Page 1


¿Cómo aprender a predicar? Hoy en día vivimos en el mundo de las comunicaciones, rápidas, ágiles, al alcance de todos. Estamos “llenos de mensajes”, imágenes. La Iglesia y sus pastores también deben de reflexionar sobre la manera de transmitir “El mensaje por excelencia que es la Palabra de Dios”. Aquí tiene su lugar central “La homilía” “La predicación”. Dando cuenta de lo que Jesús ordenó a la Iglesia, a sus ministros “… Vayan por todo el mundo, anuncien la buena noticia a toda la creación…”(Mc 16,15). Muchas veces los fieles se quejan de las homilías de sus pastores porque no se refieren al evangelio, porque se predican a sí mismos, porque se confunde el evangelio con teorías, idelogías,etc. ¿Cómo se distingue el mensaje de Jesús de otros mensajes?. La predicación no es una tarea fácil, por eso desde la Revista “San José” queremos ayudar a todos los que tienen la misión de ser “Predicadores” recomendando, para un gran fruto espiritual, el siguiente libro: Cómo aprender a predicar. Su autor: Arnaldo Cifelli Editorial: San Pablo – Colección: Anuncio Leerlo, aplicarlo y el Señor se encargará en el corazón de los fieles del resto…

Parroquia Tránsito de

San José Emilio Castro 6351.

Horarios de Misas Domingo: 8.30, 10.00, 11.30, 19.00 hs. Hábiles: 8.00, 18.30 hs.

Verano Domingo: 8.30, 11.30, 19.30 hs. Hábiles: 19.00 hs.

Retiro Josefino Los 19 del mes: 16.00 hs


Año 80 N° 3 Mayo/Junio 2010

Queridos Josefinos: Nadie puede dudar de que el mes de mayo fue de gran colorido patrio y de mucha alegría en la celebración del Bicentenario. Festejos, recuerdos, historia, pensar “lo nuestro” y valorar lo que tantos hombres de la patria han hecho para el comienzo de esa libertad de la cual ahora todos gozamos y que creo que no siempre nos damos cuenta de todo el esfuerzo y las vidas que se desgastaron con sentido de compromiso y valentía.

el corazón de todos y con sus palabras sencillas y llenas de amor ha hecho sentir el verdadero clima de familia que tanto quería Don Guanella. Una gran fraternidad entre todos los que formamos la Familia Guanelliana. Nos estimuló a seguir tras la huellas del Fundador en la atención a los más necesitados que como el hombre del evangelio hacen resonar su grito de “…No tengo a nadie”. Allí debe de estar presente la Obra Guanelliana. El sol de mayo se ve ahora un poco con menos fuerza y calor por la llegada del invierno, pocas son las hojas de los árboles, ya no hay tanto colorido en las flores, parece que hay poco calor. Pero la imagen del Corazón de Jesús, a quien dedicamos el mes de Junio, trae nuevamente el calor de su corazón y nos dice a cada uno “… Venid a mí los que estáis cansados y agobiados que Yo los aliviaré…”. El es el Patrono principal de la Obras Guanellianas.

Con un feriado largo se veía a las familias pasear por Buenos Aires en la gran muestra de nacionalidad con todo lo p r e p a ra d o. E l C a b i l d o, l a restauración del Teatro Colón, los desfiles militares y civiles, los stand a lo largo de la 9 de julio, una gran fiesta en la que todos nos sentíamos identificados sin partidismos políticos, luciendo la escarapela con mucho orgullo, grandes y pequeños. Hemos recibido una inyección de esperanza y confianza en que Argentina puede ser la “Gran Nación”. Ojalá que no perdamos ese entusiasmo de lo festejado y celebrado. Durante el mes de mayo, nuestra Congregación Religiosa de los Siervos de la Caridad de la Obra -Don Guanella-, ha vivido en un clima de familia la Visita Canónica realizada por el Superior General, P.Alfonso Crippa, en las comunidades de Argentina y Paraguay.

Le pedimos a nuestro Padre San José que nos ilumine y acompañe a lo largo de estos meses para que sigamos construyendo la Patria con su ejemplo de abnegado trabajador, su silencio de aceptación de la voluntad de Dios en el refugio del Corazón de Jesús para seguir haciendo “un poco de bien” como nos dijo nuestro Fundador Don Guanella y nos lo recordó su sucesor el P.Alfonso Crippa. ¡¡¡Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío!!!

La humildad del P.Alfonso ha ganado

San José 1

Equipo de Redacción.


Reflexión Carta a José Amado José: ¿Cómo comenzó nuestra historia? Yo estaba comprometida con vos, desposada. Mi compromiso era formal, sin convivencia, a la espera de compartir el resto de nuestras vidas. Debo confesarte, que en mi interior, pujaba el deseo de entregarme a Dios de modo exclusivo. Parece paradójico ¿Cómo conciliar el matrimonio con ese deseo tan íntimo? Sólo puede entenderse, cuando vemos y comprendemos la intervención de Dios, que nos llamó a ser instrumentos de su plan de amor. Recuerdo conmovida la presencia del ángel que me saludó diciendo: -“¡alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo!” Luego me anunció: “concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús”. Yo no entendía “¿Cómo puede ser esto, si yo no he tenido relaciones con ningún hombre”? El ángel me respondió: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y se lo llamará hijo de Dios.” Mi alma se estremeció de gozo, mi corazón floreció con la gracia emanada de Dios, yo, pequeña servidora, ¡Madre del Hijo de Dios! En ese instante sentí en mi interior la confirmación de ese deseo virginal, tan íntimo y profundo ¡YO he decidido donarle mi vida a Dios de modo exclusivo! Y respondí: “Hágase en mi según tu palabra”. Luego, tu mirada decepcionada. Te embargaba la pena y me repudiaste en silencio… ¡Cuánto dolor contenido! Pero, muy pronto, el Ángel de Dios te reveló la verdad… y creíste, confiaste… Te adheriste incondicionalmente a su proyecto de amor. Te uniste a mí con toda la confianza puesta en Dios, aceptando Su voluntad. La bondad de tu corazón, tu entrega amorosa, me permitió descubrir a Dios obrando en tu vida. Y vos dándote a El sin reservas… ¡Cómo me cuidaste en el camino a Belén! ¡Cuánto dolor acallado en tu interior al ver que nadie nos albergaba! El niño estaba al llegar y nadie nos ofrecía un lugar. Tu rostro expresaba dolor, pero me dabas consuelo, me animabas…. Sin embargo la providencia nos hizo encontrar un lugar, ese sitio tan humilde, morada de los animales…

Y allí nació nuestro hijo, nuestro tesoro, ¡el Dios con nosotros! y ese lugar se llenó de luz, de Presencia, ese lugar sombrío, gris, se transformó en pequeño hogar, cuna para el recién llegado… Su pequeña presencia, irradió destellos de calor, luminosidad, paz, alegría. Todo se transformó, todo resplandeció. Todo cobró un nuevo sentido. Su cuerpo pequeñito en mis brazos ¡Esencia Divina! Él que era Dios, mostró su humildad, su grandeza… ¡No importa el lugar, ni la situación, el verdadero valor está en la dignidad de cada ser! En esa posibilidad única e irrepetible de iluminar y embellecer los lugares con un corazón abierto al Amor, la bondad, la verdad…. ¡Su presencia amorosa y pequeñita nos colmó de santidad! “Pesebre húmedo, frío, desolado, Enciende las luces, que mi niño ha llegado. Pesebre sombrío, silencioso, aquietado Mil rayos de sol, por tu puerta han entrado. Su sola presencia, pequeñita, deseada, entibia el lugar, lo ilumina y enciende. ¡Y yo tan pequeña! ¡Madre de Él que es tan grande! Lo miro dormir, mi alma alaba con gozo. ¡Mi niño Jesús, dulce huésped, precioso! José, con amor lo acaricia, lo mece, le da su calor, su ternura, lo envuelve. ¡Pesebre despierta, ilumina tu alma!. Que el Dios con nosotros en su cuna descansa. Aún tengo vivo el recuerdo de los Magos de oriente que llegaron para adorarlo, luego los pastores, que narraron la visión de los Ángeles, que glorificaban a Dios, diciendo “Gloria a Dios en lo más alto del cielo y en la tierra gracia y paz a los hombres”. Los pastores alborozados repetían lo que los ángeles les habían transmitido: Nos ha nacido “EL SALVADOR” Todos quedamos maravillados y yo observaba cada detalle y lo guardaba en mi corazón. A poco de irse los magos, el Ángel del Señor te avisó que Herodes quería matar al niño, y

