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Colaborador especial: Sebastián Srur. Productor periodístico: Francisco Ríos. Colaboran en este número Matías Almeyda, Alejandro “Chori” Domínguez, Fernando Cavenaghi, Favio Assad y Adrián Dalmasso.

Agradecimientos Julieta Arias, Sido Garín, Leo Godoy, Mati Paganini, Juampa Zumpano, Daniela Dufurrena, Emilio Oppezzo Material fotográfico contratapa), Marcelo Nasaralla.

Dirección de arte: Sebastián Parra. Diseño web: Constanza Santilli. (No es familiar de ningún dirigente) www.revista1986.com.ar

Fotografía: Diego Haliasz. Corrección: Clara López Colmano. Dirección Comercial: Favio Paradiso para Foja Cero Producciones.

Contacto Tel. 4393-2447 / 4393-2453 www.foja-cero.com.ar // Info@revista1986.com.ar

Idea y realización: Facundo Pastor para Foja Cero Producciones

Impresión: Galt Printing - Ayolas 494 C1159AAB Buenos Aires, Argentina 4303 3723 - info@galtprinting.com

Prohibida su reproducción parcial o total. Registro de la propiedad intelectual en trámite. Las notas corren bajo exclusiva responsabilidad de sus autores y las publicidades bajo exclusiva responsabilidad de los respectivos anunciantes.

Ser de River Corrían los primeros meses de agosto de 2011. Todavía, retumbaban los sonidos de aquella tarde fatídica. La herida abierta el 26 J aún sangraba y la tristeza inundaba un país sumido en el amor por estos colores. No es fácil poner en palabras el peor momento de la historia institucional del mejor club de la Argentina. Se iniciaba una etapa de sufrimiento y desconcierto. ¿Cómo serían nuestros días viendo al querido River jugar la segunda categoría? Inimaginable. Sin embargo, en medio del fango y el desconcierto un hombre tuvo un pequeño gesto. Son esas acciones mínimas que despiertan mística y contagian entusiasmo. Matías Jesús Almeyda ya había aceptado hacerse cargo de la dirección técnica del equipo. Y fue él mismo quien le exigió a los directivos, le entregasen su propio carnet de socio. Era el puntapié para que todo su equipo se comprometiera con este momento. Pero también, era la manera de inaugurar un nuevo concepto nunca antes abordado: el sentido de pertenecía al club que lo vio nacer. En la oficina de socios se apuraron entusiasmados y con la foto 4 x 4 del Pelado se confeccionó en pocos minutos el carnet. “Almeyda se hizo socio de River”, titularon los diarios al día siguiente. Los testigos de la primera charla técnica cuentan que dijo: “Muchachos, si van a jugar en River tienen que querer al club y demostrarlo de alguna manera. Les propongo que todos, incluso mis compañeros del cuerpo técnico y yo también, nos hagamos socios”. Acto seguido, el Pelado completó la acción. Él mismo se encargó de repartir uno por uno los formularios de “solicitud de socio”. Y les exigió que la cuota esté al día. Así marcó el camino. Bajó su línea. Selló su impronta como lo hacía en cada pelota que disputaba en el medio campo. River recorre el infierno con esta bandera: “Ser de River”. En el equipo son varios los jugadores que confesaron su amor incondicional por estos colores. Bien podría decirse que es un equipo integrado por hinchas. Quizás así, recuerde la historia a este grupo de profesionales que hoy visten el manto sagrado. Justamente, son Almeyda, el Cavegol y el Chori quienes se animan a compartir con todos ustedes, sus textos plagados de recuerdos y emociones. Son palabras de amor que agradecemos y valoramos. Pase lo que pase. Sentir orgullo de pertenecer a un lugar es sin dudas sinónimo de pasión y deseo. El mismo sentimiento de amor que tuvieron los socios que pelearon en la Asamblea para que cada uno pueda hacer uso del Derecho a la Información y así recorrer el camino de la transparencia. A ellos también se les nota su impronta riverplatense. Celebramos esa iniciativa, como también, aplaudimos el sentido de pertenencia que le incorporó Almeyda a este plantel. Algo está cambiando.


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revistamilnovecientosochentayseis Número 6 - Año 1 - Abril de 2012

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06. Nota de Tapa: En una producción especial, la 86 juntó a los tres ídolos de River. Textos, recuerdos y emociones. //

14. Textos de la banda: Un mensaje a la generación que viene. // 16. Cultura millonaria: Por qué El Eternauta eligió El Monumental para librar una de sus batallas. // 20. Comunidad 86: Los hinchas reunidos alrededor de las redes sociales. // 24. El Rival: River, Instituto y el Matador Kempes. // 26. RiverRetro: Platko, el húngaro de Núñez. // 28. #River140: El debate sobre el derecho a la información. // 30. Retrospectivas: Postales del ‘80.

El 26 de junio nos fuimos a la B y fue nuestra muerte futbolística. La banda de luto permanecerá en cada tapa hasta volver al lugar que nos corresponde.


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Señores,

yo soy de la banda Revista 1986 juntó a los tres ídolos de River. En una producción exclusiva, confiesan sus sentimientos y lo que les provoca vestir la camiseta del club de sus amores. Cómo se hicieron hinchas y qué sintieron cuando estaban lejos del Monumental.


