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COLEGIO de ARQUITECTOS de VENEZUELA

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"...Nadie, por supuesto es imprescindible, pero la ausencia de William se va a sentir profundamente durante mucho tiempo, en el afecto personal, desde luego, pero también en el interés colectivo. Son muchos los proyectos que truncó su inesperada y prematura muerte, pero no hay duda de que la extraordinaria energía que fue capaz de desplegar en vida seguirá alimentando a los defensores de esta maltratada urbe hasta convertirla en la deslumbrante metrópoli tropical que se atrevió a soñar..." Marco Negrón Un soñador de ciudades. Publicado en Tal Cual, 11/01/2011

Ilustración: Arq. Eduardo Agelvis William Niño Araque Nació en San Cristóbal el 4 de marzo de 1953. Murió en Caracas el 18 de diciembre de 2010.


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Editorial

Mientras escribimos esta editorial Venezuela está bajo la lluvia. El sonido de esa lluvia torrencial fue el último que escuchó William Niño Araque cuando dejaba su bien amada Caracas. En éste, nuestro medio impreso, quisimos rendirle mínimo homenaje a quien vivió intensamente para pensar nuestra ciudad capital, para reflexionar sobre sus enormes posibilidades y para difundir sus bondades. Su “lírica urbana” marcó la senda del Arquitour que hoy continúa. En el trazo diestro de

Eduardo Agelvis queda plasmado su rictus y en el verbo acucioso de María Teresa Novoa algunas de sus incontables tareas como gremialista. Esas mismas lluvias son las “aparentes responsables” de los miles de damnificados. Aunque las verdaderas causas de que nuestros cerros se desmoronen; nuestras carreteras se hundan; nuestros servicios públicos colapsen, son la falta de inversión y de planificación coronadas por la más rampante ineficiencia e improvisación que hayamos visto, especialmente, con los ingentes recursos económicos de los últimos doce años. Es el Estado quien desdeña el conocimiento acumulado en decenas de miles de profesionales: arquitectos, urbanistas, ingenieros y sociólogos venezolanos que deberían formar parte de los planes y proyectos que nuestras ciudades necesitan, pero son ignorados, sistemáticamente, mientras se improvisan “refugios” en estacionamientos y edificios de oficina. Profesionales de la talla de Gustavo Legórburu y Béla Kunckel dejan aquí sus ideas y proyectos para construir mejores

ciudades, tal y como lo hicieran en sendos foros sobre el tema de la vivienda que tuvieron lugar en nuestra sede de Casa Mall y en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, donde los calificados ponentes no se ahorraron cifras para dejar en evidencia la calamitosa situación de nuestra infraestructura nacional y lo poco que se está haciendo para mejorarla. Y hablando de lo poco que se está haciendo llamamos la atención sobre lo que se está “deshaciendo”.Tal es el caso de Puerto de la Mar -ambicioso plan de desarrollo dinamizador del casco de Porlamar, isla de Margarita- truncado sin que se conozcan las verdaderas razones, porque los permisos fueron otorgados oportunamente. Hoy, el vandalismo arrebata lo que deja el salitre. Es indispensable acotar que lo ocurrido con Puerto de la Mar es la punta del iceberg. Muchos proyectos y obras en ciernes se han paralizado por vía de un recurso legítimo, mal entendido y peor aplicado: las “expropiaciones”. Máxime, cuando la mayoría de ellas no honra sus compromisos de pago con los propietarios. Lo cual, huelga decir, no abona el terreno de la inversión ni la productividad. Tres gremialistas escriben desde la convicción del ejercicio de la arquitectura no como apéndice de la ingeniería sino asumiendo su legítima autonomía jurídica. Así como nosotros asumimos la defensa de nuestro patrimonio moderno – muchas obras nos situaron, alguna vez, a la vanguardia de la arquitectura latinoamericana– con la configuración del capítulo Venezuela de Docomomo y la celebración de los 10 años de la declaratoria de La ciudad universitaria de Caracas como patrimonio de la humanidad. El Parque del Este va en búsqueda de similar distinción. Ambos monumentos se encuentran amenazados aunque por distintas razones. La primera, por el déficit presupuestario que padecen nuestras universidades y del cual no escapa nuestra Alma Mater y el segundo por la imposición de usos no cónsonos con el espíritu que inspiró este proyecto emblema de la modernidad caraqueña aunado a la falta de mantenimiento. Queda en sus manos la 57º edición de la revista del CAV. Seguimos adelante con este proyecto de todos hecho por pocos; los pocos que asumen el compromiso de todos. Una vez más, lo invitamos a participar, a enviar sus propuestas, comentarios y críticas constructivas.

J U N TA D I R E C T I VA D E L C O L E G I O D E A R Q U I T E C T O S D E V E N E Z U E L A


COLEGIO de ARQUITECTOS de VENEZUELA

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Bs.F. 30

Revista CAV 57 JUNTA DIRECTIVA DEL COLEGIO DE ARQUITECTOS DE VENEZUELA 2010 – 2012

Nota de agradecimiento

La Junta Directiva del CAV agradece la colaboración prestada a todas las personas, instituciones y empresas que permitieron la realización de esta edición.

Directora

Arq. María Gabriela Bermúdez Editora

Arq. Mitchele Vidal Coordinadora Editorial

Presidente

Orlanis Barreto

Arq. Octavio De Lamo Chacón

Correctora de Estilo

1º Vicepresidente

Pilar Mengod

Arq. Omar Enrique Seijas Arteaga

Periodistas y Colaboradores

2º Vicepresidente

Arq. Eduardo Agelvis Lic. Ricardo Andrade Lic. Lisseth Boon Arq. María Teresa Novoa Yimmi Castillo Arq. Tomás Pérez Calderón Arq. Octavio De Lamo Arq. Sylvia Corso Cano Arq. Carlos T. Sierra Arq. Hannia Gómez

Arq. Odoardo Rodríguez Carías Secretario General

Arq. Ramón Alberto Ecarri Llobet Tesorera

Arq. Miguelina Falotico 1º Vocal

Arq. Mitchele Vidal 2º Vocal

Arq. Eduardo Agelvis

Fotografía

3º Vocal

Jean Herrera Nicola Rocco Richard Torres Arq. Tomás Pérez Calderón Arq. Folco Riccio

Arq. Alejandro Borges 4º Vocal

Arq. Luz María Charlita de Sanz 5º Vocal

Arq. Carlos T. Sierra Gerente General

Arq. Tomás Pérez Calderón Coordinación Biblioteca

Arq. Dilia Silva

Nota

Lic. Antonella Fonseca Arq. Mitchele Vidal Lic. Orlanis Barreto Lic. María F. González Arq. Blanca Rivero Lic. Ricardo Ramírez Requena Arq. Marco Negrón Urb. Raquel Scharffenorth Arq. Odoardo Rodríguez

Arq. Carlos T. Sierra Arq. Susana Mileo Arq. Odoardo Rodríguez Arq. Valeria Ragonne

El contenido de los artículos es de exclusiva responsabilidad de los autores que lo firman. Prohibida la reproducción total o parcial de esta revista o alguno de sus contenidos sin previa autorización por escrito por parte del Colegio de Arquitectos de Venezuela. Derechos Reservados. Portada Edición 57 Del libro Caracas Cenital, editado por la Fundación para la Cultura Urbana Fotografía: Nicola Rocco Fecha de la toma: 27-09-03

Diseño Gráfico

Guillermo Salas Gerente de Comercialización

María Eugenia Bermúdez ventasrevistacav@gmail.com Tlf. 0212 662 7408 / 690 0357

Secretaria

Alicia Peña

Ejecutivos de Comercialización

COMITÉ EDITORIAL Arq. Omar Enrique Seijas Arteaga Arq. Mari Carmen Sánchez Arq. Tomás Pérez Calderón

Comercialización Página Web CAV

WEBMASTER Y REDES SOCIALES Arq. Luis Fornez

María Eugenia Quintero Arq.Tomás Pérez Calderón Arq. Antonio Maione Arq. Luis Fornez ventas@cav.org.ve lfornez@si-sms.com Tlf. 0212 761 7941

@revistacav @cavorgve

www.cav.org.ve

colegio de arquitectos de venezuela

Colegio de Arquitectos de Venezuela C.C. Casa Mall en Los Naranjos, El Cafetal, Caracas, Venezuela Teléfonos: +58 212 988 1331 - 988 1361 Revista CAV Av. Intervecinal de Colinas de Santa Mónica, Edif. El Vigia, Sótano 2, Oficina E, Caracas, Venezuela Teléfonos: +58 212 662 74081 - 690 0357 E-mail: revistacav@gmail.com Depósito Legal: pp.198502DC3639


Contenido

Pronunciamiento COLEGIO DE ARQUITECTOS DE VENEZUELA

Arquitectos de siempre Gustavo Legórburu LISSETH BOON / FOTOGRAFÍA: RICHARD TORRES

Arquitectos de ahora Béla Kunckel Fényes LIC. RICARDO ANDRADE / FOTOGRAFÍA: CORTESÍA: GLOCAL STUDIO

William Niño Araque ARQ. MARIA TERESA NOVOA C. / FOTOGRAFÍA: ARQ. TOMÁS PÉREZ CALDERÓN ILUSTRACIÓN: EDUARDO AGELVIS

Espacio Público Puerto de la Mar YIMMI CASTILLO / FOTOGRAFÍA: ARQ. FOLCO RICCIO

La Ley del ejercicio profesional ARQ. TOMÁS PÉREZ CALDERÓN

¿Una Ley para normar qué? ARQ. OCTAVIO DE LAMO

¿Por qué una Ley propia para el ejercicio de la arquitectura? ARQ. SYLVIA CORSO CANO

Arquitours Arquitour Chacao ARQ. CARLOS T. SIERRA / FOTOGRAFÍA: ARQ. CARLOS T. SIERRA - ARQ. SUSANA MILEO

Bienvenidos a Docomomo Venezuela ARQ. HANNIA GÓMEZ / FOTOGRAFÍA: JEAN HERRERA

Eficacia y estrategia productivas. Soluciones para el problema de la vivienda LIC. ANTONELLA FONSECA Y ARQ. MITCHELE VIDAL / FOTOGRAFÍA: ARQ. ODOARDO RODRÍGUEZ

Nuestros aliados Integración de la luz en la arquitectura CORTESÍA: ILUMINACIÓN HELIOS

¿Arquitectos por necesidad o necesidad de arquitectos? ORLANIS BARRETO Y MARÍA F. GONZÁLEZ

Fotoreportaje La Ciudad Universitaria de Caracas. Nuestro Legado mundial ARQ. BLANCA RIVERO Y LIC. RICARDO RAMÍREZ REQUENA / FOTOGRAFÍA: ARQ. VALERIA RAGONNE

Uslar Pietri y el rancho ARQ. MARCO NEGRÓN / FOTOGRAFÍA: JEAN HERRERA

El Parque del Este URB. RAQUEL SCHARFFENORTH / FOTOGRAFÍA: ARQ. ODOARDO RODRÍGUEZ - JEAN HERRERA

Humor ARQ. ODOARDO RODRÍGUEZ

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PRONUNCIAMIENTO DE LA JUNTA DIRECTIVA NACIONAL DEL COLEGIO DE ARQUITECTOS DE VENEZUELA SOBRE “LA GRAN MISIÓN VIVIENDA VENEZUELA”

Por la obligación social de informar y asesorar con voz pública a la ciudadanía, de los problemas que competen profesionalmente a nuestro gremio, hemos considerado de vital importancia pronunciarnos ante el país, debido a las implicaciones que tendrán algunos aspectos contenidos en la Gran Misión Venezuela, donde en su mensaje y texto, se distorsionan conceptos y propuestas, que lejos de concretar soluciones progresivas al desarrollo urbano y la vivienda, las colocan dentro de una premura y un contexto que conduce a lo incumplible y, que lamentablemente nos llevarán a una nueva frustración social y política, especialmente a la población más pobre que vive en todos los barrios del país. ¿Por qué? 1.- Porque es una discrecional iniciativa impuesta por el Presidente. La Gran Misión Vivienda Venezuela es una iniciativa del Presidente de la República, promovida y de su responsabilidad exclusiva, apoyada por sus ministros del sector y lanzada como flecha esperanzadora para tratar de subsanar los fracasos sistemáticos que se han evidenciado durante su gobierno durante estos doce años de promesas incumplidas en el área de desarrollo urbano y vivienda. 2.- Porque por su falta de sustentación ya se anuncia como un nuevo fracaso. Los fracasos que comenzaron lamentablemente con la habilitación integral de los barrios en 1999, las promesas durante la gestión militarizada en la vivienda entre el 2001 y 2003 con el Plan Bolívar, continuada con el programa“ La Revolución de la Vivienda”, “La Misión Vivienda y Hábitat” (2004), y en el 2005 : “La Misión Avalancha”, con el compromiso de patria o muerte con la vivienda; seguidas con el comprometedor y fracasado anuncio de 19 ciudades socialistas y “La Misión Villanueva”, hasta llegar hoy a la Gran Misión Vivienda Venezuela, la cual sólo representa una forma habilidosa de crear nuevos espejismos frente a una audiencia que se le desgasta como soporte electoral para el año definitorio electoral de 2012. 3.- Porque está apoyada en leyes de corte populista poco efectivas. Todas las cinco leyes que respaldan a la Gran Misión Vivienda Venezuela tienen como propósito fundamental apoyar populistamente el incumplido compromiso del Presidente con las ofertas previamente descritas, las cuales independientemente de que existan algunos objetivos sociales plausibles, e inscritos en ellas para proteger algunos sectores de bajos ingresos de la población (damnificados, refugiados, desalojos, nuevas viviendas…) su finalidad teleológica, es exclusivamente electorera ante el desespero de mantenerse en el poder indefinidamente. 4.- Porque es una oferta engañosa y desesperada, imposible de cumplir. Este desespero lo conduce a ofrecer el desideratum de dos millones de vivienda para el 2017, el cual posiblemente seria cumplible, si las relaciones con el sector productivo nacional vinculado a la construcción fueran abiertas, de concertación y con la seguridad jurídica que exige ese trabajo hacia el sector privado, y con las comunidades no dependientes de consejos comunales partidizados. 5.- Porque existiendo comprobada experiencia en el país en la construcción de viviendas, no es justificable la contratación de empresas extranjeras. La obsesión de acosar sistemáticamente al sector privado con la finalidad de hacerlo desaparecer, conduce al Presidente y sus ministros del sector, a la contratación de viviendas con países extranjeros, los cuales bajo unas condiciones de capitalismo salvaje, sólo permitirán la acumulación de capital privado en esas naciones, y no la generación de empleo masivo y riqueza en nuestro país. Esta actitud, conduce además a la subestimación total de los productores de sistemas constructivos y profesionales de la ingeniería, la arquitectura y el urbanismo, a su desnacionalización, a ser desplazados por la de profesionales que no tienen el conocimiento de las condiciones locales de operatividad laboral, técnica, organizativa, administrativa y jurídica; restricciones que bien manejan localmente los nuestros con su comprobada eficiencia histórica. Eficiencia que tratan de empañar con aislados casos de especulación, los cuales deben y tiene que ser severamente castigados, previo juicios equilibrados. 6.- Porque no tiene sustento Técnico ni Urbanístico alguno. La ausencia de una política de tierras urbanas está conduciendo a que se desaten unilaterales y desbocadas expropiaciones, mas bien confiscaciones, sin distingos de la naturaleza, usos, compatibilzaciones y contextos donde se ubican. Esto conducirá a un mayor deterioro urbano al no haber en gran cantidad de casos, al menos en todos los conocidos públicamente en Caracas, a que se mezclen usos incompatibles en esos sectores y en otros del país. Pero más grave aún, que se dispongan de tierras ya incorporadas a las reservas naturales y ambientales, las cuales bajo ninguna justificación deben ser usadas para propósitos populistas y electoreros. 7.- Porque es fatídico en su menosprecio a los habitantes de nuestros barrios. Finalmente, no por eso menos importante, queremos destacar la ausencia y repetida dejadez consciente del Presidente con los barrios del país, los cuales ni siquiera menciona en la Gran Misión Vivienda con programas concretos de urbanización, o preventivos de parcelas urbanizadas, para poder conocer la forma como compensará su déficit carencial de urbanización. Pareciera que en los dos millones de viviendas a construir como desideratum , están incluidas el reemplazo de esta población en nuevas viviendas, lo cual nos retrotrae a la tesis ya sepultada como fue la de erradicación de ese patrimonio construido, al cual sólo le falta incorporar dentro de las áreas estables, lo que ellos no pueden hacer: Los servicios, los equipamientos, la infraestructura, accesibilidad peatonal, vial, para incluirlos como ciudadanos con verdaderos derechos y deberes al sector formal de las ciudades que los contienen. Invitamos a los gremios vinculados con el tema de la vivienda y el desarrollo urbano, a pronunciarse frente al país sobre esta misión, la cual representa la gran bandera del espejismo nacional para captar electores en las próximas elecciones de diciembre de 2012. FIRMADO Octavio De Lamo Ch.

Omar Seijas A.

Odoardo Rodríguez C.

Junta Directiva Nacional Colegio de Arquitectos de Venezuela En Caracas a los 25 días del mes de mayo de 2011

Ramón Ecarri Ll.


Arquitectos de siempre

“La arquitectura en Venezuela no tiene conciencia del lugar donde se desarrolla�


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Gustavo Legórburu Por: Lisseth Boon lisboon@gmail.com

Uno de los decanos de la

Fotografías: Richard Torres

nacional reflexiona sobre

arquitectura contemporánea la ciudad y sus particulares obsesiones, como la necesidad de adaptar las formas al concepto de tropicalidad y la permanencia en el tiempo

Gustavo Legórburu no tiene correo electrónico. Mucho menos una cuenta de Facebook o Twitter. Es de los pocos que en la galaxia de la Internet sigue usando el fax para comunicarse. A sus 80 años, podría apoltronarse en conceptos y prácticas archivados en catálogos de otras épocas. Pero sus principios sobre la arquitectura continúan más vigentes que nunca. Legórburu pertenece a la estirpe de los decanos de la arquitectura de la Venezuela contemporánea, que emprendió Carlos Raúl Villanueva. De los que con apoyo del sector privado y público contribuyeron a edificar la utopía de la ciudad moderna. Al menos, algunos de sus capítulos más notables. De su autoría son la sede del Ateneo de Caracas, el Instituto Politécnico de Barquisimeto, las estaciones de Altamira y Chacaíto del Metro de Caracas, junto al Centro Nacional de Ajedrez en plaza Chacaíto. También, la Biblioteca del IVIC, sede del Banco del Orinoco en Caracas, Colegio Cristo Rey y el Centro Nutricional Infantil (Cania) de Polar, en Antímano, por sólo mencionar algunas obras de una larga lista que abarca edificaciones hospitalarias, educativas institucionales y privadas en todo el país. El Premio Nacional de Arquitectura 1989 (otorgado por el extinto Consejo Nacional de la Cultura, Conac en reconocimiento a toda su trayectoria). Dejó la docencia en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV hace dos décadas. También, cerró su oficina hace 10 años. Pero el encargo de un reciente proyecto para una vivienda particular, que se construye en República Dominicana, activó de nuevo su creatividad y precisión. Lo trabaja junto a su hijo mayor, Gustavo Legórburu, también conocido arquitecto. “Tuve que comprar todo de nuevo, desde un compás, Página anterior

Ateneo de Caracas. Premio Nacional de Arquitectura

como si estuviese comenzando de nuevo la carrera”. Desde su retiro, el miembro N° 75 del Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV) se permite algunas reflexiones sobre su ciudad natal, aunque se mantenga alejado de la discusión pública. “No soy urbanista. Nunca me metí en eso”, advierte de entrada el arquitecto cuando se le pide un diagnóstico de la ciudad. “Pero sí te puedo hablar de la falta total de planificación. No hay suficientes vías que comuniquen el norte con el sur de Caracas. Las urbanizaciones en las colinas del sureste fueron levantadas entre una galimatías de caminos entrecruzados. Hay buenos ejemplos arquitectónicos pero en un espacio que no fue organizado previamente por el urbanismo”. Los planes de construcción de viviendas del actual gobierno –que el arquitecto admite conocer superficialmente– no tendrán ningún sentido si no se le otorgan los servicios básicos, como hospitales, escuelas y comercios, opina Legórburu. Para el merecedor de la Orden Carlos Raúl Villanueva 1985 y Andrés Bello 1972, meter a la gente en edificios hechos a la carrera, sin tomar en cuenta los anteriores elementos ni las condiciones del clima, no resolverá el problema. Parafraseando al creador de la Ciudad Universitaria: “la arquitectura que no toma en cuenta el factor social, no sirve para nada”.

