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LA REVISTA DONDE CONFLUYEN TODAS LAS MÚSICAS

´ RENACER ELECTRICO MAYO 2016

MUSIC MAGAZINE

TOMACCOS LORDS OF BLACK THE VAL DRIVE, SHE SAID ZIPPO RED APPLE TOM GILLAM

FUNDACIÓN TONY MANERO

VEINTE AÑOS MARCANDO EL RITMO FUEL FANDANGO, DELAFÉ, DARE, THE KINGSTON TRIO, WILLOW, SUPERTRAMP, NIÑO PÁJARO ANDRÉS CALAMARO, AURORA AND THE BETRAYERS, CIRCUS MAXIMUS, AD VANDERVEEN


GANADORES CONCURSO NOLA BRASS BAND La respuesta a nuestra pregunta era la siguiente: Rubén Cuadrado Y los ganadores que se llevan su correspondiente copia original de Back From New Orleans son: Miguel Peris Maldonado Manuela Rodríguez Saz En estos días nos pondremos en contacto con!go para enviarte tu premio..

CONCURSO CD RED APPLE

Regalamos tres copias de su nuevo CD Pow Wow. Acierta y entra en el sorteo: ¿Cuál es el tulo del primer tema de su anterior elepé? En el próximo número daremos el nombre de los ganadores. Para par!cipar en este concurso mándanos un mail a renacerelectrico@hotmail.com con el asunto CONCURSO RED APPLE y el "tulo de la canción en cues!ón.


Mayo de 2016

SUMARIO

04. LA ENTRADA. PONGA UNA CINTA DE VHS EN SU VIDA. 06. CRÍTICAS DE DISCOS. ISAAC DEL POZO, YOUTHNESS, BEN ARNOLD, RED APPLE, THE TREATMENT, LORDS OF BLACK, NOLA BRASS BAND, FUEL FANDANGO, ANDRÉS CALAMARO, TOM GILLAM, DELAFÉ, TOMACCOS, AURORA AND THE BETRAYERS, NIÑO PÁJARO, THE COMINMENS, CABEZA DE CABALLO, MAMPÖN, SCOTT BRICKLIN, ROYAL HUNT, JAIRO MARTÍN, AD VANDERVEEN, NOISE NEBULA, SHURMAN, CIRCUS MAXIMUS, WALTER SALAS-HUMARA, LAMPROLOGUS, LOVE OF LESBIAN. 27. CINE. WILLOW, MADMARTIGAN, BAVMORDA Y CÍA. 28. TELEVISIÓN ÁCIDA. LA CABINA, LOS RENGLONES TORCIDOS DE LA REALIDAD. 30. LA FIRMA INVITADA. LALO LÓPEZ (FUNDACIÓN TONY MANERO). 34. ENTREVISTA. TONY HERNANDO (LORDS OF BLACK). 38. ARTÍCULO. THE ROAD TO KNOWLEDGE, CUANDO LOS ITALIANOS ZIPPO SIGUIERON A CASTANEDA. 41. DESTRIPANDO EL CANCIONERO. BREAKFAST IN AMERICA (SUPERTRAMP). 42. CRÓNICAS DE CONCIERTOS. THE VAL, FUNDACIÓN TONY MANERO. 52. ENTREVISTA. MARK MANGOLD (DRIVE, SHE SAID). 56. LIBROS. CUADERNO DE CUBA, EL MAQUINISTA, BIENVENIDO MR. USA. 58. LA FIRMA INVITADA. MÓNICA MOSS. 60. MATRÍCULAS DE HONOR. DARE, THE KINGSTON TRIO.

Dirección: Sergio Guillén Redacción: Andrés Puente, Sergio Guillén, Fat Professor, María Manuela Cortinas y Julio L. Tecglen Fotografía: África Paredes Diseño y maquetación: Sergio Guillén Encargado Facebook: Sergio Guillén / Encargada Twitter: África Paredes Contacto: renacerelectrico@hotmail.com Foto portada: África Paredes RENACER ELÉCTRICO MUSIC MAGAZINE no se hace responsable de ls opiniones vertidas por su colaboradores y anunciantes ni se identifica, necesariamente, con las mismas.

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Ponga una cinta de VHS en su vida Por medio de estos textos que voy publicando en La Entrada rememoro, ante todo, mis primeros contactos con ciertas músicas o, más en concreto, arstas y grupos. El relato de este mes versa sobre la manera en la que, gracias a un popurrí de imágenes con audio, abrí mis gustos infanles hacia nuevas dimensiones melómanas. Pero principiemos por el comienzo y comencemos por el principio. Debo recordar para ello a Pablo, un amigo del madrileño colegio Santa Crisna; uno de aquellos compañeros de clase que también fue Beatle por unas horas, más en concreto Ringo (ver La Entrada de abril Yo fui un Beatle... por unas horas y en diferido). Pues bien, a raíz de aquella actuación nuestra en las fiestas de la escuela, y de la pernente preparación de la pieza Beatle de marras, se inició entre nosotros una nueva vía de opinión –resumiendo y quitándole pompa al asunto: la música entró a formar parte de nuestras charlas junto a juegos, muñecos, asuntos televisivos varios, tebeos y demás arllería popular de la niñez–. Esto llevó a que, en su momento, Pablo me confesase que en casa sus padres poseían una colección de cintas VHS que estaba regalando un diario de rada nacional cual suplemento del periódico. Podría ser el Diario 16; la verdad es que no lo recuerdo, ni tampoco viene al caso. Lo importante es que esos vídeos presentaban una visión sin fronteras eslíscas sobre la historia de la música moderna. Él me ofreció prestármelos, ante todo por contener varios trozos dedicados a The Beatles, nuestro admirado conjunto. Sin embargo, lo que allí hallé superó cualquier po de expectava, ya que esos VHS no tenían el menor desperdicio. No sé exactamente qué candad de ellos me dejó, seguramente fuesen dos o 04

tres cintas en este formato, pero lo cierto es que pronto me salté las partes beatleianas; ya las había visto antes en otros lugares, y eran más fáciles de conseguir. Por el contrario, toparse con material en directo del cuarteto holandés Focus (más en concreto de su espectáculo en el Rainbow Theatre en el 73) no era para nada sencillo; y todavía más, ¿quiénes eran aquellos pos que se hacían llamar Focus? En el vídeo se listaban dos composiciones tomadas de aquel concierto: la melódica “Sylvia” y una estruendosa, frenéca, emocionante y cargada de electricidad “Hocus Pocus”. No hice mucho caso a su nombre, pero sí a la interpretación de unos músicos que parecían tocar como si se fuese a terminar el mundo en los próximos ocho minutos. Por medio de mi padre conocía a Genesis, me gustaba Pink Floyd, pero esto... esto raba por otros derroteros. Podría ser rock progresivo (tampoco es que yo supiese mucho de catalogaciones a tan erna edad más allá de pop, rock, música clásica y para de contar), pero el ímpetu y los arreglos buscaban la inmediatez de una manera que no se la había escuchado a los ya nombrados Pink Floyd. Además, de aquella banda, y como niño yo, lo que primero me llamó la atención era el raro del grupo, aquel enjuto muchacho de pelo largo y ensorjado que lo mismo sacaba jugo de las teclas de su instrumento como hacía gorgoritos al puro eslo rolés, como si su mascota fuese la vaca de Milka y estuviese haciendo empo mientras se calentaba la fondue de queso –pero, ya digo, no era suizo, pues Thijs van Leer, el flausta/teclista/vocal/showman, era y es natural de Amsterdam–. Luego, en las siguientes visualizaciones, comencé a fijarme en el técnico instrumensta que redoblaba tras la batería con tentáculos de pulpo pero


LA ENTRADA casi sin alterarse (Pierre van der Linden). Cambiando de escena musical, pero sin salirme de aquellos VHS, se paró frente a mí un delgado cantante negro, acicalado a la moda del 69, aunque con un diseño en su vesmenta que casi profezaba el glam rock de principios de los 70. Aun así, nada tenía que ver con aquel eslo, pues lo suyo era la sonoridad cadenciosa del reggae jamaicano, del ska rítmico pero pausado (para no pocos este cantante sería considerado cual The King Of Ska). En fin, me refiero al incomparable y ya desaparecido Desmond Dekker. Desmond no se estaba quieto mientras enseñaba a aquellos pacatos blanquitos lo que era moverse con soltura, gescular con gracejo y cantar como los ángeles. Y es que Dekker poseía un registro tal que en ocasiones se le podía confundir la voz con la de una mujer. La canción que cantaba en aquel playback no era otra que uno de los sencillos que mayor fama mundial le consiguió: “Israelites”. Y si había vibrado con el hard progresivo de Focus y se me habían movido los pies con el reggae del bueno de Dekker, lo siguiente me volvía de descolocar una vez más. Unos pos barbudos, en cuya banda hace la segunda voz una especie de Capitán Garfio de los pantanos, cantan una preciosa y armónica tonada (“Sylvia’s Mother”) cuyo estribillo se convierte en imborrable desde la primera escucha. Ellos son Dr. Hook And The Medicine Show (conocidos posteriormente como Dr. Hook) y yo no puedo dejar de mirar los movimientos mínimos pero casi robozados de uno de los guitarristas del combo que sale en la parte posterior de las tomas; un po con gracioso mostachito y que se agita como si le pegasen minúsculas descargas en el cuello con una porra eléctrica –o como si un armadillo se le estuviese subiendo por la espalda y el quisiese quitárselo de encima sin demasiado aspaviento–.

Tanto de estos músicos como de Desmond y Focus, terminaría conviréndome en auténco admirador y coleccionista de su música (y de la de tantos y tantos y tantos otros que ya habían llegado a mi vida o que estaban por llegar a la vuelta de la esquina). Por úlmo, y aunque ya conocía la canción, me encandiló un auténco videoclip; nada de actuaciones promocionales para espacios de televisión o trozos de directos, ya que esto era un clip videográfico con historia y todo. ¿El arsta? Uno de mis preferidos por entonces (y también a día de hoy): David Bowie. ¿La canción? Aquella historieta de las galaxias tulada muy acertadamente “Space Oddity”. En este vídeo, Bowie hacía cual actor tanto del Mayor Tom como del operador de comunicaciones que le llama desde el Ground Control. Eso sí, la canción sonaba disnta a la que emi"an por la radio en los programas de remembranza musical, disnta a la que tenía memorizada; con el empo me enteré que la música ulizada para aquel videoclip, parte de un cortometraje publicitario de David tulado Love You Till Tuesday, pertenecía a una versión anterior de la susodicha pieza.


CYCLE (Isaac Del Pozo,Youkali Music) Poderoso trabajo este disco firmado por el bajista eléctrico Isaac del Pozo, quien, siendo una de las figuras emergentes del jazz nacional, se hace acompañar de los cubanos Arnaldo Lescay (batería) y Edgar Vero (piano y sinte!zadores) y el saxo tenor de Dani Juárez para ofrecernos un álbum polifacé!co y cambiante. El ya cons!tuido Isaac del Pozo Group parte de la base del jazz avanzado propugnado por John Coltrane o Miles Davis, con ciertos toques de fusión que le acerca a formaciones como Return To Forever o Tribal Tech. Por lo tanto, lo que está registrado en Cycle son ocho piezas de música cerebral (Del Pozo es matemá!co aparte de ar!sta) que transitan por los terrenos del jazz instrumental más virtuoso. En ocasiones se vuelve la vista un poco más atrás hacia el pasado del género (“El Plaza Jazz Club”, con Edgar Vero interpretando

un piano a lo Art Tatum, o “5:05 AM” recreándose en ambientes más reposados), pero ya digo que la tónica del álbum descansa en sus ver!entes más modernas, las desarrolladas con profusión a par!r de los años sesenta. El doblete final, compuesto por los temas “Marko” y “Plas!c Aquarius”, deja el listón en lo más alto. En concreto, esta úl!ma pieza supone el broche de oro a un disco notable, contrastando sus ritmos relajados y más fácilmente asimilables por el oyente con el nerviosismo bien entendido de la mayor parte el álbum. Cycle es uno de esos discos que hay que degustar con tranquilidad y detenimiento, una obra realmente destacable. por Andrés Puente

EP-0207 (Youthness,Youkali Music) Los madrileños Youthness son amantes de las sesiones de improvisación o jam sessions que !enen lugar en las noches de su ciudad. Esto es algo que se nota cuando uno escucha este trabajo compuesto por seis temas que les sirve a modo de introducción ante todo aquel que desee profundizar en la escena soul de nuestro país, cada vez en mejor forma. A lo largo de este disco la banda se presenta con un sonido sobrio, bien medido y rebosante de feeling. La mayor parte de este CD está grabado en directo, y eso queda patente nada más comenzar a sonar. Su sonido se mueve entre el funk a lo James Brown (“Fallin’ Over”) y los toques de psicodelia soul de unos Sly & The Family Stone (“Lysergyc”), con el espíritu de Stevie Wonder apareciendo de tanto en tanto. El grupo hace buen uso de todos los instrumentos, desde los clásicos de 06

una banda de rock hasta los teclados o los vientos, los cuales incluyen trompeta, trombón y saxofón. Todo muy interesante y atrac!vo, y además se percibe con claridad que todos los músicos que par!cipan en EP-0207 saben lo que !enen entre manos. Sensacional obra de presentación que demuestra que no por ser joven uno !ene que despreciar los sonidos clásicos. Youthness prometen dar muchas alegrías a todos los que disfruten de la explosión soul que se está viviendo en nuestro país desde hace unos años. La cada vez mayor acumulación de grupos de calidad dentro de este género está fraguando poco a poco una escena nacional propia, de lo cual personalmente me congratulo. por Andrés Puente


C R ´I T I C A S D E D I S C O S LOST KEYS (Ben Arnold, Blue Rose Records) Puede que aún no tengamos nocias concretas de un nuevo lanzamiento discográfico por parte del supergrupo US Rails –en su Web oficial hablan de la temporada otoñal, aunque todo está por ver–, pero lo cierto es que sus componentes no nos quieren abandonar ni por un solo momento. Y es que en este nuevo número de nuestra revista analizamos tres discos de tres componentes del afamado cuarteto – sí, hasta hace poco eran cinco, pero Joseph Parsons ya no forma parte del conjunto–: Ben Arnold, Tom Gillam y Sco Bricklin; aunque perfectamente podría afirmar que los cuatro US Rails se desdoblan este 2016, ya que el baterista Ma Muir acompaña a Arnold en el elepé que nos ocupa. Lost Keys nos trae a un Ben Arnold que ofrece un muy interesante viaje por la música negra, lleván-

donos de Nueva Orleans a Filadelfia, con algún que otro giro a lo casa Stax. Al describirse y remarcar su actud en este álbum, Ben confiesa que no es más que un «po triste bebiendo solo en un bar». De esta manera canta a la gente de Detroit, al amor estúpido, a la libertad y a la jungla que nos espera ahí fuera. Y como Arnold es un refinado compositor, tampoco reniega de jugar con unas cartas marcadas de similitudes con el !pico eslo Randy Newman. No todo el disco es de diez, también es cierto; pero sin duda hay composiciones notabilísimas, brillantes, cargadas de ese poso que un tema necesita para sobrevivir a los años. por Sergio Guillén

