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R E V I S T A

D I G I T A L

D E

L A

B A L A C E R A

Número 4

Marzo 2009

Colaboran en este número: Rosa Ribas, Guillermo Orsi, Ken Bruen, Jesús Lens Espinosa de los Monteros, Ricardo Bosque, José Ramón Gómez Cabezas, José Luis Muñoz, José Andrés Espelt, Jokin Ibáñez, David G. Panadero

Edición y dirección: Ricardo Bosque Coordinación: Paco Camarasa Diseño y corrección: Sergio Galindo y Ricardo Bosque Contacto: contacto@punto38.es Depósito Legal: Z-2498-08

El material contenido en este número está debidamente protegido conforme a la legislación internacional y no puede reproducirse sin el permiso expreso de los autores


Sumario Abriendo fuego Tendencias en la escena criminal en Alemania: regionalismo frente a globalización, por Rosa Ribas

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Relatos: Dos gotas de agua, y Emergencia, de Guillermo Orsi

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El interrogatorio de .38 Entrevista a Ken Bruen

Pág. 9

Reseñas Cuando el rojo es negro, de Qiu Xiaolong, por Jesús Lens Espinosa de los Monteros

Pág. 12

Códex 10, de Eduard Pascual, por Ricardo Bosque

Pág. 13

El corazón de Yacaré, de José Luis Muñoz

Pág. 14

Houdini y Sherlock Holmes, de Daniel Stashower, por José Ramón Gómez Cabezas

Pág. 15

La recámara Chivatazos

Pág. 17

Novedades editoriales

Pág. 20

Cine en 16:9

Pág. 27

Para mi churri, que me estará escuchando desde el talego

Pág. 28

Perlas ensangrentadas

Pág. 30

Matarratos y Matarratas

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La última bala. The Sinister Urge: Sexo y muerte en el cine de Ed Wood, por David G. Panadero

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TENDENCIAS EN LA ESCENA CRIMINAL EN ALEMANIA: REGIONALISMO FRENTE A GLOBALIZACIÓN, por Rosa Ribas

La novela negra (el Krimi en alemán) es sin duda alguna uno de los géneros estrella en Alemania. Según las estadísticas de los libreros, una de cada cuatro obras literarias publicadas es una novela negra. Sin embargo, a pesar de esta evidente predilección de los lectores alemanes por el género, en las librerías se aprecia una presencia relativamente escasa de autores de lengua alemana, a veces casi simbólica entre el aluvión de traducciones del ámbito anglosajón. Curiosamente, junto a este dominio de las traducciones del inglés, se observa un ascenso tanto en la edición como en las ventas de la llamada “novela negra regional”. Un ascenso que puede parecer paradójico en una época marcada por la globalización, aunque tal vez esta tendencia a buscar lo local sea precisamente una reacción al fenómeno globalizador. Ante el desconcierto que causa la falta de distancias y diferencias, el público busca lo particular en un microcosmos que le resulta familiar. Y ésta es una de las características de estas novelas regionales, que recogen con detalle las características distintivas de la región en las que transcurren, paisajes, dialectos, usos. Los lectores se encuentran con escenarios conocidos, reconocen los nombres de las calles, los locales que aparecen, los paisajes descritos. Estas localizaciones presentadas de forma detallada son parte integrante del tema. La novela negra regional surgió en Alemania en los años ochenta en la Cuenca del Ruhr y en Renania, pero en la actualidad se podría decir que no hay región del país que no cuente con su propia serie de novelas, con un protagonista que puede ser un policía, un periodista o un investigador aficionado. Y estas obras muestran que muchas veces tras el aparente idilio rural, el romanticismo de algunos lugares históricos o los visillos de las casas en una ciudad de provincias se encuentran historias tan sórdidas o brutales como en los escenarios de las novelas negras que no se incluyen dentro de este subgénero. El auge de éste es tal que algunas editoriales, en la mayoría de los casos pequeñas, se han especializado en este tipo de novela. A la cabeza de estas editoriales se encuentra Emons de Colonia (http://www.emons-verlag.de/index.html), que cuenta con series de 31 regiones. Incluso uno de los lugares preferidos de veraneo de los alemanes, Mallorca, cuenta con una serie de “Mallorca-Krimis”. Algunos autores alcanzan altísimas tiradas. Quizás el más exitoso sea Jacques Berndorf con la serie protagonizada por el periodista Siggi Baumeister en la región de Eifel. Se trata de una zona del oeste de Alemania entre las ciudades de Aquisgrán, Tréveris y Coblenza y que se extiende en parte por Bélgica y Luxemburgo. Las novelas de Berndorf han llegado a un público mucho más amplio y son un éxito en toda Alemania, pero generalmente estas obras se dirigen al público local. Así se puede encontrar sin problemas historias ambientadas en cualquier ciudad o región de Alemania. Por citar sólo un par de títulos, los lectores de la .38

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nórdica Kiel pueden leer Der Code des Lebens (El código de la vida) de Rüdiger Fröhlich. Si vivimos en el sur, en Friburgo por ejemplo, tal vez nos apetezca leer Katzenkiller (El asesino de gatos) de Renate Heyberger y Udo Marquardt. O tal vez estamos en Kassel, en el centro, y nos encontramos en la librería de la estación con Die Tränen des Herkules (Las lágrimas de Hércules) de Wolf S. Dietrich. Tengo que reconocer que de estos tres libros que menciono, sólo he leído el de Kassel. Y lo he hecho por la misma razón que la mayoría de los lectores que leen novela negra regional: porque conozco la ciudad y me divierte reconocer lugares familiares durante la lectura. Los otros dos son, confieso, resultado de la búsqueda en Google. Algo que resulta muy fácil porque la novela negra regional se identifica en la portada como tal. Por eso basta con escribir “FreiburgKrimi” (Novela negra de Friburgo) o “Kiel-Krimi” para encontrar varios títulos ubicados en estas ciudades. Para concluir, cabe decir que la mayoría de estas novelas negras regionales no tienen grandes pretensiones literarias, pero se ganan el favor del público lector gracias a la fidelidad al detalle local y, también una razón de peso, mostrando que –como rezaba el título de un artículo sobre este tema en el periódico Die Welt– el mal también se encuentra a la vuelta de la esquina y no es exclusivo de Nueva York, Berlín o Londres.

Rosa Ribas (El Prat de Llobregat, 1963), vive en Frankfurt am Main (Alemania). Es doctora en Hispánicas y autora de las novelas El pintor de Flandes (2006) y Entre dos aguas (2007), primera de la serie protagonizada por la comisaria alemana Cornelia Weber-Tejedor.

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RELATOS: DOS GOTAS DE AGUA Y EMERGENCIA, de Guillermo Orsi Dos autos se cruzan en la autopista. Sus tripulantes no se conocen ni tendrán nada en común nunca. Toda autopista, cualquiera y a donde quiera que se vaya por ella, está llena de historias que se cruzan, se persiguen sin alcanzarse o se adelantan unas a otras sin reconocerse.

DOS GOTAS DE AGUA Pegale, dijiste. No puedo, es mi hermano. Le pego yo. Pero no te dio tiempo a levantar la mano. -Hijo de puta -me dijo. Fue suficiente, demasiado, o tal vez nada, se dice a veces lo que no se siente, se insulta con mayor ferocidad cuando nos despreciamos. Pero putear a la madre es otra cosa, ese desprecio disparó mi puño, lo estrellé en su boca y seguí, ya ciego, o siempre ciego, a tientas, por eso me dicen el Braille, porque miro pero no quiero ver. En la mandíbula, en los ojos para que tampoco él me viera, en el cráneo para que la oscuridad al tercer, cuarto golpe, fuera definitiva. -Lo mataste, imbécil. Ya no podría decirnos dónde, ni cuánto, aunque sospechábamos que era mucho. Sonó su celular, llamada para el muerto, no se había enfriado, todavía la sangre se arrastraba por sus venas, languidecía, como cuando cortan el agua y las cañerías empiezan a llenarse de aire, los grifos a toser. -Atendé, sos el hermano, tu voz se le parece. Tenías razón, creyeron que era yo. Querido, dijeron. Es Laura, te dije. ¿Con quién estás, mi amor? Con Mario. Te reíste, Mario con Mario, dijiste con una mímica deformada por la risa también silenciosa. -No me gusta tu hermano, tan igual y tan diferente a vos: ¿por qué le dicen el Braille? -Porque también se llama Mario y para distinguirnos, fuimos siempre dos gotas de agua. Ya de chico lo bautizaron el Braille: no ve, mira pero sin ver. -Tengo miedo, estoy sola con todo esto y oigo ruidos, pasos, llama el teléfono y se quedan oyéndome. Apurate, vení ya, ahora, pero sin el Braille. Tiene todo, te dije, vamos. Salimos, después nos ocuparíamos del cadáver. O tal vez ni valiera la pena, pasarían dos, tres días, una semana hasta que alguna vecina se quejara del olor, el portero lo encontraría, llegarían los de homicidios, tranquilos, sin apuro, nadie corre por un fiambre podrido, rutina que lleva tiempo, papeles, informes, burocracia y nosotros ya muy lejos, con todo. -Me dijo querido. -Boludo, se lo dijo a tu hermano. De nuevo a reír pero ahora con sonido, a carcajada limpia mientras conducías, cruzábamos la ciudad a ciento cuarenta por la autopista, todo, tiene todo y te está esperando, “querido”. No es .38

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fácil reírse tanto a ciento cuarenta, por un momento creí que nos despistaríamos, pero llegamos. -Voy solo, si vamos juntos es capaz de no abrirnos, de escaparse con todo. -No, vamos los dos. Nunca confiaste, está bien no confiar, jamás dar la espalda. Bajaste conmigo y llamé a la puerta, dos y tres timbres largos, y uno corto. -Así llama querido -te dije y de nuevo a reír, pasos al otro lado, te dije que vinieras solo, querido. No acababa de abrir cuando te disparó a quemarropa. -No sospechaste nada, de verdad creíste que yo era el Braille -te digo mientras se te va la sangre. Había poca luz, somos tan parecidos, el Braille y yo, y además él estaba amordazado. Vas a decirme algo pero la muerte posa su mano sobre tus labios, sshh, así, tranquilo. Ahora sí, ella y yo, solos, con todo. -¿Qué habrías hecho si yo fuera el Braille? Pregunto, por preguntar. Sella mi boca, ella, como a los tuyos la muerte. -Tenemos todo, querido. Acepto el whisky que me ofrece. -¿Con hielo, solo, agua? -Agua -digo-. Dos gotas.