San José 2


debíamos huir a Egipto. ¡Qué dolorosa partida!, ¡Cuánta incertidumbre! ¡Cuánto miedo! ¡Jesús tan pequeño! Vos José, nos llevaste en medio de la noche, pendiente del niño y de mi, preocupado por nuestra seguridad y protección. Tu andar seguro y confiado, nos condujo a Egipto. ¡Te guiaba la voz del Señor!… Dios Padre supo elegirte, y te colmó de todas las virtudes necesarias para ser el mejor padre, aún sin serlo biológicamente. Yo te miraba cuando tomabas a Jesús en tus brazos y tu fortaleza se dulcificaba, le brindabas protección, seguridad. Tus manos nacidas para el trabajo, se convertían en cáliz que albergaba al Dios niño. ¡ Tu t e r n u ra m e conmovía! A medida que Jesús crecía, vos lo guiabas y le mostrabas tus valores. Tu accionar como padre y como hombre denotaban tus virtudes. Fuiste un hombre j u s t o , t r a b a j a d o r, responsable. Nuestro hogar tenía la fortaleza heredada de Dios y que vos como esposo y padre le infundías, dándonos el marco que nos permitía vivir en armonía y paz. En nuestro “mundo hogar” circulaba el amor, el respeto y la entrega mutua. El niño crecía en sabiduría y santidad. Luego, la pérdida de Jesús, cuando fuimos a Jerusalén a festejar la Pascua. Recuerdo tu impaciencia, ¡Cómo contenías mi angustia!... Vos también estabas preocupado, pero tu generosidad, se imponía y tratabas de darme argumentos para tranquilizarme. José, esposo casto y fiel, siempre estuviste a mi lado, siempre dándote por entero…. Partiste junto al Padre, sin ver el accionar público de Jesús anunciando el reino de Dios. Yo sé que estuviste a mi lado al pie de la cruz, sosteniéndome, consolándome…. Sentí tu presencia silenciosa Cuando el dolor traspasaba mi corazón, vos José, me infundías tu fuerza… Tu presencia física no estaba a mi lado, pero tu fortaleza espiritual me llenaba de paz. Nuestro hogar tuvo como fundamento a Dios, por eso todo el sufrimiento vivido, tuvo un sentido: EL gran Amor de Dios a los hombres. Jesús, nuestro amado hijo cumplió hasta

el final, dando su vida para que todos los hombres pudieran salvarse y vivir eternamente junto al Padre. Hoy, estamos en el cielo, alabando a la Santísima Trinidad y amando a todos los hombres, inspirándolos para que vuelvan a Dios, para que crean en Él. ¡Contemplar la Presencia Divina, colma el alma de gracia! ¡No hay nada más bello! Vivimos la felicidad perfecta, porque estamos gozando de la GLORIA de DIOS. Vos, ayudando a morir bien, asistiendo a las almas para que puedan volver a DIOS. Yo i n t e r c e d i e n d o , p r o t e g i e n d o , a n u n c i a n d o, r e v e l a n d o, obrando milagros, para que los hombres crean, se conviertan y reconozcan a JESÚS como el SEÑOR de sus vidas. YO quisiera abrir los ojos y el corazón de los hombres para que descubran que: ¡EL AMOR DE DIOS ES MARAVILLOSO¡ ¡ES ETERNO! ¡PARA SIEMPRE! ¡NO PASARÁ JAMÁS! D e s e o q u e comprendan que Jesús los ama inmensamente, los espera y tiene toda la eternidad para sanarlos y lograr ese SÍ tan esperado por ÉL. José: hombre justo y fiel, mis palabras quieren llegar al corazón de los hombres, sobre todo a aquellos padres y esposos, que viven una vida vacía, sin luz ni esperanza, sin fe. Que descubran en vos ese modelo virtuoso, ese caminar confiado en las manos de DIOS. Ser el padre de Jesús y mi esposo virginal te concedieron la gracia y dignidad de ser un hombre SANTO. José que las huellas de tu andar, acompañen la vida y el tránsito de los seres que buscan a Dios, como así también sirvan de rumbo y despertar a los que no lo conocen. Que el Señor de la vida y de la muerte, la Santísima Trinidad, derramen sobre el mundo, LA PAZ. Con AMOR casto y esponsal MARÍA, la Madre de Jesús y Madre de todos los hombres.

San José 3

Prof. Marta Méndez de Paglia


Año Sacerdotal una Oportuna Revisión

San José 4


San José 5


Liturgia Tiempo Vuelven los domingos del Tiempo Ordinario, mejor llamado Tiempo durante el año. Hubo una primera etapa de este Tiempo (unos pocos domingos) a partir del lunes de la fiesta del Bautismo de Jesús hasta el martes previo al miércoles de Ceniza. Esta segunda etapa comienza el lunes de Pentecostés y se extenderá hasta las primeras vísperas de Adviento (Alrededor del 30 de noviembre). El Año Litúrgico tiene dos momentos “fuertes”: el principal es “Cuaresma – Pascua”; el otro “Adviento – Navidad”. En estos domingos y ferias “verdes” (Los llamo así por el color de los ornamentos), la vida de Cristo va transcurriendo “casi c r o n o l ó g i c a m e n t e ”, celebrando lo que Jesús hizo y dijo. Además, es un tiempo colmado de solemnidades, fiestas y memorias referidas a Cristo, a la Santísima Virgen y a los santos, incluyendo la conmemoración de los fieles difuntos y Misas rituales (en las que se celebran sacramentos); Misas por diversas circunstancias (por ejemplo, en acción de gracias, por los enfermos, para pedir la lluvia); y Misas votivas (por ejemplo del Santísimo Nombre de Jesús) ¿Por qué hablamos de solemnidades, fiestas y memorias? Son términos con que el Calendario litúrgico señala la importancia de cada celebración y el grado de culto que le es debido. El actual Calendario litúrgico reformado a partir del Concilio Vaticano II presenta 17 solemnidades, 14 fiestas; 63 memorias obligatorias y 95 facultativas.

Ordinario determinada, se llaman “ferias”,(los Romanos llamaban así los días de la semana fuera del domingo). En principio, los días de semana son como una “prolongación del domingo”. Sólo en estas “ferias” se puede elegir la Misa que se desee celebrar. El Calendario litúrgico le indica al sacerdote qué DEBE y qué PUEDE hacer en la liturgia. A través del Tiempo durante el año la Iglesia, semana tras semana, día tras día, “conmemorando los misterios de la redención, abre las riquezas del poder santificador y de los méritos de su Señor” (SC 102). En realidad, este t i e m p o – u n semestre—es el que mejor representa el ajetreo y contraste de esta vida, en todas sus manifestaciones: esfuerzos, tristezas y alegrías; siembras y cosechas, caídas y recuperaciones, i n v i e r n o s y primaveras… que la Iglesia procura “pascualizar”, es decir, darles valor de eternidad, mediante las constantes celebraciones litúrgicas en nombre y por la humanidad. En este Ciclo C se sigue la lectura semicontínua del evangelio de san Lucas y el color verde se matiza con “Flashes” “blancos” y “rojos” de las diversas fiestas. Si la riqueza bíblica y litúrgica de los tiempos “fuertes” es extraordinaria, en el Tiempo durante el año, “Dios sigue hablando a su pueblo; Cristo continúa anunciando el Evangelio y el pueblo responde a Dios con el canto y la oración”

Los días del Calendario “en blanco”, es decir que no tienen una celebración

San José 6

Arnaldo Cifelli


El Sagrado Corazón de Jesús Adoramos el Corazón de Cristo porque es el corazón del Verbo encarnado, del Hijo de Dios hecho hombre Una devoción permanente y actual La Iglesia celebra la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús el viernes posterior al II domingo de pentecostés. Todo el mes de junio está, de algún modo, dedicado por la piedad cristiana al Corazón de Cristo. Hay quien podría pensar que la devoción al Sagrado Corazón es algo trasnochado, propio de otras épocas, pero ya superado en el momento actual. Sin embargo, el Papa Juan Pablo II, en la carta entregada al Prepósito General de la Compañía de Jesús, P. Kolvenbach, en la Capilla de San Claudio de la Colombière, el 5 de octubre de 1986, en Paray-le-Monial, animaba a los Jesuitas a impulsar esta devoción: ”Sé con cuánta generosidad la Compañía de Jesús ha acogido esta admirable misión y con cuánto ardor ha buscado cumplirla lo mejor posible en el curso de estos tres últimos siglos: ahora bien, yo deseo, en esta ocasión solemne, exhortar a todos los miembros de la Compañía a que promuevan con mayor celo aún esta devoción que corresponde más que nunca a las esperanzas de nuestro tiempo”. Esta exhortación a promover con mayor celo aún esta devoción que corresponde más que nunca a las esperanzas de nuestro tiempo, se fundamenta, según el pensamiento del Papa, en dos motivos, principalmente: 1) Los elementos esenciales de esta devoción "pertenecen de manera permanente a la espiritualidad propia de la Iglesia a lo largo de toda la historia", pues, desde siempre, la Iglesia ha visto en el Corazón de Cristo, del cual brotó sangre y agua, el símbolo de los sacramentos que constituyen la Iglesia; y, además, los Santos Padres han visto en el Corazón del Verbo encarnado "el comienzo de toda la obra de nuestra salvación, fruto del amor del Divino Redentor del que este

