Issuu on Google+

64 VIII


Creer

Un nuevo diácono para la Diócesis de Alcalá A El Rocío yo quiero volver

Noticias de la Iglesia universal

Señor, creo, pero aumenta mi fe Creo en Dios Padre Todopoderoso

¡Echa las redes!: El Año de la Fe 2.0 El Muro de ADAL Comunicación

Las vestimentas litúrgicas: los sacerdotes

EDITA Secretariado de Infancia y Juventud de Alcalá de Henares www.paramilavidaescristo.es revistaadal@gmail.com Coordinación: José Manuel Lara Corrección: Inmaculada Bordas Inmaculada Nieto-Sandoval Encargados de sección: Duc in Altum: María del Val García Iglesia Diocesana: Ignacio Gamón Iglesia Universal: Lara Sánchez Algo para Meditar: José Manuel Del Puerto Conecta2 @ Cristo: José Manuel Del Puerto Cultura y Ocio: José Manuel Lara Blog adal: Javier Pérez Maquetación: Mª del Pilar García- José Manuel Lara

«Cuando el ángel se fue, el seno de María parecía más grande. Y la habitación donde la doncella estaba se había hecho más pequeña. En la oscuridad, María quedó inmóvil. Su corazón, agitado, comenzó a serenarse y, durante una décima de segundo, la muchacha se preguntó a sí misma si no había estado soñando. Nada había cambiado en la estancia. Las paredes seguían chorreando humedad y el ángel no había dejado reflejos de oro en el lugar donde puso los pies. Tal vez ella se llevó las manos a la cintura, pero nada denunciaba físicamente la presencia del Huésped». Con esta bella narración, Martín Descalzo nos describe lo que pudieron ser los minutos después de la Encarnación de Jesús. Precisamente, en este mismo instante se inicia el primer tiempo de Adviento de la historia. Adviento quiere decir venida, preparación para la llegada de Jesús. Se trata de un momento del año en el que nos preparamos para la Esperanza. Virtud que parece no estar “de moda” últimamente, si nos regimos solo por la crisis que estamos pasando. Las dificultades probablemente no nos inviten a cultivar la Esperanza, pero la figura de María durante su embarazo y nuestra fe nos ayudan a comprender que las dificultades también pueden ayudarnos a crecer como personas, con la esperanza puesta en el que ha de venir. José Manuel Lara


¡Rema mar adentro!

María del Val García

Caravaggio «Incredulidad de Santo Tomás» Palacete de Sanssouci (Postdam)

«Para que tengan vida eterna» LA NUEVA EVANGELIZACIÓN COMO ‘MISIÓN’ Carta Pastoral del Obispo de Alcalá de Henares

Pincha aquí para leerla

¡No te lo puedes perder! Dale al ‘play’ a la actualidad diocesana

Durante los próximos meses oiremos un millón de veces que estamos en el Año de la Fe. Y así es, pero también 2012 es el Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos y 2013 será el Año Internacional de la Cooperación en la Esfera del Agua, por declaración de la ONU. ¿Por qué digo esto? Pues porque no nos podemos conformar con ponerle nombre a un año, ¡tenemos que vivirlo! Hace cuarenta años, el cardenal Ratzinger –nuestro actual Papa– escribió que «la forma básica de la fe cristiana no es: yo creo algo, sino: yo creo en ti». No creemos en abstracto, sino que «cuando decimos: te creo, entonces la palabra adquiere un sentido completamente distinto. Es tanto como decir: confío en ti, pongo mi confianza en ti; quizá incluso: me apoyo en ti.» Fe no es simplemente creer que Dios existe, es vivir confiando en Él; diciendo, como Jacinta, Francisco y Lucía en Fátima: «¡Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo!» «Fe» es una palabra de tan solo dos letras, y «Año de la Fe» podría ser simplemente un título… pero, si quieres, puede cambiar tu vida.


