Page 1


Icaro Incombustible Nº3 Todas las obras y opiniones pertenecen a sus autores. Portada Crow Matthew ·www.crow-matthew.com· Diseño y maquetación Muba ·www.mubaa.blogspot.com· Logotipo Vero y Añil Agradecimientos a todos los lectores y colaboradores de la revista y del foro.

www.revistadearte.blogspot.com


EDITORIAL Ícaro surge de las profundidades, hectolitros de mercurio; al amigo alado le apetece volver a salir a jugar con el sol. El invierno ha terminado. Todas las obras de ésta nueva edición pertenecen a sus autores, las cuales han sido elegidas entre todas las presentadas a concurso gracias al voto de todos los colaboradores. Toda la información sobre cómo participar la tienes en revistadearte.blogspot.com Para cualquier duda, envio de colaboraciones o para recibir las noticias relacionadas con la revista, nuestro correo es revistaindependiente@gmail.com El plazo de recepción de nuevas colaboraciones se abre hasta el día 10 de Junio de 2009. Esperamos que disfrutes tanto o más que nosotros con este nuevo número. ¡Un saludo!


LA REINA BLANCA (INVIERNO) Ésta iba a ser una navidad diferente. Cerrioide, el viejo roble, había despertado: sus ramas como brazos acunaban la noche. Ella, la araña, se desperezaba entre sus rugosas entrañas, afilándose las patas en la oscura corteza. Todo el bosque aguardaba expectante, atento al inesperado bostezo de los durmientes, mientras en los campos, la tierra exhausta tras la cosecha se sacudía la escarcha con el sol del mediodía. Entonces ocurrió, fue apenas un instante: Capricornio lució en su cenit y, tras el solsticio, una sombra entró en el bosque. – Ven –dijo– ven –acariciándose el cabello enmarañado. Y la tejedora estiró las garras, arrastró su cuerpo a través de la penumbra y descendió por la vieja corteza hasta anidar en su cuello. Allí bostezó Ella, la araña, antes de recuperar el sueño. Con la primera estrella despertó la araña de su letargo y penetró la melena de sombra. Extendiendo sus afiladas agujas comenzó a trenzar la despeinada cabellera. Hilo sobre pelo, ris ras. Pelo sobre hilo, zas zas. Así tejía la noche, tiñendo de encajes el silencio. Así hilaba un tapiz de ojos, nariz y labios; brazos, codos y manos; cuello, hombros y pechos; caderas, rodillas y tobillos; hasta que la sombra quedó cubierta de seda blanca. Entonces la Reina sonrió, recién formada, y acarició dulcemente las peludas patas.

3


“Zas zas, así iba cayendo su risa como cristales de hielo sobre las secas ramas.”

– Aquí –dijo– aquí –dibujando en el aire el perfil de una delicada capa. Y la tejedora levantó sus agujas entumecidas, trepó por la blanca espalda y comenzó su danza de seda y sombra para tejer el manto. Mientras Ella cosía el velo, bailaba la Reina al son del aguijón helado. Ris ras, así iban dejando sus pies huellas de escarcha sobre la tierra. Zas zas, así iba cayendo su risa como cristales de hielo sobre las secas ramas. Allí donde ponía sus dedos, todo se congelaba. Al fin la capa estuvo terminada y la negra coraza de la araña relució inerte sobre la cabellera blanca. – Qué hermosa joya –murmuró, cubriéndose con la telaraña. Y tomando el ópalo entre sus dedos, le enarcó las patas y lo clavó en su pecho para prender el manto. Una gota de sombra manó de la herida y resbaló hasta la palma de su mano. Acercándola a sus labios le cantó tiernamente, y su aliento se deslizó a través de la noche hasta arrullarla entre las raíces del roble. Y así, un año más, al cerrarse la noche, Cerrioide acunó en su seno el germen del invierno, y la Nieve reanudó su danza bajo las estrellas, deshilachando su manto sobre las piedras, cubriendo de jirones las ramas. Así debía ser: blanco sobre la tierra negra. Así debía ser: blanca navidad para la Reina Blanca.

4


La Madriguera Soy un futuro pensamiento creado atrás en el tiempo. Tengo forma de anillo en la Casa Amarilla.

Y pasos y libros y música y risas y venidas y marchadas

El narguilé me creó con humo de menta. Y una pelea, pero con espadas de mentira. Y, Azul, la fumadora conducía temeraria.


SOÑANDO ENTRE TUS LATIDOS

Soñando entre tus latidos... Puse mi cabeza en tu pecho, noté como tu corazón se aceleraba para mí. Te susurré al oído, para que así supieras lo que mi aire te decía. Tu pensando en insinuaciones, yo entregándome, ofreciéndote mi esencia. Como una principiante comiendo cada milímetro de tu piel con mi mirar, ansiando perderme en tu piel. Oliendo, besando, lamiendo, atrapando. Juegos de ropas de lengua retozando, buscando caminos, midiendo distancias. Entregando turgencias y humedades, demostrando las ansias. Saboreando partes de ti que no son mas que parte de mí, de mi cuerpo, que es todo hambre del tuyo.