Corazón traspasado es un símbolo particularmente expresivo". 2) Tal como afirma el Vaticano II, el mensaje de Cristo, el Verbo encarnado, que nos amó "con corazón de hombre", lejos de empequeñecer al hombre, difunde luz, vida y libertad para el progreso humano y, fuera de Él, nada puede llenar el corazón del hombre (cf Gaudium et spes, 21). Es decir, junto al Corazón de Cristo, "el corazón del hombre aprende a conocer el sentido de su vida y de su destino". Se trata, por consiguiente, de una devoción a la vez permanente y actual. Esta exhortación de Juan Pablo II enlaza con la enseñanza de sus predecesores. Como es sabido, existe un rico magisterio pontificio dedicado a explicar los fundamentos y a promover la devoción al Corazón de Jesús: desde las encíclica “Annum Sacrum” y “Tametsi futura”, de León XIII; pasando por “Quas primas” y “Miserentissimus Redemptor”, de Pío XI; hasta “Summi Pontificatus” y “Haurietis aquas”, del Papa Pío XII. Igualmente, Pablo VI dirigió en 1965 una Carta Apostólica a los Obispos del orbe católico, “Investigabiles divitias”. En ella animaba a: ”actuar de forma que el culto al Sagrado Corazón, que - lo decimos con dolor - se ha debilitado en algunos, florezca cada día más y sea considerado y reconocido por todos como una forma noble y digna de esa verdadera piedad hacia Cristo, que en nuestro tiempo, por obra del Concilio Vaticano II especialmente, se viene insistentemente pidiendo...” Al honrar el corazón de Jesús, la Iglesia venera y adora, en palabras de Pío XII, "el símbolo y casi la expresión de la caridad divina" . Poco después del Gran Jubileo de los 2000 años del nacimiento de Jesucristo, meditar sobre la devoción al Corazón de Jesús es un medio propicio para secundar la iniciativa del Papa que nos invitaba a contemplar el acontecimiento de la Encarnación del Hijo de Dios, misterio de salvación para todo el género humano.

San José 7


Noticias Guanellianas II Capítulo Provincial Hermanas Hijas de Santa María de la Providencia (Guanellianas) Provincia San José Durante los días 1° al 7 de Mayo se realizó en la casa de ejercicios del "Instituto de las Apóstoles del Sagrado Corazón de Jesús" en Villa Elisa (Buenos Aires), el Segundo Capítulo Provincial de las Hermanas Guanellianas - Provincia San José. Un grupo de quince religiosas, presididas por la Madre Provincial, Antonina Sánchez, comenzaron las jornadas con un retiro espiritual durante los días 1° y 2 de mayo predicado por el Director de la Revista "San José" P.Jorge Domínguez s.c.

Momento de Adoración Eucarística.

Se reflexionó sobre las columnas que sustentan la Vida Religiosa: La Palabra, La Oración y La Caridad. Fueron momentos de oración, trabajo arduo y compartir entre la religiosas que provenían de distintos países. Se eligió a las tres Hermanas que participarán en Roma del Capítulo General. Las jornadas finalizaron con la celebración Eucarísitica, presidida por el P.Jorge, en acción de gracias por todos los beneficios recibidos.

Grupo de Religiosas que participaron del Capítulo Provincial.

La Madre Provincial, Sor Antonina Sánchez, y la Maestra de Novicias Sor Irene Giménez. Celebración Eucarística presidida por el P.Jorge.

San José 8


Una vida en la vida de la Obra Don Guanella Es el mejor título que podemos colocar a este artículo. La palabra “vida” lo dice todo y lo es todo, ya que representa sentido, objetivos, expectativas y de manera especial la realización de una persona encontrando el sentido a la vida para que todos los días sean enfrentados con alegría, con ganas, con encontrar lo nuevo y desafiante de cada día. Esto aleja de la rutina, de la disconformidad, y de todo aquello que puede transformarse en imposible de vivir y llevar adelante. Hoy en día muchas personas cambian continuamente de trabajo y al dejar cada lugar dicen “no volvería nunca más a ese lugar”. Hoy le rendimos homenaje y agradecimiento a la Sra. María Varcasia de Petruzio que trabajó en la Obra Don Guanella – Colegio Parroquial San José Obrero de Ciudad Madero (Provincia de Buenos Aires) como docente, maestra de grado primero y luego llegó a ser la Directora del establecimiento hasta el último día de mayo de 2010. Tan solo 46 años de servicio docente, comenzó cuando la escuela comenzaba y hoy se retira para su jubilación viendo el gran crecimiento de la Comunidad Educativa.

Sentido de compromiso total, cumplimiento de su deber con el plus de cada día que ofrecía con alegría de la tarea que realizaba. Para Ella todos los días fueron distintos y si hoy le preguntamos ¿qué haría si volviera a empezar? Y la respuesta es: “…sería otra vez docente en la Obra Don Guanella…”. Ella nos deja este ejemplo, para todos los que seguimos con la tarea, de saber que el lugar de cada uno es donde Dios nos ha puesto. El Superior General de la Congregación de los Siervos de la Caridad, R.P.Alfonso Crippa, le agradeció todo su aporte, entusiasmo y compromiso en la reunión con todos los miembros de las Comunidades Educativas y le entregó un recuerdo. ¡María! la escuela parroquial San José Obrero, la Obra Don Guanella, todos los miembros del establecimiento te decimos: ¡Gracias y Hasta siempre! R.P. Jorge Alberto Domínguez s.c. Representante Legal

San José 9


Grupo Misionero Noticias Guanellianas

“Un amor dulce y suave a los demás es el más rico don que Dios pueda otorgar sobre la tierra.” (B. L. G) El día miércoles 12 de Mayo, nosotros, los chicos (alumnos) del grupo misionero del Instituto San Luis Gonzaga, fuimos a compartir una mañana con los niños de la Guardería “Divino Niño Jesús”, de la Parroquia Nuestra Señora de Luján y San Luis Gonzaga de Tapiales.

Ayudamos en las actividades del día y recibimos en recompensa la satisfacción de saber que alegramos su mañana, con nuestra intención de realizar un servicio, a nuestra comunidad, y continuar con la obra que nuestro fundador el Beato Luis Guanella nos legó.

Al llegar fuimos recibidos muy alegremente por los niños, los directivos, voluntarios y docentes que forman parte de esta institución. Llevamos alimentos no perecederos que fueron donados por los alumnos del Nivel Superior de nuestra institución, y además, un desayuno para compartir con ellos.

Pasamos una linda mañana con los niños en sus distintas aulas y la señora Silvia, nos explicó el funcionamiento de la guardería.

San José 10


Centro de Atención Integral Parroquial Divino Niño Jesús Noticias Guanellianas

Asociación Siervos de la Caridad Obra Don Guanella Altolaguirre 245 (1770) Tapiales Tel. 1560249773 6 de junio de 2010 La presencia Pastoral de los Siervos de la Caridad en Tapiales data de 1934, hace ya 76 años, haciendo un poco de bien como nos pide el Beato Luis Guanella. En 1997, el Padre Silvano Poletto, inspirado y guiado por Dios, pensó en ayudar a las mamás que dejaban a sus niños de muy corta edad al cuidado de sus hermanos. Quería darles tranquilidad cuando salían a trabajar. Así fue que se compró una casa en Altolaguirre 245 y, junto a la Señora Norma Villanueva de Bianchini y otras personas, dieron los primeros pasos. Q u i e n e s inauguraron la Guardería fueron la familia Cerrato y la familia Herrera con 5 niños cada una. Después, con los años, el proyecto siguió creciendo en cantidad de niños y en arreglos edilicios. En la actualidad tenemos 40 niños que van desde los 6 meses hasta los 5 años, los cuales reciben una formación cristiana (catequesis) con la Srta. Natalia Sinópoli, clases de iniciación en el idioma inglés con la traductora literaria Srta. Melina da Costa Pinto y clases de folclore y expresión corporal con la Sra. Patricia de Fumi. También contamos con personal voluntario que les enseñan a compartir, jugar,

crear hábitos de higiene y sobre todo les dan mucho amor. Entre ellos se encuentran la Sra. Cristina Herrera, Susana Olea, Natalia Ventrice, Vanesa Ferreira y Silvia Velo. Además, Patricia Salazar y Alejandra, deleitan a los pequeños con ricas comidas y postres. La Sra. Celia Gallo es la Responsable del Emprendimiento y el Sr. Eduardo Fernández siempre está atento a las necesidades. A lo largo de estos años han pasado los siguientes Representantes Legales: Padre Silvano Polleto, Padre Agustín Urra Carabajal, Padre Jorge A. Domínguez, Padre Eladio Adomo Orihuela, Padre Jorge Pintos Recalde y Padre César Augusto Leiva, los dos últimos desempeñándose actualmente en el cargo. Todos ellos nos dejaron y nos siguen brindando su enseñanza personal y espiritual. En especial le agradecemos a la Sagrada Familia de Nazaret por permitir que esta Obra siga avanzando material y espiritualmente. También le damos un especial agradecimiento a la Comunidad que, de una u otra manera, colabora con esta hermosa obra de Dios. “Por lo cual esta Obra recibe su donación o ayuda.” Desde ya muchas gracias.

