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el suri porfiado/poesĂ­a


PA R I S

I N T R A M U R O S Julieta Lerman

LL


Lerman, Julieta París intramuros. - 1a ed. - Buenos Aires : El Suri Porfiado Ediciones, 2008. 48 p. ; 17x11 cm. ISBN 978-987-1541-02-7 1. Poesía Argentina. I. Título CDD A861

Los sitios que hemos conocido no pertenecen tampoco a ese mundo del espacio donde los situamos para mayor facilidad. Ellos no eran más que una delgada capa, entre otras muchas, de las impresiones contiguas que formaban nuestra vida de entonces; el recordar una determinada imagen no es sino echar de menos un determinado instante, y las casas, los caminos, los paseos, desgraciadamente son tan fugitivos como los años.

Marcel Proust Visitanos en la web: www.elsuriporfiado.blogspot.com www.sipecu.jetband.com.ar Diseño: Bárbara Paramio (bparamio@gmail.com) Tapas: Martín Quinteros (sipecu@gmail.com) © 2008 Julieta Lerman (julietalerman77@gmail.com) © 2008 de la fotografía Martín Quinteros (sipecu@gmail.com) © 2008 El Suri Porfiado Ediciones (elsuriporfiado@gmail.com) ISBN 978-987-1541-02-7 Fecha de catalogación: 11/08/2008 Queda hecho el depósito que previene la ley 11723


No es necesario estar en París para estar en París me quedé en esa silla del aeropuerto abrazándote caminando o sentada en alguna parte, caminaba tanto corría siempre el último métro ahora se me escapa encima de mí el mapa doblado y desplegado mil veces, no alcanzo a tomar con mis manos y a guardarlo en un bolsillo de la mochila. Tengo en los ojos puentes ríos calles recorridos superpuestos palabras y tu mueca triste, oigo una música un agua que desborda no puede aquietarse en un recorte de tiempo y de equis kilómetros cuadrados. Me llevé todo lo que dejé y cada cosa desprendida de mí suelta caminando por ahí todavía andándome de no sé qué modo mudo entrecortado me llevé tus manos y ciudades dentro de ciudades y las manos de otros dentro de mis manos, las calles caminaban delante mío deslizadas a historias posibles, lenguas las veo vagar sonámbulas, me hablan en sueños como una vida antigua despertando en todo lo parisino. 7


Llegué y me senté en la cama miré las paredes, la ventana la habitación 59, los ruidos nuevos, los idiomas, el árabe de las bananas, tomar el tren el laberinto Châtelet, las combinaciones, el olor a cebolla de la línea 13, las negras con sus turbantes sus vestidos sus bolsas y sus hijos, los modos franceses, las palabras obligadas todo estaba ahí no hizo falta acomodar nada: éramos todos extranjeros parisinos.

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Me preguntaban si era italiana o española, se jugaban me encantaba decir argentina y que no tuvieran idea de dónde venía. Ahora, cuando digo que vengo de París, todos saben lo que digo pero no no saben nada cada uno se hace su París y Buenos Aires me hizo a mí de una manera que yo también me pregunto de dónde vengo

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creímos que un minuto podía ser suficiente, una mano sobre un brazo, no se nos ocurrió que estaba terminado Claude Esteban

Uno amarillo dos azul tres verde cuatro rosa cinco naranja: así hasta el 14 toda una paleta de posibilidades dentro de la ciudad ciudades métros y cintas transportadoras a dónde me llevan un camino de ida hay que encontrarle la vuelta al juego descifrar dónde estoy entender lo que dicen attention à la marche en descendant du train

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Nosotros no tuvimos tiempo para nada estaba escrito en alguna parte de ese poema que tanto leímos hablaba de nosotros pero cada vez decíamos no, no está terminado no todavía pas encore lo decíamos así c’est pas fini y dejábamos la puerta abierta que se fue cerrando de a poco en realidad de golpe me quedé sin llave del lado de adentro o de afuera, no sé vagando entre líneas y respiraciones de un poema traspapelado

