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NUEVA ERA EN PERIODISMO

VS

> 02 NOVIEMBRE 2012 EJEMPLAR GRATUITO


Leonardo Ruvalcaba Ramírez revbicentenario@hotmail.com

JEFE DE INFORMACIÓN: Araceli Calderón Soto

calderon_ara@hotmail.com

REPORTEROS: Patricia Morales,

pathyca04@hotmail.com

Geovanni Requena geovanni_req@hotmail.com

ARTE Y DISEÑO

Coordinador: Miriam A. Guerrero Guadarrama miram_abigail08@yahoo.com.mx

publicidad y ventas:

Directorio

DIRECTOR GENERAL:

LOS EXCESOS DEL DIA DE MUERTOS

p_bicentenario@hotmail.com

58943087 5540542401

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redacción:

Torre Marina lote 3 manzana 284, Santa María de Guadalupe las Torres, Cuautitlán Izcalli, Estado de México, C.P. 54760 Tel.

58943087 p_bicentenario@hotmail.com Bicentenario es una publicación mensual de 5 mil ejemplares distribuidos en el Valle de México. Número de Certificado de Reserva otorgado por el Instituto Nacional de Derecho de Autor: en trámite. Número de Certificado de Licitud de Título: en trámite. Número de Licitud de Contenido: en trámite.

BicentenarioOficial

Los Simpsons, un clásico de Halloween

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os Simpson son la mejor caricatura de la historia, y tal parece que sus mejores momentos siempre suelen ser los especiales de noche de brujas, una tradición que iniciaron en la segunda temporada y que se ha convertido en el episodio más esperado de cada año. Sin lugar a dudas, la ficción creada por Matt Groening ha dado momentazos bastante terroríficos en sus capítulos especiales con motivo de la festividad de Todos los santos.

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Ha habido de todo: vampiros, brujas, muertos vivientes, momias… Hasta una adaptación de la impactante película El resplandor en formato amarillo en la que todo fueron sorpresas.


noche de muertos La noche de muertos esta en puerta y para que disfrutes al mil este día, te damos algunos tips para que en tu fiesta de Halloween agregues un toque de miedo a tu diversión.

Bebidas venenosas Una opción para asustar a tus invitados es pegar en las botellas señales como “Cuidado, veneno” o “Tóxico”. También puedes agregar imágenes de calavera para dar una impresión de muerte.

Copas de miedo

Hileras de calabaza

Te recomendamos adornar las copas o vasos en los que servirás tus bebidas. Puedes agregar a los vasos agitadores con calaveras, calabazas o fantasmas. También puedes conseguir unas copas como éstas!

Las calabazas son muy tradicionales en esta fecha, puedes darles un toque especial utilizando esta fruta como “Ponchera”. Elimina todo el interior de la calabaza y déjala secar por algunos días. Una vez seca puedes utilizarla como hielera o como recipiente para ponche.

Cocteles de Halloween La peli más escabrosa por Patricia morales

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e acerca, como todos los años, el reencuentro con las ánimas en el Día de muertos o Halloween. Es típico de la ocasión, organizar la fiesta o la pijamada, donde el cine de terror no puede faltar. Así que Bicentenario te recomienda una de las mejores pelis de terror para armar el ambiente tétrico y pasar una gran noche de brujas.

El exorcista

Esta es la película obligada para este día, ya que encontrarás una historia de antaño, plagada de escenas de espanto y efectos especiales. Cuenta la historia de Regan, una niña que es poseída por un ente después de jugar con la ouija. La madre de Regan decide acudir a un exorcista, quien ayudará a liberar su alma. Además de la terrorífica trama, esta película se vio envuelta en una serie de misteriosos sucesos y eventos sin explicación que ocasionaron la muerte de varios actores y familiares durante el rodaje.

Platillos para chuparse los huesos

Daño Cerebral o Brain Damage

Ponche de Halloween

Martini in the eyes

Ingredientes:

Ingredientes:

Ingredientes:

1 oz licor de durazno 1/4 oz Baileys Dash de granadina ¿Cómo preparar? Servir licor de durazno hasta la mitad de un shot, agregar el baileys sobre el reverso de una cuchara para que genere un efecto como el de la foto al caer. Y por último agregar un dash de granadina.

-1/2 lt. de agua -250 grs de Azúcar -Trozos de Calabaza (pelados) -1 Ramita de Canela -1/2 lt. de Vino Tinto o Rosado -1 copita de licor de Ginebra ¿Cómo preparar? Se hierven en el agua, los trozos de calabaza unos 10 minutos mas o menos, hasta que esten blandos, se agrega el azúcar y la canela y se deja hervir otros 5 minutos mas, hasta que espese el líquido. Se retira del fuego y se le agrega el vino y el Gin, y mucho hielo. Servir bien frío.

Martini Blanco Dulce o Seco Vodka Hielo Picado Ojos de Rabanitos (rábanos y aceitunas) ¿Cómo preparar? Los ojos de rabanitos se hacen con un par de rábanos pequeños. Pelar el rábano como se muestra en la imagen. Luego perforar el centro y colocar una aceituna. Servir el Martini Blanco de su preferencia, agregar vodka al gusto y sumergir los ojos de rábano.

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Pan de muerto, famoso manjar comida mexicana, variada y colorida, es conocida a ni- regresan a reencontrarse con sus familias el 31 de ocLtraavelgastronomía mundial. No sólo el picosito chile caracteriza a nuestubre, 1 y 2 de noviembre, de acuerdo con la tradición si no el maíz, el trigo, las verduras y las de “Día de Muertos” que se ha heredado de genecarnes. Así, dependiendo de la región en la que se cocine, las combinaciones de estos ingredientes serán miles, eso sí, todas degustarán nuestro delicado paladar. La época, también es un componente en la comida mexicana, pues dependiendo de los festejos que estén en puerta, serán más variados los platillos. En estas fechas podemos mencionar el famoso y tradicional pan de muerto. Las poblaciones mexicanas especialmente del centro y sur del país han tenido un gusto particular por ese pan de fiesta, pan dedicado a los difuntos que

ración a generación desde hace varios siglos. El gusto por la elaboración de un pan especial para el caso se remonta a la época de los sacrificios humanos y a la llegada de los españoles a la entonces Nueva España (ahora México), en 1519. Cuentan que era un ritual en el México de antes de la conquista que una princesa fuera ofrecida a los dioses, su corazón aún latiendo se introducía en una olla con amaranto y después quien encabezaba el rito mordía el corazón en señal de agradecimiento a un dios.

