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Entre Líneas Revista literaria―marzo―2012 Miami― Florida― Estados Unidos. Quince Sumario:

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Por los confines de la ternura… cabalgando. Por Estrella Fresnillo/ 2 Un poema de Eduardo H. González/ 6 Un poema de Cristina Noguera/ 8 Alucinando por Sara Suejen/ 9 Dos poemas de Claudia Alemán Concepción/ 11 Teatro y cuentos por Herbert Poll Gutiérrez/ 13 De hoy… por Josefina Ezpeleta/ 15 Dos poemas de José E. Delgado Hernández/ 18 Un baile mágico (I Primer Premio en el Concurso Internacional de Literatura Infantil Los zapaticos de rosa. Por July Ferreras / 20 Dos poemas de Nelson Jiménez Vivero/ 28 Imagen de cubierta: Dibujo de Raúl Vicente García Huerta

Entre líneas es una revista literaria, que lleva como única finalidad promover a todos los autores de habla hispana, que deseen colaborar con sus trabajos, los cuales tendrán una evaluación previa. Su colaboración puede ser enviada a: revistaentrelineas@live.com


POR LOS CONFINES DE LA TERNURA... CABALGANDO Por Estrella Fresnillo Cabalgando es una propuesta para el andar por los laberintos del corazón-carruaje, con un poeta sobre el corcel de la poesía ofrecida por Pedro Pablo Pérez Santisteban: una voz reafirmada en la letra antigua de la poesía en los valores de la cultura cubana que anda fuera de la Isla y como confirmación de su magia eterna que nunca abandona. Y le pregunto al autor de esta singular creación: si ya conoces de la fuerza de la palabra impresa, sí ya sabes del carácter perdurable y eterno de un libro ¿por qué has puesto la poesía en dimensión de sonido que no permite ver, sino sugerir? Porque como bien dices mi querida Estrella, la poesía sugiere. Es algo que debe tener una multitud de imágenes que te permita sugerir. Ahora bien, sucede que el sonido es sin lugar a dudas un factor de apoyo maravilloso, te hace soñar… por eso estos 20 poemas que conforman este CD se multiplican al arroparse entre las notas de la música.

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Cabalgando es una pieza que aparece en un CD player dentro y afuera de ese objeto, como avisan los tambores que andan en la garganta de la Señora Poesía como tú mismo has nombrado a Carmenluisa Pinto, en sonidos personalizados durante este viaje a través de música e imágenes que nacen por otras fuentes de los sentidos. Háblame de quiénes son tus acompañantes en esta ruta por los cielos de las emociones, ¿hacia dónde van ustedes? ¿Qué andan buscando tantos buenos jinetes?


Gracias por lo de buenos jinetes, al menos por la parte que me corresponde. Mira, Cabalgando surge con la idea de brindar un nuevo servicio de la casa editorial Voces de Hoy y la revista Entre Líneas, en conjunto con los estudios de grabación NJV Records y Punto y seguido Radio, que dirige nuestro amigo común y talentoso joven Nelson Jiménez Vivero. Se decidió así, realizar una selección de algunos de mis poemas y pensé que era el momento ideal para invitar a algunos amigos íntimos, que además de la amistad, nos unen fuertes lazos laborales, para que hicieran suyos algunos de los poemas en ese momento mágico de la lectura y declamación, y te confieso que todos han dejado una increíble satisfacción en mí después de escucharlos en sus voces. Cada uno de estos artistas puso un toque muy personal en los poemas. Nelson y Marina resultaron impecables, Josefina puso esa fuerza dramática que su voz profesa, Eddy cautiva con su impecable voz, y qué decirte de Carmenluisa, esa grande de la declamación que hizo de ella para ella el poema “Raíces”. Pero respondiendo más exactamente a tu pregunta: vamos por los caminos de la poesía, factor común que nos une a los seis, y vamos también a ofrecer este servicio de grabaciones para CD de poemas o audio-libros, a todo el que esté interesado.

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En Cabalgando hay una mano que desde las entrañas del amor y del ser ha logrado aparejar esas otras intenciones y dimensiones, y nos ha traído y llevado de su mano, y es la dirección y edición de Nelson Jiménez, ¿cuál ha sido su rol para ti en el logro de este mensaje? Definitivamente definitorio. Sin Nelson no tuviera el CD la calidad que tiene ya como producto terminado. La selección de música y efectos realizadas por él es insuperable. Yo por mi parte doy gracias a Dios y a mi querida hermana Carmenluisa, por haberme presentado a este artista, dejé en sus manos mis versos y él los pulió con amor y esmero para convertirlos en diamantes.

Considero al escuchar Cabalgando o este viaje por la ternura que hay varias propuestas, como por ejemplo en el poema dedicado a tu niñez y tu amor a lo que se fue, reclamado a la madre a quien pregunta dónde está todo, eso que llevamos desde la infancia dentro y que nunca nos pude abandonar, pues donde quiera que estemos en esta faz de la tierra, donde quiera que estemos permaneciendo necesitamos temas vitales que reafirmar. ¿Podríamos sobrevivir sin la poesía? Al menos yo no podría. Aprendí de niño a vivir con ella, no solamente leyéndola, sino interpretándola en todo lo cotidiano que me rodea. La poesía está presente en todo, solo hay que tener el alma para sentirla y verla.


Con relación al poema dedicado a mi madre, que se titula “Conversación materna”, es uno de los poemas que sensibiliza mucho a quienes lo escuchan o leen, y es precisamente porque está escrito para alguien que es poesía, pero POESÍA con mayúscula: mi madre. Entre los poemas del CD hay uno inédito, que aún no está publicado en ninguno de tus poemarios. Me refiero a “En una tarde de anunciado invierno” y es un homenaje a Dulce María Loynaz. ¿Por qué Dulce María? Dulce María es para mí lo máximo, su poesía me cautivó desde el mismo momento en que la descubrí. Me enamoré de ella, así como te lo digo, literalmente. Una vez que me encontré frente a frente con sus versos le entregué mi alma. Ella es mi musa principal, por eso le debía mi modesto homenaje y para ella escribí esta prosa poética usando algunos de sus versos, a la cual magistralmente Marina Ortiz y Nelson Jiménez pusieron sus voces y su pasión. Esta pista del CD se ha convertido en un proyecto muy interesante… esto que te voy a contar es primicia: el conocido escritor, dramaturgo y director teatral Eddy Díaz Souza, escribirá un guión para un video clip donde además participarán el reconocido pintor, escritor y actor Raúl Vicente García Huerta, junto a su esposa Carmen Locay de García.