POW WOW (Red Apple, Nooirax Producciones) Es muy di"cil encontrar hoy en día un grupo en la escena nacional que encarne mejor el espíritu del rock and roll que el trío formado por Darío Buñuel, Isabel Walsh y Javier García. Guitarra, bajo, batería y voces que conspiran para inyectarnos de nuevo una dosis de electricidad vibrante en las venas. Esto es Pow Wow, y si no conocen a Red Apple se les va haciendo ya muy tarde. En estos años de arficialidad y sofiscación, ellos siguen a lo suyo, que no es otra cosa que volver a las raíces, al salvajismo primordial de bandas como Led Zeppelin o Black Sabbath. Pocas veces se puede escuchar un power trio que funcione con tanta potencia y solvencia como Red Apple. Los tres son verdaderos maestros en esto del rock duro y denso. Parece menra que estemos escuchando sólo dos instrumentos de cuerda al mismo empo, pero así es. Lo que otros logran con dos o tres guitarras y

un bajo, Darío e Isabel se lo venlan ellos mismos, y lo mejor de todo es que parece que lo hacen sin demasiado esfuerzo. Lo mismo se puede decir de Javier García, que se mete unas buenas palizas dándole a los tambores y los platos en temas como “When All You Feel Is Pain” y “True Love”, donde se marca un alucinante solo de batería. Ignoro si todo el disco se ha grabado en directo o no, pero la sensación que se produce en el oyente es esta, dado que parece que tengamos al grupo tocando en nuestra misma habitación. Como siempre gustan de incluir alguna versión, Pow Wow conene la interpretación personal de Red Apple de “Cherry Red”, del oscuro grupo de blues rock y psicodelia The Groundhogs, tema donde Isabel comparte la labor solista en las voces con Darío. Lo de estos pos es una pasada, créanme. Hard rock, psicodelia, blues rock... Todo lo que us07


ustedes, amantes del rock, buscan, lo encontrarán en Pow Wow. Cuando me apetece volver a las cavernas para sen!rme como el humano primi!vo que fuimos todos hace miles de años, me pongo un

disco de Red Apple y me dejo invadir por el salvajismo de eras pretéritas. Magistrales. por Andrés Puente

Red Apple

GENERATION ME (The Treatment, Frontiers Records) Hacía !empo que no veía una portada tan poco acertada como la de este Genera!on Me, una carátula que desconcierta al oyente pues, si hasta el momento no conocías a The Treatment, poco o nada te avisa esta ilustración de lo que está a punto de metérsete entre oreja y oreja: un álbum de hard rock como la copa de un pino. Y es que The Treatment son británicos, pero escuchándoles pareciesen salidos de cualquier garito de Sunset Strip. Aquí hay hard rock, como ya decía, pero igualmente buenas dosis de sleaze rock. De hecho, si tuviera que buscar una banda actual hermana en cuanto a planteamientos se refiere, seguramente Crazy Lyxx sería la primera 08

que apuntaría en la lista. Ya el inicial “Let It Begin” despierta al más despistado y “Cry Tough” les hubiera abierto las puertas a finales de los años 80 a The Treatment para telonear a gente como Faster Pussycat o los primerísimos Guns N’ Roses. Se han producido cambios en la formación, cierto, pero las bases siguen manteniendo la rabia y el gusto por la patada en el culo –en el estómago o directamente en la cara– que ya les caracterizaba gracias a sus arrebatadoras actuaciones. Lo dice el mismo Rick Newman, bajista del quinteto: «A real rock and roll band... No bullshit!». por Sergio Guillén


C R ´I T I C A S D E D I S C O S II (Lords Of Black, Frontiers Records) Es dicil que a estas alturas quede algún rockero que no se haya enterado de que Ronnie Romero, el vocalista chileno del cuarteto Lords Of Black, fue escogido personalmente por Ritchie Blackmore para par!cipar en el largamente esperado regreso de Rainbow al rock, por ahora para conciertos puntuales. Es evidente que este pelotazo en forma de no!cia va a contribuir en dar a conocer mundialmente a Lords Of Black, pero no hay que olvidar que ya con su disco homónimo (2014) lograron muy buenas crí!cas y cierto impacto en la escena. Esta repercusión va a resultar sin duda amplificada con este nuevo CD. II es un disco realizado desde la experiencia y el amor por géneros como el hard rock y el heavy metal, y esto es algo que trasciende desde la primera audición. El grupo se mueve con mucha inteligencia entre las dos ver!entes mayoritarias del power metal, la americana y la europea. También agregan algún que otro detallito progresivo en forma de teclados y sinte!zadores de apoyo, pero la norma del álbum es el heavy metal sin concesiones. En este sen!do, la banda desarrolla un extraordinario trabajo a la hora de combinar la dureza e incisividad

del power americano con las grandes melodías y ganchos de la variedad europea. El guitarrista Tony Hernando es el principal ar#fice de la música y las letras de este disco, el cual alcanza cotas de excelencia en temas como “Merciless”, “Only One Life Away” o “Cry No More”, dedicado a la memoria de Phil Lyno$ (Thin Lizzy). Para completar el cuadro, tenemos a Roland Grapow (Helloween, Masterplan) coproduciendo el álbum junto a Hernando. Si bien las tesituras de Ronnie Romero a lo largo de la mayor parte del álbum !enden a una agresividad vocal muy bien entendida que te atrapa desde un primer momento, en el bonus track “Lady Of The Lake” (evidentemente versión del clásico de Rainbow) el cantante se ciñe a unos parámetros más melódicos a lo Dio en los que también ofrece sobresalientes resultados. Por todo lo dicho, veo en Lords Of Black un proyecto con futuro, que espero nos dé muchas más alegrías a todos los que seguimos disfrutando con el rock más duro o con el heavy metal en los próximos años. por Andrés Puente

BACK FROM NEW ORLEANS (Nola Brass Band, Autoeditado) Estábamos en 1992 en España pendientes de los Juegos Olímpicos y de la Expo cuando Dr. John –uno de los grandes embajadores de la música de Nueva Orleans en el mundo– regresaba, después de transitar otros caminos musicales, a los sonidos más tradicionales de la ciudad que le vio nacer y crecer con su disco Goin’ Back To New Orleans, uno de sus trabajos más aclamados por crí!ca y público. En 2016, ya sin distracciones superfluas que nos impidan centrarnos en lo verdaderamente impor-

tante, es la madrileña Nola Brass Band la encargada de volver de la Crescent City para traernos por estas la!tudes la rica tradición cultural y musical de dicha ciudad de la mano de su trabajo Back From New Orleans. Se trata del primer disco de esta formación integrada principalmente por metales, tal y como el propio califica!vo de brass brand indica: dos trompetas, trombón, saxo tenor, saxo barítono, tuba, batería, voz y guitarra. Para su debut discográfico, Nola Brass Band ha optado por 09


capturar en vivo un concierto celebrado el pasado año, y es que es en directo sin duda como mejor se disfruta de esta música. El repertorio se compone de ocho temas bien populares dentro de la música de Nueva Orleans y dignos de animar un desfile del Mardi Gras a su paso por el Barrio Francés, temas como “Big Chief”, “Iko Iko”, “I’ll Fly Away” o “Just A Closer Walk With Thee”; se trata de canciones populares que todos los aficionados reconocerán inmediatamente y que han oído interpretadas por infinidad de arstas a lo largo de los años, desde

el mencionado Dr. John a Professor Longhair, pasando por la Dirty Dozen Brass Band y tantos otros. Jazz, funk, second line y blues ejecutados con buen pulso, mano firme y pulmones a pleno rendimiento es lo que nos propone esta brass band con tono fesvo y un eslo que se adentra en la tradición más enraizada del jazz de Nueva Orleans. Diversión, fiesta y desenfreno en un torbellino sonoro digno de ser disfrutado. por Fat Professor

Fuel Fandango

AURORA (Fuel Fandango, DRO / Warner Music Spain) Hay diversas referencias y momentos clave, pero no son –somos– pocos los que ven en “El Garro!n” de Smash el pistoletazo de salida para aquello que luego se reconocería como flamenco pop. Ellos mezclaron su andaluza visión de la psicodelia de comuna con el cante tradicional de Manuel Molina, pariendo a la postre un portento de ritmo y raíces. De igual manera, es de 10

de juscia reconocer que si hay unos verdaderos exponentes de lo que se podría venir a catalogar cual electroflamenco, esos, sin la menor de las dudas, son los muy originales Fuel Fandango. Aurora, su nuevo álbum de estudio, vuelve a demostrar que para este proyecto ar!sco la fusión de corrientes musicales, el hermanamiento entre la pegada del bombo a


C R ´I T I C A S D E D I S C O S a negras a pie de discoteca y el quejío de ese blues tan nuestro que es el cante jondo, es algo natural, sano y necesario para su crecimiento como creadores. Y es que el tándem compuesto por Nita y Ale Acosta ha compuesto la totalidad del elepé, siendo el segundo el encargado de la producción. Piezas como “Salvaje” o la electrizante “Toda La Vida” preparan al oyente ya desde los primeros cortes del álbum, poniendo sobre el tapete unas intenciones muy claras: vamos a jugar a nuestro juego, te vamos a encandilar, a hipnozar, por lo que vete desechando la idea de intentar cazarnos... pues ya te hemos cazado nosotros antes de que te

dieses cuenta. Un disco en el que, para ya redondear la revolución electrónica, Fuel Fandango se alían tanto con El Niño De Elche (“El Todo Y La Nada”) como con Estrella Morente (“Medina”), inyectando así aún más credibilidad a la visión flamenca de esta Aurora, lugar en el que ambos invitados enen la libertad de presentarse con su marcada personalidad, salpimentando una ensalada sónica ya de por sí perfecta. por Sergio Guillén

ROMAPHONIC SESSIONS (Andrés Calamaro, Warner Music) Todo empieza con Bob Dylan. No, no pretende ser una sentencia maximalista, en este caso es en sendo literal. He aquí brevemente la intrahistoria del trabajo que nos ocupa para que se enenda lo que sigue. Dieciséis años después de alcanzar el cielo teloneando al de Duluth Andrés Calamaro volvió a abrir un concierto para el judío errante a su paso por nuestro país, fue en julio de 2015 y en Donos. Para preparar tan especial fecha el porteño se encerró un par de tardes del mes de mayo del pasado año en el argenno estudio Romaphonic junto al pianista Germán Wiedemer con el fin de ensayar un repertorio inmista y circunspecto que sirviera para la velada en la que, si Dios así lo quería, estrecharía de nuevo la mano del esquivo Zimmerman (deseo en vano pues el espectro Dylan sólo hizo acto de presencia cuando se atenuaron las luces para dar comienzo a su propia actuación). El astro Calamaro es, como todo genio que se precie, un planeta que orbita entorno a su propio ego y desde hace años graba todo cuanto interpreta, toca y canta; así pues, el resultado de esas sesiones es el que ahora se publica bajo el tulo Romaphonic Sessions y se incluye bajo la un tanto engañosa marca de Grabaciones Encontradas Volumen 3, y es que aquí no se intuyen los destellos de genialidad contenidos en aquellos dos primeros volúmenes de grabaciones genuinamente caseras y espontáneas que datan de mediados de los años 90 del siglo pa-

sado. Revisitaciones de temas propios (“Mi Enfermedad”, “Los Aviones” o “Paloma”) y versiones de clásicos del folclore popular argenno y aledaños (“Nueva Zamba Para Mi Tierra”, “Garúa” o “Milonga Del Trovador”) dan vida a este trabajo de la mano de un piano exquisito por parte de Wiedemer y de un Calamaro muy medo en su faceta de cantor, esforzándose por tratar de poner lo mejor de sí mismo en su canto. Dicho lo cual, uno no puede evitar tener la sensación (tornándose rápidamente en certeza) de encontrarse ante un disco accidental, un mero accidente –un maravilloso accidente, si se quiere– pero un accidente al fin y al cabo. Los seguidores de Calamaro están –estamos– de suerte, pues todo nuevo lanzamiento discográfico de su parte es siempre bien recibido, pero los árboles no nos impiden ver el bosque y el presente trabajo no se nos antoja sino como una suerte de bootleg legalizado, un material de archivo comercializado para ser rentabilizado y exprimido como un limón hasta que suelte todo el jugo, un jugo que acaba por dejarnos un regusto amargo. Algunos de nosotros seguimos, como estábamos el día de antes al de este lanzamiento, a la espera del nuevo disco de Andrés Calamaro. por Fat Professor

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BEAUTIFUL DREAM (Tom Gillam & The Kozmic Messengers, Blue Rose Records) Si hay algo que me gusta de los miembros de US Rails es que, una vez se separan de la nave nodriza para funcionar en solitario, cada uno muestra una personalidad marcada, una forma muy concreta de enfocar el rock, el pop, el folk, el r&b, los aires sudistas y el las imágenes de la América profunda. Como digo, cada uno !ene algo que casa con mis gustos y por lo tanto disfruto de sus álbumes; pero si me tuviese que quedar con la carrera solista de uno de ellos, ésa sería la de Tom Gillam. En sus discos, ante todo en este Beau ful Dream, el campechano Gillam consigue una suerte de mezcla que le sitúa a medio camino entre los Eagles y John Fogerty; pero, eso sí, con esa marcada firma de Tom a la hora de afrontar una canción que lo hace reco-

Tom Gillam & The Kozmic Messengers 12

nocible a la primera escucha. Junto a The Kozmic Messengers, este caballero de la nota adecuada y el arreglo perfecto, nunca exagerado y siempre a punto para embellecer la siguiente tonada, redondea un álbum precioso, digno de una carrera como la suya. Escucho “Flying Blind” y me lo imagino cantando con Chris Robinson (The Black Crowes), pincho “Red Le#er Day” y pienso en que les habría cuadrado a la perfección a los Eagles más melancólicos y “All About Me” es el $pico tema acelerado, que parece sacado de una road movie y que de seguro le hubiese encantado interpretar a Stacie Collins en dueto junto a Tom. En fin, canela en rama. por Sergio Guillén


C R ´I T I C A S D E D I S C O S LA FUERZA IRRESISTIBLE (Delafé, Warner Music Spain) Se deshojó la margarita con los años: los tres pétalos pasaron a dos con la salida de Facto (Marc Barrachina) en 2010 y ahora ya sólo uno resta, una vez vista la parda de Las Flores Azules (Helena Miquel) del núcleo de este proyecto. Sin embargo, que Helena abandonase Delafé el año pasado no ha dejado tocado a Óscar D’aniello; de hecho, al poco de anunciarse en el Facebook del grupo la despedida de Miquel, Delafé ya estaba adelantando nocias sobre un nuevo álbum de estudio, este disco que ya tenemos en el mercado y que lleva por tulo La Fuerza Irresisble. Un álbum, dicho sea de paso, que, o bien demuestra la buena sintonía que aún existe entre Las Flores Azules y Delafé –Helena parcipa en un par de temas del trabajo–, o por el contrario esta colaboración se deba entender como piezas que fuesen pergeñadas antes de la salida de Miquel. Lo cierto es que Delafé resulta ahora algo más introspecvo, de pecho más para adentro si cabe, de cerebro en ebullición, pero también con cierto grito a la re-

dención y claras muestras de recuperación anímica («¡No más lágrimas! No más dolor por hoy, no», canta Óscar en “Diario De Batalla”). Aquel Vs Las Trompetas De La Muerte fue un lanzamiento discográfico que claramente marcó el futuro del grupo, su fama y reconocimiento; pero también les encuadró en ese juego de roles que puede pasar de lo ínmo a lo alegremente banal, sin por ello dejar de resultar interesante y entretenido. Ese placer por las cosas pequeñas que se podía traducir en una amplia instantánea a un día de playa de “1984” o en una naíf oda al acto de hacer “La Compra”, de igual manera que se mean en el bolsillo a nuevos admiradores gracias a temas como “Espíritu Santo” o “Río Por No Llorar”. La Fuerza Irresisble llega ahora para ofrecernos un nuevo acto en esta representación de la vida musicada, una nueva habitación en la que Delafé te invita a profundizar en los pensamientos dejando a un lado el qué dirán. por Sergio Guillén

