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01cargando... nº2 MARZO2013 Coordinadores: Esther Martín Felipe P.G.

Colaboradores/as de este número: Gaspar M.B Nerea Villoria Daphne B.S Nacho Pillonetto Francisca Aleñar Victor Gutiérrez Carlos Blanca Diego Valverde Roberto del Canto Sara de la Pinta Rodrigo García

Fotografía:

Irene Muñoz Jesús Diez

Diseño y maquetación: Felipe P.G.

Edición digital:

http://revistaexarchia. wordpress.com

Exarchia es una revista de pensamiento crítico, culturas y ciencias sociales. Nace con la pretensión de establecer un diálogo entre el mundo estudiantil-académico, la realidad social y las luchas populares. Contacto:

facebook.com/RevistaExarchia twitter: @revistaexarchia email: revistaexarchia@ gmail.com Este número ha sido maquetado bajo el ritmo de la BSO de Into the Wild (Eddie Vedder) & Janis Joplin (The Woodstock Experience)

Fotografía de Portada: Jesús Díez

exarchia sigue creciendo. tras la presentación pública de la revista tenemos entre manos nuevas ideas para potenciar el pensamiento crítico más allá del papel. podéis seguir las próximas iniciativas a través de la web. 01 cargando... 02 CENSURA Y CONTROL SOCIAL 03 SISTEMA-MUNDO 03 BREVES PINCELADAS SOBRE EL PATRIARCADO 05 EGUNKARIA, EL PERIÓDICO QUE NO CABÍA EN EL MISMO SACO 07 opinión: SINDICATOS, LUCHA DE CLASES Y PACTO SOCIAL

Pensamiento crítico Ilustración: Sara de la Pinta

09 entrevista a 24 TIEMPOS DECIO MACHADO: (POST)MODERNOS ECUADOR Y américa latina 24 [LA PALABRA ES 15 fishman: UN ARMA] WIKILEAKS 27 CENSURA y control EN la 18 CULTURA(S) EDUCACIÓN 18 EL ESPEJO NEGRO 29 (PA)TENTE mien19 [la contracrótras COBRO nica] 21 CENSURA y PROPAGANDA EN EL “MUNDO LIBRE” 23 CONQUISTAR LA CULTURA PARA CONQUISTAR LA JUSTICIA


02CARGANDO Imagen: Fotograma de la serie Black Mirror

CENSURA Y CONTROL SOCIAL Los conceptos de censura y control social pueden sugerirnos instintivamente episodios explícitos de prohibición y represión. Aquellos que no resultan indiferentes a casi nadie, esas prácticas recurrentes de los estados y que están de rabiosa actualidad en estos tiempos donde la indignación irrumpe con fuerza. Sin embargo, este número dos de Exarchia se propone ir más allá y abordar cómo esa censura y ese control social se manifiestan de muy diversas formas. El cierre de medios de comunicación, como el caso de Egunkaria, o el control de la información por parte de los estados que destapó WikiLeaks, podrían resultar acciones burdas y escandalosas, pero su persecución se ha visto envuelta en una densa nube de polvo levantada por la criminalización desde el poder y los disciplinadores de la “opinión pública”, siempre homogeneizadora y dócil. Otras son más sutiles. Tanto, que es necesario exponerlas a la luz del pensamiento crítico y reflexionar sobre ellas desde nuevos puntos de vista para revelarlas y hacerlas visibles.

Incluyen mecanismos más refinados que acompañan a la razón de Estado y los intereses privados en su misión por formar a una ciudadanía apática, individualista e inconsciente. Actúan fragmentando la sociedad civil y moldeando la vida personal. Tienen en el lenguaje, la cultura, las tecnologías o la ciencia sus privilegiados soportes desde los que perfilan nuestra personalidad, influyen en nuestro pensamiento y determinan pautas de comportamiento y socialización. Un ejemplo son las restricciones al acceso a la cultura a través de dispositivos tecnológicos que afirman la propiedad intelectual como negocio. El monopolio que tienen determinadas corporaciones de los canales de distribución de la cultura, actúa como filtro para desechar cierta literatura crítica. Pero no es el único caso, podemos encontrar ejemplos en casi todos los ámbitos de la vida cotidiana. En el mundo de la investigación, a través de las patentes, se pretende privatizar el conocimiento y los avances médicos para ponerlo al servicio de intereses económicos en lugar de

servir a las necesidad humanas. O el sistema educativo que se configura como inoculador del pensamiento único y la cohesión social al interior de los Estados. En el plano laboral, la cooptación de las burocracias sindicales por el aparato estatal sirve para implantar la dictadura del mercado sobre el trabajo vivo. No hay que desestimar tampoco el poder del lenguaje y la invisibilización, dos armas que ocultan realidades sociales y relaciones de poder entre géneros enmarcadas dentro del sistema patriarcal. Las nuevas tecnologías forman parte de este mundo que moldea el comportamiento humano, cada vez más individualista. Todos estos campos son funcionales al poder, indispensables para que las sociedades contemporáneas fundadas sobre la injusticia oculten sus vergüenzas autoritarias y sigan en pie. Pero también nos motivan a seguir escribiendo a contracorriente de los discursos cómodos que se rinden al mundo de las apariencias. Redacción: Exarchia Valladolid. Marzo 2013


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BREVES PINCELADAS SOBRE PATRIARCADO Cuando las palabras clave que nos rodean son mujer, asesinato, violencia de género, machismo... ¿Qué significado tienen estas palabras? ¿Todo se resume en víctimas y culpables? Y sobre todo... ¿qué es eso de patriarcado? POR DAPHNE B.S.

Las mujeres también maltratan y matan. Evidentemente. Pero no es un acto de “violencia de género” ya que al género femenino no se le enseña a ejercer ningún tipo de dominación sobre el masculino.

El patriarcado es el sistema estructural de dominación primario sobre el que se asienta toda la sociedad actual, es decir, una forma de organización política, económica, religiosa, social... que se basa en la división de género masculino – femenino, relegando el segundo al primero en todos los ámbitos de la vida. El patriarcado no es innato al sistema capitalista, y aunque se retroalimentan el uno al otro, el sistema patriarcal se ha ido adaptando a las diferentes sociedades perpetuándose así a lo largo de la Historia. Esta división de género se hace en función del sexo de la persona. El sexo es algo biológico que viene

dado por el tipo de aparato reproductivo que la persona posea. Sin embargo, el género es una construcción social y cultural que impone unas determinadas actitudes en función del sexo, por lo tanto, esas actitudes no son innatas al sexo de la persona sino que ésta las va asumiendo como propias porque así le han enseñado. Cuestión de términos

Las palabras “machismo”/ “sociedad machista” se oyen frecuentemente y suelen ser mucho más conocidas que el término “patriarcado”, pero colocando cada término en su lugar: el patriarcado es la causa de que una sociedad tenga comportamientos machistas (consecuencia).

El “machismo” se definiría como el conjunto de actitudes y prácticas sexistas aprendidas y llevadas a cabo con el fin de mantener un orden social discriminatorio y de dominación Es decir, el patriarcado es la estructura jerárquica invisible que se manifiesta más abiertamente en lo que se conoce como “actitudes machistas”, que pueden ser llevadas a cabo por cualquier persona independientemente del sexo que posea. Que la palabra patriarcado sea menos conocida que machismo se debe a una invisibilización del problema, a la negación de que una serie de actitudes correspondan a una estructura y no a unas circunstancias concretas y puntuales. En la sociedad occidental en la que vivimos las actitudes machistas más evidentes/tangibles están mal vistas (violencia conyugal, acoso sexual, discriminación salarial...) y la gente trata de desmarcarse de ellas. Casi nadie quiere ser considerado “machista”. Sin embargo, el patriarcado tiene mecanismos más sutiles que las agresiones directas y tanto hombres como mujeres contribuyen de manera consciente y/o inconsciente a mantener el sistema patriarcal.


04sistema-mundo Los roles de género que se asignan en función del sexo marcan una serie de pautas de comportamiento que los seres humanos digieren y refuerzan como forma de potenciarse como personas. Esta sería una asociación básica de roles como ejemplo: Hombre: masculino, viril. Fuerte, rudo, seguro de sí mismo, racional, líder: cara visible. Mujer: femenina, delicada. Débil, insegura, sentimental, sumisa: relegada a un segundo plano. Las personas asimilan tanto esa relación de ideas desde pequeñas que a ellas mismas les termina descuadrando el hecho de que alguien se salga del supuesto papel asignado a su sexo, de su rol de género, mostrando actitudes de rechazo que potencian el patriarcado. Quién no ha escuchado los términos maricón, nenaza, marimacho, feminazi, guarra...como comentario despectivo y descalificatorio del comportamiento que supuestamente debería ser correcto de esa persona. deGenero

ciedad, ante el castigo penal por asesinato los asesinos “machistas” han empezado a suicidarse tras cometer su crimen. Sigue imperando el “la maté porque era mía” como si la dominación fuera un derecho innato del agresor, pero ante la posibilidad de un castigo los asesinos optan por evadirlo quitándose también su vida. Es decir, ahora existen unas consecuencias penales que evitan que el agresor se vaya libre y con la conciencia limpia, pero sigue teniendo la creencia de ser dueño de la vida de la otra persona, del género considerado inferior. Las mujeres también maltratan y matan. Evidentemente. Pero no es un acto de “violencia de género” ya que al género femenino no se le enseña a ejercer ningún tipo de dominación sobre el masculino. Tratar de quitar importancia a las agresiones machistas escudándose en un “ellas también lo hacen” es una manera de invisibilizar el patriarcado, y lamentables ejemplos tenemos en estos días:

El sistema patriarcal afecta a ambos sexos asignándoles una serie de roles, manteniendo así un sistema de desigualdad y dominación. Victimización

La victimización es una forma de control social: implica fortalecer la sensación de miedo, de debilidad, obligando a las personas a depender de algo o alguien ante un enemigo contra el que no se tiene capacidad propia para combatir. Es la manera que tiene un sistema de asegurarse la dependencia de las personas y evitar profundizar en la raíz del problema, que suele ser él mismo. En el caso del patriarcado, y centrándonos en el género femenino, parte del rol de género consiste en asimilar y reforzar ese sentimiento de victimización. Es decir, implica interiorizar que de verdad el género femenino es débil y por lo tanto está siempre expuesto a ser agre-

dido a menos que dependa de una serie de instituciones que la van a proteger y “salvar” (véase la ley, la policía...) Además de crear una fuerte dependencia e inseguridad en la persona, que pasa de sentirse un ser autónomo a una posible víctima incapaz de valerse por sí misma, se refuerza el sistema patriarcal dependiendo de sus propias estructuras. Existen víctimas de la violencia de género y supervivientes, pero ni toda mujer es una víctima en potencia ni todo hombre un agresor. Toda persona es culpable de reforzar el sistema patriarcal mientras lo invisibilice y se niegue a identificarlo y a luchar contra él. Como colofón

Este texto es un acercamiento muy simple y breve a lo que es el sistema patriarcal, enfocado principalmente desde el género femenino y de las relaciones heterosexuales, pero el patriarcado es mucho más complejo y subordina a cada persona de diferentes maneras y en función de la forma de ser de éstas. Como resumen muy básico; el patriarcado afecta a ambos sexos asignándoles una serie de roles de los que no pueden salir para enmarcarse dentro de lo que la sociedad considera “normal”, impidiendo a todas las personas crecer y desarrollarse totalmente como seres humanos libres e interfiriendo en la manera de interactuar con otras personas, manteniendo así un sistema de desigualdad y dominación.

Una de las expresiones más violentas y visibles del patriarcado es la “violencia de género”. Significa la violencia que un género ejerce sobre el otro, en concreto, el género masculino a su subordinado género femenino. Estos actos de “violencia machista” no se producen como consecuencia arbitraria dentro del seno de una -o no- pareja, sino que responden también a esos roles aprendidos que el patriarcado impone. De hecho, como ejemplo de evolución del patriarcado en nuestra so-

Admirable político de la escena estatal

Para profundizar: 1. El patriarcado: una estructura invisible: www.stopmachismo. net 2. Micromachismos. El poder masculino en la pareja moderna

3. Partes de mí que me asustan. Reflexiones personales sobre cómo superar la supremacía masculina 4. [Vídeo] No solo duelen los golpes.. Pamela Palenciano (YouTube)


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EGUNKARIA, EL PERIÓDICO QUE NO CABÍA EN EL MISMO SACO

El cierre supuso la manifestación más numerosa de la historia en San Sebastián. Era inaceptable vincular ‘terrorismo’ con ‘euskera’

POR NEREA VILORIA

Silenciaron sus letras en euskera por (querer) creerlas sospechosas. Acusado de trabajar al servicio de ETA, cerrado por orden de la Audiencia Nacional. Diez años después, su desmantelamiento aparece como un capítulo vergonzoso en la historia reciente de la libertad de expresión. Todo no era ETA, pero el Estado insistía en lo contrario. El 20 de febrero de 2003 actuó contra EuskaldunonEgunkaria, pese a que nunca existieron pruebas para su cierre. La “lucha antiterrorista” fue el pretexto. Un par de años antes los Servicios de Información de la Guardia Civil realizaron un informe sobre entidades del mundo cultural vasco titulado: “Sobre la presunta vinculación de un entramado empresarial con financiación de la banda terrorista ETA”. El juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo quiso continuar la investigación. La persecución a Egunkaria se centró en unos documentos de 1990-1993 supuestamente intervenidos a miembros de ETA en los que citaban al periódico. El juez ordenó entonces su cierre provisional para encontrar pruebas de la conexión económica entre ambos. Detuvieron también a diez personas, entre ellas, los tres directores que tuvo desde su nacimiento el 6 de diciembre de 1990: Pello Zubiria, Iñaki Uria y Martxelo Otamendi. Ángel Acebes, entonces ministro del Interior en el

gobierno de J.M. Aznar, afirmó que se trataba de una operación “en defensa y protección de los derechos y libertades de los vascos, de su cultura, pensamiento y expresión de su lengua en libertad”. En cambio, el rechazo social fue rotundo. “El cierre de Egunkaria supuso la manifestación más numerosa de la historia en San Sebastián”, asegura María González Gorosarri, periodista y doctora europea en Comunicación. Era inaceptable vincular ‘terrorismo’ con ‘euskera’ y un amplio espectro social quiso mostrar su solidaridad con el periódico, también personas amenazadas por ETA. “Mediáticamente se remarcaron las tendencias comunicativas: los grandes medios estatales adoptaron el discurso antiterrorista del gobierno como propio y los medios vascos cuestionaron la versión oficial”, recuerda. En el ámbito académico, en la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la UPV/EHU hubo manifestaciones y asambleas y “en cuatro días se recogieron unas 5000 firmas” que entregaron a Otamendi cuando fue a dar una conferencia

“Si no hay financiación, ni blanqueo, ni apoyo ni fomento de la violencia, ¿de qué le sirve a los fines de ETA la creación de Egunkaria?” sobre el cierre y las torturas sufridas. La decisión de los trabajadores de Egunkaria el mismo día en que cerró fue determinante: “mañana estaremos en la calle”. El 21 de febrero publicaron una edición monográfica de 16 páginas titulada Egunero, un diario de Tolosa que se distribuyó en todo el País Vasco y sirvió de soporte durante cuatro meses. La respuesta popular al cierre de Egunkaria y el apoyo de instituciones, sindicatos y medios de comunicación motivaron la creación de un nuevo proyecto, con miles de accionistas individuales. Así, Berria nació el 21 de junio de la mano de antiguos trabajadores de Egunkaria, con sede en el mismo lugar y Otamendi como director.

