Page 1

Revista literaria · N° 15 · Septiembre 30 · 2016

~1~


Revista literaria Demencia Año 1, N° 15, Septiembre de 2016, es una publicación mensual editada por el equipo editorial de Demencia. Santander de Quilichao, Cauca, Colombia. www.revistademencia.wordpress.com Directora y editora responsable: Daniela Cadavid Libreros. Todos los textos e imágenes usados en esta revista se han usado bajo licencia de los creadores, bajo licencia Creative Commons zero o Creative Commons with attribution. Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura de la editora de la publicación. Queda estrictamente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de la publicación sin previa autorización de Revista Demencia o de los respectivos autores.


SUMARIO Demencia N° 15 · Septiembre 2016

Contenido textual

Amelia Nyan Ana Larraz Gale Antonio Fernández Bea Gurutzarri Daniela Cadavid Libreros Dionisio López Ramos Esther Ruiz Esther Santana Gerardo Guacaneme Gónzalo del Rosario José Alberto Gutierrez José Luis Acosta María Alejandra Jimenez Martha Eva Loera Pilar González Navarro Temotzitlan Santillan Padilla

Dirección y edición

Daniela Cadavid Libreros

Corrección de estilo Amelia Nyan.

Diseño y diagramación

08 La Inmaculada Letras que suenan como la música de las esferas. Por: Antonio Fernández y Gerardo Guacaneme.

14 Art Brut Un rincón donde el sabio titiritero hace danzar una por una las palabras. En esta edición: Maria Alejandra Jimenez y José Alberto Gutierrez.

Daniela Cadavid Libreros

22 Kaleidoscopic Cats Si la ciencia ficción nos fluyera por nuestro cuerpo al igual que la vida de estos gatos. En esta edición: Ana Larraz Gale y Amelia Nyan.

40 El Telón de la luna Entrevista a Ana Larraz Galé, “La Fotografía. Historia de un soldado”. Por: Daniela Cadavid Libreros.

30 En el ínterin Un lugar donde todo tipo de magia puede suceder. En esta edición: José Luis Acosta.

34 El jardín del poeta Nuevos poetas que abren de a poco su lienzo hacia el mundo. En esta edición: Eva Loera, Esther Ruiz, Temo Santillan y Pilar González Navarro.

~3~

Portada y Contraportada: Daniela Cadavid Libreros. http://eltelondelaluna.com

44 Postales Mensajeros Dementes que viajan entre olas fluorescentes. En esta edición: Bea Gurutzarri y Dionisio López Ramos.

56 El juego lúgubre Para los curiosos que andan en busca de nuevo material, o para los despiados critcos de la ciudad. En esta edición: Gonzalo del Rosario y Esther Santana.


Colaboradores Amelia Nyan. Santander de Quilichao, Cauca (Colombia) Estudiante de mercadeo, correctora de estilo de revista Demencia, bailarina, roleadora, aficionada a la música. Canta en la ducha de domingo a lunes y toca el piano. Tienen un gato cuyo nombre no se le es permitido revelar. Ana Larraz Gale. Zaragoza (España) Orgullosa de sus orígenes en su novela “La Fotografía. Historia de un soldado 1936-1937” narra las aventuras y desventuras de un joven agricultor aragonés desde que es movilizado por el ejército nacional; tal y como las cuenta en sus cartas. Antonio Fernández. Caracas (Venezuela) Joven poeta apasionado a la escritura y al trato social, estudia filosofía y es amante de las artes. Bea Gurutzarri Vicente. Pamplona (España) 24.4.1969 Nació a los nueve meses. Párvulos, colegio, balonmano, conservatorio, instituto, arte dramático, madre, payasa, madre, cuentista, madre, malabarista de la palabra y en total y por no extenderme, madre a cuatro bandas. Multidisciplinar: lo mismo vale p’a un roto, que p’a un... Daniela Cadavid Libreros. Santander de Quilichao (Colombia) Diseñadora gráfica, editora en jefe de revista Demencia, Telonera de la Luna, poeta y soñadora de tiempo completo. En los ratos libres imagina monstruos en las aceras e inventa imposibilidades. Número de la suerte: 21.

~4~


Dionisio López Ramos (España) Escritor aficionado, se identifica con los relatos cortos y los micros. Le gustan los piropos, dichos, refranes y reflexiones. Escribe en varias páginas relacionadas con la literatura en facebook; siendo una de ellas París Poesía Artes y Letras la más activa, la cual le concedió la participación en la Semana Internacional de Poesía. Esther Ruiz, España A los 18 años sufrió de una enfermedad degenerativa que le produjo una discapacidad de 85% reconocida por los organismos médicos españoles. Es Madre soltera. Su primer cuento lo escribió a los doce años. Auto publicó un libro de poemas del cual no tiene ningún ejemplar. Su poesía es descriptiva con un estilo propio de verso libro. Su seudónimo es Tejedora de Sueños. Esther Santana Correa (Las Palmas de Gran Canaria 1956) Estudió Psicología en la Universidad de La Laguna. En la actualidad, retirada de la vida laboral, sigue orientando a jóvenes y adolescentes y dedica su tiempo a la literatura infantil y juvenil, bajo el sol y la luz de su isla natal. “Odraude, la luz” es su primera novela publicada. Gerardo Guacaneme Valbuena, Bogotá (Colombia) Es estudiante de ingeniería Electrónica de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas de Bogotá. Ha sido por varios años blogger y escritor ocasional y aficionado. El blog lo pueden seguir en https://antiepoke.wordpress. com/ Gonzalo del Rosario, Trujillo (Perú) 1986 Periodista cultural y docente de Literatura. Es autor de los libros de narrativa breve Cuentos pa’ kemarse (2008), Losocialystones (2010) y Mishky Stories (2011), así como de la novela corta Ven ten mi muerte (2012). Integró el híbrido cine-literario Tv-out (2009); y seleccionó a los autores de la antología Sobrevolando (2014) que publicó con su editorial 9 Monstruos. ~5~


José Alberto Gutierrez, Guadalajara (México) 1965 Ha publicado en diversos portales como: SUITE101, MUTANTE Y CONTRASENTIDO. Incursiona en la poesía, la novela y el cuento. Escribe en www.pepensador.blogia. com. Edita desde febrero de 2015 LA GACETTA DE TU COLONIA. José Luis Acosta Fernández (España) 42 años Electrónico e informático. Trabajó cinco años como periodista gastronómico para la revista La Sidra y ha publicado multitud de microrrelatos y poesías en diversas editoriales españolas. Actualmente está inmerso en un proyecto de novela que aúna el realismo sucio, el terror, y la ciencia ficción. María Alejandra Jiménez, Docente de inglés de profesión y cultivadora del ocio en sus diversas manifestaciones, entre otras, leer con compulsión artículos sobre psicología barata en internet, coleccionar libros sobre personajes afectados con algún tipo de trastorno psicológico, escuchar música de Radiohead y publicar esporádicamente microrrelatos y ensayos (la mayoría de veces basados en música de Radiohead). Martha Eva Loera, México Escribe porque le gusta hacerlo. En especial prosa. Pilar González Navarro. Granada (España) 46 años. Diplomada en magisterio y funcionaria en Granada. Escribo prosa lírica, realismo mágico y verso libre. Declamar es otra de mis actividades y lo acompaño de vídeos. En YouTube pueden verlos. Temoltzin Santillan Padilla. (México) 35 años Estudio Letras Modernas ( Italianas) en la facultad de filosofía y letras de la UNAM, influencias principales Fernando Pessoa, Leopoldo María Panero, Xavier Villaurrutia, Luis Cernuda entre otros; la literatura y poesía son algo fundamental en su vida, cree en la libre creación, importa más el contenido que la forma. ~6~


~7~


La inmaculada

~8~


“…nada me retiene ya, y me complazco en permitirme el furor sagrado, y asaltar insolente a los mortales con la franca confesión de haber hurtado los cálices áureos de los egipcios, para construir con ellos el tabernáculo de mi Dios lejos de los confines de Egipto. “

Johannes. Las armonías del mundo, libro V, Proemio.

~9~


Nuestro Pan de Cada Día Antonio Fernández

Puedes ver esto como una carta que te he querido escribir desde hace tiempo, como desahogo podría ser, no lo sé en realidad, ya que son muy diversas las cosas que he querido plasmar y no he sabido aun como, con respecto a Venezuela… Fotografía por Cesar Marchan

C

uando leí el tema de este mes de la Revista Demencia, me alegré mucho ya que unos días atrás estando en una cola para comprar pan escribí algo que encaja de forma increíble con el tema; te puedo decir con certeza que ningún Venezolano come por gusto en este momento; todos los días nos tenemos que levantar con la angustia de “¿Qué comeremos hoy?”, tenemos que hacer una cola diaria para poder comer algo al día, ya sea de almuerzo o de cena, los desayunos se han ido al olvido (suena muy trágico y exagerado, pero así es). Mi madre siempre nos decía que en una casa jamás puede faltar pan ni sal, ¿Por qué?, porque es el condimento y el alimento más barato y que cuando

faltan en una mesa la cosa está mal (muy mal); ahora que soy grande y entiendo el precio de la vida, y aquí en Venezuela es el ALTO COSTO DE LA VIDA, puedo ver con mejor lucidez sus palabras; hace unos años el pan era el alimento más barato, ahora aun es barato cierto, pero hasta 100 veces más caro que todos los años anteriores. “Danos hoy nuestro pan de cada día”, se ha convertido en la oración máxima usada, creo, hasta por los ateos; sin pan no hay barriga llena ni corazón contento; aunque me gusta más la versión que me ideé (en esa misma cola para comprar pan escuche a un señor diciendo lo mismo, ironía o simple juego de palabras), “Danos hoy nuestro pan de cada día, tarde y noche, amén”. ~10~


