase esta forma de “desarrollo” primario-exportador en el que el continente lleva más de 500 años inmerso, y garantizaba el cumplimiento constitucional respecto a los TagaeriTaromenani. Sin embargo, desde la aprobación de la Constitución de 2008, las posiciones dentro del Gobierno ecuatoriano favorables al extractivismo han ganado la partida. Por un lado abriendo el país a la megaminería metálica ausente hasta ahora en Ecuador, y por otro, llevando a cabo una licitación petrolera que define toda la Amazonía centro y sur como susceptible de explotación. Esta estrategia extractiva restó credibilidad a la Iniciativa Yasuní-ITT, lo que sumado a dudosas designaciones al frente de la misma y al nulo compromiso de los gobiernos de los países europeos, estadounidenses o asiáticos respecto a la deuda social y ecológica que están provocando sus

Foto de la marcha de mujeres amazónicas que llegó a Quito en octubre de 2013 desde Puyo, que contó con decenas de mujeres que llegaron desde las comunidades de distintas nacionalidades indígenas que se enfrentan a la XI Ronda Petrolera en el centro-sur amazónico. Fuente: Miriam Gartor, http://mirgartor. wordpress.com/

Mapa oficial de los clanes de indígenas aislados. Fuente: Ministerio del Ambiente


10sistema-mundo empresas, hizo que fuese recaudada una cantidad muy escasa frente al mínimo de la Iniciativa. El 15 de agosto de 2013, Rafael Correa derogó la Iniciativa, anclando su decisión en la necesidad de desarrollar el país para acabar con la pobreza y en la fiabilidad absoluta de la técnica para solamente afectar al uno por mil del territorio del Yasuní. Ello conjugado con la ausencia total en el discurso presidencial del empobrecimiento generado por la explotación petrolera en las áreas en las que se asienta o la de presencia en el lugar de los pueblos TagaeriTaromenani. En respuesta, las organizaciones ecologistas, de derechos humanos, feministas, estudiantiles, etc, se articularon en torno la campaña Yasunidos1, con el apoyo de las organizaciones indígenas o sindicales. Sin embargo, la particularidad respecto a otras movilizaciones en el pasado de Ecuador es que hay una multitud de jóvenes que han ido construyendo un sujeto político urbano que ha considerado al Yasuní como el epicentro de la lucha por una democracia más directa y participativa, que creció con este nuevo paradigma discursivo de llevar a cabo una mejora de las condiciones de vida en Ecuador sin destruir la naturaleza. Durante los meses de agosto y septiembre convocaron marchas masivas que fueron fuertemente reprimidas con limitaciones de la protesta y violencia policial. Desde octubre la estrategia se centró en la consecución de una consulta popular que preguntara “¿Está usted de

acuerdo en que el gobierno ecuatoriano mantenga el crudo del ITT, conocido como bloque 43, indefinidamente bajo el subsuelo?”. La Constitución del 2008 permite convocar una consulta recogiendo el 5% del padrón electoral, lo que equivale 584.323 firmas, a lo largo de 6 meses. Las y los Yasunidos ocuparon las calles con las zapateadas, una novedosa forma de protesta en la que se baila el sanjuanito, un baile indígena de la sierra andina, a la vez que recogían firmas. Se ubicaron por todo el país decenas de puntos fijos y lograron posicionar el tema de forma preponderante en el debate público y los medios de comunicación, sumando apoyos en buena parte de la sociedad ecuatoriana y mundial. Además, cuestionaron el propio discurso proexplotación, con estudios técnicos respecto a las posibles afectaciones1 u ofrecieron alternativas económicas para obtener los recursos que proporcionaría extraer el crudo del ITT2 (lo que se lograría con una tími-

da subida de impuestos a las mayores empresas del país). Las encuestas muestran que más del 70% de la población quiere una consulta que revea la decisión presidencial. El 12 de abril fueron entregadas por Yasunidos más de 750.000 firmas, en una emotiva marcha que recorrió Quito. El Consejo Nacional Electoral que debía realizar la verificación de las firmas ya había mostrado durante la recogida de firmas un posicionamiento político alineado con el gobierno impropio de un órgano regulador de la democracia, pero el jarro de agua fría llegó con la invalidación de casi 500.000 firmas, lo que ha dejado hasta el momento la consulta popular por el Yasuní en punto muerto. Yasunidos ha denunciado el proceso por fraude, documentado a través de diversas estrategias faltas de transparencia o un incomprensible rigor de forma por parte del CNE. Los recursos de impugnación a la anulación de firmas no han dado frutos en la justi-

cia ecuatoriana, por lo que el colectivo ha anunciado que se acudirá a las instancias de justicia internacional. Por el otro lado, avanzan los trabajos para llevar a cabo la explotación. El 15 de agosto se cumplió un año de la derogación de la Iniciativa, pero también del colectivo Yasunidos, que ha situado en la primera plana del debate público la necesidad de superar el extractivismo. En el Yasuní no solo se juegan los derechos constitucionales de los Tagaeri-Taromenani, el Parque Nacional o el modelo económico del país, sino la posibilidad de pensar el mundo desde coordenadas distintas, que nos lleven a decisiones verdaderamente democráticas, en las que la población pueda decidir si se sigue apostando por la acumulación de capital como principio rector, o son posicionados los derechos y la reproducción de la vida como la base del cambio.

