Issuu on Google+

EL MUNDO / AÑO XXII / LUNES 7 DE FEBRERO DE 2011

INNOVADORES 5

BIODIVERSIDAD DIGITAL

Innovación y austeridad ADOLFO PLASENCIA Hace pocas semanas tuvo lugar la cumbre anual sobre innovación organizada por The Judge Business School, la Escuela de Negocios de la Universidad de Cambridge, y por el Imperial College Business School, que comenzó con una potente declaración de intenciones de Alan Hughes, director del Centro de Investigación de Innovación del Reino Unido (UK-IRC), cuyo título era muy expresivo: Repensar el impacto de la I+D pública y privada en una era de austeridad. El tema de esta edición se ha enfocado a evaluar los impactos económicos de la innovación mediante el análisis de las mejores prácti-

cas innovadoras tanto públicas como privadas. No es España el único país en el que las dificultades económicas obligan a afinar todas las maquinarias y procesos relacionados con la eficiencia, la creatividad y el ahorro, también ocurre en los países del norte de Europa. Pero allí tienen algunas ventajas culturales. No esconden las dificultades de la crisis (algo que al presidente del Gobierno español se le ha reprochado duramente), sino que directamente las incluyen en la modificación del marco de circunstancias a analizar como premisa previa: hablan de «repensar la innovación en la era de la austeridad».

vas o la comercialización de su carne. / AZTI TECNALIA

pios envases, convirtiendo a los recipientes en dispositivos ‘inteligentes’ que interactúan con el producto, ofreciendo información on line del alimento en cada fase de producción. «Son dispositivos que ayudan a saber si está caducado realmente, si el producto ha sufrido alguna alteración en su periodo productivo y en la cadena de frío, o si está en condiciones de ser consumido por los ciudadanos», concreta Duch. El sensor no sólo puede ir incorporado en los propios envases, puesto que los técnicos de Azti también han ideado un sistema que posibilita instalarlos en los robots de producción industrial. De esta manera, los medidores se

ubican en los brazos de los autómatas que proceden a la traslación de los alimentos en las cintas transportadoras. «Es como sí pusiéramos ojos a los autómatas para que puedan comprobar si los alimentos están en las condiciones óptimas, si disponen de la mejor textura o si por el contrario tiene algún deterioro en su piel o componentes», agrega el responsable del proyecto. Junto a estas innovadoras tecnologías Azti se distingue por una infraestructura puntera que le permite estar a la altura de los mejores laboratorios en investigación alimentaria europeos. No en vano, cuentan con una instalación denominada ‘microestructuras’ que es única en todo el

Las opiniones de uno de los participantes, Irving Wladawsky-Berger, que ha trabajado tres décadas en IBM y es experto en proyectos innovadores de tecnología de Citigroup, son de destacar: «no se puede gestionar lo que no se puede medir, así que a pesar de que es muy difícil, hemos de conseguir medir el complejo impacto de la innovación, aunque al hacerlo obtengamos más preguntas que respuestas». Tener las preguntas adecuadas es un gran paso, y se ve al leer las preguntas que aparecieron en el debate: ¿por qué hay algunas comunidades más eficientes y exitosas en la transferencia y comercialización de los conocimientos científicos? ¿Cómo es mejor predecir las áreas de emergencia de ideas disruptivas de gran impacto futuro? ¿Cómo hacer todo lo posible para medir el impacto innovador en un proyecto? Además de estas preguntas, se propusieron cuestiones que deberían servirnos para cambiar nuestra visión

continente y que permite a los técnicos poder diseñar nuevos e innovadores platos. Bajo este objetivo se desarrollan trabajos enfocados al conocimiento de las «propiedades nutritivas de los alimentos mediante la asociación de los ingredientes con las partículas existentes en los alimentos», describe Duch. «Es un laboratorio en el que podemos mejorar la estabilidad del producto culinario, incorporándole nuevas texturas a sus propiedades gastronómicas», añade el coordinador del área. Junto a este laboratorio innovador, los responsables del área de investigación también han desarrollado otra novedosa línea de trabajo vinculada a los procesos de cocción y de descontaminación de los alimentos. Se trata de la «adaptación de microondas a estos procesos para poder lograr una cocción más eficiente». Además, los responsables del área de investigación se dedican al desarrollo de una tecnología que aún no ha llegado a las empresas del sector en Euskadi en sus laboratorios pioneros. «Es una técnica de descomprensión instantánea orientada a la conservación de los alimentos en deshidratación y aumentar su descomposición en el paladar del consumidor», relatan desde el equipo responsable del proyecto. Entre los proyectos más innovadores desarrollados por el amplio centro de investigación destacan varias iniciativas relacionadas con el sector pesquero vasco. Como muestra de esta colaboración Azti ha ideado un método de conserva de la anchoa del Cantábrico orientado a la reducción del componente de la sal en su composición alimentaria. «Hemos aplicado nuestra tecnología para mantener las condiciones del sabor y controlar la caducidad del pescado, así como avanzar en la prolongación de su vida útil», indica Duch. Otra interesante línea de investigación radica en el ámbito de la repostería y snacks. Para este sector los investigadores han llevado a cabo un proyecto destinado a reducir cantidades de grasa de su composición. A modo de ejemplo han creado una línea de snacks y de patatas fritas con un menor volumen graso. Junto a estas iniciativas el equipo de investigación de Azti ha encaminado su labor innovadora a

para aplicar la innovación de formas que en el sur de Europa casi ni planteamos: el papel de las ciencias sociales y humanas en esta nueva era de información y economía basada esencialmente en servicios, en la que son esenciales las STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Matemáticas) o nuevas disciplinas que pueden también desempeñar un papel importante en la transformación de la economía. Señala Wladawsky algo que parece obvio: casi todas las instituciones de negocios y el gobierno están de acuerdo en que la innovación es fundamental para su éxito, pero que ya no es suficiente decir que creemos en la innovación, que está en el fondo de nuestros proyectos, y dejarlo en eso. Estoy muy de acuerdo: obtener resultados óptimos será lo único que de verdad justificará la continua necesidad de inversiones en innovación, en medio de tantas dificultades, en esta ‘Era de la Austeridad’.

Pimientos que son controlados y monitorizados por medidores. / AZTI TECNALIA

la elaboración de platos preparados, tanto «en formato refrigerado como en el de esterilizado, cuyo objetivo ha sido poder alargar su vida útil durante más años», concreta. A la hora de citar las principales ventajas que aportan estas nuevas tecnologías al sector de la industria alimen- Una clase en el aula de experiencia sensorial. / AZTI taria, Duch destaca la posibilidad de «optimizar» los turas», detalla el coordinador. «Podemos sustituir la grasa por procesos productivos al reducir los costes y mejorar a la vez la otra más optimizada o reducir, textura y sabor del producto tra- por ejemplo, la cantidad de azútado. «Es un compendio de proce- car por otra que nos ofrezca una sos que pueden mejorar el ali- menor aportación calórica». Métodos de lujo para prolongar mento aumentando su sensación en boca porque nos basamos en la vida de los alimentos, sin neceel conocimiento exacto de los in- sidad de alterar sus propiedades gredientes y de sus micro estruc- nutritivas.


innovadoresazti2