“Danos hoy nuestro pan de cada día”, se ha convertido en la oración máxima usada, creo, hasta por los ateos. Para ser sincero y directo, no pretendo dar lástima o solo mostrar lo peor de un país hundido en una crisis de la cual nos será duro salir, sino por el contrario, mostrar la realidad que en las noticas casi no pasan; me da mucha risa Daniela, cuando escucho por Globovisión y el Noticiero de Televen (canales nacionales), lo siguiente “El ex presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, se encuentra en el país para entablar diálogo con la oposición (o el gobierno para un acuerdo de paz)”, me resulta tan gracioso; a veces quisiera que así como en Colombia el presidente Santos firmó un tratado de paz con las FARC, aquí el gobierno y la oposición hicieran por fin algo así, ya todos estamos cansados de hacer “cola pal pan”. Aunque no todo tiene un lado malo y menos para una mente que siempre está atenta a las curiosidades que se puedan presentar, para luego plasmarlas en papel; las historias, las personas, los diálogos que se forman entre completos desconocidos en cuestión de minutos, cada persona en una fila es un mundo, no el más feliz, pero sí un mundo; es interesante

hablar con un desconocido, saber su historia, su día a día… Hoy vi una pareja de ancianos saliendo de comprar comida de un Mercal, eran un par de hombres como de 60 años o más, las preguntas que vinieron a mi cabeza fueron “¿Serán amigos, hermanos, vecinos, quizás esposos?” “¿Quién les cocinará?” “¿Sabrán cocinar?”, si hubiera tenido tiempo me habría respondido esas preguntas y te las hubiera dado. Publica esto como mejor te parezca Daniela, para serte sincero creo que eres la única que me podría entender de la forma que quiero, ya que como dije más arriba no pretendo causar lástima; no me dará pena decirte esto, pero ha habido semanas enteras en las que mi hermana y yo solo hemos comido Pan, pan con queso, con jamón, con huevo, pan solo… Y lo agradezco claro, pero ya llega un punto en donde escuchar “cuántos panes por persona” “a cuento el pan” y “solo dos por persona”, cansa y da fastidio y rabia y una impotencia que no te imaginas; no hablo solo por mí, porque se que seria ridículo hacerlo, pero no tengo con quien más hablar de estas cosas y que comprenda que lo que quiero expresar es una realidad… Gracias Daniela por leerme, ojalá pudiéramos hablar en persona, sería mucho mejor.

~11~


A mitad de precio Gerardo Guacaneme

U

na breve hierba es todo lo que crece en la colina deshecha por las ruedas de los camiones y los carros de combate, Yara, inclinada en el suelo, moviéndose lentamente y guardando un profundo silencio, arranca con paciencia los brotes mustios. Aquella tarde los combates se han detenido; aviones artillados pasaron rasantes sobre los tejados varias veces, acobardando a los bandos enfrentados. Sus ojos ya no lloran; en la escasez de todo, hasta llorar es un lujo vedado a los ojos. En consecuencia, el dolor se acumula en su interior, ocupando en parte el vacío de su estómago. Aquella oquedad crece incesante eclipsándolo todo: su amabilidad, su destreza, sus dones

de madre y de mujer. Sólo piensa en llenarse, en saciar esa necesidad que la química del cuerpo impone sobre cualquier otro sentimiento. Con las ramitas medio verdes en las manos, su único y feroz deseo es llenar su boca, sin importar el sabor, olvidando que no hay ni asomo de cocción, menospreciando el hedor de la pólvora que todo lo impregna. Apenas una imagen es lo suficientemente fuerte para detenerle; con una pequeña bocanada de pasto entre los dientes recuerda a Tamim, su pequeño hijo y toda conexión que le queda con la vida que llevara poco antes de que la guerra y el caos se cernieran sobre el poblado, sitiado durante meses por las fuerzas en disputa.

~12~


Será una lucha a muerte por unas cuantas casas abandonadas y ruinosas, rescoldos de familias que alguna vez prosperaron, que soñaron con un futuro y vivieron instantes felices: Sangre para ungir el polvo del olvido.

Escupe en su diestra las hojas a medio mascar, esta vez es inevitable que una lágrima escape y caiga en la palma de la mano donde ha puesto aquella mezcla de saliva seca y forraje del desierto. Contra todos los deseos de su cuerpo su propósito cambia; debe darle algo de comer a su retoño antes de que la escasez consuma la vida exigua que aún le queda. Recoge un poco más de aquel césped insípido, esta vez con desespero, como si el cuerpo en algún momento pudiera ganar otra vez la partida y olvidar que Tamim, indefenso, no podría siquiera lograr por su cuenta un poco de la arena que cubre las raíces incoloras. Truenan disparos lejanos, la noche se antoja agitada, los mercenarios se preparan, unos para atacar, otros para ~13~


decenas de metros, aquel trayecto se le antoja interminable y agónico... Darren Brown desabrocha el cinturón de su pantalón extra-grande mientras se arrellana con aire satisfecho en el mullido sillón de la oficina gerencial, revisa en su menuda laptop el resumen del resumen que sus economistas han hecho del estado de sus empresas. A pesar de que la música ambiental ha sido estudiada para mantener la tranquilidad y la lucidez, el millonario no puede dejar de lanzar un improperio al cabo de un examen de los gráficos y llamando al principal de sus colaboradores, le pide que explique los motivos por los cuales hay números en rojo. En un instante de lucidez en medio de los vahos de su soberbia le increpa: Fotografía por Department of Defense.

defender. Será una lucha a muerte por unas cuantas casas abandonadas y ruinosas, rescoldos de familias que alguna vez prosperaron, que soñaron con un futuro y vivieron instantes felices: Sangre para ungir el polvo del olvido. Yara se levanta del suelo con los estruendos, el movimiento consume demasiada energía y al instante cae y rueda por la deformada colina, agarra con la poca fuerza que le queda su apreciado botín de hojas. Terminadas las volteretas, se arrastra como un gusano patético hacia su hogar, convertido en un despojo de ladrillos derruidos y palos en caótica configuración. A pesar de estar a unas

– No es admisible que yo, que todo lo deseo poseer, que a todo impondré mi nombre y estilo, esté perdiendo dinero en algún negocio. Yo, que no me sacio en el hambre de avasallar, de transformar y vender, no puedo ser derrotado en este juego de poder. Yo, que deseo iluminar el cielo de los continentes con luces artificiales e imágenes que hagan olvidar que todo lo que hay antes de mis almacenes no es más que aburrición y torpeza, que he inventado el método de la felicidad el cual tiene un costo y un sistema de crédito muy beneficioso para mis cuentas, no puedo retroceder en este, el mayor de los credos, el principal de los dogmas del mundo: la ~14~


incesante acumulación de la riqueza... ¿Qué carajo es lo que pasa en ese innombrable país de mierda que mi plata se evapora? El principal trata de explicar, en términos breves que eviten la mínima conmoción del multimillonario, que luchas intestinas y fanáticas devastan tierras antiguas y cargadas de historia, también de riquezas que sólo tienen sentido en la compleja trama de los mercados trasnacionales. Darren Brown carraspea meciéndose en su sillón. Aquel vacío acumulado en su interior, esa necesidad de poseer crece incesante eclipsándolo todo: su altruismo, su destreza, sus dones de padre y de hombre. Entendiendo el juego como ninguno agarra el teléfono y pide que le comuniquen con cierto general. Habla con él en un acento rústico y soez: Dejará sus más valiosas mercancías a mitad del valor si prontamente solucionan “el inconveniente”. El militar agradece del otro lado y ya da órdenes a sus subordinados antes de colgar. Al terminar mira fijamente a su asistente y sonríe envuelto en un aura triunfal para luego escupir en su mano diestra y estirársela al asistente en cínico y desafiante saludo:

ganga: Explosiones a mitad de precio despedazan el doble de lo que queda del asedio. Caen las bombas en cualquier lugar, sin ninguna estrategia; de la precisión se encargarán las mentiras de los reporteros bien pagos en las cadenas de televisión. Cae con el 50% de descuento la mezcla de alta tecnología y explosivos sobre el indefenso Tamim, despedaza el rescoldo de su humanidad consumida en una agónica escasez. Yara, que se ha arrastrado por tantos metros, es empujada por la onda expansiva, insuficiente en la distancia para acabar con ella. Pasan minutos de inconsciencia y ruidos estremecedores, al fin llega el silencio y la mujer llama, por una única vez, a su hijo muerto y desparramado, comprende que todo acabó para su pequeño, y también para ella. Un único y feroz deseo ahora la consume: llena su boca con las hojas secas de la breve hierba que ha crecido en la desértica colina, deja que las ramitas se quiebren en mordiscos cada vez más lentos e insípidos. Al fin se detiene, lo ha olvidado todo aun sin saciarse, ha dejado de vivir.

– ¿No soy yo quien mejor entiende este mudo y su juego? Los aviones artillados regresan de nuevo al poblado, el ocaso se llena de aves negras que pronto empiezan a escupir mercancías a precio de ~15~


Art Brut “El arte se dirige a la mente, y no a los ojos. Siempre ha sido considerada de esta manera por pueblos primitivos, y ellos tienen razón. El arte es un idioma, el instrumento del conocimiento, el instrumento de la comunicación”

Jean Dubuffet

pintor y escultor francés

~16~


Buda y el Búnker María Alejandra Jiménez

Fotografía por Varshesh Joshi

U

na vaca –Bendito sea el díaha caído, sin darse cuenta, en un refugio subterráneo para bombardeos atómicos.

