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Impreso en LOGO IMPRESOS (Alicia Ramón Chávez) Club Oso #249 Colonia Municipio Libre Cd. Acuña, Coah. Tels: (877) 773-1504 y 1131-760


¿Por qué no podemos ir todos juntos? me preguntaba con insistencia mi pequeña nieta de cuatro años. Ella quería que su papá, su mamá, su tía y yo, fuéramos a un lugar de diversión para niños pequeños, que recientemente abrieron aquí en Piedras Negras. Hemos ido varias veces y ella se divierte muchísimo, pero no hemos ido todos juntos y ella quisiera tenernos ahí, haciéndole compañía y viéndola jugar sin cesar.

Este anhelo de vernos a todos al mismo tiempo, es algo que todo niño desea. A los hijos e hijas les gusta ver al papá y a la mamá con ellos. Ellos no alcanzan a comprender cuando los papás se distancian, por qué no está con ellos esa persona a quien ellos aman. Es una tristeza ver como su inocente corazón es contaminado por las amarguras y resentimientos del cónyuge que obtuvo la patria potestad. El niño o la niña aprenden a desdeñar a ese papá o mamá que no ha estado a su lado en sus cumpleaños, enfermedades o eventos especiales. Hasta parece que oigo al papá o mamá recordando las veces que le ha fallado su ex cónyuge. Por favor papás, ya no sigan con esa letanía que solo daña la autoestima de sus hijos(as). Recuerden que son ustedes, los adultos, los que no pudieron resolver sus diferencias. Discúlpenme si les recuerdo que sus hijos no tienen la culpa de su fracaso matrimonial. Si ustedes pudieran dejar su disgusto y desamor a un lado e hicieran un esfuerzo por tolerarse unas cuantas horas, para estar juntos en las ocasiones en las que sus hijos se lo pidieran. Ustedes papás, tal vez ya hayan formado otra familia, pero los hijos siguen queriendo y extrañando a su "primer" papá o mamá. Me disgusta y entristece cuando mis alumnas me dicen que no le pueden entregar el dibujo del día del padre a su papá, porque no saben dónde está. ¿Cómo es posible que alguien sea capaz de olvidar al hijo(a) que procreó? Ahora quisiera preguntarles si así como el acta de divorcio o separación conyugal existe, ¿habrá un acta donde se les autorice a dejar de ser padres o madres de una criatura que los necesitó para ser concebida? Simplemente uno no puede dejar a ese pequeño ser a la deriva ¡No es justo! Sin embargo, Dios conoce el corazón humano y por medio del profeta Isaías (49:15) pregunta: "¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti".

A pesar de que el proceder humano en cuanto a la paternidad responsable deja mucho que desear en algunos casos, Dios muestra a la familia Su gran misericordia, mediante esta preciosa promesa registrada en Malaquías 4:6, que se lee así: "El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición" ¡Seamos buenos padres! Judith Patiño N.

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hasta permitirle aunque sea solo a uno: tocar el cielo y alcanzar su milagro, como en el caso del estanque de Siquem (Juan 5:48), pero ahora no corriendo uno, sino ayudando al que más lo necesita.

Todos queremos nuestro milagro particular. Ese “algo” que necesitamos alcanzar pero que nos es imposible por nuestras fuerzas. Necesitamos de otros y sobre todo de Dios. Las cosas imposibles solo Dios puede realizarlas, a eso es a lo que llamamos milagro. Pero existen otros milagros que son obra del amor, y que a final de cuentas también provienen de Dios. Es la realización de esas cosas no tan imposibles en la tierra, que se encuentran limitadas para algunos por falta de recursos y capacidades, entre otras cosas. Pero cuando Dios UNE a los hombres en un solo propósito, pueden cambiar situaciones. Dios obra de maneras especiales cuando nosotros le buscamos de una manera especial. Necesitamos reconocer que todos queremos “cosas”, pero que no nos esforzamos por alcanzarlas. Queremos que nos sirvan otros y en charola de plata. Queremos ver milagros con 30 minutos de oración al día, y es obvio que el poder de Dios no está condicionado a lo que nosotros le damos o hacemos, pero Dios nos permite vivir situaciones extremas por muchas cosas y el factor tiempo es muy importante: necesitamos cosechar paciencia, ejercitar nuestros sentidos espirituales y sobre todo pasar más tiempo con El. Alcanzar los favores celestiales debería ser muy sencillo, porque no requiere de nada de nuestros limitantes en lo físico, simplemente necesitamos fe y amor. No hay tanto que planear, sino buscar a Dios. No hay tanto que decir, sino escuchar a Dios. No hay tanto que hacer, sino obedecer a Dios. No hay tanto que pagar, sino creer. ¿Por qué entonces, no alcanzamos la bendición? Porque queremos que las cosas sucedan como nosotros quisiéramos y no nos percatamos del obrar de Dios. Nos volvemos insensibles a las necesidades de los otros, por concentrarnos en las nuestras. No escuchamos el clamor de ayuda, no vemos el sufrimiento y por lo tanto, no hacemos nada para ayudar al necesitado.

Queremos ver los milagros de Elías, pero no estamos dispuestos a pasar más tiempo de rodillas y a clamar a grito abierto por las necesidades de otros. Con Abram, Dios nos enseñó que le fue necesario primero interceder por otros para alcanzar nuestro milagro (Gn. 20:17). Dios sigue haciendo milagros en nuestros días. El está sensibilizando corazones a través de las tragedias, desastres y enfermedades. Organismos y empresas recaudan ayuda en las contingencias de nuestro país, pero el que no quiere ayudar, se excusa cuestionando lo que se hace . Dios quiere que hagamos el bien, quiere que Su amor sea derramado en el hombre. Que mejor manera de hacerlo que a través de Su Iglesia. Cuando dejamos que Su Espíritu se mueva entre nosotros, nos olvidamos de nuestras necesidades y egoísmo, del primero yo. Nos unimos para hacer Su Obra, y poco a poco alcanzamos el milagro de todos. Ya no solo nos tomamos de las manos, sino que ahora nos apoyamos unos en los otros y damos testimonio público del amor de Dios en nuestras vidas auxiliándonos en nuestras necesidades, de tal manera que aún los de afuera se unen a nuestras causas y ponen su granito de arena. Es como si juntos hiciéramos una gran montaña, trepando uno sobre el otro

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Una de nuestras hermanas estaba condenada a morir en meses si no recibía un tratamiento que no se podía conseguir a través del Seguro Social, pues los únicos lugares que lo tenía estaban en otro estado al otro lado del país. No se podía perder tiempo, ella necesitaba atención y la única manera de obtenerla rápido era pagando. Invirtió su dinero en la operación, pero necesitaba el tratamiento siguiente, el cual resultaba más caro, su familia en la carne recaudó la mitad, pero faltaban todavía mucho dinero. Su familia en la fe, no se conformó con orar sino que hicieron cadenas de dinero, así es, cada uno puso una pequeña cantidad y pidió a otros que hicieran lo mismo, desde adentro hacia afuera de la iglesia se inició un movimiento de amor. Al principio, al hablarles de la necesidad, los llevaba a mencionar otras y las suyas propias, pero de repente muchos corazones fueron tocados y ellos fueron impactando a otros. Los ojos se nos llenaban de lágrimas al ver como aun los más humildes y los no cristianos se comprometían a dar por ella. No era la más conocida, ni la más activa de la iglesia, pero era nuestra hermana. Ella sigue en la lucha logrando la victoria. Y la gente que participó se siente agradecida con Dios por haber sido parte de este proyecto: “Porque lo hiciste a mi pequeña”.

Hay muchos milagros por alcanzar, pero estoy convencida de que si dejamos que Dios nos una y nos mueva, podremos alcanzar el cielo para otros y para nosotros mismos. Marisa Valle


TRANSITANDO DE LA MANO DE JESUS POR EL VALLE DE SOMBRA DE MUERTE Sí, El Señor me llevó hasta allí, para que fortaleciera mi confianza en El y alejara toda duda o temor. Y así fue y así es: Su vara y Su callado me infundieron aliento. Por un fugaz momento sentí miedo, pero inmediatamente recordé mi Salmo favorito, el Salmo 23 y comencé a recitarlo en mi corazón una y otra vez, poniendo atención a cada palabra y mi fe que estaba débil por el dolor, se fortalecía cada vez más. Sabía que la Presencia de mi Amado Pastor era real y me guardaba junto a la cama del hospital donde estaba internada. Venían tres veces por día a sacarme sangre, a hacerme electrocardiogramas y medirme la presión. Los análisis no daban buenos resultados, los glóbulos blancos bajaban cada vez más. Los médicos decían que podía ser un linfoma (cáncer en la sangre), pero me sorprendía que a pesar de no sentirme bien, tenia una Paz especial en mi mente y corazón. Me repetía: "y por sus llagas fuimos sanados". Sabía que el Señor quería que entendiera que no solo El había perdonado mis pecados, sino que El tenía Poder para sanarme de todo mal, por la Sangre Preciosa de Su Hijo Yeshua. Era como si El me estuviera haciendo una transfusión de Su Sangre Preciosa. En mi Dios solamente está acallada mi alma; de El viene mi Salvación, El es mi Refugio.

El. Supe que El Señor me escuchó, estaba en Paz con lo que El decidiera, porque sabía que El Santo, en Su Sabiduría sin fin, sabe lo que es mejor para sus ovejas. Le pedí que me hiciera un instrumento digno para darle la Alabanza y la Gloria que El se merece.

Derramé delante de El mi corazón mientras estaba en la cama de ese hospital, lleno de opresión espiritual y gemidos de las almas que no tenían la Paz de Dios. Era terrible estar viendo y escuchando a esa gente sin esperanza, y me preguntaba si en este hospital se siente tan fuerte la opresión demoníaca y se ve la oscuridad, en el sentido espiritual de la palabra, y se siente el llanto de las almas con sus cuerpos heridos, cuanto más será la oscuridad, el llanto y el dolor de las almas en el mismo infierno, del cual sabemos que no podrán salir por toda la eternidad. Allí no habrá Luz Divina, ni Gozo, ni Paz, solo fuego, oscuridad, dolor, desconsuelo y tortura sin fin... Y mi alma lloró con amargura delante del Señor en silencio, pues lo que presenciaba era desgarrador. Y entonces recordé las Palabras del Señor Jesús: "Pero él les contestará: "No sé quiénes son ustedes." Entonces dirán: "Comimos y bebimos contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas." Pero él les contestará: "Les repito que no sé quiénes son ustedes. ¡Apártense de mí, todos ustedes hacedores de injusticia!" Allí habrá llanto y rechinar de dientes cuando vean en el reino de Dios a Abraham, Isaac, Jacob y a todos los profetas, mientras a ustedes los echan fuera" (Lucas 13:25b28 NVI)... "En efecto, hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos" (Lucas 13:30 NVI).