7

Mostrando lo que sentimos cada uno de los.. minutos... segundos... hasta que llegue el infinito. Cada milímetro la eternidad deseada, al calor del diablo en mis entrañas. Tú a mi merced, yo en tu poder. En perfecta fusión de pasión, candor, pureza. Cabalgando tus ritmos frenéticos, sabiendo que me llevarás al final de tu camino. Después acurrucándome en tu pecho noté como tu corazón se calmaba, para mí. Y quien sabe... contando ve tú a saber que cosas... con aroma a lujuriosa lealtad te atrapé en mis sueños.


8


APOCALYPSE NOW

Si las puertas de la percepción estuvieran limpias, todo aparecería ante el hombre tal como realmente es, infinito... WILLIAM BLAKE La noche sureña ardía, los gritos de más de diez mil personas llenaban el aire del auditórium con tal fuerza que llegaban a hacer daño. Por un lado del escenario, emergieron las figuras de los músicos que, tranquilamente y sin prisas, tomaron sus instrumentos. El teclista se inclinó sobre el órgano Gibson G-101 (vestía traje y corbata gris), y se esforzó en atrapar la melodía de sus teclados. Al fondo, el batería, con barba y bigote (sólo era visible por sus ropas brillantes), golpeaba los bombos con fuerza. El guitarrista de espaldas a la multitud (llevaba muselina india y pantalones de campana), tocó unos solos y comprobó la resonancia de los amplificadores. La introducción se elevó en el aire y revoloteó en un flujo interminable de sonido bien ecualizado. Un foco bañó el escenario y se detuvo en un lateral dónde acababa de aparecer un hombre vestido de cuero: collar de cuentas, ancho cinturón indio, botas de fieltro y camisa de farlabanes. Al reconocerlo, un rugido de adoración salió de la muchedumbre y taladró las sombras. Borracho, el cantante avanzó con pasos inseguros hacia el micrófono central y saludó con las pupilas dilatadas por el alcohol. Luego, se colgó del pie metálico y agitó la cabeza, espasmódicamente. “You know the day destroys the night, night divides the day, try to run, try to hide, break on trough to the other side, break on trough to the other side, break on trough to the other side”. (A través de sus ojos, todo tiene un aspecto distinto, como si hubiera sido formulado por los sueños de Dionisos. Lu- ces de fogatas candentes llenaban la negrura del cosmos, haces multicolores ardían en su corazón inflamado, envuel- tas en un espectro de sentimientos confusos) Con fluidez, la banda se abrió paso entre las masas embravecidas, pasó al otro lado con “Alabama Song” de Bertold Brecht y Kurt Weill, y se detuvo en “Moonlight Drive”. El cantante se aferraba al micrófono de oro macizo: bajo sus párpados cerrados representaba distintas fantasías. “Let’s swim out tonight love, it’s our turn to try, park beside the ocean in our Moonlight Drive”.

9


Después recitó las notas agónicas de “Horse Latitudes”. “When the still sea conspires an armor, and her sullen and aborted current breed tiny monsters, true sailing is dead”. Tranquilamente, en los brazos de la inconsciencia, “Back Door Man” de Willie Dixon fue despachada y llegaron a las notas agresivas de “Five To One”. “Five to One, baby, one in five, no one here gets out alive. Now you gets babe, I’ll get mine, gonna make it baby, if we try”. El Rey Lagarto bailó con las venas del cuello tensas, su cara pálida reflejó mil máscaras bañadas por el sudor, bajo los focos cenitales que irradiaban su figura como si fuera un Dios de la antigua Grecia. (Rostros sabios aparecen y desaparecen, difuminándose, enmarcados por la melancolía, inmersos en un hechizo de rituales extraños, condenados a perecer en el olvido) “For the music is your special friend, dance on fire as it intends, music is your only friend, until the end, until the end, until the end”. El gentío apretujado a sus pies se encuentra hipnotizado por su presencia. La cascada de sonido continúa golpeando sus conciencias y exige una respuesta dramática a cambio, cuando la música termina. WE WANT THE WORLD AND WE WANT IT NOW!!! Mientras canta “Crawling King Snake” de John Lee Hooker, el vocalista cae de rodillas, mueve su cuerpo torturado, se inclina en su agonía teatral y espera la salvación. —Company, halt! —Present arms! El guitarrista levantó la Gibson y disparó al Soldado Descocido. Este se arrojó al suelo, histéricamente, fulminado por la ira de los dioses. “Lions in the street and roaming, dogs in heat, rabid foa- ming, a beast caged in the heart of a city” “The Celebration Of The Lizard” está en marcha. El chamán entra en trance para salvar a la tribu: golpea el aire con los puños y gira con los

