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Diciembre 2016 / Dir.: Presidente Córdova 5-55 y Hno. Miguel / Télf.: 0987706450 - 2844634 / Email: republicasur2013@gmail.com /

República Sur

entrevista RS

SIDDHARTHA Siento que no soy tan productor, tan cantante. No me he dedicado solamente a especializarme en una cosa, sino digamos que he estado explorándome en distintas facetas, dándoles espacios, combinándolas y haciendo un híbrido de todas ellas... ENTREVISTAS / VER MÁS PÁG. 12

el vinilo

punto seguido

La música que ingresa al cuerpo y el encuentro de un origen; vivir el mito como experiencia alternativa en la canción ‘Santiago’ de Loreena Mckennitt

Factory o las fábricas ejercicios de costura en la obra de Francisco Vargas Huaiquimilla

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LITERATURA / VER MÁS PÁG. 3

habla la calle

columnistas RS

the end

MONTE SINAÍ, AL OTRO ECUADOR EN ¿Y TÚ? EN TIERRA LADO DEL DIAL : LA XIII BIENAL ¿DE QUÉ SERIE DE NADIE. DICIEMBRE DE CUENCA ERES? Como todos los días, el sol ya calentaba con fuerza cuando salimos de casa dispuestos a cruzar corriendo la Perimetral pero, al llegar al otro lado, agitados por la carrera y por esa sensación de haber vencido a la muerte una vez más, algo se sentía distinto.

¿Quién dijo que se necesita de una banda para sonar como una? Lo de Oliver Hugh Perry, más conocido como D. D. Dumbo, reinventa el concepto del one-man-band. Tan solo con una eléctrica de 12 cuerdas, algunos pedales de loops y un mini set de percusión; D. D. Dumbo se atreve a sumergirnos en una aventura digna de vivir.

La mutación del arte en una sociedad materialista, el curador estadounidense, Dan Cameron, ha elegido a doce artistas ecuatorianos de diversas e interesantes estéticas y trayectorias.

A mí nunca me gustaron las series. Siempre preferí refugiarme en cualquier libro y devorarlo, ya que dentro de un libro no solo encuentras una historia completa sino un viaje hacia dentro de uno mismo (siempre y cuando el libro sea bueno, claro). Incluso, me resultaba difícil encontrar una buena película entre docenas de estrenos y el cine para mí pasaba a ser un conjunto de películas atemporales...

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2016

DICIEMBRE

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Llegan las fechas de reuniones anuales, si le apetece celebrarla con nosotros tenemos diversos menús a su disposición con diferentes precios. Y si quiere personalizarlo a su gusto también es posible. Vengan con sus amigos o con su empresa y disfruten de una gran celebración . República Sur les desea unas felices fiestas y un próspero 2017

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EL AÑO EN QUE SOBREVIVIMOS MILAGROSAMENTE Llegamos a diciembre, mes de los excesos y el consumismo más exacerbado, dando gracias por haber sobrevivido al annus horribilis que ha resultado ser el 2016. Este año se ha caracterizado por grandes pérdidas de muchos iconos del siglo XX: David Bowie, Prince, Leonard Cohen, Gene Wilder, Darío Fo, Umberto Eco y tantos otros genios que han decidido abandonar este mundo. Desde luego, si pensamos en el rumbo que ha tomado el planeta, es comprensible que nos hayan dejado. Lo más reciente es el resultado de las elecciones estadounidenses –no es que Clinton sea santo de nuestra devoción ni preferíamos su victoria, aunque hubiera sido menos mal–, Trump pone de relieve que realmente este mundo se está acercando al apocalipsis y que la mierda nos está cubriendo. Él es la demostración de un nuevo aire de fascismo y odio que está llegando a todas partes, que está tendiendo todo a la derecha. Esperemos que Ecuador no sea el caso, recordemos que estamos a dos meses de las elecciones. En el 2016 siguen los conflictos armados, pensemos en Siria, que lleva más de 200 000 muertes desde que empezó el conflicto o en la ocupación Palestina que continúa. Asimismo, África rebrota de manera inquietante la tensión en Burundi y –de forma incipiente, pero provocando desplazamientos de población– en Mozambique. Nigeria y sus vecinos Chad y Camerún son los países que afrontan el desafío yihadista de Boko Haram y la proximidad –aunque las distancias sean enormes– con Libia no vaticinan nada bueno. En cuanto a la economía, casi mejor ni mencionarla, no sea que el 2017 sea aun peor de

lo que se pronostica. Lastimosamente, si vemos los balances macroeconómicos mundiales, pues nada, vayámonos preparando y no gastemos mucho en navidad porque el 2017 ya se nos viene con furia. Vuelvo con esto a hacer mención de las elecciones inminentes y a invitar a una reflexión profunda sobre los candidatos, ya que la farándula llega a la asamblea (otro buen augurio para el 2017). Por último, y lo más importante, este año será recordado en Ecuador tristemente por el terremoto que sufrió en abril la provincia de Manabí, por eso tengo que pedir seguir apoyando a nuestros hermanos de la costa, que tras muchos meses del terremoto y en la mayoría de los casos habiéndolo perdido todo, siguen esperando una reconstrucción de los pueblos y ciudades destrozadas por el seísmo, subsistiendo como buenamente pueden y esperando retomar su normalidad. Tampoco quiero decir que todo lo acontecido en este año ha sido desastroso, como siempre en épocas de crisis, aparte de lo peor del ser humano, también surge lo mejor. Ha sido un año en Ecuador donde la industria del cine, la música, la danza, el teatro, la literatura y el arte siguen resistiendo y dándonos grandes alegrías pese a quien pese. Ahora veremos a dónde nos lleva la Ley de Cultura, recién salidita del horno después de tantos años de espera. Así que perdonen este texto de entierro del 2016, pero creo que era tiempo de hacer balance y echar un vistazo, de cara a quemar muchos muñecos de año viejo, realizar innumerables limpias y, para los creyentes, rezar muchísimo a su Dios para que el 2017 no nos joda tanto.

CRÉDITOS Director: Jordi Garrido Subdirector: Gustavo Peribañez Editores: Camila Corral Escudero Jordi Garrido Gustavo Peribañez Impresión: República Sur Diseño y Diagramación: DAGA Correctora: Germán Gacio Baquiola Autores de esta edición: Poli Roa Freddy Ayala Plazarte Rocío Pérez Boris Banegas Abád

Germán Gacio Baquiola Sebastián Zaldumbide

Y, por supuesto, no nos olvidemos de Manabí.

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Daniel Esteban Joaquín Garrido Marsal Rosalia Vázquez Rubén Camacho Zumaquero Joan Arjona


Poli Roa

FACTORY O LAS FÁBRICAS EJERCICIOS DE COSTURA EN LA OBRA DE FRANCISCO VARGAS HUAIQUIMILLA. Cuando hablamos del trabajo de Francisco Vargas Huaiquimilla (1989) debemos pensar en una fábrica, una maquinaria, una tecnología que está al servicio de la costura de una escritura que trabaja el cuerpoterritorio, transformándose en una reiteración de ejercicios que conectan en su proyecto de corte y confección límites que sólo veremos en el futuro. Es un artista que reside actualmente en la ciudad de Osorno, Chile. Cuenta con estudios formales en servicios de turismo y Psicología en la Universidad Santo Tomás de Osorno. También ha participado de los talleres literarios y de artes visuales en Balmaceda Arte Joven los Lagos, así como de laboratorios de escritura en la Universidad de Los Lagos, Osorno junto a Roxana Miranda Rupailaf. Pertenece al colectivo de escrituras, performance y experimentación Delirantes y participa activamente como editor y tallerista junto a Editorial Cartonera Helecho De. También cuenta con publicaciones en diversas revistas literarias, antologías de cuento y poesía. Además de participación en diversas feria del libro y encuentros de escritores a nivel nacional e internacional; Feria internacional del libro La Habana, Cuba. VI Encuentro iberoamericano de jóvenes escritores La Habana Cuba, 2016, entre otras. Factory (libro objeto interdisciplinario) es su primer poemario (Editorial Cartonera Helecho De + Kutral451 Ediciones, 2016).

Leer Factory nos permite entrar en todo este mundo, experimentar este libro objeto es escuchar, observar y sentir al autor en toda su complejidad. Y si la experiencia no fuera suficiente nos entrega en su última página un código QR como una señal de un barco perdido en alta mar, nos lleva, nos sumerge a la otra realidad presente, al otro glamour, a la otra basura, y nos lanza gifs de poemas donde terminamos de entender por completo Factory, donde podemos canalizar cada verso en la pantalla de nuestro ordenador. No se puede dejar de hablar de la obra de Francisco Vargas Huaiquimilla o Kütral como le llaman algunos amigos sin mencionar su trabajo performático y visual el cual se conecta todo en una costura como le gusta de llamar, hilos bordando toda una escritura del cuerpo-país cuerpo-

Factory, obra reciente que nace desde las complejidades del territorio-cuerpo que habita cuestionando cada complemento que integra su construcción como sujeto. Desde las escrituras compone un entramado donde el género se pierde y transmuta, la poesía que aborda se teje desde temáticas del margen; cárceles, sexualidades diversas, periferias, cuerpos mapuches, cuerpos de mujeres, cuerpos de otros sin identificación, complementando con imaginarios pop. Las modelos y su famélico andar su más reciente obsesión.

un pueblo. Comenzando por abarcar las sexualidadesotras fuera de los parámetros heteropatriarcales, subjetividades étnicas, sociales, artísticas, entre otras. Un tránsito basado en el ejercicio de la reiteración, compartir en la repetición de las escenas, cientos de veces, así como los documentos de identificación, enlazando posibilidades expansivas, un recorrido por un momento o momentos exactos de la vida del artista, un juego que busca establecer la conexión entre el cuerpo-campo-ciudad además de la sangre y sus estructuras como origen de un relato que se extiende desde el nacimiento, la enfermedad y la violencia del territorio habitado. Transporta esta obra desde los objetos como los documentos de identidad