A los dos días, el sudor y el mareo desaparecieron, y escuché que los médicos decían entre ellos, que si la tomografía computarizada mostraba que todo estaba bien, me darían de alta, ya que los análisis de sangre mejoraban. Y así fue, todo empezó a dar buenos resultados y lo definitivo el C.T., resultó bien. Ya estoy en casa y cada día tengo más fuerzas, le rogué al Señor que renovara mis fuerzas como al águila y El, que es Fiel y Verdadero, lo está haciendo por Su infinita Gracia y Misericordia. Durante mi estadía en el hospital, me di cuenta de lo importante que es llegar con oración y mensaje de Dios a las almas y cuerpos que están sufriendo allí. En este tiempo pude hablar con las mujeres que estaban acostadas en la misma pieza, en total éramos cinco, todas ellas eran mujeres árabes y había otra señora judía. Les hablé de la bondad del Señor y de la necesidad de que le busquen y confíen en El. Las escuché a cada una en su necesidad, pues tenían sed de ser escuchadas con atención, oré por ellas, y las encomendé al Señor Todopoderoso. Si tienes oportunidad, ve a hacer visitación a alguna sala de internados en hospital o en cárceles. Son las personas más oprimidas y sin esperanza que he visto, donde la muerte y los demonios rondan constantemente en derredor. Esa opresión se sentía muy fuerte en la sala del hospital de Naharia, ¡¡era tremendo!!, aun en los médicos se veía esa oscura y profunda opresión, lo veía en sus ojos y no podía hacer nada más que orar y clamar por la Sangre Preciosa de Yeshua que me limpia de todo pecado.

Cuando hablaba con mi Padre, le pedí que me perdonara porque muchas veces deseé que me llevara con El. Le pedí perdón por mi falta de sabiduría y supe desde ese entonces ¡¡¡qué peligroso!!! es proferir delante de Su Presencia palabras que no pensamos, cuán bien escuchadas son por El, y que de seguro cuando El nos contesta nos arrepentimos de haberlas proferido. Esto es lo que me paso a mí. Estaba sumamente apesadumbrada y le pedía perdón a mi Señor, mientras que le rogaba me diera otra oportunidad y años de vida terrenal para acompañar a mi esposo Yohanan y a mi único hijo Natanael, para seguir guiándolo y orando por él, pues mi oración por él es para salvación de su alma y para que crezca en el conocimiento íntimo del Señor y aprenda a caminar con

Alabo y doy eternamente gracias a mi Adonai Elohim Misericordioso. Saludos desde Israel Shoshana Eliab

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Cada vez que un desastre natural asola algún lugar, cientos de personas resultan afectadas y se crea un ambiente de temor e incertidumbre. Muchas de estas personas se preguntan por qué Dios permite tales tragedias. Demandan la protección de Dios, pero solo se acuerdan de El en momentos como éstos. Dejaron fuera de sus vidas a Dios, lo relegaron a un último lugar, siendo que El se merece el primero. No lo toman en cuenta en sus decisiones, sus opiniones, sus costumbres, sus proyectos, no obedecen Sus mandamientos, viven a su manera, bajo su propio criterio y no el de Dios. Estas mismas personas que levantan su voz en contra de lo establecido por Dios, en medio de una catástrofe, claman por Su ayuda y protección... Los hombres han echado fuera de sus escuelas a Dios, fuera de sus gobiernos, fuera de sus propias vidas. Han legalizado acciones que no son del agrado de Dios. Han creado religiones para calmar momentáneamente su conciencia, para sentirse "bien con Dios", ignorando que una religión no sirve para estar bien con Dios y mucho menos para salvar su alma. Pero para ellos, quien quiera vivir bajo los preceptos de Dios, respetando Su Palabra, es un anticuado. También la Biblia es un libro pasado de moda y escrito por hombres, que no es digno de crédito. ¡Tienen ojos y no ven! Se preguntan por qué están pasando tantos desastres naturales y los que se dicen entendidos, declaran que el hombre mismo está destruyendo su planeta. Los desastres naturales son consecuencia de la propia destrucción que el hombre ha causado al planeta, lo cual es muy cierto, pero la peor destrucción que está causando el hombre en la actualidad, es su propia destrucción moral, cambiando el concepto de lo bueno y de lo malo. Si conocieran la Biblia lo sabrían, como también sabrían que todo lo que ocurre en el mundo, está profetizado en la Biblia. Si el hombre elige vivir separado de Dios, tiene que saber que habrá consecuencias. El hombre que vive lejos de Dios está expuesto a muchos peligros de los que Dios no lo puede proteger, ya que el mismo hombre lo ha mantenido al margen de su vida. Esto no quiere decir que Dios no se duela con la desgracia humana, El lamenta mucho la desgracia humana, aun la de aquellos que no lo aman y desearía protegerlos, pero ellos tienen que acercarse a Dios para que Dios se acerque a ellos. Así como hemos llenado de basura contaminante el planeta, lo cual provoca enfermedades, muerte y desastres

naturales, así también el alma humana se ha llenado de contaminantes que provocan un gran desastre moral y el alejamiento de Dios. El planeta un día terminará siendo destruido por completo, pero Dios creará cielos y tierra nuevos; la tierra será renovada por Dios. También Dios ofrece la renovación del alma humana a través de Su Hijo Jesucristo a todos aquellos que han estado lejos de El, no importa el grado de destrucción que se hayan causado a sí mismos. El tiene el poder para controlar las fuerzas de la naturaleza y detener o desviar el huracán más agresivo y también tiene el poder para restaurar el alma más carcomida por el pecado y la maldad. El pecado está devastando a la humanidad, el pecado es el peor desastre mundial. El hombre no tiene poder sobre la naturaleza y le teme a los desastres naturales, porque peligra su vida. Sin Dios tampoco tiene control sobre su naturaleza pecaminosa y debería tener temor de pecar, porque existe un peligro peor si peca: el de pasar la eternidad en un lugar de tormento. El hombre pecador que vive su vida lejos de Dios, también estará lejos de Dios cuando su alma deje su cuerpo terrenal, porque así lo decidió él mismo en esta vida. A esto es lo que el hombre debe temer más que a nada en el mundo. La mayoría de las personas temen al dolor y a la muerte, mas no temen pecar, siendo que el pecado trae muerte y dolor. Pero Dios es bueno y misericordioso y recibe a todo aquel que se arrepiente, lo libra de temores y le brinda Su protección. "Pero el día del Señor vendrá como un ladrón. En aquel día los cielos desaparecerán con un estruendo espantoso, los elementos serán destruidos por el fuego, y la tierra, con todo lo que hay en ella, será quemada. Ya que todo será destruido de esa manera, ¿no deberían vivir ustedes como Dios manda, siguiendo una conducta intachable y esperando ansiosamente la venida del día de Dios? Ese día los cielos serán destruidos por el fuego, y los elementos se derretirán con el calor de las llamas. Pero, según su promesa, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en los que habite la justicia" 2 Pedro 3:10-13 NVI

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En la revista anterior descubrimos que Dios, el Dueño de todo, ha decidido emprender la operación de Reconquista más grande de la historia: El va a recuperar lo que legítimamente le pertenece. Pero, ¿Cómo lo hará? A través de una estrategia maravillosa, que nosotros, no solo tenemos el privilegio de conocer, sino mejor aún, de participar en ella. EL PADRE ES EL GOBERNANTE QUE RECLAMA LO SUYO “Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará”. Is. 33:22 Recordemos lo que ya hemos aprendido: En la Eternidad solamente había un trono, un reino, una voluntad, pero, el enemigo, se rebeló contra su Hacedor y estableció su propia voluntad, luego su propio trono, y finalmente su propio reino. El hombre, esa criatura a quien Dios había dado privilegios como a ninguno, torpemente siguió el mal ejemplo de Satanás, y él también estableció su propia voluntad, su propio trono, y pasó de ser miembro del Reino de Luz, a ser parte del reino de las tinieblas. Pero, Dios, ha decidido que nuevamente haya un solo Trono, un solo Reino y una sola Voluntad. I.COMO REY HA DECIDIDO RECUPERAR EL DOMINIO “Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia”. 1 Co. 15:24 Dios no ha dejado ninguna duda de su legítima voluntad de recuperar lo que le pertenece: 1. DIOS HA DECLARADO QUE EL SIGUE SIENDO EL DUEÑO DE TODO. En Salmos 24:1, El lo declara: “De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan. Esta declaración es muy importante ya que está hecha después de que el enemigo se apropiara indebidamente de la creación y de las criaturas de Dios. Pero Dios, nunca ha cedido sus derechos. Algunos dicen que

Satanás ha tomado autoridad sobre la creación y sobre las criaturas porque el hombre le cedió esa autoridad, esto es mitad verdad, ya que es cierto en el caso del hombre (quien cedió ese dominio al caer en el pecado), pero no lo es en el caso de la creación, ya que el hombre no era el dueño sino el mayordomo, así que no podía ceder lo que no era suyo. 2. DIOS HA DECLARADO QUE RECUPERARÁ LO QUE LE PERTENECE. En Isaías 49:25 El declara: “Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos”. El Señor rescatará a su pueblo que ha sido llevado cautivo por el tirano (Satanás) y también le arrebatará el botín. Esta es una liberación total: Las criaturas (los cautivos) y la creación (el botín) serán rescatados por el legítimo dueño de todo. II. COMO LEGISLADOR HA DECIDIDO HACER CUMPLIR SU LEY “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. Mt. 24:35 Las leyes que el Legislador estableció no pueden ser violadas impunemente: 1. DIOS HA ESTABLECIDO QUE EL ALMA QUE PECARE, ESA MORIRÁ. En Ezequiel 18:4, El lo declara: “He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá. En el principio, Dios les dijo a Adán y a Eva que si comían del árbol que les había prohibido, morirían; aunque ellos no murieron en la carne inmediatamente, si murieron espiritualmente. El Señor ha dicho que la paga del pecado es muerte. El pecado separa al hombre de Dios. Y como todos los hombres hemos pecado, todos nos hemos separado de Dios. Esta es la peor separación, esta es la muerte segunda, vivir una eternidad alejados de Dios. La