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No escribí poemas se escribían solos mientras caminaba por el Sena, Saint-Michel, el puente de Mirabeau donde se mató Celan era mi puente al río quizás yo también me moría había que zambullirse en el poema caminaba una página interminable de nombres en francés que abro cada noche abro traduzco al español

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Debajo del murmullo que nos rodeaba nuestra charla en español siempre era íntima

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Volver es querer llamarte y que en Francia sean las cinco de la mañana me tomo el 24 en Corrientes me bajo en una esquina de Saint-Germain acá en otro lado afuera de las rutinas de los mundos del día-a-día Buenos Aires

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Cuando llego ordeno la ropa apilo los libros las postales mis cositas en el placard provisorio es como seguir de viaje. Pero después pasan los días las semanas y todo está en el mismo lugar todo yo tampoco puedo moverme el ruido de la ducha me moja la herida de cuando nos bañábamos juntos

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Qué poca cosa ahora el español es moneda corriente, gastadas las palabras son de todos las palabras o soy yo la de las formas vacías qué trabajo dar con lo que quiero decir más honesto es hablar en otro idioma a veces que en la propia lengua habla sola dice por mí aprendió a hablar antes que yo

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En la medianoche del living de los padres sombras crecen hasta lo alto viejas voces nubes de formas raras bajan lentas mi cabeza embotada en cuatro paredes a lo lejos titila el recuerdo de una ciudad

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Vienne la nuit sonne l’heure les jours s’en vont je demeure Guillaume Apollinaire

pasó el tiempo el humo espeso disipaba la desesperación de saber que se nos hacía cada vez más tarde

Me acuerdo de las mañanas en que bajaba adormilada [ al métro de la línea verde y me despertaban las cuerdas de un arpa en el andén me acuerdo de las tardes soleadas al lado del río, [ una tarde fuimos hasta la punta de l’Allée des Cygnes frente al puente de Mirabeau nos quedamos mirando, nos sacamos fotos que prometimos volver a ver [ cuando fuéramos viejos me acuerdo de los mediodías, del supermercado, de los [bancos de las plazas, de los domingos lentísimos de las madrugadas en que volvía sola y atravesaba [ el gran parque de casas dormidas y de las veces en que había luna me acuerdo de la noche que esperamos tanto rato el [ noctambus, teníamos frío y cantamos miles de canciones en inglés me acuerdo de un bar malísimo en Menilmontant, de las noches de mi habitación en la ventana del árbol que florecía y se secaba nos quedábamos [ callados largos ratos de silencio que no queríamos romper, nos demorábamos fumando una narguila anocheció en nuestra mesa ese [ domingo 18

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El train de nuit va a Venecia toda la noche, las promesas de conocer esa ciudad la mayor prueba de amor definitiva aunque viajo sola en la cucheta voy a buscar el eco de las veces que dijimos “Venecia” rebota en los canales es un puente sumergido en el agua

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Cuando sueño con París sueño con vos y viceversa, estoy entrenando con ardua minuciosidad el trabajo de despegar las luces de tu recuerdo del Pont Neuf Sacre Cœur de una calle cualquiera para volver a verte como te veía esa noche después del cine en ese banco donde me contabas que habías tomado un avión en Ezeiza una vez y no sabías qué iba a pasar quizás mirarías para atrás un día cualquiera y te darías cuenta que te habías ido de Buenos Aires hacía diez años, quién sabe, yo miraba una cosa rara no se entiende tu libertad admirable y aterradora

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En la segunda guerra mundial me llamaba Clarice pero no recuerdo nada más que trenes en el sueño hay nombres y apellidos el mío estaba escrito en una larga lista todos estuvimos ahí

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Tanto París entre nosotros y al final lo que me queda de vos es tu manera de hacer el mate, el agua tibia primero la bombilla después tapando el agujerito, que no le entre yerba “no le pongas yuyos ni azúcar” era una de tus obsesiones

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ESTOS DIAS SIN GUSTO

Estás en algún lugar desparramado por el mundo como en alta mar en algún horizonte azul ventoso cierto incierto tus palabras más fieles. El náufrago en pleno mar abierto busca el hilito de agua dulce busca de donde beber y volver a casa