EMERGENCIA Para un policía de raza el mundo no existe. No tal cual está configurado, un programa windows que ni Bill Gates sabe para qué sirve, pura chatarra tecnológica, agonía virtual, muertos a medias que siguen poniendo cuernos a sus parejas o comprando y vendiendo acciones en la bolsa. Un poli de raza se enfrenta o convive sólo con ladrones y asesinos. Es ésa la gente por la que vale la pena ser policía, apenas unos miles entre miles de millones, suerte de raza elegida, de reproductores del mal a los que es necesario preservar, si se quiere evitar que el mundo se disuelva en la nada como un terrón de azúcar en un pocillo de café. -No es bueno morirse, no vale la pena, a quién le importa. Hace años que el inspector Valle le dio caza a de De Lorenzi, el destripador de muñecas. Al comienzo, cuando él era joven y apareció el primer cadáver, la prensa lo subió al podio de los triunfadores. Valle lo había detenido en menos de una semana, aunque no pudo evitar entonces un segundo cadáver de adolescente rubia, pecosa, tan muñeca. Creyó, y deseó, no volver a enfrentarse con rostros como el de ese monstruo anodino, un cúmulo de grasa sin cerebro, sólo la pulsión de violar y matar lo mantenía en movimiento, una máquina inútil, un prototipo de los que en pocos años más la sociedad fabricaría en serie como a los autos, en las líneas de montaje .38

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de su cultura trepadora y al mejor postor. Hoy, treinta años más viejo, a punto de retirarse con una jubilación que tendrá que apuntalar investigando desfalcos o custodiando ricachones, Valle debe volver a verlo, a mirarse en ese espejo que creyó haber roto a golpes de olvido, de sucio hartazgo, de indiferencia. -Salió hace una semana de Sierra Chica y ya anda merodeando por un country en Del Viso, buscando vírgenes -le dijo Maidana-. Si lo encontrás y no te ve nadie, matalo. El tipo cumplió su condena, ningún juez va a querer tomarse el trabajo de abrirle otra causa. Tiene razón, Maidana, aunque es fácil decir matalo y quedarse sentado detrás de un escritorio. Tampoco es cuestión de tripas, Valle está seco, ha tenido que dar de baja a varios que la justicia se empeñaba en mantener con vida como un respirador artificial. Nunca lo molestaron por eso, a lo sumo algún fiscal imberbe al que un prematuro ascenso en su carrera judicial llamó a silencio. Mucho menos, claro, la conciencia, ese otro monstruo del que todos hablan pero cuyo rostro muy pocos han visto. -¡Ahí está! El que lo señala es su compañero de patrulla, un poli recién salido del horno al que Valle ha bautizado Hannibal Lecter porque sueña -dice- con comerse crudo a uno de estos depravados. -Prepará los cubiertos -dice Valle-, la mesa está servida. Hombros vencidos, clavada la mandíbula sobre el pecho, mirándose los pies si se los ve desde esa altura, porque mide unos dos metros Di Lorenzi, el destripador de muñecas. Un vagabundo viejo, un linyera, un croto que desentona en la calle pulcra del barrio privado, una basura levemente humana que el viento lleva de un lado a otro. Los guardias llamaron a la comisaría porque los vecinos están alarmados, de dónde salió esa cosa, bárranla. No saben, los vecinos, de quién se trata. Si lo supieran armarían flor de quilombo, en minutos los cuervos de la tele invadirían el barrio y adiós encargo de Maidana, otra vez a leerle sus garantías al destripador de muñecas, a buscar testigos, cadáveres frescos y los fiscales recitando a las cámaras que nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario, toda la prensa encima, como las moscas. -Esperame acá, con el motor en marcha. -¿Seguro que no necesita ayuda, jefe? Ayuda para matar a un viejo baboso, enfermo, deforme el rostro repugnante, en parte por las biabas recibidas en prisión y en parte por la presión constante de sus obsesiones sexuales, los violadores son cloacas ambulantes, todo en ellos es excremento. -Quedate acá, te dije. Baja, camina unos metros y se pone a la par. Di Lorenzi lo reconoce. -Pero por el olor -le aclara-: siempre oliste a mierda, Valle, te dejaron tus mujeres pero ese aliento a carroña no te abandonó nunca. Y antes que Valle reaccione, lo insulte, lo escupa, manotee la sobaquera para ponerle fin a este feo encargo: -Si viniste a matarme, no tardes. Tengo apuro. Se le congela la mano sobre la culata, a Valle. Tiene apuro, el destripador de muñecas: una cita, seguro, lo esperan. Adonde vaya, no importa, lo esperan y no quiere retrasarse. .38

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Mira la tarde, Valle, como podría detenerse en la contemplación de un cuerpo de mujer. Apacible, algo gris, tibia pese a todo, si fuera una hembra lo invitaría a sentarse, tomar algo, hablar un rato y, por qué no, irse juntos a la cama. Linda, la tarde, como para humillarla matando. -Portate bien, Di Lorenzi. Y pega la vuelta, rumbo a la patrulla. El viejo protesta: -Volvé, Valle, cumplí con tu deber, no seas hijo de puta. Deja de oírlo en cuanto sube a la patrulla y cierra la puerta, su ayudante ha encendido la radio, say no more, canta Charly García y doscientos metros más adelante los guardias del barrio privado saludan con una leve inclinación de sus cabezas, el ayudante conduce satisfecho, estos son jefes, parece decirles. -¿Todo bien, jefe? -Say no more, pibe. Trescientos metros de caminito ripiado, una rotonda y el acceso a la autopista. -Ahora sí, dale gas. Acelera a fondo, el ayudante de Valle, le gusta la velocidad, como a cualquier pendejo. -¿De qué escapamos, jefe? El ayudante mira por el retrovisor, divertido, el auto vuela. Valle se mira en el espejo del acompañante pero no ve su rostro, tampoco el de Di Lorenzi, es otro, otra, quién sabe. -No me dijo quién nos persigue. Cómo decirle, no entendería, en la academia ni la nombran y si alguno sospecha que existe, que se despida de graduarse, no es un policía de raza. -¿Vos le viste alguna vez la cara a tu conciencia? No somos verdugos, somos policías, pibe. Y dale gas, carajo, que se hace tarde para todo. Ya no insiste en su pregunta, el ayudante. Acepta que en treinta a��os de cana los fantasmas pueden ser demasiados, tanto cadáver sin nombre ni historia, a fondo, pibe, mucho gas, baliza y sirena al mango, en emergencia.

Guillermo Orsi (Buenos Aires, 1947). Ha publicado, entre otros títulos, El vagón de los locos (Premio Emecé de 1978, Emecé), Cuerpo de mujer (Ediciones Poniente, 1983), Tripulantes de un viejo bolero (Ediciones De la Flor, 1994), Sueños de perro (Premio Umbriel de la Semana Negra de 2004, Umbriel Editores), Nadie ama a un policía (Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona 2006, Almuzara) y Buscadores de oro (Umbriel Editores).

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EL INTERROGATORIO DE .38 Ken Bruen (Irlanda, 1951) fue finalista de los Premios Edgar, Barry y Macavity, y Private Eye Writers of america lo galardonó con el Premio Shamus a la mejor novela de 2003 por The Guards, el libro con el que dio a conocer a Jack Taylor. .38 ofreció a una serie de lectores y colaboradores la posibilidad de entrevistarle y no la han desaprovechado.

“Los violadores siempre serán escoria para mí, y no me preguntes sobre los que abusan de los niños. Mi respuesta hacia ese tipo de asaltantes sería una bala en la cabeza.” .38.- ¿Por qué le puso a su detective Jack Taylor, un nombre tan vulgar? Ken Bruen. ¿No te gusta? Oh, mierda, qué pena. .38.- ¿Qué relación mantiene usted con el sargento Brant? ¿Le cae simpático? ¿Lo detesta? ¿Cómo se llevan ustedes? K. B. Me encanta. Si tuviera los suficientes cojones, sería como él. .38.- En sus novelas se aprecia cómo la Iglesia Católica ha perdido a lo largo de los años parte de su poder político y social en Irlanda. ¿Cree que ha sucedido lo mismo en España? ¿Y en Italia? ¿Saldrían de ahí buenas novelas? K.B. Absolutamente, y disculpadme, pero creo que vosotros estáis reaccionando de una manera mucho más lenta al poder de la Iglesia, comparado a la reacción que hemos tenido nosotros recientemente. Se han escrito grandes libros que han derribado a los que están en las alturas, tan arrogantes y pomposos. Me ha encantado. .38.- ¿Siente usted que Tigre Celta, moderno, tecnológico y aseado, ha devorado la esencia de un país tan especial como Irlanda? K.B. Sí, hemos perdido algo vital, la preocupación por los demás. Hemos desarrollado una nueva religión. La Codicia. .38.- En una de sus novelas escribió que no importa quién cometió un delito sino las razones que le llevaron a hacerlo. ¿Son más importantes las razones que los culpables? K.B. Buena pregunta. Depende del crimen. Los violadores siempre serán escoria para mí, y no me preguntes sobre los que abusan de los niños. Mi respuesta hacia ese tipo de asaltantes sería una bala en la cabeza. .38