El pasado 27 de octubre fue ordenado Juan José Baena Dice el Catecismo de la Iglesia Católica que «los diáconos participan de una manera especial en la misión y la gracia de Cristo. El sacramento del Orden los marca con un sello («carácter») que nadie puede hacer desaparecer y que los configura con Cristo que se hizo ‘diácono’, es decir, «el servidor de todos.» Desde el sábado 27 de octubre, nuestra Diócesis ha sido bendecida con un nuevo diácono: Juan José Baena. Él mismo, a través del lema que ha elegido para su ordenación, nos explica en qué consiste este ministerio. María del Val García

Juan José, postrado en el suelo durante las letanías de los santos

Juan José besa el Evangeliario.


Juan José administrando la Comunión a su madre.

«Puesto que soy siervo de todos, a todos estoy obligado a servir y administrar las fragantes palabras de mi Señor». He querido que estas palabras que escribe San Francisco de Asís en la segunda redacción de su carta a los fieles, sean el lema de mi ordenación diaconal. Aunque desde el año 2003 he vivido mi fe en la Parroquia de Santiago Apóstol de Alcalá, fui bautizado en la Parroquia de San Francisco de Asís y fue en ella donde verdaderamente comenzó todo. Por ello, este gran santo ha estado muy presente en mi vida. Realmente el diácono es configurado con Cristo, Siervo de todos, por ello está obligado a predicar la Palabra de Dios y administrar los sacramentos del Bautismo y del Matrimonio haciendo a Cristo presente en la vida de los fieles. Quiero aprovechar la ocasión que me brinda la Revista ADAL para pediros que recéis por mí, para que en esta nueva etapa que comencé el 27 de octubre sea siempre fiel al Señor y a su Iglesia y sepa poner la gracia recibida al servicio de mis hermanos, que sois vosotros. Y, cómo no, agradeceros vuestra presencia en ese día tan importante para mí y para nuestra Diócesis de Alcalá. Juan José Baena Villamayor


Un año más, los jóvenes de la Diócesis de Alcalá llegamos puntuales a la cita con nuestra Madre, la Virgen María. Esta vez nos enfundamos, al menos en el espíritu, los atuendos de rocieros para poner nuestro curso a los pies de la Blanca Paloma en El Rocío y en Almonte, donde fuimos a visitarla por ser Año Jubilar. Con ayuda de los testimonios de algunos compañeros de camino, recordamos estos días de gracia.

¿Por qué empezar el curso a los pies de María? Porque no hay nada mejor que ponerse en las manos de tu Madre. Nadie como una madre para velar, orar, preocuparse y cuidar de todas los retos que un hijo se propone. Por eso nos ponemos en brazos de la Virgen. Porque Ella sabe mejor que nadie lo que necesitamos y Ella nos alienta con su intercesión ante su Hijo, Jesús. «A Jesús por María». No se puede decir tanto en tan pocas palabras. ¡Qué cierto es que el Hijo siempre escucha a su Madre! Recordemos las bodas de Caná. Oremos al Señor por intercesión de María. Ella sabe bien lo que necesitamos para este curso. Alberto Raposo Gómez, pbro. Delegado Diocesano de Infancia y Juventud @vivirvalelapena: Vamos camino de El Rocío, en peregrinación con los jóvenes de la Diócesis #AlcaláRocío. Pondremos el curso en manos de María.

Esta vez, en peregrinación hasta El Rocío. ¿Qué es ser rociero? Ser rociero no es un estilo de vida, no es un sentimiento. Es querer, ver, respirar y hacer que todo tu cuerpo se mueva en el camino por la Virgen Santísima. Si no hay amor a María al visitar El Rocío, se podrá formar un buen grupo, pasarlo bien… pero no se será rociero. Hay que estar enamorado de la Madre de Dios. ¡Cuánto disfruté de ver a los jóvenes de mi Diócesis por las que son mis tierras llenos de devoción, asombro y respeto! ¡Qué orgulloso estoy de estos rocieros! Ángel Becerra, Gómez pbro. Sacerdote diocesano -Capellán de Camino de la Hermandad de El Rocío de Palos de la Frontera @peralvarez8: Junto a los jóvenes de la #DiócesisAlcala, he vivido una de las mejores peregrinaciones. ¡Viva la #VirgendelRocío! #AlcalaRocio