Público y privado Legórburu ha motorizado buena parte de sus proyectos dentro del sector público. Una de las obras de la cual se siente más orgulloso es el Politécnico de Barquisimeto, diseñado en 1962 durante el gobierno de Raúl Leoni y construido en 1964. Recuerda


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Centro de Atención Nutricional Infantil Antímano CANIA

CANIA

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Biblioteca de IVIC

CANIA

con satisfacción que fue una escuela particular para él. En aquel momento, el Ministerio de Educación le dio total libertad, pero advirtiéndole que no podía incluir aire acondicionado ni otros elementos que requiriesen electricidad como escaleras mecánicas o ascensores. Tenía que ser natural, lo más económico posible ya que el Gobierno no tenía dinero. Esas limitaciones se convirtieron en oportunidad de creación. “Aprendí muchísimo con ese proyecto”, confiesa el arquitecto, quien adaptó la estructura a las características del clima y la zona. Sin ventanas ni puertas, resultó una obra destacada a bajo presupuesto para aquel entonces. Una de las obras emblemáticas de la capital es el edificio del Ateneo de Caracas, en Los Caobos, diseñado especialmente por Legórburu para esta institución en 1974 (encargada por el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez), y finalmente construido en 1983. Luego de su desalojo en 2010 por parte del actual gobierno, la sede es hoy ocupada por la Universidad de las Artes, Uneartes. El Ateneo de Caracas condensa dos obsesiones de Legórburu: la arquitectura tropical y la permanencia en el tiempo. “El mantenimiento es un factor constructivo importante, que comienza a inquietarme desde muy joven cuando viajé a Europa y conocí tantos edificios históricos. Por eso se me ocurrió usar bloques de concreto para los exteriores tanto en este caso como tam-

bién en el del Politécnico de Barquisimeto. La gran ventaja es que crea millones de celdas de sombras. La incidencia del sol sobre la pared y el calor es menor que si tuviera una pared lisa. Además, resulta más económico por ser un material resistente”.

Arquitecto tropical Una de las inclinaciones cardinales de Legórburu ha sido la arquitectura tropical, que ha tenido oportunidad de desarrollar en algunos momentos de su carrera. “Cuando veo proyectos de edificios con ventanas pegadas a fachadas lisas, orientadas de manera que les pegue todo el sol, te das cuenta que el autor no tiene idea de dónde está viviendo. Si en la universidad me presentaban algo así, estaban raspados”, puntualiza. Para Legórburu, el grave problema de la arquitectura es que no hay conciencia del lugar donde se desarrolla. “Me indigna, no puedo aceptarlo. Conocer el clima y la geografía es fundamental. Villanueva siempre nos preguntaba, ¿dónde está tu norte? Fue el primero que planteó la adaptación de la arquitectura al trópico. También Tomás Sanabria, mi excelso profesor y buen amigo. Teníamos casi la misma edad”. El arquitecto invita a pasar por urbanizaciones como El Rosal o Campo Alegre, por ejemplo, para constatar si muchos edificios toman en cuenta la tropicalidad. “Hay estructuras horrendas, copias de modelos extranjeros, reflectores del sol que gastan


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Biblioteca del IVIC

millones en electricidad y mantenimiento, aparte de que la climatización desprende calor y genera ruido. Representan grandes errores en una ciudad como Caracas”. Otro fenómeno común es el llamado “ranchismo”, que no es otra cosa que adosar otros pisos a los topes de los edificios ya levantados. “Tomás Sanabria decía que no hacía edificios con techos planos para que no le encaramaran un rancho. Ese consejo me influyó”, revela Legórburu, agregando que muchos

ejemplos de arquitectura se han arruinado por la “ranchificación” de la arquitectura. El arquitecto proyecta un país donde se le enseñe a los venezolanos a comprender desde niños las particularidades del sitio donde viven. No hay que comenzar en la universidad, sino mucho antes, desde la escuela. “Si las decisiones caen en manos de arquitectos sin conciencia, el daño es mayor”.


Arquitectos de ahora

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Arquitecto con máster en Diseño Urbano de la Universidad de las Artes (Berlín, 2003), Béla Kunckel Fényes (1970) reflexiona sobre la arquitectura como oficio, expone parte del trabajo de Glocalstudio y da algunas luces para el abordaje de la crisis de vivienda en Venezuela Hotel ZRPV


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“Hacer ciudad es hacer sociedad”

Por: Lic. Ricardo Andrade

Béla Kunckel Fényes “Pensar de forma global y actuar de forma local”, resuena la voz

del profesor Rainer W. Ernst. Con una obra ampliamente laureada dentro y fuera de Venezuela, Glocalstudio es una plataforma que, desde Caracas, reúne a oficinas de Alemania, Hungría y otras partes del mundo, para articular esfuerzos en la creación y el desarrollo de proyectos arquitectónicos. Una de sus piezas clave en la dirección de proyectos, Béla Kunckel Fényes, toma la palabra para hablar Glocal –como cariñosamente le llama- y otros asuntos. La espigada figura exalta su herencia germana. Conduce con amabilidad a su visita dentro de la espaciosa oficina -llena de computadoras, planos y maquetas de cartón y fibra de vidrio-, hasta llegar a una sala de reuniones que debe haber sido testigo de reiteradas conversaciones sobre espacios fascinantes, lugares fértiles y edificios que cuentan historias. Frente a una imponente imagen de la propuesta de hotel que hizo la empresa para la Zona Rental de la UCV y otras fotografías de proyectos y construcciones, Kunckel Fényes comienza a hablar ante el grabador.

Trabajo creativo ¿Cómo nace Glocalstudio? Nace con Inteplanconsult, la compañía que fundó Dietrich Kunckel (mi padre) y Anthony Perful hace 35 años, quienes trabajaron mucho en proyectos hoteleros y planificación urbana y regional.

Desde 2006, tenemos nuevo nombre y ha habido un giro de enfoque y varias líneas: organizar foros y acciones de calle, tratar de trabajar con los medios, y de sensibilizar a la sociedad, al gremio y a la academia, para que los cambios no sólo se den en las grandes ideas, sino en pequeños pasos. ¿Quiénes integran el equipo? Mucha gente. Tenemos socios estratégicos: ingenieros, artistas, sociólogos que nos han apoyado muchísimo. En la oficina de Caracas somos quince en este momento, pero cada vez que agarramos un proyecto trabajamos con todo el equipo. Me refiero a un intercambio de ideas con el ingeniero estructural, el sanitarista, el eléctrico, el paisajista, el artista... ¿Cuál es su metodología? Hemos tratado de crear una forma de trabajo que nos dé estándares con los cuales la parte técnica se haga tácita y nos concentremos en la parte creativa. Explotamos todas las ideas y no les damos juicio de valor. Después se empiezan a filtrar, y aparece de forma gaseosa lo que puede ser el proyecto. Tratamos de buscar soluciones muy elegantes que piensen en llevar al límite un tema que descubrimos en ese lugar, y en cómo transformamos ese encargo en un disfrute, no sólo para el cliente sino para nosotros. Hacemos comprobaciones de modelos tri-


18 dimensionales desde el primer día: desde el primer momento estamos trabajando con la materia. ¿Cuál es la razón de ser de una empresa como ésta? Esto sólo vive por la pasión. Y es lo que lo ha hecho soportable, porque no hay sido fácil, pero ha sido muy divertido. Vemos en cada encargo una oportunidad de explorar nuevos caminos, independientemente de si se trata de un barrio o de un hotel seis estrellas. No buscamos ser necesariamente originales, aunque algunas personas piensen que eso es lo que nos caracteriza. ¿Cómo conciben la arquitectura en Glocalstudio? Creemos que la arquitectura no es un oficio aislado e independiente de la realidad en la que está inmersa, sino que tiene una envergadura mucho más grande y compleja. Creemos que la arquitectura tiene una fuerza que puede recalificar el espacio y la ciudad. La arquitectura hace ver lo que siempre ha estado ahí, hace que algo no sea extraño a la vista, hace que eso inmanente del lugar donde construimos se reconozca y aparezca. La arquitectura, en ese enfrentarse al lugar, lo recalifica, lo recompone, le da la posibilidad de una forma nueva, o algo que hace que esa vivencia sea mejor. ¿Y qué hace el arquitecto para recalificar el espacio? Creo que tiene que ver con un enfrentamiento muy comprome-

tido con el lugar que uno está haciendo. La arquitectura está cargada de una intencionalidad que hay que controlar, para dejar que el lugar empiece a mostrarse ante uno. Cuando eso pasa y uno se deja sorprender por el encargo, comienzan a aparecer cosas inesperadas. Lo que uno tiene que tener es la capacidad de no sentir la necesidad inmediata de actuar, sino primero de entender. Los mejores proyectos que hemos tenido son aquellos donde los clientes nos han permitido esa ventana de tiempo en la primera fase. Normalmente, se invierte más tiempo en la ingeniería de detalles, y el anteproyecto sale de forma inmediata. En nuestro caso es casi al revés. ¿Cuál es su especialidad? La mecánica teatral siempre nos ha fascinado. Hemos hecho el Teresa Carreño (mi papá fue uno de sus tres arquitectos), el proyecto del auditorio y teatro experimental del Centro Cultural de Maturín, auditorios para Edelca. Pero la verdad es que tenemos proyectos de todo tipo: desde mobiliario urbano y arquitectura interior, hasta planes maestros regionales. Hicimos el plan maestro para toda la isla de Bonaire, para Willemstad (Curazao), para Barcelona y Puerto La Cruz, el plan para el desarrollo turístico de La Tortuga, la Ordenanza para La Trinidad. No tenemos una especialidad, pero cuando se trata de proyectos muy específicos, tenemos los mejores especialistas de Alemania, Inglaterra y Estados Unidos que nos pueden acompañar.

Playa Altamira EU Trío

Fotografía: Tomás Opitz

Fotografía: Gianni Napolitano


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Beisbol Las Isletas Concurso Memorial 1956


20 Vivienda compleja ¿En Glocalstudio han desarrollado proyectos residenciales? Ese no es nuestro “fuerte”, pero entre 1995 y 1996 desarrollamos un proyecto en Maturín que no se construyó. Las viviendas aquí se entienden como unos objetos que se repiten de forma casi autista, creando una cantidad de áreas que no sirven para absolutamente nada y que no conforman ciudad. ¿En qué consistió ese proyecto? Se proponían edificios de hasta seis pisos que empezaban a definir espacio urbano, galerías, estacionamientos detrás de los edificios, límites claros entre lo público y lo privado, pero no muros ni rejas, sino tiendas debajo del edificio de vivienda. La idea era llevar el modelo de El Silencio y Chacao un paso más allá y entender que la vivienda social se puede convertir en la excusa para crear ciudad. Ese proyecto venía con una infraestructura educativa, religiosa, etcétera, pero inserta en un tejido. Además, aprovechábamos la vegetación, un paisaje fantástico de cujíes, cactus, araguaneyes como una especie de telón de fondo del edificio. Y se trabajaban las pendientes de tal manera que las aguas siempre terminaran en una quebrada, y no en la canalización. ¿Cómo ven ustedes la crisis de vivienda en Venezuela y sus posibles soluciones? El tema de la vivienda es un tema increíblemente complejo porque en ella se concentran todos los demás problemas. Recursos hay. Lo que hace falta es la intención política, el conocimiento y la discusión del tema. Creo que con la vivienda, si se enfoca desde su complejidad y no desde su aislamiento, se puede transformar una ciudad. Hay que empezar a hacerse las preguntas correctas: ¿qué es lo que queremos lograr?, ¿producir alfombras de vivienda va a solucionar nuestros problemas como sociedad o sólo va a solucionar un problema político como estadística? Si yo entiendo que la vivienda es un problema que, a su vez, puede solucionar otros problemas de ciudad, y si eso lo comparto con la sociedad, entonces la acción puede ser transformadora y liberadora. Entonces, ¿qué se debería hacer? Las viviendas deberían ser construidas en terrenos de calidad urbana muy alta e insertos en la sociedad, no para crear suburbios. Si asumimos el tema como la creación de alfombras de “casitas”, se pierde una gran oportunidad de redefinir la ciudad y la forma como convivimos. Hay que regresar a la importancia del espacio urbano. La estrategia de cómo se plantean las viviendas debe ir cambiando. Hay que abandonar muchas de las fórmulas que hay y experimentar con nuevas formas de habitar y de re-

calificar el espacio de la ciudad. Y la vivienda podría ser el motor de eso, porque junto con la vivienda debería venir todo lo demás: cada vez que se construyen 100 viviendas, debe aparecer el comercio que las va a surtir, el trabajo que las va alimentar, la oferta cultural que tendrán. Hacer ciudad es hacer sociedad; van de la mano. ¿Cuál es la situación en el resto de América Latina en comparación con nosotros? En Bogotá, por ejemplo, uno de los grandes retos ha sido el mismo: construir viviendas multifamiliares de calidad que definan espacios urbanos. Las mejores bibliotecas y escuelas en Colombia están en los barrios, y a partir de eso crean el mayor impacto social. La buena arquitectura, pensada y bien hecha, puede recalificar el espacio, darle otra dimensión, y eso es algo que definitivamente no está pasando aquí. No existe; no aparece. No hay oportunidades. ¿No es algo en lo que se piense? Creo que sí se piensa. Hay muchos arquitectos en Venezuela que lo han pensando y tratado de hacer, pero está el desinterés. Algunos ejemplos se han salvado como la Casa Comunal de La Vega o el Gimnasio vertical de Chacao, ambos de Matías Pintó y Mateo Pintó. Pero de resto hay muy poco. Pareciera que los medios no están interesados en proyectar esa imagen. Se esconden las posibilidades. No se llevan a la discusión pública. A su juicio, ¿en medio de la crisis es plausible adoptar soluciones innovadoras? Siempre es posible, pero es un cliché decir que en las crisis aumenta la creatividad. Creo que no es por la crisis que los países de primer mundo producen e innovan. Creo que se tiene que desarrollar una conciencia. En Venezuela hay mucha gente con muchísimo talento en la calle, y quienes no están aquí, están afuera esperando cuándo pueden regresar. ¿Cómo pueden los arquitectos jóvenes dar aportes al país? Lo más importante es que se tomen muy en serio. Los jóvenes tienen que asumir esa fuerza, y la mejor forma de argumentar es haciendo. Estas experiencias de Por el medio de la calle y Ser Urbano son maneras de reinventar la ciudad con pocos medios, pero un impacto altísimo. Eso empieza a crear conciencia de que la ciudad hay que entenderla de otra manera. Hay muchas posibilidades: trabajar con asociaciones, comunidades. Tienen que buscar alternativas de hacer valer su voz y asumir que no es el cliente quien toca tu puerta, sino que tienes que salir a la calle a buscar tu cliente, a buscar tu tema, a buscar tu espacio.