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Backstage Las nubes sobrevuelan el predio de Benavidez. En la cancha principal, el Cave intercambia bromas con su amigo Chori Domínguez. Los espera una sesión de fotografía que el Polaco Haliasz armó cerca de un arco. Es el mediodía de una jornada húmeda. Atrás quedó un duro entrenamiento. El fotógrafo apunta como lo hace el cazador con su presa. Pero las risas de los jugadores se imponen con eco. “Falta uno, esperá para las fotos”, bromea Cavenaghi. Es el turno de las fotos individuales. No se habla nada de fútbol, ni del campeonato, la charla es sobre golf. “Me aburre mucho”, dice el Chori que confiesa entre risas que dos veces fue a jugar y que se sintió incómodo porque no recibía patadas ni insultos. Los jugadores se divierten mientras esperan que llegue el tercer protagonista de esta tapa: el Pelado Almeyda. Un productor acerca unas telas blancas. Cada jugador deberá firmar su dedicatoria a los hinchas como parte del material que incluirá esta producción. A lo lejos, la seña del jefe de prensa del plantel, Marcelo Nasaralla, anuncia la llegada del técnico. Almeyda avanza al trotecito. Ya no tiene tanto despliegue como cuando lideraba el medio campo de River, aunque muchas veces moriría por volver a jugar. Los tres referentes del plantel se abrazan, sonríen y se divierten como lo hacen cada uno de los hinchas de River cuando ven al club de sus amores. La escena queda inmortalizada con mucha alegría y pasión. Será un preludio de los meses que vienen.

La vida por estos colores Por Matías Almeyda Fotografía: Diego Haliasz Producción: Sebastián Srur

A través de la Revista 1986 quiero expresar mi agradecimiento eterno al hincha de River. Me podrá ir bien o mal como técnico, pero el hincha va a quedar siempre en mi corazón. Hay imágenes grabadas a fuego. Tienen que saber que ustedes también aportan su granito de arena en esta ambición de volver al lugar a donde jamás debimos habernos ido. La paciencia de ustedes va a ser fundamental para que llevemos el equipo a la A. Ojalá en junio podamos festejar todos juntos. River es mi casa y parte de mi vida. Amo estos colores. Jugar con la camiseta del club del que sos hincha es lo mejor que te puede dar el fútbol. Gran parte de lo que tengo se lo debo a River. Mientras escribo estas líneas me inva-

den muchos recuerdos. Es un momento de muchas emociones. Pienso en mis comienzos y me emociono. Se me viene a la mente el año 1987. Para esa época, las inferiores de River fueron a jugar un torneo a una ciudad cerca de Azul, donde yo nací y como pasaban por la zona, nuestra Liga local les hizo un agasajo y una hermosa invitación. Al mando de las inferiores estaba Federico Vairo. Ese día lo recuerdo como si fuera hoy. Yo tenía 13 años y fui con mi papá a preguntarle a Vairo qué día probaban la categoría 1973. Y así fue. Me vine a Buenos Aires a jugármela. En esa prueba no me fue bien. No quedé. Quizás fue mi primer gran golpe pero no me iba a rendir. Tenía claro cuál era mi deseo. Al año entrante volví con todo y quedé definitivo en diciembre de ese año. Me instalé en la Capital recién en el ‘89 cuando arranqué en la séptima división de River.


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Mi familia era bastante humilde y en ese momento River no me daba alojamiento. Entonces me tuve que buscar un lugar por Constitución, cerca de una tía mía. Era imposible que ella me recibiera en su casa ya que vivía con sus ocho hijos. Pero a mis padres les daba tranquilidad saber que estaba cerca de algún familiar. Eran otros tiempos, otro país. En ese momento no había celular, ni internet y yo me las rebuscaba una vez por semana para llamar a mis viejos. Vivía en una especie de conventillo, donde me tenía que cocinar y lavarme la ropa. En el lugar había gente humilde como yo, que laburaba todo el día. Era gente hermosa que rápidamente me adoptó como el más chiquito de la pensión y me cuidaban mucho. Si sobraba un plato de comida siempre me lo traían. Qué lindo. Hacía mucho tiempo que estos recuerdos no me venían a la cabeza. Y me gusta compartir estas líneas con el hincha. Mi viejo tenía un Torino y cuando venía a acompañarme a Buenos Aires paseábamos por los lagos de Palermo y cuando recorríamos el bosque, al final del camino asomaba el anillo del Monumental. Recuerdo que me quedaba mudo y me agarraban cosquillas en la panza. El día que debuté en Primera fue el viernes 21 de febrero de 1992. Tenía 19 años. Fui titular y le ganamos 2-1 a Unión. Fue un sueño. Estaba todo el pueblo mirándome. Yo sentía que tenía que devolver el amor que mis padres, mis abuelos y mis amigos me habían dado. Pensaba también en cómo me habían bancado mis vecinos del barrio General San Martín. Recuerdo que hasta me daban plata para que yo me pudiera mantener solo en Capital. Ese debut fue una forma de tenerlos a todos


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presentes y también, de agradecerles. Ese día vino mi hermana a verme y después del partido fuimos a cenar a un restaurant en la 9 de Julio. Pedimos dos platos. Yo no estaba acostumbrado a comer afuera de la pensión y mucho menos a pedir lo que se me ocurriera. Era todo un acontecimiento. Fue una época muy feliz. Quizás en estas anécdotas, el hincha pueda encontrar la explicación de por qué quiero tanto a estos colores. River me permitió desarrollarme como deportista y también, como persona. Por eso, en la cancha dejaba todo y también, por eso, ahora estoy tan comprometido con mi presente. Tengo mucho para devolver. Es cierto que no hice muchos goles en River, así que siempre me siento en deuda. Eso sí, el gol que le hice a la Universidad de Chile en la semifinal de la Libertadores, lo vi un millón de veces. Creo que si lo practico un año entero, no me vuelve a salir. Fue una gran revancha para mí, ya que había errado un penal en la semifinal de 1995 con Nacional de Medellín y quedamos afuera de la final. Dios me ayudó un año después. Pero qué linda sensación tuve cuando entró la pelota y la gente enloqueció en el Monumental. Había como 70 mil personas, fue impactante. Siempre digo que River es sinónimo de alegría. Esto siempre fue una fiesta. En aquel plantel de 1996 nos moríamos de la risa. ¡Había cada personaje! Sin dudas, el Mono Burgos era el más destacado. Cuando viajamos a Chile para la primera semifinal del ‘96, en el club nos pidieron que vayamos de saco y corbata. Arriba del avión hacía tanto calor que al minuto de entrar los sacos y las corbatas volaron. No sé qué le pasó al Mono, se creyó un modelo o algo por el estilo, y aguantó todo el