Absolución y sumario económico

En diciembre de 2006, el fiscal de la Audiencia Nacional Miguel Ángel Carballo pidió al juez Del Olmo el archivo de las acusaciones contra Egunkaria. En su opinión, no existía ni una sola prueba “ni indicios sólidos suficientes” de sus vínculos con ETA. No encontró respuesta a la gran incógnita: “si no hay financiación, ni blanqueo, ni apoyo ni fomento de la violencia, ¿de qué le sirve a los fines de ETA la creación de Egunkaria?”. El informe fiscal señalaba que “una cosa es que, en los albores del periódico, la banda esté interesada e informada de la gestación del diario, y algo muy diferente es que


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“No pudo recuperarse nada, la empresa fue liquidada. No ha habido ni habrá ninguna compensación” ello implique que se le pueda atribuir su creación, impulso o control, y menos aún a los gestores del periódico procesados en esta causa”. En 2010, siete años después del cierre de Egunkaria, se celebró el juicio. La Audiencia Nacional sentenció que no hubo justificación alguna para el cierre y la absolución de los imputados. El sumario principal quedó resuelto pero, actualmente, aún continúa abierto el sumario económico. En octubre de 2003, meses después del cierre, la Guardia Civil realizó una segunda operación contra Egunkaria. Registró varias empresas del Parque Martín Ugalde para recabar documentos contables. No encontraron conexión con ETA, de nuevo fracasaba la línea de investigación, pero el juez Del Olmo decidió abrir un sumario por supuestas irregularidades económicas. Desde entonces, ocho personas se enfrentan a unas penas totales de 128 años de prisión y una multa de más de 220 millones. Sólo hay una acusación popular, ejercida por Dignidad y Justicia y la Asociación de Víctimas del Te-

rrorismo. Ni acusación particular, pues no existe ninguna víctima directa de los supuestos delitos, ni fiscal. Daño irreparable

Tras la sentencia absolutoria, sólo en apariencia el caso Egunkaria tuvo un primer final feliz. El daño nunca se reparó. “Del Olmo no asumió ninguna responsabilidad por el cierre injustificado ni el Estado ha adoptado medidas para que no vuelva a suceder”, asegura González Gorosarri. Además, el Ministerio de Justicia ha rechazado ya las peticiones de indemnización y responsabilidad patrimonial que realizaron los cinco absueltos del sumario principal. Detención incomunicada durante varios días, encarcelamiento, fianzas y costes del proceso judicial, embargo de los bienes y archivos del diario, pérdida de trabajo para 150 personas y de un medio de comunicación con una tirada de 15.000 ejemplares para la sociedad en general... todas estas piezas conformaron un desmantelamiento irreparable. A ellas hay que sumar las torturas que sufrieron siete de las

diez personas detenidas en la primera operación. Cinco denunciaron pero el Estado no las investigó, hecho que condenó el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el caso del director Martxelo Otamendi. “No pudo recuperarse nada, la empresa fue liquidada. No ha habido ni habrá ninguna compensación”, afirma Mikel Arrieta, periodista que trabajó en Egunkaria y actual responsable de comunicación de Berria. Así lo manifestaron los encausados en el décimo aniversario del cierre: “¿Quién va a pagar el daño causado, personal, moral, económico, lingüístico y cultural? Egunkaria se cerró para siempre. Para la democracia española es un estigma vergonzoso que se cerrara de esa manera el primer periódico diario en euskera y nos recuerda el límite de nuestra debilidad institucional”. Expresión en euskera

La clausura de Egunkaria fue un ataque premeditado contra la libertad de expresión y el derecho a la información. La sentencia absolutoria fue tajante: “el cierre temporal de un medio de comunicación impreso de periodicidad diaria como medida cautelar es de difícil encaje en nuestro ordenamiento jurídico”. Luistxo Fernández, periodista que trabajó en el periódico en los años 90 y creador de un blog que recoge lo vivido por sus antiguos jefes y compañeros, asegura que la noticia del cierre “le deja a uno esa sensación de ‘pérdida de inocencia’, de que cualquier cosa es posible en España”. Mikel Arrieta recuerda que Egunkaria fue cerrado “en su mejor momento” y que “durante trece años fue una escuela para muchos que se iniciaban en el mundo del periodismo”. De la gran la-

bor que realizó el diario en la normalización del euskera destaca su libro de estilo, el primero publicado en lengua vasca. El cierre de Egunkaria y el proceso de creación de Berria evidenciaron la necesidad de un periódico en euskera. Según González Gorosarri, “el daño causado al periodismo en euskera ha sido un objetivo político”. En su tesis doctoral Albisteen Kalitatea: Basque Media’s News Quality, argumenta el hecho de que en aquel contexto Berria necesitara “años para alcanzar los niveles de calidad informativa que había desarrollado Egunkaria”.

“El cierre temporal de un medio (…) como medida cautelar es de difícil encaje en nuestro ordenamiento jurídico” En la actualidad, Luistxo Fernández habla de una cultura viva del euskera, con iniciativas de comunicación en Internet y otros canales. Sin embargo, a la dureza de la crisis económica añade como obstáculo una política “de vergüenza” hacia los vascoparlantes en Navarra, “que danza entre la indiferencia y los intentos intermitentes de ahogo” en el País Vasco Francés y “timorata” en la Comunidad Autónoma Vasca, “nada que ver con la decisión con que se actúa en Cataluña”. Reconoce que trabajar e intentar vivir en euskera es “una lucha constante”. Lo sabe por experiencia. La sociedad vasca lo confirmó cuando no pudo volver a hojear Egunkaria.


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En el recién celebrado X Congreso de CC.OO. fue invitado a tomar la palabra y posteriormente aplaudido el presidente de la patronal Juan Rosell. ¿El próximo será Fukuyama? | Montaje: Revista Exarchia

Con la caída del muro de Berlín, en aquel lejano noviembre de 1989 –los tiempos cambian a una velocidad tan vertiginosa que algo que sucedió hace poco más de veinte años nos parece una referencia remota en la Historia-, los apologetas del capitalismo se apresuraron a proclamar a los cuatro vientos el fin de la Historia, anunciando como definitiva la derrota del socialismo como ideología alternativa al capitalismo, y por tanto la victoria absoluta de este. Y ahí se acabó todo, según algunos, en una reproducción sin fin del capitalismo en base a la reedición del liberalismo como doctrina absoluta que se perfecciona con su propio desarrollo. No sorprende tal elaboración teórica apadrinada por un alumno aventajado del neoliberalismo como F. Fukuyama, por más que, para quienes demuestren una mínima inquietud crítica, la lectura de esa obra resulte difícil de digerir por su irrefrenable tendencia a la fabulación y manipulación descaradamente antidialéctica. Pero lo cierto es que esa formulación teórica, acompañada del innegable descrédito ganado a pulso por la propia decadencia de quienes hicieron del “socialismo real” una caricaturización

Opinión

SINDICATOS, LUCHA DE CLASES Y PACTO SOCIAL POR CARLOS BLANCA

En ocasiones son las propias cúpulas sindicales las que invitan a una mayor contención de las aspiraciones y reivindicaciones laborales, económicas, etc. a sus propios afiliados o representantes en las empresas. del marxismo, provocaron un auténtico tsunami ideológico: por una parte los neoliberales se frotaron las manos calibrando no sólo el volumen de negocio que se abría más allá del muro de Berlín, sino que se apresuraron a declarar la rendición incondicional y definitiva de la clase obrera de los propios países capitalistas de Occidente y más allá (según su división geopolítica del globo terráqueo), y por otra, las “izquierdas” tocaron retirada y, al sálvese quien pueda, cada cual hizo lo que pudo. Trasladándonos a nuestra realidad concreta, se hace necesario señalar que en

realidad, la espantada en el seno de las izquierdas en el Estado español, tuvo lugar mucho antes de la caída del muro de Berlín. Muchos respiraron aliviados con el estrépito de los últimos cascotes, no porque se alegraran en mayor o menor medida de su caída, sino porque les parecía la mejor confirmación y excusa para su participación anterior en la versión española del “fin de la historia”, la Transición. Si la muerte del dictador y la posterior renuncia a la ruptura democrática pactada en la Transición legitimaba la herencia del franquismo consagrada en la figura de

la monarquía parlamentaria, la caída del muro de Berlín y la derrota del “socialismo real” venían a confirmar lo acertado de la renuncia al reconocimiento de la lucha de clases como motor de la Historia. Así, el gran Pacto Social, fraguado en la Transición, tuvo su confirmación “de facto” gracias a los sucesos históricos de 1989. Ese pacto social fraguado sobre la memoria de centenares de miles, de millones de víctimas del franquismo, tuvo como uno de sus principales garantes a los grandes sindicatos españoles que, investidos de una autoridad reconocida por los poderes del Estado y con la legitimidad de sus largos años de lucha clandestina, se apresuraron a gestionar las migajas del llamado estado del bienestar elevados a la categoría institucional de “interlocutores sociales”. Y ahí comenzó la desafección de CC.OO de su carácter sociopolítico, de su defensa del socialismo como alternativa a la explotación capitalista y, en definitiva, la renuncia a luchar por una sociedad sin explotados ni explotadores, más allá de la mera reivindicación de mejoras en el ámbito laboral. CC.OO –gran motor de las luchas obreras en las postrimerías del franquismo- y UGT, renacido de las cenizas


08sistema-mundo de su pasado republicano y alimentado por los aparatos del estado gracias a su afinidad con el PSOE, firmaron todos los pactos habidos y por haber para garantizar la paz social tan necesaria para la regeneración capitalista en el estado español; desde los pactos de la Moncloa hasta el más reciente Acuerdo para el Empleo y la Negociación colectiva que significa contención salarial, movilidad funcional, renuncia a la movilización sindical, etc.… Gracias a ese gran Pacto Social, del que los sindicatos mayoritarios parecen ya incapaces de despegarse, se han podido aplicar en el estado español sin apenas resistencia hasta ahora las políticas neoliberales emanadas de los centros del capitalismo internacional: el FMI, el Banco Mundial, el BCE, etc. La Unión Europea, esa entente de mercaderes que la machacona propaganda oficial nos ha vendido como proyecto de integración de ciudadanos, aplica su hoja de ruta neoliberal al pie de la letra mientras los sindicatos mencionados y otros que no lo están, hacen de muro de contención del descontento popular, adornándose a veces con fuegos de artificio en forma de huelgas generales que se convocan de mala gana para lavarse la cara ante aquellos a quienes dicen representar. El nivel de descrédito de los sindicatos mayoritarios en el Estado español ha ido avanzando en la misma proporción que han empeorado las condiciones de vida de amplios sectores de las clases populares. Esta situación resulta particularmente trágica, para quienes a nivel de base y pegados al terreno extremadamente complicado de la realidad y de la conflictividad en los centros de tra-

El sindicalismo necesita refundarse, recuperar la combatividad que da la claridad de ideas y objetivos. Fotos: Jesús Diez

bajo, todavía mantienen la llama de la lucha obrera bajo el paraguas de una sigla sindical. En ocasiones son las propias cúpulas sindicales las que invitan a una mayor contención de las aspiraciones y reivindicaciones laborales, económicas, etc. a sus propios afiliados o representantes en las empresas. Resulta difícilmente explicable a quienes están sufriendo con más crudeza los zarpazos de esta crisis estructural del sistema capitalista que unos líderes sindicales pasen de la pancarta y la manifestación a compartir tribuna con líderes de instituciones europeas que son quienes están aplicando la hoja de ruta neoliberal sin despeinarse. A día de hoy, defender que es posible otra política más social en el seno de la Unión Europea resulta no ya un ejercicio de ingenuidad, sino de calculada hipocresía. Por ello resulta indispensable desmontar el mito de la UE como un proyecto para la unión de ciudadanos y ciudadanas, como se hace urgente denunciar la política

sindical de Pacto social instaurada desde los tiempos de la Transición, y que en gran medida es la fuente de la desastrosa situación que vivimos hoy. Con un movimiento obrero muy debilitado, con unas izquierdas desarmadas ideológicamente y con una Wehrmacht neoliberal en plena ofensiva en todos los frentes, se hace urgente la tarea de reconstruir herramientas de organización y lucha que obliguen a retroceder al enemigo de clase. La creciente movilización social demuestra que no todo está perdido, pero afinemos la puntería. Los cantos de sirena del llamado estado del bienestar cada vez seducen menos, por más que se empeñen algunos

en añorarlo. En el capitalismo no habrá estado del bienestar porque ya no le interesa al sistema ofrecer unas migajas. Se quieren comer el pastel entero. El sindicalismo necesita refundarse, recuperar la combatividad que da la claridad de ideas y objetivos. Algunas experiencias concretas ya surgen de aquí y de allá y crecerán y se fortalecerán en las luchas que ya no pueden contenerse. Pero ha llegado el momento, señores Toxo y Méndez. Con la que está cayendo, no se puede tener una nalga en cada silla. O se está con los explotados o se colabora con los explotadores, decidan de una vez.