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.38.- Los protagonistas de sus libros son muy viscerales ¿Marca el carácter de sus personajes en este caso el propio autor o se deja llevar por ellos? K.B. Dejo que se vayan desarrollando, les dejo que expliquen quiénes son ellos; así lo hago siempre. Por ejemplo, yo no sabía que Ridge era gay hasta el segundo libro de la serie. .38.- ¿Qué tiene Jack de Ken, aparte de ser de Galway y esa pasión por la lectura? K.B. Odio admitirlo, pero es ese terrible temperamento, la creencia de que la justicia está en la calle, y la lealtad. .38.- ¿Dejará Jack de confiar en sus presentimientos en un futuro? K.B. En la nueva novela protagonizada por Jack Taylor, El Diablo, lo hace. .38.- En su última obra publicada en nuestro país (España), El Dramaturgo, nos marca en el inicio un cetro inicial de la novela negra: Hammett, Chandler, M. Cain, Thompson. Después cita a escritores como Block, Mankell, etc. ¿Lee mucha novela como la que realiza? Y segunda pregunta, ¿tiene usted buena relación con sus compañeros de profesión? K.B. Me encanta escribir sobre ellos, especialmente sobre James Lee Burke, y, gracias a Dios, tengo la suerte de tener una muy buena relación con la mayoría de ellos. .38.- ¿Eligió Galway como escenario de las novelas protagonizadas por Jack Taylor para poner en evidencia la peculiar manera de resolver los casos de la policía? ¿Ha tenido represalias de sus vecinos? K.B. Quería escribir sobre escándalos como el de Los Caldereros, Las Lavanderías de la Magdalena, los sacerdotes pedófilos de Galway… Conozco todos esos temas de primera mano. .38.- Leyendo sus novelas, uno se da cuenta que puede cambiar de vida si se lo propone. ¿Ha cambiado mucho la vida de Ken? K.B. No mucho realmente, excepto el tener que viajar y conocer a los escritores que siempre me han encantado. Espero poder ser más tolerante en el futuro, pero lo dudo. .38.- Como autor, ¿deja que el lector intervenga en sus novelas? K.B. Siempre que me dicen algo, lo pongo en el libro. .38.- Estoy en Galway. ¿Podría reconocer los parajes de las novelas de Jack Taylor?

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K.B. Totalmente. De hecho, ¡¡¡Acaban de hacer los primeros “Tours Turísticos de Jack Taylor”!!! .38.- ¿En sus novelas se siente identificado con algún autor en particular? K.B. No especialmente. Aspiro a ser tan correcto como James Lee Burke, John Straley, James Sallis... pero... ¡ay! .38.- Qué metodología sigue a la hora de trabajar? K.B. Puro instinto, leo los textos en voz alta si me rechinan un poco. Si lo que oigo no es la música que oigo en mi cabeza, le doy un repaso. .38.- En estos momentos se está a punto de rodar una adaptación de sus novelas. ¿Cuál es su sensación? ¿Ha podido intervenir en el guión? K.B. No, pero de hecho salgo en ella, y créeme, soy el peor actor del mundo. Hice cinco películas con Roger Corman y soy excepcionalmente malo. .38.- Para terminar, una pregunta ‘Proust’. ¿Sabe tirar una Guinness como es debido? K.B. Soy capaz de servir una de las mejores pintas que jamás podrás llegar a beber, y hasta soy capaz de poner tu nombre en la cúspide, además, mis whiskeys calientes son un disfrute de un deleite poco frecuente.

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RESEÑAS Cuando el rojo es negro Qiu Xiaolong Almuzara La tercera de las novelas que Almuzara publica en español de Qiu Xiaolong suponía, para mí, un reto muy importante ya que si el debut del autor chino con Muerte de una heroína roja me deslumbró, la continuación de las aventuras del inspector Chen, Visado para Shanghai, me dejó más bien frío. Y me dio rabia ya que, con Qiu Xiaolong se inició mi fascinación por ese Crimen Globalizado que nos lleva a leer tramas negras y policíacas que se desarrollan en escenarios tan distintos a los habituales del género, de Suecia e Islandia a Tailandia, Camboya o, como en este caso, China. Una China sumida en cambios tan vertiginosos como inasibles para buena parte de la población. Entre ellos, el de la vivienda y la construcción. Con lo que hemos oído hablar sobre la famosa burbuja inmobiliaria, la especulación urbanística y la grosera invasión de demenciales centros comerciales que se ha producido en nuestras ciudades, ha tenido que ser un autor chino, residente en EE.UU., el que ponga el dedo en la supurante llaga de uno de los asuntos más candentes de la actualidad del siglo XXI. La novela comienza con el inspector Chen tomándose unas vacaciones. Como sus seguidores más acérrimos ya sabemos, para completar el magro sueldo que cobra uno de los mejores policías de Shanghai por el ejercicio de su cargo y gracias a su vocación literaria, ha de hacer traducciones del inglés al chino, sobre todo, de novelas policíacas. Y precisamente por ello, por conocer los entresijos de una sociedad como la yanqui, el todopoderoso señor Gu le pide que le ayude con un trabajo muy especial: la traducción del proyecto Nuevo Mundo, un futuro centro comercial vanguardista que se construirá en el corazón de la ciudad y que será una recreación de la cosmopolita y chispeante Shanghai de los años treinta; un proyecto a caballo entre lo cultural y lo comercial que... bueno. Ya se verá en qué acaba desembocando. Y mientras, en un Shikumen, una auténtica casa antigua y tradicional de Shanghai, una de esas casas enormes que se han ido parcelando y cuarteando para albergar a decenas de inquilinos, aparece muerta una mujer muy especial, famosa por haber escrito una polémica novela bastante crítica con el sistema y conocida por una antigua historia de amor con un intelectual purgado en la Revolución Cultural. De la resolución de este caso se encargará el detective Yu, ayudante de Chen, que tendrá una inmejorable oportunidad de demostrar que es un gran policía y que sabe volar solo. Lo mejor de la novela, además de esas continuas referencias a los clásicos de la poesía china que pespuntean la acción, que a muchos irritan y a mí me encantan; es la doble dimensión de la historia de la China que nos plantea Xiaolong, como espejos que se miran, enfrentados, mostrando los sueños de un tiempo, devenidos en pesadilla años después. Y, sin embargo, toda la novela transmite un cierto optimismo y esperanza en un futuro en que lo .38

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individual termina teniendo preeminencia sobre un sueño colectivista que se ha demostrado tan imposible como catastrófico. Cuando el rojo es negro nos reconcilia con un Qiu Xiaolong analítico de la actualidad de un país que es todo un universo en sí mismo, atractivo, fascinante, contradictorio... Una gran novela. Jesús Lens Espinosa de los Monteros. Licenciado en Derecho, colaborador fijo del periódico granadino IDEAL, cuentista y crítico literario, como especialista en el mundo del crédito social se gana las habichuelas trabajando en CajaGRANADA y canaliza su teórica vena creativa a través de una bitácora: Pateando el Mundo (www.pateando-el-mundo.blogspot.com).

Códex 10 Eduard Pascual Roca Editorial Por Ricardo Bosque Códex 10, el Deseado Con este título de reales reminiscencias podría encabezar esta reseña, al referirse a una novela de la que ya se tenían noticias en el último trimestre de 2008. Luego vino la portada, los avances sobre la programación de presentaciones al público, los elogiosos comentarios vertidos sobre partes de ella por gentes como Fernando Marías, Paco Camarasa, Rosa Montero, José Luis Muñoz, Tura Soler, Julián Sánchez, Raúl Argemí, Amir Valle, José Carlos Somoza, Rubén García o Andreu Martín. Por fin, el 9 de marzo, el Deseado llegaba a mi casa. Y, desde luego, la espera ha merecido la pena. ¿Es Códex 10 un libro de relatos? Tal vez. ¿Es una novela? Por qué no. Y es que en su debut, Eduard Pascual afronta un formato poco habitual en el género negro, al menos en el que se escribe en castellano, ofreciendo al lector una colección de fragmentos de la vida diaria de una comisaría de los Mossos d'Esquadra, la policía autonómica catalana, a la que pertenece el propio autor, lo que ha hecho que se compare su obra con la ya legendaria de Ed McBain en la que daba buena cuenta del quehacer profesional de una serie de detectives en su norteamericana comisaría del distrito 87. Sin embargo, los personajes que prestan sus servicios en el Alt Empordà, encabezados por el sargento Francesc Montagut -Monty para sus colaboradores habituales- tal vez nos resulten más familiares dado el ambiente mediterráneo en el que desarrollan su actividad así como por la cotidianeidad de los casos a los que el autor les enfrenta en estos diez excelentes relatos, que pasan por el intento de estafa de andar por casa planeada por una vecina del pueblo o por la mujer que mata a sus hijos por amor a un hombre que nada quiere saber de ella, por el robo a un taller mecánico o por los gitanos que, involuntariamente, roban varias obras de arte cuando tan solo pretendían hacerse con un cargamento de camisas que vender en el Rastro. Entorno y situaciones que, inevitablemente, me hacen recordar a dos de mis autores más admirados, el .38

