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Entre Líneas Revista literaria―noviembre―2011 Miami- Florida- Estados Unidos. Once Sumario: Elaine Vilar Madruga. II lugar en el Concurso Internacional de Poesía El Mundo lleva alas / 5 Títulos y autores que participarán en el stand de la Editorial Voces de Hoy, en la 28va. Feria Internacional del libro de Miami/2011/ 9 De hoy… por Vicaria/ 12 Añorado encuentro por Mercedes Eleine González/ 15 Dos poemas de Orestes A. Pérez/18 Esperando la luz un cuento de Reinaldo Ceruto/ 21 2 Poemas de Estrella Fresnillo-Díaz/ 24 Dos sentimientos del alma, nuevo libro de Entre Líneas/28 Yo alucino por Sara Suejen / 30 Conversando con… Entrevista a Francisca Argüelles por Pedro Pablo Pérez/ 32 Te invitamos/ 36

Entre líneas es una revista literaria, que lleva como única finalidad promover a todos los autores de habla hispana, que deseen colaborar con sus trabajos, los cuales tendrán una evaluación previa. Su colaboración puede ser enviada a: revistaentrelineas@live.com


SEGUNDO LUGAR DEL CONCURSO INTERNACIONAL DE POESÍA El mundo lleva alas ELAINE VILAR MADRUGA

Elaine Vilar Madruga (Ciudad de La Habana, 1989) Narradora y poeta. Estudiante de Dramaturgia del Instituto Superior de Arte. Graduada de Nivel Medio de Música en la especialidad de guitarra clásica. Graduada del XI Curso de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Miembro de la AHS. Coordinadora del Taller de Literatura Fantástica Espacio Abierto. Entre sus premios se encuentran: mención en el Concurso Iberoamericano de Relatos BBVA- Casa de América 2007, ganadora del Decimosegundo premio “Indio Naborí 2008” de décima. Mención Especial del David 2009 de poesía y del Calendario (ciencia-ficción 2006, poesía y narrativa infantil 2009), ganadora del Premio Extraordinario del Concurso Internacional “Garzón Céspedes” 2008, Segundo Premio de Cuento Juventud Técnica 2008 y 2009, Premio Internacional de Poesía Fantástica Minatura 2009, Caballo de Fuego de poesía 2009, de la Beca de creación La Noche 2010, Primer Premio del Concurso Internacional de Cartas de Amor 2010 “Escribanía Dollz”, del Premio Farraluque de Poesía Erótica 2010, mención del Luis Rogelio Nogueras de ciencia ficción 2010, Premio de Poesía Especulativa “Oscar Hurtado 2011”, Segundo Premio Internacional de poesía mitológica “Evohé La Revelación 2011”, mención en el concurso de poesía Benito Pérez Galdós 2011, entre otros. Ha organizado los Eventos Teóricos de Arte y Literatura Fantástica “Behíque 2009”, así como las dos ediciones de “Espacio Abierto 2010” y “Espacio Abierto 2011”. Co-editora de la revista de literatura de Ciencia- ficción y Fantasía cubana “Korad”. Ha publicado la novela “Al límite de los Olivos”, Editorial Extramuros 2009. Ha antologado la colección de cuentos de fantasía “Semillas de Magia y Acero”, actualmente en proceso de edición en la Editorial Gente Nueva. Su obra ha sido publicada en diversas antologías en España, Venezuela, Argentina, Uruguay, Chile y Cuba.


Dejarte amar III Me he asomado al lodo vidrioso de los ríos. Entonces supe que era Ofelia, y la muerte en mi pómulo una larva abatida de la incógnita: ser o no ser, y el sargazo impávido del vientre de las bestias una escupida de dios para mostrarme que he tragado la eternidad, buche a buche, con el hábito fértil de la espera. Donde otros descubrirán la herrumbre yo pongo las flores azules del ahogado, y el grano vendrá a sembrarse en mi mejilla como la pregunta a dios que otros podrán responder cuando sepan que soy Ofelia: míos todos los maderos imposibles a los cuáles pude asirme, pero no. El esqueleto de las aguas era una espiral demasiado portentosa para negarme a beber lo eterno de su carne, y esta pantomima de fingirme muerta una parte más de la máscara que llamo rostro: soy la bestia llamada mujer ahogada. Esta incredulidad que otros leerán en mi rostro es nada más que un insulto a los escribas y sus manías de animales sumergidos. Sepan todos que yo tuve la promesa de un rescate, el juego de las improbabilidades abandonándome en el segundo en que el aire fue agua, y nada más. Yo esperaba la luz, el rumor de la mano conocida


arrastrándome a los márgenes de la historia, no sabía que la eternidad era persistente y se introducía en mis palabras como un naufragio premeditado. Sepan todos que esperé como se espera al animal milagroso de los incrédulos. Sepan todos que esperé la incoherencia de lo eterno, con la manía lógica de las bestias que no saben dejar de amar.