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LECCION 11 palabra de Dios se ha de cumplir, como El mismo lo ha prometido: Ningún pecador quedará libre de castigo. 2. DIOS HA ESTABLECIDO QUE SIN DERRAMAMIENTO DE SANGRE NO HAY REMISION DE PECADOS. En Hebreos 9:22, El declara: “… y sin derramamiento de sangre no se hace remisión”. Por eso en el Antiguo Pacto, el pueblo de Dios sacrificaba corderos y otros animales, ya que al morir ellos y derramar su sangre, morían en vez del infractor de la ley. Sin embargo, el hombre no pudo cumplir con este pacto, ya que aunque derramaba la sangre de corderos, el pecado continuaba en su corazón. Y la ley es clara: el que cometió el delito tiene que morir… a menos, que alguien pague por él. III. COMO JUEZ HA JUZGADO Y CONDENADO A LOS CULPABLES “Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas”. Jn. 3:19 Todo aquel que haya quebrantado la ley de Dios será juzgado: 1. CADA HOMBRE HA PECADO Y ES CULPABLE ANTE EL JUEZ. En Romanos 3: 23, El lo declara: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”. No fue Adán el único que desobedeció a Dios y estableció su propia voluntad, la Biblia dice que todos hemos pecado; no hay justo, ni aún uno. El Juez es justo y no dará por inocente al que es culpable. 2. TODOS LOS TRANSGRESORES RECIBIRAN SU CASTIGO. En Romanos


6:23, El declara: “Porque la paga del pecado es muerte...”.Muchas personas violan la ley de Dios y piensan que no habrá castigo, eso piensan porque no conocen a Dios, El es justo y El ha determinado un día en el que serán juzgadas las vidas de todos los hombres y en el cual no habrá cosa alguna que no sea revelada. El castigo para los que siguieron al enemigo será compartir con éste, su terrible tormento. IV. COMO DUEÑO HA DECIDIDO SALVAR A SUS CRIATURAS “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Juan 3:16 Dios ha puesto en marcha La Estrategia más asombrosa jamás imaginada:

1. DIOS HA DADO A SU PROPIO HIJO PARA QUE EL PAGUE LA DEUDA. En Hebreos 9:27, El lo declara: “Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos…”. Ya que todos los hombres habíamos pecado, conforme a la ley de Dios todos deberíamos de morir. Pero Dios, de una manera increíble, decidió darnos a su único Hijo para que El, siendo justo y sin pecado, muriera por nuestros pecados. Así, al derramar su sangre, El llevó el castigo que nosotros deberíamos de haber llevado. Al pagar El nuestra deuda, ya no hay condenación para nosotros. 2. DIOS HA DECIDIDO HACER SUS HIJOS, A SUS CRIATURAS QUE LE FALLARON. Al pagar Jesús nuestra deuda son evidentes dos beneficios inmediatos:

2. Somos Reconciliados con Dios. Sin embargo, aunque la deuda estuviera pagada, si en nuestro ser continuara la inclinación al pecado, tarde o temprano volveríamos a ser esclavos del pecado. Sin embargo, en su maravillosa misericordia, Dios tenía un segundo regalo para darnos. El primer regalo divino: Jesús pagó nuestra deuda y el segundo regalo divino: El Espíritu Santo nos hizo nacer de nuevo. Y al nacer de nuevo, ya no somos criaturas de Dios, sino somos Hijos de Dios. Ahora ya no somos extraños a Dios, sino somos sus Hijos amados. ¡Este es el maravilloso amor que Dios ha tenido para nosotros! ¿Participarás en esta gran empresa de Dios para reconquistar lo suyo? Pbro. Jonás Alvarez Armenta

1. Nuestros pecados son perdonados

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Por Ana Ma. Ruíz

Salmo 27 enemigos no podrán hacer nada contra él, porque Dios lo levantará y entonces él ya está listo para ir a la casa de Dios a cantar alabanzas, a entregarle su júbilo a Dios antes que a nadie. Si te das cuenta, amigo, en los problemas que tenemos, ir a la casa de Dios nos da nuevas fuerzas, y si estamos felices, también ir a la casa de Dios es lo mejor. Sea nuestro agradecimiento a Dios, nuestro reconocimiento a Su bondad, cantamos alabanzas en el templo porque grande es Su ayuda y Su cuidado con nosotros. A continuación David expresa una oración. Primero pide a Dios que lo escuche: "Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; ten misericordia de mí, y respóndeme. Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová." Tenemos que recordar que Dios es misericordioso y por eso nos escucha y nos responde. A Dios, como nuestro Padre, le gusta que le busquemos y Él quiere atendernos. "No escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu siervo; mi ayuda has sido. No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación. Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá." Con humildad debemos acercarnos a Dios pidiendo su perdón y misericordia. Aquí vemos cómo depende David de Dios. Dios debe ser nuestra primera necesidad, nuestra ayuda, nuestro anhelo, desear ardientemente Su presencia con nosotros en todo momento y vivir con la seguridad de que Dios nunca nos dejará. A veces puede ser que nos abandonen los amigos, familiares, que nos fallen las personas que nos rodean, pero Dios nunca nos va a fallar, nunca nos dejará caer ni nos abandonará. Él debe ser nuestra confianza y fortaleza. "Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud a causa de mis enemigos. No me entregues a la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad." Enemigos... ¡cómo duele tener enemigos!, mortifica, pero David nos da un buen consejo: si tienes enemigos cuida de andar rectamente. Dios te ayuda a lograrlo, Él es tu amigo, David sabe que tiene que pedirle a Dios su ayuda para andar rectamente; si no es recto tu camino, tus enemigos te observarán, te criticarán y pueden actuar contra ti, por eso David dice: "no me entregues a la voluntad de mis enemigos." Ahora amigos, después de que David habla del temor que Dios le ha quitado, del hermoso refugio y consuelo que es la casa de Dios, del júbilo que lo lleva al santuario, la seguridad de la compañía de Dios y la maldad de los enemigos, termina David en un tono de alegría y gozo, hablando de la certeza de que aquí en la tierra, no solo en la vida eterna, gozaremos de la bondad de Jehová; por eso en Dios esperamos, cada día nos esforzamos y nos llenamos de aliento, ¡no tenemos que esperar la vida eterna para gozar las bendiciones de nuestro Dios! Aquí, este día Dios quiere darnos alegría y gozo con Él. "Hubiera yo desmayado,

Este es un salmo de confianza, muy útil en estos tiempos de aflicción y violencia. "Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?" David dice que Jehová es nuestra luz, ¿por qué? Porque donde está Dios no hay oscuridad, no hay temor a lo desconocido y si estuviéramos en dificultades, El nos salvará. No hay pues de qué temer, Dios es nuestra fortaleza, El es un muro alrededor nuestro, donde hay seguridad y protección. Son sus brazos de Padre amoroso que nos rodean, que forman una fortaleza, donde podemos sentirnos seguros y cuidados, sin ningún temor. Jehová es nuestra salvación de todo: de heridas, de problemas familiares, de violencia, de injusticias, de hambre, de problemas financieros, de temores... de todo. "Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron." David nos explica que se juntaron contra él gente malvada, gente que lo angustiaba y enemigos; tres diferentes clases de personas vinieron contra David: malvados, enemigos y otros más para angustiarlo. Querían acabar con él y sin embargo no pudieron. Dice la Palabra de Dios que ellos tropezaron y cayeron, es decir, no pudieron llegar a David, por eso él dijo: "Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado." ¿Tienes enemigos? ¿Hay angustias en ti? ¿Gente malvada te rodea? Así vivía David y no tuvo temor porque confió en Dios como su protector. Confía tu vida a Dios, pídele que El te rodee de su protección y te dé su paz. En agradecimiento a la confianza y el cuidado de Dios, David pronuncia: "Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo." Así debe ser nuestra vida, Dios nos dará paz, confianza, libertad del temor y nosotros debemos desear ir a la casa de Dios, buscando en su templo, porque allí derrama Dios bendición, allí nos acercamos a Dios y Él a nosotros, tomamos nuevas fuerzas y aliento para vivir confiados y seguros en sus brazos. "Porque Él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; me ocultará en lo reservado de su morada; sobre una roca me pondrá en alto." No hay cosa mejor que ir a la iglesia, a la casa de Dios en el día del mal. El templo no es solo para ir contentos, para ir muy guapos; el templo de Dios nos recibe cuando todo va mal, con angustias, tristezas, dolores, podemos llegar a la casa de Dios. El cambiará nuestro llanto en gozo, nos dará esperanzas, sanará nuestras heridas, nos dará de su amor, enjugará nuestras lágrimas... ¿Deseas que el Todopoderoso, Creador del universo, se incline a ti y te llene de favores y misericordias?, ¿necesitas su ayuda? Ven a su santuario, Él te espera, hoy te está invitando. "Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo; cantaré y entonaré alabanzas a Jehová." Aquí vemos el agradecimiento de David hacia Dios. David sabe que si Dios está con él, sus

si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová."

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"Por eso yo, que estoy preso por la causa del Señor, les ruego que vivan de una manera digna del llamamiento que han recibido, siempre humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor" Ef. 4:1-2 NVI

Los cristianos debemos ser tolerantes con los demás, ejercitar el don de la paciencia y ser amables con todos, aunque a veces nos cueste trabajo. Esto, en obediencia al principal mandamiento: Ama a tu prójimo como a ti mismo. El amor al prójimo implica la tolerancia, la prudencia, la amabilidad, el buen trato, la mansedumbre, etc. Pero hay que tener muy claro, que ser tolerantes no significa aprobar lo que una persona hace, si lo que hace va en contra de la voluntad de Dios. No debemos hacernos cómplices del pecado ajeno. Este mundo del siglo XXI, se ha vuelto extremadamente tolerante. Cada vez es más corta la lista de lo que es malo para el mundo, pero para Dios sigue siendo la misma que El ha expuesto en Su Palabra. Es alarmante la cantidad de gente que no solo acepta los matrimonios entre personas de un mismo sexo, sino que lo apoya y defiende obstinadamente. Algunos lo justifican diciendo: "Dios condena el homosexualismo en la Biblia, pero lo menciona muy pocas veces"... Una persona hasta se atrevió a decirme: "La Biblia ha evolucionado"... Es increíble la forma cómo Satanás está trabajando con la humanidad y engañándola a través del sexo. Dios en Su Palabra, define claramente lo que es bueno y lo que es malo y eso nadie lo puede cambiar a su conveniencia. Lo que la Biblia dice que es pecado, aunque lo diga una sola vez, es pecado y será castigado, si no hay arrepentimiento.