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¿Sientes que el ser humano podría sobrevolar sobre el Nunca-Jamás? ¿Cómo puede perecer el hada de la fe y la esperanza en la emigración luego de esta separación y desgarramiento tan fiero del ser? Cuéntame de este poema que cierra tu cabalgada. El hada de la fe y la esperanza como dices, debe ser nuestra bandera vital, debe ser lo que nos permita mantenernos fuera de nuestro terruño, con la fe absoluta de que un día volveremos, y como dice precisamente ese poema en sus versos finales: “Hasta cuándo, no sé/ y de nuevo la respuesta se diluyó en el tiempo”. Mira, ese poema [“El regreso”] fue escrito en el año 1997, cuando regresaba a Centroamérica, después de mis dos primeros años de ausencia de mi país natal. Lo escribí en el avión. Como cubano al fin siempre queda esa interrogante del regreso, por eso el título del poema, título que tiene dos lecturas, una sobre el regreso a tu patria en ese momento y el regreso futuro. Si observo a ese poema como periodista, te diría que es una crónica de viaje y como poeta mas bien una prosa. No quiero terminar esta entrevista sin antes agradecer a Nelson Jiménez Vivero, Marina Ortiz, Josefina Ezpeleta, Eddy Díaz Souza y Carmenluisa Pinto por haberme brindado su apoyo en este nuevo proyecto que hoy es una realidad. Aprovecho también para felicitar a todos los poetas por el próximo 21 de marzo, Día Internacional de la Poesía, e invito a todo el que esté interesado en adquirir este CD, que puede comprarlo a través del sitio web de la casa editorial Voces de Hoy: www.vocesdehoy.net y por www.puntoyseguido.us.


El link específico es: http://www.vocesdehoy.net/audio_libros_cd.html o por mi página de autor dentro del sitio web de la casa editorial. Sin más, pasaje en mano y bridas en la otra, le invito a este viaje. PD: Le aseguro de antemano que no necesitará equipaje. La compañía responde.

5 Estrella Fresnillo- Díaz: La Habana, Cuba. Periodista, escritora y crítica de Arte. Ha recibido premios y menciones en Concursos Literarios y de Periodismo. Trabajó en periódicos e hizo radio y televisión. Tiene seis libros publicados: dos de testimonio: En otras tierras del Mundo y Soñador de Libertades, Tres de Cuentos: Thaormine la culpable, (Autoayuda), Cuentos de La Habana, impreso en español e inglés y Perdida en el tiempo. Reside en Miami, Florida, Estados Unidos desde el 2005. Recientemente publicó su poemario Un centavo en la cabeza, nominado al Premio de Literatura en español Voces de Hoy 2011


UN POEMA DE EDUARDO H. GONZÁLEZ OPUS DE LA ARMONÍA (EN DOS ACORDES) Al poeta Miguel Hernández. Porque sus Nanas de cebolla aún me estremecen Acorde primero … sojuzgado, cual lampo aterido, el poeta desnuda la pregunta: ¿Cuándo el hombre olvidose del ser humano?

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Te duele, poeta, abrir las puertas del alma y mirar el estallido de la desesperanza, la fiera diligencia adoptando enjambres de la discordia. Mas bien sé, tu derrotero insólito dará luz a la incógnita. Eres, poeta, la respuesta. Flébil soliloquio es la cumbre solitaria; enciende rumores enternecidos por virgíneas claridades. No cedas, aguza el poema, tu inefable porfía de colocar el acento, dala al verso. Enuncia el vuelo suspirante y no desdeñes las lágrimas propincuas. Canta, propicia el umbral germinante, los sueños recónditos mas necesarios. Sufre, tu sino de incienso apacible cédelo a la egregia serenidad…


Acorde segundo … pasarán los cendales, y el canto armónico del poema tendrá nuevos gestos; sembradíos venturosos fundarán el blando mármol; cedido ha la piramidal cimitarra del desafecto, el oprobioso estruendo del sobresalto también cederá. Ya poeta, tu canción hilvana trémulos pechos; empecinada ave acaeciendo después del pico caído.

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Aun así, si el vórtice del infecundo aposento existe afuera, y proviene el siniestro hálito, el apoteótico compás de la ronca mirada, poeta, desnuda nuevas preguntas, da el verso al tálamo mordaz, despierta los insomnes corazones a la aurora benéfica. Tributa aire al laberinto cadavérico y divagante. Descifra la eurítmica y profunda clarividencia del apego. Queda en sosiego, poeta, mas no cedas a la inmolación del armisticio. Vierte infinitamente la poesía, aligera el verso pacífico. No calles, enmienda los espasmos hostiles. Canta, poeta, ya otros proseguirán tu presencia munífica…

Eduardo H. González (México D.F., 1975). Ha publicado poesía, cuento y ensayo literario en Argentina, Chile, E.U.A. y México. Es director del Festival Nacional Que no callen los poetas Palabras por la Fraternidad, el cual forma parte del Wordl Poetry Movement.


UN POEMA DE CRISTINA NOGUERA DESNUDO AQUEL BESO Aquel beso frágil, tierno Que voló en medio de las miradas Se cruzó entre el expectante silencio Abrió con tu alma la puerta de mi boca Rozó la caja con terciopelo Navegó tu dulzura por mis entrañas. Así abrimos nuestros diáfanos cielos Habitamos amores de fuego Recorrimos paraísos deliciosos Con la fuerza de nuestro cariño Con las alas de nuestro beso. Sol de primavera.

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CRISTINA NOGUERA. ARGENTINA. Escritora argentina. Nacida en Rosario. Vive en Pergamino. Recibió premios locales, nacionales e internacionales. Libros publicados: Palabras de mujer y Juego de damas. Publica sus obras en revistas, diarios y páginas virtuales. Es integrante del grupo literario «Siete mujeres».


ALUCINANDO POR SARA SUEJEN EUTANASIA Alargar el sufrimiento de los suyos solo por verles los ojos abiertos, es de revisión de conciencia.

Hablar de la Eutanasia es bien delicado, lo sé, aun así me arriesgo a emitir mi opinión, no queriendo con ello lastimar la santa opinión de muchas personas, esto es en realidad es mi opinión.

