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Un antecedente corto Por dentro tenemos un entendimiento de nosotros, por fuera nos empeñamos en que no sea así, en la cotidianidad y en las distintas esferas sociales hacemos uso de nuestra inventiva para enmascararnos, protegiendo nuestra verdad ante los demás, ya lo decía Octavio Paz en El Laberinto de la Soledad 1 sobre las máscaras sociales mexicanas.

que siente saber algo que solo es un espacio proto-facial. Los que no conoce solo podrá distinguir rasgos, pero serán completamente vacíos y sus rostros se perderán de su memoria por la incapacidad de crear un nexo.

Posterior mente al paso de los años el retrato se fue desprendiendo de un simple uso social a una concepción más profunda, poco a poco fue “…máscara el rostro y máscara la sonrisa. Plantado en su arisca soledad, cambiando como fue cambiando, el arte lo transformó, y poco a poco el espinoso y cortés a un tiempo, todo le sirve para defenderse: el silencio y auto retrato del artista que antes ejecutaba para otros, empezó a mirarse la palabra, la cortesía y el desprecio, la ironía y la resignación…” en el espejo y así reclamar una auto conciencia.

Entrando en materia “el retrato” de origen supeditado a símbolo de Durante mucho tiempo el YO en el auto retrato, el querer reflejarse uno perpetuidad en nobleza, siempre ha sido un tópico importante en la mismo en la obra fue tema tópico, pero al igual que pasa el tiempo, el YO humanidad en todas y cada una de sus áreas, “no solo el arte, en todas las figurativo se fue diluyendo, deshaciendo hasta nuestros días. áreas” lo ha sido en todos los aspectos de la vida, política, social y cultural, como medio para aspirar una perpetuidad sólo diluida por el deterioro de los materiales del medio y la pérdida de memoria colectiva, esto es por ejemplo: Supongamos que usted consigue desenterrar sus álbumes familiares, encontrará muchos rostros y los dividirá en dos grupos, los que reconoce y los que no, los que usted ha podido identificar podrá otorgarles nombres, manías, tener sensación de quienes eran, o saber de ellos por medio de “recuerdos implantados” que usted no vivió ni presenció pero por medio de estos les puede dar una interpretación y engañarse así mismo pensando 1

Octavio Paz (1914-1998), “El laberinto de la soledad” escrito en el año de 1950. fragmento Máscaras mexicanas fuente: http://www.hacer.org/pdf/Paz00.pdf


La serie “Eme aquí frente al yo” plantea usar el espejo para auto abstraer y auto destruir mi propia imagen. “Como reminiscencia a una experiencia pasada, en la que contemplando la disolución de sus límites para romper el cuerpo3, permitiendo a la psique el YO1, este desapareció, sin romper la sensación de mi auto admiración salir del cascarón, analizando, reconociendo con pensamiento una respuesta abstracta y singular a la pregunta ¿Qué soy?, cuestión que permite ir más frente al espejo.” allá de la evidente ¿Quién soy?. El espejo no deja de ser un objeto que interpreta (no refleja) la realidad, apreciarnos frente a él es un acto de auto reconocimiento, profundizando en la conciencia del yo como Narciso frente al lago2. Sea espejo, retrato o escultura, no deja de ser solo una representación carente de todo lo que engloba el YO. La finalidad de la serie es representar a través del este medio lo no humano, si no lo extra-humano para escenificar una catástrofe facial, por ende la destrucción de una identidad física de rostro y 1 YO: Término con el que nos referimos a la identidad o unidad del sujeto, y que ha sido inter preta do a lo largo de la historia de la filosofía desde distintas perspectivas, como la psicológi ca, la gnoseológica y la metafísica, dando lugar a distintas concepciones del mismo.

Los límites se rompen, difuminan y diluyen...

La filosofía clásica abundó en la atribución al “yo” de una realidad sustancial, de modo que el “yo” era considerado como una sustancia que se identificaba con el alma (tanto si esta se 3 cuerpo concebía como algo material o como algo inmaterial) haciendo de ella el sustrato de todas las m. Sustancia material. actividades del sujeto. Porción limitada de materia, objeto. En el hombre y en los animales, conjunto de las partes materiales que componen el organismo: Otros filósofos rechazan esta consideración sustancialista del “yo”, negando su posibilidad el c. y el alma. misma, como Nietzsche, o considerando el “yo” como un mero complejo de sucesivas impre Cadáver. siones, como Hume. Parte de un vestido que cubre desde los hombros hasta la cintura. Grueso de los tejidos, papel, chapas, etc. Otros consideran el “yo” como una función (una función trascendental, en el caso de la filoso Grandor o tamaño. fía kantiana) o como un mero epifenómeno de la actividad cerebral Espesura de un líquido. FUENTE: http://www.webdianoia.com/glosario/display.php?action=view&id=313&from=ac Parte central o principal de una cosa; conjunto de lo que dice una carta, un libro o un docu tion=sear ch%7Cby=Y mento, con excepción del título, índices y preliminares. 2 “Narciso es también visto como un accidente de la naciente autorreflexión.” Cada una de las partes completas de un todo cuando se las considera unidas a otra principal. Fuente: http://adolfovrocca.bligoo.com/content/view/301555/PETER-SLOTERDIJK-ESPA Conjunto de personas que forman una comunidad, ejercen una misma profesión, etc CIO-INTERFACIAL-O-TEORIA-DEL-RETRATO-Por-Adolfo-Vasquez-Rocca.html Fuente: http://es.thefreedictionary.com/cuerpo


¿Qué tanto nos conocemos? Eme aquí ante el YO, visto de frente indiferente Negado, cambiante, pensante, ajeno a un ahora, Presente en pasado… ¿Qué puedes ver en mí? Ese ayer que no será ahora y ese tiempo que perdí R. Valverde


El yo  

muestra del concepto

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