Una vaca cayó (sin darse cuenta; total, las vacas no suelen darse cuenta de sus actos) en un refugio subterráneo para bombardeos atómicos. Una vaca, en la búsqueda de un lugar fresco y seco donde pastar a gusto, ha caído, de seguro pensando en un cambio de estrato favorable, en un hueco demasiado sofisticado para ser una cueva, es decir, en un refugio subterráneo para bombardeos atómicos. Esta vaca desconoce su paradero, total,

las vacas no suelen darse cuenta de sus actos, y en este momento debe estar admirando las cualidades pictóricas del lugar; vaca que se respete es hechizada de inmediato por cambios repentinos que le producen gran turbación, estado anímico del que le es muy difícil salir. Puede permanecer, por lo tanto, estática por horas en el reconocimiento del nuevo espacio y entiéndase que horas en el lenguaje vacuno no tiene el mismo valor semántico que en el lenguaje humano y eso, presumiendo que existan valores semánticos en el lenguaje de una vaca. Una vaca ha caído –cayó- en un búnker, días previos a la detonación de la bomba H. ~17~


Sin explicación alguna -como todo suceso trascendental en la historia de la humanidad-, un animal de tan gran tamaño ha podido entrar por una puerta concienzudamente diseñada para admitir sólo a mujeres, niños y hombres notables . La bomba H., agente principal en un proyecto de limpieza interplanetaria con miras a una nueva oportunidad, la esperanza de una nueva raza, — ¿Por qué no satisfacer de una vez por todas las perenes ambiciones eugenésicas escondidas en el subconsciente colectivo? —va a ser lanzada pronto, en un pronto expresado en cifras humanas, no vacunas. Y he aquí que una vaca, animal ignorante y estúpido por excelencia, tendrá el privilegio de ser la única sobreviviente, por encima de cualquier espécimen humano y de cualquier otra especie animal, condenando al absurdo toda obra anterior, todo monumento, todo libro, toda Torre de Babel. Progenie compuesta de vacas, millares de ellas, en una pesadilla en adelante sin fin. Pesadilla de pesadillas, humillación de humillaciones, futilidad de todo esfuerzo anterior. He aquí el futuro, haciendo gala de sus arbitrarias intenciones para con la noble humanidad: raza en vía de extinción, triunfo de la estupidez sobre la inteligencia.

búnker. Reacciones encontradas entre amas de casa y obreros —población rasa dispuesta a morir por el bien de la raza— Carcajada de cínicos. Llanto de inocentes ancianos. Indiferencia de niños y dementes. Una vaca ha caído una mañana, en un refugio subterráneo para bombardeos atómicos, sin que los políticos pudieran preverlo ni evitarlo. Se piensa incinerar al animal y sacarlo por pedazos del hogar. No se puede, no hay tiempo. Nadie conoce a la vaca, la vaca no responde a ningún llamado, la vaca no tiene dueño. Miles de millones ¡ay! se han perdido, provisiones en un nuevo mundo condenado a la repetición, ahora convertido en pasto, masticado y alojado ¡ay! en alguno de los cuatro estómagos de la vaca. Venid y adorad, hermanos, a la Gran Vaca que vino a poner fin a la soberbia de la humanidad; ensalzad y elevad vuestras súplicas al único ser que proveerá vuestras vidas de algo parecido a la redención. Postraos y reconoced que sois nada ante los designios de la providencia, hoy representada en una vaca. Una vaca –Bendito sea el día- ha caído –cayó- sin darse cuenta, en un refugio subterráneo para bombardeos atómicos.

Consternación de las mentes antes envanecidas por haber logrado la proeza de clasificar en la tripulación del ~18~


FotografĂ­a por Biel Morro

~19~


Luciano y Patricia

V

olvió a asomarse del otro lado de la avenida. Ya venía (eso deseaba) tarde. No la vio. Le hizo señas a su amigo de los dulces, pero este estaba en medio de un regateo con una dama de pelo rojo, lentes estrambóticos dignos de Elton John y SUV de modelo muy reciente. Roja. Parecía ser que la disputa real era por la hijoeputez de la señora y no porque la venta fuera a ser muy interesante. Supuso que el colega sabría salir del atolladero. Volvió a buscar entre las filas de autos, buses y demás fauna motorizada. Nada. Repentinamente, de entre una motocicleta de reparto de pizza y un compacto bastante antiguo y en deuda con la ecología la localizó. Corrió hacia ella y notó que tenía los ojos rojos y el rostro con miedo. De la puerta del copiloto del compacto (un sedán viejo, negro, muy golpeado de la carrocería) un brazo larguísimo la sujetaba del cuello, mientras una mano la empujaba hacia

José Alberto Gutierrez

Fotografía por Jairo Alzate

el interior del auto, al tiempo que acariciaba alternadamente sus pechos, su trasero y esporádicamente la abofeteaba. Los autos detrás del compacto empezaron a cambiar de carril, el incidente hubiera podido ser igual una descompostura, un mortal accidente o una explosión nuclear. Nada que realmente importe. ~20~


Cuando llego al negro cacharro, el piloto intuyendo el cariz solidario de su aparición se limitó a mostrarle, de manera muy clara, una despiadada y cínica sonrisa junto a la mirada fría de un revolver. Pero no se detuvo.

Se detuvieron siete cuadras adelante y se refugiaron bajo un inmenso árbol. Se recargó en el tronco y fue deslizándose hasta quedar sentada. Él se sentó a su izquierda. Patricia solo atinó a abrir su mano y mostrarle: – Mira, todo este alboroto por una naranja.

Llego con brazolargo y atinó a descargar una primer patada entre cuello y rostro. Logró que la soltará, piloto-empistolado hizo toda la faena de intentar disparar, pero inexplicablemente prefirió arrancar. La puerta del copiloto, bendita inercia, volvió a golpear a brazolargo, esta vez de lleno en el rostro. Patricia echó a correr en sentido contrario a la circulación. Solo la siguió.

Solo pudo reconocer lo triste pero evidente del episodio. Lo humano de querer lucrar con el hambre de los otros para saciar la propia. Tomó la fruta y comenzó a desgajarla. – ¿Quieres?

Fotografía por Kawin Ha

~21~


Kaleidoscopic Cats Donde la realidad y la imaginaciรณn se vuelven arte

~22~


~23~


La niña que comía Ana Larraz Gale

Fotografía por Averie Woodard

A

sunción lloraba amargamente mientras miraba a su hija tendida en la cama. Acababan de subirla de la UCI y no terminaba de creerse que el cuerpo que estaba allí, fuera el de «su Elena». El médico había sido muy claro, las siguientes horas serían trascendentales. Si la chica conseguía despertar, quizás fuera posible que se salvara. Luisa, su otra hija, se encontraba al lado de la cama sujetando la mano de su hermana. Ella había sido la que la encontró inconsciente en el cuarto de baño y llamó a la ambulancia. Estaba muy asustada y preocupada, pero

no tan sorprendida como su madre. Realmente, intuía que en cualquier momento podía pasar algo de ese estilo. No se engañaba. En los últimos meses, su hermana gemela había ido cambiando a pasos agigantados y ella había sido testigo de todo el proceso; no pudo dejar de ver, como perdía peso rápidamente al mismo tiempo que cambiaba su forma de ser. A veces, le parecía que era otra persona la que ocupaba el cuerpo de Elena. Desde que tuvo que repetir curso y cambió de amigas, su comportamiento había sido caótico: dejó de comer y empezó a hacer deporte sin ningún ~24~


ía poco

caderas, parezco un barril - se quejaba mientras las lágrimas asomaban en sus ojos. Luisa, al oírla, se miraba al espejo y contemplaba su figura que hasta hacía muy poco era idéntica a la de su hermana. Con sus ciento sesenta y cinco centímetros de altura y sesenta kilos, no se veía gorda, aunque no le importaría perder un par de kilos. -No digas tonterías Elena. Si tú tienes barriga, ¿qué es lo que tengo yo? le preguntaba intentando quitarle importancia al tema. -Tú estás muy bien. Soy yo, que engordo hasta por beber agua- le contestaba su gemela completamente convencida.

control. Cuando no estaba con aquellas chicas nuevas, se encontraba en el gimnasio o corriendo por el parque. Al principio, Luisa se burlaba de ella: «Quieres que la gente deje de confundirnos ¿verdad? ¿No será que pretendes adelgazar para que no te pida tu ropa?» le decía sonriendo al ver que mientras ella usaba una talla cuarenta, su hermana había bajado hasta la treinta y seis.

Luisa, se llevaba las manos a la cabeza ante las tonterías que salían por la boca de su hermana, pero la conocía muy bien y sabía que estaba diciendo lo que de verdad pensaba. Empezó a asustarse, cuando cada vez que le decía que le acompañara a algún sitio, Elena se negaba: «¿Cómo voy a salir con esta pinta? ¿No has visto cómo se me marcan las mollas?» le decía.

Me he propuesto quitarme esta tripa y no voy a parar hasta conseguirlo - le decía mostrando un vientre completamente plano...

Pero Elena, no le seguía las bromas. Al contrario, muy apenada, no paraba de quejarse de lo gorda que estaba. - ¿Has visto que tripa tengo? Mira mis ~25~


No entendía lo que le estaba pasando a su hermana, pero intuía que algo tenía que ver con sus compañeras de clase, todas delgadísimas y con cuerpos de modelos de pasarela. Las dos chicas, siempre almorzaban juntas en el comedor del colegio y conforme pasaban los días, Luisa, con creciente angustia, iba viendo como al terminar, en el plato de su hermana cada vez quedaba más comida. - Tienes que comer. ¿Es que no tienes hambre? - le preguntaba. - Ya no. Me he propuesto quitarme esta tripa y no voy a parar hasta conseguirlo - le decía mostrando un vientre completamente plano en el que se le marcaban todos los huesos. La madre de las niñas, también se había dado cuenta de que Elena no comía mucho, pero no le dio demasiada importancia, pensó que era algo propio de los catorce años. - Todas las adolescentes hacen cosas raras. Yo a su edad, también estaba muy delgada y hay que ver que esfuerzos me costaba…- ¿pensaba Asunción mientras sonreía.

Fotografía por Genessa Panainte

La niña, también había cambiado de forma de vestir. Las pocas veces que no llevaba ropa de deporte, se ponía unos vestidos anchos de manga larga que ocultaban completamente sus formas. Cuando su madre le preguntó por esa nueva moda, le dijo que era porque ese invierno estaba siendo ~26~


muy malo y como era muy friolera, esos le resultaban más cómodos y abrigados. Luisa, se sorprendió al oír la contestación porque en el colegio la calefacción estaba siempre muy alta, pero si recordó, que la había visto muchas veces tiritar, así que se propuso no olvidarse de recordarle cada mañana, que cogiera un jersey más grueso. Lo que la chica no sabía, es que Elena, debajo de esos vestidos llevaba su ropa de deporte y que, en lugar de acudir a las primeras clases, se iba a correr. Se enteró, porque el profesor de matemáticas, que era la materia que tenía su hermana a primera hora, le preguntó en el pasillo por la gripe de su gemela. Cuando a la hora de comer se encontraron y Luisa le pidió explicaciones, su hermana se enfadó muchísimo y le dijo que no pensaba volver a comer con ella nunca más y desde entonces, ya no habían vuelto a almorzar en la misma mesa.

