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••• 7 de Marzo


REFLEXIÓN DEL RECTOR DE LA UCALP POR LOS 50 AÑOS Con alegría podemos decir que este 7 de marzo, nuestra Universidad Católica de La Plata, cumple sus primeros 50 años de vida, que son testimonio de un servicio educativo realizado y un compromiso de seguir creciendo en la noble misión de educar formando futuras generaciones al servicio de nuestra comunidad. La Universidad Católica de La Plata – UCALP - ha sido fundada por iniciativa del señor Arzobispo de La Plata, el 7 de marzo de 1964, mientras desempeñaba el cargo de presidente de la Comisión Nacional de Educación del Episcopado Argentino. La Iglesia Católica había sido tradicionalmente fundadora y difusora de cultura universitaria en diversas partes del mundo y, especialmente, en las colonias españolas de América. Sin embargo, el predominio de la filosofía liberal en los hombres que protagonizaron los gobiernos a partir de la Constitución Nacional en nuestro país, hizo que la formación universitaria estuviese monopolizada por el Estado hasta 1958, año en el que se comienza a compartir con instituciones privadas. La idea inicial había sido la de habilitar algunas facultades en La Plata, dependientes de la Pontificia Universidad Católica Argentina “Santa Maria de los Buenos Aires” que había sido fundada en 1958 y autorizada para funcionar al año siguiente. No obstante, prevaleció la aspiración generalizada de proyectar una universidad confesional local y con la fisonomía de caracterización que seria capaz de proveer el Arzobispado de La Plata, aún a sabiendas del esfuerzo implícito en la aspiración, no sin tener en cuenta – empero – las capacidades locales y la amplia experiencia de la Arquidiócesis en el desarrollo de instituciones de enseñanza en los niveles medio y terciario. Se fundó el 6 de abril de 1964, con la denominación de “Universidad Comunitaria y Católica” – UCOYCA – estableciendo su sede en el edificio ocupado por el Colegio de la Inmaculada Concepción de María, iniciándose en tres facultades: Ciencias Económicas, Derecho y Arquitectura, y un instituto: el Instituto de Sociología. Se designó Rector, Decano y profesores,. Una modesta cantidad de alumno comenzó a probar las aulas, y el claustro profesional – con gran vocación docente – juntamente con el alumnado y autoridades se iniciaron en la aventura de enseñar en una Universidad que aún no contaba con la autorización provisoria para su funcionamiento. La alta conducción de la Universidad era ejercida por un Directorio integrado por el señor Arzobispo de La Plata, un Comisionado Arzobispal y otros prelados, siendo que las decisiones eran tomadas por una Dirección General Ejecutiva.

Dos años transcurrieron hasta que el 11 de Abril de 1966, por Auto Arzobispal, la UCOYCA es transformada en la Universidad Católica de La Plata – UCALP -, denominación que conserva en la actualidad. Sin embargo no se trataba de un cambio meramente formal. La Universidad adquirió desde entonces una nueva estructura de organización que, a la vez de percibir directamente la caracterización provista por el Arzobispado de La Plata, le permite una mayor autonomía de funcionamiento. En efecto, se instituyo el cargo de Gran Canciller que recae en el Arzobispado de La Plata y cuya función, desde el punto de vista orgánico, es la de designar y remover al rector y a los decanos; estos últimos a propuesta del Rector. La UCALP, en cuanto Universidad Católica, tiene la responsabilidad de contribuir activamente a la formación integral de los estudiantes la que no se limita a la mera capacitación para acceder a un título académico, sino al desarrollo armónico de todas y cada una de las dimensiones del ser humano (ética, espiritual, cognitiva, estética, corporal y socio-política), que lo capaciten para discernir su participación en la sociedad de una forma reflexiva, crítica y comprometida. Esa responsabilidad supone la inteligente organización de una Comunidad Educativa, en la que todas las personas y los procesos tiendan a favorecerla. A este respecto, consideramos de suma importancia reproducir aquí las palabras de nuestro recordado Papa Juan Pablo II, que nos ilustraba sabiamente al dictar la Constitución Ex corde Ecclesiae, que rige la vida de las Universidades Católicas: “La finalidad es hacer que se logre «una presencia, por así decir, pública, continua y universal del pensamiento cristiano en todo esfuerzo tendiente a promover la cultura superior y, también, a formar a todos los estudiantes de manera que lleguen a ser hombres insignes por el saber, preparados para desempeñar funciones de responsabilidad en la sociedad y a testimoniar su fe ante el mundo” (12). (CEC, 9).