Frida Kahlo se me parecía... Frida Kahlo se me parecía. Era la gemela olvidada en los montones de polvo de mis tazas. Tenía más que yo y a veces menos, como los sueños que se atropellan por salir de los baúles. Frida Kahlo se me parecía. Le gustaba inyectarse los ojos con color, con tinta ilícita, con gritos unánimes, con monos grandilocuentes que hoy me miran desde un espejo, preguntándome si yo era ella, - si yo no era ella -, y qué hacía usando su copa dislocada. Frida Kahlo se me parecía, incluso parpadeaba como yo - agotada, inconclusa, amante -, solía mirar a Diego con mis ojos ensangrentados, le preguntaba por mi cuerpo, por las penetraciones de mar, por la fiebre que no cede al primer embate. Hablaba con Diego de mis manuscritos de polvo, del polvo de mis tazas, de las tazas azules, verdes, rojas - le gusta inyectarse de color -, hasta que Diego le escupía la mentira.


Frida Kahlo era igual a mí. Yo tampoco caminaba. Me sentaba a horcajadas en las nubes para contemplar la noche y los niños muertos que gritan en las calles muertas e innombrables. Yo tampoco caminaba, y a veces cantaba como ella a la luz de los dientes del ocaso; pintaba ouijas y mares que no ceden y penetran sobre el vientre madre de la tierra. Yo vine a buscar la muerte en los mismos tranvías donde ella halló la vida, pero sólo me respondieron las bofetadas, los cántaros, el desprecio que hoy acuno por el mundo. Por eso, Frida Kahlo se parecía a mí como un espejo. Mi cara, mi boca, mi destreza, mi lamento. Mis escamas, mis aletas, mis agallas. Mi nombre, mis monos, mis ataques de deudas. Frida Kahlo era igual a mí hasta en el miedo, en la marea, en los alientos de medianoche. Frida Kahlo era igual a mí. Por eso le mordí los ojos.


La Editorial Voces de Hoy en la 28va. Feria Internacional del Libro de Miami, 2011 Títulos y autores que representarán a la casa editorial Se aproxima ya la 28va. Feria Internacional del Libro de Miami, que se desarrollará los días 18, 19 y 20 de noviembre, y nuestra casa editorial tendrá como cada año un stand, donde estarán representados más de cuarenta nuevos títulos y sus autores. Es por ello que invitamos al público en general a que nos visite en el Wolfson Campus del Miami-Dade College en el Downtown de la ciudad, específicamente en la Parte “B”, sita en 2da Ave del NE entre la 3ra y 4ta calle, y tendrá la posibilidad de charlar con varios de los escritores, dándose también la oportunidad de llevarse uno de sus libros firmado por el propio autor. La Editorial Voces de Hoy quiere agradecer a todos los que pusieron sus obras en nuestras manos para que hoy hagan realidad el sueño de participar en este magno evento de la literatura.


Los títulos que conforman el catálogo ferial, del sello Voces de Hoy y Entre Líneas, son los siguientes: Fe con leche con amor, de Gladys Enrizo Experiencias espirituales, de Sara Acosta Cuba nunca ha sido nación, de Manuel González Beceña Animales nocturnos, de Valeria S. Marcon Gamboa Reflexiones de un guitarrista. La guitarra y su técnica, de José Olivera El mundo lleva alas. Antología 2010 La claridad asombrosa, de Francisco Muñoz Soler Un cementerio que agoniza, de Rodolfo Torres y Magaly Cabrales El reino de los zancudos. Relatos de la Yegua Indómita, Vol. 2, de Juan Carlos Rivera El cenicero del diablo y otras historias, de Ernesto Ravelo Tras la huella de un pasado, de Víctor Sacre ¿Salvos solo por fe? Y las obras ¿qué?, de Sigifredo de Bruzos Buscando el orden en mi vida / Searching for Order in My Life, de Iris Molina ¿Alguna vez te has preguntado por qué?, de Migdalia Toledo Presidential Approval, de Marc Rabatini (1era novela en inglés) Algo que nunca tendrás, de Héctor González Martínez Oru. El libro del altar, de Yndamiro Restano De padres... y de hijos... A Dios gracias por tenernos, de Mauro Gómez Betancourt La zarza de los recuerdos, de José Álvarez La ventana de cristal, de Pedro Pablo Pérez Santiesteban Memorias de Abecedario, de Alfredo A. Ballester Sin brújula, de Marlem García Crónicas aldeanas, de Félix Anesio Encuéntrate en un bosque llamado poesía, de Tina De Carlo Contra viento y marea, de Miriam de la Torre El lenguaje oculto de Ifá, de Gerardo Frómeta Isabella and the Magical Chest, de Blanca Mendieta Conversando con las orquídeas, de Andrés S. Molina Poemas de La Edad de Oro / The Golden Age Poems, de José Martí. Traducción de Elinor Randall Soñar al Norte volviendo al Sur, de Ramón Colás La vida en versos, de Leonor Pérez Sentimientos del alma, de Olga Urízar Serrano El árbol en mi pecho, de Abraham García Alvarado El arte de escribir cuentos, de Orestes A. Pérez Con el tiempo se libera la semilla, de Dany Crosby Baez Pensamientos para sentirnos mejor / Thought to Make Us Feel Better, de Jorge Luis Seco