NOTAS 1. Web de Amazonía por la Vida: www.amazoniaporlavida.org 2 Web del Frente de Defensa de la Amazonía: www.fda.org.ec 3 Web de los demandantes: www.casotexaco.com 4. La vida en el centro y el crudo bajo tierra, el Yasuní en clave feminista: www.territorioyfeminismos.org 5. Web de Yasunidos: www.yasunidos.org 6. Estudio “El 1x1000 no existe en el territorio”: www.geografiacriticaecuador.wordpress.com 7. El llamado Plan C del CDES: www.observatorio.cdes.org.ec


11sistema-mundo El pasado 16 de julio, varias asociaciones profesionales de ingenieros y funcionarios de alto rango dieron una rueda de prensa[1] en la que denunciaron que 7 años después de la implantación de “Bolonia” las titulaciones anteriores siguen en un limbo internacional. La homologación internacional, cacareada y prometida por quienes defendían la reforma, no se ha hecho para los titulados con planes anteriores a los “adaptados” al EEES. La principal denuncia es que la parte positiva de “Bolonia” –la internacionalización de los profesionales universitarios- no sólo no se había cumplido sino que se ha dificultado, haciendo a los profesionales del Reino de España “competir” en desventaja con el resto de trabajadores de Europa. En concreto el conflicto surge para las carreras con duración de Licenciatura, como las ingenierías superiores o la arquitectura, que en el Marco Internacional de Calificaciones (EGF por sus siglas en inglés) se han homologado –por omisióncon un nivel 6EQF, el mismo que los Grados. El sistema universitario de referencia del Sistema universitario Español es el sistema Francés, que es del que se “copia” históricamente la estructura de títulos y formas de enseñar. Señalo esto para subrayar que en Francia se hizo esta homologación en 1999, en la génesis de la reforma universitaria. Varias intervenciones al final de la rueda de prensa se preguntaban: ¿De quién es la culpa de este error? ¿Qué ocurre para que en el Reino de España este trámite no se haya hecho?, sin que se acertara a dar ninguna respuesta ni cercana, como mucho se apuntó hacía “los gobiernos

Opinión

POR GASPAR M.B.

LA MENTIRA DE LA CONVERGENCIA EUROPEA que no han hecho nada”. Vamos a repasar como hemos llegado a esto. La reforma del Sistema Universitario vino abanderada por un bloque político y de opinión que vociferaba, y aún hoy lo hace, que todo el sistema educativo con la universidad a la cabeza era una institución monolítica, petrificada y antigua que necesitaba modernizarse de forma radical y rupturista. Como alternativa se planteaba y plantea imitar el modelo de otros sistemas universitarios, especialmente de las culturas anglosajonas, mientras se destacan unos

aspectos mientras se obvian otros. Se ha repetido machaconamente el ejemplo de la relación entre la universidad y la empresa en EEUU pero poco se ha dicho de la enorme cantidad de financiación pública de esas universidades. En una época de fiebre europeísta, en la que se trató de aprobar con referéndum la constitución europea, se abrazaron a la promesa de la internacionalización del Sistema Universitario para poder acometer la reforma rupturista que buscaba ese bloque. La reforma universitaria venía con la promesa de que el sistema universitario sería igual en toda Eu-

Los únicos sistemas universitarios con grados de 4 años y postgrados de 1 año son el turco, el esloveno, el chipriota y el español.

ropa, y que sería indiferente estudiar en cualquier sistema universitario del EEES. Pero esa no era la realidad. El EEES lo único que aportaba la internacionalización es un método para homologar y comparar los títulos de diversos sistemas. Cosa que el Estado Español aún no ha legislado, demostrando el interés real que había por esa internacionalización. Efectivamente, la culpa de esta falta de homologación es de quién podía haberla previsto y aplicado y no lo hizo. Esto son las mismas personas que gestionaron la transición entre modelos, que diseñaron el sistema actual y que por cierto, impusieron a palos. La cadena empieza en los gobiernos entre 1998 y 2008, pero también por gran parte de las estructuras universitarias que colaboraron con el proceso. Lo que no queda tan claro entonces es para qué se hizo toda esta reforma. Lo que sí se ha producido es la desintegración de las carreras profesionales en multitud de títulos que aspiran a competir entre sí. A la vista de los efectos, parece que esto fuera el objetivo de la reforma dejando el resto de aspectos –internacionalización, investigación, financiación, docencia…- en segundo plano. Frente a una enseñanza superior que se correspondiera con una profesión definida –y regulada por ley- se ha establecido una enseñanza superior de competencias fragmentadas que cada individuo va comprando y que le sirvan para venderse en el mercado de trabajo. No cabe duda que este cambio tan brusco de concepción no puede ser algo exclusivo del sistema universitario, sino que está


12sistema-mundo dentro de un cambio brusco dado en toda la sociedad. Esta desintegración de los títulos ha producido situaciones como la derivada de que los títulos en el Sistema Español sean de 4 años de grado y 1 de postgrado, mientras que en casi todo el resto del EEES son 3 años de grado y 2 de postgradoprecisamente los antiguos primer y segundo ciclo o ingeniería técnica y superior. Actualmente se baraja por parte del gobierno dar libertad a las Universidades de adoptar el modelo que prefieran, 4+1 o 3+2, haciendo que titulaciones que conduciendo a un nivel de formación igual -el 6EQF internacional- duren un año más o un año menos según el lugar en que se estudien aún sin salir del Reino. La crítica que cualquier estudiante podría hacer ante este despropósito salta a la vista. Pero las implicaciones de esta transformación en los títulos van más allá de lo estudiantil. En la primera mitad de 2014 han empezado los trámites por parte del gobierno para la aprobación

de la Ley de Servicios Profesionales (LSP), que regulará la actividad de aquellas profesiones que necesitan estar colegiadas para ejercer, basándose en el borrador presentado en agosto de 2013. La colegiación profesional supone una manera de que los propios profesionales decidan sobre sus asuntos de forma colectiva y autónoma por un lado, a la vez que avala a cada profesional en el ejercicio de su profesión ante la sociedad. Hasta hoy, el funcionamiento es conceptualmente similar al de los gremios medievales, paradigma de gestión del trabajo comunitario en Europa. En la práctica se trata de organizaciones corporativas que actúan como intermediarios entre las instituciones y los profesionales, haciendo una labor “para-institucional” a coste 0 y claro, fuera del control partidista. La gran mayoría ha respondido con contundencia contra el anteproyecto presentado para la LSP[2], que anula la obligatoriedad de colegiarse para practicar muchos de los trabajos que a partir de ahora pasarán a estar bajo regulación estatal directa y exclu-

