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Editar y publicar no son sinónimos A raíz de la popularización de Internet y de la posibilidades que ofrecen las herramientas de autoedición en línea, se utilizan los verbos editar y publicar como sinónimos, cuando en realidad no lo son. Editar y publicar son acciones diferentes e implican actos distintos: se puede editar y no publicar y se puede publicar sin editar. Hace tiempo que tenía en mente escribir sobre esta diferencia y el detonante fue una noticia que se titula “Cómo editar 500 ejemplares de tu libro por 1.400 euros”. Me bastó un simple vistazo para darme cuenta que el título está mal planteado y que se refiere a publicar y no a editar. El artículo —publicitario y exiguo como pocos— hace referencia a la posibilidad de publicar a través de editoriales de coedición. ¿Por qué el título es incorrecto? Primero, lo que se edita es una obra que luego se transformará en libro (la obra es contenido, el libro impreso o digital es continente; se escribe una obra, no un libro). Por otro lado, razonando el titular es fácil

caer en la cuenta que “editar 500 ejemplares”, uno a uno, es un sinsentido: se publican o se imprimen 500 ejemplares, 500 libros, pero editar se edita un solo documento. Esta misma confusión se encuentra en los informes sobre Comercio Interior del Libro en España de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), la asociación profesional que representa a los intereses del sector editorial español. En estos estudios se mencionan los Títulos y ejemplares editados y tirada media, Títulos editados por materias, Títulos editados por materias, Empresas que editan en soporte papel y en otros soportes, Cifra de facturación por materias de libros editados en formato digital, etc. En todos los casos, el acto al que hacen referencia es la publicación no la edición. ¿Cómo pretender que se diferencie entre editar y publicar si ni siquiera los mayores responsables del sector editorial español perciben la diferencia?

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Revista argonautas #06