EASY HILL,TN. (Tomaccos, Entrebotones) Si hay algo que me gusta de un grupo nuevo es cuando le echan imaginación y van un poco más allá; y no me refiero necesariamente en lo que a la música se refiere. En el caso de Tomaccos, el punto de originalidad reside en su inventada biogra#a creada para dar mayor verosimilitud al sonido de la banda, marcando una especie de viaje en el empo de cuatro arstas unidos casi por el desno en la América de los años 20. Easy Hill, TN. no es únicamente la supuesta erra natal del Capt. Edward Mill (vocal principal del cuarteto y alter ego de Eduardo Molina, miembro de Pepper & The Stringalings, entre otros proyectos),

igualmente sirve de tulo a un trabajo discográfico que podría perfectamente hacer la competencia desde nuestro país a la obra de Pokey LaFarge. Como el de Bloomington y los suyos, Tomaccos también reviven el cajón de sastre conocido como American roots, espacio en el que hay lugar para todos los ritmos y músicas populares que sirvieron de basamento a principios del siglo pasado para las futuras ramas arscas de Norteamérica. Además, al igual que sucede en la agrupación de Pokey, aquí también podemos hallar a una clarinesta –instrumento que no te sueles encontrar en los actuales proyectos revival de este po–. 13


Perfecta iniciación de un conjunto que si sigue esta senda de seguro conseguirá hacerse un respetado nombre en la escena especializada. Una suculenta lata de Tomaccos rebosante de 15 variees para

quedar perfectamente saciado. por Sergio Guillén

VUDÚ (Aurora And The Betrayers, Siete Pulgadas Records) Con su disco de debut Shadows Go Away y un irreprochable directo que han desplegado por los escenarios de todo el país durante los dos úl!mos años, Aurora And The Betrayers se han hecho por derecho propio un nombre destacado en la escena nacional con su incendiaria mezcla de soul, funk, rock y r&b. Llegado el momento de la reválida, en su segunda referencia discográfica Aurora y sus chicos han decidido evolucionar con Vudú, un trabajo en el que no abandonan sus innegables influencias negroides pero en el que apuestan de forma decidida por unos ritmos más rockeros, un poco en la línea de –tómese como una mera referencia– aquellos primeros The Black Keys o, enlazando Dan Auerbach y el vudú, a la búsqueda de ese caracterís!co sonido con el que nos sorprendiera en su día el mismísimo Dr. John en su disco Locked Down. “Hey, Hey!” nos alertan Aurora And The Betrayers ya de buen inicio para seguir con el tema que da nombre al álbum (“Voodoo”), enlazar con melodías tan adic!vas como “Who Do You Think You

Are” y “Pay Me Back” o hipno!zar tus oídos con ese fraseo de teclado maravillosamente machacón de “Fire”; hay espacio, incluso, para ritmos programados en el corte “Walk To The Stars”, sin que por ello desentone en absoluto con el conjunto. La gran baza de esta banda sigue siendo la poderosa voz de Aurora García y su magné!ca presencia ar%s!ca, pero es de jus!cia destacar el modo en el que los componentes de The Betrayers echan el resto en unas composiciones que alternan y combinan sabiamente las influencias que los dis!ntos es!los han ejercido sobre estos músicos que parecen haber encontrado su propio lugar y proporcionan al conjunto un sonido más personal que en su anterior entrega. Cada uno de los nueve cortes de los que se compone este Vudú –un verdadero conjuro musical– con!ene ma!ces dis!ntos al anterior pero, a un mismo !empo, man!ene esa esencia que desde el principio ha sido marca de la casa en Aurora And The Betrayers y que tanto nos gusta. por Fat Professor

AGÍTALO (Niño Pájaro, Rockest Records) Los madrileños Niño Pájaro !enen tras de sí una larga historia, iniciada allá por 1999, haciendo un rock muy peculiar que combinaba ritmos funk y sonidos próximos al flamenco, en algo que ellos mismos definían como “bulefunk” –funky fusión con compás de bulerías–. Vivieron su momento álgido cuando en 2002 ganaron la 24ª edición de los Premios Rock Villa de 14

Madrid y grabaron su primer disco. Su carrera musical con!nuó en los años siguientes, con al!bajos y cambios de formación, pero fieles a su es!lo. Los actuales componentes –Vicente de Andrés (guitarra y voz), Gorka Menchaca (bajo y coros) y Jaime Medina (batería y coros)– presentan ahora este álbum con nueve ejemplos de su par!cular sonido.


C R ´I T I C A S D E D I S C O S Los temas del disco destacan por sus ritmos funky, aunque combinados con elementos de hip hop y, cómo no, con el inconfundible aire flamenco de Niño Pájaro. En algunos cortes la voz "ra por los senderos del rock más clásico; incluso en lo más profundo de algunas melodías percibimos ciertos aderezos metaleros. Detrás de ritmos pegadizos y melodías fáciles, hay un mensaje algo más profundo, como podemos comprobar sin ir más lejos al escuchar “Agítalo” o la también alegre pero no menos contundente en cuanto al fondo “Bien, Bien, Bien”. En este sen"do también cabe destacar la

auto-afirma"va –y auto-reivindica"va– “Somos 3”. Agítalo aglu"na piezas que se dejan escuchar con facilidad y transmiten emociones posi"vas al oyente, pero sustentadas en una base sólida de rock e interpretadas con solvencia. Los Niño Pájaro, como siempre han hecho, tratan de convencer apartándose de convencionalismos. Tal como afirmó en su día el bajista de la banda, Gorka Menchaca, «la música es como la comida, hay que probarlo todo y saber disfrutar de cada cosa». por María Manuela Cornas

Niño Pájaro

ESCENAS (The Cominmens,Youkali Music) El guitarrista y compositor Alejandro Comín lleva años siendo un ac"vo componente de la escena jazzís!ca zaragozana, desarrollando dis"ntas expresiones del jazz en formaciones como La Comodidad Del Anillo, The Comin’ Project, Divago’s, Stengade, Belleville Dúo o Casanova & Comín. Ahora, al frente del cuarteto The Cominmens, junto a Jaime Viñes (saxo tenor), Jesús Mar$ (bajo eléctrico) e Israel Tubilleja (batería), presentan el álbum Esce-

nas, un trabajo en el que los cuatro instrumen"stas se combinan equilibradamente para interpretar un jazz de corte clásico, aunque amenizado con recursos modernos y su"les fusiones es"lís"cas. The Cominmens apuestan por las composiciones sencillas y envolventes, con algunos elementos punzantes que rompen la monotonía y captan con eficacia la atención del oyente. Aunque todo el repertorio sigue una línea bastan15


te uniforme, destaca el largo viaje sonoro del corte que da tulo al disco, que se convierte en una montaña rusa de melodías. También llaman la atención en una primera escucha los amables contrastes sonoros de “Rebe” y el tema “Equis”, que como colofón del álbum deja un buen sabor de boca. En Escenas encontramos un buen ejemplo de la interpretación contemporánea del jazz, sin necesidad de recurrir a ar!ficios superfluos, con una ejecución conveniente y ajustada a las raíces del gé-

nero. Saben transmi!r una necesaria reminiscencia de improvisación, y la calidad interpreta!va está a la altura de afamados combos de las escenas internacionales. La escucha del CD permite disfrutar de un rato agradable sin!endo la música, dejándose llevar para que la imaginación juegue con nuestras emociones. por María Manuela Cornas

DÖLMENN (Cabeza De Caballo, Discos Macarras) Con un rugido guitarrero arranca Dölmenn, el que es ya segundo disco de larga duración del quinteto granadino Cabeza De Caballo. Un trabajo que pretende conferirle un nuevo significado a la palabra heavy, y a fe que lo consigue. Tomando el espíritu underground de bandas como The Lord Weird Slough Feg, y retorciendo ese heavy metal primario con capas de distorsión y rudeza al !empo que acentuando la gravedad y profundidad del sonido, es como Cabeza De Caballo ha llegado a su es!lo denso y apabullante. Un género que bebe igual de la dureza primaria de bandas como Bolt Thrower que de grupos cual Mastodon, tomando como evidente base la primera etapa de Black Sabbath. Podemos deducir, por tanto, que nos situamos ante una formación de stoner o de

doom metal, pero en este disco tampoco falta la velocidad en temas como “Watheley’s Baby” o “The Dölmenn”, por lo que en ocasiones resulta ciertamente complicado encuadrar a Cabeza De Caballo en un es!lo concreto, lo cual dista de ser un inconveniente. Para cerrar el álbum, el grupo se embarca en un extenso tema en tres partes que van desde lo psicodélico a lo ambiental, con un sustrato de heavy metal denso, oscuro y brutal. Es esa especie de ritual lovecra!iano que responde al tulo de “Carahb”, y que concluye el disco de forma tétrica. Disfrutable y apetecible álbum el que nos entregan, perfectamente indicado para amantes de las tendencias metálicas más duras, como el que suscribe. por Andrés Puente

MAMPÖN (Mampön, The Yellow Gate Records) Tal vez no sea Mampön la primera banda que abre la puerta del afrobeat a los campos de la psicodelia, pero sí se le debe reconocer que resulta una de las apuestas más esperanzadoras y talentosas en este maridaje. Nacidos en 2010, este álbum homónimo les sirve para debutar en oficialidad en cuanto a lanzamientos en larga duración se refiere. 16

Es este disco una obra superla!va, magníficamente grabada, con una producción que merece una matrícula de honor pues capta toda la esencia de un sonido tan caracterís!co como el de Mampön. Estamos ante unas composiciones, instrumentales en su mayoría –Amparo Esterlich se ocupa de poner su voz ante el micrófono y de escribir las letras–, que pareciesen


C R ´I T I C A S D E D I S C O S buscar un viaje que debe parr de la mente del oyente, una suerte de banda sonora evocadora, misteriosa, aventurera y de gran carga emocional. Vuelvo a ponerme el trabajo de este conjunto catalán y pienso que si el álbum que ahora suena por mis altavoces hubiese aparecido a principios de los años 70, de seguro John Guillermin lo habría seleccionado para que acompañase las correrías de Sha In Africa.

Rotundo éxito el que se merecen lanzamientos trufados de un contenido tan selecto. Mampön han aprovechado bien sus primeros cinco años de crecimiento como banda, cerrando 2015 con esta jugosa bomba que de seguro debe conquistar en este 2016 al más exigente de los melómanos. por Sergio Guillén

Scott Bricklin

LOST ’TIL DAWN (Scott Bricklin, Blue Rose Records) Ya avisaba páginas atrás de que este mes analizaríamos tres nuevos lanzamientos en solitario de tres de los miembros de US Rails, y aún me faltaba por hablar del disco Lost ’Til Dawn de Sco! Bricklin. Pues bien, este mulinstrumensta se ha sacado de la chistera un trabajo bien alimentado de esas influencias que han ido dejando elepé a elepé nombres como

Tom Pe!y o Willie Nile; a esto se le suma tanto la extensa carrera de Sco!, un músico del que no hay que olvidar el buen número de décadas que lleva en acvo –ya en los 80 grababa para A&M Records con el proyecto Bricklin y le producía su material el mismísimo Neil Dorfsman–, como la admiración que siente por The Fab Four y The Rolling Stones. 17


Puede que ahora viva en Francia, pero sus basamentos es!lís!cos no se han perdido por muchas horas de avión que le separen de su !erra madre; canciones como “Fire On Fire”, “Maybe Less Than Before”, “The Other Side” o la preciosamente acús!ca “Goldtown” así lo demuestran. En defini!va,

otro pedacito de este cantautor es!loso y de par!cular registro vocal que se acerca a su cancionero sabiendo de antemano que puede sen!rse orgulloso del producto que vende. por Sergio Guillén

CARGO (Royal Hunt, Frontiers Records) En el número del mes pasado ya tratamos largo y tendido sobre la actualidad de Royal Hunt –os ofrecimos una entrevista con André Andersen, la reseña del álbum en estudio Devil’s Dozen, la crónica de su paso por Madrid y un completo reportaje fotográfico; además de, como guinda, dedicarles la portada de marzo–; sin embargo, y aunque lo citamos, aún no nos habíamos me!do en las tripas de su nuevo doble álbum en directo !tulado Cargo. Si conoces y disfrutas de la técnica como instrumen!stas de los cinco Royal Hunt y de sus muy atrayentes composiciones, siempre buscando ofrecer un resultado realmente conseguido, en Cargo te sen!rás como en casa. Dos discos compactos, un total de doce canciones, y además con el extra de que la banda no ha buscado repe!r canciones que ya tocasen en su clásico elepé en directo 1996. Sí es cierto que luego han sacado más trabajos de este !po, pero el citado quedará para los restos como el

mayúsculo “live album” de Royal Hunt. Cargo no es tan emocionante como aquel lanzamiento, pero está a un nivel tal que lo pondría como segundo mejor de los tomados en las actuaciones de este combo sobre las tablas. Eso sí, avisar para los que les pille de nuevas que aquí no se recoge el setlist completo que han estado tocando este año por Europa. La idea en Cargo es hacer un homenaje a su disco Paradox del 97 (“The Mission”, “The Awakening”, “It’s Over”, “Silent Scream”, etcétera), complementando la lista con piezas escogidas de aquí y allí, material como “Half Past Loneliness” o “A Life To Die For”. Un trabajo, en resumidas cuentas, que todo seguidor de Royal Hunt !ene que tener en su colección, antes por supuesto que aquel 2006 Live. por Sergio Guillén

HOMBRES MEJORES (Jairo Martín, El Escondite Producciones) Rock de corte clásico hecho con muy buen gusto y cantado en castellano es lo que nos propone Jairo Mar#n en su disco Hombres Mejores. En éste su tercer trabajo, el de Icod de los Vinos (Tenerife) se nos muestra elegante y bohemio a la par que diver!do y algo canalla a lo largo de la docena de temas que nos presenta, once composiciones del propio Mar#n y una versión del tema “El Olor De Tu Pijama” de 18

Alberto Urru!a quien, por cierto, se encarga de escribir un brillante prólogo al trabajo. La biogra$a de este talentoso músico se deja entrever a lo largo de todo el álbum de la mano de unos más que destacables textos en los que el humor está siempre bien presente, par!cularmente en cortes como “Drogas, No Alas” o “Barbie, Barbie, Bárbara” –una canción en la que sus alegres arreglos de metales


C R ´I T I C A S D E D I S C O S nos transportan a la fesva Bourbon Street–; pero es en “Las Mieles Del Éxito” donde encontramos, tal vez, el mejor tesmonio de las historias vividas en primera persona por su autor, experiencias cantadas con el dulce acento canario de quien lleva ya los suficientes años establecido en Madrid como para poder echar la vista atrás y rememorar aquellas primeras ilusiones musicales al poner los pies en la gran ciudad, mezclándose anhelos personales con alguna que otra inevitable decepción, siempre a la busca –tal y como reza su tulo– del delicioso sabor de las mieles del éxito. Entre las numerosas colaboraciones con las que cuenta Marn encontramos las de Vicente Climent, José de Castro “Jopi”, Javi Arpa, Marcelo Nova o Luis Dulzaides.