Se echaba la culpa por no haberla escuchado, por no haberse dado cuenta de lo que estaba ocurriendo. Cuando al entrar en urgencias, le preguntaron que si había notado algo raro en la niña, lo único que les pudo contestar fue: «comía poco». Horas más tarde, cuando el médico le dijo que lo que Elena tenía era anorexia, ella no le entendió. No sabía lo que quería decir esa palabra y el doctor tuvo que aclararle en qué consistía, pero lo que no le supo explicar, era cómo aquella enfermedad había apresado a su hija, cómo su hermosa y preciosa niña, se había convertido en ese saco de huesos que estaba en la cama más muerta que viva y cómo…. - ¡Mamá! ¡Mamá!- gritó Luisa muy contenta - ¡Elena ha abierto los ojos…!

Asunción, estaba muy molesta con sus hijas. Le parecía muy mal su comportamiento, no le gustaba nada ver a sus gemelas sin dirigirse la palabra y enfadadas todo el día. Esa fue la causa de que cuando Luisa intentó hablar con ella sobre las cosas tan raras que hacía su hermana, no le prestara mucha atención y pensara que todo tenía que ver con la mala relación de las niñas. Por eso ahora, no podía dejar de llorar. ~27~


El sonido de la decade

Amelia Nyan

Fotografía por Xopher Wallace

E

l hombre soltó una sonora carcajada en respuesta al último crujido. Tiró un par de huesos al plato – o lo que quedaba de ellos –, mientras sus anfitriones, lo observaban perplejos (y, no sin cierta repugnancia). Parecían tan desesperados por erradicar su “problema” que no les importó contratar al que se decía era el más canalla entre los canallas. Un verdadero enfermo por los métodos

Un completo hijo de puta.

ella que el tipo no fuera el cerdo desagradable que le habían descrito antes de contratarlo. Al menos no lo era, físicamente hablando.

Margot Haggard jugueteaba con sus dedos debajo de la mesa. Su rostro permaneció impasible, con los ojos verdes clavados en el asesino (cuyo nombre ni siquiera se molestó en preguntar). Se lo había imaginado muy diferente, y era una desgracia para

Manos ásperas y fuertes, espalda ancha y erguida, una – muy delineada – mandíbula. Los ojos más inquietantes que había visto jamás. Era irrisorio, incongruente y ridículo que pensara que aquel sujeto que cargaba tantas aberraciones en su espalda, que se

que utilizaba para limpiar el césped; un maldito loco para las carnicerías. El Black Jack del siglo XXI.

~28~


encia

an

cargaba simpatía hacia sus congéneres humanos, por eso no terminaba de digerir la idea de acabar con la vida de una – o mejor dicho, varias – personas. Pero había alguien que a Margot le causaba más simpatía. Benjamin Franklin. Y muchos Benjamin Franklin estaban involucrados en el asunto, por lo que, dadas sus convicciones, se vio en la obligación de aceptar.

paseaba tranquilamente con la peste de la muerte encima, le pareciera atractivo. Pero era innegable que lo era. No quería que le vendieran ninguna versión romántica de alguien que se dedicaba a tales labores. Si había accedido a la propuesta de su esposo de contratar a un matón para que los sacara del infierno en el que se habían metido, era porque, no encontraba otra solución. Margot aun

Siguió jugueteando con los dedos, estaba ahí, pero estaba ausente. Miró la escena como un espectador, ese día no se le antojaba ser un partícipe. Al final, cuando su marido estrechó la mano de ese hombre, sintió un escalofrío recorrer su espalda. Pestañeó un par de veces, y para cuando se dio cuenta, él ya no estaba. Su esposo le sonreía.

se debía su comentario. Se limitó a encogerse de hombros. – Vamos, sabes de lo que te hablo mujer. Dicen que ese tal Taylor no recibe órdenes, que si acepta un encargo, lo hace a su maldita manera y que exige una paga distinta cada vez. Por mí puede utilizar hasta un cortauñas, si es que le resulta efectivo. Sus métodos me interesan menos que ese paquete de acciones que vende la compañía de Miles. Esa sí que es una verdadera porquería. Además, tenemos más que suficiente para pagarle, y seguramente más de lo que jamás le han ofrecido. A ver si así deja usar ropa de arrastrado y se compra un traje decente, jajaja.

Así que se llama Taylor ¿No era su nombre, también, algo ridículo para un asesino? Margot dejó que su cara se relajara y se hundió en – Jajaja, nos querían la silla, sintiendo el alma meter cucarachas en volverle al cuerpo. Lo de la cabeza, ¿No crees, la paga, por otro lado, mi amor? la dejaba pensando. En Margot no entendió a qué ningún momento había ~29~


mencionado una suma en específico. Con lo de la paga distinta, ¿se referían a que las tarifas cambiaban en cortos intervalos de tiempos? ¿Pensaba en bienes muebles y/o inmuebles? ¿Ese contrato incluía alguna prenda como garantía? Demonios. Margot cerró los dientes con fuerza y apretó los puños. Debió haber estado más atenta a la conversación. Sí, le causaba repelús pensar que ese mercado tan turbio tuviera alguna regulación, pero ella estaba jugándose el pellejo. Su patrimonio, su reputación… – Mejor vámonos a dormir, Vincent. Estoy cansada. Quería decir que el día de mañana iba a ser el preludio al holocausto. Que mañana empezaba la cuenta regresiva para que aquel sujeto, tan espeso como el alquitrán, empezara a eliminar a sus enemigos. Mañana era la junta directiva de la sociedad que ellos habían construido y que

ahora, se desmoronaba en el mercado bursátil y se volvía el plancton de varias firmas nacientes. Maldita sea, es todo culpa de Robin, Whitney y Dallas pensó, con el rencor atorado en su pecho y en sus entrañas. Están todos enfermos. — Esa noche, Margot Haggard soñó con un hombre del cual solo conocía su nombre. Se encontraba en su casa, sentada, viéndolo fijamente. Él parecía imperturbable, pero en sus ojos había una revolución. – ¿No te arrepientes de lo que has hecho, Margot? – le preguntó, subiendo ligeramente las cejas. Frunció los labios. Había sido un descarado por dirigirse a ella de esa manera (aunque ella se sentía igual de descarada por los hechos circunstanciales bajo los que se conocieron). Ese lazo que los unía, no era uno para presumir. – Todavía no sucede ~30~

nada de lo que pueda arrepentirme. – ¿Y no crees que vayas a arrepentirte? Dudó un segundo la respuesta. – No. Margot quiso retractarse, pero era una mujer demasiado orgullosa. El hombre hizo una expresión de dolor. Sus facciones varoniles adoptaron un tono infantil. Margot sintió un fuerte dolor en el pecho. Quiso abrazarlo, quiso decirle que mentía, que no quería hacerlo. Pero luego recordó todo lo que estaba en juego y que ella, una mujer de negocios, admirada y reconocida a tan solo sus 28 años, no iba a arriesgar eso porque un tipo que mataba gente a son y ton, sin remordimiento alguno, le hacía una pregunta que ella no se atrevía a hacerse. No tenía el derecho moral ni ético para hacerlo. Ella no iba a hacer nada, lo iba a hacer él. Ella iba a recuperar su vida, y la


cara de ese hombre se iba a desvanecer en el vacío, quedando como una ensoñación, como un mal recuerdo que con el tiempo ella sabía, podía superar. Sí, era capcioso. Era su mente jugando con ella.

– Pero has gritado tan fuerte… – Fue una pesadilla, mi amor. Pero no te preocupes, ahora veo las cosas más claras.

El hombre se incorporó y comenzó a caminar en dirección de Margot. Ella permaneció inmóvil, como había hecho en todas las cuestiones que lo involucraban a él. Cuando estuvo a tan solo unos centímetros de ella, estiró el brazo y la sacudió.

Margot no se atrevió a decirle lo que había pasado en su sueño y su esposo, por fortuna, no era un hombre insistente. Después de un par de veces de tratar de razonar con ella se dio por vencido y concilió el sueño con facilidad, como si no existiera la más mínima culpa en su cabeza. O en su corazón.

Margot se levantó de golpe, agitada, mientras sostenía su brazo derecho con el izquierdo. Su esposo estaba al lado, hablándole, pero ella no entendía nada. Tenía el semblante cargado de preocupación. Y finalmente escuchó:

Margot, por otro lado, empezó a temblar descontroladamente baja la sábana blanca, pensando que era imposible que un sueño fuera tan real. Que sus huesos crujieran, como si se hubieran roto al tacto de Taylor.

– Margot, ¡Margot! ¿Qué te pasa?

Pero, lo que le había causado más miedo, fueron, sin duda, sus palabras:

Trató de reunir todas las fuerzas de su cuerpo y encaró a su marido. – No es nada cariño.

“Es una lástima, que tu hambre haya sido más grande que la mía” ~31~

El sonido de las sirenas dio la entrada al sol al día siguiente. Habría un mar de gente regada por la calle de no ser porque North Beach, Florida, tiene un grupo muy selecto de habitantes. Los medios, por otro lado, no se hicieron esperar, ya estaban narrando la fatídica noticia de como 5 empresarios fueron hallados muertos y encontrados en una posición, demasiado macabra. No hubo imágenes, ni vídeos, pero corría el rumor que de los cuerpos de Robin Scott, Whitney Mitchell y Dallas Tuner se extrajeron varios huesos para formar lo que parecía una especie de Xilófono. Vincent y Margot Haggard fueron encontrados sosteniendo cada uno un par de huesos, a forma de baquetas, mientras repetían una y otra vez que para él, es era…


S

abes hacia dĂłnde voy? ÂżMe conoces? Vivo tras el alfeizar de la luna radiante y cada noche rescato un fragmento de su luz para dibujar atardeceres.


el telon de la luna


Imaginaria saciedad

intelectual

Breve entrevista al escritor José Luis Acosta sobre su inusual trabajo biográfico Daniela Cadavid Libreros

H

ace menos de veinte años la humanidad se sorprendía con la llegada del internet, y desde hace poco más de cuatro años el internet controla nuestras vidas de formas que nunca creímos posibles. En un mundo donde el YO sobresale en cada click, en cada like, en cada estado y fotografía es natural que la industria cree una economía que impulse esta característica de nuestro nuevo estilo de vida, y es por eso que me parece curioso encontrar modelos de negocio como el de las biografías.

