La fotógrafa Cecilia Avendaño es una artista chilena que a través del uso de la tecnología ha explorado de manera extrema el juego entre lo real y lo visual. A partir de la obra Pride, una serie de fotomontajes digitales de retratos de niños y adolescentes enmarcados dentro de las convenciones de la fotografía de moda, se analiza la construcción de la imagen corporal y digital desde el fragmento y su relación con los procesos de construcción de subjetividad en el contexto de la globalización. Inicialmente, estudia cómo el proceso de registro, recorte y ensamblaje digital produce imágenes corporales sin referente real y tendientes a la indeterminación, lo cual refiere a la construcción de un sujeto flotante, en términos del sociólogo Gilles Lipovetsky. Luego, aborda la relación del fotomontaje con los procesos de normalización del cuerpo en una época dominada por los medios y la publicidad.