Mención aparte merece la carismáca presencia de Jaime Urrua cantando a dúo con Marn en “Puntos De Break”; uno no sabe si es ésta una canción escrita expresamente para que la cante Urrua o es que éste se la lleva a su terreno y la hace suya, pues su lacónica y caracterísca forma de entonar se adapta como un guante a los versos, muy en la línea de aquel sonido que tan bien definía a los Gabinete Caligari. Y por si la música contenida en este Hombres Mejores no bastara por sí sola, el trabajo se ha editado en un atracvo formato disco libro a todo color con imágenes e ilustraciones del diseñador gráfico Quique Armas. ¿Quién da más? por Fat Professor

Ad Vanderveen

THE STELLAR CELLAR BAND (Ad Vanderveen, Blue Rose Records) Tenemos la inmensa suerte de que un sello como el nacional Avispa distribuya en nuestro país los lanzamientos de la discográfica germana Blue Rose Records; de otro modo, no sé si habría llegado a conocer siquiera al prolífico cantautor Ad Vanderveen. El álbum que ahora nos traen bajo el brazo se gestó el verano pasado cuando Vanderveen se reencontró con Nico de Gooijer, su baterista de los años 80, y

reclutando al bajista Timon van Heerdt, con el que también había colaborado en varias ocasiones en el pasado, decidieron bauzarse como The Stellar Cellar Band para grabar este disco. El Stellar Cellar es el local de Amsterdam en el que el propio Vanderveen y otros músicos iniciaran su carrera en los años 70 y 80, y allí es donde se han grabado estas nuevas composiciones del arsta ho19


landés, un modo de rendir homenaje a aquellos inicios pero sin caer en la nostalgia desaforada. El amplio repertorio de este músico se ha caracterizado siempre por combinar equilibradamente los temas acúscos, donde toca él solo con su guitarra y armónica, con los cortes eléctricos en los que es respaldado por una banda al completo; pero esta es la primera vez en su ya larga trayectoria en que Vanderveen graba en formato de trío. Entre sus influencias musicales siempre han sobresalido, y él se ha encargado de reforzar esta idea, las de Neil Young y Bob Dylan. De Young, además de tener también sangre canadiense corriendo por sus venas, Vanderveen guarda un peculiar registro vocal ciertamente similar y un modo de tocar la guitarra y la armónica que nos recuerdan al viejo Neil, tanto en temas eléctricos cargados de una atmósfera un tanto pesada –aquí están “Pioneer Here”, “Fool In My Life” o “Working”– como en canciones acúscas de aires melosos –“Highway” o “While The Night Is Sll Young”, con un juego de palabras a costa de la Slls-Young Band incluido–. Con Dylan, tal vez, el parecido sea más sul y esté relacionado más directamente con la estructura de las composiciones; en esta ocasión tanto “Passing By” como

“Melancholy Blues” guardan cierta similitud en cuanto a la progresión de acordes y a los fraseos de armónica con sendas composiciones dylanitas –“Isis” y “Billy”, respecvamente–. Para despejar cualquier po de duda sobre la importancia de las citadas influencias, y tal como ya hiciera en su disco Driven By A Dream, Vanderveen cierra The Stellar Cellar Band con una canónica versión de un tema del propio Dylan; en esta ocasión la canción elegida es “Forever Young” y se nos antoja como una suerte de manifiesto, toda una declaración de intenciones, un modo de decir: mirad, regresamos al lugar donde todo empezó hace muchos años, pero lo hacemos mirando hacia delante y avanzando hacia el futuro, así es cómo permaneceremos eternamente jóvenes y nuestra canción será siempre cantada. Neil Young bien presente en las formas y Bob Dylan afianzado en el fondo pero, por encima de toda influencia, aquí encontramos a Ad Vanderveen en estado puro: un fecundo trovador que encuentra la poesía en la codianeidad y logra el milagro de transformarla en música. por Fat Professor

NORTHERN ISLANDS (HIDEOUT) (Noise Nebula, Mad Moon Music) La joven banda madrileña Noise Nebula se mueve por la escena musical pisando fuerte. Aunque ya habían obtenido varios reconocimientos y llevaban dos EPs a sus espaldas, vivieron el momento más importante hasta ahora en su carrera cuando fueron uno de los grupos emergentes elegidos para grabar en alguno de los estudios más famosos del mundo –Abbey Road en Londres, Sunset Sound en Los Ángeles, Stankonia en Atlanta, entre otros– a través del proyecto Converse Rubber Tracks, promovido por el famoso fabricante de zapallas. El pasado mes de sepembre, Noise Nebula viajaron a Sea"le para grabar en Avast! Recording Company, el estudio montado en plena eclosión del grunge por el que había sido técnico de sonido de Soundgarden, Stuart Hallerman. Por aquellas salas de grabación pasaron significavas bandas del estado del jilguero 20

amarillo, tales como Christ On A Crutch, Screaming Trees, Bikini Kill, Hater o los propios Soundgarden, entre otros. Aunque aquellas viejas cabinas ya no han podido albergar a Noise Nebula, los madrileños sí pudieron disfrutar las nuevas instalaciones que los estudios ocupan desde hace una década. Tampoco Hallerman intervino directamente en las grabaciones, sino que fueron asisdos por el ingeniero y productor Bryan Pugh, quien ya viviera una experiencia similar con los brasileños Water Rats. En Sea"le grabaron tres temas que ahora han incorporado a su nuevo disco, ya que una de las caracteríscas de Converse Rubber Tracks es que los arstas manenen todos los derechos de su propia música. En Northern Islands (Hideout) se asban muchos rasgos evocadores de algunas bandas del shoegaze


C R ´I T I C A S D E D I S C O S

Noise Nebula

noventero, como My Bloody Valenne, Slowdive o Ride, aunque no se puede idenficar una influencia dominante. Noise Nebula son capaces de desarrollar una idendad sonora propia, si bien no exclusiva. No se aprecian grandes diferencias entre los tres temas grabados en Seale y el resto del repertorio –grabado en Estudio Brazil de Rivas Vaciamadrid por Javier Orz–, lo que indica el predominio de la personalidad del grupo, y también puede ser señal de la intervención de Raúl Lorenzo (Sou Edipo) y Marco Morgione (Elora) para dar la forma de-

finiva a las canciones. Pese a la tan manida referencia a la juventud de los componentes de esta banda, en este trabajo han sabido demostrar una poco frecuente madurez. No obstante, deben seguir aprendiendo y evolucionando, como en su día hicieron tantos de aquellos grupos que empezaron a grabar en Seale, y otros muchos que nunca grabaron más allá del territorio ibérico. por María Manuela Cornas

EAST SIDE OF LOVE (Shurman, Blue Rose Record) El sello Blue Rose Records connúa con su loable empeño de traernos las mejores bandas actuales dedicadas a culvar géneros de raíz !picamente estadounidense. Pues bien, aquí tenemos a Shurman, un cuarteto dedicado a explotar la cara más comercial del llamado movimiento Americana. Shurman es un grupo de largo recorrido, y esto es algo que se nota nada

más pinchar este trabajo en el equipo. Tremendamente profesionales y correctos, van descargando una canción tras otra del más puro y accesible country rock, con Tom Pey a la cabeza de sus influencias. Tal vez se ciñen demasiado a la fórmula, dado que los temas funcionan mejor de forma aislada que dentro de un LP como East Side Of Love, que quizá hubiera me21


recido ser más planeado como tal que como una mera colección de canciones. De acuerdo, se deenen ocasionalmente en piezas acúscas como “I Don’t Know Why” y “Someone Else’s Problem”, pero la principal rémora del álbum es que los temas eléctricos no contrastan demasiado entre sí, y esto termina lastrando un tanto la escucha del disco. East Side Of Love es, por tanto, un buen compendio

de canciones, aunque no puedo decir lo mismo de su categoría como LP. No quisiera que se me entendiese mal, porque una vez más digo que los temas que hacen estos pos son francamente buenos y entran a la primera, pero creo que no estaría de más pedirles algo más de nervio, que se salieran un poco del molde. por Andrés Puente

Circus Maximus

HAVOC (Circus Maximus, Frontiers Records) Tras cuatro años desde su úlmo álbum, estos noruegos vuelven a la carga con una nueva muestra de metal progresivo, la cual en sus inicios estaba muy marcada por las influencias de Dream Theater o Symphony X, lo que les conver"a en otros pasajeros más de ese tren que no pocas veces suele llegar a un soporífero desno. Al menos estos noruegos no olvidan las melodías que, al fin y al cabo, es lo que puede terminar calando en nuestro oído si aquellas están marcadas por el buen gusto. Dejemos que otros se recreen en el onanismo instrumental año tras año. Y como cuatro años dan para mucho, sobre todo si algunos estamos acostumbrados a las bandas de los años 70 y 80, Circus Maximus han aprovechado para añadir a su paleta de colores y a su estuche de pinceles unas cuantas novedades. La primera, 22

aunque puede ser una sensación mía, es que parece que no quieren verse demasiado encuadrados en ese lugar donde se encontraban antes y para ello han abierto el abanico de posibilidades sonoras logrando un resultado más contemporáneo. La segunda está relacionada con una producción impecable. El equilibrio instrumental es prodigioso, donde cada instrumento juega su baza sin oscurecer la labor del resto, sino más bien lo contrario, para servir de refuerzo, además de permir saborear la fantásca voz de Michael Eriksen. De la primera de mis sensaciones puede servir como prueba el tema que da nombre al disco, que nos puede hacer pensar que estamos ante un remake del rock industrial parido por el mismísimo Marilyn Manson de los años 90, transmutando la extravagancia malsana de éste por un ejercicio de


C R ´I T I C A S D E D I S C O S virtuosismo melódico. Y no acaban aquí los extraños cruces con otros eslos, ya que si en la siguiente canción, “Pages”, podríamos sospechar que algo de Muse han escuchado estos noruegos, la duda queda resuelta en cuanto suena “Flames”, un tema muy marcado por la banda británica, algo que también queda patente en “Aer The Fire”. Incluso parte de esta influencia se puede palpar en “Loved Ones”, especialmente en los giros vocales de Eriksen; y es que la versalidad vocal de éste es digna de elogio, convirendo el tema en uno de los más

resaltables del disco, el más extenso en minutaje, pero que gracias a los cambios de atmósfera que conene, se hace corto. Quizá sean solamente imaginaciones y querer buscarle tres pies al gato, pero si has estado siguiendo la intermitente trayectoria de esta banda con interés, puede que el hoy del grupo te muestre una nueva perspecva para abordar este álbum, sobre todo si no desesmas el valor de esas nuevas influencias que he citado. por Julio L. Tecglen

WORK: PART ONE (Walter Salas-Humara, Blue Rose Records) El neoyorquino de raíces cubanas Walter Salas-Humara –el rostro más visible de la banda The Silos– publica este trabajo en el que nos ofrece nuevas versiones acúscas de algunas de sus canciones más destacadas seleccionadas de entre su repertorio en solitario; canciones todas que datan de la década de los 80 y que SalasHumara viste con nuevos trajes confeccionados a parr de la calidez de su voz y guitarra. Con la excepción del violín y la viola que aporta Mary Rowell y los coros de Amy Allison, todos los arreglos e instrumentos corren a cargo de Richard Brotherton quien, además, se ha encargado de producir, grabar y mezclar este trabajo. La ausencia de percusiones en estas grabaciones hace que los ritmos lanos tan presentes en otras ocasiones –y de los que Salas-Humara es heredero

natural– cedan paso a unas tonadas mucho más próximas al folk y a los sonidos del Americana; una sensación potenciada a sí mismo por la presencia de instrumentos tan caracteríscos del género como son la guitarra acúsca , dobro, mandolina, banjo y cítara, instrumentos todos que desfilan por las manos de un Brotherton que se nos antoja como el verdadero hacedor del sonido sobrio, compacto y elegante del que gozan esta decena de canciones en sus nuevas reencarnaciones. “Susan”, “Margaret” o “Caroline” recorren los surcos de este disco del mismo modo que se pasean por la memoria de Salas-Humara, atrapándolo en sus recuerdos y encadenándolo a cada una de sus melodías al amparo de la noche prisionera. Ésta es, sin duda, una buena oportunidad para conocer una nueva faceta de las

Walter Salas-Humara 23


canciones que Walter Salas-Humara compusiera en los inicios de su carrera o, para quien no lo conozca todavía, el momento de descubrir a un arsta que lleva más de treinta años en la brecha mezclando con no la canción de autor con el rock y el Americana. El clarificador #tulo de este trabajo –Work:

Part One– nos hace estar muy pendientes de un segundo volumen que venga a connuar prontamente el camino trazado por este recomendable álbum. por Fat Professor

REBORN (Lamprologus, Autoeditado) El ícco nombre Lamprologus idenfica a una asentada banda madrileña que lleva tocando rock desde 2009, con un par de discos a sus espaldas –Limerence (2011) y Theory Of Everything (2013)–, sin olvidar su DVD Wood, Strings, Keys And Birds (2012), con temas en acúsco. Aunque se les ha llegado a colgar la a veces denostada equeta de “indies”, más allá de su independencia creava, se alejan del estereopo musical del presunto género. Suenan a banda de rock “de las de antes”, con sólidas influencias de los viejos rockeros de ayer y hoy, principalmente de la escena anglosajona. Si la banda en sí es un tanto a#pica, no menos lo es su nuevo disco. Resulta di$cil encajar Reborn dentro de los cánones preestablecidos. Ni por formato, a medio camino entre el EP y el LP, ni por sonido, se presta este álbum a una descripción simple

y concisa. Avanzando en la escucha de los cortes, vamos digiriendo sonidos a la vez originales y reconocibles. Por ejemplo, en “Greed” se percibe, más que en ningún otro tema, una indisimulada devoción por Pearl Jam, mientras que en piezas como “I Blame You” se hacen especialmente patentes las reminiscencias de Muse. Reborn es un disco presentado con sencillez, con un sonido libre de arficios innecesarios, pero con una destacable calidad de grabación y producción. Aunque Lamprologus se aparten de los caminos trazados y las estrictas reglas que supuestamente conducen al éxito en el mundo de la música, ofrecen exactamente lo que prometen, en un ejercicio de honesdad que se agradece. por María Manuela Cor!nas

EL POETA HALLEY (Love Of Lesbian, Warner Music Spain) A estas alturas parece di$cil que una banda de larga trayectoria como Love Of Lesbian pueda sorprender siquiera mínimamente con un disco nuevo. Sin embargo, el octavo LP publicado por los de Sant Vicenç dels Horts rompe en parte con lo que podríamos esperar. El Poeta Halley va más allá de los leves cambios cosmécos que las bandas conocidas suelen aplicar a cada uno de sus nuevos lanzamientos con objeto de crear una leve pána de novedad que haga el producto más atracvo. Love Of Lesbian 24

arriesgan de verdad saliéndose de las estructuras corrientes. Desde el formato de la presentación a la duración de las canciones, muchos elementos de este álbum se salen de lo normal. El Poeta Halley se presenta en formato CD disco-libro con trece canciones, acompañadas de quince ilustraciones alusivas al contenido realizadas por el arsta Sergio Mora. Precisamente el formato nos pone sobre aviso de que el trabajo destaca más por su verente poéca que por lo estrictamente musical. Tal vez ésta sea una


