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Cre Siendo educando

formas

“uno de los grandes problemas de la educación es que siempre se ha educado por formas”

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JU LIO - AG OSTO 2012

aradójicamente el nombre de esta sección de la revista me hace recordar a Eduardo Yentzen cuando dijera que “uno de los grandes problemas de la educación es que siempre se ha educado 32 por formas”, y es así, como si fuera lo único que conocemos y se nos hubiera olvidado que la forma (que es el traje externo) necesita de nuestra sustancia consistente y trascendente, para no ser tan sólo una conciencia mecanizada y autómata, como ha sido caricatura en estos tiempos. Muchas personas se han olvidado de la sustancia que reside en ellos mismos y han llegado a pensar que tal cosa quizá no exista, porque cuesta contactar algo así y se nos diluyen las evidencias de su vivencia. Pero esta sustancia siempre ha estado en latencia, dentro y fuera de nosotros, ya que es el pulso de la vida. El contagio de la forma en el aprendizaje a través de las generaciones, suele ser lo que eclipsa la sustancia de la educación, luz que llega con cada niño. Dicho de otro modo, el envoltorio es la neurosis; patrones de moldes psicológicos que se traspasan de generación en generación y que nos alejan de nuestra capacidad sana y amorosa. Este contagio que ha


educando formas Cre Siendo estructura, ¿tan sólo soy esta estructura personal? ¿este castillo de personalidad?. Quizá la búsqueda de la respuesta a esta pregunta en las sociedades humanas podría constituir la línea más apropiada para trabajar por un progreso evolutivo en la conciencia de la educación. Todo ser humano es parte de una trinidad ya que nace de un padre y de una madre. Cada persona tiene también interiorizada esta trinidad, sostenemos en nosotros una relación interior con nuestro padre, nuestra madre y nosotros mismos, estas relaciones interiores casi siempre están en desequilibrio provocando devastadoras consecuencias de infelicidad en nuestras vidas. Resulta que en la infancia, producto de la adaptación al mundo social y la falta de amor, esta trinidad se des-equilibra generando nuestros programas negativos, estos programas negativos son todos nuestros auto-engaños, culpas, rabias, tristezas, amarguras, frustraciones, exigencias, impulsividades, soberbias, represiones, insatisfacciones, etc… todas las pasiones negativas que nos enferman. El problema de la neurosis heredada en la infancia es que no nos deja ser nosotros mismos, generando un estado de sentirse indignos de ser amados, esta es la raíz del sufrimiento en todas las personas. Estos programas negativos se mantienen de manera inconsciente en nuestras rutinas, lo que va provo- 33 cando incluso manifestaciones en enfermedades físicas en los momentos donde hay mas tensión en nuestras vidas y nuestra herida infantil emerge a la vivencia chocando con el mundo. Mucho de lo que consideramos amor hacia nuestros padres, son fidelidades absurdas o venganzas inconscientes que realmente nos hacen mal sin darnos cuenta y nos mantienen sin conocer la plenitud. JULIO - AGOSTO 2012

limitado a los humanos y que tiene que ver con las “identificaciones”, es el portador del sufrimiento personal y social, además de ser la raíz de casi todas las enfermedades físicas. Esto que antes se ha llamado “la plaga emocional del mundo” se reproduce a través del sueño familiar, los programas negativos heredados inconscientemente de padres a hijos. El “falso-yo” sostiene estos programas identificándose con ellos, la mayoría de las veces sin saberlo, siendo fiel a la coraza que tuvimos que construir de niños para soportar el mundo. Estamos hablando del personaje que vivimos en nuestras vidas cotidianas, así como de nuestra supuesta “propia película” o “propia identidad” que las evidencias muestran, tiene mas cosas prestadas que realizaciones auténticas. La imagen con la que nos identificamos nos distancia mucho de nuestra capacidad para amar y sanarnos a nosotros mismos, ya que es psicológicamente, una ilusión. Cuando se observa con perseverancia el carácter y los filtros que éste ocupa para ver la realidad, uno se percata de que el comportamiento normal de todos los seres humanos es vivido a través de una estructura de personalidad determinada por sus carencias, que se camuflan con la misma máscara de la personalidad. Si las evidencias muestran racionalmente que el hombre funciona a base de programas mentales de forma mecanizada, limitándose a un funcionamiento predecible como el de las máquinas, uno llega a hacerse la pregunta de la filosofía antigua ¿quienes somos? Si todas mis “maneras de ser” pueden describirse como consecuencia de traumas pasados que han formado mi estructura de comportamiento… ¿Quién soy? ¿soy yo sólo eso, un programa mental dentro de un cuerpo? La pregunta se agranda… Detrás de las cosas que hacemos… ¿Quiénes somos? todos mis rasgos, los positivos y negativos constituyen mi


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formas

Quizá una de las respuestas mas concretas y eficazmente comprobadas para la transformación humana en la educación son los programas SAT (para el desarrollo personal y profesional) elaborados por el Dr. Claudio Naranjo, los cuales el describe como “una máquina de moler egos” a lo que yo añadiría que son también “una máquina de rescatar niños”.