09sistema-mundo ENTREVISTA// ECUADOR Y AMÉRICA LATINA: COYUNTURA POLÍTICA Y PERSPECTIVAS

“Lo que estamos viviendo acá es un proceso de adaptación del capitalismo a un momento postneoliberal” TEXTO Y FOTOS POR ROBERTO DEL CANTO

Charlamos con Decio Machado en el popular barrio de La Floresta de la ciudad de Quito. Militante en el pasado en la izquierda extraparlamentaria española y el anarcosindicalismo, Decio se define como un enamorado de América Latina, dónde lleva viviendo los últimos 8 años de manera continuada. Periodista fundador de Diagonal,

ha trabajado en proyectos de cooperación en Centroamérica desde Chiapas hasta Nicaragua, pasando por Guatemala, El Salvador y Honduras. Ha realizado trabajos para el Gobierno Venezolano, como asesor de campaña electoral del Polo Democrático Alternativo en Colombia y, posteriormente, como asesor multidisciplinar

de Rafael Correa en la República de Ecuador entre los años 2007 y 2010. Más recientemente, ha trabajado con el candidato presidencial Alberto Acosta y la candidatura electoral de la Unidad Plurinacional de las Izquierdas en las recientes elecciones presidenciales y legislativas ecuatorianas de febrero de 2013.


10sistema-mundo ¿Cuáles son los orígenes del proceso ecuatoriano de la Revolución Ciudadana y de Rafael Correa? El proceso ecuatoriano hay que entenderlo en el marco latinoamericano en general; no es independiente. Hay una lógica común que se da desde la asunción del poder en 1998 del recientemente fallecido Hugo Chávez en Venezuela, y nace una tendencia regional que ha ido llevando a gobiernos de diferentes perfiles, pero en líneas generales de carácter progresista, a las poltronas presidenciales de la mayoría de los países de Sudamérica. Correa no viene de las luchas sociales, lo que es su singularidad con respecto a otros líderes latinoamericanos. Él era un profesor de economía de corte keynesiano que proviene de una familia de clase media que, con apoyo de sectores cristianos, pudo formarse en EE.UU. y Bélgica. Su única experiencia política anterior a la presidencia de 2007 es el cargo de ministro de Economía durante cuatro meses en el gobierno inmediatamente anterior de Alfredo Palacios. Duró cuatro meses porque en ese tiempo Correa tenía montado un conflicto con su gobierno por defender la tesis de que no había que pagar la deuda externa y que ese dinero había que destinarlo al desarrollo endógeno. Esto se da en el 2006 y es visto con mucho agrado por parte de la ciudadanía ecuatoriana. Venimos de diez años de inestabilidad política y gobiernos derrocados por la acción movimentista. Venimos de un país sin hoja de ruta y entregado a las transnacionales y a las instituciones de Bretton Woods. Correa representa un punto de ruptura, sale del gobierno en 2006 con muchas

simpatías por parte de un sector amplio de la izquierda y en torno a él empiezan a agruparse una parte de la izquierda ecuatoriana que en aquel momento estaba hiperfraccionada, que no suponía en votos más de un 5%. Se plantea en el entorno de esa izquierda que Correa puede ser candidato presidencial dado que no hay nadie que tenga la imagen pública que tiene en el momento de su salida del gobierno. Entonces Correa sí tiene algo en común con otros presidentes como Chávez en su ascenso al poder político: El elemento exógeno que determina su futuro. En el caso de Correa el “error” de Alfredo Palacios de nombrarle ministro de economía y en el caso de Chávez el “error” de darle 20 segundos ante las cámaras en tras el fallido levantamiento de febrero de 1992. Claro, pero es que la historia se construye así y más en medio del realismo mágico latinoamericano. Muchas veces las coyunturas son las que determinan. Y en caso de Correa el proceso es muy rápido, de apenas un año hasta su llegada a la presidencia, y el nacimiento de Alianza País, su plataforma electoral, también es rapidísima. Esto significa que es una plataforma donde no se han hecho grandes debates ni discusiones programáticas, ni se han homogeneizado las tendencias políticas que provocan un lógico conflicto. Es decir, no era una herramienta politizada sino una herramienta para las elecciones, para presentar a Correa. Posteriormente, cuando Correa pasa a la segunda vuelta, se suma más gente y eso conforma el estrato inicial de lo

que hoy es el partido oficialista. No ha habido un proceso de construcción. ¿Qué destacarías de estos años de gobierno de Correa? ¿Qué políticas lo definen? La victoria de Correa y la ilusión que genera, al igual que la anterior de Chávez en Venezuela, significa una patada en la mesa. Hablamos de sistemas políticos en decadencia donde no había ninguna credibilidad ni en las instituciones ni en los partidos políticos protagónicos, y aquí se produce una catarsis. Es un “outsider” que aparece con un discurso contra la partitocracia, contra el sistema establecido. Con ese apoyo Correa llega al poder, pero la hoja de ruta no está muy clara. Las primeras medidas son emblemáticas: sacar la base militar de Manta donde estaban situados los “gringos” aquí en Ecuador, se posiciona en contra de cualquier negociación con el TLC (Tratado de Libre Comercio) con los EE.UU., incluso la familia más rica del Ecuador, la familia Isaías, con residencia en Miami y responsabilidad en el sabotaje bancario de Ecuador del año 19992000, ve como sus empresas son expropiadas. Esos son los arranques del gobierno. ¿Problemas? Se ha creado una organización política que ha equilibrado mucho las posiciones ideológicas. Los sectores políticos duros, de izquierda transformadora, han ido rompiendo paulatinamente durante estos 6 años de gobierno, un goteo que ha hecho que los sectores de la izquierda hayan ido perdiendo peso dentro del gobierno. Los actuales sectores de izquierda en el gobierno podríamos equipararlos a los


11sistema-mundo ta petróleo e importa todo lo demás. Es un país dependiente del petróleo antes y con Correa.

Venimos de 10 años de inestabilidad política y gobiernos derrocados por la acción movimientista. Venimos de un país sin hoja de ruta y entregado a las transnacionales y a las instituciones de Bretton Woods. Correa representa un punto de ruptura de la socialdemocracia en Europa. Otra cosa es que la socialdemocracia en América Latina pueda parecer otra cosa diferente; aquí la fusilaban. Por otra parte uno de los núcleos más potentes en torno al presidente son grupos vinculados históricamente al capital de Ecuador. Es decir, sectores de la derecha que están dentro del gobierno de Correa y que forman parte de Alianza País y que se han ido apoderando cada vez más del gobierno. Esto se ha ido notando en las políticas públicas: por un lado se bota la base militar de Manta, pero por otro tiene negociaciones con los “gringos” en materia de política antinarcóticos. Esto mismo ha ido pasando tanto en la parte de economía como en la parte social. Es un proceso de derechización hacia lógicas más pragmáticas. ¿Cómo definiríamos el proceso en Ecuador? No podemos negar que el cambio es importante. La economía ecuatoriana estaba quebrada y los gobiernos anteriores eran bandas de corruptos. Eran gobiernos débiles que fueron botados por la movilización popular, fundamentalmente indígena, pero no

eran movilizaciones ni de lejos como las que por ejemplo tuvimos contra la guerra en Madrid o Barcelona. Correa es el primer presidente que termina su mandato desde el año 1996. Veníamos de gobiernos neoliberales y Correa representa un gobierno keynesiano. Primero reconstruye un estado que había sido minimizado durante los anteriores 25 años. ¿Con qué medios se realiza esa reconstrucción? La fortuna que tiene Correa es que le acompañó la suerte con el precio de los commoditys en el mercado internacional, y en especial el del petróleo. Correa coge el barril de petróleo en 37$ y hoy está por encima de 100.A esto hay que sumarle que la renegociación de los contratos petroleros ha hecho que Correa sea el que más plata ha ingresado proveniente del petróleo de la historia del Ecuador. Por otro lado, se ha realizado una reestructuración del estado que implanta una política fiscal progresiva, aunque quizás no lo suficiente. En este país no existía una cultura de pago al fisco, y mucho menos la tenían los empresarios, y se empieza a

implementar un plan de control fiscal que resulta en un aumento considerable de las recaudaciones. En el 2007 la estimación de evasión fiscal en Ecuador era de un 60%. Hoy, poco más de 6 años después, estamos hablando de un 40%, lo que supone que el estado recauda un 50% más de lo que recaudaba anteriormente. A esto hay que sumarle una gestión más adecuada y eficiente de los recursos públicos, algo común en los países latinoamericanos en esta etapa. Todo esto ha hecho que el estado haya generado grandes recursos para la reconstrucción y modernización del estado, para creación de infraestructuras y para crear una política de subsidios para los sectores históricamente olvidados, pasando por el gas doméstico, los combustibles, el bono de desarrollo, etc. La crítica aquí desde la izquierda es que se subsidia pero no se transforma. Hay otro factor importante que merece ser señalado: Ecuador no tiene política monetaria propia. La economía se dolarizó en el año 2000. Y a pesar de la exportación petrolera, la balanza exterior es negativa. Ecuador expor-

¿Y aquí entra la lógica cepalina? Claro. Es que Correa es un economista cepalino. Su lógica de desarrollo es la lógica del CEPAL. El sistema de sustitución de importaciones a través del desarrollo industrial interno. Incrementó el poder adquisitivo de los trabajadores y generó un sistema de subsidios para la población no inmersa en el sector productivo. Esto supone ciertos niveles de consumo que dinamiza el mercado interno y genera la necesidad productiva. Los empresarios ponen capital y generan productos para satisfacer las necesidades del mercado. En concepto general está bien, pero a fecha de hoy no ha habido diversificación de la economía y el sector privado no ha entrado a producir y a pesar de que les va muy bien económicamente, no se está generando empleo. El motor de la economía es el Estado y ahora se está negociando con empresas extranjeras con la finalidad de que traigan plantas productivas de otros países. En definitiva, tenemos lo que Correa llama, literalmente, una economía capitalista moderna. Correa habla de esto y dice que él no está contra la lógica del capital, que hay que entender que el capitalismo tiene que seguir existiendo y que, en todo caso, lo que hay que hacer es controlar el mercado. Es la lógica del capitalismo humano, capitalismo keynesiano. Este es el conflicto que, a grandes pinceladas, se fue visualizando dentro del gobierno: la gente que planteaba el capitalismo humano y los sectores que planteaban


12sistema-mundo una transformación del sistema. Esta es la gente que ha ido saliendo del gobierno. Pues resulta que, a pesar de toda esa política asistencial, a pesar del incremento de capacidad adquisitiva por parte de los trabajadores ecuatorianos, a pesar de la dinámica de incremento de afiliados al IESS (Instituto Ecuatoriano de la Seguridad Social), tenemos que las empresas del sector privado ecuatoriano han aumentado su usufructo en un 50% en los 6 años de Correa respecto a los 6 años anteriores y el sistema financiero privado ha aumentado un 70% su beneficio. Vamos, que a los grupos de poder capitalista ecuatoriano no les ha ido nada mal con el presidente Correa. Ha dinamizado la economía y eso les ha venido bien a pesar de que se quejen permanentemente de que se destinen fondos públicos a subvenciones, subsidios y lógicas de ese tipo, y de que el estado ocupa un papel que debería llevar la empresa privada. Una de las críticas comunes que se hace al gobierno de Correa desde los movimientos sociales es el descabezamiento de estos y la red clientelar que se ha creado con algunos de ellos. Aquí tenemos que tener una perspectiva un poco más amplia. Ya desde 2005-2006, con la caída del gobierno de Lucio Gutierrez, empieza a haber una crisis de los movimientos sociales. Ya no son tan activos como en los 90. De hecho el movimiento obrero lleva en una crisis brutal desde finales de los 80, y tuvo un papel protagónico en los 70. Posteriormente surgen los nuevos movimientos sociales, básicamente, el indígena, que en los 90 asume ese protagonismo junto a