Imagen : Internet/Poetas del siglo XXl

territorio en disputa en sus llamados ejercicios del cual el poemario Factory es parte, o de los otros ejercicios como Ejercicio Dactilar que nace desde la herida de nuestras manos las cuales son testigo de esa herida marcada a fuego genético en la huella Factory nos invita a permanecer en un margen, donde dactilar. El artista pone de manifiesto su propia vida el libro objeto nace de la mezcla de materiales de como re-escenificación de obra en un documental o desechos lo que se une totalmente con el contenido autoficción biográfica. Todo guiado por el mapa de la escritural del libro. La porfía de los materiales a no ser mano. La huella dactilar cubriendo todo como rastro olvidados a permanecer y tener una nueva vida, eso nos de evidencia, crimen, amor o memoria. muestra Factory, la energía que se transforma, la carga social de la “basura , lo visto e ignorado, cada “costura” La propuesta se enmarca en la búsqueda que nace es el testimonio de aquello, completando su estructura desde el cuerpo. Un cuerpo que posiblemente pudiese en un libro dentro de una cartera transparente, un encapsular la identidad de un territorio determinado, bolso de mano, un guiño a ese glamour que permanece sin embargo la identidad no es fija y tiene como vivo en lo ignorado, un ejemplo de hastío como lo constante las subjetividades. Por ende en la búsqueda demuestra en uno de los versos “Sabes que la joya de este cuerpo se piensa desde las subjetividades esconde en su brillo el crimen”, a la vez una muestra otras, no dichas en el imaginario oficial, claves en la latina de la supervivencia del poema. construcción de este relato histórico y bio-político de

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falsificados en un mapa de 110 DNI que incorporan el RUN (Rol único nacional chileno) del primer detenido desaparecido en democracia, José Huenante, el cual se mezcla con nombres e imágenes emblemáticas de su territorio, para hacernos partícipes de la visibilidad del nombre y su desaparición al igual que en los textos de su poemario donde versos nos dicen “Sabes mi antiguo nombre/mi apellido lo gritarás/dirás que invoco un caos/que encuentra mis huellas quemando la carne.” Es quizás así como Kütral nos intenta incorporar a su bordado corporal, artístico y virtual para poder generar las lecturas necesarias en un sistema de complejos signos que deben ser re-escenificados, reescritos y reconfigurados como una en la constante reparación de la máquina de costura y escritura de su obra.


Freddy Ayala Plazarte

LA MÚSICA QUE INGRESA AL CUERPO Y EL ENCUENTRO DE UN ORIGEN; VIVIR EL MITO COMO EXPERIENCIA ALTERNATIVA EN LA CANCIÓN ‘SANTIAGO’ DE LOREENA MCKENNITT En un mundo plenamente urbanizado y globalizado por lo que se ha pretendido oficializar, donde macrorrelatos como la historia han tomado un rumbo incierto, resulta inquietante pensar en la fragmentación, o más bien en la relación difusa que tiene el presente con el pasado, el mito con el orden cívico, la modernidad con la tradición, la oralidad con la letra, la imaginación con la razón, el ruido con el silencio, la literatura con la política… Las dicotomías mencionadas constituyen un punto medular para la construcción del sentido que le otorgamos a nuestra existencia, que a menudo vamos transformando. Sin embargo, es una convivencia inevitable de sentidos místicos o racionales –porque, a la larga, el sentido que agregamos es el momento en el cual queremos salvar los actos mundanos o sacros–. Por ello, emergen diferentes maneras de interpretar, de reconstruir o de recoger la memoria y el instante, a través de uno de los lenguajes más fundantes de nuestra interioridad: la música. En esta ocasión, me concentraré en la música celta, espiritual, trascendental o, si se quiere, étnica1, de la artista Lorena Mckennit (1957), intérprete de piano y de arpa con ascendencia celta, a partir de su canción “Santiago”. El mito y la música en Loreena Mckennitt ¿Cuándo podemos determinar que experimentamos el mito en un sonido? La ciencia estudia la terapia y la agresividad del sonido, pero el orden histórico indica también que las grandes melodías o composiciones han tenido una rotunda inspiración en la toma de decisiones o en la constitución de imperios. La música es agrado, diálogo interno y, como dirá Massimo Dorá, filósofo y músico: “la música sería una manifestación de la inocencia original de una existencia que sólo musicalmente puede ser restituida al propio fundamento […], pues da cuenta del ritmo más íntimo y profundo de todas las cosas, aquel que puede ser re-conocido por todos, aunque sea solamente en una emoción momentánea”.2 Eugenio Trías, filósofo y pensador de la música, afirma que esta “es a la vez arte y ciencia; artesanía y forma de conocimiento (físico y metafísico y filosófico).A través de ella se indagó la armonía y las proporciones de las esferas celestes, y la naturaleza del número y sus propiedades”3. En la mitología griega, por su parte, este lenguaje tuvo una im1 Digo étnico desde un punto de vista ampliamente que refiere a las culturas que persisten con sus tradiciones, mitos, ritos, deidades, o

prácticas ceremoniales, sobre todo, en sus propias comunidades. N del A. 2 MassimoDoná, Filosofía de la música, Italia, Global RhythmPress, 2008. p. 32. 3

Eugenio Trías,Música y Filosofía, Asturias, Universidad de

Oviedo, 2007, p. 17.

portancia elemental, como en el caso de Orfeo y la Lira. Asimismo, se podrán encontrar diversas asociaciones en torno a la música con el mundo sagrado desde los cantos épicos que relatan las batallas hasta los cantos gregorianos en el judeo-cristiano. Las culturas ancestrales practican, desde hace milenios, ritos sonoros en sus celebraciones, en unos casos con la fuerza que produce la voz en llamamiento de sus dioses y, en otros, en la conmemoración de un año más de fertilidad en la tierra, ya sea utilizando trozos de madera o instrumentos obtenidos del hábitat. Culturas orientales, africanas y latinoamericanas, sobre todo, han sostenido en la música un acervo de conocimientos y cosmologías. Sea como fuere, la música de las voces, la música de los instrumentos o la música de instrumentos y voces, en sus orígenes, ha tenido una relación directa con lo sagrado y lo mítico. En este punto, se preguntarán si una cosa es producir la música en el lugar sagrado por una cultura aborigen y otra, muy distinta, es producir la música a partir de la experiencia atemporal de haber llegado a estar en un lugar sagrado, en otra época, lejana a la primigenia. El cuerpo ciertamente no podrá estar en todos los lugares que han mutado en nuestra mente y memoria, pero la memoria y la mente sí multiplicarán nuestro cuerpo en diversos lugares. Al respecto, se debe señalar que Lorena Mckennitt ha estado con su cuerpo en varios lugares, multiplicando conocimientos y saberes por su acercamiento a las culturas de esos sitios. En sus registros consta que ha visitado España, Irlanda, Escocia, Hungría, Venecia, así como Marruecos y otros países de Oriente. Ella, peregrina en su encuentro céltico, lejos de una etiqueta occidental, ha recorrido lugares sagrados con la finalidad de enriquecer su música, ha sabido reconocerse en las culturas orientales. Es así que lo que produce es una constatación de que los instrumentos y las voces permiten que el escucha reviva mitos o viva un estado mítico en su cuerpo. El mercado y la industria cultural han tipificado su producción como world music, puesto que al escuchar discos como The book of secrets, The mask of mirror, The visit, An ancient muse o Night from the Alhambra, se puede experimentar un encuentro con el pasado, uno se siente celta sin haber nacido en la cultura celta, uno se siente en Oriente sin haber estado en Oriente; uno convoca, por un instante, a un estado primigenio al cuerpo y la mente. No obstante, este panorama puede ampliarse con uno de los mitólogos más importantes sobre historia de las religiones, me refiero a Mircea Eliade, quien precisa sobre la oposición entre el orden cívico y el orden del mito. En el mito

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hay conocimientos y saberes, culturas sobre todo orales, en la contemporaneidad, en las ciudades, se vive un estado cívico implantado por el Estado, pues se establecen órdenes y se cumplen roles sociales y culturales. Pero, para Eliade, el hombre moderno vive alternativamente, tanto en el mito como en lo cívico, la gente busca parques porque quiere tener contacto con la naturaleza o trata de explicar sus sueños más inquietantes, a pesar de que tenga que salir a trabajar o cumplir con sus obligaciones morales y sociales. Eliade puntualiza que “el hombre entra en conocimiento de lo sagrado porque se manifiesta, porque se muestra como algo diferente por completo de lo profano”.4 Es decir, el autor refiere a que inevitablemente lo sagrado emerge, debe manifestarse de alguna manera. A pesar de que “el occidental moderno experimenta cierto malestar ante ciertas formas de manifestación de lo sagrado: le cuesta aceptar que, para determinados seres humanos, lo sagrado pueda manifestarse en las piedras o en los árboles”.5 Para él, el tiempo del mito es un tiempo sagrado y, en este sentido, me atrevo a pensar que la música de Loreena Mckennitt contiene matices sonoros que dialogan con algo que está más allá de lo espiritual o la religiosidad propia del individuo. Mckennit, en una de sus entrevistas, ha dicho: “soy menos espiritual de lo que parece”. A la larga, lo sagrado se define en la medida que existe lo profano y es la obra la que, al fin y al cabo, ponemos en cuestión. La música étnica e instrumental de Mckennitt es capaz de reactualizar la dimensión sagrada que nos habita. Eliade piensa que “el tiempo sagrado es por su propia naturaleza reversible, en el sentido de que es, propiamente hablando, un tiempo mítico primordial hecho presente. Toda fiesta religiosa, todo tiempo, litúrgico, consiste en la reactualización de un acontecimiento sagrado que tuvo lugar en un pasado mítico, al comienzo”.6 Suele suceder que muchas personas asocian ciertas canciones épicas a batallas o epopeyas que han visto o leído, en muchos casos, la música está asociada a lo que en el marco social hemos escuchado o visto. Sin embargo, esa es una parte de nuestra percepción sonora, puesto que la música, cuando proyecta un momento sagrado en su manifestación, más bien, primordial, como el arquetipo, el código genético que en algún momento se revela y se manifiesta. Loreena Mckennitt, además, recurre a lugares míticos, como cuando alguna vez visitó el palacio del Alhambra en 4 MirceaEliade, Lo sagrado y lo profano, Barcelona, Paidós, 1998, p. 14. 5 Ibid., p. 15. 6 Op. Cit., p. 53.