yendo a estas organizaciones de capacidad de intervención. Esto, sumado al cambio de paradigma de los títulos que complica enormemente la tarea de los colegios de agrupar a trabajadores según su profesión, apunta hacía un escenario sin colegios, tan sólo con aseguradoras que hagan de aval ante cada profesional por separado. Vemos un paralelismo claro entre la desintegración de los títulos en competencias que cada individuo puede comprar y la forma en que se plantea gestionar los servicios profesionales después: reducir la profesión a una suma de individuos inconexos entre sí. Parece que esto vuelve a apuntarnos que la reforma universitaria - el “Plan Bolonia”- estaba mirando más hacía dentro que hacía fuera. Entonces, lo que parece es que efectivamente, el Plan Bolonia fue un grandísimo timo. Y quienes lo defendieron y aplicaron o bien fueron unos absolutos ingenuos o bien sabían perfectamente lo que hacían. La situación actual es por tanto de callejón sin salida. Se puede seguir huyendo

[1] Rueda de prensa IIE, UPCI y FEDECA: http://www.iies.es/El-Gobierno-no-ha-preparado-al-pais-para-Bolonia_a3805.html [2] Por ejemplo el COIIM: http://www.coiim.es/rrii/Notas%20de%20Prensa/nota_anteproyecto_ley_10_07_14.pdf

Frente a una enseñanza superior que se correspondiera con una profesión definida –y regulada por ley- se ha establecido una enseñanza superior de competencias fragmentadas que cada individuo va comprando y que le sirvan para venderse en el mercado de trabajo. hacia delante, como apunta el gobierno junto a los Consejos sociales-conglomerado de empresas e instituciones que operan en las universidades- con propuestas como la de dar libertad para elegir la duración de los grados. O se podría empezar a plantear una reforma universitaria que en vez de venir marcada “desde arriba” –Bruselas, el mercado, el gobierno de turno…- se empiece a definir por la comunidad universitaria y la sociedad que la sostiene, cosa que a día de hoy no sólo no se ha ni esbozado.


13sistema-mundo En relacción con el anterior artículo, merece la pena rescatar el siguiente párrafo de Panagiotis Satiris en “Teorizando la universidad-empresa. Preguntas abiertas y algunas posibles respuestas.” Traducción al castellano publicada en “De la nueva miseria. La universidad en crisis y la nueva rebelión estudiantil” de J. Fernández, M. Urbán y C. Sevilla. Akal, 2013.

Por tanto me gustaría su gerir que la mejor manera de describir la función “hegemónica” actual de la educación superior sería co mo la de un proceso complejo de “internalizac ión” de los cambios en el mercado laboral y de los procesos laborales y de acumulación capitali sta en el seno de la educación superior entendie ndo esta, fundamentalm ente, como un aparato hegemónico. Esta interna lización e introducción de las realidades de la producción capitalista y el sometimiento de la ed ucación a los imperativos de acumulación ca pitalistas no se limita, ex clusivamente, a los cambios en la financiación de la universidad, a la crecie nte importancia de los vínculos con la industria o la importancia de la inv estigación ligada a la empresa como fuerza m otriz de toda cultura acad émica. Toma, a su vez, la forma de cambios no únicamente en el valor rel ati vo de los títulos universitarios sino en el co ncepto mismo de grado y su sustitución por una individualizada “cartera de títulos”. Así, los cambio s que se han producido en lo relativo a los título s generan nuevas fragmen taciones, jerarquía educativas y procesos de indiv idualización que respond en a las nuevas realidades de los centros de tra bajo. Propaganda Vallisoletana contra Bolonia del ciclo de movilizaciones 2008/2009


19cultura(s) La concentración empresarial tanto en el sector editorial como en las agencias literarias ha herido de muerte al mundo del libro ¡Vaya veranito! Si no te llevabas una buena novela a la playa, a la piscina o, simplemente, al sofá de tu casa, podrías haber matado el rato leyendo la crónica rosa del sector editorial. Lo tenía todo: personajes ambiguos, giros inesperados, intriga... Eso sí, dependiendo de en qué medio se leyeran las noticias cambiaba mucho la voz narradora. Por ejemplo, si uno agarraba El País se daba cuenta de que estaba ante un relato policíaco con el estilo clásico de Agatha Christie (“¡Alguien ha matado al libro! ¿Quién será?”). En cambio, quien se haya informado de las entradas sobre el tema en la página web La patrulla de salvación habrá disfrutado con un estilo de escritura mucho más cercano al sórdido humor de Boris Vian. De una manera u otra, parece que todo el misterio gira en torno al asesinato del sector editorial. En eso, al menos, todos están de acuerdo. Según el último “Avance de resultados” que todos los años presenta en los meses estivales la Federación de Gremios de Editores en España, la sangría económica del sector alcanza ya unos niveles dramáticos. La facturación en el mundo del libro ha descendido en casi un 12% con respecto al año anterior, que por cierto también descendió con respecto al anterior, el cual también bajó con respecto al anterior... Resumiendo, que en 5 años la víctima ha perdido un tercio de su sangre (se factura prácticamente un 30% menos).

La contracrónica POR VICTOR GUTIERREZ

¿quién mató al libro? La facturación en el mundo del libro ha descendido en casi un 12% con respecto al año anterior, que por cierto también descendió con respecto al anterior, el cual también bajó con respecto al anterior...