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Ilustraci贸n: Arq. Eduardo Agelvis


23 Por: Arq. María Teresa Novoa C. mtnovoa@hotmail.com

WILLIAM NIÑO ARAQUE Me propusieron que escriba la semblanza de nuestro querido amigo William Niño Araque, arquitecto y gremialista, y ello me retrotrae en el tiempo; sí, a los tiempos de su primera juventud de desempeño profesional, y digo primera juventud, porque nos dejó siendo aún un adulto joven. Dejó sus maletas cargadas, como los jóvenes, de nuevos proyectos que acrecentarían su ya reconocido esplendor como crítico de la arquitectura y cronista de Caracas. La encomienda me hace ir en busca de documentos, publicaciones, fotos. Me refresca gratos recuerdos, revive intensas conversaciones, presenta variadas actividades, me muestra polémicas posturas, y contrariedades. El recorrido memorístico, que repasa variados testimonios, se inicia en los años ‘80, allí donde se cimientan las raíces del frondoso árbol. Caigo en cuenta que varias vertientes irán consolidando el curso del río particular que William fue alimentando con la fuente de aguas sobre el saber lo que es y lo que no es arquitectura; para sumergirse en el tema de la ciudad, sus carencias, sus brillos, sus complejidades y futuro. Empeñándose en descifrar lo que era arquitectura William trasmitía una inmensa inquietud, tanto como un enorme disfrute. Un esfuerzo constante irá consolidando su rol de crítico de la arquitectura en Venezuela, ejercitándose en una suerte de batalla de todos los días por estudiar, difundir, compartir, sumar adeptos a lo que sabía tenía valor patrimonial pero era desconocido por las mayorías. Precisamente es a finales de los años ‘70 e inicio de la década de los ‘80, cuando la joven generación de arquitectos de la que

Fotografías: Arq. Tomás Pérez Calderón

Crítico de arquitectura, cronista de Caracas y gremialista de nuevo tipo

hacía parte William, acusaba la carencia de un CAV consolidado. Y, aunque ocurriera la Asociación de Arquitectos en el Instituto de Arquitectura Urbana1, como importante cenáculo de discusión, no se alcanzaba a espantar del todo las nubes negras, la paradoja de un país en pujante actividad de crecimiento urbano pero que desplazaba, desconocía, omitía, relegaba a un segundo plano la labor del arquitecto. Una operante desidia, basada en la desconfianza y el desprestigio, que desde el poder por un lado y la opulencia por el otro, provocó la definitiva escisión entre los mejores arquitectos e intelectuales y las decisiones políticas. Los finales de los ‘70 y los primeros años de la década de los ‘80 fueron paradójicamente años de un -sin precedente- boom de la construcción en Venezuela no debidamente aprovechado, por su descarado énfasis especulativo, a favor de solventar el problema de la vivienda para los más necesitados y consolidar nuestras ciudades. Lamentablemente, la convocatoria del CAV fue reduciéndose a eventuales brindis sociales mermando significativamente la actividad propiamente gremial, y el rol rector del Colegio de Arquitectos sobre el ejercicio profesional en la construcción de nuestras ciudades. Se avistaba además que el CAV, desde sus inicios, adolecía de una frágil constitución legal que lo disminuía en ese su rol rector, aún no resuelta, de manera que, se hizo doblemente ardua y solitaria la gestión de la Junta Directiva de esos años. Ocurrirá en esas circunstancias desdibujadas del gremio un primer acercamiento, el arquitecto Edgard Jaua, presidente del CAV, convoca a algunos jóvenes arquitectos para que apoyaran


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William Niño a bordo de una unidad de transporte de la Alcaldía de Chacao

la activación de diferentes programas. De allí surge la solicitud de que se haga un tríptico informativo. Para entonces William hacía sus primeras publicaciones como crítico de arquitectura en las páginas culturales del periódico El Nacional, por lo que acoge esta misión con entusiasmo, conformando un equipo del que haré parte. El desplegable sería enviado a los agremiados portando breves noticias del quehacer arquitectónico nacional e internacional, ofreciendo, en su espacio central, la semblanza de un arquitecto con un breve análisis de su obra. La idea fue resaltar lo mejor del quehacer arquitectónico que se estuviera realizando en el momento y además ir abonando el terreno para convocar elecciones. Llegamos a editar tres números de esta pequeña publicación, para la que se contrató un motorizado especialmente…no existía la ventajosa Internet de hoy. Luego de seis años de una acusada merma en las actividades del CAV, la elección de una nueva Junta Directiva, para el periodo 1984-19862 presidida por el Arq. Italo Balbi Toro llenó con aires de entusiasmo y optimismo a los arquitectos, las actividades y amplia convocatoria que el nuevo equipo desplegó en el tiempo de gestión demostrarían que no se quedó en vanas expectativas. Había que participar en la reconstrucción de la institución de los arquitectos de Venezuela, había que sacar de las cenizas al CAV. La nueva Junta Directiva estaba dispuesta a ello y por eso convoca a veteranos y noveles arquitectos. William asume su contribución integrando el equipo que se encargaría de la reedición de la Revista CAV3 donde se reavivara la crítica de la arquitectura, en un volumen de salida semestral con la aspiración de que su

contenido contribuya a la difusión de la arquitectura nacional e internacional y se constituya en un medio de consulta temática. Así quedó plasmado en el editorial de la Revista CAV No. 48, 1985, y en los números que siguieron hasta la penúltima edición de esta etapa con el No.53, 1989, bajo la dirección editorial que tuve el gusto de compartir con William… “Lo primero que se puede afirmar, es que esta revista -No.48 - es producto del deseo de una Junta Directiva que se ha propuesto, como equipo de trabajo, enfatizar y valorizar la mejor producción arquitectónica, sus contradicciones y dificultades. Reedificando así, el sentido que debe cumplir un Colegio de Arquitectos. Lo segundo es que este número de la Revista CAV contiene la orientación, la definición, el carácter y el equipo, de una publicación completamente nueva. Seis años de silencio sólo esbozan la perspectiva del árido y difícil campo de las publicaciones destinadas a la arquitectura. Una perspectiva en la que no se puede encontrar la historia clara y precisa de los temas y problemas que se debaten alrededor de nuestra realización espacial. Situación que se hace crítica si hacemos referencia a la frenética construcción y a la multiplicación del número de estudiantes y profesionales de la arquitectura durante los últimos años…Una aspiración se traduce en la búsqueda por lograr y contribuir a una coherencia documental sobre las personalidades, épocas, movimientos y tendencias del arte de la arquitectura venezolana contemporánea…”. En la Galería de Arte Nacional, William se planteó el reto de crear y coordinar la Unidad de Arquitectura, y lo logró. La exposición “Los signos habitables” sería la primera de una serie de


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En la iglesia Nuestra Señora del Carmen de Campo Alegre

muestras sobre la arquitectura venezolana que aspiraba a programar en lo sucesivo. En el catálogo de la exposición nos dice que estarán dirigidas…al público, el estudioso, el simple habitante de la ciudad quien podrá reconocer parte de su historia personal y de su vivencia estética cotidiana; con esta actividad pretende que la discusión sobre la arquitectura como afirmación cultural esté al alcance de las mayorías saliendo de la academia o de los cenáculos de los expertos, que él bien conocía. Esta exposición sin precedentes en el país, marcará también el inicio de nuevas líneas de trabajo, inédito y pionero, como lo son la museología y museografía de la arquitectura en salas de los museos nacionales. Presentará los códigos y el idioma con que seis arquitectos conciben el ámbito de la casa, de la intimidad y de lo público. Para la revista, CAV 48, William escribe…al realizar esta exposición la Galería de Arte Nacional da una visión histórica de la arquitectura venezolana, ubicando algunos de sus creadores dentro de un panorama cultural. No se trata de cumplir un reconocimiento individual a algunas figuras, sino a la disciplina creadora como tal… Su originalidad, su eficiencia, su talento convertirá los nombres de Tomás José Sanabria, José Miguel Galia, Fruto Vivas, Jorge Castillo, Jesús Tenreiro y Gorka Dorronsoro en cifras inestimables de la arquitectura contemporánea en Venezuela. Visionando la importancia de llevar las actividades del CAV más allá del ámbito gremial, propiamente dicho, William propone realizar en el Museo de Bellas Artes la VIII Bienal Nacional de Arquitectura; retomar la entrega del Premio CAV y así dirigir las

actividades a un público que será cada vez mayor. Por primera vez todas las salas del Museo de Bellas Artes dedicaron sus espacios a exponer “La Arquitectura del lugar”, lema de la VIII Bienal, con 180 proyectos participantes y la exposición retrospectiva de los Premios Nacionales (1963 – 1987). La verdad es que en aquellos años los museos presentaban un dinámico cronograma de exposiciones de arte, también dieron una amplia acogida a la programación del mes de la Arquitectura que se iniciaba con la celebración del día del arquitecto el 4 de julio en “La ciudad recobrada”, texto que William escribe para el catálogo de la VIII Bienal, subraya la importancia del evento como escenario de encuentros y desencuentros que marcaron los procesos de internacionalización y nacionalización iniciados durante más de dos décadas en la actividad proyectual local, y el cuestionamiento iniciado en los setenta a los estragos que desencadenó la modernidad en la ciudad. Vale destacar que reseña, en los años setenta,…los vicios patéticamente anclados en el ideal productivista que se sustentaba solamente en el problema de resolver las apremiantes necesidades sociales, y, advierte…no debe extrañarnos que las proposiciones arquitectónicas más interesantes sean el producto de una insistencia absolutamente individual y no de un consenso o clima intelectual generalizado (caso de tendencias en otros países). Mientras que, destaca la potencia de los años ‘80 porque ofrecen a Caracas la posibilidad de convertirse en el único escenario urbano de ámbito continental que se reconstruye. El llamado final del texto de presentación de la VIII Bienal lo dirige a… estimular a participar los diversos temas en un diálogo


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27 sobre nuestras ciudades, en otras palabras darle fuerza a la operación que afirma que el problema de la arquitectura es el problema de recobrar la ciudad. Esta gran convocatoria se da precisamente en el momento cuando, en otras latitudes, ocurren también encuentros de alto interés profesional como lo son la Bienal de Buenos Aires con la que se desplegara una estrecha relación de intercambio, la Bienal de Venecia, el Congreso RAGA y a nivel nacional se retomaba la convocatoria a los concursos nacionales, con el Concurso del Palacio Municipal del Distrito Sucre. De octubre a noviembre de 1985, William realiza la curaduría de la exposición “Arquitectura venezolana de los 80”4 en la Galería de Arte Nacional. Esta vez presentará las obras de otros ocho arquitectos. En el catálogo sentencia que…gran parte de nuestra mejor arquitectura está sólo diseñada o escrita. ..No obstante que la represión intelectual iniciada por los grupos productivistas (avanzada a finales de los años ‘60) paralizó y congeló la discusión del hecho artístico en la dimensión individual, permanecieron intentos que conforman la referencia y la confrontación más segura a la grandilocuencia del productivismo de la renovación, y a la grandilocuencia de tanta arquitectura efectista surgida durante los años de la opulencia…En ellos los temas del lugar, la estética, el material, el uso y la forma son explicados en un esfuerzo por renovar y recrear los vocablos imprescindibles para un nuevo vocabulario arquitectónico. Sin embargo, no podemos olvidar que ellos se presentan en una perspectiva marginal paralela y aislada, dentro de los procesos de la construcción social de nuestro entorno. Es ésta la más poética y radical crítica a la situación de la arquitectura venezolana, que se ha realizado sin pretender la articulación de un discurso trasmisible por otra vía que no sea la de la experiencia de la composición y el diseño. No fue tan sencillo posicionar el tema de la arquitectura en los museos a pesar del amplio público que respaldó con su presencia las convocatorias realizadas, para el cuerpo directivo que regentaba la GAN en el año 1987, no estaba del todo claro la pertinencia de las exposiciones de arquitectura y, ocurrió que, concluida la exposición la “Arquitectura de los 80” desapareció la Unidad de Arquitectura de la GAN. William quedaría ejerciendo de curador genérico sometido a los requerimientos temáticos que le fuesen asignados. No conforme, seguirá buscando nuevos escenarios donde poder dar impulso a la difusión de la arquitectura nacional y donde poder despertar el amor a Caracas, su ciudad Junto con William, los arquitectos Celina Bentata, Helene Liuch de Garay, Jorge Rigamonti y Martín Padrón, constituirán el cuerpo directivo de la Fundación Museo de Arquitectura. También participan en su fundación los arquitectos Leszek Zawisza, Juan Pedro Posani, José Miguel Roig y Fernando Tabora. Me correspondió a mí participar en la museografía de las exposiciones. William escribe en la reseña periodística que recoge el acto fundacional…Esta Fundación, que une las más disímiles voluntades a través del arte de la arquitectura, nace con la idea de que en el museo coincidan los intereses y tradiciones enraizadas

en nuestro tiempo, con una valorización de la cultura universal presente y futura. Con la creación de la FMA nuevos programas, intercambios y encuentros acapararán la dedicación de William. Con mucho optimismo, a pesar de los avatares y encontronazos con la visión amplificada ha ido madurando el conocimiento de la arquitectura venezolana e internacional y el compromiso en su difusión por senderos más certeros. Desde la FMA, atento a la escena contemporánea, William impulsará la realización de imprescindibles exposiciones y seminarios. La exposición retrospectiva de la obra de “Manuel Mujica Millán” en la GAN, será un ambicioso proyecto en el que se involucran por primera vez las Facultades de Arquitectura de tres universidades nacionales: la Universidad Central de Venezuela, la Universidad de Los Andes y la Universidad José María Vargas, y, complementan el programa de actividades una serie de visitas guiadas. La importante actividad desplegada, y completa programación, ameritaría escribir un capítulo especial que honre la labor desplegada desde la Fundación Museo de Arquitectura no del todo reconocida como lo merece. El exceso de edificaciones signadas por la especulación y la consecuente destrucción del tejido y la escala urbana, predomina en la producción de viviendas a nivel nacional, sin embargo esta construcción destructiva no le impide a William apreciar el resurgimiento de otras interpretaciones espaciales cuidadosamente elaboradas por jóvenes arquitectos y, ellos son tema que tratará en varios artículos publicados periódicamente, todos los lunes, en el espacio ganado en la prensa nacional que mantuvo por varios años. Por cierto, también invitará a escribir en esta columna que publicaba en el periódico El Nacional a sus colegas, Federico Vegas, Hannia Gómez, Enrique Larrañaga, Jorge Rigamonti y Martín Padrón. Nuevamente, en 1988, con gran despliegue el CAV celebra el Mes de la Arquitectura. En esta ocasión el invitado internacional será Jean Nouvel, quien acababa de inaugurar el Instituto del Mundo Árabe en París y acepta con gusto nuestra propuesta de venir a Caracas. No sospechábamos, apenas un año atrás, que la Revista CAV No. 53 con la que iniciaríamos el recorrido por el país, sería la última que realizaríamos, aun cuando ya teníamos compromisos programados para su salida cada mes y medio y los contenidos estaban en avance. La elección de la nueva Junta Directiva del CAV 1989-1991, a la luz de un Colegio revitalizado, crecido en sus programaciones periódicas, fortalecido con sus logros, despertó nuevamente el espíritu oportunista de tinte politiquero que había permanecido dormido por seis años. Así, se posesiona una nueva Junta Directiva que de entrada desarticula los diferentes equipos de trabajo que estaban constituidos, y a esta decisión, no escapó el equipo editor de la Revista CAV, el cual fue llamado por el Arq. Ernesto Fuenmayor, presidente electo, para comunicarnos que debíamos cambiar la línea editorial incorporando en su lugar la gestión de personeros del gobierno de turno.


28 Tan sólo se pudo concluir la impresión de la Revista CAV No. 53 dedicada a la Arquitectura en Guayana y enviarla a la presentación en la CVG de Guayana, auspiciante del número, sin nuestra presencia, pues ambos habíamos sido vetados por la Junta Directiva electa para el periodo 1989-1991. En fin, recordar este episodio me evoca el mal sabor que nos dejó, pero al que William con su optimismo y buen humor, a toda prueba, le aplicó el refrán que reescribió...”más vale mil pájaros en mano que volando”, la imagen me enseñaría cómo abordaba los proyectos, las nuevas propuestas, las relaciones, cómo saltaba las contrariedades que llegaban con más frecuencia de lo deseado,… todo, todo lo asumía al mismo tiempo, por disparatada y comprometida que fuera la situación…ello, muchas veces suscitó que no paráramos de reírnos…cual salvavidas que aparecía en medio de la dificultad, pues, no era fácil salir airoso rodeado de vicisitudes, en medio de proyectos realizados a contracorriente, a veces más de lo creíble, y, a la vez, lograr mantener jovialidad, entusiasmo, cordialidad, profesionalismo, pasión contagiosa por la arquitectura, y amor a Caracas En 1995 William promueve la exposición “Tomás José Sanabria Arquitecto, aproximaciones a su obra” producto de la ardua investigación a la que se había dedicado. Aquí integra las colaboraciones de los miembros de: Sanabria Arquitectos & Asociados, el equipo museográfico y museológico de la Galería de Arte Nacional y coordina un equipo de estudiantes de la UJMV. Se edita un libro-catálogo homónimo, de gran formato, que arroja el estudio más completo, ilustrado con fotos, hermosos bocetos y croquis, que sobre la relevante obra del Arq. Sanabria se haya hecho. La inminencia del centenario del nacimiento del arquitecto, que ha dejado el legado arquitectónico más importante del país, Carlos Raúl Villanueva (1900- 1975) comienza a mover voluntades. William asume para sí este compromiso, lo tenía entre ceja y ceja, como decía, y se prepara para realizar una exposición, un libro, documentales dedicados a la obra completa, se titulará Carlos Raúl Villanueva, un moderno en Sudamérica 5. La exposi-

ción se presenta en la Bienal de Sao Paulo en 1999 y, a su retorno, en la Galería de Arte Nacional durante el primer semestre del año 2000. Ha alcanzado como crítico, curador y cronista de la ciudad uno de los anhelos más entrañables, representativo del homenaje al Maestro Villanueva de la generación a la que William perteneció, el cual era publicar la obra íntegra del gran maestro de la arquitectura venezolana, Carlos Raúl Villanueva. Ello ocurre, justamente, cuando la Ciudad Universitaria de Caracas, sede de la Universidad Central de Venezuela, ha sido inscrita en la lista de Patrimonio Mundial, Cultural y Natural de conformidad con los términos de la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural de la Unesco6 La jubilación de la GAN le llega en el año 2009. Sin embargo seguía avocado a desplegar numerosas actividades con la Fundación de la Cultura Urbana, en el Programa de Radio “La ciudad deseada” FM97.77, asesorías a la Alcaldía de Baruta, a la Gobernación del Estado Miranda, etc. Con el Colegio de Arquitectos de Venezuela, Junta Directiva 2010-20128, que para beneplácito del gremio viene sosteniendo un esforzado, y franco ascenso organizativo desde 2007, William iniciará en el 2010, los Arquitours, rutas para ir al encuentro de la mejor arquitectura de Caracas. En lo adelante, seguirá William desarrollando muchos otros proyectos, vinculados con la idea de consolidar una línea editorial, donde auspiciar y publicar investigaciones sobre la arquitectura y la ciudad, extensiva hacia los medios audiovisuales. Creo que habría que registrar y ordenar cronológicamente toda la documentación que nos deja, aquí apenas hemos someramente mencionado algunas de ellas y, pedimos disculpas por las omisiones cometidas. Sin duda, conforma un importante legado para la historia y la crítica de la arquitectura venezolana a conservar para el gremio, la academia y para los caraqueños de las generaciones futuras…ahora sólo podemos decir,…. cuánto te echaremos en falta William amigo, colega, crítico de arquitectura, cronista de Caracas y gremialista de nuevo tipo.