10


brazos abiertos, dando vueltas sin parar, en una sucesión de movimientos grotescos. “The mansion is warm at the top of the hill, rich are the rooms and the comforts there, red are the arms of luxuriant chairs, and you won’t know a thing till you get inside” (Figuras envueltas en sombras lo acompañan. Salvajes con armas de piedra, vestidos con pieles y plumas, collares de hueso y pedernal, rotan alrededor de las llamas de la ho- guera donde ardía, consumiéndose sin remedio) El Rey Serpiente corrió de una valla a otra, giró el micrófono sobre su cráneo, interrumpió “Gloria” de Van Morrison y desafió al público con sus insultos. Más tarde el grupo tocó “Light My Fire”: “You know that it would be untrue, you know that it I would be a liar, if I was said to you: “Girl, we couldn’t get much higher”. El cantante se retorció sobre la punta de los pies, se arrodilló delante del guitarrista y fingió realizarle una felación a su instrumento: las chicas de las primeras filas chillaron, enloquecidas, al borde del orgasmo. “This is the end, beautiful friend, this is the end, my only friend, the end of our elaborate plans, the end of everything that stands, the end… La música se propagó con majestuosidad, trances tenebrosos e hipnóticos, y proporcionó el éxtasis de los sentidos a los fieles de la banda. “Lost in a Roman wilderness of pain, and all the children are insane, all the children are insane, waiting for the summer rain” Seducido, el público se dejó arrastrar por aquella demoníaca fusión de música, poesía, existencialismo y Nietzsche, basada en la experiencia nihilista de las drogas. —Father? —Yes son? —I want to kill you. —Mother… I want to… FUCK YOU!!! El océano de gente enloqueció y acompañó la danza impía del Ángel Exterminador, que bailó como un hechicero po- seído, dando vueltas sin parar, con el cable del micro onde-ando como la serpiente del paraíso y una clara erección ba- jo sus ceñidos pantalones de cuero.

11


THIS La audiencia arrojó vasos de plástico, ropa interior, botellas vacías y flores al escenario. La policía creó una barrera hu-mana, pero no sirvió de nada, nadie estaba dispuesto a pa- rar. IS Sillas metálicas aterrizaron entre la pasma. Maldiciendo, los hombres uniformados de azul perdieron terreno bajo el em- puje de los jóvenes. THE La barricada se rompió, la bofia sacó sus porras, mientras el público invadía el escenario vacío. END...

12


El Escultor de Humo El escultor del humo trabajaba incansablemente para salvar a la humanidad. Hubo un tiempo en el que él no esculpía humo. El mármol se había acabado. El bronce se había acabado. El jabón y la arcilla se habían acabado. La cera se había acabado. El aluminio de las latas, el oro, la madera, todo se había acabado. Sólo quedaban el hielo y el humo. Él trabajaba en las chimeneas, en las bocas de alcantarilla, en los tubos de escape, en las zonas de fumadores. Sus herramientas eran sus manos y un espray congelante. Trabajaba incansablemente para salvar a la humanidad. Tomaba humo que olía a incienso, a tabaco o a gasolina, a veces todos juntos. Mientras el humo se deshacía en volutas él lo moldeaba con sus manos, en formas que parecían espirales, círculos y pompas. Después, con su espray congelante lo rociaba frenéticamente, antes de que se desvaneciese, y allí quedaba una escultura de humo. A veces negras, a veces grises, pero todas distintas. Él llevaba siempre una máscara antigás. Una gabardina gris. Un montón de pelos revueltos. La gente decía que olía mal. Él trabajaba incansablemente para salvar a la humanidad. Corría de aquí para allá, congelando el humo. Su obra maestra la realizó sobre la neblina del Támesis, durante todo el mes de octubre. En el Vaticano no aceptaron su petición de congelar la fumata blanca después de elegir al Papa. Tampoco en Santiago de Compostela pudo esculpir el incienso de los peregrinos. La Iglesia nunca estuvo de acuerdo con él. Decían que ellos ya sabían cómo salvar a la humanidad, y que el único camino es Dios. Pero él no opinaba lo mismo. La leyenda le atribuye las obras que quedaron en Afganistán después del bombardeo. Y las de Irak. Un día, un soldado que leía a Platón y pensaba en desertar le preguntó: - ¿Por qué esculpes el humo? - Porque no queda otra cosa para esculpir. Sin embargo, cuando un esquimal le hizo la misma pregunta muchos años después, mientras le vendía esprais congelantes, respondió: - Para salvar a la humanidad. - ¿Cómo puedes salvar a la humanidad con esculturas de humo? El escultor de humo no supo qué decir. En el fondo él sabía que nunca acabaría con todo el humo del mundo, ni siquiera convirtiéndolo en arte.