Desde 2005/06 empieza a haber una crisis de los movimientos sociales [...] Posteriormente surge el indígena que en los 90 asume ese protagonismo junto a una órbita de movimientos ambientalistas. una órbita de movimientos ambientalistas. Esa fuerza se pierde poco a poco en el nuevo siglo a pesar de que se tiran gobiernos. Todos los gobiernos progresistas que llegan captan dirigentes sociales que incorporan a sus gobiernos y descabezan a las organizaciones sociales. Esto ha pasado en Nicaragua, en Bolivia, en Venezuela y en Ecuador también. Por otro lado los movimientos sociales son un agente muy importante en la redacción de la nueva constitución del país durante la asamblea constituyente de 2008, en la que ejercerían de asesores. Esto les hizo perder la hoja de ruta. Ya no se movilizan porque ya no son un actor de contrapoder. Sin embargo esto hace que la Constitución del Ecuador sea posiblemente la más avanzada del planeta. Junto con la de Bolivia, es la única del mundo que habla sobre los derechos de la naturaleza: esta es sujeto de derechos, no se puede atentar contra ella y como ciudadano tengo que representar a la naturaleza y ponerte un pleito. Surge un conflicto en el año 2008 cuando Correa presenta la ley de minería, aprobada en el 2009. Es una ley que cualquier leguleyo te diría que es inconstitucional,

pero el control que tiene Correa sobre la Corte Constitucional hace que esa ley sea aprobada cuando no tiene ni pies ni cabeza. Aquí se generan los primeros paros antimineros del país en las zonas de conflicto, fundamentalmente la Amazonía y otros territorios de alta biodiversidad, donde los indígenas cortaban las carreteras con el modelo clásico de las protestas obreras, es decir, quemando neumáticos. Más allá de eso, las protestas fueron pacíficas. La respuesta de Correa fue la detención de dirigentes antimineros, el envío del ejército y la policía, y el estado de excepción que significaba que las emisoras de radio, que es un mecanismo de comunicación habitual del movimiento indígena en su territorio, quedaban cerradas, y las que emitían llamando a las movilizaciones fueron clausuradas y sus responsables detenidos. En lugar de generar canales de comunicación para poder entenderse, lo que se genera es la espoleta del conflicto. Desde entonces hasta ahora, las palabras de Correa son evidentes: cuando señala a los enemigos de este proceso no señala a la cámara de comercio ni a la patronal de la banca, señala, textualmente, a los ecologistas infantiles,

a los indígenas y la izquierda que también define como infantil. Estos son los principales enemigos del proceso de Correa. ¿cómo puede ser el principal enemigo la izquierda? Eso te demuestra hasta donde ha ido cambiando desde el año 2007. Lo que se ve fuera del Ecuador es una dialéctica encendida, que critica a los gringos, al imperio, que habla de la emancipación, de la patria grande, América Latina. Y lo que tú visualizas en el interior es un gobierno que cada vez es más conservador y que está laminando la lógica de libertades en Ecuador. Y claro, cuando tu identificas a tu enemigo como los movimientos sociales lo que tienes que hacer es cooptarlo. El gobierno maneja mucha plata. Es insólito para la realidad del Ecuador. Eso significa que tú llegas a las comunidades y las compras. El funcionario encargado de sectores estratégicos, de la minería, cuando va a una comunidad resistente dice “el excedente petrolero de este país es del 12%. A su comunidad le toca tanto dinero. Le vamos a montar un centro de salud, una carretera de comunicación con la carretera principal para que saque usted sus productos agrícolas y le vamos a montar aquí una


13sistema-mundo escuelita y una cancha de baloncesto… pero, evidentemente, usted está de acuerdo con la minería, porque si no me llevo la plata y se la mando a la comunidad de al lado”. Hay comunidades que resisten y estamos hablando de los territorios más míseros y pobres de Ecuador, donde hay más riqueza natural, y cuando ven esos maletines... Es una lógica política clientelista. A nivel de movimientos sociales es igual.Y esa ruptura la visualizas en todos los frentes: sindical, género, indígenas, campesinos… Aun no hemos hablado nada del movimiento estudiantil y del feminista ¿qué relevancia tienen? El movimiento estudiantil fue muy importante en los 90. Fue perdiendo peso con los años. La estructura estudiantil quedó en manos de una organización política que es maoista: el MPD (Movimiento Popular Democrático), una organización que tuvo representación parlamentaria y un movimiento de oposición al correismo que ha significado que los movimientos estudiantiles hayan estado en lucha permanente contra él. Aquí las universidades, consecuencia de la ley de educación generada por Correa, han perdido la autonomía y eso fue un frente de lucha. ¿Qué ha hecho el gobierno? Pues penetrarles igual que al resto y ahora ese movimiento estudiantil está partido y siendo cooptado por dirigentes progubernamentales a base de plata y facilidades. Esto es muy importante que se sepa en el Estado español porque aquí han traído dirigentes universitarios españoles desde el propio gobierno planteando que se estaba construyendo un movimiento alternativo, que se estaba refundando el

los movimientos sociales son un agente muy importante en la redacción de la nueva Constitución del país durante la asamblea constituyente de 2008, en la que ejercerían de asesores. Esto les hizo perder la hoja de ruta. Ya no se movilizan porque ya no son un actor de contrapoder. movimiento estudiantil en el Ecuador… no se está refundando nada. El movimiento feminista, a raíz del foro social de Porto Alegre, se dinamiza en los años 80. Aquí iba directamente vinculado a los aparatos políticos de la izquierda, que eran estructuras bien patriarcales. Se hablaba de feminismo, pero en el partido el discurso era el conflicto de clase. Así arranca el feminismo ecuatoriano en los años 70-80. El feminismo que se instaura aquí podríamos definirlo desde el plano institucional como liberal, tanto en cuanto se habla de la aparición de las mujeres desde una perspectiva exclusivamente institucional. La llegada de Alianza País al gobierno significó una quiebra para el movimiento feminista alternativo y un espaldarazo a ese feminismo liberal. Por simplificar, podríamos decir que el feminismo redistributivo está dentro del gobierno y el feminismo antipatriarcal, fuera. Esa es la dinámica hoy en las organizaciones sociales. En materia de género en el gobierno hay avances, no se

puede negar en el ámbito legislativo con ese espíritu del feminismo redistributivo. Desde la crítica feminista de transformación social la mujer entra en la dinámica del mercado como un elemento de producción y consumo, pero no hay transformación en los cánones patriarcales del estado. Y esta, ciertamente, es la realidad del Ecuador. El movimiento indígena es un movimiento que ha interpretado muy mal el tema de la mujer, pero las mujeres populares indígenas son muy importantes y juegan roles fundamentales en las comunidades. Aquí, en la zona andina, tienes la peculiaridad de la construcción de organizaciones de mujeres indígenas al margen del movimiento, porque dentro de la Conaie (Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador) o dentro del Pachakutik (el brazo político de la Conaie) no siempre hay espacio para poder constituirse como mujeres. En el caso del Ecuador tienes el ejemplo de Luna Creciente, que es una organización de mujeres indígenas, que son

de la Conaie, pero que se organizan como mujeres fuera de esta para poder demandar sus derechos dentro de la Conaie y de la sociedad. Se acusa recurrentemente a Correa de ser autoritario y en la reciente campaña electoral volvió a prometer el endurecimiento de las leyes penales. Las encuestas que se hacen sobre la población indican que los mayores problemas que visualiza la gente son el empleo y la seguridad. En el ámbito del empleo ha habido pequeños éxitos. En el ámbito de la seguridad, ninguno. La inseguridad ciudadana es un problema que va in crescendo, y este gobierno trabaja muchísimo con encuestas, con la publicidad, con el marketing político. La izquierda, habitualmente, no ha tenido nunca alternativas a la lógica de la inseguridad ciudadana y es una realidad que pasa tanto en aquel lado del charco como acá. Planteamos que el problema es de otra perspectiva, estructural, que hay que acabar con la pobreza, pero ¿qué te requiere la ciudadanía? Solu-


14sistema-mundo ciones inmediatas… lo que quiere son maderos en la calle para sentirse más segura y es una realidad sociológica de aquí, de allí y de cualquier lado. ¿Qué hace el presidente Correa? Pues como es un “marketiniano” político plantea lo que aquí en América Latina hemos definido como populismo penal, que básicamente es un discurso que dice que para acabar con la delincuencia lo que se necesita es más cárcel, sentencias más duras y ponerle trabas a los procedimientos de libertad provisional. Esto se contrapone a una constitución tan avanzada como la que tenemos, que tiene 98 artículos de los 400 hablando de derechos. VENEZUELA POSTCHÁVEZ

Hacemos esta entrevista habiéndose producido la muerte de Hugo Chávez hace 3 días. ¿Que perspectiva de futuro crees que tiene en Venezuela el chavismo sin Chávez y que influencia crees que puede tener en el resto de países de sudamérica? Venezuela fue el primer país, el que inauguró este nuevo ciclo latinoamericano y al mismo tiempo ha sido el proceso más singular de todos porque ha habido políticas públicas más “radicales” que en resto de países latinoamericanos, incluido los países que han formado parte del ALBA y que también son referencias. El proceso chavista, con sus pros y sus contras, es un proceso más transformador; otra cosa es que discutamos sobre la efectividad de la gestión pública, pero sin duda sí es más transformador. El número de empresas nacionalizadas en Venezuela superan los dos centenares y eso no sucede en ningún país sudamericano. Evidentemente, el peso

geopolítico y geoestratégico de Venezuela por el tema del petróleo es muy singular y el único parangón que podría tener sería Brasil en importancia política. La capacidad de continuidad en Venezuela está por ver. Yo he tenido la oportunidad de conocer a Maduro, el que se supone que va a ser el sucesor de Chávez; es un tipo que proviene del sindicalismo, del sector de transporte y es un hombre que durante su gestión como Canciller (ministro de Exteriores) demostró que es un tipo eficaz para los intereses de Venezuela dentro del marco del UNASUR, del ALBA, de la CELAC… Tanto en cuanto parece que Maduro no va a poder aglutinar en torno a él la misma unanimidad que fue capaz de conseguir Chávez, ¿es factible que tenga que lidiar, además, con dificultades internas a nivel del PSUV? Sí, lo que pasa es que lo puedes mirar también desde el punto de vista positivo. La posibilidad de que existan disidencias y un debate

MÁS INFO: Puedes visitar:www.deciomachado.blogspot.com. es o consultar más artículos suyos en Rebelion.org

interno dentro de la organización política en estos países, y no sólo en el caso de Venezuela, también fomenta la democracia organizativa y que se generen tendencias, debates, propuestas programáticas, etc, y que es una cosa que hoy por hoy no existe en América Latina. Este es el gran error de la visualización que se hace de estos procesos desde el viejo continente. Hay una idealización de estos procesos hacia el socialismo y de esta retórica. Esto tiene mucho que ver con esos apólogos del populismo que brillan en algunas páginas webs de las que yo mismo participo pero en las que uno ve textos de intelectuales reconocidos, latinoamericanos y europeos, donde se hace una apología a este tipo de liderazgos. Evidentemente no se trata de restarles importancia en un proceso de cambio que se está dando en el continente, pero lo que es cierto es que todas estas cosas hay que ponderarlas debidamente con una posición política equilibrada. Y esto significa que lo que estamos viviendo acá es un proceso de adap-

tación del capitalismo a un momento postneoliberal que no la vemos en Europa todavía y que posiblemente algún día llegará, y dónde la periferia más cercana al centro está llamando a la puerta de ese centro para decirle “quiero entrar”. Esto no se entiende desde allá, dónde se habla del socialismo, de revolución, de países con gobiernos revolucionarios y de cosas así. Podríamos discutir el tema de Venezuela pero, desde luego, en el resto de países de América Latina eso no es una realidad. Eso es otra cosa. Esperemos que en breve se puedan abrir espacios a la confrontación de ideas, que es lo que se ha quedado laminado por la existencia de estos liderazgos hipercarismáticos y estas lógicas hiperpresidencialistas tan de América Latina y que tienen que ver con la historia del populismo aquí, desde tiempos de Simón Bolivar, donde los poderes se han basado en la legitimidad del líder ante la sociedad. Y esto es una cosa que, 200 años después, sigue pasando acá.

AUDIO Y ENTREVISTA COMPLETA En nuestro blog puedes acceder al contenido completo de la entrevista y escucharla en audio www.revistaexarchia.wordpress.com


NÚMEROº 1

POR NACHO PILLONETTO Y FRANCISCA ALEÑAR El puño opresor del siglo XXI golpea con fuerza sobre la ciudad. Los comunicadores venden su integridad por dinero y cada vez se hace más difícil soportar el hedor que desprende la clase política. Las costuras de los bolsillos parecen a punto de reventar. Las monedas caen sobre el altar y los Judas de turno no parecen arrepentidos. ¿Quién se salvará? ¿Quién solucionará esto? Ojos perdidos y gente que mira para otro lado. El día se convierte en pasado demasiado rápido para que alguien reaccione y tome la iniciativa. Por eso elijo la máscara con forma de pez, para recordar que hasta el ser más insignificante y acostumbrado a olvidar es capaz de levantar la voz contra la impuesta y fugaz realidad mediática. No soy un periodista al uso. Eso ya lo sé, pero tampoco me confundan con un héroe porque no lo soy. Solo hago mi trabajo. Soy FISHMAN, el defensor de los olvidados.

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Primero viajo hasta Islandia para comprobar cómo el país de los vikingos se ha convertido en el paraíso moderno de la libertad de expresión, incluso algunos ya lo califican como las Caimán del periodismo: protección jurídica de las fuentes, de los trabajadores públicos que rompan el compromiso de confidencialidad en casos extremos y la posibilidad de disponer de herramientas que combatan el “turismo de difamación”. Un sistema que deja a la legislación española, y en gran parte a la europea, en la Edad de Piedra. Como pueden ver no fue ni el azar ni el destino lo que llevó a Julian Assange la elección de Islandia como piedra angular de su proyecto.