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hjuklpoytr DIía de

lúgubr

Desde los griegos hasta los aztecas, cad dieron su propio contexto al punto final

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por patricia morales / geovanni Requena

a muerte tiene un significado particular para cada civilización. Cada cultura la concibe de diferente manera, sin embargo, todas convergen en un mismo punto: la llegada de “la huesuda” es tan inevitable como los cambios de estación. Aunque es casi innombrable y temida por muchos, representa un futuro difícil de imaginar, un momento temeroso lleno de incertidumbre que podría significar el punto final de la existencia. En México la muerte es venerada el dos de noviembre. En la tradición mexicana se acostumbra poner un altar con fruta, comida y bebidas a nuestros fieles difuntos. El día primero de noviembre se celebra a todos los santos y el dos, a los fieles difuntos. La creencia parte de que el primer día vienen a los altares los niños que no fueron bautizados y las mujeres que murieron en el parto; al día siguiente los difuntos mayores son los que se acercan para disfrutar de los manjares y platillos que en vida fueron de su agrado.

Creencias

En la mitología griega, la muerte es representada en la historia de Orfeo y Eurídice. Ella es mordida por una serpiente y muere a causa del veneno. Orfeo está devastado y le pide una oportunidad al Dios Zeus para buscarla en el Hades, infierno vigilado por Caronte, el perro de las tres cabezas. Con su música, Orfeo cesa el tormento de los condenados y puede rescatar a Eurídice, con la condición de no voltear hacia atrás hasta haber llegado al mundo terrenal. Pero su impaciencia es más fuerte: se vuelve y ella desaparece. Estos mitos probablemente nos orillen a reflexionar a través de la moraleja de que el hombre debe aprender a aceptar las inevitables separaciones que la vida impone, dentro de ellas: la muerte. Por otra parte, el Hades Griego acepta las almas de todos aquellos a quienes el barquero Caronte ayuda a cruzar la laguna Estigia, a condición de que paguen el óbolo (donativo) correspondiente. Es por eso que los griegos que morían eran incinerados con dos monedas en los ojos o debajo de la lengua.

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Bicentenario


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e Muertos,

La visión de las diversas culturas

re tradición

da uno con sus costumbres arraigadas, de la existencia: la muerte En la mitología egipcia, Osiris el dios de la resurrección y quien también preside el tribunal del juicio de los difuntos, pesaba el corazón de los difuntos y si este era ligero y libre de pecado el alma podía entrar al reino de los muertos, de lo contrario era devorada. En cambio, en las tradiciones judeocristianas, el alma es destinada al cielo o al infierno, según el juicio divino sobre la vida terrenal de la persona. En otras culturas, la muerte es significada por un viejo encorvado, de larga barba que demuestra su antigüedad, sus ojos blancos y ciegos pues no puede escoger a su próxima víctima sino al azar. Su vestido es holgado ya que su trabajo lo amerita y sus pies de caballo para ser ágil; también lleva consigo su azada con la cual a tientas se hace la selección.

Mitología azteca

Nuestros antepasados también creían en la muerte. En la mitología azteca existía el Mictlán, que era el nivel inferior de la tierra de los muertos. Los guerreros que morían en el campo de batalla y las mujeres que morían en el parto, no iban al Mictlán después de la muerte, ellos iban al Ilhuicatl Tonatiuh (camino del sol); los muertos por agua (ahogados, tocados por un rayo o de hidropesía) iban al tlalocan y los pequeños muertos antes de nacer regresaban al Chichihuacauhco (Lugar del árbol amamantador). Al llegar al Mictlán, las almas tenían que pasar por nueve dimensiones, entre las que se encontraban un río que debían cruzar acompañados de un perro (Xoloitzcuintle), por eso, este animal se sacrificaba el día en que moría una persona. Además era necesario atravesar una lluvia de navajas, esquivar flechas, huir de un ser que comía las entrañas de los que por ahí pasaban, y luego de librar todos estos obstáculos, llegaban al fin a la liberación de su tonali (alma). El viaje póstumo duraba cuatro años.

La santa muerte

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n México, una figura de culto que día con día adquiere más adeptos es la Santa Muerte, icono religioso que ha sido mayormente relacionada con comerciantes, narcotraficantes, policías y delincuentes. Se dice que se le pide un favor y ella lo realiza, siempre y cuando se le tenga un altar. El culto contemporáneo a La Santa Muerte apareció en Hidalgo hacia 1965 y tiene arraigo en los estados de México, Guerrero, Veracruz, Tamaulipas, Chiapas, Campeche, Nuevo León, Morelos y el Distrito Federal principalmente, sobre todo en los barrios bajos. También conocida como “la niña blanca”, la Santa muerte tiene arraigo desde la época prehispánica, sobre todo en el pueblo azteca. En la actualidad, el culto ha adquirido cada vez más importancia en las colonias populares del Distrito federal y el estado de México, particularmente en Tepito y Tultitlán cómo sus principales adeptos. Ellos, entienden a la santísima muerte cómo la encargada de realizar un penoso trabajo, el de elegir las almas que dejaran de existir; la conciben como una mensajera de Dios, a quien obedece al ser la muerte un elemento indispensable para la vida y que también concentra tanto la fuerza creadora como la destructora del universo. A pesar de que sus seguidores la creen parte de la religión católica, la Arquidiócesis de México ha condenado la veneración a la Santa Muerte, considerándola como herética y diabólica. Sin importar eso, miles de fieles se congregan en los santuarios en los que es venerada, por ejemplo, el que se encuentra en Santa María Cuautepec en el municipio de Tultitlán durante la misa que se realiza todos los domingos al medio día.