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Todo tiene un principio y un fin y tratando de entender que la naturaleza ha hecho su obra humana con ―buena intención― aún así al final nos vuelve un despojo; da lo mismo si pasaste la vida en un convento o burdel, si te excediste o quedaste corto en tu vivir, si cuidaste con esmero de tu cuerpo o lo tiraste al arroyo, si fuiste genial o corriente, por igual, a pesar de abusos o cuidados si llegaste a esa edad provecta es como si te dijeran: osaste llegar hasta aquí, veraz ahora. Entonces comienzan las dos, naturaleza y vida a pasarte la cuenta, te vuelven un nada, si tienes el negativo de saber lo que sucede es peor, pues sabes que con tantos años vividos todo se agrava, es como dos pasos hacia delante y diez pasos hacia atrás, te ves imposibilitado de valerte físicamente ¿Qué desearías en ese momento? cuando ves como la naturaleza y vida te humillan de forma tan cruel; yo en ese momento desearía que una mano amiga me ayudara a pasar la última hoja de mi libro y lo cerrara. La eutanasia.

VOY Voy camino de esos mares en busca del poder divino, voy a rogarle por mis soledades para que quiten mis instintos. Voy a lo profundo


de los valles a dejar los años vividos, no vale mucho la estancia cuando ya no se es bien servido.

SARA MÉNDEZ ROJAS, nacida en Cuba bajo el signo de Capricornio, escogió un seudónimo literario: Sara Suejen. No para esconderse, sino todo lo contrario. Con él ha deseado honrar su ascendencia libanesa. Amante de la literatura, lectora insaciable y admiradora de Fedor Dostoievski, Carlos Loveira y Gibrán Jalil Gibrán, entre otros, siempre se ha sentido atraída por la escritura en prosa. No hace mucho descubrió en ella una necesidad incontenible de escribir versos y en Alcyon nos hace su primera entrega.

UN NUEVO PROGRAMA RADIAL DE LA EMISORA ONLINE PUNTO Y SEGUIDO

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Escúchalo todos los domingos por www.puntoyseguido.us

Punto y seguido presenta a Pedro Pablo Pérez Santiesteban en: Cucha ven pa’ca y pon oreja


DOS POEMAS DE CLAUDIA ALEMÁN CONCEPCIÓN ESTÁTICA

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Ya no iré, es muy tarde, lluvias casi provistas de algún nombre ponen todo el empeño y la razón, no permiten la fuga ni el reflejo, surge la vieja casa, la niñez como un ave fluorescente que agoniza en el jardín podado entonces. Ya no iré, hoy soy el viento, atravieso los muros que ayer me derrotaron, fluyo como los huesos del arroyo, pongo fija mi voz tras la pared por si vuelven las aves, surge nuevo el jardín, otros avanzan. TRIBULACIONES Hay otros puertos que se abrieron paso, sitios vírgenes, nulos, otras desviaciones del instinto, como me veo ir así regreso, aunque un poco más leve, menos virgen, y asumo que no son los mismos puertos, que el aire se enrarece en la mudez en la ceguera innata de su sombra, asumo que mis dedos son las voces, cavernarios obstáculos de sal, lápidas que se abren a distancia a paso lento, lento... hay otros barcos que jamás zarparon, otras deudas meciéndose en el mar, otra casa flotante que me ampara mientras huyo sin cuerpo como un hijo que no debió nacer y aún resiste.


Ciudad de La Habana, Cuba. Fecha de nacimiento: 15 de diciembre, 1982. M茅dico, graduada en el 2007, compositora, miembro de la Agencia Cubana de Derecho de Autor Musical (ACDAM) desde el 2008, integrante del taller de creaci贸n literaria dirigido por el escritor cubano Alberto Guerra Naranjo. Premios: Ecoloquia, 2010, Argentina, Menci贸n: El Mundo Lleva Alas, 2011, EE.UU.

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TEATRO Y CUENTOS POR HEBERT POLL GUTIÉRREZ EL ÚLTIMO PROGRAMA EN PIE (TEATRO) PERSONAJE: LOCUTOR Escuchamos la música de presentación del Noticiero Nacional de Televisión. Abre el telón y… ESCENA I La escena representa el set de un programa de televisión, en específico un noticiero informativo. En el proscenio se halla un joven de unos 30 años.

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Locutor (Dirigiéndose al público): Estimados televidentes. Como ustedes saben estamos en tiempos difíciles, estamos en tiempos de reducción de plantillas, digo, de reordenamiento laboral, y el ICRT (Instituto Cubano de Radio y Televisión) no se queda atrás. Por lo tanto, a continuación les presentamos los programas que quedaran fuera, en aras de brindarles una programación que no tenga nada que envidiarle a ningún país del “Primer Mundo”, una programación que complazca al público más difícil pero sincero del mundo: los cubanos. (Pausa) Sobran los siguientes programas: HORA DOCE. CLIP INTERNACIONAL. ARTE CON ARTE. TELEGUÍA. NOTIFEEM. JUGANDO CON LAS PALABRAS 4TO. PARA LA VIDA. UNIVERSIDAD PARA TODOS. LO BUENO NO PASA. LA OTRA MIRADA. PARA LEER MAÑANA. IMPRONTA. UN PALCO EN LA ÓPERA. SUGERENTE. ESPECTADOR CRÍTICO. ESPECTACULAR. DOCUMENTAL. COLORAMA. DIBUJOS ANIMADOS. TELECINE INFANTIL. AL MEDIODIA. ABRACADABRA SOPA DE PALABRAS. MESA REDONDA. ¿A TODO TRAPO? SIN TREGUA. CON 2 QUE SE QUIERAN. CSI. DE LA GRAN ESCENA. LA PELÍCULA DEL SÁBADO. DEJA QUE YO TE CUENTE. HURÓN AZUL. LA DOSIS EXACTA. ARTE SIETE. CUERDA VIVA. CON SABOR. RECORRIENDO CHINA. FACILÍSIMO. CLÁSICOS. PRISMA. FACILÍSIMO. VIDEO PERFIL. ZONA MIX. TUS CUENTOS CLÁSICOS. TODO LISTO. ANIMALIA. VIVIR 120. NUEVOS AIRES. LO MEJOR DE TELESUR. SIGNOS. MIRADAS. FOTOGRAMA. CUBANOS EN PRIMER PLANO. DE CIERTA MANERA. REVISTA BUENOS DIAS. CINE DEL RECUERDO. DE MAÑANA EN TV. CONEXION. GOL LATINO. HABLEMOS DE SALUD. (PAUSA BREVE Y TRANSICIÓN) En conclusión, el único que se mantendrá en el ICRT por su capacidad, habilidad, talento y por pertenecer al Partido Comunista de Cuba, soy yo, quien les habla, su humilde servidor… Miguel Piedra López. Presidente del ICRT. Muchas gracias.