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siciliano Andrea Camilleri y el griego Petros Márkaris. Es evidente que Pascual conoce bien su trabajo, tanto el literario como el policial, narrando con precisión milimétrica en cada uno de sus relatos el procedimiento a seguir en toda investigación. Pero siendo interesantes las tramas planteadas y el proceso desarrollado para la resolución de los diferentes casos a los que nos enfrentaremos a lo largo de las más de doscientas páginas del libro, tanto o más lo es el retrato que el autor hace de las relaciones, difíciles a veces, que se establecen entre los diferentes personajes obligados a convivir diariamente entre las paredes de una comisaría o a patrullar con un compañero que no siempre te cae bien. Y ahí están, protagonizando esas en ocasiones tensas relaciones, los agentes Flores, Casanovas, Sonia, Rabassedas, Arnau... Y el propio Montagut, ejerciendo siempre de superior y a menudo de padre de familia numerosa, justo, equitativo, que debe mediar entre sus hijos, todos ellos bien queridos. Una colección de relatos como diamantes, duros y hermosos, que el lector puede disfrutar siguiendo el orden marcado en esta edición o estableciendo el suyo propio para dar forma a la novela que cada cual quiera leer. Diez relatos independientes pero íntimamente unidos los unos a los otros. Diez jornadas del trabajo de una comisaría que nunca se termina, como demuestra hábilmente el autor con los casos inacabados que abren y cierran este imprescindible volumen. Una novela que ansiaba tener entre mis manos desde hace tiempo y que, una vez leída, me obliga a volver a morderme las uñas con impaciencia a la espera de lo próximo que Eduard Pascual quiera ofrecer a sus lectores. Ricardo Bosque nació en Zaragoza en 1964. Ha publicado dos novelas, El último avión a Lisboa (Editorial Combra. 2000) y Manda flores a mi entierro (Mira Editores, 2007). En 2001 ganó el segundo premio del Concurso Relatos Cortos Juan Martín Sauras con su cuento Aïcha. Otro de sus relatos, Páginas amarillas, fue seleccionado para el libro Relatos Cortos para leer en tres minutos Luis del Val. En 2009 es uno de los autores seleccionados para la antología La lista negra: nuevos culpables del policial español (Salto de Página). Desde 2003 edita el blog La Balacera, especializado en género negro.

El corazón de Yacaré José Luis Muñoz Imagine Ediciones José Luis Muñoz publica El corazón de Yacaré, su libro número 25 -22 novelas y tres libros de relatos- con la que obtuviera el pasado año el Premio Seseña de Novela Romántica, y cambia, drásticamente, de escenario y temática con respecto a su última obra publicada, El mal absoluto (Algaida, 2008), un trhiller que giraba alrededor del Holocausto y transcurría en Alemania. “Algunas novelas mías tienen génesis sorprendentes, como por ejemplo Último caso del inspector Rodriguez Pachón, que surgió del encuentro fortuito con unas hojas muy antiguas en un cajón de mi escritorio, seguramente un relato que se quedó a medias, que leí, me gustó y creció hacia delante y hacía atrás hasta convertirse en novela.

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El corazón de Yacaré parte de un relato largo que escribí en 1970, titulado Le roman de coeur que había releído varias veces y con el que no acababa de estar satisfecho. Al final me di cuenta de que, en realidad, el relato largo era una novela comprimida, que el tema daba para mucho más, y en 2007 me puse a redactarlo de nuevo, incorporando personajes que la hicieran más coral, y que cada de uno de esos personajes tuvieran voz propia y diera una versión sesgada de los hechos de la novela. Además, cada uno de ellos, Yacaré de Wilson Frades, la hermosa protagonista que enviuda y enloquece, Nelson Correa, el policía torturador, y Santiago O’Higins, el ingeniero propietario de una compañía clave del país, me permitieron, por su diversidad social y cultural, trazar una pintura de la realidad de Macladán, el país imaginario en el que transcurre la acción, que es la síntesis de todas esas naciones de América Latina que, en un momento del siglo pasado, sufrieron sangrientas dictaduras. El tema y el enclave de la novela me permitieron, a su vez, jugar con una serie de géneros con los que estoy muy familiarizado, como son el género negro -en la novela hay una trama policial-, el erótico -algo casi consustancial cuando se escribe sobre la parte sur de América, hermanado con el tropicalismo-, y la critica social y política, pero sobre todos ellos bascula, creo yo, una historia de amor muy fuerte, una amor enloquecido, que imagino fue lo que convenció al jurado para premiarla con el Ciudad de Seseña de novela romántica. José Luis Muñoz (Salamanca, 1951). Residente en Barcelona desde 1953, José Luis Muñoz es autor de novelas como Barcelona negra, La caraqueña del maní (Premio Camilo José Cela 2007), Lluvia de niquel (Premio Francisco García Pavón), Lifting (Premio Café Gijón) o El mal absoluto (Premio de Novela Ciudad de Badajoz).

Houdini y Sherlock Holmes Daniel Stashower La Factoría de Ideas Por José Ramón Gómez Cabezas Arthur Conan Doyle y Harry Houdini no sólo fueron contemporáneos sino que además fueron amigos; aunque su amistad no llegó a consolidarse, resultó más bien pasajera, ambos se tenían una admiración mutua, pero sus fundamentos ideológicos ante determinados temas eran antagónicos. Conan Doyle creía de manera ferviente en el mundo paranormal, mientras que Houdini no sólo no creía sino que aprovechaba cualquier evento para erigirse en cruzado contra todo ello. A pesar de esto, el escritor seguía convencido de que las habilidades del mago eran paranormales, y no meros trucos. Como tantos otros, creía que el gran escapista era capaz de desmaterializarse, a pesar de haberle visto una y mil veces desenmascarar a todos aquellos que decían dominar el mundo espiritual. El principal pecado de Arthur Conan Doyle fue crear un personaje tan completo y atractivo que eclipsó el resto de su obra y al propio autor, pero bendito pecado que más de un siglo después sigue originando títulos e historias protagonizadas por él más famoso inquilino del 221B de Baker Street.

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Daniel Stashower, mago aficionado y autor de Houdini y Sherlock Holmes (curiosamente en inglés el título es The adventure of the Ectoplasmic Man), publicado recientemente por La Factoría de Ideas, fue nominado en el año 85 al prestigioso premio Edgar por su primera novela, que inauguraría la saga de este autor dedicada al gran Houdini. Como todos sabéis, el pastiche es una técnica utilizada en literatura y otras artes que consiste en tomar determinados elementos característicos de la obra de un artista y otros elementos con la idea de crear una obra original. En esta novela Daniel Stashower adopta este estilo que, aunque no resulta original ni en su propuesta inicial de manuscrito encontrado ni en su planteamiento narrativo, ya que una vez más es el fiel Watson quien plasma con detalle cada uno de los avances del gran deduccionista, hace que merezca la pena ser leída no sólo por fieles holmesianos sino por cualquier aficionado a la novela de misterio. La historia que nos plantea este gran conocedor de Conan Doyle contiene todos los ingredientes de las grandes aventuras y misterios de la época, no falta ni uno. Príncipes y cortesanas envueltos en líos amorosos, extraños sicarios que persiguen unas cartas comprometedoras que ponen en peligro las relaciones diplomáticas, sesiones de espiritismo y trucos de magia, viajes en diligencia y aeroplanos. Todo aderezado con un estilo narrativo ágil que envuelve la trama de un ritmo rápido y entretenido. En esta novela tampoco podían faltar personajes ilustres de la saga holmesiana cuyos perfiles están perfectamente retratados, el peculiar inspector Lestrade, Mycroft Holmes, el inigualable hermanísimo, y tantos otros que dotan de pleno detalle la obra de Stashower. La trama, aunque algo lineal, comienza cuando Houdini se ve implicado en el robo de unas cartas dirigidas al mismísimo Príncipe de Gales. El robo resulta tan insólito que solo alguien con las habilidades escapistas del gran mago ha podido realizarlo, con lo que bastan unos mínimos indicios para que el inspector Lestrade quiera resolver el caso, y aunque Holmes y Houdini con anterioridad no hayan tenido un encuentro totalmente amistoso al desmontar aquel el truco con el que quería impresionar el mago, como no podía ser de otra forma y fiel a sus principios, el inquilino de Baker Street y su fiel ayudante se implicarán hasta el tuétano para salvar el honor del húngaro-americano Houdini. En definitiva, una novela interesante para los holmesianos e imprescindible para todos aquellos que de niños disfrutaron lo indecible con los libros de aventuras de cualquier género. José Ramón Gómez Cabezas, psicólogo y autor inédito hasta la fecha, miembro de Novelpol y colaborador de distintos blogs.

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CHIVATAZOS Como es lógico, una revista como .38 debe contar con una buena red de informantes, esos necesarios confites que acodados discretamente en la barra de un bar, fingiendo corregir un texto en la mesa de su editorial o agazapados entre las estanterías de su librería de referencia, nos harán llegar algunos soplos que compartiremos con los lectores. A cambio sólo piden cierta inmunidad y copas gratis en su puticlub de confianza. Aquí va una nueva serie de rumores con fundamento que hemos recibido en esta redacción.

Suicidio a crédito es el título de la nueva novela de Ricardo Bosque protagonizada por Tana Marqués, florista zaragozana y gestora de suicidios previo pago de los correspondientes honorarios. Paparazzi, exclusivas, una mujer que dice ser quien decide en cada momento qué personajes serán actualidad y cuáles deben pasar a segundo plano... La publica Mira Editores y estará disponible en junio de 2009. *** Una niña que vive aislada en una casa que recibe demasiadas visitas, un hombre que acepta el encargo de volver a matar, una novia que dispara a su prometido en su propia boda. ¿Tienen algo en común estos tres crímenes? Tras un comienzo que nos deja sin aliento, se desgranarán todas las pruebas y seguiremos todas las pistas a través de las calles de Barcelona en esta nueva novela de Francisco González Ledesma que podremos leer a partir de abril. Edita Planeta. *** Roca Editorial seguirá publicando a Barry Eisler y su simpático asesino a sueldo, John Rainbow, pero habrá que esperar a que se estrene la película con igual protagonista. .38

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*** Dentro de la campaña “Ponga un sueco o una sueca en su catálogo” que la original e innovadora “industria” editorial española lleva adelante, le toca el turno a Seix Barral. En breve publicará una autora que nuestros amigos franceses nos han recomendado vivamente: Assa Larsson y su Aurora Boreal. *** Para los que leímos ávidamente Una novela criminal, Giancarlo de Cataldo vendrá por España a presentar, en mayo, su nueva novela: Italia, Cosa Nostra. *** El inspector Santiago Escalona, regresa a las calles de papel de Barcelona. En la tercera entrega del personaje creado por Empar Fernández y Pablo Bonell, toca investigar un asesinato en una fecha especial, aquel gozoso 20 de noviembre que hizo llorar a Arias Navarro: Españoles, Franco ha muerto….. Y muchos pensamos ¡Por fin!, mientras descorchábamos el champán… Edita Pàmies Ediciones. *** Suhrkamp, una de las tres editoriales alemanas más prestigiosas, crea colección negrocriminal, Krimi, como dicen por allí. Y una de las primeras novelas que publicarán es la traducción de Entre dos aguas, de Rosa Ribas.