Un camino que también ha sido 2.0, ¿no? Pues sí, los jóvenes de la Diócesis de Alcalá entramos plenamente en la era digital durante la peregrinación. A través de Twitter y con el hashtag #AlcaláRocío nos adelantamos a las palabras de Benedicto XVI : «A vosotros, jóvenes, que casi espontáneamente os sentís en sintonía con los nuevos medios de comunicación, os corresponde de manera particular la tarea de evangelizar este continente digital» . Eso mismo hicimos, comentando en tiempo real las sensaciones que nos iba transmitiendo el Señor a través de las palabras de los sacerdotes, las anécdotas y expresando abiertamente que somos cristianos y lo más importante en nuestra vida es el Señor. Pudimos conocer a gente nueva, acercar la peregrinación a todos nuestros ‘seguidores’ que no pudieron venir y evangelizar a todos aquellos que aún no conocen a Dios y que desde octubre se preguntan ¿cómo pueden estos jóvenes encontrar tanta felicidad en una peregrinación? José Ángel Carballo Sánchez Ntra. Sra. de la Asunción - Algete @hdezbreijo: #AlcaláRocío ha sido la primera peregrinación 2.0 de la Delegación de Juventud de la Diócesis de Alcalá con #Conversación e #Interactividad.

Y… ¿qué tal la compañía? Esta era mi primera peregrinación como seminarista mayor, de hecho había gente que no se lo creía y me decía que aún era muy joven. Después de un tiempo con mis nuevos compañeros ya llegué integrado totalmente en la comunidad. Gracias a contar con más formación y, en su compañía, pude ver cosas cotidianas desde una nueva perspectiva: los rezos de la Liturgia de las Horas, la vigilia… Una nueva oportunidad para experimentar juntos la misericordia de Dios y dar gracias por los milagros de la vida de cada uno. Pablo Fra Amores Seminario Mayor @im_aliveagain: Estar la noche del sábado con toda mi parroquia arrodillada delante de Dios #MomentazosRocío. #AlcaláRocío

Han sido muchos kilómetros, ¿qué le has venido a decir a la Virgen? Yo no fui a El Rocío con ninguna petición especial a la Virgen, simplemente quería pasar unos días más de cerca de mi Madre, mirarla y dejarme mirar


por ella y poner en sus manos todos mis proyectos. De aquellos días de gran alegría e ilusión en que la Virgen me hizo ver que con ella todo va mejor y es mucho más fácil me traje el propósito de mantener a diario esa renovada relación entrañable, alegre y de confianza con ella para llegar, tomada de su mano, a Jesús. Ada Muñoz San Marcos - Rivas-Vaciamadrid @jovendiocalcala: P. Becerra: Joven peregrino, ¿qué has venido a buscar a El Rocío? ¡Cuéntaselo a Ella! Te escuchará con cariño de Madre. #AlcaláRocío

Y… como dice la Salve, ¿volverás a El Rocío? Seguramente sí volveré y, desde luego, a las próximas peregrinaciones marianas que organice la Delegación. El Rocío no lo había visto nunca, no lo conocía, y me gustó. Además, llegué a la peregrinación en momentos bajos tras la muerte de un buen amigo y la Virgen me tocó el corazón. Por otra parte, como participo en una banda musical y hasta bien entrado septiembre seguimos animando fiestas en muchos pueblos, es esta peregrinación mariana de principio de curso lo que para mí marca el ‘arranque’. Lo único malo: el ritmo de no parar. Pero como dice el refrán, «sarna con gusto no pica» y menos si es por ponerse a los pies de María. Julián Campeño Ayuso San Juan Bautista - Valdaracete @orespain: Gracias a todos los que han hecho posible #AlcaláRocío porque me ha ayudado a recuperar ‘el primer amor' y querer más a la Madre.


