Issuu on Google+

L U M B R E R A 3

Editorial

D I R E CT O R I O DIRECTOR

Ricardo Ham

ham412@hotmail.com DISEÑO Y CORRECCIÓN

Sergio Santiago Madariaga maquinahamlet@gmail.com FUNDADORES

Ricardo Ham Samuel González Víctor García EN ESTE NÚMERO COLABORAN ARTÍCULOS

Samuel González Elizabeth Montes José Luis León Leticia Olvera Marlene Moreno Raúl Miranda Mapar Ramírez FOTOGRAFÍA

Joel Nava Polina (Pág. 2) Leticia Olvera (Pág. 3) Fernando Castillo (Pág. 5)

La cultura subterránea ha servido durante años a los promotores culturales independientes como refugio idóneo para arrancar sus carreras y proyectos. Muchos son los ejemplos de organizaciones artísticas que inician su camino en pequeños foros y ante poca asistencia; desafortunadamente, son pocas las ocasiones en que los artistas underground logran salir de este tipo de ambiente; ya sea por impedimentos ideológicos o por cuestiones económicas, a la cultura alternativa que ellos representan nunca se le permite ser mostrada a un público más amplio. Pudiera resultar contradictorio que los que promueven la cultura alternativa y buscan llegar a un público amplio, en ocasiones se nieguen a dar el paso que los saque del pseudo anonimato. ¿Qué tan válida es esta actitud? Otro de los problemas a los que se ha enfrentado históricamente la cultura subterránea es la falta de organización por parte de algunos colectivos artísticos, así como las instalaciones poco adecuadas que deben soportar al público asistente a los eventos. Sin embargo, pese a las constantes dificultades que enfrentan los creadores, los que están verdaderamente comprometidos con su trabajo cultural sobresalen y perduran por encima de aquellos que ven en la cultura emergente sólo una forma de obtener recursos económicos, sin importarles pisotear a los creadores y el público que se acerca a ellos. Proyectos Culturales Sombra de Cloto y su revista Lumbrera son un claro ejemplo de cómo se puede llevar la cultura alternativa a los más diversos foros nacionales e internacionales, con público de diferentes características y, sobre todo, intentando crecer al lado de sus colaboradores pero nunca a expensas de ellos.

ILUSTRACIÓN

Silvia Gaona (Pág. 6) Cynthia de Labra (Pág. 7) PORTADA

Leticia Olvera (Fotografía) CONTRAPORTADA

Cecilia Pego (Ex-votos) IMPRESOR

Abraham Ríos

Zaragoza 223, int 11 Col. Guerrero México, DF CONTACTO

www.lumbrera.tk www.sombradecloto.tk sombradecloto@yahoo.com.mx LISTA DE CORREOS

http://mx.groups.yahoo.com/ group/sombradecloto/ VENTA DE PUBLICIDAD

5355 7744 Cel. 044 55 1045 9652 Este impreso es distribuido en las principales librerías, museos, teatros, cafés y otros espacios culturales de la República Mexicana y otros países, como Argentina, España, Inglaterra y EU. Solicite tarifas y precios especiales de publicidad.

L U M B R E R A Segunda época, No. 4 Órgano editorial de Proyectos Culturales Sombra de Cloto

Fotografías: Joel Nava Polina, 2005

Publicación de distribución gratuita. Se permite la reproducción de materiales siempre y cuando se cite la fuente. Los artículos firmados son responsabilidad única del autor y no reflejan el punto de vista de Sombra de Cloto o Lumbrera. Todas las imágenes han sido publicadas con fines exclusivamente informativos. © Lumbrera, 2005 Todos los derechos reservados

Fotografías: Leticia Olvera, 2005.

Como parte del Proyecto Sombra de Cloto, se presentó el pasado mes de octubre en las instalaciones de la Alianza Francesa de San Ángel, una exposición plástica de algunos de los integrantes del colectivo. El acto de inauguración fue acompañado de la lectura de la poesía de Mapar Ramírez y de la presentación de la pieza teatral franco-mexicana 401 Conejo. Los expositores fueron: Martha Baxin, Odette Paz,Víctor García, César Córdova, Othón Cortés, Antonio García, Ricardo Ham, Joel Nava y David Sefami. Agradecemos la cortesía de las fotos a Joel Nava y las facilidades otorgadas a Phillipe Palade, director de la AF San Ángel.