15


16


Teresa Dovalpage La cubana Teresa Dovalpage ( un dia tiene que explicarme la extraña ortografia de su firma Dovalpage ) resultó finalista del premio herralde en el año 2006 con la novela “ La muerte de un murciano en la habana “, novela que va de lo contemporáneo doméstico a la ficción realista. El titulo de la novela La muerte de un murciano en la Habana parece el titulo de una novela polícíaca es como una muerte anunciada ,todo está dicho, desde el principio sabemos quien es la víctima, la víctima premonitoria que la autora ya nos dice que es el murciano . En esta novela le ha permitido volver a Cuba sin tener que entrar, como en su otra novela Posesas en la Habana cuenta pequeñas historias, la de las personas marginadas y santeros, utilizando un lenguaje deslenguado y muchas cochinerías que según ella al corregir el libro trató de reducir lo mas posible. Quien hojee sus tantas páginas podría hacer pensar a un lector que está frente a una novela algo ligera y que al tratarse de una autora cubana , de ese país maravilloso que es Cuba, se va a encontrar una novela pesimista ,sus personajes son seres que intentan sobrevivir en esta sociedad cubana poniendo a prueba su capacidad de resistencia. Da vida a los personajes de una manera teatral estructurada por voces con formato de zarzuela española , escenas y representaciones muy cubanas que tuvieron un cierto eco en Cuba, donde se componen zarzuelas que aúnan el estilo español con elementos autóctonos. En la zarzuela el tema ó argumento puede ser dramático ó cómico de acción complicada, pero que reflejan la vida cotidiana “ La muerte de un murciano en la habana “ refleja esta vida cotidiana, explica lo cotidiano. Su prosa es limpia, ágil y fluida, frescura en sus planteamientos y utiliza el humor en lo relatado, una novela con chispazos , los diálogos creíbles, desastre e impotencia para poder cambiar las cosas , la carencia que existe allá en la isla con sus apagones y santeros donde las diferencias sociales son cada día mas acentuadas. Se puede interpretar esta novela como una fina y maliciosa tragicomedia de costumbres

17


Encierra amores, traiciones , venganza, novela realista al fin y al cabo que no puede dar la espalda a ese mundo en que se vive . Podría verse la influencia literaria del escritor cubano Pedro Juan Gutiérrez en algunas de sus “ cochinerías “ Los personajes como el trasvesti/homosexual Teofilo que se hace llamar Mercedes en su consultoría espiritual, Marcari que sólo sabe fabricar muñecas de trapo, Pio murciano sesentón que llega a la Habana como responsable de una compañía española y la madre de Maricari son sólo estos los personajes principales que componen la novela . La narrativa cubana comprende otros escritores de sólida trayectoria como son ,Teresa Dovalpage , Amir Valle, Senel Paz estos como otros se han hecho un lugar en la literatura cubana y ella Teresa Dovalpage crea una voz narradora que logra interesar , a veces acude al estereotipo a propósito pero lo supera dando algo diferente. Habla del corazón sin caer en el tópico, conmueve desde la crudeza. Soy de las que opinan que la novela cubana hay que promocionarla y un premio como el ser finalista del herralde es un trampolín para que la obra llegue a mas lectores

18


La dama descorazonada Antes de mudarme a la gran ciudad, vivía en un pueblo recóndito. Uno de estos en que has de atravesar largas y solitarias llanuras hasta encontrarlo. Las praderas aun son verdes allí, y crece el pasto y el bosque virgen. No eran más que unas pocas casas, pero una de ellas era especial. En lo alto de una loma, como a las afueras, vivía una bruja. Yo ya no creo en esas tonterías, porque vivo en la gran ciudad, pero aquellas gentes estaban realmente preocupadas. Mucho la temían, pues decían incluso que hablaba con demonios, pero otros, encandilados, decían que era la más bella criatura. La llamaban la dama descorazonada.


Era una vieja que siempre había vivido ahí. En aquella pequeña casita, en lo alto de aquella loma, a la que pocos se acercaban. Recuerdo cuando era niño, que nos atrevíamos a bromear con ir a verla. Alguna vez hasta le lanzamos piedras desde lejos… De hecho, todos, mis padres y abuelos, la recordaban como una vieja huraña, que rara vez salía… Siempre se dijo que la dama descorazonada era inmortal, y que como no podía morir, no había dejado de envejecer, desde nadie sabía cuándo. Que fuera bruja o no, eso nadie lo sabía. Aunque muchos imaginábamos que lo era. Debía de ser una de esas que ya, aburrida, se dedica a lanzar maleficios, cansada de tanto orden.