Un sistema viejo, adaptado de la forma adecuada a esta sociedad que se desarrolla de forma acelerada queriendo dejar huella en cada paso que da. El pasado es más extenso y difícil de recordar. A continuación, les presento una breve y puntual entrevista sobre el negocio de los recuerdos, el cual por cierto me recuerda mucho a un juego que lanzo la compañía CAMPCOM hace un par de años y del cual les dejo el tráiler: https:// www.youtube.com/ watch?v=e6T2RZLynt0 ~34~

• ¿Puede considerarse egocéntrico pagar por una Biografía? ¿Tienen un público específico o son personas diversas las que van a realizar los encargos? No tiene por qué. Una biografía puede encargarse por diferentes motivos: reconocimiento, repaso de una vida, reflexión, mensaje a los familiares… No obstante, estas obras son tan exhaustivas que reflejan muchas emociones, entre ellas la vanidad, y sí, puede que incluso cierta egolatría. Ante todo, un escrito de estas características


congenia con el escritor y es capaz de abrirse y contarle sus alegrías y desdichas. Este primer paso es el más delicado, y suele ser un “todo o nada”. O el cliente queda convencido de hacerla, o se echa atrás. Si te ha llamado es porque quiere una biografía, claro está. Pero contar información crítica a • ¿Cómo surgió la idea que un desconocido es otro finalmente se convirtió en cantar. Huelga decir que empresa? el contrato está asentado sobre una política de ¿La de hacer que confidencialidad. cualquier persona es una exaltación del yo, que muchos –me incluyo- consideran como terapéutico. ¿Qué mejor forma de ver lo egocéntrico que se es que leyéndose en un escrito? Quizás nos paremos a pensar sobre cómo somos, así como la imagen que proyectamos en los demás.

tuviese su hueco en el papel impreso? Es algo que rondaba la cabeza de los fundadores de MEMORALIA, Jorge Escohotado y David Cánovas, y que finalmente, hace ocho años se llevó a cabo.

• ¿Te cuesta que la gente comience a narrarte sus historias? ¿Queda un poco de ti impregnado en cada página? Es lo que más cuesta, efectivamente. Tenemos una primera entrevista con el cliente para ver si hay “feeling”, es decir, para ver si esa persona

Siempre queda algo de mí en cada biografía. Para empezar mi estilo de escritura. Luego están mis sensaciones sobre la época o las circunstancias de la historia sobre la que escribo. Hacemos biografías un tanto “noveladas” para hacerlas más humanas y amenas a la lectura. El producto final sería la antítesis de un frío artículo académico. • ¿Qué proceso o qué parámetros siguen a la hora de crear las biografías? Primero se hace un ~35~

cuestionario dónde se tratan aspectos de todo tipo para hacernos una idea general de la persona. Después tratamos de que el interesado nos especifique que aspectos de su vida personal y profesional quiere resaltar. A partir de ahí empezamos a trabajar en orden cronológico: Infancia, pubertad, juventud, edad adulta… Realizamos entrevistas de dos horas, con grabadora. Luego viene el proceso creativo. Hay que escribir y hacerlo bien, dando toda la épica que lleve la vida de las personas. Da igual que seas una estrella del deporte, un consumado cirujano o un albañil. Todos somos héroes que sobrevivimos a un mundo peligroso, y eso es algo digno de ser escrito. Yo suelo adaptar el estilo a la persona, pero como decimos en MEMORALIA el trabajo está bien hecho cuando “escribes como los ángeles”. Escribir de este modo es narrar con una gran cantidad de recursos, con sensibilidad


evitando lugares comunes o expresiones trilladas. Tiene que existir un principio o presentación, un nudo y un desenlace o conclusión de una vida, y hay que acertar con ellos. Es una tarea que requiere esfuerzo y dedicación.

se ofuscan, asienten…y dicen así fue, tal cual… Leen recuerdos escritos que les llegan hondo, creando un abanico de emociones intensas.

¿cómo no conmoverse?

• ¿Han recibido biografías de personas jóvenes?

Después de la redacción y las sucesivas revisiones, se escanean las fotografías que nos proporciona el cliente y se manda todo el material para enmaquetar, imprimir y encuadernar. Pasados quince días el cliente recibe los ejemplares.

La más joven de treinta y nueve años. Hay gente que ha vivido mucho en poco tiempo y tiene mucho que contar. Me imagino que harán varias biografías a lo largo de su vida.

También las tenemos audiovisuales. En las escritas tenemos el modelo básico, estándar o premium, de menor a mayor, en cuanto a número de fotografías y texto. La encuadernación puede ser de tapa dura.

• ¿Cómo fue tu primer encargo?

• ¿Realizan biografías póstumas y de vivos? ¿Cuáles son más frecuentes?

El de una señora mayor que tenía una historia muy triste. Me sentí un poco terapeuta, ya que la pobre soltó mucho, Los clientes hacen había pasado muchas encargos para ellos o desdichas. Incluso sacó para familiares o amigos traumas a flote que a modo de homenaje o regalo. Las póstumas son apenas recordaba. Tiene algo de freudiano este menos habituales, pero también hacemos muchas trabajo, con sus sesiones de algún familiar fallecido. de terapia, transferencias, contratransferencias, en las que el cliente • ¿Cómo reaccionan los emociona al escritor clientes al leer su vida y viceversa. Aunque escrita por otros? somos profesionales Esa es la mejor parte de también somos humanos, mi trabajo. Lloran, ríen, y además escritores, ~36~

• ¿Las biografías que realizan son únicamente impresas? ¿Qué contiene cada biografía?

• A largo plazo ¿Qué tan rentable ves este negocio? Eso parece. En ocho años hemos realizado cientos de escritos y nos han salido varios competidores. MEMORALIA fue la primera empresa en democratizar las biografías. Ya lo dice nuestro lema: “Toda vida merece ser contada”. Muchas gracias por haber pasado un rato con nosotros y si les place contactarse con ellos pueden ubicarlos en los siguientes medios: www.memoralia.es 91 143 49 67


~37~


Entrevista a un

Juglar Digital Daniela Cadavid Libreros

La magia del humor absurdo del escritor David Gonzรกlez Fernรกndez

~38~


D

esde rincones llenos de imposibilidades posibles les traemos esta interesante y poco habitual entrevista al escritor David González escritor de Microrrelatos para macromomentos ¡Esperamos la disfruten! • Estamos en medio de una guerra naval, solo hay una habitación con un teclado. La única forma de salvar a la humanidad es dar con el secreto para escribir microrrelatos ¿Qué escribirías? Se me plantea una pregunta ardua difícil de contestar, pues a la hora de ponerme a escribir, gusto de recopilar datos que me puedan ser útiles a la hora de confeccionar mi relato: ¿estaríamos hablando de una guerra naval en un mar o en un océano? ¿Con todo tipo de navíos: acorazados, buques torpederos, portaviones, dragaminas, cruceros de batalla…? ¿Guerra táctica o de zafarrancho? ¿Nocturna o diurna? ¿El enfrentamiento se

produce en un estrecho, en un istmo, a pocas millas de una península, en alta mar, por el control de una estratégica franja continental tal vez? ¿Cuál es el carácter de los capitanes de dichos buques: temperamentales, fríos, calculadores, egocéntricos, obsesivos, perfeccionistas…? ¿Tienen barba, perilla, bigote, o por el contrario se afeitan tres veces al día? Ya quisiera yo poseer el secreto para escribir microrrelatos. El mío propio es que nada me condicione a la hora de escribir. • ¿De qué forma David González – Aye, el escritor, termina convirtiéndose también en personaje de múltiples aventuras (Desde vampiro o halcón hasta vikingo)? Lo de caracterizarme y disfrazarme de quien sea o de lo que sea me viene de mi faceta de creador de espectáculos teatrales. Una vez hube publicado mi primer ~39~

libro, Microrrelatos para macromomentos, tuve bien claro que las presentaciones del mismo serían teatralizadas, siempre desde mi particular enfoque del humor absurdo, y en las que han ido apareciendo personajes de lo más dispar: vampiros, moscas, vikingos, Alessandro Puno (el cuentacuentos mercenario), y otros que están haciendo cola en mi imaginación a la espera de entrar en escena, como Blas Cantudo, un artista bohemio latinoamericano que tira más de ganas que de arte. • ¿Cómo una sensual anana comosus o un koala paseándose por la ciudad logran transformándose en un microrrelato? ¿Cuál es la fórmula? Creo que lo importante es estar bien atento a todo lo que sucede a tu alrededor. Una palabra, una frase, un comentario, una imagen, un suceso, por nimio que nos parezca, puede contener una historia que contar si sabemos darle la vuelta


correspondiente. Lo difícil no es crear el relato en sí (que eso no quita echar horas de oficio), sino tener la habilidad para cazar el detonante de la idea. • ¿Crecen en tu jardín suficientes Magnoliupsidas de la risa? ¿Cómo logras que mantengan ese humor tan peculiar? El humor es una constante en mi vida, y la mayoría de veces vivo este humor desde el bando de cazado en vez del de cazador. Hay humor en todas partes, en ocasiones claramente a la vista de todos, en otras, oculto, a la espera de que sea descubierto y convenientemente descifrado. Particularmente me siento cómodo en el humor absurdo, pero como he comentado anteriormente, sin ponerme ninguna limitación: ¿Un caballito de mar increíblemente agresivo capaz de abordar a un trasatlántico y provocar su hundimiento? ¿¿Por qué no??: es cuestión de creértelo

ciegamente antes de ponerte a escribir. • ¿Es difícil convivir con el polvo de una máquina de escribir? ¿Se queja mucho a la madrugada por la falta de sueño? Creativamente vivo en una especie de efervescencia neuronal. Me cuesta mucho desconectar de mi imaginación, lo que en ocasiones, aunque cueste creerlo, me supone un cierto problema, pues puedo perder el oremus cuando me hallo inmerso por completo en una idea, ya sea para un microrrelato, un sketch teatral, o una canción absurda. Cuando me hallo en pleno proceso de escritura con la mira puesta en un proyecto de envergadura (un libro o un espectáculo teatral), mi organización es la de una oficina en toda regla, con un exhaustivo horario bien planificado. • ¿De qué universo paralelo provino “Microrrelatos para macromomentos”? ¿Habrá una secuela ilustrada? ~40~

Microrrelatos para macromomentos, mi primer libro, surgió a raíz de estrellarme una y otra vez con otro ambicioso proyecto narrativo que tenía entre manos, ¡¡¡TIRADLO AL FOSO!!!: un manual práctico con el que cualquiera que dispusiese de un solar de generosas dimensiones se viese capaz de edificar su propia fortificación amurallada del siglo XV. Ninguna editorial confió en mi manual de 2200 páginas acompañadas por diez carros de diapositivas (con pantalla y proyector de regalo). Pero todos esos años volcados sobre el papel me forjaron como el escritor que soy ahora, y del que estoy plenamente orgulloso, con mi estilo, mi narrativa, y con mis erratas. La primera edición de 600 ejemplares de Microrrelatos para macromomentos se agotó hace pocos meses, y este éxito no sólo se debe a mi empeño e imaginación, sino al equipo humano que me blindó con su desinteresada


ayuda: David Rosillo (Maquetación), Efrén Montoya (Gestión de impresión), Eduard Rodureda (Fotografía), Honorio Fernández (Ilustración), y Juanma Sánchez (Producción). Pero espero poder tener lista una segunda tirada antes de que acabe este 2016. Y con respecto a una edición ilustrada, nunca hay que descartar nada, y para ello sigo contando con el arte entintando de Honorio.