la ciudad de Granada, o a sus lugares de la cultura Celta, así como a poemas, como Oscuridad en la noche del místico San Juan de la Cruz (célebremente, en su momento, pintado por Salvador Dalí), y que lo escribió cuando estuvo en Toledo. Algunos de los títulos de sus canciones hablan de historias persas, o de impresiones que la artista tuvo con personas, lugares, leyendas o mitos, especialmente, de la cultura Oriental, Céltica, y española. El mito es, de cierta manera, la infancia de la humanidad. Mckennitt en un bar habría encontrado su futura historia: “Escuché por primera vez música celta a los veinte años e inmediatamente me cautivó y me hizo encontrarme con mis orígenes”.7 El mito, en efecto, contribuye al conocimiento musical de las culturas, pues no conoce fronteras o territorios, es un modo de unificar las diferencias y de poner en diálogo a lo que verdaderamente nos pertenece: la historia de la humanidad, como la historia de las historias; la historia, en definitiva, del pensamiento humano. Mckennitt, con acierto, dice: “todos los que no buscan en la historia tienen una especie de amnesia”.8 Santiago: el mito religioso y la religiosidad musical Ahora bien, en lo concerniente a la canción “Santiago”, propongo situar sus motivos históricos y la influencia para la artista en una época indistinta de la que el mito surgió. La canción pertenece al álbum The mask of the mirror (1994) y, al escucharla, uno no puede experimentar nada más que el canto de Mckennitt, que resuena repetitivamente a lo largo de su duración. Si bien lo curioso es que no relata una historia o un texto escrito, se deja llevar por los instrumentos y el canto triunfante que evoca la voz de la artista. Retomando la propuesta de El mito del eterno retorno de Eliade, que afirma que no todos los hombres tienen religión, pero que todos somos capaces de religiosidad, es posible comprender lo arcaico, lo arquetípico y lo trascendental que está ligado a la consciencia. “Si nos tomamos la molestia de penetrar en el significado auténtico de un mito o de un símbolo arcaico, nos veremos en la obligación de comprobar que esta significación revela la toma de consciencia de una cierta situación en el cosmos y que, en consecuencia, implica una posición metafísica”.9 Si se toma en cuenta lo anterior, se debe considerar que el hombre moderno, de una u otra manera, estará tratando de expresar su religiosidad a través de varios métodos que en ciertas ocasiones no correspondan al pensamiento arcaico, pero estará celebrando con sus propios rituales los símbolos arcaicos del pasado en el presente. Frente a lo dicho, conviene señalar que “Santiago” tiene un motivo religioso en su constitución. La heterogeneidad cultural, de la cual se ha fortalecido Mckennitt, ha sido fundante en la creatividad y la apuesta por su música, como menciona el periodista español Óscar Bartolomé Poy: La belleza de España y de Marruecos la deslumbraron. Asimiló sus tradiciones centenarias y con todo ello publicó TheMask And Mirror (1994), el que tal vez sea su mejor disco. Las raíces de este álbum son profundas y bifurcadas. Se remontan al Medievo, cuando en la Península Ibérica convivían cristianos, moros y judíos”, y continúa, su visita a Galicia le llevó a componer Santiago.10 7 Entrevista de la periodista Arancha Serrano a Lorena Mckennit, 20.04.2011. Disponible en: http://www.20minutos.es/noticia/1026303/0/loreena/mckennitt/entrevista/#xtor=AD-15&xts=467263. Consultado: 16-02-2016. 8 Entrevista de la periodista Arancha Serrano a Lorena Mckennit (citado). 9 MirceaEliade, El mito del eterno retorno, Madrid, Gallimard,

Como sabemos, Santiago es considerado patrono del cristianismo en España. Como versa la tradición, este apóstol de cristo cruzó el mar Mediterráneo para propagar el mensaje de la doctrina a nombre de la evangelización. Siendo el Rey de Asturias Alfonso II el Casto, tiempo en el cual se encontró el cuerpo del apóstol decapitado la cabeza, lugar que dio origen a la catedral de Santiago de Compostela11. En este sentido, el mito religioso de Santiago de Compostela es determinante en la dedicatoria que Mckennitt realiza, además, dando tributo al camino que recorre España por la Cordillera Cantábrica. A partir del mito que reactualiza Mckennit en la canción Santiago, es posible pensar que hay una interpelación permanente hacia lo divino. Su inquietud es aproximarse con la música a las religiones, más bien, a la religiosidad que, en muchos casos, para el hombre moderno representa una problemática; división, fragmentación, o también una estrategia de patentar el poder, como históricamente se ha demostrado, el uso político de la iconografía judeo-cristiana y el derrocamiento de otras iconolatrías. Mckennitt, me permito apuntar, es una artista que, tanto en su voz como con sus instrumentos y los diferentes títulos y letras de sus canciones, busca la religiosidad de Oriente en Occidente. Quizás, ha estado allí mucho antes de la memoria y la escritura, quizás estuvo el sonido antes que la imagen, como rezan algunas mitologías. Por ello, está consciente de que sus viajes han sido formas sugerentes para reinventar los símbolos de las culturas. El vídeo Santiago, vale mencionar, es parte de un concierto que Lorena Mckennitt dio en Septiembre de 2006 en el Palacio de Carlos V, en la Alhambra, Granada; palacio que tiempo antes estuvo visitando como turista. “Santiago”, no solo por la referencia histórica, sino también por la instrumentalización que pone en escena, constituye una experiencia religiosa, arcaica, heroica, mítica, triunfante, memoriosa, uno puede observar que hay instrumentos de música clásica occidentales y orientales. Acaso la hibridación sonora de los instrumentos genera una orquestación auténtica, propia del orden del mito, revelación de lo sagrado, actualización del pasado. Marcelino Agís Villaverde, un estudioso de la obra de Eliade, en una de las menciones a lo arcaico, cita de uno de sus escritos: “En los grados más arcaicos de la cultura, vivir como ser humano es en sí mismo un acto religiosopues la alimentación, la vida sexual y el trabajo tienen un valor sacramental. La experiencia de los sagrado es inherente al modo de ser del hombre en el mundo”.12 Música sin palabras: oralidad y resonancia en la evocación de un origen Se puede tapar los ojos con una venda y evitar una imagen que se proyecte en un ordenador, pero no podemos evitar que un sonido invada el cuerpo. Inevitablemente, los sonidos invaden los sentidos, así, la voz de Mckennitt, en Santiago, es una resonancia voces que se desprenden, como un nudo sobre otro, como una rama que se juntacon otra rama. Una música hecha sin palabras, donde las imágenes son capaces de que el oyente construya imágenes. Aquí, me pregunto si; ¿el sonido está antes que la imagen? Santiago 11 Compostela que proviene de campus stellae: «campo de las estrellas». N del A. 12 Marcelino Agís Villaverde, MirceaEliade Una Filosofía de lo Sagrado, Universidad de Santiago de Compostela, 1991, p. 65.

13 Simón Frith, Ritos de la Interpretación, sobre el valor de la música popular, Buenos Aires, Paidós, 2014, p. 306.

2000, p. 14 10 Oscar Bartolomé Poy, Lorena Mckennitt. Disponible en; http:// www.margencero.com/articulos/new03/loreena_mckennitt.html. Consultado: 16-02-2016.

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es un texto con historia, pero la instrumentalización de la canción cuenta otras historias, historias propias, memorias individuales, dentro de la memoria histórica, sin perder de vista el referente; el mito, pues cada quien dibuja su imagen del tiempo, cada oyente es un tiempo sucediendo en el sonido y las imágenes. La voz de Mckennitt, en Santiago, es una reminiscencia a las tradiciones orales de los grupos étnicos, es un retorno a la memoria oral, donde los abuelos tenían el poder de transmitir y contar la historia a sus hijos, y estos, a su vez, a las futuras generaciones. Hasta ahora, la antropología es una de las disciplinas que se ha preocupado por acercarse a las oralidades de culturas que guardan conocimientos arcaicos, primigenios. La etnomusicología ha llegado a comunidades rurales de África y América en su intento por recuperar los cantos que comparten oralmente, en ciertos casos sin instrumentos, entre sus miembros. La oralidad es, de cierto modo, un rito de resonancias, hay cuerpos que mutan en memorias, las tradiciones orales hablan de un pensamiento, de una filosofía, de una cosmovisión, sobre todo, de un origen, cantar es otra manera de asistir a un encuentro con el pensamiento mítico. Es por esto que la voz de Mckennitt hace una reminiscencia al pasado, su voz, en un rito de oralidad: mágico, melódico y soprano que, curiosamente, carece de una letra definida. La voz de Mckennitt en Santiago es, según como lo sugiere el estudioso de la música popular, Simón Frith, un ´símbolo sonoro´, tomando las palabras de Stockhausen, quien apunta que; hay una distinción entre la palabra considerada como “símbolo verbal” y la palabra considerada como “símbolo sonoro”, aunque –como señala– las palabras-como- símbolos-sonoros pueden adquirir su propio significado (…) por ejemplo, esto resulta especialmente evidente en la música religiosa, donde el sentido de las palabras se convierte en su sentido acústico.13 Al igual que Raimond Pannikar sugiere que el símbolo es “mi interpretación”, lejos de toda determinación conceptual, algo se convierte en símbolo, hay un significado agregado, y surge una creencia. Así, la voz y la música de Mckennitt permiten situar una dimensión simbólica, tanto por la acústica como por la significación que el oyente pone en práctica. Si bien, en otras canciones Mckennitt utiliza letras, donde cuenta historias, leyendas, poemas y relatos de la cultura celta y oriental, no se puede negar el poder sonoro que corporiza en su voz, dado que se convierte en un símbolo. La música y el mito han permitido proponer un diálogo necesario para reflexionarlahistoria, la religiosidad, el pensamiento arcaico, y de sobremanera, hacer observaciones cuando la tradición y lo moderno se juntan en una canción, pues ahí participan culturas, creencias, celebraciones, ritualidades. La canción Santiago de Lorena Mckennit, a la vez, abre inquietudes en torno al valor simbólico que contiene la sonoridad, y que no solo participa un referente histórico de la religiosidad judeo-cristiana, sino también los instrumentos, la acústica, la composición, la voz y el cuerpo, integralmente, es la historia y la percepción que la artista y el oyente pone en escena. De hecho, el símbolo está inscrito en nuestro inconsciente, los arquetipos no los vemos a simple vista, pero algún momento despertarán y sonarán en nuestro interior.