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WikiLeaks saltó a la fama en 2010, pero se creó en 2006 y durante varios años filtró interesantes informes que fueron portada en los medios convencionales. Parecía que su mera creación iba a cambiar la manera de hacer periodismo. Fueron miles los documentos que hicieron temblar, literalmente, a más de un político, empresario o militar ¿pero qué ha quedado de todo aquello que prometía un nuevo día para la concepción de la información tal como la conocemos?. Parece que los destapes y “chismorreos” de los gobiernos del mundo han perdido el tirón mediático que tenían hace

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El 5 de abril de 2010 el grupo que encuentra detrás del funcionamie de WikiLeaks revela, desde la tier volcán Eyjafjallajökull, un vídeo que se ve cómo un helicóptero Ap de las Fuerzas Armadas estadoun ses dispara a una docena de civile tre ellos dos empleados de Reuter camarógrafo y su chófer, en Bagd Tres meses después, Bradley Man un analista de inteligencia del ejé de EE.UU. fue señalado como el pr cipal culpable de la filtración. Des entonces, Manning vive recluido cubo, sin luz solar y sometido a ca gos no amparados por la ley. Está sado, entre otras cosas, de alta tra o cooperación con el enemigo, un cuya pena máxima es la de muert Una historia ya clásica dentro de propia idiosincrasia norteamerica capaz de invadir países en nombr la democracia pero también de ca gar a una persona por colaborar e publicación de una prueba inequí de violación de los derechos huma ¿Quién defiende a quién?


se ento rra del o en el pache nidenes, enrs, un dad. nning, ército rinsde en un astiá acuaición, delito te. la ana, re de astien la ívoca anos

5 Ángel salvador para unos y demonio con lengua de azufre para otros, el fundador de Wikileaks vive recluido en la embajada de Ecuador en Londres, después de haber sido acusado de violación y agresión sexual por dos ex colaboradoras. No creo que sea una casualidad la decisión de dar asilo político a Assange, sobre todo si tenemos en cuenta el compromiso de Rafael Correa con la Revolución Bolivariana y su alineamiento con la Venezuela de Chávez. Un entramado político de tal calibre que poco debería envidiar a la ficción.

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Hacker y periodista, Assange es tan ambivalente como su propia estrategia comunicativa. Wikileaks, pese a todo, se ha convertido en un medio más, donde eligen qué decir y cuándo hacerlo ¿Por qué, en lugar de distribuir los documentos entre El País, Der Spiegel, The New York Times, Le Monde y The Guardian, no se hicieron públicos los documentos en todo el mundo? Se podría haber optado por hacerlo de una manera libre y gratuita, para que todos los ciudadanos tuvieran el mismo acceso a ellas.


La idílica relación de los medios con WikiLeaks terminó en septiembre de 2011 cuando la red decidió publicar íntegramente los cables diplomáticos sin que los periodistas tradicionales filtraran previamente la información. Fue muy curiosa la reacción de la prensa con Assange, cuando meses atrás lo defendían a capa y espada ¿Acaso los cánones del periodismo habían sido infringidos? ¿Wikileaks había traicionado la sagrada deontología? No me cabe ninguna duda de que lo hizo, pero sobre todas las cosas hay que tener en cuenta que cumplió su función de contrapoder, una faceta huérfana durante las últimas décadas.

Sin los actos de Assange jamás nos hubiéramos enterado de muchos hechos que, ahora, podemos afirmar que conocemos. Sin embargo, es inevitable sentir un amargo sabor en los labios al ver que nada ha cambiado. Después de confirmar la violación flagrante de los derechos humanos, las torturas indiscriminadas y los asesinatos, ellos continúan sonriendo ante las cámaras. Según recoge el Evangelio de Mateo, Judas se ahorca después de delatar a Jesús por un puñado de monedas ¿Qué hace falta en este mundo para que los responsables de todo este caos se arrepientan? ¿Cuántos fajos de billetes pueden soportar sus bolsillos? La escasa memoria nos está pasando factura. Por eso elijo la máscara con forma de pez, para recordar que hasta el ser más insignificante y acostumbrado a olvidar también es capaz de levantar la voz.

TE NECESITO!


18cultura(s)

EL ESPEJO NEGRO POR GASPAR M.B. De un tiempo a esta parte las teleseries han dejado de ser un producto simplemente televisivo, más orientadas para el entretenimiento más rutinario que para contar historias hasta ahora reservadas para el cine. A finales de la última década esta tendencia empezó a revertirse y hoy nos vemos ante unas cuantas series que por su formato han sabido exprimir al máximo su contenido. Este es el caso de Black Mirror. Una serie con 3 capítulos por temporada de menos de una hora de duración cada uno y totalmente inconexos entre sí. Creada en 2011 por Charlie Brooker la serie se estrenó en el británico Channel 4 en febrero de 2012. Charlie Brooker es miembro de Zeppotron, una productora de series asociada al Channel 4 que es parte de Endemol. Endemol es un grupo de productoras de origen holandés que tras pasar por las manos de Telefónica en 2005 pasa a ser propiedad de Mediaset, Goldman Sachs y Cyrte, un grupo de inversión holandés. Endemol a día de hoy además de ser la propietaria de títulos como Black Mirror puede ser considerada como la promotora del género Reality Show puesto que asume la autoría de todas las ediciones mundiales de Big Brother (Gran hermano). En el reino de España esta serie ha sido emitida por una de las fachadas de Mediaset, Cuatro, que la estrenó en agosto de 2012. Black mirror bebe de la tradición de la ciencia ficción y la distopía añadiendo un siniestro aire de realismo

Black Mirror ofrece innumerables situaciones que nos son cotidianas y nos muestran como los mecanismos de control, que se sirven de la tecnología, son un hábito de la sociedad. que sólo se explica en sociedades como las nuestras. El autor y la inmensa mayoría de las críticas publicadas sitúan el contenido de la serie en torno del uso y abuso de las “nuevas tecnologías” y de la forma de vida que supone un entorno tecnificado que se manifiesta en la forma de relacionarnos con la realidad, con otras personas y con nosotras mismas. Es interesante plantear este campo desde un enfoque distinto al habitual, en el que

las tecnologías son utilizadas desde un poder para controlar a las otras personas. Es habitual en el género la visión del estado autoritario que utiliza la tecnología para el control, como en 1984 de George Orwell. Black Mirror muestra implícitamente ese control existente como algo descentralizado, que no se aplica desde un despacho en todas las direcciones sino que se aplica multidireccionalmente, con muchos factores y donde la tecnología

juega un papel determinante. Pero así como en 1984 el contenido fundamental no era el impacto de la tecnología que el Gran Hermano utilizaba para el control, sino la propia estructura de la sociedad que permitía ese control, Black Mirror ofrece innumerables situaciones que nos son cotidianas y nos muestran como los mecanismos de control, que se sirven de la tecnología, son un hábito de la sociedad. En el himno nacional se deja entrever que hay un nuevo tipo de nación que existe debido a la interrelación social masiva e inmediata que supone internet y lo limitado de los mecanismos tradicionales de control, centralizados, para gobernar esa nación. 15 millones de méritos muestra entre otras cosas una historia sobre la recuperación y asimilación por parte del espectáculo y la mercancía de todo lo existente, una realidad muy presente en la naturaleza material de esta serie. Tu historia completa nos pone en una incómoda historia con un dudoso futurismo en que la tecnología influye de manera determinante en nuestro comportamiento y en nuestras relaciones. En este invierno se estrenaba la segunda temporada de esta mini-serie. Por lo pronto las nuevas tecnologías nos permiten acercarnos a la primera temporada desde Internet y las tecnologías de siempre nos permiten compartir esta invitación al debate en centros sociales, ateneos y otros espacios de puesta en común.


19cultura(s) Foto: Jesús Diez

Aunque parezca absurdo, es fácil que en la actualidad se dé una situación parecida a esta. Un Individuo A decide, seguramente como señal de apoyo a un escritor, comprar un libro en formato digital de manera legal a través de un gran portal de Internet. Mientras que un Individuo B, por las razones que sean (ideológicas, económicas, etc.), decide adquirir ese mismo libro por otras vías alternativas sin necesidad de realizar ningún tipo de desembolso mediante la práctica mal llamada “pirateo”. Ambos sujetos poseen el libro electrónico, ahora bien, el que decidió pagar por la lectura tiene muchos menos derechos que el que lo descargó gratuitamente. En primer lugar, si compró el libro en Amazon solo podrá leer el libro mediante un dispositivo comercializado por esa empresa (Kindle o aplicaciones de la marca). En segundo lugar, no podrá imprimirlo. Y en tercer lugar, no podrá prestárselo a un Individuo C (madre, padre, amigo, abuela...). En cambio, el Inviduo B posee todas las facilidades para operar con el archivo según sus intereses. Curioso, ¿verdad? Una de las señas de identidad de los productos digitales es la posibilidad de hacer copias ilimitadas, con un nivel de fidelidad idéntico al original y sin apenas coste adicional. Esta característica, unida a la reciente

La contracrónica POR VICTOR GUTIÉRREZ

PALOS DE CIEGO EN EL SECTOR EDITORIAL La aparición reciente de los libros electrónicos ha favorecido el incremento de descargas gratuitas, un proceso que ya ha hecho tambalear previamente al negocio tradicional de la música y del cine, donde el de consumo ilegal de obras ya supera el 80 %. creación de una red global de comunicación, ha favorecido una amplia difusión de la información, exenta de los límites físicos y temporales que imponían los formatos tradicionales. No obstante, las ventajas que plantea el nuevo paradigma comunicacional que se ha desarrollado con Internet también acarrean una serie de inconvenientes como, por ejemplo, el incremento exponencial de la difusión ilegal de obras que están protegidas por derechos de autor.

El DRM, una trampa para el que paga

La industria del libro ha sido el último de los grandes grupos de gestión de contenidos culturales en enfrentarse al conflicto de la copia ilegal de contenidos en la Internet. La aparición reciente de los libros electrónicos ha favorecido el incremento de descargas gratuitas, un proceso que ya ha hecho tambalear previamente al negocio tradicional de la música y del cine, donde el de consumo ilegal de obras ya supera

el 80 %. Con el objetivo de frenar la piratería, se creó el DRM (digital rights management o en español, Gestión Digital de Derechos), un dispositivo con un sistema de cifrado que combina hardware y software con la finalidad de establecer los usos permitidos por el titular de los derechos sobre una obra digital. Con el objetivo de frenar la piratería, se creó el DRM (digital rights management o en español, Gestión Digital de Derechos), un dispositivo con un sistema de cifrado que combina hardware y software con la finalidad de establecer los usos permitidos por el titular de los derechos sobre una obra digital. El uso del DRM en los contenidos digitales fue aprobado por la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) en 1996 y ratificado por la directiva europea 2001/29/CE. Ambas legislaciones, permiten establecer restricciones y limitaciones sobre los contenidos digitales que limitan a los usuarios la posibilidad de copiar, imprimir o compartir libros. Durante los últimos años, el DRM se ha popularizado por su versatilidad a la hora de imponer modalidades de uso. Por ejemplo, la gran mayoría de los libros que un comprador adquiere a través de grandes portales como Amazon o Libranda


20cultura(s) Foto: Jesús Diez

no tienen permitida la copia o la impresión. Por otro lado, aquellos libros electrónicos que un lector toma prestados de una biblioteca tienen una codificación más restrictiva. Alejandro Carrión, director de la Biblioteca de Castilla y León, explica: “Con el nuevo sistema de prestamos de libros digitales, nos hemos visto obligados a firmar una cláusula en el contrato con las grandes editoriales en la que se estipula que las publicaciones que prestemos deberán tener un DRM que, tras veinte días de uso, destruyan los archivos del dispositivo”. El uso del DRM también tiene graves inconvenientes. No son sistemas completamente seguros que salvaguarden la propiedad de explotación, porque pueden ser decodificados mediante sistemas informáticos de lógica inversa. A su vez, restringen de manera sensible la difusión de las obras. Alberto Abella, miembro del comité consultivo de la OCDE sobre software libre, comenta: “En muchos casos, el uso del DRM ocasiona usos más restrictivos que los que teníamos antes con la copia impresa. Por ejemplo, si yo antes me compraba un libro, se lo podía dejar a toda

mi familia para que se lo leyera. En cambio, con esta codificación de los sistemas digitales se me impide compartir con quien yo quiera un producto que he pagado”. Otras alternativas

Colectivos de editoriales, como Librosinlibro, comercializan sus obras sin DRM porque consideran que su uso perjudica a sus consumidores. César N. Sanz, gerente de la Editorial Difácil y miembro de esta plataforma virtual, considera: “Muchos de los contenidos que ofertamos se pueden encontrar de manera gratuita en Internet. Por eso, si perjudicamos a aquella persona que hace el esfuerzo de desembolsar una cantidad monetaria con el DRM, nos estamos tirando piedras contra nuestro propio tejado”. La Fundación del Software Libre, mediante un comunicado, también ha expresado su rechazo a este sistema de codificación: “El uso de estos derechos va mucho más allá de la actividad legal, ya que restringe algunos usos legales y razonables de los compradores”. La utilización del DRM como método de freno a la copia ilegal de contenidos también tiene una serie de

vacíos legales donde aún no se ha establecido una clara jurisprudencia. Uno de ellos es que la legislación española hace excepciones al permiso de copia en determinados casos específicos como la copia privada o de respaldo, la capacidad de cambio de formato para gente con discapacidad visual y, también, el uso de las obras para docencia e investigación. Sin embargo, el DRM ignora todas estas posibilidades. No obstante, el aspecto más delicado es aquel en el que se confrontan derechos constitucionales. Por un lado, la legislación que regula la propiedad intelectual en España cede al autor una serie de derechos morales, que son el reconocimiento de la autoría y la integridad de la obra; y también reconoce los derechos de explotación, es decir, de reproducción, distribución y comunicación pública. Por otro lado, existe un derecho fundamental contemplado en todos los estados democráticos que es el derecho a la intimidad del individuo. El DRM, entre sus muchas funciones, realiza un seguimiento de la obra que hace el usuario. Estos datos son gestionados por

las empresas privadas, que los utilizan con el objetivo de salvaguardar los derechos de explotación que el autor les ha cedido en un contrato. El DRM, entre sus muchas funciones, realiza un seguimiento de la obra que hace el usuario. Estos datos son gestionados por las empresas privadas, que los utilizan con el objetivo de salvaguardar los derechos de explotación que el autor les ha cedido en un contrato. Alberto Abella considera que “esto provoca una colisión entre derechos que la jurisdicción española debe solucionar. Unos entes privados están invadiendo conscientemente la intimidad de las personas mediante la vigilancia de los que leemos y de lo que hacemos”. ¿Cómo saltarse el DRM?