• En tu selección de irreverentes textos a personajes históricos ¿A cuál podrías dedicarle un libro?

Supongo que haces referencia a mis relatos dedicados al cabreo monumental de personajes históricos, por donde han pasado el matrimonio Curie, Wolfgang Amadeus Mozart, o Cristóbal Colón, entre otros. Estos particulares microrrelatos, en los que sitúo a • ¿Qué broma le harías a conocidos personajes de tu niño interior? la historia en situaciones límite o comprometidas En algún momento de hasta el punto de que mi vida, me gustaría, pierden por completo disfrazado de flamenco, los papeles, darían convivir durante un par por sí mismos material de años con una colonia como para publicar un de estas aves en su medio libro sólo con ellos. En natural, aprendiendo a el segundo libro que filtrar en los humedales, a estoy escribiendo (que mantener las piernas tiesas espero terminar para sin doblar las rodillas, a mediados del 2017) no seguir a la bandada con descarto incluir estos un ala delta a motor en el desconcertantes micros, momento de emigrar a en el que seguro acabaré África. Doy por hecho que invitando a algunos los tres primeros meses personajes más, como serían los más duros; a pudiese ser Napoleón partir de ahí creo que la Bonaparte, el Dalai Lama, cosa iría muy rodada, muy Isaac Newton… flamenco todo. ~41~

• ¿Con que autores estarías dispuesto a compartir un desayuno? ¡Tremebunda pregunta! Realmente se me antoja muy peliaguda de contestar. Pudiese ser que con Eduardo Mendoza (Sin noticias de Gurb) o T. C. Boyle. (Música acuática o El balneario de Battle Creek). Pero este mismo año he tenido la fortuna de poder asistir a la VI Microquedada organizada en Zaragoza (la primera para mí), en la que microrrelatistas de todo el país se encuentran para disfrutar de la pasión compartida en torno a este fantástico género que es el microrrelato. Puedo afirmar pues que, tras este microencuentro nacional, ya he desayunado con espléndidos escritores a los que admiro.


En el interin


No hay sinónimo que se precie para referirme al tema en cuestión, así que me veré en la necesidad de repetir esta palabra para referirme una y otra vez a una de las cuestiones que mayor recelo despiertan en nuestra sociedad. Como el tema trata del hambre, me sentí acuciado por la necesidad de hablar del apetito más controvertido posible.

CANIBALISMO, O LA TRANSFIGURACIÓN DEL HAMBRE EN TABÚ

Jose Luis Acosta

E

l canibalismo es el acto o la práctica de alimentarse con miembros de la propia especie, aunque yo me voy a centrar en la especia humana, que es la que nos interesa. Si nos remontamos al origen de los tiempos, los yacimientos arqueológicos de Europa han revelado que la práctica de esta costumbre, necesidad o vicio se remonta a los 800.000 años de antigüedad. Según los investigadores, algunos

de los casos no fueron producto de hambrunas y carecían de intenciones rituales. Curiosamente la Wikipedia -un medio tan digno como cualquier otro para extraer información- discute la extensión del canibalismo ritual en África o la Polinesia, lo cual resulta difícil de creer. El canibalismo siempre ha causado terror en nuestra sociedad. Recomiendo un libro macabro, impregnado de un negro sentido del humor que sólo pudo ~44~

haber sido escrito –como no- por un japonés: Shiguro Takada. El escrito en cuestión se llama Canibalismo ocasional: secretillos vergonzosos sobre la supervivencia a ultranza. Es una guía que repasa los más sonados casos de esta práctica, escrito con ironía y sorna, causando estupefacción y espanto a partes iguales. Llama poderosamente la atención los casos de canibalismo a gran escala realizados en México, África (y aquí resalto el error de la Wikipedia),


China, Escocia y Rusia. Me centraré en estos dos últimos casos. Alexander “Sawney” Beane fue un legendario jefe de un clan de escoceses que algún momento del siglo XVI fue juzgado –junto a su

cerca de Edimburgo, decide hacerse al monte a ganarse la vida como bandido junto a su mujer. Para ello se refugian en una profunda cueva situada en la costa del condado de Galloway. Este lugar fue su hogar durante veinticinco años,

Todos los miembros fueron ejecutados sin encontrar señales de arrepentimiento. El libro habla de Rusia, donde la práctica del canibalismo germinó en la sitiada ciudad de Leningrado que empezó

Fotografía por Ryan McGuire

clan- por el asesinato en masa y canibalismo de más de –agarraos bien- mil personas. Si bien su figura se mueve en el cenagoso terreno de la leyenda, su historia merece que le dediquemos unas líneas. Los hechos ocurren en el reinado del rey Jacobo VI de Escocia. Beane, natural de un condado

durante los cuales se formó su clan producto del incesto donde todos fornicaban con todos. Esta tenebrosa familia se dedicó a asaltar viajeros, robarles, asesinarlos cocinarlos y comerlos durante veinticinco años. Las autoridades encontraron a 48 personas, 21 del sexo femenino. ~45~

La práctica del canibalismo llega hasta nuestros días, donde muchos alcohólicos desaparecen de los parques rusos para no volver


práctica del canibalismo llega hasta nuestros días, donde muchos alcohólicos desaparecen de los parques rusos para no volver jamás. La teoría de Takada nos habla de un sentimiento de locura colectiva de los rusos, que incluye entre otros muchos síntomas preocupantes el canibalismo. Lo dice alguien cuyo pueblo ha sido exterminado por bombas atómicas, guerras intestinas, tsunamis y terremotos. Es decir, que sabe de lo que habla. Una obra a tener en cuenta es Citizen X (1995) película que narra los Fotografía por Cristian Newman crímenes de Andrei para poder comer. A pesar Chikatilo, que asesinó con el sitio de las tropas a 52 mujeres y niños del corredor de ayuda alemanas en la Segunda entre 1978 y 1990. “El que las tropas soviéticas Guerra Mundial, cerco establecieron a través del carnicero de Rostov” comía que empezó el 8 de a sus víctimas sobre la lago Ládoga el número septiembre de 1941 y marcha, produciendo de víctimas ascendió a que duró 900 días. Entre una inquietante mixtura 1.200.000. el hambre y el frío, y de sexo y canibalismo a cuando a la población se Otras ciudades sitiadas la que volveré al final del le acabó el suministro de por Hitler practicaron artículo, ya que está de víveres, palomas, gatos y el canibalismo, como actualidad. ratas, los supervivientes Stalingrado. La guerra tuvieron que recurrir al El libro de Takada es una y el régimen de terror canibalismo, algunos divertidísima apología de Stalin golpearon a llegaron a cortarse de la supervivencia, en los rusos duramente. Y partes de su cuerpo – la que elogia la valentía especialmente las nalgas- según el autor del libro la ~46~


de los caníbales de la caravana de los Donner o los supervivientes de la tragedia de los Andes, a la vez que tilda de mojigatos pusilánimes a los que se niegan a hincar el diente a sus semejantes. Según este autor, los protagonistas de la apocalíptica La carretera (2009) serían unos debiluchos dignos de ser devorados por sus congéneres caníbales, que son los villanos indiscutibles de la película.

el buque desapareció en el horizonte, Parker se volvió a mí con una expresión en la cara que me dio escalofríos. Tenía un aire de seguridad y entereza que nunca le había observado. Antes de que despegara los labios, yo tenía el pálpito de lo que iba a decirme. En una palabra, insinuó que uno de nosotros debía morir con el fin de salvar a los demás.” ¿No es sublime?

una secuencia que mezcla sexo y canibalismo fue la causante de la indisposición de varios integrantes del público. Tuvieron que avisar a una ambulancia. Algunos críticos dicen que es comparable –en cuanto a su dureza- a la escena de la castración de Anticristo de Lars Von Trier, donde todos los varones de la sala nos retorcimos en el asiento.

Y sin más me despido. El canibalismo aterroriza a nuestra sociedad. Por eso Bon appétit uno de los villanos más No puedo dejar de hacer memorables de la historia mención en este artículo de la maravillosa (y única) del cine lo practica, me novela del maestro Edgar refiero a Annibal Lecter, Allan Poe en la que unos haciendo de él un arte exquisito, y me refiero a marineros sufren todo la serie, no a la película. tipo de calamidades. Me Para terminar tengo que refiero a Las aventuras hacer una referencia de Arthur Gordon Pym. a una película que ha ¿Cómo tratar el tema de causado varios desmayos comer o morir? Pues con en el festival de cine de párrafos como éste: Toronto. Me refiero a la “Cuando todos nos cinta Raw, que narra la hubimos tranquilizado, historia de una joven nos pusimos a mirar la vegetariana que descubre nave que se alejaba, hasta sus instintos caníbales. que se perdió de vista. Según Ryan Werner, El tiempo empeoraba y responsable de marketing soplaba un ligero viento. En de la película, una escena el preciso momento en que en particular que contiene ~47~


El jardin del poeta PoesĂ­a que se esparce sobre el lienzo


“Los pescadores saben que el mar es peligroso y la tormenta, terrible. Pero eso no les impide hacerse a la mar� Vincent Van Gogh 1853- 1890


La Garza Glotona Martha Eva Loera

U

na garza estaba harta de a los peces no atrapar

pensó en ingeniosa treta

Fotografía por Dean Nahum

Llenó su pico de agua, antes de albergar al pez y sin darse ni una tregua trasladó a este después.

para su buche llenar. Al lugar desconocido

Por todo el mundo explorar decidieron presurosos un día a la garza llamar.