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Siguen tradición 8 de cada 10 mexicanos

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n México, la tradición ancestral de recordar a los muertos los primeros días de noviembre se impone sobre otras costumbres, como las fiestas de disfraces, y así lo ratifican ocho de cada 10 mexicanos. La costumbre de ofrendar pan, comidas y bebidas a los amigos y familiares difuntos es seguida fielmente por 63 de cada cien personas, quienes incluso colocan fotos de sus seres queridos en los altares, confirmó una encuesta levantada por Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE). Aunque no elaboran altares de Todos Santos para esas fechas, unas 20 más identifican esos días como dedicados a los ya fallecidos; casi cinco personas como fechas para el descanso y apenas tres de cada cien como días festivos. Esta celebración es una muestra del sincretismo entre un rito prehispánico y creencias católicas, una costumbre que sigue 62.6 por ciento de los mexicanos que ponen ofrenda, por 36.5 por ciento que no lo hace.

Idiosincrasia

La idiosincrasia de la población mexicana queda manifiesta con las diferentes expresiones que hay sobre la “huesuda”: 36.3 por ciento respondió que lo hace con humor, 31.1 con total respeto, 11.8 con un estado de ánimo de tristeza. Además, 11.6 reconoció que le da miedo y 0.9 por ciento lo percibe como una práctica religiosa. Pero la muerte como algo triste o un pasaje de duelo que se tiene que vivir es una idea que comparten más las mujeres (16 por ciento) , contra el significado que le dan los hombres (siete por ciento); en tanto que 41 por ciento de ellos ve a la “calaca” con humor, por 32 por ciento que lo hacen ellas.

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Al definir qué es lo más importante en la celebración del Día de Muertos, 38.9 por ciento de los consultados por GCE/Kaleydoscopio.mx respondió que la ofrenda, mientras que 15.9 opina que el pan de muertos y 11.2 destaca que es el culto a la muerte. Para 4.3 por ciento cree que es la figura de La Catrina, creada por el grabador y caricaturista mexicano José Guadalupe Posada; 22.5 dijo que es otra cosa, sin definir, y 7.2 por ciento no respondió. Sobre los elementos que utilizan para darle forma a los altares, más de 30 de cada cien entrevistados comentaron que adornan sus ofrendas con flores de cempasúchil, 29 con papeles picados y veladoras, en tato que cuatro colocan imágenes de brujas y calabazas y menos de dos con La Catrina. Y al entrar en costos, los mexicanos fieles a la conmemoración de Todos Santos admiten que va de acuerdo con lo que hay en sus bolsillos. Así, 4.2 por ciento aseguró que gasta más de mil pesos en las cosas que compran para la ofrenda, 5.1 le dedica a los muertos entre 500 y mil pesos. La mayoría de la gente, 57.8 por ciento, destina de 100 a 300 pesos, mientras que 24.2 gasta de 300 a 500. En cuestión de género, 61 por ciento de las mujeres destina de 100 a 300 pesos, cantidades que gastan 54 por ciento de los hombres. Los datos de Gabinete de Comunicación Estratégica revelan que en la defensa de esta tradición mexicana sobre celebraciones extranjeras, 91.8 por ciento de la gente consultada sabe que 1 y 2 de noviembre se recuerda a los muertos. Sólo 0.1 por ciento de los cuestionados dijo que son dedicados al Halloween.


El rol de la muerte E

n México, el fenómeno de la muerte ha traído un conjunto de creencias, ritos y tradiciones. Actualmente, y sobre todo en las regiones rurales y semiurbanas, aún se siguen realizando ceremonias para el Día de Muertos. Se elaboran y adornan bellos altares en los hogares y se llevan ofrendas a las tumbas en los cementerios. Con el advenimiento de la cultura occidental empezaron a conjugarse las antiguas creencias con la idea de una vida posterior, una transmutación del alma de los finados que esperaría el Día del juicio final, mientras sus despojos mortales permanecerían en las tumbas. De ahí surge la práctica del entierro en sepulcros que es, a su vez, una tradición que tiene origen en la época de las catacumbas. En un inicio, los mexicanos sepultaron a los difuntos en tumbas en el interior y en los atrios de las iglesias. Una muestra palpable de estos enterramientos puede observarse, profusamente, en los costados de la nave mayor de la catedral de Mérida, Yucatán. En el piso se encuentra una multitud de lápidas de mármol y ónix con la identificación de las personas ahí enterradas. Esta costumbre llegó a considerarse insana, por lo que se le prohibió durante el régimen juarista, dando origen a los cementerios civiles. En el cristianismo, los sepulcros han sido concebidos como lugares de tránsito donde los restos mortales esperan pacientemente el Día del juicio final. Es por ello que las tumbas han sido revestidas de variadas formas artísticas (escultura, epitafios con diversas formas literarias, pintura, entre otras) que conllevan un simbolismo respecto al fenómeno de la muerte y sobre el destino final del alma de los finados. Este arte tumbal ha evolucionado. De formas un tanto paganas (columnas y obeliscos rotos, árboles -sauces- y ramas tronchadas, urnas cinerarias, dolientes, calaveras) se pasó a la profusión de ángeles y almas, cruces y problemas de redención. El apogeo del arte escultórico y literario referente a este tema se dio en los cementerios del país desde mediados del siglo pasado hasta las primeras décadas del pre-

sente. Actualmente se dan sólo casos aislados, debido a que los enterramientos se han estandarizado y empobrecido en cuanto a expresiones plásticas. Estas representaciones tienen un valor estético, pero son también formas testimoniales que nos remiten al cuerpo de ideas y creencias de los grupos sociales que las produjeron.