En pecado mortal, de Wilson Blass Arcoíris de inocencia, de Gladys María Montolío Mamá, me voy, de Mercedes Eleine González Amor con amor ¿se paga?, de Margarita Polo Un centavo en la cabeza, de Estrella Fresnillo-Díaz Alcyon, de Sara Suejen Antología del silencio, de Carmenluisa Pinto La pasión según Gregorio Samsa, de Manuel García Verdecia Persecución implacable, de Lorenzo Reina Poesía, cartas y rituales, de Gioconda Carralero Dominicis Dos sentimientos del alma, de Lissette Alea y Lydia Alea

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DE HOY… MUJERES

DOS POEMAS

La vida va uniendo y separando personas, pero nunca corazones, cuando estos se enlazan por primera vez con hilos de amor. Y este es el caso de Juanita Conejero y Josefina Ezpeleta, a quien la vida, hace años, las unió como maestra y alumna. Al terminar la alumna sus estudios de pre-universitario, tomó otros rumbos y solo tenían noticias una de la otra esporádicamente. Pasaron muchos años, tanto que aquella alumna ya es abuela. A Juanita y a Josefina hoy las separa geográficamente el Estrecho de la Florida. Ambas son poetas y el año pasado Juanita envió un poema dedicado al gran poeta chileno Pablo Neruda a Isla Negra, sin tener la más mínima idea que del otro lado del mar, Josefina estaba haciendo lo mismo. Recientemente se publicó la antología Un poema para Neruda, libro que recibiera Juanita en su casa, y cuál no sería su sorpresa cuando leyó, en unas páginas cerca de su poema, el nombre de aquella alumna que recordaba con tanto cariño, como autora de otro poema. Gracias a la intervención de otra ex alumna, Juanita pudo comunicarse con Josefina, vino el reencuentro, aunque hasta el momento, solo en el ciberespacio. Pero como aquellos corazones se enlazaron con hilos de amor, parece como si nunca se hubieran separado. Ahora, intercambian poemas, correos electrónicos y hoy queremos compartir con los lectores de Entre líneas un poema de cada una de estas poetisas cubanas, donde vemos la coincidencia de la humedad de las mañanas. De Juanita Conejero, el poema sin título (I de su libro ya a punto de ser publicado, “Bajo el reino de unos ojos”): Dame el verso húmedo de las mañanas el que brota como manantial joven verso abierto que amoroso llega. Dame el verso húmedo de las mañanas el de tu cuerpo que corre vigoroso por el cauce de tu río cálido y transparente


moderno y lapidario ese verso que se rinde a la pasión más pura y que se instala en mis ojos en mis oídos y que corre por mi piel desafiante indetenible como quien no quiere ver ni oír. De Josefina Ezpeleta, su poema “La humedad de mis mañanas”: En mi nudo de seda se acongoja un colibrí que se une a mi marea confunde sus sensaciones con mi erotismo y envuelve mis ansias con su presencia Mi piel anochecida languidece y en un rapto de cordura como nunca antes había sufrido mi corazón enlentece su ritmo y desborda la humedad de las mañanas Queriendo ocultar aún que aguardo por sus caricias me encuentra así el arcoíris urdiendo esperanzas y batallando sonrisas. Pero mi alma se niega a entornar las ventanas de mis prisas ¡Ya es tarde! Un lamento se me escapa por la piel y mis pasos le susurran al silencio En mi nudo de seda Se acongoja un colibrí


Josefina Ezpeleta Holguín, Cuba, 1950. Estudió piano, ingeniería, y trabajó como museóloga en el Museo Nacional de Historia Natural en La Habana. Tiene en su haber un Diplomado en Marketing Cultural. Ha editado 24 libros en inglés, 7 en español y 5 bilingües. También es Traductora. Ha publicado los libros Bosque de bojs, (Poesía), Me lo contaron las vicarias (Cuentos) y Aleteos de un zunzún (Literatura Infantil). Es fundadora, del blog cheveremiami.com .Es la Editora Principal y Subdirectora de la Editorial Voces de Hoy.

La Editorial Voces de Hoy presenta


Añorado encuentro: un delicioso momento con la poesía Por Mercedes Eleine González

Rodolfo Pérez Valero (izquierda) Waldo González (derecha) De alto vuelo poético fue el “Añorado Encuentro” –no podía ser de otro modo- que el poeta, escritor y ensayista cubano Waldo González López, desarrolló en su primera Tertulia Literaria en el Café Demetrio de la 300 Alhambra Avenida y Coral Gables. Y digo que no podía ser de otra manera porque lo más representativo de la mejor poesía y prosa hispana estuvo presente en esta noche memorable donde brilló lo mejor de la Literatura actual que se inscribe en una ciudad multiétnica como lo es Miami. Con la sabia conducción que lo caracteriza, haciendo gala una vez más de su natural gracejo criollo y elocuencia, Waldo fue presentando uno a uno los varios invitados que enriquecieron una peña que promete devenir obligada reunión y añorado encuentro-vaticinio no exagerado- de artistas y creadores de la Palabra y los Sentimientos. La nota musical estuvo presente en una magnífica voz de tesitura entrenada con la joven cantante Clary Varona, quien interpretó números de la cancionística francesa, norteamericana y, por supuesto cubana, para culminar con el sabroso son de Miguel Matamoros, “Lágrimas Negras”, coreado y palmeado por el público.