Como es lógico, nada más darse a conocer estos datos, los medios de comunicación (preponderantemente los impresos) empezaron a publicar una serie de reportajes en los que, como si de una rueda de reconocimiento se tratara, se exponían ante el público a los posibles culpables. Entre los sospechosos nos encontramos a la número 1, una vieja con cara agría y una camiseta con el eslogan “Lehman Brothers is cool” (alias, la crisis). El número 2 es un chico joven con un poco de acné y un parche en ojo (alias, el pirata). Y por último, no podía faltar, el número tres: un cable de ADSL cuya picadura puede ser mortal (alias, la “internete”). Para los periódicos tradicionales, la pregunta sobre quiénes son los culpables es fácil. ¡Todos! ¡Todos ellos han apuñalado a su retoño! Pero, para otras muchas personas hay algunas pistas que no cuadran en la escena del crimen. Repasémoslas. Matrimonio niencia

de

conve-

El 27 de mayo se anunció

a bombo y platillo un feliz enlace: la todopoderosa y omnipotente Carmen Balcells se iba a fusionar con Andrew Wylie. Todos los comentaristas dedicaron loas a dicho matrimonio aunque, sinceramente, olía a chamusquina. Para quien no los conozca, Balcells es la agente literaria más importante en el ámbito hispanohablante. En su cartera han dejado manuscritos escritores como Márquez, Cortázar, Vargas Llosa... Por su parte, Andrew Wylie, apodado El Chacal, es como Carmen en el mundo anglosajón pero con mucho menos amor propio y con mucho más poder. Es decir, que si bien es cierto que gracias a los primeros años de Balcells y a su genial criterio literario hemos podido disfrutar de escritores de primerísima talla, con Wylie esto sería mucho más difícil. Él suele trabajar sobre seguro y solo ficha a grandes estrellas mediáticas. Así pues, estas dos megaagencias literarias con políticas empresariales tan dispares se unen. Lo que implica que Balcells puede tener una

jubilación más que tranquila, y que El Chacal obtiene una posición privilegiada cuando la lucha de Amazon se traslade al mercado hispanohablante. Fagocitosis empresarial Por otro lado, aunque ya estemos acostumbrados a este tipo de nuevas, la concentración en el sector editorial sigue creciendo. Planeta parece que está reclutando a todas las tropas posibles para marchar sobre el muro y defender así Invernalia del ataque del maligno Jeff Bezos (dueño de Amazon) y de sus secuaces. Explica la Sargento Margaret, en una entrada publicada el 1 de julio en el blog La patrulla de salvación, que Planeta y Penguin Random House están “condena-


20cultura(s) dos” a fusionarse. La verdad es que dicho planteamiento no es ninguna locura si se analiza con perspectiva la historia de dichas compañías durante los últimos 10 años. Esto supondría un enorme golpe sobre la mesa. Según la última clasificación publicada por Publishers Weekly sobre los grupos editoriales más importantes del mundo, Grupo Planeta ocupaba la octava posición con una facturación de 2.161 millones de dólares en 2013 y Random House la quinta con 3.664 millones en ese mismo año. La suma de ambas implicaría una facturación global de 5.825 millones de dólares, por lo que se convertirían en el tercer sello editorial más importante del mundo (solo por detrás

de Pearson y Elsevier) y por supuesto en la Editorial más grande del mercado hispanohablante. Así pues, en un hipotético futuro no muy lejano, sería relativamente sencillo que se diera la siguiente situación: una macroeditorial, en colaboración con una macroagencia y con todos los críticos literarios del país (asalariados de dicha macroeditorial debido al poder accionarial de estas empresas en sus medios), facturaría el 90% del total del sector, por lo que puede condicionar a su antojo los avatares del mundo literario mediante premios amañados y hercúleas campañas de publicidad.

Entonces, ¿quién es el asesino? Pues, pese a que todos han querido inculpar a los mayordomos (“la crisis”, “el pirata” y “la internete”) parece que estos personajes no hicieron más que robar los dientes de oro al cadáver una vez estaba agonizando en el suelo. ¿Está esto mal? Puede, pero no son los verdaderos culpables. El informe forense señala que la causa del fallecimiento es un lento envenenamiento mediante la masiva concentración empresarial en el sector. Cada vez son menos los que pueden vivir de escribir y, a su vez, los autores cada vez están más condicionados por las grandes marcas que les pagan el sueldo (y que

son las únicas capaces de hacerlo). El nivel baja y, como es lógico, los lectores terminan hasta la coronilla de empezar libros y asquearse antes de llegar a la página 50, por lo que se lo piensan dos veces antes de gastarse unos 20 euros en el libro de turno. Mientras tanto, los críticos literarios de medios supuestamente rigurosos y serios siguen actuando en su peculiar obra de teatro recitando de memoria y sin errores su guion. Y, claro, como la inmensa mayoría del público tiene dos dedos de frente huele el pastel a kilómetros. Al final, hay tantos culpables que uno no tiene más remedio que frotarse los ojos y esperar con ansia la nueva entrega de este estupendo folletín literario. ¡A ver quién carga con el muerto!

Librería en Exarchia, Atenas. Foto de Esther Martín.


21cultura(s)

LA CULTURA, EL PEGAMENTO DE LA UNIÓN EUROPEA POR VÍCTOR GUTIÉRREZ Mientras los movimientos euroescépticos ganan adeptos en los países miembros, desde Bruselas se trata de instrumentalizar el arte como un elemento cohesionador e identitario ¿Qué significa ser europeo? ¿Hay más relación entre un portugués y un brasileño, o entre un español y un alemán? ¿Existe algún aspecto en la conducta, en los valores o en la forma de entender el mundo, compartido por la mayoría de los ciudadanos que conforman la Unión Europea? Inmersos en un periodo de enorme incertidumbre, indefinición y escepticismo, las instituciones comunitarias han desarrollado con ahínco durante los últimos veinte años una serie de políticas activas encaminadas a inculcar en los ciudadanos las respuestas a estas preguntas con mayor o menor fortuna. La cultura es uno de los factores más importantes

para determinar la cohesión de un grupo social. Muchos han sido los regímenes y sociedades que se han dado cuenta y es fácil encontrar en los libros de historia multitud de casos en los que, para bien o para mal, los organismos de poder estatalizan la literatura, el cine o el teatro para dotar de identidad a una nación. Ya sea con un objetivo defensivo frente a una cultura dominante que amenaza con barrer de la sociedad cualquier resquicio artístico minoritario, o con un propósito integrador y centralizador frente a la heterogeneidad que amenaza con fragmentar la unidad nacional, el caso es que la instrumentalización del arte se ha dado y se da.

