Page 69

crítica149_crítica133 sin ilustraciones.qxd 30/05/2012 02:00 p.m. Página 68

Se pone fiesta, aunque la gente no tenga ni siquiera donde caerse muerta Me revienta en la cara sin noción de clímax y regresa para molestar con su entropía: Checha Charqui, criolla graduada desde su breve estancia en la isla Martinica —una de las dueñas del hotel y heredera de miles de hectáreas de cultivo—, celebra en el salón de honor del “Perú”, como hace 3 años, sus primaverales 15 Espuria, lironda el codo empina No, esto no cambiará la historia —¿No cambiara la historia? Pero suscita el huacareo en las damas neocursis de la ciudad de Lima Es un ruido más, dicen —…opuesto a progreso— Su adulteración exige cierto control de calidad —…un ruido vulgar pero capaz de trastornar los nervios Ahora, expósito a merced, es la señal, ¿aló? —Acá abracadabras —bromeas— … Dora ¿la recuerdas arrecha con el rutuchi de su hija Macarena? El pelo de la niña bastó: un Hyundai y el abasto suficiente para inaugurar su bodega Se fue de casa En cambio, el progreso en Lima sigue sujeto a los afectos y prejuicios de cuando las burguesías Fantasmas dentro de guetos: skateboards existenciales, rockers hip-hops, waves, floggers, otakus, pokemones, darketos, emos suicidas —Está jodido

le hacen un Vallejo y medio —y dos veces— al prejuicio COSAS QUE

68

/critica_149  

http://revistacritica.com/revistas/critica_149.pdf

/critica_149  

http://revistacritica.com/revistas/critica_149.pdf

Advertisement