Hubo “de todo como en botica”, algo que ni planeado hubiera resultado tan equilibrado si se hubiera pensado satisfacer la amplia variedad de gustos de los participantes y dejar satisfecho hasta al más exigente; baste la enumeración del desfile que permeó tan buen momento iniciado con el conocido escritor cubano Rodolfo Pérez Valero, lo mejor de la narrativa policíaca de estos tiempos; las artes escénicas lo hizo a través de la afamada actriz, directora de teatro y poetisa, Clara Varona; la editorial Iduna tuvo a su director Juan Antonio Sánchez, y la poesía dominicana se dejó escuchar en la voz de una autora, Ana Teresa Martínez, quien leyó varias de sus creaciones con lo cual dejó bien claro porqué pertenece al grupo de los grandes creadores. De seguro será un “Añorado Encuentro” la próxima ocasión en que nos veamos los mismos y otros nuevos invitados y participantes motivados por el toque mágico de la Palabra Escrita conducido por un poeta de la talla de Waldo González López en el acogedor patio del Café Demetrio de la 300 Alhambra y Coral Gables de Miami. Gracias, Waldo, por tan agradable y ameno momento de enriquecimiento espiritual. Te debemos una.

Mercedes Eleine González Terrero (Santiago de Cuba, Cuba).Licenciada en Letras Hispánicas por la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, Cuba, 1981; Diplomada en Comunicación Social y Periodismo por la Facultad de Comunicación Social y Periodismo en la misma Universidad, Cuba, 2000. Se ha desempeñado como Profesora de Literatura y Español, Profesora de Literatura Infantil, Asesora Cultural, Especialista Literaria, Relacionista Pública, periodista y editora en prensa plana (Prensa Latina) y radial (Radio Reloj) en su país de origen, Cuba. Desarrolla toda su vida profesional en La Habana hasta emigrar por reunificación familiar a los Estados Unidos en marzo del 2006. A los doce años ganó el Primer Premio en un Concurso Literario Infantil con un cuento de ciencia-ficción: “La Visita de un Ser Extraño”; a los veintiuno un Segundo Premio con otro cuento: “Dolores”. A los dieciocho –sin haber iniciado aún la carrera de Letras- escribe críticas de cine en una revista especializada, Arte 7.Tiene publicado el libro para niños: El Mundo de Laura, editorial Palibrio, 2011.


Publica tu libro‌


Dos poemas de Orestes Pérez Amor que llegas tarde Amor que llegas tarde con las rosas de otoño me brindas claro cielo y un nuevo amanecer, pero soy árbol seco que no ofrece retoño con ramas casi truncas sin poder florecer. Mi cardio yace mustio, mi alma está marchita mi cuerpo ya no vibra como lo hiciera ayer, ni conservo el embrujo de la primera cita. Soy esas viejas barcas que al mar no han de volver. Soy castillo ruinoso de rotas atalayas. Hogueras de cenizas que no saben arder. Las olas moribundas en las desiertas playas o la calma silente de un triste atardecer. Amor que brota ahora cual nueva primavera envuelto en el ropaje de una bella mujer. Te esperé largo tiempo, se hizo inútil la espera. Amor que llegas tarde, ya no puedes crecer.

Quédate Quédate la luna ya se ha ido la tormenta no cesa. El piano espera tu concierto o hablemos de mi última acuarela. La noche está muy fría la lluvia cae férrea. Tengo coñac francés para brindarte hay suficientes leños en la hoguera. No te marches aún aguarda que no llueva. Caviar ruso he comprado para el brindis. El champagne esta listo en la hielera. Ven a compartir el tálamo dorado


mi alma trémula y hueca. Puedo ofrecerte mi mejor almohada para dormir tu rubia cabellera. Es la hora de volar al infinito. No abandones el nido ni la fiesta. Hagamos el amor en el mullido lecho Y espera que amanezca.

Orestes A. Pérez, periodista, escritor y poeta, nació en Marianao, La Habana, Cuba, el 9 de noviembre de 1940. Cursó sus primeros estudios en la Escuela Pública No. 5 de esa ciudad. Se graduó más tarde de Bachiller en Ciencias y Letras, y de la Escuela Nacional de Periodismo, ingresando posteriormente en la Escuela de Filosofía y Letras de la Universidad de La Habana, graduándose de la misma. Preso político desde los primeros años de la dictadura castrista, emigró a España y publicó lo que más tarde sería el comienzo de su carrera literaria. Llegó a Miami como exiliado, y revalida sus títulos, obteniendo un Bachelor en Letras Hispanoamericanas del Miami Dade College. Ha publicado artículos y producciones literarias en periódicos y revistas españolas y latinoamericanas, así como frecuentes publicaciones en EEUU, y en especial en Miami, donde reside actualmente. Sus poemas y cuentos han sido incluidos en importantes antologías internacionales. Ha recibido numerosos premios, menciones de honor y varias condecoraciones en certámenes y concursos nacionales e internacionales. Ha publicado ocho poemarios y dos libros de cuentos. Hace más de diez años fundó, con otros periodistas, escritores y poetas, el Club Cultural de Miami “Atenea”, desarrollando magníficas actividades culturales, así como un Taller Literario gratuito, donde contribuye como profesor al desarrollo literario y cultural de las nuevas generaciones de Miami. Publicó bajo el sello de la Editorial Voces de Hoy, los libros: Entre luces y El arte de escribir cuento.