En algunas escuelas de Estados Unidos se les está entregando a los niños de kinder, un libro con ilustraciones que muestran a una familia normal: padre (hombre), madre (mujer) e hijos de ambos y en otra ilustración aparecen dos hombres y un niño y en otra, dos mujeres y un niño o una niña. Es decir, se está tratando de que los niños vean como algo normal que existen dos tipos de familia, la "tradicional": padre, madre e hijos y la nueva familia: homosexuales y lesbianas con hijos adoptados. A este grado está llegando la humanidad y estas cosas son las que los cristianos no debemos tolerar. Ahora, niños de ocho o diez años ya saben cosas que en las generaciones pasadas se sabían después de los veinte. Igualmente, niños de esas edades ya tienen novia, ya les gusta ir a bailar, ya les gusta tomar incluso... Y el mundo se sorprende, pero lo celebra. "Ah, es que los niños de hoy son más inteligentes que los de antes". Si calificamos la inteligencia de esta nueva generación, de acuerdo a la pérdida temprana de la inocencia, entonces sí, lamentablemente, ¡los niños de hoy son extraordinariamente más inteligentes, comparados con los de antes! El aborto ya está legalizado en muchas partes del mundo, pero el que se haya legalizado no quiere decir que ya no es un crimen delante de Dios. Eso no lo puede decidir el hombre. Siempre será pecado lo que Dios dice que es pecado en Su Palabra y matar niños inocentes que no se pueden defender, ¡claro que es pecado para Dios y siempre lo será, porque Dios no cambia! Nunca debemos tolerar el aborto, así se llegue a legalizar en todo el mundo. Las madres que abortan y las

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personas involucradas, como médicos, enfermeras, etc. piensan que hacen bien evitando que niños no deseados vengan al mundo. Ignoran que cada uno de esos niños, es deseado por Dios y que tiene un propósito para todos ellos. Debemos ser tolerantes ante su ignorancia, mas no ante sus actos. No podemos mostrar tolerancia cuando se pisotean los mandamientos de nuestro Dios. Tenemos la obligación de comunicarles cuál es la voluntad de Dios y las consecuencias de tales actos. Debemos tener compasión y tolerancia hacia aquellos seres humanos que viven en la oscuridad, confundidos, engañados por Satanás. Satanás les hace creer que si toleran lo que antes era malo, son personas "con amplio criterio, de mente abierta". Les hace creer que son buenas personas si son comprensivos y apoyan el aborto, la eutanasia, los matrimonios homosexuales, etc. ¡Les hace creer que el pecado ya no es pecado! Debemos ser tolerantes con ellos porque no conocen la verdad. Y si ellos no conocen la verdad de la Biblia, nosotros debemos ser portadores de esa verdad. En lugar de juzgarlos y criticarlos, llevémosles la luz de Jesús que los sacará de esa oscuridad. Esa es nuestra misión.

"No tengan nada que ver con las obras infructuosas de la oscuridad, sino mas bien denúncienlas, porque da vergüenza aun mencionar lo que los desobedientes hacen en secreto" Efesios 5:11-12 NVI


Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.

La palabra hablada perece; la palabra escrita perdura. Proverbio latino

Proverbio sueco

Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.

Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer. Proverbio chino

Proverbio inglés

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En los momentos difíciles de la vida, Reconforta tu existencia como tal. No lo eches todo a la deriva, Porque crees que todo es fatal. Recuerda que no te encuentras solo, Hay alguien que te cuida con amor, Que te protege sin ningún protocolo, Así es siempre nuestro Señor. Toda catástrofe es horrible, Toda vez que arrasa todo a su paso, Más por la fe que deposite el hombre, El Señor lo pondrá a salvo. A veces la naturaleza se ensaña Con los hombres de la tierra, Oremos por los hermanos en desgracia, Para que el Señor los proteja. Amén

Guíame Señor En tu nombre sigo viviendo, Más no sé si voy por buen camino. Ilumína Señor lo que estoy haciendo Para tener un feliz y hermoso destino. Quiero tu Palabra hacer mía, Quiero apartarme de todo mal, Quiero arrancarme toda duda arpía ¡No quiero vivir con culpa tal! Cuanta paz hay en mi alma, Mi corazón es todo tuyo, Al encontrarte, encontré la calma Y de todo mal, ya ni un murmullo. Amén Oswaldo Meza Lopez.

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"Todo me está permitido, pero no todo es para mi bien. Todo me está permitido, pero no dejaré que nada me domine". 1 Corintios 6:12 NVI

TODO ESTA PERMITIDO, PERO... NO TODO ES PARA TU BIEN heredamos de los primeros seres humanos que desobedecieron a Dios. Por eso es necesaria la ayuda del Hijo de Dios. Por eso el hombre necesita dejar de rechazar a Cristo con argumentos que ni siquiera son válidos ante la misma lógica humana. Porque no se puede negar lo que se desconoce, por el solo hecho de desconocerlo. Tenemos que conocer, investigar, probar, para saber si algo nos convence o no. No podemos decir que no nos gusta el sabor de un alimento si nunca lo hemos probado. La persona que rechaza la Palabra de Dios sin conocerla, es como alguien que hace una mala crítica de un libro, sin haberlo leído.

Es muy usual que cuando presentamos el evangelio a otras personas que no conocen a Cristo ni la Palabra de Dios, lo rechacen argumentando que la Biblia lo "prohibe todo", que no están preparadas. Pero es precisamente por no conocer la Palabra de Dios que piensan así. La Palabra de Dios nos dice lo que nos conviene y lo que no nos conviene, pero nosotros somos libres de elegir qué hacer. Al crear Dios al hombre, le dio a éste libre albedrío, es decir, el hombre podía elegir entre hacer lo bueno o hacer lo malo y éste es un don que ejerce hasta el día de hoy. Pero gracias a la intervención de Satanás, el hombre tiende a elegir hacer lo malo antes que lo bueno. Desde que en el Edén eligió obedecer a Satanás en lugar de obedecer a Dios, el hombre se siente inclinado a hacer lo que no le conviene.

Un testimonio célebre de esto fue el de Lew Wallace, el autor de Ben Hur, quien era un ateo declarado, que atacaba la Biblia (sin conocerla). Un día un amigo suyo, también ateo, le propuso escribir un libro donde expusiera todas las "falsedades" expuestas en la Biblia, para "desenmascararla" públicamente. Wallace aceptó el reto, aunque para esto debía leer las Sagradas Escrituras, por lo que así lo hizo. Pero a medida de que avanzaba en su lectura, se fue dando cuenta de las verdades que encerraban las Escrituras. Wallace terminó su lectura de rodillas, pidiendo perdón y en lugar de escribir un libro que atacara y destruyera a la Biblia, escribió su famoso Ben Hur, en donde como todos sabemos, exalta el amor de Dios y la verdad del evangelio.

Pero Dios no dejó al hombre abandonado a sus equivocaciones. Dios amó tanto a la humanidad, que le envió un Salvador: Su Hijo Jesucristo. Jesús vino a salvar a la humanidad de sus propias malas decisiones. Jesús vino a desatar el lazo que nos unía a Satanás. Dios sabía que nadie podía salvarse a sí mismo, por muy buenas acciones que realizara en su vida, ni por pertenecer a una religión, ni por muchas penitencias y sacrificios que hiciera. Porque todo hombre y toda mujer, sin excepción, que haya nacido en este mundo, necesita de un Salvador. La propia María, elegida por Dios como madre de Jesús, declaró en su canto, al visitar a su prima Elizabeth: "Engrandece mi alma al Señor; y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador" (Lucas 1:46-47) Si ella necesitaba un Salvador, aun siendo una mujer llena de virtudes, cuanto más el resto de la humanidad.

Si eres de aquellas personas que piensan que hacerse cristianas, significa dejar todo lo que les gusta y llevar una vida sin distracciones, aburrida y gris, estás totalmente equivocada. No hay nada que dé más alegría y paz, que el gozo de la salvación. Muchas personas no pueden disfrutar de distracciones ni de bailes ni de lo que gustaban hacer, por haber sufrido un accidente por ejemplo, los placeres del mundo son efímeros, pero el gozo de un espíritu libre, el gozo de ser salvo, nadie nos lo puede quitar.

La Palabra de Dios dice claramente que todos estamos destituidos de la gracia de Dios, porque todos pecamos, de alguna u otra manera (v. Romanos 3:23) No hay pecados grandes ni pequeños para Dios. Cualquier pecado por insignificante que parezca para el mundo, nos separa de Dios, nos hace enemigos de Dios. Por eso Jesús vino a reconciliarnos con Dios y esto es lo que mucha gente no entiende o no sabe: que la única manera de reconciliarnos con Dios y estar bien con El, es a través de Jesucristo. No basta con creer en Dios (los demonios también creen), no basta con tener una religión, no basta con cumplir con los ritos de esa religión, ni con hacer obras de caridad, nada de eso sirve para reconciliarnos con Dios. Jesús es el único lazo que nos puede volver a unir con Dios.

Si piensas que no podrías dejar de asistir a lugares "donde los cristianos no van"... si piensas que no podrías dejar de practicar "cosas que los cristianos no hacen", no rechaces a Jesús por esta causa, porque precisamente El transformará tu vida, de modo que estas cosas ya no te llamen la atención ni encuentres placer en ellas. Eso que ahora parece una necesidad, ya no lo será. El cambiará tu corazón y tus costumbres y te moverá a hacer lo bueno y aceptable delante de Dios y te darás cuenta de que Dios tiene toda la razón: todo te está permitido, pero no todo es para tu bien.