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*** Los hombres de la guadaña es la nueva novela de John Connolly. La sigue editando Tusquets, pero esta no es de Charlie “Bird” Parker. En mayo en librerías.

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NOVEDADES EDITORIALES, por José Andrés Espelt

El silencio de los claustros Alicia Giménez Bartlett Destino Un monje de Poblet experto en arte es asesinado cuando trabajaba en la restauración de una reliquia en un convento de clausura barcelonés. Petra Delicado y su ayudante Fermín, tras el desconcierto inicial, y lo que parece un asesino en serie, se documentan en el Monasterio de Poblet y sobre la pista de las reliquias. La investigación se encamina entonces hacia dos focos: los hechos de la Semana Trágica de 1909, con su ira desatada contra los intereses religiosos; y la oscura trayectoria de la poderosa familia benefactora del convento. De sorpresa en sorpresa hasta la insospechada resolución del caso, esta incursión de Petra Delicado en los dominios del silencio, nos demuestra que nada suele ser lo que parece. Con ella, Alicia Giménez Bartlett pone a prueba su habilidad para las tramas inesperadas y para explorar los fondos turbios del alma humana.

Una mañana de mayo Anne Holt Roca Editorial Durante una visita oficial a Noruega, la presidenta de Estados Unidos, es secuestrada. Warren Scifford, del FBI, requerirá la ayuda del superintendente de la Policía noruega, Yngvar Stubo, para rastrear cualquier vestigio y peinar centímetro a centímetro el país con el fin de dar con la mandataria. Dada la magnitud del caso, el secuestro despierta intranquilidad a nivel mundial y provoca un sinfín de especulaciones. ¿Podría estar el caso relacionado con los atentados del 11 de Septiembre? ¿Existe algún secreto en la vida pasada de la presidenta que la haga vulnerable? Inger Johanne Vik, quien fuera profiler del FBI, se ve involucrada en la investigación. La relación entre ella y Stubo no está en su mejor momento y la aparición de Scifford – con quien mantuvo una relación en el pasado – no hace sino agravar la situación. Anne Holt, aborda temas de actualidad internacional en una trama de ritmo vertiginoso en esta tercera entrega de la serie protagonizada por la pareja de investigadores Vik y Stubo.

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Un hombre intachable Christian von Ditfurth Ediciones Pàmies Uno a uno, a lo largo de varios años, la mujer y dos de los tres hijos de un prominente hombre de negocios de Hamburgo, Maximilian Holler, han sido asesinados. A pesar de la intachable reputación de Holler, la investigación saca a la luz una serie de oscuras operaciones inmobiliarias, probablemente conectadas con el pasado nazi del padre de Holler. Josef Stachelmann, profesor de Historia en la Universidad de Hamburgo y especialista en el periodo del nacionalsocialismo, es muy popular entre sus alumnos y tiene un futuro prometedor en el mundo académico. Sólo tiene un problema: no consigue sacar adelante su tesis. Está completamente estancado y los papeles se acumulan encima de su mesa de trabajo en lo que él denomina su “montaña de la vergüenza”. Entonces, un antiguo amigo, ahora inspector de policía, le convence para que le ayude a investigar la posible trama nazi del caso Holler, investigación que le llevará hasta las siniestras Totenkopfverbände de las SS.A partir de ese momento los acontecimientos se precipitan y Stachelmann pasa a ser el objetivo de un asesino implacable que no cejará en su empeño hasta verle muerto. Christian von Ditfurth trata con gran sensibilidad y de forma magistral el espinoso tema de cómo la Alemania moderna tiene que convivir con su pasado. El dramaturgo Ken Bruen Vía Magna Lo imposible ha ocurrido: Jack Taylor está limpio, y ahora sale con una mujer madura. Los rumores sugieren que incluso va a misa… Las muertes accidentales de dos estudiantes parecerían sólo unos trágicos sucesos aleatorios, de no ser porque en ambos casos hay una copia de un libro de John Millington Synge bajo el cadáver. Jack comienza a creer que El Dramaturgo, un calculador asesino, está ahí fuera, incitándolo a jugar. Mientras el caso se complica, el refugio de Jack, la ciudad de Galway, demanda el sacrificio del único amor que conserva, y, mientras Iraq arde, Jack empieza a sentirse a un paso del abismo. «Es difícil resistirse a Ken Bruen, a su angustiado corazón irlandés, su delicada lengua y su oscura y sombría sensibilidad… todo ello plasmado en El Dramaturgo. Bruen escribe con extraordinaria delicadeza sobre un hombre empujado a la violencia, llevado por un dolor abrumador y un intenso sentimiento de culpabilidad».—The New York Times «Otro descarnado y perspicaz ganador».—TorontoSun.com

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Lo contrario de la muerte Roberto Saviano Debate A partir del éxito que supuso la publicación de Gomorra, Roberto Saviano se vio obligado a vivir con protección. Así, desde octubre de 2006, ha tenido que vivir oculto y acompañado siempre por varios guardaespaldas, cambiando frecuentemente de lugar de residencia y sin poder disfrutar de la libertad. Sin embargo, su conciencia de escritor se mantiene, y buena prueba de ello son estos dos textos que publicó en 2008 en Italia. En ellos, habla de lo que mejor conoce, el sur de Italia y en concreto Nápoles y sus habitantes. El primero, "El anillo", sobre el asesinato de dos inocentes en Nápoles, es una reflexión sobre cómo desde fuera se condena a la gente de Nápoles, de modo que hasta las víctimas son vistas como culpables. En el segundo, "Lo contrario de la muerte", la historia de una joven viuda de guerra, muestra una sociedad en que el ejército es una de las pocas salidas posibles, y donde "la última guerra" no es la segunda guerra mundial sino el conflicto más reciente donde ha ido una misión de paz italiana.

Guiso caníbal Ross Thomas Alea Traficantes de cocaína, generales latinoamericanos y oficiales estadounidenses corruptos. Guiso caníbal narra el periplo del recaudador de fondos políticos Draper Haere. En su afán por desprestigiar al adversario de su jefe en las elecciones presidenciales estadounidenses de 1984, el protagonista descubre la turbia connivencia de los servicios secretos norteamericanos en un golpe de estado derechista en un país centroamericano. La búsqueda de la verdad pone en peligro la vida de Haere en diversas ocasiones, pues los poderes fácticos emplean todos los recursos a su alcance para mantener oculto el turbio episodio. Al propio tiempo, Haere mantiene una aventura con la esposa de su candidato y contrata como colaborador a Morgan Citron, periodista y escritor de viajes, finalista del premio Pulitzer, que estuvo trece meses en una cárcel africana donde alimentaban a los reclusos con carne humana, el desagradable guiso que da título a esta hilarante y magnífica novela. Un clásico de la novela negra. Ganador de dos premios Edgar.

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El Señor del Carnaval Craig Russell Roca Editorial Con grandes reticencias, los superiores del Kriminalhauptkommissar Jan Fabel habían accedido a que dejara la Mordkommission de la Polizei cuando cerrara el caso de «El Peluquero de Hamburgo». Porque sí, hay un límite en el horror y el miedo que uno es capaz de experimentar, un límite a la capacidad de presenciar cómo mentes abyectas, corruptas y enfermas se abren ante uno, antes de empezar a volverte como aquello que has estado persiguiendo. Y Fabel lo había superado ampliamente. Era el momento de empezar de nuevo, ese asunto había sido la gota que había colmado el vaso, lo que le había llevado a tomar una decisión nada fácil: cambiar de trabajo, a la que también le empujaba Suzanne, la mujer con la que deseaba compartir el resto de su vida. O eso creía... Pero, le quedan unas semanas de servicio activo, y aunque se muestra firme en su decisión, y a pesar de que ha rechazado una tentadora oferta adecuada a su talento y su experiencia, no puede desoír la llamada de un colega de Colonia que le necesita para detener a un singular asesino en serie, uno que actúa solamente en una fecha clave en el calendario del carnaval de Colonia: el Weiberfastnacht, la noche de las Mujeres. Sin que Fabel lo sepa, Maria Klee, la brillante policía que estaba llamada a sustituirle, también viaja a Colonia. Claro, que la suya no es una misión oficial: Klee, de baja desde su traumático encuentro con el ucraniano Vasyl Vitrenko, criminal de crueldad inimaginable, quiere saldar cuentas con ese hombre que le rompió la vida. Y sin que ni Fabel, ni Klee, ni nadie en Alemania lo sepa, Taras Buslenko, miembro de las unidades especiales de Ucrania, organiza por encargo de su gobierno un grupo cuya misión es acabar por cualquier método y al margen de la ley con la vida de ese asesino. Tres personas, tres misiones, tres destinos que convergen en Colonia y en un momento del año en el que la razón y la sensatez se rinden ante la locura. Fabel se enfrenta al más terrible de sus enemigos: El Señor del Carnaval. La lista negra. Nuevos culpables del policial español Varios autores Salto de Página Los veinte autores reunidos en la presente antología son ya algo más que sospechosos habituales en las ruedas de reconocimiento de la narrativa policial española. Si abrimos el sumario, comprobaremos que la mayoría son buscados por más de una novela policial de éxito, y quien menos empieza ya a sonar en los bajos fondos literarios entre murmullos de cauteloso respeto. El lector que se adentre en ellos encontrará, como señalan los antólogos de este volumen, no sólo nuevas miradas sobre el policial español, sino también una lista negra de autores que irrumpen cada vez con más fuerza en la narrativa negrocriminal. .38