Ella los tomó por turno,

Al pececito más tonto

el pez exploró sin trabas

con hambre y con ansiedad

con cautela se acercó.

además que hizo amigos

y sin escrúpulo alguno

Con seguridad y tacto

con los que allí moraban.

comió con celeridad.

A contar emocionado,

La garza obesa y taimada

De que él a su pico entrara

regresó el pequeño pez

ya visita otros lagos

en las aguas de su lago

convenció la astuta ave

en busca de más comida

su ventura sin revés.

y muy ingenuos partidarios.

su amistad ella ganó.

para que ella lo llevara a un lago de olas suaves.

Los otros peces curiosos ~50~


Escultura Temotzitlan Santillan Padilla

Fotografía por Jakob Owens

T

engo hambre de ti,

hundirme en lo más profundo de vos,

los gritos de furia de la multitud,

ansias de ti,

en tus abismos, en tus manglares,

quisiera olvidar todo a mi alrededor,

llenos del néctar hirviendo que brota de tu ser,

de donde soy, de donde vengo, mi mala estirpe,

quisiera cabalgar, por tus piernas,

mordiendo tus muslos, tus pechos, el diamante rozado entre tus piernas, susurrarte lujuria en el oído,

enraizarme a ti, sentir tu aliento, probar tu sabor, tu pan, tu carne,

y solo pensar en estar desnudo en tu lecho, devorarnos uno al otro, masticando las tristezas,

oler tus aromas, también los que te rodean

convertirnos en una forma,

presionarte en mis brazos,

beber tu soledad, tu miedo, tu agua

unidos,

y tu lengua recorriendo mi falo;

mirar tu cielo lejano,

una escultura de hecha de pasión,

yo enterrado en tu piel,

sin importarnos los alaridos de afuera,

de amor, de deseo, de sueños, de infinito.

diente en un manjar,

el llanto de las madres,

ensuciar tu mente, tu cuerpo

~51~


Hambre De Mí Pilar González Navarro

Fotografía por Denis Gavrilenco

~52~


T

engo hambre de mí, hambre de lo que

de mí no veía desde fuera y ahora veo a través de ti. Tengo hambre de quererme para poder así quererte, de besar mis labios, que húmedos, van a besarte muertos de sed. Tengo hambre de la mujer que nunca he sabido ser, apasionada, divertida, loca, liberada, ardiente, seductora. Tengo hambre de tu hambre de mí, de tus besos, sólo de ti, de entregarme relajadamente y tensionar tu cuerpo, siendo yo.

Tengo el hambre

de besos de hermanos

de los que nada tienen

y buñuelos de la abuela,

y con su mismo dolor

pero no sólo en Navidad,

de vacío de entrañas,

mentiroso pavo relleno de paz.

sufro lo injusto de todo lo bello y necesario repartido como a capricho, por un dedo insolidario. Tengo hambre de cariño de mí, de mimos de la niña que nunca fui, y de dar como la mujer

Tengo hambre de mirarme en tus ojos, de abrazos apretados, sólo de tus brazos, de tu cuerpo dentro de mi cuerpo, de ser “yo”, para poder ser de “ti”

que soy ahora, apasionada y segura,

Tengo hambre de todo

mi cuerpo a comer a ti.

y desde ¡Ya!

Tengo hambre de amistades ciertas,

Ya, porque mi hambre es mucha, dolorosa, nunca saciada

de sana diversión,

y con ganas de comer

de risas estruendosas,

desde el atrevido “yo”,

de gamberradas atrasadas que soy ahora… del colegio, ¡HAMBRE! de lápices, sacapuntas y gomas de borrar. Tengo hambre de familia feliz, ~53~

Para ver el video da click aquí


FotografĂ­a por Denis Gavrilenco

~54~


“ La Escuela Del Hambre” Esther Ruiz

U

n campesino no tenía para dar de comer a su familia,se acuerda de una tradición prometiendo una gran recompensa al que se enfrente al maestro con un sable venciendo. Jamás había usado las armas pero su desafío al gran maestro sigue en pie. Sabiendo que podía perder su propia vida. La plaza se lleno de gente donde nadie conocía aquel vasallo. Con tranquilidad sin importar la reputación de su adversario. El maestro extrañado se hacía preguntas. ¿Quién es este vasallo ninguno me había retado? El campesino acuciado por el hambre de su familia se adelanta a su rival sin temor. El maestro duda desconcertado porque aquella persona no sabía manejar el arma. En el primer asalto el maestro retrocede con miedo sabiendo que sería vencido. Baja el sable y se dirige a ese humilde vasallo – Usted es el vencedor. Me he sentido abatido por primera vez en mi vida. – Porque mi escuela es la más famosa del mundo. – Puedo preguntar ¿Cómo se llama su escuela? La respuesta del campesino fue: – LA ESCUELA DEL HAMBRE. ~55~


Postales


Tengo Hambre, Pero No Sé De Qué...

Bea Gurutzarri Vicente

Fotografía por Chirobocea Nicu

C

uando una piensa en esta palabra, casi inmediatamente piensa en un estómago más o menos ruidoso, que pide alimento para funcionar. Pero también existen otros muchos tipos de hambres. Hambre de poder, de conocimiento, hambre de amor, hambre de belleza, hambre de ser, de saber, hambre de armonía, hambre de paz. Seguramente si el ser humano fuera un poco más ser y bastante más humano, cualquier tipo de hambre que pudiéramos tener, la podríamos solventar entre nosotros sin problemas, sin gobiernos... Simplemente compartiendo la naturaleza particular de cada uno, y trabajando en equipo. Teniendo siempre en cuenta, que cada persona somos un universo rico y completo

donde siempre se puede aprender. Entonces, ¿qué pasa? Si en realidad fuera tan fácil, el mundo seria muy distinto... El problema llega cuando el hambre se convierte en buen apetito, y el buen apetito, en gula y la gula en empacho. No nos conocemos, y tampoco sabemos reconocer el tipo de alimento que necesitamos, que en la mayoría de los casos poco tiene que ver con el estómago. La peor, el hambre de poder. La mejor, el hambre de mejorar cada día un poco. Lo importante es reconocerlas y satisfacer cada una en su justa medida. Aunque sea intentarlo... No perdemos nada y seguro que algo siempre se puede mejorar. Bueno, me despido ya, que tengo hambre y no sé de qué... ( Vaya lío). ~58~


Fuerzas De Flaqueza Dionisio López Ramos

M

al vive en un campo de refugiados y siente que tiene la vida desgastada; a sus dieciséis años, Amira ha tenido que dejar atrás el horror de una guerra absurda entres dos etnias (hutus y tutsis); que se cobra cientos de vidas en la lucha por el poder. Atrás, lamentos y desastre en su paso por pueblos y aldeas. Amira es de etnia tutsi, y tuvo suerte de encontrarse lejos de su ámbito en casa de su tía Umberca , cuando el estallido de una guerra civil en Ruanda condenó a los tutsis a huir en desbandada. Son días en que el miedo impera en los caminos, pero ella y su tía sacan fuerzas de flaqueza, alentando a tres niños pequeños a seguir sus pasos hasta llegar a un campo de refugiados en Burundi. Al principio, hasta que el

caos del primer momento pasa; la angustia por salir adelante se adueña de las dos. La comida y el agua escasean, pero el instinto de supervivencia para con los niños y ellas mismas; las hace tomar medidas que inclinan la balanza a su favor. Esa noche en la tienda que tienen asignada, Umberca se acicala más de lo debido. –Volveré dentro de un rato. – ¿A dónde vas? Tía no... – ¡Tú calla!; se lo he visto hacer a otras mujeres. – Tía no... – Al marchar, deja que Amira y su hijo Jamal de doce años, queden al cargo de los más pequeños; no tarda demasiado en volver con una bolsa de comida y dos onzas de chocolate. Cuando entra de nuevo en la tienda, sus miradas se cruzan... no hay palabras; Umberca parte las dos onzas en cuatro cachos y los reparte entre quienes ~59~

esperaban. Después, saca un trozo de pan y come de él mientras prepara un pequeño festín con lo que ha traído. Los días pasan, las ayudas son escasas y Umberca sigue saliendo de vez en cuando de excursión, hasta que una mala enfermedad acaba con ella; es entonces cuando Amira se hace cargo de la situación. Tiempo después, cuando la desnutrición vuelve a instalarse en la tienda, en las miradas tristes y vacías se percibe la crudeza de una dura realidad; por eso, un atardecer después de acicalarse, Amira deja a cargo de Jamal a los pequeños. Antes de salir, los besa en la frente. Un día más. Esa noche mientras la luna se esconde, la oscuridad se instala en un lugar en el que el olor a miseria humana campa a sus anchas.


El juego lugubre

~61~


Cuando filmé

Fotografía por Michael Kahl

E

l joven oviraptor lanza su último grito entre las fauces de un Carnotaurus que hunde los colmillos y desagarra su pellejo. Aún no muere a pesar de las profundas mordidas. Su cola queda al asecho de otro carnívoro de la misma especie, quizá tenga su edad, pero a diferencia suya ostenta una filosa dentadura con la cual le arranca la cola que todavía se mueve en su garganta. Expira. Los Carnotaurus lamen la sangre coagulada entre sus dientes. Dentro del bosque húmedo y tupido, dos Iguanodones macho se disputan

las hembras de la manada. Los letales punzones de ambos pulgares se hunden en el cuello del joven retador. La sangre mana potente por su cuerpo y aunque intenta responder, nada doblegará aquellos famosos pulgares que victimaron a cada depredador que se le cruzó. Tiene ahora dos opciones, arrastrarse hasta caer al abismo y que río abajo vare su cuerpo al mar, o quedarse a ver cómo la manada se aleja con las últimas hembras jóvenes, y se acercan lentamente los velociraptores aguardando por el festín de sus heridas en carne viva.