Esperando la luz Un cuento de Reinaldo Ceruto Mi instinto me dice que pronto veré la Luz. Mas, a veces pienso si no sería mejor quedarme en esta apacible oscuridad, en este encierro. He perdido la noción del tiempo, pero no me importa, nada significa para mi. Otras veces me tienta el deseo, de forma compulsiva, involuntaria, de librarme de esta oscura estrechez. Y me está sucediendo más a menudo en los últimos tiempos. Al principio no era así, me sentía seguro en mi condición de aislamiento. Pero, ¿cuál fue el principio? No logro determinarlo, es muy vago el recuerdo, como si hubiera sufrido una transportación desde el Cosmos hasta esta reclusión. ¿Será que todos en un inicio provenimos de algún punto fuera de este mundo? Ayer oí música. Era una melodía exquisita, como entonada por un ángel, que en su transcurso me transportó fuera de aquí, a no sé donde, pero a eso que llaman éxtasis. También tengo la sensación, muy convincente, de que ese «ángel» me ayudará a salir de aquí, tarde o temprano. Y que me cuidará hasta que me reponga de este tiempo en cautiverio. Lo que me pone mal es el alboroto, a veces, del otro lado del muro. Y nada puedo hacer para evitarlo. Son discusiones que no logro oír bien, ni entender, pero que me hacen la vida aquí adentro insoportable. Y me atormenta en esos momentos mi inmovilidad, no poder escapar a esa rabia que me llega sin poderlo remediar. Al menos no puedo quejarme del alimento. Me llega de forma regular y abundante. Claro, menos cuando escucho esos altercados allá afuera. Entonces se demora la comida, que de todas formas es mejor no tenerla pues siempre en esos casos llega en mal estado, como agria. En par de ocasiones, al menos, tuve la noción de que me querían liberar. Estuve a punto de alcanzar la salida. Pero el instinto, que es la mejor defensa que tengo en este encierro, me alertó que podía ser para quitarme la vida, una trampa, y decidí hacer todo lo posible por esperar mi momento de ver la luz. Que sé llegará pronto. Otras veces me han llegado recuerdos vagos de otros tiempos antes de estar aquí encerrado. Aunque no puedo precisarlos de forma coordinada, me resultan familiares. Entonces veo mucha agua, que transito de forma peligrosa, pero que disfruto. Y la sangre... El olor de ella me persigue muchas veces y, aunque no le temo, ese rojo encendido, regado sin ningún orden, me da náuseas. Ahí es donde, unido a las disputas de afuera, me recojo en mi cautiva soledad y se me quitan los deseos de ver la luz, de abandonar este encierro, un día.


Ahora siento la voz del ángel. Me reconforta y me ayuda en esta larga espera. No reconozco el idioma, pero sé que me habla y me canta, y esto me alienta, y, junto al alimento me hace sentir el Amor, ese sentimiento que se puede transmitir hasta con el pensamiento. Esto me hace olvidar mis temores de la vida allá afuera y me llega el deseo recurrente de salir, de volver a vivir en el mundo exterior. En momentos he deseado escapar. Y lo he intentado. Me sucede casi siempre después de las discusiones y la comida en mal estado. Pero me he encontrado imposibilitado ante la bien concebida construcción de mi claustro y mi desconocimiento del mecanismo de salida. Entonces tengo que resignarme a que llegue mi hora, que sé sucederá en cualquier momento, dado el tiempo que llevo esperando. En ese tiempo aquí, ¿o destiempo? ―ya que al no poder cronometrarlo deja de ser tiempo―, he aprendido mucho, por lo menos eso creo. He aprendido, por ejemplo, a ser paciente, conforme, hasta cierto punto, por lo menos con las circunstancias naturales. Antes, como somos casi todos, siempre estaba inconforme con lo que tenía, y repudiaba mi destino. He aprendido también que eso que llaman destino no es más que la consecuencia de nuestros actos. Entonces, ¿cómo no estar conformes con lo que creamos? La solución ahora la veo fácil: Actuar acorde a lo que deseamos sea nuestro “destino”. Ojalá y no me olvide esta lección para cuando vea de nuevo la Luz. Porque he asimilado, además, de que nuestra existencia está regida por dos entes supremos: El bien y el mal. Donde el Bien lo podemos profesar mediante la fraternidad con nuestros semejantes, que funciona como energía creativa que siempre volverá a nosotros para enriquecer nuestra existencia. Mientras que el mal es la opción de los ineptos, ignorantes, egoístas, de aquellos que lo desean todo para sí sin mucho esfuerzo, y que de tanto pretender acumular de lo material se olvidan de iluminarse, por lo que se condenan, de forma lastimosa, a la oscuridad eterna. Hoy me he preparado lo mejor posible. Sé que no estoy muy presentable, pero no importa, ya tendré tiempo de arreglarme en mi nueva existencia. Mi hora ha llegado, y estoy por ver de nuevo la vida allá afuera, por descubrir nuevos olores, nuevas sensaciones y, sobre todo... poder ver la luz. Porque la luz no es sólo resplandor, claridad. Es también, y más importante todavía, sabiduría, conocimientos, empaparnos de la naturaleza que nos rodea y de la cual somos parte, y aún de aquella que está distante; aprender a revelar esos misterios que nos mantienen en la oscuridad, y cuyos descubrimientos son los que nos brindan el gozo de la verdadera y plena Iluminación. Atravieso el estrecho pasadizo con ansias, con desespero, sabiendo que ya no puedo seguir por más tiempo en esta, hasta cierto punto, cómoda reclusión. Y sé que no hay marcha atrás. Ya no podría sobrevivir aquí, se me han agotado todos los recursos y abastecimientos: de