Antía María López Gómez, profesora en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Santiago de Compostela, plantea en su libro Políticas de Comunicación e Identidad Cultural un interesante repaso a las actuales estrategias político-económicas que se siguen desde los organismos de gestión occidentales. “Cuando fracasa el estado –explica María López en su estudio– la cultura se convierte en uno de los elementos más importantes en la vertebración del territorio. La dimensión identitaria es un factor capaz de vertebrar, cohesionar e incluso otorgar sentido a la organización social y a la participación política de los agentes sociales”. Esta reflexión es un interesante

punto de partida para analizar cómo se ha combatido desde Bruselas el descrédito de la UE como entidad supranacional mediante “políticas culturales”. Las políticas culturales de la UE

Para comprender en qué punto nos encontramos en la actualidad es necesario mirar al pasado, concretamente a comienzos de la década de los 90, y destacar las leyes que después constituyeron las bases de la política comunitaria en la gestión cultural. En primer lugar, no se debe olvidar que desde los comienzos más remotos (con la constitución de la CECA) la mayoría de los tratados internacionales que firmaron los estados miembros versaron sobre asuntos económicos. Consecuentemente, los primeros acuerdos en asuntos de gestión cultural comunitarios siguieron también esta senda. Para la profesora María López Gómez, con la firma del Tratado de Maastricht en 1991, la cultura pasa a ser entendida como un bien, un servicio, es decir, una actividad equiparable a otras muchas dentro del régimen general de libre circulación de mercancías. La UE adoptó así una visión mercantilista de la cultura, al igual que habían hecho otras institu


22cultura(s) ciones como la UNESCO años atrás. Durante toda la década de los 90, trabajaron duramente en la armonización legislativa entre los países miembros (sobre todo, en el campo de la fiscalidad y del mecenazgo). El objetivo que se perseguía desde los organismos comunitarios era conseguir una industria audiovisual y editorial capaz de competir en el mercado global con potencias como Estados Unidos. En cambio, cuestiones como la protección del patrimonio cultural, los intercambios no comerciales o la creación artística eran responsabilidad exclusiva de los estados miembros y, por consiguiente, se puede decir que no había una estrategia colectiva de futuro. Después de más de diez años trabajando en este sentido, se observa un cambio de tendencia en los organismos comunitarios. Simplificando, dos pueden ser las razones de este giro en las políticas culturales europeas: en primer lugar, se constató después de grandes inversiones y varios intentos que era muy difícil competir con la potente industria cinematográfica y editorial americana; en segundo lugar, se comenzó a desarrollar un fuerte movimiento social de desapego hacia el europeísmo que se ha ido agravando poco a poco hasta llegar a los resultados de la reciente campaña electoral. En suma, ni se había conseguido explotar la veta de oro de la cultura europea, ni se había fomentado el espíritu europeísta. Así pues, en una etapa histórica en la que la identidad cultural europea cada

vez está más discutida, se han lanzado varias campañas (con enorme financiación) durante los últimos meses destinadas al mecenazgo y la promoción de artistas dentro de los estados miembros. Por ejemplo, se ha hecho una fuerte apuesta por consolidar una imagen de marca de “escritores europeos” mediante la creación de un premio literario destinado a autores noveles. Quizás en un futuro cercano exista una generación de narradores notables de países tan distantes (literariamente hablando) como Chipre, Macedonia, Dinamarca o España que tenga como nexo de unión en este galardón. No obstante, su repercusión mediática en la actualidad aún es mínima pese a la valía de muchas de las obras seleccionadas (¿quién conoce a Cristian Crusat, último español en recibir este premio?). Europa Creativa

Ahora bien, todos estos premios y eventos quedan en un segundo plano después de que hace unos meses se anunciara la que será la gran

apuesta europeísta por la cultura, una dotación de un fondo de 1.460 millones de euros al proyecto “Europa Creativa”. Según el gabinete de comunicación de la UE, este proyecto quiere promover “la diversidad cultural y lingüística, ayudar a los sectores cultural y creativo en su adaptación a la globalización y la era digital y abrir el acceso a nuevos mercados y públicos internacionales”. Para conseguir los objetivos mencionados, el plan contempla ayudas económicas para más de 250.000 artistas con la intención de que sus obras se distribuyan fuera de sus países de origen. Por la misma razón, se crearán ayudas para la distribución de películas, así como ayudas para la traducción de 4.500 libros. En definitiva, se trata de fomentar un espacio común de distribución y consumo cultural europeo. Cuando se anunció esta dotación económica destinada al sector cultural, muchos políticos expusieron ante la opinión pública una justificación mercantilista.

“Las artes y las industrias creativas —que desempeñan un papel esencial en la economía europea y representan cerca del 4,5% del PIB de la UE— dan empleo a más de 8 millones de personas”, explicaba la propia institución en una nota de prensa. A finales de los 90, esta justificación podría ser verosímil. Sin embargo, si se analiza con perspectiva las políticas culturales de los últimos 10 años una respuesta meramente economicista pecaría de ingenua. Tras las crisis identitarias vividas en algunos de los países miembros con más poder, desde Bruselas se ha hecho una gran apuesta por la cultura como cohesionador identitario. Por esta razón, se pretende generar una homogeneidad tanto en el mercado de consumo cultural (es decir, que todos los europeos puedan leer los mismos libros o ver las mismas películas), como en el aspecto educativo y universitario (véase Bolonia). Dentro de unos años se verán los resultados, esperemos no lamentarnos.