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Rocío Pérez

Boris Banegas Abád

Y LA SAGA CONTINÚA... El mundo empieza a tener un cierto tufillo a la quinta entrega de Mad Max. Les cuento la posible sinopsis de la película. Si les suena a la primera movie recuerden que nos movemos en ciclos y circles y que si segundas partes nunca fueron buenas, imagínense las quintas. También, que Hollywood va teniendo, cada vez, menos ideas y más remakes. Veamos. En un futuro distópico/post-apocalíptico caracterizado por la lucha por hacerse con las escasas reservas de coltán, litio y grafeno del planeta, el ascenso de las extremas derechas a los gobiernos nacionales y su supeditación a los consejos de las grandes transnacionales tras la Tercera Guerra Mundial han convertido al mundo en un lugar cruel, inhóspito y neo-mercantil sin ley. Tras el ascenso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y su aislamiento del mundo, es decir, no más Team America (World Police), el mundo se convierte en un auténtico caos político-económico. Con esto no quiere decirse que sea grato que este país sea la policía montada mundial, solo que después de liarla geográfica e históricamente bastante, decir “adiós muy buenas”, no fue una acertada idea. (Por cierto, el Wall de Game of Thrones se queda pequeño en comparación con el que las y los mexicanos construyen para separarse de USA, antes incluso que Mr. Trump empiece). Sigamos con la sinopsis. El desorden social, las protestas y las represiones armadas son pan de cada día. Mientras la sociedad se desmorona, una patrulla internacional de intrépidas e intrépidos guardianes de los vapuleados y pisoteados derechos humanos conocidos como la Patrulla de la Fuerza Humana –o como la Patrulla de la Humanidad Forzada para otros, el inglés no es nuestro fuerte- (HFP, Humanity Force Patrol en inglés, para las y los aventajados) se encarga de mantener el orden y la “seguridad vial” (porque carreteras sí que sigue habiendo) en… algún sitio (normalmente todo esto sucede en Estados Unidos). En esta patrulla se encuentran nuestros protagonistas, Máximo Rockambolesco (Max Rock) y su coprotagonista Jimena la Gansa (Jim the Goose), considerados como los mejores patrulleros de su división. Tras mil peripecias, marrones y demás circunstancias cotidianas poco agradables, un buen día, se tropiezan con el Nightbiker (antes era Nightrider, pero la crisis de combustible le hizo cambiar de medio de transporte). A pesar de intentar actuar como la antigua Naciones Unidas y decirle: “No sea malito señor Nightbiker, pórtese usted bien o le regañaremos públicamente”, el pedalista nocturno hace caso omiso de las recomendaciones (de qué nos suena esto), la cosa sale mal, y muere en un fuego purificador. Como siempre hay alguien dispuesto a vengarse de las causas más inverosímiles, grotescas, incluso por desalmadas que sean (cualquier excusa es buena para un poco de bronca violenta), un grupete de vengadores dirigidos por Toecuarter (Cuarto de dedos, para entendernos) aparece en escena para poner las cosas aún más difíciles a nuestros protagonistas. Para abreviar, porque se me acaba la columna, diremos que Toecuarter y su pandilla destrozan la vida y familia de nuestros queridos Max y Jim (a esta última la queman un poquillo y la mandan al hospital) Max decide entonces dejar de ser un patrullero y se da a la vida pendenciera persiguiendo al “Dedos” (aunque él no quería, siempre lo dijo). Termina, entonces, en la “Zona prohibida” una especia de Área 51, Yasuní, o similar, donde lo caza y le da pasaporte (pasaporte simbólico hacia el infierno, se entiende). Tras esto, y ampliando la saga, Max viaja hacia el Nuevo Califato Unificado, el único que mantiene a raya los lunáticos envíos de misiles norcoreanos ante la enfurruñada china que tras perder a su principal consumidor, Estados Unidos, trata de que Rusia consuma su nueva versión mejorada de gatos sonrientes movedores de brazos.

NI UNA PRINCESA MÁS Carolina tenía 13 años, dos cortaduras en la muñeca izquierda y una cicatriz de tres centímetros en la derecha; mientras terminaba de doblar sus blusas blancas su madre le daba la orden de tener todo listo para el día siguiente. A primeras horas del lunes ella cambiaría de colegio, cumpliendo así las amenazas de sus padres por su mala conducta y pésimas notas en el colegio de monjas donde le extendieron el pase del año con una condición: la de no continuar su educación en el plantel. Su madre azotó la puerta rumbo a la misa dominical y ella fue inmediatamente a su computadora, con lágrimas en los ojos y dedos temblorosos escribía un texto que bautizó como La historia de mi vida. En este describiría lo que tuvo que vivir y, digámoslo con todas sus letras, sobrevivir durante los 6 años de escuela. Habló de las etiquetas por no tener un cuerpo como sentenciaban las princesas de Disney que veía en la televisión, nunca entendió las exigencias de su madre cuando le llamaba “machona” por no cumplir con la limpieza de su habitación, jamás hizo una rabieta por no salir de “madrina” en los eventos deportivos, ni tampoco llamó su atención el equipo de cheerleaders del cual la entrenadora nunca propuso formara parte porque no cumplía con una estatura y peso que la sociedad impone cruelmente. Carolina describía que sus cortes eran porque no quería estar más en este mundo, porque pensaba que la vida de las otras personas sería mejor sin ella y que la única manera de “castigarse” era utilizar en su contra un cuchillo de pan que robó de la cocina la medianoche de un jueves cuando estaba en quinto año de escuela, influenciada por un blog que devoró durante varias semanas de principio a fin, donde además de encontrar casos de otras niñas con problemas similares, tenía un menú completo de “técnicas” que le permitían a su cuerpo no tener “demasiado tiempo” alimentos y así poder cumplir con el “peso exacto”. Sus cicatrices las exhibía con orgullo, como un soldado con sus heridas de guerra, la descripción de cada una estaba “complementada” con una fuerte depresión provocada por las palabras hirientes de sus compañeras de aula, actos reforzados además por alguna profesora o inspectora que siempre la castigaba por contestar con un “lenguaje no adecuado para una niña”. Ese texto de Carolina, mucho más largo que los anteriores publicados en redes sociales, terminaba con un “gracias” para sus fieles compañeras, Ana y Mía. La madre de Carolina de regreso a casa compró seis panes, una funda de leche y media cajetilla de tabaco mentolado, dejó las compras sobre el desayunador, y llamó a su hija para que le ayudará a calentar la merienda. Al cuarto grito fue hasta su habitación donde encontró toda su ropa alborotada sobre su cama y en el clóset a su única hija colgada del cuello con la chompa de su antiguo colegio. Carolina no se mató, la matamos todos, toda la sociedad somos cómplices de presionar a la mujer a cumplir con parámetros (totalmente absurdos) de belleza que no existen, presentados cada día en la televisión, en los reinados de belleza, en los diarios… ¿Acaso no es ignominioso tratar a un ser humano así?

En el nuevo Califato Unificado que llega hasta el sur de Francia (bye bye Spain) nuestro loco protagonista que ya no recuerda aquello de los derechos humanos llega a las puertas de Nemociudad (donde todas y todos están un poco perdidos) y conocerá a la tía Ayma (Tina Turner porque podría hacerlo), un pedazo de personaje, demasiado para él y claro, hay roces de protagonismo. Tras enfrentarse al establishment y llevarse tan solo un souvenir en forma de profesor alternativo (un minuto de silencio por Hillary Clinton), decide que ningún sitio es bueno para él en este (¿se puede decir “jodido”?) planeta y se echa a la carretera, buscando yo que sé qué, si es que queda algo.

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Germán Gacio Baquiola

Sebastián Zaldumbide

FERIA DEL LIBRO DE QUITO 2016 :

AL OTRO LADO DEL DIAL: DICIEMBRE

En un noviembre atípico para Quito y Ecuador, donde en medio de sequías en Azuay, incendios en varios sitios del país, casi cero precipitaciones en Quito, una tormenta de festivales culturales y artísticos en distintas ciudades del país al unísono, lo que si verdaderamente llovieron fueron críticas y defensas a la organización y desarrollo de la 9na Feria Internacional del Libro de Quito. Con más de 9 meses de supuesto trabajo entre el Ministerio de Cultura y Patrimonio (su principal organizador y patrocinador) y la Cámara del Libro de Ecuador (que, dicho sea de paso, nada tiene de “cámara”-“libro”-“Ecuador”) no fue suficiente para ejecutar los casi 600mil usd destinados a la realización de dicho evento de modo que satisfaga a los distintos actores de la cadena del libro, empezando por los lectores, los editores, los libreros, los “distribuidores”, los grandes grupos y consorcios editoriales, y los mismos escritores. Todos, de algún u otro modo presentaron quejas o, al menos, se las guardaron entre dientes. En lo personal, tras 7 años consecutivos de participación con el grupo de editores independientes de Sudamérica y con librería Corredor Sur (logro que debía haber merecido, por lo menos, una placa en honor a la constancia, sacrificio y estupidez de su director empecinado) podemos decir que la FIL Quito no avanza ni retrocede, se mantiene en el tiempo, casi por inercia, amenazada año tras año con la falta de decisión y voluntad política y por la baja y mal planificada ejecución de los fondos públicos para este evento. Allí está, congelada, sin grandes novedades editoriales, sin grandes figuras que visiten el país, sin publicidad, sin un público significativo cautivo e interesado, sin una amplitud real a las nuevas tendencias y mercados, sin una autocrítica necesaria, sin un valor agregado cultural. Allí está, inerte, con las misma cantidad de promesas incumplidas de siempre, con los mismos expositores, con la misma productora organizadora que gana la subasta inversa realizada por SERCOP, con la casi nula publicidad del evento y de su programación, con la misma baja calidad literaria y de curaduría editorial, con el amiguismo cotidiano y repetido hasta el cansancio, con los mismos colegios que llegan para no aprender ni participar realmente de nada sino simplemente para dar una vuelta y saltarse horas de clase, con las mismas caras largas de todos y quejas que llueven y llueven. Está y seguirá estando y la lluvia de críticas se repiten año a año, intentando ejecutar cabezas de mando, pero esas mismas críticas, año a año, entran por un oído para salir por el otro y terminar siquiera sin archivarse en algún cajón u armario de oficina (sea del Ministerio o de la “Cámara”). De todos modos, me parece importante resaltar unas 3 realidades/cualidades de esa crítica: 1.- La queja en el mundo editorial es una costumbre embestida de jurisprudencia y hábito, que engaña al solicitante haciéndole creer que sus daños sufridos son merecedores del derecho a la crítica destructiva, para luego naufragar en el cierre de año y olvidarse por siempre, hasta 12 meses y una edición después. ¿No sería acaso más práctico reunirse entre los ruidosos y hartos y elaborar un panfleto-carta para que sea presentada formalmente y reúna las sugerencias pensadas y los cambios ideales? 2.- La crítica por la crítica, esa crítica desde fuera, sin haber siquiera participado de la actividad ni por una hora, es más calumniable que cualquiera de las demandas, exigencias, planteamientos brillantemente embadurnados de teorías que se enredan en la lengua misma del opinólogo de turno. 3.- Siempre es más conveniente esperar, juntar fuerzas y realizar el acto de protesta (sea en el formato que fuera) de modo conjunto que desperdiciar fuerzas día a día en los rumores, chismes, opiniones, conversaciones sobre el problema a resolver. Sin embargo, la pasividad y no toma de posición siempre será considerado más retrógrado que el mismo sistema opresor. De todos modos, me parece importante resaltar 3 realidades/cualidades de la FIL Quito: 1.- Es uno de los pocos (no el único, claro) espacios y programas a nivel nacional que por casi 10 años consecutivos se ha dedicado a intentar, al menos rozar, el problema fundamental de este país que, a mi entender, radica en la falta de conciencia, falta de entusiasmo, falta de costumbre de leer. 2.- Es un evento que es necesario mantener vivo, para que algún día personas con las aptitudes y actitudes necesarias puedan tomar las riendas de él y convertirlo en la verdadera fiesta de la cultura nacional. 3.- Pese a todos los problemas, críticas, quejas, blablablás; durante la edición de esta feria sucedieron ciertas cosas (encuentros, firmas, actos, diálogos, conflictos, etc.) que sin duda alguna fortalecerán al sector editorial y potenciarán, algún día, la lectura. ¿Cuáles fueron estos benditos sucesos?, se preguntarán. Pues bien, en esta ocasión no los diré, porque así como prefiero guardarme mis quejas, tanto para mi bien como para el bien de los demás, he aprendido también a guardarme ciertas reflexiones que madurando pueden resultar un arma mucha más letal que la mera palabrería periodística. Además, Pessoa me espera en mi mesita de luz.