«En los Santos vemos que seguir a Cristo lleva a la Vida» Benedicto XVI Benedicto XVI felicitó al nuevo líder de la Iglesia Ortodoxa Copta, Su Santidad Abna Tawadros, elegido en El Cairo el pasado 4 de noviembre. En su mensaje, Benedicto hizo mención al anterior Papa de la Sede Ortodoxa, recordando su carácter servicial y su lucha por el bien común de todo el Medio Oriente. La Capilla Sixtina acaba de cumplir 500 años y lo hace con una cifra estratosférica de visitantes, 24.000 personas han disfrutado de los frescos que Miguel Ángel pintó hace ahora cinco siglos. Los años han pasado también por esta obra de arte y su salud cada vez es más delicada, por ello se va a intentar conservarla de la mejor manera posible sin tener que establecer restricciones. Como cada año, Benedicto XVI celebró en la Plaza del Vaticano la festividad de Todos los Santos. «En los Santos vemos la victoria del amor sobre el egoísmo y sobre la muerte, vemos que seguir a Cristo lleva a la vida, a la vida eterna y da sentido al presente», afirmó mientras hacía esfuerzos por ver bien las letras, ya que la luz del día no acompañaba, por lo que el Papa se disculpó diciendo: «perdonadme, mis ojos no funcionan bien». Tras el paso del huracán Sandy por Cuba, son muchos los que se solidarizan con la isla e intentan ayudar, entre ellos la Iglesia Católica. Es el caso de la Pastoral de Cáritas en México, que ha pedido la oración y colaboración de todos sus fieles. Después de haber confesado que robó y filtró a los medios documentos del Vaticano y de haber sido condenado por ello, el ex mayordomo del Papa Benedicto XVI se niega a que técnicos revisen el ordenador que utilizó durante seis años antes de ser detenido. Tras estos hechos, el juicio ha sido aplazado. Hace poco nos llegaba la noticia de que, en una parroquia a las afueras de Bombay, sus fieles habían notado brotar unas gotas de agua y sangre de un crucifijo. Pues bien, como suele hacer en estos casos, la Iglesia Católica se ha mostrado prudente y ha manifestado que, en casos como este, se suelen llevar a cabo investigaciones para confirmar o no su autenticidad.

Lara Sánchez


En «Algo para Meditar» nos acercamos a los temas que la Delegación nos presenta cada primer viernes de mes en la Oración Diocesana de Jóvenes (ODJ). Al comienzo de este Año de la Fe, le pedimos al Dios que nos conceda este don y que nos ayude a descubrir su rostro amoroso de Padre.

Hemos comenzado el Año de la Fe convocado por Su Santidad, el Papa Benedicto XVI. Como el Sumo Pontífice nos invitaba en la Carta «Porta Fidei», queremos redescubrir y profundizar en el gran regalo que nos han hecho al darnos la fe. «Señor, creo, pero aumenta mi fe» (Mc 9, 24) es el grito que todo joven realiza en este año. Una fe que hemos recibido en el marco de la Iglesia. Una Iglesia que es nuestra Madre y que nos acompaña. Por eso, al conmemorar los cincuenta años de la apertura del Concilio Vaticano II queremos ahondar en los motivos por los cuales creemos que Jesús es el Señor. Es el Señor de nuestras vidas y el Señor de toda vida. Es el Señor de la Creación y es el Señor de la Historia. Esto nos tiene que mover especialmente en este año por iniciativa del Papa a dos cosas: leer y conocer los principales documentos del Concilio Vaticano II, y, en segundo lugar, a releer y profundizar en el Catecismo de la Iglesia «Tu fe te ha salvado» (Mc 5, 34). Católica, especialmente trabajando el material que el mismo Benedicto XVI nos regaló en la pasada Jornada Mundial de la Juventud de Madrid: el YouCat. Además, nuestro obispo D. Juan Antonio nos ha invitado a todos los jóvenes de la Diócesis a través de su Carta Pastoral a ser protagonistas principales en la nueva evangelización. Nueva evangelización que pasa por la participación en la Escuela de Evangelizadores de la Diócesis, por una buena formación, por el seguimiento de Cristo a través de unos Ejercicios Espirituales anuales, ya que, citando textualmente al Obispo, «necesitamos reavivar en nosotros el espíritu de los orígenes, pedirle al Señor el mismo ardor de los apóstoles en Pentecostés y el celo por el Evangelio que distinguía a san Pablo». Oremos con ahínco. Participemos de la Eucaristía con esperanza. Trabajemos y estudiemos con alegría. Este año de gracia nos ayudará a seguir trabajando y dando gracias por todo el bien que Dios ha hecho en nuestras vidas.