Un escape entre la realidad y la fantasía Samuel González En un época en que la capacidad de sorprenderemos parece extinguirse, pocos son los espacios o eventos que nos hacen recordar o regresar a ese estado de admiración ante lo inimaginable, lo fantástico y lo mágico. Nuestra realidad se empecina en quitarnos esa capacidad de sorpresa que le ha ayudado al ser humano a ser más sensible y creativo, para atreverse a ver las cosas de distintas maneras y a inventar diferentes formas de expresión. Lo vertiginoso y lo inmediato en que se vive en una sociedad como la mexicana, que se debate entre la modernidad y el atraso, tiene pocas oportunidades de encontrar una alternativa para fugarse hacia otras realidades; que lleven sus sentidos a otro espacio y a otro tiempo, en donde la sorpresa es una constante, aunque ésta sólo dure unos instantes para escapar de la rigidez de nuestra cotidianidad. Una gran alternativa es la fascinante oportunidad que nos ofrece el circo Atayde Hermanos, que desde hace 117 años es un espacio de gran tradición y excelente alternativa para disfrutar de un espectáculo vivo, que mezcla la realidad con la fantasía y lo imposible; que nos asombra gratamente al ver en ese pequeño gran espacio sueños convertidos en realidad, ya que fuera de la pista solamente los podremos volver a sentir y a vivir en nuestra mente. Para festejar este 117 aniversario los hermanos Atayde decidieron celebrarlo convocando al Segundo Encuentro de Circo Joven (en coordinación con el Centro Nacional de las Artes), con el objetivo de descubrir y apoyar a los jóvenes creadores e interpretes de las artes circenses, por lo que un gran número de artistas independientes y compañías que practican las artes del circo presentaron diversas propuestas, las cuales fueron evaluadas por expertos como Vinicio Chiessa (malabarista italiano), Carlos Kahman (contorsionista holandés) y el maestro ruso Anatoli Locachtchouk y representantes del circo Atayde y el Centro Nacional de las Artes. Digno representante de la tradición circense, el Circo Atayde Hermanos nos ofreció un espectáculo que se complementó con las propuestas de estos jóvenes valores, en el que pudimos disfrutar de cada uno de los actos que nos presentaron; la aventura que representó viajar por ese dramático ambiente se convirtió en realidad, en donde el espectáculo se mostró tal cual ante nuestros ojos, sin trucos o efectos de ningún tipo. El mundo fuera de esa gran carpa se borró y dentro se formó una tersa atmósfera que nos preparó para disfrutar de la nobleza de un gigantesco caballo percherón, llamado Máximo que danzó al lado de la gracia de un pequeño pony de nombre Mínimo, en una extraña demostración de esos extremos que tiene la naturaleza de fuerza y delicadeza, presentados por su manejador Alfredo Atayde. De la misma forma la expresión corporal, mediante la habilidad, la fuerza y la técnica de la danza aérea a cargo de Natalia Andrea Garro; el equilibrio y valor en el acto del doble trapecio ejecutado por Itzel Viruela e Isaac Zúñiga, despertaron la admiración de todos los asistentes a este gran espectáculo, el cual puede observarse como un buen inicio para que los pequeños ojos de los niños, comiencen a disfrutar de una representación escénica rodeada de magia y fantasía. Precisamente esta capacidad de imaginar, es una cualidad que el espectáculo circense despierta en los asistentes mayores al vibrar con la emoción y fascinación que nos provocó la presentación de los imponentes tigres de Bengala; mezcla de belleza, peligro y valor de su domador Carlos Guillaumin, quien nos demostró como estas fieras guardan en su interior un increíble nivel de nobleza que los hace responder ante su mirada firme y dominante. Sin embargo, esa sensación de peligro que puede desembocar en una tragedia nunca se desvaneció de esa gran jaula en que la pista se convirtió, la reacción del público ante cada gesto de las fieras fue de constantes sobresaltos, pues en cada movimiento amenazante de sus garras dejaban en claro que solamente estarían dispuestos a realizar lo aprendido en cada practica, alguna otra exigencia sería imposible.

En estos instantes de extraña tensión y admiración, al final de la presentación de estas formidables bestias, surgieron como un bálsamo tranquilizador el acto de los payasos, que al interactuar con el público transformaron el ambiente llenando de júbilo las miradas de los niños, pues esos hombres y mujeres ocultos detrás del maquillaje son seres mágicos multicolores que sólo viven por un instante para arrancarnos risas y recuerdos. La mirada de cada persona disfrutó de manera concreta el espectáculo que presentó el circo, pero al momento en que la magia hizo su aparición, la realidad de lo que observaban los espectadores se diluyó y los imposible una vez más se apoderó de la pista con el número que presentó Claudia Flores “La dama de la magia”, la vista no nos ayudó a comprender cómo obtuvo diferentes máscaras que aparecieron repentinamente en su rostro con tan sólo un pase de su sombrero, y cómo de una caja vacía sacó pequeñas cajitas multicolores. La aparición de los enormes elefantes, en una muestra excepcional de coordinación con su domador y las bellas mujeres que los montaban, cerraron de manera espectacular la presentación, ejecutando con precisión milimétrica las secuencias del acto en esa pequeña pista que perece reducirse más por el gran tamaño de los paquidermos, que bailaron dando piruetas que parecían imposibles para un animal de su talla. Es un espectáculo dividido en muchas historias que se cuentan en el aire, en la pista, con destreza, fuerza, belleza y delicadeza, otorgando la invaluable oportunidad de expresión a cada uno de sus ejecutantes, que mediante disciplinas diversas, nos comparten sus anhelos y sus sueños hechos realidad en ese fantástico espacio del circo. De esta forma, el circo Atayde Hermanos nos comparte su magia y tradición desde hace más de cien años, a través de cuatro generaciones de artistas circenses que han llevado los sentidos de miles de personas hacia otras dimensiones. Y en la actualidad se presenta como una de las expresiones culturales más ricas y diversas, y como una opción verdadera para ejercitar nuestra capacidad de asombro ante lo imposible que se torna mágico cuando al entrar a la carpa del circo escapamos de la absurda cotidianidad de la gran capital mexicana. samuelgoms@yahoo.com.mx