23cultura(s)

EL PAPEL DE LOS LOBBIES EN LA UE

POR MIGUEL DÍEZ

Últimamente Europa está de moda. O mejor dicho la Unión Europea. Las incesantes noticias sobre las penurias del sur de Europa o la política de la UE en los conflictos armados que sacuden el mundo son un buen ejemplo de su fama. Ya casi nos han hecho olvidar que hace sólo unos pocos meses pudimos celebrar la fiesta de la democracia a nivel europeo: las elecciones al Parlamento. Por un breve espacio de tiempo tuvimos la oportunidad de olvidar todos nuestros males y recordar lo afortunados que somos al poder disfrutar de un sistema político democrático que da oportunidades de gobierno a cualquier partido y propuesta. Todos tuvimos la oportunidad de participar para cambiar todo aquello que nos disgustaba. ¿Resultado? Irónicamente y contradiciendo al filósofo griego Heráclito: “nada cambia, todo permanece”. Pero cada vez que se sucede este ritual democrático –no muy exigente en principio, sólo tenemos que ir a depositar un papel en una urna sin necesidad de informarnos previamentesiempre aparecen comentarios que ponen en duda la utilidad del que, para mucha gente, es el único día en el que se sienten partícipes de la democracia. ¿De qué sirve votar? Eso se preguntan algunos y acaban concluyendo que las elecciones son sólo una forma de participación democrática dentro de otras muchas posibles: manifes-

tarse para reclamar ciertos derechos en la vía pública, participar mediante las asociaciones de la sociedad civil en la política institucional… Esto en el mejor de los casos, ya que la otra forma de actuar cuando uno se pregunta la utilidad del voto es la de concluir que todo está perdido y que no merece la pena hacer nada en la vida pública. La comodidad también tiene su justificación, ¿acaso creías que no? Los orígenes económicos de la UE Dejando de lado la cuestión de si son útiles o no las elecciones al Parlamento Europeo –eso es algo que habrá que decidir con algo más que una conversación entre cañas-, podemos reflexionar un momento sobre la realidad del poder en la UE y arrojar algo de luz a la pregunta con la que iniciábamos la reflexión. Ya desde sus orígenes la UE tuvo un papel esencialmente económico. Esto resulta evidente en su primera formulación como Comunidad Europea del Carbón y el Acero (CECA) allá en el 1951. Esta fue la primera organización comunitaria y nació inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial ante la imperiosa necesidad de reconstruir económicamente el continente europeo. Así, se acordó poner en común la producción de acero y carbón de Francia y Alemania bajo una alta autoridad común en el marco de una organización

abierta a la participación de otros países europeos como Italia, Bélgica, Luxemburgo y los Países Bajos. Posteriormente en 1957 se continuaría trabajando sobre la base de la libre circulación de mercancías, servicios, personas y capitales para formar la Comunidad Europea de la Energía Atómica (CEEA o EURATOM) y la Comunidad Económica Europea (CEE). Lo interesante de todas estas primeras formulaciones y antecedentes de lo que luego sería la UE a partir del 1992 (Tratado de Maastricht), es que la motivación económica de las grandes corporaciones estuvo siempre impulsando todos los esfuerzos de unión comunitaria. Y esto no debería extrañar a nadie, pues parece que la historia nos enseña que la economía es el mayor motor de la historia. El papel de los lobbies en la UE Dicho esto cabría preguntarse sobre el papel que hoy en día juegan las grandes corporaciones en la política de la UE. Parece evidente que en sus inicios la UE era un negocio entre particulares, pero ¿y ahora? ¿Cuánto de evidente es la influencia de las grandes corporaciones en la política de la UE? Pues bien, se calcula que alrededor de 2500 lobbies concentrados en torno a Bruselas, epicentro del poder político y económico de Europa, influyen determinantemente en la adopción de

políticas comunitarias . Los lobbies, entendidos como grupos de presión que interactúan con políticos profesionales, originariamente tenían una connotación positiva, ya que permitían la participación ciudadana en los procesos políticos. Pero rápidamente se redujo a los intereses de las élites económicas. El problema aparece entonces cuando estos lobbies son en su mayoría grandes corporaciones multinacionales y sus intereses no suelen coincidir con los intereses de la mayoría de las personas. Además, los lobbies no ejercen su poder de una manera evidente, sino que operan en la sombra, a menudo en secreto y de forma confidencial. Hay, por tanto, una tendencia sutil a convertir la política europea en una “lobbicracia”, algo de lo que ya alerta el Observatorio de Corporaciones en Europa. Este observatorio se dedica a desenmascarar y luchar por sacar a la luz quiénes son las personas que mueven los hilos en la toma de decisiones en la UE, cómo operan y qué vínculos guardan con la élite política de UE. Las consecuencias de esta tendencia ya se están viviendo y cada vez resulta más evidente que la presión ejercida por las grandes corporaciones, cuyo único objetivo es conseguir regularizaciones en su beneficio, está generando una influencia descontrolada sobre la normativa europea que se traduce en un aumento de