Pág. anterior En el Edificio Atlantic, Los Palos Grandes

En la Plaza Altamira


29 Notas 1

Cabe destacar al Instituto de Arquitectura Urbana (IAU), asociación civil de arquitectos que desarrolló una interesante e importante programación en torno al estudio y la elaboración de propuestas urbanas para la ciudad, de actuación entre los años 19781985. Avanzaron criterios de Arquitectura Urbana para orientar el crecimiento espacial del casco tradicional más antiguo de Caracas y sus áreas de influencia (San Agustín, Catia). Ofrecieron por primera vez charlas itinerantes que se realizaron en los lugares mismos de la mejor arquitectura de Caracas, y entre los invitados internacionales destacan los encuentros con Kenneth Frampton y con Aldo Rossi. Entre sus miembros fundadores se encontraban Hannia Gómez, Carlos Gómez de Llarena, Alberto Manrique, Manuel Delgado, Eva Arredondo, Mariela Provenzali, Maciá Pintó, Carlos Brillembourg, Federico Vegas. 2 Junta Directiva CAV 1984-1986: Presidente Italo Balbi Toro, Vicepresidente Shully Rosenthal, Secretario Henry Saad, Tesorero María Teresa Novoa, Vocales William Niño A., Mercedes Balbas y Francisco Martínez. 3 El equipo de la Revista CAV quedó conformado así, Dirección: Arq.William Niño A. y Arq. María Teresa Novoa C., Coordinación editorial: Arq. Martín Padrón R., Coordinación de producción: Arq. Nelson Quintero, Comité Asesor: Decanos de las Facultades de Arquitectura de la UCV, ULA, LUZ, UJMV, Comité Asesor internacional: Arq. Jorge Glusberg (Argentina), Arq. Alberto Saldarriaga (Colombia), Arq. José Miguel Galia (Venezuela) y Arq. Annegret Burg (Alemania) e hicieron parte del Comité de Redacción: Arq. Jorge Rigamonti, Arq. Max Pedemonte, Arq. Leszek Zawisza, Arq. Magaly Ruz Brewer, Arq. Hannia Gómez, Arq. Helene de Garay y Arq. Julio Coll. 4 La exposición “Arquitectura de los 80” fue una exposición itinerante, y, la segunda exposición organizada desde la Unidad de Arquitectura de la GAN. Itinerancia por: New Orleans, Louisiana, Chicago, e Illinois. Coordinación general: Tahia Rivero. Investigación: Tahia Rivero y William Niño Arque. Diseño: Waleska Belisario. 5 Exposiciòn “Carlos Raúl Villanueva, un moderno en Sudamérica”, Curaduría y dirección editorial: William Niño Araque y Carmen Cecilia Araujo S., Coordinación General y Museografía: Carmen Cecilia Araujo S., Prólogo: Arq. Juan Pedro Posani, Luis E. Pérez Oramas, Cronología y biblio-hemerografía: Esmeralda Niño A., Planimetrías: David Guzmán. Fotografía: Paolo Gasparini, Alfredo Boulton, Luis Felipe Toro. 6 El dossier de postulación de la Ciudad Universitaria de Caracas ante la Unesco, con el análisis de deterioros y diagnóstico, lo conforman diferentes volúmenes. Tanto el análisis como el diseño y compaginación fue impecablemente elaborado. Para el área de restauración es una referencia imprescindible. Coordinado por la Arq. Ana María Marín, integraron el equipo de este importante trabajo los arquitectos, Maria Fernanda Jaua, María Antonia Rodríguez, Gilda Scorza, David Guzmán, José Caldera. 7 En el Programa radial “La ciudad deseada” concebido en conjunto con el Arq. Federico Vegas y donde compartirá conducción con la Arq. María Isabel Peña. 8 Junta Directiva CAV 2010-2012, Presidente: Arq. Octavio De Lamo, 1er Vicepresidente: Arq. Omar E. Seijas A., 2do Vicepresidente: Arq. Odoardo Rodriguez C., Secretario Arq. Ramón A. Ecarri. Vocales: Arq. Mitchele Vidal, Arq, Eduardo Agelvis, Arq. Luz Maria Charlita, Arq. Carlos Sierra y Arq. Alejandro Borges.


Espacio Público

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PUERTO DE LA MAR:

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Por: Yimmi Castillo Fotografías: Arq. Folco Riccio

Un proyecto que llegó a ser referencia mundial y modelo para otros países, ha tenido que darse de baja por una palabra que se nos ha hecho demasiado familiar: expropiación.

lo que un día no fue, ni será

Conozcamos el caso del Puerto de la Mar

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32 El proyecto

Los tropiezos

Puerto de la Mar fue concebido como un proyecto de arquitectura sostenible, un desarrollo urbano integral ubicado en el frente costero del Casco Tradicional de Porlamar, al principio del principal paseo peatonal y comercial de la ciudad: el Boulevard Guevara, un área bastante abandonada y decaída al momento de iniciar el proyecto. Una ciudadela dentro de la ciudad, un destino dentro de un destino, un lugar de encuentro y un escenario de bienvenida, son algunas de las frases que se usaron para explicar lo que, en rigor, es un puerto de cruceros, el único que tuvo la isla hasta que se tomó la decisión de su expropiación. No solo se trataba de un simple puerto de cruceros, el proyecto incluía en su primera fase: un centro comercial turístico, una plaza gastronómica, un anfiteatro, una gran galería para reuniones y celebraciones y una marina. También se había proyectado un hotel cinco estrellas. Desde el punto de vista arquitectónico, el Puerto de la Mar buscaba reforzar nuestras raíces caribeñas, africanas, españolas y europeas, según un documento emitido por su promotor, el arquitecto Folco Riccio. Dice el documento que “La arquitectura de Puerto de la Mar se inspira en los paseos marítimos tradicionales españoles y europeos, incluyendo el uso de elementos arquetípicos de la arquitectura tradicional venezolana: corredores, patios, arcadas, fuentes, tamizados, pérgolas, así como imágenes tomadas de la arquitectura militar de defensa de fuertes y fortines, como muros de calicanto, solados de lajas de piedra, rampas, plazas ceremoniales”.

El proyecto arrancó en 1991, Riccio se asoció con Conferry y Rattan quienes participaban del proyecto en un 25% cada uno. La alcaldía del municipio Mariño participaría con otro 25% en una negociación que buscaba el apoyo político y la titularidad de las tierras. Según una nota publicada en el diario Sol de Margarita el 26 de julio de 2009 por Enyik Cordovés Sánchez, la obra se paraliza por primera vez en 1994 durante la crisis financiera de ese año. Luego se obtuvo un crédito del Banco Industrial de Venezuela que ha sido uno de los puntos álgidos del proyecto. En el año 2001 se cambia la directiva del BIV y se suspendió la línea de crédito. Entre los años 2001 y 2007 se paralizó la obra unas ocho veces por fallas en la entrega del dinero solicitado por parte del banco. Desde el año 2007 comenzaron los problemas de índole político, e incluso empresarial. Algunos pesqueros de la zona acusaban al Puerto de la Mar de inconveniente porque dañaría la zona que es un caladero de pesca de sardinas. El arquitecto Folco Riccio sostuvo diversas reuniones con pesqueros de la zona para lograr apoyo al proyecto, y lo logró en parte. Incluso se realizaron investigaciones cuyos resultados arrojaron que en ningún momento se afectaba el ecosistema de la zona. Sin embargo, las acusaciones de algunos otros pesqueros y Consejos Comunales, indican lo contrario, señalando además un argumento extraño que dice que el proyecto sería ya parte del Estado ya que el dinero lo había puesto el BIV y los promotores no habrían cancelado las cuotas del mismo.


33 La expropiación Finalmente el presidente Hugo Chávez habría anunciado la expropiación del Puerto de la Mar para destinarlo como sede de la Universidad Bolivariana de Nueva Esparta. Anuncio que se hizo oficial el 1º de junio de 2010 vía decreto Nº 7.452. Desde julio de 2010 funcionan las áreas administrativas de la mencionada casa de estudios. El arquitecto Folco Riccio indica que: “El caso de Puerto de La Mar fue sometido a un “juicio” que se realizó en el Despacho de la Vicepresidencia de la República. Durante nueve meses, el Ministerio del Ambiente, Agricultura y Cría, Infraestructura, Turismo, INEA, INAPESCA, la Armada, la Guardia Costera, la Gobernación, el Municipio Mariño, pescadores del sector Pampatar–La Isleta y científicos especializados en la sardina y su pesca, debatieron sobre la factibilidad del uso portuario, el cumplimiento de los permisos y sobre todo sobre los aspectos ambientales y pesqueros”, agrega que “La absoluta mayoría de los ministerios, instituciones, pescadores y científicos participantes, reconfirmaron que Puerto de La Mar tiene todos los permisos en orden y vigentes, para construir, operar, mantener y administrar el puerto de cruceros de Margarita y que la operación de cruceros no afecta el recurso sardinero ni la pesca artesanal del sector”. Los beneficios que traería el inicio de operaciones, eran muchísimos, según afirma Riccio: “Actualmente, islas como Aruba reciben cinco veces más cruceros que los que se reciben en Margarita en el puerto de carga del Guamache. Aruba recibió

más de 600.000 pasajeros el año pasado. En Margarita ya no vienen”. “Al abrir Puerto de La Mar, el puerto de cruceros de Margarita, más de 7.000 nuevos empleos directos e indirectos se activarían en pocos meses, múltiples oportunidades para cooperativas, pequeña y mediana industria, artesanos, taxistas, guías turísticos, pintores, músicos, pescadores, cocineros, comerciantes, empanaderas, y pare usted de contar”, indica el arquitecto. Sobre las acusaciones de que el proyecto afectaba la pesca, el arquitecto es lapidario: “La sardina desapareció hace ya cuatro años de Margarita. Puerto de La Mar, aún no ha iniciado operaciones. Quizás algún día, cuando opere para lo que fue creado, regresen las sardinas a Margarita”.

La situación actual El puerto fue expropiado y alberga en este momento algunas áreas administrativas de la UBV de Nueva Esparta. Según un reportaje del diario Sol de Margarita publicado por Willmaly Navarro el 04 de junio de 2010, la construcción sufre de un limbo legal, y no se ha asignado ningún presupuesto para iniciar las actividades académicas para la que fue expropiado. Los habitantes de la zona, comerciantes y algunos pesqueros no tienen idea de qué va a suceder con la edificación, otros afirman que el “socialismo rescató las instalaciones para el pueblo”. La coordinadora del Programa Nacional de Formación de Educadores, María Josefa Gutiérrez, indicó que desde la ocupación progresiva, trabajan en la “reconceptualización de los espacios”.


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Recuadro 1 Lo que se perdió: Generación de aproximadamente 7.000 puestos de empleo (700 directos, 3.000 indirectos y 3.000 conexos) Oportunidades para las pequeñas y medianas industrias. Masivo ingreso de divisas. Aproximadamente $100.000.000 por año. Entrada de turistas internacionales, aproximadamente 600.000 pax/año. Incremento de inversión nacional e internacional. Aumento sustancial de la base fiscal del Municipio Mariño. Posicionamiento de Margarita en el mercado turístico internacional. Creación de un mercado de consumo de bienes y servicios, estable y suficiente, capaz de atraer nuevas inversiones nacionales e internacionales.

Recuadro 2 Cronología del Puerto de la Mar 21 de abril de 1999: El Puerto de la Mar recibe el contrato de concesión de 50 años para construir, operar, mantener y administrar el puerto de cruceros. Fue firmado por el entonces ministro de Transporte y Comunicaciones, capitán Luis Reyes Reyes.

22 de julio de 2006: La entonces ministra del Ambiente, Jacqueline Farías, expresó: “En el caso de Puerto de la Mar, ya el ministerio emitió la certificación respectiva, pues las evaluaciones realizadas indican que la zona de atraque de los buques no va a interferir en el paso de los cardúmenes ni el ecosistema marino de la zona”. 31 de Julio de 2006: Alfredo Gómez, profesor universitario y ecólogo marino, afirmó: “Debe recordarse que al funcionar el puerto de cruceros al frente de Porlamar, se fondearán a la vez tres o cuatro mega cruceros a unos dos kilómetros de la costa, lo cual puede significar la desaparición de la sardina del caladero”. 1º de junio de 2010: El presidente Hugo Chávez ordenó -vía decreto Nº 7.452, publicado en Gaceta Oficial Nº 39.436- la expropiación de la infraestructura y terrenos donde ahora funciona, desde julio del año pasado, el área administrativa de la Universidad Bolivariana de Venezuela en Nueva Esparta. (Tomado del reportaje: “Puerto de la Mar es expropiado sin presupuesto claro para mantenimiento” de Willmaly Navarro, publicado en el diario Sol de Margarita el 04 de junio de 2010)


Desde el CAV

AR QUI TEC TU RA

La Ley de

y Profesiones Afines en la Venezuela del siglo XXI

Por: Arq. Tomás Pérez Calderón

En Venezuela, el continuo cambio de leyes, desde hace doce

años, no ha incluido uno fundamental y necesario para quienes conformamos el gremio de arquitectos: la creación de una Ley de Ejercicio conforme al presente. Esta ley debe ser un punto de encuentro para los colegas, pues en nuestro país se practica la arquitectura en condiciones adversas. La ley vigente en la materia no está bien dirigida; los ingenieros deberán zanjar el dilema de múltiples especialidades bajo una ley enfocada en obras civiles. Como arquitectos, debemos aportar soluciones en nuestro ámbito. No sólo por medio de la ley se logrará cohesión gremial para colocar la arquitectura en justa proporción, pero darle estructura y vigencia con fuerza de ley ayudará a aclarar el escenario presente. Muchas trabas para la práctica profesional, con principios éticos y técnicos, provienen de diatribas entre colegas (muchas veces por razones nada altruistas), pero como gremio debemos hallar consenso para el beneficio de la arquitectura, el ejercicio, la comunidad y el país. La arquitectura del siglo XXI se enfocará en sustentabilidad y multifuncionalidad. Venezuela deberá considerar la arquitectura orientada al servicio público y mejoramiento de calidad de vida. La inclusión y nivelación (hacia arriba) de las condiciones del entorno construido deben ser prioritarias. Esto no será posible sin el respeto por la labor del arquitecto, así como la observancia de los principios necesarios para el cabal ejercicio profesional.


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¿UNA LEY PARA

NORMAR QUÉ?

Por: Arq. Octavio De Lamo Presidente Junta Directiva 2010-2012

Cuando el actual Equipo Directivo del Colegio de Arquitectos

de Venezuela tomó la decisión de organizar el rescate del CAV se organizaron múltiples encuentros con una gran cantidad de arquitectos para debatir propuestas a fin de elaborar el proyecto que se llamó “Reinventemos el CAV”. Mucho se habló sobre la necesidad de lograr una ley específica para el ejercicio de nuestra profesión. Algunos argumentaban que la inactividad del gremio se debía a “el compartir” una ley con los ingenieros, los cuales, nos superan ampliamente en número de agremiados; otros siempre hemos creído que esa es una magnifica excusa para mantener el absurdo individualismo que nos caracteriza y evitar asumir responsabilidades como grupo frente a la sociedad y además nos permite ejercitar el deporte de la critica destructiva que tanto nos entretiene. Lo cierto es que hoy seguimos amparados por la ley vigente pero perversamente amenazados por un proyecto de ley oficialista que no solo nos mantendría ligados a los ingenieros, el proyecto de ley para el ejercicio profesional plantea agrupar en ella a todos los egresados universitarios para normar bajo un marco ideológico socialista la actividad gremial haciendo desaparecer los Colegios Profesionales para ser sustituidos por las cacareadas COMUNAS de egresados las cuales estarían supeditadas al estamento político del Régimen Ahora bien, ante esta nueva realidad que coloca en un altísimo riesgo el “Libre Ejercicio Profesional” no hemos visto preocupación alguna de nuestros agremiados sobre el tema. La Directiva del CAV ha venido trabajando con una comisión designada por la Asamblea de nuestro Colegio para reclamar el espacio que nos corresponde como profesionales y ejercer la arquitectura con TOTAL LIBERTAD y sin restricción de ningún orden. No solo debemos neutralizar las oscuras intenciones del actual gobierno de someternos a sus designios, debemos hacer -y estamos haciendo- un proyecto de ley del ejercicio de la arquitectura en el que nos podamos ver reflejados todos y nos permita alcanzar el respeto que la profesión y los profesionales nos merecemos. Aunque el ambiente político es turbulento hemos emprendido el lobby con los diputados “RACIONALES” de la Asamblea Nacional para poder llevar a discusión la tan anhelada LEY.

¿Una vez aprobada “nuestra ley”.... cambiará la visión de los arquitectos sobre la necesaria participación en el gremio? ¿Estaremos los profesionales de la arquitectura dispuestos a asumir una actitud de cara al futuro? Las leyes se establecen para normar las actividades trascendentes. ¿Podemos demostrar lo trascendente de la arquitectura en Venezuela para hacer necesaria una ley justa? Por el momento, la Junta Directiva Nacional seguirá poniendo su empeño en elaborar un proyecto de ley cónsono con nuestras necesidades. Las puertas del CAV están abiertas para cualquier aporte en la seguridad de que somos nosotros los arquitectos -y solo nosotros- los únicos capaces de demostrar que requerimos una ley porque la ARQUITECTURA que debemos proyectar en beneficio de resolver los problemas fundamentales del país es VERDADERAMENTE TRASCENDETE.


38 Los arquitectos estamos preparados para trabajar por la sociedad en el diseño de espacios para diversas actividades y, por qué no señalarlo, de la ciudad como un todo. Ahora bien, si es cierto que para construir estos espacios, contamos con el concurso de los ingenieros, quienes aportan sus conocimientos para lograr soluciones construibles, con las estructuras e instalaciones apropiadas, el ejercicio de la arquitectura es completo y autónomo desde su inicio, con el análisis de las determinantes del problema, la planificación y el diseño de las soluciones a proponer, la coordinación y supervisión de las obras, hasta su terminación y entrega a los usuarios finales, en gran medida, independientemente de los aportes de la ingeniería. Es hora de promover una nueva ley que nos ampare profesionalmente y nos fortalezca como gremio, sin continuar como apéndice de los ingenieros, y en la cual se reconozcan nuestras

responsabilidades y derechos, hasta ahora diluidos entre las de los profesionales de la ingeniería. Debemos impulsar una Ley de Ejercicio que reúna a arquitectos, urbanistas, diseñadores gráficos y otros profesionales afines, y proteja nuestro ejercicio para avanzar, más efectivamente, en nuestro principal rol en la sociedad: crear espacios de calidad para asegurar mejores condiciones de vida para las personas. Una vez reconocidos como un gremio profesional con su propio perfil, aspiramos incrementar nuestra participación en todas las materias que incumben a la creación de un hábitat más amable para los ciudadanos, a la vez que proporcionarnos respuestas a necesidades de protección profesional y social. Ésta es la propuesta que deseamos ver en la agenda legislativa nacional, y solamente con el esfuerzo que realicemos unidos, merecerá la consideración política que la haga realidad.