C R ´I T I C A S D E D I S C O S de las causas de que el disco se alargue hasta los setenta y dos minutos, con una mayoría de cortes que superan los cinco minutos y uno que se va hasta casi los diez. Puede que la fidelidad a la esencia lírica haga imprescindible tal extensión de las canciones, aunque tras escucharlas cabe preguntarse si el sabio Pascal no tendría razón y simplemente no habrán tenido empo de hacerlas más cortas. Algo que llama la atención como caracterísca disnva de este álbum es que la voz de San Balmes se sitúa en una dimensión más natural, menos forzada que en ocasiones anteriores, siendo el resultado mucho más agradable y adecuado para los mensajes que intenta transmir. No obstante, las letras son complejas, y a veces diciles de digerir. Aunque “I.M.T. - Incapacidad Moral Transitoria” huye de los habituales eufemismos y subterfugios, adoptando un lenguaje que se enende a la perfección ya en la primera escucha. Mención aparte merece el tema final “El Poeta Ha-

lley”, una pieza desmesurada en todas sus dimensiones, pero que a la vez da sendo al conjunto de la obra homónima. Después de una interpretación músico-vocal algo jactanciosa, llega la colaboración de Joan Manuel Serrat, con un recitado que se convierte en digna apoteosis para una obra que no podía rematarse de otra manera. Cuando se apuesta por realizar un trabajo tan distante de los formalismos o de las expectavas más conservadoras, es dicil acertar en todo, pero es casi seguro que alguna cosa llamará posivamente la atención. Eso les ha sucedido a Love Of Lesbian con El Poeta Halley, donde hay elementos absolutamente prescindibles junto a otros que rozan la genialidad. Eso sí, será dicil ponerse de acuerdo en cuáles son unos y cuáles los otros. Al menos puede haber consenso en alabar la valen!a de haber asumido el riesgo. por María Manuela Cornas

Love Of Lesbian 25


CINE

Willow, Madmartigan, Bavmorda y Cía

por Sergio Guillén

¿Existe un ayer cinematográfico antes de que Peter Jackson tomase el mundo con su interminable revisión del gran libro de Petete de Tolkien? ¿Tiene explicación la imparable moda de lo épico? ¿En qué sueñan los neo gócos que controlan el underground? Y los visitantes de las ferias conmemoravas de comics y películas minoritarias, ¿dónde compran la ropa interior? Puede que una única palabra responda a todo lo cuesonado, al igual que puede resultar cada incógnita planteada como desconcertante galimaas para hacernos notar antes de entrar en materia. En fin, dejemos que Willow sea la carta de presentación de su propia leyenda. En un 88 en el que esperpentos como Payasos asesinos del espacio exterior cobraban sendo, Ron Howard ponía en la pista de los degustadores de mundos imaginarios las aventuras y desventuras de un pequeño héroe creado por un George Lucas en la sombra. Bob Dolman remataría el guión, y, venga, ya tenemos agujero espacio temporal para creer en lo inimaginable. No debemos desterrar muy lejos a Mr. Jackson, papá de extraños inicios como Mal gusto y similares, pues Lucas no se distanciaba en la idea primera. La verdad que oculta Willow es un segundo plato tras cancelarse la posibilidad de una adaptación para la gran pantalla de aquella novela tulada The Hobbit (nueva reverencia a la figura del literato J.R.R. Tolkien). Desde ese momento la raza protagonista muta su nombre por el de Nelwyns, al igual que el pequeño gran viajero de orígenes humildes pasa a llamarse Willow Ufgood. El resto se enmarca divinamente entre lo mil veces aprendido de los cuentecitos de hadas y lo ya sabido de la escuela medieval. Con un Warwick Davis que aporta toda su emovidad a Ufgood,

mientras que Val Kilmer le echa entrega y humor al mercenario Madmargan. Todo ello fluyendo sin cortapisa por una banda sonora que se emborrachaba del mejor Robert Schumann o del estricto Richard Wagner, score de James Horner que pretende tributar a tan inolvidables compositores clásicos. De seguro parentesco si nos ponemos imaginavos con filmaciones como Ewoks: the Ba!le of Endor o Labyrinth (en ambas aparece Warwick Davis), Willow será recordada entre los más técnicos por ser la primera película en ulizar entre sus efectos computerizados la técnica del morphing. Esta resultona combinación de imágenes, explotada para mayor gloria en el clip promocional de la canción “Black Or White” del Peter Pan Michael Jackson, se uliza para crear cierta mutación en una pequeña escena de vídeo que haga pasar un objeto a la complexión de otro, en una interpolación de forma. Un avance técnico inesperado para un George Lucas que deseaba fuese este montaje para los cines el primero de una trilogía. El sueño únicamente consiguió un final feliz como tres ediciones noveladas (Shadow Moon, Shadow Dawn, Shadow Star) de desarrollos paralelos de la que quiso y no pudo ser saga de éxito. Mala suerte, aunque había que intentarlo. Lo cierto es que la carga en chascarrillos y bromas sendas que oculta el ochenta por ciento de los diálogos colma esta obra cinematográfica de un encanto especial que muchas conquistas posteriores no nos han dejado.

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LA CABINA Los renglones torcidos de la realidad «A mí el tema, esa idea del po encerrado en una cabina de teléfono sin poder salir, me obsesionaba. Y recuerdo una vez que iba por la calle Alcalá paseando una mañana, pensando en ese personaje encerrado en una cabina y de repente se me encendió la bombilla y vi el final. Vi el final de esa historia. [...] Llamé a José Luis Garci y dije: tengo este principio y este final, que yo creo que ene mucha fuerza; por qué no lo intentamos», declaraba Antonio Mercero sobre la chispa que transformaría un mediometraje de suspense y angusa en una de las obras de terror psicológico más impactantes de la historia del cine. Y es que La cabina atesora uno de los trabajos poécos y evocadores que mejor casan con el dramasmo narravo; todo ello sin que el protagonista diga ni una sola palabra una vez queda encerrado en el receptáculo. Por aquel entonces, José Luis López Vázquez era elogiado por críca y público gracias al papel de Adela Castro Molina/Juan que le había ofrecido Jaime de Armiñán en su filmación Mi querida señorita (1972). Esa capacidad de transformación que demostró López Vázquez, ese control de sus gestos faciales y la exteriorización de sus senmientos a través de esa faz tan representava, fueron los puntos a favor que encandilaron a Mercero a la hora de contratar al actor. El director necesitaba que su elección para el rol protagonista pudiese acercarse a las facultades de los mimos, pues se vería en la obligación de describir una amplia gama de estados de ánimo en un empo reducido. El espectador debía subyugarse con la sorpresa, el ridículo, la posterior impotencia, la inevitable desesperación y el horror final que proyectan los ojos y las muecas del pobre diablo encerrado en esa misteriosa cabina.

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Pero como subrayábamos con una afirmación anterior, aquí el miedo sale de muy dentro, de lo profundo de la psique. No es La cabina una apuesta por la sangre a raudales, ni siquiera en su más mínima expresión. Nada de eso. Aquí se concentran las cargas y taras con las que viaja el ser humano durante sus días de vida, su respuesta ante la sociedad establecida, ante sus trabas y sus censuras. «Para mí simboliza, sobre todo, el estado humano de las cosas. El final, el término de los seres humanos. La anulación total de los elementos, la desintegración», reconocía López Vázquez. Esa inquietud es la que prende al espectador en la tragedia que poco a poco se convierte en palpable e imposible de evitar. Una críca que al igual que genera pavor captura escenas de una fuerza brutal, cruda, en la que pueden llegarse a encontrar dos de estos encerrados en sus cabinas mientras les transportan en sendas camionetas y, a la par, al fondo, juegan sin preocupaciones ni malicias un grupo de infantes al canto de: «Mambrú se fue a la guerra, no sé cuándo vendrá... ». El enerro en la carretera con su ataúd y sus plañideras; el entendimiento de encontrarse al fin tan impotente como el recién fallecido. La escena de los payasos salmbanquis, en la que uno de ellos sosene esa botella en cuyo interior se encuentra atrapado un galeón de empos pasados. Y todo ello por no citar los úlmos minutos de metraje, la resolución de esta historia que le desvelará luego, en la cama, cuando digiera la grandeza del picotazo que nos deja su aguijón oculto. por Sergio Guillén


TELEVISIO ´ N ´A C I D A

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¡MALDICIÓN, LLEGÓ LA FUNDACIÓN! Superficial es un paso más en la exploración sonora de Fundación Tony Manero. Es un disco cuyas composiciones han sido construidas a parr de elementos básicos del sonido electro-funk de los 80: cajas de ritmos Roland, sintezadores de la época como el Juno 106, guitarras por línea, bajos sintezados. Y ha sido un disco de primeras ideas, buscando la frescura y la simplicidad. Es un disco de churris y baile, de diversión. 01. Inevitable Casi todos los textos del disco surgen a parr de instantes o imágenes vividas en los clubes de baile de nuestra ciudad (especialmente del Marula Café, del que somos asiduos). Este tema se desarrolla en paralelo a una de esas historias de flirteo, de deseo en la pista de baile y tanto letra como música surgieron muy rápidamente. Eso es maravilloso, y acostumbra a significar que la canción funciona. Todo la canción está arculada alrededor de un riff constante de guitarra con wah y a un patrón de piano a lo Dan Hartman muy básico. En el disco-funk es básico construir un groove alrededor de patrones de cada instrumento que se intrinquen entre ellos. Si enes la máquina bien engrasada no hay quien la pare. 02. Lo Haces Tan Bien Este tema surge de un sampler de Meco, músico que se hizo popular por sus versiones disco de los temas musicales de Star Wars y Superman a finales de los 70. Tiene ese po de armonías que tanto nos gustan, de acordes mayores en sépma, y nunca resuelve en la tonalidad principal, con lo que se crea una atmósfera suspendida muy emova en la onda de algunos temas de Da! Punk en Discovery. Transpira felicidad. El texto es una oda a las mujeres importantes en la vida de cada uno. Esas personas que te apoyan, que te inspiran, que te fascinan. Es un tema súper posivo, que pretende arroparte y 26 30


L A F´ I R M A I N V I T A D A hacerte senr a gusto con la gente. Llámalo felicidad tontuna. El disco es uno de los géneros que explora mejor ese senmiento, que por otro lado consideramos necesario. 03. Despacio Me encanta este tema. Es un electro-funk low tempo muy robóco, construido alrededor de un patrón muy minimal de Juno 106. Tiene ese aire de los temas ochentosos de Prince rollo “Kiss”, Mtume o Zapp, en el que hay pocas líneas instrumentales y todo respira mucho, hay espacio. Y encima Paquito falsetea para darle a su interpretación un punto sexy también muy de los 80. Hace un trabajazo vocal. Para construir las guitarras me inspiré mucho en el rollo chorus de Phil Manzanera (Roxy Music) y en el sonido de los discos de Michael Jackson con Quincy Jones. La idea era hacer riffs muy rítmicos y funkies que subdividiesen el compás mientras bajo y sintes funcionaban sobre la pulsación. Fue uno de los primeros temas que se compusieron para el disco, y marcaron bastante el color que queríamos imprimirle. 04. No Se Oye Nada Los vientos enen poco protagonismo en el electro-funk de los 80. Su papel es muy de background rítmico, de poco desarrollo. Hacen frases cortas muy rápidas y hits enfazando marcas o golpes puntuales. En Superficial también enen ese papel, pero quisimos darles su momento de protagonismo en este corte. Es un tema muy Minneapolis funk, el subgénero que desarrolló Prince junto a The Time y otros proyectos en los que se involucró en los 80. Se caracteriza por una batería muy backbeat, muy rockera y sencilla, sin las síncopas habituales en los beats del funk setentero. Batería muy básica, patrones de bajo aplastantes tampoco muy virtuosos pero con puntos de slap bass, y guitarras que pasan de patrones rítmicos muy sencillos (en eso sí que son fieles al pa-

trón que marcó James Brown) a destellos de heavyrock con distorsión. Y sobre esta base, una melodía de la sección de vientos muy cantable va dando paso a solos de cada uno de los tres miembros que la conforman. Es una jam funk en toda regla, es el momento horns del disco. 05. Me Enciendes Prince planea sobre todo el disco, y este tema también le debe bastante. De nuevo riffs muy básicos y un groove muy obsnado sobre un mismo tono. Poco cambio armónico y mucho funk. Este tema lo canto yo, porque Paquito y Miguel me convencieron de que era la mejor opción. Y es que una cosa es componer las “melos” y las letras de los temas, y otra es que al tener tan claro como ha de ser cantado un tema, te conviertas en un productor castrador. Así que evitamos el conflicto y me lo canté yo. Basamos el trabajo vocal en construir diferentes capas de voz, con falsetes y armonizaciones, y dejando manga ancha para que fuese espontáneo y no muy preparado. “Me Enciendes” ene dos partes muy diferenciadas, una primera totalmente electro-funk y una segunda más galácca y envolvente, en la que la armonía se pone más trascendente y atmosférica. Mola bastante y rompe con lo que has escuchado hasta el momento en el disco. Es, nuevamente, otro tema de deseo, de cachondismo mental. 06. Chica B Tema muy electro pop, sin pretensiones. Estribillo con una


progresión de acordes bonitos para una historia de amor en la distancia hacia una b-girl, una bailarina de break. Yo que sé, me flipa el hip hop en todas sus expresiones, su espontaneidad. Los graffiteros y graffiteras hacen de los muros de las ciudades sus lienzos, crean sabiendo que van a ser borrados o que otros escritores van a pintar al cabo de poco "empo encima de sus obras. Los bailarines y bailarinas ensayan donde pueden, en la calle, en los pasillos del metro, ofrecen su arte sin importarles si alguien les mira o no. El rap nace en las calles, los MC’s prac"can sus ru"nas y escriben rimas en sus cuadernos para después grabarlas en los estudios de sus colegas. Puede parecer una simplificación, ya que está claro que hoy en día el graffi" se expone en galerías, la danza urbana "ene su lugar en los teatros y el rap "ene una cuota importante de mercado… Pero el hip hop es algo vivo que se reinventa constantemente, que cada generación hace evolucionar desde la base. Es una forma de expresión mul"disciplinar viva. Con Manero hemos admirado todas sus ver"entes y hemos podido colaborar con muchos y muchas ar"stas, siempre con resultados magníficos. Son gente súper currante, humilde y siempre con ganas de hacer cosas nuevas. 07. Tus Piernas Otro tema muy electro-funk. En el disco hay tres o cuatro cortes muy inspirados por todo el sonido de principios de los 80, las producciones de Arthur Baker, Afrika Bambaataa, Man Parrish o Paul Hardcastle. Todo ese sonido basado en las cajas de ritmos 707 y 808, en breaks sinté"cos y robó"cos. Nos encanta. Cuando nos planteamos cómo trasladar eso al sonido Manero, mucho más orgánico, decidimos hacer bases híbridas, mezclando cajas de ritmos con baterías tocadas, buscando el toque humano dentro de la frialdad que caracteriza las producciones de la época. Es curioso el cambio de paradigma sonoro que sufrió el funk al llegar los 80. Se simplifican los beats, pero al mismo "empo los avances tecnológicos modernizan el sonido creando algo futurista, muy de sci-fi de serie B. “Tus Piernas” es de nuevo un tema de chicas, de deseo, de baile. Riffs de guitarra obs"nados, solo de keytar, vientos cortantes y melodías muy Manero. 08. Alma 808 Realmente en este punto te das cuenta de que hemos hecho un álbum muy uniforme en lo sonoro. Y buscábamos eso. “Alma 808” es otro electro-funk 26 32

con un tempo muy bajo, muy bacilón, donde el bajo sinte"zado y las cajas de ritmos son los reyes. Es un temaco de sexo con un dueto entre Paquito e Ikah, fabulosa cantante madrileña que "ene un fantás"co proyecto de r&b contemporáneo llamado Ikah & The Soul Commanders. ¡Sólo puedo decir que la amo! Tanto talento, control vocal, expresión, crea"vidad y trabajo sólo merecen halagos. Es una grande, que además escribe y compone. Lo "ene todo. Es la balada del disco; Superficial tenía que tener una balada ochentosa con sus chimes, sus guitarras muteadas y sus vientos jazzy. Y creo que la clavamos. 09. Un Domingo Más Tema de resaca dominguera. Me encanta hablar de esos momentos, de esos domingos en los que sales de la disco absolutamente perjudicado pero feliz y realizado por una noche de baile, comunión con tu gente y con la música. Sen"rte como un vampiro con gafas de sol, observado por todos los transeúntes que te ven como un despojo humano mientras tú les ves a ellos como seres descontextualizados. Tío, la disco te lleva a situaciones acojonantes, a mañanas de desayunos mientras sale el sol, a regusto químico en tu saliva, a ecos de canciones en tu cerebro todavía hipersensibilizado por lo que has experimentado durante la noche… Y el tema "ene ese punto Stock, Aitken & Waterman horterilla que mola un montón. Es un tema musicalmente muy desacomplejado, muy vitalista, con un estribillo enganchoso y cachondo. No tuvimos miedo de meter instrumentaciones naíf, el tema nos pedía eso. Lo mejor es que bajo la aparente simplicidad hay un trabajo armónico complejo en las estrofas, y unas progresiones de acordes que nunca terminan como deberían. Siempre hay un acorde final un pelín disonante que le da un punto inestable al tema, y al mismo "empo entrañable. 10. D.W.M.F. De nuevo un tema instrumental de armonía suspendida, esta vez lidia, que le da un punto muy de banda sonora (o a mi me lo parece) de los 80, con ciertos "ntes da$punkeros, sobretodo por la presencia de vocoders. Hay una influencia que sobrevuela también el disco, la de la música de Gonzales, un pianista entertainer actual del que soy muy fan, que se sirve de la música de baile electrónica para generar un discurso posmoderno muy personal, algo muy trabajado pero que resulta fácil de entender, de bai-


