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C h i c h i c a x tl e a d a

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a comunicación social se ha traducido en los últimos años en propaganda política, en donde el Estado mexicano se ha convertido en el principal consumidor del espacio satelital y radioeléctrico, con cantidades monetarias considerables, que en éste año de elecciones, incrementarán significativamente. No obstante, existe un pequeño espacio en las estructuras de comunicación que son sufragadas completamente por el Estado, como las señales de televisión y radios nacionalizadas (Canal 11 y 22, cortv etc.), en donde no es necesario realizar promocionales del gobierno cuando vasta cubrir la barra programática con contenidos del gobierno federal, estatal y municipal con la intención de posicionar el discurso oficial. La comunicación social, o lo que debería ser la comunicación social, es el espacio en el que se establece la relación entre el Estado y los ciudadanos, de modo que éste departamento debe informar de manera objetiva y profesional y no promocionar a la administración en turno, esto en el entendido que el término promoción se refiere a la venta de un producto, o en éste caso, la venta de una imagen por parte del Estado hacia una sociedad que se convierte en un mero comprador de tal idea. Desde que surge éste mecanismo, en todos los niveles de gobierno, ha imperado el papel de la comunicación social como promotor de las actividades e imágenes de gobernantes, resultando en una vitrina audiovisual y gráfica de las “magnas obras”, servicios o iniciativas del gobierno, entre otras actividades sociales y comunitarias, cuando en realidad es su obligación realizarlas y mostrarlas. Dejando claro que la tendencia del gobierno, en cualquiera de sus niveles, es dirigir la opinión pública hacia un reconocimiento positivo de sus obligaciones. La nueva administración municipal con sus nuevas y grandes aportaciones ha implementado también un “amplio” equipo de comunicación social compuesto por diseñadores gráficos y comunicadores, algunos de ellos de-formados en el extranjero, y sin embargo, encontramos las mismas deficiencias y práctica de periodos anteriores. Las campañas que han implementado distan mucho de la comunicación so-

Propaganda gubernamental vs comunicación social

cial necesaria en la población. Hagamos un breve recuento: “Hocico de guajolote” frase célebre publicada en la página web durante las fiestas de Semana Santa. La campaña de la Guelaguetza en Zaachila con un diseño carente de contenido visual y simbólico para la comunidad. Los carteles para promocionar los servicios que se ofrecen en el DIF, con faltas ortográficas indignas de servidores públicos. Los audios con cargas prejuiciosas para referirse a personas con discapacidad en la única e invariable voz de la hija de nuestro actual presidente. Para éste punto recomendamos hacer uso del “Manual de estilo periodístico para informar sobre discapacidad” (Cortés, O. & Stella, M. 2001) La calcomanía de empadronamiento que parecía ser infalsificable, resultó en las pocas ganas de “los piratas” de seguir reproduciendo la falta de ortografía de la leyenda: “constuyendo la fuerza comunitaria” a menos que la clave de seguridad sea la falta de la “r”. Sin olvidar, el más reciente evento que vivió Zaachila con el cierre producido por taxistas y mototaxistas, que independientemente del caos que ésta falta de diálogo produjo, demostró la inexistencia e inutilidad del departamento de comunicación social del Ayuntamiento. La pregunta es, por qué si es un departamento que podría facilitar la información y sensibilización a la pobla-

ción, se dedica únicamente a limpiar la imagen del presidente. Así mismo de éste análisis surge otro cuestionamiento, respecto a si en realidad el gobierno municipal es un organismo democrático que escucha las voces de todas y todos, o las decisiones que se toman son hechas únicamente por unos cuantos que detentan el poder. O en caso contrario, preguntarnos si en realidad el personal de comunicación social conoce sus funciones y el papel que debería desempeñar como mediador entre el gobierno y la ciudadanía. Cualquiera de las respuestas que usted obtenga a estos cuestionamientos, añádale un extra ¿En realidad es funcional la cantidad de recursos financieros que éste departamento nos cuesta? El discurso oficial se repite continuamente en los medios de comunicación privados, públicos y comunitarios, haciéndonos reflexionar que el gobierno no es lo único que sucede en nuestra sociedad; por ello, urge una regularización de la publicidad en los medios privados, mejor calidad en los medios públicos, menos tendencias partidistas en los medios comunitarios y una comprensión real de la comunicación social por parte de los responsables de éste departamento en la administración en turno. Sólo entonces podremos hablar acerca del verdadero objetivo de la comunicación profesional formadora de una conciencia democrática.

Sea educado, siga las señales

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Dr. Monero

Carrizo No. 5 Enero 2012  

Chichicaxtleada: Propaganda gubernamental vs Comunicación Social / Paliacate multicolor: Corazones / Esquina literaria: Mi día en la ciudad...