Alberto Raposo Gómez, pbro. Director de la ODJ de octubre


En este año, damos gracias a Dios por el don de la fe recibido en el Bautismo y le pedimos al Señor la gracia de renovarlo. El día de nuestro Bautismo, con el don de la fe recibimos el símbolo de la fe, el Credo. A lo largo de todo este año, vamos a profundizar en el Credo que contiene nuestra fe, para que no sólo lo aprendamos de memoria sino que al profesarlo nuestros labios en la liturgia y la oración personal, sea vida de nuestra vida. Como ha dicho Benedicto XVI: «también hoy necesitamos que el Credo sea mejor conocido, comprendido y orado. Sobre todo es importante que el Credo sea, por así decirlo, ‘reconocido’. Conocer, de hecho, podría ser una operación solamente intelectual, mientras que ‘reconocer’ quiere significar la necesidad de descubrir el vínculo profundo entre las verdades que profesamos en el Credo y nuestra existencia cotidiana a fin de que estas verdades sean verdadera y concretamente –como siempre lo han sido– luz para los pasos de nuestro vivir, agua que rocía las sequedades de nuestro camino, vida que vence ciertos desiertos de la vida contemporánea». Lo primero que profesamos con el Credo es que creemos en Dios, y que éste es nuestro Padre. Si Dios es mi Padre, yo soy su hijo. Esta es la Dios Padre, Creador del cielo y la tierra. verdad más profunda de mi vida, y la he conocido porque el Hijo Único de Dios me la ha revelado: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar» (Mt 11,25-27). Yo puedo no ser querido por nadie, pero no puedo dudar por un solo instante que Él me ama. Confesamos, además, que Él es todopoderoso. Uno puede pensar que esto significa algo así como un El amor: la omnipotencia de Dios. superhéroe, que hace cosas fuera de lo común. Sin embargo, lo que confesamos es que Dios es todopoderoso en su Creación y, más aún, en su Redención. La omnipotencia de Dios se nos ha manifestado sobre todo en la fuerza de su amor: cuando nosotros hemos rechazado a Dios y le hemos expulsado de nuestra vida por el pecado, Él nos ha perdonado. «Al ver su fe, Jesús le dijo: “Hombre, tus pecados te son perdonados”. Los escribas y los fariseos comenzaron a preguntarse: “¿Quién es este que blasfema? ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?”. Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: “¿Qué es lo que estáis pensando? ¿Qué es más fácil decir: ‘Tus pecados están perdonados’, o ‘Levántate y camina’? Para que sepáis que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados –dijo al paralítico– yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vuelve a tu casa». (Lc 5,20-24). Este es el poder de todo un Dios, que hace nuevas todas las cosas por su amor (cf. Apocalipsis 21,5)