¿POR QUÉ UNA LEY PROPIA PARA EL EJERCICIO DE LA

ARQUITECTURA? Por: Arq. Sylvia Corso Cano


Arquitours

ARQUITOUR CHACAO Por: Arq. Carlos T. Sierra Fotografías: Arq. Carlos T. Sierra / Arq. Susana Mileo

Hablar del Arquitour Chacao es hablar de una actividad que enal-

tece la ciudad sin descuidar su real dimensión. Solo el hecho de resaltar, al ciudadano común, las virtudes y bondades de las edificaciones y de los espacios públicos que transitamos a diario crea un contraste con nuestra percepción rutinaria de estas edificaciones y del espacio público. Devela lo oculto detrás de nuestro apurado paso, creando una sensación gratificante al descubrir cuánto hay detrás de una muda edificación o de una textura de piso. “Han estado siempre allí y no lo había notado” -dicen algunos de nuestros arquituristas”. Los sitios que visitamos son parte de nuestro hábitat. Conocerlos más a fondo extiende nuestro hogar al espacio público, y así, nos lo apropiamos. Aprendemos a “observar” y no simplemente a “ver” la ciudad. A escuchar lo que nos dicen sus espacios y no solo a oír el ruido que producen los usuarios. Rescatamos del olvido valores que forman parte de nuestro patrimonio construido y la gente tiene cada vez más interés en ello. Comprender el espacio y las circunstancias que pueden mejorarlo o deteriorarlo, nos brinda argumentos para defenderlo. Define el sentido de pertenencia. Para el Colegio de Arquitectos de Venezuela, promotor del Arquitour conjuntamente con la Dirección de Turismo de la Alcaldía de Chacao, es importante destacar, las complejas decisiones detrás de un buen diseño arquitectónico. En él se destacan las particularidades de cada proyecto desde su concepción que, manejadas correctamente, resultan un hermoso obsequio a los sentidos del usuario o transeúnte. Hacen más placentero su uso o recorrido. Paralelamente, se ofrecen conceptos básicos del lenguaje arquitectónico: orientación, punto focal, vigas, columnas, así como, fechas, historia y nombres de los autores del hecho arquitectónico que permiten al arquiturista acotar las edificaciones y el espacio público que ellas conforman. La comprensión del entorno y el saber expresarlo con el léxico apropiado lo facultan a describir con propiedad una extensa área

sobre la cual ha desarrollado su sentido de pertenencia y convierte al arquiturista en agente multiplicador del conocimiento adquirido. La expresión arquitectónica o el espacio público van atados a la historia local mediante hitos virtuales que fácilmente se olvidan. Ya no existe la abundancia de los gigantes Mijaos que dieron nombre a la urbanización Los Palos Grandes; ni la Hacienda Blandín de la Castellana, donde se sirvió la primera taza de café en Venezuela, pero los territorios permanecen y el rescate de esos relatos los mantiene vivos y le da sentido al lugar. Visitamos desde construcciones erigidas en el siglo XVIII como la magnífica Casona de la Hacienda Santa Ana, que hoy conocemos como La Estancia de la Floresta, hasta obras recientes como la Plaza Los Palos Grandes. Pasando por las obras locales más representativas de cada década. Este tour, que me enorgullece guiar junto a mi esposa la arquitecta Susana Mileo, fue dirigido inicialmente por nuestro queridísimo crítico de ciudad William Niño Araque, a quien recordamos con cariño por su derroche de sabiduría cada vez que hacemos uno de estos recorridos. Alternamos la guiatura con Bethilde Fariñas, perteneciente a la Dirección de Turismo del municipio, quien destaca las edificaciones públicas resultado de la gestión de la Alcaldía de Chacao. El recorrido, que comienza a las ocho de la mañana el último sábado de cada mes, y culmina luego de compartir con el grupo un delicioso almuerzo en uno de los restaurantes de la conocida calle Urdaneta del casco de Chacao, es un aporte más del Colegio de Arquitectos de Venezuela a construir ciudadanía y resaltar los valores urbanos de nuestra ciudad capital. Importantes arquitectos contemporáneos venezolanos y extranjeros han dejado su marca en el municipio Chacao: Don Hatch, Arthur Khan, Manuel Mujica Millán, Carlos Guinand Sandoz, Federico Beckoff, Angelo Di Sapio, Carlos Gómez de Llarena, por citar algunos. Sus obras van desde edificaciones residenciales:


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42 Edificio Humboldt, Altamira, Univers; públicas como el Gimnasio Vertical, Justicia y Salud Chacao, el nuevo mercado popular, hasta edificios de oficinas como la Torre Easo y la Torre Europa. En cuanto al espacio público, la estrella es la Plaza Altamira. Espacio de encuentro que ha mantenido y reforzado su vocación a través de los años. Incorpora una estación de El Metro y, a pesar de estar rodeada de avenidas no ha quedado aislada del disfrute del ciudadano como lugar de esparcimiento. Su amplitud, la hermosa vista a El Ávila que se vislumbra desde allí y el marco conformado por los edificios que la rodean, la mayoría notables y llenos de historia, la hacen sitio predilecto de encuentro la mayor parte del día y de la noche. En cuanto a la arquitectura religiosa la muestra del municipio va desde su templo fundacional, San José de Chacao, hasta la iglesia Nuestra Sra. Del Carmen de Manuel Mujica Millán y San Juan Bosco de Altamira, obra del arquitecto Guido Bermúdez. El arte público, que en ocasiones proviene de iniciativas privadas para el disfrute del transeúnte es exhibido en grandes murales tales como el de F. Tamiazzo ubicado en la fachada norte del edificio Humboldt, diseñado por “El especialista”, Narciso Bárce-

Plano: Lissette Vidal C.

nas; las esculturas de Harry Bertoia en la fachada de la antigua Embajada de los Estados Unidos obra del arquitecto norteamericano Don Hatch. Las texturas de piso de Nedo en la gran plaza de Parque Cristal, de Jimmy Alcock, edificación paradigmática de la integración espacio público y privado. El ambiente natural es tema recurrente del Arquitour. Cómo un lugar se transformó al ser edificado sin orden ni concierto es un tópico que nos ocupa. Constatamos in situ el hecho de que edificios, de cierto valor arquitectónico, hubieran magnificado su presencia de haber sido incorporados al valor escénico natural de un curso de agua milenario, por ejemplo. Es el caso de la quebrada Los Palos Grandes, tapiada detrás de algunos muros y embaulada debajo de la Avenida Francisco de Miranda, cuando pudo ser parte del escenario de los edificios Atlantic, Centro Plaza, Torre HP y el edificio Sucre (antiguo Mobil). Esta realidad contrasta notablemente con la incorporación de la quebrada Chacaíto a los campos de golf del Caracas Country Club. Su carácter de parque verde, disfrute visual de todos los caraqueños, le resta importancia a su condición privada y forman parte –sin duda alguna– del paisaje natural de nuestra ciudad.


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Fotograf铆a: Jean Herrera

Bienvenidos a

Por: Arq. Hannia G贸mez

do co mo

venezuela


45 La creación de Docomomo Venezuela (siglas de Documentos para la Conservación del Movimiento Moderno) se inició en la conferencia internacional de Docomomo Internacional, realizada en Rotterdam en septiembre de 2008 (“El Reto del Cambio: Manejando el Legado del Movimiento Moderno” / “The Challenge of Change: Dealing with the Legacy of the Modern Movement”), cuando dos ONG venezolanas, el Comité para la Defensa y el Rescate del Parque del Este (Roberto Burle Marx 1959-1961) y la Fundación de la Memoria Urbana, solicitaron a Docomomo Internacional la presentación de la causa del Parque del Este en la conferencia. Durante este evento, la Campaña por la Salvaguarda del Parque del Este recibió el apoyo de Docomomo Internacional. Fue en ese momento cuando Docomomo Internacional recomendó la creación de un Capítulo Venezolano de Docomomo. De allí en adelante, con su asesoría y apoyo, fue creado el Grupo de Trabajo de Venezuela a fin de empezar a trabajar en la candidatura del futuro Docomomo Venezuela. El Grupo de Trabajo de Venezuela en el 2008 empezó a visitar la sede de Docomomo International ubicada entonces en la Cité Chaillot en París. Desde entonces comenzó a participar en varios eventos internacionales enfocados en la conservación del Movimiento Moderno. En febrero de 2009 participó en el Fitch Colloquium organizado por el Programa de Preservación Histórica de Columbia University (“Fenómenos Gemelos: Preservación y Arquitectura Moderna en Latinoamérica” / “Twin Phenomena: Preservation and Modern Architecture in Latin America”), y en abril de 2009 formó parte del Primer Seminario Regional Docomomo llevado a cabo en Curazao (“El Impacto de la Arquitectura Moderna Caribeña” / “The Impact of Caribbean Modern Architecture”) organizado por Docomomo Curazao. Entretanto, continuaba trabajando en la conservación de la herencia moderna de Venezuela. Durante el primero de estos eventos, el World Monuments Fund encomendó al Grupo de Trabajo de Venezuela la nominación del Parque del Este para su Lista Watch 2010. Esta nominación fue entregada el 15 de Marzo de 2009, y culminó exitosamente con la nominación en septiembre de 2009 del Parque del Este como Watch Site 2010. El Grupo de Trabajo de Venezuela en adelante continuó promoviendo la importancia de Roberto Burle Marx en Venezuela, laborando conjuntamente con Docomomo Sao Paulo para organizar en octubre de 2009 en Caracas varios eventos para la Celebración del Centenario de Burle Marx Centennial y del 50 Aniversario del Parque del Este (info: http://centrodelaciudad.blogspot.com/ ). En enero de 2010, una vez recibidas un total de ocho cartas de apoyo a la candidatura de Venezuela como nuevo Miembro de Docomomo Internacional, provenientes de los capítulos de Escocia, Australia, Chipre, Cuba, Canadá, Curazao, República Dominicana y los Estados Unidos, el Grupo de Trabajo de Venezuela entregó a Docomomo Internacional, ahora con nueva sede en las oficinas de la Fundación Mies van der Rohe en Barcelona, España, el dossier completo de su candidatura. En agosto de

2010, en el marco de la celebración de una nueva Conferencia de Docomomo Internacional, esta vez realizada en Ciudad de México (“Viviendo en la Modernidad Urbana” / “Living in the Urban Modernity”), los setenta países miembros del DoCoMoMo Council aprobaron por aclamación al nuevo capítulo, DoCoMoMo Venezuela. Los miembros fundadores del Capítulo Venezuela están vinculados con la práctica, la investigación, las actividades académicas, sociales o culturales relacionadas con el Movimiento Moderno: algunos de ellos son importantes arquitectos modernos venezolanos, como Carlos Gómez de Llarena o Walter J. Alcock, y otros son artistas, historiadores o abogados, o bien amantes y estudiosos de la arquitectura, el arte y la ciudad moderna, especialistas en el campo de la preservación histórica o activistas patrimoniales. El Presidente de Docomomo Venezuela, Graziano Gasparini, fue fundador del ICOMOS en 1954 y de ICOMOS Venezuela en 1965. El primer miembro institucional de la nueva ONG es la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela. El 7 de noviembre de 2011, en el Hotel Avila (1942) en San Bernardino, obra de la firma de Nueva York Harrison & Abramovitz e importante patrimonio moderno de Caracas, fue el lugar escogido para el lanzamiento nacional de Docomomo Venezuela. Allí tuvimos la oportunidad de presentar el nuevo capítulo y darle la bienvenida a todos aquellos que deseen de ahora en adelante unirse a la causa. Recordamos cómo la arquitectura moderna fue un ingrediente primordial de la cultura venezolana en el siglo veinte. Cómo desde los 1930s, las ciudades de Venezuela vivieron una revolución sin precedentes en su historia: creciendo de un golpe, hasta que se hicieron otras, grandes y modernas. De allí en adelante, y durante el resto del siglo, un escenario completamente distinto se construiría para la vida urbana en Venezuela. Y el lenguaje escogido fue el de la modernidad. También recordamos ese día en el que ese escenario moderno consiste de un emporio de edificios y de lugares único en América Latina por su belleza y la singularidad de sus diseños, y cómo la arquitectura moderna se convirtió así en una tradición viva en medio de la cual los venezolanos aprendimos a vivir. En este momento, Docomomo Venezuela está trabajando activamente, a fin de reforzar sus vínculos con innumerables instituciones académicas y profesionales en Venezuela y en el extranjero. Asimismo, hace el llamado a todas aquellas personas que quieran enriquecer como nuevos miembros, con sus experiencias y sus proyectos personales, el universo global de la conservación de la modernidad. Con la creación de Docomomo Venezuela, se da un paso más en la investigación, en la educación, en el registro y en la promoción y la conservación de la vasta e importante herencia moderna del país. Bienvenidos a Docomomo Venezuela. docomomovenezuela.blogspot.com twitter: @docomomo_ve / facebook: DOCOMOMO VE email: docomomo.ve@gmail.com


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Por: Lic. Antonella Fonseca y Arq. Mitchele Vidal

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Eficacia y estrategia productiva: En medio de la situación coyuntural -cientos de miles de dam-

nificados consecuencia directa de las lluvias de finales del pasado año 2010- que acentuó la gravedad de la situación en materia habitacional de nuestro país, el Colegio de Arquitectos de Venezuela y la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela hicieron un llamado a profesionales, estudiantes y público en general a tratar esta materia en sendos foros donde expertos en estos temas desgranaron cifras, diagnósticos y propuestas en la búsqueda de respuestas concretas a esta problemática nacional. La revista del CAV deja aquí un registro de ambos encuentros y llama a la reflexión sobre este tema crucial de nuestro país.

CAV. Políticas de vivienda versus viviendas políticas A las palabras de apertura del presidente de la Junta Directiva Nacional, 2010-2012, arquitecto Octavio De Lamo resaltando la grave situación de las políticas de vivienda en nuestro país, orientadas más a la manipulación de los afectados que a la búsqueda responsable de soluciones en el corto, mediano y largo plazo, siguió la intervención del alcalde metropolitano, Antonio Ledezma, quien hizo un breve recuento de cómo se han ignorado sistemáticamente las propuestas emanadas de los entes responsables de diseñarlas y al empeño en “escindir” nuestra ciudad en municipios “afectos” al gobierno y a municipios “enemigos” del gobierno como si, esta tendenciosa clasificación, contribuyera en algo a mejorar las condiciones de vida de los caraqueños. Por el contrario. La aplicación de políticas parcelarias en nuestra ciudad capital y el desconocimiento de la autoridad elegida para desempeñar la tan ansiada coordinación de las cinco alcaldías que conforman el Distrito Metropolitano, sólo profundiza el caos en el que estamos sumidos.

Seguidamente tomó la palabra el sociólogo Omar Hernández, quien en su carácter de moderador -y haciendo gala del fino humor que lo caracteriza- estableció el tiempo que cada uno de los ponentes tendría para desarrollar su propuesta. La arquitecta, docente y experta en materia de vivienda, Josefina Baldó, abrió el debate aclarando que es un error enumerar el déficit de viviendas porque en Venezuela hay un número no desdeñable de unidades habitacionales suceptibles de ser mejoradas -y a esto ha apuntado su trabajo de larga data en esta materia- y cuya propuesta de rehabilitación desarrolló durante los 20 meses que estuvo al frente de la Dirección de CONAVI. Plan éste que fue abortado tras haber eliminado los fondos destinados para su desarrollo. En su opinión el Gobierno no emprende planes ambiciosos, de largo aliento, y eso que ya lleva 12 largos años en el poder, sino ejercicios espasmódicos que no contemplan todos los servicios indispensables en un plan de esta naturaleza. Sus propuestas son efectistas, electoreras; las cifras de viviendas construidas hasta la fecha son las más bajas que ostente gobierno alguno en Venezuela. Precisamente a enumerar las veces que el Ejecutivo Nacional ha anunciado un “nuevo plan de vivienda” fue que dedicó su ponencia el arquitecto Oscar Olinto Camacho, docente e investigador durante más de 30 años de la Universidad Central de Venezuela, quien pormenorizó con fechas y nombres todos y cada uno de esos planes. Huelga decir que muy poco se ha concretado de estos ofrecimientos. Peor aún, la gran mayoría de ellos han sido abandonados o sus resultados son francamente bajos respecto a las expectativas que crearon. Agregó además, lo dañino para el plantel de profesionales venezolanos -donde son legión quienes emigran en búsqueda de verdaderas posibilidades de desarrollo profesional- la contratación de empresas


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SOLUCIONES PARA EL PROBLEMA DE LA VIVIENDA extranjeras para el desarrollo y la construcción de viviendas en nuestro país. Finalmente, el ingeniero Álvaro Sucre, perteneciente a la Cámara de la Construcción de Venezuela dio a conocer algunas de las propuestas que esa organización tiene para impulsar la construcción de viviendas entre las que destacan: - Fluidez de recursos financieros - Consejo Nacional de la Vivienda - Reinvención del Ministerio de la Vivienda - Programa de alquiler de viviendas - Taquilla única (para hacer eficiente la tramitación de permisología) - Hogar semilla El alcalde Gerardo Blyde abrió su participación en este foro, organizado en la sede del CAV, manifestando la importancia del trabajo conjunto del gobierno central con alcaldías y gobernaciones. Hizo especial énfasis en la falta de responsabilidad del Gobierno al anunciar la construcción de viviendas en terrenos sin la mínima dotación de servicios. Tras la intervención de otros profesionales, el cierre fue un llamado del arquitecto Oscar Olinto Camacho a enfrentar con valentía y determinación la acciones del Gobierno en contra de la propiedad privada.

FAU. Problemas de la Vivienda y las políticas de desarrollo en Venezuela (1999-2010). Tras las palabras de apertura del arquitecto Guillermo Barrios, Decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, se dio inicio al foro bajo la relatoría del profesor Alfredo Cilento quien dio la palabra al investigador del Instituto de Urbanismo, Luis Carlos Palacios, para señalar que Venezuela es un petro-estado, con una economía totalmente dependiente de

la exportación de este rubro y cómo, lamentablemente, esos altísimos ingresos producto de la renta petrolera no han sido invertidos en beneficio de todos los venezolanos. Palacios apuntó que “la guerra contra la propiedad anula las posibilidades de la empresa privada para ayudar en la construcción de viviendas”. Asimismo, concluyó que nuestro país necesita con urgencia desarrollar una estrategia productiva eficiente, actualmente maltratada por el desconocimiento de los derechos de propiedad y con tendencia hacia una economía de comando. Expuso la necesidad de reducir el tamaño del Estado, porque al ser tan “grande” asume responsabilidades que no le competen. Por su lado, el investigador Marco Negrón, actualmente en funciones en la Alcaldía Metropolitana, fue claro y expresó que “la política de vivienda de este gobierno no es comprensible”. Negrón planteó que los venezolanos estamos viviendo un proyecto con luces y sombras. Argumentando que la propuesta de construir refugios o viviendas en Fuerte Tiuna refleja la idea de desarrollar la ciudad como un cuartel. Negrón comentó que durante estos 11 años de Gobierno han existido varios intentos para crear políticas habitacionales. Sin embargo, éstas no han sido exitosas, pues buscan replicar los anteriores planes de la Nación y abordan el Plan de Ordenación del Territorio, pero ninguno rompe con lo dicho anteriormente. Criticó que el Metro de Caracas, que durante mucho tiempo fue una solución para la ciudad, está en decadencia y el proyecto del Bus Caracas es incomprensible y genera problemas adicionales de tráfico a los ya existentes. El docente e investigador cree que no es lógico que alguien ofrezca 2.000.000 de viviendas en un tiempo determinado, teniendo como telón de fondo la actual situación económica del país, porque, al final, quienes pagan el precio por no poder cumplir la promesa son los funcionarios subordinados a