La muerte en nuestros días

La ceremonia actual de velación de la Noche de Muertos se deriva de la conquista espiritual que llevaron a cabo los encomenderos españoles y colonizadores en Michoacán. Entre los antiguos mexicanos se realizaban significativos rituales alrededor de la muerte, los cuales impresionaron tanto a los primeros conquistadores que, a través de la evangelización, introdujeron nuevas ideas, dando lugar a un sincretismo religioso muy marcado. Antiguamente, Tirepitío era un importante centro religioso dedicado a los antepasados. Ahí se ofrendaban flores amarillas (cempásúchil) y, en el día consagrado a los muertos, los mexicas subían al techo de su casa y gritaban el nombre de sus antepasados (dioses primigenios) mirando hacia el norte para que recibieran los alimentos que habían puesto en la puerta. Durante la Colonia la costumbre se fue arraigando poco a poco en Michoacán, a tal punto que actualmente es el centro de atención de turistas nacionales y extranjeros. Un altar de muerto, su color, su aroma, su luz y su contraste motivan a no quitar la vista de cada uno de sus elementos. En cada región el altar representa la bienvenida a los ‘muertitos’ que vienen de visita después de un largo recorrido desde el Más Allá. Los elementos que conforman un altar no son casuales. El agua, que simboliza la fuente de la vida, se ofrece a las almas para mitigar su sed y que se fortalezca para el viaje de regreso; anteriormente se utilizaban rajas de ocote prendidas, pero hoy -especialmente por la noche- se encienden velas, veladoras o cirios cuya flama representa la fe y esperanza e ilumina el camino para que los difuntos encuentren su antigua casa terrenal. El petate ofrece descanso y el banquete se complementa con pan de muerto, panes redondos y de color rosado, que junto con las cañas simbolizan los huesos de los occisos. En cada altar se suele colocar, además, una foto y ropa del muertito para que éste lo identifique fácilmente.

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Cómo hacer tu propia L

a tradicional ofrenda de Día de Muertos tiene sus orígenes en los antiguos altares precolombinos, los cuales estaban dedicados a diferentes dioses y cuya temporalidad variaba de acuerdo a las fechas en que nuestros antepasados les festejaban. De acuerdo con el calendario prehispánico, cada deidad patrocinaba un espacio de tiempo determinado. Así, las ofrendas pertenecientes a Mictlantecuchtli, señor de los muertos, coincidían con el mes de noviembre en el calendario gregoriano. Los españoles, en su misión por institucionalizar el cristianismo en tierras mesoamericanas, decidieron empatar ambas visiones, engendrando un sincretismo muy complejo, que dio vida a algunas fiestas como las del Día de Muertos. La concepción de los antiguos mexicanos sobre las almas que nunca se van del todo y que conviven con los vivos, se emparejó con una concepción muy similar a la de los europeos, la cual heredaron de los egipcios y los chinos. Es por esta mezcla cultural que hoy no se puede imaginar la cruz cristiana en una ofrenda sin la foto del difunto y unas flores de cempasúchitl. Según la tradición, el altar comienza a montarse desde el 30 o 31 de octubre y permanece hasta el 2 o

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3 de noviembre (dependiendo la región de México). Se dice que el 31 de octubre llegan las almas de los niños y se van al medio día del 1 de noviembre, justo cuando llegan las de los adultos para disfrutar de los ofrecimientos levantados en su memoria y retirarse al siguiente día. Te presentamos los elementos que debes tomar en cuenta para instalar tu propia ofrenda y dedicársela a aquellos difuntos que tanto quieres.

Niveles

En muchos lugares de México se acostumbra levantar ofrendas de siete, tres o dos niveles, cada uno con un significado diferente. Se dice que éstos dependen del número de ofrendas que se le han dedicado al occiso. Otras versiones afirman que cada nivel simboliza algo distinto; por ejemplo, el primero (en algunos casos un primer escalón y en otros el piso) lleva elementos referentes a la tierra como frutos o un petate, mientras que en el último se coloca el retrato del difunto para simbolizar el lugar donde se encuentra: el cielo. Los niveles se pueden realizar con cajas resistentes, mesas, tablas, entre otros materiales.


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ofrenda Elementos que no pueden faltar en tu ofrenda Flor de cempasúchil: o “flor de veinte

pétalos” es probablemente el principal elemento. Su lugar en los altares se debe a su florecimiento después de la temporada de lluvias. Sus pétalos son utilizados para trazar caminos que dirigen a las almas de la entrada del hogar a la ofrenda, además de colocarse en floreros y arcos.

Arcos:

representa la puerta que da la bienvenida a los fieles difuntos. Por la ubicación actual de las ofrendas dentro de los hogares, hoy en día es raro ver una con un gran arco elaborado de flor de cempasúchil. En diversas regiones del país los elaboran con carrizos de bambú atados con lazos.

Calaveritas de azúcar:

aunque en un inicio eran de amaranto (pues el azúcar no existía como tal entre los antiguos mexicanos), estas figurillas dulces evolucionaron como una representación de los difuntos a quienes se dedica la ofrenda, es por esto que se les agrega su nombre en la frente.

Pan de muerto: otro de los elementos

infaltables en las ofrendas. Puedes comprarlo o elaborarlo tú mismo siguiendo esta sencilla receta.

Papel picado: Se

dice que representa al aire, uno de los cuatro elementos omnipresentes en la ofrenda. En San

Salvador Huixcolotla, Puebla puedes encontrar el mejor papel picado del país.

Agua: se colocan vasos con agua para

la sed de las almas viajeras y como representación de uno de los cuatro elementos básico de la naturaleza.

Retrato del difunto:

Generalmente éste se coloca en el nivel superior de la ofrenda.

Incienso o copal: otra representación

del aire y guía olfativa para los fieles difuntos que “nos visitan”.

Color morado: si la ofrenda de muertos

en sí ya es colorida, no debe faltar este tono, tradicional del luto.

Veladoras: en representación del fuego, una por cada difunto para iluminar su camino a casa. Platillos

y bebidas preferidas del difunto: lo dice todo.

Dulces mexicanos:

los más pequeños.

para las almas de

Frutos:

principalmente la caña; en varias regiones de México se dice que su vaina representa a los huesos de los difuntos.