vuelo con el traje puesto. La transpiración era tanta que le había pasado a través del saco. La gente no paraba de reírse y él se paraba y decía con su estilo tan particular: “Al saco loco, al saco, hay que aguantarrrrlooo”. Nos moríamos de risa. Tenía todo el pecho empapado. Un genio. Estos momentos de alegría y felicidad deben volver pronto. Tenemos un plantel muy unido pero sabemos que la gente quiere volver a sonreír y nosotros damos la vida por estos colores.

Cómo explicar tanta pasión

Por Fernando Cavenaghi El amor que tengo por esta camiseta es el mismo amor que tienen millones de hinchas en nuestro país. Escribo estas líneas agradeciendo la invitación de la 1986, pero también lo hago porque soy fana de River desde muy chiquito. Ya no recuerdo a qué edad empecé a volverme loco por estos colores. Sí puedo recordar el esfuerzo que hacía mi abuelo para hacerme hincha de San Lorenzo. Pobre abuelo, nunca le di bola. Él quería que me haga del Cuervo pero desde que tengo uso de razón soy hincha de River. Siento que la gente percibe nuestros sentimientos y realmente, nosotros también sentimos el cariño que baja desde la tribuna. Nos emociona ver a la gente de River en cualquier rincón del país y copando todas las canchas. Es una etapa muy difícil para todos, pero lo más importante es saber que estamos todos tirando para el mismo lado. Mientras escribo estas líneas recuerdo lo que sufría como hincha


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de River cuando estaba jugando en Rusia. Por eso, los entiendo a todos. Siempre miraba los partidos, aunque eran fuera de una hora lógica, prendido a la tele o a la computadora. Era muy difícil explicarle a mis compañeros tanta pasión. Es que te miran raro si sos muy pasional, allá son fríos y más serios. Acá se vive el fútbol como en ningún lugar en el mundo. Tampoco me animaba a cantar canciones de cancha en los vestuarios porque creo que iban a pensar que estaba un poco loco. Pero ganas no me faltaban. Este club es una parte muy importante en mi vida. Igual que le pasa a la gente que vive, piensa y sueña con River. Cuando llegué al club, de muy pibe, entendí aún más lo que es la pasión por estos colores. Es muy curiosa la forma en la que llegué a jugar acá. En

en la pensión. Recuerdo que extrañaba mucho a mi familia. Era un pibe, tenía apenas 13 años. Todos los fines de semana que podía, viajaba a mis pagos en O’Brien. Eran tiempos de mucha alegría. Lo que nos divertíamos en la pensión era impresionante. Recuerdo las guerras entre los cuartos que eran increíbles: nos encapuchábamos y nos peleábamos a matar o morir contra los muchachos de la otra habitación. El objetivo era robar colchones, sábanas y todo lo que estaba en el camino. También, nos colgábamos del cable de un vecino. Espero que el señor no se acuerde de nosotros, pero no nos quedaba otra. Para poder ver tele en el cuarto, uno se subía por los techos y otro lo sujetaba hasta que alguien parado frente a la tele gritaba: “Listo, ahí se ve T y C Sports”. Podría pasarme horas enteras escri-

Quiero decirle a todos los hinchas de River que somos lo que ven. Entramos a la cancha y jugamos como si lo hicieran ellos. 1996 yo vivía y jugaba en Bragado y en Chacabuco. Los sábados en un lado y los domingos, en otro. En un partido me vio un equipo de Chivilcoy que venía a jugar contra River y me trajeron a probarme a River. Recuerdo que jugamos con la prenovena y perdimos 6 a 2 pero tuve la suerte de hacer los dos goles de la derrota. Eso fue inolvidable e increíble. De ahí en adelante me hicieron venir una vez por semana para seguir probándome. Venía todos los miércoles, era un esfuerzo enorme pero también, una gran emoción. Finalmente, quedé y al tiempo, después de alquilar un departamento con dos compañeros, ya nos quedamos a vivir

biendo historias y anécdotas referidas a esos tiempos en River. Recuerdo una de 2003. Una noche antes de un partido hubo una terrible guerra de habitaciones. Pero todo terminó mal. El Ingeniero Pellegrini -por entonces el técnico- se enojó y suspendió todo. Estábamos haciendo mucho quilombo y ya eran altas horas de la madrugada. Reconozco que yo era uno de los impulsores pero también, estaba el Chacho Coudet, Demichelis, Garcé y Poroto Lux. Qué lindo grupo. Cuántos recuerdos se me vienen a la cabeza. Por eso es muy triste que River haya terminado así y por eso, también, todos los que integramos este plantel es-


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tamos tan comprometidos con salir de esta realidad que parece una pesadilla. Quiero agradecerle al hincha de River por el apoyo permanente en esta lucha por ascender. En este año tan difícil es fundamental cada aliento y cada grito de apoyo. Nosotros ahí abajo nos matamos sabiendo que ustedes también ahí arriba están dejando todo.