50 la figura presidencial. Negrón aseguró que los planes nunca se terminan de formular ni concretar y está convencido que la política habitacional que se viene implementado en el país cumple con la premisa del personaje de telenovelas, Eudomar Santos: “Como vaya viniendo, vamos viendo”. El foro destacó la importancia de la aplicación de las leyes como parte esencial de las políticas públicas, y fue en torno a esta materia que disertó el abogado Armando Rodríguez, quien explicó que las estructuras formales son los mecanismos de seguridad de una sociedad. Además, señaló que el derecho siempre ha sido el puente para resolver situaciones de conflicto y el asentamiento humano es un hecho generador de situaciones de conflicto. Rodríguez criticó que hay momentos en los que se abusa de la producción de leyes y considera que eso ha ocurrido en los últimos 10 años. Señaló que para empezar a solventar el problema de la vivienda hay que producir más petróleo, pero producir con competencia, porque, actualmente, la producción es sumamente ineficiente; y sin eficacia es técnicamente imposible que Venezuela vuelva a crecer.También destacó la importancia capital de crear un fondo de estabilización macroeconómica y un fondo de ahorro. Venezuela debe volver a política de mercado y olvidar el socialismo. “Es evidente que el proceso de una política adecuada de vivienda va a ser un proceso largo, pero hay que ir generando un clima político que permita generar cambios favorables.” La sesión vespertina estuvo bajo la relatoría del profesor Oscar Olinto Camacho y la primera en exponer sus experiencias en relación a estos temas fue la profesora Teolinda Bolívar, toda una autoridad en materia de vivienda. Su profundo conocimiento de la situación de nuestros barrios la llevó a crear el Centro de ciudades de la gente y subió al estrado acompañada de sus colaboradores para leer un comunicado en el que deja muy clara su posición respecto a la situación de vulnerabilidad de la mayoría de nuestros barrios y su preocupación por las precarias condiciones de las viviendas de muchos de sus habitantes. Seguidamente la abogada Luz Marina Toro, consultora jurídica de la Gobernación de Miranda expuso brevemente los alcances del programa de autoconstrucción asistida por profesionales que lleva a cabo esa entidad de gobierno regional con resultados exitosos, así como del plan de Constructores populares que adelanta conjuntamente con la FAU y que prevé la titulación de 200 constructores populares en el presente año. La arquitecta Alejandra González del IDEC conversó acerca de las investigaciones que ha realizado este instituto en cuanto a materiales de construcción y sistemas constructivos que permitirían, con eficiencia y bajos costos, ofrecer alternativas nacionales para el desarrollo masivo de viviendas. La arquitecta Josefina Baldó y el ingeniero Álvaro Sucre también formaron parte de este foro con el mismo contenido expuesto en el foro celebrado en el CAV. Toda la información de las ponencias del Foro de vivienda en la FAU se encuentra ampliada y a su disposición en www.foroviviendafau.blogspot.com


Nuestros aliados INTEGRACIÓN DE LA

EN LA ARQUITECTURA La iluminación es uno de los conceptos más importantes que

se debe tener en cuenta al momento de decorar o remodelar el hogar, la elección de las luminarias es primordial. Hay muchos factores que no debemos pasar por alto, pues de ellos dependerá en gran parte, el ambiente que crearemos y el disfrute de las áreas para los miembros de la familia. Al hablar de tendencias actuales debemos destacar la llamada “Integración de la luz” en los espacios (paredes y techos), la cual se traduce en un diseño muy minimalista, que a su vez constituye una nueva manera de fundir en una pieza la luminaria a la arquitectura del lugar; una solución totalmente creativa que está cobrando mucha fuerza hoy día, ya que permite desplegar innovación tanto en el diseño como en los productos a utilizar. Como ejemplos podemos citar las firmas “Brick in the Wall” de Bélgica y la nueva línea de la casa italiana Flos llamada “Soft-Architecture”, las cuales nos ofrecen una innovadora gama de productos que tienen la particularidad de contener, y a la vez, ocultar la fuente de luz. En el caso de “Brick in the Wall” la luminaria se fabrica con una mezcla parecida al yeso llamada “Calcyt”, que es altamente resistente, lo que hace que no exista ningún resquebrajamiento de la pieza empotrada en la pared o techo ni por acabado ni por calor, así la luz pareciera salir de la pared o del techo sin que se vea la lámpara. Los productos Flos son similares y muy ligeros, ya que su instalación se realiza con una mezcla tipo yeso de

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materiales ecológicos. Ambos productos por su diseño y forma de instalación permiten tal integración que hacen que la lámpara quede como parte del acabado del área integrándose al espacio de una forma sutil. Se trata de unos productos eco sostenibles, por estar realizados en materiales no combustibles que cumplen con todas las normas internacionales en seguridad más recientes. Existen otras firmas que enfocan el minimalismo de una manera similar a las anteriores, las casas “XAL” de Austria y “Oty Light” de Italia. Ambas nos deslumbran con su total elegancia, al integrar la luz de una manera audaz y diferente, sobre todo en sus limpios e invisibles acabados los cuales contemplan luminarias elaboradas en metales que, por su estructura, quedan amalgamadas formando parte del acabado de la pared o techo pasando a ser parte de ellos sin descuidar su principal función, la iluminación. Es por ello que los arquitectos, interioristas o diseñadores, ahora pueden crear sin límites y ofrecer a sus clientes ilimitadas combinaciones que permitirán integrar la luz a la arquitectura y al medio ambiente de forma armoniosa. En Iluminación Helios usted podrá encontrar toda la gama de productos innovadores para su hogar, oficina, comercio o proyecto de iluminación y la asesoría necesaria para su aplicación. www.helios.com.ve

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54 A finales de los años veinte se registra en Venezuela la aparición

de los primeros núcleos de asentamientos no regulados en las principales ciudades del país, las condiciones que brindaba la capital, Caracas, tales como ofertas de empleo, sede de transacciones comerciales y financieras; más las facilidades asistenciales, educativas, recreacionales, aunado a las desmejoras de las condiciones de vida en el campo, la convirtieron en el principal destino entre todos los centros urbanos. Esta migración de población de manera descontrolada, provocó la construcción acelerada de las edificaciones catalogadas como ranchos, sin ningún tipo de planificación, carentes de planos y mediciones, sin ninguna mano de obra más que la de sus propios habitantes, quienes entre sopas domingueras y una que otra fría, se convirtieron en arquitectos, ingenieros, electricistas y maestros de obras, en respuesta a una necesidad: la de un techo para vivir. Para nadie es un secreto que la Gran Caracas (y también otras ciudades) están llenas de edificaciones improvisadas hechas de bloque, arena y cemento, en el mejor de los casos, visionadas según la necesidad de quien las habita, y que vistas desde afuera, pueden ser el mejor centro de crítica arquitectónica y desmérito por sus características; pero cabría preguntarse ¿qué alternativa ofrecía el Estado para estos ciudadanos de escasos recursos?, ¿Cuántos arquitectos brindaron sus conocimientos por un simple principio de solidaridad más allá del beneficio económico? Para el padre Josse Van Der Rest, sacerdote jesuíta nacido en Bélgica, fundador del Servicio Latinoamericano, Africano y Asiático de vivienda popular, (SELAVIP), ubicado en Chile, “el pro-

blema no es la casa, sino la tierra […] más vale cuatro tablas ahora para un pobre, que una casa sólida en diez años más”. Esta afirmación, es la columna vertebral de todas aquellas personas que habitan en un barrio, no hay tiempo de pensar en el mañana, sino en el ahora.

Techos de cartón vs Amenaza a la vida La construcción de viviendas a través de un aprendizaje empírico y sin mayores investigaciones de condiciones de habitabilidad, ha traído consecuencias irrevocables para un sector de la población que se vio en la obligación de dejar su vivienda por un refugio al no poder afrontar los avatares de la naturaleza. En Venezuela muchos son los testimonios que dejan en evidencia que la improvisación y la necesidad se paga caro, ejemplo de ello, la tragedia de Vargas del 99, la vaguada del 2005, y más recientemente las lluvias de finales del 2010, mostraron una realidad que encrudece, cuando la vivienda pasa a ser de un techo seguro, a una amenaza para la vida. Durante las últimas lluvias del 2010, el Gobierno Nacional realizó un decreto de emergencia, y en el marco de ésta, la Asamblea Nacional, aprobó una Ley Habilitante que le otorga al Presidente de la República, poderes especiales para legislar en esta materia, desprendiéndose así la Ley Especial de Refugios Dignos promulgada el 24 de enero de 2011, cuyo objetivo es: “Regular las acciones […] para la construcción, habilitación, acondicionamiento, organización, atención integral y gestión de los refugios”, concebidos como hogares temporales para personas damnificadas”.


55 De los 34 artículos que tiene la Ley, cabe destacar los siguientes: Artículo 8: Los refugios se clasificarán conforme al tipo de edificación y a los servicios de que disponen, en los siguientes tipos: • Refugios tipo A: Edificaciones divididas en pequeños apartamentos unifamiliares con, al menos, dos (2) habitaciones y un (1) baño. Dotación de servicios comunes para ser compartidos por varios grupos familiares, que incluyen: áreas de cocina, almacén, lavandería, comedor, área de esparcimiento y, de ser posible, un espacio para el desarrollo de actividades formativas y productivas de bajo impacto ambiental, cercano al sitio de refugio. • Refugios tipo B: Edificaciones divididas en habitaciones unifamiliares. Dotación de servicios comunes para ser compartidos por varios grupos familiares, que incluyen: áreas de baño con separación de servicios por género y con, al menos, una (1) unidad de baño por cada veinte (20) personas, áreas de cocina, almacén, lavandería, comedor, área de esparcimiento y, de ser posible, un espacio para el desarrollo de actividades formativas y productivas de bajo impacto ambiental, cercano al sitio de refugio. • Refugios tipo C: Carpas unifamiliares de, al menos, cinco (5) por cuatro (4) metros y altura suficiente para utilizar literas. Dotación de instalación de baños comunes con separación por género y con, al menos, una (1) unidad de baño por cada veinte (20) personas, además de espacios techados comunes para: áreas de cocina, almacén, lavandería, comedor, área de espar-

cimiento y, de ser posible, un espacio para el desarrollo de actividades formativas y productivas, cercano al sitio de refugio. • Refugios tipo D: Edificaciones provistas de uno o varios espacios comunes para dormitorio de familias y personas. Dotación de instalaciones comunes para baños con separación por género y con, al menos, una (1) unidad de baño por cada veinte (20) personas, además de espacios comunes para cocina, almacén, lavandería, comedor, área de esparcimiento y, de ser posible, un espacio para el desarrollo de actividades formativas y productivas de bajo impacto ambiental, cercano al sitio de refugio. • Refugios tipo E: Edificaciones de diversa índole, tales como: escuelas y otras instalaciones educativas, deportivas, culturales, sanitarias, galpones, iglesias, plazas y otras edificaciones o espacios de origen público o privado, utilizadas de manera coyuntural por personas, actuando bajo situaciones de emergencia o desastre, con la finalidad de resguardarse y preservar su vida e integridad física. Se priorizará la ocupación de refugios tipos A y B, para las familias que tienen uno o varios miembros con alguna discapacidad o requerimientos especiales tales como mujeres embarazadas, madres lactantes, personas con enfermedades crónicas, o adultos mayores en el núcleo familiar. (…) Cuando un refugio o espacio utilizado como tal no reúna las condiciones necesarias, el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, en corresponsabilidad con las familias y personas que ocupan el refugio o espacio, generará dichas condiciones de manera progresiva, en el menor tiempo. Se adecuarán espacios

¿ ARQUITECTOS por necesidad o necesidad de ARQUITECTOS ? Por: Orlanis Barreto barretorlanis@gmail.com / @orliteatro María F. González mafergonzalez2000@gmail.com


56 sanitarios suficientes, área destinada a la preparación de alimentos, área destinada a dormitorios y área de esparcimiento. Si ello no fuere posible se procederá a evacuar el refugio o espacio de que se trate, y las familias y personas serán trasladadas a sitios en mejores condiciones. Artículo 9: se refiere a la clasificación según la capacidad de alojamiento, que van desde un mínimo de 150 a un máximo de 350 personas, previa inspección del Ministerio del Poder Popular para la Salud, Protección Civil y Administración de Desastres, con el fin de evitar hacinamiento. Artículo 12: establece que para la construcción de los albergues se usen materiales livianos y diseños acorde a los factores climáticos, culturales y socialmente aceptados por la población, así mismo, señala que el Gobierno Nacional, los Consejos Comunales y demás organizaciones sociales , serán los responsables de construcción, habilitación, dotación mantenimiento y gestión de estos refugios. Estos pocos artículos son prueba de que se está haciendo un intento desde el Gobierno por legislar cuáles son los parámetros para diseñar y construir refugios permanentes en caso de desastres naturales, pero ¿cuántos arquitectos participaron de esta ley? ¿Cuántos trabajaron en conjunto con el Gobierno Nacional para que no se escapara ningún detalle? Conocemos que de los 26 que refrendan la ley sólo hay un (1) arquitecto. Si bien es cierto que esta iniciativa es un adelanto en materia de prevención, no es menos cierto que se nota la ausencia de coordinación por parte del Gobierno Nacional con los profesionales del área, tanto para el diseño y la construcción de los refugios, como para la respuesta en materia de vivienda que debe ofrecer el Estado a nivel nacional a todos los damnificados. Esta falta de comunicación así como las ineficientes políticas en materia de vivienda acorde a la realidad del crecimiento poblacional, sumado a la indiferencia de algunos expertos en la materia, ha contribuido a ensanchar el “muro invisible” de la desigualdad que todos vemos.

¿Qué dicen los expertos? Hay personas que más allá de su profesión tienen una vocación de servicio que les hace luchar por derrumbar el muro invisible de la desigualdad y los arquitectos no se quedan atrás, hay centenares de profesionales en esta área dedicados por años a consolidar propuestas concretas en relación a cómo mejorar la calidad de vida de nuestros barrios. Los arquitectos Teolinda Bolivar, Josefina Baldó, Oscar Olinto Camacho, los amigos de Nómadas, entre otros nombres, han sido en Venezuela un punto de referencia para quienes se preocupan por indagar las diferentes propuestas de viviendas en los barrios venezolanos.

Por ejemplo la Arq. Josefina Baldó ex presidente del Conavi durante su gestión implementó un proyecto llamado “la rehabilitación de barrios”. y estuvo tan bien elaborado que le mereció premios en Cuba y Estados Unidos como mejor política de vivienda de América Latina. A mediados del año pasado, en una entrevista que le realizara para el diario El Universal el periodista Javier Brassesco, la misma sostuvo: “ en materia de política habitacional lo que hay son planes de corto alcance, caprichos, ocurrencias espasmódicas, decisiones intempestivas que responden a alguna emergencia, pero ¿política habitacional? No, no existe. Hasta se perdió la capacidad para emprender grandes obras de construcción y las pocas veces que se hacen es a través de transnacionales, como si aquí no existieran firmas de urbanismo y arquitectura capacitadas.” Por su parte Teolinda Bolívar gran experta en la materia a través de su blog http://www.centrociudadesdelagente.blogspot.com/ nos deja saber su opinion en relacion a los damnificados de las últimas lluvias diciendo que: “para establecer cualquier política coherente resulta indispensable la difusión pública del número de damnificados y afectados de las lluvias, así como los sitios y condiciones en donde se encuentran. Esta información es fundamental. No hay que olvidar que este problema y su solución no sólo compete al Gobierno Central, sino también a toda la sociedad (empresas, instituciones, a los hacedores de los barrios, y en general, a todas las organizaciones sociales)”. Además agrega “lo que sí se ha conocido con gran preocupación es la falta de coherencia en las intervenciones gubernamentales. Así, se dictan leyes sobre refugios y terrenos urbanos en las que, con los buenos deseos de dotar a los damnificados con una vivienda digna, se les trata de imponer formas organizativas utilizando demagógicamente su situación trágica, con el fin de hacer grupos de sostén al tipo de sociedad que desde el poder se quiere instaurar. A esto se añade, entre otros asuntos, invasiones e intervenciones que buscan expropiar arbitrariamente terrenos y propiedades inmobiliarias, previstos en muchos casos para actividades importantes a la vida citadina. Con ello se contribuye a la violencia, al caos urbanístico, se vulneran derechos fundamentales de muchos ciudadanos, se ignoran normas mínimas necesarias de planificación urbanística y la participación de los habitantes en la definición de soluciones”. Quizás para poder visualizar el muro de la desigualdad y profundizar de la mano el tema de la vivienda nos haga falta sumergirnos en ese sentimiento de solidaridad de nuestros barrios, donde un plato de sopa, un juego de dominó y unas cuantas frías, es más que suficiente para emprender la construcción de lo que para muchos es un rancho y para otros es el nacimiento del nuevo hogar de una familia venezolana.


Fotoreportaje

La

CIUDAD UNI VE RSITARIA de CARACAS

Nuestro legado mundial Por: Arq. Blanca Rivero y Lic. Ricardo Ramírez Requena Fotografías: Arq. Valeria Ragonne


59 El 2 de diciembre de 2010 se cumplieron diez a単os desde que la Ciudad Universitaria de Caracas fuese incluida en la lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad


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61 En 1944, cuando el arquitecto Carlos Raúl Villanueva se encon-

traba en los primeros esbozos de lo que sería la Ciudad Universitaria de Caracas –CUC–, nunca imaginó que una organización mundial inexistente para ese momento, elevaría a Patrimonio Mundial de la Humanidad la obra que empezaba a gestar. El 2 de diciembre de 2010 se cumplieron diez años desde que la Ciudad Universitaria de Caracas fuese incluida en la lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad. Sin embargo, fue mucho lo que debió hacerse para que esta declaratoria se llevara a feliz término y mucho lo que en consecuencia a la declaratoria se ha venido haciendo para mantener el legado mundial que debemos preservar. La declaratoria fue el fruto de la efectiva organización y planeamiento de un inmenso e interdisciplinario equipo de trabajo que conjugó al Estado venezolano, la Academia y las Instituciones Nacionales encargadas de la cultura, en virtud de un fin común, y logró, al cabo de cinco años, armar un excelente dossier demostrativo de los valores excepcionales presentes en la Ciudad Universitaria de Caracas. La Ciudad Universitaria de Caracas fue una obra de larga monta, diseñada como un conjunto, pero obediente de las necesidades de reformulación de sus propias premisas. A lo largo de su construcción fue modificándose en satisfacción de su crecimiento y evolución; de un planteamiento academicista con ejes de simetría en su implantación sobre el terreno, pasó a ser un sistema orgánico de increíble fluidez. Su construcción fue un exitoso laboratorio de comprobación de postulados, en el que mediante el ensayo y tanteo se materializaron los principios de lo que debía ser para su creador la arquitectura, y la arquitectura moderna venezolana en particular. En la Ciudad Universitaria de Caracas se ven concretadas la integración de las artes, la arqui-

tectura, el urbanismo y la naturaleza, del mismo modo que se nos plantea una arquitectura correspondiente con nuestra ubicación, aclimatada al trópico en cuanto al manejo de la luz, los vientos. Armónica con la naturaleza y sus paisajes, satisfactoria de las necesidades del hombre y que se sirvió tanto de la última tecnología del momento como de los avances formales y funcionales de las sociedades modernas para su concreción. La Ciudad Universitaria de Caracas es la materialización de la utopía moderna, donde la realización de ese mundo ideal y perfecto, apropiado para una nueva sociedad, se vive como una experiencia cuatridimensional de percepción, por medio de los criterios de diseño característicos de la modernidad arquitectónica. Una ciudad dentro de la ciudad, en donde los valores como conjunto son tan o más importantes que los principios que en su interioridad fueron desarrollados.