El número de detractores que existe en contra del DRM es amplio y son muchas las voces disidentes tanto dentro de la industria como entre los usuarios. Aunque las siglas en inglés supuestamente significan “Gestión de los Derechos Digitales” hay quienes irónicamente dicen que en realidad se trata de un sistema de “Gestión de las Restricciones Digitales”. Consecuentemente, hay algunas editoriales que han optado por no utilizar el DRM y que ofrecen al lector descargas sin este tipo de encriptación. Además, existen varios programas gratuitos que facilitan al usuario la eliminación de esta fastidiosa garrapata digital. Quizás es el más popular es Calibre con el que se puede convertir cualquier libro electrónico al formato e-pub. Una solución sencilla y fácil para gestionar las lecturas de los lectores electrónico.


21cultura(s)

CENSURA Y PROPAGANDA EN EL “MUNDO LIBRE” POR FELIPE P.G.

Dashiell Hammett declarando ante el senador McCarthy

Sustraerse a la tradicional visión de la Guerra Fría construida por los vencedores no es tarea fácil. Ésta se construyó con especial intensidad bajo el fuego cruzado que dominaba la escena cultural de la segunda mitad del s.XX. Se impuso finalmente el concepto de “libertad” norteamericana, o lo que es lo mismo, la dicotomía maniquea entre “democracias” y “totalitarismos”. Así lo recogieron obras como la de Hanna Arendt, (1) complacientes con la nueva hegemonía de EE.UU. e imbuidas de ese clima intelectual dominado por la propaganda del autoproclamado “mundo libre” al que muy pocos intelectuales supieron sobreponerse con un mínimo de rigor. Estados Unidos construyó en esos años su posición de dominio mundial recurriendo para ello a la cooptación de intelectuales y la represión de la disidencia cultural. Sin embargo, pagó un precio muy bajo por ello gracias a la complacencia de una historiografía con memoria selectiva.

La guerra cultural

Apenas finalizada la II Guerra Mundial que asoló Europa, en 1947 el Congreso norteamericano aprobaba la Ley de Seguridad Nacional que daba origen a la CIA. Ese mismo año el embajador Georges Kennan publicaba su famoso artículo en la revista Foreign Affairs (2) inflamando los ánimos de un clima de paranoia anticomunista. Estados Unidos afilaba los instrumentos políticos (Doctrina Truman), económicos (Plan Marshall) y otros menos conocidos en el campo de la cultura y la propaganda que protagonizarían la llamada Guerra Fría. Las dimensiones de esta “guerra cultural” han sido descritas por la periodista e historiadora Frances Stonor Saunders en su libro La CIA y la guerra fría cultural. Por sus más de 600 páginas desfilan los nombres de cientos de políticos, funcionarios, artistas e intelectuales que componen el rompecabezas que la autora británica se propone reconstruir. A través de este trabajo de investigación pone de manifiesto como “el

Gobierno de Estados Unidos invirtió enormes recursos en un programa secreto de propaganda cultural en Europa Occidental”. El buque insignia que serviría a la penetración de los valores norteamericanos y la infiltración ideológica de la cultura europea sería el Congreso por la Libertad Cultural, una institución dirigida desde Washington cuya misión, en palabras de Saunders, “consistía en apartar sutilmente a la intelectualidad de Europa occidental de su prolongada fascinación por el marxismo y el comunismo, a favor de una forma de ver el mundo más de acuerdo con «el concepto americano»”. En su libro revela los mecanismos del “consorcio” dirigido por la CIA. Melvin Lasky, el oficial estadounidense Michael Josselson y el exiliado ruso Nicolas Nabokov, formaban el núcleo que dirigía este entramado donde convergían fundaciones y numerosos escritores cooptados . El Congreso Cultural fue presentado públicamente

como una institución independiente. Sin embargo, servía a la promoción y financiación desde Washington de un vasto conglomerado de autores liberales, o desencantados de la izquierda reconvertidos en derechistas, dispuestos, a través de su literatura, a moldear la opinión pública europea contra el “totalitarismo” soviético mientras guardaban silencio ante los crímenes racistas al interior de EE.UU. o las intervenciones imperialistas del “mundo libre” en Grecia (1947), Irán (1953), Guatemala (1954) o Corea. El filósofo Isaiah Berlin, el escritor Daniel Bell (El fin de las ideologías), la ya mencionada Hannah Arendt y ex-izquierdistas como Ignazio Silone (Vino y pan), el húngaro Arthur Koestler (El cero y el infinito), Raymond Aron o el idealizado George Orwell fueron algunos de los que tomaron parte de esa guerra psicológica. El Congreso por la Libertad Cultural tejió además una red de revistas por toda Europa financiadas con cientos miles de dólares de los fon-


22cultura(s) dos de la CIA obtenidos de organismos pretendidamente “filantrópicos” como la Fundación Ford o la Fundación Rockefeller que sostenían publicaciones como Perspectives, Partisan Review, Der Monat, New Leader o Ecounter mientras trataban de hundir otras publicaciones incómodas para los intereses norteamericanos como Les Tempes Modernes dirigida por Jean Paul Sartre o New States man and Nation. La caza de brujas

Paralelamente EE.UU. dio un salto en la represión y el control de la cultura al interior del país. Hallie Flanagan, directora del proyecto del Federal Teather conocía como se las gastaba el “mundo libre” ya que en 1938 fue procesada y los fondos del proyecto que dirigía retirados por motivos ideológicos. En aquellos años leyes como la Hatch Act (1939) posibilitaban la persecución ideológica entre empleados del Estado. En 1947 Truman impulsó el programa “de lealtad de los funcionarios” que permitía investigar las ideas de cualquier persona que trabajase en los ministerios y organismos gubernamentales. Precisamente en octubre de ese año tuvo lugar la primera comparecencia de escritores ante el Comité de Actividades Antiamericanas, un auténtico tribunal de excepción que había sido formado en 1938 y que dirigió la llamada “caza de brujas” que llevó a juicio a todos aquellos artistas, escritores y actores de Hollywood sospechosos de moverse en los círculos liberales, progresis-

tas y comunistas. La industria del cine, bautizada como “la fábrica de sueños”, se convirtió paradójicamente en una pesadilla para aquellos que padecieron la persecución. A su llegada a EE.UU. en 1940 el director Luis Buñuel tuvo que someterse a un duro interrogatorio sobre sus inclinaciones políticas. Otras figuras de renombre fueron perseguidas o criminalizadas públicamente. Es el caso de Charles Chaplin, autor de El gran dictador o Dalton Trumbo, condenado po desacato a un año de prisión por denunciar públicamente a sus inquisidores. Otros como Thomas Mann o el poeta y dramaturgo alemán Bertolt Brecht abandonaron EE.UU. ante el clima de persecución. El escritor y guionista Dashiell Hammet, reconocido militante comunista y autor de Cosecha Roja y El halcón maltés, fue encarcelado en 1951 por negarse a actuar como delator. En abril de 1949 la famosísima revista Life publicó un artículo a doble página con fotografías de varios intelectuales y artistas como Dorothy Parker, Norman Mailer, Lillian Hellman, Arthur Miller, Albert Einstein o Marlon Brando acusados de coquetear con el comunismo. En estos años el FBI intervino ante una editorial para evitar la publicación del libro Espartaco de Howard Fast que fue rechazado por otros siete editores antes de ser publicado por su autor en 1950. Más sonado fue el denominado por la prensa caso de “los diecinueve de Hollywood”. Así, Estados Unidos colocó bajo sospecha todo res-

Notas: 1.Los orígenes del totalitarismo. Hanna Arendt 2.The Sources of Soviet Conduct. Foreign Affairs, vol.26, julio de 1947

Hallie Flanagan, directora del Federal Teather.

La industria del cine, bautizada como “la fábrica de sueños”, se convirtió paradójicamente en una pesadilla para aquellos que padecieron la persecución. quicio de disidencia cultural que no se ajustase al objetivo de su política exterior de imponer su dominio en Europa. Para ello se favoreció el clima de delación. Personajes de la talla de Walt Disney, John Wayne, Louis B. Mayer -directivo de la Metro Goldwyn Mayer- Gary Cooper o Ronald Reagan, actor en esos años, se ofrecieron a colaborar de forma entusiasta como chivatos para Edgar Hoover, director del FBI, en la persecución ideológica de sus “colegas” de profesión. Hollywood se puso de facto bajo control gubernamental. Fue entonces cuando se impulsó un programa secreto -Militant Liberty- dirigido a hacer del cine un eficaz instrumento de guerra psicológica con la ayuda entre otros del director y ex-miembro de la inteligencia John Ford. La película Buenas noches y buena suerte (2005) dirigida por George Clooney aborda la caza de brujas de una forma un tanto light, pues

el glamuroso actor, también conocido por sus anuncios de expresso , es además un reconocido simpatizante del Partido Demócrata y lejos de profundizar en las implicaciones de este asunto se limitó a poner el foco en el senador republicano McCarthy. El historiador Higinio Polo por su parte sostiene que “la caza de brujas no fue la iniciativa de un senador alcohólico”, sino que ”fue una iniciativa del poder, del gobierno, de los círculos que controlaban la vida política, económica y social de Estados Unidos, y no de un senador”. Sirvan estas líneas para contribuir a una desmitificación necesaria de una cultura europea de autores pretendidamente insignes e incorruptibles, de obras literarias llamativamente reconocidas y películas de factura gubernamental que abundaron sin duda en la escena cultural del s.XX, también en el “mundo libre”.

Bibliografía: La CIA y la guerra fría cultural. Frances Stonors Saunders. Editorial Debate. Novela negra y caza de brujas en Hollywood. Higinio Polo. El Viejo Topo


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Fotograma de la película Rosa Luxemburg de Margarethe Von Trotta

CONQUISTAR LA CULTURA PARA CONQUISTAR LA JUSTICIA POR ESTHER M.P.

Las formas de discriminar no se basan en una prohibición explícita, sino en la invisibilización No es casualidad que la cultura sea un espacio público desde donde transmitir ideología Nadie habla del “cine de hombres” porque no existe, porque es el cine en general

Hubo una época en la que las mujeres no podían acceder a la cultura por el hecho de serlo. Este ejercicio de censura se refugiaba en una supuesta inferioridad determinada por su condición biológica de mujer. En la actualidad, una vez que esas teorías se han superado por una parte de la población, la tosquedad deja paso a la sutileza y las formas de discriminar se vuelven más refinadas. Ya no se basan en una prohibición explícita, sino en el ejercicio de censura más eficaz: la invisibilización. La cultura ha visto modificado su significado a través de las diferentes épocas en función de las corrientes de pensamiento que predominaban, pero siempre ha mantenido una idea central: el cultivo. El cultivo del alma, del espíritu o del intelecto, aquellos campos que durante el devenir de la historia han sido reservados en su mayoría a hombres. No es casualidad que además la cultura sea también la siembra de una sociedad y un espacio público desde donde transmitir ideología. En 1792 Mary Wollstonecraft escribía en Vindicación de los derechos de la mujer (1) que “las novelas, la música, la poesía y la galantería, todas tienden a hacer de las

mujeres criaturas de la sensación, y su carácter es formado en el molde […]. Esta sensibilidad sobrecargada naturalmente relaja los otros poderes de la mente, el intelecto y previene de alcanzar esa soberanía [...]”. Esos supuestos atributos que conformaban el carácter femenino han provocado que el espacio público haya sido tradicionalmente vetado a las mujeres y, por tanto, también su reconocimiento. Escribía en 1949 Simone de Beauvoir (2) “El hecho de que su trascendencia le sea negada le prohíbe normalmente el acceso a las más altas actitudes humanas: heroísmo, rebelión, desprendimiento, invención, creación[...]”. En mundos de hombres

Aunque se han dado grandes pasos en la integración de la mujer en la proyección pública, las cifras siguen siendo muy significativas. En 2010 el porcentaje de mujeres directoras era de un 11% (3) y aunque parece que el porcentaje de escritoras es un poco mayor, no se puede acceder a los datos exactos, dado que el Instituto Nacional de Estadística no incluye la perspectiva de género en sus estadísticas. Pero lo que es significativo es que por ejemplo a lo largo de la his-


24cultura(s) toria del premio Cervantes, tan solo tres mujeres lo hayan ganado. La cultura como ámbito de poder político siempre ha estado copada por hombres y que una mujer perteneciese a él no estaba bien visto. Para formar parte de ese círculo no son pocas las mujeres que tuvieron que despojarse de su identidad y adoptar seudónimos como, por ejemplo, Cecilia Bohl, que para que sus obras fuesen leídas tuvo que adoptar el nombre de Fernán Caballero, Charlotte Brontë, que fue Currer Bell, e incluso Concepción Arenal que utilizó el nombre de su hijo Fernando para presentar el texto La beneficiencia, la filantropía y la caridad al concurso de la Real Academia de Ciencias morales y políticas que finalmente ganó. Esta práctica también fue adoptada por la escritora Lucía Sánchez Saornil, militante anarquista de la CNT y fundadora de Mujeres Libres, que utilizó el nombre de Luciano San Saor para publicar poemas de contenido homosexual. El caso de la escritora francesa Collete es diferente. No fue ella quien quiso hacerse pasar por hombre, sino que fue su marido quien le animó a escribir sus primeras obras y se apropió de ellas firmándolas con su nombre. Construyendo a la mujer