San José 11

Sra. Celia Gallo. Padre César A. Leiva.


Ejemplo de Vida Consagrada hasta el Final Noticias Guanellianas

Cuando yo era seminarista cada vez que encontraba a Sor Ida me decía “… Persevera, rezo por ti…”. Aquí el recuerdo y agradecimiento en las palabras de sus Hermanas de la Congregación Guanelliana (P.Jorge Domínguez s.c. – Director). Se olvido de sí misma…para pensar solo en los demás… Sor Ida Chistolini (Hija de Santa María de la Providencia – Guanelliana-) Si bien la tristeza y el desconcierto todavía nos inunda por su inesperada partida, con el corazón lleno de gratitud al Señor, le decimos gracias, gracias por haberla tenido todos estos años, por haber sido edificadas por su fe inquebrantable, su devoción mariana, su entrañable amor a Jesús Misericordioso y su caridad para con los más pobres, los últimos, los más pequeños. En todos estos años S o r Id a r e a l i z ó va r i o s apostolados y misión que la Congregación le había confiado; llegó a Paraguay como misionera sin saber siquiera hablar el español, pero esa barrera nunca fue un obstáculo para desarrollar su misión; en su servicio de autoridad como Delegada siempre tuvo una preocupación especial por la formación de cada una de las Hermanas, sobre todo de aquellas que iniciaban su camino en la Vida Religiosa. Como Madre maestra de Novicias ha sido una verdadera “mamá” para todas, siempre atenta de entregar amor, inculcando el espíritu Guanelliano de donar pan y paraíso a todos, en especial a los más pobres. Se hacía entender con el corazón, con la sencillez. En los más abandonados supo siempre ver la imagen del Cristo pobre, sufriente e inocente que espera consuelo, a imagen de Sor Clara

Bosatta a quien tenía gran cariño y devoción. Amaba tanto al Señor y a su Santísima Madre la Virgen María, que quería que todos tuviesen vocación religiosa, rezaba y pidió al Señor nuevas vocaciones y por la perseverancia de los llamados, apostolado que le causó satisfacción y sufrimiento, sufría tanto cuando alguien abandonaba la Vida religiosa o sacerdotal. Era incansable para el servicio a los pobres, especialmente los niños, los indígenas, los mendigos, siempre los atendía con solicitud y dignidad, buscando su bien espiritual y material. Su devoción Mariana y a Jesús Misericordioso eran edificantes, siempre fiel a la Adoración Eucarística, al rezo del Santo Rosario y de la celebración de la Santa Misa, siempre que podía participaba en más de una Misa diaria. Siempre le parecía poco lo que hacía por el Señor y al Señor, se arrepentía de no tener más tiempo y fuerza p a r a t r a b a j a r, a u n q u e terminaba el día cansada y agotada de haber atendido, escuchado y servido a tantas personas. Ella no solo atendía a las personas que llegaban a la casa, también se hacía llevar donde los indígenas, los enfermos en el Hospital y visitaba a las personas privadas de su libertad en las cárceles, llevándoles no solo consuelo , aliento, sino también abrigo, alimentos, ropa de cama, procurando que tuvieran una vida más digna aunque sea tras las rejas. Estamos seguras que ahora ya descansa junto al Padre, aunque seguramente se las arregla para realizar “algún trabajo”, ya sea para interceder, o pedir alguna gracia al Padre para sus queridos pobres y sus Hermanas de Congregación que tanto ha amado. SUS HERMANAS AGRADECIDAS.

San José 12


p. Carlos Barindelli

Noticias Guanellianas

Feliz cumpleaños P.Carlitos Para quien sabe ser agradecido la edad no es un problema sino bendición de Dios. El P.Carlos Barindelli (de la Comunidad de Villa Madero) ha cumplido 86 años de edad. Rodeado de la Comunidad Religiosa y del Equipo Directivo de la Escuela celebró con alegría. Es un verdadero ejemplo de entrega a Dios

y de laboriosidad. En la Comunidad Educativa se distingue por su constante y silencioso trabajo. Para los Religiosos más jóvenes un ejemplo a imitar ¿no? FELICIDADES

Madre Teresa de Calcuta Noticias Guanellianas

Dibujo de Julio F. Mena

para llegar a Dios, y expresarle su amor.

Los Ministros Extraordinarios de la Eucaristía, de la Parroquia Tránsito de San José, además de cumplir con la misión de acercar la eucaristía a aquellos que se encuentran impedidos por causas de salud o viviendo en centros geriátricos, tratan de compartir momentos y si surgen, destacar los dones de quienes, en sus momentos de descanso o meditación desarrollan actividades que los hacen crecer espiritualmente.

Uno de ellos es Julio F. Mena, nacido el 9 de Julio de 1931, en el barrio de Parque Patricios, por supuesto socio e hincha de Huracán.

La oración, la lectura, el dibujo o la pintura, son formas que algunos de ellos encuentran

San José 17

Tiene dos hijos y ocho nietos, cuatro de cada hijo, y su oficio en la vida fue hacer camisas. Hoy mantiene su elegante estampa juvenil, y dedica el tiempo libre a dibujar imágenes de Jesús, hacerlas bendecir y regalárselas a aquellos que padecen alguna enfermedad para que los acompañen en sus oraciones. Gracias JULIO.


Asociación de Cooperadores Guanellianos Noticias Guanellianas

El sábado 15 de mayo se reunió la Asociación de Cooperadores Guanellianos en la Comunidad Tránsito de San José y participaron de la Eucaristía y de la formación espiritual.

Actualidad – Ataques a la Iglesia “… No teman, Yo he vencido al mundo” La conspiración y Hans Küng, por Santiago MARTÍN La «teoría de la conspiración», de la cual muchos se burlan, ha tenido en estos últimos meses abundantes motivos para confirmarse, al menos en la mente de los que creen en ella. Me refiero a la campaña de acoso a la Iglesia, personificada en los ataques al Papa Benedicto XVI. La excusa, como es sabido, ha sido la supuesta «tolerancia» del actual Pontífice hacia sacerdotes pederastas, tanto cuando fue arzobispo de Munich como cuando presidió Doctrina de la Fe. El hecho de que medios tan poderosos y significados con la «progresía» –y con otros poderes– como «The New York Times» o la BBC, hayan rebuscado en las cloacas para encontrar algo que, tomado por los pelos, pudiera presentarse como un argumento sólido contra Benedicto XVI, ha demostrado no sólo quién está detrás de la campaña, sino también lo decididos que están a asestar un golpe mortal a la Iglesia. Han ido por todos y con todos los medios a su alcance.

Ante esto hay que preguntarse tres cosas. Primero ¿por qué lo han hecho?. Segundo ¿cómo les ha salido la jugada?. Y, tercero ¿qué apoyos han tenido en el seno de la Iglesia?. Los ataques al Papa y a la Iglesia no se deben a una búsqueda de la verdad –propia de un sano periodismo–, ni a acabar con una situación de corrupción que seguía generando víctimas inocentes por parte de un clero corrupto. Los datos demuestran que sólo uno de cada 60.000 menores víctimas de abusos ha sufrido a manos de un clérigo católico. Esto es muchísimo pues no debería haber ninguno, pero no se puede considerar ni como una epidemia, ni como un problema que hay que atajar desatando una gran campaña mediática, m á x i m e c u a n d o prácticamente todos los casos se remontan a hace 30 ó 40 años. Se ha elegido a propósito un asunto que impacta en la sensibilidad de la población para atacar a la Iglesia y destruir su prestigio moral. Y esto se ha hecho por tres causas: la Iglesia sigue presentándose como el único camino completo de salvación; la Iglesia está denunciando la dictadura del relativismo y la Iglesia no se calla ante los intereses económicos de determinados y poderosos sectores –es significativo, al respecto, que el