Lo valorable de la Ciudad Universitaria de Caracas Son muchos, y muy respetados, los especialistas a los que la Ciudad Universitaria de Caracas ha puesto a hablar; abundan profundos, interesantes y exhaustivos análisis de cada una de las particularidades, valores y atributos que este proyecto genera para el estudio, y muchos, más aún, son los que merecen ser escuchados en virtud de lo que una obra de esta naturaleza, y vastas magnitudes, proporciona para la disertación. Sin embargo, la percepción individual y el disfrute personal de estos espacios es una experiencia que todos debemos vivir. Entre los atributos –valores excepcionales– de los cuales cualquier observador sensible puede disfrutar en una visita por la Ciudad Universitaria de Caracas encontramos: La espacialidad, entendida como la noción de habitar del hombre


62 con su entorno, se ve reflejada en la relación entre los espacios urbanos construidos y la naturaleza. El gran jardín común sobre el cual se encuentran posados los edificios es surcado por pasillos peatonales cubiertos que permiten una vinculación directa con la naturaleza, la cual, irreverente ante los permisos y correspondiéndose con los patios tradicionales coloniales, se cuela hacia el interior de las edificaciones a través de estancias conectoras que relacionan el interior-exterior con sutiles y variadas aperturas –celosías, bloques calados que filtran luz, y patios– por donde el gran jardín exterior emerge en el interior de las edificaciones para una relación directa y de escala humana con la naturaleza. En la Ciudad Universitaria prevalece el diseño armónico entre el hombre y su entorno, es por esto que la monumentalidad de las formas y el espacio se perciben materializados en la medida humana, y proporcionado al hombre y a las actividades que éste desempeña. Uno de los elementos importantes en el desarrollo de la Ciudad Universitaria como clara expresión de la modernidad en Venezuela y en el mundo, lo constituye el aprovechamiento del desarrollo tecnológico de su tiempo, una óptima utilización no solo técnica sino también funcional de las ciencias aplicadas. La introducción de dos elementos característicos del progreso y del nuevo mundo moderno: como lo fueron el uso del automóvil y el concreto armado. Numerosas estructuras son la demostración de lo que las nuevas propuestas formales y espaciales proporcionadas por los nuevos materiales e innovadoras tecnologías podían ofrecer para la creación de una estética arquitectónica nueva e ideal. En el mismo orden de ideas, el vehículo automotor es parte indispensable y emblema del

urbanismo moderno; de esto dan cuenta la amplia red de vías y estacionamientos que el complejo universitario posee, así como los espacios destinados a ser recorridos por el automóvil como elemento indispensable, más no único, de desplazamiento en la modernidad. Otra de las características singulares de los postulados modernos y que se constituye como el elemento más valorado de los atributos del complejo universitario, es la creación de un espacio nuevo: abierto, integrado y dinámico en el que las artes pasan a formar parte medular del lugar que será habitado por el hombre. El “espacio arquitectónico” como objeto de la arquitectura es manipulado con audaz gracia. Lo material y lo formal ceden terreno para la consolidación del espacio habitado pero además disfrutado. Este espacio nuevo, ideal y perfecto para el hombre moderno, se construye sobre la base de aglutinar una sociedad ideal con el uso de la tecnología, la construcción de nuevas formas y la integración del arte. Los tránsitos entre exterior e interior ocurren de maneras tan sutiles que pueden pasar desapercibidos por transeúntes distraídos, quienes recorren pasillos vinculantes techados pero abiertos a la naturaleza, paredes de cerramiento que desaparecen a razón de su materialidad y que son grandes elementos de ventilación y de luz debido al uso de bloques calados en su constitución. Esta unidad de conjunto conforma una armónica relación de espacios cerrados abiertos, balance entre llenos y vacíos. Los volúmenes serán entonces percibidos en su relación inseparable con los vacíos que construyen. La inclusión de la cuarta dimensión en el espacio nos habla de una exaltación del sentido de percepción, el cual se presenta


64 mediante la experimentación de variadas relaciones -dentrofuera, luz-sombra, naturaleza-paisaje, construido-vacío- a lo largo de los recorridos, que se entenderán a partir de esto como un “paseo arquitectónico”. La concepción del tiempo como constructor del espacio dinámico en la unidad espacio-tiempo puede ser experimentada en la Ciudad Universitaria. El más particular atributo de la Ciudad Universitaria lo constituye la interpretación moderna de las tradiciones arquitectónicas y urbanas presentes en la arquitectura colonial venezolana, y la aplicación de una solución ejemplar para la arquitectura tropical. Mediante un estudio continuo a lo largo de su desempeño profesional en Venezuela, Villanueva conoció, evaluó y rediseñó elementos constructivos de la arquitectura tradicional –celosías, aleros, balcones, tamices, ventilaciones cruzadas, portadas, entre muchos otros– que, mediante sucesivos y constantes ensayos, dieron como resultado elementos arquitectónicos evolucionados y diseñados en consonancia y correspondencia con el clima tropical, muestras tangibles de la efectividad de los elementos tradicionales, elaborados para la Ciudad Universitaria con las más avanzadas técnicas constructivas del momento.

Desde la declaratoria hasta hoy La primera de las actividades que generó la declaratoria como Patrimonio Mundial fue la creación de COPRED, que es el Consejo de Preservación y Desarrollo de la Universidad Central de Venezuela. Creado en el año 2000, es el laboratorio de gestión del patrimonio moderno, así como el organismo encargado de velar por la preservación, valorización, apropiación social, difusión y desarrollo de las edificaciones en la Universidad Central de Venezuela. Hasta 2008, a fin de aligerar los procesos operativos, se separa la unidad de mantenimiento de COPRED. Esto produce una mejora de las respuestas al mantenimiento preventivo. En el COPRED no hacen intervención. Siempre realizan consultas para encontrar los modos correctos de llevar a cabo las que son necesarias. A través de los años, desde la declaratoria, y cumpliendo con las normativas UNESCO se ha realizado la presentación de informes periódicos, los cuales reflejan la evolución del Patrimonio, da testimonio de las necesarias intervenciones y actualiza el estado de las estructuras y obras. En 2012 se debe presentar uno, retrospectivo, con la planimetría actualizada. Se han constatado intervenciones reversibles, más sin embargo, persisten los valores iniciales y en definitiva, el balance es positivo: se han mantenido los llenos y vacíos, las áreas verdes, la integridad del campus, los perímetros y la unidad del conjunto. Toda obra arquitectónica que se encuentra en constante crecimiento, tal como un organismo vivo, con necesidades cambiantes y evoluciones necesarias, presenta problemas técnicos de envejecimiento y uso. Los asentamientos diferenciales en el terreno, producto de las excavaciones que para la construcción del cajón-túnel del Metro de Caracas, específicamente la línea Valle-Coche, se realizaron en uno de los límites de la Ciudad Universitaria de Caracas, ha

ocasionado la contención de las aguas de lluvia que corrían originalmente de manera natural para unirse al nivel freático de la zona, las mismas están actualmente represadas en el subsuelo del campus universitario, por lo que son más frecuentes los asentamientos diferenciales de las estructuras, y con ello la aparición de grietas y desplazamientos. Otro de los padecimientos que una estructura con cierta edad presenta son las patologías propias del concreto armado, las cuales para el momento en que fue acometido el proyecto inicial, hace 60 años, eran desconocidas, incluso las proporciones de las mezclas utilizadas era producto del ensayo. Un elemento predominante en la construcción de la espacialidad de la Ciudad Universitaria es el material usado para el recubrimiento de fachadas, paredes, e incluso materia prima de las obras de artes como lo es el mosaiquillo. En la actualidad y producto de variaciones ambientales, cambios de temperatura acaecidos en el valle de Caracas, efectos de la contaminación en el ambiente, así como del vencimiento de sus morteros, éstos explotan dejando las fachadas desnudas. Estas situaciones ya han sido identificadas y se están planteando las posibles soluciones y la reposición de las piezas faltantes mediante un proceso de restauración. Entre las afectaciones que el calentamiento global ha traído encontramos también que la elevación de la temperatura usual del valle de Caracas se ha visto afectada considerablemente en estos últimos años y con ello la necesidad, no prevista, de incorporación de sistemas de ventilación mecánica –como aires acondicionados y extractores– que deben ser incorporados a las fachadas, éstos ocasionan un cambio de lectura en la percepción de las edificaciones y además producen manchas originadas por la calcificación de los drenajes y los botes de agua que estos sistemas requieren. La adecuación a las nuevas tecnologías que usamos en la contemporaneidad, como sistema de actualización necesario en un campus universitario, ha generado a su vez algunos cambios no solo en las capacidades eléctricas en constante aumento, sino también la concepción de óptimos y mejores recorridos de cableado de redes –como Internet, data y otros– que son necesarios para la actualización de la universidad como institución destinada a la formación e investigación. Con la finalidad de establecer los parámetros y lineamientos bajo los cuales un organismo vivo declarado patrimonio debe llevarse, se realiza lo que se ha denominado hasta ahora un Plan de Manejo, el cual se cimenta en los convenios establecidos con la Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM–, esencialmente en términos operativos, con vistas a definir los estudios necesario en cada una de las materias pertinentes, este convenio de cooperación busca intercambiar experiencias con la UNAM, en cuanto a la preservación, mantenimiento y actualización de un campus universitario moderno, declarado Patrimonio Mundial. Del mismo modo, con la Universidad de Alcalá de Henares en España, y la Universidad de Virginia en Estados Unidos, se busca un convenio similar, pues estas tres,


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más la Ciudad Universitaria son las cuatro universidades Patrimonio de la Humanidad en América y en el mundo hispano. Otro de los convenios que se pretende establecer es con la ciudad de Brasilia, pues junto con la Ciudad Universitaria, es el único Patrimonio Cultural Moderno de la Humanidad en Suramérica. No hay precedentes para el Plan de Manejo de universidades como tipologías u organismos vivos en crecimiento. Este Plan de Manejo debe incluir el crecimiento de la universidad, nuevas escuelas y facultades, la revisión de espacios y optimización de los mismos. La alternativa extramuros es viable, pero presenta inconvenientes y rechazos por parte de varios sectores de la comunidad universitaria. El Plan de Manejo propone fórmulas para preservar los valores en el tiempo. En la actualidad arquitectos con amplia experiencia en el tratamiento de los valores de la Ciudad Universitaria de Caracas se encuentran realizando el documento base que será presentado en junio de 2011 con una zonificación y primeros lineamientos del Plan de Manejo. Si bien es cierto que existe un Plan Rector, éste fue elaborado cuando la Ciudad Universitaria no había sido declarada patrimonio, por lo que muchas de sus regulaciones ya no pueden ser aplicadas.

El futuro del patrimonio El futuro del patrimonio se funda en la concientización de la comunidad universitaria. Como proyecto modelo se plantea un centro de visitantes, con guías encargados del recorrido, con vistas a enseñar a los estudiantes y visitantes en general, a identificar obras y artistas en la Ciudad Universitaria. El establecimiento de librerías, un cafetín, la muestra de una gran maqueta del campus y la edición de publicaciones con estos fines, se está considerando para servir al Complejo Central. Dentro

de estas iniciativas está el vitral de Leger en la Biblioteca, acceder a divisas internacionales con vistas a poder comprar los materiales especiales que fueron utilizados para las obras de arte y los murales. Dentro de estos planes está el mantenimiento de obras y la incorporación de otras obras que forman parte de la Ciudad Universitaria, como el mural de Pedro León Zapata hacia la autopista y la estatua de Maria Lionza, ya que aunque éstos no forman parte de la Declaratoria, sí forman parte del acervo de la Universidad. La Universidad no se está cayendo. No es descuido, es envejecimiento. El establecimiento de diferentes niveles de mantenimiento encauza su recuperación. Del mismo modo existe la inquietud de establecer un triángulo latinoamericano de cooperación, entre México, Brasil y Venezuela, con asesoramiento de la UNESCO, para velar por el mantenimiento y manejo del patrimonio moderno. Para ello, se hace énfasis en la participación y concientización de la comunidad universitaria del lugar privilegiado en el que estudia y de la importancia del mismo no solo para Venezuela sino para la humanidad. Dentro de las propuestas para incentivar el apego está crear un Fondo de Conservación, en donde participen activamente los egresados de la Universidad, así como un Plan de Padrinazgo de obras. ¿Se puede perder una Declaratoria? Sí. La ciudad de Dresde la perdió, al realizar modificaciones en ella sin permiso de la UNESCO. Para nuestra fortuna el equipo de trabajo que se encarga de velar por el mantenimiento de este patrimonio realiza consecuentemente su misión. De cualquier manera somos cada uno de nosotros, los que no podemos dejarla perder. Debemos comprometernos con nuestro patrimonio y velar por su preservación.


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68 Por: Arq. Marco Negr贸n

Fotograf铆as: Jean Herrera

Y EL RANCHO


69 El Papel Literario de El Nacional (26/02/11) ha vuelto a publicar un polémico ensayo de Arturo Uslar Pietri de 1974, “O ranchos, o desarrollo”, donde al lado de importantes y poco convencionales afirmaciones se sostienen algunos de los lugares comunes que, a juicio de quien escribe, menos han ayudado a comprender la modernidad venezolana y a superar las barreras que se le han interpuesto. Se intentará en las líneas que siguen rebatir algunos de estos últimos, desarrollados extensamente por el autor, pero también destacar las primeras. La importancia del debate público de esas ideas está asociada, particularmente, a la circunstancia de que su vocero ha devenido en una suerte de gran oráculo de la sociedad venezolana, por lo que sus puntos de vista suelen ser aceptados sin beneficio de inventario pese a que muchas veces carecen de sustentación en los hechos de la realidad e incluso pueden inducir a la implantación de políticas públicas erradas y aun contraproducentes.

Los mitos uslaristas Lo primero que es obligatorio denunciar es su visión idílica e incomprensiblemente nostálgica de la Venezuela pre-petrolera, cuando lo que entonces prevalecía era: en política el caciquismo, en cultura el analfabetismo , y la economía del conuco, en salud la desnutrición y las altas tasas de mortalidad en adultos e infantes. Luego la idea de que los campesinos migraban a la ciudad solamente atraídos por “señuelos”, por “la televisión, la radio, el cine y la propaganda”, ignorando o subestimando los procesos que condujeron a la generación de excedentes de mano de obra rural y forzaron su migración hacia las urbes principales, única alternativa existente en ausencia de la posibilidad de las migraciones internacionales. En tercer lugar la insistencia en llamar rancho (“un cajón de tablas”) a la vivienda predominante en los barrios caraqueños, lo que ni siquiera en 1974 era ya verdad, y marginales (“fuerza de trabajo no aprovechable por la ciudad”) a sus habitantes. Por último, la idea de que parte de esa población vive en tales condiciones no por necesidad sino por gusto, porque rechazan “vivir de una manera decente y civilizada” aun gozando de ingresos suficientes para abandonar el “mundo del rancho”. Todo ello enmarcado dentro de la premisa de que en países como el nuestro la urbanización ha revestido características particularmente negativas. Por el contrario, cuando hace referencia a la urbanización asociada a la revolución industrial (debe entenderse que europea) pareciera sugerir que se trató de un proceso sustancialmente armónico, que de una vez indujo dinámicas esencialmente virtuosas aunque con “ciertas características indeseables”. Matiza así denuncias tan crudas como la del famoso informe de Engels, La situación de la clase obrera en Inglaterra (1845), para no hablar de las novelas de Dickens, y sobrevuela sobre el hecho de que, en su vertiente más técnica, el urbanismo moderno se origina en la Europa del siglo XIX a partir de reglamentaciones sanitarias que intentaban responder a las alarmantes condiciones de higiene causadas por la rápida y caótica expansión de las ciudades. En una reflexión sorprendentemente parecida a la

de Uslar, un testigo francés de la época (1831) escribía: “Cada industrial vive en su fábrica como los plantadores coloniales en medio de sus esclavos, uno contra ciento… Los bárbaros que amenazan a la sociedad no están ni en el Cáucaso ni en las estepas de Tartaria: están en los suburbios de nuestras ciudades industriales”.1

Por una aproximación más rigurosa a la realidad Volviendo a la realidad local, la verdad es que ante la incapacidad de las clases dirigentes para dar respuesta a los fenómenos desatados por las rápidas transformaciones económicas y demográficas de mediados del siglo pasado, una mayoría de la población consiguió responder por su cuenta a la inevitable necesidad de vivir en ciudades, partiendo, es cierto, de un rancho, pero que gracias a un admirable y prolongado esfuerzo terminó en la mayoría de los casos convirtiéndose en una vivienda digna. A lo que no pudieron dar respuesta fue a lo que, en definitiva, escapaba de sus manos y sólo podía hacer el Estado: construirla sobre terrenos dotados de los servicios y equipamientos urbanos fundamentales. En los mismos años en que Uslar publicaba su ensayo, un destacado economista brasileño, preocupado por el sesgo excluyente que en estos países estaban adoptando las políticas urbanas, advertía: “Sería una miopía indefendible, para no hablar de injusticia e inhumanidad, que el planeamiento opusiera barreras selectivas al aflujo de migrantes, vedando o dificultando la fijación en la metrópoli de quienes, aparentemente, tienen menos oportunidades de colocarse en el mercado de trabajo. Lo que se impone es una acción positiva del planeamiento, en el sentido de facilitar la absorción, por la economía metropolitana, de la oferta de fuerza de trabajo proveniente tanto de la inmigración como del crecimiento vegetativo de la población”.2 Lamentablemente lo que prevaleció fue lo primero, así fuera en la versión “dulce” de no producir la infraestructura necesaria, y no lo segundo. Pero además, como se ha demostrado hasta la saciedad, de ningún modo puede calificarse de marginal al grueso de la población de los barrios populares: aunque es verdad que una buena mitad de la fuerza de trabajo de las ciudades venezolanas se desempeña en el llamado sector informal de la economía, ello no quiere decir que éste sea prescindible ni que muchas de esas actividades no requieran de destrezas a veces incluso bastante sofisticadas. La persistencia de la informalidad en la economía no es atribuible a los trabajadores sino a unos gobiernos y unas clases dirigentes que han demostrado reiteradamente su incapacidad para superar las malformaciones de un sistema económico en extremo dependiente de la renta petrolera y una burocracia morosa y sin creatividad. Tampoco desde el punto de vista político les es aplicable la denominación, no sólo por el peso que esos sectores tienen en el acontecer político en sentido estricto, tanto en los regímenes democráticos como en los autoritarios, sino además por la tenacidad e ingenio que en innumerables casos han demostrado para organizarse en función de sus reivindicaciones.