L U M B R E R A 4

L U M B R E R A 5

¿A las niñas sí se les puede pegar? Elizabeth Montes

Hace unos días escuché decir de un niño no mayor de ocho años “a las niñas sí se les puede pegar”. La frase estuvo resonando en mis oídos por algún tiempo por supuesto; en primer lugar me dio terror recordarla y aún más saber que fue un niño quien la pronunció; porque entonces resulta que los programas de erradicación de la violencia contra la mujer no están funcionando como debieran y que aún los patrones culturales de agresión se están reproduciendo en las nuevas generaciones. Seguramente el niño aprendió esta frase de su entorno: en casa, la escuela, con los amigos, por la televisión, etcétera, y eso significa que los mensajes de respeto y equidad no están llegando al público como se había planeado y lo peor es que se continúa viendo a la mujer como un objeto al cual puede pegársele. Actualmente, el maltrato femenino representa ya un problema de salud pública por su magnitud. No sólo en México sino a nivel mundial, se llevan a cabo una serie de acciones destinadas a sensibilizar a los diferentes grupos sociales de la población. Además de fincar las bases para la creación de una cultura que repruebe y sancione la violencia contra el género femenino y por extensión en otros grupos y en sus diferentes modalidades. La violencia contra el género femenino es sin duda un problema social que nos atañe a todos como individuos. Para atacarlo debemos dejar de verlo como una situación normal, tal como históricamente se ha hecho. Esta creencia fomentada culturalmente ha colocado a la mujer en una condición de inferioridad, donde tradicionalmente se le ve como un ser débil que se somete y obedece, dichos aspectos sólo han derivado en impunidad, en una falsa concepción de la tolerancia y en la errónea justificación de la agresión al considerarla “un asunto de familia”. La situación en el ámbito rural empeora, ya que el panorama se recrudece en especial porque en muchas ocasiones las mujeres son vistas como objeto de cambio y son entregadas contra su voluntad al mejor postor. Estas mujeres, en su mayoría indígenas, son víctimas de violencia sexual y explotación laboral, lo se asemeja a una nueva especie de esclavitud, avalada por supuesto por los familiares de la mujer. En México, esta tolerancia y falsa justificación de la violencia han permitido que el problema se siga reproduciendo y que en la mayoría de los casos la violencia se oculte al considerarlo un asunto privativo. La impunidad, por su parte, ha dado como resultado más de 400 mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, Chihuahua, la reproducción de este tipo de crímenes en otras entidades y la infinidad de casos silenciados de violencia intrafamiliar. El Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática, en su Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares del 2003, arrojó cifras alarmantes sobre el porcentaje de mujeres mayores de 15 años que han tenido al menos un incidente de violencia en su vida. Entre los grupos más afectados se encuentran los siguientes: De 15 a 19 años con un 55.8%; de 25 a 29 años con el 52.8% y de 20 a 24 años con el 50.8 por ciento. Los porcentajes reflejan que más del 50% de estos grupos de mujeres ha sido víctima de alguna agresión.

Las cifras no indican el tipo de violencia al que las mujeres fueron sometidas. Sin embargo, es necesario recalcar que no importa cuál haya sido la modalidad, porque la agresión en cualquiera de sus formas: física, emocional, sexual, verbal, o económica, ya representa un ataque a los derechos fundamentales de las personas. La situación de la violencia es alarmante y por su esencia es indispensable la participación de todos para su solución y erradicación. En el aspecto legal ya se están dando los primeros pasos para crear sanciones más severas que lo castiguen. No obstante, aún no es suficiente, además el mayor reto se encuentra en el aspecto cultural porque es la reticencia al cambio la que obstaculiza esta ardua labor. Uno de los primeros cambios que se debe dar es en el aspecto educativo a fin de empezar a formar a individuos que a través de actitudes críticas puedan rechazar los modelos de violencia que hoy son malestares sociales. Fomentar la conciencia acerca de lo dañino que es violencia para toda la sociedad también es un paso sustancial, para así evitar repetir patrones que no sólo violentan a las mujeres sino que impiden su desarrollo. El respeto y la valoración de la mujer son la pauta para la creación de mejores individuos, pues al ser la mujer la principal impulsora de la familia debe estar bien, ser partícipe social y ello a su vez derivará en un bienestar social. Es tiempo de condenar y repudiar la violencia, de buscar una sociedad justa donde el derecho y el respeto sean los motores que impulsen el desarrollo de una sociedad más plena y humanizada.

zaliema13@hotmail.com

Fotografías: Fernando Castillo (Ganadoras del Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benitez), 2004.

Relicario de luz

La vulgar forma en que te mueres

Leticia Olvera

José Luis León

I watched your self-destructing oh so many times... ...sittin’ in a chair crying what am I going to do with my life? New Model Army, “Ballad of bodmin pill”, Thunder and Consolation, 1989. Mi cuate el “Sdroopy” reflexionó alguna vez: —¿Tú crees que si los perros callejeros pudieran razonar sobre su vida, sobre las humillaciones, abusos, abandono, dolor o toda la mierda que tienen que tragar, incluso los cadáveres de sus prójimos; las enfermedades, los atropellamientos; la necesidad de rodearse de humanos, de rondar cerca de ellos, de servirles, ser correspondidos por su fidelidad y no resultar traicionados como suele ocurrir, no se suicidarían? La depresión es un trastorno mental caracterizado por una pérdida de interés general y por el abandono de las actividades cotidianas; se perturba el sueño, disminuye o incrementa el apetito; hay una imposibilidad de concentración o toma de decisiones; la formación de ideas se vuelve lenta y la energía va a la baja; se tienen sentimientos de inutilidad, culpa, desesperación y desprecio de sí mismo, pérdida de interés sexual e ideas persistentes de autodestrucción y muerte, que, en algunos casos, pueden llevar al suicidio. Para los romanos el suicidio era un acto honroso, ensalzado como acto último de una persona libre. Para el Japón antiguo era un camino para eludir el deshonor, pero estaba restringido para los nobles o samuráis: El harakiri o “abrirse el vientre” era un acto ritual de suicidio por destripamiento. San Agustín se encargó de adjudicarle el sentido pecaminoso a esta práctica y la iglesia católica lo secundó amenazando a sus fieles con no brindarles la asistencia espiritual que necesitaran durante su camino a la muerte. Además de confiscar todos los bienes del suicida, su cadáver sufría vejaciones y humillaciones. La muerte voluntaria ocurre comúnmente para escapar de eventos que causan dolor, como acto vengativo hacia el otro, el que se considera origen y perpetuador del sufrimiento y el cual motiva tal desenlace. Otros motivos son la pérdida de un ser querido, pena crónica, física o emocional; incapacidad para modificar circunstancias de la vida, un sentimiento generalizado de desesperanza ante cualquier cambio, que finalmente llevan a una solución: dejar de existir. Partir con sufrimiento y heredando confusión, dejar preguntas sin respuesta y, por ende, dolor a quienes le rodeaban y tenían un vínculo emocional y que él o ella no veían detrás del velo de la desesperación. Uno sólo puede tener un vistazo al alma del que se mata y a su sentir mediante las notas que dejan tras su partida y la macabra escena que preparan con sus cuerpos fríos ya sin vida. Nos dejan saber mínimamente lo que percibían en sus últimos minutos de desesperación: Temor, dolor; la muerte como única respuesta a la satisfacción de sus necesidades. A veces la muerte no es lo peor que te puede pasar. La muerte social se puede dar por diversas razones u ocasionarla invariables eventos: La fealdad física o el no poseer un estereotipo de belleza que el mundo occidental a dictado como parámetro, excluye a muchos de la vida social “normal” a la que todos tienen derecho, ser aceptado, socializar adecuadamente o incluso tener pareja. El que es feo lo es porque está pasado de peso, porque la estatura es “inferior” a lo esperado, por el color de la piel, por tener acné, la ropa que se usa, etc.