Pablo Ormazábal Albistur, pbro. Director de la ODJ de noviembre


En una de esas tardes de intimidad entre Jesús y los apóstoles que los evangelios nos presentan en las aguas del mar de Galilea, el Señor les exhorta «Echad las redes al otro lado del la barca» (Jn 6, 21). Sin más confianza que la de aquel que espera que la pesca sea abundante y se fía de su Maestro, los discípulos obedecieron: echaron las redes al lugar que Jesús les había indicado y rebosaban de bendición en forma de peces. Con motivo del Año de la Fe que celebramos con alegría este curso, es la Iglesia, en nombre de Cristo, quien nos pide –especialmente a los jóvenes– que ‘echemos las redes’ en la Red de redes. Que hagamos presente al que es Camino, Verdad y Vida en el «continente digital», consciente de que en torno a Internet y las nuevas tecnologías gira buena parte del día a día de los hombres de este tiempo. Uno de los documentos que instituyen este curso de gracia dice sin titubeos que «todos los fieles serán llamados a dar abierto testimonio de la propia fe ante los demás en su vida cotidiana». Una cotidianidad que pasa por tus felicitaciones de Navidad digitales, tu forma de expresarte y relacionarte en los foros y chats, tus publicaciones en Facebook, Tuenti o Twitter. Otro texto anunciaba ya que el Vaticano abriría un sitio web para «proporcionar información útil para vivir de manera efectiva el Año de la Fe». Desde entonces, las iniciativas se han multiplicado y aquí te traemos algunas de las más interesantes. Navega por ellas y compártelas. Confía en que la bendición será abundante, tú solo sé fiel y no dudes en echar las redes ahí donde Jesús te lo ha pedido.

José Manuel Del Puerto


¿Conoces nuestro

?

En ADAL Comunicación queremos llevar a Cristo a los jóvenes de nuestra Diócesis y de todo el mundo y crear comunidad entre nosotros, gracias a Internet. Entra ya en Blog_ADAL para estar conectado con toda la actualidad diocesana y conocer cada mes las intenciones de oración de nuestro obispo D. Juan Antonio y del Santo Padre. Entra y suscríbete introduciendo tu mail en la barra de la izquierda, fácil y rápido para estar siempre conectado. ¡Sé ADAL, sé Iglesia en Alcalá!

Visítanos en La página de ADAL Comunicación es un lugar de encuentro para que nos des ideas, sugerencias y nos pases información de las actividades que realices en tu parroquia y grupos. Accede a ella desde este enlace y pulsa «me gusta» para unirte. ¡Gracias por hacer Diócesis! ¡Gracias por ser ADAL!


Las vestiduras litúrgicas tienen un profundo significado y arrastran la tradición que desde los primeros cristianos, la Iglesia católica conserva con celo. En los primeros siglos del cristianismo no parece que sacerdotes y diáconos se revistieran de modo especial, salvo con las vestiduras romanas propias de los días festivos. Con el tiempo, al dejar de usarse estas vestiduras para el uso civil, se mantuvieron para los actos de culto y de esas vestiduras derivan las actuales, que vienen a ser un signo de servicio dentro de la comunidad que presiden. Las vestimentas litúrgicas son utilizadas por los sacerdotes y otros ministros en la celebración. En este artículo nos centraremos en la vestimenta del sacerdote. Alrededor del cuello se coloca el amito. AMITO (Del latín amictus, 'rodear', 'envolver'). Pequeño lienzo rectangular, de lino blanco, colocado debajo del alba, que pueden usar los ministros sobre los hombros y alrededor del cuello, debajo del alba. Tenía un significado alegórico: servía de defensa contra las tentaciones diabólicas y la moderación de las palabras. Esta prenda está en desuso, puesto que las casullas actuales cubren el cuello. ALBA (Del latín albus, 'blanco'). Se trata de una túnica blanca de mangas largas que cubre todo el cuerpo y se reviste sobre el vestido común. El sacerdote representa con esa alba la pureza que el hombre recibe por los méritos del misterio pascual de Cristo. También significa la penitencia y la pureza de corazón que debe llevar el sacerdote al altar. Esta prenda también puede ser utilizada por otros ministros en la celebración litúrgica, como acólitos, diáconos o sacerdotes concelebrantes. El alba se ciñe a la cintura con el cíngulo. CÍNGULO (Del latín cingulum, 'cinturón'). Se trata de un cordón que además de su sentido utilitario, tiene el simbolismo de la pureza y castidad del sacerdote. Esta es la oración del sacerdote al ponerse el cíngulo: «Cíñeme, Señor, con el cinturón de la pureza y extingue en mis entrañas el fuego de la concupiscencia, para que permanezca en mí la virtud de la continencia y de la castidad».