L A F´ I R M A I N V I T A D A lar. Me encanta ese rollo de hacer algo que parece sencillo pero que si lo analizas ene su miga. Y esa voluntad de hacer algo comercial pero no simplón, algo que trate de llegar al público y conmoverlo sin tratarlo de idiota, me parece súper interesante. No es que Manero sea como Gonzales, pero también

nos mueve el hacer música comercial de baile que pueda llegar a cuanta más gente mejor, pero hacerlo con clase, con elegancia, hacerlo bonito e interesante, que existan múlples niveles de escucha. Como siempre, si lo hemos conseguido o no, eso lo decidirá el público.

por Lalo López (FTM)

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SEGUNDO ASALTO Ya sea por el lanzamiento de su nuevo elepé II o por el hecho de que su cantante, Ronnie Romero, es el vocalista escogido por Ritchie Blackmore para su regreso a la escena rock, lo cierto es que Lords Of Black están en boca de la comunidad metálica en los úlmos meses. En Renacer Eléctrico Music Magazine nos entrevistamos con Tony Hernando, guitarrista y fundador del cuarteto, con el fin de conocer todas las novedades que enen listas para ofrecernos este 2016. Detecto en vuestro disco una mezcla de tendencias metálicas muy interesante, una suerte de cruce entre las verentes americana y europea del power metal. Es decir, noto la huella de grupos como Helloween o Gamma Ray al mismo empo que la de formaciones como Nevermore o Iced Earth. Esto no es muy común en los grupos nacionales, que generalmente se decantan por una verente u otra. ¿Pensáis que cubrís una zona del espectro heavy no demasiado explotada en nuestro país? Bueno, nuestros gustos e influencias son muy amplios, pero en realidad yo diría que Lords Of Black es un grupo de heavy rock clásico con sonoridad moderna. Nos gusta desarrollar el gusto por la melodía y los riffs de !po clásico con armonías y arreglos más complejos y en ocasiones de !po progresivo; pero el es!lo de sonido en estudio y directo va acorde a los !empos actuales, así que creo que Lords Of Black es una buena mezcla de lo an!guo y lo moderno. Los ejemplos que mencionas son válidos, por un lado Helloween y Gamma Ray me han influenciado mucho en mi forma de escribir y tocar, pero Nevermore o Iced Earth no, si bien hay coincidencia en sonoridades, afinaciones... posibles influencias comunes a ellos. En realidad, Lords Of Black !ene mucho de bandas como Rainbow, Dio, los Sabbath de las épocas Dio-Mar!n, Whitesnake, aunque no te lo parezca a primera escucha por el “ataque sonoro”. Supongo que una pizca evidente de complejidad y progresivo también, pues nos gustan y nos han influenciado grupos como Queensryche, Savatage, Dream Theater o Fates Warning. Al hilo de la pregunta anterior, ¿piensas que este 34

carácter internacional de vuestra música, el hecho de que no se os pueda encuadrar en un eslo concreto, os puede ayudar a difundir vuestra obra por todo el mundo? Nos está ayudando mucho el simple hecho de que parecía echarse de menos una banda de metal moderno con tanta melodía a la vez, buenas dosis de virtuosismo y un cantante fuera de lo común como Ronnie. Especialmente fuera estamos teniendo una gran acogida y entendimiento de nuestra propuesta. La portada de vuestro nuevo disco está realizada por Felipe Machado Franco, sin duda uno de los arstas que mejores trabajos está realizando en este sendo dentro del heavy metal. Me parece una obra fantásca. ¿El concepto de la portada es únicamente de él o vosotros habéis aportado alguna idea al respecto? No, los conceptos sobre las portadas, así como la música, letras y todo lo referente a diseños salen de nosotros; somos muy “nuestros” en ese sen!do, tenemos muy claro lo que queremos y como queremos mostrarnos. Tanto en el primer disco como en éste nuevo le dimos unas indicaciones a Felipe sobre lo que buscábamos desarrollar. Como me en!endo muy bien con él, es muy fácil llegar al obje!vo que buscamos. Ambas portadas han sido muy bien acogidas, así que es fantás!co para nosotros acompañar nuestro esfuerzo musical con un trabajo ar#s!co de tan gran nivel. No nos conformaríamos con menos. En este álbum concluís la trilogía “The Art Of Illu-


E ´NTREVISTA

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sions”, avanzada en vuestro primer disco con sus dos primeras partes. Para los no iniciados, ¿podrías describirnos a grandes rasgos la historia que se cuenta en esta suerte de suite?

cenarios. Confieso que me hizo una tremenda ilusión leer aquella no!cia. Imagino que en Lords Of Black también estaréis emocionados por esta oportunidad que se le ha brindado a Ronnie, ¿verdad?

Es una idea que surgió de Ronnie, y aunque en parte está basado en la historia del ilusionista Houdini, todo el concepto pretende tratar conceptos de realidad-ilusiones, la vida y la muerte, el más allá, el reencuentro con seres perdidos.

¡Es sin duda una de las grandes no!cias del rock! ¿Ritchie Blackmore volviendo al rock? Yo, como fan, ya estaba ansioso con esa posibilidad en los úl!mos !empos... pero que se haga realidad y junto a tu propio cantante y compañero, ha sido absolutamente genial. Estamos muy agradecidos a Ritchie por todo su apoyo y trato. Para Ronnie es un sueño hecho realidad y yo no podría estar más contento, se lo merece.

He visto que en el disco os encargáis Andy y tú de los teclados, aparte de Víctor Díez en un par de temas. ¿Tenéis en mente incorporar en el futuro a un teclista en la banda que pueda aportar su toque propio a Lords Of Black? Es algo que estamos considerando, desde luego, estamos sopesando los pros y contras en cues!ón de logís!ca, etcétera. Es inevitable que te pregunte por la cues!ón que está en boca de todos desde hace unos meses, que no es otra que la par!cipación de vuestro cantante Ronnie Romero en los próximos conciertos que ofrecerá Rainbow en su vuelta al rock sobre los es-

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Me ha alegrado ver que dedicas una canción (“Cry No More”) al gran Phil Lyno#, un músico al que tengo un tremendo cariño. Por lo tanto, comparto tu admiración. Si tuvieras que escoger un solo álbum dentro de la extensa discogra$a de Thin Lizzy para recomendar a alguien que jamás haya escuchado esta banda y engancharle para siempre a su música, ¿cuál sería y por qué? Soy muy fan de Phil Lyno#, al que considero una de esas verdaderas estrellas del rock con carisma y


E ´NTREVISTA lento de los que hay pocos. Thin Lizzy es una de las mejores bandas de rock de toda la historia: sus canciones son atemporales, sus guitarristas todos ellos una enorme influencia e inspiración para mí y para cualquiera que le guste la guitarra. Me gustan todos los discos, pero quizá Live And Dangerous sería una buena recomendación para no iniciados, seguido de Black Rose y Thunder And Lightning, para los más metaleros. “Ghost Of You” está encabezado por una introducción tuya en la que detecto un fuerte componente de guitarra clásica. Siendo yo mismo intérprete aficionado de guitarra clásica, me gustaría saber si también tú estás interesado en este campo aparte del rock. Si es así, me encantaría conocer qué piezas o qué autores clásicos se encuentran dentro de tus intereses personales. Yo empecé con la guitarra clásica en el Conservatorio, así que siempre la he tocado y me gusta. Siempre hay en mis discos algo de guitarra clásica, así no pierdo las costumbres y técnica con los dedos. No sólo esa introducción de sabor “clásico-periodo román"co” en “Ghost Of You” es interesante, también las partes de la versión de “Innuendo” de Queen

que hemos hecho. A modo de bonus track, incluís al final de II una buena versión del clásico “Lady Of The Lake” de Rainbow. ¿La idea surgió a raíz de la contratación de Ronnie para los conciertos de la banda de Ritchie Blackmore o en realidad ya teníais antes en mente hacer esta versión? Antes de entrar al estudio, y poco antes de que Ritchie Blackmore contactara con Ronnie, habíamos decidido hacer una serie de bonus tracks para dotar al nuevo disco de unos extras que fueran de gran valor para el público y así se viera el esfuerzo de la banda por “dar más”, así que hicimos varias canciones más e igualmente decidimos hacer una especie de suite con cuatro versiones que reflejaran nuestras amplias influencias y gustos, siendo Rainbow y Queen dos visitas obligadas. Intentamos además elegir nuestras “favoritas secretas”, esas canciones que quizá no sean las más obvias y fáciles de elegir, y ahí entró nuestra personal favorita de Ronnie y mía: “Lady Of The Lake”, qué maravilloso tema. por Andrés Puente

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The Road To Knowledge Cuando los italianos Zippo siguieron a Castaneda por Sergio Guillén Carlos César Salvador Aranha Castaneda fue un antropólogo y escritor peruano que en vida publicó alguna de las obras más cricadas de su erra. Trabajos que, de la misma manera que sucedería con Las Enseñanzas De Don Juan, serían subrayados como meras obras de ficción. Carlos aseguraba todo lo contrario, reafirmándose en su palabra y promesa de que todo lo narrado allí no era otra cosa que experiencias vividas en primera persona. Sus adeptos convireron aquellos libros –Una Realidad Aparte o Relatos De Poder, por citar dos más– en primordiales obras de iniciación o acercamiento al movimiento espiritual dentro de la literatura del siglo XX. Cuando en los años 70 el rock progresivo imperaba como medio para evolucionar los cánones ya estándar y anquilosados en la música popular, Italia ascendió a la superficie del movimiento con una escena de grupos que a día de hoy son considerados como auténcas leyendas o capitostes de la disciplina (Banco Del Mutuo Soccorso, Le Orme o Premiata Forneria Marconi, por citar tres de ellos). Dos décadas después, y rebuscando a lo largo y ancho de Europa por una nueva verente para el heavy, el power metal de exhalación sinfónica y estrofas más o menos melódicas salta a la palestra. Nuevamente los italianos sorprendieron con Rhapsody y una lista de champiñones un tanto resabiados que crecían tras la lluvia. Cuando ahora prima aventajarse por medio del crossover, saltando de un eslo a otro sin mayores jusficaciones, sinendo en The Mars Volta un faro por el que guiar la travesía, la bota europea nos propone una solución a la altura de los empos: Zippo. Basándose en la obra literaria de 1968 firmada por Carlos Castaneda The Teachings Of Don Juan: A Yaqui Way Of Knowledge, uno de los trabajos en los que el autor se sumerge en sus ex38

periencias con Don Juan Matus, los miembros de Zippo graban un disco netamente conceptual y perfectamente hilado para lograr esa sensación de misterio, de lo desconocido, del extraño viaje del peyote, ese mescalito que obsesionó a Castaneda en su búsqueda. Para ello el conjunto se vale del stoner, el art rock, algunos arreglos tradicionalistas y casi folclóricos, progresiones adelantadas, cambios radicales en los empos y un rock con polvo de desierto en la garganta. La introducción de “Don Juan’s Word”, narrada por Antonio Vitale, ya eriza el vello; a parr de ahí, adéntrese por su cuenta y bajo el riesgo de caer en una insana obsesión psicodélica que le hará viajar a espacios desconocidos de la mente. Zippo lograban con este CD un adelanto en postulados para el fresco discurrir del rock ácido y de cobertura amplia en cuanto a fuentes musicales se refiere. Una de esas agrupaciones que con trece cortes en su álbum aseguran un futuro insospechado y sasfactorio para aquellos oyentes dispuestos a cruzar el umbral de los convencionalismos y salir al cosmos de la inspiración como arte. Ese Don Juan, con el que Castaneda aseguraba haber vivido algunas de las experiencias psicotrópicas y espirituales más fuertes de su vida, representaba a lo que podría considerarse un gerifalte de la comunidad chamánica, de los brujos indios yaqui. El poder mágico que sobrevuela al citado pueblo indígena del estado mexicano de Sonora cauvó a Carlos de una manera casi enfermiza. Bajo la supervisión de Matus probaría el peyote, la hierba del diablo (Datura discolor) y el humito (Psilocybe mexicana), y todo lo que sucedió durante el trance del trip quedaría reflejado en la obra de 1968 a la que intenta servir de banda sonora esta grabación italiana de 2009 tulada The Road To Knowledge.


© Daniele di Egidio

A R T ´I C U L O


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DESTRIPANDO EL CANCIONERO

BREAKFAST in AMeRICA Supertramp El protagonista aquí es un mocetón judío que hace unos buenos años que dejó atrás su Bar Mitzvah. Aunque su progenitor le da la matraca con la Torá día sí y día también, y todavía con la Barbra Streisand de Yentl en las pupilas, el mastuerzo anda detrás de emociones fuertes. Sí, !ene novia... y cuidado que no se la toque nadie; pero lo que a él le !ra es el reparto femenino de Los Ángeles De Charlie. Esa Kate Jackson, esa Jaclyn Smith, ¡la inalcanzable Farrah Fawce"! Una mañana, hasta la gorra de la monotonía de su vida cuadriculada, y sin!éndose todo un gigoló, se paga un billete en clase turista y, ¡venga!, que se las pira “pa’California”. Pero, ¡oh, decepción!, allí no se encuentra ni mancebas esculturales bañadas en aceite para el sol ni eró!cas maduritas con ganas de darle marcha al cuerpo. Así que con más pena que gloria, y con un jet lag de agárrate y no te menees, se hospeda en un motel es!lo años cincuenta –vamos, que no le han hecho el lavado de cara desde aquella década–. Para

AVISO AL LECTOR: Sí, soy yo, Jack The Lad... Estoy en busca y captura por la Interpol, escondié escondiéndome en las sombras. Si a eso le sumamos que el staff de esta revista está hasta el gorro de mí, que me pasa anónimos intimidatorios por debajo de la puerta de mi despacho, podréis comprender que la cosa es seria. Pero nada ni nadie podrá conmigo. Aquí estoy un mes más para destapar las bizarras verdades tras los éxitos del pop y el rock. ¡Sapristi!

quitarse las telarañas del estómago tras vomitar la bandejita de comida que le han dado en la aerolínea de saldo, decide tomarse una grasienta hamburguesa –se acabaron los pretzels, coño ya– en una luncheone!e que hay a la vuelta de la esquina. Y de golpe y porrazo encuentra el amor en la figura de la camarera que regenta el tugurio; una rolliza fémina de pelo rizado, y entrada en años, que se parece muchísimo a una %a segunda suya y que para colmo está sirviendo a unos hippies barbudos. Fantás!co, ¿será cosa del karma? Y es que, el que hace la ley hace la (súper) trampa. por Jack The Lad

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THE VAL

Sala Boite Live, Madrid, 01/04/2016 Lo que ha logrado la agrupación The Val en apenas cinco años es para senrse más que orgulloso. Hagamos una rápida lista: en un quinquenio han publicado dos álbumes excepcionales, discos del año sin duda alguna; gracias a ello han despuntado en el género con el que mayor ligazón enen, el rock melódico, pero de igual manera han ido abriendo puertas para que dicha catalogación se viese alimentada de otras referencias, de otros gustos, que en lugar de perverr la base, a la postre lo que han logrado es enriquecerla con total eslo y clase. A esto hay que sumarle el talento instrumental de todos los componentes del conjunto, además de poder hallar el oyente en The Val a una de las voces más personales y subrayables de la escena actual, una Gabrielle de Val pletórica ante el micrófono.

