Page 25

foto: juan terol

ves esta andadura? Invertí 8 años en estar en silencio, ahora dedico mi tiempo a componer y grabar canciones que considere interesantes, sea un disco o tres al año. Lo hago por y para mí, por suerte con compañeros que han puesto mucho de su talento y esfuerzo en ello, como Néstor Mir, Javier Marcos, Dani Cardona, Sarah Vacher (Luscinia Discos) o Dani Odisseu. Cada disco es mejor que el anterior, no es posible demostrar lo contrario (ni tampoco eso mismo, claro). De esto estoy orgulloso. Caminas hacia la madurez musical entre la sencillez y el gusto por experimentar. Parece que siempre andas a la caza de sonidos nuevos. No me gusto haciendo lo mismo que hace 20 años, estancarme no es una opción. Persigo otros objetivos más personales, puede que incluso onanistas, puesto que la edad te otorga otros valores y perspectivas. Si compongo una melodía y me recuerda fehacientemente a algo la descarto. Es una consciencia de diferenciación, al contrario de la común que es de integración. Si se parece a algo o te recuerda una canción, perfecto, pero no es premeditado ni deseado. Lo hago para mí, así que no me es necesario ponerme lugares comunes para identificarme con nada ni captar ninguna atención. No me puedo, ni quiero, ni me tengo que impresionar a mí mismo. Además, he tenido dos hijos que me han redescubierto la raíz de la razón, el lenguaje de los niños es puro, directo y totalmente libre y fantástico, sin límites. Su mundo no tiene cabos ni lastres, vuelan, experimentan y no temen nuevos planteamientos. Son mi nueva metafísica. Resulta curioso que afirmes que los artistas que más te motivan suelen agruparse en la última parte del abecedario. Zé, Wyatt, Vainica, Walker, Sparks, Wilson, Veloso, The Who, Velvet Underground, Zappa, Serrat, Wilde... Por supuesto, no es una regla cerrada, quedan fuera otros de

mis grandes referentes como Beatles, Motherwell, Descartes o Mishima, por poner cuatro ejemplos. Podemos intuir en tu música ciertos acentos tropicalistas. También has mencionado tu interés por la música melódica italiana, manifestando una sana ausencia de prejuicios. Me fui liberando de prejuicios con la edad. Y es algo de lo que estoy muy orgulloso, te relaja y te hace ver el mundo de forma distinta. Por otra parte, es absurdo que por prejuicios no puedas disfrutar de Mina o de Ligeti y la música clásica contemporánea. Es la forma más estúpida de perderse grandísimos estímulos. Respecto al tropicalismo, es extremadamente extraño que tantos artistas con esos talentos no sean conocidos en Europa. Es hasta insultante. En este cuarto disco, curiosamente titulado "3", nos encontramos con un surrealismo en el que la realidad y la fantasía caminan juntas. Un universo lleno de invitados y situaciones poco usuales: desde una estatua de Lévi-Strauss a un conflicto con el mismísimo Elvis, incluso asoma "El cíclope" del pintor Odilon Redon. ¿Cómo surgen estas letras? Lo que pasa es que "The sky is crying for you, baby, I love you. My life is empty without you, oh" ya estaba cogida y tuve que buscar otras. La mayoría de textos en la música popular son así de simples: "Te quiero o estoy triste porque me dejaste". Estupendo, pero sobre eso ya hemos escrito todos, si repasas tu obra y ves que llevas con esa temática unas 10 o 20 canciones... ¿No te aburre? No trato de decir que las mías sean mejores, ni mucho menos. Pero al menos no sabes de qué van. Me gusta jugar con la fonética y me sienta bien escribir naturalmente uniendo realidad y sueño. No obstante, para el próximo disco estoy utilizando otro método, menos críptico y más narrativo.

25

BEAT Valencia #94 Noviembre 2016