San José 18


abogado que está asesorando a los dos ingleses que quieren meter al Papa en la cárcel sea el mismo que defiende a De Juana Chaos–Benedicto XVI, con su sabiduría, ha defendido, promovido e iluminado estas tres reivindicaciones de la Iglesia y por eso había que acabar con él a cualquier precio. En segundo lugar, hay que decir que la operación les ha salido, en términos generales, mal. Es cierto que muchos denigran a la Iglesia –sobre todo en los blogs de los periódicos– y que los anticlericales están crecidos. Es cierto que hay voces que piden la expulsión del Vaticano de la ONU y que agresivos tertulianos proclaman su convicción de que esto es el final de la Iglesia. Sin embargo, la verdad, para disgusto de ellos, es que los católicos practicantes han visto la jugada y se han dado cuenta de que es una campaña injustificada contra el Pontífice, lo cual les ha llevado a unirse más a él e incluso a defender a sus sacerdotes, conscientes de que en la práctica, de la totalidad de los mismos –el 99,95 por 100– no están implicados en esos horribles delitos. La pasada Semana Santa ha servido para demostrar el apoyo del pueblo fiel a la Iglesia: más gente que nunca tanto en las procesiones como en los actos litúrgicos en el interior de los templos. El resultado conseguido no ha sido, pues, el que buscaban los enemigos de la Iglesia, sino todo lo contrario: los católicos se han cerrado como una piña en torno al Papa. Incluso me atrevo a decir que entre gente honesta no católica, pasado el primer impacto mediático, se está produciendo una resaca contra las manipulaciones informativas, pues lo mucho cansa, sobre todo cuando las pruebas que se presentan no son suficientes. Queda el último punto: la colaboración interna. Es evidente que ha existido, pues los documentos aireados por los medios de comunicación proceden de fuentes eclesiásticas. Pero lo más significativo ha sido la proclama de Hans Küng, dirigida a todos los obispos del mundo para que se rebelaran contra el Papa. Queda para la historia averiguar si la acción del amortizado Küng estaba prevista y era la

parte final del programa de los que han planeado el ataque contra la Iglesia, o si el antiguo asesor del Vaticano II ha actuado por su cuenta, sumándose a la ola de ataques al Papa con la pretensión de aportar su piedra para demoler el edificio de la Iglesia, en una especie de maligno canto del cisne. En cualquier caso, al menos hasta el día de hoy, el resultado de su proclama es nulo. Si pretendió emular la acción de Lutero cuando colgó sus tesis contra las indulgencias en las puertas de la iglesia del palacio de Wittenberg, aprovechando que la progresía mundial había preparado el terreno para un levantamiento contra el Papa, ha fracasado. Cuando leí su artículo pensé que no faltarían una veintena de obispos en todo el mundo que se sumaran a la iniciativa. Pues ni eso. Con el agravante para él y para los suyos de que han disparado ya sus cartuchos y eran sólo de fogueo. Ni su silencio ni sus excusas, si las hubiera, alegando que no pretendían atacar a la Iglesia, podrán ocultar la realidad: han fracasado. Y ésta es una victoria para la Iglesia, para todas las religiones y para la humanidad, pues lo que se ha llevado a cabo ha sido un experimento de ingeniería social que pretendía manipular la voluntad de la población mundial en función de oscuros intereses. Es posible que ahora los enemigos de la Iglesia dirijan sus dardos a torres menos elevadas. Harán daño. Seguirán haciendo daño. Pero, a la vez, estarán haciendo, sin quererlo, un servicio a la Iglesia. Primero, porque ayudan a purificarla. Segundo, porque en los dos mil años de historia que tenemos hemos visto muchas veces que la sangre de los mártires ha sido semilla de nuevos cristianos. En este caso, el mártir ha sido el propio Papa y, según vayan pasando los ataques, su figura se irá acrecentando no sólo ante los ojos de los católicos sino ante los del mundo. Benedicto XVI, que fue elegido como un Papa de transición para que continuara la labor de su predecesor, tiene ya su puesto de honor en la historia de la Iglesia por derecho propio. Http://www.larazon.es/noticia/8134-laconspiracion-y-k-ng-por-santiago-martin

San José 19


La Voz del Papa El elixir de la vida existe: Cristo, “hierba medicinal contra la muerte” (Homilía de Benedicto XVI en la Vigilia Pascual, domingo, 4 de abril de 2010) Queridos hermanos y hermanas Una antigua leyenda judía tomada del libro apócrifo "La vida de Adán y Eva" cuenta que Adán, en la enfermedad que le llevaría a la muerte, mandó a su hijo Set, junto con Eva, a la región del Paraíso para traer el aceite de la misericordia, de modo que le ungiesen con él y sanara. Después de tantas oraciones y llanto de los dos en busca del árbol de la vida, se les apareció el arcángel Miguel p a ra d e c i r l e s q u e n o conseguirían el óleo del árbol de la misericordia, y que Adán tendría que morir. Algunos lectores cristianos han añadido posteriormente a esta comunicación del arcángel una palabra de consuelo. El arcángel habría dicho que, después de 5.500 años, vendría el Rey bondadoso, Cristo, el Hijo de Dios, y ungiría con el óleo de su misericordia a todos los que creyeran en él: "El óleo de la misericordia se dará de eternidad en eternidad a cuantos renaciesen por el agua y el Espíritu Santo. Entonces, el Hijo de Dios, rico en amor, Cristo, descenderá en las profundidades de la tierra y llevará a tu padre al Paraíso, junto al árbol de la misericordia". En esta leyenda puede verse toda la aflicción del hombre ante el destino de enfermedad, dolor y muerte que se le ha impuesto. Se pone en evidencia la resistencia

que el hombre opone a la muerte. En alguna parte -han pensado repetidamente los hombres- deberá haber una hierba medicinal contra la muerte. Antes o después, se deberá poder encontrar una medicina, no sólo contra esta o aquella enfermedad, sino contra la verdadera fatalidad, contra la muerte. En suma, debería existir la medicina de la inmortalidad. También hoy los hombres están buscando una sustancia curativa de este tipo. También la ciencia médica actual está tratando, si no de evitar propiamente la muerte, sí de eliminar el mayor número posible de sus causas, de posponerla cada vez más, de ofrecer una vida cada vez mejor y más longeva. Pero, reflexionemos un momento: ¿qué ocurriría realmente si se lograra, tal vez no evitar la muerte, pero sí retrasarla indefinidamente y alcanzar una edad de varios cientos de años? ¿Sería bueno esto? La humanidad envejecería de manera extraordinaria, y ya no habría espacio para la juventud. Se apagaría la capacidad de innovación y una vida interminable, en vez de un paraíso, sería más bien una condena. La verdadera hierba medicinal contra la muerte debería ser diversa. No debería llevar sólo a prolongar indefinidamente esta vida actual. Debería más bien transformar nuestra vida desde dentro. Crear en nosotros una vida nueva, verdaderamente capaz de eternidad, transformarnos de tal manera que no se acabara con la muerte, sino que comenzara en plenitud sólo con ella. Lo nuevo y emocionante del mensaje cristiano, del Evangelio de Jesucristo era, y lo

San José 20


es aún, esto que se nos dice: sí, esta hierba medicinal contra la muerte, este fármaco de inmortalidad existe. Se ha encontrado. Es accesible. Esta medicina se nos da en el Bautismo. Una vida nueva comienza en nosotros, una vida nueva que madura en la fe y que no es truncada con la muerte de la antigua vida, sino que sólo entonces sale plenamente a la luz. Ante esto, algunos, tal vez muchos, responderán: ciertamente oigo el mensaje, sólo que me falta la fe. Y también quien desea creer preguntará: ¿Es realmente así? ¿Cómo nos lo podemos imaginar? ¿Cómo se desarrolla esta transformación de la vieja vida, de modo que se forme en ella la vida nueva que no conoce la muerte? Una vez más, un antiguo escrito judío puede ayudarnos a hacernos una idea de ese proceso misterioso que comienza en nosotros con el Bautismo. En él, se cuenta cómo el antepasado Henoc fue arrebatado por Dios hasta su trono. Pero él se asustó ante las gloriosas potestades angélicas y, en su debilidad humana, no pudo contemplar el rostro de Dios. "Entonces - prosigue el libro de Henoc - Dios dijo a Miguel: "Toma a Henoc y quítale sus ropas terrenas. Úngelo con óleo suave y revístelo con vestiduras de gloria". Y Miguel quitó mis vestidos, me ungió con óleo suave, y este óleo era más que una luz radiante... Su esplendor se parecía a los rayos del sol. Cuando me miré, me di cuenta de que era como uno de los seres gloriosos" (Ph. Rech, Inbild des Kosmos, II 524). Precisamente esto, el ser revestido con los nuevos indumentos de Dios, es lo que sucede en el Bautismo; así nos dice la fe cristiana. Naturalmente, este cambio de vestidura es un proceso que dura toda la vida.

Lo que ocurre en el Bautismo es el comienzo de un camino que abarca toda nuestra existencia, que nos hace capaces de eternidad, de manera que con el vestido de luz de Cristo podamos comparecer en presencia de Dios y vivir por siempre con él. En el rito del Bautismo hay dos elementos en los que se expresa este acontecimiento, y en los que se pone también de manifiesto su necesidad para el transcurso de nuestra vida. Ante todo, tenemos el rito de las renuncias y promesas. En la Iglesia antigua, el bautizando se volvía hacia el occidente, símbolo de las tinieblas, del ocaso del sol, de la muerte y, por tanto, del dominio del pecado. Miraba en esa dirección y pronunciaba un triple "no": al demonio, a sus pompas y al pecado. Con e s t a e x t ra ñ a p a l a b ra , "pompas", es decir, la suntuosidad del diablo, se indicaba el esplendor del antiguo culto de los dioses y del antiguo teatro, en el que se sentía gusto viendo a personas vivas desgarradas por bestias feroces. Se rechazaba de esta forma un tipo de cultura que encadenaba al hombre a la adoración del poder, al mundo de la codicia, a la mentira, a la crueldad. Era un acto de liberación respecto a la imposición de una forma de vida, que se presentaba como placer y que, sin embargo, impulsaba a la destrucción de lo mejor que tiene el hombre. Esta renuncia - sin tantos gestos externos - sigue siendo también hoy una parte esencial del Bautismo. En él, quitamos las "viejas vestiduras" con las que no se puede estar ante Dios. Dicho mejor aún, empezamos a despojarnos de ellas. En efecto, esta renuncia es una promesa en la cual damos la mano a Cristo, para que Él nos guíe y nos revista.