ESTOLA (Del griego stolé, 'vestido'). Prenda de tela con forma de larga y estrecha banda que coloca el sacerdote alrededor del cuello y sujeta con el cíngulo. Se usa en las celebraciones litúrgicas. Es símbolo de los poderes sagrados que recibe el sacerdote, como pastor que lleva a sus ovejas sobre sus hombros, como maestro que enseña a sus discípulos; como guía que conduce a las almas hacia la vida eterna. Esta es la oración que reza el sacerdote al ponerse la estola: «Devuélveme, Señor, la túnica de la inmortalidad, que perdí por el pecado de los primeros padres; y, aunque me acerco a tus sagrados misterios indignamente, haz que merezca, no obstante, el gozo eterno». Esta prenda cambia de color según el tiempo litúrgico. Finalmente, el sacerdote se termina de revestir con la casulla. CASULLA (Del latín casubla, 'casa pequeña o tienda'). Esta prenda exterior, abierta por la cabeza, recuerda a la capa usada por los romanos y simboliza el suave yugo del Señor. Esta prenda es utilizada por el sacerdote que preside la Eucaristía y cambia de color según el tiempo litúrgico. Esta es la oración que dice el sacerdote al ponerse la casulla: «Señor, que dijiste: Mi yugo es suave y mi carga ligera, haz que lo lleve de tal manera que alcance tu gracia. Amén». Por último, abordaremos los colores que se utilizan en las vestimentas sacerdotales a lo largo del año litúrgico. EL COLOR BLANCO: Se utiliza en los oficios y misas del tiempo de Pascua y Navidad. También en las fiestas y memorias del Señor, excepto las de su pasión; en las fiestas y memorias de la Virgen María, de los santos ángeles y de los santos no mártires. También se utiliza en la celebración de los sacramentos (excepto en la penitencia y la unción de enfermos). Este color es símbolo de gloria, alegría, inocencia y pureza del alma. EL COLOR ROJO: Simboliza el martirio y el fuego y la fuerza del Espíritu Santo. Se utiliza el Domingo de Ramos y el Viernes Santo; el domingo de Pentecostés; en las celebraciones de la Pasión del Señor, en las fiestas de los apóstoles y los evangelistas y en las celebraciones de los mártires. EL COLOR VERDE: Simboliza la esperanza. Se utiliza en los oficios y misas del tiempo ordinario. EL COLOR MORADO: Simboliza la humildad, la penitencia y la preparación. Se utiliza en el tiempo de Adviento y de Cuaresma. También se puede utilizar en los oficios y misas de difuntos (en estas eucaristías también se utiliza el color negro). Asimismo, el morado es el color propio para celebrar los sacramentos de la penitencia y de la unción de los enfermos. EL COLOR ROSA: Se puede utilizar el domingo III de Adviento (Gaudate) y el IV de Cuaresma (Laetare). Simboliza la alegría y el amor de los que esperan el nacimiento y la resurrección del Señor en los tiempos penitenciales. EL COLOR CELESTE: Simboliza pureza y virginidad. Se utiliza para las fiestas de la Virgen María, especialmente para la Inmaculada Concepción.

José Manuel Lara


Escucha a la Delegación en RADIO MARÍA

EN ENERO NO HAY ORACION EL VIERNES 4 DE ENERO!!!!

«¿Sabes la última?» 13 diciembre y 10 enero 20:00h

*¡Date esta oportunidad! *Infórmate en tu parroquia

o en:

 630842243; 650370005

SERÁ EL SÁBADO 5 DE ENERO EN LA CATEDRAL A LAS 21:00h


Revista ADAL Octubre - Diciembre 2012