El desempleado es otro que no “vale” socialmente, nadie se ocupa de él, engrosa las estadísticas que a nadie le interesa comentar; el que no tiene empleo se desgasta, se pierde, no encuentra alternativas o rezos eficaces que le devuelvan su estatus de ciudadano sujeto a crédito, a seguridad social o a contarlo como alguien con el cual convivimos en la misma realidad y no en una alterna. Como a los muertos, los recordamos cuando alguien los menciona en una de esas notas informativas de relleno hacia el final de los noticiarios, los nombramos como aquellos que alguna ves fueron personas, que están sin estarlo, sólo unas plegarias momentáneas generadas por el remordimiento de sentirnos más que ellos por el simple hecho, vital en estos tiempos, de contar con un ingreso económico “seguro”. El dinero nos da “vida”, nos hace existir. El que no tiene dinero es nadie. El indígena, como el desempleado, también es un muerto en vida. Los percibimos sin mirarlos, hablan lenguas y tienen costumbres que no entendemos, son la plena prueba de un pasado que nos han enseñado a negarlo pues nos causa vergüenza. El asco del mezclado, del criollo que se siente superior por apellidarse López o Pérez o Díaz. Son muertos que apestan porque creemos que así es, porque así nos dicen que es. Por eso deben ser sepultados en el olvido de un pasado que a la fecha no ha sido superado. Se discute constantemente sobre si el suicida es demasiado cobarde para vivir o si es demasiado valiente para despojarse de lo más valioso que posee. Depende de diversos factores, desde donde te sitúes, desde donde estés hablando, la vida que tengas, la gente con quien vives y convives, producto de un profundo conflicto relacionado con el medio social exterior. Fuerzas sociales complejas que no pueden ser entendidas fuera del contexto social en el que se vive, dice Durkheim. Veamos, ¿naciste y conviviste con tus padres o con alguno de ellos? ¿Tuviste hermanos o no los tuviste? ¿Entraste a la escuela y comenzaste a hacer amigos? ¿Golpeaste y resultaste golpeado? ¿Tuviste la disposición de aprender, de hacerte de conocimiento o los problemas en casa no te permitieron más que sobrevivir a la convivencia con los demás? ¿Fuiste una personita de 10 o un rufiancillo de calificaciones de 6 y 7? ¿Te desvirgaste o te desvirgaron a los doce o aún ahora a tus 26 no encuentras el amor y no sabes hasta cuándo te conservarás así? ¿Eres casado porque tuviste que casarte o eres soltero porque estás convencido de que es el estado óptimo para ti? ¿Te deprime este escenario? Quizá el tuyo es peor. Si lo has pensado no te preocupes, Mientras “tu alma no se separe de tu cuerpo” (si crees en esto, bien); en tanto las funciones vitales (la respiración y la circulación) no se detengan o la actividad cerebral no se pierda irremediablemente, sin duda, estás vivo. Lo importante es que sepas que esperes a que te toque o lo hagas siguiendo tu libre albedrío, el señor forense es quien tendrá la última palabra, se encargará de ti y lo hará bien. Amen. malvernis@hotmail.com