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Y en este momento nos encontramos cuando llega la hora de celebrar en directo ese quinto aniversario. El sexteto se presentó en la madrileña sala La Boite con un espectáculo muy bien preparado, cargado de proyecciones que acompañaron idóneamente a un setlist ya de por sí perfecto, catorce canciones que resumían de una manera concisa lo que han sido los dos primeros álbumes de The Val –discos que son de obligada compra si se quiere saber por dónde transita el mejor AOR del nuevo milenio–. “Wreckage Of My Heart” fue la pieza de apertura, el corte número once de Heading For The Surface que servía ahora de bienvenida tras la introducción de rigor. «These wings of mine will take me to the edge of Paradise... I’m flying high», cantaba Gabrielle, y hay que reconocer que no le faltaba razón. Durante toda la velada musical, The Val agitó sus alas y nos llevó al límite del Paraíso, volando cada vez más alto según pasaban de una a otra canción. “Crusaders”, “Up To Where U Are” y “Wish You All The Best” connuaron ofreciendo tras el comienzo del concierto la imagen sonora que representa al segundo elepé de este combo; aunque pronto aparecería la interpretación de “A Kiss In A Dragon Night”, uno de los que fueron primeros éxitos de The Val, para avisar de que su álbum de debut Back también tendría sus minutos a lo largo del show (la acelerada “Johnny’s Got A Red Car”, la emocionante “The Unwri!en Songs” y el himno de cierre “The Age Of The Sun”). Durante los días que antecedieron a esta fundamental cita con el rock melódico nacional, el grupo ya se encargó de avisar en sus redes sociales sobre la parcipación en el concierto de varios invitados. Uno de ellos sería la actriz y cantante Beatriz Rico, que subió al escenario de La Boite para escenificar el duelo de féminas enamoradas del mismo hombre de “I Saw Him First” –juego de rivalidad vocal que creo quedaría perfecto en un futuro si María López, teclista y coros de The Val, encara la primera línea de escena junto a Gabrielle; con Beatriz funcionó, por lo que si toma en esta canción la otra voz principal María, que es mucho mejor vocal que Rico, la cosa puede resultar de matrícula de honor–. Los otros invitados llegarían unos minutos


CRO ´NICAS DE CONCIERTOS

Gabrielle de Val


Alfonso Samos


CRO ´NICAS DE CONCIERTOS antes, justo en el tema anterior, la acúsca “Borderline”. La violinista Milena Brody y el flausta José Carlos Molina, toda una auténca leyenda del rock nacional y líder de los fundamentales Ñu, aportaron a la citada composición un bello aire folk. «Raise up your hand and touch the sun», dice la primera frase de “Borderline”. Visto lo visto aquella mágica

noche en La Boite, yo no lo hubiese expresado mejor. Me quedo con sus palabras y con la música de The Val –tanto en disco como en directo–, siempre de un valor inconmensurable. por Sergio Guillén fotos por África Paredes

FUNDACIÓN TONY MANERO Sala Arena, Madrid, 16/04/2016 Veinte años ya de carrera de esta Fundación Tony Manero, una instución en la escena funk nacional. ¿Dónde estabas tú cuando en los estertores de los 90 publicaron su elepé de versiones en directo tulado Bikini 17 Y 18 Marzo ’99? ¿Los descubriste con aquel disco? Yo sé que la primera vez que me topé con uno de sus temas fue gracias a aquel anuncio televisivo en el que sonaba de fondo el “Supersexy Girl” del álbum de 2001 Looking For

La Fiesta. Poco empo después, seguramente en la gira de aquel lanzamiento, me los encontré actuando en las madrileñas fiestas de San Antonio de la Florida. Su repertorio, para un adicto al funk como el que esto suscribe, me resultó abrumador; las canciones propias de FTM eran ya arrolladoras, con gancho personalísimo, pero en el tema versiones tampoco se quedaban cortos: juraría que aquella tarde-noche se pudo escuchar sobre el escenario

Paquito Sex Machine

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Paco “Mantecao” Manzanares


CRO 麓NICAS DE CONCIERTOS

Lalo L贸pez


Follow the Paquito’s way!


CRO ´NICAS DE CONCIERTOS

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Miguelito Superstar


CRO ´NICAS DE CONCIERTOS una vitaminada revisión del “Born To Be Alive” –podría equivocarme, pero os aseguro que es como si la estuviese oyendo ahora mismo–, el clásico de la disco music cantado en su día por el francés Patrick Hernández. Ahora, con el black music revival del que disfrutamos en la escena musical, es sencillo dar en nuestro país con los más diversos grupos o ar!stas que graben temas relacionados con el funk (Boss And Over, Funkolate), la música disco setentera (el cachondo “Echar Unos Dancing” de Barrio Tomillo), el r&b o el soul (Freedonia, The Excitements, Aurora And The Betrayers); pero no sucedía lo mismo en la segunda mitad de los años 90, nada de eso. Cuando la Fundación daba sus primeros pasos, no era su propuesta, por muy bien hecha que estuviese, el plato que las modas musicales buscaban poner sobre la mesa. Por ello, la labor de estos instrumen!stas vale el doble. Y no sólo eso, es que además han conseguido lo que muchos otros, que a lo largo de los años se han subido al carro funky, no han logrado: tener unas composiciones longevas, que no pierden su frescura, cuyos estribillos te man!enen cantando una y otra vez durante todos sus minutos sin importar las ocasiones en las que repitas el acto de pinchar la canción de marras. Canciones, como decía el hit de Indeep, que una noche cualquiera te pueden salvar la vida –te las ponga un DJ o te las automediques tú mismo–. El año pasado FTM sacaba un muy esperado larga duración, ese Superficial que los ponía nuevamente de actualidad tras seis años desde la edición de Pandilleros, además de traerlos a Madrid en directo –concierto en la Sala El Sol– para presentar tan impresionante trabajo. Su actuación de este año en la sala Arena lo mismo conmemora ese veinte aniversario, que ya remarcamos en la portada de este número, como presenta sobre la tarima un EP grabado para celebrar de igual manera este especial cumpleaños; un V.I.D. (Very Important Discotecas) de cuatro temas, versiones todos ellos, que ponen de manifiesto una vez más la apertura de miras que !enen el compositor y guitarrista Lalo López y los suyos en los campos del funk inesperado. Radio Futura (“Dance Usted”), Juan Carlos Calderón (“Dame Un Poco De Tu Amor”), Josep Llobell (“Hagámoslo Juntos”) y Parafünk (“F.S.N.”) son retratados aquí por una Fundación que, ahora

más que nunca, se llevan a su terreno estos covers que incluso revitalizan las creaciones originales –el single ochentas de Radio Futura sin duda coge mayores bríos aquí–.

Pero lo que ha de quedar claro es que no importa los años que pasen, pues la Fundación seguirá sonando tan vital como siempre, o al menos eso es lo que nos hicieron sen!r a todos los reunidos en la sala Arena. Como guiño a los primeros seguidores abrieron con “K-Jee”, la introducción instrumental con la que comenzaba su disco en directo del 99. Repasaron viejos clásicos de la banda (“Looking For La Fiesta”, “United Soul”, “Sube El Tocadiscos”) y volvieron a presentarnos los cortes más selectos de Superficial (“Lo Haces Tan Bien”, “Tus Piernas”, “Inevitable”, “No Se Oye Nada”). También el EP V.I.D. tuvo su obligada representación –tres de las cuatro se cantaron esa noche, con Ikah, que ya había par!cipado en el tema de estudio “Alma 808”, haciendo aquí de una par!cular Susana Estrada que junto a Miguelito Superstar formó dueto cuando le tocó el turno a “Hagámoslo Juntos”–. Súmale a esto un larguísimo –casi llegan a la decena de canciones, ¡!tanicos!– y vibrante medley a medio concierto en el que repasaron temas propios de toda su carrera (incluido su LP Pandilleros) y otro popurrí también muy completo en los bises creando una bien aliñada ensalada de clásicos del funk y la disco music (“Word Up”, “Last Night The DJ Saved My Life”, “Give Up The Funk (Tear The Roof Off The Sucker)”, etcétera, etcétera). En defini!va, ¡no se pueden llevar mejor estos veinte años! por Sergio Guillén fotos por África Paredes

Para ver más imágenes de estos conciertos y de muchos otros cubiertos por nuestra fotógrafa África Paredes, entra en su portal en flickr: https://www.flickr.com/photos/africaparedes/albums


En 2003 Froners Records editaba Real Life, el elepé que suponía el regreso del tándem Drive, She Said, uno de los nombres más respetados del rock melódico norteamericano. Sin embargo, poco más se supo tras su vuelta en el nuevo siglo. Ahora, más de diez años transcurridos desde su úlmo lanzamiento, Al Fritsch y Mark Mangold regresan con su nuevo Pedal To The Metal. Han pasado ya sus buenos años desde vuestro úlmo trabajo discográfico de estudio, aquel Real Life que precisamente también editó Froners Records. ¿Cuánto lleváis trabajando en este Pedal To The Metal? Alrededor de veinte años... aunque úlmamente te diría que desde el pasado 15 de febrero. (Risas) Fiona aparece colaborando en este nuevo álbum, ¿de dónde surgió la idea de hacer juntos “In Your Arms”? Estábamos buscando en nuestros viejos temas y redescubrimos esta canción como si jamás la hubiésemos oído antes. Pensamos que estaría bien sacarla finalmente ahí fuera. ¿Hay mucha diferencia en la forma en la que trabajabais en un elepé en los años 80 y la manera en la que lo hacéis en el nuevo milenio? La verdad es que no, a excepción de la accesibilidad inmediata que te ofrecen los ordenadores, la manera en la que te habilitan grabar. Entonces, ¿han cambiado todas estas ventajas tu manera de componer? Para este po de música, ciertamente no. Si acaso en la manera de pergeñar una maqueta, de asentar los basamentos de una canción; ahora es posible llegar a lugares más profundos como la programación de una batería, hecho que ayuda inicialmente a 52

marcar los ritmos de batería que enes en la cabeza para cada tema. Pensando en vuestra carrera, debo reconocer que uno de mis temas favoritos de Drive, She Said es “Look At What You Got”. En vuestro anterior Real Life grabasteis algunos cuantos guiños a los viejos empos; hasta el corte “What’s It Gonna Take?” me recuerda a la composición antes nombrada. ¿Qué pensáis de vuestro sonido en este 2016? ¿Cómo? ¿Estás intentando decirme que no estamos en 1984? Espera un minuto, déjame echar una mirada al calendario... Sí, parece que estás en lo cierto. Me hubiera gustado que alguien me avisara a empo. Ahora necesito vender mi camisa floreada y mi laca para el pelo. (Risas) Bueno, ya en serio, para nosotros es totalmente irrelevante lo que suceda en el mainstream norteamericano. Pero, por suerte, hay gente que también se ha enfriado con la nueva música y al final han vuelto a visitar lugares conocidos. Pienso que nos hemos modernizado en cuanto a producción y sonidos, ya que las guitarras suenan más poderosas y se alejan de las radiofórmulas. No somos pocos los admiradores de tu obra con Drive, She Said que también estamos interesados en tu etapa junto a Valhala, aquellos primeros días. ¿Qué recuerdos te queda de esa banda? ¿Cómo se formó el primer núcleo de la misma? Sí, la verdad es que mis primeras grabaciones profesionales fueron para el sello United Arsts cuando estaba en Valhala. Éramos una banda de rock pro-


E ´NTREVISTA

Mark Mangold y Al Fritsch

gresivo y sinfónico que ulizaba, aunque parezca increíble, una orquesta al completo en algunas de nuestras canciones. El tema tulado “Overseas Symphony” fue radiado en su momento aquí en Norteamérica. Luego pasaríamos a conformar un power trio experimental basado en el teclado: American Tears. Era música de teclado muy potente, pues aunque una banda no tenga guitarras no debe por ello ser considerada menos heavy. Precisamente quería también que hablásemos de American Tears. Os codeasteis en directo con muchos de los grupos que estaban en primera línea por aquel entonces.

Sí, llegamos a girar con gente como Peter Frampton, Gary Wright, J. Geils, Gentle Giant, Alvin Lee, UFO y muchos otros. Como banda, nuestro primer elepé saldría para Columbia Records bajo el !tulo de Branded Bad; luego llegarían dos vinilos más: Tear Gas (1975) y Powerhouse (1977). Para el segundo álbum del conjunto cambiamos de bajista para que entrase Greg Baze y así grabar la obra definiva. Cuando llegó la hora de hacer Powerhouse, decidimos que de manera eventual las guitarras también formarían parte de nuestro sonido; habría ahora guitarrista, vocalista y armonías múlples. Craig Brooks se ocupa entonces de la guitarra y Kirk Powers se estrena como miembro de American Tears en el puesto de 53


ENTREVISTA

bajista, a lo que me !enes que añadir a mí cantado rodeado de quince teclados. Así el resultado llegó a ofrecer una suerte de textura múl!ple, lo que nos permi!ó expandir nuestro sonido.

disco.

Siguiente paso y aterrizamos en Touch.

Sigo buscándolo, ya que es diferente para cada canción. Pienso que uno debe seguir trabajando en ello hasta que el resultado te guste... y, por supuesto, debes intentar trabajar con los mejores profesionales posibles. Hay genios ahí fuera que saben perfectamente hacer su magia, que saben hacer que todo cambie, y eso puede marcar la diferencia.

La historia de Touch comienza con American Tears. Tras grabar Powerhouse para Columbia pensamos que sería bueno para el grupo una reformación de las bases, volver a pensar en el sonido de la banda para crear algo nuevo y bien acoplado. Cambios nuevamente en la sección de bajo, por lo que entra Doug Howard, y arranque de un año de sesiones de ensayos y grabación de maquetas en un lo" de Nueva York. Finalmente grabamos un vídeo con cuatro temas en crudo: “Black Star”, “Don’t Fail Me Now”, “There’s A Light” y “Last Chance For Love”; el vídeo, todo sea dicho, ahora puede que parezca bastante simple pero para aquellos días, cuando este formato estaba comenzando, resultaba una herramienta única para dar a conocer a la banda. Fue entonces cuando nos descubrió gente como Bruce Payne y Ritchie Blackmore. Bruce terminaría como representante de Touch y consiguió que las cosas funcionasen para la banda. Pero esa es otra historia y otro 54

¿Cuál dirías que es el secreto que se esconde tras una buena producción?