San José 21


Lo que son estas "vestiduras" que dejamos y la promesa que hacemos, lo vemos claramente cuando leemos, en el quinto capítulo de la Carta a los Gálatas, lo que Pablo llama "obras de la carne", término que significa precisamente las viejas vestiduras que se han de abandonar. Pablo las llama así: "fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, enemistades, contiendas, celos, rencores, rivalidades, partidismo, sectarismo, envidias, borracheras, orgías y cosas por el estilo" (Ga 5,19ss.). Estas son las vestiduras que dejamos; son vestiduras de la muerte. En la Iglesia antigua, el bautizando se volvía después hacia el oriente, símbolo de la luz, símbolo del nuevo sol de la historia, del nuevo sol que surge, símbolo de Cristo. El bautizando determina la nueva orientación de su vida: la fe en el Dios trinitario al que él se entrega. Así, Dios mismo nos viste con indumentos de luz, con el vestido de la vida. Pablo llama a estas nuevas "vestiduras" "fruto del Espíritu" y las describe con las siguientes palabras: "Amor, alegría, paz, comprensión, servicialidad, bondad, lealtad, amabilidad, dominio de sí" (Ga 5, 22). En la Iglesia antigua, el bautizando era a continuación desvestido realmente de sus ropas. Descendía en la fuente bautismal y se le sumergía tres veces; era un símbolo de la muerte que expresa toda la radicalidad de dicho despojo y del cambio de vestiduras. Esta vida, que en todo caso está destinada a la muerte, el bautizando la entrega a la muerte, junto con Cristo, y se deja llevar y levantar por Él a la vida nueva que lo transforma para la eternidad. Luego, al salir de las aguas bautismales, los neófitos eran revestidos de blanco, el vestido de luz de Dios, y recibían una vela encendida como signo de la vida nueva en la luz, que Dios mismo había encendido en ellos.

manera que estamos ya resguardados en Aquel que ha vencido a la muerte y nos guía a través de la muerte. En el curso de los siglos, los símbolos se han ido haciendo más escasos, pero lo que acontece esencialmente en el Bautismo ha permanecido igual. No es solamente un lavado, y menos aún una acogida un tanto compleja en una nueva asociación. Es muerte y resurrección, renacimiento a la vida nueva. Sí, la hierba medicinal contra la muerte existe. Cristo es el árbol de la vida hecho de nuevo accesible. Si nos atenemos a Él, entonces estamos en la vida. Por eso cantaremos en esta noche de la resurrección, de todo corazón, el aleluya, el canto de la alegría que no precisa palabras. Por eso, Pablo puede decir a los Filipenses: "Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito: estad alegres" (Flp 4,4). No se puede ordenar la alegría. Sólo se la puede dar. El Señor resucitado nos da la alegría: la verdadera vida. Estamos ya cobijados para siempre en el amor de Aquel a quien ha sido dado todo poder en el cielo y sobre la tierra (cf. Mt 28,18). Por eso pedimos, seguros de ser escuchados, con la oración sobre las ofrendas que la Iglesia eleva en esta noche: Escucha, Señor, la oración de tu pueblo y acepta sus ofrendas, para que aquello que ha comenzado con los misterios pascuales nos ayude, por obra tuya, como medicina para la eternidad. Amén.

Lo sabían, habían obtenido el fármaco de la inmortalidad, que ahora, en el momento de recibir la santa comunión, tomaba plenamente forma. En ella recibimos el Cuerpo del Señor resucitado y nosotros mismos somos incorporados a este Cuerpo, de

San José 22


8 de Mayo Nuestra Señora de Luján LUJÁN: SÍMBOLO DE LA PATRIA Nada importante debiera suceder en nuestra patria sin que pase primero por Luján, por los ojos, las manos y el corazón de la Madre. En el segundo Libro de Crónicas (7, 11-16), Dios le dice a Salomón: “He oído tu oración y he elegido este lugar como templo para los sacrificios”. Desde que Dios “eligió un lugar” para que María quedara de una manera especial entre nosotros, Luján es como el corazón espiritual de la Argentina. La Virgen de Luján alentó el corazón y el coraje de quienes nos dieron la patria: Belgrano, en 1813, ofrenda a la Virgen dos banderas, trofeos de la batalla de Salta (ya había visitado el Santuario antes de tomar el mando del Ejército del Norte).

jóvenes. La Virgen de Luján fue proclamada patrona de la Argentina, Paraguay y Chile en 1930. Su fiesta litúrgica se celebra el 8 de mayo porque ese día del año 1887, la imagen recibió la Coronación Pontificia. ¿No debiera ser el 8 de mayo “fiesta nacional”? Los Estados Unidos tienen instituido el Día de Acción de Gracias. Se “para el país” y toda la sociedad “da gracias a Dios”. Los argentinos somos capaces de “parar el país” por un Campeonato de Fútbol… ¿No deberíamos también detenernos para dar gracias al Padre a través de María, patrona y símbolo de la Argentina? Reclamemos a nuestros p a s t o r e s y a n u e s t ra s autoridades este necesario “feriado nacional”. Mientras tanto es “cuestión de honor” propagar esta solemnidad entre el pueblo, salir a la calle, d a r l e a l a c e l e b ra c i ó n suficiente relieve. Usemos la imaginación y la inventiva. Ninguna comunidad – parroquial y educativa- debe quedar al margen de este compromiso.

San Martín en 1818, al regresar de Chile, visita el Santuario, luego de Chacabuco y Maipú (ya había estado en su paso hacia Mendoza). Es conocida la devoción mariana de estos dos”máximos exponentes” de nuestra nacionalidad. ¡La Argentina nació católica y mariana! El mundo entero conoce la devoción mariana de nuestro pueblo, cómo la Virgen convoca a multitudes en congresos y peregrinaciones: en especial, la que organiza “La Sociedad de Peregrinos a pie” (la primera peregrinación se hizo el 3 de diciembre de 1871) y la que organiza la Vicaría Episcopal para la Juventud, el primer sábado de octubre reúne siempre alrededor de UN MILLON de

__ Virgen de Luján: Patrona de la Patria. __ Quédate entre nosotros y bendícenos. __ Virgen de Luján: Patrona de la Iglesia argentina. __ Quédate entre nosotros y bendícenos. __ Virgen de Luján: Patrona de todo el pueblo de Dios. __ Quédate entre nosotros y bendícenos.

San José 23

Arnaldo Cifelli


La voz de nuestro Pastor Monseñor Jorge Mario Bergoglio en la Celebración de la virgen de Luján

“… Aquí en Luján hubo un gesto de la Virgen y nos hace bien recordarlo: en 1630 una pequeña imagen de la Pura y Limpia Concepción, se quedó. Iba a otra parte la caravana, la Virgen provocó la parada. Desde ese momento en este lugar h u b o v i s i t a s , peregrinaciones, encuentros con la Virgen. Desde ese momento la Patria tuvo madre. La imagen, al principio, estaba en una taperita, después una iglesia... y hoy la Basílica tan linda y tan cuidada. Aquí aprendimos a detenernos y recibir vida. Aquí junto a la Madre de Jesús venimos a descansar, a confiarle la vida de otros, la vida que muchos fueron cargando en la peregrinación, en el silencio y la oración por el camino. Aquí el pueblo sencillo y creyente de nuestra patria fue creciendo también en algo tan característico del lugar: la solidaridad y la fraternidad. Y con este modo simple, de encuentro y silencio armó nuestra Madre el santuario: esta es la Casa de los argentinos. La Patria, aquí, creció con la Virgen; la Patria aquí tiene a su madre. ¡En esta su Casa de Luján cuántos vinieron a recibir la fe en el bautismo, a cumplirle promesas o a confiarle su necesidad, sus dolores o sus problemas! Por el templo anterior a esta Basílica, cuando la Patria empezaba, pasaron San Martín y Belgrano al principio y al final de sus campañas. Pasaron ellos, como muchos, en medio de la gloria, y cuando quedaron solos y olvidados, le confiaron su tristeza. Sabían que la Patria

tenía Madre. Hoy es su fiesta, al celebrarla a Ella que recoge las visitas y las oraciones de los hijos, le pedimos aprender a ser como el Negro Manuel, silenciosos observadores de la vida y el camino de esta Patria, y a rezar por ella con la fidelidad del pueblo que intuye esta presencia de madre y por eso confía. Somos parte de esta historia del milagro que continúa y se sigue escribiendo. A ella también le pedimos la gracia de saber trabajar por la Patria, hacerla crecer en la paz y concordia que nos da el sentirnos hermanos, desterrando todo odio y rencor entre nosotros. En este lugar tan santo, lleno de fe y esperanza, pedimos hoy a la Madre que cuide a nuestra Patria. En particular a aquellos que son los más olvidados, pero que saben que aquí siempre hay lugar para ellos. Así fue desde el principio: la Virgen cuidó desde muy adentro del corazón a esta Patria, comenzando desde los más pobres, los que para los suficientes no cuentan... pero aquí sí que son tenidos en cuenta. Por ello a los hijos de la Virgen de estas tierras nunca les falta la protección de nuestra Madre. En Luján hay un signo para nuestra Patria: todos tienen lugar, todos comparten la esperanza y todos son reconocidos hijos. Hoy vinimos a rezar en esta fiesta de la Virgen, en este año Bicentenario, porque aquí crecimos y aquí nuestra Patria siempre tuvo una

