La paternidad devaluada.
Así como en mayo se festejó a las madres, junio es el mes dedicado a los padres. No es difícil distinguir el contraste entre estas dos conmemoraciones. Mientras en torno a la primera hay gran alboroto, mucha mercadotecnia, serenatas, comidas familiares y regalos, en el segundo caso la mercadotecnia disminuye, no hay serenatas, muy pocas comidas y regalos más modestos –“es que a papá ya no le falta nada y lo que le falta, no pode mos comprarlo”-