“Somos hinchas jugando”

Por Alejandro “Chori” Domínguez Quiero enviarle este mensaje al hincha de River aún sabiendo que tiene en claro cuáles son mis sentimientos. Soy hincha de River. Nunca fui de otro club. No podría amar otros colores y no digo esto ahora porque juego acá. Lo digo de corazón, juego con el corazón. Mi sueño siempre fue jugar en el Monumental. Yo solito, de pibe, me hice hincha de River, aún cuando arranqué en las inferiores de Lanús. En esa época era fanático de Enzo, lo adoraba. Cuando vi en la revista la carta de él, me encantó. Fue espectacular lo que contó el ídolo más grande que tenemos. Sus palabras son muy necesarias. Cuando jugaba en Europa sufría mucho por River y siempre pensaba: “Algún día voy a volver”. Amo a River. No iba a perderme esta fiesta de vestir la camiseta del más grande. Me amargué mucho con las última campañas de 2008 y 2009 y ni hablar lo que sentí cuando descendimos. Ahí me volví loco e hice todo lo posible para volver. Tenía que dar una mano. Me da un poco de vergüenza porque no es habitual que yo me ponga en el rol del periodista y escriba


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en un medio, pero al mismo tiempo, es un honor poder participar de este proyecto, de Revista 1986. Sé de las buenas intenciones que tienen y sabemos que por estas páginas ya pasaron grandes como el Muñeco Gallardo, D’Alessandro, el Pato Fillol, el Enano Buonanotte y, como dije antes, Enzo. Siento mucho respeto por todos ellos y por eso, me animo a improvisar estas líneas. Quiero decirle a todos los hinchas de River que somos lo que ven. Entramos a la cancha y jugamos como si lo hicieran ellos. Somos hinchas jugando. Por eso, a veces, se me salta la cadena o me pongo más eufórico de lo normal porque sabemos lo que nos estamos jugando. Sabemos lo que quiere el verdadero hincha de River. Yo deseo lo mismo que el tipo que va a todos los partidos adonde sea a ver a su River. Yo juego cada partido como un verdadero hincha. Esa es la verdad. Lo de la gente de River conmigo es impresionante. Ojalá podamos devolver tanto amor. Me paran en una estación de servicio, en el supermercado, es una locura hermosa. Y la verdad, la estoy disfrutando. Tengo que estar más predispuesto para salir a la calle porque el hincha quiere sacarse una foto, quiere un autógrafo. Ahora siento que tengo la paciencia que se merecen los hinchas por el amor que nos dan en cada lugar que vamos. Me gusta devolver el cariño que nos regalan. Cuando era más chico uno no le prestaba atención a esas cosas. Son cosas que nos marcan de por vida. Por ejemplo, fue muy emotivo cuando fuimos a un hospital en Corrientes con Fernando y Matías. Me encanta ayudar. Fui al hospital de niños a visitar a chicos con HIV. Hacemos muchas cosas en silencio. Me gusta ser generoso.

Es una manera de hacer mi aporte. Debo decirles que mi primer paso por la institución me dejó muy marcado. Ahí reafirmé el amor por estos colores. En aquella época todo era diferente. Había que ganarse el respeto de los caciques del plantel. Pero era tan divertido. Nosotros éramos los pibes. Por eso armamos el “Grupo Comando”. Nunca antes conté esto de la intimidad. Pero la situación lo amerita. En la concentración, éramos cinco o seis que entrábamos a una habitación y sacábamos colchones y camas al pasillo. Arrasábamos. Había golpes, gritos, era una batalla campal. Escribo esto y me río solo. Era una pavada. Pero qué importante son esas cosas. Son esos momentos hermosos que te da el fútbol y que están más allá de los goles y los triunfos. Las relaciones humanas y la buena onda en un grupo son una parte fundamental de este deporte. Y eso se ve reflejado en el juego, en la cancha. Me acuerdo que revolvíamos todas las habitaciones. Éramos jodidos pero felices, nos divertíamos mucho. En aquel plantel había grandes jugadores que eran verdaderos caciques. Y la verdad, eran geniales con nosotros, los más pibes. Estaban Comizzo, Ayala, Astrada, Coudet, Zapata. Nosotros sabíamos a quién debíamos darle vuelta la habitación y a quién no. Éramos jodones pero no boludos. Fueron momentos inolvidables. Por eso desde que me fui en el año 2003 siempre tuve ganas de volver. Con el paso del tiempo me di cuenta de algo: era muy joven y no tomé la real dimensión de lo que significaba llevar los colores de River. Y después de ocho años, poder regresar fue una alegría, un salto muy importante en mi carrera. En estas líneas, quiero expre-


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sarle a todos los hinchas que si conseguimos el ascenso va a ser el logro más importante de mi carrera. Siempre lo pienso a la noche antes de dormirme. Ojalá se dé porque para mí, va a superar la Supercopa y la Copa UEFA. Va a superar todos los logros porque se está viviendo con mucha intensidad, con mucho compromiso. Somos hinchas jugando. Yo, igual que ustedes que están leyendo esta revista, saco fotos y filmo cuando visitamos cada rincón del país. Quiero atesorar cada momento. Es emotivo el cariño que nos entregan. Son recuerdos que cuando era más chico no les daba importancia. Ahora, disfruto muchísimo. Queremos que River vuelva a ser respetado como se lo merece. Gracias a todos.

Me podrá ir bien o mal como técnico, pero el hincha va a quedar siempre en mi corazón.


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sta líneas son para vos. Para vos pibe, jóven hincha de River que no llegás a los 20 y que te toca deambular en el derrotero más ríspido y oscuro de la gloriosa historia millonaria. Ni con el mayor de los esfuerzos podría internalizar el dolor que debés sentir en el cuerpo de tanto dar batalla. Te imagino sentado en el banco de tu clase, día a día, mes a mes, año a año, resistiendo y resistiendo. Sufriendo los embates de tus compañeros de grado o de división. Enemigos por los cuatro costados, aguardando pacientes que atravieses la puerta de entrada del aula para descargar toda su artillería de burlas, chascos y candongas. Yo te veo allí, solo, con el mentón alzado, estoico, ofreciendo tu pecho rojo y blanco, llevando con vos sólo las armas que te dio la historia, nada más… Y nada menos. Te imagino en los recreos, en las clases de gimnasia. Te conjeturo hasta en los actos, siempre defendiendo la parada, siempre alerta, siempre atento y me quiero morir. Trincheras en todas partes, en la escuela, en el colegio, en el barrio, en la familia. Más de una vez habrás terminado a las trompadas por defender tu camiseta y su tradición.