En el bullicio de la ciudad, encontramos vastedad en las formas de vida. Nuestra ley: La del más fuerte... por esta razón hay mucho que pedir y mucho que agradecer. La “Santísima” espera la llegada de sus fieles con los brazos abiertos y ofrece una guadaña para protegerte de todo enemigo. La “Santa Niña” requiere de cuidados; si te entregas a sus brazos, le perteneces. Es dueña del mundo que posee sobre su escuálida mano. Desde la intimidad de la fe se define la línea vida-muerte. Las promesas están tatuadas en la piel... entre humo, velas, rezos, fiestas y ofrendas ella se siente segura de ti y a cambio te dará toda su protección. Sin importar ninguno de tus actos, la “Santísima” estará contigo. Los fenómenos sociales –llamados así por escapar a nuestra compresión de los hechos cotidianos de la sociedad– son tierra fértil de creación y busca cómplices entre los interlocutores, dentro y fuera de su contexto cultural. Los actores sociales que protagonizan el hecho fotográfico, dejan de ser objetivos y se tornan en una suerte de co-creadores de la imagen. Este es el caso del trabajo fotoperiodístico de la “Santísima”, que se deja retratar con todos sus fieles, cuya fe no es movida por la promesa del paraíso eterno, sino la profunda necesidad de creer. Mientras, trascurre cotidiana la marginalidad que viven y los obliga al presente. Y así es la “Santísima”, marginal, como el culto pagano que le ofrecen quienes le ruegan su intervención milagrosa, es “refugio de quienes ya dejaron de creer en la justicia, en los políticos y en las instituciones”. Fernando Castillo camina entre esta realidad, se involucra con ella y la hace imágenes que nos descubren otra forma de vivir la fe, desde el amplio espectro del sincretismo que existen en nuestro país. El fotógrafo peregrina las calles que le pertenecen a la “Niña Blanca” a fuerza de salvaguardarlas de la miseria absoluta: Tepito, característico desde épocas prehispánicas por su vida comercial, que a lo largo de los siglos se ha mantenido vivo a pesar del comercio global que enfrenta, readaptando nuevos patrones de costumbres y conductas; también desde hace algunos años, lugar emblemático de la ilegalidad –tranza, robo, piratería y drogas–, aunque en realidad el factor común sea la solidaridad de la comunidad ante la adversidad. Tepito, refugio de estos actos de fe. Sin embargo, en la búsqueda de la imagen se encuentra el valor humano de los que interactúan con la “Santísima” y sus formas de devoción, que se expande a otras partes de la ciudad y el país. El fotoperiodista reitera que ha dejado de ser un ilustrador de historias, sus imágenes son la historia misma, son la verdad del fotógrafo y su entorno. Estas imágenes son muchas veces fuente de incomodidad para unos y sublevación para otros. Mientras los humanos nos neguemos a ser olvidados, el fotógrafo se negará a olvidar. Esta es una historia de resistencia, vista desde el gran angular del fotoperiodista.

El fotoperiodismo es un género que se desprende de la fotografía de prensa. ¿Por qué no es igual? La diferencia está en quien observa detrás de la lente: El fotoperiodismo es un acto de humanidad y el fotoperiodista se compromete con lo humano que hay en cada toma. Respeta el tiempo y el espacio de los acontecimientos, deja de pensar en la inmediatez, para bordar finamente sus imágenes con hilos de luz. En cambio, la fotografía de prensa desde su nacimiento en las últimas décadas del siglo XIX, se definió como una reproducción mecánica y técnicamente correcta de los acontecimientos “importantes” de la época. Sin duda, en lo que a la comunicación se refiere fue un hecho revolucionario, pero la evolución natural de las cosas exige en la actualidad que los fotógrafos que trascienden a través del periodismo tengan no sólo un buen ojo y una técnica impecable, sino una mirada sensible. Y este es el caso de Fernando Castillo, para él la cámara es una herencia. Es parte de la última generación de una familia dedicada a la fotografía desde principios del siglo XX con los hermanos Casasola, cuando durante décadas su archivo fue cuna de fotógrafos que registraban la constante evolución del México porfirista y décadas subsecuentes. Fernando conoció el oficio de la mano de su padre, y decidió seguir el mismo camino a pesar de haber estudiado otra forma de creación como el cine. Después de su paso por el periódico Excelsior y la revista Época, la familia Castillo decide hacer con toda la experiencia recogida durante un siglo de trabajo, su propia agencia fotográfica MicPhotoPress. La fotografía como ventana al mundo, ofrece en el fotoperiodismo, abrir la ventana de nuestra percepción hacia otra realidad; es capaz de darnos más elementos del contexto histórico-social que rodean la toma fotográfica. El valor de cada imagen, está en las sensaciones que provoca, por ello en el año 2004 Fernando Castillo gana el Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez con su trabajo “Santísima”. Observa, escucha, huele y toca la estructura social de una comunidad, con la capacidad de reconstruirse en lo cotidiano después de la desesperanza, y retomar o crear formas para rehacer su propio tejido social desde un culto religioso. El fotógrafo va recogiendo estos fragmentos en un trabajo que ha llevado casi dos años de constancia, involucrándose con quienes llevan su fe tatuada en la piel y para quienes cada imagen concebida, es una relicario hecho fotografía. cdiloa@yahoo.com.mx


CIRCO VOLADOR

L U M B R E R A 6

Julio Verne en el cine Raúl Miranda

Artista del hambre, de Franz Kafka Marlene Moreno

El artista del hambre muere y no a causa del ayuno, sino por la indiferencia y malicia, cualidades encarnadas en el ocioso del cuento, y a mi parecer también constituyen la modernidad a partir de la cual releo éste texto del escritor checo Franz Kafka (18831924). La risa incrédula ante la cifra de los días anotados en la desvencijada pizarra, que pende de la jaula de dónde nunca ha salido el ayunador, encuadra la mentira del ocioso, hace del protagonista de la historia un estafador, quién ante los ojos del escritor “él [el ayunador] trabajaba honradamente: era el mundo quien se engañaba en cuanto a sus merecimientos”. Dice Walter Benjamin que la literatura kafkiana “exhibe el presente desnudo”, en el cuento se relata el oficio de un hombre, que exhibe su capacidad de soportar el hambre “como no podría hacerlo” ninguno de los que lo escudriñaban, admiraban o vigilaban. Cómo en la miracula romana*, la exhibición de lo diferente devuelve la mirada, habla también de quién ve o en el caso del cuento y la modernidad de aquel que le destina sólo una mirada furtiva. El acto del artista del hambre, tal parece pertenecía a los espectáculos complementarios de circo, o las carpas independientes que acompañaban a las ferias, dice Rebeca Walker: Además de actuar en las cortes y las calles, la Iglesia paradójicamente, y a pesar de su indignación ante las exhibiciones de estos actores y sus formas de vida, también les otorgaban un espacio dentro de las ferias establecidas en honor a los santos, en las cuales su popularidad era muy alta e incluía a los personajes de la nobleza como visitantes. Las ferias eran mercados en donde se intercambiaban infinitud de productos locales e importados de muy lejos, pero también eran festivas. Se ubicaban dentro de los atrios de las iglesias en ocasiones festivas y no perdieron su forma religiosa sino hasta el siglo XVI.