San José 24


bendición, porque tiene una madre. No tenemos derecho a aguacharnos, a bajar los brazos llevados por la desesperanza. Recuperemos la memoria de esta Patria que tiene madre, recuperemos la memoria de nuestra Madre. Miremos a la Virgen y pidámosle que no nos suelte de su mano. Gracias Madre por quedarte con nosotros…” Una multitud de fieles se reunió, en Luján, para celebrar el día de la Virgen y unirse al gesto de encender una vela a las 15,00 hs para rezar por la Patria El Director Ejecutivo del Departamento de Laicos (DEPLAI) de la Conferencia Episcopal Argentina, Justo Carbajales leyó el Manifiesto de la Esperanza en la celebración: Queridos Hermanos en Cristo: Hoy nos encontramos en el sitio que la Virgen María eligió como lugar querido hace 380 años, mucho antes que el simple sueño de ser Nación empezara a ser concebido. Su imagen presente en Luján es para nuestro pueblo certeza de la bendición de Dios para aquellos que habitamos estas tierras y signo de Esperanza. Esa Esperanza que, transformada en compromiso con la historia, hizo que en mayo de 1810 un puñado de patriotas creyera, en medio de la oscuridad de los tiempos que les tocó vivir, que podíamos ser una Nación y juntos, como pueblo, iniciaran el trabajoso camino, que llevó a nuestra independencia en 1816.

Una Esperanza que impulsó a Belgrano y a S a n M a r t í n a encomendarse a vos, Virgen Gaucha, a encender la antorcha de la Libertad, y a defenderla cuando su luz parecía apagarse. La Esperanza que actuó para que vinieran hombres y mujeres de todo el mundo buscando libertad, convivencia, trabajo y lo consiguieran. La Esperanza de todos ellos es la que nos hizo a nosotros ARGENTINOS. Nuestros antepasados fueron forjando, a pesar de las dificultades, una Patria abierta a todos los hombres del mundo, transformándola en un crisol de razas, una tierra de convivencia religiosa y étnica y una tierra de trabajo, cuyos campos generosos devolvieron el sudor de sus frentes con cereales y animales que se multiplicaron para transformarla en el granero del mundo. Una Nación donde cada padre y madre creía que el futuro de sus hijos sería mejor que el suyo y que la educación era el instrumento para alcanzarlo. Cuando Argentina festejó el centenario de la Revolución de Mayo era creencia generalizada que seríamos uno de los países más prósperos y poderosos de la tierra y por eso la euforia de esos días. Sin embargo, esa euforia no estaba sustentada en la Esperanza sino en una vana ilusión. Graves fallas corroían el espíri tu nacional; una cultura donde claudicaba la honestidad y el respeto por la ley, donde era más importante derrotar y destruir al enemigo político que lograr consenso en aras del bien común.

San José 25


Una sociedad donde millones de personas, mujeres y hombres, no podían elegir a sus autoridades libremente y sin fraude. Una sociedad con una mesa opulenta donde millones de habitantes no alcanzaban las condiciones básicas para ser incluidos en ella. Esas fallas ensombrecieron nuestra historia hasta llegar a la página más oscura de la última dictadura militar. A pesar que en 1983 recuperamos la democracia y con ello nuestra capacidad de elegir libremente nuestras autoridades y nuestra libertad de expresión, hoy, entrando al Bicentenario y no habiendo superado las otras fallas que nos corroen, una amarga sensación de desánimo y m e z q u i n o individualismo nos embarga.

Así, los hombres y las mujeres de Fe junto con todos los argentinos de buena voluntad, debemos comprometernos en este inicio del Bicentenario a que en nuestra Patria salga a la luz una Esperanza transformadora, hacia una Nación Argentina que incluya dignamente a todos sus hijos. Por ello queremos hoy anunciar este Manifiesto, que es un verdadero compromiso ciudadano del Bicentenario, para que quede grabado en nuestro corazón y marque nuestro comportamiento cívico. En él decimos que: Creemos en la dignidad intocable de la vida humana y nos comprometemos a respetarla y a hacerla respetar integralmente en todas sus etapas.

Creemos en el valor de la transparencia y la Sin embargo, honestidad. Nos más profundamente, comprometemos a late aún en cada uno de cumplir con nuestros Padre Antonio Filippi nosotros y en la Patria deberes familiares, toda, una tenue cívicos y fiscales y Esperanza. t a m b i é n n o s comprometemos a exigir el mismo Debemos hacerla crecer, no como una comportamiento en nuestros representantes ilusión vana e ingenua, sino basada en lo que políticos; a no votarlos si incumplieren con ello ya hemos conseguido como Nación, para y a movilizar a la opinión pública para que potenciar así su desarrollo. haga lo mismo. “No robarás” es un mandato para todos, sin excepción. En este punto queda clara la maravillosa responsabilidad cívica de los que Creemos en el respeto a las leyes por tenemos Fe en Dios. La Fe le da vida a la sobre todo otro interés personal o grupal y nos Esperanza. Es como el soplo que prende la comprometemos a respetarlas y a hacerlas llama y la aviva, es la certeza de lo que se respetar democráticamente. espera, prueba de lo que aún no se ve. Es la sal viva. “Sin ley no hay verdadera libertad: existen solo pasiones, desorden y anarquía” La Fe verdadera no es sólo para cada uno de nosotros, exige ser vivida en medio de Creemos en el fortalecimiento de nuestro pueblo argentino. No es un privilegio, nuestras instituciones republicanas, único sino un don que debe ser ofrecido y camino para la construcción de un país para compartido. todos.

San José 26


Creemos en el federalismo que supone y exige la necesaria y justa autonomía política y financiera de las provincias.

nuestros que tengan hambre o estén excluidos. “Que la Patria sea para todos”. Es posible que nuestros niños cuenten con un hogar que los contenga y los proteja. Que todas las políticas de inclusión social tengan como eje el fortalecimiento familiar. Que se promueva el matrimonio como realmente es, una comunidad estable de vida y amor entre una mujer y un hombre.

Creemos en el diálogo social. Es imprescindible lograr “consensos básicos” sobre un modelo de país, que nos abarque a t o d o s . Tra b a j a r e m o s y exigiremos a nuestros políticos ese dialogo. Creemos en la participación ciudadana. Debemos pasar de ser simple habitantes a ciudadanos comprometidos con lo público. Pasar de una democracia delegativa a una democracia participativa y comprometida. No tenemos derecho a quejarnos de nuestros políticos si no participamos en lo público. “Debemos crecer en la conciencia de ser pueblo” Creemos en la importancia esencial de la educación y el trabajo digno como las verdaderas herramientas de desarrollo de nuestros hijos y de inclusión social de todos nuestros compatriotas. Si la máxima del Centenario fue “gobernar es poblar”, la del Bicentenario debe ser “gobernar es educar”. Queremos ser Nación con mayúsculas, una Nación cuya pasión sea la verdad y el compromiso por el bien común. Por eso ponemos nuestra Esperanza y trabajo en este compromiso, porque si lo cumplimos: Es posible que cada vida humana en nuestra Patria sea protegida y respetada desde el momento de la concepción sin ningún tipo de discriminación por sexo, edad, raza, situación socio económica o estado de salud. Que sea tratado siempre como una persona.

Es posible que todos nuestros niños y jóvenes reciban la educación que les permita su pleno desarrollo laboral, social y espiritual. Es posible que nos consolidemos como pueblo. Sacudámonos nuestros desánimos, pongámonos de pie y caminemos guiados por nuestra Fe y Esperanza, junto con todos los compatriotas que acepten nuestra invitación. Jesucristo, el Señor de la historia está con nosotros. María es Madre de nuestro pueblo y nos acompaña. Nuestros padres y nuestros hijos nos están mirando. No permitamos que nada nos detenga hasta que los campos y las ciudades de nuestra bendita Patria vuelvan a brillar. No tengamos miedo. Es posible. Y así será para que con Cristo y María “construyamos una Patria para todos”, para ese pueblo a quien saludamos cantando : “Al Gran Pueblo Argentino ¡Salud!”