River sos vos Por Favio Assad (@Profe_K)

Nadie sufrió a River como lo sufrís vos pibe. Nadie, nunca. Tu generación se ha convertido en “la generación del aguante”, muy distante a la nuestra que sólo conocía de triunfos y conquistas. Vos corporizás al hincha más hincha, al más leal, el más puro, el que le ha dado y le sigue dando a River todo su aliento, todo su amor, sin pedir nada, y recibiendo a cambio, sólo decepciones y tristeza. Cuando yo tenía tu edad, era fácil ser hincha del Millo, por eso no puedo culparte por tu fanatismo incondicional al equipo y a la hinchada, tuviste que aferrarte a lo que tenías a mano, no te dimos otra herramienta. Quiero que sepas que no estás solo. Que somos millones como vos, que detrás de esta caja negra existe una historia


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Favio Ismael Assad Apodado “El ProfeK”. Abogado penalista. Docente universitario. Socio e hincha. Cultor de la esencia y el gen riverplatense. Amante del golf, los puros y el buen whisky. Su cuenta en twitter es: @profe_K.

tan rica, pero tan rica, que te va ayudar a seguir sacando pecho y sentir el incomparable orgullo de ser hincha de River aún en las circunstancias más adversas. Es que “tu” club, pibe, es el más grande de la Argentina y uno de los más grandes del mundo. Nunca dudes en sentirte orgulloso de lo que defendés, nunca claudiques. Le estás poniendo la sangre y el pecho a la institución deportiva con más campeonatos obtenidos en primera división, cuyas vitrinas alojan una colección de trofeos que son la envidia de muchos clubes del mundo y casi todos los de este país. Vos sos parte de una mística dormida, que por yaciente no deja de alumbrar nuestro horizonte futbolístico todos los días. ¿Y sabés por qué? Porque el fútbol argentino no puede “entenderse” sin River Plate, sin los Labruna, Carrizo, Pedernera, Moreno, Bernabé, Distéfano, Sívori, Alonso, Enzo y tantos otros más. Lo que defendés todos los días, a capa y espada, es más que una insignia futbolística, es una manera de entender el deporte, es una filosofía de juego, es un modo de vida. El “equipo” del que sos hincha ha escrito las páginas doradas de la historia de este juego, y no me refiero al cuánto, me refiero al cómo. River es ese susurro que habla del respeto y la idolatría a la

ro salía en su búsqueda, pero como el Beto era el 10 de River no se la lleva, pega el saltito, el arquero tarda un segundo en darse cuenta que la pelota siguió su curso y cuando quiere ir en su búsqueda, el “Pelé blanco” ya la había encontrado y empujado hacia la red... Una exquisitez, la mixtura exacta entre la plástica, la armonía y la acción. Puro River. Te agradezco en nombre de todos los hinchas “de antes” y de ahora que sigas empujando este pesado arado sobre tierras secas y arenosas, siempre con las manos vacías, sólo con la esperanza de que algún día vuelvas a ver el fruto que se te negó injustamente. Quiero cerrar este relato pidiéndote disculpas. Sí, disculpas por haberte defraudado como hincha y como socio. Cada uno de nosotros, “los grandes” tenemos una cuota de responsabilidad en este presente indecoroso, sea por acción u por omisión. Nosotros no supimos cuidar de tu tesoro, de nuestro tesoro, lo dilapidamos sobrando una realidad, llegando al extremo de ningunear la propia asfixia. Y te dejamos este presente aciago. No hay resultados reconfortantes en este presente, no hay triunfos ni alegrías, pero sí hay enseñanzas que deben capitalizarse para no repetirlas en el futuro, una de

Vos vas a ser testigo de ese día en que la historia vuelva a depositarnos en el sitial de privilegio al que pertenecemos por estirpe. Y no te va a alcanzar el pecho para contener tanta alegría, tanta emoción. leyenda de “La Máquina”, es la envidia bien entendida por el llamado -con acierto- “paladar negro millonario”, el que nos distingue de los otros y nos confiere un target “ABC1”. River es la imperiosa necesidad de “ver” fútbol bien jugado y conquistar objetivos a través de la belleza, la estética y la docencia, condimentos sin los cuales nunca dejaremos la mesa satisfechos. River es identidad, es gallardía, es esa caricatura de galera y bastón que simbolizaba la distinción, que nos hacía “pertenecer”. En River, pibe, “reventar” un balón fuera de los límites del campo, era un exabrupto; “demoler” a un rival a patadas, una grosería; tratar mal a la pelota, un pecado. River era el fútbol “VIP”: un pase al vacío y el Beto Alonso “trotando rápido” para interceptar el balón mientras Santo-

ellas: nunca te olvides que los “dueños” de River Plate no son los dirigentes, sino sus socios y sus hinchas, los “verdaderos propietarios” de este sentimiento, ustedes, los que siempre dan, sin esperar nada a cambio, esto, no es sólo una frase. Te pido que nunca bajes los brazos, que sigas así, sintiendo esta camiseta a pesar de estos ingratos momentos, con esperanza y actitud positiva. Vos vas a ser testigo de ese día en que la historia vuelva a depositarnos en el sitial de privilegio al que pertenecemos por estirpe. Y no te va a alcanzar el pecho para contener tanta alegría, tanta emoción. Este presente será un pasado adverso y nefasto que te habrá marcado a fuego, pero pasado al fin. Hoy más que nunca en nuestra historia centenaria: River sos vos.