Las mujeres no solo han tenido que enfrentarse a la falta de reconocimiento hacia ellas como creadoras, sino que además han asistido a como desde las páginas de los libros o el arte se ha configurado y estandarizado su imagen y personalidad. Su relación con la cultura se

ha basado, por tanto, en un deseo de acceder a ella como iguales y a su vez en una búsqueda de la transformación de esta y, como consecuencia, de la realidad. La famosa sentencia “no se nace mujer, se llega a serlo”, conclusión del libro El segundo sexo de Simone de Beauvoir, supuso un hito para el feminismo y la cultura en general, dado que su obra desmontaba el origen natural de la condición de mujer, en la que se basaba la discriminación, para justificar a través del análisis de la historia, el psicoanálisis, la religión o la cultura cómo se ha construido la noción del género femenino. En la década de los 60, cuando los movimientos sociales resurgen en todo el mundo y explotan en el llamado mayo del 68, la Antropología empieza a adoptar la tesis de que muchas actitudes o hechos que dábamos como realidades naturales e indiscutibles, no son más que construcciones sociales, lo que reforzará la teoría feminista que comenzó a desarrollarse de manera muy importante a partir de dicha época. Se empieza a plantear una mirada de género y las mujeres comienzan a ser sujetos activos que quieren mostrar al mundo lo que rodea sus vidas. En el mundo del cine, por ejemplo, Margarethe Von Trotta irrumpió en el panorama alemán llevando al cine historias de mujeres e incluso retratando en la gran pantalla a Rosa Luxemburgo. La mirada femenina

Desde que las mujeres se hicieron un hueco en el mundo cultural, críticos y medios

Notas: 1. Vindication of the rights of woman, Mary Wollstonecraft, 1792 2.El Segundo Sexo. Simone de Beauvoir, 1949

Foto: Esther M.P.

de comunicación han calificado sus obras como libros o películas “para mujeres” o “feministas” con cierto toque despectivo y es que nadie habla del “cine de hombres” porque no existe, porque es el cine en general. Estas etiquetas no han hecho más que reforzar los estereotipos y apartar la producción cultural hecha por mujeres de los círculos de distribución más globales. De hecho no es extraño leer entrevistas a creadoras en las que se les pregunta por su condición de mujer, mientras es inimaginable que se haga lo mismo con un hombre. También se ha hablado mucho de lo que han llamado la “mirada femenina” que ha sido rechazada por muchas cineastas y escritoras. Para la historiadora María Castejón (4) “Las mujeres tienen

una posición determinada en el mundo. No es lo mismo ser mujer que hombre, del mismo modo que no es lo mismo ser una mujer joven y blanca en España; que una mujer mayor y negra en Nueva York; que una lesbiana precaria en Australia; que una indígena en Argentina. El género es una de las señas de identidad más poderosa, la que más define, la que más marca, la que más diferencia y subordina, pero también lo son la raza, la clase o la opción sexual”. Lo masculino sigue percibiéndose como lo universal, mientras que lo femenino es un campo particular, con unas características determinadas. Las dificultades de las mujeres a la hora de acceder en igualdad al mundo de la cultura son piedras en el camino de la justicia social.

3. Asociación mujeres cineastas y Medios Audiovisuales (CIMA) 4.25 años de cine. Muestra de cine y mujeres de Pamplona. IPES


25tiempos tiempos (posT)modernos

De izqda a drcha: Barthes, Foucault, Gramsci y Chomsky. Todos ellos autores que reflexionaron sobre la lingüística, la ideología o el poder | Ilustración: Revista Exarchia

¿El lenguaje es simple y llanamente un inocente sistema oral y escrito para comunicarnos? ¿O algo más? ¿Tiene implicaciones culturales o ideológicas? ¿es permeable a las subjetividades o mantiene una pasmosa neutralidad? Si coincidimos con el sociólogo estadounidense James Petras cuando afirma que “vivimos tiempos de barbarie”, tiempos “de destructivas guerras imperialistas en nombre de la democracia, de salvaje explotación en nombre de las potencias mundiales emergentes, de desplazamientos masivos y forzados de población en nombre de la inmigración y de pillaje a gran escala de los recursos naturales en nombre del libre mercado”(1). Si pensamos como él, entonces, conviene preguntarnos si el lenguaje constituye para el poder un inmejorable vehículo ideológico que encierra a través de un gran número de frases hechas, eufemismos y tecnicismos un verdadero campo de batalla. Debemos cuestionarnos si no se desarrolla en el mismo una guerra soterrada por transmitir determinados valores, modelar conciencias, normalizar injusticias, naturalizar relacio-

La palabra es un arma POR FELIPE P.G.

LENGUAJE Y PENSAMIENTO CRÍTICO Si “en el lenguaje está contenida una determinada concepción del mundo” urge pasar de su uso inconsciente al momento de la crítica y la conciencia nes de poder e invisibilizar realidades incómodas de las que derivan ganadores y perdedores. El lenguaje actúa como mediador de la interacción del ser humano con la realidad social siempre inscrito en una atmósfera cultural determinada. En este sentido, la lengua, como reconoce Roland Barthes, es una “institución social” y al mismo tiempo un “sistema de valores” en tanto que es un “contrato colectivo al que tenemos que someternos globalmente si queremos comunicar”. (2) Existen, por tanto, unos códigos ya establecidos so-

cialmente expresados en múltiples “combinaciones” y “mecanismos psicofísicos” adquiridos por uso y costumbre en los que generalmente no reparamos, por cuanto que no analizamos el proceso de producción y reproducción del lenguaje en la vida cotidiana especialmente mediante el habla al mantener conversaciones que no requieren de un alto grado de abstracción y análisis en ámbitos de socialización como la familia, los amigos, la universidad o el trabajo. Sin embargo, toda lectura que se proponga ser crítica y no puramente asimiladora y, especialmente,

todo ejercicio consciente de pensamiento crítico o científico requiere de una profunda reflexión, empezando por el lenguaje, de una revisión de los conceptos y términos que utilizamos si no queremos navegar a la deriva en el mundo de las apariencias. Atendiendo a la aguda percepción de Antonio Gramsci que establece que “todos los hombres son filósofos” por cuanto practican de forma inconsciente una “filosofía espontánea, propia de todo el mundo” que se encuentra contenida en “el lenguaje mismo”, en el llamado “sentido común”, y “en todo el sistema de creencias, supersticiones, opiniones, maneras de ver y de actuar que asomen en eso que generalmente se llama «folklore»”, convendría recoger también su llamado a ser conscientes de que si “en el lenguaje está contenida una determinada concepción del mundo” urge pasar de su uso inconsciente al momento de la crítica y la conciencia y tomar parte de la concepción del mundo al que aspiramos y no de aquella que nos viene impuesta. (3) Este ejercicio de crítica nos exige dar buena cuenta


26tiempos (posT)modernos de algo que el filósofo latinoamericano Enrique Dussel expresaba recientemente en un inusual seminario de economía crítica ante un grupo de estudiantes mexicanos y es que uno no es filósofo si no construye sus propias categorías. Es decir, que convertirse conscientemente en sujetos activos de nuestra vida y nuestro pensamiento exige no asistir pasivamente al “moldeamiento externo de la propia personalidad” de manera que no podemos permitirnos el lujo de dejar en manos de las instituciones culturales ligadas al Estado, ni a los mass media, vinculados a grupos económicos, el monopolio del lenguaje.

no podemos permitirnos el lujo de dejar en manos de las instituciones culturales ligadas al Estado, ni a los mass media, vinculados a grupos económicos, el monopolio del lenguaje. Desde al menos la década de los 60 el desarrollo acelerado experimentado en Europa por los medios de comunicación de masas -que invadieron los hogares multiplicando el nº de televisores y las tiradas de prensa- junto a la generalización de los estudios interdisciplinares que rompieron las barreras autoimpuestas entre sí

por las ciencias sociales, hicieron brotar múltiples estudios que desde la lingüística, la antropología estructural o la sociología abordaron el análisis de los sistemas semiológicos, esto es, sistemas de signos: imágenes, gestos, ritos...- incluido por supuesto el lenguaje que es consustancial a ellos. La revolución cultural de 1968 es considerada un fenómeno bien representativo de esa determinación por apropiarnos del lenguaje.(4) Sin embargo, tras la larga noche neoliberal de las décadas 7090 el rodillo del pensamiento único -de corte capitalista, eurocéntrico y patriarcalaplastó las resistencias intelectuales afirmando una ruptura con la cultura del pensamiento crítico europeo que ha desarmado a generaciones como la nuestra. Quizás sea hora de retomar un “pensamiento radical”, en palabras del historiador colombiano Renán Vega Cantor, “llamando a las cosas por su nombre”, entendiendo que su radicalidad “no es una cuestión puramente lingüística o retórica […] puesto que la misma utilización de ciertos conceptos (como capitalismo, imperialismo, clases sociales, desigualdad) implica la adopción de un punto de vista que tiene consecuencias prácticas en la vida de las personas que asumimos ese tipo de crítica radical”. (5) Retomar esa radicalidad del pensamiento crítico nos

permite sobreponernos al aturdimiento a que nos somete el lenguaje del poder y analizar como éste es capaz, no sólo, de estructurar las conciencias sino también de producir un efecto en la realidad social, pues como afirma la profesora Concepción Cruz “el lenguaje no es un mero instrumento que refleja la realidad. El lenguaje tiene el poder de crear y destruir la realidad.”(6) , de manera que a través de las expresiones performativas -acuñadas por el filósofo John Austin- “el poder es capaz de producir aquello que nombra.” (7) Retomar esa tradición del pensamiento crítico aplica-

como afirma Concepción Cruz “el lenguaje no es un mero instrumento que refleja la realidad. El lenguaje tiene el poder de crear y destruir la realidad” da al análisis del lenguaje nos permite además percibir que existe una imposición de un determinado lenguaje -y, por tanto, una determinada concepción del mundo- de unos grupos sociales sobre otros que funciona como encubridor de realidades de injusticia. Nos permite ser conscientes de la existencia de un elitismo que invade el mundo académico que

actúa como barrera clasista en el sistema educativo, como puso de relieve el sociólogo y lingüista británico Basil Bernstein (8) al establecer una relación entre “los órdenes simbólicos” y la estructura social de clases y concluir que los mayores porcentajes de fracaso escolar entre los niños y niñas de clase trabajadora no pueden explicarse como un fracaso individual del alumno/a sino que evidencian un sistema educativo que hace uso de un código socio-lingüístico que reproduce la desigualdad social. Pero además esos estudios nos hacen capaces de diagnosticar el tipo de lenguaje que utilizan las llamadas “ciencias de la comunicación” para no asistir pasivamente ante unos informativos y tertulias plagados de tecnicismos y eufemismos ajustados a un código de lo políticamente correcto, a un lenguaje a gusto del poder. Esta sección se construye por tanto como un punto de partida desde el que retomando algunas herramientas de análisis que nos ofrece la lingüística, la semiótica o la semiología* podamos armarnos contra la ideología (9) implícita en un lenguaje aparentemente neutral e inofensivo. Trataremos por tanto de visibilizar las relaciones entre pensamiento, poder y lenguaje, dando buena cuenta de aquel lema que afirma “la palabra es un arma”.

*semiología: Término acuñado por Ferdinand de Saussure en el s.XIX a la que define como “una ciencia que estudie la vida de los signos en el seno de la vida social”

semiótica: Según Charles Sanders Peirce: una teoría general de los signos. Roman Jackobson: el objeto de estudio de la semiótica es la comunicación de mensajes de todo tipo, mientras que la lingüística se ocupa únicamente de los mensajes verbales.

Bibliografía: 1.Notas sobre un renacimiento cultural en tiempos de barbarie, James Petras 2.Elementos de semiología, Roland Barthes 3.Introducción al estudio de la filosofía, Antonio Gramsci. 4.Mayo del 68: las palabras y el poder. Revista Herramienta, nº7. 5.Elogio del pensamiento crítico, Renán Vega Cantor.

6.[Video] Características fundamentales del sujeto neoliberal, Concepción Cruz (YouTube) 7.Cómo hacer las cosas con palabras (1962), John Austin. 8.Clase, código y control. Basil Bernstein 9.Ideología. Una introducción. Terry Eagleton (Usamos aquí el concepto de ideología de Marx entendido como “falsa conciencia”, es decir, la ideología que actúa como falseadora de la realidad.)