Se baja el telón lentamente. Mientras esto sucede escuchamos fragmentos de una canción que dice: Mentiras son todas mentiras. CUENTOS PERTENECIENTES AL LIBRO “CUENTOS DE UN CUBANO SIN MIEDO” VIVA LA POESÍA. ―¿Entendieron el poema? ―No. ―¿Seguro que no entendieron el poema? ―No lo entendimos. ¿Algún problema? ―No. Entonces… ¡El poema está buenísimo y ganará un premio! ―contesta alegre el poeta, le paga a sus musas por su sinceridad y continúa haciendo su arte. ¿SE ALQUILAN CUBANOS? Ella paga cien dólares a la policía, para pasear sin problemas con su romeo caribeño. Yo, el novio, pregunto enojado: ¿El estado es mi proxeneta?

14 Cuba. Licenciado en Comunicación Social. Narrador para niños y Adultos. Animador Turístico. Guionista de Cine, Radio y Televisión. Comediante. Dramaturgo. Investigador Folclórico. Narrador Oral Escénico. Colaborador del periódico Girón. Miembro de la Asociación Hermanos Saiz (Pertenece al Departamento de Literatura) Miembro del Centro de Formación Literaria «Onelio Jorge Cardoso». Miembro de la Cátedra de Estudios Multiculturales «Fernando Ortiz» de la Universidad de Matanzas «Camilo Cienfuegos». Perteneció hasta el año 2003 al Grupo Taller de Actuación de la destacada actriz matancera Miriam Muñoz y participó en obras como: El flaco y el Gordo (Tragicomedia), Réquiem por Yarini (Drama), Romeo y Julieta (Tragicomedia), Las mujeres de Fernando (Comedia), La Emboscada (Drama), Bla, Bla, Bla de un payaso (Comedia). Su labor literaria ha sido reconocida con varios premios y menciones.


DE HOY…

Quiero dedicar este espacio en el mes de marzo a una fecha importante, el Día Mundial de la Poesía, fecha que proclamó la Unesco como tributo a la palabra poética en el año 1999, a celebrar cada 21 de marzo, el día del equinoccio de primavera. Si bien es cierto que no se celebra en todos los rincones del planeta, cada año se suman más ciudades que realizan diferentes tipos de actividades de homenaje a la poesía — eventos, lecturas de poesías en diversos lugares, entre otros. La Unesco lanzó al mundo el siguiente comunicado para avalar la conmemoración de este día al instituir ese legado para el mundo:

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Es evidente que una acción mundial a favor de la poesía daría un reconocimiento y un impulso nuevo a los movimientos poéticos nacionales, regionales, e internacionales. Esta acción debería tener como objetivo principal sostener la diversidad de los idiomas a través de la expresión poética y dar a los que están amenazados la posibilidad de expresarse en sus comunidades respectivas. El año pasado, en el mensaje que hiciera la Sra. Irina Bokova, Directora General de la Unesco, con motivo de esta fecha, afirmaba: El mensaje de los poetas, a menudo testigos de excepción de las profundas transformaciones políticas y sociales de la historia, es imperecedera. Sus textos nos invitan a forjar una paz duradera en las conciencias, a replantearnos la relación del hombre con la naturaleza y a fundar un humanismo que se nutra de la singularidad ay a la vez de la diversidad de los pueblos. Es una empresa difícil, que exige la participación de todos en escuelas, bibliotecas e instituciones culturales. Como dijo el poeta Tagore, de cuyo nacimiento celebramos este año el sesquicentenario, “mis días se me han ido afinando las cuerdas de mi arpa”. Son varios los poetas que nacieron o fallecieron en este mes de marzo, y precisamente como un homenaje a este Día Internacional de la Poesía, quiero dedicar el final de estas páginas a la uruguaya Juana Fernández Morales, a quien todos conocemos como Juana de Ibarbourou, quien nació el 8 de marzo de 1892, día que ha pasado a ser, coincidentemente, la celebración del Día Internacional de la Mujer (m. 1979).


Les ofrezco, como un regalo a todos los que aman la poesía, el poema “Como la primavera”, de Juana de Ibarbourou:

Como un ala negra tendí mis cabellos Sobre tus rodillas. Cerrando los ojos su olor aspiraste Diciéndome luego: —¿Duermes sobre piedras cubiertas de musgo? ¿Con ramas de sauces te atas las trenzas? ¿Tu almohada es de trébol? ¿Las tienes tan negras Porque acaso en ellas exprimiste un zumo Retinto y espeso de moras silvestres?

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¡Qué fresca y extraña fragancia te envuelve! Hueles a arroyuelos, a tierra y a selvas. ¿Qué perfume usas? Y riendo le dije: —¡Ninguno, ninguno! Te amo y soy joven, huelo a primavera.

Este olor que sientes es de carne firme, De mejillas claras y de sangre nueva. ¡Te quiero y soy joven, por eso es que tengo Las mismas fragancias de la primavera!


Holguín, Cuba, 1950. Estudió piano, ingeniería, y trabajó como museóloga en el Museo Nacional de Historia Natural en La Habana. Tiene en su haber un Diplomado en Marketing Cultural. Ha editado 24 libros en inglés, 7 en español y 5 bilingües. También es Traductora. Ha publicado los libros Bosque de bojs, (Poesía), Me lo contaron las vicarias (Cuentos) y Aleteos de un zunzún (Literatura Infantil). Es la Editora Principal y Sub Directora de la Editorial Voces de Hoy.

PRÓXIMAMENTE!!!

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DOS POEMAS DE JOSÉ ERNESTO DELGADO HERNÁNDEZ

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Hoy he decidido no pensar en ella Pasaré la tarde con sus aires de otoño aquí en la plaza Sentado en el mismo banco donde la conocí. Aquí observaré caer las hojas de los árboles Que dejan una estela perfumada de hojas secas. Me entretendré viendo los niños correr tras las palomas Y no pensaré en ella, no la recordaré Caminando frente a mis ojos cargando en su mochila Los sueños de un amor joven y aventurero Y en su mirada una ilusión virgen a punto de estrenar. Me quedaré aquí viendo como alzan vuelo las golondrinas y se llevan mis sueños Dejaré que el viento acaricie mi mustia piel Como ella lo hacía en la intimidad Dejando una bandada de caricias revoloteando por mi cuerpo Como gaviotas hambrientas de pasión. Pero hoy no existe nada que me haga recordar su fiel retrato Ni tan siquiera aquella pareja de enamorados Que frente a mi dejan escapar su amor en una estampida de besos y abrazos; Se parecen tanto a nosotros… a lo que fuimos. Quizá algún día vuelva al mismo lugar Pretendiendo no pensar en ella Desconociendo que, aún en la vejez El amor que una vez se fue Regresa abrazado a la memoria Negándose a perecer en el tiempo.