Ante tanta sequía era imposible no encontrarse con algo bueno que repare en parte todo lo sucedido. He pasado más de veinte días enfermo entre tosederas y congestiones. Que ya todo ha sido hecho, dicen los puristas. Que no hay nada nuevo bajo el sol; pero parece que hoy, hasta el sol es distinto. Y ya nada es como antes. Y entre esos ires y venires divagantes, me detengo a escuchar y darle vuelta repetidas veces a esto:

MANUAL DE ANTI-GESTIÓN Y AUTOAYUDA CULTURAL

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D. D Dumbo – Utopia Defeated

¿Quién dijo que se necesita de una banda para sonar como una? Lo de Oliver Hugh Perry, más conocido como D. D. Dumbo, reinventa el concepto del one-man-band. Tan solo con una eléctrica de 12 cuerdas, algunos pedales de loops y un mini set de percusión; D. D. Dumbo se atreve a sumergirnos en una aventura digna de vivir. Su voz me recuerda mucho a Sting (quien por cierto acaba de lanzar nuevo disco, nada que mate, pero es ¡Sting!), que por momentos se encuentra con la de David Byrne. Los singles Santan y Warlus, serán mis preferidos por un largo, largo tiempo. Australia continúa sorprendiendo en materia de música. En una palabra: fino. Syd Arthur – Apricity

Cuando sentíamos que esa nueva ola psicodélica propuesta por Kevin Parker & Co., no tenía más para ofrecer y que todo eso sonaba a lo mismo, en el 2012 aparecen en escena Syd Arthur. Formados seis años antes de su primera publicación, los Syd Arthur le apuestan a la neo-psicodelia en un reencuentro con sus abuelos Soft Machine. ¡Tenían que ser originarios de Canterbury! No podía ser de otra manera. Y estos, a diferencia de los de Parker, tienen más música y menos lisergia. Su nuevo disco Apricity, publicado por el legendario sello Harvest, es un trabajo entretenido de escuchar. Sin mucho vericueto y dosificado en efectos psicodélicos, la música de Syd Arthur abre una nueva trocha en la llamada neo-psicodelia. Cass Mc Combs – Mangy Love ¡Ufff! Este si es un discazo, la perfección absoluta, y no estoy exagerando. Quienes ya conocían a Cass Mc Combs seguramente coincidan, seguramente no. La cuestión es que el tipo lleva desde el 2003 haciendo discos. Y este Mangy Love, su octavo álbum, aparentemente es uno de los mejores, sino el mejor. Doce canciones precisas en donde la instrumentación resulta idónea en una propuesta que pasea por el pop barroco, algo de psicodelia, y hasta un salpicón de reggae. Ideal, accesible y a la vez sofisticado; Cass McCombs es un artista del siglo XXI digno de estar entre los favoritos de muchos.

Ya es Diciembre, un mes que significa muchas cosas. Que si tienes que regalar algo, regala música. Que si le has dado otro sentido a la temporada, libre de regalos por compromiso, es buen momento para hacer un playlist y compartirlo con todos. Que si te reúnes a celebrar en compañía de tus seres queridos, comparte ese momento con música. ¿Se imaginaron lo mágico, sorprendente y lujoso que es tener música en cada instante de sus vidas? Aprovéchenlo y siéntanse afortunados, no todos tienen activados los receptores para tan suculento manjar de sonidos. Tengan todos unas felices fiestas.

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Autor: Daniel Esteban

Autor: Joaquín Garrido Marsal

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18:00 Akira Kurosawa's Dreams 120 min Director: JAkira Kurosawa Año: 1990

Cover: $10

22:00 Concierto: Esto Es Eso

16:00 The Mill and the Cross 92 min Director: Lech Majewski Año: 2011

DOM

11 DIC

VIER

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DICIEMBRE 2016

VIER

16 DIC

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SÁB

17 DIC

16:00 El sol del membrillo 125 min Director: Victor Erice Año: 1992

DOM

4 DIC

18:00 Frida 115 min Director: Julie Taymor Año: 2012

16:00 Renoir 101 min Director: Gilles Bourdos Año: 2012

DOM

18 DIC

VIER

9 DIC

18:00 Montparnasse 19 115 min Director: Jacques Becke Año: 1958

Cover: $4

Bandas Invitadas: Apolo Gavilán

SOUL

21:00 Concierto:

JUEV

22DIC

SÁB

10 DIC

AGENDA cultural


JUEV

29 DIC

VIER

23DIC

VIER

30 DIC

(bajo reserva)

Noche Buena

Cena especial de

SAB

24 DIC de

Año Nuevo

Mega Fiesta por

SÁB

31 DIC

Mariscos

Paella

DOM

25DIC

Felíz

18:00 Girl With a Pearl Earring 96 min Director: Peter Webber Año: 2003

República Su

MIER

LUN

02ENE

28 DIC

AGENDA cultural

Año Nuevo

DOM

01 ENE

16:00 Le tableau 76 min Director: Jean-François Laguionie Año: 2011

LUN

26DIC

Septiembre 2016 / Dir.: Presidente Córdova 5-55 y Hno. Miguel / Télf.: 0987706450 - 2844634 / Email: republicasur2013@gmail.com /

DICIEMBRE 2016


Rosalia Vázquez

ECUADOR EN LA XIII BIENAL DE CUENCA (PARA PRINCIPIANTES)

La Bienal de Cuenca se caracteriza porque es una vitrina para conocer la actualidad del arte contemporáneo internacional, pero sobre todo para descubrir la obra de los artistas de nuestro territorio. Para la XIII edición, IMPERMANENCIA. La mu-

tación del arte en una sociedad materialista, el curador estadounidense, Dan Cameron, ha elegido a doce artistas ecuatorianos de diversas e interesantes estéticas y trayectorias. Aquí te los presentamos.       

María José Argenzio (Guayaquil, 1977). En nuestro país ha realizado las exhibiciones individuales: La más castellana de América (2015), La educación de los hijos de Clovis (2012), Just do it! (2011), Hortus Conclusus (2007) y Esculturas Fugitivas (2005). Ha participado en las Bienales Nicaragua y de Cuenca; y ha expuesto en museos de México, Honduras, Santo Domingo, El Salvador, España, Inglaterra, Perú, Colombia, EE.UU y más. Además, su obra forma parte de colecciones privadas y públicas en Ecuador, Colombia, España, Singapur, Australia y EE.UU. Puedes conocer su trabajo en el Museo de la Ciudad (Escuela Central).       

Kelver Ax (Loja, 1985-2016) Kelver Ax es el nombre artístico de Kleber Ajila Vacacela, artista plástico y poeta. Publicó los poemarios CU4D3RN0 D3 4R3NA (2012) y Pop-up (2014). Ganó el Tercer Premio en el XIV Salón de Pintura “Guillermo Herrera” (2010). Participó en la FIL Quito 2012 y fue invitado al VI Festival de Poesía de Lima y a Latino Poets en Nueva York. Además, sus textos aparecen en varias antologías y revistas nacionales e internacionales. Puedes ver su obra en el Museo Municipal de Arte Moderno (MMAM).       

Pablo Cardoso (Cuenca, 1965). Su trabajo explora el paisaje en relación al movimiento y los límites difusos entre realidad (objetividad) y ficción (subjetividad). Sus piezas han sido parte de Bienales como la de Cuenca, La Habana, Gwangju, Sao Paulo, Venecia, y se ha exhibido en El Museo del Barrio. Además obtuvo el Premio Nacional Mariano Aguilera a la Trayectoria Artística en 2012. Su obra se exhibe en el Museo Pumapungo.       

Luis Alberto Chenche (Guayaquil, 1988). Su quehacer indaga las posibilidades poéticas de espacios urbanos en desuso (como ruinas o escombros) a través de la hibridación de la topografía y el arte. Ha participado en varias exposiciones colectivas como el H2-Zentrum für Gegenwartskunst Deutschland en Quito. Fue galardonado como el segundo premio del Salón de Junio de Machala, y segundo premio y el premio Artista Revelación en el Salón de Octubre de la Casa de la Cultura de Guayaquil. Pueden conocer su propuesta artística en la Casa de los Arcos.       

Alexandra Cuesta (Cuenca, 1980). Es docente en el departamento de Cine de SUNY Binghamton State University of New York. Su obra ha sido expuesta en prestigiosos festi-

vales de cine y museos de EE.UU., Italia, Francia, México, Inglaterra y más. Tuvo exhibiciones retrospectivas de sus filmes en Kino Palais, el Festival de Cine BAFICI, el Festival Internacional de Cine de Valdivia, en Courtisane Film Festival de Bélgica y en Anthology Film Archives de Nueva York. Su trabajo se expone en la Casa de la Bienal.       