Sin embargo, continúa Walker “El fin de la Edad Media representa también el fin de la relación en mayor o menor medida de las manifestaciones de éstos actores con lo sagrado. Este fin está vinculado estrechamente a la visión del mundo que se tienen hasta el periodo anterior al pensamiento científico y burgués de la modernidad en el cual se crea la imagen del hombre individual estando éste no sólo separado del cosmos, sino considerado como dueño y agente transformador del mundo.” La Iglesia fabrica la idea de que algunas expresiones colectivas son antítesis con lo divino. Los integrantes de las trouppe medievales eran “considerados por la sociedad como ladrones, charlatanes, estafadores en potencia que abandonarían el lugar antes de ser descubiertos”. En el texto se relata un primer momento en el cual los espectáculos de ayunadores eran buen negocio, la gente los seguía y vigilaba, se trataba de un asunto común, daba paso a ciertas maneras de actuar de la comunidad y reproducían un saber que estaba imbuido de las “sospechas de la profesión de ayunador”. Quizás el ayuno fuera una técnica corporal inscrita en las prácticas religiosas de algunos grupos antiguos quiénes dentro de su cosmovisión conocían y buscaban distintos estados de conciencia. Pero lo que aquí se retrata es a un hombre que ejerce una profesión, esto me hace pensar en la modernidad y su pretensión de hacer de las actividades humanas una especialización con fines utilitarios, una modernidad a la que deja de interesarle el sacrificio como actividad ritual colectiva que apacigua la violencia, la modernidad como un tiempo en que la divinidad se diluye, al mismo tiempo que las instituciones religiosas entran en ese proceso contradictorio de secularización. La exhibición la organiza un “empresario”, quién establece “cuarenta días como plazo máximo de ayuno”, él es también quién desde un “foco local de poder y saber” (como diría Michael Foucault) crea una estrategia que congrega fuerzas, constituye relaciones sociales y sus efectos. Y aunque el ayunador se resista y pida le dejen continuar “la gloria del ayuno”, el empresario lo suspende. Prepara para el último día, un recibimiento del artista, acude la muchedumbre a presenciar la sacudida, el llanto de las señoritas, la primera comida del ayunador y el brindis. El humor melancólico del ayunador parecía crecer conforme avanzaban los días sin comer, en ocasiones ante las opiniones de quienes le observaban, el artista del hambre reaccionaba con un ataque de furia, entonces el empresario salía a disculparlo, mostraba y vendía las fotografías del ayunador cuando descansaba en una cama después de tan extenuante trabajo. Pero poco a poco la muchedumbre le abandonaba. El espíritu de los tiempos olvidaba al ayunador. Pero un hombre “fanáticamente enamorado del hambre” busco empleo en un circo para no abandonar la profesión. Así que instalaron su jaula en el camino a las

“cuadras” u otra jaulas en donde estaban los animales del circo, colgaron un letrero y una pizarra dónde se anotarían los días del ayuno, porque así se había acordado, el artista perseguiría la admiración de un ayuno que continuaría más allá de los cuarenta días. A la hora del intermedio la gente corría a las cuadras, el ayunador sabía que a ciertas horas pasarían a su lado, le molestaban quiénes se quedaban sólo para desesperar a los que corrían o evitaban con horror su lánguida imagen, a veces sucedía que un padre llegaba apuntando al ayunador y explicaba a sus hijos, mejores momentos del espectáculo. Los trabajadores del circo también van olvidando al artista del hambre, el letrero se desprende, ya nadie anota los días de ayuno, al artista cada vez se hace más diminuto, va adquiriendo su invisibilidad. ¿Quién miraría al artista del hambre? Hoy día los defensores de los derechos humanos, harían un escándalo, pero antes de esto, me pregunto por la visión y la noción que en nuestros días tenemos de lo grotesco. Transcribo lo que dice Jorge Kuri a propósito de las ferias de esperpentos y la actualidad “Ante el avance de la tecnologías de comunicación, y la creciente sofistificación de las fiestas, la humanidad ha perdido el sentido de los rituales de catarsis que siempre han existido en todas las culturas... ¿Por qué la sociedad “moderna” no podría tolerar que se conservaran los gemelos siameses tal como los concibió la naturaleza?” Dice Bajtín, de la cultura popular de la Edad Media: Las imágenes grotescas poseen su propia estética que para “la estética de la vida cotidiana preestablecida y perfecta, parecen deformes, monstruosas y horribles... son imágenes que se oponen a la visión clásica del cuerpo humano, perfecto y en plena madurez, depurado de las escorias del nacimiento y desarrollo. Se subraya lo incompleto, lo imperfecto, lo ambivalente, lo contradictorio, ya que el mundo se concibe a partir de un eterno y poderoso ciclo metamórfico en el cual formas opuestas no hacen más que trastocarse: Principio y fin... son parte de esa unidad, invierno-primavera, muerte y nacimiento.