A veces una canción del pasado Me devuelve el aroma de tus besos. Amapolas tiernas en mis labios áridos Que se humedecen al recordarte Y sentado a la orilla de mis pesares Voy deshojando aquellos recuerdos Que viven abrazados a la memoria Y escribiendo poemas como este… Que emergen desde las sombras de un beso Con la necesidad de revivir cenizas, De construir a retazos


Aquellas cosas que una vez vivimos. A veces pienso en ti sólo porque es lunes Y estoy triste y afuera llueve como en mis ojos Y los pájaros se esconden de mis lágrimas. A veces… solo a veces.

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José Ernesto Delgado Hernández, poeta puertorriqueño que recién publica su poemario Bajo la sombra de las palabras una edición de Casa de los poetas editores. Es un poeta novel que apenas se lanza al ruedo público con sus poemas. Sus trabajos poéticos comienzan a viajar por el mundo virtual a través de la revista electrónica de literatura En la orilla y en la Revista Cinosargo de Chile además de tener textos publicados en la Revista Boreales cuya directora es la escritora internacional y puertorriqueña Yolanda Arroyo Pizarro . Es uno de los poetas participantes de la antología Los mejores poemas de amor de la editorial Casa de los poetas y del 4to Festival internacional de poesía de Puerto Rico.


UN BAILE MÁGICO Por July Ferreras I LUGAR EN EL GÉNERO DE CUENTO EN ELCONCURSO INTERNACIONAL DE LITERATURA INFANTIL LOS ZAPATICOS DE ROSA

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Érase una vez un niño de ocho años llamado Raúl que tomó una decisión muy importante en su vida. A Raúl le encantaba jugar fútbol; así que todas las tardes después de la escuela y que terminara de hacer sus tareas, se juntaba con sus amigos de la escuela a jugar. Un día, cuando estaban saliendo de clases, Raúl y sus amiguitos vieron a Sofía; una niña de su misma edad que usaba anteojos, dos moñitos (uno al lado de cada oreja) y siempre andaba sola. —Sofía, ¿cuándo te vas a comprar una mochila nueva?, siempre andas con esa toda fea. ¿Es qué acaso tus padres no te quieren y por eso no te compran cosas bonitas? —dice Diego. —¿Crees que te escuche? Con ese peinado tan feo no creo que pueda, le tapa las orejas — dice Wendy, riéndose. Sofía se volteó y los miró con cara de furia y con los ojos brillosos; ya que se estaba aguantando las lágrimas para no llorar enfrente de ellos. Raúl no se quiso quedar atrás, así que le dijo: —Sofía, la llorona que brinca y patalea, su mami le dice nariz de ji-cotea. Todos empezaron a reír. Sofía se fue corriendo de la escuela. A Raúl y sus amigos les divertía mucho molestar a Sofía, ya que era una niña fea, pobre y no hablaba con nadie. Además, vivía en una casa vieja, fea y tenebrosa junto con su abuela, a una esquina de la casa de Raúl. Todos se fueron caminando juntos y se iban quedando uno a uno en sus casas. Acordaron verse, como siempre, después de hacer las tareas. Cuando se juntaron en la tarde tuvieron una brillante idea: ir a la casa de Sofía a escondidas para asustarla y burlarse de ella un poco más. Los seis niños fueron caminando como si no quisieran que los vieran. Entraron por la puerta del patio que daba a la cocina. Lo que ninguno se fijó fue en el agujero enorme que había en el piso de la sala y Raúl, que iba delante de todos, cayó en él. Todos sus amigos salieron corriendo gritando y asustados, dejándolo solo en esa casa vieja y solitaria. Sofía bajó corriendo de su habitación y mirando por el agujero vio a Raúl. ¡Quien faltaba! Pensó. —¿Qué haces ahí abajo? —le preguntó furiosa. Raúl, que todavía estaba asustado por la caída le dijo: —Por favor ayúdame. Sofía bajó las escaleras hasta llegar al sótano.


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—¡Tienes suerte de que mi abuela no esté aquí porque te caería a escobazos! ¿Qué haces aquí? —le preguntó mientras lo ayudaba a levantarse. Raúl un poco avergonzado le contó el ingenioso plan que tenían. Sofía lo soltó y cayó sentado en el suelo. —¿Por qué no me dejan en paz? ¿Qué les he hecho yo para que me traten así? Raúl no tenía palabras, las razones que venían a su cabeza no eran suficientes, «lo hago porque todos lo hacen», se decía a sí mismo. Sofía empezó a llorar. Raúl se sentía mal, nunca la había visto así. Se paró del suelo e intentó consolarla. —¡No me toques! —le dice y continúa llorando. Raúl avergonzado y arrepentido le pide disculpas por haber entrado a su casa sin permiso y le pide que por favor no llore más. Sofía lo mira y le dice: —¿Por qué me tratan mal y me dicen nombres feos? ¡No tengo la culpa de ser pobre y de que mis padres se hayan muerto! Mi abuelita es todo lo que tengo y es una señora muy vieja, por lo cual no puede trabajar para que podamos vivir mejor. Y además, no ve bien y me peina un poco extraño, pero no la quiero hacer sentir mal, por eso no me quito lo que ella me hace. «¡Trágame tierra! —pensó Raúl—, no me puedo imaginar huérfano, ¡qué horrible!, ¡pobre Sofía!» —Lo siento Sofía, no lo sabía —le dijo. —Bueno, ¡pues ya lo sabes! Raúl no podía ni mirarle la cara; así que empezó a mirar la habitación, ¡Wao!? ¿Qué es este lugar? La habitación, a diferencia de la casa, era hermosa; pintada de ro-sado con flores por todos lados y alfombrada, parecía una habitación de una princesa. —Traje todo esto de mi antigua casa. Mi abuela me ayudó a pintarla —se quedó mirando a Raúl y le dijo—: ven te voy a enseñar algo. Se sentaron en dos enormes osos de peluche que tenían un lugar para sentarse en sus barrigas. —Antes de que llegaras iba a bajar y usar estas zapatillas —le dijo Sofía—. Eran unas zapatillas de bailarina de color rosado. —¿Te gusta el ballet? —Sí, solía bailar casi todas las tardes. —¿Ibas a bailar antes de que yo llegara? —le pregunta. —Más o menos. Es que estas son zapatillas especiales, son mágicas. —¿Mágicas? —Sí, mágicas. Mi abuela me regaló esta bolsita que contiene unos polvos mágicos, lo único es que ya me quedan poco y solo me alcanza para usarlo dos veces. —No te creo.