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DOMINGO VILLAR, PEDRO DE PAZ, ANTONIO JIMÉNEZ BARCA, RICARDO BOSQUE, CARLOS M. ORTEGA VILAS, LUIS GUTIÉRREZ MALUENDA, NACHO FAERNA, ÓSCAR URRA, JUAN APARICIO BELMONTE, JOSÉ LUIS CORREA, JAVIER PUEBLA, LAURA MALASAÑA, LUIS GARCÍA JAMBRINA, EMPAR FERNÁNDEZ, PABLO BONELL GOYTISOLO, JUAN RAMÓN BIEDMA, CARLES QUÍLEZ, JOSÉ ÁNGEL MAÑAS, ANTONIO DOMÍNGUEZ LEIVA, JOAQUÍN GUERRERO-CASASOLA «La lista negra. Nuevos culpables del policial español nace con la intención de ofrecer un panorama de las nuevas tendencias del género. Es, pues, una recopilación de cuentos inéditos donde el lector encontrará no sólo nuevas miradas sobre el policial español sino también una lista de autores que irrumpen cada vez con más fuerza en la narrativa negrocriminal. Citados ya los clásicos españoles, se ha tener en cuenta que detrás de ellos emerge un nuevo grupo dentro del género. Sin duda la aportación de estos veinte escritores (...) lleva a confirmar sin lugar a dudas la existencia de un nuevo grupo de narradores negros y, por extensión, que España empieza a ser, literariamente hablando, un país con cierta tradición criminal. » (...) Herederos de aquel grupo de la Transición española que abrió un difícil camino, este elenco de escritores forma ya un excelente panorama de la literatura negro-criminal que se escribe actualmente en España.» Del prólogo de Àlex Martín Escribà y Javier Sánchez Zapatero Muerte en Estambul Petros Márkaris Tusquets Tras la boda de su hija Katerina, el comisario Kostas Jaritos decide tomarse unos días de descanso y viajar con Adrianí, su temperamental mujer, a Estambul, ciudad estrechamente relacionada con la historia de Grecia. Así pues, mezclado con cientos de turistas, Jaritos se lanza a admirar iglesias, mezquitas y palacios mientras degusta la gastronomía del lugar y discute no sólo con su mujer sino también con los miembros del grupo con el que viaja. Sin embargo, todo se tuerce cuando algo aparentemente tan nimio como la desaparición de una anciana en un pueblo de Grecia se convierte de pronto en un caso de asesinato, pues informan a Jaritos de que han encontrado muerto a un pariente de esa anciana... y de que ésta se dirige a Estambul. Jaritos tendrá que trabajar codo con codo con el suspicaz comisario turco Murat, e irá internándose en la pequeña comunidad que conforman los griegos que todavía, tras el éxodo masivo que protagonizaron en 1955, permanecen en la ciudad.

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La mala mujer Marc Pastor RBA Serie Negra En la ciudad de Barcelona, hace un tiempo que están desapareciendo niños, hijos de prostitutas que no se atreven a denunciar los secuestros a la policía. El rumor popular se va haciendo cada vez más fuerte hasta que un inspector, Moisès Corvo, comienza a interesarse por el caso. Las indagaciones de Corvo pasan por un prostíbulo de lujo, el Chalé del Moro; por el Casino de la Arrabassada, tapadera de un negocio de corrupción de menores; por tabernas, teatrillos, consultas de médicos un poco chalados y casas de lo más tronadas... Ganadora del Primer Premio "Crims de Tinta".

La caza del asesino James J. Swanson Paidós El asesinato de Abraham Lincoln desencadenó la mayor "caza del hombre" de la historia de Norteamérica: la persecución y captura de John Wilkes Booth. Desde el 14 hasta el 26 de abril de 1865, el asesino de Lincoln logró despistar a la Caballería de la Unión y a los detectives a través de las calles de Washington DC, de un lado a otro de las marismas de Maryland y en el interior de los bosques de Virginia, mientras toda la nación, todavía tambaleante por la recién acabada Guerra Civil, era testigo con horror y tristeza. Basado en excepcionales documentos de archivo, las crípticas transcripciones del juicio y las reliquias de la sangre de Lincoln, La caza del asesino es un trabajo sólidamente documentado, pero también un relato fascinante de crimen, intriga y traición. Una apasionante narración contada minuto a minuto a través de los ojos de la presa y de los cazadores. Esto es historia como nunca la habíamos leído antes.

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Delitos a largo plazo Jake Arnott Mondadori Las andanzas de un temible gángster londinense. El debut extraordinario de Jake Arnott. Londres en los años 60. Música pop, drogas, crimen y libertad sexual. Este es el escenario de la vida de Harry Stark, gángster maníaco depresivo, amante del buen comer, de los trajes hechos a medida y de un buen número de jovencitos serviles. Nadie que conozca a Stark se puede mantener indiferente al aura de violencia contenida que parece impregnar todo lo que hace. No pudo, al menos, ninguno de los cinco personajes que desgranarán su vida. Esta novela es la primera parte de una aclamada trilogía. Violencia, fraudes, políticos corruptos y celebrities, y una maravillosa recreación del submundo homosexual del Londres de los años 60. Los cuatro ríos (Cómic) Fred Vargas y Edmond Baudoin Astiberri Los cuatro ríos es la historia del encuentro entre dos universos: la novela y el cómic. Pero, sobre todo, es la historia del encuentro entre dos autores. Por un lado, Fred Vargas, una creadora de éxito internacional que escribe novela negra, y por otro, Edmond Baudoin, un veterano autor referente en la renovación de la nueva BD francesa. Fred Vargas ha escrito un guión y Baudoin lo ha puesto en imágenes, con un trazo ligero que capta como nadie el alma de los personajes. ¿Y la historia? Simplificando podría decirse que es una novela policíaca. Con todos sus ingredientes: crimen, investigación, sospechoso inquietante. Y también un comisario: el célebre Adamsberg, procedente de las novelas de Vargas. Pero sobre todo es una historia de seres humanos, poblada de personajes aferrados a su singularidad. Singularidad que puede tomar la forma de una escultura de Bernini reconstruida con chapas y latas de cerveza… Los cuatro ríos, realizado a cuatro manos, en un diálogo permanente entre la novelista y el dibujante, aportando cada uno la riqueza de su propio medio de expresión, es el mejor testimonio de la riqueza de expresión del cómic, que no tiene nada que envidiar a la de la novela.

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CINE EN 16:9

Título: Jackie Brown País: USA Productora: Miramax International Director: Quentin Tarantino Guión: Quentin Tarantino (novela: Elmore Leonard) Reparto: Pam Grier, Samuel L. Jackson, Robert De Niro, Robert Forster, Bridget Fonda, Michael Keaton, Michael Bowen, Chris Tucker

Sinopsis: Jackie Brown (Pam Grier) es una azafata de vuelo que, necesitada de dinero, hace de correo para Robbie, un mafioso buscado por la policía. Todo parece ir bien, hasta que un día es sorprendida en la aduana y acusada de tráfico de drogas y evasión. Para evitar ingresar en prisión, la policía sólo deja a Jackie una salida: ayudarles a llegar hasta Robbie.

Título: Taken (Venganza) País: Francia Productora: Europa Corp. / 20th Century-Fox Director: Pierre Morel Guión: Luc Besson, Robert Mark Kamen Reparto: Liam Neeson, Famke Janssen, Leland Orser, Maggie Grace, Holly Valance, Goran Kostic, Katie Cassidy, Olivier Rabourdin, Xander Berkeley, David Warshofsky

Sinopsis: ¿Qué podría ser peor para un padre que la impotencia cuando al otro lado de una llamada de móvil oye cómo secuestran a su hija? Esta es la pesadilla que se hace realidad para Bryan (Liam Neeson), un espía retirado que sólo tiene unas horas para recuperar a su hija, que ha sido secuestrada por una peligrosa banda especializada en la venta de jóvenes adolescentes.

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PARA MI CHURRI, QUE ME ESTARÁ ESCUCHANDO DESDE EL TALEGO Novela, relatos, cómic, cine... La visión integradora del género negro que pretendemos desarrollar en .38 no estaría completa si dejáramos de lado la música. Blues, rock, tango, bolero o rumba son vehículos ideales para dar rienda suelta a esas pasiones que, a veces, acaban en crimen. ¿Tienes alguna canción criminal que quieras dedicar? Envíanos la letra a contacto@punto38.es y la pondremos en horario de máxima audiencia. Concretamente, en el próximo número de la revista.

La historia de Juan Castillo Era una noche de pena y de llanto Puesto que todo condujo a un fracaso Iban dos primos y dos hermanos Iban a chorar y los delataron Esta es la historia de Juan Castillo Con el chivato que fue a pucabar De un bucharno le quitaron la vida Y así los cuatro pudieron najar Pero a uno de ellos le chitaron basti Me han ostilao vosotros najar ya Pero con lagrimas en los ojos Solo me veo y sin caridad

Los Chichos Los hermanos Emilio y Julio González Gabarre y Juan Antonio Jiménez Muñoz (Jeros, el del medio de los Chichos) arrancan en 1973 su carrera a la conquista de las gasolineras de todo el país. Su particular modo de interpretar la rumba flamenca les lleva a enlazar un éxito con otro (Ni más ni menos, Son ilusiones, Amor de compra y venta, No sé por qué...), siendo también en 1985 los autores de la banda sonora de Yo, el Vaquilla, película dirigida por José Antonio de la Loma que narra la vida del delincuente Juan José Moreno Cuenca. En la segunda mitad de los ochenta, Jeros abandona el grupo iniciando una breve carrera en solitario mucho menos exitosa que termina con su suicidio en 1995.