~62~


el Cretácico Gonzalo del Rosario

El Tiranosaurio vagabundo despertó y su carroña seguía allí, putrefacta, olorosa como sus desechos. Un extraño olor lo sorprendió, no sabía lo que era, pero su miembro se puso alerta al percibir los orines de una hembra muy próxima. Una hembra Tiranosaurio en celo. La reproducción es asegurada tras resistir fieros ataques mortales. La hembra no se dejará aparear y hasta deberá aniquilar al macho. Únicamente aquel Tiranosaurio que pueda vencer en combate a una hembra en celo podrá acceder a la descendencia. Por eso

la orina de Tiranosaurio hembra es veneno y alerta penetrante para presas pequeñas, pero para los Tiranosaurios machos solo representa locura. Esquizofrenia coital que culmina cuando la hembra se rinde ante un Tiranosaurio que la subyuga por su fuerza y se deja plácidamente inocular en medio de tanto dolor. Este ritual milenario solo es interrumpido cuando otro carnívoro: Spinosaurio, Allosaurio o Carnotaurus, pretende atacar a una hembra Tiranosaurio también para copular, así dichas especies no sean compatibles y ~63~


no vaya a concebir nada que no sean engendros amorfos que nacen muertos o nunca rompen el cascarón, solo lo hacen para demostrar su poderío.

la cansada luchadora, que quizá en reconocimiento a su vida salvada y más por cansancio, se deja penetrar sin defenderse.

Ni siquiera se comen la carne, ya que no es como la blanda del galliminus, los rechonchos bebés diplodocus o aquellos anquilosaurios que pierden el equilibrio, ruedan y quedan desprotegidos panza arriba, al acecho de depredadores como esos velociraptores que devoran su carne hasta atragantarse, comenzando por los órganos genitales y abriendo su torso con la enorme garra curva. Aquel anquilosaurio sabe que con su coraza sobre la arena no tiene posibilidad. Puede vislumbrar el curioso acercamiento de las crías arrancándole los ojos que continúan prendidos de su cráneo hasta que el padre corta las venas con su gran garra y los pequeños raptores caen de espaldas.

La existencia de los gregarios herbívoros es mucho menos azarosa. Discurren en manadas donde coexisten diversos machos alfa, líderes y protectores. La existencia del Braquiosaurio se resume en devorar cuanto árbol encuentre a su paso. Luego se quedan observando todo desde las alturas, de cuando en cuando estornudan por su cresta y perturban la pasividad de todo el valle. Los Braquiosaurios también retozan frente a ríos grandes y lagunas donde pasan la otra parte de su día degustando algas.

Tirarse a una joven Tiranosaurio hembra es tan o más difícil como matarla, mucho más si no eres de la misma especie; pero cuando esto sucede, tras llegar al límite de sangre, mordidas y rasguños, cansada la hembra se tumba sobre la arena esperando el falo de su vencedor (y luego solo la muerte) quien baja la guardia producto de la excitación. El Tiranosaurio vagabundo guiado por los orines ha dado con el paradero de la hembra y en busca de reproducción aniquila de un mordisco, directo y profundo a la garganta, al Spinosaurio para quedarse con

Son acompañados por los Parasaurolophus cuya larga cresta les anuncia la presencia de depredadores. No salen del agua ya que representa su único medio de defensa: los Braquiosaurios tienen el tamaño, pero los Saurolopus solo saben nadar, y mientras no se crucen con una hembra Mosasaurio que deja sus huevos protegidos en los ríos, todo será tranquilidad. Las manadas de protoceratops y las cabezas duras de los stegoceras (y sus entretenidas batallas) acompañan a esta comunidad herbívora en largas pampas de grama seca, pero rodeados de un espeso bosque que sirve de refugio para los más pequeños y un río que divide el fondo del valle. Rara vez un gran depredador los ha encontrado ~64~


desprevenidos y ha osado siquiera acercarse. Gracias a los enormes cuellos de los Braquiosaurios (además de su desarrollado sentido del olfato) la población herbívora es alertada con mucha antelación sobre su cercanía. Un Tricératops arremete furioso y gritando contra las piernas del Baryonix que estaba a punto de devorar a sus crías en las faldas de aquel volcán despierto y en latente estado de erupción, razón del calor insoportable, pero con la manada de Triceratops, los herbívoros más aguerridos, y menos con sus crías, jamás debes meterte. No solo los tres cuernos del líder se clavan entre los muslos y la cola del Baryonix que es acorralado y, sangrando, empujado hacia las rocas, donde sus enormes garras delanteras rasgan el lomo del Triceratops, a velocidad aparece un joven aspirante a dirigir la manada y clava sus cachos en el estómago desprotegido del carnívoro, elevándolo para que otro más joven hunda los suyos en su cuello y el depredador ahogue sus gritos. Una sabia lección ha dejado el viejo Triceratops a las cuatro pequeñas, juguetonas y ahora asustadas crías, más el par de jóvenes que respiran entrecortadamente. La sangre ha manchado por vez primera sus tres cuernos y no se han acobardado, aunque este solo será el preámbulo de las muchas veces que deberán proteger a la manada cuando el viejo Triceratops caiga muy pronto vencido

por aquellas heridas mortales. El Pteranodon emprende su vuelo en medio de una nueva corriente, y se aleja del Baryonix sangrante para que los deynonichus lo devoren. La manada de Tricératops sigue su camino bosque adentro. Desde los cielos es otra la perspectiva, y mejor aún volar al ras del mar, donde las ráfagas de viento son más rápidas. Así divisa el vaivén de las siluetas de los Plesiosaurios surcando las olas no muy lejos de la costa, con los ictiosaurios saltando desesperados en busca de peces o de algún otro reptil volador (como él) que vuele bajo de cansancio o caiga producto de un mal viento, mas estos riscos son suyos de nacimiento y sus crías esperan hambrientas. A lo lejos el volcán estalla y el temblor remece rocas y aguas, el Pteranodon alimenta a sus pequeños vomitándole la carne del archeopterix que atrapó en su árbol y con sus enormes alas los protege de las piedras que se desprenden de las paredes de la cueva producto de las réplicas. Acerca su pico a la salida y una lluvia de rocas incandescentes y humo oscurecen el ambiente y adelantan la despedida del sol sobre el mar, varios Pteranodones que vuelan asustados y sin destino son alcanzados por el fuego y caen a las aguas donde los esperan hambrientos Mosasaurios que abren sus fauces. El Pteranodon vuele a cubrir con las alas a sus pequeños asustados antes que todo termine por oscurecer, otra vez. ~65~


El hambre de los sentimientos Esther Santana

Fotografía por Sindre Aalberg

L

as hadas son seres mágicos y especiales, en su mundo reina la paz, la armonía y las ilusiones. Tienen como misión velar por los seres humanos, a pesar de que son conscientes de que muchos no creen en ellas. Jamás han decaído en su empeño de acompañar a aquellos que las necesitara, porque se sintieran tristes, abatidos, decaídos, ellas se camuflan en sus corazones, en sus almas, en sus mentes y procuran que les lleguen sus cánticos llenos de esperanza. Se alegran cuando consiguen sus propósitos y no decaen día a día a pesar de que no siempre logran sus propósitos. Un día empezaron a sentirse muy extrañas, en su mundo había

desconcierto, volaban sin orden ni concierto, sin tener claro a quién debían acudir, se encontraban perdidas y unas a otras se miraban intentando averiguar qué es lo que estaba pasando. Observaron que el Sol no quería hacer su aparición triunfal como hacía todos los días, había hecho un trato con las nubes, unas nubes negras y espesas, para que se pusieran entre él y el planeta al que enviaba sus rayos de luz y su calor. Los seres humanos no eran agradecidos, eran muy pocos los que lo saludaban cada mañana al levantarse. Se cansó porque sentía la desidia, la apatía, la desilusión que se evaporaba por todos los rincones del planeta y decidió esconderse. ~66~


Las hadas, que se alimentaban de los rayos del Sol sintieron que su luz se apagaba poco a poco y algunas, las que no tenían fuerzas para seguir luchando, cayeron en un sueño muy profundo. Las demás, las que aún se mantenían alimentándose de la esperanza de que todo cambiara, tenían que buscar una solución rápida y eficaz para que su mundo no desapareciera para siempre. Invocaron a la Reina de las hadas, ella sabría qué hacer. Se reunieron todas y le pidieron consejos. – ¿Qué hacemos? estamos perdidas y desorientadas, el Sol no nos ilumina y nos estamos apagando poco a poco. ¿Por qué ha ocurrido?, ¿hemos hecho algo mal? La Reina de las hadas sabía que algún día llegaría la desidia, la desesperanza, las desilusiones y había tenido la visión de un mundo sin Sol, pero no podía contarlo, no quería alarmar ni asustar a sus protegidas.

- Llevarán un plato lleno de amor a aquellos que estén llenos de odio. - A los que se sientan desesperados, les ofrecerán una taza de esperanzas. - Hay que preparar una bandeja llena de amistad para los que se sientan solos. - Y para los que sus vidas estén llena de tristezas, prepararles un postre de alegría. Las hadas se pusieron en marcha rápidamente. Fue una ardua tarea, una batalla que duró semanas, pero poco a poco y sin perder las esperanzas, observaron cómo los seres humanos volvieron a brillar y el Sol volvió a aparecer en sus vidas. Se sentían felices y orgullosas, y a pesar de que eran conscientes de que muchos seguían sin creer en ellas, no dejarían jamás de alimentarlos y acompañarlos para que no volviera a aparecer el hambre de los sentimientos.

– No es culpa de ustedes, no es culpa del Sol, ha llegado lo que hace tiempo estaba esperando, ha llegado el hambre de los sentimientos. Los seres humanos se han despreocupado y no han sabido alimentar todos los valores que los hacían especiales y únicos. – ¿Qué podemos hacer para ayudarlos? – Alimentarlos. Van a formar grupos y tendrán como misión saciarlos de todo aquello que han abandonado: ~67~


Revista Número 15: Hambre  

Hambre de todo, de existir, de leer. Hambre que no puede ser saciada y que vive en vilo, día y noche en el corazón de un niño.

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you