24cultura(s) la desigualdad social en toda Europa . ¿Quién forma parte de un lobby? Por otro lado y según la reflexión anterior, cuando se habla del poder económico que dicta las políticas públicas se está aludiendo a los grandes mercados, pero se podría preguntar, ¿quiénes son esos grandes mercados que dominan el mundo? Ante la necesidad de poner cara a aquellos que consideramos responsables de nuestra situación, se suele responder que las grandes corporaciones y se señala directamente a los presidentes de tales corporaciones. Pero aún podríamos preguntar, ¿el poder de las grandes corporaciones está centralizado en la figura del presidente? Si se analizan las fuerzas de poder en las grandes corporaciones todo apunta a que el poder, más que centralizado en la figura del presidente, está distribuido de una manera desigual entre los múltiples accionistas. Estos accionistas pueden ser incluso simples ciudadanos particulares que participan de las empresas mediante la posesión de acciones, entrando a formar parte de la red distributiva del poder –aunque también es cierto que su capacidad de acción es bastante limitada, no se puede responsabilizar igual a

un simple ciudadano que invierte sus pequeños ahorros en negocios de dudosa moralidad (en la mayoría de los casos ni es consciente de qué se hace con su dinero) que al ideólogo y ejecutor de un tipo de negocio en concreto-. En este sentido se podría decir que el poder es semejante a la circulación sanguínea, la sociedad está atravesada enteramente por el poder . Dada la complejidad de la distribución del poder resulta muy complicado poner caras al poder, transformando totalmente la responsabilidad y añadiendo complejidad al ejercicio de rendir cuentas. Este es, precisamente, el punto clave de la naturaleza del poder actual: su carácter diluido y no-centralizado. Y es que cada vez resulta más complicado mantener la clásica imagen del poder como la relación entre el rey y los súbditos. El entramado de las relaciones de poder que hemos generado nos puede hacer responsables a todos nosotros. Quizás ya no es una cuestión de creer que el poder es algo que poseen determinadas personas y que, por tanto, se puede controlar limitando sus acciones por medio de la ley o incluso de la fuerza. Cuando hablamos de los lobbies no estaría de más mirarnos a nosotros mismos y ver si eso que llamamos lobby es algo tan lejano y apartado

de nosotros como creemos. Pero este ejercicio de autocrítica no debe terminar en una asunción de la culpa sin más, sino que debe servir para comprender que precisamente todos y cada uno de nosotros tenemos la llave para transformar nuestra situación. Vivimos en sociedad y no podemos escapar de todo lo que no nos gusta, es un principio social básico y no debe generarnos mayor problema, pero lo que sí que podemos es hacer pública nuestra situación y, posicionándonos con unos valores que se adecúen más a nuestras expectativas vitales, esperar que otros en nuestra misma situación compartan un proyecto de vida diferente.

1 Lietaert, M. y Moser, F. (2012): Los negocios de Bruselas. Coproducción BélgicaAustria; blue+green communication / Visualantics / Not So Crazy! Productions. 2 Se puede consultar una síntesis del informe Benchmarking Working Europe 2012 en castellano en el siguiente enlace: http://www.1mayo.ccoo.es/nova/ files/1018/Benchmarking2012.pdf 3 Esta imagen del poder como una red que todo lo atraviesa y de la que todos participan en mayor o menor medida se encuentra en autores como Michel Foucault, particularmente en su libro La microfísica del poder.

se calcula que alrededor de 2500 lobbies concentrados en torno a Bruselas, epicentro del poder político y económico de Europa, influyen determinantemente en la adopción de políticas comunitarias


25cultura(s)

Las emociones del centauro

POR GASPAR M.B.

Desde hace algunos años una parte cada vez más ruidosa del espectro mediático ha resucitado la figura de Gramsci para defender su trabajo “construyendo hegemonía”. La hegemonía [1] es un concepto fundamental para entender cómo funciona la dominación en las sociedades complejas, en las que existe una ideología dominante que configura un sentido común [2]. Si la hegemonía es una herramienta tan poderosa para mantener un orden social, desactivarla es imprescindible para provocar cambios sociales reales. En ese sentido quienes se han subido a un plató a ponerle la zancadilla a los discursos hegemónicos han apuntado en una dirección correcta, aunque hayan recorrido poco camino en esa dirección. En el siguiente artículo miraremos el interior de esa ideología dominante para subarrayar el peso que tiene lo irracional en la construcción y el mantenimiento de las hegemonías y, por lo tanto, el peso de lo irracional en su destrucción. El ser humano: animal irracional La importancia de lo irracional en las comunidades humanas hay que buscarlo en los propios orígenes de

la especie. Para este fin nos serviremos de la obra central de Lewis Mumford, El mito de la máquina.[3] Mumford sostiene que el verdadero rasgo distintivo de nuestra especie eran sus capacidades irracionales conferidas por su hiperdesarrollado cerebro. Afirma que cualquier especie mantiene comportamientos racionales desde el punto de vista de la supervivencia –por ello hay millones de especies distintas a la humana en el planeta-, sin embargo el ser humano se caracteriza por su capacidad creativa, capacidad de origen irracional, lo que le permite

adaptarse a entornos de forma mucho más rápida que la proporcionada por la evolución biológica. Esta irracionalidad ha supuesto siempre una amenaza para la propia especie, pues es el rasgo que hace que tanto individuos como colectivos humanos atenten contra su propia supervivencia. Es por ello que para el autor, el mayor reto de nuestra especie ha sido construir un sistema de Mitos, Ritos y Símbolos –la Cultura- que permita compartir esa irracionalidad con la comunidad y así darle un uso

positivo para la supervivencia. Pone como origen de la cultura la necesidad de compartir y gestionar los sueños -visiones extrañas y mágicas que cualquier humano tiene pero que no explica viendo su alrededor- por parte de los humanos primitivos. En este sentido contra la creencia de que el ser humano está en una permanente guerra con la naturaleza exterior por su supervivencia, para lo que desarrolla la tecnología; propone como la auténtica “guerra” la que la humanidad libra contra su irracionalidad mediante la cultura. Sostiene que todos los grupos humanos que sobreviven comparten un grado de desarrollo cultural paralelo –creencias, rituales, simbología, lenguaje-, mientras que los grados de desarrollo tecnológico varían enormemente entre esas comunidades –economías recolectoras, agrícolas o post-industriales-. Eso sitúa la cultura en el centro de la Historia. Sin embargo Mumford no rebate toda la Historiografía materialista, sino que apunta a la más que evidente realimentación que existe entre medios tecnológicos de producción y medios culturales en las sociedades, dando su merecida posición a la cultura como parte indisociable de la técnica humana. De esta forma abre el camino hacia la tesis central del libro según la