agua, aire, comida. Me abro paso, nervioso, hacia el exterior. El mecanismo de salida ha sido preparado para mi libertad... Cuando ¡al fin! siento el aire de afuera tocar mi piel, me estremezco. La súbita iluminación me espanta después de tanto tiempo en la completa penumbra, y no me atrevo a abrir los ojos temiendo que la luz me ciegue... Y me ahogo, no sé como tomar el oxigeno que ya necesitaban mis pulmones con urgencia... Hasta que un violento golpe en mis desnudas nalgas me hace entrar en contacto con el mundo exterior, de forma cruel pero, quizás, necesaria. Y con un alarido doy comienzo a mi nueva existencia, esperanzado en hacerlo mejor... esta vez.

Reinaldo Ceruto nació en la Habana Vieja, Cuba. Estudió Economía en la Universidad de La Habana. Con 18 años fue preso político, y al obtener su libertad, viajó a España con su familia y en 1979 llegó a Nueva York, Estados Unidos. Actualmente radica en la ciudad de Miami. En 2002 obtuvo 1er lugar de narración del Concurso del Instituto de Cultura Peruana con el cuento “Esperando la luz”. En este momento continúa escribiendo novelas. Su novela “Desafío a los dioses” es su primera novela a publicar, ahora en proceso de edición por la casa editorial Voces de Hoy.


2 poemas del poemario ABECEDARIO AZUL COBALTO de Estrella Fresnillo Díaz

A Ahora Caballo de fuego Caballo de plomo Corcel de madera y corcho Anhelando vivir para Dios Solo Dios no mas cabalgando Sin buscar aprobación ni miel de idolatría para mi rostro, atraer, rendir a mis pies nada de eso, Obligar que mire al centro a un esclavo de antojos no lo necesito. Ni olvido de vivir en principios. Aceptación, Admiración. Amor es cuidado. Comunicación como ejercicio de respeto a la virtud . Pinto mi corcel de azul cobalto, pongo límites a mi imprudencia.

Z ZAIDA Ha sido toda mi vida Mi inspiración Mujer guajira Que trajo al Arte Lo


Que Solo como hombre hizo Chagall Vuelos Maripositas Imaginería Desbordada Cierta vez cuando llegó a La Habana Dejaron sola y trancada y dibujó toda de flores, toda de fauna cada milímetro De la barbacoa privada Cuanto universo imaginería legada Sus lienzos son codiciados donde el arte sabe de arte ¿cuantos en el mundo la conocen? La he visto sobre un elefante, yo sé que Paris de ella sabe, Como Londres, Moscú, Hong-Kong, Nueva York, La Habana y Villa Clara El Nilo, Neva, el Hudson, el río Zaza Los confines no son límites ella expresa en sus líneas minuciosas el universo único e irrepetible de su fantasía Zaida del Río es una maga Una hada bonita Ungüento y perfume dueña De cofres y cajas chinas Hacedora de talismanes Casas curativas Piedras preciosas La luna y el sol Constelaciones Y mas que Mil y una noches la habitan duendes que limpian su casa elfos lustran sus zapatillas de princesa. Cenicienta , Alí Baba, samuráis el sombrerero de Alicia, del país de las maravillas viven al pendiente de su risa Zaida te pinta por dentro


y Te lanza al océano a la delicia Zaida del Rio me inspira.

Estrella Fresnillo- Díaz: La Habana, Cuba. Periodista, escritora y crítica de Arte. He recibido premios y menciones en Concursos Literarios y de Periodismo. Trabajó en periódicos e hizo radio y televisión. Tiene seis libros publicados: dos de testimonio: En otras tierras del Mundo y Soñador de Libertades, Tres de Cuentos: Thaormine la culpable, (Autoayuda), Cuentos de La Habana, impreso en español e inglés y Perdida en el tiempo. Reside en Miami, Florida, Estados Unidos desde el 2005. Es Crítica Literaria en la Editorial digital Voces de Hoy. En el presente año 2011, publicó bajo el sello de Entre Líneas, su poemario Un centavo en la cabeza.