Aunque año tras año se va abriendo a otros derivados del rock, Fron!ers Records, el sello al que pertenecéis, es marca reconocida por apoyar siempre a la escena AOR. ¿Qué piensas de la labor que realizan? Amo a la gente de Fron!ers, ya que son de gran ayuda tanto para nosotros como para mantener vivo este !po de música. En mil años ellos serán el archivo de este es!lo. por Sergio Guillén


CUADERNO DE CUBA

(Lapin, Malpaso Ediciones) Cuaderno De Cuba no es un retrato instucionalizado del país insular del Caribe, al igual que tampoco materializa en sus páginas una guía de viaje al uso. Lapin, por medio de sus dibujos, pero también de unos muy interesantes textos tanto explicavos como analícos, toma el pulso a la calle, al pueblo cubano, capturando desde sus viandantes a los edificios que conforman la urbe, la imaginería que aportan sus viejos automóviles Ponac y Chevrolet o el palpitar de las raíces del pueblo –de La Habana se desplaza hasta Trinidad, cuyo centro histórico está inscrito en el patrimonio mundial de la Unesco–. Este arsta francés treintañero que reside en Bar-

celona es una de las miradas más frescas de la nueva ilustración, haciéndose, gracias a sus vivaces trabajos, con un puesto en la vanguardia del urban sketching mundial. En esta muestra de travel literature, el ya subrayado género de carnet de voyage, como se reconoce a estos cuadernos de viaje en la erra madre de Lapin, el lector comparte el recorrido de una forma natural, saliendo así del rol de mero turista y aunándose con este original dibujante en una inmersión profunda en la cultura cubana. por Sergio Guillén

EL MAQUINISTA Y OTROS CUENTOS

(Jean Ferry, Malpaso Ediciones) Es El Maquinista Y Otros Cuentos un excepcional compendio de relatos en el que la ciencia paródica conocida como pata!sica se lleva a un estado de eclosión tan conciso que hace que el cascarón del huevo se fracture en las escasas páginas de cada relato, sin necesidad de ambages superfluos, poniendo sobre la sartén un exquisito manjar de surrealismo a la francesa. Ya con el texto tulado “Advertencia”, con el que el mismo Jean Ferry se prologa y nos pone sobre aviso, el lector sediento de juegos pata!sicos quedará gratamente complacido. El autor, un narrador que sabe sacar a cada frase el efecsmo necesario para hacer de lo surrealista una realidad al otro lado del espejo, era en su empo admirado por el mismísimo André Breton, e incluso fue el propio Breton el que escogió uno de los cuentos que aquí se re56

cogen (“El Tigre Mundano”) para incluirlo en esa obra cumbre que lleva por #tulo Antología Del Humor Negro y que vio la luz en 1940, siendo revisada y ampliada para una nueva edición diez años después (justo con la salida primera de este libro al mercado). Puede que a los más cinéfilos les suene el trabajo de Jean Ferry cual guionista de filmes como Malpertuis (1971) o Una Vida Privada (1962) –parcipó en más de cincuenta largometrajes–; sin embargo, no hay que perder de vista la faceta surrealista de este talento fallecido en 1974 y que fue nombrado Sátrapa del Collegium Pataphysicum, #tulo que también se ganaron Eugéne Ionesco, Joan Miró o Jean Genet. Este fundamental libro nos la recuerda. por Sergio Guillén


LIBROS ¡¡BIENVENIDO MR. USA!!

(Ignacio Faulín Hidalgo, Editorial Milenio) En el mercado podemos encontrar una candad razonable de estudios publicados acerca de la llamada era del rock and roll o del pop en España, esto es, desde mediados de los 50 hasta la actualidad. Pero, ¿qué hay acerca de la música que se escuchaba, bailaba e interpretaba en directo dentro de nuestras fronteras antes de 1956? Si nos atenemos a estos parámetros, podemos constatar que no hay mucho material de estudio editado. Pues bien, este hueco pretende ser cubierto por Ignacio Faulín en este libro que lleva por sub!tulo La música norteamericana en España antes del rock and roll (1865-1955). Conene esta obra un intenso, completo y documentado trabajo de invesgación que despeja multud de dudas pocas veces aclaradas sobre la época tratada. Aborda Faulín esta compleja labor con rigor y buen criterio, ofreciendo sus conclusiones de una forma clara y didácca. El período de empo cubierto es amplio, y se va desplegando ante el lector por estricto orden cronológico. Así, podemos ir conociendo cómo un eslo o tendencia va sustuyendo al anterior, ya sean el cakewalk, el foxtrot, el swing o el mambo, por citar unos pocos ejem-

plos. De igual modo, Faulín analiza cómo influyeron cada una de estas tendencias en los géneros propios de nuestro país, como la revista o la zarzuela. Hay que decir que en diversas ocasiones el autor traiciona de alguna manera la premisa inicial del libro, ya que no se queda en la influencia ejercida por los Estados Unidos, sino que también pone su objevo sobre países como México, Argenna, Brasil o Francia, pero esto contribuye a que el lector adquiera una visión global acerca de lo que se cocía en las calles, teatros, cines y salones de baile en la España de aquellas décadas. Tampoco pasa de largo Faulín la oportunidad de invesgar sobre las incipientes tribus urbanas asociadas a los cambios culturales, otro punto que resulta de lo más interesante y revelador. Por todo ello, no puedo sino calificar este trabajo de esencial, ante todo por lo que ene de instrucvo para todos aquellos que deseamos indagar sobre cuesones culturales poco tratadas en general. por Andrés Puente

Aquellos bailes de moda 57


Forever Perras en las calles

Incluyo a connuación impresiones y anotaciones de mi Diario de las Forever Perras... Únete al E-POP, ¡el sonido electrónico más descarado! 01. Este Momento «Llevas toda tu vida esperando este momento, puedes casi tocarlo, saborearlo, para siempre recordarlo…». No se me ocurre mejor tema que este para comenzar el día con las pilas cargadas, recordando quién soy y hacia dónde voy. Todos los fracasos y éxitos han dado forma a aquello que hoy soy y siento. Y es el momento de contarle todo esto al mundo... Sin miedos, sin edulcorantes. Más fuerte y libre a cada paso. ... Bajo de casa dirección al Café de la Luz a ver a mis chicxs... 02. Forever Perras En Las calles Te quitas los cascos de la música y ves al fondo de la cafetería a tus Forever Perras. ¡Cuánto las quieres, coño! ¡Qué gente tan luchadora, cuantas batallas juntos! Por fin relax... y unas risas. 03. Woololeiu (¡Que Os Den Por Culo!) «¿Qué pasa perras?...». Este año has logrado sobrevivir al paro, la corrupción, a tu amigo traidor... Estas vacaciones «Woololeiu, ¡y que les den por el culo a todos!». Voy a tomar el solecito, bailar, reír, ligar con algún chiquito guapo. ¿Alguien más se apunta?

y de la que #enes la impresión certera de que son unos hipócritas; esos que según te das la vuelta te están clavando puñaladas, o en #empo real desde el mismo Whatsapp. Algunos personajes de terror nunca cambian, nos rodean. De esos que sólo hacen por liarla, putearte y hablar más de la cuenta. Esos que en cuanto los ves aparecer, se palpa la tensión y piensas: «No empezó bien y acabará muy mal...». 06. Forever Perras Desesperadas Llegan los treinta y pico... Es #empo de hacer “lo que nos da la gana”, sabemos quiénes somos y hacia dónde vamos (o por lo menos lo intentamos). No queremos cometer los mismos errores con los chicos de antaño; aunque sigamos cayendo de vez en cuando en las redes de los “Mujeriegos”... Por cierto, ¿qué pone en tu perfil de Mee#c? 07. Lo Que Me Dé La Gana «Llevan toda la vida diciéndote que no es posible. Que nunca alguien antes lo ha conseguido. ¡No les puedes hacer caso o estarás perdido!». El día que aprendamos a direccionar bien nuestra energía y emplearla en realizar aquellas cosas que amamos y en las que creemos, seremos libres. El mundo está lleno de cosas que en su momento fueron imposibles. Yo soy una de ellas. Tú puedes conver#rte en el siguiente “superser”... ¡o “superperra”! «Será genial, ¡fenomenal!».

04. Forever Perras En Problemas Suenan de nuevo las risas. Se vuelve a escuchar el ruido de la calle, de terraza, de ambiente fes#vo. Una Forever Perra se va a un reality, y estamos todxs flipando. ¡Ya se siente estrella! Pero la realidad es que pronto empezarán a surgir los “Problemas”.

08. Mujeriego «Esta va dedicada a todos los chulos y engreídos del planeta. Sucios malandrines. Cucarachas nauseabundas. El final se acerca...». Desde aquí aprovecho para mandar un saludito a todos mi ex. Pues no me reí ni nada haciendo este tema, ¡jojojoooo!

05. Problemas «Hola, qué tal. ¿Cómo estás? Ya veo que vas fenomenal... Ayer te vi por la Calle Fuencarral». Piensa por un momento en toda esa gente que te rodea

09. Forever Perras Everywhere Las terrazas ya están hasta arriba de gente, se

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L A F´ I R M A I N V I T A D A nota el buen empo. Parece que hoy será de esos días intensos que acabaremos bailando por ahí hasta las tantas. «Algún día empezaré mi biograa diciendo: Mi madre se llamaba Chony…». Lxs chicxs me preguntan por mi madre: «Parece que ahora está todo estable. Han sido años muy duros». «A veces pienso que cualquier día ella se comerá a los cánceres…». Ojalá. Seguimos en la lucha. La suerte nunca está echada “Hasta El Final”... 10. Hasta El Final «No existe nada en el mundo que dure más de un segundo, si te has caído te vuelves a levantar». Qué puedo decir de esta canción. Cada nota, cada palabra habla de mí, de mi camino, de mi historia de aprendizaje vital y profesional. Vivo mi vida a mi manera, sé el que me quiere y al que quiero. Y evito tropezar con aquellas almas que se mueven por compases disntos a los míos.

12. Deseo Cuando el deseo lleva al sexo. Esa primera caricia que adelanta todo lo que está por venir. Las piezas van encajando. Se van sincronizando las respiraciones. El tú y el yo se funden en un: nosotros. Y vamos alimentándonos el uno al otro. «Mi cuerpo sobre tu cuerpo, se suman en ángulo perfecto. Me inundas, no dejes nada dentro. Me incitas. “Deseo”». Y para terminar, con el permiso de Venus… Reciban con un fuerte aplauso a la mayor “Forever Perra” de toda la historia contemporánea. Ella es deseo, raza, pasión… Ella es: “Carmen Oh!”

por Mónica Moss

11. Estoy Pensando En Ti Se echa la noche y las primeras miradas se cruzan por las calles, bares y clubes. Esas miradas indiscretas que se desnudan por un momento y se convierten en cómplices: «Algo me dice, que entre tú y yo hay algo más».

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M A T R ´I C U L A S D E H O N O R Sin duda, y atendiendo al número de grabaciones realizadas junto al conjunto Ten, al guitarrista británico de Oldham (Lancashire) Vinny Burns siempre se le relacionará con la banda liderada por el vocalista Gary Hughes. Pero unos años antes de que saliese al mercado X, el debut del conjunto, Burns ya había dejado su profunda huella en la escena del rock melódico inglés. Y es que Vinny, siendo aún una promesa de las seis cuerdas con apenas veinte años, fue reclutado por el teclista, cantante y compositor Darren Wharton para formar parte de Dare, el proyecto que el Thin Lizzy había decidido poner en pie tras la fractura del núcleo capitaneado por bajista-vocalista Phil Lyno!. por Sergio Guillén

DARE Out Of The Silence (A&M, 1988)

Darren había parcipado en tres discos de estudio (Chinatown, Renegade y Thunder And Lightning) y uno en directo (Life:Live) de Thin Lizzy para cuando la banda que se fundase en Dublín en 1969 dio cerrojazo a su carrera tras el concierto del 28 de agosto del 83 en el Fesval de Reading. Pasada la disolución, llegaría el momento de que Wharton tomase la voz cantante –nunca mejor dicho– y liderase así una nueva apuesta musical que estaría enfocada hacia la escena del rock melódico. Dare comienza su andadura en la segunda mitad de los años 80, y en poco empo se gana un público fiel en erras británicas, lo que hace que varias casas discográficas se peleen por conseguir la firma del ex Thin Lizzy. A&M Records se llevaría el gato al agua y con dicho sello Dare publicaría Out Of The Silence en el 88 y Blood From Stone en 1991. 60

Out Of The Silence se abre con una de las piezas más importantes que ha podido parir el bri!sh AOR en toda su historia: “Abandon”. Y aunque el disco se ve marcado por esta forma tan caracterísca de entender el rock melódico en las Islas (“Into The Fire”, “Runaway”), lo cierto es que también se decide Wharton a meter algún que otro guiño célco en el evolucionar de varios de los cortes del álbum (“The Raindance”, por ejemplo); influencia que ya resultaría paradigmáca en su cuarto elepé Belief (2001). Este vinilo de 1988 lo produjo muy acertadamente el tándem formado por Mike Shipley y Larry Klein, profesionales que habían trabajado con anterioridad para gente como Benjamin Orr (The Cars) o Mr. Mister (Shipley parciparía en la mezcla, junto a Mick Guzauski, de su disco Welcome To The Real World).


´ Nick Reynolds, Bob Shane y Dave Guard lograron ganarse al público norteamericano con un folk que no era lo que se esperaría de otros contemporáneos como Pete Seeger; sin embargo, The Weavers, cuarteto al que perteneció Peter cons!tuyó influencia fundacional para The Kingston Trio. ¿Dónde residía entonces la diferencia si se iniciaban cortados por el mismo patrón? Para el trío formado en el 57 en Palo Alto, California, primaban los trabajos vocales en los que poder llevar a la superficie ese carácter un tanto pop al que se renegaba desde la facción más revolucionaria de los luchadores por las injus!cias sociales. por Sergio Guillén

THE KINGSTON TRIO Here We Go Again! (Capitol, 1959)

Los tres instrumenstas y vocales recurrían si era menester a las enseñanzas folclóricas que Harry Belafonte bebía de Jamaica, siendo el calypso tan esencial para la deglución final de su eslo cambiante como lo constuían las corridas de toros mexicanas y su aire de duelo (“El Matador” de su LP Sold Out). Ulizando por primera vez hasta aquella fecha la técnica de “double-voicing” en la grabación, The Kingston Trio potencian así los maces de sus cuerdas vocales sonando en la producción final con un grueso definido y agradable. En aquel 1959 editarían dos sencillos fuera de Here We Go Again!, “The Tijuana Jail” y “M.T.A.”, ambos remarcando el humor que caracterizaba a los tres amigos, que podían llegar a inventarse la historia

de un hombre que entra al suburbano de Boston y se pierde sin volver a salir jamás a la superficie. Los nombrados singles abrieron la puerta para “A Worried Man”, canción que sí aparecía en el vinilo de larga duración, connente del parcular universo a medio camino entre el purismo de gargantas templadas y la comercialidad bien entendida. “Molly Dee” es tanto hermanamiento con Belafonte –esas percusiones– como sendero de las Rocosas, “Haul Away” esconde casi western y forajidos y “E Inu Tatou E”, también conocida como “Drinking Song” por su texto incomprensible, netamente de inspiración india americana. El entretenimiento converdo en arte.

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