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—¡Si es verdad! Mi abuela me contó que a ella se lo regaló su abuela y así ha ido pasando de abuela a nieta por más de 200 años. —Pero si me dices que se está terminando y la bolsa es pequeña, ¿cómo pudo durar por tanto tiempo? —Es que se llena cuando su dueña logra el propósito. —¡El propósito! ¿Qué propósito? —No sé, ese es el problema tengo que descubrirlo por mí misma. —Bueno —dice Raúl—, si quieres usémoslo los dos y tal vez yo te pueda ayudar. —Realmente siempre he ido sola… pero tal vez pueda lograrlo si vas conmigo. —Ir contigo, ¿a dónde? —Ya verás. ¿Esos zapatos que tienes puestos son tus favoritos?, es que el polvo no funciona si no es con tus zapatos preferidos. —Sí, son mis tenis de la buena suerte. Sofía sacó el polvo mágico que quedaba en la bolsita, se echó un poco en sus zapatillas y el resto en los tenis de Raúl. —¡No pasa nada! —dice Raúl. —Es que no te estás fijando bien, mira —y le señala donde había una pared color rosado que ya no estaba, se había desaparecido, y tampoco tenían techo solo quedaba una parte de la habitación y todo lo demás era, era, era… —¡WAO, no lo puedo creer! Raúl se estrujó los ojos para asegurar-se de que podía ver bien y de que realmente estaba despierto. Era un gran bosque con árboles de todos los colores, igual que el arcoíris, había mariposas que les cruzaban por el lado y los saludaban cantándoles, la hierba parecía hecha de un algodón color verde, donde podía ver unos conejos color morado saltando encima de ella. Y las flores estaban hechas de piedras preciosas y brillaban con la luz del sol. El sol lo podía ver sin que le molestara en los ojos, era grande y amarillo, tal y como lo ponen en los libros de cuentos. El cielo azul estaba lleno de estrellas, a pesar de que era de día, y las nubes eran blancas; pero tomaban formas extrañas, una tenía una forma de árbol y le colgaban unas manzanas rojas, otra tenia forma de un castillo rodeado de caballos, otra de un planeta naranja con amarillo, otra tenía forma de galleta de chocolate y otra de una paleta cuadrada de muchos colores. —Sofía, ¿tú hiciste todo esto? —En parte, ahora que estás aquí le estás agregando cosas nuevas. —¡Pero si yo no estoy haciendo nada! —No lo estás haciendo a propósito, pero este lugar ve tu corazón y eso es lo que presenta. Por ejemplo, ese castillo y esos caballos nunca los había visto. De repente dos caballos bajaron del castillo. Tenían alas enormes que usaban para volar. Uno rosado y el otro azul; se colocaron delante de Sofía y Raúl para que se montaran. —Esto sí lo hice yo —dice Raúl—, vamos a volar un rato Sofía, ¡móntate!


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Volaron por encima de un enorme lago que tenia toboganes hechos de agua, peces bailarines que salían del agua para enseñar sus pasos y montañitas pequeñas hechas de nieve. Siguieron volando y disfrutando de todo lo que veían hasta que se cansaron y decidieron bajar. Se acostaron en la hierba para mirar las estrellas. —Es hermoso Sofía. —¡Aún no has visto lo mejor! —Se levantó de la hierba y empezó a bailar. «Parece un ángel», piensa Raúl, cada movimiento la envolvía en luces de diferentes colores y el paisaje iba cambiando con cada paso. De repente estaban en una playa hermosa con un sol radiante, luego So-fía hizo otro movimiento y se encuentran en el techo de un edificio alto mirando la ciudad; luego dio un salto y estaban frente a un lago hermoso parecido al que habían visto recientemente. Sofía termina de bailar y Raúl le pregunta de dónde eran esos lugares. Ella le dice que son recuerdos de sitios que había visitado con sus padres y la hacían feliz. Raúl se sintió un poco triste por Sofía. —No pongas esa cara que no siento tristeza, son recuerdos agradables. Ahora te toca a ti. —¡Pero si no sé bailar! —No tiene que ser un baile necesariamente, puedes hacer los pasos que haces cuando juegas fútbol. Lo importante es hacer movimientos que vengan del corazón y que te hagan feliz. —Ok. —esto será interesante, pensó Raúl—. No te rías —le dijo. Empezó a mover las piernas como si estuviera jugando con una pe-lota de fútbol. De repente se transportaron a un campo de fútbol, con otro movimiento estaban en la piscina de la casa de sus abuelos, con otro más estaban sentados en el parque. Se detiene para coger un poco de aire. —¡Esto es genial! ¿Cómo es que funciona? —Con cada movimiento traes a tu mente recuerdos felices y esos son los que aparecen. Si lo desearas pudieras crear esos lugares aquí. —¡Genial! Pero, ¿cómo vamos a hacer para conseguir más polvo y poder volver en otra ocasión? —Eso todavía no lo sé. De repente empezó a oscurecerse el cielo mientras una lágrima bajaba por la mejilla de Sofía. Enseguida comenzó a llover. —¡No llores! Mira que el cielo está llorando contigo. Este lugar refleja todo lo que sientes, tal vez si sintiéramos que queremos encontrar el propósito nos pudiera dar una respuesta. —¿Quién nos pudiera dar una respuesta? —¡Este lugar! ¿No lo ves?, funciona directamente con nuestros corazones, si estás triste se pone triste y oscuro, si estás feliz se ve hermoso y lleno de luz. —Nunca me había dado cuenta —dice Sofía—. Creo que tienes razón; entonces, si los dos nos ponemos a pensar ahora mismo en «el propósito», podremos encontrarlo. —Sí, buena idea. A la cuenta de tres pensemos en lo mismo. Uno, dos y tres…