Tu fuiste el que lo mataste Si! y ya no puedo negarme Lo mate en aquel momento Al no poder controlarme Ahora me encuentro metido entre rejas Y con mis niños solos en la calle Virgen bendita de la macarena Apiádate de ellos que no son culpables En un momento de locura Perdí la noción del tiempo Madrecita de mi vida Yo con 30 años encima Aquí quedara mi cuerpo Los Chichos

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Esto es un atraco Oigo disparos en el callejón y tú sin poder salir. Tengo que ir, no puedo fallar, pero yo no te veo a ti. El buga a punto para escapar, es una loca como un huracán. Habrá bastante para los dos, o tal vez me equivoqué.

Burning Emblemática banda madrileña de los setenta y ochenta, integrada inicialmente por Pepe Risi, Johnny Cifuentes, Toño Martín y Quique Pérez, los Burning son los responsables de algunas de las canciones más canallas y chulescas del rock español. Temas como ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?, Mueve tus caderas, No es extraño que tú estés loca por mí o la que hoy queremos dedicar, forman parte de la memoria histórica de quienes pisamos ese peligroso territorio que va de los cuarenta a los cincuenta. Fallecidos Pepe Risi y Toño Martín, la formación actual está compuesta por el veterano Cifuentes, Carlos Guardado, Edu Pinilla y Kacho Casal. Con Burning, como siempre, sexo, droga y larga vida al Rock & Roll.

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Esto es un atraco, nena, ya no ocurrirá jamás. Si éste sale me retiro, por favor, no dudes más. Voy a por él, no aguanto más, con el “bardeo” y la “recortá” chupa de cuero, gafas de rock. ¡Guau! Me siento mejor. Hay mucha basca alrededor, el hierro frío quema mi piel, de pronto el ruido de una sirena, son los “monos” que ya están aquí. Esto es un atraco, nena, ya no ocurrirá jamás si éste sale mal me retiro, por favor, no dudes más. Esto es un atraco, nena, ya no ocurrirá jamás si éste sale me retiro, por favor, no dudes más. Esto es un palo, nena, ya no ocurrirá jamás si éste sale me retiro, venga, dámelo ya. Esto es un atraco, nena, ya no ocurrirá jamás, jamás, si éste sale me retiro, por favor, no dudes más. J. Casas – J.A. Cifuentes (Burning)

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PERLAS ENSANGRENTADAS

"Eddie sabía que era invisible. Siempre lo había sabido. Él mismo había visto cómo había ido desapareciendo día tras día, año tras año." Jonathan King, Las viudas negras *** “La Habana era una locura, yo creo que era la ciudad con más vida de todo el mundo. ¡Qué carajo París ni Nueva York! Demasiado frío… ¡Vida nocturna la de aquí! Es verdad que había putas, había drogas, había mafia, pero la gente se divertía y la noche empezaba a las seis de la mañana y no se acababa nunca…” Leonardo Padura, La neblina del ayer *** "-¿Le hice daño en la cabeza? -Usted y todos los hombres con quienes me he tropezado." Raymond Chandler, El sueño eterno *** “Judy Garland se alojaba en una casita a la vuelta de la esquina de Sloane Square con su nuevo novio, Mickey Deans. Iba vestida con un psicodélico traje pantalón de color verde claro, con el rostro mortalmente pálido enmarcado por un .38

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impactante cabello teñido de negro. Mickey lucía patillas y el pelo cuidadosamente cortado a la altura de los hombros. Vestía un suéter de cuello vuelto debajo de un traje de mohair. Estaba muy pálido y parecía mayor de lo que era. Aun así, se le veía mucho más joven que Judy. Claro que entonces todo el mundo se veía mucho más joven que Judy.” Jake Arnott, Delitos a largo plazo

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MATARRATOS Y MATARRATAS, por Jokin Ibáñez (Lo bueno que tiene el Alzheimer es que conoces más gente nueva todos los días. Henry Pitts)

Sue Grafton Trivial (Trivial Number Five) SUE GRAFTON (Louisville, Kentucky, 24 de abril de 1940) Sue Grafton es la creadora de la detective Kinsey Millhone, protagonista de la serie del abecedario. Grafton siempre ha contado que se le ocurrió la idea de esta serie tras pelear en su divorcio por la custodia de sus hijos. Así podía matar a su ex marido y no iría a la cárcel, sino que cobraría por ello. Con el nuevo papel de sicario que se había otorgado, abandonó su anterior trabajo como guionista en Hollywood. Siguió, por lo tanto, la vía que intentó abrir su padre escribiendo libros policíacos. El libro que abre la serie de Kinsey Millhone se lo dedicó, precisamente a él. Y con esta serie, Sue Grafton se introdujo en la corriente literaria del private eye, con la característica especial de tener un personaje femenino. Kinsey Millhone bebe en fuentes clásicas, y, como sus antecesores, tiene unas formas de comportarse particulares. Hoy día, todo el mundo recuerda su escarabajo, su vestido multiusos y sus sandwiches de manteca de cacahuete y pepinillos Hasta el momento, la serie continúa con una letra, quiero decir, una aventura, cada dos años aproximadamente. Y esperemos que llegue hasta la Z, con la que parece ser que concluiría la serie, muy a nuestro pesar. Kinsey, una vez que lees sus aventuras, forma parte de tu familia. Como Santa Teresa, una ciudad ficticia de California, con unos ochenta mil habitantes. El lugar ideal para la gente podrida de dinero… (y hasta aquí puedo leer) Por lo que si eres un/a fan de esta escritora y su creación, demuestra tu conocimiento sobre su trabajo literario: 1. Al crear a nuestra detective favorita, Grafton se ha basado en el personaje creado por otro escritor famoso, nacido en la corriente hard boiled, pero que fue evolucionando a lo largo de los años hacia un análisis psicológico de los personajes. Tanto le debe Sue Grafton a este escritor que escribió el prólogo a uno de los libros que se le dedicaron. Dinos el nombre del autor y del personaje en cuestión. 2. Kinsey tiene un casero ya entrado en años, con una familia un poco longeva. ¿Puedes

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decirnos cómo se llaman el casero y sus hermanos? 3. Además de las novelas de la serie del abecedario, hay más historias de Kinsey Millhone. Son historias cortas y alguna ha sido traducida al castellano en alguna colección de relatos de verano. ¿Puedes decirnos el título de un par de ellas? Como siempre, el lector que acierte todas las preguntas (ya sabéis que si hay varios, se sortea) recibirá, por correo electrónico o postal, un espléndido regalo dedicado por .38. Y si además alguien nos sorprende con un dato extraordinario sobre el autor motivo del trivial, y que además no sepamos, recibirá el mismo regalo, pero por duplicado. Atención, tus respuestas matarratos@punto38.es

(y/o

datos

extraordinarios),

a

la

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electrónica:

Solución al Michael Connelly Trivial (Trivial Number Four) Este cuarto Trivial nos demuestra que igual no conocíamos al autor o nos cansamos de este tipo de concurso. A partir del próximo número el Matarratos cambiará de formato, con un nuevo concurso (ya sabéis eso de renovarse o morir). Pero, a pesar de todo, seguimos teniendo unos concursantes fieles que insisten en el concurso. Esta vez sólo hemos tenido una acertante. Y es una vieja conocida que ha concursado en todos los matarratos y ha acertado siempre. La ganadora del Michael Connelly Trivial es: MARÍA ISABEL LOINAZ ¡Enhorabuena! Las respuestas correctas del Trivial Number Four son las siguientes: 1. ¿En qué año nació Harry Bosch? Pero dinos el año de su nacimiento real (¿o es que creías que era un ser de ficción?). Literariamente, ya sabemos que nació en El eco negro. R. Nació en 1950. 2. Junto a qué parque vivieron Harry y su madre en aquellos viejos y malos tiempos… R. Junto a Echo Park 3. ¿Cuál fue la primera novela de Michael Connelly que se publicó en castellano? R. Fue El poeta, unos meses antes que El eco negro y Hielo negro.

Jokin Ibáñez es un aficionado a la novela negra desde que fue detenido, durante el pasado siglo, en Sopelana (Bizkaia) por el Agente de la Continental, al que no quiso decir su nombre. Por ello, desde entonces se encuentra arrestado en el género negro y no puede salir.