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Hablabas, profe, el otro día de ese libro que quiero leer recuerdo haberlo tenido en un rincón de una biblioteca vieja. Después lo olvidé, olvido a menudo qué significa escribir hoy el libro es una caja fuerte de lápices un lápiz para cada letra: a, b, c, d, e… tengo que escribir lo que quiero leer. Él se va en bicicleta yo guardo en una bolsa mi triciclo y me voy caminando, me hago la grande…

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La cuevita de mamá de agua dulce siempre lisa, descansada, no existe más. Hay instantes fuera de todo, fuera del tiempo, lo más adentro cada cosa que toco, que miro hacia ahí voy detrás de ese polvo muerto de estrellas cada mañana y renacido en un vientre nuevo

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Era una habitación con espejos partidos donde [ estábamos desnudos, repartidos en el techo las paredes las partes quebradas nuestros cuerpos. Los gajos de tela de luz y los puentes, las maneras de llegar, se te habían caído como si realmente te hubiera desnudado. En realidad se me habían caído a mí: éramos los dos ahí lo que éramos solos yo y mi cuerpo vacío rebotando

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Nos sentamos a comer en el living lleno de gente de tu casa pero sólo comemos nosotros, los celíacos, la tan poca comida un poco de churrasco y ensalada. Entonces les sacamos fotocopia a las tartas de mañana y mechamos unos bocados. Te reís te reís de que comamos comida fotocopiada pero insistimos: el acto es todo el puro acto de estos días sin gusto.

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Me queda lejos mirarte de cerca dentro de tu esfera donde estuve tan solamente llena hinchada dentro de ella alrededor dando vueltas no me rodeabas te gustaba dormir de espaldas, te dabas vuelta en la tranquila respiración de tu dormir vos dormías [ solamente demasiado pronto o demasiado simple como todos los mortales después de un día de trabajo en mis vueltas te velaba esperando siempre un poco resistiendo al fin del día estirando la llamita que alumbrara el recorrido de tu piel-dormir en mi desvelo

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Me duermo pensando un ángel como un hombre [ que tuviera detrás del cuerpo dormido justo cuando estoy a punto de apagar me rodea un cuerpo salido casi de mi cama aguardando el pliegue que me dobla doblo superpongo sin fondo las sábanas que extiendo y afilo hasta tantear el solo hilo que sigo a través de la noche o lateral del costado que no veo de mi cuerpo y desemboco en un poro que tuviera guardado dormido respirando diminuta sonámbula nariz desplegada de brazos al verano de hilos caminando el silbido abierto seguido imantado al olor a la noche de alas de cosas de pájaros

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Nos hablamos hablamos en general si hace calor un libro algo comentamos tu camisa la canción película. Y mientras nos decimos nos decimos además yo te digo digo aún cuando no te veo te veo cuando no te hablo te hablo te miro cuando no me ves y no te miro te estoy mirando y más no me ves no te miro y te huelo te estoy oliendo y después te sigo el gusto te oigo respirar dormir pensar el aire al otro día de costado te miro otro te veo doble

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Tengo en mi boca tu boca que me tiene la que está antes de los labios la lengua otra boca respira dentro el aire que mueve es todo el aire que somos beso tu otra boca blanca que me besa ahora todos los tiempos los cuerpos así nos besamos

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No sé por qué a veces me parece con vos que como si algo de pronto me parece no sé tal vez que siento que pienso no estoy a veces si me fuera y repentinamente me voy tan pronto siempre antes no sé dónde te toco te huelo y silencio me quedé durmiendo [ una rendija me fui antes de avisarte de decirte me parece como si algo afuera me llamara y no sé qué es ni el afuera un llamado solamente un silbido soga de afuera adentro de pájaro a lo lejos entre ramas acá como si yo sin explicar tuviera que irme rapidísimo ahora si me quedo me parece no saber dónde para qué me estoy quedando irme por viajar un lugar nuevo rendija destapar pájaros de mi cabeza acá donde me quedo no sé ni siquiera yo llamar cómo las despedidas no se llaman es para llorar toda la vida al lado tuyo en silencio esperando no sé qué me quedé dormida en tu sábana 35