Hace pocos días, el Papa Francisco me pidió que siguiera, toda la comunidad educativa de la Universidad Católica de La Plata, el sendero que estamos caminando pero además que continuemos con los lineamientos que está dando la Iglesia. Y, ciertamente, ese es mi compromiso como Rector y el de todos quienes formamos parte de esta Casa de Altos Estudios. Una Universidad Católica es un ámbito privilegiado para el necesario diálogo entre Evangelio y cultura, entre Evangelio y ciencia. Es el espacio para desarrollar la Verdad en plenitud y, por eso, si es necesario, también está llamada a decir verdades que pueden ser incómodas, que a veces no agradan a la opinión pública, pero que, sin embargo, son necesarias para salvaguardar el bien auténtico de la Verdad y de la vida, desde la concepción hasta la muerte natural, y así el bien auténtico de la sociedad. Este 7 de marzo festejamos medio sigo de una formidable iniciativa creada por el entonces Arzobispo de La Plata que encargó a una comisión de cinco prelados, encabezados por Mons. Juan Ignacio Pierson, que diseñara esta Casa de estudios, relacionada en sus comienzos con el Instituto Terrero. Así tuvo, luego sus edificios propios donados por el Arzobispo de La Plata en la Calle 13 y 57, que son ya tradicionales en esta ciudad. Hoy, 50 años después, que mejor que decirles a todos que viendo lo construido y tanto crecimiento, sereno pero permanente, seguimos trabajando con la colaboración y entrega de todos, con el acompañamiento y guía de nuestro Gran Canciller, el Arzobispo de La Plata, Mons. Héctor Aguer.

EVENTOS DEL MES ANIVERSARIO 14 DE MARZO – 19:30 HS Bendición de escultura “Ángel de la Providencia” de Eduardo Migo (a cargo de Mons. H. Aguer). Apertura de la Exposición “Celebrando los 50 años de la UCALP” (en el Museo Beato Angélico, diag. 73 Nº 2137, esq. 47).

En los últimos años la UCALP ha crecido, gracias a Dios, en todos sus aspectos y realizaciones: una mayor variedad de oferta educativa sin dejar de lado la rigurosidad académica; un crecimiento de su dimensión nacional e internacional plasmada en la enorme cantidad de convenios suscriptos con otras Universidades argentinas y del mundo que aumentaron los intercambios estudiantiles abriendo nuevos senderos para muchos jóvenes; numerosos Congresos y Jornadas Locales, Nacionales e Internacionales; una fecunda inserción en la cultura platense mediante la formidable acción de nuestro Museo de Arte Contemporáneo Beato Angélico; y tantas otras dimensiones. En este aniversario recuerdo claramente lo que nuestro Canciller, Mons. Aguer, dijo el día en que comencé mi tarea como Rector y me recordó que la función a desempeñar “se inscribe en una historia, con muchas cosas bellas, alegres, dignas de ser conservadas y otras no tanto pero que sin embargo implican un acopio de la experiencia”. “Los cambios - señaló - no implican una ruptura, una discontinuidad sino la posibilidad de una renovación pero siempre en la continuidad, es decir recogiendo todo el patrimonio que la universidad ha ido elaborando y transmitiendo a lo largo de estos años”. He aquí una responsabilidad en la que estamos comprometidos con todos mis esfuerzos en la necesaria hermenéutica de la continuidad en la necesaria renovación que los tiempos nos exigen para que quienes continúen este sendero puedan sentirse apoyados, como yo lo siento, en la rica historia de la UCALP, firmes en las acciones del presente y generando un proceso de futuro acorde a los tiempos que nos tocan vivir, que ciertamente son difíciles pero también son tiempos de esperanza. Hoy, gracias a Dios y al trabajo de mucha gente y al compromiso de sus estudiantes podemos decir que la Universidad Católica de La Plata es una comunidad de profesores y alumnos en la búsqueda del saber, conscientes que ésta es, y más para los católicos, siempre la búsqueda de la Verdad construyendo el bien común. Dr. Hernán Mathieu, Rector

21 DE MARZO – 19:00 HS Entrega de Premios a los ganadores del Certamen Literario “50 Aniversario de la UCALP”. Entrega de Becas y Diplomas a los mejores promedios de los colegios y facultades de la UCALP y de reconocimientos al personal que colabora con la Universidad hace más de 25 años. Presentación del Coro UCALP, dirigido por el Mo Andrés Bugallo (Salón Santa Teresa del Museo Beato Angélico).

Revista El Pasajero-*Pliego central color- UCALP 50años  
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