¿Faltó algún otro elemento? Si bien éstos son los básicos que identifican a una bella ofrenda mexicana, cada quien le pone su toque personal. Y tú… ¿qué le agregarías a tu ofrenda?

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por La mano pachona p_bicentenario@hotmail.com

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La historia de hoy nace hace algunos

siglos en el Municipio de Cuautitlán Izcalli, en el Estado de México, lugar que ocupa hoy el tan conocido Lago de Guadalupe. En este espacio acuático, hace muchísimos años, existía una Hacienda con el mismo nombre. Imponente para los visitantes, albergaba un templo con enormes campanas de oro, que eran la envidia y el deseo de los demás habitantes del pueblo. El dueño del lugar, un hombre solitario y rico por la herencia que había recibido de sus difuntos padres, obligaba su hijo Mario, de tan sólo 9 años, a repicar todas las tardes los imponentes carillones, como anuncio de la soledad que le dejó su mujer cuando murió al dar a luz al niño que tenía ante sus ojos. Por este motivo el niño se sentía abandonado. Era el recuerdo culpable de la muerte de su propia madre, por lo que a su corta edad, siempre vivió con sentimiento de pecado. Una tarde de verano, el cielo se vistió de gris y una incesante lluvia comenzó a azotar la zona,

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inundando la Hacienda de Guadalupe. El padre se quedó inmóvil, dejando que el agua subiera por su cuerpo hasta agotarle la respiración. El pequeño, que en ese momento estaba haciendo sonar las enormes campanas doradas, quedó atrapado entre las estructuras de oro, mirando al cielo comerse su vida lentamente. Nadie se preocupo por reclamar los cuerpos. Nadie hizo nada. Y hasta el día de hoy padre e hijo permanecen bajo el agua. Actualmente, cuando el cielo deja caer una fuerte tormenta en verano, el repique de las campanas se escucha alrededor del Lago de Guadalupe, anunciando que el pequeño Mario sigue atrapado entre los escombros. Algunos buscadores de fortunas, esperan este suceso para adentrarse a las profundidades del lago y poder conseguir las imponentes campanas de oro que quedaron hundidas. Sin embargo, se dice que el padre de Mario defiende su fortuna ahogando, como le paso a él y a su hijo, a todos aquellos que se adentran en la desventurada tarea.

odos hemos escuchado las historias de hombres que se convierten en lobos bajo la influencia de la luna llena y de seres que se alimentan de esa energía, pero ¿es verdad este mito? ¿De dónde viene? o, ¿por qué se cree que hay más ataques violentos cuando la luna está en fase llena? La realidad es que la luna es muy importante, la ciencia ha comprobado su influencia en la tierra, la más notoria es con las mareas, pero también influye en el metabolismo de animales y de humanos, así como en la presión de la atmósfera. El ciclo lunar dura 27 días; que es cuando podemos apreciar sus fases; la llena, menguante, nueva y creciente. La luna tiene gran influencia en el comportamiento humano. Dentro de la magia, la astrología y el esoterismo tiene un papel fundamental para la elaboración de rituales y de actividades. En tiempos antiguos, la luna al igual que el sol, eran las directrices para todos los mo-

vimientos en la sociedad, de acuerdo a las fases lunares se plantaban las semillas, se cosechaba, se elegía la mejor época para pescar, para cazar y para todas las actividades. Se consideraba que el sol, representaba el arquetipo divino de lo masculino, y la luna el del femenino, esto quiere decir, que eran el Dios y la Diosa. En las culturas antiguas, la Diosa era la “Madre”, la dadora de vida, de fertilidad, de abundancia, entre muchas otras cosas, así que la mayoría de las religiones de nuestros antepasados, ahora llamadas paganas, tenían a la Diosa como su centro. Las diosas antiguas se clasificaban de acuerdo a los ciclos lunares. Había diosas consideradas doncellas que estaban relacionadas con la luna nueva y la luna creciente, debido a su juventud y a que representaban el renacimiento, la creación de nuevos proyectos, el desarrollo de la inteligencia y autosuficiencia.


Dark Halloween L

a noche de Halloween se acerca y cada vez son más los lugares para divertirse en este día así que debes verte espectacular. Aquí te presentamos algunos tips para que impactes a tu amigos y los que no lo son también, con un disfraz que te hará la reina de la noche.

n o i h s Fa

por GEOVANNI REQUENA geovanni_req@hotmail.com

Los clásicos Vampira

Busca un vestido negro, cualquiera que tengas en el closet, agrégale un listón rojo. Las mangas puedes hacerlas con un par de guantes y tela de gasa, no te llevarás más de media hora.

Gatúbela

Compra un pantalón de cuero, agrega un top o blusa del mismo material. La máscara puedes hacerla con una malla negra y un par de guantes con uñas.

Diabla

Para este únicamente viste un leotardo rojo con mallas del mismo tono. Con pintura inflable dorada agrega unas grecas en forma de fuego. Los cuernos, la cola y el trinche los puedes conseguir en cualquier tienda de disfraces.

Las famosas Cadáver de la novia

Para este outfit puedes buscar cualquier vestido blanco, añade un guante con la forma de los huesos de la mano. Para el cabello, utiliza estambre morado y sostenlo con pasadores a tu cabello.

Estas fases de la luna son propicias para pedir trabajo, abundancia, préstamos bancarios o créditos. Existen también las diosas madres que están relacionadas con la luna llena, estas diosas son las protectoras, las fértiles, maduras, son representadas frecuentemente como mujeres embarazadas. Tampoco es de extrañar que escuchemos de muchos más accidentes de tránsito, trifulcas o asesinatos en este periodo, esto se debe, a que en el ser humano aumentan ligeramente las palpitaciones del corazón. La realidad es que sí produce un efecto de euforia en la gente, pero también nos ayuda a reforzar cualquier trabajo mágico, deseo, petición, es una fase excelente para cortarnos el cabello y las uñas. También para concretar

proyectos artísticos, para concebir bebés, o avanzar en asuntos legales, para atraer pareja y para tomar decisiones que cambien el rumbo de nuestra vida. Por último, están las diosas ancianas, que se relacionan directamente con la luna menguante, ellas eran las diosas sabias, las hechiceras y magas. Eran diosas de los grandes cambios y transformaciones en la vida. Se les invocaba para la magia, son las regentes de las ciencias ocultas. Esta fase lunar es excelente para sanar enfermedades, vencer vicios y malos hábitos, limpiar y eliminar toda cosa, situación o persona que ya no nos aporta nada provechoso en nuestra vida, para depilaciones, desparasitaciones y magia de transmutación.