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l Eternauta es la historieta más exitosa, famosa y espectacular que haya sido creada en nuestro país. La historia de Juan Salvo: la trágica aventura que lo perdió en el espacio-tiempo, la historia de la invasión de los “Ellos” (seres con una tecnología muy superior a la nuestra, capaces de esclavizar a cuanta civilización encuentren) a la Tierra. Esta obra, fruto de la mente del recordado Héctor Gérman Oesterheld (1917 - 1977) y del genial dibujante, Francisco Solano Lopez, fue publicada por primera vez en la revista “Hora Cero”, en el año 1957, y desde ese momento, fue relanzada, reeditada y leída por generaciones, que disfru-

La base de operaciones de la resistencia se realiza en el Estadio Monumental. La contracción “CARP”, se hace visible en un par de ocasiones. A largo del relato se pueden leer frases como esta: “Avise al Mayor que el estadio de River Plate ya está en nuestro poder” o “subí los escalones de la tribuna y me encontré con el pasado…yo subía aquellas gradas buscando un buen lugar…jugaba la famosa delantera de Pedernera, Moreno y los otros”. La

La batalla del Monumental

taron de esta aventura, que narra la invasión a Buenos Aires y la lucha por la resistencia.

historia relata una batalla que se desarrolla en el barrio porteño de Núñez. La pelea se da en las inmediaciones y dentro mismo del Monumental, es el primer combate que libra la resistencia ante los “cascarudos”, fuerza de choque de los invasores. En los trazos dibujados se alza imponente el mejor estadio de la Argentina. En la historieta, la construcción resiste una nevada mortal. Un detalle curioso es que la cancha figura con las dos bandejas completas. Teniendo en cuenta que la historia se concentra en los años ‘50, todavía faltaba mucho para apreciar las dos bandejas que terminaron cerrando la “herradura”, como le decían al Monumental en la primera etapa de nuestra historia.

Por Facundo Pastor

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Nació en el año 1919. Estudió y se graduó en la carrera de geología. Fanático de H. Melville y Joseph Conrad. A partir de 1950 empieza a escribir guiones de historietas y relatos de aventuras. Publicó en las revistas “Misterix”, “Hora Cero”, “Frontera”, entre otras. Sus personajes más conocidos son Sargento Kirk, Bull Rocket, Ernie Pike, Sherlock Time y Mort Cinder. Pero es sin dudas El Eternauta, la creación que le ha dado un lugar entre los maestros de la historieta, y le permitió superar ampliamente el género. Apareció por primera vez en 1957, en la revista “Hora Cero Semanal”. Más tarde modifica algunos detalles del guión y la publica en “Gente” con dibujos de Alberto Breccia, pero por problemas con la editorial, Oesterheld es obligado a terminar la historia en tres entregas, transformándola en un resumen de la historia original. En la década del setenta aparece la segunda parte en la revista “Skorpio”, otra vez de la pluma de Solano López. A principios de la década del setenta se incorporó a la organización Montoneros. El 27 de abril de 1977 fue secuestrado en La Plata. Estuvo detenido en Campo de Mayo y en una cárcel clandestina de La Tablada. Se cree que fue asesinado en Mercedes. Sus cuatro hijas también están desaparecidas.

Héctor Germán Oesterheld

Sus autores

Nació en Buenos Aires en 1928 y dibujó profesionalmente desde 1953. Fue en la editorial Abril, donde conoce al guionista Héctor Oesterheld, con quien realiza Uma-Uma y Bull Rocket. En 1957, Oesterheld se decide a fundar su propia editorial y convoca a Solano López a publicar en sus revistas Hora Cero y Frontera. Allí, la dupla da vida a Rolo el Marciano Adoptivo, Amapola Negra, Joe Zonda, Rul de la Luna y al más glorioso personaje de la historieta argentina: El Eternauta. Pero al término de esta saga, se radica en Europa entre 1 963 y 1968. A su regreso, vuelve a publicar, en 1976, acepta la propuesta de reunirse con Oesterheld y crear una segunda parte de El Eternauta. Ese mismo año inicia junto a Ricardo Barreiro la saga de Slot Barr, pero el clima político lo fuerza a emigrar a España. En 1984, Solano se traslada a Río de Janeiro, desde donde inicia una larga serie de colaboraciones con editoriales de los E.E.U.U. (Dark Horse, Fantagraphics, etc.) y continúa su producción junto a Barreiro. De este período datan Ministerio, El Instituto y El Televisor, entre otras. De regreso a Buenos Aires desde 1995, Solano López continúa trabajando para los EEUU, incursiona en el género erótico con enorme éxito en toda Europa y retorna, a partir de 1997, la saga del inolvidable Eternauta. El 9 de octubre de 2008 fue declarado «personalidad destacada de la cultura» de la Ciudad de Buenos Aires. Francisco Solano López falleció la madrugada del viernes 12 de agosto de 2011 luego de una hemorragia cerebral de la que no se pudo recuperar.

Francisco Solano López

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Diego “El Chavo” Fucks, Periodista, Televisión Pública @ChavoFuchs 17/3 - Hoy en River-Merlo podés llevarte el N°5 d @Revista1986, la revista de River. Buonanotte escribe una emotiva carta.

Sebastián Srur Periodista - Radio Continental Revista 1986 - Cancha Llena @Sebasrur Mil gracias a Lito Costa Febre x la mención de nuestra @Revista1986 en la transmisión de Radio Mitre el sábado.