blanca agonía la última sílaba llorada entre los dos había agua todas las letras aguadas líquidas y resbaladas las mejillas una puntada algo salado que se abría se estiraba me quedé blanca en el silencio de tu boca que llovía lloviznaba nuestra tela tendida en el suelo como olvidada nos sentamos en un banco al azar en una plaza la última mañana que nos despertamos no pude irme se rompió el auto “es el destino” me dijiste que estaba roto “nosotros no podemos arreglarlo, nosotros esperamos” esperamos en la calle en la cama en el café siempre en el umbral había agua en ese banco, en esa plaza mi pájaro agachado me llevaba allá al invierno hueco de tu fuga de dejarte ir y otro pájaro mío se fue con vos.

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UNAS POSTALES DE PARIS


Auvers-Sur-Oise

Detrás del cuadro de la iglesia está la iglesia detrás del cuadro de los cuervos está el paisaje amarillo detrás del cuadro de la calle con la escalera al fondo está la calle con la escalera al fondo así se ve claramente que el original estaba en la mano de Van Gogh que pintó sesenta cuadros en los últimos sesenta días [ de su vida

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Estación Chantilly

Los amantes de Châtelet

De piernas cruzadas con su pelo larguísimo lee tranquilamente en el banco del andén vacío el tren tarda mucho en venir, el tren no viene pero ella no levanta siquiera la vista de sus páginas está ahí leyendo sin apuro se sonríe no espera nada, sabe lo que va a pasar

Se besan con la cara con las manos los bolsos al costado el tren de la una menos diez es el último tren de la noche tiene que venir muy pronto en algunos segundos en algunos minutos será el último beso debe ser intenso porque después no se besarán más durante horas, días o semanas… quizás es el primer beso debe ser apasionado para que sigan besándose luego durante horas, días…debe ser como si fuera el último

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En un café de Montparnasse

La Casa de la Poesía

El diluvio la acorraló en el bar de una esquina como todos los bares tiene las sillas mirando hacia la calle se sentó con el café con leche resguardada de la inundación a mirar la película: dos intentan cruzar la avenida, allá otro corre las luces cambian, brillan más… Así se sientan los franceses de cara a la calle se cuidan del que tienen al lado

El teatro del Passage Molière está oscuro sobre los textos se encienden veladores en el escenario, el camarín, la escalera de emergencias. Detrás del velador hay un hombre leyendo su poema a una mujer se lo lee sólo a ella como le leían sus padres cuando era chica

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ÍNDICE PARIS INTRAMUROS

No es necesario estar en París ................................. 7 Llegué y me senté en la cama .................................. 8 Me preguntaban si era italiana ................................ 9 Uno amarillo dos azul tres verde cuatro rosa ......... 10 Nosotros .............................................................. 11 No escribí poemas ................................................ 12 Debajo del murmullo ........................................... 13 Volver es .............................................................. 14 Cuando llego ordeno la ropa ................................ 15 Qué poca cosa ahora el español ............................ 16 En la medianoche del living de los padres ............. 17 Me acuerdo de las mañanas en que bajaba ............ 18 El train de nuit va a Venecia toda la noche ............ 20 Cuando sueño con París sueño con vos ................. 21 En la segunda guerra mundial .............................. 22 Tanto París entre nosotros y al final ...................... 23 Estás en algún lugar desparramado ....................... 24 ESTOS DIAS SIN GUSTO

Hablabas, profe, el otro día .................................. 27 La cuevita de mamá ............................................. 28 Era una habitación con espejos ............................. 29 Nos sentamos a comer .......................................... 30 Me queda lejos mirarte de cerca ............................ 31 Me duermo pensando un ángel ............................ 32 Nos hablamos hablamos ....................................... 33 Tengo en mi boca tu boca que me tiene ................ 34 No sé por qué a veces me parece con vos .............. 35


UNAS POSTALES DE PARIS

Auvers-Sur-Oise ................................................... 39 Estación Chantilly ............................................... 40 Los amantes de Châtelet ....................................... 41 En un café de Montparnasse ................................. 42 La Casa de la Poesía ............................................. 43


París intramuros, de Julieta Lerman  

París intramuros, de Julieta Lerman

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