26cultura(s)

* cual “la máquina” en tanto que técnica humana es una construcción social y por tanto, nunca es autónoma de la sociedad. Pero ese tema se escapa de lo que apunta este artículo. La cultura se define entonces como un sistema de mitos, ritos y símbolos. La Cultura es entonces lo que mantiene unidas a las comunidades humanas y tiene un origen fundamental en la irracionalidad humana, en las emociones y sentimientos. La política mítica Volviendo a las sociedades complejas y autoritarias actuales miramos las ideologías según un prejuicio racionalista. Partimos del supuesto de que la ideología es un conjunto de lógicas e ideas racionalmente explicables, cuando según el punto de vista anterior, la ideología en tanto que cultura tiene un sustrato fundamentalmente irracional. El análisis de las ideologías como sistemas de racionalizar mitos se ha hecho fundamentalmente con las ideologías más explícitamente mitológicas – ideolo-

gías de corte religioso o totalitarismos-, pero también hay trabajos más generales al respecto. Adrián Huici, en Estrategias de Persuasión,[4] analiza la relación entre mito y política en el marco de un estudio más amplio de las estrategias de marketing político y mercantil. Para empezar se define la política como la actividad del poder en la sociedad. Para Huici es fundamental aclarar que en la actividad política el uso de mitos pasa por desnaturalización de esos mitos para mantener tal sólo su carga emocional y de vínculo comunitario en un marco racional. Para este uso define 3 pasos: 1ºManipulación del lenguaje, extensión de unos términos y estigmatización de otros. 2ºApelación a viejos mitos y síntesis de otros nuevos. 3ºMovilización o desmovilización de la sociedad. Este proceder se puede observar en casi todos los procesos políticos de la Historia, con diferencias en función del grado de conciencia mítica de cada sociedad. Huici subraya la trascendencia que ha tenido este

fenómeno especialmente a partir de las corrientes románticas del siglo XIX en las culturas “occidentales”. La aparición de corrientes filosóficas y de pensamiento calificadas como “antiintelectuales”, irracionales y míticas – autores como Nietzsche, Sorel, Marinetti o en menor medida Ortega y Gasset- han sido la puerta de estrategias políticas abiertamente míticas como las que utilizaron los fascismos europeos. Pero la apelación al subconsciente colectivo, su permanente construcción y sustitución, es una característica de toda forma de política. Así la personalización de la política electoral es un proceso característico de las sociedades con estados democráticos-liberales por el que los programas electorales son sustituidos por la imagen de la persona candidata, sustituyendo la política racional por las emociones de adhesión que pueda suponer la imagen o la retórica de una determinada persona carismática. El poder de la cultura contra la cultura del poder Hace aproximadamente un año y medio, Bardo Ediciones sacó Ars Magica Civis. 8 relatos míticos que son lugares comunes en la ideología dominante de nuestra sociedad, justificados en un mar de notas a pié de página y un epílogo que repasa algunos de los temas tratados en este artículo. El Estado del Bienestar, Europa, La Razón, La Máquina o La

Transición son algunas de las figuras destripadas en el lenguaje mágico y misterioso de la mitología. No es un estudio completo de los mitos que componen la ideología dominante, pero supone un estimulante ejercicio de reflexión en clave subconsciente sobre sujetos que solemos discutir en clave analítica. ¿Conocemos cuales son las figuras subconscientes que mueven a nuestra gente a movilizarse o a conformarse? Por otro lado la comunidad antagonista también maneja sus códigos míticos, simbólicos y rituales. Las tradiciones comunista, libertaria, feminista, autónoma, ecologista o independentista arrastran unos sustratos emocionales que se manifiestan constantemente en las formas de exponer discursos, la estética de la propaganda, la forma de relacionarse entre compañeros o la apelación constante a determinados mitos. Ese sustrato emocional de cada comunidad es la primera frontera con la sociedad que convive inmersa en los mitos, símbolos y rituales sociales hegemónicos. Por otro lado, la construcción de contra-hegemonías capaces de abrirse hueco en la sociedad pasa inevitablemente o bien por reformular los mitos de las comunidades antagonistas o bien por la extensión de estos mitos a amplios sectores de la población por algún cambio en las condiciones culturales o materiales. ¿Conocemos nuestros mitos o simplemente actuamos a su merced?

*Gramsci utiliza la imagen del centauro como representación del sistema: una unidad orgánica mitad fuerza bruta, mitad racionalidad y consenso.

[1] Blog: Les Communards ¿Qué es la hegemonía? [2] Felipe P.G. La ideología, un concepto polémico. Revista Exarchia nº4. [3] Lewis Mumford. El mito de la máquina. Técnica y evolución humana. Pepitas de calabaza. 2013. [4] Adrián huici. Estrategias de persuasión. Mito y propaganda política. Ediciones Alfar. 1996. [5] Ars Magica Civis. Los mitos del ciudadano demócrata y sus usos mágicos actuales. Bardo Ediciones. 2013.


Cerca de la frontera entre los estados español y portugués en el Atlántico. Foto: Daphne B.S.

EXARCHIA nº8 sep2014

facebook.com/RevistaExarchia twitter: @revistaexarchia revistaexarchia@gmail.com

Está obra está sujeta a la licencia Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported de Creative Commons. Para ver una copia de esta licencia, visite: http://creativecommons.org/licenses/ by-nc-nd/3.0/.

Número 8 Revista Exarchia  

En el número 8 de revista Exarchia nos centramos en Europa, en el mito y en la construcción actual de esa Europa unida que esconde más una u...

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you