Una vez hasta la vi. Rara vez salía al mercado, pero algún recadero debió fallar, y salió en persona a por ingredientes para sus potingues. El tendero de una verdulería aseguró siempre que le había preguntado por raíz de mandrágora. Siempre nos reímos de él por aquello, pobre hombre, aunque hoy apuesto a que fue cierto. Aquella mujer era la vejez negada. Nunca entendí como era posible que no se muriese. Yo fui creciendo, y ella siempre fue fuente de incontables chismorreos. Siempre aparecía en los cuentos para asustar, en alguna forma u otra. Aunque no en todos juagaba el rol de la mala en la historia. No sé cuánto de cierto habría en ellos. Pero sí sé que muchos los creían. Se contaban muchas cosas. Desde que vendía pociones de amor a las muchachas feas y desesperadas, hasta que jugaba a lanzar maldiciones a los apuestos y a las envidiosas. Pero lo que siempre me dio qué pensar de ella, fue que dijeran que era capaz de infiltrarse en los sueños de la gente del pueblo… Todos teníamos miedo de que apareciera una noche la bruja, en nuestros reinos particulares, en nuestros momentos de soledad, o felicidad, en nuestras pesadillas… Cuando nadie más podía molestar. ¿Sería cierto? Lo que decían es que el hechizo era tan poderoso, que bastaba con escuchar esta historia para que la maldición te pudiera. Yo no creo en estas cosas, pero si tú eres de los que creen, ya sabes, cuídate esta noche, y dime mañana si la has visto, porque si no la ves, siempre estarás en peligro… Si no es esta misma noche, te la encontrarás mañana, y sino pasado. Y si es hoy cuando sueñas con ella, escucha atento sus palabras, puede que te dé algún consejo interesante, o que te lance un maleficio, pues está cansada de vivir, y es su manera de entretenerse… Tenerife 7 de Diciembre de 2008

21


UN ALMA PURA

En la chimenea crepitaban las llamas mientras un madero de gran tamaño ardía emitiendo pequeños chasquidos. La luz tenue bañaba cálidamente la estancia e iluminaba casi solemnemente a un anciano que se mecía plácidamente en un sofá. Un niño, de ojos negros pequeños y pelo desaliñado, entró y se sentó en el suelo junto a él, observándolo con atención. El anciano carraspeó un par de veces: -Bien, has llegado a tiempo mi pequeño amigo —dijo a la vez que acariciaba el pelo del muchacho. -¿Qué historia vas a contarme hoy? —abrió todo lo que pudo sus pequeños ojos buscando la mirada del cuentacuentos. -Ahora mismo lo sabrás, no seas impaciente —dirigió una sonrisa al niño. Se levantó con cuidado y caminó por la habitación, se detuvo ante una estantería y comenzó a recorrer con sus dedos los lomos de los libros que allí reposaban. Se detuvo en uno encuadernado en cuero envejecido y lo cogió. Acarició su portada y lo abrió ojeándolo con cuidado, después volvió a dirigirse al sofá y colocó el libro entre sus piernas. Dirigió una sonrisa al niño. El viejo acarició su perilla dudando, rebuscó en las páginas de su libro, encontró la que estaba buscando, emitió un pequeño resoplido de alivio y empezó su narración: Hace mucho tiempo, en un lugar muy lejano, cuando el mundo no era tal y como lo conocemos ahora, un hombre llamado “Burt” vagaba de pueblo en pueblo narrando historias. Sólo era un loco para algunos, pero un hombre sólo al fin y al cabo, despreciado por la mayoría por su aspecto desaliñado, jorobado y para que negarlo, algo feo. Sin embargo tenía el don de la palabra y conseguía encandilar a cuantos lo escuchaban, haciéndolos embarcar en viajes inimaginables donde el único limite era la imaginación de cada cual. Cada noche se reunía en las plazas de los diversos sitios que visitaba. Lograba reunir a una buena cantidad de gente que, una vez comenzada su exposición, se sumían en el más profundo de los silencios y las atenciones. Nada enturbiaba sus palabras, ni siquiera los grillos parecían cantar. Una vez terminada su historia, la gente aplaudía y se iban deprisa inventando excusas para no llenar de monedas el sombrero del cuentacuentos.