Un nuevo tĂ­tulo de la Revista Entre LĂ­neas Dos sentimientos del alma de Lissette Alea y Lydia Alea

XXVII Hace tiempo no siento la necesidad del verso. Solo siento hace tiempo el deseo de amar. Amar y hacerte versos ÂżHay diferencia en eso? Si en realidad te digo


lo que hoy estoy sintiendo. Amarte, es la autentica acción de versar.

Lissette Alea Lissette Alea. Nace en La Habana. Cuba. Estudió Filología y tiene estudios de latín, francés, portugués e italiano. Fue mención en el concurso 13 de marzo (Cuba), en el género de literatura infantil. Es miembro del Club Cultural Atenea de la ciudad de Miami. Su poesía ha sido publicada en diversas antologías, tanto en Miami, como en Costa Rica.

Poesía de dos La poesía se saltó del pecho haciendo trizas frescas de las flores. Volaban como sueños misteriosos las dudas, las miserias, los olores. Salió la voz del resplandor del sueño. Vino la noche cabalgando a tientas y encontró dos amantes palpitantes los bendijo, admiró y dio la vuelta. La poesía comprendió su sino, hacerse verbo ante el silencio puro abrir las alas y plasmar los besos. Las caricias, las ansias y el desnudo.

Lydia Alea Lydia Alea. Cubana-canadiense. Escritora, poeta y educadora. Estudió Pedagogía y Filosofía en la Universidad de La Habana. Es miembro del Club Cultural Atenea de Miami. Su poesía ha sido publicada en diversas antologías.


Yo alucino Por Sara Suejen

La Pena de Muerte En este planeta Tierra la naturaleza puso pautas. En el reino animal (supuesto que estemos los humanos incluidos) programó que entre sujetos de la misma especie solamente se diera muerte en casos como: apareamiento, selección del jefe de la manada, en este caso muchas veces huye el más débil, defensa del pedazo de tierra donde esté la manada, pero no programó, aun fuera el animal muy fiero, que matara por matar a un miembro de su especie, solo el hombre con su famoso elevado intelecto padece de esta crueldad, yo diría desnaturalización. Los grandes pensadores de la historia decidieron crear leyes, por lo menos para castigar al monstruo que algunos llevan dentro, sacarlos de la vida social. Es lamentable hablar sobre la Pena de Muerte, y no es por su aplicación, es por el delito atroz que ha cometido el sentenciado, duele a cualquier sociedad el crimen. El criminal sabe lo que afrontará, espera que sean benévolo con él, sin haberlo sido con su victima, usará cualquier pretexto para resultar inocente, ¿como las leyes pueden presentar a una sociedad la conclusión de inocencia?, de orates el mundo está lleno, apartándolo(a) bien apartadito(a) es bueno, no cometerá mas locuras (crímenes). Parece broma, chiste de humor negro que se pida clemencia para alguien que va caminando por el CORREDOR, pretextan: que no se debe quitar la vida a otra persona, que el Altísimo lo dice así, bien pero el Altísimo no pudo dar la orden al criminal para que asesinara . No señores, dejemos al Altísimo quieto, esta muy por encima de esta podredumbre humana, El estará para darle consuelo y sostén emocional a esta familia que ha perdido un hijo(a) que un criminal secuestró, humilló, violó, sodomisó, torturó y asesinó ¿ SE PUEDE PEDIR CLEMENCIA DESPUES DE ESTO? No, imposible. La otra parte lastimada, la familia del criminal, si cuando fue niño(a) le castigaban por portarse mal, no pueden esperar que por un crimen así la justicia lo disculpe, le diga: “ la próxima vez el castigo será mas severo, por ahora discúlpese ante la familia agraviada”, lo lamentable es que en muchos casos ha sido así, entonces la familia de la victima se pregunta donde esta la justicia, y a veces, donde esta Dios. Si, estoy de acuerdo con la Pena de Muerte fueron hechas por hombres que pensaron en la civilización, en un orden moral y cívico para una sociedad con mas equilibrio y tratar de protegerla lo mejor posible. No me gustaría pagarle un vaso con agua al asesino del hijo(a) de una madre y, ¿USTEDES?


UN POEMA DE SARA ALAZAN

Alazán de largas pisadas en ti cabalgo, me aferro a tu crin y no caigo en el vacío. Me llevaras por lejanías, a tierras extrañas, el aire azotara nuestras caras, sentiremos la fría lluvia, y eso, revivirá nuestras almas. Alazán de todas mis noches, Atravesemos el tiempo, miremos que hay allí, después, entremos en las brumas, en las brumas de la nada. ¡ Regresemos, Alazán, regresemos! ya viene la mañana, y notaran nuestra ausencia entre las sábanas blancas. Sara Méndez Rojas, nacida en Cuba bajo el signo de Capricornio, escogió un seudónimo literario: Sara Suejen. No para esconderse, sino todo lo contrario. Con él ha deseado honrar su ascendencia libanesa. Amante de la literatura, lectora insaciable y admiradora de Fedor Dostoievski, Carlos Loveira y Gibrán Jalil Gibrán, entre otros, siempre se ha sentido atraída por la escritura en prosa. No hace mucho descubrió en ella una necesidad incontenible de escribir versos y en Alcyon nos hace su primera entrega.