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Todo se detuvo, no se movía ni la brisa, no se escuchaban los tobo-ganes de agua, los animales se quedaron como estatuas, detenidos en lo que estaban haciendo; unos se quedaron suspendidos en el aire cuando saltaban, otros que nadaban se quedaron justo en medio del agua, todo absolutamente todo se detuvo. —¿Qué está pasando Sofía? —No lo sé Raúl, esto nunca lo había visto, hoy están pasando mu-chas cosas extrañas. De repente Sofía recordó que nunca había ido acompañada y mucho menos por una de las personas que la hacía sentir triste. Justamente todo empezó a dar vueltas, como si estuvieran en medio de un re-molino. Cuando se detuvieron, quedaron en medio de un paisaje triste, feo y oscuro. —Sofía, ¿qué es esto? ¿Pensaste en algo? —Eh… Sí. —¿En qué? Pero Sofía no tuvo que responderle, ya podía verlo con sus propios ojos. Parecía que estuvieran en el cine, solo que ellos estaban dentro de la película. Raúl estaba viendo la película de la vida de Sofía. Vio lo triste que estaba cuando sus padres murieron, lo mucho que lloró, lo difícil que fue para ella empezar en una nueva escuela. Lo dulce que era su abuela y lo mal que se sentía Sofía por todo lo que tenía que hacer; ya que era muy vieja. Por eso la ayudaba en los quehaceres; pero por más que intentaba, la casa era muy grande y vieja y ella era muy pequeña y mientras más días pasaban más fea se iba poniendo. El sacrificio de su abuela para darle todos los gustos a Sofía; a pesar de que apenas les alcanzaba el dinero para comer y pagar la casa, luz, agua y teléfono. Le partía el corazón a Sofía no poder trabajar, por eso nunca le pedía nada a la abuela y todo lo que tenía ya estaba viejo y feo. Y lo peor, Raúl pudo verse a sí mismo a través de los ojos de Sofía y no le gustó lo que veía. Pudo ver lo cruel que él era con ella y las cosas tan feas que le decía y cómo la miraba con desprecio, y peor eran los demás, se reían mientras Sofía sufría. De repente todo se detuvo y todas las personas que hacían daño a Sofía salieron de lo que parecía una película y se volvieron de carne y hueso. Hicieron un círculo e iban caminando alrededor de ella, diciéndole cosas feas y señalándola. —¡Sofía, qué fea eres, es que tus padres no te quieren! ¡Nadie te quiere!, Jajajaja, ¿vas a llorar? Sofía se tapó los oídos y se arrodilló llorando, decía: —Esto es un sueño no es real, esto es un sueño no es real —pero no se iban. Raúl no pudo más y corrió hacia donde ella estaba. —¡Sofía! —la agarró por los brazos—, ¡mírame! Sofía lo miró llorando. —Perdóname y perdona a todos aquellos que te han hecho daño. Nunca pensé en lo que hacía, no fue mi intención y estoy casi seguro que no fue la de ellos tampoco. Hemos sido unos estúpidos al no dar-nos cuenta de lo valiosa que eres: dulce, fiel amiga y cariñosa; y sobre todo no eres fea. Eres mil veces más valiosa que yo y que todos los otros. Nunca me he puesto en los zapatos de mis padres cuando no tienen dinero y me he puesto de


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malcriado cuando quiero algo, solo pienso en mis cosas. He sido un egoísta, mientras que tú, tú eres bue-na. Por favor, no dejes que nada ni nadie te haga sentir que no vales, ni tú misma debes pensarlo. El mundo en que estábamos, el que tú creaste era precioso, solo una persona con una alma bella y pura puede crear algo así. Por favor te lo pido, no dejes que tu corazón deje de brillar, ¡NUNCA DEJES DE BRILLAR! Tu sonrisa puede alumbrar más que el mismo sol —y callándose la abrazó. De repente volvieron al bosque, estaba más bello de lo que nunca jamás había sido y empezó a llover polvo de estrellas. Las estrellas cantaban mientras llovía diciendo: «¡Lo han logrado! ¡Lo han logrado! Has hecho tu corazón brillar, este es el polvo que nunca termina y que solo los valientes pueden alcanzar.» Sofía y Raúl se miraron, ya entendían. El propósito era que Sofía sanara su corazón de todas las heridas que tenía para que siempre pudiera sonreír; y Raúl que cambiara su vida, dejando de hacerles daños a otros. Tomaron el polvo y llenaron la bolsita. Empezaron a reír y a saltar de felicidad. Bailaron por horas, hasta que sus pies no pudieron más. Cuando llegó la hora de regresar, ninguno de los dos quería hacerlo, pero sabían que debían volver. Una vez en la casa de la abuela, Raúl le dijo a Sofía: —Amigos por siempre —se escupió la mano y se la extendió a Sofía para que la agarrara. —Amigos por siempre —y Sofía hizo lo mismo. Se agarraron las manos y después se abrazaron. —Las cosas van a cambiar, Sofi, ya lo verás, yo mismo me haré cargo de eso. Ahora me tengo que ir, es tarde. Nos vemos mañana. Que descanses. —Que descanses Raúl. Mientras Raúl salía se encontró con la abuela. —Tienes un brillo especial niño, espero que lo sepas aprovechar —y le guiñó el ojo sonriendo. Ya la abuela sabía lo que había pasado, se lo dijeron las estrellas. —Sí, señora, le prometo que lo haré. Cuando llegó a su casa vio que sus amigos le esperaban cerca de la puerta. —Estábamos preocupados por ti, estuvimos a punto de llamar a tus padres para que te fueran a buscar, ¿estás bien? —pregunta Diego. —Mejor que nunca, dice Raúl. Hablemos mañana, estoy muy can-sado. —Pero si solo estuviste ahí cinco minutos. —¿Cinco minutos? Pensaba que habían sido horas. Todos lo miraron con cara de loco. —Mañana hablamos; ¿sí?, de verdad estoy muy cansado. A la mañana siguiente Raúl se levantó temprano y fue a buscar a So-fía para que fueran juntos a la escuela. —Hola Sofi, no te importa que te diga Sofi, ¿verdad?