27tiempos (posT)modernos

CENSURA Y CONTROL EN LA EDUCACIÓN

POR DIEGO VALVERDE

No faltan voces que defienden la necesidad de educar de otra manera, en la libertad de conciencia, libertad de pensamiento, a través de una pedagogía emancipada de dogmas, etc. Ya desde la época de Francisco Ferrer Guardia, precursor de la escuela moderna, se venía reclamando un nuevo tipo de educación

La educación siempre ha sido y será un tema controvertido, por razones obvias. En España, desde tiempos lejanos ha sido considerada un pilar fundamental del poder, y eso es algo irrefutable si tenemos en cuenta las numerosas leyes educativas aprobadas desde la conformación del Estado liberal. Del mismo modo, es incuestionable el hecho de que los poderes públicos han absorbido amplias competencias en educación, tanto en programación, como en control del sistema educativo y prestación del servicio desde entonces y ahora. Especialmente durante los últimos veinte años, la colección de leyes educativas demuestra un claro interés por dejar una impronta política por parte del partido gobernante. Numerosos expertos en educación han subrayado el hecho de que las ideas que se aprenden en los primeros seis años de vida son transcendentales para dar forma a la base sobre la cual se sustentarán las ideas y las creencias del individuo que lo acompañará el resto de su vida. Precisamente, por este motivo, a lo largo del

tiempo, el poder ha pretendido adoctrinar en la enseñanza, transmitir unos determinados valores para así garantizar su propio futuro y adeptos. Lo cierto es que no faltan voces que defienden la necesidad de educar de otra manera, en la libertad de conciencia, libertad de pensamiento, a través de una pedagogía emancipada de dogmas, etc. Ya desde la época de Francisco Ferrer Guardia, precursor de la escuela moderna, se venía reclamando un nuevo tipo de educación, más libre, laica y libre de dogmas. Pero, a pesar de los avatares de la historia, las oligarquías y sobre todo las presiones de la Iglesia, consiguieron frenar cualquier avance. Puede afirmarse que en la España de finales del siglo XIX y comienzos del XX se llevó a cabo una enseñanza nacionalista efectiva, aunque parece ser que insuficiente a tenor de los recientes acontecimientos donde se pretende inculcar a los niños y niñas oriundos de regiones con un fuerte carácter independentista el orgullo de ser español. Estas medidas recuerdan un tanto a la Orden de 19 de

agosto de 1936 donde lo que pretendía el gobierno de Franco era ahondar en la formación del niño en el aspecto cultural y la “españolización de las juventudes del porvenir”. Adoctrinamiento y autoritarismo eran las claves de aquel sistema. La educación y la cultura sin duda generaron cierto desvelo en el seno del bando sublevado, siendo la política en esa área un elemento de legitimación del régimen y vehículo transmisor de una concreta ideología y de una Historia verdadera y única (1). Sin duda también era una forma de eliminar futuros adversarios puesto que ese sistema educativo imposibilitaba el ejercicio del pensamiento crítico. El férreo control de la educación, el tradicionalismo oscurantista, el dominio del dogmatismo, la censura, la potenciación de lo español y lo religioso hicieron del modelo educativo franquista (nacionalcatolicismo) una herramienta eficaz para aquella “cruzada” que el régimen trataba de llevar frente a una ideología opuesta. A día de hoy, el adoctrinamiento y la censura en edu-


28tiempos (posT)modernos cación continúan siendo una realidad, a veces de manera muy sutil. También existen otros tipos de controles que reducen la capacidad de desarrollar un pensamiento crítico que tienda a desmarcarse del pensamiento oficial, del pensamiento único que impregna el mundo que nos rodea. La manipulación en la educación desde intereses políticos es incluso una herramienta financiada con dinero público. Por ejemplo, son conocidas las reiteradas reclamaciones, a veces exageradas, que se han hecho hacia el tipo de Historia que se enseña en las aulas de Catalunya o Euskadi, ámbitos geográficos que cuentan con una importante presencia de elementos independentistas. Un espacio donde una minoría elitista juega la baza del nacionalismo a su servicio y no esconde sus herramientas de control, reinterpretando el pasado para ensalzar los valores locales o regionales, a modo de arma esgrimida contra aquellos que oprimen sus deseos de formar un Estado propio. Pero tampoco debemos perder de vista la visión dominante nacionalista española de la educación y la Historia que tiende a negar el derecho de otros pueblos a decidir sobre sus destinos y a interpretar su pasado, infravalorando su cultura y su lengua. Algo, que es promovido oficialmente desde el poder. Esa visión españolista de la “Historia verdadera” que acusa a los nacionalismos periféricos de manipular el pasado, está protagonizada por los mitos clásicos de la historia española que se siguen estudiando casi igual como lo hacían hace un siglo nuestros antepasados. Una Historia monolítica que muchas veces sirve a los gobiernos para fomentar ciertos mi-

tos y epopeyas históricas con el fin de reforzar sus propias tesis sobre la concepción del Estado o las relaciones internacionales. Desde luego que no existe una Historia estrictamente objetiva ni una sola Historia. Tampoco debemos obviar que el origen de la historiografía moderna es intrínseco a su uso público. Ha buscado la cohesión social y la justificación política del Estado liberal. Y esto, tiene su reflejo en los libros de texto y en los currículos educativos, cuyos contenidos a menudo son tema de debate. En ocasiones son eliminados de los contenidos educativos conflictos o hechos que pueden resultar polémicos o controvertidos. No resulta agradable rememorar y estudiar las atrocidades de nuestro pasado, y ejemplos no faltan: el Holocausto, el Genocidio Armenio, la Matanza de Nankín, las protestas en la Plaza de Tiananmen, la Guerra de Vietnam o por ejemplo: la II República y la Guerra Civil. Incluso, existen ejemplos de cómo se han intentado censurar los contenidos científicos relacionados con la evolución biológica en algunos lugares donde las creencias religiosas están por encima de todo. Se justifican estas censuras argumentando que estos contenidos son inadecuados para los jóvenes, algo sin duda cuestionable. En palabras de Henry Kamen: “en Historia la verdad no existe”, siempre hay versiones de esa verdad y la verdad inamovible es un sueño. La Historia es interpretación, y como dice Hobsbawm, en su libro  Sobre la historia, hay que diferenciar entre el partidismo negativo y el partidismo positivo. El primero se basa en forzar la realidad a unos intereses, en falsear la realidad. El segundo se fun-

damenta en que la realidad se acepta tal y como es y después el historiador puede tomar partido según su posición de clase. El historiador y el profesor deben estar comprometidos con su realidad, desmarcándose de un uso partidista de la Historia y la educación por parte de elementos ajenos, y deben cumplir una función social como hijos de su tiempo a través de una labor que sirva para transformar dicha realidad. La educación debe romper las cadenas que la aprisionan. No debemos caer en la tentación de mezclar en el debate educativo el enfrentamiento partidista polarizado en los dos grandes partidos políticos del país, PSOE y PP, ya que ambos han utilizado la educación en su propio beneficio, sin contar con la opinión de la comunidad educativa. Necesitamos reflexionar seriamente sobre la educación, puesto que en manos de los profesores están las generaciones venideras. Unas generaciones que tienen que ser educadas bajo una perspectiva nueva, buscando siempre la formación de individuos críticos capaces de interpretar la realidad que les rodea. También debemos reflexionar sobre la mercantilización de la enseñanza, la educación sólo debe estar al servicio de la sociedad formando ciudadanos y ciudadanas, y no meros instrumentos de trabajo acríticos. Es un riesgo dejar la educación en manos del mercado, cuyo único objetivo es obtener beneficios económicos. Y esta labor de reflexión corresponde a la sociedad y a los distintos agentes educativos, quienes deben ser los auténticos protagonistas de las reformas en el ámbito de la educación.

a lo largo del tiempo, el poder ha pretendido adoctrinar en la enseñanza, transmitir unos determinados valores para así garantizar su propio futuro y adeptos.

la historiografía moderna [...] ha buscado la cohesión social y la justificación política del Estado liberal. Y esto tiene su reflejo en los libros de texto y en los currículos educativos. NOTAS: 1.José J. Martí Ferrándiz. Poder político y educación. El control de la enseñanza (España, 19361975). (p33)


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(PA)TENTE MIENTRAS COBRO POR RODRIGO GARCÍA Este artículo no pretende ser un texto que explique en términos legales la regulación o funcionamiento del sistema de patentes. Es una visión subjetiva de alguien que se dedica a la investigación científica y se encuentra en este ámbito con más pruebas que añadir al carro de que el sistema capitalista es ilógico, inhumano y profundamente antisocial, donde lo que impera es aumentar el beneficio económico de algunas oligarquías, no el bien de la humanidad en el sentido mas amplio del término. Para empezar, veamos brevemente cómo funciona el proceso de investigación, en cuanto al uso que se puede hacer de los resultados positivos obtenidos. En líneas generales hay dos opciones: la publicación científica o el registro de una patente. Cuando se consigue un descubrimiento científico (no hay que pensar en algo revolucionario que vaya a conseguir el premio Nobel, la ciencia avanza pasito a pasito) se publica en revistas científicas de la rama correspondiente. Hay revistas de todo tipo, ya sea química, arqueología, física, biología, historia, medicina, ingeniería… y sus respectivos campos, hasta llegar a un alto grado de especialización. Este sistema de poblicaciones actual tiene sus fallos y daría para otro(s) debate(s), pero no es la cuestión que quiere tratarse.

Aún con sus problemas, dichos conocimientos que aparecen en las revistas son en teoría públicos (pagando las suscripciones), y la ciencia avanza sobre esos nuevos ladrillos que se van estableciendo cada vez. Con cada nuevo paso se ponen a disposición global los nuevos hechos, en base a los cuales poder trabajar nuevas ideas. La idea básica es poner en común todo el saber del que disponemos, universalizar el conocimiento. La alternativa (o mas bien el acompañamiento) a la publicación en revistas es el registro de una patente. En ellas se determina la propiedad privada de un método o procedimiento para conseguir un resultado. Dicho resultado puede ser –entre otras cosas, pero las mas relevantes- un producto químico (un fármaco, un color determinado, un material…), una mejora de materiales ya existentes (conseguir mayor resistencia, mejores propiedades térmicas, eléctricas, realizarlo más económicamente…), o un dispositivo nuevo (nuevas máquinas o herramientas). Tales patentes solo pueden ser utilizadas por quienes las posean y sólo si quieren hacer uso de ellas. Esto significa que un avance científico, en lugar de ser una propiedad social, queda en manos privadas, lo que acarrea diversas consecuencias negativas.

Fotos: Jesús Diez

las patentes reflejan muy bien la esencia del capitalismo, en la que lo que importa es el beneficio privado de unos pocos, a costa de lo que supondría mejoras para la enorme mayoría.


30tiempos (posT)modernos Se hace pues necesario un control social del proceso investigador en su conjunto. Desde la inversión, [...] hasta la propiedad de todo fruto generado de dicho trabajo.

Foto: www.google.es

Por una parte, puede suponer la paralización de ese avance. Sin ánimo de caer en teorías conspiracionistas, no resulta ilógico pensar que si una empresa posee el monopolio (o pertenece a un oligopolio) de un determinado sector, no le interesa que aparezca una tecnología nueva que la desbanque –aún si eso implicara mejoras objetivas al medio ambiente, a la sociedad…-; por lo tanto, si alcanzan dicha tecnología y la patentan antes que nadie tienen garantizados sus beneficios hasta que les parezca el momento adecuado de cambiar de mercado. El ejemplo típico de esto son los motores de combustión actuales y el motor eléctrico, de agua, pero la posibilidad legal existe para cualquier cosa y personalmente no dudo que se está realizando aún en ejemplos menos paradigmáticos. Por otra parte, el enriquecimiento privado al hacer uso de ese conocimiento desarrollado. Esta es la tónica principal en la que una empresa tiene la exclusiva de un producto, y, por lo tanto, el monopolio del mismo. El ejemplo mas icónico –y no

por ello menos cierto- es el de la industria farmacéutica, en el que los medicamentos tienen el precio fijado por la misma sin importar cuánta gente pueda o no acceder a ellos, en lugar de aprovecharse la oportunidad para erradicar enfermedades y que prevaleciera el humanismo antes que cualquier criterio económico. Así, las patentes reflejan muy bien la esencia del capitalismo, en la que lo que importa es el beneficio privado de unos pocos, a costa de lo que supondría mejoras para la enorme mayoría. Uno de los principales argumentos utilizados en defensa de las patentes es el hecho de la inversión que el sector privado realiza para conseguir dichos descubrimientos. Parece tener lógica que “si yo he pagado para que esto se consiga, sus frutos me pertenecen”. Lo primero, este es un argumento clásicamente burgués que pretendidamente obvia el hecho de que las y los investigadores, quienes materialmente realizan los logros son la gente trabajadora, asalariada, y no olvidemos que en la mayoría de las oca-

siones han sido formadas en el sistema educativo público (al menos por el momento). Quienes consiguen las hazañas y superan los retos son las y los trabajadores. Segundo, si el problema es de financiación y se nos dice tener que recurrir al sector privado para investigar, abordemos la cuestión por este aspecto. Es un hecho que la financiación pública es pésima, y actualmente la reducción del gasto en investigación y desarrollo es escandalosa, lo que afecta directamente a las becas y la inversión en proyectos públicos, haciendo que resulte muy difícil el poder dedicarse a la investigación, truncándose así prometedoras carreras de gente con un altísimo potencial para generar avances y mejoras en una sociedad. La investigación pública ha sido llevada a cabo en su mayoría en las universidades e instituciones vinculadas a las mismas. Como no podía ser de otra manera, el proceso de destrucción de la educación pública y accesible, en pro de la elitización y privatización absolutas, representado en sus últimas épocas con el “Plan Bolonia” y la “Estrategia Universidad 2015”, también atacan el aspecto de la investigación. Cada vez se exige a los proyectos de investigación una mayor vinculación a empresas para poder conseguir financiación pública, llegándose a la contradicción de que cuanto más se trabaje con el sector privado, más dinero público se recibe. De esta forma se fomentan los proyectos que interesan al capitalismo, de los que puede obtener un beneficio económico directo, en detrimento de otras líneas de investigación. De aquí se deriva el pro-

blema de destinar esfuerzos únicamente a los campos que sean “rentables”, abandonando todo el espíritu histórico de ansia de saber y comprensión del mundo que nos rodea, de las leyes que rigen el Universo, del conocimiento como fin en si mismo y no basado únicamente en criterios mercantiles y economicistas. Las ciencias sociales y humanidades salen doblemente dañadas, porque evidentemente no interesa su fomento y desarrollo en el capitalismo. Pero no hay necesidad de recurrir al sector privado para investigar. Escudándose en lo deteriorado de un sistema que concienzudamente se están encargando de demoler, se transmite la idea de que es necesario ese mecenazgo de empresas privadas, y que “gracias a sus esfuerzos” se consiguen sacar adelante los proyectos. De nuevo privatización, en este caso del Conocimiento (con mayúscula). Se hace pues necesario un control social del proceso investigador en su conjunto. Desde la inversión, dónde se destinan los recursos y cómo se gestionan los mismos, transparencia y cercanía a la sociedad de tales proyectos, hasta la propiedad de todo fruto generado de dicho trabajo. La ciencia y la tecnología son herramientas muy poderosas que han hecho evolucionar el mundo hasta el punto en el que nos encontramos, y que muchas veces olvidamos, damos por sentado y no valoramos. Tenemos que conseguir que dichas herramientas vuelvan a manos de quien legítimamente pertenecen, que cumplan su función de servicio a la Humanidad y no sean generadoras de riqueza privada, oligopolios y desigualdades.


Acción de familias contra los deshaucios. Valladolid | Irene Muñoz

EXARCHIA nº2 03/2013

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Revista Exarchia Nº2  

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