Guillermo Poggi, Periodista de TN @guillepoggi Si sos de River recomiendo la @Revista1986, de @facupastor y @ Sebasrur. Entrá a http://revista1986.com.ar Buonanotte escribe en este Número 5.

Mariano Yezze, Periodista de América Noticias @marianoyezze Me llegó @Revista1986 una nueva visión sobre River, periodismo en serio, la recomiendo. Suscribite en www.revista1986.com.ar

Diego Bustos, Periodista de la Cadena CNN @diegobustoscnn Si sos de River lee el Nº5 de @Revista1986

Ellos también leen @Revista1986


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Ida y vuelta Pablo Karanicolas @Pablo_kara ¿Cómo hago para poder leer la @Revista1986 en Salta?

@Revista1986 Pablo, llegamos a todas las provincias argentinas. El país es de River.

Mariano Lopez @LopezLobo Salu2 desde Guatemala, y Aguante Millonario Carajo! Ahorita estoy en el móvil, llego a casa y me suscribo.

@Revista1986 Bienvenido a nuestro primer suscripctor de América Central. Llegamos a todo el mundo donde haya un hincha de River.

S. Masciandaro @sebamasciandaro Quiero una foto que muestre que fui el primero que me suscribí eeeeh! Me deben eso jajaj! Abrazo.

@Revista1986 Sebas, no hay foto pero si te destacamos como el primero miembro de esta gran comunidad. Siempre lo recordaremos.

Santiago Ortega @santidsm Les juro por mi vieja, que ayer soñé con la @Revista1986 !

@Revista1986 Santi, no es para tanto, con ese apellido podrías soñar con los goles del Burrito.

Kevin C M @kevin_c_m ¿Cómo es eso de que llegan a Ecuador?

@Revista1986 Claro que sí. Ojalá pronto River vuelva a plano internacional. Marche una revista para Pichincha en Quito.

Maximiliano Nervi @Maxinervi Ya me suscribí pero no pude comprar el #1 y #2.

@Revista1986 Maxi, ya lo canta la hinchada: “No alcanzan las tribunas, no alcanzan las entradas”. Ahora, no alcanzan las revistas. Abrazo gallina.

Sergio Riera @rierasergio A leer la @Revista1986 que ya está en mi biblioteca.

@Revista1986 Buena foto Sergio. Sos el gallina más tech. Una idea para copiar.


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Repartija

El Enano en Twitter Desde Málaga el Enano fue uno de los primeros en leer la revista. No era para menos, después de la hermosa carta que nos escribió a todos. ¡Ojalá te veamos pronto con la banda puesta! Diego Buonanotte @Diego_Buona Para todos los hinchas de River les dedico la carta que escribí en la@ Revista1986! me llamo el periodista @Sebasrur y me prendi! Saludos!

Los colegas del Deportivo 24 siempre destacan las tapas de la revista. Nosotros recomendamos que cada día a las 19 horas se prendan a la señal de A24. Saludos a @TotiPasman, @marianooliveros, @FerCarolei y @NicoFazio.


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Para Saber más http://www.institutoatleticocentralcordoba.com

LA GLORIA

en el Monumental El equipo cordobés llega a Nuñez para jugar un partido clave. La historia favorece a River, pero ellos juegan con el as: el Pibe Dybala, una de la figuras del torneo. El Matador Kempes y una historia en común.

El Instituto Atlético Central Córdoba es una entidad deportiva de la ciudad de Córdoba, Argentina. Fue fundado el 8 de agosto de 1918 por un grupo de trabajadores ferroviarios. Se lo conoce principalmente, por su equipo de fútbol que actualmente, juega en la Primera B Nacional del Campeonato Argentino de Fútbol. El enorme estadio de Alta Córdoba tiene una gran capacidad: 35.536 espectadores (sin contar la capacidad de los palcos). El 15 de agosto de 1951 y como parte de

Historial Partidos jugados

31

River Plate ganó

15

Instituto ganó

7

Empataron

9

los festejos de los 33 años de vida del club, con un encuentro amistoso con el Racing Club de Avellaneda, se inauguró el Monumental Estadio, que pasó a llamarse Estadio Presidente Perón. En su equipo de fútbol pasaron jugadores como Salvador Mastrosimone, José Luis Saldaño, Mario Alberto Kempes, “El Pitón” Osvaldo Ardiles, Alberto Beltrán, Raúl de La Cruz Chaparro, Mauricio Caranta, “El Cocayo” Oscar Dertycia, Daniel “Miliki” Jiménez, Marcelo Bielsa y Armando Dely Valdés, entre otros.

El Matador: nació allá y pasó por acá En 1981, Boca compró a Maradona, el impacto de esa decisión fue tan grande, que River no se quiso quedar atrás. Desde la dirigencia se lanzó una iniciativa disparatada: “Bono pro adquisición de Kempes”. Ahí se invitaba a los socios a “colaborar con el esfuerzo de la comisión directiva” para repatriar al “Matador” que jugaba en el Valencia. El delantero llegó a Núñez lesionado y no pudo rendir en la medida que se esperaba. Recién hacia fin de año, con el Nacional, aportó sus goles para el título. Había debutado en Instituto en el año en 1973.