Fidel Eljuri (Guayaquil, 1990). Su trabajo explora las expresiones visuales y sonoras de territorios específicos y sus vínculos con la tradición, cultura y ciencia. Sus proyectos se han presentado en festivales como Sónar Festival Internacional de Música Avanzada, Creatividad y Tecnología (Barcelona). Además, ha impartido charlas y talleres en diferentes universidades e instituciones como el Espacio Fundación Telefónica (Lima). Paralelamente es selector musical y visualista de proyectos como Nicola Cruz y Quixosis. Puedes visitar su obra en el Museo Municipal de Arte Moderno (MMAM). Janneth Méndez (Cuenca, 1976). Su trabajo explora intimidad del cuerpo y sus sensaciones mediante el uso de elementos orgánicos humanos, como fluidos, piel, uñas, cabello e impresiones de huellas corporales, los mismos que son recolectados metódicamente por la artista. Ha realizado las exposiciones individuales: Red (2013), Escritura orgánica (2008), Libreta telefónica (2005), Miel (2002), Línea (2002), y ha formado parte de más de 50 exposiciones colectivas como: Chawpi-Aequator (2016), Poéticas del Presente (2015), Erotopías (2013, 2014), En Construcción (2007), Neologismo Encarnado (2006) y más. Sus piezas se exhiben en la Sala Proceso, Arte Contemporáneo y en el Museo de las Conceptas. Oscar Santillán (Guayaquil, 1980). Ha sido profesor en la Universidad de las Artes en Filadelfia, y el Instituto de Artes del Ecuador. Ha participado en numerosas residencias en EE.UU., México, Perú, Colombia, Reino Unido, Brasil, Países Bajos, Bélgica, Italia, Puerto Rico y más. Su obra ha sido objeto de numerosos artículos, reseñas, y comentarios en publicaciones como Frieze Magazine, Art Pulse, Art Forum, Art Nexus, Art Monthly, Exibart, Metropolis M, The Blank, Art News, y más. Puedes visitar su trabajo en el Museo Municipal de Arte Moderno (MMAM) y en el Museo Pumapungo. Karina Aguilera Skvirsky (Guayaquil, 1969). Es una artista que trabaja con la fotografía, el performance y el videoarte. Su obra ha sido parte de la Bienal de Sao Paulo, del Institute of Contemporary, Galerija Galzenica, DPM Gallery, El instituto Cervantes, Momenta Art, Bronx Museum of Art y más. Asimismo, sus piezas son parte las colecciones de: El Múseo del Barrio, The Samuel Dorsky Museum, The Brooklyn Museum of Art Library, The Whitney Museum of American Art, The Museum of Modern Art Library y otras colecciones privadas. Puedes ver su obra en el Museo Pumapungo.

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Damián Sinchi (Cuenca, 1982). Es Licenciado en Artes Visuales por la Universidad de Cuenca, donde cursa una Maestría en Estudios del Arte. Su obra escultórica se caracteriza porque combina formas y contenidos claramente contemporáneos con las técnicas artesanales que refieren a su origen de una familia de escultores, talladores y ebanistas. Ha participado en numerosas exhibiciones colectivas dentro y fuera del país. Sus piezas se exhiben en la Sala Proceso, Arte Contemporáneo y en el Museo Municipal de Arte Moderno. Oswaldo Terreros (Guayaquil, 1983). Ha trabajado como director de arte de las revistas Markka Registrada y Ecuagol; y de diversas publicaciones como: Maccaferri El primer moderno (2010); Eduardo Solá Franco. El teatro de los afectos (2010), Pablo Cardoso. Teoría para actuar antes de tiempo (2013), La Limpia. Los fracasos de un tal Benjamin Simmons (2014), y Eduardo Solá Franco. Diarios Ilustrados (2015). Ha realizado las siguientes exposiciones: Regalito de la democracia (2005), Gran Encuentro Capítulo 1: Solar al sur de Guayaquil (2009), Gran Encuentro Capítulo 2: Ipso Iure y Gran Encuentro Capítulo 3: Utopía desplazada (2010), Gran Encuentro Capítulo 4: Llamado a los Actores Sociales (2012), y Gran Encuentro Capítulo 5: Informe de Actividades y Logros (2015). Pueden ver su obra en la Federación Obrera Artesanal del Azuay. Juan Carlos León (Guayaquil, 1984). Artista, curador y gestor cultural. Ha trabajado como investigador del Centro de Arte Contemporáneo de Quito y coordinó el Museo Interactivo de Ciencia de Quito. Ha realizado las exposiciones individuales: Remediación (2016). Noosfera (2013), Monumento al día (2011). Además ha participado en exposiciones colectivas: Artificios para sobrevivir: El extraño caso del ITAE, Pasado imperfecto: 10 presentes en el videoarte ecuatoriano y Pura contaminación – reconexiones visuales+imaginarios compartidos. Además, la obra de León es parte del “Programa IN-SITU. Arte en el espacio público” un proyecto desarrollado por el Fondo de Iniciativas Comunes de la UNASUR que apoya a doce artistas de los países miembros. Su trabajo está expuesto en el Colegio Nacional Benigno Malo. La muestra de la XIII Bienal cuenta con la participación de 50 artistas de 27 países quienes hasta el 5 de febrero de 2017 expondrán su obra en 20 sedes que invitan a recorrer y vivir la ciudad en una experiencia mediada por el arte.


ENTREVISTA me dejaron, sus resultados son muy parecidos a lo que imaginé. Y los anteriores discos justo tienen esa otra mágica que son discos mas ingénuos, y mas espontáneos en ciertas cosas, lo cual le da un sabor más rico a las cosas. Este, particularmente, lo puedo volver a escuchar y decir que no tengo nada que cambiar, lo que me dejó muy en paz. Refleja una parte de mí más traslucida. Los otros discos personalmente pasaban por etapas de muchas cosas que emocionalmente salían impactadas en el disco, que obviamente fueron el motor inspiracional para poder llegar a ese resultado, pero este, digamos, estoy pasando por un momento en que disfruté mucho lo que estaba haciendo, con la gente con la que lo hice, en el lugar en el que lo hice, y justo en esta etapa de vida en la que me siento muy complacido. ¿Cúal es tu forma de concebir los álbumes? ¿Cómo los creas, como son los pasos? ¿Cómo te van surgiendo?

Fotografia: Xavo Gallegos

Con motivo de la reciente visita de Siddhartha a Ecuador con la gira de presentación de Único y su concierto en Republica Sur, aprovechamos desde nuestra redacción para hacer una entrevista intima a este gran artista de Guadalajara (México), nominado al Grammy y con 4 álbumes en su discografía. Eres muchas cosas: productor, compositor, músico, cantante, profesor..pero ¿cómo defines tú mismo a Siddhartha? ¿qué es Siddhartha?

Es un poco todo lo que acabas de decir. Siento que no soy tan productor, tan cantante. No me he dedicado solamente a especializarme en una cosa, sino digamos que he estado explorándome en distintas facetas, dándoles espacios, combinándolas y haciendo un híbrido de todas ellas en este proyecto en particular y también en otros en donde me han invitado a participar. Entonces, en realidad no me considero tampoco cantante. El tema del canto fue algo que pasó por necesidad. El tema de la producción pasó porque me invitaron, y el tema de la batería sí que fue el único en el que yo estaba pendiente desde tempranito. El tema de hacer discos es una cosa que empezó como un capricho, un gusto que de pronto terminó siendo una forma de darle un giro a mi vida profesional que me ha llevado hasta aquí.

¿Con cúal te sientes mas agusto? ¿Cúal te crees que te llena más, te realiza más?

Pues mi proyecto en solitario es algo que descubrí recientemente. Tengo ocho años de haber arrancado con esto y es, definitivamente, donde se combinan todas las facetas: puedo tocar la batería, puedo grabar, producir, cantar, tocar la guitarra, o sea, es el proyecto donde yo mando, soy yo el que llevo el timón, las cosas se dirigen hacia el camino que yo quiera. Obviamente, eso lo hace que sea la faceta donde mas cómodo me siento y donde quiero seguir navegando. Las otras facetas me encantan, pero las hago de una manera mucho más elegida, esporádica. Cuando produce alguien más me vuela la cabeza y a veces estoy un año trabajando en una sola cosa, y acaba absorviendo gran parte de mi ser. Por eso no he producido muchas cosas, incluso no se si voy a seguir produciendo, dependerá de que llegue un proyecto que me llene el ojo. Este es tu cuarto disco, ¿Dónde lo situas con respecto a los anteriores?

Suena a cliché pero es el disco que siento más en equilibrio, o sea en todos los aspectos: en la producción, en el sonido, en lo musical, en la composición, en toda mi interpretación vocal, es donde me sentí con mas dominio de mi rol. Siento que es un disco, que a través de los tres discos anteriores y las experiencias que

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En realidad, en gran parte son obra de la casualidad. Fue un disco más de poner una cama de acordes, poner a grabar y empezar a cantar. Y básicamente esas fueron las composiciones. Las letras quedaron tal como primero que balbuceé, luego le haces sus detalles. En general fue un disco que racionalmente no sé cómo sucedió. De pronto ya estaba ahi la canción, unas las había escuchado en mi cabeza y más bien fue como aterrizarlas. En otras, simplemente, había un par de acordes y empecé a cantar sobre eso. Por eso me gustó tanto. Hubo temas en los que en discos anteriores, trabajé un tema ocho meses hasta que dije: al fin me gusta. Y en este disco no fue así, salió muy a flor de piel. Tiene un proceso muy largo: el proceso creativo, la pre-producción, todos los meses de grabación ( lo grabamos en Nueva York , otra parte la grabamos en Guadalajara, en mi estudio, otra parte en los Angeles, y se masterizó en Francia), entonces también esto le dio un sazón distinto. En los discos anteriores sufrí mucho, en uno porque quise sufrir, me fui dos meses a una cabaña yo solo a componer el disco y estuve viviendo allí, sin hablar con nadie esos dos meses, pero gracias a eso salió el disco, que es uno de los que más gustan, que se llama Náufrago, que refleja muchísimo ese período, pero al final, aunque el disco termina siendo bueno, a mi parecer y al de la gente que conecta con él, fue un disco sufrido. Y este disco no, estuve en la playa componiendo, super a gusto, y con buena compañia, un disco de placer. ¿Cómo definirias el sonido de Únicos?

Creo que es el álbum que en cuanto a sonido y producción dimos un upgrade por que aquí yo trabajé por primera vez, por ejemplo, no toqué la batería, entonces ésto me permitió tener un baterista que me estaba gastando las pelotas, y yo estaba en los controles, entonces esto me dio un montón de poder y de conocer el sonido hasta donde yo quisiera, de manera que toda la producción fue sumamente cuidada, pues mi per-


sonaje había cambiado, ahora estaba dando órdenes. El Vuelo Del Pez fue un álbum que fue muy bien recibido, que la crítica lo alabó en todos los lados, ha corrido por todo el mundo. ¿Cómo están recibiendo Únicos?

