Page 18

16 hechos, objetivamente noticiosos, pero lastimosamente escogidos en tanto su capacidad mediática sirva a propósitos válidos, como los económicos, pero insuficientes frente a la responsabilidad social que el medio tiene. Se echan al olvido otros hechos, esenciales, a mi modo de ver: lo que se hace bien y con esfuerzo. Eso también debe ser noticia. Por ello, creo que debemos construir un derecho de acceso a los medios de comunicación de cara a la justicia que apunte no sólo a informar con veracidad sino a reconstruir la imagen y confianza que los asociados debemos tener, todos, en el sistema judicial. Estimo que los medios y las formas de comunicación tradicionales sirven para verificar y reproducir las fuentes originales, las buenas sentencias y no solo las dudosas y reprochables conductas. Si los medios hacen la tarea de comunicar lo que sus servidores hacen, bien y mal, podrán tener los asociados más y mejores elementos de juicio para opinar con fundamento.

El sistema debe ser dotado de recursos A más de lo anterior, considero que el sistema debe ser dotado de recursos para poder comunicarse efectivamente con la sociedad. Hay que explorar posibilidades como el acceso a medios masivos. Argentina, Perú, México, Chile, entre otros países de América, cuentan con canal de televisión para comunicar al ciudadano las decisiones de los jueces, contribuir al acceso a la información sobre la gestión jurisdiccional, promover el acceso al servicio y rendir cuentas sobre sus actuaciones. Otras maneras, masivas y efectivas, que deben considerarse están asociadas al uso de redes sociales, a la consulta y comunicación de audios y videos por internet, revistas especializadas, foros y centros de estudio, que permiten acercar, de manera directa, la voz de la administración de justicia para que sea escuchada por los ciudadanos. Una de esas gratas experiencias que la Sala de Casación Civil comenzó a explotar es la de la difusión, debate y explicación de fallos de su cosecha, de interés académico a través del portal de la Rama. La meta que fluye de todo esto es crear una opinión pública que cuente con razones objetivas para confiar o desconfiar de su justicia, y no solo con episodios coyun-

turales, mediáticos, quizás espectáculos que de alguna forma desnaturalizan la función y no enaltecen la labor denodada de los servidores. De ahí que la sociedad, para poder opinar sobre sus funcionarios judiciales y su sistema judicial, debe contar con los jueces y los medios de comunicación, de modo que aliados pero independientes, ofrezca cada uno en lo suyo, un conocimiento comprensivo del quehacer de la justicia, que reemplace o siquiera complemente el espectáculo, el inmediatismo, que si bien interesante, está fundamentalmente animado por otros móviles y no por uno de mayor calado: el de la reconstrucción efectiva de instituciones que como el sistema judicial, son esenciales en la convivencia ciudadana. Y eso es labor de todos.

Los medios y las formas de comunicación tradicionales sirven para verificar y reproducir las fuentes originales, las buenas sentencias, y no solo las dudosas y reprochables conductas.

La ministra cree que se debe construir un derecho de acceso a los medios de comunicación de cara a la justicia que apunte a informar con veracidad .

Profile for Revista El Congreso

Edición 223 Justicia  

Revista El Congreso S. XIX Edición 223 Justicia

Edición 223 Justicia  

Revista El Congreso S. XIX Edición 223 Justicia

Advertisement