Lo que no debe faltar Exagera el maquillaje en ojos y labios. Utiliza tonos oscuros combinados con rojo y naranja. La sangre (artificial), esta vez puede ser un accesorio

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moda o tradición

Hay una diferencia en el punto de vista sobre la muerte entre las culturas

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os orígenes de la fiesta de Halloween se remontan a los antiguos celtas, cuando el 31 de octubre los espíritus de los muertos abandonaban los enterratorios para apoderarse de los cuerpos de los vivos y así resucitar. Ante esa amenaza los celtas vestían sus casas con objetos de desagradable apariencia, como huesos y calaveras, para ahuyentar a las ánimas. Al conquistar los territorios celtas el imperio romano esas historias se fundieron con las festividades de Pomona (diosa romana de los árboles frutales) que se celebraban en la misma época y el resultante fue un sincretismo

pagano-religioso que la Iglesia católica anuló y dio origen a la efeméride de Todos los Santos, con fecha el 1 de noviembre. En Inglaterra este día se conoció como All Hallows’ Day, según la traducción literal y se convirtió en una celebración muy popular por lo que la gente acostumbró a festejar también la noche anterior, o sea All Hallows’ Eve (víspera de Todos los Santos). De allí surge la palabra halloween para indicar la víspera del Día de los Santos. Este festejo fue introducido en Estados Unidos a mediados del siglo 19 por los inmigrantes europeos que luego por el desarrollo comercial, el cine y la globalización, se encargaron de difundir en muchos países occidentales. En muchos países, los jóvenes también aprovechan la oportunidad para organizar fiestas de disfraces alusivas(...)

Orígenes del día de muertos

Día de los muertos. Los orígenes de la celebración del Día de Muertos se encuentran en las antiguas culturas de los aztecas, mayas, purepechas, nahuas y totonacas que durante 3.000 años hicieron rituales dedicados a sus ancestros para esa fechas. Estos rituales simbolizaban la muerte y el renacimiento que en la época prehispánica se representaba con los cráneos de los muertos. El 1 de noviembre regresan las almas de los niños y el 2 las almas de los adultos(...) Se explica entonces la cercanía entre las dos celebraciones, su sincretismo con la ideología judeo-cristiana y su ubicación dentro del calen-

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D dario: el inicio de la época de cosechas a los ojos de los antiguos era una clara muestra del morir y renacer con que la naturaleza preserva, transforma y da sustento a la vida. También se puede inferir del texto de allá arriba que hay una diferencia clara en el punto de vista sobre la muerte entre las culturas anglosajonas y las mesoamericanas: mientras que para una, los muertos son seres malignos que regresan a este mundo a robarle el cuerpo a los vivos y hay que ahuyentarlos con horripilancias como telarañas, huesos, despojos humanos y burlones rostros hechos con calabazas y, en caso de tener que salir esa noche hay que hacerlo disfrazado de ser maligno para que los muertos que regresan a este mundo se confundan y tomen al vivo por muerto y no le roben su cuerpo; para los otros son seres que vienen a visitar a sus familiares y amigos y hay que ser hospitalarios con ellos, arreglar la casa como para una fiesta, ofrecerles sus platillos favoritos, su aficiones, su música preferida, señalar su lugar con una foto y recordar los viejos buenos tiempos de cuando estaban vivos. Los descendientes de las culturas mesoamreicanas, a diferencia de los anglosajones, no pretenden engañar a los muertos con disfraces; entablan amistad con la Muerte misma, bailan, cantan, beben y se van de parranda con ella y ya entrados en confianza hasta le ponen apodos como La Catrina, La Calaca, la huesuda, etc. no es que el mexicano se ria de la Muerte, el mexicano se rie con la Muerte.

El cine ha globalizado ya el punto de vista anglosajón sobre la muerte, hay todo un subgénero cinematográfico que presenta a los muertos como seres horribles con los que no se puede razonar ni negociar, ávidos por devorar a los vivos, seres a los que lo mejor que se les puede hacer es volarles la cabeza con balas expansivas, mientras mayor sea su calibre mejor. El subgénero de zombis casa muy bien con el punto de vista anglosajón y su imposición en la cultura popular mundial es un proceso que parece imparable, más para un país vecino de la máxima potencia anglosajona.

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turisteando

Pátzcuaro y la región lacus D

os de las celebraciones más importantes de México se realizan en noviembre. Según el calendario católico, el día primero está dedicado a Todos los Santos y el día dos a los Fieles Difuntos. En estas dos fechas se llevan a cabo los rituales para rendir culto a los antepasados. Es el tiempo en que las almas de los parientes fallecidos regresan a casa para convivir con los familiares vivos y para nutrirse de la esencia del alimento que se les ofrece en los altares domésticos. La celebración del Día de Muertos, como se le conoce popularmente -también conocida como noche de muertos-, se practica a todo lo largo de la República Mexicana. En ella participan tanto las comunidades indígenas, como los grupos mestizos, urbanos y campesinos. En la región lacustre, los poblados en que la festividad ha cobrado más fama, son Pátzcuaro, Tzintzuntzan, Janitzio, Ihuatzio y Zirahuén, entre otros. Según la creencia del pueblo, el día primero de noviembre se dedica a los “muertos chiquitos”, es