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—Solo las personas queridas me pueden llamar así, nunca dejes de hacerlo —ambos sonrieron. Caminaron juntos hasta llegar a la escuela. Cuando los amigos de Raúl vieron que llegaron juntos, empezaron a preguntarle que si ahora era amigo de la cuatro ojos. Raúl agarró la mano de Sofía para que ni se le ocurriera irse de ahí, era ahora o nunca, esta situación debía terminar. —Sí, somos amigos. Me he dado cuenta de lo mal que estábamos actuando y le pedí perdón a Sofi. —Ahora le dice Sofi —dice Wendy. —Wendy, ¿acaso no recuerdas la vez que te cortaste los cabellos y no querías ni venir a la escuela, para que no te relajaran? y usabas sombrero todos los días. ¿Recuerdas lo mal que te sentiste cuando te relajaron?; pero nosotros te defendimos y tuviste el valor para seguir viniendo todos los días hasta que te crecieron nuevamente y todos nos olvidamos de lo sucedido —le dice Raúl un poco enojado. —Y tú Diego, ¿recuerdas cuando te orinaste en los pantalones de lo mucho que te reíste y para que no te relajaran ni te sintieras mal todos nos mojamos los pantalones con agua? —Y tú Cesar, ¿no recuerdas lo mucho que te molestaba que te relajaran por no poder pronunciar bien la «R», recuerdas?, decías palagua en vez de paraguas. Y así puedo continuar con cada uno de ustedes —les dice mirando a María y a Carlos—, ninguno somos perfectos ¡NINGUNO!; pero nos queremos y aceptamos como somos. Pero hemos fallado, nos creemos mejores que todos y se nos ha olvidado que también nosotros hemos llorado cuando nos tratan mal. Pónganse en el lugar de Sofi, nunca le dimos la oportunidad de conocerla y solo la atacamos, por cómo se viste y por lo que no tiene. A ninguno de ustedes les gustaría que le hicieran lo mismo. Y si no quieren aceptar a Sofía, pues ya no quiero ser amigo de ustedes. Raúl se volteó para seguir su camino, pero Diego le dijo: —¡Espera! Cuando Raúl y Sofi voltearon, pudieron ver las caras de las niñas con lágrimas y las caras de los varones avergonzadas. —Tienes razón, hemos sido unos tontos, nunca lo había pensado. Sofía perdóname por tratarte mal, he sido un tonto. Y así todos se disculparon uno a uno. Desde ese momento todos fueron amigos; pero solo Sofía y Raúl compartían el secreto de los polvos mágicos y cada vez que podían se escapaban al lugar encantado, donde podían bailar y bailar por horas, donde no había límites, donde podían reír y reír y crear su mundo ideal. El polvo nunca se acabó, siempre había; y cuando se sentían tristes o enojados buscaban dentro de sí para sacar esos sentimientos y dejar la luz de la alegría brillar; así que siempre que lo lograban, y siempre lo hacían, bajaba la lluvia de polvos de las estrellas. De vez en cuando la abuela los acompañaba y la aventura era aún mejor; pero eso ya es otra historia.


July Ferreras. La escritura para mí es un escape de mis sentimientos y de mi imaginación que me lleva desconectarme de este mundo y adentrarme totalmente al universo del autor. Soy ingeniera Industrial de profesión, con un post grado en Gerencia de Calidad y Productividad, actualmente estoy realizando un MBA (Administración en administración de Empresas). El español es mi lengua nativa; pero he estudiado inglés, francés e italiano.

Siempre he tenido pasión por las artes, hice cursos de pintura, dibujo y Ballet, estuve en un grupo de danza por varios años y me gusta leer. El único cuento que recuerdo haber escrito fue cuando tenía 8 años y fue para mi clase de español, luego sigue el cuento que les estoy enviando “Un Baile Mágico”. En la actualidad estoy escribiendo un libro, el cual espero terminar pronto y ponerlo en circulación.

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Cubierta de la antología con los finalistas y premiados en el Concurso Internacional de Literatura Infantil Los zapaticos de rosa


DOS POEMAS DE NELSON JIMÉNEZ VIVERO Del poemario el Inestar Disponible en www.vocesdehoy.net

COMO TANTOS OTROS

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Estoy sentado frente a quien escucha hoy mi grito de siempre por primera vez, y me pregunto si comprende algo de esa voz primaria que no sabe esconderse. Estoy sentado, abierto hacia mí, con los brazos cruzados. Sólo observo al camino que, inexacto, se presenta ante mis pies; y no estoy seguro de si es mi mente quien dibuja lo que mis ojos ven o si soy un personaje que el horizonte inventó para salvarse. Entonces, no sé, no sé si estoy aquí o ya me fui hacia el corazón que escucho adentro retumbando de miedo o alegría o lágrima o esperanza. Estoy sentado frente a mis orillas de profundo charco me acerco a mirarme el rostro en esas aguas y descubro que soy un pez nadando en el viento, un pez con el alma escrita en los ojos; inconforme por no respirar más que aire cuando hay un mundo de agua esperando. Estoy sentado, sí, esperando algo que no sé; dispuesto a abrir las puertas mil veces y a cerrarlas otras mil; mientras, alguien escucha bajo el agua del charco que soy, y me pregunta si de verdad ESTOY.

Dibujo de Raúl García Huerta


ESTOY

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Llevo siglos aquí, desde que fui mono, extraterrestre o árbol, y aún me desconoce el vecino, me desprecia, pero sobrevivo a las calamidades, sobrevivo inolvidable en carne, hueso y alma. Llevo y traigo siglos. Ya estoy cansado de ser un silencio evidente, cansado de usar máscaras, de dar explicaciones. Ha llegado el instante de la última gota ha caído en la copa junto al mar de insultos. Me desbordo aquí, con letras, el sonido comienza, soy el sonido que escuchas con asombro, soy lo que no aceptas de ti, y estoy aquí, en medio de tus propios temores, PARA ABRAZARTE. Nació en La Habana, (Cuba) en julio de 1970. Reside en Miami. Es médico. Graduado de escritor en el Centro Cubano de Estudios de Radio y Televisión. Realizador de programas radiales en Cuba, (Radio Cadena Habana) y en Venezuela (107.3 FM). Cantautor. Columnista del suplemento cultural “Hoy” en periódicos de Venezuela. Profesor en las Universidades Monseñor de Talavera y José María Vargas, impartiendo: Lenguaje y Comunicación, Psicología, Psiquiatría, entre otras materias, período 1995-1999. Ha escrito: El Caracol (cuento), publicado por Libroline Editores S.L, 2000 (Alicante); y varios poemarios inéditos. Uno de sus poemas fue seleccionado para la Antología Poética Contemporánea: Las caras del amor, publicada por Editorial Versal Group, en USA, 1999, y otro fue seleccionado por el Centro Poético de Madrid para antología. Fundador y editor de la revista literaria digital Poetas 2000. Actualmente trabaja como docente de ciencias de la salud en Compu-Med Vocational Careers. Actualmente es director de la emisora online Punto y seguido (www.puntoyseguido.us)


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Revista Entre Líneas marzo 2012