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Al Valle de las Calacas

La Familia Burrón  Pedro Flores    Estaba yo sentado leyendo la Familia Burrón cuando vi pescados que caían sobre el otro balcón ...le jalé a la estufa y me paré de "volón" Quité mis lagañas sólo para ver mejor, revisé el tabaco por si acaso tenía otro color No, no, no, no estoy loco señor se lo puedo demostrar, yo soy fulano de tal y vivo en aquel lugar. Rockdrigo González. No estoy loco.

Don Gabriel y algunos de sus personajes.

Cuando La Familia Burrón dejó de aparecer como  historieta regular después de más de 60 años de  publicación ininterrumpida, el 26 de agosto de  2009, tal vez ya quedaban pocos Burrónófilos o  Borolafanáticos asiduos. Sólo los fieles seguidores  de tan formidable historieta –gente “del pueblo”,  alivianados como el ya desaparecido Rockdrigo, e  intelectuales convertidos a la religión de   admiradores de Doña Borola por el ahora también  nuevo habitante del Valle de las Calacas, Carlos  Monsiváis– habían permanecido al pie del cañón  esperando martes tras martes para ir al puesto de 

periódico por la semanal dosis de delirio, que inició  su distribución en 1948.  En mi casa familiar de la infancia se consumía una  buena cantidad de comics (les llamábamos chistes),  además de libros, discos y radionovelas. Mi papá  llegaba con una buena carga de publicaciones: La  Zorra y el Cuervo, Archi, La Pequeña Lulú, Bugs, el  Conejo de la Suerte, Los Súper Sabios y muchos  más, pero La Familia Burrón era uno de los chistes  infaltables. Aquí he de confesar que yo de niño no  le entendía muy bien a aquel desfile sin fin de  personajes absurdos con unos trazos  121 

RLV3  

Tercera edición.

RLV3  

Tercera edición.

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