decir, a aquellos que murieron siendo niños; el día dos, a los fallecidos en edad adulta. En algunos lugares del país el 28 de octubre corresponde a las personas que murieron a causa de un accidente. En cambio, el 30 del mismo mes se espera la llegada de las almas de los “limbos” o niños que murieron sin haber recibido el bautizo. El ritual de Día de Muertos conlleva una enorme trascendencia popular, su celebración comprende muy diversos aspectos, desde los filosóficos hasta los materiales. La celebración de Todos los Santos y Fieles Difuntos, se ha mezclado con la conmemoración del día de muertos que los indígenas festejan desde los tiempos prehispánicos. Los antiguos mexicanos, o mexicas, mixtecas, texcocanos, zapotecas, tlaxcaltecas, totonacas y otros pueblos originarios de nuestro país, trasladaron la veneración de sus muertos al calendario cristiano. Antes de la llegada de los españoles, dicha celebración se realizaba en el mes de agosto y coincidía con el final del ciclo agrícola del maíz, calabaza, garbanzo y frijol. Los productos cose-

chados de la tierra eran parte de la ofrenda. Los Fieles Difuntos, en la tradición occidental es, y ha sido un acto de luto y oración para que descansen en paz los muertos. Y al ser tocada esta fecha por la tradición indígena se ha convertido en fiesta, en carnaval de olores, gustos y amores en el que los vivos y los muertos conviven, se tocan en la remembranza.

Culto popular

El Día de Muertos, como culto popular, es un acto que lo mismo nos lleva al recogimiento que a la oración o a la fiesta; sobre todo esta última en la que la muerte y los muertos deambulan y hacen sentir su presencia cálida entre los vivos. Con nuestros muertos también llega su majestad la Muerte; baja a la tierra y convive con los mexicanos y con las muchas culturas indígenas que hay en nuestra República. Su majestad la Muerte, es tan simple, tan llana y tan etérea que sus huesos y su sonrisa están en nuestro regazo, altar y galería. Hoy también vemos que el país y su gente se visten de muchos colores para venerar la muerte:

El Día de Muertos E

l Día de Muertos en Mixquic, es una de las celebraciones más arraigadas en sur de la Ciudad de México. Durante cuatro días, las calles y las casas de Mixquic se transforman en un espacio mágico, en donde conviven los vivos de este mundo con las almas de sus familiares muertos, para crear una fiesta única e inigualable.

El rito antiguo a Mixquixtli 14 Bicentenario

En los pueblos del México antiguo, Mixquixtli o Miquiztli reinó en el mundo de los vivos y de los muertos. Fue la

diosa que te, porqu rendirle tr lo era con Mixqu 365 días, lebración migos ca había dan talladas e de las flor


Costumbres polulares

S

stre el amarillo de la flor de cempasúchil, el blanco del alhelí, el rojo de la flor afelpada llamada pata de león... Es el reflejo del sincretismo de dos culturas: la indígena y la hispana, que se impregnan y crean un nuevo lenguaje y una escenografía de la muerte y de los muertos. Hay que decir que nuestras celebraciones tienen arraigo y recorren los caminos del campo y la ciudad. Oaxaca, con sus miles de indígenas, es ejemplo claro del culto, gustos culinarios, frutas y sahumerios; los muertos regresan a casa. En estas fechas se celebra el ritual que reúne a los vivos con sus parientes, los que murieron. Es el tiempo trascendental en que las almas de los muertos tienen permiso para regresar al mundo de los vivos. Hay que considerar que la celebración de Día de Muertos, sobre todo, es una celebración a la memoria. Los rituales reafirman el tiempo sagrado, el tiempo religioso y este tiempo es un tiempo primordial, es un tiempo de memoria colectiva. El ritual de las ánimas es un acto que privilegia el recuerdo sobre el olvido.

en Mixquic

e representaba la dualidad de la vida y la muerue para que el mundo pudiera existir, debían ributo en su honor y la mejor manera de hacern sacrificios humanos. uixtli fue dadivosa y cruel a la vez. Por eso cada en el pueblo de Mixquic se realizaba una cesolemne en donde se le ofrendaba a los eneapturados en las guerras floridas y también nzas, música, ricos manjares, hermosas figuras en hueso o barro y todo lo embellecía el color res.

La ofrenda que se presenta los días primero y dos de noviembre constituye un homenaje a un visitante distinguido, pues el pueblo cree sinceramente que el difunto a quien se dedica habrá de venir de ultratumba a disfrutarla. Se compone, entre otras cosas, del típico pan de muerto, calabaza en tacha y platillos de la culinaria mexicana que en vida fueron de la preferencia del difunto. Para hacerla más grata se emplean también ornatos como las flores, papel picado, velas amarillas, calaveras de azúcar, los sahumadores en los que se quema el copal . Entre los antiguos pueblos nahuas, después de la muerte, el alma viajaba a otros lugares para seguir viviendo. Por ello es que los enterramientos se hacían a veces con las herramientas y vasijas que los difuntos utilizaban en vida, y, según su posición social y política, se les enterraba con sus acompañantes, que podían ser una o varias personas o un perro. El más allá para estas culturas, era trascender la vida para estar en el espacio divinizado, el que habitaban los dioses.

e cree que las almas de niños regresan día primero de noviembre, y las almas de los adultos regresan en día 2 de noviembre. Uno de los símbolos comunes del día de muertos son las calacas; son cráneos que los celebrantes representan con mascaras. Las calaveras de dulce, tienen inscritos los nombres de los difuntos (o en algunos casos de personas vivas en forma de bromas) en la frente, son consumidas por parientes o amigos. Otros platillos especiales del Día de Muertos incluyen al Pan de Muertos, un panecillo dulce hecho a base de huevo que se hornea en diferentes figuras, desde simples formas redondas, cráneos y conejos. Otra importante forma que toma esta celebración son las famosas litografías (támbien llamadas frecuentemente “calaveras”), que constan de versos donde la Catrina (la muerte) bromea con personajes de la vida real, haciendo alusión sobre alguna característica peculiar de la persona en cuestión, y finalizando con frases donde se expone que se lo llevara a la tumba. En la actualidad es común ver litografías en los principales diarios de México, donde se hacen parodias de personajes políticos junto con la catrina en fechas cercanas al 2 de noviembre. Los planes para el festival se hacen en el transcurso del año, incluyendo el acopio de las ofrendas que serán expuestas para los muertos. Durante el período del 1 al 2 de noviembre las familias normalmente limpian y decoran las tumbas con coloridas coronas de flores (de rosas, girasoles, etc.), las cuales se cree atraen las almas de los muertos. En el caso de que no se pueda visitar la tumba (ya sea por que ya no existe la tumba del difunto, o porque la familia esta muy lejos para ir a visitarla) también se elaboran detallados altares en las casas, donde se ponen las ofrendas, que pueden ser platillos de comida, el pan de muertos, vasos de agua, mezcal, tequila, pulque o atole, e incluso juguetes para las almas de los niños. Todo esto se coloca junto a retratos de los difuntos rodeados de veladoras.