JU LIO - AG OSTO 2012

Dice Claudio Naranjo que “difícilmente se logrará construir una sociedad sana sino es a base de individuos sanos”, y claro es cuando se ve como en las aulas la mayoría de los profesores enseñan valores intelectualmente a sus estudiantes, sin tener ellos una vivencia emocional de dichos valores como para poder transmitirlos. En su libro “cambiar la educación para cambiar el mundo” Claudio da cuenta de cómo la institución de la educación (que debiera ser la de más avanzada en la civilización), es la más fosilizada, ya que pareciera estar creada para adaptar a la gente al mundo de los ciegos, tan sólo con el fin de aumentar los ejércitos humanos destinados a la producción. Los programas SAT constituyen maratónicos retiros terapéuticos en donde la gente sale transformada, iniciando un proceso de sanación, de búsqueda y apertura al mundo en todas sus dimensiones. Lo especial de estas jornadas intensivas es la vivencia profunda que cada uno de los participantes puede contactar. Es claro que una experiencia tan humanizadora de los cuerpos docentes en la educación chilena lograría cambios medulares en el aprendizaje, pero al parecer la hipnosis social aún no deja ver la problemática interna de todos los conflictos. Si cada profesor pudiera traspasar a sus estudiantes las 34 ganas por vivir y crecer, seguramente el hombre empezaría a romper la superficialidad para existir realizando todo su potencial. A mi parecer, implementar estos programas a nivel nacional en la educación sería empezar a realizar un cambio realmente profundo, ya que no iría sólo a la manifestación externa de los problemas, sino hacia su transformación interna, es decir, los humanos. Lamentablemente la gente que ostenta el poder, aún no pueden concebir que la educación

sea para el desarrollo de la conciencia en vez de para el progreso económico de una nación militarizada. Por esta razón urge que la gente que busca el cambio se interese por este tipo de experiencias de auto-conocimiento para darse cuenta de lo eficaces que son este tipo de programas para la sanación interna, lo que generaría relaciones mucho más expansivas en las aulas de clases. Poco a poco se irá girando a un real entendimiento de la educación, ya no como un “llenar cabezas vacías con información” sino más bien abrir espacios para que las personas puedan sacar la información interna que tienen y expresarla a través de la creatividad. Todos los grandes cambios vendrán con la luz de los nuevos niños. La sociedad esta muy enferm a , tanto


educando formas Cre Siendo por dentro como por fuera, las instituciones obsoletas que hoy en día nos ordenan tan sólo mantienen la enfermedad de la conciencia. Como habla Claudio Naranjo; necesitaremos limpiarnos de nuestros condicionamientos para heredar a los niños la creatividad y el amor suficientes para que sean ellos los encargados de trasformar las instituciones en el futuro. La orientación de las nuevas instituciones tendrá que voltear entonces a la expansión de la conciencia humana. Nosotros claramente somos una bisagra para poder empezar a efectuar este giro, pero estamos lejos de tener la conciencia requerida para realizar un cambio tan profundo. Nuestros niños son la esperanza del mundo, son los maestros a los cuales conviene escuchar. Es nuestra responsabilidad traspasarle a ellos el amor a la vida y el espíritu de búsqueda que nos lleva a entender los misterios de la mente y el corazón. Si tan sólo los gobiernos se interesaran por estas propuestas como una inversión a largo plazo, las cosas empezarían a cambiar hacia un buen desarrollo, lamentablemente los gobiernos no suelen entender las políticas a largo plazo. Queda entonces el interés de las mismas personas por ir sanando nuestra educación. Por último, comparto aquí mi trabajo, inspirado en gran medida en bajar de las elites psicoterapéuticas el estilo de estos programas y ponerlos más cerca de la gente que esta en esta búsqueda, mientras estas experiencias aún no son financiadas como debiera ser, por los gobiernos. Una de las grandes herramientas a incluir en estos tiempos para la búsqueda de la conciencia es la antigua geometría del Eneagrama, un sorprendente símbolo que da cuenta de la ilusión mental en la que vivimos metidos los humanos. Un mapa de las relaciones inter-personales que seguirá sirviendo para realizar integraciones en profundidad, ahondando en la pregunta tranquila de saber quienes somos y cual es el fin de la vida. Si nos ocupamos de la raíz del amor en nosotros mismos y liberamos lo que tenemos para amar, el resto de las cosas se arregla en nuestra vida, en todo orden de cosas.

Pablo Cuevas López.

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JULIO - AGOSTO 2012

Puede verse también en el blog el proyecto “conversatorio ojo de niño” donde estuvo como invitado Claudio Naranjo en una rueda de visión transgeneracional, hablando precisamente sobre la educación, el ser, y las ilusiones de la mente humana. ☻


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