Es posible lograr las condiciones mínimas para la plena integración social de cada habitante de esta bendita tierra, y su grupo familiar con igualdad básica de oportunidades. Que no haya más hermanos

San José 27


Colaboraron con las Becas Sacerdotales Daniel Pernigotti de Cap. Federal, Lidia de Claret de Esperanza, Sta Fe.

Gracias a Publicar Gracias San José porque nos protegiste durante todo el año en nuestra salud, trabajo y viajes, te suplicamos que nos sigas acompañando siempre. Carmen Z. de Frasca de L. de Cuyo, Mendoza. La Sra. Lidia de Pereira de Lavalle Corrientes nos cuenta que en la localidad de Cruz de los Milagros se realizo la fiesta al Patriarca San José, y a pesar de la lluvia fue muy concurrida con mucha fe la gente participo de ella. La Señora agradece a Dios por tan grata celebración. Gracias San José por ayudarme con bendiciones y darme fuerzas en los momentos difíciles en mi familia. María B. de Foliano, de Esperanza Sta Fe. La Sra. Lidia de Valenzuela de Rió Tercero, Córdoba le pide a San José por sus intenciones particulares. Glorioso San José te pido que me ayudes siempre, soy tu suscriptora y devota de hace muchísimos años. Desde ya muchas gracias. María Sonia F. de Pereira, de Goya, Corrientes. Glorioso Padre San José, te doy gracias por todos los favores recibidos, te pido que me sigas protegiendo y también a mis hijos y nietos. Envio una colaboración para tu Templo. Carmen R. de Tula, de Miraflores, Catamarca. Ofrezco una Santa Misa para honrar a San José por la recuperación de mi sobrino. Ada Luisa Robledo, de Miraflores, Catamarca.

Niños Consagrados a San José De San Antonio Catamarca Mariano Daniel Ceballos, Lucía Tobares, Enzo Gonzalo Segovia, Lautaro Pereira, Luzmila Solange Vera, Lautaro Vera,Ricardo Daniel Sosa Cisternas. De Buenos Aires:Nazarena Luján Donet, Maytena Donet, Demian Agustín Peralta, Santiago Yoel Milla, Joaquín Rovira, Luciano Guntín, Valentina Guntín, Ivo , Saya, Danill Reyes, Tomás Reyes.

Inscriptos en la Pía Unión en vida Marzo, Abril y Mayo 2010 Lidia y Enrique Fuentes, Célida, Marta y Alicia Nunia, Rosana Paiaro, Bautista Ezequiel, Juan Bautista, Adriana Rossi, Claudio Gouchat, Rita Maina, Juan Bracaperta, Sandra Dominga Cuevas, Luis Marcelo Vera, Mario Picote, Marina Fredes, María Cristina Picote, Matías Ariel Córdoba, María Candela Córdoba, José Rodríguez, Erta Alma Parusso, Elena Dacrema, David y Mildreda Agüero, Jorge y Olga Cordero, María Amelia Russo, María Cristina Oyola, Magdalena Folla, Pedro Abregu, Elvira Ardid, Abril Emilce Waneman, Cora Elizabeth Russo, Walter Oscar Waneman, María Florencia Russo, Estela del Valle Gallo, Celia del Carmen Gallo, Juan Manuel Magnelli, Alejandro José Magnelli, Liliana Pedraza, Esterina Rossi, Rosa Paiaro, Belsis Luchesi, Alicia Nunia, Zulma Daniela, Adriana Rossi, Célida Nunia, Claudia Gouchat, Nora Flores, Débora Fuentes, Jorge M. de la Serna,Sergio Fabian Méndez, Lautaro Mateo Méndez, Silvana Marisa Mayol., Rosa Farina, Rosa María Nuñez Campos de Martínez.

Inscriptos en la Pía Unión de Sufragios Marzo, Abril y Mayo 2010 Francisco Bazán, Isoldo Ré, Leandro Gagliardo, Danilo Nunia, Leandro Ribotto, Adelina Porporatto, Sara, Osvaldo, Gina de Ochoa, Alicia de Cacei, Oscar Ardiles, América Pérez, Antonio Carrera, Marina Ambrosi, Fernanda Indegard, Víctor Luizzi, Roberto Coto Pardo, P.Conrado Mirke, P.Juan Tress, Gladis Beatriz Rodríguez, Encina Asunta Pontoni, Augusto Parusso, Jorge Feresabe, Juan Facundo, Marina Blanco, Rosa Amelia Ñañez, Ramón González, Erminda Leonor De Rosa, Angel Ricardo Montone, Ignacio Montone, Agustina Amato de Fiore, Antonio Fiore, Oscar Montone, Olegario Montone, Geoanino Fiore, Sergio Luis Arrechea, Clodomiro Arrechea, Daniel Durán, Francisco Bonaventura Victoria Gulia, Teresa, Emilia Russo, Lucía Russo, Paula Avila, Antonio Alaníz, Teófilo Alaníz, Mariángeles Contreras Díaz, Ricardo y Josefa Contreras, Micaela Contreras,l Adolfo Contreras, Tomasa De Quevedo, Tránsito y Heriberto Vega, Rosa y Teófilo Alaníz, Rosa de Castro, Roberto Toledo, Juan Bautista Magnelli, Jorge Branda, Clara Rosa Díaz, Cirilo Gallo, Raimundo Blanco, Nicolás Barbuto, Santiago Rossi, Jorge Coronel, Andrea Forgonessi, Santa Vultagio, Ramón Federico Beresvil, Emilio Pancheri, Juan José Ferreira, Luis Franco, Clarita Seghesso, María de la Asunción Josefa Vergés, Isabel Opeca, Juan José Fuster, Gabriel Degrosi, Antonia Fuster, José María García, Norma Betrone, Lidia Betrone, María de Mateis, Gedeón Golmann, Antonia Delfina Prieto, Gregorio Muraco, Juan José Faraldi, Tito Sousa, Angela Capodiferro, Romana Pugliese.

San José 28


Un ratito con Jesús La Adoración Eucarística tiene lugar cuando el Santísimo Sacramento –una hostia consagrada– se expone en una posición de honor para alabarlo y adorarlo. La hostia se guarda en un receptáculo l lamado custodia y se expone sobre el altar, donde t o d o s p u e d a n concentrarse en la presencia de Cristo al rezarle. Al honrar y alabar al Santísimo, los fieles reciben gracia, misericordia y caridad. La Adoración al Santísimo, es reconocer que Dios Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, es el único Dios, es reconocerle como Ser Supremo, Creador, Salvador y Señor de todo. Este acto es similar a la adoración que hicieran los pastores o los reyes magos al niño Jesús. Es ofrecernos en cuerpo, mente y alma a su voluntad, a su proyecto y Plan de amor para la humanidad. Es un momento de encuentro personal o comunitario, donde nos encontramos frente a Él y en profunda oración agradecemos su bondad, su amor, su infinita misericordia; por ello le ofrecemos los dones que nos ha dado para ser utilizados de acuerdo a su voluntad en la venida de su Reino desde los más humildes; y le pedimos nos permanezca firmes en este caminar junto a nuestros seres queridos y a sus pastores en la tierra. El día de hoy tendremos oportunidad de acercanos al Santísimo Sacramento, ésto como parte de la celebración del Aniversario de nuestra Parroquia. Los esperamos desde las 8 p.m. La Adoración Eucarística tiene lugar cuando el Santísimo Sacramento –una hostia

consagrada– se expone en una posición de honor para alabarlo y adorarlo. La hostia se guarda en un receptáculo l lamado custodia y se expone sobre el altar, donde t o d o s p u e d a n concentrarse en la presencia de Cristo al rezarle. Al honrar y alabar al Santísimo, los fieles reciben gracia, misericordia y caridad. La Adoración al Santísimo, es reconocer que Dios Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, es el único Dios, es reconocerle como Ser Supremo, Creador, Salvador y Señor de todo. Este acto es similar a la adoración que hicieran los pastores o los reyes magos al niño Jesús. Es ofrecernos en cuerpo, mente y alma a su voluntad, a su proyecto y Plan de amor para la humanidad. Es un momento de encuentro personal o comunitario, donde nos encontramos frente a Él y en profunda oración agradecemos su bondad, su amor, su infinita misericordia; por ello le ofrecemos los dones que nos ha dado para ser utilizados de acuerdo a su voluntad en la venida de su Reino desde los más humildes. Ahora tenemos la oportunidad de adorar diariamente, y a lo largo de todo el día, al Santísimo Sacramento en la Capilla de Adoración que el día 30 de mayo fue bendecida por el Superior General en la Parroquia Tránsito de San José. ¡Jesús te espera para llenarte de bendiciones! No lo dejes solo.


Revista Bimestral

San José (Obra Don Guanella) Entidad Propietaria: Asociación Siervos de la Caridad Director Responsable: r.p. Jorge Domínguez s.c. Red. y Adm: Emilio Castro 6351 (c1408iga) Buenos Aires Diseño: Gustavo Rivero Mail: rivero 33@yahoo.com.ar Imprenta: Gráfica jc - Del Bañado 2256 tel: 4922-2306 / 4652-4895

San José  

revista de información guanelliana

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you