Día de Muertos en la ficción

La novela Bajo el volcán, de Malcolm Lowry toma lugar en México durante este día. La trama de la película Macario (1959), protagonizada por Ignacio López Tarso se da lugar durante la víspera de un Día de Muertos. En el juego de computadora Tim Schafer (1998), el personaje Grim Fandango vive aventuras durante este día e incluye muchas alusiones a la celebración. De hecho el título original del juego era “Deeds of the Dead” (Voluntad de los muertos). En el clímax de la película Érase una vez en México se ubica en medio de un desfile durante el Día de Muertos. La novela Days Of The Dead de Barbara Hambly se da lugar un Día de muertos en 1835.

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Flor de Cempasúchil

C

onocida sobre todo por ser uno de los adornos más populares en las tumbas y ofrendas de Día de Muertos, la “flor de veinte pétalos” (por sus raíces en lengua náhuatl cempoalxochitl, veinte-flor) sólo florece después de la época de lluvias. Por esta razón se ha convertido, junto con las calaveritas de azúcar y el pan de muerto, en uno de los íconos de las fiestas de muertos (celebradas en México durante los días 1 y 2 de noviembre). De color amarillo intenso, el tallo de la cempasúchil puede llegar a medir hasta un metro de altura, mientras que sus botones pueden alcanzar los cinco centímetros de diámetro. Por ello los mexicas, durante la época prehispánica, la eligieron para tupir con cientos de ejemplares los altares, ofrendas y entierros dedicados a sus muertos. Esta hermosa tradición se mantiene

hasta nuestros días, cuando podemos admirarla convertida en una de las protagonistas de nuestros Días de Muertos. Aparte de su función decorativa, la cempasúchitl -conocida en Estados Unidos como Mary Gold-, también ha sido aprovechada para fabricar insecticidas y ciertos medicamentos que nos recuerdan el uso que los antiguos mexicanos también le dieron como parte integral de su medicina tradicional. Por ejemplo: ha sido una aliada para aplacar los cólicos estomacales, pues es sabido que un té preparado con los botones y tallos de esta flor puede hacer maravillas por el estómago. Así pues, la flor de cempasúchitl no es sólo un deleite a la vista, sino también uno de los elementos representativos de una tradicional festividad mexicana que cautiva y llama la atención en el mundo entero.

Papel picado E

l papel picado es una artesania mexicana que se elabora con papel recortado y ha sido usada desde las antiguas civilizaciones de nuestro país, por ejemplo los aztecas hacian sus adornos y vestimentas sagradas con papel sagrado al que le podían dar la forma que ellos querían, decorarlo, pintarlo y en donde representaban las imagenes de sus dioses; ellos pintaban figuras y símbolos sobre el papel con hule derretido. Después con la llegada de los españoles y otras culturas hubo otras y más formas diferentes de recortar el papel. En algunos pueblos de México, los artesanos usan martillo y cincel para hacer grandes cantidades de papel picado.

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Dulce tradición de las

calaveras de azúcar

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as calaveras de azúcar que adornan nuestros altares de Día de Muertos, tienen su origen en el Tzompantli que estaba presente en diversas culturas mesoamericanas y que en México se encontraron en las zonas arqueológicas de Chichen itza, Tula y El Templo Mayor. A grandes rasgos, el Tzompantli era un altar donde se empalaban ante la vista pública las cabezas aún sanguinolentas de los cautivos sacrificados con el fin de honrar a los dioses. Otro elemento que se señala como antecedente de estos dulces es el rostro descarnado de Miclantecuhtli, símbolo recurrente en los panteones prehispánicos. Para conocer el proceso de creación de este dulce que es muy mexicano, platicamos con Luis Jiménez, Director General de Grupo Jiménez, empresa dedicada a la elaboración de las calaveras de azúcar por cerca de 100 años. Nos contó que esta tradición empezó en la época virreinal “en este tiempo se sustituyeron los elementos prehispánicos, las costumbres, y la opción fue crear las calaveras de azúcar, la cuál cambió de significado y ahora tiene como función honrar a los muertos”, señaló. Para que este cambio se diera se necesitaba la aprobación de los mandos religiosos, “dentro de las cosas que nos permitieron los conquistadores y en particular los sacerdotes, fue el continuar con el culto a los muertos, rezarles y ponerles una veladora ¡Claro! Con la condición de creer en Dios, de tal forma que este movimiento de culto permaneció a través de las ofrendas y por lo mismo se trató de darle un símbolo a nuestro ser querido por medio de las calaveras, convirtiéndolas en un fetiche”. Las calaveras de azúcar por mucho tiempo no se hicieron en forma comercial y la familia Jiménez inició su fabricación a principios del siglo XX cuando Raymundo Jiménez Cordero creaba las figuras por medio de una vasija de barro, en el municipio de Cultepec Michoacán. La receta pasó de generación en generación hasta que, en 1955 Raúl Jiménez comenzó a fabricarlas en diferentes tamaños y formas iniciando el negocio que hasta la fecha es el sustento de la familia. Las calaveras de dulce tienen como base azúcar, miel y clara de huevo, y se adornan con papel estaño, flores hechas de azúcar glass, diamantina y esferas de colores.


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