La modernidad ha cubierto lo maravilloso con el velo de la falsificación. Maravilloso no por sobrenatural, sino por grotesco, por pánico, por fuera de lo común y que aún así congregaba. No más experiencia ni vivencia colectiva, ¿dónde está el sentido participativo, característico de los espectáculos pre-circenses, como el que realiza el artista del hambre? Un inspector pregunta por la jaula abandonada, las últimas y débiles palabras del ayunador revelan su secreto, antes de la muerte. Secreto interpretado como locura. La jaula es nuevamente ocupada, por un animal salvaje, por la naturaleza cada vez más alejada y domesticada en la modernidad, como ideal de la libertad paradójicamente (como la modernida) apresada. Dice Gramsci “No se hace una revolución por hambre”, pero de ella si puede surgir una expresión artística y una lectura que se mira, como en un espejo. Y en uno de esos espejos, de feria, de casa de la risa, dónde se distorsiona lo que creemos saber cómo es. Termino con un comentario que hace el editor Roberto Calasso, sobre la obra de Kafka:

¿Por qué hay que salir de viaje? Para el optimista Verne, el paraíso sólo advendrá después de la travesía, y el Edén no se encuentra en otra parte más que en el planeta mismo, no importa si se trata de los polos o de su centro, en la India septentrional, en el Amazonas o en una Isla Misteriosa. (La salvación siempre se presenta en forma de isla, y los náufragos son hombres justos). El fuego es el alma del mundo, el oxígeno constituye una verdadera figura de la gracia, el frío es la expresión misma del peligro. El agua no puede pertenecer a otro que no sea un personaje mitológico: El Capitán Nemo, quien navega siempre en su célebre submarino Nautilus. Los personajes de Verne (Lidenbrock, Axel, Aronnax, Paganel, Maucler, Smith) se mueven entre la frontera de la sabiduría y la aventura. El francés Jules Verne (1828-1905) creó un género nuevo: la novela de ciencia-ficción (Cinco semanas en globo, 1862; Viaje al centro la Tierra, 1864; De la Tierra a la Luna, 1865; Los hijos del capitán Grant, 1868; Veinte mil leguas bajo el mar, 1870; La vuelta al mundo en 80 días, 1873). Narrador profeta, sensible al mundo por venir, creador de la anticipación científica, escritor de vida libre y viajera. No todos han leído a Jules Verne y por lo tanto no han experimentado las posibilidades de soñar en sorprendentes viajes. La fenomenología del desplazamiento creada por él atrajo rápidamente a los creadores audiovisuales. Ya en 1901 Ferdinand Zecca dirige la primera película basada en una obra de Jules Verne: Les Enfants du Capitaine Grant, cuya duración consistía en cincuenta metros. de cinta. El prestigioso escritor cuya prosa inventiva aparecía cada mes en el Magasin d ́Éducation et de Récréation, bien pudo enterarse de los siguientes cortometrajes inspirados en sus obras: Le voyage dans la Lune, (George Mélies, 1902), de una audaz duración para la época:16 minutos; Voyage of the Arctic, 1903; Un Drame dans les Airs, 1904; Le Voyage a Travers L’Impossible, 1904. Raymond Roussel lo consideraba el mayor genio literario de todos los tiempos, y afirmaba que era “monstruoso hacer que lo lean los niños.” Desde su publicación, los maravillosos relatos vernianos ya eran acompañados por el trabajo de minuciosos ilustradores y grabadores. Era inevitable que el cinematógrafo cayera en la tentación de recrear los paisajes submarinos que decoran Veinte mil leguas... Imposible no filmar desde los aires y tomar como buen pretexto Cinco semanas en globo. Muchos sucumbieron a la magia escrita de Verne (los artistas plásticos Henri Rousseau, Max Ernst; los poetas Lautréamont y Michaux). Se piensa que Nietzsche influyó en Verne, pero también se cree que fue a la inversa: La idea filosófica del “eterno retorno”, ir y regresar, siempre se vuelve, como en La vuelta al mundo en 80 días. La inmensidad de los designios de Monsieur Verne, formador del amor a los mapas y a las láminas cartográficas; la geografía toda, la geología, la náutica, la aeronáutica y la astronáutica, derivarán en un universo imaginado, en viajes por los mundos conocidos y desconocidos, en descifrar los códigos del relato literario de viajes extraordinarios para descubrir el pensamiento perspicaz del hombre hacia la naturaleza: “La luz de los aparatos, repercutida por las pequeñas facetas de la masa rocosa, cruzaba sus chorros de fuego en todos los ángulos, y yo me figuraba estar viajando a través de un diamante hueco en el cual los rayos se quebraban en mil deslumbramientos.” No siempre el cine obtuvo el nivel de expresión de Verne, y para que el espectador no fuera arrullado por el diablillo de las cuatro de la tarde: el tedio, en la producción de la Fox de 1959, Journey to the Center of the Earth, Henry Levin, el realizador permitía que Pat Boone, el canta-actor juvenil, acompañara al profesor Lidenbrook (James Mason) en su descenso por el cráter volcánico. El director Alfredo B. Crevenna localiza la entrada al centro de la Tierra en las grutas de Cacahuamilpa, y hace lo propio haciendo acompañar al Prof. Díaz (José Elías Moreno) con el prodigioso cantante bolerista Javier Solís. Existen cerca de cien filmes basados en diferentes obras de Verne. Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña son los países con mayor producción. México también cuenta con cuatro versiones: Miguel Strogoff (El correo del Zar), de Miguel M. Delgado, 1943: Ochocientas mil leguas por el Amazonas (La Jangada), dirigida por Emilio Gómez Muriel en 1959; Aventura al centro de la Tierra, 1964, del mencionado Alfredo B. Crevenna; Viaje fantástico en globo, 1976, de René Cardona, Jr., donde el intrépido Hugo Stiglitz llevaba el papel del Profesor Fergusson. Desde Verne, todos sabemos que ascender y descender son metáforas de la vida y de la civilización.