Conversando con… Por Pedro Pablo Pérez Santiesteban Esta nueva sección de la revista Entre Líneas se viste de traje largo en esta edición de noviembre, al tener la presencia de una mujer, que con su esfuerzo y dedicación a la literatura, obtuvo recientemente la nominación al reconocimiento “Dedicación Latina”. Me refiero a Francisca Argüelles, o Francis, como le llaman sus más allegados y como también es conocida en el mundo de las letras. Cuéntanos un poco sobre este reconocimiento. La nominación a "Dedicación Latina" fue una sorpresa para mí. Yo desconocía que la dirección de la Biblioteca J.F. Kennedy de la ciudad de Hialeah, donde antes yo trabajaba, me había propuesto. Hasta que a finales de septiembre me avisan para que llenara los documentos de consentimiento para poder ser evaluada para esa nominación, ya que debía cumplir con determinados requisitos, como tener más de sesenta años, vivir en el Condado Miami Dade, y trabajar voluntario en bien de la sociedad por más de un año. Como yo cumplía con estos requisitos, llené los documentos requeridos. Después la otra sorpresa fue, que de las veinte propuestas que había recibido United Healthcare, seleccionaron nueve, y yo me encontraba entre ellas. Lo demás fue alegría para todos, porque la única persona de los nueve que representaba la Literatura era yo. Muy buena estuvo la actividad que nos hicieron en el Golf & Resort, creo que las fotos de la actividad dicen la última palabra. ¿Cómo y cuándo te inicias en la literatura? La literatura siempre ha estado en mi mundo. En mi familia era costumbre leer, ir al teatro a ver buenas obras y yo lo heredé. Cuando tenía quince años ya había llenado una libreta de poesías y decía que con ellas haría canciones. Esta mujer de mirada diáfana y honesta, amante al color azul y luchadora incansable en el universo de las letras, fue la creadora del Club de Literatura, algo que indiscutiblemente contribuyó al reconocimiento recibido, pero dejemos que sea ella la que nos hable sobre ese proyecto, que de un sueño se convirtió en realidad.


El "Club de Literatura" ha sido un deseo cumplido. En Cuba asistía a tertulias de amigos y los libros pasaban por nuestras manos para después comentarlos. Cuando llegué a este país, fui a la Biblioteca J.F. Kennedy de la ciudad de Hialeah buscando libros, me incorporé a un grupo literario que se reunía los jueves en la tarde, Gentes y cuentos, dirigido por la periodista María Jesús Casado. Siguieron las visitas a otros lugares donde se leían cuentos, etc. Hasta que comenzó la inquietud por tener un grupo propio, el cual no me sería difícil de conducir, porque en mi tierra natal yo dirigía la Sección de Estadística en la Empresa donde trabajaba, y allí también hacíamos nuestras tertulias. Por lo que le pedí a la directora de la biblioteca, Diane Díaz, que me prestara el auditorio, el día viernes, que era mi día libre de trabajo, sólo hacía dos meses yo había comenzado a trabajar en esa misma biblioteca. Ella aceptó y desde enero del año 2007, nos reunimos todos los viernes. Me encanta el Club. Lo que sí saben los que asisten regularmente al Club de Literatura no es solo la sistematicidad, el esfuerzo y el entusiasmo con que Francis lleva a cabo estas reuniones semanales, sino también de lo que escribe. Esperamos que, de un momento a otro, podamos disfrutar de su obra publicada.


Pedro Pablo Pérez Santiesteban. Holguín, Cuba, 1957. [Escritor y Periodista]. Estudió Licenciatura en Contabilidad y Técnica Periodística, en las Universidades de Holguín y de La Habana. Ha publicado varios libros de poesía, cuentos y noveletas, entre los que se encuentran: Detrás de la ventana, Marea alta, El néctar de las abejas, Plagio de lo humano, Delirios y Lenguaje interno, (Poesía). En primera persona, Carlota de los espíritus / Luna verde y Cuentos para un domingo, (Cuento). Frente al espejo, El juego de la memoria y otras historias, Amparo la hija de Jacinta y Recaredo y La ventana de cristal (Noveleta). Es Promotor Cultural y colabora con varias revistas digitales e impresas de diferentes países como: Argentina, Venezuela, Brasil, México, España, y Estados Unidos. Su obra poética se encuentra incluida en diferentes antologías. Es Merecedor de algunos reconocimientos; entre ellos el Premio de Poesía AG 2007 y 2011. Actualmente dirige la Editorial Voces de Hoy y la revista literaria digital, Entre Líneas.

Un poema de Pedro Pablo Fantasía nocturna Tu boca y mi voz en pleno conjuro de armonía, saltando el espacio que olvidamos. Mis ojos y tu cuello prendidos en el alba que desprende la mañana, en ligeros acertijos del silencio. Tu ombligo y mi mano haciendo el ejercicio de los cuerpos, creando un juego de maduro sabor. Mi grito recorriendo tu gemido en caricia avanzada de placeres.


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