En cuanto a no estar preparados para seguir las indicaciones de Dios en Su Palabra, nadie lo estamos, precisamente por esa naturaleza pecaminosa que

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La primera manifestación emotiva del ser humano es el llanto. El llanto del recién nacido provoca alegría porque es señal de vida. Ese primer llanto del bebé es una reacción natural y necesaria. El llanto es la principal herramienta de comunicación en los primeros meses de vida del niño, aunque más tarde seguirá usando el llanto para expresar dolor, temor o inconformidad. A medida que crecemos, los seres humanos, se supone que lloramos menos, porque aprendemos a controlarnos y en algunas ocasiones, a reprimirnos. Aunque hay casos en mujeres principalmente, que siguen soltando el llanto al menor motivo. El llanto es más contagioso que la risa, así que no es raro que si vemos a una persona llorar, se nos haga un nudo en la garganta y quizá soltemos algunas lágrimas por compasión o solidaridad. Incluso nos puede hacer llorar una película, un libro o una novela de la televisión. Algunas personas son más fáciles de conmover que otras, depende de su sensibilidad. No es malo ser demasiado sensible, malo es no serlo en absoluto. El cristiano debe tener un corazón como el de Jesús, un corazón sensible. A veces Dios nos da lecciones de sensibilidad, permitiendo que pasemos por dolor y aflicción para que comprendamos el dolor ajeno, para que nos hagamos sensibles a las lágrimas de nuestros semejantes. Jesús lloró ante las lágrimas de María, la hermana de Lázaro, y de los demás que la acompañaban. Lloró ante el dolor de ellos por la muerte de Lázaro (v. Juan 11:33-35). También lloramos a causa de un dolor físico muy fuerte, a veces. Podemos llorar ante la enfermedad, ante un mal irreversible, pero aunque la ciencia nos diga que nuestro mal no tiene remedio, debemos confiar,

porque para Dios no hay imposibles. El tiene poder para sanar toda enfermedad. Ezequías lloró cuando supo que estaba próximo a la muerte a causa de su enfermedad, pero oró a Dios y El le concedió su petición, le devolvió la salud y además le otorgó quince años más de vida (v. 2 Reyes 20:1-5). Sin embargo, no lloramos solamente a causa del dolor físico o emocional, también lloramos de alegría y emoción. ¡Cómo quisiéramos que nuestras lágrimas fuesen siempre de alegría! Alegría como la que produce un reencuentro, como el de Jacob y Esaú: "Pero Esaú corrió a su encuentro y le abrazó, y se echó sobre su cuello, y le besó; y lloraron" (Génesis 33: 4). Lloramos también de gozo, cuando sentimos la presencia del Señor. El llanto más sublime es cuando lloramos de amor y agradecimiento hacia El. Ese llanto que va más allá del entendimiento, que nos llena el corazón de una emoción cálida y plácida. Ese llanto que va más allá de las propias emociones humanas, como el de la mujer pecadora, que regó con sus lágrimas los pies de Jesús, lloró de agradecimiento (v. Lucas 7:37 a 50). Quizá el llanto más amargo sea el causado por la pérdida de un ser querido. Es humano llorar la ausencia de un ser amado, sentimos su falta, nos es difícil aceptar que ya no lo veremos más. Lloramos porque lo extrañaremos, porque no estará a nuestro lado. En realidad lloramos por nosotros mismos, por la falta que nos hará esa persona. Pero si ese ser querido se fue a la presencia del Señor debemos sentir gozo por él, no tristeza; tristeza es la que sentimos por nosotros, los que quedamos. Recordemos las palabras de Pablo en Filipenses 1:21.

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También lloramos de desesperación, de angustia, de incertidumbre, por ejemplo cuando no sabemos el paradero de un hijo o hija, del esposo o del hermano. Es humano también llorar en esta situación. Pero el Señor nos dice que depositemos toda nuestra ansiedad en El. En esos momentos pensemos que El sí sabe dónde está la persona por quien lloramos y El tiene cuidado de ella y en su momento la llevará con nosotros. Lloramos de arrepentimiento, cuando nos damos cuenta de que hemos vivido una vida alejados de Dios y le hemos ofendido. Cuando hay arrepentimiento sincero, El muestra Su misericordia para con nosotros y nos otorga el perdón (v. Joel 2: 12- 14). Hay gente que ha llorado mucho en su vida, pero no lo ha exteriorizado, se ha guardado sus lágrimas, quizá para parecer fuerte, quizá para no provocar lástima, sea como sea ese llanto interior también lo ve Dios. La ciencia dice que es bueno llorar de vez en cuando, ya que las lágrimas lavan los ojos. No es bueno reprimir las emociones, Dios nos dio las emociones para expresarlas, pero siempre que sea con sinceridad. Nunca debemos fingir lo que no sentimos. Dios está consciente de todas las lágrimas que derramamos, El está con nosotros en los momentos de necesidad y en los momentos de alegría. Y si seguimos en Su camino, un día no habrá más llanto ni dolor, no más angustia ni enfermedad, no más incertidumbre ni desesperación. Dios nos lo ha prometido. "Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir" Apocalipsis 21:4 NVI


Tal parece que la paz que ofrece este mundo basada en el dinero, en la valentía, en las posesiones, en los conocimientos, en la muy utilizada y mencionada autoestima no es la mejor para nuestra vida como hijos de Dios. Esto es muy sencillo, el mundo no te puede ofrecer una perfecta paz como la que Jesucristo ofrece porque carece de ella. Pero, ¿cómo obtendremos la correcta paz? ¿Es posible vivir con esa paz?. Sin duda alguna, sí es posible vivir en la perfecta paz espiritual que Jesucristo nos ha dado ya a todos aquellos que hemos creído y puesto nuestra confianza en El. Muchos jóvenes han adaptado, copiado, implementado, llámalo como quieras, las costumbres de este mundo en las reuniones dentro de la iglesia (inclusive muchas de nuestras iglesias también lo han hecho), como si el mundo tuviera algo bueno que ofrecernos. Si nos detenemos un poco a considerar a nuestras “amistades” que no tienen su confianza puesta en Jesucristo vamos a notar un patrón de tristeza, de odio, de rebeldía, de desánimos, de vanagloria, de falta de aceptación, de desconfianza, de traición, de egoísmo, de violencia, de desamor, de vicios, etc...

Entonces debería ser al contrario, el mundo debería de copiarnos y desear toda la sanidad espiritual del alma y del cuerpo que Dios Padre nos ha dado a través de su Hijo Jesucristo. Esa capacidad de amar, de perdonar, de sonreír, de orar los unos por los otros, de soportarnos, de corregirnos en amor, de evangelizar, de discipular, de alabar, de adorar, de invertir nuestro tiempo para el bien común, de compartir, de ayudar, de llorar, de rendir nuestro corazón ante Dios, etc... el mundo ni siquiera la conoce porque solamente proviene de la propia paz de Jesucristo. Perfecta paz que sobrepasa todo entendimiento humano, esa paz que nos hace estar tranquilos en medio de los exámenes semestrales, en medio de la enfermedad y en medio de las amenazas de nuestros compañeros. En ninguna parte de la Biblia se habla de que viviremos en un lecho de rosas, pero sí encontramos que El estará con nosotros en medio de las dificultades dándonos gracia y paz. Debemos aprender día a día a mantener nuestro pensamiento en Cristo, y así las preocupaciones, ansiedades y problemas del mundo pasarán y no nos afectarán para que en nuestro corazón solamente quede la perfecta paz de Dios.

Daniel Jiménez 14


Aviso: "Busco vientre de alquiler, mujer sana sin vicios, dispuesta a realizarse estudios médicos. Mi esposo y yo estamos casados hace seis años y deseamos que alguien que trate esto con seriedad y responsabilidad, nos ayude a tener a nuestro hijo/s". Anuncios como éste, publicado en un periódico extranjero, se podrían ver en cualquier periódico mexicano a partir del primer día de Enero del 2011, si entrara en vigor la ley que ampara la maternidad subrogada o reproducción humana asistida o "vientre de alquiler", como algunos le llaman. El hombre sigue jugando a ser dios, a manipular la vida como a él se le antoja, sin tomar en cuenta al verdadero y único Dios y autor de la vida. En el pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) esta iniciativa fue aprobada con nueve votos a favor y tres abstenciones. Esta ley permitirá que una mujer preste su útero para la gestación de un embrión y terminado el ciclo de nueve meses, deberá entregar el recién nacido a los padres biológicos, es decir a quienes aporten el óvulo y el espermatozoide. Deberá ser sin fines de lucro, se dice y se estableció que las mujeres sólo pueden prestar su útero dos veces. Los padres biológicos y la mujer que prestará su útero, tendrán que presentarse en la Secretaría de Salud del DF, para manifestar que desean realizar un contrato de maternidad subrogada.

Los médicos determinarán si ambas partes están preparados física y psicológicamente para ello. El contrato deberá hacerse ante notario público y establecerá el compromiso de la mujer de entregar el bebé al momento de darlo a luz y los padres tendrán la obligación de recibirlo. La ley también estipula que podría interrumpirse el embarazo si hay riesgo para la mujer gestante o si hay alguna malformación en el "producto", decisión que correspondería a los padres biológicos. Es decir, que aparte de la manipulación genética, ¡también podrían ser practicados el aborto y la eugenesia! Existen diversas formas para llevar a cabo la reproducción humana asistida y estas son: la inseminación artificial con fecundación interna, la fecundación externa a través de la fertilización “in Vitro”, la maternidad subrogada a través del arrendamiento de útero o alquiler de vientre y la clonación. No todos estos métodos son legales, pero quizá con el tiempo y a medida que aumenta la pérdida de la moral y los principios en la sociedad, los legalicen. ¿Cuál es la posición de los cristianos ante esta nueva "ocurrencia" de la sociedad actual? Por supuesto que debemos manifestarnos en contra de todo lo que sea opuesto a lo instituido por Dios. Dios estableció cómo debería llevarse a cabo la reproducción humana y nos dio una sola opción: que sea resultado del amor entre un hombre y una mujer, dentro del matrimonio. No nos dio opciones alternativas. Si así fuera, El hubiera buscado una madre sustituta para que Sara y Abraham pudieran haber tenido a Isaac, pues Sara estaba muy avanzada en años. Hubiera buscado también una madre sustituta para que María no corriera peligro de ser apedreada, al quedar embarazada de Jesús. ¡Esto hubiera sido una aberración sin nombre! Dios jamás hubiera hecho algo así, va en contra de lo establecido por El mismo. Por lo tanto, aunque la maternidad subrogada sea un acto plenamente lícito para la sociedad, no lo es para Dios. Los hijos son herencia de Dios y nadie que reciba una herencia, la da a guardar a manos ajenas. En cuanto a que el "préstamo de vientre" deberá ser sin fines de lucro,