El poco feedback que tengo es lo que sucede en los shows, porque ventas y demás es todavia muy temprano para saberlo. Lo impresionante es que el disco salió en septiembre, y desde que lo empezamos a tocar unos días después de su salida la gente ya prácticamente coreaba todos los temas. Tiene muy buen recibimiento pero tiene mucho que dar todavía, vamos en un primer sencillo, a ver qué pasa.

que soy un control freak, que yo siempre quiero llevar el timón, entonces más bien como que se subieron al barco y no han tenido la intención de contaminar la estructura natural del proyecto, sino todo lo contrario. Ya ibamos en una dirección, llegaron a ponerle turbo a la velocidad y a fortalecer el equipo, y a hacer menos pesado el trabajo. Por lo demás, todo ha sido muy favorable. Me han cumplido mis caprichos, caprichos que no me podía dar a mi.

Vamos a hablar un poco de tu Guadalajara, cuentanos un poco de la escena local alternativa, o sea Guadalajara-México en general, pero un poco más fuera del main streaming, bandas que podemos escuchar y que a ti te resultan interesantes.

Guadalajara es una ciudad sumamente prolífera en el sentido musical, es una ciudad que tiene entre sus exponentes a Caloncho, Nico Fabri, Porter, hay una banda muy buena que se llama Baltasar, y otra muy buena que se llama Punca Yo, tienen una cosa mas latina y

¿Qué tal está marchando la gira ? Empezaste en Nueva York, México...

Hicimos diez ciudades en Estados Unidos. También Colombia y Argentina. Ahora Ecuador y unas 10 ciudades en México. Va muy bien. Nos ha mantenido sumamente ocupados. Vamos a hacer alrededor de 40 shows en 3 meses y medio. Pero hay de todo: hay soldados, gente coreando. Esto te hace vivir todas las facetas que ya no vivías y las repites, pero ahora con experiencia. Te encuentras con todo tipo de escenerios, y cuidades nuevas, como esta, que es como regresarme a hace 8 años, pero ahora ya sé lo que hago. Siempre has sido productor, ¿cuéntanos qué tal ha sido la experiencia con el Didi Gutman?

Fue el productor mas idóneo para este album porque él cuando escuchó mis demos, me dijo: yo ya oigo esto terminado, pero creo que tengo cosas que aportar, yo entiendo que tu eres un productor también, pues trabajando con otro productor veamos como funciona. Y su trabajo fue super maduro. Hubo temas en los que llego y me dijo: ¿sabes que? este tema yo no le quiero ni voltearlo a ver, así dejalo, no le hagamos nada, y en los temas en los que había debilidades, ahí es donde se concentró toda su energía. Él proponía, y si no nos gustaba, al final la última palabra siempre va a ser tuya. Trabajamos muy a gusto y fue como un muy buen compañero, también como de estado anímico, siempre es de ayuda que alguien tome la carga y tu descanses un ratito del rol. Nos hicimos muy amigos, es un tipazo, muy talentoso y creo que aportó en el disco todas esas piezas del rompecabezas que si bien ya estaba de alguna manera armado, puso las piezas que hacían falta.

Fotografia: Edwin López - Internet

¿Cúales son las primeras impresiones que has tenido de Ecuador?

Me gusta mucho. Latinoamérica tiene un encanto. En los lugares que he tenido oportunidad de conocer del mundo, no hay lugar que no tenga algo de particular. Pero los latinoamericanos, hay un sentido de indentidad que nos une, mucho más sencillo. Ayer estuve en Quito, no tuve la oportunidad de conocer. Digamos que lo más relevante del viaje han sido los paisajes, ocho horas de paisajes. La gente es super buena onda. Ayer todo el mundo nos trató excepcionalmente bien, nos trató como invitados de lujo, y en realidad no nos ¿Cómo es el trato con una disquera internacional? conocen. El público muy entregado. La ciudad, fuimos Ahora va muy bien. Me han mimado. Me han tratado a caminar un ratito por el centro de la ciudad. Y es muy bien. Ellos estaban muy conscientes del tipo de todo lo que he podido vivir. No ha sido tanto pero me artista con el que estaban haciendo un disco. Sabian voy con ganas de regresar, salvo algún que otro lugar.

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andina. Hay una banda, que no son de Guadalajara, que se llama Clubs, que está sonando bastante, es una cosa más electrónica pero alternativa indie. ¿Hacia donde la va la gira? ¿Cuánto te queda de recorrido?

Nos queda hasta el 17 de diciembre que es el último show, y ya el resto del año lo tocamos todo en México. Vamos a ciudades importantes: Monte Rey, a Guadalajara (pues editamos ahí el disco, en mi ciudad), tenemos un festival, un show en la ciudad de México, Puebla, que es una ciudad muy roquera de nuestras mejores plazas, Teotihuacán, lugar donde están las pirámides ,Tijuana… Nos vamos a dedicar a recorrer bien México, también


Rubén Camacho Zumaquero

¿Y TÚ? ¿DE QUÉ SERIE ERES? Tiempo después llegó Mr Robot: considerada la mejor serie de estreno en el año 2015 y con las mismas críticas y reconocimiento en el 2016, sobre todo por la interpretación de Rami Malek. Nuevamente, la historia de una escisión con el personaje principal, Elliot, un hacker con un trastorno antisocial de la personalidad. La historia de cualquiera de nosotros. La historia de algo que sentimos y que hasta ahora no había sido narrado en un lenguaje audiovisual, solo en la literatura. Una historia de personas reales y comunes, que al ser tan presionadas por sus propios demonios y por el mundo en el que vivimos, nuevamente mutan, se transforman y llegan a desafiar lo que parecía inalcanzable e insuperable. Y mientras vemos esas series, nos sentimos reconocidos porque también somos seres humanos a punto de estallar. Por fin vemos, en imágenes y sonido, una historia sobre lo que nos gustaría que pasara con nuestra vida: una pizca más de adrenalina y verdad, por dramática que sea a veces. Mr Robot es una serie que nos ayuda a profundizar en las mágicas y aparentemente irresolubles preguntas: en qué momento estamos, qué queremos realmente, qué necesitamos para ir a por ello a pesar de todos los obstáculos, qué nos duele, quizá quienes somos.

A mí nunca me gustaron las series. Siempre preferí refugiarme en cualquier libro y devorarlo, ya que dentro de un libro no solo encuentras una historia completa sino un viaje hacia dentro de uno mismo (siempre y cuando el libro sea bueno, claro). Incluso, me resultaba difícil encontrar una buena película entre docenas de estrenos y el cine para mí pasaba a ser un conjunto de películas atemporales, de cualquier año y época menos de la actual. Así ha sido durante mucho tiempo hasta que los lenguajes audiovisuales han cambiado y comenzado a conquistar esa parte de nuestra mente que solo encontraba consuelo en la literatura. Entrenar, suavizar y nutrir la mente es probablemente el gran objetivo de la cultura. Hacernos partícipes de una historia colectiva en la cual nos reconocemos, nos investigamos, aprendemos más sobre nosotros, nos revelamos como seres misteriosos y nos sorprendemos de lo mucho que ignorábamos. La cultura sirve, ante todo, para conectarnos con nuestras partes olvidadas a través del descubrimiento de otra forma de entender la vida, las historias y lo que nos sucede. Las series nunca habían sido una forma de conocernos sino un vago entretenimiento, un conjunto de historias inconexas o de misterios que se sucedían para nunca ser respondidos. Hoy día, si en nuestra memoria colectiva reconocíamos populares frases del cine como “siempre nos quedará París” o “Le haré una oferta que no rechazará”, casi nadie permanece ausente ante el impacto de “Yo soy el peligro” o “Ha terminado. He ganado” de Breaking Bad. Ha surgido un nuevo lenguaje narrativo, una forma de contar historias que muchos críticos han relacionado directamente con Dostoievski y su literatura instrospectiva. ¿De verdad? Yo no veía series hasta que me obligaron. Creo que todos caímos en ese bucle: ver un capítulo tras de otro de la serie de turno. Al principio, solo trataban de atrapar tu atención, semana a semana, con algún misterio digno de la ciencia ficción pulp de los años 50. Así ha sido hasta que la narración ha cambiado y las series se han transformado en un ejercicio casi literario de ficción especulativa, de la gran ciencia ficción social que practicaron autores tan diferenes como Isaac Asimov o José Saramago. ¿Quién no ha visto de seguido los últimos ocho capítulos de Breaking Bad porque no podía soportar parar la experiencia hasta el día siguiente? Es la misma experiencia que tenemos cuando llegamos a la página 100 de un libro que te atrapa y no puede ser cerrado hasta que no queda ni una línea por leer. Las series de hoy día tienen una calidad narrativa tan extraordinaria y similar a la de los clásicos de la literatura porque, más allá de la excelencia técnica y de que las interpretaciones y la dirección de arte superen en muchas ocasiones a las

Sí, sé que no todas las series son iguales. Sé que siguen existiendo series que son mero entretenimiento, o que solo reflejan un estilo de vida adinerado y pudiente con el cual no nos Imagenes: Google

del cine, narran historias sobre un punto de ruptura dentro de nuestra sociedad cotidiana. En las series contemporáneas puedes ver reflejado tu presente, tu frustración, tus angustias, tu ira, tu miedo, también tu propia soberbia y ese poder que todos tenemos para superarnos y retar la vida que nos rodea. No es necesario ser un humillado y frustrado profesor de instituto (Walter White, personaje principal protagonizado por Bryan Cranston de Breaking Bad, probablemente la serie con más aclamación popular y mejores críticas junto con Los Soprano) a punto de tener su segundo hijo y con la necesidad de lavar coches en tu tiempo libre para sentir la mediocridad de esa vida, la frustración en cada una de tus acciones, y sobre todo, el deseo oculto por despertar el demonio resentido y a la vez genial que todos llevamos dentro. Además de la genialidad en la actuación o el lenguaje narrativo en el caso de Breaking Bad, lo que nos atrapó a todos fue la transformación más dual de la historia de la televisión. Una transformación que sí, solo habíamos leído en novelas como Crimen y Castigo de Dostoievski. El personaje crece, se transforma, prácticamente muta, hacia dos versiones tan diferentes de sí mismo que podríamos hablar de una escisión de la personalidad. Y todos queremos escindirnos. Todos estamos un poco hartos. Todos tenemos una dualidad dentro de nosotros a punto de estallar y presentarse en sociedad. Por eso a todos nos gustó tanto Breaking Bad.