22


23


Al final, siempre se quedaba sólo en la plaza, condenado a un olvido del que nadie parecía darse cuenta. Pasaba toda la noche escribiendo una nueva historia para poder contarla al día siguiente, después dormía al raso y partía hacia otra ciudad, esa vida errante era lo único que lo mantenía con fuerzas. Nueva ciudad, nueva historia, aunque a veces echaba de menos tener un amigo o alguien a quien poder contarle sus propias vivencias, sin personajes de por medio, sin fantasías, porque al fin y al cabo todos tenemos un cuento propio aunque a veces lo llamemos vida. Lo que Burt no sabía es que muchas personas pasaban horas y horas esperando su llegada, guardando el mejor sitio para no perder ni una palabra de las que contaba. Algo que lo caracterizaba era que sólo narraba joyas vitalistas, auténticos elixires contra la derrota, palabras que levantaban el ánimo de cualquiera que las escuchara. Llegó un momento en que Burt empezó a formar parte de la vida de muchas personas sin que éste fuera consciente. Era esa extraña vitalidad en él, quizás acuciada por su maltrecha forma de vida, lo que daba una magia especial a los relatos, relatos que creían en la utopía, en los sueños, relatos optimistas que llenarían a cualquiera. Sin desamores, sin muerte, sin crueldad, sin torturas… Al fin y al cabo lo que Burt narraba era la vida que le gustaría tener, camuflada siempre en sus personajes, pero indiscutiblemente la que deseaba. Los cuentacuentos también derraman lágrimas cuando ven que sus historias son sólo eso, historias, así que mientras conseguía animar a todo aquel que lo escuchase él se iba muriendo poco a poco por dentro. Dejando una parte única de su alma en cada relato. Un alma pura, repartida entre el público en mil pedazos. Y cuando la llama de la derrota asomaba en los ojos de Burt, fueron otros los que lo salvaron. Una muchacha, la más bella de cuantas hubieron escuchado nunca sus historias lo atendía ensimismada. Su última moraleja: “Quien tiene un amigo tiene un tesoro”, fue quizás lo que la hizo decidirse a hablar con él tras finalizar el relato y que todos abandonaran el lugar como de costumbre. Para Burt fue una sensación extraña y reconfortante, alguien se dignaba por fin a dirigirle la palabra, a mirarle a los ojos, gastados por la experiencia y sin ganas de creer en nada.

25


Burt creía que su fealdad acabaría espantando a la chica, pero no fue así y la chica siguió acudiendo noche tras noche a sus actuaciones, siguiéndolo de pueblo en pueblo, como haría una auténtica amante de sus trabajos. Veía algo especial en él, lograba traspasar la capa superficial y ver más adentro. La miraba con desconfianza y cierto recelo, intentando encontrar en el ácido de sus palabras la profundidad de su alma. Pero le resultaba imposible. Aquella chica estaba vacía por dentro, justo lo contrario a él, que se encontraba vacío por fuera pero lleno por dentro. Sentía que al contar sus historias aquella chica volvía a sonreír, y si la miraba fijamente entre el público, podía contemplar como su expresión empezaba a llenarse de una ligera alegría. Pasaron los meses y ella seguía acudiendo puntual a sus actuaciones, da igual lo lejos que fuera, siempre la encontraba sonriendo entre el público dispuesta a escuchar. Dispuesta a formar parte de cada relato, a convertirse en un nuevo personaje. Burt siguió contando sus historias y la muchacha siguió sus pasos allá por donde iba. Eran una pareja algo extraña pero se complementaban. Ella llenaba sus historias con su presencia, él la llenaba a ella con las mismas. Era un tira y afloja bastante peculiar y ambos fueron felices así durante mucho tiempo. Se cuenta que cuando se hicieron viejos, ambos se embarcaron en un buque llamado “Optimismo” y jamás regresaron. La gente pronto olvidó a Burt pero jamás olvidaron sus historias, hubo gente que quiso imitarle y desde ese día muchos chicos se echaron a la calle a contar sus propias historias, a intentar captar la atención del público. Burt fue el primer cuentacuentos, aunque él nunca lo supo. Sin embargo muchos esperaron en la orilla a que regresara, imitando a Penélope. El anciano cerró su libro y miró al muchacho que lo observaba con la boca abierta. -¿Por qué Burt era tan feo? —preguntó inquisidoramente el chico. - Porque un alma pura puede corromperse cuando vive en un cuerpo bello —contestó sabiamente el hombre. Después se levantó, acarició en la cabeza al muchacho y salió dejando en el sillón su libro. El chico se levantó y mirando a todos lados para ver si alguien lo observaba lo abrió, pasó las páginas a uno y otro lado y no encontró nada. El libro estaba vacío. Y es que no hacían falta palabras escritas, el niño llenaba las historias del anciano con sólo escucharlas y a la vez el anciano dejaba parte de su alma en el muchacho. Un todo por el todo. El chico cerró el libro y se fue a dormir aún confundido. Esa noche soñó que estaba en un muelle, acababa de atracar un barco en él, llevaba por nombre “Optimismo”.

26


MOTIVOS DE UN VIAJERO Bajo el polvo y la hojarasca arrastrando con los pies aquellas hojas de Otoño volví a encontrar la magia. Como una vieja melodía una taberna con amigos o una noche estrellada, como una canción para niños. Debajo del polvo del pasado, en una tierra lejana. En el monte Landskron volví a respirar profundo. Pasos através del bosque bajando el valle Sächsische Schweiz la paz y el silencio de un pueblo olvidado. Pasos que son mi orgullo. Los motivos del viajero. Tres niñas y un joven torpe sobre una vieja bici reparada: Hallo Hallo Hallo Fresas para ella, que lo reúne todo y a todos.