Un espacio de convergencia destinado a funcionar como un observatorio permanente de y para la juventud de la Ciudad de México, que busca demostrar que una acción social positiva puede tener efectos directos en la comunidad. Se trata de definir, mediante actividades Inter y multidisciplinarias paralelas al trabajo de recreación, modelos que puedan ser aplicados en otros espacios.

CONCIERTOS CINE CURSOS Y TALLERES EXPOSICIONES

CALZADA DE LA VIGA NO. 146, COL JAMAICA, TEL. 5940 9012 HTTP://WWW.CIRCOVOLADOR.ORG DIFUSION@CIRCOVOLADOR.COM

El directorio de bitácoras literarias más importante de la Blógsfera -Más de 700 blogs de tres continentes -Bitácoras sobre todos los géneros: novela, aforismo, ensayo, cuento, poesía... -Secciones permanentes de blog semanal, noticias y artículo de la semana -Rankings actualizados -Inscripción gratuita

www.blogueratura.com PROYECTOS CULTURALES

raulmir@hotmail.com

www.sombradecloto.tk sombradecloto@yahoo.com.mx

Lo invisible tiene una burlona tendencia a presentarse como lo visible, casi como si se distinguiese de todo el resto sólo por la vía de circunstancias particulares, como cuando se disipa la niebla. Por eso nos vemos inducidos a tratarlo como lo visible; e inmediatamente somos castigados por ello. Pero la ilusión permanece.

artesdecirco@yahoo.com.mx *La miracula es el mercado en donde se exhibían y vendían anormalidades humanas y animales, en ocasiones importadas desde tierras lejanas que eran compradas por coleccionistas. Enanos, hermafroditas, gigantes, cretinos, calvos, hombres con brazos cortos, con tres ojos o con cabezas puntiagudas y glotones, eran vendidos en el mercado romano de monstruosidades.

DISEÑO

WEB PARA JÓVENES CREADORES

¿Eres un artista que apenas inicia y necesitas difusión? Te ofrecemos un diseño web profesional a precios muy accesibles.

Contacto: ham412@hotmail.com


L UMBRER a

AÑO 1 NÚMERO 4 OTOÑO 2 0 0 5

Manía No hace falta que me niegues el respeto Lo sé, me di cuenta que la amas No hace falta que me quieras Lo sé, ya me has olvidado Deje la pasión entre tus sábanas Llevándome tan sólo la nostalgia El dolor acongojado de la ausencia El atormentado cariño ansiado Te extraño en mis noches Te admiro entre las sombras Sabías amar cuando querías Sólo cuando lo querías ¿Me duele?, claro que duele Entregue el corazón me aferré a tus brazos absurdo. Tú no me abrazabas

Sálvame Sálvame de la noche fingida, llévame a donde los otros. Libérame de éste día a día, de la mentira como premisa. Sálvame de los gritos silenciados, de la almohada mojada. Libérame de la tortura moral, llévame a donde tú estás. Sálvame de ellos, de este odio que corre en mi vientre. Libérame de maldecirles, llévame donde el vicio se pierde. Sálvame de la inocencia robada, de la desilusión madurada Libérame de la quimera como realidad procesada. Sálvame de mis pasos, encaminados a la reflexión Libérame del pensamiento, llévame a la exhumación Sálvame de mis manos, sálvame de mis ojos Libérame de mi compasión, llévame a tu rincón Sálvame ésta noche de mi, llévame a donde duermes. Libérame hoy que te necesito, Muerte ¿dónde te escondes?

Dadelos Sintiendo el vacío en mi alma busco y trato en paralelo hayar la respuesta escondida la respuesta que tanto anhelo. Oscuro sé encuentra mi sendero que no acaba de llenarse de intriga alejada como peste se haya la felicidad como fiel enemiga. Loca por desafiar a Cronos perdono el todo, esperando todo olvidando nada, sin hayar nada perdiendo el momento en frases herradas. Entorpecidas mis manos dejo caer mi sentir tan dolido, mi orgullo desfavorecido, por tantos que han llegado y me han herido.. Doy vuelta a la hoja veinticuatro y recuerdo mis viejos pensamientos, ¿acaso no soy bella por dentro? Si es así, ¿qué hago escribiendo? Agobiada está mi vida por los amigos olvidados los que no están cuando la herida sangra y no hay manos para remediarlo.

Dejare caer las cortinas volveré a las páginas mías aquellas que deje olvidadas por caprichos, tan solo por manías.

De dónde nació Dadelos de la noche más triste de esos días aquella negra vista traicionera que sólo soledad me traia. Poesía: Mapar Ramírez pattyram23@hotmail.com Dibujos: Cecilia Pego http://pego.blogspot.com

Soledad fiel, amiga mía amarga compañía de mi fuero servidora de tu palabra me hacia pero ahora existo, mas no creo.

UN ESCAPE ENTRE LA REALIDAD Y LA FANTASIA SAMUEL GONZÁLEZ | ¿A LAS NIÑAS SÍ SE LES PUEDE PEGAR? ELIZABETH MONTES | LA VULGAR FORMA EN QUE TE MUERES JOSÉ LUIS LEÓN | RELICARIO DE LUZ LETICIA OLVERA | ARTISTA DEL HAMBRE, DE FRANZ KAFKA MARLENE MORENO | JULIO VERNE EN EL CINE RAÚL MIRANDA | TRES POEMAS MAPAR RAMÍREZ


Lumbrera num 4