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es algo muy dudoso. Difícilmente una mujer querría pasar nueve meses de su vida con los trastornos de un embarazo, por nada. Aunque se dice que los gastos del embarazo en sí, correrían por cuenta de los padres biológicos, ¿qué otra ventaja vería la mujer a su favor? Lo más seguro es que los padres convenzan a la mujer por medio de una gratificación material. También, seguramente aparecerán mujeres con gran necesidad económica que se ofrezcan como madres sustitutas, a cambio de que les solucionen sus problemas financieros. Por lo tanto, la maternidad subrogada se convertiría en un comercio de bebés, una "maternidad a la carta". Posiblemente hasta se creen agencias que ofrezcan este servicio y proporcionen a sus clientes un catálogo de variados ejemplares de madres sustitutas. Y la mujer, por más que luche por su dignidad, se verá reducida a un objeto, a una máquina de hacer bebés, una vez más. "Mandar a hacer un bebé" no sería el propósito de matrimonios que no puedan tener hijos nada más, sería la realización de los sueños de las parejas homosexuales también. Igualmente, aquellas mujeres que no se quieren embarazar "para no perder la figura", podrán recurrir a la renta de un vientre ajeno, para tener un hijo sin afectar su cuerpo. ¡Es una aberración sin más ni más! La mujer que ha tenido un hijo sabe que el solo hecho de sentir a ese pequeño ser dentro de sí durante todos esos meses, le despierta un amor natural hacia él. Imposible permanecer indiferentes ante ese milagro de Dios, como lo es la gestación y el nacimiento de un bebé. Las mujeres fuimos hechas para sentir todo eso, ¡¡no somos unas máquinas de hacer bebés!! Ser madre es la máxima experiencia de la mujer e implica tanto su cuerpo, como su alma y espíritu. La insensiblidad no tiene lugar en esto. Una verdadera mujer es una verdadera madre y su vientre es sagrado, porque está hecho para que allí se gesten sus propios y verdaderos hijos, frutos del amor y herencia preciosa de Dios.

"Los hijos son una herencia del Señor, los frutos del vientre son una recompensa". Salmos 127:3 NVI


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Colaboración de: Jehú Valle

Música para Dios

MUESTRA TU PODER A

D

A

El es Señor y reina en lo alto E

A

El es Señor A

D

A

De las tinieblas creo Dios la luz E

A

El es Señor A

D

A

Cuando clama su pueblo el llega en poder E

A

El es Señor A

D

A

Quien se compara al eterno Jesús E

D

A

El es Señor A

D

A

E

////Muestra tu poder Señor, mi Dios//// D

A

D

A

mi Dios (SOLO BATERIA):

Eres la esperanza de nuestra nación, eres Señor Eres tu quien nos da la salvación, eres Señor Buscamos la cruz y nos das riquezas, eres Señor Y por herencia los reinos nos das D

A

Eres Señor A

D

A

E

Manda de tu poder Señor, mi Dios D

A

Mi Dios

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Yo era "X", un niño sin nombre y sin apellido, pero mis padres adoptivos me registraron con sus apellidos, así que por fin existo para la sociedad. Ellos me han dado su apoyo y su cariño y los llamo papá y mamá. Mi historia, como tantas otras, ha sido la de una niñez triste, de miseria desesperada. Fui un niño de la calle, yo no tuve una cama calientita ni una mamá que me arropara en invierno. No tuve un papá que al llegar del trabajo me abrazara. No tuve juguetes ni televisión, no fui a fiestas de cumpleaños y nunca me celebraron el mío. Ni siquiera sé cuando nací, en el registro civil me pusieron una fecha de nacimiento aproximada. Los que ahora son mis padres adoptivos, llegaron un día a nuestro lugarcito a llevarnos comida y ropa. Iban cada cierto tiempo, pero después empezaron a ir más seguido. A mí todos me decían "X", porque no tenía nombre, pero ellos me dijeron que debía tener un nombre. Yo no lo sabía, nunca lo supe, porque nunca tuve uno. Un muchacho mayor me contó que a mí me habían dejado abandonado de bebé y una señora muy pobre me había recogido, pero esa señora se había muerto y yo me había quedado solo. Me recogió después una muchacha que era drogadicta y se murió también, así que desde que yo recuerdo, mi hogar había sido la calle y mi familia, esos niños y muchachos igual que yo. Antes de conocer a mis papás adoptivos, pasé muchas penurias. Mis amigos y yo no queríamos que nos llevaran a un orfanato, porque nos habían dicho que allí había que acostarse temprano, había que bañarse, había que estudiar, obedecer reglas y todas esas cosas que eran ajenas a nosotros. En nuestras casas de cartón, podíamos dormirnos a la hora que quisiéramos y no teníamos que bañarnos ni menos estudiar. Lo único bueno del orfanato, era que se comía todos los días, pero a costa de nuestra libertad. Nosotros comíamos lo que encontrábamos en los basureros, pero a veces no encontrábamos nada. Una vez teníamos tanta hambre que nos estábamos volviendo locos. Nunca robamos, ese era nuestra única regla, porque sabíamos que si lo hacíamos, nos llevarían a un lugar peor que el orfanato. Así que después de muchos días sin comer nada, decidimos que sería mejor morir, porque al menos muertos no tendríamos más hambre. Pero ninguno de nosotros sabía cómo morirse, así que lo descartamos. Mis nuevos padres (antes de serlo), nos convencieron para que ingresáramos a un orfanato. Cuando llegamos, desconfiábamos,

mirábamos a todos de reojo. Los encargados eran un hombre y una mujer, eran un matrimonio y se veían muy amables los dos. Los niños allí les llamaban papá y mamá y se veían muy contentos, parecía que no se daban cuenta que estaban presos ahí. Todo estaba muy limpio, ordenado, el lugar era muy iluminado. La verdad es que nos sentimos a gusto allí, pero al principio lo disimulamos. La comida era rica, había televisión, alberca, juguetes, todo lo que un niño podía soñar. No podíamos creerlo, era una verdadera familia, con muchos hijos. En el orfanato me preguntaron mi nombre. "Me llamo X" dije y todos los demás se rieron. El señor me dijo que ese no era un nombre, que tenía que elegir uno y empezó a decir nombres para que yo eligiera. A mí me gustaba que me llamaran X porque así me habían llamado toda la vida, así que me quedé callado. El señor me dijo que estaba bien, que me tomara mi tiempo. Mis ahora padres adoptivos iban casi todos los días a visitarme y un día me preguntaron que si me gustaría ir con ellos a su casa, yo dije que sí. Fui de visita varias veces, hasta que me dijeron que si quería que ellos fueran mis papás y me llevaran a vivir con ellos definitivamente. Yo no quería separarme de mis compañeros, pero ellos me dijeron que quizá ellos también tendrían su propia casa y familia y que podría verlos cuando quisiera. Entonces les dije que sí, que quería irme a vivir con ellos y que fueran mis papás. ¡No lo podía creer! Hoy celebran por primera vez mi cumpleaños. Cumplo diez años según mi acta de nacimiento, pero realmente empecé a vivir de verdad hace un año, cuando llegué a casa de mis padres adoptivos, así que yo digo que cumplo un año, porque tener una familia fue como volver a nacer. En este año he aprendido muchas cosas, pero lo más importante es que me siento tan amado, que por las noches temo despertar de un sueño maravilloso. Ah y por fin accedí a cambiarme el nombre, ya no soy más "X", elegí llamarme Jesús, así que ahora soy Jesús "ex X", porque mis papás me han enseñado mucho sobre Jesús, el Hijo de Dios y yo quiero ser como El. Creo que es el mejor nombre que pude haber elegido y estoy decidido a hacer todo lo posible para hacer honor a ese nombre. Yo sé que gracias

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a El, ahora tengo un hogar y una familia que me ama, porque me dijeron que Dios había puesto en el corazón de mamá y papá el adoptarme como su hijo. Gracias Jesús. Niños de la calle, que no conocen el amor de unos padres, niños que viven en la más terrible miseria, alimentándose de lo que encuentran en los basureros. ¡Qué triste realidad! Pero qué bendición cuando uno de estos niños es adoptado y es considerado como un hijo en una familia. Hay cientos de matrimonios que no pueden tener hijos, ojala pensaran también que hay cientos de niños que esperan ser adoptados, niños con hambre de amor, por sobre todas sus demás necesidades. Igualmente, cuántos seres humanos hay que no conocen el amor del Padre celestial, que viven en la más terrible miseria espiritual, alimentándose de la basura del mundo. Pero qué gran bendición cuando se encuentran con Jesús, le abren la puerta de su corazón y son adoptados como hijos de Dios. Esto es volver a nacer y empezar a vivir una nueva vida, una vida de verdad, como dice Jesús (ex "X").

"La religión pura y sin mancha delante de Dios nuestro Padre es ésta: atender a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y conservarse limpio de la corrupción del mundo" Santiago 1:27 NVI


Ahora que celebramos el bicentenario de nuestra independencia y libertad, es importante que valoremos más, la mejor y eterna libertad con que Cristo nos hizo libres. La Biblia nos enseña que la voluntad de Dios es que, habiendo nacido esclavos del pecado, por la gracia de Jesucristo, seamos liberados del yugo del pecado y aprendamos a vivir en su libertad. La Biblia dice: Estén pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estén otra vez sujetos al yugo de esclavitud (Ga 5:1). La Biblia nos informa que Dios nos creo a su imagen y semejanza y muchos creemos que la imagen que tenemos de Dios es que somos los únicos seres vivos sobre la tierra, que tenemos espíritu, y por lo tanto que somos eternos y con la capacidad de comunicarnos con Dios; y que la semejanza que tenemos con Él, es que somos los únicos seres vivos sobre la tierra creados con la capacidad de decidir nuestra conducta, sea que ésta esté de acuerdo con lo planeado por Dios y sea para bendición, salvación y vida eterna, o que sea tan inconveniente y destructiva, que nos lleve irremediablemente a la enfermedad, el dolor, el llanto, la muerte y la eterna condenación y sufrimiento en los tormentos indecibles del infierno. Por la experiencia de miles de años registrada en la historia, y por la información que recibimos de la Biblia, nosotros sabemos que a partir del pecado de nuestro ancestro Adán, todo ser humano, desde el momento de su concepción en el vientre de su madre, hereda genéticamente, la concupiscencia, o sea el apetito innato para hacer el mal y con ello, la esclavitud al pecado. Esto quiere decir que, desde que nace y por naturaleza, tiene que pecar, y que por mucho que se esfuerce, nunca puede evitarlo. Pablo dramáticamente, lo expresó así: Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis

miembros. ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? La bendición más grande de este mundo, es que Pablo mismo nos da la respuesta a esta terrible realidad: ¡Gracias doy a Dios por Jesucristo! Jesucristo dijo: El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas y pregonar libertad a los cautivos y poner en libertad a los oprimidos. Dios ofrece, gratuitamente, a todo aquel que juiciosa y convenientemente, decide creer, recibir y confesar a Jesucristo como su único y suficiente Salvador, la bendición de ser libertado de la esclavitud del pecado y restituido a la libertad bendita que tenían Adán y Eva en el Edén, antes de pecar. O sea, ahora puede escoger, libremente, obedecer a Dios u obedecer al diablo, y libertado del pecado, hacerse siervo de la justicia. La promesa fiel de Dios es que el pecado ya no se enseñoreará del hijo y siervo fiel de Jesucristo que decide voluntariamente vivir bajo la sombra y protección del Omnipotente, pues el Ángel de Jehová (Jesucristo) acampa alrededor de los que le temen y los defiende contra todas las

