Revenge! Magazine - Número 01

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la venganza del éxito

profesionales que se han ido a este campo. El tema es encontrar al profesional que sepa trabajar este concepto, que tenga este verdadero rol de entrenador. Hay tres pilares fundamentales para ser un buen Coach: Experiencia, hay que haber vivido bastantes batallas; Habilidades, obviamente debe de tener conocimientos sobre liderazgo, trabajo en equipo, comunicación, venta y gestión; y por último hay que tener el Perfil, no todo el mundo vale. Un Coach tiene que saber escuchar, ahí se nota si es bueno. ¿Puede ser una buena salida profesional? El tren ya ha salido. Hace dos o tres años era un empleo muy solícito. Ser Coach tiene mucho glamour y es cómodo para un profesional. No se necesita un carnet de Coach para ejercer pero el que quiera tener éxito debe tener unas credenciales, certificación, trayectoria, experiencia y casos de éxito. ¿Cuáles son sus mayores casos de éxito? Hemos trabajado con los directivos de la química BASC, con el Laboratorio Uriach, el grupo Thyssen e Irestal Group

entre muchos otros. Pueden parecer diferentes empresas pero los problemas son muy parecidos: la falta de comunicación, motivar a los empleados, trabajo en equipo... La clave es hacer que los propios clientes evolucionen. ¿Con qué sensación se quedan después de realizar sus servicios? Es una sensación agridulce. El Coach ayuda y acompaña al cliente, estableciendo durante esas quince sesiones una relación de confianza, e implicándose cada vez más en el proceso. Cuando finalizas el curso no sabes como le ha ido, más tarde te lo encuentras y te dice que ha puesto en marcha las cosas que dijo y que está muy motivado. Es la parte más bonita, cuando ves que todo lo que has dicho lo está haciendo. ¿Existe el margen de error en el Coaching? En la mayoría de ocasiones nuestros clientes y participantes se implican y se comprometen con el proceso, esto es fundamental para el éxito en los resultados finales. Cuando trabajamos con una organización o con un grupo de perso-

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