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Imagenes: Google

sentimos identificados. La diferencia es que tenemos opciones. Podemos ver y disfrutar de historias que son un reflejo veraz de lo que nos pasa, más que cualquier otra herramienta narrativa moderna. Nos pasa con Breaking Bad cuando sentimos la frustración del profesor y la genialidad del químico sin escrúpulos. Nos pasa con Mr Robot cuando nos sorprendemos hablando con nosotros mismos, preguntándonos si lo que hemos vivido ha sido o no la realidad, o si tenemos el poder no solo para cambiar lo que nos pasa, sino para tener un auténtico poder por encima de quien nos oprime. La conclusión que hoy día nos ofrecen es muy clara: dime qué serie ves y te diré dónde estás y qué estás buscando.


Joan Arjona

MONTE SINAÍ, EN TIERRA DE NADIE. Era un mañana de principios de mayo, no recuerdo exactamente la fecha. Fue en 2013 y, pocas semanas atrás, había aterrizado por primera vez en Ecuador para trabajar como voluntario en los barrios del noroeste de Guayaquil. Como todos los días, el sol ya calentaba con fuerza cuando salimos de casa dispuestos a cruzar corriendo la Perimetral pero, al llegar al otro lado, agitados por la carrera y por esa sensación de haber vencido a la muerte una vez más, algo se sentía distinto. El bullicio habitual de la avenida Prosperina estaba apagado, la gente comentaba en grupos algo que parecía importante y no circulaban tantos buses como de costumbre. Mientras esperábamos en la parada, escuchamos que alguien hablaba de La Thalía, uno de los barrios en que se habían recibido notificaciones de desalojo días antes. Ese mañana no nos bajamos del bus frente a la tiendita de siempre. La avenida estaba tomada por la policía y no se podía avanzar más allá del canal de Cedegé, ese que lleva el agua hacia la península de Santa Elena y que marca el límite urbano. Más allá está la tierra de nadie, 444 hectáreas y decenas de miles de personas viviendo en medio de conflictos de competencias entre administraciones e intereses de todo tipo, unos más nobles, otros más mundanos. Leyes y decretos que nadie acaba de entender, porque, como decía Bourdieu, el lenguaje legítimo está hecho, entre otras cosas, para impedir hablar con franqueza. Caminamos por la avenida hasta que ya no nos dejaron seguir y, una vez allí, nos subimos a una loma para ver qué estaba pasando. Son esas imágenes que se te meten en la retina para no salir ya nunca más. Los vecinos habían levantado pequeñas barricadas de llantas, que ardían llenando el aire de humo negro. El barrio estaba sitiado, 1.400 policías y militares participaron en el operativo según dijo la prensa, mientras los dueños de las casas trataban de salvar ollas y colchones entre las excavadoras. Nadie les avisó y nadie les pidió disculpas: algo habrían hecho y, además, sabían que no podían estar allí. Ese día hubo indignación, desesperación y muchas lágrimas. Se perdieron camas, sartenes y sueños de una vida mejor. Muchos lo perdieron absolutamente todo. Pero esta no es una historia de buenos y malos, y aunque siempre estaré de lado de los que fueron mis vecinos, las cosas son bastante más complejas. Desde la segunda mitad del siglo XX la historia de Guayaquil ha estado marcada por la apropiación ilegal de tierras por parte de las clases populares, que no podían acceder al mercado inmobiliario formal. Las crisis del campo primero, y las falsas promesas urbanas después, han empujado a la mayoría de sus habitantes a rellenar esteros, arrancar árboles y mover rocas. Son los guayaquileños los que han hecho su propia ciudad a golpe de invasión y muchos sacrificios. Pero la falta de planificación también ha causado grandes problemas al Puerto Principal, a los que es necesario poner remedio. La enorme superficie de la ciudad encarece la prestación de servicios básicos y complica la movilidad de los habitantes para acceder a lugares de ocio o trabajo. Un número importante de personas viven en quebradas, cauces de agua y otras zonas de riesgo, además de haberse generado inmensos problemas ambientales que repercuten sobre la salud de los ciudadanos. Acabar con las invasiones es, por una simple cuestión de justicia, uno de los grandes retos que tenemos como país. Conscientes de ello, tanto la administración socialcristiana

Imagenes: Internet/Plan V

desde el Municipio, como el Gobierno a través del MIDUVI y la SENPLADES, se pusieron manos a la obra. Los primeros, mediante un programa masivo de regularización de zonas consolidadas, planes de lotes y viviendas, y grandes obras públicas, que han sido incapaces siquiera de mitigar el fenómeno. Los segundos, por medio de la construcción de proyectos habitacionales y de una extensa política de subsidios públicos, que pretendían incorporar al mercado inmobiliario a nuevos segmentos de la población. Por el momento, también en vano. Viendo la fuerte inversión de la última década en políticas de vivienda, nos podríamos preguntar por qué se siguen produciendo escenas tan dolorosas como la de los desalojos de la Thalía Toral, o por qué los vecinos de los asentamientos informales plantean tantas resistencias a la hora de trasladarse a nuevos planes habitacionales que, en principio, cuentan con condiciones de vida mucho mejores que las que tienen ahora. En Monte Sinaí, al otro lado del canal de Cedegé y del límite urbano, los moradores siguen en su lucha por la legalización, mientras la espada de Damocles de los desalojos pende sobre sus cabezas. Después de tantos años de incertidumbre la pregunta ya no debe de ser por qué no se van, sino más bien qué ha fracasado en la política pública. Cualquier otro cuestionamiento sólo nos servirá para culpabilizar a las víctimas y nos alejará un poco más de encontrar soluciones que sean satisfactorias para la mayoría de los habitantes de la zona. Las causas de este fracaso son muchas, algunas de ellas estructurales, como la debilidad de una economía urbana que no puede absorber tanta mano de obra, condenado a la informalidad a importantes sectores de la población. Muchos de los residentes de Monte Sinaí, simplemente no se pueden permitir vivir en otro lugar a pesar de los subsidios y el control de precios. Para acceder a los planes habitacionales donde se pretende reubicar a la población es necesario tener cierta capacidad de ahorro y una fuente de ingresos más o menos estable, algo que para muchas familias de la zona es un sueño difícil de alcanzar. Pero, como ya se ha dicho, las causas del problema son variadas y, en su mayoría, tiene origen en la falta de participación que afecta al diseño de las estrategias de la administración. Una cosa es hacer planos, calcular costos y mensualidades, otra muy diferente resolver un problema social con tantas variables que se entrecruzan. Recuerdo que durante el

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año que viví en la Perimetral noroeste, muchas personas mostraban su disgusto sobre las casas que les ofrecía el Estado. Los empleos informales no siempre dan para vivir y es muy habitual que, en estos barrios, la casa se convierta en un negocio improvisado para cubrir necesidades básicas. También hay que considerar que la vivienda informal, a pesar de sus carencias, se adapta perfectamente a la realidad de unas familias que asumen su construcción de forma gradual. La casa va creciendo con los vaivenes de la vida: crece en los buenos momentos, cuando se puede gastar, y permite que más de una generación se acomode en ella si es necesario. Cambiarse de lugar no es solo renunciar a años de esfuerzos y de pagos a traficantes de tierra sin escrúpulos, es perder la posibilidad de tener una tienda que salve los malos tiempos, o renunciar a que tus hijos puedan tener un lugar para vivir si lo necesitan. Otra cuestión es que no estamos hablando simplemente de casas, y este es un error muy común que ha causado sonoros fracasos en las políticas de vivienda de medio mundo. Nos contaba Lefebvre, allá por los sesenta, que el derecho a la ciudad es mucho más que tener luz o agua, es participar en la construcción de los espacios públicos, también acceder la cultura y a las redes de amistad y apoyo mutuo entre vecinos, es tener un trabajo decente o un lugar agradable donde pasar el tiempo libre. Monte Sinaí no tiene parques con columpios ni alcantarillado, pero se han creado redes de solidaridad que son básicas para sobrevivir a un futuro siempre incierto. La destrucción de estas redes y el desplazamiento de personas muy vulnerables a áreas periféricas, donde se las concentra en espacios que perciben con hostilidad y dificultan sus estrategias de vida, suele acabar creando guetos urbanos que impactan negativamente, no solo en sus habitantes, sino en toda la ciudad. Pienso que tras años de un conflicto, que han generado mucho sufrimiento e incertidumbre, ha llegado el momento de que las administraciones, tanto la municipal como la estatal, asuman con humildad los límites de sus políticas y den una salida consensuada al problema de Monte Sinaí. No se trata de buscar culpables, ni de negar los aciertos, que también los ha habido, se trata de mujeres, hombres y niños que necesitan una respuesta para empezar a vivir en paz. Ustedes que pueden, legalicen Monte Sinaí, inviertan en su futuro y, sobre todo, déjenlos participar en este proceso.


Cuando hablamos de ABRE CUENCA (Asociación de Bares, Restaurantes y de Entretenimiento de Cuenca) es hablar de calidad, servicio, esfuerzo y un sueño compartido que nace de la iniciativa y necesidades de algunos dueños, administradores y empleados de negocios gastronómicos y de entretenimiento, que es agrupar a los actores más importantes para defender sus intereses, elevar la calidad de los servicios que brindan así como garantizar el desarrollo sostenible del sector de manera consciente y en pos de mejorar la oferta turística tanto para propios y extraños.

Dentro de los beneficios de los socios están: Representatividad y respaldo institucional ante organismos oficiales y entidades privadas. Capacitación en temas indispensables para el personal y socios. Asesoría legal y técnica. Apoyo en la tramitología y la obtención de permisos Información relevante y actualizada de leyes, normas, ordenanzas relacionadas al sector. Boletines gratuitos, difusión de actividades de la asociación y sus afiliados. Bolsa de trabajo y Networking. Beneficios por parte de nuestros socios estratégicos (proveedores de diferentes servicios). Promoción y desarrollo de estrategias que busquen fortalecer el desarrollo del turismo en beneficio de sus asociados y del destino Cuenca. Para requisitos e información pueden acceder a nuestra página www.facebook.com/baresdiscoscuenca/ o al 0995309959. Estaremos gustosos en responder cualquier inquietud o duda.

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La gaceta diciembre para cerrar el año 2016

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