¿Quién eres? Preguntaba, curiosa, una voz. Aún trato de averiguarlo, pese a no preocuparme demasiado. Hace mucho, mucho mucho tiempo tal vez en otra de tantas otras vidas, algo se rompió en el interior y desde entonces recorro los caminos recogiendo los pedazos, como un mito, una leyenda una verdad del alma.

Y en la lluvia del pesar y las adversidades, todavía escucho su voz: la voz de aquella tierra y de aquella iglesia lejana Peterskirche. La voz de ella me dice aún quién soy, de cada espacio vivir su esencia. Puedo tornar los ojos cambiar la mirada y cubrirme con todo lo visto, anciano. Así, tranquilamente, encontrarme con la magia en mi silencio. 4-4-4-7-7-15-10-7 diciembre 2008 28


LA MELENA DE MEDUSA Medusa estaba cansada de su peculiar melena. No porque ahuyentara a todo aquel con el que pretendía mantener una conversación, sino porque era incómoda. Cuando las serpientes no discutían entre ellas, la atosigaban a base de preguntas o reclamaciones de atención. Los psicólogos lo llamaban esquizofrenia, pero ella prefería considerarlo un problema capilar. Lo peor de todo era mantener la cabeza erguida, y es que aquella centena no era precisamente ligera Medusa estaba decidida a cortar por lo sano. Y nunca mejor dicho. Sin embargo, no fue tan fácil. Los peluqueros se negaban a ayudarla; eran muy respetuosos con los animales y con el medio ambiente. Varios de ellos la amenazaban con denunciarla. Entonces, se encontró con un hombre trajeado que le ofrecía millonadas por su melena. Le decía que podía darle un buen provecho traducido en un negocio de correas de relojes y carteras. Medusa se negó, ya que no se fiaba de alguien que tenía los mismos ojos que las inquilinas de su cabeza. Por la noche, las serpientes mecieron a Medusa en una nana de lágrimas, súplicas y besos. Y ella, por primera vez, se sintió querida. Las serpientes dejaron de pesarle a Medusa.

31


El autónomo Roberto era nuevo en el barrio. Aún no conocía a nadie. Después de varios empleos, decidió montar su propio negocio. Cristalería Rober. Su padre también era cristalero y añoraba los años de su juventud en los que lo veía trabajar. Cada vez que iba a su taller, cogía un trozo de cristal roto y se cortaba hasta que la visión de su propia sangre le hacía desmayarse. Mientras estoy inconsciente, mi padre no me pega, pensaba. Así que allí estaba él, tras el mostrador. Esperando a su primer cliente. No entró nadie en todo el día. Los cristales de las casas no se rompían. Era una estrategia de los promotores inmobiliarios. Dotar a las viviendas de cristales resistentes para que de su reparación o instalación se tuvieran que ocupar ellos, o sus cuñados cristaleros, que montaban sus negocios con el dinero de sus cuñados, por lo que podía optar a mejores materiales que un negocio pequeño. El segundo día, más de lo mismo. La gente pasaba a prisa frente a la puerta del negocio. Ni siquiera las ratas entraban. Parecía que la gente que iba con intención de entrar moría justo antes de hacerlo. Sólo parecía. Así pasó un mes. Montar el negocio no le costó barato. Debía mucho dinero a esos que le quitaban el trabajo. Cuando llegaba a su casa, notaba con el paso de los días (no por un reloj, que ni siquiera tenía)como su nevera se iba vaciando progresivamente. Como el polvo se acumulaba en las puertas y hasta como su cubo de la basura apenas contenía una cáscara de plátano, una bolsa de patatas y dos colillas de cigarro.

No puedo seguir así. Dos días más tarde fue a buscar trabajo. Salió de su casa por la noche. Tarde. Se dirigió a un solar cerca de su casa. Tuvo que atravesar un colegio. Buscó por el suelo y encontró un par de piedras macizas una junto a la otra. Las cogió y las guardó en los bolsillos. Volvió por donde había venido. El colegio era de construcción antigua y todavía no estaba dotado con cristales blindados contra pedradas. Así que se colocó frente a la valla, la volvió a saltar y caminó hacia el edificio. Llegó justo a las ventanas de un aula del primer piso. Lanzó las dos piedras y rompió dos ventanas. Giró y con trote rápido pero sin prisa volvió a su casa. Fumó y se acostó. Al día siguiente, a eso de las once, cuando estaba a punto de dormirse sobre el mostrador, oyó el sonido de la puerta.

-

- Buenos días. - Buenos días. - ¿Qué desea? Quisiera arreglar dos cristales del colegio que está aquí al lado. Ayer, mientras el guarda se emborrachaba, unos vándalos, seguramente gitanos, rompieron los cristales. - Muy bien. Dentro de una hora estoy allí. - Vale. Gracias. Hasta ahora.