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LA ÚLTIMA BALA: The Sinister Urge, Sexo y muerte en el cine de de Wood, por David G. Panadero Al hombre le violenta tanto hacer el amor que, generalmente, lo concibe como un acto agresivo (...) y entonces se comparan el pene y la penetración con el arma blanca que se clava, o se establecen fantasías entre el pene y las armas de fuego, etcétera, por no entrar en el terreno de las fantasías o prácticas sadomasoquistas... El hombre de la navaja, Andreu Martín La historia del cine fantástico y de terror no sólo la componen James Whale, Jacques Tourneur o Terence Fisher; también encontramos casos como el del matrimonio compuesto por Michael y Roberta Findlay, quienes, tras rodar el clásico de la serie-Z Snuff (1976), conocerían un lamentable final. Él fue decapitado por el ala de un helicóptero, y ella acabó trabajando en el cine porno. Más recientemente, cineastas como Joe D'Amato han engrosado las filas de aquellos provenientes del terror de bajo presupuesto que acaban en el porno. Resulta llamativo el caso de Paul Schrader, autor de los mejores guiones rodados por Martin Scorsese: a principios de los setenta, Paul, tras un divorcio y diversos fracasos profesionales, cayó en un cuadro maníaco-depresivo, alcoholizado y visitando asiduamente salas X. Estas experiencias serían la base de la genial Taxi Driver (Taxi Driver, 1976), y el embrión de la modélica Hardcore. Un mundo oculto (Hardcore, 1979), dirigida y guionizada por el propio Schrader, que presenta la más lúcida reflexión acerca de las conexiones entre aspirantes a actrices, pornografía y snuff movies1. Recordemos que Hardcore fue descaradamente plagiada por Andrew Kevin Walker y Joel Schumacher, guionista y director respectivamente, en la rutinaria Asesinato en 8 mm (8MM, 1999). Curiosamente, el público quiso ver conexiones entre este film y Tesis (1996), de Alejandro Amenábar, sin acordarse del guionista de Taxi Driver y Toro Salvaje. Rompiendo el último tabú Hasta la fecha, y tras un comienzo iconoclasta con Glen or Glenda, Ed Wood había jugado a emular diversos géneros, tratando de alcanzar una distribución y popularidad que no conoció en vida. Y su carrera como cineasta no sólo se encontraba en recesión, sino que jamás alcanzó notoriedad alguna. Pues bien, con The Sinister Urge, Wood asume de manera resignada y amarga su condición de artesano de serie-Z, abocado a trabajar en semi-clandestinidad, para ser finalmente absorbido por el negocio de la pornografía. Ya no se molesta en esquivar a los comités censores, porque sabe de sobra que éstos no van a poder restringir aún más su cerrada y minoritaria distribución. De este modo, el hombre que quiso ser Orson Welles acaba realizando sensacionalistas filmes nudies, al más puro estilo de Herschell Gordon Lewis, quien desarrolló su carrera como pionero del cine gore con títulos como Two Thousand Maniacs (vd/dvd: 2000 maníacos, 1964), a la vez que realizaba cintas subidas de tono. 1

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A menudo se considera que el negocio de las snuff movies se mueve entre la leyenda urbana y la crónica de sucesos. Sea como fuere, se trata de una de las más morbosas fantasías, ya planteada desde el nacimiento mismo del cine, como podemos comprobar al leer el relato “Un bello film”, del surrealista francés Guillaume Apollinaire, que en 1910 ya imaginaba el snuff como negocio, antes incluso de que el propio término existiese.

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El caso es que antes de que estos temas se convirtiesen en puntos de referencia para el thriller, Ed Wood ya los había planteado en The Sinister Urge, un film cuyo visionado advierte acerca de que las carencias presupuestarias son más acusadas que nunca: apenas hay títulos de crédito y, sospechamos, hubo serios problemas en la sala de montaje, en tanto que hay tres cortes en los que no casan los planos. Como resultado, la película se presenta en cuatro fragmentos dispersos, dentro de los cuales, por momentos, la cinta parece estar montada a bocados, sin respetar la lógica concatenación de planos. La prueba fehaciente de que este film se rodó de cara a una exhibición absolutamente restringida la encontramos en su excesiva sordidez. Pensemos que por esas fechas, Hitchcock había abierto camino en el thriller con Psicosis (Psycho), con planos tan inquietantes como el de una taza de water en la que suena el agua, un Anthony Perkins espiando a la chica de la ducha por el agujero en la pared, o la famosa secuencia de la ducha, en la que tenemos la impresión de ver a Marion Crane (Janet Leigh) completamente desnuda. El inglés hubo de esquivar la censura, pero ese no fue el caso de Wood, quien nos presenta secuencias de sadomasoquismo, y malos tratos a mujeres desnudas. Lo valioso de este film no es, por supuesto, su contenido fetichista o violento, sino la postura de Wood, que toma parte, dejándonos claro cuánto lamenta verse absorbido por el cine porno, a la vez que se ha de despedir de las viejas glorias. Además, al igual que sucedía en Glen or Glenda, Wood nos convence porque retrata un mundillo que conoce: el reverso de Hollywood. Y habla con conocimiento de causa y con valentía. Podríamos decir que en The Sinister Urge encontramos a un Wood decrépito, pero a la vez curtido ya en la profesión, convincente, escueto, que deja atrás las humoradas y los excesos. El film aborda la historia de una red clandestina que suministra material pornográfico. Los pilares de esta pequeña organización los componen Gloria Henderson (Jean Fontaine), una mujer dominante y sin escrúpulos, que no pestañea a la hora de extorsionar y desnudar a una aspirante a actriz; Johnny Ryde (Carl Anthony), el sufrido cineasta que ve el declive de su carrera, claro alter ego de un Wood en decadencia; y Dirk Williams (Dino Fantini), la mano ejecutora que “invita” a las aspirantes a actrices a que olviden el haberse exhibido desnudas. El problema viene cuando Dirk se revela como maníaco sexual, y excede su celo profesional, asesinando a las chicas... El “sindicato” (eufemismo con el que se alude en el film a la misteriosa organización que mueve la pornografía) exigirá la muerte de Dirk Williams, para evitar escándalos con la prensa y así poder seguir trabajando de manera subterránea. Mientras la dueña del negocio y el cineasta frustrado contemplan una de las cintas, intercambian unos diálogos que bien se podrían aplicar a la situación de Wood. -Viendo esa bazofia, trato de recordar los años en que hacía buenas películas. A lo que le responde la Henderson: -¿Quién necesita buenas películas? Dales imágenes picantes a los perdedores y echarán mano a la cartera. Para cerrar el círculo de homenajes, en el despacho del cineasta podemos ver colgados los .38

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carteles de películas “exitosas” de Wood, como Jail Bait. Y por encima de esa sordidez, o los ánimos sensacionalistas, quien vea esta película encontrará una confesión muy valiosa, una elocuente exposición de cómo funcionaba el mercado del porno en esos tiempos, vampirizando a las chicas de provincias que aspiraban a ser estrellas de cine. Resulta ejemplar la secuencia en que Ryde, el cineasta, recibe a una ingenua joven con promesas de éxito y un puñado de cheques en blanco, que podrá devolver una vez haya triunfado. Lo que no leyó la aspirante era la letra pequeña: para devolver ese dinero, habrá de desnudarse física y emocionalmente, y ser discreta para no caer en manos del matón Dirk. Dejando a un lado los problemas de la sala de montaje, que mutilan y afean la película, observamos un trabajo competente por parte de Wood, que sabe aprovechar los silencios y crear unos personajes sólidos, que componen ese ambiente de ruindad moral. Quizás la única secuencia que desentone del conjunto sea la de la pelea en la pizzería entre dos pandilleros: si Wood ha adquirido el compromiso de denunciar la explotación sexual, resulta chocante cuando menos que filme una pelea a ritmo de swing, mostrándola como algo “divertido”, lo que contrasta con el aire de fatalidad del conjunto del film. Otro de los aciertos de esta cinta lo encontramos en los arreglos musicales, de clara filiación jazzística, lo que entronca con gran parte del cine negro clásico, como las colaboraciones de Duke Ellington para los filmes de Otto Preminger. En definitiva, no podemos evitar la sensación de despedida al ver esta película. Wood ya estaba cansado de luchar como gato panza arriba, y no habría segundas oportunidades. Se abre una etapa en la vida del cineasta que va a estar marcada por el alcoholismo, la pornografía y casi la indigencia. Lo que no olvidaremos es su voluntad de estilo; lástima que sus anhelos e inquietudes se encontrasen a años luz de sus posibilidades... Ficha técnica y artística.

THE SINISTER URGE [vd: THE SINISTER URGE, 1960] Producción, guión y dirección: Edward D. Wood, Jr. Productora: Headliner Productions. Productor: Roy Reid. Productor asociado: Edward D. Wood, Jr. Dir. fotografía: William C. Thompson. Diseño de decorado: Jerome Lapari. Efectos especiales: Ray Mercer. Arreglos musicales: Manuel Francisco (Mischa Terr). Montaje: John Soh. Atrezzo: J. B. Finch. Director asistente: Jim Blake. Sonido: Jim Fullerton. Vestuario de Miss Fontaine: Eileen Younger. Duración: 75 minutos. Intérpretes: Kenne Duncan (Teniente Matt Carson), James “Duke” Moore (Sargento Randy Stone), Jean Fontaine (Gloria Henderson), Carl Anthony (Johnny Ryde), Dino Fantini (Dirk Williams), Jeanne Willardson (Mary Smith), Harry Keatan (Jaffe), Harvey B. Dunn (Mr. Romaine), Kenneth Willardson (Agente teatral), Reed Howes (Inspector de policía), Vic McGee (Hombre del sindicato 1), Nick Raymond (Hombre del sindicato 2), Conrad Brooks (Connie), Ed Wood (Danny) y April Lynn, Toni Costello, Kathy Kendall, Fred Mason, Betty Boatner, Dick Lamson, Claudette Gifford, Jean Bare, Clayton Peca, Henry Bederski, Lisa Page Ward, Honey Bee, Candy Paige, Vickie Baker, Carole Gallos, Carmen Lee y John Carpenter. David G. Panadero (Madrid, 1974) es periodista y escritor. En las más diversas manifestaciones de la cultura popular y el ocio encuentra su especialidad. Ha ejercido la crítica de cine y literatura en diversos medios -Gigamesh, Stalker, Bibliópolis: Crítica en la Red, Pasadizo- y ha publicado diversos libros, debutando con Dark

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City. Mientras la ciudad duerme (2000). Junto con Miguel A. Parra escribió los ensayos Ed Wood. Platillos volantes y jerseys de angora y Tim Burton. Diario de un soñador. Actualmente dirige el magazine gratuito Pause. Con todo, su gran debilidad sigue siendo la novela negra. Dentro de este campo dirige la colección de novelas "Calle Negra" para La Factoría de Ideas, a la vez que edita y coordina Prótesis. Publicación consagrada al crimen, su proyecto más personal -y visceral-, con el que ha contribuido al resurgimiento de la novela negra española.

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