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o son muchos los entrenadores extranjeros que condujeron a River Plate: Manuel Pellegrini hace poco, Didí y Delém en los ‘70, Enrique Fernández Viola en los ‘60, Emérico Hirchl por los ‘30. Pero sin dudas, el más exótico de los entrenadores millonarios nacidos en el extranjero fue el húngaro Franz Platko. Nació el 2 de diciembre de 1898 en la ciudad de Budapest, Capital de Hungría. Fue arquero y tuvo una campaña prolongada que abarcó equipos como Vasas de Budapest (donde debutó), Austria Viena, Barcelona FC (8 temporadas) y Recreativo de Huelva. En Barcelona, su fama como portero fue tan grande, que hasta el poeta Rafael Alberti le dedicó una oda, inspirada en su actuación en la final de la Copa del Rey de 1928 ante Real Sociedad. Como técnico, su campaña fue aún más

el húngaro de Núñez Cómo fue su paso como técnico de River. Ya retirado, Franz decidió experimentar en el fútbol argentino. En la década del ‘40, fracasó por no respetar el paladar negro millonario. Su encuentro con Carlos Gardel. Escribinos a: retro@revista1986.com.ar

prolífica. Dirigió a Basel de Suiza, Porto de Portugal, Wisla Cracovia de Polonia, Arsenal de Inglaterra, y a Barcelona FC, entre otros. En 1939 recaló en Colo Colo de Chile, donde en su primer temporada logró el campeonato. Esa fama


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almasso Adrián D

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de ganador y maestro de la táctica lo trajo a River para ser el entrenador del equipo en la temporada de 1940. Platko y River nunca congeniaron. El entrenador no tenía muy en claro el estilo de juego rioplatense y la ideología que ya River promulgaba en aquellos años, donde el espectáculo era tan importante como el resultado mismo. En ese marco, la relación entre expectativa y logros arrojó un saldo muy negativo y eso fue una carga imposible de llevar. Platko era esquemático, táctico, rígido, defensivo. Y

nomás. En la segunda rueda, River ganó 11 partidos y terminó tercero. En los últimos cuatro partidos del año convirtió 24 goles: 7-1 a Lanús, 7-0 a Chacarita, 7-1 a Atlanta, 3-1 a Platense. El DT era Renato Cesarini. El húngaro volvió a la Argentina en 1949 a dirigir a Boca Juniors donde casi se va al descenso. Lo más importante de su carrera lo hizo en Chile donde ganó tres títulos con Colo Colo.

Su paso por River Plate fue uno de los más negativos en la historia del club. Sobre todo, por equivocar la manera de interpretar el fútbol, desde una mentalidad completamente distinta. en ese ámbito, jugadores talentosos y de libre albedrío como Moreno, Pedernera, Peucelle, Deambrossi o Gallo, no funcionaban para nada. En la primera rueda del torneo de 1940, River perdió 7 de los 17 partidos, y sólo ganó en 6. De los partidos que perdió, varios fueron por goleada. 2-5 ante Vélez, 2-5 ante Newell’s, 3-6 ante Racing, 0-4 ante Huracán. Encima, perdió también el superclásico. Obvio, los jugadores, la gente y los dirigentes no lo apoyaban y se tuvo que ir. Y parece le que la cuestión era Platko,

Su paso por River Plate fue uno de los más negativos en la historia del club. Sobre todo, por equivocar la manera de interpretar el fútbol, desde una mentalidad completamente distinta. Dicen las malas lenguas que parte del plantel le hizo una cama enorme, pero eso se perderá en la historia como un acontecimiento incomprobable. Lo que sí se comprueban son los números, y al pobre Franz Platko no lo favorecen. Murió en Santiago de Chile el 2 de septiembre de 1982. Tenía 83 años.

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En la primera rueda del torneo de 1940, River perdió 7 de los 17 partidos, y sólo ganó en 6. De los partidos que perdió, varios fueron por goleada.


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Debatimos en twitter ¿Con el nuevo Derecho a la información que tiene el socio, qué te gustaría saber de River? Histórico: se reglamentó el Derecho a la Información al Socio Luego de una importante asamblea de socios, River se convirtió en el primer club de América en aprobar este proyecto. Se trata de que el asociado tenga una mayor participación y el club se muestre más transparente ante sus socios. Este derecho puede ser solicitado por cualquier socio en forma individual. Además, en la página web oficial se publicarán los balances, memorias, el reglamento de este derecho e información acerca de la transferencia de jugadores. Por otro lado, habrá sanciones para los dirigentes que se nieguen a proporcionar los datos que le sean solicitados.

@martinezcampane

@juanmanuelalias

Todo sobre los pases de los jugadores, quién está interesado, cuánto piden, cuánto ofrecen, porcentajes, etc.

En qué se fueron los millones que hicimos en los 90 y a comienzos de los 2000...

@andimasquelef14

@SidoGarin

Nombre y apellido de quienes sacan las entradas y a quién se destinan las de protocolo. Me gustaría ver los sueldos de la comisión directiva y sus conexiones con representantes.

#derechoalainformación también para conocer los sueldos de “algunos empleados” y por qué varían tanto.... #derechoalainformación los números REALES de: recitales, eventos, publicidades, construcciones, etc.; tanto ingresos y egresos.

@Lucasmairotta ¿Con esto se podrá saber que se hizo con la plata en la venta de jugadores en la era Aguilar? Porque fueron muchísimas!

@BertoncelloDami Estaría bueno saber el “historial” de los representantes/empresarios q hacen negocios con nuestro club.

@Gastbjkn Qué destino tuvo/tiene la venta de Lamela, Pereyra e ingresos, en ese último mercado de pases. #River140

@Wally_cho ¿Adónde van a parar los 15% que desaparecen mágicamente? Cuánto se llevan los “intermediarios” de los pases???

@nicolinov Estado económico y financiero del club al momento de asumir Passarella y al día de hoy.


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Daniela Dufurrena en su casa en Ituzaingó con la camiseta que le regaló su padre. Todavía recuerda cuando su tía le hizo gritar un gol de la Bosta a cambio de una muñeca. Cuando el padre la escuchó salió corriendo, le tapó la boca con la mano y le dijo: “Yo no te enseñé a decir malas palabras”. Daniela terminó en penitencia. Aquel día lloró durante varias horas. Hoy, le está agradecida a su papá.

Mandá tu foto a retro@revista1986.com.ar


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Revista 1986 #6