Page 20

20

Las perspectivas de precios para el Trigo a la cosecha no lucen alentadoras.

En el mercado local –casi como un espejo de Argentina- la producción tuvo restricciones en los niveles de proteína que pudieron ser compensadas apenas parcialmente por los stocks del ciclo anterior (2014/2015). La comercialización del trigo fue lenta y al 1 de junio las existencias declaradas en plantas y acopios era de 713.000 toneladas, según el relevamiento del Plan Nacional de Silos. Un año atrás, al 1 de junio de 2015- las existencias declaradas llegaban a 644.200 toneladas. Al cierre del primer semestre del año los principales actores de la industria molinera contaban con buenos niveles de stocks concentrándose en la búsqueda de lotes de mayor calidad. Entrado mayo el mercado local vivió una revitalización tras varios meses sin actividad. Fueron varios los factores que jugaron en ese sentido y que, quizá, elevaron en demasía las expectativas de los agricultores. Por un lado en Brasil los valores internos del trigo avanzaron fuerte

Agricultura Julio16.indd 20

debido a la ajustada oferta interna y la competencia desde la industria racionera debido a la muy restringida disponibilidad de maíz. A esto se sumaron las noticias sobre el interés desde Argentina por trigo que generó especulaciones desmesuradas. Por el volumen importado hasta julio –menos de 2.000 toneladas- la jugada de los argentinos tenía como fin meter presión a los productores de su país para que moderasen sus pretensiones sobre el trigo de calidad. A Argentina no le falta trigo sino calidad, algo que sucede también en Uruguay. No se puede descartar que haya más negocios desde julio hasta octubre pero, por ahora, no parece que vaya a ser un volumen que marque la diferencia. El fuerte avance en los precios locales del maíz también generó distorsiones en cuanto a lo que se podía lograr con trigos de no muy buen nivel de calidad para la exportación. Aquella frase sobre que los brasileños venían a barrer los silos cuando necesita-

ban, suena linda a los productores pero puede inducir a errores. De lo que suceda entre julio y setiembre dependerá del nivel de stocks con el que se llegue a la próxima cosecha de trigo en el mercado doméstico. Las perspectivas de precios para la cosecha no lucen alentadoras. En Argentina la Bolsa de Comercio de Rosario informaba valores por trigo de su zona de influencia a US$ 155 por tonelada al cierre de la primera mitad de julio frente a US$ 172 por tonelada de un mes atrás. En el mercado local prácticamente no hay referencias más allá de algún valor tentativo con una demanda a cosecha que hoy está lejos de existir. Humedad adecuada pero sin excesos, buena fertilización y una primavera fría serán las ayudas que podrá recibir el productor. Asegurar la calidad y esperar a que algo tuerza una coyuntura de precios que será desafiante si no sucede nada raro con el clima en los socios de la región.

20/07/2016 17:15:43

Revista ARU Julio 2016 - Nº 162 Agricultura  
Revista ARU Julio 2016 - Nº 162 Agricultura  
Advertisement