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Aunque es cierto que en esos barrios hay una alta incidencia de los delitos comunes, no se la puede atribuir, como se desprende del texto analizado, al predomino entre sus habitantes de “un decalaje y una destrucción de valores sociales y de nociones sobre las cuales se estructuran las sociedades progresistas” y de un “repudio de la vida civilizada”: si en ellos la incidencia de tales hechos tiene un peso mayor que en el resto de la ciudad, habría que explorar cuánto influyen factores físicos y urbanísticos como la laberíntica trama urbana de muchas barriadas y la dificultad de acceso para las fuerzas de orden público, para no mencionar su ineficiencia y corrupción. Como resulta, tanto de la abundante investigación realizada en la materia como de testimonios recabados de manera menos rigurosa, en los barrios de las ciudades venezolanas, por encima de las carencias y la adversidad, predominan valores de solidaridad, respeto ciudadano y deseos de superación tan notables que en estos últimos años han sido capaces de resistir con éxito la intensa campaña, dirigida desde el vértice del poder, orientada a sembrar artificialmente el odio y el resentimiento por parte de un régimen que pretende justificarse sobre la base de una lucha de clases prefabricada pero que podría tener consecuencias letales.1

En lo que Uslar tiene razón En lo que sí tiene razón Uslar es cuando afirma que en ningún caso el problema de fondo es de vivienda sino de la capacidad de la sociedad para ofrecer capacitación y empleos dignos a todos sus habitantes. Sin desconocer lo importante que es atender a la mayor brevedad las necesidades de vivienda de las familias, agrega sin embargo: “pero quedaría en pie el problema que no es de vivienda, sino de estilo de vida y capacidad de trabajo”.Y aquí la reflexión se empalma con la coyuntura actual, en la cual un gobierno antiguo ya de doce años, que registra, con mucho, el peor rendimiento en materia de producción de viviendas de la Venezuela moderna y cuyas políticas han llevado, además, al desmantelamiento del sector, presionado por una

coyuntura electoral anuncia de buenas a primeras, por boca de su más autorizado vocero, la intención de construir en los años por venir más viviendas de las que nunca construyó gobierno anterior alguno: al no encuadrarse en ninguna política urbana ni de construcción de una economía productiva, generadora de empleos dignos y estables, deviene en una oferta engañosa destinada al fracaso más estrepitoso pero que no nos permite eludir nuestras propias responsabilidades. A trancas y barrancas la mayoría de los venezolanos ha conseguido resolver lo fundamental del problema de la vivienda, pero quedan pendientes retos que, si no son respondidos, terminarán anulando logros alcanzados con extraordinarios esfuerzos. Entre esos retos está el de producción de ciudad, tanto en el sentido de incorporar plenamente a ella los barrios autoconstruidos donde habita la mitad de nuestra población urbana actual, como en el de alojar los 18 millones del incremento poblacional equivalente prácticamente a la población total del país en 1990- esperado para dentro de 20 años. Pero eso será imposible sin la transformación de la actual economía rentista, cada vez más dependiente de las exportaciones petroleras, en una economía productiva, capaz de multiplicar la riqueza y diversificar sus fuentes, y sin la sustitución del paternalismo estatal por un moderno sistema de justicia social. Para lograrlo debe partirse de reconocer que la deuda mayor corresponde al Estado y las clases dirigentes y que en cambio esas clases populares, que con tanta reticencia y menosprecio miraba Uslar y con tanto cinismo se las ha tratado de manipular desde el poder, han dado un aporte absolutamente excepcional que, si se les ofrece el marco jurídico y político adecuado, puede multiplicarse exponencialmente en los próximos años.

Notas 1 Citado por Eric Hobsbawm, La era de la revolución, 1789-1848, Crítica, Buenos Aires 1997. 2 Paul Singer, Economía política de la urbanización, Siglo XXI, México 1979.


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EL

PARQUE DEL ESTE Por: Urb. Raquel Scharffenorth

Fotografías: Arq. Odoardo Rodríguez / Jean Herrera


74 Escribir sobre la situación actual del Parque del Este va más allá

del trillado inventario de “bajas” producto de una guerra que las instituciones encargadas de protegerlo parecen haberle declarado desde hace mucho tiempo. Queremos con este artículo visualizar una salida, un camino que nos ayude a vencer el horror de la posibilidad de perder definitivamente uno de los jardines más hermosos que ciudad alguna pueda haber soñado. Fue recordando las palabras de la arquitecta Cristina Pardo, en el conversatorio organizado para homenajear el centenario del nacimiento del paisajista Roberto Burle Marx, que visualizamos la manera de abordarlo. Su experiencia de 20 años de trabajo en INPARQUES, nos hizo reflexionar sobre el desarraigo y la indolencia, antivalores de una sociedad que impávida ha sido testigo y cómplice de la destrucción de su ciudad, en la que el olor a cemento fresco resulta tan atractivo que poco importa derrumbar lo viejo, desdeñando valores, tradiciones e historia. Pero la arquitecta Pardo también nos hizo caer en cuenta que más allá de esa inercia destructora, el Parque ha logrado permanecer en pie y es un emblema entre los proyectos de mediados del siglo XX, construidos para perdurar y acompañados por la suerte; aunque, ciertamente está muy deteriorado y sus servicios distan de dignificar a unos usuarios agobiados de concreto, tráfico e inseguridad, éstos acuden a refugiarse en sus espacios verdes. Medio siglo después, el Parque sigue allí, maravillándonos con sus incomparables visuales de El Ávila; haciéndonos descubrir en cada recodo lo que queda de los “cuadros vivos” que el artista Burle Marx pintó con plantas. Permitiéndonos disfrutar de los generosos espacios diseñados junto a Fernando Tábora, John Stoddart y Carlos Guinand Sandoz. Así como admirar las formidables especies de flora y fauna que desde diversos parajes de la geografía nacional y de la mano del botánico Leandro Aristiguieta y otros botánicos y zoólogos, eligieron, seleccionaron, aclimataron y dejaron sembradas en éste, nuestro jardín. El problema real es que esa dinámica destructora lejos de disminuir ha tomado un nuevo aire y aunque el deterioro comenzó hace mucho tiempo los últimos cuatro años se han intensificado hasta la debacle. El Parque está en una encrucijada y sus posibilidades de sobrevivir o desfigurarse para siempre dependen de que evaluemos con sentido crítico el camino transitado y utilicemos los recursos a la mano para impulsar su renacimiento apegándonos a su concepto original: “Un paisaje cultural diseñado por el hombre, en el cual se integran planteamientos innovadores en su concepción espacial, la utilización de la vegetación y la incorporación de la cultura local con un sentido didáctico”. De la revisión del pasado destaca un exitoso proceso de diseño y ejecución de la obra (1958-1964), no exento de inconvenientes que fueron solventados a punta de ingenio, compromiso y trabajo en equipo junto a la Comisión asesora integrada por Carlos Guinand, Gustavo Wallis, Eduardo Mendoza Goiticoa, William Phelps, Armando Planchart, Enrique Tejera y Armando Hernández Ron y, con el apoyo del extinto Ministerio de Obras Publicas (MOP) de aquella época. La etapa de mantenimiento se mantuvo en manos del “Instituto

Autónomo Administración Parque del Este” ya creado en 1961, pero este organismo, sin el apoyo de la oficina de Burle Marx ni de la Comisión asesora, no contaba con los conocimientos y experiencia, planes ni programas, para garantizar la integridad en el manteniendo y conservación del Parque, lo cual generó un rápido deterioro que comenzó afectando lo más frágil, las plantas, y luego se extendió a la fauna y las instalaciones. En 1967, asume la dirección del Parque el Ing. Agrónomo Antonio Agostini, reconocido entre los pocos profesionales que implementaron programas de mantenimiento a partir de un reconocimiento de los objetivos de diseño del Parque y asesorándose con los diseñadores. En 1973, el Instituto deja de ser un ente exclusivo del Parque del Este y se transforma en Instituto Nacional de Parques (INAP), adjudicándosele la responsabilidad de planificar, construir, ampliar, organizar y administrar todos los Parques de Recreación a Campo Abierto, que en ese momento suman 12. El Ing. Agostini es ratificado en la dirección del INAP e incorpora asesores por áreas temáticas. Para 1974se contaba con el apoyo de Manuel Silviera, Tobías Lasser, Kathy de Phelps, Martín Vegas y Ramón Aveledo Hostos, sin embargo la continuidad de un “Consejo” como órgano asesor del ente administrador se rompe. Siguen incorporándose parques de recreación al INAP y en 1978 se crea el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales Renovables (MARNR), el INAP se transforma en INPARQUES y asume la responsabilidad de velar por todos los Parques a nivel nacional. Actualmente, sus competencias se ciernen sobre 43 Parques Nacionales, 36 Monumentos Naturales y 74 Parques de Recreación. Lo que surgió como una institución para administrar un parque de 82 ha se convirtió en una compleja institución dentro de la cual, el Parque del Este se convirtió en “un parque más”, que compite en la satisfacción de sus demandas con parques de distinta naturaleza, escala y complejidad. Entre los años ‘60 y los ‘90, INPARQUES tuvo que lidiar con propuestas de toda índole que atentaban contra la integridad del diseño de Burle Marx, propuestas de un jardín japonés, jardín de rosas de Bulgaria, geriátrico, guardería, escuela de paracaidismo, instalación del pabellón venezolano de la Expo Hannover 2000, y hasta una escuela de sky acuático se cuentan entre los proyectos que se lograron contener. Otras propuestas fueron canalizadas, tales como la donación de una colección ferroviaria histórica que movilizó al Ing. Agostini junto al promotor de la idea, Guillermo Jose Schael, quienes, apoyados por el MOP y el empresario Eugenio Mendoza, logran en 1970 cristalizar la Fundación Museo del Transporte. Otro patrimonio de la ciudad -por cierto- hoy amenazado y a punto de ser cerrado gracias a la ceguera gubernamental. Una iniciativa que no se logró detener fue la ubicación de la réplica de la Nao Sta. María en el Lago 9. Esta réplica fue donada por la Fundación del Niño e inaugurada el 12 de octubre de 1971, generando la indignación del paisajista Burle Marx, sin embargo era una intervención reversible. Como no fue construida para ese uso ni para ser


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ubicada en el agua, inevitablemente se pudrió y tuvo que ser removida en el año 2006, dejando el Lago 9 intacto. El Parque alcanza a cumplir 40 años, con muchas deficiencias, entre las que destaca la pérdida de colecciones botánicas, pero afortunadamente sin graves alteraciones en su estructura física, y aquí hay que reconocer la valiosa labor que llevaron a cabo los profesionales y especialistas formados en INPARQUES que lograron contener proyectos que pretendieron utilizar el Parque como un “terreno”. Proyectos que, como sigue sucediendo normalmente vienen de las llamadas “esferas del poder”. La excepción que confirma la regla fue la iniciativa de la Primera dama Alicia Pietri de Caldera al solicitar la “protección de la Nao Santa María” al Instituto de Patrimonio Cultural, la cual se hizo extensiva al Paisajismo del Parque resultando su Declaratoria como Bien Cultural en el año 1998. Esta nueva condición exigió la creación de una instancia de consulta para la protección de los valores patrimoniales existentes en el Parque. En el año 2002 se crea una Comisión Asesora, Comité de Rehabilitación,integrado por paisajistas, botánicos y zoólogos que trabajaron con Burle Marx, Fernando Tabora, John Stoddart, Leandro Aristiguieta y Pedro Trebbau; Diana de Fernández de la Sociedad de Arquitectos Paisajistas, representantes de INPARQUES y del Instituto de Patrimonio Cultural. El comité se plantea como temas prioritarios: 1) Intervenciones de recuperación (comenzando por el Jardín Xerofito), asesoría de propuestas de intervención en el área de los estacionamientos y de inclusión de nuevos elementos (bebederos). 2) Documentar el proyecto original, concepto y criterios de diseño. 3) Identificación de los principales problemas y alternativas de solución. 4) Necesidad de elaborar el Plan de Administración Manejo y Gestión del Parque exigido dentro del marco legal vigente en INPARQUES, el cual elabora el Instituto y debe aprobar el Ministerio del Ambiente. Este plan contiene las “reglas de juego” que regirán la administración y funcionamiento del parque y por ende regulará las actividades de todos los actores, públicos y privados

que participan y cooperan en el quehacer del parque. En 2003, con el financiamiento del Banco Mundial, se contrata el Plan de Desarrollo, Administración y Manejo (PDAM) del Parque a cargo de la arquitecta María Eugenia Bacci, experta en conservación y rehabilitación de monumentos; la arquitecta Diana de Fernández, asesora del “Proyecto de Reacondicionamiento, Recuperación y Mantenimiento de las Áreas Verdes” realizado en 1997, trabajo de gran importancia porque se hizo el levantamiento de la flora del Parque. El único precedente en este tema era el levantamiento de árboles y palmas realizado por el botánico Henry Debrot en 1985. El Comité lamentablemente deja de funcionar y el Plan de Desarrollo, Administración y Manejo del Parque queda engavetado en INPARQUES e ignorado por el Ministerio del Ambiente, desperdiciándose así una oportunidad única de garantizar la recuperación y permanencia del Parque a través de este instrumento. En el año 2006, surge una propuesta cuya agresividad no tiene precedentes, el proyecto barco-museo Leander. Sus 4.000 m2 de construcción subterránea y la imposición de una nueva réplica de 32 m. transgrede la función, diseño físico y contorno espacial del Lago 9. Este proyecto no encontró barrera de contención dentro de las Instituciones responsables de proteger el Parque, pero sí un avasallador rechazo de parte de los usuarios, sus dolientes más cercanos, quienes, mas allá del tema de conservación patrimonial, se indignaron ante la falta de sentido común, ética y visión que implica la asignación de montos millonarios a una obra nueva y ajena, en un momento en que el Parque enfrentaba una de sus peores situaciones de deterioro. No tardaron en sumarse a un rechazo unánime profesionales, gremios, fundaciones, organizaciones y universidades. Todas éstas instituciones conscientes del valor del Parque como paradigma del paisajismo del siglo XX y como obra más importante de Burle Marx fuera de Brasil. Rechazo que se expresó a través de decenas de pronunciamientos, actividades de calle, conferencias, participación en los medios de comunicación y acciones legales de parte de un Comité


78 que se organiza y moviliza rápidamente en pro de la Defensa y Rescate del Parque del Este e introduce un amparo que es declarado improcedente. Posteriormente, el 12 de febrero de 2009, se produce una Demanda de Nulidad contra la autorización otorgada por el IPC, cuya medida cautelar fue rechazada. Sin embargo, está admitida en la Corte Primera de lo Contencioso y en espera de audiencia. Si la demanda es declarada a lugar pudiese concluir en una investigación penal, civil y administrativa de quienes hayan incurrido en daños al patrimonio público. El rechazo ha quedado muy bien expresado en el pronunciamiento de uno de los miembros de DOCOMOMO, organización internacional que protege el patrimonio arquitectónico moderno, quien ratifica que se trata “de un caso de destrucción a través del abandono”, abandono, agregamos nosotros, agravado por la negligencia e ignorancia de parte de las autoridades a cargo de la protección de este Bien Cultural de la Nación. Revelar la situación actual del Parque, más allá de lo que está a simple vista y de toda la problemática interna aquí expuesta, requiere de un diagnóstico técnico que no pretendemos realizar, sin embargo no queremos dejar de mencionar algunos casos emblemáticos que dejan al descubierto que, al menos en cuanto al Parque del Este, INPARQUES ha perdido el norte, y lo que pudo haberse avanzado en décadas anteriores se ha perdido como consecuencia de una dirección politizada que no responde a las necesidades del Parque sino a complacer caprichos de personeros del Gobierno. Detallamos a continuación algunos de ellos: La nota de prensa enviada por INPARQUES con motivo del 50 aniversario revela una visión perversa sobre la conservación y mantenimiento continuo que la Ley les exige. Reportan la ejecución de trabajos de recuperación que apresurada y atropelladamente comenzaron en diciembre del 2010 ante la inminencia del aniversario, manifiestan que estos trabajos son “regalos” al parque por su 50 aniversario, trabajos de mantenimiento que necesariamente deben ser continuos y producto de una planificación y una política de mantenimiento que aparentemente no existe. No se trata de ser desagradecidos, pero el mantenimiento fitosanitario, el rescate de los engramados, la reparación de caminerías, el mantenimiento de los drenajes, de los sanitarios, de los bebederos y cestas de basura, de las bombas de agua, del sistema de iluminación, la limpieza de los lagos, la recolección de los desechos, no son “regalos” que el Instituto generosamente ofrece al parque por cumpleaños, son una responsabilidad diaria que INPARQUES debería asumir siguiendo una planificación y política de mantenimiento. Además, estamos seguros de que estas acciones responden a la continua presión que ejercemos los usuarios y defensores del parque a través de denuncias en los medios de comunicación, en las redes sociales y de la continua difusión y búsqueda de apoyos de organizaciones internaciones, etc. Nos preguntamos si quedaron pendientes para otros cumpleaños, ojalá antes del centenario, “regalos” clave como: un plan continuo de educación ambiental y valoración patrimonial que sensibilice al usuario hacia los valores del parque, el rescate de

la señalización de plantas y fauna que hacen posible que la visita sea una experiencia didáctica, un plan de seguridad integral en el que se controlen y eviten factores de riesgo y accidentes para los usuarios así como garantizar una necesaria atención de primeros auxilios dada la altísima incidencia de accidente menores productos de las actividades de recreación, un plan de seguridad que garantice la vigilancia con el objetivo posible de que el parque sea zona libre del hampa. Una programación cultural aniversario con una oferta de calidad, conciertos al aire libre, charlas sobre la historia del parque, visitas guiadas, etc., casi todos contemplados en el PDAM. El PROYECTO del BUQUE-MUSEO LEANDER en el LAGO 9 es una intervención irreversible que vulnera la integridad del Parque. Consiste en la implantación de un edificio subterráneo de 4.000 m2 y la simulación de un lago en su superficie. Alteración de topografía por dispersión de tierra excavada en diversas zonas del Parque. SISTEMAS DE RIEGO CONSTRUCCIÓN DE KIOSKOS PIÑATEROS AMPLIACIÓN DE CAMINERÍAS Y CONSTRUCCIÓN DE BARANDAS PLANTACIÓN DE ÁRBOLES RESTAURACIÓN DE BANCOS PARQUES INFANTILES PINTURA DE BROCALES EN AMARILLO REFLECTANTE

El renacimiento del Parque del Este solo es posible a través de la aprobación de su instrumento de control, el Plan de Desarrollo, Administración y Manejo (PDAM) que garantiza su conservación y mantenimiento preservando su diseño integral y esto solo será posible si se reactiva el Comité Asesor integrado por especialistas reconocidos que motorice su revisión, aprobación y continúe operando en la asesoría de los diversos programas de mantenimiento, conservación , restauración y equipamiento tanto de las aspectos físicos como de todos los demás aspectos que están contemplados detalladamente en el PDAM presentado en el año 2003. Solo así podremos rescatar el Parque y garantizar su preservación para las próximas generaciones, convertirlo en un atractivo turístico, motivo de orgullo y pleno de sentido de pertenencia para los venezolanos y lograr su declaratoria como Patrimonio UNESCO, la cual según expertos en la materia es un objetivo fácil de alcanzar siempre y cuando se garantice su integridad.

Plan de Desarrollo, Administración y Manejo, PARQUE DEL ESTE, Arq. María Eugenia Bacci, 2003. Capítulo I P. 11 Dos Parque Un Equipo, Arq. Fernando Tabora, 2007. P. 128 Plantas y Ambientes del Parque del Este, Leandro Aristiguieta, 1974 Plan de Desarrollo, Administración y Manejo, PARQUE DEL ESTE, Arq. María Eugenia Bacci, 2003. Capitulo II P.20-21 Plan de Desarrollo, Administración y Manejo, PARQUE DEL ESTE, Arq. María Eugenia Bacci, 2003. Capítulo I, P.3 Jan Haenraets, Jefe de Jardines y Paisajes diseñados , The National Trust for Scotland Comité Internacional de Especialistas en Urbanismo y Paisajes, Docomomo


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