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asechanzas del maligno; pues fiel es nuestro Buen Padre Celestial, que nunca nos dejará ser tentados o probados más de lo que podamos resistir, sino que siempre, juntamente con la tentación y la prueba, nos dará la salida, para que podamos vivir en victoria sobre la concupiscencia, las tribulaciones, y los ataques del enemigo. ¡Gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo! Por esto entendemos que el salvo por gracia, aunque puede hacerlo (y mientras llega a la perfección, lo hace más de lo deseable), ya no tiene que pecar, y cuando peca, nunca es porque no lo pueda evitar o porque Dios no haya sido fiel a sus promesas, sino porque triste y voluntariamente, decide salirse de la cobertura y protección segura del Espíritu Santo, rehusando habitar bajo el abrigo del Altísimo. La tentación no es pecado (Cristo fue tentado en todo a nuestra semejanza y nunca pecó), pero caer en la tentación, es pecado. La Biblia nos enseña que hay tres razones por las que el cristiano, libertado del yugo del pecado, puede caer en la tentación: 1. Por ignorancia de la voluntad de Dios escrita claramente en la Biblia; 2. Por imprudencia, al darle lugar u ocasión al diablo, que no desperdicia ninguna oportunidad para hurtar, matar y destruir nuestra integridad, felicidad y vida; y 3. Por necedad, cuando con todo conocimiento, premeditación y descaro, un hijo de Dios, sin necesidad, decide pecar, como el perro que se vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el excremento. ¡Gracias sean dadas a Dios por su don inefable, Jesucristo! Y porque la sangre de Jesucristo, es más que suficiente para perdonar todos nuestros pecados pasados, presentes y futuros, si nos arrepentimos sinceramente y confesamos a Jesús como nuestro único y suficiente Salvador. ¡Padre Nuestro, no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal! ¿Usted ya pidió hoy, perdón por sus pecados? Dios quiera que sí. Dr. Ernesto Contreras


Eran las tres de la madrugada. Ana esperaba angustiada la llegada de su hijo, él nunca llegaba tan tarde, debía haber llegado hacía muchas horas. De pronto sonó el teléfono y ella corrió a atender, pensando que era su hijo. Una voz masculina se escuchó al otro lado de la línea, era un policía que le comunicaba que su hijo había sufrido un asalto, había sido agredido y se encontraba en el hospital. Ana y su esposo salieron inmediatamente para el hospital. Antes de entrar a ver a su hijo, el médico de guardia les dijo que se prepararan, su hijo había sido salvajemente golpeado. Ana, al verlo, estalló en llanto; el muchacho estaba irreconocible. Se abrazó a su marido y los dos lloraron, sintiendo impotencia, enojo hacia quienes habían hecho tanto daño a su hijo y que estaban libres por las calles. En esos momentos sentían deseos de matar con sus propias manos a los agresores. Es natural en el ser humano sentir ira contra quien haga daño a un ser querido, especialmente si se trata de un hijo. Es natural sentir deseos de agredirlo nosotros mismos o de que lo atrapen y le den un bien merecido castigo. Queremos toda la ira de Dios contra él también y que el castigo divino caiga sobre él. Pero en esos momentos no recordamos la actitud de Dios Padre ante los agresores de Su propio Hijo, Jesús, quien fue odiado, humillado, azotado, escupido, injustamente. ¿Cómo reaccionó Dios ante tal injusticia? A El le hubiera sido fácil enviar un viento fuerte que se llevara a todos los que agredían a Su Hijo. Le hubiera sido fácil enviar ángeles a rescatar a Su Hijo. Le hubiera sido fácil emitir una sola

palabra para que todos ellos hubiesen caído muertos en ese mismo instante... pero no lo hizo, porque tal es Su amor por la humanidad, que entregó a Su propio Hijo en manos de sus atacantes, soportó verlo sufrir, verlo ser crucificado y agonizar en la cruz hasta finalmente morir, todo eso para que nosotros pudiéramos ser salvos. Jesús mismo pidió al Padre perdón para sus agresores, porque no sabían lo que hacían. Ellos no sabían que a quien estaban crucificando era al Hijo de Dios. No sabían quién era Jesús en realidad, tenían una idea equivocada. Dios se muestra compasivo con quienes nosotros no mostraríamos compasión. Los seres humanos juzgamos, condenamos, sin misericordia, pero Dios no piensa ni actúa igual. Hay demasiada injusticia en el mundo, quisiéramos acabar con ella con nuestras propias manos, pero no es tarea que corresponda a nosotros. En estos últimos tiempos, en donde las autoridades parecen no poder hacer nada en contra de la delincuencia, se ha visto que grupos de personas toman la justicia en sus manos. Ha habido linchamientos en donde han llegado a dar muerte al delincuente. La gente descarga toda su ira, toda su inconformidad sobre el infortunado. Pero no es la clase de justicia que Dios quiere para el ser humano. Ensañarse, dejarse dominar por la ira, es ponerse al nivel del delincuente. Si en una escena hay un ladrón y sus víctimas, y éstas toman la justicia en sus manos y dan muerte al ladrón, en la escena ya no hay un

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ladrón y sus víctimas, sino que hay un ladrón y sus asesinos. En estos días, donde la impunidad y la injusticia nos provocan a ira, debemos recordar las palabras de Jesús: "Perdónalos, porque no saben lo que hacen" Debemos recordar que los que escapan de la justicia humana, los que siguen impunes, cometiendo sus fechorías, no podrán nunca escapar de la justicia divina. Dios no puede ser burlado y cada quien pagará por lo que haya hecho. Dios sabe cuándo y cómo, todos los seres humanos recibiremos nuestra recompensa. "No tomen venganza, hermanos míos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: Mía es la venganza; yo pagaré, dice el Señor. Antes bien, si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Actuando así, harás que se avergüence de su conducta. No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien" Romanos 12:19-21 NVI


El diccionario de lengua española señala que la definición de Patria es: "Lugar, país o ciudad donde se ha nacido". Y todos los mexicanos sabemos que Septiembre es llamado el Mes de la Patria porque uno de los acontecimientos mas importantes para el pueblo de México es el día que se independizó de la opresión española, iniciando una nueva etapa de la libertad. Hace tiempo en las aulas de las escuelas secundarias había una clase muy interesante llamada ¨ Civismo ¨ se nos instruía acerca del comportamiento correcto hacia nuestra Patria, se nos enseñó a amarla y a sentirnos muy favorecidos por ser mexicanos, también se nos motivaba para ayudar al progreso de nuestra ciudad, colonia y vecinos. Se nos hacía mucho hincapié en el respeto hacia nuestros maestros, a los ancianos y a los niños. Lamentablemente en una de las reformas educativas dijeron que no era necesaria. Y se cumple lo que dicen las Sagradas Escrituras, que muchas veces el hombre le dice a lo bueno malo y a lo malo bueno, porque a raíz de esa decisión, niños que en sus hogares no reciben instrucciones respecto al buen comportamiento de un ciudadano, tampoco tienen la oportunidad de aprenderlo en la escuela. Tenemos un México bello con toda clase de paisajes, multicultural, con historia propia, grandes personajes que

han ayudado a la ciencia, poesía, música. Actualmente tenemos hombres y mujeres que buscan el bienestar de los mexicanos, centros sociales y educativos que ofrecen oportunidades de ayuda de becas para quienes desean estudiar y no tienen medios económicos para hacerlo. No hay para todos, pero sí para aquellos que buscan la manera de obtenerlos. El propio gobierno tiene opciones de apoyo para los estudiantes y debemos dar gracias a Dios por quienes hacen lo correcto como autoridad. Los noticieros actualmente poco hablan de los que ayudan al progreso y bienestar de los mexicanos; Por lo tanto tenemos que enseñar a esta nueva generación de todo lo positivo que tiene nuestra Patria. Por voluntad divina nacimos y vivimos en México, como cristianos tenemos que demostrar que amamos a nuestra Patria, orando por ella, por nuestras autoridades, por quienes nos gobiernan para que hagan los correcto. También hablando de todo lo bueno que tiene México, tomando en cuenta que como cristianos debemos dar ejemplo a quienes nos rodean, mostrar que somos muy buenos ciudadanos respetando las leyes que nos rigen como Cristo nos ha enseñado, dando al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Hoy más que nunca, México necesita de nuestras oraciones, México necesita hombres y mujeres de bien, hagamos lo que nos corresponde como pueblo de Dios. Pidamos y cooperemos para que todo México sea para Cristo porque es bienaventurada la Nación cuyo Dios es Jehová (Sal.33:12a). Landy Q. de Ortíz