32


Fue al servicio y se lavó la cara. Cogió las herramientas, se tomó un café y fue al colegio. Cuando volvió a entrar en la tienda, los pantalones le pesaban más. En ese momento, decidió que por la noche buscaría un trabajo. Esta vez le tocó a una biblioteca. Consiguió las piedras en el mismo solar que la noche anterior. La biblioteca estaba en el mismo recinto que el colegio, aunque era un edificio aparte más pequeño y alejado unos treinta metros de donde los niños se masturbaban en clase mientras la profesora explicaba las conjugaciones del francés. Esta vez cogió tres. Rompió primero dos ventanas. Escuchó un ruido y esperó un poco. Rompió la tercera y, sin mirar atrás, comenzó a correr hacia su casa. Al día siguiente, mientras se tocaba las pelotas sentado tras el mostrador, oyó la puerta. Era el mismo hombre del día anterior. - Buenos días. - Buenos días. - ¿Qué desea de nuevo amigo? - Lo mismo de ayer. Esos malditos gitanos se entretienen rompiendo ventanas. Esta vez han sido tres. - Muy bien. En media hora estoy allí. - Sabe, ayer el guarda no pudo comprar alcohol. Intentó tocarle las tetas a la dependienta. Ésta llamó a la policía y cuando llegaron por él al colegio, se lo llevaron. Me llamó desde comisaría y me dijo que mientras lo arrestaban, lo vio a usted salir corriendo desde detrás de la biblioteca. Justo enfrente de donde han aparecido rotas esta mañana las ventanas. En ese momento, un policía entró en el establecimiento. -

Queda arrestado.

Tras un juicio de unos dos minutos de duración, lo condenaron a cumplir veinte años de prisión. Los delitos contra las propiedades del estado eran delitos graves. Si golpeabas a un policía, podías pasar el resto de tu vida duchándote con otros hombres. Y Roberto pasaría así veinte años.

33

El camino hacia la prisión fue eterno. Siete horas de viaje hacia un sitio donde vas a pasar encerrado veinte años. Parecía que alguien hacia las prisiones alejadas adrede. Al entrar en la celda, miró la cama y el water, que era lo único que allí había. Alzó la vista y se quedó mirando a los barrotes de la ventana, que daba a un oscuro patio interior muy pequeño.

Serán más difíciles de romper que unas simples ventanas.


34


ÍNDICE

2.........................Scavando por Muba; mubaa.blogspot.com, muba.hilal@gmail.com 3 3.La Reina Blanca por La Oruga; delendaestcarthago.com, alicia_oruga@yahoo.es 2 5......................................................Nôtre Damme por Sara Graphika; saragraphika.com 6.La madriguera por Onironauta; delendestcarthago.com, onironauta@gmail.com 4 7........................Soñando entre tus latidos; Luis Carlos Vega Ruiz, lcvr26@gmail.com 8..............................................N03; Jaime Gallardo Cinca, tierahelladell@hotmail.com 9............................Apocalypse Now; Alexis Brito Delgado, dorianstark@hotmail.com, www.myspace.com/dorianstark 13....................................................................Alberca por Harun; haarun21@yahoo.es 2 15.................................El escultor de humo por Onironauta; onironauta@gmail.com 4 16.......................................Niña por Ezequiel Isaguirre; ezequiel_esc88@hotmail.com 17..............................Teresa Dovalpage por Marta Farreras; farreras.marta@gmail.com 19...........La dama descorazonada por Darke Treake; modt.blogspot.com, modt.net 2 20...........Alhambra lejana por Muba; mubaa.blogspot.com, muba.hilal@gmail.com 3 22...................................Un alma pura por Óscar Sejas; utopiaendiasrojos@gmail.com 23...........................................Ciudad de mis párpados por Solatz; solatz.blogspot.com 27............................Emigrantes por Ezequiel Isaguirre; ezequiel_esc88@hotmail.com 28...........................Motivos de un viajero por el Peregrino; roleander@hotmail.com 3 29..................................................................La droga por Harun; haarun21@yahoo.es 2 31............................................................La melena de Medusa por Laura Luna Sanchez; lossecretosdelarosa.blogspot.com 32.....................................................El autónomo por el boque; boque87@hotmail.com 34........................................[ Espacio disponible ] revistaindependiente@gmail.com 36.........................................Sin título por Rafael Altozano; raltozano@hotmail.com 2

35


Revista de Arte libre e independiente

www.revistadearte.blogspot.com

Profile for ÍCARO INC.

Ícaro Incombustible 3  

Bienvenidos a una nueva edición de la revista de arte independiente Icaro Incombustible, Esperamos que la disfruten

Ícaro Incombustible 3  

Bienvenidos a una nueva edición de la revista de arte independiente Icaro Incombustible, Esperamos que la disfruten