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se mantendrá vivo el legado, la memoria no morirá. El séptimo arte asumió la responsabilidad de retratarle al mundo una realidad que cruzó el umbral de la paz para avanzar hacia la construcción de una mejor sociedad, con reformas económicas, sociales y políticas que empujen al desarrollo integral del país. “Todos nos estamos reconciliando, todos debemos contribuir a esa evolución y nosotros como artistas tenemos un gran compromiso, por eso surgen historias como La Niña y No olvidarás mi Nombre que quieren contar la historia del país y cómo se ha vivido el conflicto”, asegura el director y productor de cine y televisión, Rodrigo Triana. Pero, ¿por qué es importante que la televisión se convierta en un espacio para narrar la paz? “Porque debemos irnos a la reflexión y pensar en cómo es mejor vivir. Yo no quiero que el de al lado piense igual que yo, porque la diferencia es positiva y necesaria en cualquier ámbito, pues si todos pensáramos igual no existiría el mundo y no es posible un mundo donde todos pensamos igual”, expresa Triana, quien considera que “lo realmente importante es aprender a vivir con la diferencia, con que cada uno de nosotros es distinto”. Reconoce que Colombia ha vivido grandes diferencias políticas e injusticias que han llevado al conflicto, como lo son la falta de oportunidades y el hambre. “En ese sentido, como colombianos debemos mirarnos a nosotros mismos como país y ver que divididos,

Detrás de cámaras de la producción de RCN Televisión, No olvidarás mi nombre.

y repitiendo errores, no vamos a lograr que esa paz que anhelamos perdure”, agrega. Eso lo ha llevado a plasmar en producciones exitosas, el trasegar de la guerra, sus motivaciones y el sentir de quienes la viven. Series como La Niña, que cuenta la historia de una pequeña de 8 años que se ofreció a ser reclutada por la guerrilla para que no se llevaran a su hermano de cinco años, se llevó a la televisión con el fin de crear una conciencia diferente en la que los colombianos entendieran que todos en el país son víctimas, no buenos o malos, simplemente víctimas. “Yo siento que este tipo de historias nos muestra el país que queremos, o por lo menos el que yo quiero, en el que no se trata de señalarnos entre buenos y malos, sino de sentarnos todos, reconciliarnos y tratar de vivir en armonía, repito, viéndonos y entendiéndonos como

seres diferentes que no por tener una opinión distinta se tienen que matar u odiar. Estos proyectos, que construimos con mucha honestidad y humanismo, nos deben llevar a esa reflexión y, si se logra, nosotros los realizadores podemos pensar en que estamos haciendo una gran labor”, subraya. Un mensaje que quiere enviar con su nueva producción No olvidarás mi nombre, una historia de drama y amor en la que se vuelve a la reflexión sobre las víctimas y victimarios, en donde los unos llevan a los otros y en donde quizás, se pueda entender que la única manera de terminar con el conflicto es cediendo un poco. “Esta serie es muy bonita porque muestra como dos personas siendo de dos mundos tan distintos se encuentran y se sanan y en donde el amor triunfa, esto es lo más lindo y así es como debería ser siempre en nuestro país”, afirma Triana.

Historias de paz y reconciliación se tomarán las producciones nacionales para contarle al mundo que Colombia ya no es un país en guerra.

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Edición 203 Especial Mujeres  

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