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tratamiento es mastectomía total urgente”, escuchar esto es algo terrible, que yo no hubiera podido soportar sin la ayuda de mi CRISTO, entonces clamé a El con todo mi corazón y mi iglesia conmigo y El me respondió en menos de 24 hrs., JESUCRISTO había cambiado el diagnóstico a un cáncer menos agresivo, tipo ductal estadio I, que al final, solo requirió extirpación del tumor, terapia hormonal y radioterapia, ¡ALELUYA JESUS ES MI SANADOR! y no solo eso, EL se ha encargado de poner en mi camino a las personas idóneas para ayudarme y ha suplido una a una todas mis necesidades, porque EL también es mi PROVEEDOR, bendigo a cada persona que dispuso su corazón y extendió su mano para ayudarme, El Señor les bendiga abundantemente. Hay quien se pregunta porque necesité cirugía y radioterapia si como digo, JESUS ES MI SANADOR y es que EL SANA de diferentes maneras, según su voluntad y su propósito para nuestras vidas y que los avances de la medicina y los médicos solo somos instrumentos que El usa, pero al final El tiene la última palabra. EL podía haber quitado todo en un segundo en forma sobrenatural, porque JESUS es DIOS TODOPODEROSO, pero no lo hizo, porque por medio de esta prueba, EL está tratando con mi vida, haciendo un MILAGRO más grande en mi, está quebrando todos mis ídolos, mi yo, todo lo que soy, y como el alfarero hace con la vasija de barro, me está quebrantando y haciéndome de nuevo y así, hasta que tome la forma de EL, y algún día pueda decir: "ya no vivo yo, mas vive CRISTO en mi" y esto es algo más grande y más valioso que la vida misma, así que, aunque no hubo una SANIDAD TOTAL aun así, EL ES QUIEN ME SANA, de cualquier enfermedad, cuanto más en un cáncer, donde ningún tratamiento me asegura el 100% de curación. Aun tengo que tomar tratamiento por 5 años y esperar que pase ese tiempo y si no hay ninguna recurrencia, hasta entonces el médico podrá decirme si estoy sana, asi que EL UNICO QUE LO PUEDE HACER ES JESUS y si no lo hace, es que lo mejor para mí es ya irme con EL, ¡GLORIA A SU NOMBRE! Porque EL ES DIGNO de toda GLORIA, ALABANZA y ADORACION, solo porque EL ES DIOS! Hay muchas cosas que tú puedes y debes hacer para cuidar tu salud: comer saludablemente, hacer ejercicio, hacerte tus chequeos médicos, etc. ( te aseguro que yo hice todo eso), pero ninguna de esas medidas de salud serán suficientes, ni te garantizan la salud, asi que lo mejor que podemos hacer es entregar nuestra vida a JESUS, y permanecer en EL, así cuando venga la enfermedad o cualquier situación adversa a nuestra vida, El tendrá cuidado de nosotros, te aseguro que en ningún lugar estaremos más seguros que tomados de Su mano poderosa."CUANDO PASES POR LAS AGUAS, YO

El Cáncer es una enfermedad terrible, que llega cuando menos lo esperamos, puede robarnos todo, y en muchas ocasiones, ninguna estrategia humana, por muy excelente que ésta sea, es suficiente para combatirlo por sí sola.

¿Qué hacer entonces? ¿Cómo salir de una situación así?

“MAS EL HERIDO FUE POR NUESTRAS REBELIONES, MOLIDO POR NUESTROS PECADOS; EL CASTIGO DE NUESTRA PAZ FUE SOBRE EL Y POR SU LLAGA FUIMOS NOSOTROS CURADOS" ISAIAS 53:5

Solo existe un lugar seguro a donde ir: a los brazos de nuestro Dios, al nombre que es sobre todo nombre, el nombre de JESUS nuestro único y suficiente SALVADOR, quien pagó el precio que nos tocaba pagar a nosotros, pues éramos tú y yo quienes debíamos estar en esa cruz. Nosotros somos los que merecemos la ira de Dios y Jesús bebió la copa de la ira de Dios, para que nosotros fuéramos justificados. Esa era la copa que El quería que el Padre pasara de El, cuando oró en el huerto, porque sabía lo que eso implicaba: separación total del Padre, ese era el máximo sufrimiento para EL, más que cualquier dolor físico. Somos salvos porque El murió desamparado por su propio Padre y condenado en lugar nuestro. En ese madero, Jesús cargó todos nuestros pecados, cada cosa que hemos hecho que merece su ira sobre nosotros, El la echó sobre Jesús y él tomó la copa que era para nosotros y la bebió toda, sin dejar ni una sola gota. Fue entonces que Jesús nos salvó, cuando El Padre apartó de El su rostro por causa de nuestro pecado y derramó su ira sobre El. El mayor sufrimiento no fueron los azotes, ni las espinas, ni los clavos, sino el hecho de que pudiendo estar en el seno de su Padre, cargó nuestro pecado y esto lo convirtió en abominación delante de El. Dios es justo y no puede dejar pasar el pecado y una expiación fue lo único que pudo aplacar su ira. Jesús fue el Cordero substituto, El fue la expiación y murió por nosotros, resucitó al tercer día y ahora está sentado a la diestra del Padre y todo lo hizo por amor. “PORQUE DE TAL MANERA AMO DIOS AL MUNDO QUE HA DADO A SU HIJO UNIGENITO, PARA QUE TODO AQUEL QUE EN EL CREE, NO SE PIERDA, MAS TENGA VIDA ETERNA “ Juan 3:16.

ESTARE CONTIGO; Y SI POR LOS RIOS, NO TE ANEGARAN, CUANDO PASES POR EL FUEGO, NO TE QUEMARAS, NI LA LLAMA ARDERA EN TI" Isaías 43:2 "NO TEMAS PORQUE YO ESTOY CONTIGO, SIEMPRE TE AYUDARE, SIEMPRE TE SUSTENTARE CON LA DIESTRA DE MI JUSTICIA" Isaías:41:10 Dra. Eva A. Gonzalez Soto

Si puedes creer esto y arrepentirte, entonces podrás confesarlo con tu boca, pues sin arrepentimiento, El no vendrá a tu corazón, vendrá cuando creas en EL y esta fe te lleve al arrepentimiento. Es entonces cuando nacemos de nuevo, nos hace sus hijos y podemos tener comunión con El Padre por medio de JESUS , no hay otro medio. JESUS DIJO: “ YO SOY EL CAMINO , LA VERDAD Y LA VIDA Y NADIE VIENE AL PADRE SI NO ES POR MI” Juan 14:6

Tal vez en este momento te estés preguntando que tiene que ver todo lo que has leído hasta aqui, con cómo enfrentar el cáncer y te diré: tiene que ver TODO, si TODO, si yo no tuviera a JESUCRISTO, mi historia seria muy diferente en este momento, pero gracias a El “…..ALCANCE MISERICORDIA Y HALLE GRACIA PARA EL OPORTUNO SOCORRO” Heb. 4:16b Y hoy puedo decirte que verdaderamente mi socorro vino de EL, porque te aseguro que no hay manera de estar preparado para recibir una noticia asi: “el resultado de patología dice que es un cáncer lobulillar estadio II y el

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Marisa Valle

INICIEMOS UNA REVOLUCION Dios nos hizo para vivir en libertad en todos los aspectos. Nos dio libre albedrío y autoridad para gobernar nuestro cuerpo, pero lamentablemente cuando pecamos (hacemos lo malo), el diablo nos esclaviza, y después no queremos hacer lo que Dios nos manda, sino lo que nos gusta.

Hace 200 años nuestro país estaba sometido al yugo de los españoles. En 1521, nuestro País fue conquistado por Hernán Cortés y los españoles. Ellos formaron la Nueva España y se establecieron entre nosotros, tomando posesión del gobierno y repartiéndose las tierras. Crearon diversas clases sociales en las cuales ellos y los suyos eran los más privilegiados en todo. Era una desigualdad total. En Septiembre de 1810, un hombre luchó por la libertad, el cura Hidalgo, no lo hizo solo, convocó al pueblo y juntos comenzaron una revolución. Durante 11 años, muchos hombres y mujeres valientes surgieron y pelearon contra los verdugos, hasta que en septiembre de 1821 fue reconocida nuestra Independencia.

No podemos permitir que nuestro País se conforme con esa esclavitud espiritual, necesitamos iniciar una revolución con la Palabra de Dios, que es la que hace libre a las personas de todas sus ataduras. Una revolución es producir un cambio que altere lo mal establecido y traiga buenas consecuencias. Esta guerra, que Dios quiere que iniciemos, no se pelea con las armas del hombre, sino con la Biblia. La Palabra de Dios es nuestra arma contra las asechanzas del enemigo. Necesitamos platicarles de Jesús a todos los que conozcamos para que sean libres, aunque el mundo intente callarnos. La gente necesita saberlo y nosotros hablarlo, porque si no lo hacemos, las piedras gritaran (Lucas 19:37-40). Así como muchos se levantaron en México para conquistar la libertad de nuestro País, los cristianos debemos levantarnos para evangelizar al mundo. Niños, si los adultos se callan, ustedes pueden hablar, ¡iniciemos el cambio!

Ahora los mexicanos somos dueños de nuestro país, tenemos privilegios y oportunidades de crecer como personas. Nosotros mismos elegimos a nuestros gobernantes y las leyes que nos rigen. Hay libertad, no somos esclavos físicamente de nadie. Pero la libertad más importante es la del interior. Por fuera no tenemos cadenas, pero por dentro mucha gente es esclava de malos sentimientos, adicciones y enfermedades espirituales. Nuestro México está cautivo en la idolatría (adoran a otros personajes que no son Dios) y la mundanalidad (no se rigen por la ley de Dios, sino la de su carne).

ACTIVIDAD PARA CONMEMORAR NUESTRO BICENTENARIO Elabora una piñata siguiendo las instrucciones que damos y el día 15 de septiembre vístete con algún traje típico o disfraz de nuestra revolución, y pídele a tus padres que te lleven a festejar “El Grito de la Libertad” y después rompe la piñata, simbolizando así que te unirás a la causa de acabar con el pecado de nuestra ciudad. MATERIALES: Un globo grande Unas tijeritas Periódico, rasgado en tiras Engrudo (Harina con agua) Papel Crepé de colores Cartoncillo Papel metálico INSTRUCCIONES: Infla el globo, luego envuélvelo con las tiras de periódico sujetándolo con el engrudo. Cuando menos debes poner 4 capas, esperando que se vaya secando la anterior antes de continuar. Tómate tu tiempo (pueden ser días) para elaborarla, entre mas la dejes secar mejor. Pide ayuda de un adulto para perforar el globo y colocar un alambre de donde

colgará. Utiliza el cartoncillo forrado del papel metálico para formar los picos, a los cuales deberás agregarle tiras de colores antes de cerrarlos y sujetarlos. Corta el papel crepé en tiras y hazle unas barbitas. Después ve colocandolas de abajo hacia arriba, decorándola a tu gusto.

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Revista Comunión